0

Dolor lumbar sintoma de embarazo

Síntomas de embarazo — Signos tempranos de embarazo

Los síntomas de embarazo difieren de mujer a mujer y embarazo a embarazo. Sin embargo, uno de lo más significante síntomas de embarazo es un período retrasado o perdido. Entendiendo los signos y síntomas de embarazo es importante porque cada síntoma puede tener causas otro que el embarazo.

Usted puede experimentar síntomas de embarazo desde una semana de la concepción. Sin embargo, es posible que no puede experimentar cualquieres síntomas para unas semanas. Si usted necesita una prueba gratuita, puede buscar abajo o ordenar pruebas de embarazo de detección temprana asequibles en línea.

¿Qué son los primeros signos de embarazo?

En una encuesta realizado por la American Pregnancy Association, la más comúnmente reportados primeros signos del embarazo incluyen lo siguiente:

  • Período perdido (29%)
  • Náusea (25%)
  • Cambios en los senos (17%)

Mientras que el sangrado de implantación está a menudo considerado un primer signo de embarazo, la encuesta realizado por la APA descubrieron que solamente 3% de mujeres identificaron el sangrado de implantación como su primer signo de embarazo. Otros signos tempranos potenciales incluyen fatiga, dolores de cabeza, dolores de la espalda baja, y urinación aumentada.

Usted puede contactar la American Pregnancy Association a 1-800-672-2296 lunes-viernes 10am-6pm para discutir sus preocupaciones o preguntar sobre los síntomas de embarazo que puede estar experimentando. Usted debe mirar para averiguar si sus síntomas podrían estar causado por algo diferente.

A continuación se presentan más recursos relacionados con los que experimentan síntomas del embarazo:

  • ¿Preguntas sobre la paternidad? Llama 1-800-798-0580

Un examen amplio de síntomas del embarazo

Cada uno de los síntomas del embarazo se señala más adelante podría explicarse por otras causas. ¿Qué otra cosa podría serlo?

Manchado: El sangrado de implantación puede ser uno de los más temprano signos de embarazo. Sobre 6-12 días después de la concepción, el embrión se implanta en la pared uterina. Algunas mujeres experimentará manchado así como cólicos. Algunas mujeres no aún notan el sangrado de implantación o cólicos, así no le preocupe si está tratando de quedar embarazado y no experimenta estos síntomas, usted puede estar embarazada todavía.

Período retrasado o perdido: Un período retrasado o perdido es lo más común síntoma de embarazo llevando a una mujer probar para el embarazo. Cuando queda embarazada, su próximo período debe estar perdido. Sin embargo, algunas mujeres pueden sangrar mientras que están embarazadas, pero típicamente este sangrado será más corto o leve que un período normal.

Los senos hinchados o sensibles: Los senos hinchados o sensibles son un síntoma de embarazo el cual puede empezar tan pronto como 1-2 semanas después de concepción. Mujeres pueden notar cambios en sus senos, ellos puede ser sensibles al tacto, dolorosos, o hinchados.

Fatiga o cansancio: Sensación de fatiga o más cansancio es un síntoma de embarazo el cual puede empezar también tan temprano como la primera semana después de concepción.

Enfermedad de mañana o náusea: Este bien conocido síntoma de embarazo a menudo mostrará entre 2-8 semanas después de concepción. Algunas mujeres son fortunadas a no para hacer frente a la enfermedad de mañana en absoluto, mientras que otras se sienten nauseabundo a lo largo de su embarazo. Si usted está experimentando enfermedad de mañana, echa un vistazo a nuestros artículos en enfermedad de mañana para aprender cómo manejarlo mejor. Obtenga más información acerca de cómo obtener alivio de las náuseas del embarazo.

Dolores de la espalda: Dolores de la espalda baja puede ser un síntoma lo que ocurre temprano en embarazo. Sin embargo, es común experimentar sordo dolor de espalda a lo largo de el embarazo.

Dolores de cabeza: El repentino aumento de las hormonas en su cuerpo puede hacer que usted tenga dolores de cabeza al principio del embarazo.

Urinación frecuente: Sobre 6-8 semanas después de la concepción, usted puede encontrar sí mismo haciendo algunos viajes adicionales al baño.

Oscurecimiento de areolas: Si está embarazada, la piel alrededor de los pezones puede conseguir más oscuro. Aprenda más sobre los otros cambios en los senos durante el embarazo.

Los antojos o aversiones de alimentos: Mientras que usted no puede tener un deseo fuerte comer pepinillos y helados, muchas mujeres antojos de ciertos alimentos cuando están embarazadas. Esto puede durar durante todo su embarazo. Algunas mujeres desarrollan aversiones a ciertos tipos de alimento también y esto también puede durar durante todo su embarazo. Lea más acerca de estos antojos de alimentos.

Sus Próximos Pasos:

  • Recuerda que sus síntomas pueden estar algo diferente.
  • ¿Teniendo síntomas? Llama nuestra línea de ayuda gratuita a 1-800-672-2296.
  • ¿Cuestiones sobre paternidad? Llama para información sobre paternidad gratuita a 1-800-798-0580.
  • ¿Piensa que puede estar embarazada? Toma una prueba de embarazo.
  • ¿Tratando de concebir? Ordenar productos para fertilidad

Síntomas del embarazo

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios para permitir el desarrollo del feto en el útero. Estos cambios pueden causar diferentes síntomas, pero no suelen ser graves y tienden a desaparecer sin tratamiento a lo largo de la gestación o poco después del parto.

Las náuseas y los vómitos típicos del embarazo duran normalmente desde la sexta hasta la decimocuarta semana de la gestación. No obstante, a veces comienzan en la primera falta y continúan hasta el final del embarazo. Aunque se cree que las náuseas y los vómitos aparecen sólo por la mañana, en realidad se dan en cualquier momento del día.

Se desconoce su causa exacta, pero se cree que están relacionados con los cambios hormonales. Es muy raro que los vómitos causen un problema médico importante.

Las náuseas y los vómitos suelen desaparecer hacia la semana 14 de gestación, sin que sea necesario aplicar tratamiento médico.

Si tienes náuseas muy intensas que no cesan, consulta a tu médico. Cuando los vómitos son continuos, pueden interferir en tu nutrición y dejarte deshidratada. El término médico de esta afección es hiperemesis gravídica, y a veces precisa tratamiento hospitalario.

Le enviamos una serie de recomendaciones para evitarlos, bien entendido que debe consultarlo también con su Obstetra, ya que este es el que controla su embarazo y debe estar informado en todo momento de las variaciones que se produzcan.

Además, si los vómitos no se controlan, hay tratamientos muy efectivos que el le recetará (no tome ningún medicamento sin su consentimiento).

Sugerencias:

  • Procure hacer comidas frecuentes, en pequeña cantidad, abundantes en carbohidratos, que son fáciles de digerir, y proveen energía.
  • Evite comidas grasientas o picantes, comidas condimentadas, y comidas con grasas.
  • Coma algo ligero al despertar, antes de levantarse. Esto inicia los procesos digestivos que quitarán el exceso de ácido de su estómago y aminora la náusea.
  • Desayune después de que la náusea disminuya.
  • Levántese despacio (movimientos súbitos pueden agravar la náusea).
  • Asegúrese de tener aire fresco en el cuarto cuando duerma.
  • Evite olores fuertes de la cocina.
  • Tome sus suplementos de hierro siguiendo correctamente las instrucciones indicadas, si aún así la hacen vomitar, se pueden sustituir por preparados inyectables.
  • No tome bebidas con las comidas, pero asegúrese de tomar bastantes líquidos entre comidas, sobre todo si vomita.
  • Jugos y bebidas gaseosas son fáciles digerir y suministrarán algunos carbohidratos que necesita si tiene dificultad para retener los alimentos.
  • Coma un bocado rico en proteínas antes de ir a la cama. Un vaso pequeño de jugo de manzana o jugo de otra fruta cuando despierta restaurará el azúcar de la sangre y disminuye la náusea.
  • Limite el tomar café ya que estimula la secreción ácida por el estómago. Aún el olor a café puede tener este efecto.
  • No fume. Fumar aumenta la secreción de ácido del estómago, la cual causa náusea.
  • Escuche a su cuerpo; haga cualquier cosa que crea que la mejorará.
  • Relájese y coma despacio.
  • No coma a llenarse; mejor, haga varias comidas pequeñas.
  • Evite el alcohol.
  • Evite los cítricos, éstos hacen el contenido del estómago más ácido y causan más irritación.
  • Aunque las bebidas gaseosas ayudan, pueden causar incomodidad en algunas personas.
  • Evite la comida muy sazonada, los condimentos y las fritangas.
  • Si una comida específica le molesta, evítela hasta después del parto.
  • Use ropa confortable no ajustada, sin cinturones.
  • No se acueste en forma horizontal después de comer.
  • Si quiere descansar, apoye su espalda y cabeza sobre almohadas.
  • Está comprobado que debe esperar hasta dos horas después de comer antes de acostarse.
  • Nunca tome antiácidos si no se lo indica su médico. Aunque en el embarazo se puede administrar en forma controlada gel de hidróxido de aluminio, trisilicato de magnesio, e hidróxido de magnesio.
  • No tome medicinas que contengan bicarbonato de sodio, ya que evitan en forma importante la absorción de algunas vitaminas y mineral.

Síntomas urinarios

En los tres primeros meses de gestación, muchas mujeres necesitan orinar con más frecuencia de la normal. Es debido a los cambios hormonales y a que el útero es cada vez mayor y presiona la vejiga, lo que reduce su capacidad. Esta necesidad frecuente de orinar también es común en las cuatro semanas antes del parto, cuando la cabeza del bebé entra el la pelvis y presiona aún más la vejiga.

Durante el resto del embarazo, aumenta el riesgo de contraer una infección urinaria, ya que la emisión de orina es más lenta debido a las hormonas y al mayor tamaño del útero.

Para ayudar a prevenir las infecciones urinarias, debes beber mucho líquido y procurar no aguantar las ganas de orinar.
Si tienes una infección de orina y no la tratas, puede extenderse hacia arriba hasta los riñones y dañarlos; es importante que si te duele o te escuece al orinar, se lo comentes a tu médico. Si los síntomas continúan, es posible que te recete antibióticos.

Es muy normal que te sientas muy cansada durante el embarazo, sobre todo durante las primeras 12-15 semanas, porque tu cuerpo estará sometido a más tensión de la habitual.

Para mejorar tu estado, procura echar un sueñecito siempre que te sea posible e intenta acostarte antes.

A veces, el cansancio extremo es un síntoma de anemia. Si te preocupa esta posibilidad, habla con tu médico o tu tocólogo.
“En resumen; para evitar o mejorar el estreñimiento, bebe al menos de seis a ocho vasos de agua al día y come una dieta rica en frutas frescas y alimentos integrales.”

Estreñimiento

El estreñimiento es frecuente durante el embarazo por varias razones. Los cambios hormonales prolongan el paso de los alimentos por el intestino, mientras que el útero en crecimiento puede presionar el recto. Los suplementos de hierro, que se recetan a menudo para evitar o tratar la anemia en la gestación, también pueden empeorar el estreñimiento.

Durante el embarazo, el aparato digestivo sufre una serie de cambios que producen diferentes molestias como son: regurgitación (acidez) de los alimentos con mayor facilidad, digestiones mas lentas y pesadas, y finalmente estreñimiento.

Todas estas molestias son debidas a los cambios hormonales y físicos (elevación del estómago, cambios en la forma de los intestinos, cambios en su velocidad de movimientos, etc…) que se producen durante el embarazo.

Si además la paciente presenta previamente tendencia al estreñimiento, o no está acostumbrada a ingesta adecuada de fibra y líquidos, o está tomando hierro para su anemia, el estreñimiento será mayor.

Como soluciones se deben tomar las siguientes:

  • Beber mucho líquido: agua, zumos, etc.
  • Incrementar la ingesta de fibra.
  • Hacer ejercicio regular para estimular el movimiento intestinal.
  • Los laxantes han de utilizarse con prudencia, ya que su uso continuado puede producir dependencia. Entre ellos, los que aumentan el volumen fecal son seguros, pero debe consultarlo con su ginecólogo. Los enemas y supositorios de glicerina solo deben usarse en última instancia, ya que pueden producir irritación anal, y el enema, al aumentar la presión intrarectal, puede ser traumático.
  • Pruebe inicialmente las medidas recomendadas y consúltelo con su Ginecólogo.

En resumen; para evitar o mejorar el estreñimiento, bebe al menos de seis a ocho vasos de agua al día y come una dieta rica en frutas frescas y alimentos integrales.

Sensibilidad de las mamas

Uno de los primeros signos del embarazo suele ser la sensibilidad o el dolor de las mamas, que normalmente mejoran después del primer trimestre. Usa un sujetador cómodo de premamá con refuerzo.

Picor en la piel

Alrededor del 20% de las embarazadas sufren algún tipo de picor en la piel. Cuando afecta al abdomen, es probable que esté causado por el estiramiento de la piel. Pero también es frecuente el picor en las palmas de las manos y plantas de los pies, que se atribuye al aumento de los niveles hormonales.

Para aliviar el picor, prueba a aplicarte una crema hidratante normal, por ejemplo de base acuosa; se venden en farmacias y no son caras.

En casos excepcionales, el picor generalizado en el tercer trimestre puede ser un signo de un problema de hígado denominado colestasis hepática. Si tienes picores generalizados, consulta a tu médico de cabecera o a tu tocólogo.

Dolor de espalda

Algunas embarazadas tienen dolor de espalda debido al aumento de tamaño y de peso del útero y de las mamas, y porque las hormonas del embarazo aflojan los ligamentos que conectan la columna con la pelvis.

Durante el embarazo se produce una rectificación de la curvatura de la columna vertebral, exagerándose la lordosis lumbar y produciendo lumbalgias (dolor lumbar).

Unas normas generales de comportamiento son:

  • Deberá realizar descansos frecuentes, evitando estancias excesivamente largas de pie y acostumbrarse a realizar descansos frecuentes tumbada del costado izquierdo con cierta periodicidad.
  • Evitar coger pesos.
  • Ponerse calor local suave varias veces al día, eso le relajará la musculatura y disminuirá el dolor.
  • En caso de que tenga intenso dolor, deberá tonar analgésicos (paracetamol), pero sería conveniente que antes la examinaran su médico de cabecera o ginecólogo para valorar que todo está correcto y que tratamiento puede tomar, y si es preciso realizar alguna prueba diagnóstica (en general se esperará a terminar el embrazo).

Calambres en las piernas

Durante el embarazo puedes tener calambres en las piernas. No se conoce la causa exacta, pero los médicos creen que pueden estar relacionados con los cambios en la circulación sanguínea de las piernas y con el exceso de peso que tienen que soportar. Los calambres de las piernas son más probables en el segundo y tercer trimestre de la gestación.

Puedes aliviar los calambres haciendo estiramientos, caminando, con baños calientes y con masajes.

Tobillos hinchados

Es posible que tengas hinchazón (edema) en las extremidades, principalmente en los tobillos y los dedos gordos, sobre todo al final de la gestación. La hinchazón aparece cuando el útero aumenta de tamaño y presiona las venas con origen en las piernas, lo que provoca la acumulación de líquido alrededor de los tobillos.

Para aliviar la hinchazón de los tobillos, eleva las piernas cuando estés sentada, usa medias hasta la cintura con refuerzo y haz ejercicio.

Hormigueo

El hormigueo, en especial de las manos, puede acompañarse de dolor o entumecimiento y, en ocasiones, de debilidad en los dedos. Normalmente, está causado por la acumulación de líquido alrededor de las muñecas, que comprime los nervios que inervan los músculos y la piel de las manos. Esta afección se denomina síndrome del túnel carpiano y suele aparecer cuando también hay hinchazón de los tobillos.

Si el dolor o el entumecimiento de los dedos no desaparece, es posible que el médico te recomiende una férula moldeada para la muñeca, sobre todo por la noche.

Varices

Las varices son venas que aumentan de tamaño, sobre todo en las piernas. Suelen aparecer o empeorar durante la gestación, porque el útero, al crecer, ejerce una mayor presión sobre las venas de la pelvis y de las piernas y porque las hormonas hacen que las paredes de los vasos sanguíneos se relajen.

Puedes aliviar los síntomas o reducir el riesgo de tener varices haciendo ejercicio suave con regularidad, evitando cruzar las piernas cuando estés sentada, levantado los pies siempre que sea posible y poniéndote unas medias o leotardos con refuerzo antes de levantarte por la mañana.
Por lo general, las varices mejoran o desaparecen después del parto.

Hemorroides

Las hemorroides pueden aparecer o empeorar durante el embarazo; obedecen a los cambios en la circulación de la sangre que experimenta el cuerpo de la embarazada. También pueden aparecer durante el parto, cuando se empuja.

Las hemorroides son dilataciones varicosas de las venas del recto. Durante el embarazo son frecuentes por la compresión que realiza el útero. En ocasiones son dolorosas.

No debe utilizar ninguna medicación, ni aplicarse pomadas o cremas locales para aliviar las molestias que le pueden causar las hemorroides sin consultar previamente con su ginecólogo.

Hay unos consejos generales para el tratamiento de las hemorroides durante el embarazo:

  • Mantener una buena higiene anal y evitar rascar o frotar las hemorroides para ayudar a prevenir las infecciones.
  • Corregir el estreñimiento añadiendo fibra a la dieta: frutas, verduras, pan integral, líquidos abundantes.
  • Evitar comidas muy sazonadas y el consumo de alcohol.
  • Evitar esfuerzos al defecar. Reducir el tiempo de defecación.
  • Utilizar papel higiénico suave o limpieza anal mediante baño con agua tibia
  • Aplicar hielo o compresas frías en la fase aguda del trastorno. El frío hará disminuir la hinchazón.
  • Darse luego baños calientes en la zona dos o tres veces al día. Esta secuencia frío – calor es una forma de aliviar temporalmente el dolor por hemorroides externas.
  • En cuanto al ejercicio, es bueno realizarlo, no intensamente pero si debe de continuar realizando este tipo de gimnasia hasta el quinto o sexto mes.

Puedes reducir el riesgo de que te salgan hemorroides evitando el estreñimiento y no aguantando las ganas de ir al baño. En las farmacias venden cremas que alivian las molestias. En algunos casos, los baños calientes resultan de ayuda. Al igual que las varices, las hemorroides casi siempre mejoran o desaparecen por completo después del parto, pero en ocasiones se necesita cirugía.

Problemas médicos

Los síntomas descritos hasta ahora son comunes en los embarazos normales y normalmente desaparecen sin tratamiento médico. No obstante, existen otras afecciones menos comunes relacionadas con la gestación que pueden precisar tratamiento médico como, por ejemplo, la anemia, la preeclampsia, la trombosis venosa profunda o la diabetes.

Cómo identificar los problemas

Si estás embarazada, deberás acudir a la consulta regularmente para poder detectar cualquier posible problema con el embarazo. El médico de cabecera, la matrona o el tocólogo te preguntarán si tienes algún síntoma y te realizarán distintas pruebas, como por ejemplo:

  • Control de la presión arterial
  • Control del peso, que puede aumentar más de lo previsto si retienes mucho líquido.
  • Análisis de orina con una tira reactiva, que indicará de inmediato si hay azúcar, proteínas o sangre en la muestra, lo que ayudará a identificar una infección.
  • Análisis de sangre, que se realiza al principio de la gestación y después en caso necesario para comprobar si tienes anemia.

Las mujeres que estén preocupadas por sus síntomas pueden acudir en cualquier momento al médico que las atienda durante el embarazo.

Tipos

Menstruaciones dolorosas o dismenorrea

Un tercio de las mujeres sufre dismenorrea o reglas muy dolorosas. El dolor es parecido al de un retortijón, pero más intenso y puede llegar a acompañarse de náuseas, vómitos o mareos. Es el médico quien determina el tratamiento más adecuado para cada caso.

Algunos estudios indican que la dismenorrea puede estar relacionada con un exceso de producción de prostaglandinas. En determinados casos, las mujeres encuentran cierto alivio dándose un baño caliente o con un masaje relajante en el abdomen en cuanto aparecen las primeras señales de dolor.

Menstruaciones irregulares

No son muchas las mujeres que tienen un periodo “de libro”, es decir, de 28 días. De hecho, muchas tienen ciclos menstruales de más o menos días, por lo que se considera normal la oscilación entre los 21 y los 35. Cuando el ciclo supera las seis semanas de duración ya se considera irregular, aunque no es preocupante en los primeros años de la menstruación, porque pasa algún tiempo hasta que los ciclos se regulan.

Estos ciclos inusualmente largos pueden ser oligomenorreas (un número excesivamente bajo de reglas al año) o bien amenorreas (ausencia de regla). Las oligomenorreas pueden deberse a algún trastorno de tipo hormonal o simplemente obedecer al propio ciclo natural. Para descartar posibles enfermedades que lo causen es necesario acudir al ginecólogo, que realizará los análisis y exámenes pertinentes.

La razón más habitual de amenorrea, si siempre has tenido un periodo regular, es el embarazo. Pero también se relaciona con los cambios en la dieta, un exceso de actividad física o estrés muy acusado.

Reglas muy abundantes

Algunas mujeres sufren periodos o reglas muy abundantes. Un sangrado excesivo no tiene que significar que algo vaya mal, a veces se produce cuando se ha dejado de tomar la píldora anticonceptiva o tras un parto o en mujeres próximas a la menopausia. Si la regla abundante aparece de forma repentina y sin razones obvias, es motivo de consulta al médico. Además, si junto con la menstruación excesiva la mujer se siente especialmente cansada, puede que esté sufriendo anemia.

Sangrado uterino anómalo

Además de los mencionados, existen otros transtornos como el denominado «sangrado uterino anómalo y que engloba las alteraciones de la cantidad de sangrado (por exceso o por defecto), la duración del mismo, la alteración en la duración del ciclo menstrual y el sangrado intermenstrual», según explica Carolina Antolín Atencia, ginecóloga de Inebir, del Hospital Victoria Eugenia de Sevilla, de Cruz Roja Española.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *