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Embarazo barriga dura

Tabla de contenidos

Embarazo semana 36: Notas contracciones a todas horas

  • En la semana 36 de embarazo el bebé sigue considerándose prematuro. Ya sabes que el límite de la prematuridad está en la semana 37. Sin embargo con 36 semanas ya no se frena el parto… Puedes notar muchas contracciones y molestias vaginales: lo normal es que el niño se haya encajado en la pelvis. Te harán el cultivo recto-vaginal para descartar que tengas el germen estreptococo agalactiae.

Semana 36 de embarazo: cambios en el bebé

  • El bebé pesa unos 2.750 gramos y mide 46 centímetros en la semana 36 de embarazo. El niño sigue desarrollándose y ganando peso.
  • Su proceso de madurez neurológica continúa. Con 36 semanas de gestación todavía se le considera un feto prematuro. El bebé sigue moviéndose, lo notarás a diario, pero es raro que logre darse la vuelta dentro del útero materno.

36 semanas de embarazo: cambios en la madre

  • Notarás la tripa más baja debido al encajamiento del feto en la pelvis y probablemente empiecen a disminuir los dolores costales y el reflujo gastroesofágico tras las comidas.
  • Sigues durmiendo mal y la espalda puede dolerte debido a la lumbalgia producida por el peso de la tripa. Amanecerás con la cara y las manos hinchadas, y a medida que pase el día lo que se te hincharán serán los tobillos.

Mucho flujo: «¿Habré roto la bolsa?»

Notarás mucho flujo vaginal y a veces no sabrás si has roto la bolsa. Debes saber que el líquido amniótico es transparente y acuoso (a no ser que sea meconio, de color verde) y el flujo vaginal normal es más mucoso de color blanquecino. Durante el embarazo es normal estar siempre húmeda debido al aumento del trasudado vaginal.

Falsas contracciones de parto: las Braxton Hicks

Puedes notar que la tripa se pone dura de forma irregular, sobre todo cuando caminas o subes escaleras. Son las falsas contracciones o contracciones de Braxton Hicks. No las debes confundir con las contracciones del parto porque las contracciones de Braxton Hicks:

  • No son rítmicas
  • No son regulares
  • No van aumentando de intensidad
  • No son dolorosas
  • Sí puedes notar molestias en diferentes partes del abdomen, en las ingles o en la espalda.

Semana 36 de embarazo: pruebas diagnósticas

Importante, el cultivo recto-vaginal

Ahora, en la semana 36 de embarazo, es el momento de hacerte el cultivo recto-vaginal. ¿Cómo se realiza esta prueba? Te extraen unas muestras con unas torundas de la entrada de la vagina (llamado introito vaginal) y del recto (a través del ano). ¿Por qué se hace este cultivo? Esta prueba sirve para descartar la presencia del germen estreptococo agalactiae, que forma parte de la flora vaginal de muchas mujeres sin causarles ningún tipo de síntoma ni signo (picor, escozor o aumento de flujo). Pero si el bebé entra en contacto con el estreptococo agalactiae en el momento del parto, puede infectarse y tener una sepsis o una meningitis. Por eso es importante detectar qué mujeres son portadoras de este germen para ponerles un antibiótico intravenoso en el momento del parto, a ser posible antes de la rotura de la bolsa amniótica.

¿Cómo está tu cuello del útero?

Si notas contracciones, aunque estas sean del tipo de Braxton-Hicks, habría que hacerte una exploración cervical para ver las características de tu cuello del útero. No sólo se valora la dilatación del cérvix, sino también:

  • La consistencia: duro o blando
  • La posición: posterior o centrado
  • El borramiento cervical: El borramiento del cuello uterino valora el grado de acortamiento del cérvix y suele producirse antes que la dilatación, sobre todo en gestantes primíparas). En embarazadas con partos previos, el cérvix se queda muy engrosado, por lo que su borramiento se produce al mismo tiempo que la dilatación.

Conclusión: Se dice que un cuello está sin modificar cuando está posterior, duro, cerrado y largo. A medida que el cuello se va modificando, se va ablandando, acortando, centrando y abriendo. Esta terminología la emplearán tu ginecólogo o matrona cuando te exploren.

Si estás embarazada, seguramente hayas notado que a veces la barriga se pone dura o tensa, incluso desde las primeras semanas de embarazo. Muchas mujeres se asustan cuando sucede, ya que a veces esta sensación es acompañada de dolor o incomodidad.

Te contaremos a qué se debe que la panza se ponga dura en el embarazo o que se produzcan contracciones, algo absolutamente normal durante la gestación. Dependiendo del momento en el que se producen, su función es diferente y provocan sensaciones diferentes.

En el primer trimestre

Es posible que en el primer trimestre notes tensión en el bajo vientre o en ocasiones una especie de bulto duro sobre un lado del abdomen.

Se debe a que el útero empieza a estirarse para albergar al bebé que crece dentro de ti realizando pequeñas contracciones. Siempre que estas contracciones del útero no estén acompañadas de dolor intenso (que podría ser síntoma de embarazo ectópico) o pérdidas de sangre, no hay de qué preocuparse.

A partir del segundo trimestre

El útero es un músculo que crece constantemente durante el embarazo hasta multiplicar varias veces su tamaño. Hacia el final del embarazo tendrá la función de ayudar a expulsar al bebé para que pueda nacer. Para ello, realiza algunas prácticas o lo que se conocen como contracciones de Braxton Kicks o «contracciones falsas», con las que el útero se prepara para el momento del parto, y que son diferentes a las verdaderas contracciones de parto.

A partir de la segunda mitad del embarazo comenzarás a notar las contracciones con mayor frecuencia a medida que avanza la gestación. Algunas mujeres no se dan cuenta de ello ni tampoco experimentan dolor, mientras que para otras resultan bastante molestas.

Son especialmente dolorosas e incómodas si se producen por los movimientos del bebé dentro del útero, haciendo que la barriga adquiera formas muy curiosas: por ejemplo, en forma de pico, de ola o desplazada completamente hacia un lado.

En ocasiones puede que al producirse el endurecimiento de la barriga sientas también dolor en la ingle o en la entrepierna al involucrar también los ligamentos de esta zona.

Puede que sobretodo notes que la barriga se pone dura por las noches cuando estás acostada y tranquila y eres más consciente de las sensación de tu cuerpo.

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¿Cuándo debo preocuparme?

Consulta con tu médico si:

  • Las contracciones son muy frecuentes: se repiten varias veces al día con intervalos de poco tiempo (aproximadamente cuatro en una hora)

  • Las contracciones son muy intensas y dolorosas.

  • Están acompañadas de pérdidas de sangre, tapón mucoso o líquido amniótico.

  • Si tienes algún otro signo de parto.

En Bebés y más | Contracciones de Braxton Hicks: qué son, cuál es su función y cómo las sentiré, ¿Sabes que tendrás seis tipos de contracciones durante el embarazo? Te enseñamos a reconocerlas

¿Qué ocurre en las 36 semanas de embarazo? ¿Cómo cambia mi cuerpo en la semana 36? ¿Cómo crece y se desarrolla mi bebé? En la semana 36 el nacimiento del bebé aún es considerado prematuro, pero sus órganos internos y el cerebro ya están desarrollados y listos para funcionar en el exterior, por lo que tu pequeño está ya casi listo para salir.

De nacer nazca en las 36 semanas de embarazo, tu bebé será considerado prematuro

Es normal que en la semana 36 de embarazo puedes sentirte un poco ansiosa y se te dificulte dormir debido a la incomodidad de la panza y la preocupaciones, pero ya te quedan tan solo cuatro semanas o quizás menos para tener a tu bebé entre tus brazos, así que intenta relajarte.

Para este momento puede ser que estés viendo a tu médico mucho más seguido y quiera realizarte algunos estudios finales para cerciorarse que en el momento del parto todo saldrá de maravilla. Recuerda que si aún te queda alguna duda debes aclararlas con tu médico que debe estar allí siempre para responderlas.

Te brindamos toda la información que necesitas saber sobre la semana 36, los cambios que puedes experimentar en tu cuerpo, cómo va creciendo tu bebé y te ayudamos a despejar todas las dudas.

36 Semanas de embarazo ¡Ya no se mueve tanto!

Una vez se termine la semana 36, tu bebé nacerá a término por lo que ya puedes sentirte más tranquila.

En las 36 semanas de embarazo tu bebé continúa creciendo y madurando sus órganos pronto para salir al mundo. Lo más probable es que para este momento ya esté ubicado en la posición más indicada para nacer, con la cabecita hacia abajo. Aunque todavía lo sentirás moverse, en esta semana puede que no logre darse la vuelta debido a lo grande que está ahora y el poco espacio que dispone dentro del útero materno.

En la visita médica de esta semana deberás realizarte un cultivo recto vaginal para descartar que tengas el germen Streptococo Agalactiae que puede causar una infección generalizada en el bebé durante el momento del pato. Tranquila, esto solo es una prueba de rutina.

¿Te sientes ansiosa? ¿Sueñas con el momento del parto? Sabemos que no puedes dejar de pensar en el nacimiento de tu bebé, pero es importante que mantengas la calma y te olvides un poco de eso. Conversar con una amiga o familiar que tenga un bebé es una excelente opción para que también te tranquilices un poco. Escuchar la experiencia de alguien que acaba de pasar por el embarazo y el parto te va a tranquilizar, así que no dudes en invitar a una merienda en tu casa a las recientes mamás.

¿Qué pasa con mi bebé en las 36 semanas de embarazo?

Tu bebé está adquiriendo cada vez más peso, alrededor de 30 gramos cada día. La grasa que está generando lo ayudará a mantener el calor cuando salga de tu cálido vientre, además su piel luce más rosa y lisa. Su cara está completamente redondeada, esto es parte gracias a que sus músculos de succión ya están desarrollados y listos para trabajar.

En la semana 36 la piel del bebé empieza a hacerse más rosada gracias a sus acúmulos de grasa

Los movimientos de tu bebé en esta semana son mucho más lentos, debido al poco espacio que tiene para moverse, pero esto no quiere decir que lo sientas menos. De hecho, debes estar muy vigilante al movimiento del bebé y reportar a tu médico si lo dejaste de sentir.

Durante esta semana 36 tu bebé traga líquido amniótico junto al vello que ha perdido de su cuerpo, esto será lo que evacué en su primera secreción y tendrá un color negro y verdoso, por lo que no debes preocuparte ante esto.

Última semana de prematuridad

De nacer durante esta semana sería considerado un parto prematuro, pero como todos sus órganos ya están prácticamente listos para funcionar fuera del vientre materno, su salud no correría ningún riesgo. Lo que sí necesitaría es ganar más peso porque sería un poco más pequeño que los demás.

Al finalizar esta semana, el bebé habrá llegado a término, esto quieres decir que los bebés que nacen antes de las 37 semanas se consideran prematuros y los que nacen entre las 37 y las 42 semanas, a término.

Los huesos de su cráneo son flexibles

Los huesos de la cabecita de tu bebé están plenamente formados durante la semana 36 de embarazo, pero no están unidos aún. Los huesos del cráneo son muy flexibles y la estructura no está cerrada por completo para facilitar el paso del bebé por el cuello del útero y la pelvis de tal forma que, al salir por la vía de parto, no se lastime el bebé ni a ti.

Estos huesos aún flexibles se fundirán poco a poco durante su primer año de vida.

El bebé esta preparándose para nacer, por eso ya se encuentra en posición cefálica, la ideal para el parto.

¿En las 36 semanas de embarazo cuánto mide el bebé?

En las 36 semanas de embarazo tu bebé ya debe estar midiendo aproximadamente unos 47,5 centímetros desde la cabeza a los talones. Para que te hagas una idea, es de largo como una lechuga romana. Su peso también ha aumentado.

En este momento se debe encontrar alrededor de los 2,7 kilos.

¿Cómo cambia mi cuerpo en las 36 semanas de embarazo?

En la semana 36 de embarazo te sientes mucho más grande y un poco torpe, pues puedes perder el equilibrio con mayor facilidad y te cuesta realizar algunas cosas que suelen ser rutinarias como alcanzar algo que se te haya caído al piso o sujetarte las trenzas de los zapatos.

No es para menos, en la semana 36 de embarazo ya tienes alrededor de 12 o 13 kilos más de peso que lo que tenías al comenzar el embarazo y al terminar la gestación puedes llegar a aumentar un kilo más.

A estas alturas del embarazo es muy probable que hayas ganado unos 9 o 13 kg

El peso que has ganado hasta ahora no sólo se debe al aumento de peso del bebé, la placenta, el líquido amniótico, y el progresivo aumento del útero también representa un peso importante. Aunque no lo creas, la retención de líquido en las extremidades o edemas, debido a la dificultad en el retorno venoso, también forman parte del peso total.

A partir de la semana 36 también es muy común notar que la panza se pone dura de vez en cuando, en especial cuando realizas movimientos como caminar o subir las escaleras, se tratan de contracciones falsas o contracciones de Braxton Hicks.

Síntomas de la mujer en las 36 semanas de embarazo

En la semana 36 puede producirse el encajamiento del bebé, que es cuando la cabeza del bebé desciende a la parte baja de la pelvis en preparación al parto. Este proceso puede provocar una sensación presión en el vientre y las partes íntimas, así como mayor dificultad para caminar y orinar.

Algunas mujeres dicen que el encajamiento del bebé se siente como si llevarán una bola de boliche entre las piernas, o como si el bebé fuera a salir en cualquier momento ¡pero tranquila! eso no sucederá.

Veamos cuales son los síntomas más frecuentes que puedes experimentar durante la semana 36 de embarazo:

  • ¿Notas que estás muy despistada últimamente? Que se te olviden algunas las cosas es totalmente normal durante el último trimestre. Además de sentirte abrumada por el parto, también puedes estar un poco distraída por los grandes cambios que implica la maternidad, y muy cansada, si no puedes dormir bien por las noches.
  • ¿Tienes mucha acidez? La acidez estomacal puede agravarse en estas semanas debido a la presión de útero sobre el estómago el cual se desplaza hacia arriba. La acidez se produce cuando la válvula que mantiene los ácidos fuera del esófago se relaja (algo común en el embarazo) y por ende los ácidos suben, pasan por el tracto digestivo y producen una sensación de ardor.
  • En la semana 36 puedes notar hinchazón en tus piernas y pies por la retención de líquidos. Contrario a lo que puedas pensar, dejar de beber agua sólo puede empeorar el problema, así que no deje de tomar agua, camina todos los días y eleva tu piernas para disminuir la hinchazón.
  • También puedes sentir en esta semana que se endurece tu barriga en algunos momentos. Estas son pequeñas contracciones que te preparan para las contracciones reales que están por venir en las próximas semanas. Sin embargo, debes estar muy atenta a las señales y si sientes contracciones muy seguidas debes llamar a tu médico porque puede ser que tu parto se haya adelantado.

Insomnio en el tercer trimestre

A estas alturas del embarazo es muy probable que estés durmiendo mal porque el aumento de volumen de tu cuerpo no te permite adoptar la postura habitual con la que acostumbras dormir. Si eres de las que está acostumbrada a dormir boca arriba, es decir en posición decúbito supino, tal vez estés pasando muchas noches de insomnio en esta etapa

Además de resultar incomoda por el tamaño de la panza, si permaneces mucho tiempo en esta posición puedes sentir mareos o que te falta el aire, ya que esta posición favorece la compresión vascular de la vena cava, por lo que puede provocar estés hipotensa.

La postura para dormir recomendada por todos los médicos es de costado, sobre el lado izquierdo con las piernas encogidas y una almohada entre ellas, así estarás más cómoda y facilitarás el flujo sanguíneo. Si en cambio prefieres dormir boca abajo, te darás cuenta de que es prácticamente imposible.

Para más información y recomendaciones te recomendamos leer: Insomnio en el embarazo: Tercer trimestre ¿qué hacer con esto?

Lo ideal es procurar descansar de lado para facilitar el flujo sanguíneo y el intercambio de oxigeno entre la mamá y el bebé.

Dieta y alimentación de la semana 36

¿La acidez te impide dormir bien? ¿Es estreñimiento está haciendo de las suyas estas semanas? Estas últimas semanas de embarazo son un momento emocionante, pero también de muchas molestias y preocupaciones que pueden impedirte dormir y provocar insomnio algunas noches.

¡Come bien para dormir tranquila!

Para combatir la acidez, el estreñimiento y asegurarte de que tu alimentación sea la adecuada para poder dormir bien y descansar (en lugar de pasar las noches en vela), a continuación te compartimos algunos consejos sencillos que puedes poner en práctica en lo que queda de embarazo:

  • Reduce al máximo los alimentos grasos y picantes, así como la ingesta de chocolate, cítricos y café.
  • ¡Haz comidas ligeras! Aunque comer mucho durante la cena puede darte sueño, también puede prolongar la digestión, por lo que puede interrumpir los ciclos del sueño. Intenta en cambio, hacer la comida más grande antes de la media tarde y comer una cena ligera.
  • Realiza comidas pequeñas pero frecuentes, para quedar satisfecha, y come despacio, masticando bien cada bocado.
  • La hinchazón, aunque parezca extraño, se reduce bebiendo más agua durante el día y disminuyendo el consumo de sal y de comidas saladas, como las aceitunas y los frutos secos con sal.
  • Toma un bocadillo por la noche. Además de la cena (o en su lugar), prueba comer un tentempié ligero como galletas con queso y una pieza de fruta, o yogur bajo en grasa con pan tostado y mantequilla de manzana. Luego, espera una hora antes de acostarte. Este tipo de bocadillos se digieren rápidamente para que puedas descansar.

Si tras seguir todos estos consejos notas que acumulas gases y no logras expulsas con facilidad, come frecuentemente para no dejar a tu estómago vacío, permanece sentada derecha y erguida mientras comes y evita acostarte inmediatamente después de comer. Lo ideal es que esperes al menos media hora.

A las 36 semanas de embarazo, la alimentación cumple un papel fundamental en la calidad del sueño.

Recomendaciones y cuidados para las 36 semanas de embarazo

En las 36 semanas de embarazo los preparativos son claves, es por ello que debes ir planificando todo lo que llevarás al hospital o la clínica para el día del parto. Te compartimos algunas sugerencias y cuidados ideales para esta semana 36:

  • Camina constantemente para evitar los calambres en las piernas. Debes hacerlo lentamente y en periodos cortos para que no te canses mucho.
  • Si aún no has decidido el nombre de tu bebé es hora de que lo hagas, ya al terminar la semana 36 de embarazo tu bebé ya no es considerado prematuro para nacer por lo que en cualquier momento pueden llegar las contracciones.
  • Verifica que la maleta de tu bebé y la tuya que debes haber preparado para ir al centro de salud tenga todo lo necesario. Un breve repaso te tranquilizará un poco al momento de salir al hospital.
  • Elige una película cómica y acuéstate a verla con tu pareja. Recuerda que cuando llegue el bebé tendrás menos tiempo de hacer cosas junto a tu pareja mientras se adaptan al cambio, por lo que no desaproveches los días que te quedan.
  • Si la acidez es todavía un problema, recuerda seguir comiendo en pequeñas proporciones y más veces al día. Alrededor de 5 veces.
  • Continúa conversando con tu bebé en todo momento. En este periodo él está mucho más apretadito, por lo que una caricia a tu panza puede sentirla mucho más.

Consultas médicas y pruebas diagnósticas

Al comenzar la semana 36 es probable que tu médico ginecólogo quiera verte cada dos semanas para hacer un seguimiento del embarazo hasta el momento del parto. En cada visita te tomarán la tensión arterial y te pesarán, además el médico te pedirá que prestes atención a los movimientos del bebé y cuentes cuántas veces los sientes en el día para poder controlar su nivel de actividad.

Entre las semanas 36 y 37 de embarazo se realiza una prueba de cultivo vaginal para descartar la presencia de la bacteria Streptococo agalactiae. Además se realizar la analítica del tercer trimestre en caso de no haberla realizado en las semanas anteriores.

Prueba de cultivo vaginal

La prueba de cultivo vaginal que se realiza durante estas semanas consiste en tomar una pequeña muestra pasando un palito similar a un bastoncillo de algodón, por la vagina y el recto para descartar la presencia del germen Streptococo agalactiae. Aunque esta bacteria puede estar presente en la flora vaginal de la mujer sin causar ningún tipo de infección o molestia, si está presente durante el parto, sí puede causarle complicaciones al bebé recién nacido, (como neumonía, meningitis…) o una infección generalizada (sepsis) potencialmente grave.

Se estima que entre el 10 y 30% de las mujeres embarazadas que poseen esta bacteria desconocen su presencia, por lo que es importante realizar esta prueba. En caso de dar positivo, a la futura mamá se le administrará antibióticos intravenosos durante el parto para evitar el contagio de la bacteria en el recién nacido.

Es importante que el médico realice una prueba para comprobar las bacterias que hay en la vagina y descartar la presencia de Streptococo (B).

Preguntas frecuentes en las 36 semanas de embarazo

Queremos responder todas las dudas que tengas durante esta semana, por lo que hicimos una selección de las preguntas más frecuentes que se hacen las futuras mamás en las 36 semanas de embarazo.

¿Cuántos meses de embarazo tengo en la semana 36?

En las 36 semanas de embarazo estás en la segunda semana del octavo mes de embarazo. Aunque un nacimiento en esta semana aún se considera prematuro, falta muy poco para que tengas a tu bebé entre tus brazos.

¿A las 36 semanas de embarazo tengo que realizarme una ecografía?

No. Si ya te realizaste tu ecografía del tercer trimestre hace un par de semanas no hay necesidad de repetir el estudio, a menos que tu médico quiera monitorear alguna situación particular.

Sin embargo, si no te has realizado esta ecografía aún entonces estás a tiempo. Allí se busca evaluar el crecimiento del bebé, la posición que tiene y el correcto funcionamiento del cordón umbilical, así como la posición de la placenta para determinar si está lista para el parto.

¿Cuál es la posición del bebé a las 36 semanas de gestación?

En las 36 semanas de embarazo tu bebé ya debe estar listo para salir en posición cefálica y quizás en esta semana busca encajarse. Esto ocurre cuando la parte superior de la cabeza de tu bebé ya sobrepasó el estrecho superior de la pelvis, por lo que pronto estará listo para venir al mundo.

¿Cómo son los movimientos del bebé en la semana 36?

Es probable que hayas notado que tu bebé ya tiene una rutina en sus movimientos. Ante algunas voces o mientras estás relajada se mueve muchísimo más que cuando estás en movimiento, por lo que tu médico te podría pedir que cuentes los movimientos de tu pequeño mientras estés en reposo para verificar que siguen con la misma intensidad y ritmo de siempre.

Nota: Es importante destacar que cada bebé se desarrolla a un ritmo diferente, los expertos afirman que incluso esto sucede cuando el bebé está en el útero. Esta página está creada para ofrecerte una guía general de cómo evoluciona un embarazo y como se desarrolla un bebé. Cada embarazo es particular. Ante cualquier duda, pregunta o inconveniente consulta con tú médico. ¿Qué te ha sucedido en esta semana? Deja una pregunta o comentario sobre tú embarazo

Al igual que son muchos los síntomas que se experimentan cuando se está esperando un bebé, también las mujeres no dudan en advertir que se les pone la barriga dura durante el embarazo. Una situación esta que, en muchos casos, les crea una gran angustia y que les lleva a preocuparse, ya que creen que puede ser debido a que algo no está yendo bien.

Precisamente para poder ayudarles a estar tranquilas y sin estrés, a continuación, vamos a explicar si es algo normal que se les endurezca y también los motivos de que eso suceda.

La causa de que la esté la barriga dura durante el embarazo

Las distintas contracciones, las responsables

Lo primero que deben tener claro las futuras mamás es que es normal que la barriga adquiera esa dureza mencionada. Luego, deben saber que eso es debido a las contracciones que van teniendo durante la gestación. Contracciones que experimenta el cuerpo y que vienen a dejar patente que este se está preparando tanto para que el embarazo avance adecuadamente como para afrontar el momento del parto.

La dureza de la barriga en cada trimestre

Una vez que hemos podido dejar patente que esas contracciones son algo normal, llega el momento de descubrirlas durante cada etapa del embarazo, cómo se manifiestan y cómo provocan esa dureza que nos ocupa:

Primer trimestre

Durante los tres primeros meses de gestación la mujer va a sentir una leve dureza de su barriga. Esto se produce porque tienen lugar pequeñas contracciones, que puede ni llegar a sentir, cuyo objetivo es conseguir que el útero vaya aumentando su tamaño. Esta es la manera de que pueda acoger al feto durante el crecimiento que experimentará durante los meses que tiene por delante.

Es importante recalcar que algunas féminas sí pueden sentir esas leves contracciones. No obstante, deben estar tranquilas y no preocuparse. Únicamente deberán estar alertas respecto a si, además, tienen sangrados o sufren mucho dolor. Y es que en estas situaciones tendrían que acudir al médico pues podrían indicar que algo no va bien en la gestación.

Segundo trimestre

Durante esta segunda etapa del embarazo la barriga se endurece como consecuencia de las llamadas contracciones de Braxton Hicks. Estas son sinónimo de que el cuerpo sigue preparándose para continuar con el crecimiento del feto y también para afrontar la llegada del parto.

Esas, que algunas mujeres llegan a confundir con las contracciones que anuncian que el alumbramiento es inminente, se van a producir con más frecuencia y, en algunos casos, pueden llegar a generar molestias e incluso dolor.

Es más, traerán consigo el endurecimiento excesivo de la barriga, el que esta adquiera una nueva forma e incluso ciertas molestias en la zona de la ingle.

Tercer trimestre

En esta recta final del embarazo las mencionadas contracciones de Braxton Hicks van a incrementar su presencia y las consecuencias que traen consigo.

Además, hay que tener que el hecho de que la mujer sufra las llamadas contracciones de colocación también van a llevar a que su barriga se endurezca mucho más. Esas contracciones suelen producirse a partir de la semana 35 y, como su propio nombre indica, tienen como objetivo permitir que el bebé se vaya colocando adecuadamente para venir al mundo. Esto sin pasar por alto que también contribuyen a que el útero se prepare para ese alumbramiento que va a tener lugar en poco tiempo.

Otros datos de interés

Se puede notar más dura por la noche

Aunque los datos que te hemos dado a conocer hasta ahora son los más relevantes sobre el porqué la barriga se pone dura en el embarazo, hay otros que también merece la pena descubrir. Nos estamos refiriendo a los siguientes:

  • Es muy frecuente que esa sensación de dureza se sienta mucho más por la noche y también cuando la mujer está tumbada. En concreto, esto sucede, sobre todo, en el tercer trimestre.
  • Las llamadas contracciones de colocación podemos exponer que también son calificadas como ejercicios prenatales.
  • Será necesario que la mujer acuda al médico si además de sentir la barriga dura, sufre contracciones muy dolorosas, que son especialmente intensas e incluso si van acompañadas de otros síntomas o incluso signos de parto. En esos casos, será el doctor el que deberá descubrir qué situación está provocando todo eso.

5 señales de alerta en el embarazo

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¿Estás embarazada? Tal vez hagas parte del grupo de futuras mamás que se preocupan ante el más mínimo cambio o dolor. O quizás, eres de las que piensa que cualquier cambio es normal. ¡Ten cuidado! No es bueno ignorar ciertas señales de alarma que pueden indicar que algo anda mal con tu embarazo. Aquí te presentamos algunas de las más comunes para que sepas cuando es importante ir al médico de inmediato.

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Cuando estás embarazada, tu cuerpo pasa naturalmente por una serie de cambios (puedes leer sobre los cambios, mes por mes, en nuestra serie de artículo que empiezan aquí). Es normal que te sientas diferente, que te den náuseas o que de repente sientas algún malestar estomacal. Algunas futuras mamás sienten que si se quejan todo el tiempo las van a considerar consentidas o lloronas. Otras, en cambio, van al médico ante la más mínima molestia. ¿Cómo puedes saber cuando hay algún síntoma o molestia que no se debe ignorar porque puede indicar algún problema?

¿Cuáles problemas durante el embarazo requieren una visita al médico?

Para evitar complicaciones durante tu embarazo, presta atención a las principales señales de alerta para que no dudes en ir al médico si se presentan.

1. Sangrado en cualquier momento

Durante el primero, segundo o tercer trimestre del embarazo, la sangre es una signo que no debe pasarse por alto. El sangrado puede significar varias cosas, dependiendo de cómo se presenta. Si hay sangrado durante el primer trimestre del embarazo con dolor abdominal puede tratarse de un embarazo ectópico, el cual es grave y debe atenderse de forma inmediata. El sangrado abundante puede ser la señal de un aborto espontáneo durante el primer trimestre y la primera parte del segundo trimestre. ¿Qué pasa si sangras durante el tercer trimestre de tu embarazo? Puede tratarse de un desprendimiento de la placenta. Lo importante es que recuerdes que el sangrado siempre es algo serio. Si te sucede, no dudes en ir de inmediato al médico o a la sala de emergencia para recibir atención lo más pronto posible.

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2. La actividad del bebé disminuye

La mayoría de las mamás se ponen felices porque sienten a su bebé moviéndose y dando patadas en el abdomen. ¡Es la prueba de que tienes un ser humano desarrollándose dentro de ti! Por eso, si de repente su nivel de actividad disminuye, prende las alarmas. Cuando el bebé no se mueve lo suficiente puede ser que no esté recibiendo el oxígeno y los nutrientes que necesita de la placenta.

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3. Contracciones en la primera parte del tercer trimestre

Las contracciones se deben presentar cuando el bebé está listo para nacer. Por eso, si sientes contracciones antes de tiempo – en la primera parte del tercer trimestre de tu embarazo – no dudes en ir al médico. Pueden ser un signo de parto prematuro o parto falso (conocidas como contracciones Braxton–Hicks) y sólo tu médico puede detenerlas. ¡No esperes! Puedes poner en riesgo la salud de tu bebé.

4. Dolor de cabeza severo, dolor abdominal, problemas con la vista y retención de líquidos (hinchazón)

Estos síntomas pueden indicar pre-eclampsia, una condición grave que puede presentarse después de la semana 20 de embarazo que incluye presión arterial elevada. Consulta con tu médico inmediatamente, ya que puede ser fatal. El buen cuidado prenatal contribuye a prevenirla.

5. Síntomas de influenza

Cuando estás embarazada, el sistema inmunológico es más vulnerable que el de las mujeres que no están embarazadas y podrías contraer la influenza durante la época en que ésta se presenta y tu riesgo de complicaciones es mayor. Si tienes dolor de garganta, congestión nasal, diarrea, náuseas, vómito y fiebre, habla con tu médico tan pronto y te aparezcan los síntomas, especialmente si tienes fiebre elevada. Pregúntale a tu médico acerca de la vacuna para la influenza. Siempre es mejor prevenir.

No ignores estas señales de alerta durante tu embarazo. Actuar a tiempo puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Punzadas en el bajo vientre, tirones, el ombligo que se estira y sobresale como un botón… A medida que aumenta el tamaño de la tripa, es normal que aparezcan ciertas molestias que los médicos definen como inespecíficas, es decir asociadas con el embarazo sano. Eso no quiere decir que en ocasiones, no sean realmente incómodas o que no causen cierta ansiedad, ya que nada inquieta más a una embarazada que sentir dolor en el abdomen. ¿Cómo aliviarlas?

Pinchazos

El aumento de tamaño de la tripa es gradual y muchas mamás ni se enteran, pero otras sienten pinchazos o tirones en el bajo vientre y un dolor parecido al de la regla.

Cómo prevenir o aliviar

  • Conviene levantarse con suavidad, poniéndote de lado y ayudarte de las manos para incorporarte. Los tirones suelen ser más fuertes cuando cambiamos de posición brusca o súbitamente.
  • Los ejercicios de yoga ayudan a estirar y flexibilizar los músculos.
  • Al final del embarazo se puede utilizar una faja para ayudar a soportar al peso extra.

Gases

A veces las molestias propias del embarazo pueden confundirse con problemas intestinales, habituales en la gestación. La digestión se ralentiza y el estómago se comprime por el crecimiento del útero. Los gases, cuando se acumulan, pueden poner la tripa dura y producir dolor, presión o incomodidad. El dolor intestinal suele ir acompañado de acidez, estreñimiento o diarrea.

Cómo prevenir o aliviar
Los gases se expulsan más fácilmente con el movimiento. Caminar a diario es una excelente opción.

¿Contracciones?

El cuerpo se entrena con contracciones de parto durante todo el embarazo, aunque estas no se suelen notar hasta el tercer trimestre. Podemos sentir cómo la barriga se pone dura y notar tirantez (como si la piel se estirara mucho por la zona del ombligo), incomodidad al andar … Son las contracciones de Braxton Hicks, movimientos involuntarios del útero que pueden resultarles molestas pero no suelen causar dolor.

Cómo prevenir o aliviar
Es más frecuente que, por el cansancio, notemos la tripa dura al final del día. Debería bastar un poco de reposo para que vuelva a su estado habitual.

A partir de la semana 20 de embarazo, cuando la mujer nota que la barriga se endurece, es un acto normal que ocurre por la presencia de las contracciones de entrenamiento, llamadas contracciones de Braxton Hicks. Estas contracciones pueden ocurrir varias veces al día y generalmente no causan ningún dolor o incomodidad y por esto no todas las embarazadas se dan cuenta de ellas.

Al contrario de lo que mucha gente piensa, las contracciones no se producen exclusivamente en el momento del parto, sino que pueden sufrirse con diferente intensidad a lo largo de todo el embarazo, pero principalmente con diferencias notables entre el primer y el tercer trimestre.

Por lo regular es más fácil observar este endurecimiento en la noche, cuando la mujer está más descansada y no es necesario hacer nada cuando estas contracciones surgen porque son normales y se espera que ocurran.

Contracciones en el primer trimestre

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¿Puedo tener relaciones si estoy embarazada?

Fuera de las preocupaciones de los síntomas del embarazo y de las cosas que debes o no comer en esta etapa también es normal tener dudas acerca de si se puede o no tener relaciones durante la gestación, puesto que se llega a pensar que puede ser malo para el feto o para la futura madre.

Las contracciones uterinas que provocan que tu panza se ponga dura son debido a que tu útero nunca ha tenido nada dentro e intenta expulsar su contenido.

Todas nuestras vísceras vacías de nuestro cuerpo están preparadas para expulsar su contenido, por ejemplo: el corazón expulsa la sangre, la vejiga expulsa la orina, en el caso del útero, este expulsa la regla y cuando estás embarazada intenta por todos los medios expulsar al embrión. Debido a la hormona progesterona, que es la encargada de que el embarazo prospere, el útero no logra su objetivo.

En la batalla entre el útero y el embrión, el cual no se deja expulsar, si gana el útero, se producen pérdidas de sangre y si no se actúa lo antes posible puede finalizar en aborto.

Cómo se producen las contracciones

Durante el embarazo, el feto crece en el interior del útero. Este órgano es un músculo en forma de bolsa con una abertura estrecha hacia la vagina (el cuello del útero) que, como todo músculo, es capaz de acortar sus fibras al contraerse.

El útero está formado por células musculares lisas, es decir, células musculares que se contraen de forma involuntaria, sin que la mujer pueda controlar cuándo se contraen o se relajan. Estas células tienen receptores específicos para hormonas, que aumentan o disminuyen durante el embarazo, influyendo así en la contracción uterina.

Contracciones en el tercer trimestre

Uno de los motivos por los que la barriga se pone dura en la recta final del embarazo se debe a las contracciones de Braxton-Hicks que se caracterizan por ser irregulares en su intensidad, arrítmicas, poco frecuentes y no llegan a ser dolorosas sino más bien molestas e incómodas; sentirás que el abdomen se endurece y una cierta tensión abdominal cuando aparecen. Suelen durar aproximadamente 30 segundos.

A medida que el embarazo avanza, estas contracciones se van tornando más frecuentes y duraderas, incluso dolorosas. Serás capaz de diferenciarlas de las contracciones de parto, pues son muy diferentes. Las contracciones de parto son muy regulares, suceden cada 2 o 3 minutos y llegan a durar 90 o 120 segundos cada una, sin contar que no pasan desapercibidas porque la mayoría de las veces son dolorosas.

¿Cómo identificar las contracciones de Braxton Hicks?

Estas pueden comenzar desde el primer trimestre o no aparecer hasta el tercero. En cambio, lo común es que las embarazadas experimenten las contracciones de Braxton Hicks en el tercer trimestre. Cuando estas se están produciendo los músculos del útero se contraen aproximadamente entre 30 y 60 minutos, a veces se extienden hasta los dos minutos.

Estas también se llaman contracciones de práctica ya que son una preparación para las contracciones de expulsión y el parto real. Estas te permiten practicar los ejercicios de respiración que enseñan en las clases de preparto.

-Son irregulares en su intensidad

-Son infrecuentes

-Son impredecibles

-No tienen ritmo

-Son más incómodas que dolorosas (aunque hay algunas mujeres que las contracciones de Braxton Hicks las sienten como dolorosas)

-No aumentan en intensidad o frecuencia

-Se disminuyen y después desaparecen por completo

¿Qué provoca las contracciones de Braxton Hicks?

Algunos médicos piensan que estas surgen para tonificar el útero y que promueven el flujo de la sangre a la placenta. No creen que exista relación entre las contracciones de Braxton Hicks y la dilatación de la cerviz, aunque sí que podría tener que ver con el ablandamiento de esta.

-Que la madre o el bebé sean muy activos

-Que alguien toque la barriga de la madre

-Que la vejiga esté llena

-El sexo

-La deshidratación

¿Cómo aminorar los síntomas de las contracciones de Braxton Hicks?

-Si sientes que tu abdomen se tensa, descansa y relájate, acuéstate de lado y monitorea las contracciones por una hora, cambiando de posición. También puede resultar muy útil también levantarse y dar un paseo.

-Toma un baño con agua calentita, como máximo este baño puede durar 30 minutos, no está recomendado más.

-Bebe un par de vasos de agua ya que estas contracciones pueden estar causadas por la deshidratación.

-Bebe una copa caliente de té de hierbas o de leche

Si ninguna de estas recomendaciones te funciona, debes comunicarte con tu médico.

¿Cuándo se debe acudir al obstetra?

-Si la barriga se pone dura varias veces al día (con más de 2 contracciones por hora)

-Si sientes mucho dolor cuando viene la contracción

-Si estás en el final del embarazo

-Si sospechas que se ha iniciado la labor de parto

-Si se presenta fiebre o pérdida de sangre vía vaginal

-Si hay disminuciones en los movimientos del bebé

-En el caso de que no te sientas bien o sientas que algo no va bien lo mejor es ponerte en contacto con tu obstetra para aclarar tus dudas, si por algún motivo no pudieses ponerte en contacto con él lo mejor es acudir a urgencias para que hagan una evaluación.

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Una de las primeras preguntas que se realiza una embarazada al conocer su estado es «¿cuántos kilos es normal subir en el embarazo?» ya que más allá de las razones estéticas, engordar más kilos de los debidos puede ocasionar problemas de salud tanto a la madre como al feto.

El embarazo no es una enfermedad, pero tiene sus síntomas, aunque en cada mujer se manifiestan de una forma distinta. La intensidad de los síntomas del embarazo también se diferencia en las mujeres. No todas sienten los mismo y de la misma manera. Igual que a los bebés, la mujer embarazada es única.

Te explicamos cómo y cuándo saber si estás embarazada según sean tus síntomas.

Los síntomas del embarazo que te dicen cuándo y cómo saber si estás embarazada

Aunque la mejor y más segura forma de saber si estás embarazada sea la analítica de sangre que te pida el médico, hay otras formas que también pueden dar un diagnóstico preciso como es el predictor, una prueba casera de la orina, que se puede adquirir en las farmacias. Aún así, si la prueba sale positiva, es recomendable ir al médico para confirmar tu embarazo.

Aparte de las pruebas, también hay síntomas evidentes que pueden confirmar tu embarazo. Si notas que tienes uno o más síntomas de los listamos abajo, puede que estés en la primera fase de un embarazo:

1- El primer síntoma es que te retrase la menstruación, sobre todo si normalmente la tienes regular. La falta de la regla también puede ser por otros motivos.

2- Cansancio, fatiga y aumento del sueño. En los primeros meses de un embarazo, las mujeres suelen sentirse mucho más cansadas y débiles aunque no exista nada que lo justifique. También sentirán más sueño.

3- Nauseas, mareos y vómitos. La mayoría de las mujeres que están embarazadas comienzan a sentir mareos y nauseas, con o sin vómitos, a partir de los primeros meses del embarazo, pudiendo rechazar algunos alimentos.

4- Aumento de la micción. A partir de la segunda semana del embarazo, muchas mujeres tienen la necesidad de orinar más veces durante el día y la noche.

5- Los pechos se quedan mucho más sensibles. A casi todas las mujeres los pechos se hinchan y se quedan dolorosos principalmente en la zona del pezón. Esta alteración se nota especialmente en la fecha que supuestamente debería venir su menstruación.

6- La aureola del pezón se vuelve de un color más oscuro. También suelen aumentar de tamaño, principalmente en los días que supuestamente debería venir la regla.

7- Molestias por el estreñimiento. Es muy común que ya desde el primer del embarazo la mujer se sienta más estreñida o que presente gases y molestias abdominales.

8- Pequeños dolores o pinchazos en la zona de la pelvis. Algunas mujeres pueden sentir algunos pinchazos en la zona del útero, debido a la implantación del embrión en la pared del útero. Aparte de eso, también podrá presentar un pequeño flujo de sangre.

9- Cambios de humor sin una causa justificada. La mujer suele estar más inestable emocionalmente.

10- Aumento de la temperatura corporal.

11- Aumento del sentido olfativo. Las mujeres suelen estar más sensibles a los olores. Todo les olerá más fuerte.

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