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Dolor ovarios embarazo primeros dias

El embarazo no es una enfermedad, pero sí es cierto que causa muchas molestias y dolores a causa de los cambios que se producen en estos meses, sobre todo las alteraciones hormonales y el crecimiento del útero que pueden provocar náuseas, vómitos, dolor de cabeza, de espalda, etc.
Uno de estos dolores es el dolor abdominal, cerca de la zona de los ovarios, que puede llegar a preocuparnos y hacernos pensar que algo va mal, pero realmente es un dolor muy habitual.

Tipos de dolores

– Uno de los primeros síntomas del embarazo es el dolor abdominal, igual al dolor que se produce cuando viene la menstruación. Este dolor se nota durante las primeras semanas de embarazo a causa de la implantación del embrión y el crecimiento del útero y no reviste gravedad, a no ser que sea muy fuerte y vaya acompañado de sangrado abundante. En ese caso, puede ser un síntoma de aborto espontáneo o de embarazo ectópico. Estos dolores abdominales puede que aparezcan con frecuencia durante los 9 meses del embarazo y, aunque no suele ser constantes, sí suelen ser frecuentes.
– Embarazo ectópico: se le llama así a los embarazos que se desarrollan fuera del útero, si se da un embarazo ectópico suele ser en la trompas de Falopio. Hay que decir que cualquier localización del embrión que no sea el útero no es un buen sitio y en cuanto el feto comience a crecer causará graves complicaciones. El embarazo ectópico está considerado una emergencia médica. Los síntomas más comunes de un embarazo ectópico son dolor abdominal severo de un solo lado, rigidez de los músculos abdominales, sangrado vaginal, dolor al evacuar, nauseas y vómitos y puede que la presencia palpable de una masa en la ingle.
– Aborto espontáneo: interrupción del embarazo que se produce de manera espontánea (antes de las 20 semanas de gestación). El aborto puede ser una de las causas de dolor abdominal en el primer trimestre del embarazo. Entre los síntomas se encuentran: dolor moderado (tipo cólicos) en la línea media del abdomen, dolor pélvico, sangrado vaginal (leve o moderado) y contracciones uterinas.
– Más tarde, este dolor puede darse a lo largo de toda la gestación, y aunque se parezca al dolor de la menstruación y se confunda con las molestias propias de los ovarios cuando están ovulando, realmente es un dolor provocado por los ligamentos uterinos, que se estiran preparándose para cuando llegue el momento de dar a luz. En concreto, el más doloroso es el dolor del ligamento redondo del útero, un dolor que suele comenzar en la semana 16 y que puede causar un dolor agudo y fuerte en la pelvis, extendiéndose hacia la ingle.
– Dolor de ligamento redondo: el ligamento redondo es el responsable de conectar el útero a la región pélvica. Cuando el útero crece y empieza a ganar peso el ligamento redondo se va sobrecargando. El estiramiento de este ligamento se produce normalmente en el segundo trimestre y cada vez se va estirando más a medida que el embarazo avanza. El dolor se puede desencadenar cuando te levantas de la cama, toses, bajas del coche, etc. También puede surgir cuando la embarazada ha tenido un día especialmente activo (hizo más esfuerzo del que debería, caminó de más, etc.)
– Contracciones de Braxton Hicks: no son contracciones expulsivas como las que se pueden tener en el parto. Se producen como entrenamiento para el útero. Estas contracciones causan más molestias que dolor y tienden a ser cortas e irregulares en cuanto al tiempo. Para que esto cese lo que se debe hacer es cambiar de posición y permanecer en reposo. Para evitar que estas contracciones aparezcan se debe beber agua con abundancia, ya que se sospecha que la deshidratación podría causarlas.
– Desprendimiento prematuro de la placenta: se produce cuando se despliega (o en su totalidad o en parte) de la pared del útero. Esto se trata de una complicación de carácter grave en el embarazo ya que impide que la placenta reciba recibiendo sangre del útero llegando a poner en peligro la vida del feto. Esto puede ocurrir a partir de la semana 20 del embarazo, aunque lo común es que ocurra en el tercer trimestre. Los síntomas más comunes en el desprendimiento de placenta son sangrado vaginal (leve o intenso), dolor abdominal y lumbar de intensidad alta, contracciones uterinas, hipotensión arterial (en casos de sangrados muy abundantes). Si sospechas que es lo que te está ocurriendo acude al médico cuanto antes, esto es una emergencia médica.
– Preeclampsia: es un síndrome que se caracteriza por la hipertensión arterial y la pérdida de proteínas en la orina. Esto ocurre después de la semana 20 de gestación y en los casos más graves el hígado también puede estar implicado. Los síntomas de esto es el dolor abdominal, hinchazón en cara, manos y piernas, dolor de cabeza, visión borrosa, náuseas y vómitos. Hay que tener cuidado ya que las mujeres con preeclampsia pueden desarrollar convulsiones. Acude a tu médico si sospechas que esta es tu condición.
– En ocasiones, el dolor de los ovarios se confunde con problemas o dolores estomacales causados por gastroenteritis, diarrea, gases… aunque en estos casos suele ir acompañado de otros síntomas.En ocasiones estos problemas son de más difícil diagnóstico en mujeres embarazadas debido a los numerosos cambios que sufren en la región abdominal. Además hay que destacar que otra causa del dolor abdominal en el embarazo pueden ser las infecciones urinarias (muy frecuentes durante la gestación). La cistitis (o infección de vejiga) se caracteriza por dolor o ardor a la hora de orinar, aumento de la frecuencia de orinar, dificultad a la hora de contener la orina, ganas de orinar con la vejiga vacía, dolor o sensación de peso en la vejiga, etc.

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¿Es normal que duelan los ovarios en el embarazo?

Durante la gestación es habitual sentir muchas molestias y dolores. Sin embargo, muchos de ellos pueden llegar a preocuparnos o hacernos sospechar que algo va mal…

– Si el dolor es muy fuerte, se acompaña de fiebre, sangrado u otras molestias y no se pasa con un paracetamol o descansando, acude a tu ginecólogo, ya que puede ser indicativo de otras enfermedades: infección urinaria, parto prematuro, etc.

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Hasta el 50% de las mujeres experimentan cierto dolor durante la ovulación al menos una vez en la vida, mientras que el 20% de ellas sufren dolor o calambres ovulatorios todos los meses. Ambas situaciones son normales y no revisten ningún tipo de gravedad. Sí lo es en caso de que el dolor sea intenso o prolongado ya que puede deberse a otro tipo de patologías.

Si estás en el caso en el que sufras molestias todos los meses te estás preguntando: ¿por qué siento dolor durante la ovulación?

Síntomas de la ovulación, ¿qué es normal y qué no?

Sentir un dolor ligero en el abdomen durante la ovulación es normal, también lo es sólo sentirlo en alguna ocasión esporádica o todos los meses. Lo que no es normal es que ese dolor pélvico sea intenso o prolongado tanto como para impedirte realizar una vida diaria normal o incluso tener relaciones sexuales. Este dolor intenso puede ser un síntoma de endometriosis o enfermedad inflamatoria pélvica.

Lo primero es conocer a qué se debe el dolor que estás sintiendo ya que algunos pueden no tener absolutamente nada que ver con la ovulación. Puedes sentir dolor y es debido a la ovulación si:

– Ocurre unos días antes o después de tu ovulación, no tiene por qué ser en el momento exacto en el que el óvulo es liberado del ovario.

– El dolor es leve y dura unas pocas horas o un par de días.

– El dolor es más agudo y repentino pero sólo dura un momento.

¿Por qué siento dolor durante la ovulación?

Nadie está seguro de qué causa el dolor de la ovulación, pero hay algunas teorías:

– Durante la ovulación, un folículo en el ovario se rompe y expulsa un huevo. Esto libera un poco de líquido extra, que puede derivar en un dolor sordo.

– El dolor agudo y repentino que sienten algunas mujeres también puede ser causado por el mismo huevo, que sale del folículo.

– Otra causa pueden ser los espasmos de las trompas de Falopio o el útero a medida que se acerca la ovulación.

¿El dolor de la ovulación puede ser signo de que estamos en los días fértiles?

Algunos expertos indican que sentir dolor durante los días fértiles sí indica la ovulación ya que el dolor se produce en el mismo día en que la hormona luteinizante (LH) alcanza su punto máximo. Esta hormona es la que detectan los test de ovulación y es indicativo de los días fértiles.

Sin embargo, en este punto no hay acuerdo ya que otros estudios que utilizaron ultrasonidos para relacionar los cólicos de ciclo medio con la ovulación real afirman que la ovulación se produjo dos días después de que las mujeres refirieran el dolor.

Por lo que el dolor por sí solo, no debería ser un síntoma de que estamos en los días fértiles, sino que es necesario prestar atención a otras señales.

Cómo diferenciar el dolor de ovulación con el de implantación

Durante el proceso en el que el embrión se implanta en el útero algunas mujeres sienten calambres e incluso se podría producir un ligero sangrado. La implantación suele producirse hasta una semana después de la ovulación por lo que no se produciría en el mismo período de tiempo.

Qué hacer si siento dolor durante la ovulación

– Si el dolor es repentino y rápido, en realidad no hay nada más que hacer ya que pasar rápidamente.

– Si el dolor persiste durante unas horas o días hay quien recurre a los analgésicos.

– Si el dolor es muy intenso, tanto que llega a ser inhabilitante, podría deberse a un caso de endometriosis y ahí se hace necesario consultar a un experto.

¿Cuándo te quedas embarazada te duelen los ovarios?

Otros dolores relacionados

Por último, también los ovarios generan hormonas que provocan la típica sensación de cansancio y debilidad que suele tenerse al principio del embarazo. No se trata de un dolor, específicamente, sino de un efecto soporífero que hace sentir vulnerable, pero que asegura el mantenimiento del embarazo gracias al efecto sedante de la progesterona, una hormona que se secreta de forma más intensa al principio de la gestación.

Recordemos que, por un lado, el embarazo hace que se conserve el cuerpo lúteo (tras la menstruación, en el ovario se desarrolla un folículo, y es durante la ovulación cuando se desprende un óvulo maduro, formando ese folículo el cuerpo lúteo) hasta que, al final del embarazo, éste se habrá encogido, hasta casi desaparecer del ovario. Indirectamente, los dolores de cabeza u otros signos en el embarazo pueden obedecer a la falta de sueño.

Asimismo, las migrañas pueden aparecer junto con el dolor de ovarios, sencillamente como consecuencia de aquellos. Un aumento de la temperatura, sin llegar a ser una fiebre alta, y el dolor de vientre también suelen presentarse de forma típica junto con el dolor de ovarios. Todos ellos son malestares habituales del embarazo, junto con el dolor lumbar, entre otros.

Estoy embarazada y me duele la cintura

Los dolores en el embarazo son conocidos por todas las mujeres. Sin embargo, el dolor de cintura suele ser algo extraño en algunas embarazadas, y si este es tu caso será mejor que conozcas si este es un dolor normal o puede ser provocado por algo más.

El embarazo es una etapa en la que tu cuerpo va a sentir muchas molestias, por lo que debes tener mucha tolerancia para soportar todos estos cambios a lo largo de estos 9 meses.

Lo anterior no quiere decir que vayas a experimentar molestias todos los días durante todos los meses, pero sí debes estar preparada para cualquier momento, ya que las molestias suelen llegar cuando menos te lo esperas.

Cuando sientas un dolor durante el embarazo es normal que te tumbes en la cama y no quieras hacer nada durante el día, además de preocuparte por si este dolor implica algo más.

Es buena idea que conozcas tu cuerpo y los cambios que este tiene durante esta etapa para que así te quedes más tranquila cuando una molestia se presente; así sabrás si es algo normal o no y podrás actuar conscientemente según lo que necesites.

Recuerda que es muy importante que, ante cualquier, duda consultes a tu médico, ya que es muy normal no conocer muchas situaciones del embarazo, pero también es bueno leer un blog para futuras mamás en donde puedes consultar tus dudas con otras mujeres embarazadas.

Dolor de ovarios en el embarazo

Los dolores en el vientre son algo común durante el embarazo, pero primero debes distinguir en qué parte del vientre y si se trata exactamente de los ovarios.

El dolor de ovarios durante el embarazo es uno de los primeros síntomas que una mujer embarazada experimenta durante las primeras semanas del embarazo, por lo que no debes preocuparte si presentas esta molestia cuando todavía no hay otros cambios en tu cuerpo.

Este tipo de dolor es muy parecido al de la menstruación, por lo que muchas mujeres pueden confundirse si aún no saben que están encinta, aunque también puede ser ligeramente más intenso para algunas mujeres que casi no lo sentían antes del embarazo.

Realmente este tipo de dolor no suele ser tan fuerte, por lo que si sientes que no aguantas el dolor y realmente te está dando mucha lata es necesario que asistas inmediatamente con tu médico.

¿Cuándo preocuparme por el dolor de ovarios en el embarazo?

Anteriormente mencionábamos que si el dolor de ovarios es muy intenso puede tratarse de una situación riesgosa, por lo que debes conocer en qué situación te encuentras para tener la mente lo más clara posible.

1.- Embarazo ectópico. Este ocurre cuando el feto se desarrolla fuera del espacio natural del útero.

2.- Fibromas uterinos. Este problema ocurre cuando hay un crecimiento de tumores dentro de la pared uterina.

3.- Aborto espontáneo. Este ocurre cuando, por distintos factores, el feto no puede sobrevivir dentro del útero.

4.- Aborto séptico. Este tipo de aborto va acompañado de fiebre y sangrado vaginal, por lo que se debe acudir al hospital cuanto antes.

Dolor de ovarios al final del embarazo

Al final del embarazo el dolor de ovarios puede confundirse con otro tipo de dolor, ya que se encuentra cerca de otras zonas.

El dolor provocado por los ligamentos del útero suele ser una señal de que tu cuerpo se prepara para el parto, por lo que puedes pensar que nuevamente te duelen los ovarios, cuando realmente es otra parte del cuerpo y también es totalmente normal.

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Fecha de actualización: 31-05-2018

Redacción: Irene García

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Qué puede causar dolor de ovarios y qué hacer

Algunas mujeres sienten dolor de ovarios con frecuencia, pero esto por lo general se relaciona al ciclo menstrual y, por esto, no es motivo de preocupación, debido a que es provocado durante el proceso de la ovulación.

Sin embargo, el dolor de ovarios también puede estar relacionado con alguna enfermedad como endometriosis, quistes o enfermedad inflamatoria pélvica, especialmente cuando ocurre en el período en el que no se está menstruando. Por esto, es importante que la mujer esté atenta a todas las señales y síntomas por si es necesario consultar al ginecólogo.

1. Ovulación

Algunas mujeres pueden sentir dolor en el momento que están ovulando, lo que puede ocurrir alrededor del 14º día del ciclo menstrual, cuando el óvulo es liberado por el ovario hacia las trompas de falopio. Este dolor puede ser de leve a intenso y demorar unos minutos e inclusive horas en pasar, también puede estar acompañado de un ligero sangrado y en algunos casos la mujer también puede sentir mareos.

Si este dolor es muy intenso o si se prolonga durante varios días puede ser señal de enfermedades como endometriosis, embarazo ectópico o presencia de quistes en los ovarios.

Qué hacer: por lo general no es necesario realizar tratamiento para el dolor provocado por la ovulación, sin embargo, si el malestar es muy grande puede ser necesario la ingesta de un analgésico como el paracetamol o antiinflamatorios como el ibuprofeno. En algunos casos el médico podrá indicar la ingesta de pastillas anticonceptivas.

2. Quistes en los ovarios

Un quiste en el ovario es una bolsa llena de líquido que se puede formar dentro o alrededor del ovario, pudiendo causar dolor del lado donde está el quiste, dolor durante la ovulación y durante el contacto íntimo, retraso en la menstruación, mayor sensibilidad en los senos, sangrado vaginal, aumento de peso y dificultad para quedar embarazada. Conozca cuáles son los principales quistes en los ovarios y cómo identificarlos.

Qué hacer: Los quistes en los ovarios por lo general disminuyen de tamaño sin que sea necesario realizar tratamiento. Sin embargo, en caso de que esto no ocurra, el quiste puede ser tratado a través de la ingesta de pastillas anticonceptivas o inclusive recurriendo a la cirugía para ser extirpado. En caso el quiste sea muy grande o presente signos de cáncer o en caso de torsión ovárica el médico podrá retirar el ovario.

3. Torsión ovárica

Los ovarios están adheridos a la pared abdominal por un fino ligamento, a través del cual pasan los vasos sanguíneos y los nervios. A veces este ligamento puede doblarse o puede torcerse, causando un dolor intenso y constante que no mejora.

La torsión ovárica es más frecuente cuando existe un quiste en el ovario, ya que los ovarios aumentan de tamaño y se ponen más pesados de lo normal.

Qué hacer: la torsión ovárica es una situación de emergencia, por lo que si surge un dolor muy intenso y repentino es importante acudir al servicio de emergencia para identificar el problema e iniciar el tratamiento adecuado.

4. Endometriosis

La endometriosis puede ser otra causa de dolor en los ovarios, siendo una enfermedad donde el tejido que recubre el endometrio crece anormalmente fuera de su ubicación normal como en los ovarios, vejiga, apéndice o incluso intestinos.

Por lo que la endometriosis puede causar síntomas como dolor intenso en el estómago que se puede irradiar hacia la parte baja de la espalda, dolor después del contacto íntimo, dolor al orinar y/o al defecar, sangrado abundante durante la menstruación, dificultad para quedar embarazada, diarrea o estreñimiento, cansancio, náuseas y vómitos. Vea más sobre esta enfermedad aquí.

Qué hacer: aún no existe cura para la endometriosis, pero el tratamiento puede ayudar a aliviar los síntomas. Para tratar la endometriosis se pueden utilizar medicamentos como el uso de pastillas anticonceptivas o DIU, que ayudan a reducir el crecimiento del tejido endometrial, o medicamentos antihormonales como el Zoladex o el Danazol, que reducen la producción de estrógeno por los ovarios, evitando el ciclo menstrual e impidiendo, por tanto, el desarrollo de la endometriosis.

Además de esto, se puede recurrir a la cirugía, que consiste en la remoción del tejido endometrial localizado fuera del útero, para reducir los síntomas y posibilitar el embarazo.

5. Enfermedad inflamatoria pélvica

La enfermedad inflamatoria pélvica consiste en una infección que se inicia en la vagina o en el cuello del útero y alcanza el endometrio, trompas de falopio y ovarios, causando síntomas como fiebre, dolor de vientre, sangrado, flujo vaginal y dolor durante el contacto íntimo. Vea más sobre esta enfermedad.

Qué hacer: el tratamiento consiste en el uso de antibióticos durante unos 14 días, evitando tener contacto íntimo durante este período. El tratamiento también debe ser realizado por el compañero para evitar que vuelva a surgir la infección.

Cuando una mujer queda embarazada se produce en su cuerpo una revolución hormonal que da lugar a los primeros síntomas de embarazo.

La acción de la gonadotropina coriónica humana (la hormona del embarazo), junto con la de los estrógenos y la progesterona, provocan una serie de mecanismos fisiológicos que indican que ha comenzado la gestación, y pueden darse incluso antes de saber que estás esperando un bebé.

Algunas mujeres pueden presentar síntomas sin estar realmente embarazadas, por tanto lo más recomendable es realizar un test de embarazo para confirmarlo.

Primeros síntomas de embarazo

Falta de menstruación

Puede que algunos síntomas se presenten antes de que te des cuenta de la falta de la menstruación. Sin embargo, la amenorrea (ausencia de sangrado) es el síntoma más evidente de embarazo, aunque también puede deberse a otras circunstancias como estrés, cambios hormonales fuera del embarazo o alguna otra causa.

De todas formas puede presentarse un sangrado que puede confundirse con la menstruación, pero que en realidad se trata del sangrado de implantación.

El sangrado de implantación, también conocido como falsa menstruación, es una ligera pérdida de sangre ocasionada por la anidación del óvulo fecundado en la pared del útero. Ocurre entre los seis y los diez días después de la fecundación, período que concuerda con la fecha esperada para la menstruación, por lo que se suele confundir con su llegada.

Sensibilidad en los pechos

Los senos empiezan a prepararse para comenzar a producir leche desde el comienzo de la gestación. Comienzan a sufrir alteraciones que provocan hinchazón, sensación de hormigueo y extrema sensibilidad, haciendo que cualquier roce cause dolor.

El aumento súbito de la hormona progesterona incide en el crecimiento de las glándulas mamarias y los estrógenos en el desarrollo de los conductos de la leche, provocando que aumente en las mamas el flujo de sangre, la capa de grasa y se incremente el tamaño de las glándulas lácteas.

Dolor en el vientre e hinchazón

Es frecuente durante las primeras semanas sentir dolor en el bajo vientre similar al dolor premenstrual o al que se siente durante la menstruación.

También puedes sentir pinchazos acompañados de dolor en la parte baja de la espalda. Se debe a la congestión del útero, cuando el embrión se está arraigando en el revestimiento uterino.

Náuseas y vómitos

También provocadas por la acción de las hormonas, la mayoría de las mujeres embarazadas sufren náuseas durante el primer trimestre de embarazo, aunque en algunos casos pueden extenderse por más tiempo, incluso hasta el final del embarazo.

Las náuseas pueden ir acompañadas de una excesiva salivación o de vómitos. Hay cosas que no puedes ni oler, especialmente a la mañana, porque enseguida te produce ganas de vomitar. Incluso puedes tomar aversión a ciertos alimentos.

Para combatir las náuseas puedes recurrir a algunos consejos para mantenerlas a raya, como comer ciertos alimentos que ayudan a aliviarlas y hacer varias comidas pequeñas al día.

Son más frecuentes las náuseas matutinas, aunque hay mujeres que las sufren en cualquier otro momento del día, e incluso a lo largo de todo el día.

Mareos

Los mareos suceden cuando se produce una bajada de la presión arterial, debido a que el sistema cardiovascular del organismo se está adaptando a la nueva situación.

Suelen ser más frecuentes por la mañana pero pueden ocurrir en cualquier momento del día y acabar en desmayos, como por ejemplo después de comer, porque una mayor cantidad de sangre se concentra en la digestión, o bien por estar de pie un largo rato.

Hay algunas recomendaciones que puedes tener en cuenta para evitar los mareos, como por ejemplo: evita los cambios bruscos de posición, los sitios muy concurridos, sin ventilación y lleva siempre en el bolso un caramelo para tomar cuando te sientas mareada, ayudará a elevar el nivel de azúcar en sangre.

Cansancio y sueño

Aumenta el volumen de sangre y pulso aumenta, por lo que el cuerpo demanda un mayor descanso. Aparece una sensación de cansancio, desgano y sueño que en ocasiones no puedes controlar y sientes que te duermes sin importar donde estés.

Descansa siempre que puedas, pues si el organismo lo demanda es porque necesita recuperar la energía consumida en la creación de una nueva vida.

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Otros síntomas de embarazo

El cuerpo se está preparando para albergar al bebé, por tanto los cambios suceden a todos los niveles. Puede darse también dolor de cabeza, congestión nasal, alguna mujeres empiezan a notar un aumento de la necesidad de orinar o estreñimiento.

Puede que te sientas hinchada, que todo lo que comas te siente mal, incluso hay mujeres que bajan de peso durante las primeras semanas porque sienten rechazo a muchos alimentos.

Un test de embarazo puede ser la primera opción para asegurarnos. Sin embargo, es bueno recordar que la mayoría de tests de embarazo que se venden en el mercado no son exactos en una fase precoz de la gestación, por lo que días (incluso alguna semana) después de la concepción el resultado puede ser negativo pero estar realmente en estado.

Fotos | iStock y Dan Zen en Flickr

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