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Dieta despues del embarazo

Dieta saludable para bajar de peso después del parto

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Pasea tu bebé y ejercítate

Ponte en forma con los paseos en la carriola. ¿Estás desesperada por recuperar tu figura, ahora que ya nació tu bebé? Para que lo logres con éxito y para que te sientas bien mientras llevas a cabo tu plan, sigue las siguientes sugerencias:

No empieces a hacer dieta de inmediato

Tu cuerpo necesita tiempo para recuperarse del parto y el alumbramiento. Espera hasta el control posparto de la sexta semana antes de comenzar a cuidar tu consumo de calorías y de tratar activamente de adelgazar. Y si estás amamantando, espera aproximadamente unos dos meses.
Empezar a hacer dieta demasiado pronto después de dar a luz puede interferir con tu recuperación y ocasionarte un mayor cansancio, justamente cuando tú necesitas mucha energía para cuidar de tu recién nacido. Si estás amamantando, seguir una dieta podría afectar la producción de leche.
Si eres paciente y le das a tu cuerpo el tiempo que necesita para recuperarse, posiblemente termines sorprendiéndote por la cantidad de peso que irás perdiendo naturalmente, en especial si estás amamantando.

Sé realista

Ten en cuenta que quizás no recuperes la forma o el peso que tenías antes del embarazo. A muchas mujeres, el embarazo les produce cambios permanentes, como por ejemplo un vientre más blando, y caderas y cintura más anchas. No te atormentes: es mucho más importante que seas una mamá saludable y feliz, a que te quede una talla en particular.
Para hacerte una idea más realista, mira nuestra galería de fotos de mamás de verdad, y verás cómo queda el abdomen después del parto.

No te olvides del ejercicio

No existe una «píldora mágica» que te ayude a bajar de peso: una dieta saludable combinada con actividad física practicada de forma regular, es la mejor manera de quitarte esos kilos de más, y de no volver a engordar. Y es importante hacer ejercicio mientras tratas de bajar de peso para tener la certeza de que estás perdiendo grasa y no masa muscular.
Una vez que estés preparada para comenzar a bajar de peso, empieza por comer un poco menos y estar más activa, aunque solo des un paseo rápido por la manzana donde vives llevando a tu bebé en la carriola (silla de paseo).
Averigua cómo hacer ejercicio mientras paseas a tu bebé en una carriola.

Pierde peso lentamente

Es muy importante que no te pongas a hacer una dieta estricta: las mujeres necesitan un mínimo de 1200 calorías diarias para permanecer saludables. Y la mayoría de las mujeres necesitan mucho más que eso (entre 1500 y 2200 calorías diarias) para que no decaiga su energía y evitar cambios de humor.
Si estás dando pecho, necesitarás un mínimo de 1800 calorías al día para que tanto tú como tu bebé estén bien nutridos (la mayoría de las mamás que amamantan necesitan de 2000 a 2700 calorías al día).
Si estás amamantando, tienes que asegurarte que tomarás las cosas con calma. Recuerda que perder peso muy rápido puede impactar de manera negativa tu producción de leche.

El bajar de peso demasiado rápido además libera toxinas que están almacenadas en tu tejido graso (como bifeniles policlorinados o PCBs y pesticidas), y que pasan a tu torrente sanguíneo y a tu leche.
Perder aproximadamente medio kg (1 libra) por semana se considera seguro y además no afectará tu producción de leche. Para lograr perder esa cantidad, necesitas eliminar 500 calorías diarias (pero tienes que respetar la cantidad mínima), ya sea comiendo menos o haciendo más actividad.

No te saltes comidas

Tras la llegada del bebé, seguramente estarás tan ocupada que a veces no tendrás tiempo ni para comer. Sin embargo, saltarse comidas no es nada bueno ya que puede afectar tu nivel de energía, además de que eso no te ayudará a perder peso.
Muchas mamás afirman que se mantienen más satisfechas si comen seis pequeñas comidas al día (la mitad de un sándwich, fruta o un vaso de leche) y varios aperitivos o botanas saludables, en lugar de 3 comidas abundantes. Además, esto les funciona mejor con su nuevo horario.
No te saltes comidas con la intención de bajar de peso. Aparte de que no te ayudará, porque seguramente comerás más en las otras comidas, también podrías estar más cansada e irritable.
Asegúrate de comer bien por las mañanas, incluso si no estás acostumbrada a desayunar. Así evitarás sentirte muerta de hambre y cansada a mitad de la mañana. Además de que tendrás más energía para mantenerte activa.
Son muchos los estudios que demuestran que el saltarse el desayuno puede interferir con la pérdida de peso. El Registro Estadounidense de Control del Peso, investigó cuáles habían sido las estrategias que les funcionaron a un grupo de personas que, tras hacer una dieta, perdieron un promedio de 30 kg (66 libras) y así se mantuvieron por casi seis años. Dicha investigación demostró que un 78 % de esas personas tenían la costumbre de comer desayuno diariamente.
Lo que también te puede ayudar es comer despacio. Cuando te tomas tu tiempo para comer, te das cuenta con mayor facilidad de que estás llena y no comes en exceso.

Cuida lo que comes y tomas

Las investigaciones muestran que consumir los siguientes productos te puede ayudar a bajar de peso: leche y productos lácteos bajos en grasas así como alimentos integrales tales como panes y cereales.
Otra buena opción es elegir alimentos saludables que sean bajos en grasa y altos en fibra, tales como frutas (por ejemplo manzanas, naranjas y fresas) y verduras crudas (zanahorias, jícama o nabo mexicano y tiras de pimientos colorados).
Otras formas de aprovechar más las frutas y las verduras: usa salsas de frutas o verduras (vierte salsas de verduras sobre el pescado y el pollo), agrega a tu emparedado zanahorias cortadas en juliana, prueba verduras asadas o come sopas de verduras. (Licúa la sopa para que quede cremosa sin tener que agregarle crema o grasa. Esta es también una forma fácil de comer verduras que normalmente no comes).
Ten presente que la grasa tiene el doble de calorías que los carbohidratos y las proteínas. Así que consumir menos grasas, puede ser la forma más fácil de reducir el número de calorías de tu dieta.

Procura comprar productos lácteos bajos en grasa (no necesitas tomar leche entera para que la calidad de tu leche materna sea mejor) y hornear o cocer tus alimentos en lugar de freírlos. También es importante que no comas muchas cosas dulces, ya que tienen calorías adicionales que provienen del azúcar y la grasa.
Pero al mismo tiempo, ten presente que la grasa es un nutriente importante. No la elimines por completo de tu dieta. De hecho, si incluyes algo de grasa en cada comida encontrarás que puedes sentirte satisfecha por más tiempo. Eso además te puede ayudar a no comer carbohidratos en exceso. (El exceso de calorías de cualquier fuente de alimentos –grasas, proteínas, o carbohidratos– puede hacer que subas de peso e interferir con tu plan de recuperar tu figura).
Lo que te puede ayudar es saber distinguir entre las grasas «buenas» y las «malas». Las mejores grasas son las monoinsaturadas y las poliinsaturadas como las que encuentras en el aceite de oliva, el aceite de canola, las nueces, las aceitunas, los aguacates, y en pescados como el salmón.
Evita las grasas del tipo «trans», y las saturadas, las cuales pueden causar problemas del corazón y probablemente diabetes. Además de que pueden llegar a tu leche materna.
Las grasas saturadas típicamente se encuentran en muchas comidas procesadas, productos de conserva cocidos en salsa, alimentos fritos y comidas rápidas. Lee las etiquetas para informarte sobre los niveles de grasas «trans» que contienen los alimentos que compres.
Finalmente, si bien deberías beber alrededor de 8 a 9 vasos de líquidos al día, lleva un control de lo que tomas. Recuerda que hay una cantidad sorprendente de calorías en el jugo, los refrescos así como en el café con crema y azúcar. Diluye el jugo con agua, o limítate a tomar agua con o sin gas.

Una muestra del menú de la nueva mamá

A continuación te mostramos el menú de un día completo (aproximadamente 1800 calorías para las mamás que no amamantan y 2200 para las que dan pecho). Usa esta información como una guía aproximada. La cantidad de calorías que consumas dependerá de tu peso, tu metabolismo, tu nivel de actividad y de cuánta leche materna toma tu pequeño.

  • 170 g (6 onzas) (o un poco más si estás amamantando) de granos o fécula, de las cuales al menos 85 g (3 onzas) deberían ser de granos enteros (como pasta, arroz o pan integral).
  • 1 taza y media de frutas (2 tazas para las mamás que dan pecho), que incluya al menos una fruta rica en vitamina C (como kiwi, naranjas, fresas o melón).
  • 2 tazas y media de verduras (3 tazas si estás amamantando), que incluya al menos una verdura rica en vitamina A (como camote , zanahorias, espinaca o col rizada).
  • 115 g (5 onzas), o 170 g (6 onzas) si das pecho, de carnes y granos. Consume proteínas de diferentes orígenes, como pescado, carne, huevos, frijoles o habichuelas.
  • 3 tazas (sin importar si das pecho o no) de productos lácteos, de preferencia bajos en grasa o alimentos ricos en calcio (como por ejemplo leche, queso, yogur o leche de soya fortificada).
  • 5 cucharaditas de grasa (6, si das pecho). Las alternativas más saludables incluyen aceite de canola o de oliva, o margarinas sin grasas hidrogenadas para limitar las grasas saturadas y «trans».
  • 195 calorías adicionales (290 si estás amamantando). Estas las puedes obtener si usas, por ejemplo, leche entera en lugar de una baja en grasa o si te sirves más porciones de comida.

Infórmate sobre los cambios físicos y emocionales que pueden sucederte después de dar a luz.
Habla con otras nuevas mamás y comparte consejos en la comunidad de BabyCenter. Revisado en junio 2017

Referencias

American Academy of Pediatrics Committee on Drugs. 2001. The transfer of drugs and other chemicals into human milk. Pediatrics 108(3):776-89.
Anderson HA, et al. 2000. Environmental contaminants in human milk. Journal of Exposure Analysis and Environmental Epidemiology 10(6 Pt 2):755-60. www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11138667
Greer FR, et al. 2008. Effects of early nutritional interventions on the development of atopic disease in infants and children: The role of maternal dietary restriction, breastfeeding, timing of introduction of complementary foods, and hydrolyzed formulas. Pediatrics 121(1):183-91.
Harvard School of Public Health. Sin fecha. Low-fat diet not a cure-all. www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/nutrition-news/low-fat/

¿Ya has tenido a tu bebé, y ahora te preocupa recuperar la figura después del parto cuanto antes? ¿Estás a punto de dar a luz y ya te estás planteando cuándo podrás volver a ponerte tus viejos vaqueros? Calma, lo primero es recuperarte.

  • Una buena noticia: la mayoría de las mujeres mantienen el peso durante los tres primeros meses después del parto y luego empiezan a adelgazar sin hacer nada especial.
  • Se desaconseja hacer dieta en las seis semanas que siguen al parto. El desgaste de una madre que amamanta a su bebé equivale al de un deportista de alto rendimiento (de 1.800 a 2.500 calorías). Por eso, hay que alimentarse suficientemente, pero de forma sana, es decir, beber mucha agua, evitar el picoteo entre comidas y los dulces y seguir una dieta variada y equilibrada.
  • A las seis semanas del parto se pueden consumir alimentos menos calóricos, sin dejar de tomar las proteínas, minerales y carbohidratos necesarios.
  • A partir del sexto mes después del parto, cuando se ha dejado la lactancia o el bebé toma otras cosas además de la leche materna, se puede iniciar un régimen de adelgazamiento más estricto.
  • No existen alimentos prohibidos durante la lactancia. Lo que la madre come influye muy poco en la composición de la leche.

Asesor: Diego Sojo, matrón del centro de salud Los Cármenes de Madrid.

Alimentación para después del parto: qué comer tras dar a luz

Tras el nacimiento del bebé y la expulsión de la placenta se inicia un periodo conocido como puerperio o posparto, que suele durar unos 40 días (de ahí que popularmente se le conozca como cuarentena) o unas seis semanas, en el que el aparato genital femenino vuelve al estado anterior al embarazo. Es una etapa muy difícil para la mujer: se encuentra incómoda, físicamente cansada, con un bebé que reclama su atención a todas horas, con las hormonas desordenadas… En esta situación llevar una alimentación sana y equilibrada es fundamental para que la madre obtenga la energía y los nutrientes necesarios que le ayuden a afrontar este periodo y recuperarse tras el parto. Si además está dando el pecho a su hijo sus necesidades energéticas y nutricionales aumentan más que en la gestación.

Seguro que tras haber evitado en los nueve meses de embarazo diversos alimentos estás deseando hincar el diente a un buen bocadillo de jamón, una bandeja de sushi o brindar con champán, pero tranquila, habrá tiempo para todo, lo mejor para ti en este momento es que elijas aquellos alimentos que te ayuden a ponerte fuerte (durante el parto se pueden llegar a quemar hasta 100 calorías por hora), y poder cubrir los requerimientos del lactante.

Con la ayuda de la nutricionista Marta González Caballero, directora de la plataforma Come para nutrirte y autora del libro Manual de alimentación en el embarazo, te vamos a explicar cómo debe ser la alimentación en esta etapa de la vida.

Dieta de la madre en los primeros días en el hospital

La alimentación que reciba la mujer nada más dar a luz –durante el puerperio inmediato, que comprende las primeras 24 horas tras el parto– y en los días que permanece ingresada en la clínica u hospital –puerperio clínico , hasta que recibe el alta– depende mucho de cómo haya sido el parto: vaginal, o por cesárea.

  • Dieta tras el parto vaginal

    En el caso de un parto natural, tal y como nos comenta la nutricionista Marta González Caballero, se recomienda que “después de las dos primeras horas tras el parto se inicie una alimentación con líquidos para observar su tolerancia a la ingesta. Posteriormente, podrá continuar con una dieta blanda de fácil eliminación, como verduras y frutas”. Si tras estas primeras ingestas no aparece ningún problema, la madre podrá comer lo que desee. También deberás recuperar líquidos y electrolitos, una buena sopa de pollo puede ayudarte a cubrir ambos objetivos.

    Los menús de los hospitales son equilibrados y saludables para cubrir las necesidades nutricionales maternas, y están elaborados con verduras y frutas, legumbres, carnes o pescado, pastas y pan, y lácteos.

    Lo aconsejable es no tomar dulces y bombones que suelen llevar las visitas, pero para celebrar el nacimiento del bebé se puede hacer alguna excepción. Si te encuentras algo mareada, unas galletitas saladas o una barrita de cereales pueden darte un plus de energía.

  • Dieta tras el parto por cesárea

    Si el bebé nació por cesárea, la alimentación será muy diferente, ya que se trata de una cirugía abdominal. Por eso durante unas horas, la mujer no podrá ingerir alimentos ni bebidas por vía oral. Una vez pasado ese tiempo, que puede ir desde las seis a las 24 horas, según la evolución de la madre, podrá tomar algunos líquidos como agua, caldo, infusiones o zumo. Tras ello, si no hay problemas se le da primero una dieta ligera y luego una dieta normal.

Bajar de peso después del embarazo

Estos consejos de alimentación saludable le ayudarán a bajar de peso de manera segura.

  • NO se salte comidas. Con un bebé nuevo, muchas madres primerizas se olvidan de comer. Si usted no come, tendrá menos energía, y eso no le ayudará a bajar de peso.
  • Consuma de 5 a 6 comidas pequeñas al día con refrigerios saludables entre ellas (en lugar de 3 comidas grandes).
  • Desayune. Incluso si usted no come normalmente en las mañanas, adquiera el hábito de desayunar. Esto le dará energía para empezar el día y le ayudará a evitar la sensación de cansancio más tarde.
  • Desacelere. Si usted se toma el tiempo para comer, se dará cuenta de que es más fácil decir que está llena. Es tentador hacer varias cosas al mismo tiempo, pero si usted se concentra en su comida será menos propensa a comer en exceso.
  • Cuando anhele un refrigerio, trate de escoger alimentos con fibra y proteína que le ayuden a llenarse (tales como pimentón crudo picado o zanahoria con salsa de frijoles, rebanadas de manzana con mantequilla de maní, o una tostada de trigo entero con huevo duro). Beba al menos 12 vasos de agua al día.
  • Mantenga una botella con agua cerca del lugar en donde usted alimenta al bebé normalmente, de esta manera se recordará de tomar agua cada vez que el bebé lo haga.
  • Reduzca las bebidas como refrescos, jugos y otros líquidos con azúcar añadida y calorías. Estos suman calorías e impiden que usted baje de peso. Evite productos con edulcorantes artificiales.
  • Elija frutas enteras en lugar de jugo de frutas. Los jugos de frutas se deben tomar con moderación debido a que aportan calorías adicionales. Las frutas enteras le proporcionan vitaminas y nutrientes, y contienen más fibra, lo que le ayuda a sentirse llena con menos calorías.
  • Elija alimentos horneados o asados a la parrilla en lugar de fritos.
  • Reduzca los dulces, el azúcar, las grasas saturadas y trans.

– No sigas un régimen muy estricto. Aunque la mala nutrición de la madre rara vez es causa de escasez de leche o cambios en la composición de ésta, si estás dando el pecho y pierdes más de un kilo a la semana, puedes quedarte sin energía y fuerzas para cuidar y alimentar a tu pequeño

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¿Cuánto peso aumenta el bebé en el último mes de embarazo?

En el último mes de embarazo el aumento diario de peso del bebé se ralentiza y desde la semana 36 hasta la 40, engorda como mucho un kilo, cogiendo la mayor parte de peso en las dos primeras semanas.

– Necesitas consumir al menos 2.000 calorías para conservar tu energía.

– Limita los alimentos ricos en grasas: carnes rojas, embutidos, frituras, salsas, mantequillas…

– Nada de comida basura.

– Evita aquellos alimentos azucarados y los azúcares simples: azúcar blanco, pasteles, bollería industrial, golosinas…

– Elimina las bebidas alcohólicas (sobre todo si estás dando el pecho) y los refrescos con gas.

– Modera el consumo de sal, ya que retiene líquidos.

– Bebe al menos 8 vasos de agua al día.

– Haz cinco comidas al día. No te saltes el desayuno pensando que así adelgazarás antes. El cuerpo necesita la energía que le da el alimento cada 3-4 horas.

– Limita el consumo de alimentos precocinados y comida rápida como purés o sopas de sobre.

Recetas apropiadas para perder peso

Desayuno

· Un zumo de fruta natural o una pieza de fruta.

· Un vaso de leche desnatada solo o con café o un yogur desnatado.

· Una tostada integral con un poco de aceite de oliva o cereales integrales no azucarados.

A media mañana

· Una pieza de fruta

· Un yogur desnatado

· Una rebanada de pan integral

· Una infusión

Comida

· Primeros: ensalada verde, alcachofas hervidas, verduras a la plancha, champiñones al ajillo, caldo casero de verduras desengrasado.

· Segundos: merluza al horno, filete de ternera a la plancha, medio pollo asado sin piel, salmón a la plancha.

· Platos únicos (se puede poner de guarnición ensalada): lentejas con verduras, paella, pasta (mejor si es integral) acompañada de salsa de tomate natural.

Merienda

· Elige una de las siguientes opciones:

· Una rebanada de pan integral con queso descremado o una loncha de pavo

· Un zumo de tomate

· Un yogur con cereales integrales

· Una pieza de fruta

Cena

· Primeros: judías verdes, gazpacho, verduras hervidas, ensalada.

· Segundos: sepia o calamares a la plancha, hamburguesa casera de ave, pescado blanco a la plancha, filete de pollo a la plancha, lacón al horno.

Fuente: Marta de Miguel Matarán, licenciada en Farmacia y asesora en Dietética y Nutrición.
Redacción: Irene García

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Fecha de actualización: 05-09-2012

Redacción: Irene García

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¿Cómo debe ser una dieta postparto?

Cuando das a luz, te gustaría tener la misma figura que tenías antes del embarazo. Sin embargo, sabes que esto no es posible, por lo que piensas rápidamente en una dieta postparto. Te contamos todo lo que debes saber sobre ella.

En primer lugar, vale la pena aclarar lo que es una muy buena noticia. Luego del parto, ya habrás perdido de 6 a 7 kilos.

Podrías preguntarte «¿Cómo he adelgazado esa cantidad de kilos?»; pues bien, 3 o 4 kilos son por el bebé, un kilo corresponde a la placenta, un kilo y medio al útero y, finalmente, se expulsan otros 2 litros aproximados de líquido amniótico.

Alimentos permitidos en la dieta postparto

Los alimentos que debes consumir en esta fase de tu vida son los que aportan múltiples vitaminas y minerales. Entre estos, se encuentran:

Ricos en Magnesio

Cuando se tiene déficit de magnesio, es posible presentar debilidad y cansancio. Por ello, los alimentos ricos en magnesio que puedes consumir son: espárragos, semillas de auyama o girasol, espinacas y frutos secos.

Ácido Fólico

Con el propósito de mantener en óptimo estado tus reservas, debes incluir en tu dieta postparto alimentos con alto contenido de ácido fólico. Entre ellos, se encuentranlos frijoles, las habichuelas, el brócoli, la lechuga, las nueces o almendras, el plátano, la naranja, la lechosa y las uvas y fresas.

Alimentos con hierro

¿Recuerdas que durante el embarazo consumías muchos suplementos de hierro? Seguramente lo hacías con el propósito de evitar la anemia.

En efecto, después de dar a luz se requiere que refuerces ese mineral. Por lo tanto, debes introducir alimentos con suficiente hierro. Entre estos, encontramos: las carnes rojas, los berros, las acelgas, los guisantes, la avena, el arroz, el pan, los garbanzos y las lentejas.

Calcio

A fin de que evites la desmineralización y produzcas suficiente leche, debes tomar suficientes productos lácteos, tales como la leche, los quesos poco maduros, el yogurt descremado y los purés y las cremas elaborados con leche y bechamel.

Menú de la dieta postparto

Para que se te haga más fácil cumplir con esta alimentación, a continuación se muestran dos menús de ejemplos:

Primer menú

  • Desayuno: dos rebanadas de pan con mermelada, un vaso de leche descremada o una porción de cereales con leche.
  • Merienda: una ración de frutas y dos lonjas de jamón de pavo.
  • Almuerzo: un consomé desgrasado y una porción de puré de auyama o papa. También puedes comer una ración de carne magra o pescado y una porción de frutas.
  • Merienda: una taza de ensalada de frutas.
  • Cena: una fruta y una porción de pollo con una papa al horno o un plato de sopa de verduras.

Segundo menú

  • Desayuno: un vaso de leche descremada, una ración de cereales, un jugo de naranjas.
  • Merienda: dos rebanadas de pan integral con mermelada y un yogurt descremado.
  • Almuerzo: una ración de carne magra o pescado con una porción de arroz o pasta integral. Otra opción sería una ensalada de vegetales variados o verduras salteadas con un poquito de aceite de oliva. Como postre, un yogurt descremado o una porción de frutas.
  • Merienda: galletas integrales y una fruta.
  • Cena:una crema de verduras, o bien puede ser una tortilla de verduras con fiambre de pollo o atún natural. Como postre, puede ser una fruta o un yogurt descremado.
  • Antes de acostarse:Una ración de cereales y un vaso de leche descremada.

«Debes incluir en tu dieta postparto alimentos con alto contenido de ácido fólico. Entre ellos, se encuentran los frijoles, las habichuelas, el brócoli y la lechuga»

Consejos al seguir una dieta postparto

Para garantizar la eficacia de la dieta postparto —la cual, por cierto, debes solicitar a tu nutricionista de confianza—, debes tomar en cuenta los siguientes consejos:

  • Tienes que incluir en la dieta cinco porciones de frutas y verduras al día. Todas estas le van a aportar a tu organismo vitaminas, minerales y antioxidantes.
  • Repartir las comidas en cinco cada jornada: desayuno, merienda, almuerzo, merienda y cena.
  • No debes saltar las comidas.
  • Ingiere suficiente agua; aproximadamente 2 litros.
  • Reduce los productos azucarados, como el chocolate, los dulces, las tortas y las bollerías.
  • Evita los refrescos azucarados.
  • Consumir todas las carnes blancas sin la piel.

  • Incorporar diariamente a tu dieta pescado, ya que tiene abundantes proteínas.
  • Practica ejercicio todos los días; lo más práctico es caminar. Esto te ayudará a perder peso y, además, a tener más energía para cuidar a tu bebé.
  • Limita aquellos alimentos que son ricos en grasa, sobre todo los que tienen grasa saturada como carnes rojas y embutidos, además de las grasas que se añaden a los alimentos como frituras, salsas, mantequillas y aceites.
  • Consume los lácteos siempre descremados para disminuir la ingesta de grasas.
  • Reduce el consumo de sodio, como la sal o las comidas en latas o bolsas.
  • Evita la cafeína,las bebidas alcohólicas y las carbonatadas.
  • Puedes tomar un suplemento de vitaminas y minerales.

Tres meses después del parto: la hora de la dieta perfecta

La teoría es que el efecto acumulado del peso ganado durante cada embarazo contribuye al riesgo de que la mujer desarrolle condiciones como diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Algunos de los factores estudiados por los investigadores de Toronto incluyen la presión arterial, el llamado «colesterol malo» y la resistencia a la insulina.

Poco a poco

El embarazo es la condición clásica en la que es normal engordar: en promedio, la mujer gana el equivalente al 20% de su peso durante el curso de nueve meses.

Los esfuerzos por volver a estar «en la línea» después del parto frecuentemente se ven obstaculizados por la falta de tiempo para el ejercicio y por el agotamiento, resultado de los cambios en el estilo de vida y la falta de sueño.

Derechos de autor de la imagen THINKSTOCK Image caption La llegada de un bebé cambia las prioridades y la rutina.

El mejor indicador de la probabilidad de que la mujer tenga sobrepeso 15 años más tarde es lo que marca la balanza a un año de dar a luz, más que los kilos que ella haya ganado durante el embarazo, revela la investigación.

La misma destacó la consabida importancia del ejercicio como un factor importante para el adelgazamiento posparto. Altos niveles de actividad física, en especial a través de la práctica de deportes, aparecieron claramente asociados a la pérdida de peso.

En opinión de Maureen Talbot, enfermera especializada en el corazón de la ONG British Heart Foundation, es importante poner en la balanza la dificultad de perder peso frente al incremento del riesgo para la salud.

«Es importante que las nuevas madres se cuiden tanto a sí mismas como a sus bebés, manteniéndose activas y comiendo sano», afirmó.

«Con un bebé, es innegable que estarás ocupada, así que no trates de meterte en forma apresurada en dietas y regímenes de ejercicios», le recomendó a las mamás.

«En lugar de eso, recupera la forma poco a poco incorporando la actividad física a tu rutina, por ejemplo con una caminata a la hora del almuerzo o con una clase de ejercicios para mamás y bebés».

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