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Diarrea antes del parto

La fecha probable de parto, se calcula contando cuarenta semanas a partir del día uno de la última menstruación. Gran parte de los nacimientos se producen en forma inesperada entre la semana 38 y 42 de gestación, cuando se supone que el bebé ya ha llegado a su madurez y está listo para nacer.

Existen signos y síntomas que aparecen los días previos al parto, los cuales indican que la fecha se está acercando. Hay mujeres que no los llegan a notar porque su parto se desencadena directamente con contracciones regulares.

  • EL ABDOMEN DESCIENDE

El bebé se va “encajando” en la pelvis y aumenta la sensación de peso en el bajo vientre.

En las primerizas esto sucede 2 a 4 semanas antes del parto pero puede suceder incluso antes. En las mujeres que ya han tenido más hijos, el bebé puede no descender sino hasta el momento del parto.

Generalmente la cabeza del bebé es la primera parte que entra en la pelvis (se encaja). Ahora el útero va a presionar la vejiga y tendrás necesidad de orinar más frecuentemente y con menos cantidad.

  • MOLESTIAS FÍSICAS

Recarga de energía: Algunas mujeres tienen una necesidad enorme de limpiar su casa y preparar todo para la llegada del bebé. A esto se le conoce como el “instinto de la preparación del nido”.

Irritabilidad: La sensibilidad que aparece poco antes del parto se debe a los nuevos cambios hormonales.

Diarrea y náuseas: Estos nuevos cambios afectan tu estómago o intestino.

Dolor de espalda: es un dolor de espalda que corre en la parte baja de la espalda y se extiende hacia los lados del vientre. Puede ser una sensación de la que casi no te des cuenta hasta un dolor que moleste bastante.

Dolor abdominal: Son molestias parecidas a las de la menstruación.

  • DEJAS DE GANAR PESO

El peso tiende a nivelarse al final del embarazo. No te preocupes, esto no afecta a tu bebé.

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Contracciones de preparación

Expulsión del tapón mucoso

Ruptura de la «bolsa de agua»

¿Cuándo debo llamar al médico?

Referencias

¿Estoy en trabajo de parto?

Posicionamiento. Este ocurre cuando la cabeza del bebé «cae» hacia la pelvis.

  • Su abdomen lucirá más bajo. Será más fácil para usted respirar porque el bebé no está ejerciendo presión sobre los pulmones.
  • Puede que necesite orinar con más frecuencia porque el bebé está presionando sobre la vejiga.
  • Para las madres primerizas, el alumbramiento a menudo ocurre unas pocas semanas antes del nacimiento. Para las mujeres que han tenido bebés antes, puede que no suceda hasta que haya comenzado el trabajo de parto.

Expulsión del tapón mucoso. Si presenta una secreción con sangre o de color marrón proveniente de la vagina, esto puede significar que el cuello del útero ha comenzado a dilatarse. El tapón mucoso que selló su cuello uterino durante los últimos 9 meses puede ser visible. Esta es una buena señal. Pero el trabajo de parto activo puede estar todavía a unos días.

Su bebé se mueve menos. Si siente menos movimiento, llame a su proveedor de atención médica ya que algunas veces, la disminución en el movimiento puede significar que el bebé está en problemas.

Usted rompe fuente. Cuando se rompe el saco amniótico (bolsa de líquido alrededor del bebé), usted sentirá la pérdida de líquido de su vagina. Puede salir en un goteo o en un chorro.

  • Para la mayoría de las mujeres, las contracciones vienen al cabo de 24 horas de haber roto fuente.
  • Incluso si no comienzan las contracciones, hágale saber a su proveedor tan pronto como usted crea que ha roto fuente.

Diarrea. Algunas mujeres tienen ganas de ir al baño a menudo para vaciar sus intestinos. Si esto sucede y las heces son más sueltas de lo normal, usted puede estar entrando en trabajo de parto.

Anidamiento. No hay ninguna ciencia detrás de la teoría, pero muchas mujeres sienten la necesidad repentina de «anidar» justo antes del comienzo del trabajo de parto. Si siente la necesidad de aspirar toda la casa a las 3 a. m. o terminar su trabajo en el dormitorio del bebé, usted puede estar preparándose para el trabajo de parto.

Como la primera parte del parto puede durar muchas horas, lo ideal es retrasar el momento de ir al hospital hasta que te sientas realmente mal. Permaneciendo en un ambiente familiar donde puedas distraerte con tus cosas, mientras esperas el momento del alumbramiento. No obstante, si tienes muchas molestias, es posible que ir al hospital te dé más seguridad.

Lo ideal, sin embargo, es acudir a él cuando las contracciones sean tan intensas que no puedas mantener una conversación mientras tienes una contracción; sobre todo si ya son regulares. Si ya has tenido otros hijos, debes tener presente que a partir del segundo hijo el alumbramiento tarda la mitad que el anterior.

Otro hecho que debes tener presente como indicador de que debes ir al hospital es el momento en el que rompes aguas.

Cuando vayas al hospital no olvides de llevar contigo:

  • Tu plan de parto
  • Tu historial médico
  • Tu bolso con todo lo imprescindible
  • Ropa cómoda

Cuando llegue el momento del parto lo sabrás. Tu mismo cuerpo te lo dirá y sabrás hacer todo correctamente, por tanto, intenta no dar lugar a esos temores y disfruta de esta última etapa de la gestación todo lo que puedas.

Síntomas del parto: ¿cómo identificarlos?

Estos son los síntomas que nos pueden hacer sospechar de un parto prematuro. Sin embargo, hay que tener en cuenta que algunos de ellos también son propios de un embarazo normal.

  • Aumento en la frecuencia de las contracciones: entre la semana 21 y la 37, contracciones con una frecuencia de 15 minutos o menos, de entre 20 segundos a 2 minutos cada una.
  • Presión intensa sobre el pubis: en la pelvis, caderas y parte interna de los muslos, como si el bebé estuviera empujando hacia abajo.
  • Dolor continuo en la zona lumbar.
  • Calambres o cólicos abdominales: como si se tuviera la menstruación, durante más de una hora, con o sin diarrea.
  • Aumento y cambio de fluido vaginal: que puede variar en color y consistencia, pudiendo ser transparente y mucoso, o volverse rosado o amarronado.
  • Sangrado vaginal: durante el segundo o tercer trimestre del embarazo.
  • Rotura de la bolsa amniótica: signo de que el parto se producirá en horas.
  • Expulsión del tapón mucoso: síntoma de dilatación del cuello uterino.
  • Sensación de intranquilidad y desasosiego.
  • Escalofríos y aumento de la temperatura corporal.

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Señales y
síntomas del parto prematuro APRENDA MÁS

Puntos claves

  • El parto prematuro es el parto que sucede antes de las 37 semanas de embarazo. Los bebés que nacen antes de tiempo pueden tener problemas de salud graves o de por vida.
  • Conozca las señales y los síntomas del parto prematuro. Llame a su profesional de la salud aunque tenga solo una señal o síntoma.
  • Si su parto ha comenzado antes de tiempo, recibir ayuda lo antes posible es lo mejor que puede hacer.

¿Cuáles son las señales y los síntomas del parto prematuro?

Las señales de una condición son aquellas cosas que alguien puede ver o que alguien sabe de usted, como tener un sarpullido o toser. Los síntomas son aquellas cosas que usted siente pero otras personas no pueden ver, como tener dolor de garganta o sentirse mareada.

Si usted tiene cualquiera de estas señales o síntomas antes de las 37 semanas de embarazo, es posible que tenga un parto prematuro:

  • Cambio en su flujo vaginal (acuoso, mucoso o con sangre) o más flujo vaginal de lo usual
  • Presión en su pelvis o bajo vientre, como que su bebé empuja hacia abajo
  • Dolor leve y constante en la espalda baja
  • Dolor de vientre con o sin diarrea
  • Contracciones regulares o frecuentes que hacen que su vientre se endurezca como un puño. Las contracciones pueden o no causar dolor.
  • Rompe fuente

¿Qué debe hacer si piensa que tiene un parto prematuro?

Aunque solo tenga una señal o síntoma del parto prematuro, llame a su profesional de la salud de inmediato. Si está teniendo un parto prematuro, recibir atención de inmediato es lo mejor que puede hacer.

Cuando vea a su profesional, es posible que le haga un examen pélvico o un ultrasonido transvaginal para ver si su cuello uterino se ha empezado a adelgazar y abrir para el parto. Su cuello uterino es la abertura del útero (matriz) en la parte superior de la vagina (canal de parto). Un ultrasonido transvaginal se realiza dentro de la vagina en vez de afuera por encima de su barriga. Al igual que un ultrasonido regular, usa ondas sonoras y una computadora para crear una imagen de su bebé. Si usted está teniendo contracciones, su profesional las controla para determinar cuán fuertes son y cada cuanto tiempo suceden. Es posible que le hagan otras pruebas para ayudar a su profesional a determinar si el parto ha comenzado.

Si está de parto prematuro, quizás reciba tratamiento para ayudar a detenerlo o mejorar la salud de su bebé antes de nacer. Hable con su profesional de la salud sobre los mejores tratamientos para usted.

¿Corre usted riesgo de tener un parto prematuro?

No se sabe con certeza las causas del parto prematuro. Pero hay ciertas cosas que pueden aumentar sus probabilidades de tener un parto antes de tiempo que otras mujeres. A esas se les conocen como factores de riesgo. Existen muchos factores de riesgo para el parto prematuro, pero los siguientes tres factores hacen que tenga una probabilidad más alta de tener un parto prematuro:

  • Tuvo un nacimiento prematuro en el pasado.
  • Está embarazada con más de un bebé (mellizos, trillizos o más).
  • Tiene problemas con su útero o cuello uterino o los ha tenido en el pasado.

Otros factores de riesgo incluyen, fumar y no recibir cuidado prenatal (atención médica durante el embarazo). Infórmese sobre los factores de riesgo y hable con su profesional de la salud sobre lo que usted puede hacer para reducir su riesgo de tener un parto prematuro.

Para más información

Hoja de acción de salud: Señales y síntomas del parto prematuro (formato pdf; 465 KB)

Revisado en agosto de 2017

Causas y síntomas del parto prematuro

Un embarazo llega a término normalmente a las 37 a 42 semanas.

Se considera parto prematuro cuando el parto se produce entre las semanas 21 y 37 de la gestación. Si el parto se produce antes de la semana 21 del embarazo, se considera aborto, y si el embarazo se alarga más allá de la semana 42, se dice que es un parto tardío. Por debajo de las 21 semanas el feto normalmente no está aún suficientemente desarrollado y maduro para sobrevivir fuera del útero materno.

Un embarazo considerado normal tiene una duración de entre 37 y 42 semanas que es lo que se conoce como embarazo a término.

Cuanto más tarde se produzca el parto prematuro, mayor será la posibilidad del bebé prematuro de sobrevivir, y menores serán los problemas de salud que presentará. Los bebés que nacen prematuros tienen más riesgos de sufrir problemas cerebrales, neurológicos, respiratorios y digestivos, retraso en el desarrollo y problemas de aprendizaje en la niñez.

Causas de un parto prematuro

Aproximadamente en la mitad de los partos prematuros no se pueden determinar las causas, pero hay determinados factores que lo pueden provocar.

  • Problemas de la madre: infecciones urinarias, enfermedades renales, cardiacas, tiroideas, diabetes, anemias graves.
  • Alteraciones en el embarazo: eclampsia y preeclampsia.
  • Haber sufrido un parto prematuro en embarazos previos.
  • Alteraciones en el útero: desprendimiento de placenta, placenta previa.
  • Hay más posibilidades de parto prematuro en madres menores de 17 años o mayores de 35.
  • Estado de la madre: estrés, depresión, maltrato, carencias alimentarias, fumar, consumir alcohol o drogas.
  • Embarazo múltiple.
  • Alteraciones en el feto: malformaciones cardiacas o cromosómicas, infecciones intrauterinas.
  • Exceso de ejercicio físico.

Síntomas de un parto prematuro

Algunos de los síntomas son propios y naturales de un embarazo normal, sin embargo ante cualquier duda o sospecha de parto prematuro se deberá acudir inmediatamente al médico.

  • Contracciones.
  • Presión sobre el pubis, como si el bebé estuviera empujando hacia abajo.
  • Dolor en la zona lumbar.
  • Cólicos, como si se tuviera la menstruación.
  • Dolor en el abdomen con o sin diarrea.
  • Aumento de las secreciones vaginales y/o flujo vaginal pardo o sanguinolento.
  • Sangrado vaginal.
  • Rotura de la bolsa.

Por lo general las cesáreas son la mejor forma de resolver un parto prematuro, aunque en algunos casos se puede producir un parto vaginal. El bebé debe ser atendido en una unidad especializada para recibir el trato que requiera según sea más o menos prematuro.

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