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Dieta sin verdura

Recetas con calabacín. Recetas para niños con calabacín. Calabacín con pescado, con arroz, con pasta. Calabacines rellenos, en rollitos con carne y queso. Guiainfantil.com nos propone una recetas con calabacín, muy fáciles y rápidas de elaborar. Cómo hacer cremas, lasañas, pasta, panes, sopas, tortitas y arroces con calabacín para los niños.

Recetas con espinacas. Si les mostramos las espinacas a los niños nos dirán que no van a comerlas ya que los niños comen muchas veces por los ojos y visualmente no es muy atractiva pero en Guiainfantil.com os proponemos recetas ricas, divertidas y muy sanas elaboradas con espinacas. ¡Buen apetito!

Recetas con brócoli. Ideas de recetas con brócoli para niños y embarazadas. En Guiainfantil.com puedes encontrar recetas sencillas y caseras con brócoli para tus hijos. El brócoli es una verdura con muchas vitaminas, hierro, calcio y previne el estreñimiento y problemas en los huesos.

Recetas con puerros. El puerro en la cocina para niños. Guiainfantil.com ha seleccionado algunas ricas y saludables recetas con puerros o ajo porro, para que las elabores con para tus hijos, en casa.

Recetas con setas y hongos. Cómo preparar recetas fáciles y sabrosas con setas y hongos para la familia. Guiainfantil.com ha seleccionado un listado de recetas con setas, champiñones y otros hongos, para que puedan prepararlas en casa para los niños y família.

Recetas con Berenjenas. Qué aportan las berenjenas a la alimentación de los niños. Guiainfantil.com nos ofrece recetas con berenjenas para niños. En una dieta equilibrada las verduras juegan un papel muy importante, por eso te sugerimos algunas recetas con berenjena sanas y atractivas.

Recetas con zanahoria. Las recetas para niños tienen que estar pensadas para adaptarse a sus gusto pero formando parte de una dieta completa, por te sugerimos algunas recetas con zanahorias para niños.

Puré de verduras. Con el puré de verduras y pollo, especialmente pensado para el bebé, tendrás un plato que le aporta vitaminas, proteínas y todos los nutrientes que necesita tu hijo para crecer sano. Receta casera de puré de pollo con verduras. Receta paso a paso con fotos, fácil y sana, ideal para que toda la familia coma verduras.

Croquetas de verduras. Con las verduras también podemos hacer croquetas y así promover el consumo de verduras en la dieta de los niños. Receta ideal para niños con diabetes. En Guiainfantil.com te proponemos hacer estas croquetas de verduras, una receta muy saludable para toda la familia.

Pastel de verduras. Te contamos todo lo que necesitas para elaborar este rico pastel de verduras para niños con espinacas y zanahoria. Original propuesta de Guiainfantil.com para que los niños coman verduras. Receta fácil de pastel de verduras tanto para la comida como para la cena de la familia.

Pizza vegetal. Receta de pizza con berenjena y calabacín para los niños. Si preguntamos a los niños por sus comida preferidas, muchos optarán por la pizza. Por ello Guiainfantil.com nos propone esta receta para niños de pizza vegetal con berenjena y calabacín.

Flan colorido de verduras. Tarta de verduras sencilla para niños. Flan de verduras con huevo para niños. Un plato sencillo para que los niños coman verduras. En Guiainfantil.com te contamos todos los detalles de esta receta, sus ingredientes y el paso a paso de su elaboración. Os chuparéis los dedos.

Tortilla de vegetales. Receta de tortilla de vegetales. Guiainfantil.com nos ofrece una receta rápida, fácil y cómoda de preparar para la comida o la cena de los niños. Una receta para animar a que los niños coman verduras.

Arroz con verdura. El plato ideal para la dieta vegetariana o para tomar en Semana Santa, una receta para niños de arroz con verduras sano y rápido para toda la familia. En Guiainfantil te enseñamos a cocinar arroz con verduras

Fideos con verduras. Receta de fideos chinos con verduras y soja. Una opción ligera y sana para la comida o la cena de los niños, esta receta de fideos chinos con verduras y salsa de soja. Una receta vegetariana muy completa que nos ofrece Guiainfantil.com

Pavo relleno de verdura. Reinventa las recetas combinando los ingredientes de formas originales, como estas pechugas de pavo rellenas con verdura, una receta light para niños. Hemos elaborado una receta saludable y fácil de hacer para la comida o la cena de la familia. Los niños van a repetirla, seguro.

Recetas de ensaladas. Selección de 29 recetas para preparar ensaladas ricas y saludables para toda la familia. Guiainfantil.com nos invita a hacer ensaladas variadas para niños. Formas de preparar una ensalada. Ingredientes para hacer ensaladas. Ensaladas fáciles para los niños.

Croquetas de verduras con salsa de queso. Las croquetas son un plato que les encanta a todos los niños. ¿Por qué no introducir las temidas verduras en su interior?. Una buena manera de que los niños coman verduras sin a penas darse cuenta. Croquetas de verduras con sala de queso.

Aunque siempre hay excepciones, por lo general las verduras no son uno de los platos favoritos de los niños, sin embargo, es fundamental incluirlas en su dieta por la gran cantidad de beneficios que aportan. Pero, ¿cómo conseguir que los niños las coman sin forzarles a ello?

Hoy te damos algunos consejos, trucos y recetas para incorporar las verduras a la dieta diaria de forma divertida y exquisita. Porque a veces solo hace falta un poco de imaginación para convertir un inapetente plato de brócoli en una deliciosa receta.

Presentaciones originales

Cuando un alimento no entra por los ojos, debemos echar a volar nuestra imaginación y conseguir presentarlo de forma divertida y atractiva.

Por ejemplo, «dibujando» paisajes o figuritas con los vegetales, creando rostros graciosos con los diferentes alimentos, ofreciendo varias verduras de colores y formas diversas, o bien sirviendo la comida en bandejas o platos de sus personajes de animación favoritos.

Aunque quizá te parezca un poco latoso por el tiempo que implica, recuerda que una cuidada presentación puede convertir un simple plato de verduras al vapor en un divertido manjar.

Poner a las verduras nombres divertidos

Un estudio elaborado en la Universidad de Cornell (EE.UU) sugirió que cambiar el nombre durante varios días a las verduras incrementaba su consumo entre los niños. De este modo, las zanahorias pasaron a ser «zanahorias de visión de rayos X», el brócoli, «brócoli de puño poderoso» o «pequeños arbolitos sabrosos», las judías verdes se convirtieron en «judías verdes locas».

La conclusión que se extrajo de de esta investigación es que los niños reaccionan positivamente frente a aquello que les llama la atención, sintiéndose atraídos por la novedad. En definitiva, una estrategia de marketing que no cuesta nada poner en práctica y que además resultará muy divertida.

Otros trucos y sugerencias para el día a día

  • Explicarles la importancia que tienen las verduras en la dieta: por lo general, vamos tan deprisa por la vida que no nos paramos un segundo a explicar a los niños el por qué de las cosas (por qué debemos cumplir con esta obligación, por qué tenemos que ir a un sitio determinado, por qué debemos actuar así y no de otro modo…)

Con la verdura ocurre lo mismo. Muchas veces se encuentran ante un alimento que no les llama nada la atención, pero que nosotros deseamos que se lo coman porque «es muy saludable». Sin más. Quizá podría ayudar explicar a los niños por qué las verduras son tan buenas, qué beneficios aportan al organismo, qué tipos de verduras hay… en definitiva, acercarles de manera teórica el alimento para lograr una mejor aceptación.

  • Hacer la compra con los niños es una idea fantástica para involucrares en la elección de las verduras que desean comer (mostrarles varias opciones y que ellos elijan la que más le apetece, suele dar buenos resultados a la hora de aceptar con más ganas las verduras), así como mostrarles la amplia variedad de vegetales que existen, animándoles a probar cosas nuevas.
  • Tener un huerto en casa no siempre es posible, pero si lo es, resulta una idea maravillosa, divertida y muy educativa para acercar las verduras a los niños desde el inicio. Conocer cómo se cultivan, cómo se cuidan o cuándo es momento de recogerlas, no solo es una excelente forma de involucrares en el cuidado del medio ambiente, sino de hacerse responsables de su propia alimentación.

Y si no puedes tener un huerto en casa, quizá conozcas a alguien que cultive sus propias verduras y hortalizas y no le importe mostraros cómo se hace. ¡Será una gran lección para los niños!

  • Involucrarles a la hora de cocinar: hay estudios que aseguran que los niños que ayudan a sus padres a cocinar consumen un 76% más de verduras y hortalizas, por elección propia, que aquellos que no se involucran en la cocina.

Esto se debe, principalmente, al desarrollo de emociones positivas que les provoca sentirse útiles, además del orgullo y la independencia que genera contribuir a la preparación de los alimentos de toda la familia.

  • No desistir si rechazan las verduras: la neofobia (el rechazo sistemático a probar alimentos) es un fenómeno muy frecuente en la infancia, especialmente entre los tres y los cinco años, y suele darse de manera habitual con las verduras.

Ante esta actitud por parte del niño, es importante no forzarle a comer (ni caer en premios/castigos o chantajes), pero tampoco desistir a la hora de ofrecerle el alimento o alimentos que rechaza. Y es que según los expertos, la aceptación suele llegar tras haberlo probado entre 10 y 15 veces.

  • Dar ejemplo: lo hemos dicho en muchas ocasiones, los niños aprenden por imitación, observando los hábitos alimentarios de la familia e imitando nuestros comportamientos. Es por ello que carece de sentido intentar que nuestro hijo coma verduras mientras nosotros no las incluimos en nuestra dieta.

  • Y por supuesto, si a ti no te gustan las verduras no cometas el error de no ofrecérselas a tu hijo. Es perfectamente lógico que haya alimentos que no nos agraden, pero si condicionamos el paladar de los niños a nuestros gustos, estaremos quitándoles la oportunidad de probar ciertos alimentos y desarrollar sus propios gustos. Además, seguro que con las recetas que vamos a proponerte a continuación, a ti también te acabarán encantando las verduras.

35 Recetas para chuparse los dedos

Y tras la aplicación de todos estos consejos, vamos a proponeros algunas recetas elaboradas a base de verduras, que estamos seguros de que sorprenderán a los más pequeños. ¡Buen provecho!

Salsas de verduras: ¡para no parar de mojar pan!

Aunque camuflar frutas y verduras todo el tiempo no es una sana alternativa para que los niños finalmente la consuman ya que no logran familiarizarse con los alimentos que rechazan, podemos utilizar este recurso de vez en cuando a la hora de preparar las salsas de los guisos que más les gustan.

Algunos ejemplos que os proponemos son:

  • Espagetis con salsa de tomate casera
  • Salmón con salsa de verduras
  • Estofado de cerdo con salsa de verduras
  • Estofado de ternera con zanahorias

Platos de siempre elaborados con verduras: los que más gustan a los niños

Hay platos tradicionales que gustan a casi todos los niños, y que podemos aprovechar para elaborar incorporando una buena base de verduras. De este modo, los peques comerán vegetales acompañados de sus platos favoritos.

Algunos ejemplos que os proponemos:

  • Albóndigas a la jardinera
  • Buñuelos de verduras
  • Lentejas verdes
  • Ñoquis de zanahoria con crema de calabacín
  • Pasta integral con verduras
  • Hamburguesa vegetariana
  • Hamburguesa de calabaza y avena
  • San Jacobos de berenjena rellenos de salmón
  • Tortilla de calabacín
  • Empanadillas caseras de pisto
  • Pizza casera de berenjena y bacon, un capricho que podemos darnos de vez en cuando y aprovechar para incorporar algunas verduras.

Platos originales a base de verduras: recetas que sorprenderán a toda la familia

Otras ideas originales para cocinar las verduras son aquellas que se presentan en forma de tarta o pastel salado, y que en general suelen tener muy buena aceptación entre los más pequeños. Os dejamos algunas sugerencias:

  • Tarta de calabacín, berenjena y tomate con pasta brick
  • Plum-cake de verduras
  • Tarta tatín de verduras
  • Coca salada de espinacas

Cremas de verduras: la apuesta segura

Las cremas de verduras son un plato que nunca suele fallar y que los niños aceptan de muy buen grado, tanto en invierno (no hay nada como una crema suave y templada para entrar en calor), como en verano (si optamos por cremas frías).

Sin embargo, tal y como hemos comentado más arriba, no deberíamos abusar de esta forma de preparación, pues al triturar todas las verduras los niños no aprenden a identificar sus sabores y texturas. En este sentido, podemos optar por elaborar cremas con una única verdura, y añadir croutons cocinados y crujientes de la verdura en cuestión o de otras.

Algunos ejemplos que os proponemos:

  • Crema de calabaza con puntas de espárragos crujientes
  • Crema de zanahoria con croutons al gusto
  • Gazpacho de calabacín adaptado al gusto de los más pequeños
  • Crema de puerros

Sancks saludables

Si tus hijos son «paneros», una excelente idea para que consuman verduras es elaborando tostas con ingredientes de calidad, que podemos ofrecerles a cualquier hora del día como una alternativa saludable y sencilla de preparar.

También podemos recurrir a las verduras como guarnición para acompañar otros platos, o como picoteo entre horas. Algunos de las recomendaciones que os hacemos son:

  • Verduras asadas como guarnición
  • Palitos de zanahoria para acompañar un hummus de garbanzo
  • Milhojas de patatas y berenjenas
  • Palitos de berenjena con miel
  • Minipizzas de berenjena
  • Chips de boniato y patatas

Dulces a base de verduras

¿Y quién dice que las verduras no pueden ser un excelente ingrediente para elaborar un apetitoso dulce? Aunque siempre debemos consumirlos de forma moderada y en ocasiones especiales, si te gusta hacer repostería casera echa un vistazo a las propuestas que te damos, en las que las verduras son las grandes protagonistas:

  • Bizcocho de zanahoria, o en su versión sin azúcar y con avellanas y almendras
  • Muffins de zanahoria y almendra
  • Muffins de remolacha y nueces
  • Bizcochitos de calabaza
  • Magdalenas de calabaza

Fotos | iStock, , Directo al Paladar

En Bebés y Más | Recetas para niños

Cocinar para niños. 9 recetas sanas y ricas con verduras.

Mi último post colaborativo sobre recetas para niños eran para un día especial, porque cualquier padre en su sano juicio sabe que no se puede alimentar a los niños a diario a base de hamburguesas, salchichas frankfurt, bacon, frituras, etc… pero también todos los padres sabemos que no se puede ser radical ni tan rígido como para no darles de vez en cuando una ración de ese tipo de comidas que también nos gusta a los mayores, para qué nos vamos a engañar.
En este post, sin embargo, todas las recetas tienen como base las verduras, más o menos camufladas, para que poco a poco vayan cogiéndoles el gusto. Si fuera para adultos nos fijaríamos en las calorías pero los niños no suelen tener problemas en ese sentido, (aunque la obesidad infantil es un problema creciente) y de lo que se trata es de ponerles en la mesa un plato de verduras «adornado».
Las recetas son de los blogs de REDfacilísimo a los que les doy las gracias por unos platos estupendos!!
Como siempre, pincha en el nombre de la receta, de color azul para ir a la explicación correspondiente de cada blog.
¡¡Empezamos!!
Por experiencia te aseguro que estos buñuelos de verduras se los comerán sin rechistar, porque además llevan unas gambitas que los hacen deliciosos!
Buñuelos de verduras y gambas


Una manera estupenda de camuflar las verduras para los niños es meterlas en un plato de pasta que normalmente les encanta. Estos lacitos con brócoli del blog RECETAS DE MACUMANI, están de rechupete y seguro que te piden repetir.
Pajaritas con brócoli
Una de las mejores recetas de verduras que se puede hacer es el pisto, pero qué te parece presentárselo a tus niños en estas barquitas? La receta la puedes ver en el blog Que no te falte un perejil, y a mi me parece una idea estupenda!
Barquitas con pisto y huevo frito
Los niños deben comer legumbres, poco a poco, pero hay que intentar que las coman porque son muy nutritivas. Estas lentejas del blog El cuaderno de recetas tienen una pinta fantástica y a Nuria se las piden una y otra vez. Hay que probarlas!
Lentejas, mamá, por favor
Hay que reconocer que las espinacas y los niños no se llevan nada bien. Es difícil que se las coman sin más, pero si las envuelves en jamón de york y les pones una bechamel, la cosa cambia. Esta receta es del blog JULIA Y SUS RECETAS, y tienen esta pinta tan buena!
Espinacas envueltas en jamón york
Esta idea del blog El Puchero de Morguix, me parece genial para ponerles un plato de verduras sin que lo rechacen a la primera, no te parece? No te la pierdas!
Falsa «pizza» de calabacín, atún, queso y jamón
Y qué te parecen estos rollitos de berenjenas? Muchas veces la forma de presentarles las verduras a los niños, puede hacer la diferencia! Los puedes ver en el blog RECETAS Y A COCINAR SE HA DICHO!!!!
Rollitos de berenjenas a la parmesana
En el blog Bea, Recetas y más, proponen unas hamburguesas de pavo con espinacas, y no me extraña que tengan mucho éxito entre los más pequeños, verdad?
Hamburguesas de pavo y espinacas con patatas parisinas
Para terminar un plato muy completo de verduras y pollo con bechamel de mi blog Con tu pan te lo comas. Como plato único es perfecto porque lo tiene todo, lácteos, verduras y proteínas para que los niños coman sano pero rico!
Verduras con pollo y bechamel
Espero que te sirvan y que alguna de ellas se convierta en la favorita de tus niños!
¡¡Hasta la próxima!!
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Dieta para adelgazar sin verduras… ¿funciona?

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Todos los expertos recomiendan en cualquier dieta equilibrada para adelgazar, ingerir frutas y verduras al menos cinco veces al día. Por eso hablar de una dieta para adelgazar sin verduras es como mínimo raro, ¿verdad?

En AXA Health Keeper buscamos información sobre todo tipo de dietas y menús pero es necesario que después preguntes a nuestros endocrinos y nutricionistas y aprendas a comer bien. Regístrate y comienza a cuidarte.

Adelgazar sin verduras… ¿se puede?

Por supuesto. El secreto está en combinar adecuadamente el resto de nutrientes.

No se van a poder descartar absolutamente, pero sí es posible que no sean el centro de todos los menús, ya que si las verduras no te gustan, hacer una dieta verde, es un verdadero suplicio. Prueba distintos tipos porque seguramente unas te gustarán más que otras y consigue la preparación que menos te disguste. Un puré, una crema…

La base está en consumir frutas que te compensen el aporte de fibra, agua, vitaminas y minerales y añadir cereales integrales y legumbres para que no disminuyan ni tus hidratos ni tus proteínas de origen vegetal.

El resto del planteamiento será igual que para realizar cualquier tipo de dieta. Es decir, debes estas concienciado, deber realizar una planificación de comidas, debes saber qué alimentos no te convienen, debes comer a menudo para acelerar el metabolismo, debes beber muchos líquidos para eliminar toxinas, no debes saltarte comidas para evitar el ayuno prolongado y debes consultar con tu médico si lo quieres hacer bien.

Frutas y Verduras.

Las frutas y verduras son importantes en toda dieta equilibrada y completa porque aportan agua, fibra, minerales y vitaminas. Son antioxidantes, ayudan a cuidar la piel, los tejidos, el cabello, son digestivas y saciantes.

La diferencia principal entre las frutas y las verduras son los azúcares simples. Por eso debes tener cuidado, porque si sustituyes todas tus verduras por frutas, es posible que ingieras un exceso de fructosa.

Para evitar este exceso toma dos o tres piezas de fruta máximo al día, bien en zumo o bien entera. Varía el tipo de fruta y el color, para asegurarte que ingieres toda la gama de vitaminas.

Ejemplo Menú de dieta sin verduras

Desayuno: Café con leche. Un kiwi o piña o un zumo de naranja. Una tostada de pan con aceite. O un bocadillo de pan de cereales con queso ligero.

Media mañana. Un yogur o un bol de fresas.

Comida:
Espaguetis con tomate, pollo a la plancha y dos mandarinas.
Lentejas con arroz y un yogur.
Patatas a la riojana, pescado al horno y una pera.
Estofado de carne con patatas y un bol de fresas.

Merienda: Uno yogur, o un puñado de almendras o de nueces.

Cena:
Crema de champiñones, salmón a la plancha y natillas.
Consomé, tortilla de jamón y queso y un yogur.
Pescado al horno con patatas y manzana al horno.
Canelones de carne con tomate y queso fresco con membrillo.

Si no te gustan las verduras definitivamente esta es tu dieta. Pero recuerda. Las frutas y verduras son esenciales así que si las vas a desterrar de tu vida, hazlo siempre con el consejo de tu médico.

En AXA Health Keeper te esperamos para que registres tus objetivos y consigas cada día más Fitpoints. Cuidarse tiene premio.

Menú semanal para comer bien sin gastar de más

La situación económica no está de nuestro lado y se dejan de comer ciertos alimentos saludables. Y cuando el hambre aparece, muchos llenan el estómago con comidas rápidas (el famoso fast food) que, consumidas en exceso, pueden provocar enfermedades como obesidad, diabetes y problemas cardiovasculares, entre otras.

Por eso, pensando en tu economía y tratando de ayudarte, te voy a dar algunos consejos para que los lleves a la práctica. Y también un menú económico que facilitará la tarea diaria en la elección correcta de los alimentos para vos y tu familia.

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Diez menús saludables para preparar en cinco minutos

Estas son las recomendaciones para que lleves una alimentación balanceada, equilibrada y nutritiva sin descuidar el bolsillo:

-Optá por la comida casera en lugar de la comprada. Esto evitará ingerir grasas inútiles de mala calidad.

-Recurrí a alimentos económicos que te brinden saciedad y nutrientes como el huevo duro o en preparaciones y/o en ensaladas.

-La carne roja está cara, pero podés optar por los cortes de menor costo. Por ejemplo: aguja o roast-beef, paleta, tapa de asado, palomita, tortuguita, osobuco, carne picada. Extraé la parte externa de grasa, e incluí este tipo de carnes por lo menos 1 a 2 veces por semana. Para calcular la porción, utilizá como referencia la palma de la mano con los dedos.

-Las menudencias (me refiero a las vísceras), como el mondongo y el hígado, suelen ser económicas. A pesar de que aportan una elevada cantidad de colesterol, podés incluirlas sin abusar, descartando aquellos alimentos que pueden contribuir para aumentar el colesterol como manteca, fiambres, embutidos, otros.

-Tanto las carnes rojas como las menudencias las podés utilizar en guisos sin fritar, con vegetales cocidos al vapor, en rellenos de verduras.

-Incluir semanalmente pollo sin piel y cerdo magro. Considerá los sitios de ofertas semanales.

-Las carnes previenen la anemia, si las dejás de consumir deberás realizar una excelente combinación de alimentos para cubrirlo y obtener los aminoácidos esenciales que están en ellas y los podrás obtener realizando una buena combinación de verduras, legumbres, cereales, queso y huevo.

-Las legumbres son poco consumidas. Sin embargo, son un excelente recurso a tener presente a la hora de elegir alimentos económicos (lentejas, garbanzos, porotos, soja), en forma de guisos sin utilizar el medio graso para cocinar. Esto significa que no utilizarás aceite durante la cocción, sin fritar, ni otro cuerpo graso en grandes cantidades, sino colocando 1 cucharadita de las de té en el recipiente para cocinar, extrayendo el excedente con una servilleta de papel blanco y ahí cocinar. Esto hará que la cantidad de aceite sea menor y como resultado, el gasto también. Las legumbres, son fuente importante de proteínas, con un alto porcentaje de hierro no hemo (esto quiere decir que no se absorbe tanto como el hierro que aportan las carnes y derivados). Para maximizar la absorción, podés adicionar vitamina C, es decir consumiendo en la misma comida, 1 fruta cítrica o 1 kiwi.

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-Incluí en el menú semanal arroz integral (también puede ser en guisos); distintas pastas, ñoquis con salsas sin fritar y mezclar con vegetales cocidos al vapor y, si se requiere, incorporar quesos tipo barra rallado en poca cantidad.

-Comprá frutas y verduras. Los productos frescos de temporada no suelen costar mucho. Además, incluí las verduras congeladas y enlatadas, que están disponibles durante todo el año y contribuyen de igual manera a alcanzar el consumo recomendado de estos productos. Prestá atención a las ofertas especiales y, sobre todo, compra únicamente lo que se va a comer, porque si te sobra, va a formar parte del desecho y eso te significará un gasto inútil.

-Reducí al mínimo el desperdicio de la comida. Cociná lo que realmente vayas a comer.

-Planificá un menú semanal. Esto será una buena manera de alimentarte saludable y económicamente sin desperdiciar comida.

-Hacé un registro de los alimentos que disponés en tu despensa para planificar la compra semanal.

-Armá un recetario saludable para que puedas ir variando los platos de comidas.

-Los platos de comidas que preparás que sean duplicados para que los lleves al freezer y puedas disponer de ellos cuando tengas poco tiempo y no recurras a la comida chatarra.

-Cuando los alimentos van llegando a la fecha de caducidad, aparecen las ofertas en los supermercados, que pueden ser los fines de semana. Prestá atención que no sea perjudicial para tu salud (costo/beneficio).

-Si tenés amigos o familiares que decidan ir al supermercado, pueden ponerse de acuerdo en realizar una gran compra para aprovechar mejor las ofertas.

LA SEMANA RESUELTA

Y ahora sí, un menú semanal para llevar a la práctica algunos de estos consejos.

Desayunos y meriendas:

-1 taza de leche con infusión.

-Pan casero integral, 2 rebanadas. Evitá los industrializados que tienen agregados, grasas escondidas y azúcares y más harina de trigo que integral.

-Miel o mermelada casera.

-1 feta de queso de barra (en una de las comidas) día por medio.

-1 fruta fresca.

Antes de cada comida: un caldo de verduras casero con fideos municiones o cabellos de ángeles (en poca cantidad).

Después de cada comida: una fruta de estación. Hacer comparaciones entre las mismas y elegir las más económicas. Infusiones de tisanas.

Condimentación: una cucharada de las de postre de aceite por comida para condimentar en crudo las ensaladas o las preparaciones. Utilizar condimentos aromáticos y sal moderadamente. Vinagre, a gusto.

Cantidades de alimentos por rubro:

-Vegetales crudos y/o cocidos al vapor para preservar el valor nutricional: un plato sopero. Elegí los más económicos variando los colores.

-Carne roja: tamaño de tu palma de mano con los dedos, dos veces por semana.

-El resto de los días: pollo sin piel o cerdo e incluí vísceras como hígado o mondongo sin grasa: la misma cantidad sugerida de la carne roja.

-Legumbres: podés reemplazar por las carnes, 1 o 2 veces por semana. Una taza de las de desayuno ya cocida. En guisos dietéticos (sin fritar), mezcladas con arroz integral y verduras.

-Cereales como trigo burgol, harina de maíz, arroz integral, etc.: 2 a 3 veces por semana. Cantidad: una taza de desayuno ya cocida.

-Fideos secos o fideos gruesos caseros cocidos al dente: 1 a 2 veces por semana. Un plato mediano.

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-Papa, batata (cocidos por hervido o utilizar papel de aluminio y cocinarlas al horno). Una porción mediana, mezcladas con verduras crudas y/o cocidas al vapor. También choclo, como reemplazo. 2 o 3 veces por semana. Los cereales y derivados se pueden reemplazar por estos vegetales.

-Huevo: Uno por día. Si no tenés tendencia al colesterol elevado lo podrás incluir. Si la tenés, tampoco es el enemigo principal del colesterol y eliminando otras fuentes detalladas arriba, no vas a tener complicaciones.

-Queso: De barra. Una feta día por medio.

Entrecomidas. Elegir dos entre estas opciones: una banana no madura, una palta chica, una rebanada de pan integral, un huevo duro, una fruta fresca.

DÍA POR DÍA

Día 1

Almuerzo: Carne con vegetales de todos los colores crudos y/o cocidos al vapor. Una papa.

Cena: Vegetales de todos los colores crudos y/o cocidos al vapor. Polenta con salsa de tomate sin fritar.

Día 2

Almuerzo: Guiso dietético de mondongo con vegetales de todos los colores cocidos al vapor y arroz integral.

Cena: Fideos secos cocidos al dente mezclados con vegetales de todos los colores crudos y/o cocidos al vapor.

Día 3

​ Almuerzo: Cerdo magro. Vegetales de todos los colores cocidos al vapor. Batata con papel de aluminio al horno.

Cena: Vegetales de todos los colores crudos y/o cocidos al vapor. 1 choclo. 1 huevo.

Día 4

Almuerzo: Pollo sin piel. Vegetales de todos los colores cocidos al vapor. Trigo burgol u otro cereal.

Cena: Vegetales de todos los colores crudos y/o cocidos al vapor. Legumbres.

Cena: vegetales de todos los colores crudos y/o cocidos al vapor. Arroz integral.

Día 5

Almuerzo: Carne roja. Vegetales de todos los colores cocidos al vapor. 1 choclo.

Cena: Vegetales de todos los colores crudos y/o cocidos al vapor. 3 canelones de verduras con salsa de tomate sin fritar.

Día 6

Almuerzo: Cerdo magro. Vegetales de todos los colores cocidos al vapor. 1 batata al horno con papel de aluminio.

Cena: Vegetales de todos los colores crudos y/o cocidos al vapor. Polenta con queso de barra y salsa sin fritar.

Día 7

Almuerzo: Pollo sin piel. Vegetales de todos los colores cocidos al vapor. Arroz integral o quinoa.

Cena: Vegetales de todos los colores crudos y/o cocidos al vapor. Lentejas.

Alimentate bien. Descansá por lo menos 7 horas a la noche. Incluí diariamente una caminata a paso vivo. No te conformes con lo que tenés. Luchá por los pensamientos negativos y cuidá tu salud y la de tu familia. Sé optimista, sin negar la realidad. Paso a paso podrás lograr bajar de peso si es necesario y preservar la salud.

* Alicia Crocco es Lic. en Nutrición. Autora de libros editados y digitales. Conduce y participa activamente en su programa Alimenta tu vida, los domingos 20:00 horas. Repeticiones: lunes 12:00 horas (mediodía), martes 15 horas, miércoles 13:30 horas y sábados 17:00 horas, por Metro; www.alimentatuvida.com.

Paso 1. Organiza el menú de la semana

¡Planifica y organiza tu menú semanal de la forma más sencilla!

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Uno de los problemas (o excusas) que se nos presentan a la hora de llevar una vida más saludable es la falta de tiempo para cocinar. Además, no hay mayor satisfacción que volver a casa después de un día agotador y saber que ya tienes una cena sabrosa y nutritiva a «golpe de calentar´’.

Para ello, la organización es fundamental y por eso os vamos a enseñar cómo en unas horas (una mañana o una tarde libre) podéis tener la compra, comidas y cenas de toda una semana preparadas. Incluso, adelantar comidas para el resto del mes y congelar.

¡Empezamos!

1. Coge papel y boli.

2. Haz una plantilla con los días de la semana y las comidas que sueles realizar (desayuno, media mañana, almuerzo, cena…) y ten en cuenta si harás comidas fuera de casa, si necesitas preparar tuppers, etc.

3. Lo primero y más fácil es repartir en los almuerzos y cenas los grupos de alimentos que vas a consumir: pescado, legumbre, carne, huevos, cereales… y siempre en cada comida y en cada cena: ¡Verdura y hortalizas!

Se recomienda que consumas un buena ración de verdura en cada comida y en cada cena, legumbres varias veces a la semana (2-4 raciones), pescado otras varias (2-4 raciones), moderemos el consumo de carne a unas 2-3 raciones, que los cereales siempre sean integrales (pan y pasta integral…)

A continuación, te mostramos un ejemplo:

1. Una vez lo tengas repartido llega lo divertido: ¡darle forma! Vamos a concretar qué platos cocinaremos, en función de los alimentos que ya tengamos por casa que se nos puedan estropear, y en función de lo que nos apetezca esa semana.

2. Una vez hecho esto completaremos el resto de las comidas. Si eres de los que desayuna y merienda siempre lo mismo, lo tienes fácil. Si te gusta variar, te aconsejo que apuntes aunque sea una aproximación de lo que tomarás, para asegurarte de que lo tienes a mano durante la semana.

Te mostramos un ejemplo de lo que será nuestro menú, pero recuerda que esto se elabora en función de las necesidades y gustos personales, por lo que debes adaptarlo a ti:

Paso 2. Vamos a la compra

1. Apunta en una lista todo lo que no tengas y vayas a necesitar para tus platos. Puedes aprovechar para cocinar raciones de más que congelarás, por lo que calcula bien la cantidad de cada alimento que vas a comprar. Compra también si no tienes, lo necesario para tus snacks (fruta, frutos secos, frutos rojos, yogur…), de esa forma tendrás siempre buenas elecciones y no recurrirás a productos ultraprocesados insanos para picotear.

2. No todos los procesados son malos; hay buenas opciones que en muchas ocasiones incluso nos benefician por ahorrarnos tiempo. Te recomendamos que, además de lo que vayas a cocinar, tengas un ‘fondo de armario’ de la cocina, es decir, alimentos básicos que te apañan una (o varias) comidas y puedes hacer al momento, o utilizar para combinar con aquello que elabores en tu día de organización. Por ejemplo:

a. Legumbres cocidas en conserva, leyendo la lista de ingredientes (legumbre + agua + sal).

b. Verduras en conserva (ver etiqueta para que solo lleve verduras) o congeladas

c. Verdura y patatas en envases aptos para microondas (calentar y listo)

d. Latas de pescado (a ser posible bajas en sal, al natural, o en aceite de oliva virgen). Evitar tomarlas si no especifica que el aceite es virgen.

e. Pescado fresco ya limpio y sin espinas (también puede congelarse)

f. Filetes de pollo, ternera, pavo… (se pueden congelar en bolsitas con zip)

g. Arroz para calentar en el microondas ‘1min y listo’. También hay vasitos de quinoa u otros cereales ya listos.

Todo esto aguanta varias semanas sin problema, por lo que si te encuentras ante la situación de que no puedes ir a la compra ni preparar algo saludable una semana por falta de tiempo, te aseguras comidas ricas, sanas y completas.

Paso 3. Hora de encender los fogones

1. Comienza cocinando aquello que tarda más en hacerse, así simultáneamente vas haciendo otras cosas.

Te aconsejamos que cada vez que dejes preparado o cocinándose algo, limpies todos los cubiertos y recipientes que has usado y, al menos, la superficie en la que has preparado los alimentos. De esta forma evitarás un caos en la cocina, y tendrás disponibles los utensilios que necesites.

2. Aprovecha todo lo que puedas, tanto alimentos como recursos; es decir, si por ejemplo vas a utilizar el horno, cocina varias cosas ya que lo que más energía consume de este electrodoméstico es llegar a calentarse (una vez caliente gasta menos). Aprovecha también su espacio cocinando simultáneamente en diferentes bandejas.

Con los alimentos pasa igual, puedes aprovechar parte de lo que cocinas para hacer otras recetas; si haces por ejemplo un sofrito, puedes apartar un poco para añadirlo a una olla con legumbre o a un guiso de carne o pescado…

Siguiendo nuestra planificación, te mostramos como aprovechamos algunas cosas:

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*Con parte de los pimientos asados, preparamos un paté de pimiento, perfecto para desayunos, tentempiés, o como salsa (para por ejemplo las verduras asadas) (Receta próximamente)

*Mientras se horneaban los pimientos, colocamos una bandeja con garbanzos cocidos y especias, para hacer ‘chips de garbanzo’ y añadirlos a cremas, a ensaladas, o usar como picoteo.

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*Mientras se terminaban de hacer los pimientos, pusimos esta otra bandeja debajo con verduras. Algunas que ya no cabían las añadimos a la olla del puré.

*Terminando con en el horno, pusimos un ‘pan de plátano’, hecho con ingredientes saludables y naturales para aquellas ocasiones en las que se nos antoja algo dulce. (Receta próximamente)

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*Retiramos de la olla el caldo sobrante para guardarlo (parte lo congelamos) y hacer sopas, y con la verdura cocida hicimos la crema.

*A la vez que todo lo demás se hacía, picamos la verdura del pisto. La mayoría del pimiento picado lo utilizamos para ello; una parte la guardamos en un tupper para añadir a las ensaladas de la semana, y parte lo congelamos en bolsitas de plástico aptas para congelación (para utilizar en algún salteado rápido, o en el microondas).

1. Para adelantar aún más, puedes dejar varios de los ingredientes de las ensaladas ya lavados y picados en tuppers (tomate, lechuga, cebolla, zanahoria…), dejar arroz y pasta ya cocidos, y también dejar listo algún guiso de carne, pescado, tofu o soja texturizada, o huevos cocidos…

De esta forma sólo tendrás que montar tus platos a tu gusto y necesidades, e incluso dejar las tarteras ya preparadas para llevar los días que comas y/o cenes fuera de casa.

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En resumen…

  • · Planifica el menú semanal
  • · Haz la lista de la compra con lo que vayas a necesitar, priorizando alimentos naturales, locales, y de temporada en un mercado y evitando comprar ultraprocesados de mala calidad en supermercados.
  • · Aprovecha al máximo todo lo que vayas cocinando, haciendo raciones de más para congelar para otras semanas.
  • · Limpia siempre que acabes una preparación.

No olvides que la práctica hace al maestro, y cuanto más planificaciones hagas, más platos elaborarás en menos tiempo y sabrás ajustar las cantidades mucho mejor. Nosotros como ves hicimos cosas sencillas y básicas para completar después, pero se pueden preparar auténticas delicias para calentar y listo.

Con esta pequeña guía esperamos haberos dado ideas y serviros de ayuda para organizaros mejor, ahorrar dinero y tiempo, y llevar una vida más saludable sin renunciar a comer platos sabrosos y bien elaborados.

¿Empezamos a comer un poco mejor?

Como camuflar las verduras para niños, seguro que esto es algo que todos habéis pensado en alguna ocasión. Un niño bien alimentado es un niño que come de todo. Esto en la teoría es muy sencillo, pero en la práctica ponerle a un niño un plato de verduras delante y que se las coman sin protestar o sencillamente que se las coma es casi como que te toque la lotería. Pero ¿por qué complicarnos tanto la vida cuando en realidad es muy sencillo?

Tan solo se trata de tener algo de destreza a la hora de pensar que cocinar y de la ocultación de ciertos alimentos. Seguro que más de uno está pensado que no se le ocurre como hacerlo y que no es una cuestión nada sencilla. Pero con este post os vais a dar cuenta de que todo es mucho mas fácil de que lo que parece, el truco está en pensar como ellos y en aquellas elaboraciones que por distintos motivos son sus favoritas.

Aprende a camuflar verduras para niños

Croquetas de verduras

Casi siempre la mejor manera de ocultación es aquella en la que cortas los alimentos y los mezclas con otros muchos ingredientes, de manera que averiguar que lleva la receta es casi imposible. Si a lo comentado le sumamos el hecho de que a los peques les encanta todo aquello que tiene una cobertura crujiente, cualquier elaboración que reúna estos dos requisitos es una manera estupenda de camuflar cualquier alimento. Además, las croquetas son uno de sus plato favoritos ¿y qué mejor manera de darles algo que les gusta más bien poquito?

Ver receta de las croquetas de verduras

baba ghannouj

Siempre es divertido tomar algo para picar y a ellos les encanta tomar una montaña de algo rico sobre un nacho. ¿Y si además de picotear conseguimos que coman algo rico, sano y divertido?. Este es el caso del baba ghannou. Que no es ni más ni menos que un sabroso puré de berenjenas ideal para dipear.

Ver receta del baba ghannouj

Spanakopitas

Quizás sea una de las verduras más complicadas a la hora de ocultarlas por su intenso color verde. Pero con esta receta de spanakopitas es relativamente sencillo conseguirlo. Un vez que den el primer bocado el resto es coser y cantar. Son crujientes y están deliciosas, lo que las convierte en un bocado irresistible.

Ver receta de las spanakopitas

Tortilla de verduras con chorizo

No se vosotros, pero en casa cuando no sabemos qué cenar siempre recurrimos a la socorrida tortilla. Lo bueno de este plato es que te permite ir totalmente a tu aire poniendo aquellos ingredientes que más te gustan. En esta ocasión además de tratarse de una receta de reciclaje es la excusa perfecta para colarles a los peques lo que menos les gusta.

Ver receta de la tortilla de verduras con chorizo

Libros de berenjena

Antes comentábamos que les gustan las recetas crujientes y no hay nada más sabroso y crujiente que un buen rebozado. Otro de sus combinaciones favoritas son el jamón york y el queso. Sirvan como ejemplo los San Jacobos, las pechugas rellenas o el típico cordon bleu. Pues bien siguiendo esta misma filosofía podemos incluir algunas verduras casi sin que se den cuenta.

Ver receta de los libros de berenjena

Hamburguesas vegetarianas

Si hablamos de aculatar verduras para niños en algunas recetas, quizás las hamburguesas sean de esos platos incombustibles que a ellos les encantan y son muy sencillas de preparar. Y además con los ingredientes adecuados son sanas y muy nutritivas ¿os las vais a perder?

Ver receta de las hamburguesas vegetarianas

Gratén de verduras

No lo pueden evitar, les gusta la lasaña y por eso hay que aprovechar con aquellas recetas que aunque lo parecen no lo son. Este es el caso de este rico y sencillo gratén de verduras. Por supuesto siempre podemos hacer la lasaña de verduras o incluirlas a los ingredientes que tengáis por costumbre ponerle a la lasaña, ya que también es una receta ideal para camuflar las verduras para niños.

Ver receta del gratén de verduras

Lo que demuestra el estudio es que las verduras en puré pueden agregarse de manera oculta a una variedad de alimentos sin alterar su gusto y textura, afirma. “Lo más importante es que la industria de los alimentos bien podría agregar puré de verduras a sus productos para ayudar a los estadounidenses a consumir más verduras y reducir la ingesta de calorías”.

¿Una idea infantil?

Pero no todos piensan que sea buena idea agregar secretamente las verduras, ni que esa estrategia pueda sostenerse a largo plazo.

“Esto solamente puede funcionar a largo plazo si alguien más se ocupa del ocultamiento. Imagínense lo molesta que se sentirá la gente al descubrir que la han obligado a comer verduras. Al ser tratados como niños, sin duda reaccionarán como niños”, asegura Marion Nestle, profesora del Department of Nutrition, Food Studies and Public Health de New York University.

La dietista Helen Rasmussen, quien trabaja con adultos mayores en el Nutrition Center on Aging (Centro de Nutrición para la Tercera Edad) de Tufts University, se pregunta si los cocineros domésticos estarán dispuestos a trabajar extra para cocinar los purés. “A los participantes del estudio se les pagó para que ingirieran esos alimentos. ¿Se tomarán más tiempo para cocinar al vapor diferentes vegetales y hacer puré con ellos? ¿Realmente esto va a solucionar nuestro problema de obesidad?”

Por otro lado, agrega, “es una forma interesante de contrarrestar las calorías. Y si funciona para una persona, entonces es una buena idea”.

Para aquellos que deseen obtener ideas sobre cómo agregar purés de verduras a las recetas familiares, Rolls explica que su nuevo libro, titulado The Volumetrics Diet Plan (Plan de la dieta volumétrica), que se publicará en la primavera del 2012, incluirá algunas recetas de platos de bajo contenido calórico con puré agregado, incluidas las recetas de pan de calabaza y el risotto con calabaza que transcribimos a continuación:

Cómo ocultar sus verduras>>

Trucos para que los niños coman verduras

La verdura es una de las fuentes de mayor peso en la alimentación de los niños.Nos puede resultar paradójico que, siendo España un país de gran riqueza en la producción de verduras y hortalizas, las encuestas en salud pública pongan de manifiesto que nuestros niños presentan déficit en la ingesta de las mismas. Las verduras, pese a ser rechazadas por ellos, nunca deben faltar en su dieta al tener altas cantidades de nutrientes (vitaminas, minerales) y pocas calorías. Existen importantes riesgo para la salud derivados de un déficit a la hora de comer verduras en nuestros hijos.

Añadir verduras a comidas que les gustan, partirlas pequeñas y mezclarlas con las salsas

Valor nutricional de las verduras

Las hortalizas y verduras son una fuente esencial de vitaminas variadas (A, C y B9 o ácido fólico), sales minerales (magnesio, potasio, calcio, sodio y hierro), fibra y elementos antioxidantes, esenciales en la dieta tanto de niños como de adultos. Las consecuencias derivadas de una deficiencia mantenida en el consumo de verduras (y consecuentemente de los nutrientes que ellas contienen) puede tener una relación directa con la aparición y desarrollo de algunas de las enfermedades de mayor actualidad en la población adulta como son la aterosclerosis, colon irritable, diverticulitis, anemia, osteoporosis, cáncer, etc.

Cuando pueden tomar verduras los bebés

Los investigadores han demostrado que los hábitos dietarios se establecen en los primeros años de vida. Entre los 5 y los 6 meses de nuestro bebé, se puede empezar a añadir las verduras (la zanahoria, la judía verde, la patata). Se deben hacer hervidas y trituradas, dárselas poco a poco y sólo de un tipo cada vez que las introduzcamos por primera vez, ya que así, si el niño manifiesta alguna reacción alérgica, sabremos de inmediato cual la produce. Alrededor del octavo mes podemos introducir el tomate, siempre hervido sin piel ni semillas. De los 10 a los 12 meses le podemos dar las verduras cocidas, pero sin triturar. De los 12 a los 18 meses es el momento de introducirlos en el mundo de las ensaladas crudas, teniendo la precaución de dárselas en pequeñas cantidades y en trozos muy pequeños. Las verduras consideradas flatulentas (familia de las alcachofas y las coles) es mejor introducirlas a partir de los 15 meses. Hoy en día existen numerosos trucos y recetas para que los niños coman verduras.

Los beneficios de comer verduras tanto para los niños como para los adultos es un factor determinante a la hora de elaborar nuestras pautas y conductas alimentarias. La tarea más dura en estos casos es lograr trucos para que los niños coman verduras de manera regular durante su crecimiento.

Consejos y recomendaciones para que tus hijos coman verdura

1. La paciencia ante todo. Debemos introducirlas poco a poco y ser pacientes al principio si las rechazan. La clave fundamental para conseguir que nuestros niños coman verduras es no forzarlos nunca, ni retarlos, ni ponerles castigos, ya que si no crearán un rechazo psicológico a las verduras y una mala asociación del sabor y la comida. La constancia y una buena educación en alimentación son muy importantes para llevar una dieta equilibrada en cualquier etapa de la vida.

2. Intentarlo una y otra vez. Las verduras presentan multitud de sabores que los niños aprenden a descubrir cada vez que prueban algo nuevo. Normalmente no tenemos la suerte de que les gusten a la primera, así que habrá muchas ocasiones en las que necesitarán intentarlo más de una vez. Pero hazle comprender que al menos tiene que intentarlo con un bocado. Finalmente, aunque rechace la comida varias veces, si se le va cambiando la verdura y la forma de cocinarla, terminará probándola y acostumbrándose.

3. ¡Está riquísima!, ¡qué buena! No debemos martillearles con lo buenas que son para la salud y lo importante que es comerlas. Debemos animarlos haciendo énfasis con expresiones como: ¡están buenísimas!, ¡son deliciosas!, ¡Uhm, qué rico está! o ¡estaba deseando comer espinacas!

4. Predicar con el ejemplo. Los niños tienden a copiar lo que ven de sus padres, luego debemos poner en nuestros platos las mismas verduras que les demos a ellos, para que así se sientan importantes al comer lo mismo que los mayores.

5. Jugando con ellos. Podemos llevarlos a la compra con nosotros para que sean ellos mismos los que elijan las verduras que deseen. Una vez en casa, podemos animarles a que la dibujen y a que busquen información sobre ella en Internet. Se les puede pedir también que nos ayuden en la elaboración del plato, bien ordenando las verduras en la ensalada como ellos quieran o calentando ellos mismos los platos en el microondas.

6. ¡Hoy decides tú! En la comida o en la cena le puedes dar a elegir entre dos verduras que tengas preparadas. Así conseguirás que el niño sienta que su opinión cuenta, además de obtener una buena pista para saber qué es lo que más le gusta y poder así introducirle nuevas recetas. Podemos mezclar vegetales que sepamos que les gustan con otros nuevos para poder ir introduciendo nuevas verduras en su alimentación.

7. Añadir verduras a comidas que le gustan. Nuestros niños tienen platos favoritos (lasaña, macarrones, pizza, etc.) donde puede ser fácil camuflar las verduras, basta con partirlas muy pequeñas y mezclarlas con las salsas.

8. En la nevera. Es importante que el niño tenga las verduras a la vista para que se familiarice con ellas. La mejor forma de conseguirlo es ponerlas en el contenedor transparente del frigorífico; donde los vivos colores, por ejemplo, de las zanahorias, tomates o pimientos, pueden llamar su atención.

9. Color, olor y textura. A veces el color y sabor de algunas verduras no resultan muy agradables para los niños, siendo más atractivas comerlas crudas que cocinadas. De esta manera no sólo presentan mejor sabor, sino que además su textura será más crujiente y presentará mayor aceptación por parte de los más pequeños. Debemos también evitar los olores fuertes y los colores pardos. Para conseguir que tengan mejor sabor, les podemos servir las verduras con salsas (mayonesa, bechamel) y aderezos.

10. Los purés. Éste es un plato indispensable y universal en la alimentación infantil. Tanto su composición, equilibrio de sus nutrientes y su digestibilidad hacen de él un plato ideal para el crecimiento y desarrollo del niño. Esta forma de cocinar las verduras es muy adecuada para ellos, además de darnos la posibilidad de introducirlas en gran variedad. Cuando se los elaboremos debemos de tener la precaución de triturarlos bien para que no tengan «cosas redondas y misteriosas» que les hagan sospechar que hay verduras y rechacen la comida.

Es importante a la hora de comer verduras, tratar de dárselas todo el año, se puede recurrir a las congeladas y a las conservas cuando sea difícil conseguir las de temporada. Los padres debemos pedir que las verduras sean servidas en los comedores y actividades de la escuela. Normalmente, cuando los niños están con sus compañeros de clase se animan más y prueban comidas y alimentos que en su casa no serían capaces de probar.

Saber más

¿Cómo conservar todas sus propiedades? Con objeto de que las verduras conserven todas sus propiedades, a la hora de preparárselas debemos cocerlas en la mínima cantidad de agua, aprovechar el agua de su cocción y sólo cocinar la cantidad que vayamos a consumir ya que el recalentamiento supone una pérdida de propiedades.

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