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Despues de una ruptura

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La nueva soltería está “afuera” como una fiesta, y la nueva situación permite acceder libremente a ella. Conocer nueva gente, acceder a nuevos grupos, salidas, reuniones y, desde luego, la tan temida soledad.

Pero ¿se está preparado para disfrutar de estas nuevas situaciones como corresponde? Tiene que haber una relación real entre la separación externa y los sentimientos internos.

Por un lado están la depresión y la ansiedad, que son fruto de la ira contenida que se vuelca hacia adentro. No se puede dejar de pensar en las situaciones malas que se han vivido y todo hace que se recuerden.

Pueden manifestarse en esta situación con alteraciones del sueño o durmiendo mucho. En general toda somatización posterior a la separación debe entenderse en relación a ésta, como por ejemplo problemas cardíacos, sexuales, estomacales, de piel, etc.

Puede surgir nuevamente el deseo de volver con la ex pareja, que a pesar de los motivos de la ruptura, han compartido muchos buenos momentos que se recuerdan.

Muchas veces se debe pasar por ciertas experiencias negativas, hasta llegar a perder lo que se tiene, para que las personas se den cuenta de lo lamentable de esa pérdida.

Si se está pensando en volver con la ex pareja, se debe considerar algunas pautas para lograr recuperar la relación.

Muchas veces se juega con la fantasía de que la pareja ha cambiado. Ya sea porque no se han visto durante bastante tiempo o porque se ha “olvidado” cuál fue el motivo de la separación. Pero la ex pareja sigue siendo la misma en cuanto a sus compromisos, su actitud hacia el sexo, la forma de administrar dinero, etc.

Las personas no cambian su personalidad, aunque pueden cambiar algunas actitudes, o sea que si hay un reencuentro con la ex pareja, hay que recordar algunas actitudes que, cuando estaban juntos, molestaban y eran motivo de peleas.

La clave es preguntarse si se acepta sinceramente a la ex pareja con sus defectos y virtudes y tratar de mejorar la situación.

Las actitudes, tanto de víctima como de juez, impiden reconocer los errores personales que llevaron a la separación. La persona que hace de víctima busca argumentos que inculquen al otro la responsabilidad y el sentimiento de culpa ante la separación.

Si uno de los dos se mantiene como víctima, el mensaje que se va a transmitir es que no se va a hacer nada para resolver los problemas que llevaron a la ruptura.

El funcionamiento de una pareja depende de dos personas; incluso en los casos en los que está muy claro que el otro ha tenido una conducta errónea grave, el afectado también posee algo de responsabilidad.

Una vez llevada a cabo la separación o el divorcio, aparece el duelo por la pérdida de un ser querido.

Cada persona lo enfrenta de diferentes maneras: unos rehacen su vida enseguida y otros mantienen el duelo durante meses, incluso años, sin llegar a solucionar el problema. En esta fase de superación de la ruptura aparecen muchos sentimientos conflictivos y encontrados, lo que hace difícil decantarse por una actitud coherente.

A veces se desea volver con la ex pareja, pues se le echa de menos, otras veces se quiere olvidar todo.

Cuando se supera esta indecisión, hay parejas que deciden volver a intentarlo a pesar de lo vivido porque creen que les compensa y que su vida es mucho más satisfactoria en pareja. Es decir, con la misma que se ha tenido y amado.

Lo importante es no llamar ni tener contacto con la otra persona durante un tiempo prudencial. Ese tiempo servirá para reflexionar en los problemas que han tenido mientras estaban juntos y darse cuenta si realmente se desea volver con la ex pareja.

Tips

En la separación de pareja y nueva unión de la misma, hay que aceptar al compañero/a con sus defectos y virtudes, aunque cada uno de ellos pondrá lo mejor para que la relación funcione.

Las parejas que intentan volver a estar juntas luego de una separación, y llegan con rencores guardados, directamente no funcionan. Esos rencores guardados empiezan a surgir con el tiempo y destruyen todo.

Tomar la decisión

Las secretas relaciones con la ex pareja , como una forma de apaciguar el sentimiento de soledad, en vez de ayudar, prorrogan la superación de la separación y, en algunos casos, reviven viejas heridas.

Volver después de una separación o divorcio

1.-Es posible que una pareja vuelva a unirse después de varios años de divorcio o separación?

Si es posible dado que existe evidencia de que algunas parejas que se separaron volvieron a unirse, y dentro de ese grupo habrán quienes volvieron a separarse una vez más y otro grupo que continuó unido. Las razones por las que volvieron a unirse son diversas al igual que lo son las razones por las que las personas inician una relación y/o se casan.

2- Es posible volver a empezar con la misma persona con la que estuvo casada años, separada un largo tiempo y tuvo hijos?

– De hecho si ocurre, generalmente estas parejas tienen hijos menores de edad. Tomando en cuenta esta realidad cabría preguntarse: ¿Qué los motivó a retornar?, ¿Se aman?, ¿Coinciden en su concepto y practica de amor?, ¿De qué se dieron cuenta para desear volver?, ¿A qué acuerdos han llegado y pondrán en práctica de hoy en adelante?, ¿Qué harán diferente esta vez?,¿Qué mensaje quieren transmitirle a sus hijos sobre la vida de pareja?

Si las respuestas son racionales, entonces valdrá la pena volver a intentarlo. En la vida nunca hay garantías, pero las probabilidades aumentan cuando tenemos a dos personas que han mejorado su comunicación, comparten valores y costumbres y un proyecto de vida, llegando a Acuerdos mediante la Negociación.

3- ¿El retorno se puede deber a causa de una cierta dependencia por parte de uno de los integrantes de la pareja?

-Si, esa es una buena hipótesis, las personas tienen diferentes razones para querer volver. Habrán quienes piensen: “necesito tener una pareja/matrimonio porque no se vivir sola/o”, en este caso hay muchos temores respecto a una vida sin pareja y habría que revisar cuales son los pensamientos que le están produciendo esos temores. También suelen pensar: “Seguro esta vez mi pareja si cambiara”, aquí les preguntaría: ¿Cuánto tiempo quieren esperar a ver esos cambios?

4- ¿Si se trató de una relación tóxica es bueno que la retomen?

-Como psicoterapeuta cognitiva prefiero que el paciente siempre sepa el significado de las palabras que usa o escucha. A la palabra “toxica” se le puede dar diferentes significados, quizá el más común sea: “negativo”, o en términos más descriptivos: “conductas socialmente desadaptadas que no le gustan a la mayoría”.

En ese caso hay que ayudar a que la persona mida las consecuencias de sus decisiones. Si decide retomar con una persona que no se comporta según sus valores y costumbres, habrá que preguntarle: ¿Quién te ha garantizado que esa persona va a cambiar? , sino te gustaba su forma de trato ¿Qué te hace pensar que esta vez será diferente? Y sobre todo preguntarle: ¿tu pareja ha expresado su deseo de negociar nuevos acuerdos? ¿Estas consiente de que volver incluye el riesgo de que tu pareja se comporte igual que antes?, ¿Qué harás al respecto?, ¿Qué mensaje le quieres transmitir al darle más oportunidades?

5 – Si la separación se dio por una infidelidad, ¿es recomendable regresar?, ¿ Qué se debe saber o pedir para que la infidelidad no se repita?

-Lo recomendable es enseñar a las personas a asumir las consecuencias de sus decisiones. En la vida hay evidencia de personas que tuvieron una conducta infiel y/o algunas otras conductas desadaptadas de las normas sociales, que si han cambiado. Pero también hay evidencia de gente que repite las mismas conductas al saber que les fueron perdonadas.

El cambio de conducta tiene que venir de la persona que tuvo la conducta infiel, esta persona tiene que saber por qué hizo eso para no volver a repetirlo y decidirlo. La razón de su infidelidad SIEMPRE es un pensamiento irracional, y NUNCA lo que hizo o dejo de hacer la pareja.

Es decir lo recomendable es que la persona que tuvo la conducta infiel pida ayuda psicoterapéutica para aprender a manejar sus pensamientos, emociones y acciones, identificar que pensamiento guio su conducta infiel y debatirlo para no volver a repetir la misma conducta.

6- ¿Cómo se curan las heridas provocadas por una ruptura difícil?

Las heridas o emociones desagradables solo se pueden cambiar cuando la persona empieza a darse cuenta de la relación entre sus pensamientos y emociones. Es decir cuando cambia su forma de pensar. Por supuesto que para ello influye el cambio de la otra persona en el caso de que quieran volver. Quien tuvo la conducta infiel deberá demostrar tolerancia a las frases y actitudes que la pareja tendrá en los primeros tres meses, a estas expresiones verbales y conductuales les llamaremos: recaídas, y son normales en todo proceso de cambio y aceptación de una nueva realidad.

Quien decidió perdonar, decidió recordar el pasado en su justa dimensión tolerando la incertidumbre ante la idea de que vuelva a suceder.

Y en el caso de que la pareja no vuelva es importante que la persona se dé cuenta de la suerte de haberse librado de una relación inadecuada, y aceptar que fue lo mejor que le pudo haber pasado. Eso no significa que se va a sentir alegre al día siguiente, siempre habrá un costo emocional inicial y durante algunos meses.

7- Cómo darse cuenta que pueden retomar la relación?, ¿Qué se debe considerar para que esta segunda oportunidad sea exitosa?

-Para incrementar las probabilidades de que –en general – una relación sea exitosa y/o para retomar una relación, es importante que ambos descubran si su pareja cubre sus expectativas en valores, costumbres y formas de ver la vida y el futuro, si coinciden entonces podrán negociar nuevos acuerdos para que la relación sea satisfactoria para ambos, y para eso lo mejor es hablar al respecto, solos o con la ayuda de un psicólogo.

8 – Si vuelven, ¿cómo tratar el tema con los hijos?

-Los hijos menores de edad suelen pensar durante un tiempo que existe la posibilidad de que los padres vuelvan, por ello es importante que los padres estén seguros que eso se dará antes de informar a los hijos sobre la decisión. Así mismo es importante transmitir que la vida de pareja feliz existe cuando se juntan dos personas que previamente decidieron ser felices, no cuando uno espera que el otro le traiga la felicidad.
La explicación de la decisión tomada variara dependiendo de la edad de los hijos, y generalmente es preferible pedir ayuda profesional para conocer cuál es la mejor forma, pues depende de cada caso y de la personalidad y tipo de relación con cada hijo.

9 – Y si cada uno tuvo otra pareja o hijos en este tiempo, cómo se maneja este tema? ¿Qué recomendaciones le daría a las parejas que se encuentren en esta situación?

-La pareja tiene que tener claro si ahora ya coinciden en valores, costumbres y formas de ver la vida, de ser así al retornar a la relación con convivencia o matrimonio hay que informar con honestidad a los hijos de la decisión tomada y de la existencia de otros hermanos durante el tiempo que los padres estuvieron separados.

La realidad ya existe y no se puede negar, por lo tanto solo queda informar con honestidad transmitiendo un nuevo concepto de familia, en vez de “tu familia son solo tu papá, mamá y hermanos de padre y madre”, informar: “tu familia ahora incluye a los hijos de tu mamá/papá”, más aun cuando en adelante van a interactuar con esos medios hermanos, pues lo más probable es que muchos de ellos sean menores de edad.

10 – Deseas agregar algo.

Muchas personas que tienen hijos tienen la tendencia a pensar que los hijos van a sufrir de todas maneras si los padres se separan y piensan: “es mejor aguantar una vida de pareja infeliz con tal de que mis hijos vean a sus padres en la misma casa”.

En ese caso yo les pregunto a los padres: ¿Cuál es el mensaje que le están transmitiendo a los hijos al demostrarles esa relación de pareja?, ¿De dónde sacan la idea de que los hijos, cuando sean adultos, van a agradecer el haberlos visto juntos sin expresarse amor y/o peleando?.
Sugiero que aprendan a comunicarse y negocien nuevos acuerdos cuando los actuales ya no funcionan. Que intercambien información sobre cuales son actualmente sus valores, costumbres, creencias y formas de ver la vida y el futuro, solo de esta manera podrán descubrir si la persona que tienen como pareja coincide o no.
Si los padres siguen juntos sin amarse y en constante conflicto influirán en las emociones de sus hijos, y si se separan también. ¿Qué intensidad emocional será mayor en el largo plazo?, ¿Qué mensaje quieren transmitir a sus hijos sobre la vida de pareja y el amor?.

La forma de pensar es la que determina la forma de actuar. Mientras no conozcamos como piensa nuestra pareja no podremos tener hipótesis como se va a comportar. Y en el transcurso de los meses de vida de pareja al retornar a la relación, saldrán a la luz las coincidencias y las diferencias.

Por eso es preferible tomarse un mínimo de 6 meses para verificar si los cambios se producen, es decir si los Nuevos Acuerdos se cumplen, se consolidan y se disfrutan.

Adela Jara Del Águila
Psicoterapeuta de Pareja y Familia
(Versión revisada en Agosto 2016, sobre la Entrevista del Diario El Comercio en Octubre 2012)

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11 actitudes que debes evitar cuando se termina una relación

Cuando termina una relación se cierra también una etapa de nuestra vida. Aceptar lo antes posible esa nueva realidad nos facilitará el poder afrontar el duelo con mayor dignidad. De ese modo podremos rehacer nuestro presente para encarar un nuevo futuro con mayor resiliencia. Ahora bien, lograrlo no es fácil, sobre todo si somos nosotros a quienes abandonan. De ahí, que sea esencial evitar una serie de actitudes y comportamientos.

A menudo, suele decirse aquello de que una relación de pareja trae alegrías, deleites pero también sufrimientos. Todos estaremos de acuerdo con ello. Sin embargo hay un matiz más que a veces descuidamos. Lo que más recordaremos a largo plazo si ese vínculo se rompe, es el modo en que todo ha terminado. Si hay gritos, reproches, rencores e incluso intentos frustrados por alguna de las partes a la hora de retomar la relación, todo ello queda grabado en nuestra mente como un eco angustiante. Un velo que tarda mucho en escamparse.

«Besos que vienen riendo, luego llorando se van, y en ellos se va la vida, que nunca más volverá».

-Miguel de Unamuno-

Hay buenas y malas formas de terminar una relación. Somos conscientes de que hay muchas emociones en juego. Muchas dudas y preguntas que posiblemente, se queden para siempre sin resolver. Debemos hacerlo bien, tanto si somos quien dejamos como si somos los abandonados. Evitemos quedar atrapados en esa resina de ámbar donde muchos quedan instaurados durante años sufriendo por ese final, por esa ruptura…

1. No busques culpables (y aún menos proyectes la responsabilidad sobre ti)

A veces lo hacemos. Caemos en esos círculos de pensamiento asfixiantes donde decirnos que lo hemos hecho mal. Que deberíamos haber actuado de tal manera. Nos repetimos que tal vez, no estábamos hechos para esa persona, que somos unos fracasados en materia del amor.

¿De qué sirven este tipo de diálogos internos? Obviamente para una cosa: hacernos más daño. No hay que buscar culpables, y menos aún proyectar sobre nosotros esa culpa para boicotear nuestra autoestima. En ocasiones, uno de los dos evoluciona en un sentido diferente al que os unió en un principio, el amor se acaba y no podemos hacer otra cosa más que asumirlo.

2. Intentar retomar el contacto

La relación se ha terminado para ambos. Ha quedado en evidencia un final. Por tanto, lo más recomendable en estos casos es dar paso a un duelo para liberar emociones, desahogarnos y proceder a la aceptación. Ahora bien, si lejos de asumir esa realidad seguimos obsesionados con la idea de intentarlo de nuevo y de contactar, daremos forma a estado tan debilitante como frustrante.

Con ello empeoramos aún más la situación, perdemos la dignidad y la autoestima y nos imposibilitamos a nosotros mismos la oportunidad de empezar de nuevo.

3. Pensar en cómo era tu vida antes

Cuando termina una relación es común quedar atascados en ese pasado reciente. Echamos en falta no solo a esa persona. Además, experimentamos el vacío de las rutinas de antaño, de esos pequeños detalles que orquestaban nuestras vidas. Ahora bien, debemos reordenar prioridades, y la única prioridad real somos nosotros mismos.

Es momento de avanzar, de pasar página, de crear experiencias y recuerdos nuevos. No leas las conversaciones pasadas, nada de revisar las redes sociales o el correo.

4. Cuando termina una relación queremos «borrar» todos los recuerdos

Vayamos poco a poco.No siempre es necesario eliminar todo lo que tenga que ver con la otra persona: fotos, regalos, objetos, ropa… Solo déjalo allí. El tiempo te dirá cuándo es el momento idóneo, ese instante en que dejar ir los recuerdos físicos del ayer.

Evitemos hacer nada cuando estamos enfadados, dolidos o llenos de rabia. Lo ideal es aguardar y tomar distancia, porque siempre hay algo que merece la pena ser guardado.

5. Reforzar nuestra duelo con libros, películas o canciones tristes

Nuestro cerebro lo intentará. Nos pedirá que reforcemos su duelo con estímulos que estén a su mismo nivel emocional. De ahí que nos atraigan las películas tristes o románticas, las canciones que hablan de amores imposibles, etc. Tratemos de imponernos nuevas rutinas. Hagamos cambios, incorporemos nuevas experiencias, nuevos objetivos, hobbies, etc.

6. Esperar que aparezca

Cuando se termina una relación nuestra mente no termina de convencerse. El anhelo y la esperanza siguen ahí. Como alfileres empeñados en hacernos daño. Así que evitemos alimentar el sufrimiento esperando que aparezca. Paseando quizá por la calle donde siempre os encontrabais, yendo a los mismos restaurantes, el mismo gimnasio…

Evitemos fantasear con esos posibles encuentros y apliquemos una mentalidad de crecimiento. Esta etapa ha finalizado y debo empezar una nueva.

7. Pensar que no vales para el amor

A menudo nos frustramos. Nos decimos a nosotros mismos que tras esa relación fallida ya no hay vuelta atrás. Lo mejor, quizá, es cerrar las puertas de nuestro corazón y echar la llave. Evitemos también este tipo de actitud cuando una relación termina. ¿De qué nos sirve? Obviamente para dañar aún más nuestra autoestima.

Somos personas dignas de ser amadas, por nosotros mismos y por quien nos merezca de verdad.

8. Pasa página también en redes sociales

Ese es un tema importante cuando termina una relación. Si tienes una vida activa en redes sociales procura actualizar tu perfil. Aún más, en la medida de lo posible, evita mantener el contacto con tu expareja. Lo preferible en estos casos es dejar de seguir a esa persona para evitar ver sus actualizaciones, para dejar de obsesionarnos, de preguntarnos, de hacernos daño…

Pasa página en tu vida y también en las redes sociales.

9. Puedes cambiar de aspecto, pero ¿de verdad lo necesitas?

Cuando damos fin a una etapa es común querernos hacer un cambio físicamente: cortar el cabello, tintarlo de otro color, cambiar de estilo de ropa… Todo ello es positivo si lo necesitamos verdaderamente. No obstante, no hay obligación alguna. No hay por qué dar forma a una imagen que nada tiene que ver con nosotros.

Busquemos únicamente sentirnos bien. Si ese corte de cabello lo puede conseguir, adelante. Si lo que provoca es crear una apariencia que no nos identifica, mejor evitarlo.

10. Alargar el dolor cuando termina una relación

Es cierto que va a doler. Es normal sentirlo, porque todas esas vivencias emocionales forman parte del propio duelo. Y como tal hay que vivirlo sin anestesia, sin paños calientes. Por tanto, si te sientes angustiado/a y triste, llora. Es importante liberar todo lo que esta ruptura dejó para renovarnos sin cargas negativas. Ahora bien, cuando una una relación termina es recomendable no extender esos momentos de dolor muchos días. Mejor mucha intensidad y pocos días.

11. Estar pendiente de la otra persona

Ya no más. No esperes que te llame. Si miras el móvil que sea para ver la hora, pero no para ver si te escribió o si está en línea. No comiences el gimnasio o a hacer dieta solo para parecer más atractivo/a y llamar su atención. No dediques más de 10 minutos de tu tiempo a pensar en esa persona. Es perder el tiempo, la dignidad y tu felicidad. Recuerda que de ahora en adelante, tú eres tu prioridad.

En definitiva, cuando termina una relación, cuando no funciona, lo mejor es dejar el camino libre.Así tendrás la oportunidad de vivir tu vida de forma diferente y conocer personas nuevas.

«El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional».

-M. Kathleen Casey-

Los pasillos de los juzgados que llevan los divorcios están llenos de parejas en las que el amor ya no existe, pero también de muchas parejas que se divorcian a pesar de que se siguen queriendo. ¿Por qué ocurre esto? ¿No somos capaces de mantener una relación?

Todos hemos tenido alguna ruptura amorosa en nuestra vida y sabemos lo mal que se pasa, el sentimiento de decepción y de tristeza que nos invade, aunque sepamos que hemos hecho todo lo posible para que la relación funcione y sigamos queriendo a la otra persona.

Las razones por las que se rompen las parejas en las que hay amor

Podemos hablar de destino, de mala suerte o de responsabilidad de la otra persona, pero lo cierto es que en toda ruptura intervienen dos personas que deben asumir su papel durante la relación y analizar qué es lo que no ha funcionado. Estas son las razones por las que se puede romper una pareja en la que hay amor:

  • La falta de comunicación. Tendemos a escondernos en nosotros, a no decir lo que pensamos o sentimos y creamos un personaje frente a nuestra pareja que no es real. La falta de comunicación produce malos entendidos y ausencia de comprensión, por lo que, puede que haya amor, pero si no se demuestra, la relación se terminará.
  • El miedo. El miedo es paralizante para muchas personas y puede llegar a ser más fuerte que el amor. El miedo a comprometerse, a adquirir responsabilidades, a cambiar aspectos de nuestra vida, a estar solos, a amar a otra persona, en definitiva.

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  • La mala gestión del amor. Muchas personas entienden el amor como algo que cambia radicalmente nuestra vida y dejan de relacionarse con sus amigos o de hacer las cosas que les gustan para estar con la otra persona, lo que supone gestionar el amor de forma incorrecta. Para que una relación funcione siempre debemos preservar nuestra parcela de intimidad, seguir quedando con la gente que nos aprecia y haciendo las actividades que más nos llenan. Habrá una vida en común y una vida individual que nos hará sentirnos plenos.
  • La confusión entre el amor y el apego. Amar a otra persona no supone retenerla a toda costa, poseerla, controlarla, depender de ella. Cuando queremos demostrar el amor que sentimos hacia nuestra pareja debemos hacerlo desde el respeto, la independencia y la lealtad. No debemos confundir el amor con el apego emocional, puesto que de lo contrario, estaríamos creando una relación tóxica en la que el amor no existe.
  • La falta de aceptación de nosotros mismos. Hazte esta pregunta: ¿Si no te quieres a ti mismo, cómo te va a querer otra persona? El amor debe comenzar por nosotros mismos, por aceptarnos tal y como somos, por conocer nuestros defectos y nuestras virtudes.

Puede haber amor, pero si no hay confianza, comunicación, autoestima y una correcta gestión del miedo, la relación terminará antes o después.

Por qué rompen las parejas: las tres principales razones, según la ciencia

Si estás leyendo esto es probable que estés pasando por un ruptura de pareja, estés valorando dejar a tu amor o aún tienes el disgusto en el cuerpo por la separación de Amaia y Alfred. Sea como fuere, mal de muchos, consuelo de tontos: se ha demostrado que el otoño es la estación en la que más parejas rompen.

Así lo han revelado numerosos expertos, como David McCandless y Lee Byron, quienes publicaron una estadística de separaciones usando las actualizaciones de estado de Facebook, o Antonio Bolinches, que llevó a cabo un estudio, en el que participaron más de 500 parejas, que concluyó con que los meses otoñales son los más usuales para romper, seguidos de los primeros del año.

Los meses otoñales son los más usuales para romper, seguidos de los primeros del año

Pero ¿por qué cortan las parejas? ¿Es por el clima? ¿Infidelidades? ¿Por la llegada de la Navidad? ¿O porque fallan más factores?

Un estudio de la Universidad de Utah (Estados Unidos), publicado en la prestigiosa revista ‘Social Psychology and Personality Science’, determinó que las razones que llevan a cortar eran las mismas en casados y en solteros (personas que tienen pareja pero no han formalizado legalmente su relación).

Cuando la confianza se pierde, no hay nada que hacer Brooke Cagle

Los investigadores descubrieron, además, las tres principales razones que motivan a las personas a seguir su camino en solitario. Son estas:

1) Incompatibilidad de personalidades

Esta es la razón número uno que lleva a las parejas a romper. Al principio, todo es de color de rosa. Divierte, incluso, que tu ‘media naranja’ sea tan diferente a ti. Descubres cosas diferentes, aficiones que no conocías, caracteres con los que nunca habías lidiado… hasta que tanta novedad cansa.

Es francamente difícil construir una vida en común con alguien que es muy opuesto a ti. El sexo entre estas personas que no tienen nada que ver suele ser maravilloso, pero a la larga pasa factura en la estabilidad de la pareja.

Si los miembros de la pareja se encuentran en un diferente momento vital, y sus presentes son incompatibles, romperán

A todo ello se suma que las personas van cambiando con los años, y lo que antes os unía igual ahora os separa. Puede ser, por ejemplo, que uno de la pareja haya decidido tener hijos cuando hace tres años pensaba que quería renunciar a ser padre o madre. O quizá ambos se encuentren en un diferente momento vital, y su presente sea incompatible con el del otro; o tal vez la vida de uno haya dado un cambio brusco y su nueva realidad, de pronto, no encaje con la pareja.

La psicóloga Sonali Gupta, tras atender a muchos hombres y mujeres en su consulta, advirtió que la principal razón de ruptura o infidelidad se produce después de que las personas hubiesen descubierto una «parte» de sí mismos que creían haber perdido. Es decir, tras cambiar.

De nada sirve que rememores los momentos positivos si ya has decidido cortar Roberto Nickson

Razones hay muchas, pero todo se engloba en el primer factor de las rupturas: la incompatibilidad en las personalidades de los protagonistas. Si es tu caso, lector, y sientes que ya no tienes nada que ver con tu pareja, o crees que tu amorcín ha cambiado tanto hasta el punto de no reconocerlo, es hora de plantearse romper. Como siempre te decimos, no temas: hay muchos peces en el mar, y el océano es muy bonito para disfrutarlo solo.

2) Falta de confianza

Cuando la confianza se pierde en una relación ya no hay nada que hacer. Y no solo en las de amor, ocurre en todas. El jefe que deja de creer a su empleado, por ejemplo, nunca más apostará por él; o el amigo que ya no confía en otro, ya no estará ahí para apoyarle. Y en el terreno sentimental ocurre lo mismo.

Si has dejado de confiar en tu pareja, es mejor que lo dejes cuanto antes o intentes restablecerla. No tiene sentido vivir con la duda de si tu compañero sentimental tiene una aventura o pasar los días preguntándote si te cuenta la verdad o te miente acerca de cualquier tema.

Cuando la confianza se pierde en una relación ya no hay nada que hacer. Y no solo en las de amor, ocurre en todas

Por eso hay que pensarlo muy bien antes de mentir a tu pareja: una vez que se ha roto la relación de sinceridad, el amor se va esfumando poco a poco hasta convertirse en otra cosa. La falta de confianza en la pareja suele aparecer tras una infidelidad o una mentira cazada. Si es tu caso, lector, plantéate seriamente si deseas seguir viviendo con la duda eterna o con el remordimiento de haber puesto los cuernos.

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3) Sensación de lejanía

El tercer y último principal factor que impulsa a las personas a acabar con su relación es la sensación de lejanía con la pareja. Experimentar que tu compañero sentimental cada vez está más distante, más fuera de tu vida y, en definitiva, menos presente, conduce inevitablemente a la ruptura sentimental.

A nadie le gusta sentirse solo, mendigar amor o atención. Cuando esto ocurre, la relación se va deteriorando hasta romperse por completo. La lejanía está estrechamente relacionada con el primer punto: si la vida de ambos va yendo por diferentes caminos, es muy difícil que de pronto aparezca una intersección que los vuelva a unir.

Experimentar que tu compañero sentimental cada vez está más lejos de ti, menos presente, conduce a la ruptura

Además, sentir que tu amor cada día está más lejos de ti es lo que conduce también a la infidelidad. Antes de dar el paso de romper o de poner los cuernos, la psicóloga mencionada, Gupta, recomienda acudir a terapia, donde «las parejas pueden volver a definir sus necesidades, redescubrir el significado de lo que les une, encontrar la manera de conectar de nuevo y regenerar la confianza».

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Romper es una decisión muy difícil. Lo recomendable es que seas sincero contigo mismo y pienses si realmente los problemas que tenéis, o que experimentas tú solo, se pueden resolver o, por el contrario, son insalvables. En este segundo caso, lo más inteligente es que pongas punto y final a la relación. Y a otra cosa mariposa.

No será fácil, pasarás por un periodo de adaptación al entorno y a tu nueva realidad, pero luego lo agradecerás y te darás cuenta de que no tenía sentido seguir en esa dinámica de infelicidad o no dicha plena. También puede ayudarte a superar el trago leer libros que tratan de desamor contemporáneo, como el fantástico ‘Feliz final’, de Isaac Rosa. Las canciones románticas, como el repertorio de Laura Pausini o Alejandro Sanz, mejor apártalas durante un tiempo.

Y tú, lector, ¿estás pasando por una ruptura sentimental?

Cómo salir adelante después de una ruptura

Después de haber atravesado por una de las etapas más difíciles que es la aceptación de la ruptura. Para saber cómo superar la tristeza después de una separación, es necesario que lleves a cabo los siguientes consejos:

Recupera tus objetivos personales

Seguramente durante tu relación con esa persona, hayan establecido una serie de objetivos como pareja ya sea que hayan hecho planes de casarse, de tener hijos, de montar su propio negocio, de comprarse una casa, entre muchas otras cosas. Por lo que quizás hayas dejado total o parcialmente de lado los objetivos que ya tenías de manera individual por enfocarte solamente en los que tenían en común. Es importante, para que vuelvas a encontrar un mayor sentido a tu vida y a todo lo que haces, que recuperes nuevamente aquellos objetivos que en algún momento olvidaste o simplemente dejaste de lado. Recuerda que en esos objetivos vas a encontrar nuevamente la suficiente motivación para llevar a cabo tus planes, para disfrutar de las actividades que antes disfrutabas, para sentirte también exitoso logrando todo lo que te propones y así mismo lograr tener esa vida que tanto deseaste. El hecho de que te sientas realizado(a) como persona, aumentará considerablemente tu bienestar psicológico, emocional y te permitirá sentirte mejor contigo mismo y así mismo tener una mejor relación con los demás.

Tómate tu tiempo

No pretendas sentirte bien de la noche a la mañana. Recuerda que estás atravesando por un proceso inevitablemente doloroso y tienes que aprender a ser paciente con ello. Para salir adelante después de una ruptura, debes saber que es normal que, en ocasiones, te puedas sentir con un mejor estado de ánimo y que luego recaigas y te sientas muy triste, así que no te sientas raro o más débil si esto te ocurre ya que no se trata de debilidad. El dolor al igual que la alegría son emociones básicas que todas las personas vamos a experimentar a lo largo de nuestra vida, sin una no podría existir la otra y ambas tienen su lado positivo aunque a veces así no lo parezca.

Por lo que si puedes tomarte unos días para descansar, desahogarte y recuperar fuerzas, hazlo ya que después te sentirás mucho mejor, más renovado(a). Lo importante es que respetes tu tiempo y te des un espacio para la reflexión y la recuperación necesaria para afrontar tu propio proceso de duelo.

Rodéate de tus seres queridos

Es normal que al principio, sobre todo los primeros días, algunas personas prefieran darse su tiempo y espacio a solas para reflexionar y desahogarse. Sin embargo, es necesario que sepas que lo peor que puedes hacer es aislarte de los demás y quedarte encerrado(a). Recuerda que estás atravesando por un proceso doloroso y difícil en el que seguramente estás experimentando sentimientos de soledad y de abandono, por lo que lo peor que puedes hacer es quedarte realmente solo(a). Aunque te cueste al principio, tienes que buscar el apoyo y la compañía de las personas que más te quieren. Llama a tus amigos y cuéntales acerca de lo que te ha pasado, también hacerlo saber a tu familia.

Ponte de acuerdo con ellos para que vayan a visitarte o tu a ellos, comienza a planear alguna salida para distraerte, el caso es que ahora más que nunca mantengas un contacto cercano con todos. Otra cosa que puedes hacer después de un tiempo es comenzar a conocer y a relacionarte con nuevas personas, asiste a talleres, grupos sociales que tengan tus mismos intereses, entre otras cosas que te ayuden a ampliar cada vez más tu círculo social.

¿Te han roto el corazón? 12 cosas que nunca, nunca, debes hacer tras una ruptura

Pasar página. Se dice fácil, pero no lo es. Cuando por fin te has enamorado, cuando has creído que él era el definitivo o cuando has vivido cosas con tu pareja que pensaste que nunca te iban a suceder a ti, pasar página no es para nada fácil. Conlleva mantener la mente fría, saber tomar distancia, pensar de forma racional y, sobre todo, valorarte mucho más a ti de lo que valoras las cenizas de tu relación.

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Las rupturas no son nada nuevo, como ves, las hemos visto a nuestro alrededor, en el cine y las series, de mil formas diferentes, pero en tu caso puede haber una diferencia con ellas: aprender a afrontarlas para salir airosa y poder seguir adelante. ¿Cómo? Tomando nota de lo que nunca debes hacer tras una ruptura. No será fácil, pero será lo mejor para ti. Para dibujar estos 12 consejos hemos contado con la ayuda de Helena López-Casares, coach y terapeuta transpersonal que acaba de publicar el libro ¿Y a ti también te han roto el corazón?, donde aborda las rupturas con afán constructivo. Empezamos.

© Crazy Stupid Love

1. No sigas en contacto con él

Caminos separados, con todas las consecuencias. Helena López-Casares lo tiene claro: «Corta la relación de verdad. Córtala. No llames con cualquier excusa, no le preguntes cómo está… Toda comunicación lleva una intención detrás», explica. A veces esto parece muy complicado, sobre todo si se tienen hijos en común, amigos o incluso alguna vivienda. Pero hay una gran diferencia entre hablar de forma cordial para solventar temas comunes y entre interesarte por cómo está él. En definitiva, si consigues cortar toda relación, aunque al principio duela, comenzará tu proceso de recuperación, así que hay que ser tajante: la relación ha de cortarse para que no se nos enquiste.

2. No le espíes en sus redes sociales

«Deja de mirar las redes sociales, deja de mirar en Whatsapp su última conexión, deja de espiar fotografías en Facebook o comentarios en Twitter», aconseja la autora. Muchas veces dudamos de si le debemos eliminar o no de nuestras redes, y la respuesta es, en general, sí. Tras una ruptura debemos tomar distancia, especialmente en el caso de que sea dolorosa.
De lo contrario, podemos obsesionarnos buscando actualizaciones, sufrir con las novedades en su vida (de la que ya no formamos parte) o cometer el error de intentar competir con él haciendo ver a tus seguidores y amigos que ahora tu vida es más feliz que la suya. Pero un momento, párate un segundo a pensar: «Él es otra persona, no eres tú. ¿Dónde está tu vida? ¡Céntrate en ella! Aunque cueste, hay que cortar radicalmente con las redes», apunta.

3. No hables mal de él

«Cuando hablas mal de algo o de alguien es porque lo llevas dentro. Cuando una persona es despedida del trabajo y después de un año sigue hablando mal de los jefes o de cómo la despidieron, es porque no lo ha asumido. Con una ex pareja es igual: no hay que hablar ni bien ni mal», aconseja López-Casares. «Tenerle tan presente conlleva una obsesión, supone que un recuerdo del pasado se convierta en tu presente, en una lucha en la que solo hay un bando, el tuyo, y no vas a ganar nada».
Entonces, ¿cómo hay que actuar? La clave en este caso está en perdonar. El perdón no significa darle la razón ni olvidar lo sucedido, sino asumir la realidad y liberarnos. Y no se trata tanto de perdonarle a él como a ti misma, es decir, asumir que diste más de lo que debías en esa relación, perdonarte por ello y seguir adelante sin rencores.

4. No intentes retenerlo

Seguro que más de un ser querido te ha dicho alguna vez que no te arrastres por él. Seguro que hasta tú misma le has dado esos consejos a alguna amiga y ahora, en tu caso, crees que es diferente. Pero lo más probable es que, simplemente, tu ex no sea la persona ideal para ti. «Cuando hay amor de verdad, viene de las dos partes», empieza Helena López-Casares.
Y continúa: «El amor es algo que se vive desde la razón y desde la intuición. Cierra los ojos: ¿qué te dice tu corazón? ¿Tú amas verdaderamente a esa persona? ¿Tú crees que esto es una relación de amor? Incluso si consiguieras retenerlo, la pregunta es: ¿te gustaría ver a esa pareja contigo en uno o dos años? No se le puede augurar buen futuro porque cuando se rompe se hace desde la razón más extrema».

5. No hagas cambios drásticos en tu vida

«Este es uno de los grandes errores tras una ruptura», comenta Helena. «Uno puede hacer cambios si quiere, pero no una huida hacia adelante. Cualquier detalle, cualquier pequeño giro en este momento va a suponer un gran cambio. Irte a vivir lejos y romper con todo es un acto de desamor, porque el gran acto de amor en una ruptura está en querer atravesar de forma consciente y deliberada el duelo. Si no lo atraviesas, es porque no te quieres».
Esto no significa que no te puedas ir a vivir a otro país, cambiar de trabajo o conocer gente nueva, pero siempre y cuando sea algo que haces por y para ti, y no para cambiar de aires ni dar un giro en tu vida con el objetivo de alejarte u olvidarte de él. Piénsalo: no es así como quieres empezar una nueva vida.

6. No comiences una vida que no te corresponde

Muy ligado a lo anterior se encuentra este otro punto: «Uno de los errores es vivir un ciclo de la vida que ya no es el tuyo. Por ejemplo, en rupturas a los 45 o 50 años no hay que pensar que salir todos los fines de semana es la solución. Esto no significa que nos recluyamos en casa, sino que no debemos salir a la desesperada ni cambiar nuestra forma de ser», aconseja la coach.
«Hacerlo es propio de personas que no quieren mirar dentro de sí porque temen con qué se pueden encontrar. Pero es el trabajo de adultos, maduro y responsable que debemos hacer, porque lo contrario nos conduce a sentirnos vacíos. Claro que se pueden hacer cosas, pero cambiar nuestra imagen al completo, nuestros gustos o nuestros horarios no es síntoma de haberlo superado, sino de habernos creado un personaje para no atender a nuestra esencia», concluye. Así que ya sabes, ¡nada de máscaras!

7. No vuelvas a practicar sexo con él

Tener relaciones esporádicas con un ex es, extrañamente, más habitual de lo que debería. ¿Pero realmente nos ayuda a superarlo? Como puedes imaginar, no demasiado: «Eso es un acto de no querer asumir las cosas. El compromiso es la base de los proyectos de altura, por ambas partes. Sin compromiso no hay nada en esta vida. Mantener un hilo de relación con la otra persona es un autoengaño. Igual pensamos que dándole lo que nunca le dimos durante la relación o mostrándonos de forma muy liberal va a volver a engancharle y no es así. Hay que aceptar lo que se va de tu vida e ir a otra cosa, porque si no, no avanzas», explica Helena.

8. No le escondas tus sentimientos a la gente que te rodea

Cuando se trata de superar una ruptura, saber que no estás sola puede ayudarte mucho. Esto no significa que tomes un rol victimista con la gente que te rodea sino que, simplemente, seas capaz de expresar tus sentimientos a tus amigos o familia más allegados. «La conversación es sanadora, pero la de verdad, no la trivial», explica López-Casares, haciendo referencia a que hay que expresar lo que realmente se siente, sin recibir palabras condescendientes de la otra parte. «Si estás con amigos y tienes necesidad de sacar cosas que te están ahogando, debes hacerlo. Si a la otra persona le importas, generará el ambiente para que te liberes y desates el nudo de tu interior».
Es por ello por lo que rodearse bien es fundamental en este proceso. Tal vez lo que menos necesites aquí es salir de copas cada fin de semana, porque eso supone, una vez más, apartar o ignorar lo que realmente estás sintiendo. En estos momentos una cena tranquila con una o dos amigas, donde puedas explayarte y recibir buenos consejos o, simplemente, comprensión y apoyo. O, ¿por qué no? Escoge una película de risa y pasa una tarde agradable con tu familia donde poder evadirte un rato. Aquí tienes 125 opciones.

Descubre: Las 125 mejores películas de risa: ¡que empiecen las carcajadas!

© Mi gran boda griega (2002)

9. No te inventes películas

Las rupturas duelen, pero peor aún puede llegar a ser la tortura a la que nos sometemos cuando nos rompen el corazón. «Con la ruptura el cerebro se revoluciona, lo primero que hace es imaginar cosas: me habrá dejado por otra, cómo será la otra, seguro que les está yendo fenomenal… Y así inventas un juego perverso, una película, donde otra persona gana y tú pierdes», nos cuenta la experta. Estos desvaríos seguro que te resultan muy familiares, y muchas veces están infundados o son totalmente incoherentes, pero hay una explicación científica a lo que nos pasa.
«Esto se debe a que el cerebro está completamente bañado de hormonas de estrés. como el cortisol. Cuando esto pasa, se come la zona del hipocampo, la cual alberga la memoria espacial, visual y de contexto. Por eso una persona estresada no ve, se le ha nublado esa capacidad y está como ciego», explica. ¿Y cómo salimos de ese bucle? «Para ello debemos aprender a respirar. La respiración controlada y consciente es fundamental para lograrlo».

10. No te quedes con nada suyo

Ya lo decía la canción… ¿Cómo repartimos los recuerdos? ¿Y los amigos? En nuestra tarea de borrar a esta persona de nuestra vida, hay que ser tajante. «A veces forzamos. Si hay un mismo círculo de amigos, hay que ver quién conoció primero a esas personas. Es muy complicado mantener el mismo círculo porque siempre va a haber un resquemor ahí. Hay que soltar apegos, dedicarse a uno mismo e ir superando el duelo, y las cosas se irán recolocando poco a poco de forma natural». Así pues, además de liberarte de sus cosas y devolverle sus pertenencias, es recomendable alejarte, al menos hasta que lo hayas superado completamente, de sus amigos o familia.

11. No te sientas una fracasada

Una actitud positiva es fundamental para ayudarte en este proceso. «El fracaso forma parte de la vida, como el éxito. Hay que ver el fracaso como una oportunidad de aprendizaje, no como una frustración», explica López-Casares. Es decir, hay que saber perder. Tener en cuenta que no siempre las cosas van a salir cómo planeas es la mejor forma de conseguir ser feliz. Esto no significa que te conformes con lo que pase en tu vida, sino que aprendas a elegir tus luchas: aquellas que dependen solo de ti. Es ahí donde puedes ganar.
«Cuando comienzas a vivir o a salir con una persona, en ese momento la intención es que continúe para siempre. Pero por circunstancias de la vida a veces las cosas se quiebran y tenemos derecho a seguir nuestro camino. El problema es que si no sabemos ver el fracaso nuestra autoestima se hunde». Así que ya sabes, permítete tropezar o caer, pero siempre que lo hagas tienes que ser capaz de levantarte.

12. No tengas miedo a llorar

«No reprimas ninguna emoción. Las lágrimas son importantísimas para sacar los residuos tóxicos que tenemos dentro. Llora lo que te haga falta, hasta que ya no puedas más, no pasa nada, estate contigo misma. Y otro consejo: abrázate, tócate, siéntete, llénate de continente», concluye la autora. Y es que ahora más que nunca debes preguntarte: ¿Cuántas veces le habrás dicho te quiero a él? ¿Cientos, miles…? ¿Y cuántas veces te has dicho te quiero a ti misma? Elige esta increíble oportunidad para darte un poco más de cariño a ti mismo. Mírate al espejo y dite que te quieres, hazlo de mil formas diferentes, enamórate un poco de ti y aprende a sentirte bien estando a solas contigo. ¡Tú puedes!

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Cuando una relación de pareja termina, es de esperar que nos sintamos desorientados, tristes, llenos de ansiedad y superados por la incertidumbre en un mar de interrogantes. Esa desesperación nos puede llevar fácilmente a hacer y pensar cosas que acabarán haciéndonos más daño.

El psicólogo y autor Christian de Selys considera que el dolor es nuestro mejor maestro, forma parte del crecimiento, así como las crisis forman parte de la propia vida. Negarlo, o tratar de evitarlo, es un camino más que a la larga lleva a la infelicidad, porque habrás desperdiciado valiosas oportunidades de crecer y de fortalecerte.

En su libro Amor y desamor expone 6 normas básicas que te ayudarán a que el proceso de duelo se alo más rápido e indoloro posible. Te las resumimos a continuación:

1. NO DISIMULES TU DOLOR

Actúa con naturalidad. De Selys propone que te tomes una hora cada día en la que puedas dar rienda suelta a tu dolor. Sin embargo, eso no significa que el resto del día tengas que fingir. En absoluto. Debes ser capaz de comunicarte, de expresar lo que sientes y de actuar con coherencia. Nunca fingiendo lo que no sientes, y menos mintiéndote en un vano intento de eliminar el dolor que de verdad está fluyendo en tu corazón.

2. NO LO LLAMES NI LO BUSQUES

Este es el punto en el que más fácil es caer después de una ruptura, y el que deberías tener escrito en una cartulina gigante en la pared para que nunca se te olvide.

De Selys dedica un capítulo entero a este tema «Contacto Cero», porque es algo realmente importante. No caigas en la tentación de comunicarte con la persona de la que te acabas de separar, ni de cotillear sus redes sociales o tratar de pasar por una zona que frecuenta con la intención de que os crucéis. No mires sus fotos en Facebook, ni estés pendiente a sus comentarios en Twitter, revisándolos cada dos por tres con la esperanza de saber qué hace, con quién está, qué está viendo por la tele… No acrecientes tu dolor mirando lo que cuelga en Instagram, ni estando pendiente de su última conexión de WhatsApp.

No busques a tu ex y menos todavía lo llames, para decirle que la relación se merece otra oportunidad, que sea lo que sea lo que haya pasado, eso va a cambiar… No. No lo hagas. Si vuestra relación puede renacer en una segunda versión, ampliada y mejorada, estarás aniquilando las oportunidades que tenías, si sigues por el camino del agobio y de la desesperación. Piensa que la otra persona también lo está pasando mal. Está, seguramente, en un mar de dudas, por lo que, lo mejor que puedes hacer es prometerte cumplir esta norma, porque, además, pase lo que pase después, esta habrá sido la mejor opción.

3. NO TE ENFOQUES EN TU EX PAREJA

Queda claro que no debes buscar contacto, pero tampoco debes intentar saber lo que hace ni cómo le va a través de amigos comunes. No des rienda suelta a tu faceta detectivesca, aunque te lo pida tu instinto. Es duro, pero has de mantenerte en la posición firme de no utilizar cualquier excusa para obtener información sobre tu ex pareja tras la separación. Está claro que, si tenéis hijos en común o asuntos que tratar, será inevitable cierto contacto, pero no hagas que tu estado de ánimo, que tu felicidad, que tus ganas de vivir, estén condicionadas por lo que hace o deja de hacer esa otra persona. Estoy hablando de la correlación negativa, el fenómeno que hace que te sientas mal cuando te enteras de que tu ex ha pasado página, porque ha conocido a alguien con quien es feliz, ha ascendido en su trabajo o se ha ido a hacer un hermoso viaje con sus mejores amigos. Tienes el foco puesto en el otro de modo que no te permites ser feliz ni sentirte bien porque el protagonismo en tu vida lo tiene el otro y si las cosas le van bien, tú te hundes. Y de la misma forma, con sus degracias te alegras.

Tu felicidad no debe depender del otro, ni de nadie, porque en realidad la felicidad está en tu interior. Sí, es una frase manida, pero es la verdad. Todo dependerá del cristal con el que mires el mundo.

4. NO OS HAGÁIS AMIGOS DE LA NOCHE A LA MAÑANA

Es posible que fuerais muy amigos antes de ser pareja, e incluso siéndola, pero tras una ruptura, las cosas cambian. La relación que os unía ha desaparecido y no se puede pretender que de repente podáis actuar cómo simples amigos, con total naturalidad. Aún hay un proceso que pasar y unas heridas que sanar. Y ni se te ocurra planear una cita doble. Por mucho que te fuerces a pensar lo contrario, será doloroso ver a la persona con la que supuestamente ibas a compartir el resto de tu vida, ligando libremente con alguien que no eres tú.

Con esto no digo que nunca vayáis a ser amigos, al contrario, pero es necesario que antes transcurra un tiempo prudencial y además tendrás que trabajar en ello. Sobre todo, después de haber trabajado en tu propia recuperación y hayas aprendido todo lo que el proceso de separación tenía preparado para ti. De hecho, fantasear con establecer amistad con tu ex es una especie de estrategia del inconsciente basada en la creencia de que, con el tiempo, esa persona volverá a enamorarse de ti.

5. NO HABLES MAL DEL OTRO

En ocasiones puede ser difícil, especialmente si ha habido una infidelidad o algún tipo de traición como detonante de la ruptura. Es normal que tengas que hablar de temas delicados a la hora de expresar lo que sientes y por qué, pero siempre centrándote en tu propio ser, que es el que te ha de importar, no aprovechando la ocasión para deshacerte en un mar de críticas y de malas palabras hacia la otra persona. Mientras lo hagas, no estarás pasando página, no habrás asumido el proceso y no podrás seguir hasta la siguiente fase.

Ahora te mereces el protagonismo de tu vida, y el foco ha de estar centrado en ti, en tus pensamientos y en tus deseos.

6. NO PRACTIQUES SEXO CON TU EX

Tanto si tienes opciones de restablecer la relación, como si vuestros caminos ya se han separado definitivamente, esta nunca es una buena decisión, sobre todo al principio, cuando las heridas están abiertas. Tener relaciones esporádicas con un ex es algo más habitual de lo que debería, algo en lo que podemos caer ante inseguridades, por miedo a lo que el futuro nos depare en la siguiente fase vital, y que no va a ser bueno para ninguno de los dos. Si vuestro destino es estar juntos de nuevo, deja pasar ese tiempo mágico, ese Contacto Cero que sane lo que se dañó, que os haga reencontraros con una nueva perspectiva, con renovadas energías. Y, si en el fondo sabes que no tenéis futuro, no multipliques el dolor dejándote llevar por esta tentación cargada de miedos y culpabilidades. Debes aceptar que se marcha de tu vida (y tú de la suya) para que podáis avanzar, atravesar el proceso de duelo amoroso como toca, y pasar a la siguiente fase.

Empezar de nuevo: lo pasado, pasado está

Tras una ruptura sentimental, es normal que cada uno se dé un tiempo para recapacitar sobre la relación. Pero hay que dar un paso adelante y aprender a empezar de nuevo una vida de soltero sin alguien a su lado. Esto puede resultar difícil al principio, pero nunca hay que perder la esperanza de poder llevarlo a cabo con éxito.

Lea también:

►Cómo superar una decepción amorosa

Olvide los viejos recuerdos de su relación e intente empezar a pasar página. Si la relación no ha funcionado trate de aceptar la realidad. Quedarse anclado en el pasado solo le hará sentirse culpable y sentirse frustrado por la ruptura, lo que afectará directamente a su calidad de vida y expectativas de futuro. Para evitar este sufrimiento lo mejor es aprender a aceptar la ruptura desde el primer momento.

Siempre le resultará difícil al principio superar el vacío que dejó un amor, pero si quiere empezar de nuevo a llevar su vida de soltero intente ser optimista y buscarle un lado positivo a la situación.

Helena Trujillo1, psicoanalista y experta en el asunto, nos da una serie de consejos que le ayudarán a evolucionar.

5 consejos para empezar de nuevo tras una ruptura

Ya se ha producido la ruptura, lo mejor es aceptarlo y no mirar atrás. Fantasear constantemente con que las cosas cambien y la otra persona vuelva sólo te hará perder el tiempo. Ninguna huida hacia adelante le ayudará, no haga locuras, no quiera compensar en un momento las cosas que no hizo cuando estaba en pareja. Deje que su vida vaya tomando su ritmo, deje que la pasión se vaya despertando, pero no se obligue. Los amigos son fundamentales para iniciar una nueva etapa. Seguro que hay amistades que había descuidado por la relación de pareja o no había profundizado el contacto con otras relaciones, como del gimnasio, el trabajo… Sea más receptivo y fomente la actividad social. Descubra qué cosas y qué personas le hacen sentir bien. Intente hablar de cualquier cosa que le guste o le interese. Intente no hablar una y otra vez de la ruptura. Probablemente tampoco sea tarea fácil para sus amigos escuchar la misma historia, y volverá sobre la herida una y otra vez. El amor llama al amor. Si verdaderamente estaba tan enamorado, pronto volverá a sentir esa pasión por otras personas. No todo el amor es amor de pareja, también se ama a los amigos y a las personas que le hacen sentir bien. Lea también:

►Cómo olvidar un antiguo amor y conseguirlo con éxito

¿Buscar de nuevo el amor o esperar?

¿Un clavo saca otro clavo? No se trata de buscar una aguja en un pajar, esa persona idealizada o aquella que le haga olvidar la ruptura. Un buen amante siempre tiene a quien amar, confíe en sí mismo, el amor está en usted. Si piensa en positivo tendrá más oportunidades de conocer a la persona que le haga sentir algo especial. No espere encontrar lo que le falta fuera de usted. La felicidad, la satisfacción y el deseo, deben estar dentro de usted.

Si no es así, otro buen recurso es pedir consejo a un profesional para que le ayude a incorporar nuevas formas de pensar y relacionarse.

Aspectos a tener en cuenta antes de empezar una nueva relación

Nunca compare un nuevo amor con un amor pasado. A veces es inevitable, pero es un gran error. Cada historia es diferente y no está escrita. ¿Se anima a escribirla?

Sea paciente, no quiera compromisos e intente no tener ideas previas de cómo tiene que ser la relación. Tener ideas preconcebidas de cómo tiene que ser el amor sólo le dificultará las relaciones con otras personas.

La metáfora de la página en blanco le ayudará a entender que cada amor, cada camino nuevo, tiene reglas nuevas que aprenderá a conocer.

Comienza a amar, comienza a caminar y la propia situación irá sugiriendo por si sola con sus próximos pasos. No tenga miedo, el que no se arriesga no puede disfrutar.

‘Resetee’ su vida tras una ruptura

El actor Woody Allen, en un fotograma de la película Sueños de un seductor, sobre un cinéfilo afectado por su reciente divorcio que empieza de nuevo. PARAMOUNT PICTURES

No volver la vista atrás es fácil de decir y difícil de hacer

Esquive las barricadas que le impiden avanzar hacia la libertad emocional

18/05/2016 03:13

Juana acaba de anunciar feliz que se va a vivir a Marbella, ya está preparada para volver a empezar: «¡Estoy muy contenta, vuelvo a tener ilusión!», exclama. Hace un año, su marido decidió separarse sin ninguna explicación después de 30 años de matrimonio, ahora que sus hijos estudiaban en el extranjero. En aquel momento era una catástrofe, hoy sabe que ha sido una liberación porque hay sólo una cosa peor que un divorcio que uno no quiere y es estar casado con alguien que no quiere estar contigo. Las separaciones van en aumento, tanto que parece que el divorcio es la regla y una buena vida en pareja lo excepcional.

Aceptarlo y no mirar atrás

No volver la vista atrás es fácil de decir y difícil de hacer. Hace unos años, publicaron una de esas noticias donde la realidad supera la ficción. Un hombre donó un riñón a su mujer, que luego le engañó con su fisioterapeuta. Ahora él reclama a su ex una indemnización millonaria: «¡Devuélveme el riñón, me partiste el corazón!», era el titular de esta noticia de telenovela. Sin llegar a estos extremos, la idea de que uno puede empezar una nueva vida sugiere que el pasado puede ser borrado. Sin embargo, bajo la apariencia la relación todavía vive. Por lo que es posible encontrarnos en el camino algunas barricadas que impiden avanzar hacia la libertad emocional.

Muchas personas se aferran al amor que tuvieron y desarrollan un exceso de simpatía hacia sus ex parejas. Si todavía guarda fotos de su ex y sigue yendo a los mismos restaurantes de siempre ha llegado el momento de renovarse. Otros se quedan bloqueados por el temor. «¿Cómo voy a organizarme con los asuntos financieros?», decía Esperanza, haciendo poco honor a su nombre. Ahora tiene la oportunidad de demostrarse a sí misma que es capaz de aprender.

El sentimiento de culpa también entorpece el camino, sobre todo si es el que deja la relación: «Podría haberlo hecho de otra manera», se lamenta Ana, que acaba de romper con Max. También la ira o los celos complican el camino hacia la soltería. ¿Sigue enfadado cuando piensa en su ex o se descubre imaginando que él o ella tienen una nueva pareja? Quizá tenga buenas razones para estar enfadado pero eso no le va a devolver la felicidad. La pena por uno mismo, sentirse víctima de él o ella, es el lastre mayor porque debilita la autoestima.

Los recuerdos tienen su sitio y su momento, para regalarse la libertad hay que aceptar el final de la relación, separar el papel de padres y el de pareja si tiene hijos, superar las barricadas emocionales que bloquean, recapacitar sobre los errores y no retomar el contacto con su antiguo amor durante un tiempo, si eso es posible.

Ganar autoconfianza

Ha llegado el momento, después del bache, de gozar la vida: salir, divertirse y buscar nuevas compañías para disfrutar de ratos agradables sin ánimo de encontrar nueva pareja, por mucho que la tradición popular diga que una mancha de mora con otra se quita.

En Estados Unidos existe la moda de celebrar con una gran fiesta el divorcio, como vuelta a la soltería, una bienvenida a la nueva vida y a todas las posibilidades que pueden estar a la vuelta de la esquina. Puede ser un buen ritual de reencuentro con uno mismo, las antiguas aficiones y los viejos amigos. ¿Cuándo estamos listos para rehacer nuestras vidas? Cuando podemos compartir nuestra alegría con otras personas.

Ha llegado el momento de reencontrarse con el grupo de amigos o con nuevas compañías. Es importante estar receptivo, puede conectar con personas que ha descuidado como conocidos de gym, compañeros de trabajo, amigos que comparten hobbies y deportes, personas que conoce casualmente en lugares públicos, etc. Evite a toda costa los sitios que frecuentaba con su relación anterior.

Reconstruir relaciones sociales

Muchas personas se lanzan a las redes sociales, las app de encuentros, las plataformas de contactos. Son la nueva forma de relacionarse del siglo XXI, ya no se puede prescindir de ellas. ¡Pero ojo!, con precaución porque puede ir a buscar peces, encontrarse pirañas y llevarse más de una decepción. Quede en lugares públicos y mantenga citas sólo con aquellas personas que realmente le hacen sentir bien.

Hay un dato relevante: el 80% de los hombres y el 70% de las mujeres vuelve a casarse. Si consigue quitarse la presión de que esta vez tiene que salir bien, quizá vuelva a desear coquetear con otras personas. Puede que descubra que sus habilidades de seducción están algo oxidadas y no recuerde muy bien qué hacer, queremos refrescar su memoria con algunos pequeños apuntes del arte de la seducción.

No es lo que dice sino cómo lo dice, no hable de su ex y sus traumas. Los grandes ejes de la seducción son la mirada, mantener contacto visual, la sonrisa sincera que muestra interés, el archiconocido movimiento de elevación de cejas de vez en cuando, el suave movimiento de manos, mantener los pies en dirección al otro porque denota interés y buscar cercanía física sin agobiar.

Cuide la imagen, solemos entrar por los ojos. Las mujeres se fijan en el aspecto general, el olor, el sentido del humor, la amabilidad y la generosidad. Los hombres en las curvas, la sonrisa, el olor (serán las feromonas) y su sensación de ser interesantes.

Seducir es el arte de sentirse bien y hacer sentir bien al otro, por ello, asuma una actitud amable. Practique el ser agradable en las tiendas, paseando a su perro, en los foros, en los transportes. Cuide sus palabras, el otro también nos entra por las orejas, frases clásicas «cómo me encanta su sonrisa» (para ellas) o «qué interesante lo que dice», mientras le ríe una gracia (para ellos).

Sea un poco como los grandes seductores que nos hacen sentir el centro del universo en cualquier momento y, por favor, el móvil sólo para llamadas de emergencia.

Por qué deberías esperar para empezar una nueva relación tras una ruptura

Te rompen el corazón. Rompes el corazón. Os rompéis el corazón. Es igual quién acabe con quién, siempre hay alguien que acaba herido. Después de la ruptura, toca un tiempo de curación, de recomponerse. Este tiempo varía depende a quién le preguntes. Algunos te dirán que la mitad de tiempo que estás en la relación es el tiempo que debes estar soltero. Otros creen que es una semana por cada mes. En cualquier caso, lo que está claro es que todos necesitamos un tiempo para recuperarnos antes de volver a estar listos para una relación. Y la ciencia lo confirma.

Según explica el psicólogo Benjamin Hadden a Psychology Today, las personas que no esperan hasta estar listas acaban en un sucedáneo amoroso que no es una relación y que tiene todas las papeletas de romper. “Las personas que tienen poco compromiso acaban en una relación pero se mantienen emocionalmente despegadas por miedo a acabar demasiado enganchados a esa persona”, dice Hadden. Después de estar involucrados sentimentalmente con alguien, empezar una nueva relación supone volver a empezar de cero, y con la reciente memoria de la ruptura y la inutilidad del esfuerzo invertido en la relación acabamos “no apostando por la intimidad con el otro”.

Su estudio, realizado para la Purdue University (Estados Unidos), determina que la felicidad en la pareja y la durabilidad está íntimamente ligada a que los dos miembros de la pareja dejen tiempo a sanar sus heridas y no empiecen a salir con nadie hasta que se sientan realmente preparados. Pero, ¿por qué empezaría alguien una relación si no está preparado? Hadden apunta los principales motivos: “en base a la edad, el estatus o las presiones familiares, personas creen que deberían estar en una relación seria”.

Hadden, además, señala los puntos concretos que pueden atrasar el reloj interno que nos dice que estamos listos para una relación. Por ejemplo, las personas que estén estableciéndose en un nuevo empleo o mudándose pueden sentir que empezar una nueva relación son demasiados cambios. Otros de los factores que no nos permiten estar listos para un nuevo amor es haber sufrido muchos desengaños amorosos, una falta de realización laboral o una relación previa muy exigente emocionalmente.

Ser soltero después de una relación larga es necesario, concluye Hadden. Tras la ruptura, debemos empezar a hacer una vida nueva, y si empezamos a conocer a alguien, debe ser haciéndoles hueco en nuestra nueva vida, no imitando con esta persona la anterior relación. Por lo tanto, si no nos hemos adaptado bien a esta nueva condición de soltería, probablemente no estaremos listos para empezar una relación. Si quieres triunfar en el amor, la clave es esperar a que se curen las heridas. Como asegura Hadden, cuantos más fracasos amorosos, más nos costará confiar e intimar a la larga. Un clavo no quita otro clavo.

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