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Duele piercing nariz

Piercing en la nariz: tipos, cuidados y dolor

El piercing en la nariz se ha puesto de moda y hasta puedes encontrar joyas falsas de poner y quitar para llevar estos accesorios sin tener que acercarte a una aguja. Sin embargo, si te gusta este estilo, hacerte uno de verdad te trae muchas más opciones de joyas y pendientes. Si planteas hacerte uno pero todavía tienes dudas, te contamos todo lo que necesitas saber.

Tipos de piercing en la nariz

Nostril piercing

Este piercing suele llevar su nombre en inglés, pero se trata simplemente del tradicional piercing en la aleta de la nariz.

Es la opción más popular y puede ir tanto en el lado derecho como en el izquierdo sin cualquier simbolismo. Además, pueden llevarse con cualquier tipo de joya, aunque los aros, los labrets y las barras rectas sean las más usadas.

Nostril piercing subido

Este tipo de piercing también va en la aleta de la nariz, pero es más subido que el nostril piercing. Mientras que este último suele situarse cerca y abajo del pliegue de la aleta, el subido está por encima de este.

Son menos usuales por la restricción de joyas que se pueden llevar con este piercing.

Piercing de puente

También conocido como bridge piercing, se aplica horizontalmente a través de la piel en el puente de la nariz.

Es una de las opciones más irreverentes pero que también más riesgo de infección y rechazo tienen. Como está hecho a través de la piel hay la posibilidad de que el cuerpo intente expulsarlo y su aplicación superficial también aumenta es peligro de infección por bacterias.

Septum piercing

Este piercing se lleva en el septum de la nariz, en la zona justo antes que empiece el cartílago. El tamaño del agujero dependerá del tipo de pendiente que se quiera poner, pero nunca podrá ser tan grande como para alcanzar el cartílago.

No está recomendado a personas con desviación septal ya que podría comprometer la respiración. Tampoco es una buena opción para personas con alergias ya que estarían tocando la zona todo el rato con pañuelos o las manos.

Septril piercing

Este piercing se hace en la parte inferior de la punta de la nariz. Es uno de los más raros por el dolor involucrado y por el tiempo de cura, que puede tardar años.

Vertical tip piercing

Este tipo de piercing en la nariz también es muy raro por el dolor y tiempo de cura, pero también porque no es una opción estética que le guste a muchos. El agujero se hace a través de la parte inferior de la punta de la nariz hacia el tabique nasal y solo puede llevarse con piercings en curva para ajustarse a la forma de la nariz.

Suele también ser conocido como el piercing rhino, de la palabra inglesa para rinoceronte.

Nasallang piercing

Este piercing se hace horizontalmente y atraviesa el septum y las dos aletas de la nariz. Los tres agujeros se hacen en simultaneo para que queden nivelados. Puedes llevar una sola joya que pase por los tres agujeros o usar piercings individuales en cada uno.

¿Duele?

Hacerse un piercing en la nariz duele más que hacerte uno en el lóbulo de la oreja, pero la intensidad del dolor depende mucho de tu tolerancia personal y de la posición del piercing en la nariz.

De todos, el septril y el vertical tip piercing son claramente los más dolorosos tanto en el momento de hacerlos, como en su largo período de cicatrización.

Sea cual sea el tipo de piercing en la nariz que elijas, es normal que siga doliendo un poco durante algunos días o semanas mientras cicatriza.

Cuidados

Limpieza es la palabra clave en lo que toca a cuidados con estos piercings y debes empezar en el día que te lo hagas.

Nunca toques o juegues con la joya sin antes haberte lavado las manos con agua y jabón, de preferencia antibacteriano. Esta es la principal causa de infecciones en los piercings en la nariz.

En cuanto a los cuidados con el piercing, debes lavarlo una a dos veces al día para eliminar fluidos, sangre y bacterias que puedan quedar ahí atrapados. Mientras cicatriza, el piercing es como una herida que puede infectarse fácilmente e incluso debes lavar y remover cualquier fluido seco que tenga a su alrededor ya que puede atrapar gérmenes o condicionar la cicatrización.

Cómo limpiar el piercing

Para limpiar el piercing debes usar algodón y una solución salina como suero fisiológico o las soluciones que usas para la sinusitis.

Puedes hacerlo de dos formas. La primera es meter la nariz en un bol con el agua salina, esperar unos segundos, respirar, y volver a sumergir la nariz. Repite tantas veces como sea posible en 3 minutos.

La segunda forma es usar el algodón remojado en la solución salina y aplicarlo en el piercing durante tres minutos para que esta tenga tiempo a penetrar en el agujero. Remoja el algodón varias veces en la solución durante este período para que esté siempre bien empapado.

Nunca tires de las cicatrices u otros fluidos secos. Usa el algodón con agua salina para ablandarlos y removerlos suavemente.

Cuando termines la limpieza, usa un trocito de algodón para secar el área con toques suaves.

Otros cuidados

Evita frotarte el rostro, sea con las manos o con las toallas, ya que puedes dislocar el piercing e inflamarlo. Asimismo, intenta no remover el piercing por más de 10 minutos en los primeros 3 a 6 meses para asegurarte que este tenga tiempo de cicatrizar.

Nunca te rasques el piercing ni remuevas las cicatrices o fluidos secos sin ablandarlos antes. Además de aumentar el riesgo de infección, también pueden surgir bultos de carne cerca del piercing por una cicatrización deficiente.

No utilices otros productos que no sean específicos para limpieza de piercings o el agua salina. Esto incluye jabones, cleansers y tónicos, agua oxigenada, Betadine o alcohol y productos que lo contengan.

Cómo curar un piercing infectado

Si después de la primera o segunda semana sientes dolor en la región del piercing, está rojo, hinchado y/o notas bultos alrededor del mismo, es muy probable que se haya infectado. La secreción de fluidos excesiva después de la primera semana también puede ser una señal.

Lo primero que hay que hacer es evitar cualquier producto irritante, como cremas hidratantes, jabones o maquillaje sobre la zona afectada para prevenir que empeore. Luego hay que limpiar el piercing en la nariz por lo menos dos veces al día.

Lávate las manos muy bien con un jabón antibacteriano y sécatelas con una toalla de papel (las toallas normales pueden tener bacterias). Remoja un bastoncillo de algodón en agua tibia y empieza a remover las costras de fluidos con cuidado, con suaves toques y dejando que se ablanden.

Cuando termines, mezcla en un bol agua caliente y una solución salina, y moja un trocito de algodón en esta mezcla. Remueve el exceso y aplícalo sobre el piercing. El calor del agua ayudará a soltar el pus si lo hay, mientras que el agua salina desinfectará la zona. Repite varias veces durante 5 minutos. ¡No frotes!

Lava el piercing con agua tibia, limpia y sécalo con una toalla de papel, con toques suaves.

Si notas que la infección empeora incluso con la limpieza o si crees que está ya muy avanzada, será mejor que consultes con un médico. Si llegas al punto de tener fiebre puede ser una señal de que la infección ya se ha expandido más allá del piercing.

Curiosidades

Vamos a comenzar con esta dolorosa lista partiendo por el que menos duele:

9. Ceja. Uno de los lugares que más duele, pero que se encuentra último en esta lista, es el piercing en la ceja. Además de ser un lugar sumamente sensible debido a que no hay mucha piel, es un lugar algo peligroso debido a que por esa parte de la cara hay varios nervios, por lo tanto además de doloroso una perforación en la ceja puede provocar un daño más grave. Está demás decir que como el resto de los piercings se puede infectar, y una infección cerca del ojo puede ser muy peligrosa.

Ceja

8. Ombligo. Pese a que es uno de los preferidos por las mujeres, este piercing también forma parte de esta dolorosa lista, ya que el ombligo también es una zona sumamente sensible y la cual pocas veces exponemos al dolor. Por lo tanto, una perforación en esta zona resulta definitivamente muy dolorosa.

Ombligo

7. Tragus o cartílago grueso. Es la zona que está antes del oído, justo arriba del lóbulo de la oreja. Es más o menos lógico porque este lugar está dentro de los más dolorosos, justamente porque es una zona donde solo hay cartílago, por lo tanto, la perforación de un cartílago tan grueso obviamente que resulta bastante dolorosa.

Tragus o cartílago grueso

6. Nuca. Aunque parezca increíble es un lugar donde bastante gente se hace perforaciones, justo donde termina el cuero cabelludo y empieza la espalda. Es una zona sumamente dolorosa, ya que es piel gruesa y con muy poca grasa, por lo tanto resulta mucho más sensible que otras partes del cuerpo.

Nuca

5. Lengua. Muy utilizado hoy en día por jóvenes y adolescentes, una moda que quizás pueda resultar un poco incómoda a la hora de comer. Es evidente que la lengua es una zona altamente sensible, por lo tanto, una perforación que atraviese la lengua obviamente va a resultar muy dolorosa. Además de doler, puede haber una infección a la hora de la cicatrización, ya que todo lo que comemos y tomamos va a afectar para que esta perforación se cicatrice.

Lengua

4. Septum. El septum es el cartílago que tenemos al medio de la nariz, el que divide las dos fosas nasales. Al igual que el tragus esta zona es solamente cartílago y además se ubica en la nariz, que es una de las zonas mas sensibles de la cara. Este aro es el que muchas veces hemos visto en toros. Según un artículo de Biobio, este piercing es uno de los más dolorosos debido a que atraviesa un sector altamente sensible de canales nerviosos.

Septum

3. Pezones. También una moda que hemos visto mas de una vez, sin embargo, este lugar resulta ser uno de los más dolorosos para perforarse. Debido a la sensiblidad del pezón y la cantidad de piel que debe atravesar la aguja, este piercing forma parte de los más dolorosos. No solo duele al momento de la perforación, sino que cuando cicatriza es donde más duele, ya que al ponernos o sacarnos la polera, el roce es inevitable y genera mucha molestia.

2. Parpados. Quizás nunca hayamos visto a alguien con un aro en el parpado, pero imaginarse el dolor no es muy difícil, es por eso que este piercing está dentro de lo más doloroso que podría haber. Está de más mencionar lo peligrosa que puede ser una perforación a tan poca distancia del ojo.

Parpados

1. Campanilla. De solo pensarlo, ya resulta doloroso. Perforar la campanilla no es solo sentir dolor, sino que al ser un lugar tan poco accesible resulta muy difícil de atravesar. Además que cuando tocamos esa zona las náuseas y arcadas son incontrolables, por lo tanto no, cualquiera podría hacerse este aro.

Campanilla

Piercing Nariz

Por lo general no suele ser necesario el adormecimiento de la zona, aunque en algunos casos los profesionales hacen uso de un spray para ello y así hacer que la perforación produzca aún menos dolor.

Cuánto duele un piercing de la nariz

Una de las preocupaciones habituales de cualquier persona que se va a hacer un piercing es la del grado de dolor al que tendrán que someterse y si podrán soportarlo. Como ocurre con cualquier otro tipo de perforación que tenga lugar en el cuerpo, el dolor dependerá de la forma en la que se lleve a cabo la misma, ya que en algunas zonas de la nariz hay más terminaciones nerviosas que en otras, siendo las que más tienen las más sensibles.

Sin embargo, al dolor que se puede experimentar al hacerse un piercing nariz tiene también que ver con el umbral de dolor que pueda soportar cada persona. En todo caso, cabe tener en cuenta una serie de información según el tipo de piercing en la nariz que se realice:

  • Piercing nostril: Son perforaciones que se realizan de manera rápida y al hacerse en las aletas de la nariz no suelen provocar mucho dolor, siendo similar a un pequeño pellizco, lo que hace que no se necesite adormecer la zona para hacerlo.
  • Piercing septum: Aunque pueda parecer que, a priori, es muy doloroso, no es así, ya que la perforación se realiza en el tejido delgado de la piel y no en el cartílago.
  • Piercing bridge: En este caso el dolor puede ser mayor que en los dos anteriores, aunque no es algo exagerado, puede notarse más por tener que realizar dos perforaciones en el mismo procedimiento.

En todo caso debes tener en cuenta que para la gran mayoría de las personas los piercing nariz no causan unas grandes molestias, solo notan un pequeño pinchazo en el momento de que se procede a perforárseles la nariz, aunque es normal sentir molestias tanto durante el proceso como durante la cicatrización.

Cómo curar un piercing de nariz

Los piercing nariz requieren, al igual que cualquier otra perforación que se realice en otra parte del cuerpo, de unos cuidados que deben llevarse a cabo de manera escrupulosa, ya que de esta manera se evitarán infecciones y acumulaciones de gérmenes y bacterias, por lo que se requiere de una gran higiene.

Es muy importante que se establezca por tanto una rutina de limpieza e higiene para que la cicatrización se realice en mejores condiciones y de una manera más rápida.

A continuación te dejamos con unos consejos básicos para el cuidado de tu nuevo piercing en la nariz:

  • Debes esperar unos meses para poder cambiar el piercing inicial, como mínimo dos o cuatro para que se cicatrice de la manera correcta, un periodo que dependerá del tipo de piercing.
  • Debes limpiar tres veces al día (mañana, tarde y noche) la herida, utilizando para ello suero fisiológico o un jabón neutro. Para hacerlo debes primero lavarte las manos con jabón antes de tocar el piercing, para luego, ayudándote de un bastoncillo usar el jabón aplicándolo por la parte exterior, para luego aclarar usando agua templada y secar la zona con máximo cuidado. Otra opción es usar el mencionado suero fisiológico.
  • Siempre que decidas usar el área cercana al piercing debes lavar las manos con jabón para evitar posibles infecciones.
  • No debes mover ni toquetear el piercing, ya que podría perjudicar a su curación.
  • El periodo de cicatrización puede prolongarse entre 1 y 4 meses, variando en función de cada persona.
  • No te pongas maquillajes ni cremas sobre la zona de la perforación hasta que haya completado su cicatrización.
  • En los primeros dos meses, o hasta que se haya producido por completo la cicatrización, no debes cambiar el pendiente medicinal.

Riesgos de las perforaciones en la nariz

Al perforar la nariz se genera una herida que debe ser curada, existiendo una serie de riesgos, que son los siguientes:

Piercing en la nariz infectado

El riesgo que tiene realizarse un piercing nariz así como cualquier otra herida que se produzca en la piel es la posibilidad de que se vean infectadas. De esta manera, si ves que tu piercing se ha infectado con un bulto con una bola de pus, tendrás que actuar sobre ella. No obstante ten en cuenta que al hacer una perforación en la nariz es habitual que pueda haber pequeñas inflamaciones.

En el caso de que tengas una infección debes comprar Cristalmina, que actúa como desinfectante de bacterías y podrás utilizar este líquido transparente sobre el piercing durante tres veces al día tras haberte lavado con jabón neutro y agua, unos hábitos de higiene que debes mantener en todo caso.

Si ves que no se cura lo más aconsejable es que acudas a la persona que te hizo el piercing para que lo evalúe y/o acudas al médico, que seguramente te recetará una pomada para desinfectar la herida.

Queloides en los piercing de la nariz

Si ves que el tejido de la cicatriz ha crecido de manera exagerada e incluso ves que es más grande que el orificio que te has realizado, puede que se trate de una cicatriz queloide, lo que hará que tengas que acudir a tu dermatólogo.

Lo que hay que saber para escoger un tipo de piercing de nariz

Antes de escoger el tipo de piercing de nariz que quieres llevar debes tener en cuenta las siguientes consideraciones para que tomar así la mejor decisión:

  • El piercing es una joya muy elocuente: habla por ti. Discreto o atrevido, tierno o extravagante. Tienes que saber escoger el piercing que más se adapte a tu personalidad, pero también el que esté acorde con tus hábitos de vida: tu tipo de trabajo, los lugares que frecuentas. Tienes que saber que hay lugares que prohíben la entrada a las personas que llevan sobre todo los modelos más estrambóticos.
  • El piercing de nariz es un recurso estético. Si quieres colocarte un piercing de nariz es porque consideras que es algo que tiene belleza, algo que va a resaltar los atributos de tu rostro para verte mejor. A menudo las personas cometen el error de colocarse el mismo piercing que lleva una figura famosa, olvidando que la anatomía del rostro juega un papel fundamental en este caso. Hay un tipo de piercing para cada nariz, el hecho de que a otra persona le quede bien no significa que a ti también te quedará. Hay que tener buen olfato para escoger el piercing.
  • Las tendencias. Actualmente los piercings de piercing más usados son los de tipo aro o de punto. Y los hay de todos los tamaños y colores. Puedes darles una ojeada a estos diseños.
  • Los materiales. Existe una amplia variedad de materiales que se usan en la elaboración de los pendientes. Nuestra recomendación es que escojas el titanio o el oro. Tanto por cuestiones estéticas como por sus beneficios en la cicatrización y en la reducción del riesgo de contraer infecciones son los materiales más adecuados.

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