0

Embarazo y frio

¿Sentir frío es un síntoma de embarazo?

Aunque la mayoría de embarazadas afirma sentir más calor, sudores y sofocos desde el momento que se quedan embarazadas, también hay algunas que experimentan frío en estas primeras semanas.

Los cambios hormonales que se sufren desde el momento de la concepción pueden hacer que notes más frío de lo normal, a pesar de estar en un ambiente caliente o en el que nadie más tenga frío.

Normalmente no es en una sensación constante, sino más bien frío repentino ante un cambio brusco de temperatura, lo que indica que tu cuerpo no regula bien su temperatura como hacía antes del embarazo.

Además, esta sensación puede durar solo las primeras semanas o toda la gestación, pero no es preocupante ni indica nada malo. Como decíamos, los cambios hormonales, unidos a una menor actividad, pueden explicar esta desagradable sensación.

Para contrarrestar este frío, puedes seguir estos consejos:

1- Evita los cambios bruscos de temperatura. Ten cuidado con la temperatura a la que regulas la calefacción o el aire acondicionado para no pasar de mucho frío a mucho calor de repente.

2- Evita las horas más frías del día para salir a la calle (siempre que sea posible, claro).

3- No te duches ni bañes con agua demasiado caliente.

4- Hidrátate bien a diario para mantener la salud de tu piel, la primera barrera contra el frío.

5- Viste con varias prendas para poder ponerte o quitarte según tengas más o menos calor. Evita los materiales sintéticos que dan más frío y las prendas muy ajustadas.

6- Usa siempre gorro en invierno y lleva los pies calientes ya que el frío se escapa por la cabeza y los pies.

7- Come platos calientes, de cuchara, que aportan energía y dan calor.

8- Las infusiones después de comer también son buenas y dan calor.

9- Realiza ejercicio físico con regularidad para mantenerte en forma y entrar en calor.

10- No te quedes quieta y parada mucho tiempo en un mismo sitio, intenta moverte cada dos horas al menos.

5. Síntomas de infección: ¿Cómo cuáles? Escalofríos, escozor al orinar y diarrea.

6. Desmayos: Preocúpate si los sufres en gran cantidad y persisten después del cuarto mes de embarazo, pues se presentan sólo en el primer trimestre.

7. Subes hasta 900 gramos a la semana: Las embarazadas corren el riesgo de padecer diabetes gestional, pero en este caso ese aumento de peso podría no estar relacionado con la excesiva ingesta de alimentos.

MedlinePlus indica que la mayoría de las mujeres deben aumentar entre 10 a 15 kilos (de 22 a 33 libras) aproximadamente durante el embarazo. En el primer trimestre lo conveniente es de 1 a 2 kg (2 y 3 libras) y 1/2 kg (0.75 libras) por semana por el resto de los meses. Sin embargo todo depende de la condición de cada una.

-Las que sufren de sobrepeso aumentan de 7 a 9 kg (15 a 20 libras).

-Las que tienen bajo peso tendrán que incluir diferentes tipos de alimentos en su dieta saludable para ganar 12 ó 18 kg (26 o 38 libras).

-Si por el contrario vas a ser mamá de gemelos subirás entre 16 a 25 kg (35 a 55 libras).

Una alimentación saludable y ejercicio son la base de un embarazo saludable.

Otros síntomas alarmantes

-Sientes molestias abdominales severas y que persisten.

-Sientes ardor al orinar, vómitos y fiebre.

-Transtornos en la vista como visión doble, borrosa o nublada.

-Hinchazón en la cara, ojos, manos o tobillos de forma repentina.

-Calambres en las piernas intensos o dolor en las pantorrillas que persisten aunque flexiones el tobillo o levantes los dedos del pie.

-Dificultad para respirar, liberas sangre al toser o sientes dolor en el pecho.

-Estreñimiento o diarrea intensa por más de un día.

-Comezón desesperante en torso, brazos, piernas, palmas de las manos y pies.

Conoce también las 6 posturas que deberías tener para erradicar los dolores de espalda

De cero a 100 en… apenas doce semanas. El primer trimestre del embarazo conlleva infinidad de cambios repentinos, que se suceden en el cuerpo de las futuras mamás en muy poco tiempo: de presentar apenas unos pocos signos reconocibles a primera vista, el organismo atraviesa toda suerte de etapas y sintomatologías premamá que cambian prácticamente de un día para otro.
El primer trimestre del embarazo es uno de los más intensos: ya desde el cuarto día después de la fecundación, las células que viajarán hasta el útero comienzan a formarse, hasta adherirse a las paredes de éste, adquiriendo la calidad de embrión. Sin embargo, no es hasta la tercera semana que el corazón del bebé toma forma: para la cuarta, el pequeño mide algo más de un centímetro, y su peso aproximado es de 30 gramos.
A partir de este momento, el embrión comienza a realizar movimientos: al término de las diez primeras semanas, el futuro bebé es capaz de abrir y cerrar la boca, así como de sentir el tacto en el área genital, en las manitas y, muy poco después, también en los pies.
En lo que respecta a los síntomas en el cuerpo de la madre, la gestación tiene un impacto especial durante este primer periodo: desde las consabidas náuseas a primera hora de la mañana, hasta las constantes ganas de ir al lavabo, el cosquilleo en las extremidades o los cambios en la sensibilidad y tacto del pecho. Durante el primer mes, además, las mamás suelen sufrir también de fatiga, presión abdominal y cambios en el humor y el estado de ánimo, y aparecen los primeros ‘antojos’, que nos hacen desear alimentos por los que nunca antes habíamos mostrado un especial interés ‘gastronómico’.
Los síntomas propios del primer trimestre se manifiestan con mayor rotundidad pasadas las cinco primeras semanas, e incluyen hinchazón, especialmente en las manos, los pies y las pantorrillas, estreñimiento y cambios en el tamaño de la cintura y los senos. La buena noticia: es a partir de la novena semana cuando comienzan a desaparecer las náuseas matutinas, y muchas mamas recuperan las energías perdidas durante los dias anteriores.
Los test de embarazo son, junto con la visita al médico o ginecólogo, la manera más precisa de determinar si estamos o no esperando un bebé. Sin embargo, hay una serie de señales que pueden ponerte sobreaviso sobre si ir o no a la farmacia, o pedir una cita con el doctor de cabecera. ¿Sabes cuáles son los primeros signos del embarazo más frecuentes?
1. Cansancio o fatiga. Por sí solo, el cansancio es un difícil detector de un posible embarazo, ya que suele ir más asociado con el estrés o la falta de sueño. Sin embargo, la fatiga suele ser una pesada compañera en estas primeras semanas de gestación. Si crees estar embarazada, intenta combatirla descansando más y comiendo mejor, en lugar de recurrir a bebidas estimulantes, como la cafeína o teína.

2. Falta en la menstruación. Aunque es lo primero que nos viene a la mente a la hora de considerar un posible embarazo, tener una ‘falta’ no siempre es sinónimo de estar esperando un bebé, al menos no exclusivamente. Las irregularidades en el ciclo menstrual son frecuentes a cualquier edad (en mujeres jóvenes pero también en las que se acercan a la menopausia), y pueden estar provocadas tanto por estrés como por cambios hormonales o por la propia fatiga que comentábamos anteriormente.
3. Sangrado muy leve. Otro síntoma habitual que suele seguir a los posteriores seis o doce días de la concepción es el sangrado, muy leve, así como los calambres en el bajo vientre, similares a los calambres menstruales, y que pueden estar asociados a la implantación del óvulo fecundado en la pared uterina. Se denomina ‘sangrado de implantación’.
4. Olfato y gusto sensibles. Muchas mujeres sienten aversión hacia determinados alimentos en las primeras semanas del embarazo, que suelen desaparecer a partir del segundo trimestre. No hay una lista específica de alimentos que ‘repelan’ a las embarazadas, aunque en el caso de los olores, es frecuente que sean los olores que antes encontrábamos ligeramente molestos los que ahora nos resulten aversivos, como perfumes my fuertes, quesos o el humo del tabaco. Tanto uno como otro -olfato y gusto-, se vuelven más sensibles por los cambios hormonales que atraviesa el organismo durante la gestación.
5. Pecho más grande o más sensible al tacto. Los cambios en el tamaño del pecho son otro indicador temprano del embarazo, manifestándose entre la primera y la segunda semana de gestación.
6. Naúseas. Uno de los síntomas más molestos y también más evidentes: las naúseas, matutinas o no, suelen aparecer a la segunda semana de producirse la concepción, y prolongarse durante un período de cuatro meses o incluso más. Las culpables en este caso vuelven a ser las hormonas, en concreto la hCG (también llamada gonadotrofina coriónica humana), una hormona producida por el embrión, que promueve la secreción de progesterona, enriqueciendo el útero para que pueda sostener el desarrollo del bebé.
7. Ganas de ir al baño frecuentes. Durante todo el embarazo, también en las primeras semanas, el creciemiento del útero tiende a empujar la vejiga, aumentando con ello las visitas al baño casi sin darnos cuenta del por qué.
8. Estreñimiento. El estreñimiento suele ser la otra cara de la moneda, también asociado a los altos niveles de progesterona del cuerpo, que ralentizan el proceso de digestión y del paso de los alimentos a través del tracto intestinal. Fundamental beber agua para mantener activo el sistema digestivo, comer frutas y verduras ricas en fibra y hacer ejercicio para evitar molestias mayores en etapas posteriores de la gestación.
9. Cambios de humor. Aunque los cambios de humor se suelen asociar al síndrome premenstrual, el cóctel de hormonas que acompaña a las primeras semanas de embarazo también puede disparar la sensibilidad femenina, haciendo que vayamos de la risa al enfado sin explicación.
10. Dolores espalda. También asociados a los cambios hormonales, los dolores de espalda suelen aumentar progresivamente a medida que avanza el embarazo, ya que los músculos suelen distenderse a medida que el cuerpo va ganando peso.

Aunque es bastante habitual no le ocurre a todas las embarazadas, pero sí a una gran mayoría. Si lo más conocido es que al final del embarazo la mujer tenga las piernas y los pies bastante hinchados por el peso que debe llevar consigo cada día, también es normal que al principio del embarazo la mujer sienta los pies muy fríos… pero fríos o no, deberás cuidarlos.

Es algo habitual y no debes asustarte si al principio del embarazo notas que tienes los pies algo más fríos. Esto es a causa de las hormonas y de cómo tu cuerpo está llevando mucha cantidad de sangre a tu útero para poder formar la vida, es por eso que las extremidades se sienten más frías. Pero lo que puedes hacer para combatir es seguir algunos consejos para entrarlos en calor.

Cómo combatir los pies fríos en el embarazo

– Baños calientes de pies. Una vez al día puedes meter los pies es un poco de agua tibia o caliente para que tus pies entren en calor y dejen de estar fríos. Es una sensación muy agradable y además también te ayudará para poder relajarte y encontrar un momento de bienestar.

– Masajes de pies. Le puedes pedir a tu pareja, algún amigo o familiar que te realice todas las noches un masaje de pies. Los movimientos circulares de los masajes te ayudarán a que la sangre fluya mejor y que además puedas disfrutar de un momento de lo más placentero. ¿A quién no le gustan los masajes de pies?

– Cobertura con calcetines. Si tienes los pies fríos no importa la época del año en la que te encuentres, escoge unos calcetines que te gusten y que además sean de lo más suave, y disfruta de ellos para calentar tus pies.

Recuerda que si estos tres remedios no te sirven y sienten que están demasiado fríos o que incluso te duelen, entonces no dudes en acudir a tu médico para que te pueda dar una solución que sea adecuada a ti.

Los bebés tienen las manos y los pies más fríos que el resto del cuerpo; eso es una premisa básica aquí y en la China.

Es costumbre ancestral que las abuelas toquen las manitas del bebé y los pies y pongan el grito en el cielo cuando los notan fríos y sudorosos. Entonces es cuando comienza la locura, y entierran al bebé en vida entre pilas de mantas, mientras te miran con cara de pocos amigos y señalándote con el dedo por ser una madre o un padre tan desconsiderado.

Para las abuelas todo abrigo es poco, aunque estemos a 40 grados. Es necesario que el bebé sea capaz de criar polluelos bajo sus las axilas para que se den cuenta de que quizás nos hayamos pasado un poquito con la temperatura.

Las razones de porqué tienen los bebés los pies y las manos frías no tienen que ver con la temperatura exterior, sino con la inmadurez de su sistema circulatorio.

Las razones de por qué los bebés tienen las manos y los pies fríos

Conviene saber que, en la mayoría de los casos, los bebés tienen los pies y las manos frías, por mucho calor que tengan. Y la razón no es otra que un sistema circulatorio inmaduro.

El corazón es demasiado pequeño y los capilares muy finos, así que la sangre no tiene la suficiente fuerza como para llegar correctamente hasta los sitios más distantes del corazón, es decir: las extremidades.

Si a este factor se le suma que, además puede ser que el bebé presente un color azulado en sus manos por el mismo motivo que os acabo de contar, ya tenemos un enfado asegurado de la abuela y que no nos hable durante lo que queda del mes.

No hay que preocuparse. El color azulado está motivado por la falta de circulación, no por el frío.

Por otro lado, el bebé está quietecito dentro de su cochecito o su cuna, con lo que apenas mueve las manitas, y eso que la circulación de su cuerpo no se active.

Si realmente queremos saber si nuestro bebé tiene frío, solo tenemos que meter nuestra mano entre la parte posterior del cuello y la espalda, es ahí donde deberemos medir la temperatura del bebé, que seguramente estará sudando debajo de la montaña de mantas que le hemos puesto.

Si no queremos que tenga frío en las manitas y los pies, no debemos abrigarle más, porque además de que el resto de su cuerpo no esté pasando frío, puede resultar peligroso para el bebé. Lo mejor es ponerle unos calcetines y unos guantes más gordos.

Proteger tu barriga de embarazo del frío

Un ambiente resguardado

Ante todo, tranquilízate, que aunque el termómetro marque varios grados bajo cero, tu bebé se encuentra perfectamente aislado y protegido dentro de tu cuerpo, donde tu temperatura es relativamente constante. Que tú te sientas algo incómoda con el frío no significa que tu temperatura corporal baje –vamos, a no ser que estés padeciendo una severa hipotermia, y de seguro no estás haciendo jogging descalza en la nieve, ¿vale?

El bebé comienza a percibir la temperatura exterior en los últimos dos meses de embarazo, al mismo tiempo que su organismo también va logrando regular la propia. Esto no significa que vaya a sentir frío si afuera está nevando, pero sí que puede que reaccione con una patadita si te apoyas en el vientre una bolsa de hielo, por ejemplo.

Motivos para cuidarte en invierno

De cualquier manera, si estás embarazada en invierno, es muy importante que tú misma te protejas del frío, especialmente para prevenir un catarro o una gripe, tan frecuentes en esta estación y a los que las embarazadas son más proclives. Ya sabrás que el frío en sí no es el causante de ninguna enfermedad sino que son producto de virus, pero las bajas temperaturas fomentan el encierro, la mala ventilación y la propagación de este tipo de agentes patógenos.

Protege tu piel del frío

Por otro lado, el frío del invierno puede resecar tu piel. Durante el embarazo el cutis puede volverse más sensible y tirante, y es importante que lo nutras adecuadamente con alguna crema humectante. Protege tus labios para que no se resquebrajes. Otra zona a la que el frío afecta mucho son las manos, por lo que te conviene usar guantes. Respecto a tu barriga de embarazo, si la piel está reseca y tirante es posible que sufras comezón y enrojecimiento, motivos que de por sí bastan para utilizar algún producto que nutra la piel –además de tratar de prevenir, en la medida de lo posible, la aparición de estrías.

Recuerda que además de cremas, es importante hidratar la piel por dentro bebiendo abundante agua, inclusive cuando en invierno sentimos menos sed que en épocas de calor.

¿Qué otras medidas tomas para cuidar tu embarazo en invierno?

Si te ha interesado este tema, participa con nosotros:

  • Embarazada en invierno: ventajas e inconvenientes
  • Elige prendas premamá de otoño e invierno

Cómo afecta el frío a las mujeres embarazadas

Con la llegada de las bajas temperaturas pueden aparecer las enfermedades respiratorias, ¿cómo evitarlas?

Obstetra Elsa Tambucho

Durante todo el año debemos cuidar de nuestra salud, ya que cada estación requerirá de cuidados específicos, sobre todo durante el embarazo. Con la llegada del invierno y las bajas temperaturas pueden aparecer, como una de las principales amenazas, las enfermedadesrespiratorias. Dentro de éstas las más comunes son el resfrío y la gripe.

  • Para evitar las mismas es importante tomar ciertas precauciones como puede ser:
  • Abrigarse más y utilizar gorro y bufanda, como forma de mantener tapadas la nariz, boca, orejas.
  • Exponerse lo menos posible a lugares cerrados, superpoblados y sin ventilación.
  • Evitar el contacto directo con personas que se sepa que están cursando una gripe o resfrío (o alguna otra infección, por ejemplo digestiva), ya que éstas son, en general, enfermedades muy contagiosas.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura. Aquellas que viven o trabajan en ambientes de mucho calor deben prever esto a la hora de salir al fío (desabrigarse cuando estén adentro y abrigarse bien antes de salir)
  • No compartir mate, vasos o cubiertos.
  • Después de viajar en ómnibus o estar en contacto con mucha gente, no olvidarse del lavado de manos antes de llevar las mismas a la nariz o boca. Una buena medida, es llevar alcohol en gel en la cartera.
  • Es fundamental la consulta oportuna con el médico tratante, quien sugerirá medidas de prevención e informará si debe vacunarse contra la gripe. En general se recomienda esta vacunación, pero es necesario consultarlo ya que pueden existir razones para postergarlo. En caso de tener otro hijo pequeño es necesario informarse sobre la vacunación para éste.

Si bien uno puede tomar algunas precauciones e incrementar los cuidados de la salud, éstos pueden ser, en ocasiones, insuficientes. Una vez que la enfermedad está instalada, algunas sugerencias que pueden seguirse son:

  • Tomar más líquido
  • Darse duchas de agua tibia (teniendo cuidado de que el baño no esté muy frío).
  • Tomarse algunos días de descanso en la cama, en caso de decaimiento, fiebre, dolores musculares, entre otros síntomas.
  • No automedicarse. Muchos de los medicamentos de venta libre que a veces se utilizan fuera de embarazo, podrían estar contraindicados durante la gestación, por lo que es fundamental consultar al médico tratante.
  • Cubrir la nariz y boca con el brazo o con un pañuelo descartable al toser o estornudar y tirar el pañuelo enseguida, no guardarlo para reutilizarlo.
  • Mantener el ambiente cálido evitando la humedad y ventilarlo de vez en cuando. Para alcanzar una temperatura agradable, muchas personas eligen las estufas a gas o kerosene. Pero es importante tener algunos cuidados, como ser apagarlas cuando no están en uso o si se va a salir y también en caso de mareos o dolores de cabeza ya que podría ser el aviso de una posible intoxicación. En estos casos en importante realizar una consulta médica inmediata.

Es importante que las embarazadas que tienen hipertensión arterial se cuiden de exponerse al frío. Esta enfermedad puede ser provocada por el embarazo, acentuarse con el embarazo o ser previa al mismo (crónica). La presión arterial es medida en cada consulta médica ya que es importante que no esté alta, y ésta puede ser una enfermedad silenciosa, es decir, que no presente síntomas claros. Se considera normal la presión en la embarazada cuando es 120/80 (o menor) y se debe estar alerta cuando sube a 140/90. Cuando aparece hipertensión arterial es importante el control médico regular y el profesional sugerirá el mejor tratamiento para ella.

Sin duda, el invierno aumenta la predisposición a algunas patologías y las embarazadas constituyen un grupo más vulnerable, por lo que los cuidados, durante los meses más fríos deben incrementarse. La consulta oportuna, frente a dudas o síntomas, aunque parezcan menores, es una medida adecuada.

Mucho frío es síntoma de embarazo

Ahora que han bajado los termómetros y estamos a las puertas de las navidades, vamos a centrarnos en el tema de la temperatura durante el embarazo. Muchas futuras mamás creen que sentir mucho frío es síntoma de embarazo, sigue leyendo y despeja tus dudas.

Los cambios hormonales hacen que una mujer embarazada pueda padecer tanto frio como calor, aunque dependen de otros factores como la humedad, la temperatura del interior y del exterior. No todas las embarazadas sufren el frío, más bien son molestias ante los cambios bruscos de temperaturas o calor.

Julza

Es cierto que las embarazadas sienten más calor en invierno que cualquier otra persona, debido a su temperatura y a los sofocos. Pero, también sienten el frío más exagerado, dado a que su movilidad es más reducida, por ello, hemos traído una serie de recomendaciones.

Conoce con detalle los primeros síntomas del embarazo e identifícalos para saber si estás embarazada.

El frío durante el embarazo es una molestia, que no debe preocuparte, ya que es algo normal y podemos solventarlo con unas pocas precauciones, toma nota.

Consejos para evitar el frío en el embarazo

Hidratación

Bebe más de dos litros de agua natural e hidrata tu cuerpo.

¿Cómo vestir estando embarazada para no pasar frío?

Abrígate con prendas transpirables, olvida la ropa sintética. En la época de más frío usa gorro a diario, la cabeza es la parte del cuerpo por la que se escapa el frío. Escoge prendas holgadas y confortables. Lo ideal es llevar varias capas, para acomodarte mejor a la temperatura de casa, la oficina o la calle. Toma nota de 6 estilos de moda premamá.

Alimentación saludable

Come platos calientes de cuchara, como caldos, cremas o infusiones para mantenerte calentita. También, es aconsejable incluir más elementos calóricos en tu dieta. Puedes tomar carbohidratos como la pasta, las legumbres o el arroz. Por otro lado, también son buenas las proteínas que proporcionan las carnes blancas y el pescado azul y la vitamina C de las naranjas.

El mejor horario de una embarazada

Planifica tu horario en función de los cambios bruscos de temperatura, no entres a trabajar temprano por la mañana y evita el el frío. También debes evitar estar expuesta en las horas de humedad. Lo más recomendable en invierno para una embarazada, es aprovechar para salir de casa las horas de sol.

Practica deporte

Para encontrar tu temperatura corporal ideal, practica ejercicios para embarazadas, así entrarás en calor. Descubre nuestro especial sobre el deporte en el embarazo y recuerda que la actividad física no solo mejora la calidad de vida de las embarazadas sino que, además, brinda grandes ventajas para la salud de la mamá y el bebé.

No te quedes parada

Para prevenir el frío estando embarazada, debes moverte cada 2 horas, no te quedes quieta durante mucho tiempo, por ejemplo, en el trabajo.

wavebreakmedia

Masajes a la carta

Otro consejo para evitar el frío en el embarazo es mantener las manos y los pies calentitos. De vez en cuando, puedes pedir a tu pareja que te haga un masaje en estas zonas del cuerpo, para estimular la circulación.

Es un buen hábito darse masajes, pero para ello, sigue leyendo el artículo, sobre cómo dar un buen masaje a una embarazada y las principales precauciones.

Higiene diaria y el cuidado de la piel

Toma baños o duchas de agua templada, el agua muy caliente es perjudicial para la piel. Para el perfecto cuidado de la piel de durante el embarazo te damos algunas indicaciones.

  • ¿Te ha servido de ayuda?

Vivo el mundo de la maternidad como si fuera mi profesión. Publicista de formación y escritora de vocación, la llegada al mundo de mi primera sobrina cambió mi día a día por completo. Ahora escribo para ofrecer los mejores consejos y recomendaciones para mamás primerizas.
Tras los estudios de la carrera de Publicidad y RRPP por la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia en 2010 y del Máster en Comunicación y Branding Digital del CEU en 2011 comencé mi andadura en el mundo digital. Actualmente tengo una dilatada experiencia como redactora en temas de maternidad, el cuidado del bebé y sobre el embarazo.

Uno de los primeros síntomas que nos pueden indicar que se ha producido el embarazo es el frío. Y es que los múltiples cambios hormonales que se sufren en las primeras semanas de embarazo hacen que algunas mujeres sientan mucho frío aunque haga calor. No obstante, también hay mujeres que experimentan justo la sensación contraria: mucho calor.

Generalmente no es una sensación de frío constante, sino más bien frío repentino ante un cambio brusco de temperatura.

Estas mujeres que experimentan mucho frío al principio del embarazo suelen sentirlo durante toda la gestación, en lugar de los sofocos y el calor excesivo que siente la mayoría. La falta de actividad, además de los cambios hormonales, puede explicar esta sensación.

Para contrarrestar el frío, te proponemos estas soluciones:

1- Evita las temperaturas extremas y los cambios bruscos de temperatura. Si hace mucho frío, y no es necesario, no salgas de casa. Siempre que sea posible, evita las primeras horas del día y las últimas que son las más frías. Y, cuando salgas a la calle, hazlo bien abrigada.

No te puedes perder …

¿A qué edad empiezan los jóvenes su sexualidad?

El despertar sexual de los jóvenes actuales se produce antes que el de sus padres y, a pesar de que el sexo no es un tema tabú y de que se habla con gran libertad sobre ello en la mayoría de las familias, todavía existe un gran porcentaje de chicos y chicas que no usan métodos anticonceptivos, con el riesgo de embarazo y contagio de enfermedad de transmisión sexual que eso supone.

2- No te duches con agua demasiado caliente o sentirás un gran cambio al salir del baño. Es mejor usar agua templada.

3- Parte de este frío se debe a los cambios hormonales en la piel, por lo que se recomienda hidratarse bien a diario.

4- Vístete con varias prendas, nunca muy ceñidas, que puedas ponerte o quitarte según tengas más o menos frío. Evita los materiales sintéticos que son más fríos, mejor fibras naturales como el algodón. En invierno usa un gorro ya que el frío se escapa por la cabeza.

5- Reduce la sequedad del ambiente usando un humidificador.

6- Bebe al menos dos litros de agua al día.

7- Come platos calientes, de cuchara, que aportan energía y dan calor. Puedes incluir también más elementos calóricos en tu dieta, carbohidratos como la pasta o el arroz. También son buenas las infusiones para entrar en calor y las proteínas que proporcionan las carnes blancas y el pescado azul.

8- Practica algún deporte con regularidad. Así entrarás en calor además de mantenerte en forma.

9- No te quedes parada mucho rato. Cuando estés parada en la oficina, debes moverte al menos cada dos horas para reactivar la circulación.

10- Mantén tus manos y tus pies calientes. Mientras los tengas fríos, sentirás frío en todo el cuerpo. Además de usar guantes en la calle y un calzado calentito, debes moverlos de vez en cuando para activar la circulación. Un buen masaje en las extremidades también te ayudará a entrar en calor.

11- Recuerda que no es malo sentir frío ni es un síntoma preocupante, así que llévalo lo mejor posible que son unos meses.

¿Qué otros síntomas hay al principio del embarazo?

-Náuseas y vómitos: estos se producen normalmente desde la semana 6 hasta la 14, pero a veces pueden durar desde el principio hasta el final del embarazo. La creencia habitual es que son sólo por la mañana, pero estas pueden aparecer a cualquier hora del día. Se sospecha que la causa de estos son los cambios hormonales, aunque no se ha podido demostrar y no suelen necesitar tratamiento médico. Si los vómitos son muy intensos y no cesan se debe acudir al médico ya que estos pueden interferir en tu nutrición e hidratación. No se debe tomar ningún medicamento mientras estás embarazada sin prescripción médica.

-Síntomas urinarios: durante los 3 primeros meses del embarazo, muchas mujeres necesitan orinar más de lo normal. Esto es porque el útero crece de tamaño y acaba presionando la vejiga y por consiguiente reduciendo su capacidad. Esto también ocurre las cuatro semanas antes del parto (cuando la cabeza del bebé entra en la pelvis). Para no contraer alguna infección urinaria se debe beber mucho líquido y no aguantar demasiado tiempo las ganas de orinar. Si sospechas que tienes una infección de orina es importante que acudas al médico ya que si no la tratas es posible que se extienda hacia los riñones y necesites antibiótico.

-Cansancio: el cansancio durante las primeras semanas es algo totalmente normal, porque tu cuerpo está sometido a más tensión de la habitual.

-Estreñimiento: esto es debido tanto a los cambios físicos como los hormonales que se producen durante el embarazo. También es algo muy común si te han recetado algún suplemento de hierro. Para solucionar esto se debe tomar mucho líquido (mejor agua), aumentar la ingesta de fibra, hacer ejercicio regular, El uso de laxantes no es algo recomendado porque llegando al abuso puede ser algo contraproducente, son seguros los que aumentan el volumen fecal, pero se debe consultar con un médico. Estos, los enemas y los supositorios solo se deben utilizar en última instancia.

-Sensibilidad en las mamas: esto es algo corriente en los primeros meses del embarazo y suele mejorar superado el primer trimestre. Lo mejor que se puede hacer para esto es utilizar un sujetador premamá.

Picor en la piel: esto lo sufren alrededor del 20% de las embarazadas. Principalmente está producido por el estiramiento de la piel (en el abdomen). Las embarazadas también suelen tener picores tanto en las palmas de las manos como en los pies, esto es debido al aumento de el nivel de hormonas. Se recomienda mantener la piel hidratada con el uso de cremas hidratantes.

-Dolor de espalda: aunque esto es algo más común en el final del embarazo, puede darse también después de unos pocos meses debido al aumento de tamaño y peso de útero y mamas. Contribuyendo a esto las hormonas hacen que los ligamentos que conectan la columna con la pelvis se aflojan.

-Hemorroides: estas pueden tanto aparecer como empeorar con el embarazo. Después también pueden darse en el parto cuando se empuja.

Cuando el embarazo esté mas desarrollado también te podrás encontrar con:

-Calambres

-Hormigueo

-Varices

Anemia

-Preeclampsia

-Trombosis venosa

-Diabetes gestacional

Te puede interesar:
Hallar la manera de cómo combinar el nombre de los padres para el bebé y que el resultado sea perfecto para la pareja no siempre resulta sencillo. Por ello, siempre se recomienda que la búsqueda comience desde que se sabe la noticia del embarazo y que se mantenga siempre la mente abierta a nuevas opciones hasta encontrar la satisfactoria para todos.

¿Cómo saber si estás embarazada? Seguro que más de una vez te habrás hecho esta pregunta, cuando aún no estás segura si es un retraso de la regla o te has quedado embarazada. Los síntomas de embarazo varían de una mujer a otra y no se presentan todos a la vez. Algunas mujeres no notan nada distinto o ningún cambio apreciable.

6 Señales y síntomas de embarazo

Sin embargo, aunque no se sientan molestias, mareos o náuseas, algo hay que nos hace pensar en una certera posibilidad de embarazo. La prueba más fiable es el test de embarazo, que con una sencilla muestra de orina, puede determinar en tan sólo 3 minutos si existe en tu orina una hormona llamada gonadotropina coriónica que asegura el embarazo.

No obstante, antes de correr a la farmacia a por tu test embarazo, autoevalúate para comprobar si tienes al menos alguno de estos síntomas, que indican un embarazo reciente:

  1. La primera señal que constituye el síntoma más evidente de embarazo es la amenorrea o ausencia de la regla. Un retraso de una semana, eres regular o más, si eres irregular en tus ciclos menstruales, hace saltar todas las alarmas.
  2. La congestión mamaria es el siguiente síntoma con el que puedes sospechar que estás embarazada. Y es que la hormona gonadotropina coriónica también se encarga de secretar estrógenos y progesterona para mantener el embarazo que influyen en el estado de los senos, produciendo congestión mamaria con sensaciones de hinchazón, dolor e hipersensibilidad.
  3. El tercer grupo de síntomas característicos de un posible embarazo están relacionados con el malestar estomacal que empieza a producir los cambios hormonales. Dolores abdominales, similares a los que se producen durante la menstruación, estreñimiento, deseo o aborrecimiento de comida y olores, debido a los cambios en el gusto es una realidad, y las náuseas y vómitos propias del primer trimestre del embarazo son una realidad para muchas futuras mamás. Todas estas molestias y sensaciones raras se deben a las hormonas, que producen la hipersensibilidad en los sentidos y así algunos olores se percibirán agradables y otros extrañamente desagradables. La comida que antes te gustaba, ahora te producirá náuseas y sentirás una predilección especial por algunos alimentos, que antes no probabas.
  4. Las náuseas y los vómitos matinales, en algunos casos pueden darse a lo largo de todo el día, ocurre algo similar. Como solución, se recomienda hacer 5 pequeñas comidas diarias para no llenar el estómago.
  5. Pero, si hay algo que acompaña el inicio del embarazo es el sueño, el cansancio y las ganas de meterse en la cama. Es normal sentir necesidad de dormir y un gran cansancio debido a la cantidad de hormonas que está generando el cuerpo. Este agotamiento puede estar unido a su vez a una sensación de mareo o vértigo, producida por ciertas bajadas de azúcar en sangre. Llevar unas galletas o caramelos puede ser la solución para evitar desmayos.
  6. Y para no olvidarnos de nada, también tenemos que hablar del deseo de orinar que se produce durante los tres primeros meses de embarazo, debido al crecimiento del útero y a la presión que éste ejerce sobre la vejiga.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *