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Diu mirena opiniones 2016

Cuando tu cuerpo rechaza el DIU los efectos son una pesadilla

En una encuesta llevada a cabo en 2007, el Dr. Ewies descubrió que casi la mitad (el 46 % concretamente) de 160 mujeres con Mirena se lo retiraron antes de tres años, muchas de ellas por efectos secundarios hormonales como aumento de peso, depresión o ausencia de deseo sexual. Sin embargo, el Dr. Ewies afirma que a los médicos se les dice durante su formación que las hormonas de Mirena solo actúan localmente en el útero. Las directrices de NICE, a pesar de reconocer que casi el 60 % de las mujeres se extraen prematuramente el DIU hormonal —sobre todo por sangrados y dolores inaceptables—, solo reconocen que estos dispositivos pueden provocar pequeños cambios en el humor.

Según su experiencia, esto no es cierto. «Las hormonas sin duda son absorbidas por el torrente sanguíneo y no hay diferencia alguna entre insertar el Mirena y tomar pastillas de progesterona. Tienen el mismo efecto en el cuerpo y este problema no se explica a las mujeres». Cuando las mujeres se quejan de sufrir efectos secundarios hormonales ante sus médicos, es posible que no las tomen en serio: «Les dicen que es imposible que la culpa sea del Mirena y eso les provoca angustia y tener que volver una y otra vez a ver al médico. Resulta muy frustrante».

El sitio web de Mirena declara que el DIU «contiene una hormona de progestina denominada levonorgestrel que se utiliza a menudo en las píldoras anticonceptivas. Dado que Mirena libera levonorgestrel en el interior del útero, solo una pequeña cantidad de esta hormona pasa a la sangre». También advierte de que «entre un cinco y un diez por ciento» de las usuarias de Mirena pueden experimentar efectos secundarios como «estado de ánimo depresivo», mientras que el cinco por ciento puede también experimentar «una reducción del impulso sexual», entre otras cosas.

Hace miles de años, las antiguas egipcias solían introducirse pesarios con excrementos de cocodrilo para evitar el embarazo. Por su parte, Aristóteles aconsejaba usar un ungüento vaginal hecho de plomo y aceite de oliva. En lo que respecta a la contracepción moderna, parece que las opciones de las mujeres siguen siendo gravemente escasas.

Cuando la comunidad médica desprecia los auténticos —y a veces debilitantes— efectos de los anticonceptivos, está poniendo en riesgo la credibilidad de la percepción que tienen las mujeres de sus propios cuerpos. Por consiguiente, elegir un anticonceptivo se reduce a decidir con qué efectos secundarios puedes vivir. ¿Dolor abdominal? ¿Trastornos del estado de ánimo? ¿Aumento de peso? Elige uno.

Cuando Longaretti por fin descubrió que su dolor no se debía a la humedad ambiental ni al síndrome del colon irritable sino a un embarazo ectópico, se sintió furiosa. Su dolor no era una parte misteriosa de la feminidad como le decían los médicos, sino una lesión que podría haberse evitado, una que ella ve directamente vinculada a su género. «Esto es lo que le ha pasado a todas las mujeres en todo el mundo desde siempre», me dice. «Esto quiere decir la gente cuando habla de las formas de contracepción del antiguo Egipto».

«Esto quiere decir la gente cuando habla de la injusticia que conlleva todo lo que implica ser una mujer».

Explorar Métodos

Este es el secreto: las doctoras y las proveedoras de servicios de planificación familiar son mucho más propensas a utilizar los DIUs ellas mismas en comparación con el total de las mujeres estadounidenses. Quizás es porque estas mujeres saben que el dispositivo intrauterino (DIU) es seguro, requiere poco mantenimiento y además es súper efectivo.

Hay dos tipos distintos de dispositivos intrauterinos (DIU), los hormonales y los no hormonales. Actualmente existen cuatro marcas distintas de DIU hormonales: Mirena, Skyla, Liletta y Kyleena. Y existe solamente un marca de DIU no hormonal, Paragard. Puede que hayas escuchado hablar sobre las distintas marcas a través de los medios de comunicación, sin embargo a pesar de los anuncios atractivos que pasan por la televisión, muchos se quedan con la pregunta, ¿cuál es la diferencia entre estos y cuál es el más adecuado para ti?

Lo primero: ¿Qué tienen en común todos los DIU?

Comencemos por analizar lo que tienen en común los DIU hormonales y los no hormonales:

  • Ambos funcionan. Sumamente bien. Ambos DUI están considerados como los mejores métodos anticonceptivos que puedes utilizar, tan efectivos como ligarse las trompas.

  • Ambos son seguros. Casi todo el mundo que desea prevenir un embarazado puede utilizar un DUI. Y para aclarar, “casi todo el mundo” SÍ incluye a las mujeres que nunca han dado a luz. (El artículo de Bedsider titulado IUDs are A-OK te ofrecerá más información de cómo los DUI son seguros para las personas que tienen útero, hayan tenido un bebe o no). Y podemos añadir que los DUI son a menudo seguros para las personas con condiciones médicas que no le permiten utilizar otros tipos de métodos anticonceptivos.

  • Ambos son pequeños. Todos los DUI que están disponibles en el mercado de los Estados Unidos tienen una forma de T, y la T como tal, es tan gruesa como el cordón de un tampón. Los distintos DUI varían un poco en el tamaño, pero todos son más pequeños que un Apple Watch.

  • Ambos son asequibles, especialmente a largo plazo. En estos momentos, las aseguradoras médicas están obligadas a cubrir los DUI sin que haya ningún costo adicional para el bolsillo del consumidor. Por lo tanto, si tienes seguro médico esto te sale gratis. Si tienes que pagar por un DIU de tu bolsillo, puede parecer caro, pero si lo utilizas por lo menos por un año, resulta ser más barato que casi todos los otros métodos anticonceptivos. Una clínica también puede ayudarte a pagar por el DIU a plazos.

  • Ambos son fácil para empezar a usarlos. Por lo general, puedes pedir que te inserten el DIU durante la primera visita a tu proveedor de servicios de salud. En la mayoría de los casos, colocar el DIU toma un total de 60 segundos.

  • Un DIU puede funcionar por mucho tiempo, pero los puedes dejar de usar en cualquier momento que decidas. Los cinco tipos de DIU han sido aprobados por la FDA para utilizarse por lo menos por tres años. Sklya ha sido aprobado para utilizarlo por tres años, Mirena y Kyleena han sido aprobados para hasta cinco años, LILETTA ha sido aprobado hasta para 6 años y Paragard ha sido aprobado para utilizarlo hasta por diez años. Sin embargo, en la práctica, se ha encontrado que LILETTA y Mirena han sido efectivos por siete años y Paragard de 12 a 20 años. Sin embargo, si prefieres que te remuevan el DIU, lo puedes hacer. Tu proveedor de servicios de salud lo debe remover si tu quieres que te lo remueva. Y en cualquier momento en que te remueven el DIU, las probabilidades de quedar embarazada vuelven a la normalidad inmediatamente.

  • Los DIU no previenen las enfermedades de transmisión sexual. Los condones y los condones internos (así como los dental dams, dependiendo de qué tipo de sexo estés teniendo) todavía son las únicas alternativas disponibles para eso.

¿En qué se diferencian los distintos tipos de DIU?

Todos los DIU hormonales previenen el embarazo al emitir una pequeña cantidad cada día de la hormona progestina conocida domo levonorgestrel. La progestina actúa a nivel local en el útero para prevenir el embarazo. En comparación con las mujeres que utilizan la pastilla y cualquier otro método hormonal, las que utilizan los DIU con hormonas tienen niveles mucho más bajos de hormona en la sangre. Los DUI con hormonas no contienen estrógeno, por lo tanto estos tienen menos efectos hormonales secundarios que los métodos que sí contienen estrógeno.

Muchas personas que comienzan a utilizar los DIU hormonales tienen sangrados irregulares por los primeros 3 a 6 meses desde que se le inserta. Este tipo de sangrado por lo general es más como una mancha, leve y no causa dolor. Pero puede que no puedas predecir tus períodos menstruales durante los primeros meses, así que debes utilizar ropa interior negra. Después de los primeros seis meses, algunas de las personas que utilizan los DIU hormonales tienen períodos bien leves o no tienen período del todo. Debido a los distintos niveles de hormonas, las mujeres tienen distintas probabilidades de dejar de tener períodos menstruales del todo: el 20% de las que utilizan Mirena, el 12% de las que usan Kyleena y el 6% de las que utilizan Skyla. Si el no tener períodos todos los meses te pone demasiado nerviosa porque piensas que puedes estar embarazada, quizás sea mejor que utilices un DIU sin hormonas.

Y ¿Cuál es la diferencia entres los distintos DIU con hormonas?

Mirena

Mirena es el DIU que más tiempo lleva en el mercado y es uno de los que más dura (se ha probado que es efectivo hasta por siete años en la práctica, aunque oficialmente la FDA solamente lo ha aprobado por hasta cinco años). Es sumamente seguro y efectivo para las mujeres que no hayan dado a luz. Mirena se recomienda comúnmente para controlar los períodos menstruales demasiado dolorosos o fuertes. También puede ayudar a reducir el sangrado que causan los fibromas y la endometriosis. Para muchas que los utilizan, sus periodos comienzan a ser más leve o se eliminan del todo. Entre una a cinco de las mujeres que utilizan Mirena dejan de tener el periodo mensual después de un año, y una de cada tres personas que lo utilizan más tiempo dejan de tener el período. Un estudio del año 2016 encontró que se puede predecir cuán probable es que el Mirena elimine tus períodos menstruales basándose en cuán fuertes hayan sido estos antes de comenzar con el DIU.

LILETTA

LILETTA es muy parecido a Mirena. Tiene la misma dosis de hormona, y también los periodos son livianos o desaparecen. Una de las diferencias es que la FDA la ha aprobado hasta para seis años ( en comparación con Mirena que ha sido aprobada para 5 años), pero en la práctica se ha comprobado que es efectiva hasta por siete años, igual que Mirena. También ha sido aprobada para las mujeres que no hayan dado a luz. El mayor beneficio de LILETTA es que es más asequible que los otros métodos hormonales de DIU, especialmente con las que tienen seguros médicos que ya los cubrían y para los que no tienen seguro médico.

Skyla

Existe una razón por la cual nos hemos referido a Skyla como la hermanita menor de Mirena. Es un poco más pequeña y tiene una dosis menor de hormonas, y además dura hasta tres años en vez de hasta siete años. Skyla puede causar que los períodos sean más ligeros, pero la mayoría de las que utilicen Skyla no verán eliminados sus períodos. Solamente una de cada 17 mujeres dejará de tener su período después de un año, y alrededor de una de cada ocho no tendrá periodo si lo utiliza más de un año. Debido a que Skyla es un poco más pequeño, el aplicador es un poco más estrecho. Por lo tanto, en teoría cuando se inserta el DIU puede que sea menos incómodo para aquellas que no hayan tenido un hijo.

Kyleena

Si Skyla es como el bebé de la familia, Kyleena es la hermana del medio. Es del mismo tamaño que Skyla pero emite 17.5 microgramos por día de levonorgestrel, más que Skyla que emite 14 microgramos al día y menos que Mirena y LILETTA que emiten 20. Kyleena dura hasta cinco años, y alrededor de una entre cada 8 mujeres que lo utiliza dejará de tener períodos después de un haberlo utilizado por un año.

¿ Y cómo es el DIU no hormonal?

El Paragard, el DIU no hormonal, previene el embarazo gracias a una pequeña filmina de cobre que cubre la T. Paragard no contiene ningún tipo de hormonas, y es el único método anticonceptivo sin hormonas que es también súper efectivo (además de la esterilización). Paragard también funcional como un contraceptivo de emergencia sumamente efectivo. Por lo tanto, si estás considerando utilizar un DIU y tuviste sexo (pene y vagina) sin protección durante los últimos cinco días pero no quieres quedar embarazada, eso puede ser otro punto a su favor.

Las mayoría de las que utilizan Paragard padecen períodos menstruales más fuertes, más largos y con más dolores, especialmente durante los primeros meses. Después de seis meses, los ciclos menstruales suelen volver a la normalidad. Si ya tienes períodos fuertes o incómodos, o si padeces de anemia ( tienes niveles bajos de hierro en la sangre), puede que prefieras los DIU con hormonas.

¿Cuál es la conclusión? Que los DUI son seguros, efectivos y totalmente reversibles. Cualquiera que sea el DUI que tú y tu proveedor médico decidan que es el mejor método para ti, mientras más métodos anticonceptivos duraderos y de poco mantenimiento hayan disponibles todos salimos ganando.

Sara Kennedy, MD, MPH, es una obstetra/ginecóloga en la ciudad de Oakland, California. Originalmente de Pennsylvania, Sara ha estudiado y vivido alrededor del mundo, incluyendo una residencia en la Universidad Northwestern de Chicago y una maestría en Australia, ¡donde conoció a su marido! Sara es una apasionada de la salud femenina, y ayuda en particular a las mujeres en situación de vulnerabilidad a obtener los conocimientos y los recursos que necesitan para mantener su salud reproductiva bajo control.

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Vivimos eternamente preocupadas por bajar de peso o, al menos, por no aumentarlo y eso es algo que afecta a muchas decisiones importantes, no sólo en cuestión de la alimentación a seguir, sino que también nos influye en la elección del método anticonceptivo. Y es que los rumores siempre han apuntado a que los anticonceptivos hormonales engordan. ¿Qué hay de cierto en ello?

DIU Mirena y aumento de peso

Mucho se ha hablado de los efectos secundarios del dispositivo intrauterino, relacionándolo con problemas graves como perforaciones del útero y hasta con algún tipo de cáncer ginecológico. A pesar de los esfuerzos de los fabricantes por mejorar cada vez más la eficacia y la comodidad del DIU reduciendo al mínimo sus efectos secundarios, aún hay voces que alertan del peligro de sufrir un aumento de peso tras la colocación del DIU Mirena.

Efectivamente, el DIU Mirena es un anticonceptivo hormonal que puede provocar determinados cambios en nuestro cuerpo, pero en la actualidad, esos cambios son mínimos e imperceptibles. Todos los estudios elaborados para determinar si el DIU Mirena engorda han resultado negativos, achacando el aumento de peso de algunas mujeres a una alteración personal de sus hábitos alimentarios.

El mito de los métodos anticonceptivos hormonales

Y es que parece que sobre los métodos anticonceptivos hormonales se cierne desde sus inicios la sombra de la duda y la suspicacia sobre sus posibles efectos adversos en nuestra salud. Esto es algo que afecta no sólo al DIU Mirena, sino a todos los anticonceptivos que basan su funcionamiento en hormonas.

Los mitos más populares respecto a los anticonceptivos hormonales son los de la alteración de los cambios de humor, llegando incluso a afirmar que pueden conducirnos a una depresión y, por supuesto, el tan temido aumento de peso. Y es cierto que determinadas hormonas, como los estrógenos, pueden provocar retención de líquidos, por lo que podemos vernos más hinchadas.

Pero eso es algo que podemos minimizar bebiendo abundante agua, haciendo un poco de ejercicio y eliminando las grasas de nuestra alimentación. En cualquier caso, el mito de que el DIU Mirena engorda no tiene base puesto que en su funcionamiento no utiliza los estrógenos, sino una hormona llamada Levonorgestrel.

Dispositivo intrauterino. Una mala fama inmerecida.

Preocupaciones semejantes, expresan muchas mujeres, sobre la efectividad de este método anticonceptivo.

“Me quiero colocar un DIU, pero me han dicho que no es seguro, que falla, una conocida, se quedó embarazada con el”.

Una mala fama inmerecida, en contra de lo que muchas personas creen, tiene un índice de fallos muy bajo, siendo su efectividad del 99,2 en los DIUS de cobre y de 99,8 en los DIUS hormonales. Una efectividad real, mayor que los métodos hormonales combinados, anillo, parche, píldora, debido a los olvidos, las interacciones con otros medicamentos etc.

Son métodos muy seguros, cómodos , te los colocas y te olvidas durante tres o cinco años,según el dispositivo que elijas y una vez puesto,se retira con facilidad cuando se desee y la fertilidad se recupera de inmediato.

Existen dos tipos de DIUS, los que llevan metal y los que tienen un depósito con un gestágeno (levonorgestrel). De los de metal hay varios tipos, con distintas formas y metales. Los más usados en nuestro país son los de forma de T con cobre, plata. Los hormonales, con distinta carga de hormonas, Mirena o Jaydess.

Ventajas e inconvenientes de cada tipo de DIU

DIU de metal

Tiene la ventaja de que es el único método reversible de larga duración no hormonal que existe. Siendo muy útil para mujeres que no quieren usar hormonas o las tienen contraindicadas. Con este tipo de DIU es frecuente y normal, aunque no siempre ocurre, que las menstruaciones sean un poco más abundantes y/o largas y algo más molestas al iniciar su uso.

DIU hormonal Mirena y Jaydess

Ambos tienen un depósito con una hormona ( levonorgestrel), con diferentes de concentraciones y diferente tamaño.Actúan a nivel uterino fundamentalmente y liberan poca cantidad hormonal al torrente sanguíneo. Por eso algunas mujeres, pocas, notan los efectos de esta hormona, como retención de líquidos.

Con ambos DIUS, la regla es escasa y sobretodo con el DIU Mirena puede ser inexistente. Esto es debido a que la hormona que contiene, adelgaza la mucosa uterina, que se elimina con la regla. Este hecho no tiene ninguna repercusión negativa sobre la salud y una vez retirado el DIU, todo vuelve a ser como antes. Puede ser una ventaja para las mujeres que tienen reglas abundantes y una desventaja para las mujeres a las que les angustia no tener menstruación.

En España la tasa de uso del DIU es baja, alrededor del 5%, según la última encuesta publicada por el grupo Daphne en 2011, sobre el uso anticonceptivos en la población española. No ha sufrido modificaciones en los últimos 8 años. Entre las razones que contribuyen a la baja utilización de este método anticonceptivo, figuran entre otras, que requiere intervención médica, la actitud restrictiva sobre el uso del DIU en mujeres nulíparas, adolescentes, ideas erróneas sobre su efectividad etc.

En Ginegranada te colocamos tanto el DIU de cobre, como el DIU Mirena y el DIU Jaydess.
Si estás interesada, CONSULTANOS.

Francisca García Gallego
Directora médica

anticoncepción, anticonceptivo, diu, jaydess, mirena

*Traducción: Carolina Tafur

Cosas importantes a saber:

  • La preocupación por el aumento de peso con el uso de métodos anticonceptivos es común y puede disuadir a algunas personas de usarlos
  • El uso de anticonceptivos hormonales probablemente causa el aumento de peso para una pequeña parte de la población
  • La píldora combinada, el parche y el anillo, no parecen ser causantes de un aumento de peso para la mayoría de las personas, así como el DIU hormonal, que probablemente tampoco lo causa
  • El implante y la inyección pueden contribuir a un aumento de peso en algunas personas

Los métodos anticonceptivos y el peso

Una creencia popular acerca de los métodos anticonceptivos es que causan un aumento de peso (1-3). Puede que algunas personas suban de peso mientras usan métodos anticonceptivos hormonales, mientras otras pueden experimentar hinchazón o cambios en la cantidad y distribución de la grasa corporal, lo cual puede hacerles sentir que han ganado peso. Preocupaciones sobre los efectos colaterales como el aumento de peso disuaden a algunas personas de usar métodos anticonceptivos hormonales (4). Es más probable que las personas que reportan haber ganado peso durante el uso de anticonceptivos hormonales (como la píldora o la inyección), dejen de usarlos (5-7).

Es importante tener en cuenta que los ideales de peso y tipos de cuerpo están influenciados por creencias sociales y culturales que cambian constantemente.

Desafortunadamente, algunas culturas ejercen una presión dañina para cumplir con estándares que pueden no ser realistas. Incluso los estándares de medición científica tales como el índice de masa corporal (IMC) no pueden clasificar quién es saludable o no. En lo que respecta a los métodos anticonceptivos, algunas personas pueden temerle a un aumento de peso, mientras que otras pueden desearlo, y otras pueden no considerarlo importante.

Los cambios en los niveles hormonales durante la pubertad y la menopausia pueden afectar la composición corporal. A partir de la pubertad, el estrógeno hace que la grasa corporal se deposite en el pecho, muslos, caderas y glúteos (8). Los cambios hormonales que ocurren durante y después de la menopausia causan un incremento de la grasa del cuerpo, particularmente en el área abdominal (8,9). Algunas personas suben de peso alrededor de la menopausia, pero se cree que esto se debe al proceso de envejecimiento, más que a los cambios hormonales (8,9). Las hormonas probablemente también afectan el consumo de alimentos durante el ciclo menstrual. El consumo de comida disminuye durante la fase folicular (la primera mitad del ciclo, cuando el estrógeno es la hormona dominante), hasta la ovulación (la liberación del óvulo del ovario), y después aumenta durante la fase lútea (la segunda mitad del ciclo, cuando la progesterona es la hormona dominante) (8).

Lo que puede que diga tu profesional de la salud

Los métodos anticonceptivos hormonales combinados contienen dos hormonas (estrógeno y progestina) e incluyen la mayoría de píldoras, el parche, el anillo y algunas inyecciones. Los métodos anticonceptivos de solo progestina, contienen solo una forma de esta hormona, e incluyen el implante, la mayoría de dispositivos intrauterinos (DIUs), una inyección y ciertas píldoras.

No hay suficiente evidencia que demuestre que los métodos anticonceptivos hormonales combinados causan cambios en el peso, pero si lo hacen, la variación es probablemente pequeña (10). La mayoría de estudios no muestran un aumento de peso o grasa corporal en las personas que usan métodos anticonceptivos con solo progestina, pero algunos sí muestran un aumento pequeño (11). Algunas personas suben de peso cuando usan métodos anticonceptivos. Algunas personas, en cambio, pueden tener una mayor tendencia a ganar peso que otras.

Los anticonceptivos hormonales tienen más usos que solo la protección contra embarazos no deseados. Se usan para tratar o reducir los síntomas del síndrome de ovario poliquístico (SOP), endometriosis, periodos fuertes, irregulares o dolorosos, y anemia. El miedo a subir de peso puede hacer que una persona se abstenga de comenzar a usar anticonceptivos, puede hacer que los use de manera incorrecta o inconsistente, o que los deje de usar del todo. Esto podría dejar a esa persona sin protección efectiva contra un embarazo no deseado o sin tratamiento para una condicion de salud. Hablar con un profesional de la salud puede ayudarte a considerar los posibles riesgos y beneficios de usar un método anticonceptivo hormonal.

Por qué es complicado

A pesar de que mucha gente cree que los anticonceptivos causan un aumento de peso, la investigación no muestra resultados tan claros al respecto. Las personas generalmente tienden a ganar peso con los años y el peso varía dependiendo de cuándo se mide. La mayoría de las personas ganan en promedio 0.52 kg (1.15 lbs) por año, desde la edad adulta temprana hasta la mediana edad (12). También hay patrones de peso diarios, semanales, mensuales y estacionales. Dos estudios pequeños muestran que las personas pesan menos en la mañana que en la noche (13,14). Otro estudio muestra que el peso tiene un patrón de incremento de viernes a lunes, y de disminución de lunes a viernes (15). Adicionalmente, los adultos en EE.UU. son propensos a ganar peso durante las festividades de otoño e invierno (16).

Un estudio realizado en personas que usaban píldoras anticonceptivas, a quienes pesaron todos los días por un periodo de cuatro meses, mostró que las personas que estaban tomando la píldora, subieron alrededor de 0.2 kg (0.44 lbs) durante las primeras tres semanas de un paquete de píldoras y después bajaron la misma cantidad durante la semana del placebo (sangrado por deprivación) (17). Su peso no se vio alterado desde el principio hasta el final del estudio de cuatro meses.

El DIU de cobre (p. ej. Paragard, Mona Lisa, T-safe) no contiene hormonas, por lo que no hay manera de que afecte directamente el peso. Sin embargo, estudios muestran que las personas que tienen un DIU de cobre también aumentan de peso a largo plazo, así como las personas que no usan métodos anticonceptivos ganan peso con los años. Un estudio reveló que las personas que usaron un DIU de cobre por un tiempo prolongado, ganaron en promedio 4.0 kg (8.8 lbs) en más de siete años (18). Con frecuencia se toma a las personas con DIUs de cobre como el grupo de comparación en estudios que investigan el aumento de peso en relación con varios métodos anticonceptivos hormonales. En estos estudios, un grupo de personas usa un método anticonceptivo hormonal, mientras otro usa un DIU de cobre, y normalmente los dos grupos ganan peso con el tiempo.

Así que, si bien puede parecer que alguien que usa un método anticonceptivo hormonal haya subido de peso al final de un estudio, este puede no ser diferente al aumento que hubiera tenido usando un método no hormonal (como un DIU de cobre) o ningún método.

La mayoría de los adultos sube de peso y tiene patrones normales de aumento y pérdida de peso. Sin embargo, la gente se abstiene de comenzar a usar un método anticonceptivo, o simplemente deja de usarlo, debido a preocupaciones sobre el aumento de peso. El problema del aumento de peso en relación con los anticonceptivos no está bien definido y, con frecuencia, los resultados de los estudios pueden ser poco claros o contradictorios. Es posible que sea necesario hacer estudios de mayor duración y con más participantes para entender bien el impacto que tienen los métodos anticonceptivos hormonales en el peso.

Esto dice la investigación sobre cada tipo de método anticonceptivo

Los anticonceptivos de solo progestina y el aumento de peso

El implante y la inyección pueden contribuir al aumento de peso en algunas personas, pero el DIU hormonal probablemente no lo causa.

Implante (p. ej. Nexplanon): No está claro si el implante contribuye al aumento de peso. Un estudio reveló que las personas que usaron el implante por un año, aumentaron 0.1 kg (0.22 lbs), en lo que fue un aumento similar al peso que subieron las personas que usaron el DIU de cobre (19). El mismo estudio mostró que, después de un año, no hubo diferencia en la cantidad de grasa corporal entre las personas que usaron el implante y las que usaron el DIU de cobre (19). Otro estudio reveló que las personas que usaron el implante por un año, subieron 2.1 kg (4.6 lbs), lo cual fue más que el peso que ganaron las personas que usaron el DIU de cobre. Sin embargo, solo se notó esta diferencia cuando se observaron los datos de todas las razas juntas (20). Cuando los investigadores separaron a los participantes en dos grupos, teniendo en cuenta su raza (personas de raza negra y personas de raza blanca u otras razas), no hubo diferencia en el aumento de peso entre las personas que usaron el implante y el DIU de cobre (20).

Se necesita más investigación para determinar si el aumento de peso está asociado al uso del implante.

DIU hormonal (p. ej. Mirena, Liletta): El DIU hormonal parece no causar un aumento de peso, pero su uso puede resultar en un incremento en la grasa corporal. Varios estudios muestran que las personas que usaron el DIU hormonal por un año, ganaron entre 0.5 kg (1.1 lbs) y 2.9 kg (6.4 lbs); lo mismo que las personas con un DIU de cobre (19-22).

Uno de estos estudios midió el cambio en el peso de las personas que usaron el DIU hormonal por diez años. Después de 10 años de uso continuo, las personas que usaron un DIU hormonal aumentaron en promedio 4.0 kg (8.8 lbs), lo cual no fue diferente a lo que subieron las personas que tuvieron un DIU de cobre por 10 años (21).

Estudiar los cambios en la composición del cuerpo con el DIU hormonal es complicado. Un estudio reveló que no hubo incremento en la cantidad de grasa corporal después de un año de uso del DIU hormonal (19), mientras que otro sí encontró un incremento en el porcentaje de grasa (22).

Hay otros DIUs hormonales (Kyleena, Jaydess o Skyla) que tienen una dosis menor de progestina que Mirena o Liletta, pero los cambios de peso con estos dispositivos no se han estudiado a fondo.

La inyección (p. ej. Depo-Provera): Algunos estudios han mostrado que las personas que usan la inyección han ganado peso, mientras que otras no presentan un cambio de peso asociado a la inyección. Después de usar la inyección por un año, las personas subieron entre 1.3 kg (2.9 lbs) y 2.2 kg (4.9 lbs); más que el peso que ganaron aquellas personas que usaron un DIU de cobre en algunos estudios (20,21), pero lo mismo que otras que también usaron DIUs de cobre en otros estudios (23,24).

Incluso los estudios que han medido los cambios de peso para las personas que han usado la inyección por periodos más largos, arrojan resultados contradictorios. En un estudio, las personas que usaron la inyección por un periodo de diez años, ganaron 6.5 kg (14.3 lbs); más que lo que ganaron las personas que usaron un DIU de cobre (21); pero en otro estudio, las personas que usaron la inyección por un periodo mayor a diez años subieron 9.5 kg (20.9 lbs); lo mismo que aumentaron las personas con DIU de cobre (25).

Después de doce meses de usar la inyección, un estudio mostró un incremento en la grasa corporal—particularmente alrededor del abdomen (23), pero otro estudio pequeño no evidenció ninguna diferencia con las personas que usaron un dispositivo de cobre (24).

No obstante, los promedios no cuentan toda la historia. En un estudio que mostró que las personas que usaron la inyección sí ganaron más peso en promedio en comparación con las que usaron un DIU de cobre, esta diferencia desapareció cuando los investigadores separaron a los participantes del estudio de acuerdo con su raza (personas de raza negra que usaron la inyección, y personas de raza blanca u otras razas) (20). En este estudio, los participantes de raza negra tenían una mayor tendencia a ganar peso, independientemente del método anticonceptivo usado (20). En otro estudio, a pesar de que el incremento promedio de peso no reveló mayores diferencias entre grupos, 4 de cada 10 personas que usaron la inyeccion, mostraron un aumento considerable de peso (4.6 kg o 10 lbs en promedio) y de grasa abdominal, que no tuvieron las personas con un DIU de cobre (24).

Anticonceptivos hormonales combinados

Las investigaciones muestran que la píldora combinada, el parche y el anillo no causan aumento de peso.

La píldora (varias marcas): Después de usar la píldora por seis meses, los participantes de dos estudios no ganaron más peso que las personas que no usaron ningún método anticonceptivo (26,27): 0.88 kg (1.94 lbs) en promedio (26). Asímismo, las personas que tomaron la píldora no tuvieron cambios en la grasa corporal después de seis meses (27) o un año (28). 10 de cada 100 personas que tomaron la píldora subieron más del 7% de su peso, después de un año de uso, y 5 de cada 100 bajaron más del 7% de su peso (29).

El anillo (p. ej. Nuvaring): Después de un año, las personas que usaron el anillo ganaron 0.4 kg (0.88 lbs); lo mismo que las personas que usaron la píldora (28). Tampoco hubo diferencia en la cantidad de grasa corporal entre las personas que usaron Nuvaring después de un año (28). Entre las personas que usaron el anillo, 8 de cada 100, ganaron más del 7% de su peso después de un año, y 7 de cada 100 perdieron más del 7% de su peso (29).

Es importante recordar que estos números son solo promedios. Algunas personas en estos estudios ganan peso y otras pierden peso, y la cantidad de peso ganado o perdido varía entre personas. Algunas personas pueden ser más propensas que otras a ganar peso si usan métodos anticonceptivos.

Se necesita más investigación para ententender mejor cómo y por qué los diferentes métodos anticonceptivos contribuyen a un incremento de peso en algunas personas, pero en otras no.

Usar Clue para hacerle seguimiento a un nuevo método anticonceptivo, al mismo tiempo que registras tu peso y otros síntomas (por ejemplo, si sientes hinchazón), puede ayudarte a entender si están ocurriendo cambios relacionados con tu método anticonceptivo.

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