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Embarazada marcha atras

Tabla de contenidos

Utilizamos la marcha atrás ¿Me puedo quedar embarazada? Estoy asustada

¿Qué es ese líquido?

El líquido preseminal (proviene de las Glándulas de Cowper) y el semen (proviene de la vesícula seminal pasando por la próstata) tienen componentes similares aunque solo el semen contiene realmente espermatozoides. El líquido preseminal va directamente a la uretra sin pasar por el mismo recorrido que el semen. Por tanto en una primera relación sexual heterosexual de penetración sin protección, no habría posibilidad de fecundar un óvulo y proceder a un embarazo. La cuestión es, una vez se haya eyaculado, pueden quedar espermatozoides en el conducto de la uretra, con lo cual en la próxima relación sexual heterosexual de penetración sin protección, cabe la probabilidad de producirse un embarazo o si hubo una estimulación previa con eyaculación pero sin coito.

¿Es posible que ocurra el embarazo?

Es posible si tenemos en cuenta que la mujer puede encontrarse en sus días fértiles. Además, los espermatozoides pueden vivir de media 24 horas y se sabe que pueden fecundar un óvulo hasta el 3er día de su expulsión.

Podemos diferenciar ambos líquidos: El líquido preseminal se encarga de lubricar y neutralizar la acidez de la vagina para facilitar la supervivencia de los espermatozoides mientras que el semen se encarga de transportar los espermatozoides para fecundar el óvulo.

¿Es fiable?

La práctica de la marcha atrás no se contempla como método anticonceptivo por los riesgos que conlleva de aumentar probabilidades de embarazos no deseados y contagios de ITS o ETS.

Aunque sea una práctica habitual en nuestra sociedad occidental, no sólo hay que preocuparse por el aumento de tasas de embarazos no deseados si no del aumento de ITS entre la población como gonorrea, clamidias, cándidas, sífilis, VPH… Hay una gran fijación por el embarazo cuando deberíamos de contemplar la salud en su totalidad.

El usar este método -poco o nada fiable- también ha producido un aumento en la ingesta de pastillas del día después.

Concienciar a la población de las consecuencias de tomar este método de emergencia como si fuera un método anticonceptivo es nuestra labor donde por desgracia quien sale peor perjudica es la mujer por sus efectos secundarios.

*Contenido validado por el equipo médico de mediQuo.

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¿Puedes quedarte embarazada usando la marcha atrás?

La marcha atrás o coito interrumpido es una práctica que ha ganado mucha fama, sobre todo entre los jóvenes. Por falta de recursos e información, muchos han llegado a pensar que es una forma efectiva de evitar el embarazo.

Lo cierto es que no está considerada como un método de anticoncepcióny su efectividad no está garantizada. Si bien ha generado cierto grado de confianza en las personas, no evita sustos y es una causa de embarazos no deseados. ¿Cuáles son sus riesgos? ¿Por qué es importante informarse? Teniendo en cuenta que el tema ha causado ideas erróneas en la población, a continuación queremos aclarar por qué no está recomendado.

¿En qué consiste la marcha atrás?

La marcha atrás es una práctica que se realiza durante el acto sexual con el fin de evitar un embarazo. Consiste en retirar el pene de la vagina justo antes de la eyaculación, supuestamente para que no se dé la fecundación. El concepto ha sido asumido por muchos jóvenes, que han descartado otros métodos anticonceptivos confiando en que este es eficaz. Por supuesto, debido a que no es seguro, muchos casos han acabado en embarazos indeseados.

Visita este artículo: 6 consejos para tener sexo en el agua

¿Es posible quedar embarazada usando la marcha atrás?

Sin duda, la respuesta es sí. Aunque a lo largo de los años ha habido muchas creencias y conceptos erróneos sobre este método, todas tienen probabilidades de concebir cuando no utilizan anticonceptivos fiables como las píldoras o el preservativo. La razón principal es que esta práctica no evita el contacto de la vagina con el líquido preseminal, un fluido que lubrica la uretra durante la eyaculación y que puede contener espermatozoides.

El riesgo se multiplica cuando él ha tenido eyaculaciones recientes o cuando ella está ovulando. La fertilidad de ambos, sin duda, puede producir un embarazo. Por otro lado, es primordial considerar que el hombre no siempre consigue retirar a tiempo su pene del orificio vaginal, lo que deja una porción de semen en el interior. Asimismo, existe un gran riesgo cuando eyacula en la superficie de la vagina o cerca de esta.

¿Hay alguna manera de evitar el embarazo con la marcha atrás?

No hay trucos para reducir el riesgo de embarazo con el método de la marcha atrás. Si hay suficiente confianza entre la pareja para tener relaciones sexuales sin preservativo, lo ideal es acceder a otros métodos anticonceptivos seguros como:

  • La píldora
  • La inyección
  • El parche

Otros problemas de la marcha atrás

Además de suponer un riesgo de embarazo no deseado, el uso de la marcha atrás implica la exposición a otras consecuencias sobre la salud. El método no protege contra las enfermedades de transmisión sexual (ETS), las cuales son cada vez más comunes entre los jóvenes. Este tipo de infecciones solo se previenen con el uso de métodos de barrera, como el condón masculino o femenino. Si no se conocen lo suficiente, es fundamental solicitar información en centros de atención médica.

Por otro lado, cabe decir que también desencadenanestrés, insatisfacción y ansiedad en la pareja. El hombre requiere una constante concentración para controlar el clímax y puede dejar de disfrutarlo debido a esto. Por su parte, la mujer puede entrar en un estado de nerviosismo y tensión si, finalmente, su pareja no es capaz de retirar el pene antes de la eyaculación.

Lee también: Por qué mi pareja no me hace sexo oral

¿Cómo evitar un embarazo no deseado?

La mejor forma de evitar un embarazo no deseado es accediendo a otros métodos anticonceptivos. En la actualidad hay varias opciones y cada uno es libre de elegir la que mejor le convenga. Por este motivoes fundamental informarse, sobre todo cuando no hay conocimiento de cómo se usan o qué impactos tienen en el organismo. Con ayuda de un profesional en salud sexual se pueden aclarar todas las dudas sobre el tema.

Conclusiones sobre la marcha atrás

En conclusión, la idea de que no hay probabilidad de embarazo haciendo la marcha atrás es completamente falsa. A pesar de ser un método tan popular, acarrea una serie de riesgos que no siempre son puestos en conocimiento de quienes lo practican.

La marcha atrás es igual de efectiva que usar condón

Foto de Carolyn Lagattuta vía Stocksy

Este artículo fue publicado originalmente en Broadly, nuestra plataforma dedicada a las mujeres.

Resulta muy difícil encontrar un método anticonceptivo más criticado que la tradicional «marcha atrás». Un método que por lo general se desprecia, se considera irresponsable y carente de planificación. Cuando un estudio reciente del Centro de Control de Enfermedades (DCC, por sus siglas en inglés) señaló que sacarla es el segundo método más común para evitar un embarazo entre los adolescentes, ponían una imagen de unos dedos cruzados, aseverando la creencia de que es un método alentado más por la esperanza y la oración que por su viabilidad biológica. En este aspecto, los adolescentes también siguen el ejemplo de los adultos. Alrededor del 60 por ciento de las mujeres adultas de los Estados Unidos dijeron haber utilizado este método por lo menos una vez en su vida. Probablemente las cifras actuales son más altas, ya que muchos no consideran que este sea un verdadero método anticonceptivo.

La cobertura de los medios sobre el estudio del DCC, que por lo general elogia el compromiso creciente de los adolescentes respecto al uso de anticonceptivos, condenó rotundamente esta técnica, «uno de los métodos menos efectivos para prevenir el embarazo». Lo que los medios de comunicación no revelan es que el estudio pone esta técnica al mismo nivel que uno de los métodos anticonceptivos favoritos de los profesionales de la medicina: el condón.

«La marcha atrás… es casi tan efectiva como los condones para la prevención del embarazo», empieza un estudio que publicó Contraception en 2014, una revista internacional sobre reproducción. Cuando se hace a la perfección —es decir, cuando el hombre saca el pene de la vagina antes de la eyaculación—, solo el 4 por ciento de las mujeres que utilizan este método quedan embrazadas en un periodo de un año. El no hacerlo bien, o de manera típica, hace que esta cifra se eleve hasta el 18 por ciento. (El índice de fracaso con el uso de condones es del 2 por ciento cuando se utiliza como se debe y del 17 cuando no se usa correctamente). Aunque se trata de una discrepancia menor, aun así se considera que la técnica del coitus interruptus es de gente irresponsable, mientras que el utilizar condón se considera un comportamiento responsable. Varios de los profesionales de la medicina con los que contacté para este artículo simpatizaban con este método pero tenían miedo de decirlo abiertamente.

«Definitivamente, existe un estigma entre muchos educadores y profesionales de la medicina», afirma Aia Manduley, educadora sexual y miembro del comité ejecutivo de la Women of Color Sexual Health Network (Red de Salud Sexual de Mujeres de Color). En parte, esto tiene que ver con la antigua creencia de que el método no es eficaz. La sabiduría popular es difícil de cambiar, y nadie quiere ser responsable de un embarazo no deseado. Incluso cuando se presentan estadísticas en las que claramente se habla de este método junto con otros métodos para el control de la natalidad, como en una reciente edición de Marie Claire , donde lo describen como un método —adivínalo— «súper arriesgado».

Varios de los profesionales de la medicina con los que contacté para este artículo simpatizaban con este método pero tenían miedo de decirlo abiertamente.

Manduley también atribuye la reticencia de los profesionales médicos a utilizar este método al miedo a contraer ETS y señala que el VIH «puede ser más aterrador y permanente que un embarazo». Rachel Jones, científica investigadora del Instituto Guttmacher y colaboradora en dos estudios importantes sobre este método, afirma que hay una percepción de que «especialmente los jóvenes deberían utilizar condón cada vez que tienen relaciones sexuales, y que nada de lo que se diga, por muy positivo que sea, debe desalentar el uso de este».

Sin embargo, la marcha atrás también se considera ridícula aunque solo se hable del embarazo. Los artículos sobre el tema suelen dirigir a los lectores hacia alternativas hormonales y el DIU sin siquiera tomar en cuenta la posibilidad de utilizar con éxito la técnica de sacarla a tiempo. Lo que significa que hay otros factores además de la preocupación por las ETS y las sensibilidades pasadas de moda.

Los intereses corporativos son otro elemento que contemplar. La FDA exige y da incentivos a los fabricantes de condones, de las píldoras anticonceptivas con hormonas y de los dispositivos que se implantan para que realicen varios estudios sobre la eficacia de sus productos. Nadie se beneficia con el método de interrupción del coito, por lo que es más difícil que alguien pague para que se hagan pruebas. Quizá lo más importante es que nadie se beneficia tanto si se promueve este método como si se fomenta la investigación sólida que ya existe al respecto. Y aquellos que la promueven se arriesgan a la censura.

También está la desconfianza generalizada hacia los productores de esperma, el resultado directo de un entorno social que insiste en tratar a los hombres como maníacos lujuriosos que no pueden controlarse cuando están excitados. La falta de confianza y de fidelidad se consideran los mayores problemas del método de interrupción del coito. Se le da demasiado control al hombre; no es capaz de hacerlo a tiempo o tal vez no sepa distinguir cuándo es el momento adecuado; o quizá ni siquiera vaya a intentarlo porque es más agradable acabar dentro.

Nadie se beneficia con el método de interrupción del coito, por lo que es más difícil que alguien pague para que se hagan pruebas.

Si bien esto puede ser una presunción razonable cuando empiezas a salir con una persona o cuando el sexo es casual, es decir, cuando es válido y sano tener cierto grado de escepticismo, también muestra un panorama muy sombrío en lo que respecta a la cooperación posible entre dos personas comprometidas —el tipo de pareja que más utiliza el método de interrupción del coito para la prevención del embarazo a largo plazo—. Manduley está de acuerdo en que el método probablemente «no es el más recomendable para la gente que acaba de iniciar su vida sexual», pero eso no significa que no sea viable para los demás. Como Rachel Jones escribió en un artículo sobre la postura contra la abstinencia, «Algunas mujeres no se sienten cómodas si dependen por completo de que su pareja la saque antes de eyacular y algunos hombres tal vez no sean capaces de hacerlo, pero eso no quiere decir que se deba promover una visión falsa de la eficacia del método».

Las mujeres con las que hablé llevaban años con ese método pero a veces sentían la obligación de decir que era algo arriesgado e irresponsable. Las que nunca se habían quedado emparazadas bromeaban con que tal vez eran estériles, una ilustración dramática de cómo inlcuso los que han probado el método y les ha resultado siguen viéndolo como algo poco fiable. Haley utilizó el método de interrupción del coito durante cinco años y medio, y se quedó emparazada cuando lo tenía planeado. Sin embargo, aún no admite lo mucho que confiaba en él. «Me daba miedo decírselo a mis amigas porque se burlarían de mí», dijo.»No sé si lo que hice fue una estupidez».

Parte de este estigma se debe al sexismo entre las mujeres, que a su vez es el resultado de aceptar la idea de que el embarazo no planeado indica una falla catastrófica de los valores y de la precaución por parte de la persona que se queda embarazada. No obstante, el concepto de la mujer bombón irresponsable que se emborracha tanto que no se toma la molestia de usar un método anticonceptivo «real» no solo es misógina, sino que es completamente errónea. Un estudio reciente en el que participó Jones reveló que muchas mujeres usan el método de interrupción del coito junto con la píldora y los condones. «Se dice que los que utilizan este método son perezosos», dijo uno de los investigadores a RH Reality Check, «pero al menos en esta prueba se demuestra que o están más motivados para prevenir un embarazo o carecen de información al respecto». Lo confirmé en mis conversaciones. Las mujeres que dijeron confiar en este método eran muy inteligentes, capaces y perspicaces. Una tenía un dinero ahorrado por si tenía que abortar y otra tenía planeado viajar a un estado donde el aborto era legal en caso de necesitarlo. Después de analizarlo bien, llegaron a la conclusión de que los otros métodos no se ajustaban a sus necesidades y tenían todo planeado en caso de quedar embarazadas.

«Se dice que los que utilizan este método son perezosos»

Como siempre, las costumbres sociales no son capaces de controlar por completo la forma de tener relaciones sexuales, y la mayoría de adultos heterosexuales cisgénero han probado este método al menos una vez aunque no necesariamente lo usan con regularidad. Es fácil ver por qué: está disponible todo el tiempo, no cuesta nada, no produce alergias, no impide el placer y no tiene efectos secundarios negativos. Si tenemos en cuenta cómo afectan los métodos anticonceptivos a las mujeres, este último punto es una ventaja considerable. Nuestra tendencia cultural es hacer caso omiso de los efectos negativos de los anticonceptivos hormonales, que incluyen cambios drásticos de humor, una disminución parcial o total del deseo sexual y un considerable aumento del riesgo de desarrollar coágulos de sangre. Esta actitud complaciente persiste a pesar de la atención reciente de los medios de comunicación sobre las demandas contra el anticonceptivo oral Yaz y el parche hormonal Ortho Evra. Pensar que estas secuelas —que podrían resultar muy graves— son indeseables pero inevitables indica la creencia de que la salud mental, emocional y física de las mujeres se ve comprometida en su búsqueda por evitar el embarazo, una noción que está lejos de la realidad.

Tampoco se tiene en cuenta que ningún método para el control de la natalidad, ni siquiera el ligamento de las trompas, hace que el coito esté libre de riesgos. Como dijo Jones, los proveedores de servicios médicos «no tienen ningún problema en defender el uso del preservativo, aun cuando puede fallar». Stacey, que nunca ha estado embarazada y lleva 13 años usando el método de interrupción del coito con parejas estables, se quedó embarazada una vez cuando se le rompió un condón y otra cuando tomaba la píldora. Otras dos mujeres con las que hablé también quedaron embarazadas mientras tomaban la píldora, lo cual, lógicamente, provocó que no quisieran volver a utilizar esos métodos. Otras dos mencionaron que tenían malformaciones uterinas que les impedían optar por el uso del DIU.

En palabras del estudio de 2009 sobre el método de interrupción del coito antes mencionado, «Si más gente se diera cuenta de que el uso correcto y constante de este método reduce en gran medida el riesgo de embarazo, podrían utilizarlo de manera más eficaz». El rechazo a la interrupción del coito como un método útil del control de la natalidad no solo es poco práctico, es peligroso; la práctica no va a desaparecer, pero la retórica actual en torno a ella no permite que se conozca su eficacia. «No podemos dar por sentadas las necesidades de las personas en el momento de elegir los métodos de control de la natalidad y tampoco podemos imponérselos», dijo Manduley. En lugar de ocultar la información o negar los estudios existentes, «los profesionales deberían educar a la gente sobre lo que está disponible y ayudarla a analizar las opciones».

La marcha atrás

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¿Qué es la marcha atrás?

La marcha atrás es cuando el hombre extrae el pene de la vagina de la mujer antes de eyacular durante el coito.

¿Cómo funciona?

Tratando de evitar que el esperma entre en la vagina, la gente usa la marcha atrás con la esperanza de impedir el embarazo.

¿Qué eficacia tiene?

A lo largo de un año, aproximadamente 22 de cada 100 parejas típicas que usan exclusivamente la marcha atrás para evitar el embarazo tendrán un embarazo no deseado.

Incluso en aquellas personas que creen que están haciendo la marcha atrás correctamente, no se trata de un método anticonceptivo eficaz. Sin que el chico se dé cuenta, parte del esperma sale del pene incluso antes de que eyacule. Esto significa que aunque un chico extraiga el pene de la vagina de la chica antes de eyacular, la chica se puede quedar embarazada. Además, si el chico eyacula cerca del exterior de la vagina, los espermatozoides pueden ascender y acabar entrando en la vagina. De todos modos, la marcha atrás se considera un método anticonceptivo mejor que no hacer nada en absoluto para evitar el embarazo.

¿La marcha atrás ayuda a prevenir las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?

No. La marcha atrás no protege de las ETS. Aunque usen otro método anticonceptivo, las parejas deben usar condones (o preservativos) siempre que mantengan relaciones sexuales para protegerse de las ETS.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Una chica que use la marcha atrás cuando mantenga relaciones sexuales con un chico, debería llamar al médico si:

  • podría estar embarazada
  • el flujo el flujo vaginal le oliera distinto o le cambiara de color
  • tuviera fiebre o escalofríos sin explicación alguna
  • tuviera dolor en el vientre o en la pelvis
  • sintiera dolor al mantener relaciones sexuales

Revisado por: Larissa Hirsch, MD Fecha de revisión: noviembre de 2018

¿Marcha atrás y embarazo? 5 cosas que no te han contado

¿Qué es exactamente la marcha atrás?, ¿es una práctica segura?, ¿me puedo quedar embarazada? En este artículo aclaramos todas tus dudas y hablamos de los mitos sobre la famosa ‘marcha atrás’.

¿Qué es la ‘Marcha atrás’?

La marcha atrás o coito interrumpido consiste básicamente en retirar el pene de la vagina segundos antes del orgasmo para correrse fuera y que el semen no entre en contacto con el óvulo.

Está comprobado que esta práctica no es segura y no evita el embarazo en muchos casos, tal y como lo demuestran la gran cantidad de chicas que se han quedado embarazadas por confiar en la marcha atrás.

El conocimiento es poder, ¡vamos a desmontar mitos!

Y sí, puedes quedarte embarazada en ese momento. El chico produce líquido preseminal (fluido preeyaculador o fluido preseminal), un líquido que expulsa sin control voluntario antes de correrse (es decir, que él no elige cuando expulsarlo sino que llega cuando quiere). Este líquido puede contener espermatozoides que lleguen al óvulo y quedarte embarazada.

2. “Tranquila, yo controlo”.

A todo el mundo se le puede ir la situación de las manos. Puede ser el chico más responsable del mundo, que hayáis practicado otras veces la marcha atrás y no haya pasado nada… pero eso no os va a garantizar que en un momento dado se retire un segundo tarde, no os deis cuenta ninguno de los dos, algún espermatozoide se cuele y… ¡Bingo! Como tendréis la sensación de que todo ha ido bien, no sabrás que estás embarazada hasta que no te venga tu próxima regla.

3. Tener relaciones sexuales de pie no impide el embarazo

De pie, haciendo el pino, de lado… Cualquier postura es válida para quedarte embarazada.

4. La ducha vaginal después de hacerlo no evita que quedes embarazada…

Por muy bien que te laves después de tener sexo, no evitarás el embarazo. Con la eyaculación, alrededor de 250 millones de espermatozoides salen disparados a una velocidad de 50Km/h, y aunque vayan a contracorriente y nuestro sistema reproductor sea lo suficientemente inteligente como para dejar que solo uno llegue a la meta, una ducha o lavado vaginal no es obstáculo para ellos.

5. …y que al terminar salga esperma de la vagina, tampoco evita el embarazo.

Si queda semen en la vagina después del sexo, limpiarse y orinar siempre es recomendable por higiene. Ayuda a evitar infecciones, pero NO embarazos.

Recuerda que hagas o no marcha atrás, si no usas anticonceptivos puedes quedarte embarazada en cualquier momento (aunque sea tu primera vez, aunque tengas la regla, en la cuarentena, aunque des pecho…).

Para tener placer sin preocupaciones… utiliza precauciones 😉

Si tienes dudas puedes hacernos una consulta confidencial a través del Pregúntanos

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Verdades y mentiras sobre la ‘marcha atrás’

El ‘coitus interruptus’ o ‘marcha atrás’ es un «método anticonceptivo» muy viejo. La falta de recursos y el desconocimiento han sido las principales causas de las que se ha nutrido esta práctica para ser una de las más utilizadas por las personas como forma de prevenir un embarazo. Este método se basa en extraer del pene del interior de la vagina segundos antes de que se produzca la eyaculación.

A pesar de que la Organización Mundial de la Salud advierte de que es poco fiable, todavía hay quienes defienden esta práctica como una de las más recomendadas para evitar un embarazo. ¿Cuánta verdad y cuánta mentira se esconde tras el ‘coitus interruptus’?

Misma fiabilidad que la píldora anticonceptiva

FALSO. La píldora anticonceptiva tomada de forma correcta es uno de los métodos más fiables. El porcentaje es casi del 100%; por el contrario, con la ‘marcha atrás’ se reduce considerablemente la fiabilidad: entre un 15 y un 30% de personas que la utilizan han tenido un embarazo no deseado.

Provoca estrés e insatisfacción en la pareja

VERDADERO. Con la ‘marcha atrás’, la mujer está a merced del hombre. Ella permanecerá en un estado de tensión por miedo a una posible eyaculación en el interior de la vagina y él se estresará por el control de esa misma eyaculación antes de llegar al orgasmo. La tensión y el estrés son malos aliados del sexo y suelen provocar insatisfacción sexual en la pareja.

En el líquido preseminal no hay espermatozoides

FALSO. Muchas personas consideran que el líquido preseminal no contiene esperma vivo. Es cierto que el número de espermatozoides es mucho más bajo que en la eyaculación, pero no por ello es menos peligroso. Siempre que hay esperma hay riesgo de embarazo.

Se pueden contraer enfermedades de trasmisión sexual

VERDADERO. Solo evitan las enfermedades de transmisión sexual los métodos barrera, condón masculino y femenino. El resto, aunque sean muy fiables para que no se produzca ningún embarazo, no previenen las ETS.

Él ‘controla’

FALSO. No te fíes de esta frase. El «yo controlo» no vale. Muchos hombres tienen la capacidad de alargar la relación sexual hasta el momento del orgasmo, cuando se produce la eyaculación. Por el contrario, otros son incapaces de controlar su actividad sexual. En estos casos puede que esperen tanto tiempo hasta retirar el pene del interior de la vagina que parte del esperma quede dentro de la mujer.

Respuesta

Hola. La práctica que tu realizas (en donde hay penetración sin preservativo y se produce la retirada antes de eyacular), se denomina popularmente marcha atrás.

El riesgo de embarazo que comporta la marcha atrás proviene, en el mejor de los casos, de unas gotitas de lí­quido preseminal que segregan las glándulas de Cowper y cuya función biológica es no sólo favorecer la lubricación, sino limpiar la uretra para que el semen salga en condiciones aptas para ser fértil.

En ocasiones arrastran espermatozoides activos, producto de eyaculaciones anteriores, motivo por el cual este método se estima como práctica de riesgo, ya que si la mujer está en un periodo de elevada fertilidad el embarazo es posible ( en tu caso no tenemos el dato del momento del ciclo de tu chica, de su ovulación para calcular si el riesgo es bajo o no).

Hay muchas personas que consideran que al retirarse con mucha anterioridad a la eyaculación, e incluso al no llegar a la eyaculación ni dentro ni fuera, no están realizando la marcha atrás.

Lo cierto es que el riesgo viene dado por la presencia de esas gotas de lí­quido preseminal, que no tienen por que emitirse en los segundos previos a la eyaculación, sino que pueden tener lugar desde que el pene entra en erección y que al no ir acompañadas de sensación de orgasmo, se emiten sin que el chico se percate de ello. Debemos tener en cuenta que si hay dos relaciones de penetración seguidas, en el segundo coito es muy fácil que dicho lí­quido vaya cargado de semen de la eyaculación anterior.

En cuanto al riesgo que comporta frente al embarazo, hay personas que han usado este método durante años sin que dé lugar a embarazos no deseados, lo cual es perfectamente posible, ya que el lí­quido preeyaculatorio no siempre contiene espermatozoides activos, o no los contiene en cantidad suficiente como para traspasar todas las barreras y fecundar el óvulo, también puede ser que el uso de estas prácticas no haya coincidido con momentos de ovulación de la mujer. Pero no hay que olvidar que la posibilidad de embarazo puede darse.

Estas prácticas pueden conllevar un riesgo aún mayor de embarazo que tiene lugar cuando la retirada no se produce a tiempo y parte del semen cae en el interior de la vagina. Estos «pequeños fallos» pueden sucederle a cualquiera, pero resultan más frecuentes en la población juvenil, en donde la inexperiencia se une a espacios inadecuados donde mantener relaciones sexuales, como coches o portales, que generan una ansiedad que incrementa la falta de control.

Las prácticas de marcha atrás, además de no evitar el riesgo de embarazo ni un posible contagio de enfermedades de transmisión sexual, son bastantes nocivas como práctica sexual, pues obliga a ambos miembros de la pareja a estar pendientes de si se va a producir la eyaculación o no, con la consiguiente ansiedad que se genera, en vez de estar disfrutando de la actividad sexual. Estas situaciones provocan a nivel psicológico lo que se denomina como «actitud del espectador» que unidas al temor de embarazo, pueden hacer surgir, con el tiempo, situaciones de falta de deseo o dificultades para conseguir excitarse o tener orgasmos en la mujer y en el hombre.

Por ello, es recomendable elegir un método anticonceptivo (preservativo, pí­ldora….) para poder disfrutar de las relaciones sexuales sin miedos, sin agobios y sin riesgos.

Según los estudios actuales podemos encontrar resultados con dos respuestas, la probabilidad de quedarse embarazada y no quedarse embarazada. Resaltar que han sido estudios con muestras bajas, por lo tanto no se podría afirmar una respuesta rotunda. No obstante saber la existencia de ambos resultados nos puede hace reflexionar sobre una mínima probabilidad de embarazo a causa del líquido preseminal.

Hagamos una pequeño descripción para entender porqué podría suceder:

El líquido preseminal (proviene de las Glándulas de Cowper) y el semen (proviene de la vesícula seminal pasando por la próstata) tienen componentes similares aunque solo el semen contiene realmente espermatozoides. El líquido preseminal va directamente a la uretra sin pasar por el mismo recorrido que el semen. Por tanto en una primera relación sexual heterosexual de penetración sin protección, no habría posibilidad de fecundar un óvulo y proceder a un embarazo. La cuestión es, una vez se haya eyaculado, puede quedar espermatozoides en el conducto de la uretra, con lo cual en la próxima relación sexual heterosexual de penetración sin protección, cabe la probabilidad de producirse un embarazo.
O si ha habido una estimulación previa con eyaculación pero sin coito. Teniendo en cuenta si son los días fértiles de la mujer. Un espermatozoide puede vivir de media 24 horas y se sabe que pueden fecundar un óvulo hasta el 3er día de su expulsión.

Sin olvidar la diferente funcionalidad de ambos líquidos: El líquido preseminal se encarga de lubricar y neutralizar la acidez de la vagina para facilitar la supervivencia de los espermatozoides mientras que el semen se encarga de transportar los espermatozoides para fecundar el óvulo.

La práctica de la marcha atrás no se contempla como método anticonceptivo por los riesgos que conlleva de aumentar probabilidades de embarazos no deseados y contagios de ITS o ETS.

Aunque sea una práctica habitual en nuestra sociedad occidental, no sólo hay que preocuparse por el aumento de tasas de embarazos no deseados si no del aumento de ITS entre la población como gonorrea, clamidias, cándidas, sífilis, VPH… Hay una gran fijación por el embarazo cuando deberíamos de contemplar la salud en su totalidad.

El usar este método -poco o nada fiable- también ha producido un aumento en la ingesta de pastillas de emergencia o pastilla del día después. Es nuestra labor como profesionales de la salud y de la sexualidad, concienciar a la población las consecuencias de tomar este método de emergencia como si fuera un método anticonceptivo. Donde por desgracia quien sale peor perjudica es la mujer por sus efectos secundarios.

Nosotros usamos el coitus interruptus – (método de marcha atrás)

A pesar de que, según los estudios de investigación, una de cada cuatro mujeres que usa el coitus interruptus (marcha atrás) o el método del calendario queda embarazada, algunas personas aún creen en estos métodos. Pero, ¿qué hacer si el anticonceptivo elegido no ha funcionado como esperaba? El embarazo no deseado y el temido aborto pueden evitarse incluso en estos casos tan inciertos mediante la píldora del día después, POSTINOR®.

El método del coitus interruptus probablemente se ha usado desde que las personas empezaron a considerar seriamente evitar los embarazos no deseados. Su principio es simple y evidente: si la eyaculación (explusión de esperma del pene) se produce fuera de la vagina, no habrá fertilización y, por tanto, tampoco embarazo. Sin embargo, la realidad es mucho más complicada, ya que al inicio de la relación sexual el organismo masculino también produce el denominado preeyaculado, que puede contener esperamtozoides viables. Además, este método requiere un autocontrol extremo, que muy a menudo es casi inviable para los más jóvenes que solo utilizan el método del coitus interruptus. ¿Puede imaginarse mantener un control suficiente como para interrumpir el coito a tiempo? El índice de Pearl del 27% en caso de un uso típico de este método es debido, probablemente, a dos circunstancias: la presencia del preeyaculado y el escaso autocontrol. Este índice indica cuántas de cada 100 mujeres fértiles que utilizan un método anticonceptivo particular, quedan embarazadas en el plazo de un año. Según las estadísticas, el método del coitus interruptus es ineficiente en más de cada cuatro casos, lo que representa un índice muy alto.

El método del calendario también es incierto. Este método se basa en la regulación de las relaciones sexuales teniendo en cuenta las fases individuales del ciclo menstrual. El índice de Pearl de este método es de 25, extremadamente alto también, pues de cada 100 mujeres que eligen el método del calendario como anticonceptivo, una de cada cuatro quedará embarazada en el plazo de un año. La duración de la menstruación femenina varía pero, según las observaciones realizadas, la ovulación tiene lugar exactamente 14 días antes de la menstruación, por lo que la tercera semana podría ser más peligrosa desde el punto de vista de la concepción. Además, también es cierto que la ovulación también puede ocurrir espontáneamente en cualquier momento, por lo que el método del calendario tampoco sería seguro en este caso. También puede suceder que una mujer con ciclos menstruales fiables cometa un error en el cálculo de las fechas o que mantenga una relación sexual durante la semana de más riesgo del ciclo sin usar ningún método anticonceptivo. En estos casos, es recomendable evitar el temido aborto tomando la píldora del día después.

A pesar de sus incontables desventajas, ambos métodos son aún muy populares hoy en día. Aunque en la mayoría de casos la razón principal es la reticencia del hombre a usar el preservativo, también se da el caso de mujeres que no quieren usar métodos anticonceptivos más seguros (p. Ej., las píldoras anticonceptivas orales). Sucede también con bastante frecuencia, especialmente en las relaciones de una sola noche, que simplemente no se dispone de ningún otro método. ¿Qué eligen aquellos que ya han elegido el coitus interruptus o el método del calendario en caso de que ocurra un error de cálculo? No olvidemos que el embarazo no deseado o, peor aún, el aborto, se pueden evitar tomando la píldora del día después Postinor.

Si ha ocurrido un fallo con el método del coitus interruptus/calendario, haga clic aquí

15 hechos sobre el método del ritmo como anticonceptivo

El método del ritmo, también conocido como “método Ogino”, o “del calendario”, o “método natural”, se basa en el ciclo menstrual y en que hay días en que se puede mantener relaciones sexuales plenas sin riesgo de embarazo. El método está cada vez más en desuso, porque resulta poco seguro. La oferta de anticonceptivos, con receta o sin ella, de barrera, hormonales o de cualquier otro tipo, es amplia y, en general, ofrecen mayor seguridad que el Ogino, muy usado hace un par de décadas. Con todo, sigue habiendo parejas que lo usan, por muy diversas razones, desde alguna incompatibilidad de la mujer con los métodos hormonales hasta problemas de conciencia o religiosos. Si estás pensando en seguir el método del ritmo, aquí te contamos 15 cosas que debes saber sobre él. 1. Si se usa a la perfección es casi tan seguro como la píldora… Este es un hecho poco conocido. Un estudio llevado a cabo en Alemania, que consistió en el seguimiento de más de 900 mujeres a lo largo de 20 años, resultó en que su efectividad era del 98,2% de los casos, asimilable a los resultados de la píldora, efectiva en el 99% de los casos. 2. … pero ese uso perfecto es muy difícil de lograr… Por la razón de que no sólo depende de lo precisa que sea la medición del ciclo, sino de la regularidad de la mujer en el ciclo mismo. En muchas mujeres el ciclo no es constante: el tiempo que pasa entre el comienzo de la regla hasta la ovulación es tan variable como de dos, y hasta de cuatro semanas. Y una variación de un solo día puede suponer quedarse embarazada. 3. … y éste es el porqué de que casi cualquier otro método sea más efectivo que el ritmo. Por ejemplo, los preservativos tienen una efectividad real del 92%, y la píldora, del 99%. 4. No es lo mismo que el coitus interruptus. Este método, también llamado “la marcha atrás”, se basa en que el hombre retira el pene de la vagina antes de la eyaculación, aunque ambos métodos pueden practicarse simultáneamente. La efectividad del coitus interruptus es apenas de 78%, con lo que el riesgo de embarazo es muy alto. 5. ¿Sabías que el esperma puede sobrevivir hasta cinco días en el interior del cuerpo? De nuevo, este hecho es poco conocido y si la ovulación se produce un día o dos antes de lo esperado… el riesgo está claro, ¿verdad? La realidad es que no es necesario que haya relaciones durante la ovulación para quedarse embarazada: basta con que el esperma siga ahí. 6. Durante el período fértil de la mujer, el coitus interruptus no elimina el riesgo. Teniendo en cuenta lo que decimos en el punto 2, para que haya garantías debe darse un período de abstinencia sexual de una semana entera antes y otra después de la ovulación. De manera que, si no se tienen relaciones durante la menstruación, la abstinencia requerida será solo de dos semanas al mes. 7. Hay varias maneras diferentes de seguir el método del ritmo. Se puede basar en la medición de la temperatura, en el moco cervical, en el calendario y en el más tradicional de contar los días. Todos ellos se basan en lo mismo, el seguimiento del ciclo menstrual. 8. El método del termómetro Se basa en que durante la ovulación la temperatura del cuerpo aumenta ligeramente. Si, por ejemplo, tu temperatura habitual es de 36,6ºC, durante la ovulación subirá entre 0,2 y 0,6ºC (o sea que es necesario usar un termómetro muy preciso). Esos días de temperatura más elevada son precisamente los fértiles, y es cuando hay que evitar las relaciones sexuales. Hay que señalar que sólo es fiable si la temperatura se toma a primera hora de la mañana, antes de levantarse.

9. El método del moco cervical Se basa en el control del moco cervical. Durante la ovulación, el flujo vaginal de la mayoría de las mujeres tiene un aspecto lechoso -de color blanquecino o transparente- y es diferente del flujo vaginal habitual. Requiere comprobar diariamente el flujo y anotar cuidadosamente sus características diarias. 10. El método del calendario. Consiste en usar un calendario para el seguimiento de los ciclos, lo que teóricamente permite predecir los días fértiles. Lo generalmente recomendado es controlar los ciclos al menos seis meses antes de adoptar el método… Y esto supone prescindir de las relaciones todos esos meses, o bien usar otro método, como preservativos. 11. Hay apps de ayuda, pero no parecen ser demasiado seguras. Hoy por hoy, no existe ninguna aplicación de ayuda que ofrezca especial seguridad. De hecho, en Suecia hubo una queja de 38 mujeres contra una app cuyo uso no evitó el embarazo de todas ellas. De momento, esto está por llegar. 12. La combinación de pos tres sistemas: temperatura, moco cervical y calendario es claramente la mejor forma –o sea, la más segura– de seguir el método del ritmo. Pero debe tenerse en cuenta que decir “más segura” es relativo: la efectividad no0 pasa de entre el 76 y el 88%. 13. No protege frente a las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Aunque esto también sucede con otros métodos (como la píldora o cualquiera que no sea de barrera, como los preservativos) conviene recalcarlo. La alarmante razón para hacerlo es que existe un repunte de las ETS en la sociedad occidental. 14. Requiere una regularidad real en los ciclos. Por ejemplo, no puede usarlo una mujer con síndrome de ovarios poliquísticos, o con cualquier otro trastorno que provoque irregularidad en las reglas. 15. No es precisamente el mejor método. Incluso aunque conozcas muy bien tu propio cuerpo y seas muy cuidadosa, cualquier médico te recomendará algún otro método, porque el del ritmo es poco seguro. Como decíamos al principio, la oferta es amplia y seguro que tu ginecólogo te podrá proponer alternativas mucho mejores.

Los métodos anticonceptivos son aquellos que evitan un embarazo no deseado. Hace muchos años, la mayoría de la gente recurría a métodos naturales con el método Ogino (calcular los días fértiles del ciclo para evitar tener relaciones en ellos) o la marcha atrás (evitar la eyaculación dentro e la vagina). Sin embargo, ninguno de estos dos métodos es totalmente eficaz, ya que son muchas las cosas que pueden fallar en ambos casos. Por eso, desde hace tiempo se recurre a métodos cuya eficacia ronda el 97-99% si se emplean adecuadamente, como los preservativos, la píldora, el DIU, los parches, etc.

A pesar de que se sabe que la marcha atrás no es eficaz y puede acabar en un embarazo no deseado, son muchas las parejas que los siguen usando porque piensan que en el líquido preseminal, es decir, el que sale antes de eyacular, no hay espermatozoides. Pero es una creencia falsa en parte porque, si bien este líquido no contiene espermatozoides como tal, sí puede entrar en contacto con esperma que se haya quedado de eyaculaciones previas y llevarlos consigo dentro de la vagina.

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Embarazo con ansiedad

Quitarle importancia a la ansiedad que muchas mujeres sufren durante el embarazo no sirve de nada. Es más, lo único que va a hacer es perjudicar a la madre en cuestión y al feto. De hecho, existen algunos estudios en los que se asocia de manera significativa la ansiedad materna con problemas emocionales y de conducta en la infancia.

Por lo tanto, el líquido preseminal o fluido preeyaculatorio, secretado por las glándulas de Cowper y Littre, que se localizan bajo la próstata, es una secreción viscosa e incolora que se expulsa en pequeñas cantidades durante la excitación sexual y antes de la eyaculación para ayudar a neutralizar el ambiente ácido de la uretra, pero también para proteger al esperma y lograr que alcance su objetivo, que no contiene espermatozoides, pero que sí puede arrastrar consigo espermatozoides residuales. Por eso, las posibilidades de embarazo mediante la marcha atrás son mínimas, pero existen.

De hecho, no es tan raro que los espermatozoides queden retenidos en la uretra tras la primera eyaculación y, posteriormente, salgan con el líquido preseminal al excitarse el hombre de nuevo, por lo que estas posibilidades aumentan si se mantienen relaciones sexuales varias veces seguidas. Para evitarlo, los expertos, además de usar métodos anticonceptivos eficaces, recomiendan orinar entre una y otra eyaculación para expulsar los espermatozoides que se hayan podido quedar en la uretra. No obstante, sigue siendo más eficaz el usar métodos anticonceptivos como los preservativos, que también evitan el contagio de una enfermedad de transmisión sexual.

No todas las eyaculaciones son iguales

Además de saber que el líquido preseminal puede arrastrar semen de eyaculaciones anteriores, es importante saber que la primera eyaculación es la que mayor recuento de espermatozoides y mayor movilidad de estos tiene y, por tanto, la mejor para la fecundación. Por lo tanto, la que más restos de esperma puede dejar en la uretra.

Esto se explica por una cuestión biológica y de supervivencia: la primera finalidad de la eyaculación es fecundar el óvulo; la segunda, que otro varón no pueda hacerlo. Por eso, esta primera eyaculación siempre presenta más esperma y de mejor calidad que la segunda. Además, cuenta con componentes como fosfatasa ácida, ácido nítrico, magnesio y zinc, que protegen a los espermatozoides y les aportan mayor movilidad para lograr llegar al óvulo. Mientras que la segunda fase de la eyaculación tiene un menor volumen puesto que su objetivo es que otros espermatozoides que entren después no fecunden al óvulo, por lo que ese líquido contiene secreciones con componentes negativos para las características seminales y los espermatozoides.

En resumen, aunque no es fácil, es posible quedarse embarazada con el líquido preseminal, sobre todo si mantienes relaciones sexuales sin protección en los días fértiles, es decir, aquellos en los que el óvulo es liberado de uno de los dos ovarios y espera a la posible llegada de un espermatozoide. Esos días, el flujo vaginal tiene una consistencia especial que ayuda a los espermatozoides a llegar hasta el óvulo a través de las trompas de Falopio, por lo que todo el organismo favorece la fecundación. Por eso, si mantienes relaciones sin usar anticonceptivos eficaces en esos días, y recurriendo solo a la marcha atrás, tienes muchas más posibilidades de quedarte embarazada.

Y, aunque seas muy regular, el estrés o alguna variación hormonal pueden hacer que ovules antes o después, por lo que tampoco debes fiarte del método Ogino para evitar un embarazo. Si no quieres quedarte embarazada, lo mejor es que uses un método anticonceptivo de barrera u hormonal eficaz.

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