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Enamorarse de otra persona

Cuando estás en pareja y te enamoras de otra persona

Estar en pareja genera una cierta tranquilidad, una sensación de que las cosas van como tienen que ir, según lo que dicta la sociedad. Pero esa tranquilidad también puede provocar una cierta rutina, estancamiento y aburrimiento, lo cual hace que te plantees en ocasiones si es la persona adecuada o si sigues enamorado/a.

Ya he hablado otras veces de las fases de la relación de pareja, pero generalmente no nos enamoramos de otras personas cuando estamos en la fase de enamoramiento. Esa primera fase que yo llamo de «fuegos artificiales» es idílica, no ves los defectos de la otra persona, y si los ves, te los niegas, por lo que es muy difícil que te fijes en otra persona. Cuando puede aparecer ese interés es cuando la relación es estable, se ha vuelto rutinaria y hay pocas innovaciones entre vosotros.

He tenido varios pacientes en terapia, tanto hombres como mujeres, con hijos y sin ellos, que se han enamorado de otras personas estando en pareja. Hace poco visité una mujer que tenía su pareja de hacía más de 20 años con el cual tenía tres hijos en común y la relación entre ellos era de una gran comunicación, pocas discusiones y en general se podía decir que la relación era fácil y cómoda. Pero la mujer se empezó a fijar en un compañero de la oficina, un hombre atractivo que mostraba interés hacia ella. Finalmente la mujer acabó siendo infiel durante un tiempo a su marido pese a resistirse a sus deseos durante un tiempo, hasta que se dio cuenta que se había enamorado. Tenía claro que quería estar con él, pero este hombre también estaba casado y no estaba muy por la labor de dejar a su mujer, por lo que dejó al amante y siguió con su marido en la relación estancada y ahora totalmente desenamorada pero cómoda.

Otro caso es el de un hombre que llevaba casado con su mujer también muchos años, con una hija en común. La relación entre ellos era de sumisión por parte de él y ella era quien dirigía la relación. Él no se sentía a gusto pero le daba miedo dejar la relación por su hija. Se apuntó a clases de inglés para salir de la rutina, y en esa situación conoció a una mujer que le empezó a atraer. Un día la mujer le dijo que se había enamorado de él y que iba a dejar a su marido y él, pese a que también se había enamorado, continuó con ambas mujeres durante dos años, mintiendo a las dos. Finalmente, se armó de valor, en parte por la presión de la nueva pareja que le pedía avanzar e irse a vivir juntos, y decidió cortar con su mujer.

¿Qué puedes hacer si te enamoras de otra persona?

  1. Valora si te encuentras bien tú: A veces pensamos que es la relación lo que no funciona y que te has enamorado de otra persona cuando en realidad lo que pasa es que no te encuentras bien contigo mismo/a. Puede que pienses que te estás enamorando de alguien pero en realidad lo que puede pasar es que necesitas un cambio en tu vida (como por ejemplo de trabajo) o no estás pasando un buen momento emocional (estás deprimido/a, llevas una vida monótona) y piensas que lo que falla es la relación. Analízate, escúchate y asegúrate de que todo anda bien en tu vida antes de tener en cuenta que el problema es lo que sientes hacia tu pareja.
  2. Asegúrate de que es amor lo que sientes: A veces el hecho de fijarte en otra persona es algo pasajero. Simplemente fruto del estancamiento o de la rutina de la relación de pareja. Si lo que te pasa es que echas de menos la sensación del enamoramiento, valora lo que perderías sólo por esos meses (no dura más) de enamoramiento. Luego volverías a una nueva rutina, pero una rutina al fin y al cabo. Sin embargo, si crees que te has enamorado, entonces hay que plantearse dar el paso de romper con la actual relación.
  3. Analiza lo que sientes por tu pareja: A veces las relaciones se vuelven de cariño y afecto pero el amor se ha acabado. Si ves a tu pareja más como un/a amigo/a que como una pareja, estás a gusto pero no le echas de menos, piensas en tu vida sin él/ella y no te duele más allá de la pérdida de comodidad que supondría, entonces la relación está moribunda y es mejor tomar una determinación. Sin embargo, si sientes que aún lo/la quieres, entonces lucha para resolver las insatisfacciones y generar chispa.
  4. Trabaja tu relación de pareja: Quizás ese enganche que estás sintiendo es fruto de insatisfacciones en la relación de pareja. Si hay cosas que no te gustan de tu relación, díselo a él/ella, trabájalo y resuélvelo. Podéis recurrir a la terapia de pareja para mejorar la calidad en la relación pero sobre todo, es importante ser sincero/a con tu pareja. Dile que estáis estancados, que ves peligrar la relación y que te estás empezando a fijar en otras personas. La comunicación es un pilar muy importante en las relaciones de pareja así que, adelante.
  5. Evita la infidelidad: A nadie le gusta que le sean infiel y menos aún que se lleven vidas paralelas. Si te empieza a gustar alguien, coge el toro por los cuernos y deja tu relación actual, prueba y arriesga, pero no traiciones a una persona que te está siendo fiel y te muestra respeto. Es cobarde eso de no soltar una liana hasta que tienes la otra asegurada. En la vida hay que arriesgar, a veces se gana y otras se pierde pero al menos estarás siendo honesto/a contigo mismo/a y con la otra persona.

Para acabar me gustaría decir que no podemos controlar de quien nos enamoramos, lo que sí que podemos hacer es valorar si eso que sentimos es amor o no y actuar en consecuencia.

Encarni Muñoz Silva

Psicóloga sanitaria, colegiada nº 16918

Las informaciones publicadas por MundoPsicologos.com no sustituyen en ningún caso la relación entre el paciente y su psicólogo. MundoPsicologos.com no hace la apología de ningún tratamiento específico, producto comercial o servicio.

«Me he enamorado de otra persona y ya no sé si dejar a mi pareja», es una frase que escucho a menudo en la consulta y es que sentir algo por una tercera persona cuando se tiene pareja suele chocar con nuestras creencias más internas y arraigadas. Nos lleva a un mar de dudas y nos planteamos si lo correcto es continuar nuestra relación actual o lanzarnos a una nueva.

¿Cómo se afronta enamorarse de otra persona casado?

Por religión, con costumbre, por normas sociales… a la mayoría de nosotros lo que nos parece «normal» es la institución familiar tradicional: el papá, la mamá y los hijos. Y esa institución perdura, hasta la muerte, en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad… Lo damos por sentado sin preguntarnos qué camino hay que recorrer hasta ello, o si habrá dificultades que tambaleen esos cimientos. Los cuentos de princesas no ayudan demasiado. Nos quedamos en «fueron felices y comieron perdices» y parece que a partir de ahí hay un estado «zen» de bienestar marital en la que el amor está siempre al 100%.

Pero seamos realistas, ni la vida en general es un camino de rosas y menos aún la vida en pareja. Somos dos personas, completamente diferentes (por muy parecidos que creamos ser al principio). Simplemente, somos dos personas con creencias, pensamientos, formas de sentir, intereses, viviendas… que hacen que no siempre reaccionemos igual y por supuesto, que podamos evolucionar de forma diferente. Y por supuesto, a las que les afectan los roces de la convivencia y la rutina.

Todo esto conlleva que aunque al principio lo que sintiéramos era muy fuerte, el amor cambia. De hecho, lo hace, incluso sin problemas o sin rutina. Como explico en mi artículo «La química del amor», las personas aún nos movemos por el instinto de supervivencia; nuestro cerebro sigue reaccionando como cuando vivíamos en las cavernas y con el fin último de perturbar la especie. En nuestro cerebro actúan una serie de sustancias -neurotransmisores- que son los que hacen que sintamos mariposas al ver a la otra persona, se nos acelere el corazón, sólo veamos sus cualidades positivas y tengamos esa necesidad inminente de ella. Esos neurotransmisores actúan como una droga, que te impulsa a buscar y necesitar al otro. Y al igual que a las drogas, a todo te habitúas. Otras sustancias, encargadas del apego y de la monogamia aparecen y es entonces cuando empezamos a decir: «ya no siento lo mismo». El enamoramiento inicial se ha transformado en amor, el que perdura si sabemos cuidarlo y tenemos claras nuestras prioridades.

Por tanto, yo no me preguntaría si es normal o no enamorarse de otra persona estando en pareja. Lo que es, es posible. Porque si te habitúas a esa sensación al principio, si tu cerebro va cambiando y la rutina y los problemas hacen mella, estás en el perfecto caldo de cultivo para que eso ocurra.

Sin embargo, la decisión que tomes después de eso, depende de ti. Tú no eliges que la química del amor cambie, eliges qué hacer con esos cambios .

Muchas de las personas que en mi consulta se plantean si dejar a la pareja porque «ya no sienten lo mismo y se han enamorado de un tercero», no se han planteado la siguiente pregunta: «y con esa persona, ¿te pasará lo mismo? Ahora sientes, pero, ¿cambiará ese amor tan fuerte?» Claro que cambiará. Por eso deben decidir si la relación que tienen actualmente les compensa por otros aspectos que no sea la pura química.

Cuando te enamoras de alguien que no es tu pareja

Pasa de repente. Vives una vida de pareja con esa persona que siempre consideraste tu alma gemela. No hay conflictos ni dudas. Hasta que un buen día conoces a alguien especial que te hace dudar de tus sentimientos por esa compañía que has tenido por años. Y para complicar el panorama, descubres que tu sentir es correspondido por esa persona que, a su vez, ya tiene su otra mitad.

Consciente de que tu reacción va más allá de la química de una aventura amorosa o una simple atracción, comienzas a preguntarte de qué manera debes afrontar la situación. ¿Debes terminar con tu antigua relación o alejarte de esa persona que te acaba de conquistar el corazón?

“Enamorarse es un sentimiento espontáneo”, menciona el psicólogo Carlos Sosa. “Es difícil que pueda planificarse”, porque aun cuando la persona que es objeto de atracción cuente con los atributos que buscas en una persona, “eso puede ayudar, pero no garantiza que te enamorarás”.

El doctor añade que “son cosas que pueden pasarle a cualquiera porque, aunque uno esté en una relación de pareja, uno tiene sentimientos y responde a estímulos externos”. Por lo tanto, “el estar en pareja no significa que no puedas sentir atracción por otra persona”, enfatiza.

Sin embargo, esto no debe ser una justificación para ser infiel o vivir una doble vida en la que, por un lado, tratas de satisfacer tu rol como persona casada o comprometida y, por el otro, vivir, aunque sea a medias, una relación a escondidas con esa otra persona que acapara tu mente y tu deseo por estar a su lado. De hecho, el psicólogo señala que “a veces pasa que tienes una pareja, pero cometes infidelidades y la relación se convierte en una de conveniencia”.

No obstante, Sosa advierte enfático que “en una relación de pareja debemos tener en cuenta el amor y el compromiso por nuestra pareja”. Además, expone que “cuando uno se fija en otra persona es tiempo de plantearse una pregunta importante, ‘¿realmente amo a mi pareja?’, y responder con honestidad, no tratar de engañarse”.

Por otro lado, el psicólogo comenta que “cuando se ama a otra persona, eso implica que me desenamoré de mi pareja para enamorarme de otra persona”. De ahí que insista en que “tenemos que reconocer con sinceridad lo que realmente sentimos”, más allá de las excusas para negar o encubrir un sentimiento.

Cuando se vive esta realidad, “es momento de hablar con tu pareja y cortar por lo sano; de plantearte si serás más feliz con esa otra persona”, menciona el psicólogo. Y añade que “una relación debe ser honesta, con sentimientos claros y, más que nada, con el amor y el deseo de estar juntos”.

El doctor enfatiza que “nadie debe estar atado a nadie por compromiso, ni por conveniencia ni por el qué dirán, sino porque quieres estar con la persona que amas”.

Cómo lidiar

El psicólogo Carlos Sosa menciona los siguientes consejos:

1. Evita el coqueteo. El hecho de que sientas atracción por alguien no quiere decir que debas responder a sus insinuaciones ni halagos ni, mucho menos, propiciarlos, sobre todo si estás “seguro/a” de amar a tu pareja.
2. Sé responsable de tus actos. Corta con todo lo que te facilite involucrarte en una aventura. Es cierto que no puedes controlar tus sentimientos, pero sí tus acciones.
No te engañes. Sé honesto contigo y con tu pareja. Si se acabó el amor, se acabó. No busques excusas para evadir tu realidad emocional ni para insistir en esconder lo que es obvio.
3. Piénsalo bien. Sé valiente para tomar una decisión responsable para no seguir afectando a terceros, ya sea que eso conlleve quedarte con tu antigua pareja o con tu amante. “La persona piensa que nadie se da cuenta, pero sí hay gente que lo nota”, comenta el doctor.
4. Acepta responsabilidad. Si decides quedarte con tu antigua pareja, procura integrarte correctamente a la relación para no hacer daño a terceros. Al tomar la decisión, recuerda que es difícil disimular y cuando no se es feliz en una relación, tarde o temprano, eso influirá en otros aspectos de la familia.
5. Haz el esfuerzo. Si te parece que amas y vale la pena continuar con tu pareja, busca refuerzo para fortalecer esa unión. “El amor hay que cultivarlo”, señala enfático el psicólogo. “Si caes en la rutina, es importante considerar cosas nuevas que mantengan viva esa relación, incluyendo sacar tiempo para estar juntos, a solas, como pareja”.
6. No permitas que te usen. En el caso en que “el engañado lo sabe, está de parte suya cortar con esa dinámica de prestarse para ello porque lo que está es dejándose humillar por este tipo de conducta”. En este caso, conviene analizar tu valía personal y cuán débil está tu autoestima.
7. Busca ayuda profesional. Aunque es usual tratar de manejar la situación por tu cuenta, lo cierto es que la ayuda de un profesional experto de la conducta y de terapia de parejas te ayudará a sobrellevar esta realidad.

El Dr. Carlos Sosa es psicólogo y ejerce práctica privada en el Condominio El Centro II, oficina 233, en Hato Rey. Para citas, llama al 787-755-2402 o al 787-640-2823.

¿Por qué un esposo se enamora de otra mujer? Cuida que no te pase a ti

Pautas acerca de la naturaleza masculina y sobre qué enamora a los hombres. Es una propuesta que puede funcionar dado que las mujeres siempre buscamos la forma de mantener enamorada a la pareja.

Diana Cantor Martinez

Esa pregunta: «¿Por qué mi esposo se enamoró de otra mujer?», puede volverse obsesiva y, con todo, las respuestas son tan variadas, que es imposible responder en una sola nota las razones particulares que llevan a un hombre comprometido, a enamorarse de otra mujer. Sin duda el amor y el matrimonio exigen un compromiso, y el ser fiel es también una decisión, pero pese a ese compromiso y ese sentimiento que una creía eterno, la infidelidad puede ocurrir y, cuando sucede, la mujer se pregunta: «¿Por qué sucedió?» «¿Qué hice mal?» «¿Por qué mi esposo se enamoró de otra mujer?», y casi siempre la respuesta incluye un: «He sido una excelente madre y esposa.» Pero, aunque resulte doloroso aceptarlo, siempre tenemos algo de responsabilidad en lo que suceda al interior de la pareja. Descubre a través de este artículo un poco acerca de la naturaleza masculina y úsalo para afianzar tu relación, arriésgate:

Autores como John Gray y Walter Riso en sus libros Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus e Intimidades masculinas, lo han advertido: hombres y mujeres somos distintos. Claro, esto no es un secreto: el problema es que rara vez nos interesamos por conocer la verdadera naturaleza de los hombres; de alguna manera los hemos estigmatizado con la frase: «Todos son iguales» pero, aunque parezcan predecibles, hay mucho por descubrir. Veamos qué nos dicen los expertos:

Buscan una amiga

¿Quién lo creyera? los hombres esperan encontrar una mujer con quién intimar emocionalmente. Me refiero a una mujer que los escuche, que los entienda, una mujer a la que no teman hablar de cualquier tema, lo que sea. Esa mujer que no reacciona impulsivamente, que sabe comprender sin juzgarlos, que no interrumpe para decir «yo te lo dije», esa mujer los enamora. Los Doctores Connell Cowan y Melvyn Kinder en su libro Las mujeres que los hombres aman, las mujeres que los hombres abandonan, de manera permanente enfatizan en la amiga que siempre esperan encontrar, señalan que todos los hombres tienen deseos profundos, por ocultos que estén, de compañerismo.

Adoran a la mujer que juega

Buscan a alguien que no teme a que el rímel se le corra por jugar con él, los hombres son seres lúdicos por naturaleza, necesitan expresarse como niños. Así que no temas parecer infantil, juega con él a la pelota, un juego de vídeo, deja que él saque su niño interior y de paso saca el tuyo.

Quieren una mujer que tenga su propia vida

Pese a ser egocéntricos, paradójicamente mueren por la mujer que tiene una vida, que su vida no gira en torno a ellos, sino que con amor y dulzura le hacen entender que ellos son parte de su vida, pero no toda.

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Aman a las mujeres felices

Ana von Rebeur, Psicóloga y escritora Argentina, expresó en su libro Quién entiende a los hombres, algo que me llegó profundamente acerca de lo que un hombre esperaba de una mujer, ella escribió: «Los hombres solo quieren de una mujer, que ella sea feliz.» Así es, buscan esa mujer que se ama y se acepta a sí misma, que conoce claramente cuáles son su limitaciones pero que sabe sacarle el mejor partido a sus fortalezas, esa mujer que no hace de cada cosa una tragedia.

Aman la esencia de la mujer

Qué mejor que ellos mismos lo digan. Recientemente un amigo me dijo: «Me encantan las mujeres femeninas». Con eso quería decirme que ellos aman nuestra esencia, aman lo que nos diferencia de ellos, la capacidad de ser fuertes sin dejar de lado la sutileza y la suavidad que debe caracterizarnos.

Odian el llanto que manipula

Y mi conclusión personal es que odian sentirse culpables y responsables de nuestro dolor y sufrimiento, por eso no soportan nuestras lágrimas. Cabe anotar que el llanto es una expresión de un sentimiento que puede ser de dolor o alegría, pero aquí me refiero a ese llanto que usamos las mujeres como arma de control y manipulación.

Aman las mujeres que los apoyan y los defienden en público

Esa mujer que nunca se le ocurre descalificarlo en público a pesar de los problemas, esa mujer los conquista, los enamora.

Tal vez lo más importante de todo es; «aprende a conocer a tu esposo». Qué le gusta, qué no, qué lo motiva, qué lo enamora. Recuerda no se trata de estrategias momentáneas, sino de hábitos y comportamientos duraderos resultado de comprender la naturaleza masculina y, sobre todo y de manera especial, a tu esposo.

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Estoy enamorada de otro hombre y estoy casada

Hola chicas buenas noches, les comento un poco mi historia para que comprendan y asi alguna pueda ayudarme por favor … Tengo 26 años, mi esposo tiene 28, tenemos 6 años juntos y tres de casados. Mi esposo y yo nos llevamos muy bien, de hecho no peleamos casi nunca ni celamos ni somos posesivos el uno con el otro, él es un hombre bueno, responsable, muy serio y centrado, no es muy cariñoso, al principio yo le pedia que fuera más atento conmigo y detallista, cuando inciamos nuestra relacion lo que más me gustó de él era su forma de ser así serio, eso me parecía atractivo, también que es muy culto e inteligente, sabe hacer de todo, pero, chicas en la cama no me sentía muy bien, lo haciamos y pues muy normalito, no muy seguido ni de novios, quizas una vez al mes… decidimos casarnos y yo crei que eso podia cambiar y mejorar, pero cambió y empeoró, tanto que le dije que yo sabia que eso no era lo mas importante de una relación pero que si en parte, yo me sentía vacía, lo haciamos cada 4, dos o tres meses… allí discutiamos mucho, allí si hubo peleas de hablar más que todo, pero muy serios. Y él me dijo que le diera una oportunidad que iba a cambiar, sin embargo pasó el tiempo y estuvo bien como tres semanas y luego lo mismo, él es una persona que se la pasa pensando en dinero siempre, en hacer algo de estudio para aprender y nada más.
Pasa el tiempo y conozco un chico dos años menor que yo pero que es maduro, muy chistoso, mi esposo también lo conoció y notó que nos gustabamos, yo le dije que si me gustaba, y mi esposo me dijo que si quería podía experimentar con él que no le molestaba, pues somos mente abierta, peeeeero ese hombre me llevó al cielo y me trajo, no me habia sentido nunca con nadie como con el, jamás, por supuesto ya habia tenido orgasmos y todo eso, pero nunca había sentido tanta conexión con alguien como con ese hombre, cuando estamos juntos todo se me olvida, me hace reir y suspirar, pienso en él muchisimo, gran parte del día.. El hecho es que mi esposo me prohibio ya verlo porque dijo que no le gustaba que yo me sintiera asi por él y se sentía triste; el otro chico está muy enamorado de mi también, ha sido muy especial de todo el tiempo que llevo conociendolo que ya casi es un año y dos meses, también es muy lindo conmigo, pero estoy triste, con rabia y miedo, no sé qué hacer, ambos son buenos hombres y estoy en la mitad, no quiero hacerle daño a ninguno, el otro chico me ha hecho planes y todo. Ellos se conocen y se tienen aprecio, pero el amarme a mi los dos hace que exista ese problema de querer estar solos con la mujer que aman.
Con mi esposo paso momentos agradables, pero en todo el dia de vaina nos damos un beso, y lo veo como mi esposo pero como una persona que puedo confiar plenamente también, al otro chico lo veo y se me ilumina todo, salgo corriendo, nos abarzamos y nos besamos, siempre. El es feliz de manera mas sencilla y con lo que es del momento. Por supuesto se hace sus planes y cosas pero no es como mi esposo que se la pasa tooodo el día pensando en dinero.
Chicas por favor tienen un consejo que me puedan dar? una opinión, les agradezco mucho

Las señales que presenta una mujer casada al haberse enamorado de otro hombre son claras, de echo está comprobado que son capaces de enamorarse sin siquiera tener un contacto físico con esas personas.

¿Cómo saber que una mujer casada se ha enamorado de otro hombre?, En pareja te comparte las señales mas comunes que delatan la traición, ya sea física o emocionalmente.

Empecemos por aclarar que cuando una mujer casada decide poner los ojos en otro hombre es porque en él encuentran encantos que le hacen ilusionarse, sentirse amadas y deseadas.

Señales de que una mujer casada está enamorada de otro hombre. Foto:

Si una mujer te rechaza continuamente en la cama, es porque hay una clara señal de que ya no hay ese encanto, de esperarte para estar juntos íntimamente, ¿Será que se enamoró de otro hombre?. Analiza las siguientes señales.

No te mira a los ojos.

Observa si tu mujer te mira a los ojos cuando conversas con ella, en el momento que huye de verte de frente es porque esconde algo, si tiene el celular cerca, notarás que hasta un poco nerviosa se pone por si suena o vibra.

Una mujer casada se vuelve fría

Ya no te atiende como al principio de la relación, si es verdad que las cosas cambian pero ha estado muy rara, si ella era muy cariñosa y ahora la relación de pareja se siente fría. Van varias veces que te rechaza, incluso, huye de tus besos.

Ya no quiere que la abraces.

Esto si que está raro, cuando la abrazas ella te rechaza sutilmente, o trata de zafarse de ti lo más rápido posible. Esto sucede porque las mujeres son emocionales y cuando se enamoran se la pasan pensando en esa persona, si notan algún gesto de amor de parte tuya, ellas sentirán que traicionan a uno de los dos.

Mujer casada y exagerada

Una mujer que se ha enamorado de otro hombre, suele exagerar en caricias con su esposo, para despistar que ha caído rendida en los encantos de otro hombre.

Sale mucho con «amigas»

Resulta que la mujer ya no está tanto tiempo en casa, de pronto tienen muchos compromisos con sus amigas, si ella trabaja, ahora te dice que ha tenido mucho trabajo y que empieza a trabajar horas extras. Agrégale que además de tardarse horas en regresar a casa, el teléfono esta apagado, cuando llega ella te dirá. «Se me descargó el teléfono».

Mucha ropa nueva

Su vanidad se ve afectada, ahora luce prendas nuevas que tu no le has comprado, y se las pone no para una ocasión especial contigo, sino para salir con sus «amigas».

Lencería nueva en el cajón

Si ves que hay negligee nuevos, pero que no los estrenó contigo… ¿Entonces cuando se los puso y para quién?.

Este es uno de esos temas de los que normalmente evitamos hablar, sin embargo, como nuestro corazón es engañoso, es un tema del que no solamente debemos hablar, sino también del que debemos prepararnos para cuando ocurra.

Nota que no dije si ocurre sino cuando ocurra. Nosotras somos pecadoras, y nuestros pensamientos son pecaminosos. Si combinamos esto con nuestros corazones engañosos y el hecho de que vivimos en un mundo caído, tendremos una receta segura para la derrota. A menos que el Espíritu Santo more en nosotras, y el amor que tengamos por Cristo sea mayor que el amor que tenemos por cualquier otro.

Desde Génesis 2:24 vemos como Dios nos dice que los casados se convierten en una sola carne. Luego Marcos 10:9 nos dice lo siguiente: “Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe”. Al casarnos, estamos haciendo un pacto, no solamente con nuestro esposo sino con Dios mismo. Efesios 5:31-32 nos muestra la asombrosa verdad de que ¡el propósito del matrimonio es que representemos el pacto irrompible de amor que Cristo hizo con su Iglesia! Debemos, entonces, hacer todo lo que esté en nuestras manos para guardar ese pacto, nuestro voto es “hasta que la muerte nos separe”. Lo que mantiene nuestro matrimonio puro no es el amor que tenemos por nuestros esposos, sino el pacto que hicimos con Dios.

Alertas a la tentación

No solamente vivimos en un mundo caído, somos pecadoras, y tenemos pensamientos malos y un corazón engañoso: también somos el blanco de Satanás.

Debemos recordar que las tentaciones vendrán, y Satanás siempre juega sucio. Él espera hasta que estemos cansadas, deprimidas, desanimadas, con situaciones no resueltas, o irritadas con nuestro esposo. Y es en ese preciso momento cuando se presenta la tentación. Por tanto, no podemos quedarnos desprevenidas: debemos vivir con la armadura de Dios todos las días, recordando que ninguna de las tentaciones que nos sobrevienen están más allá de lo que podemos soportar en la fidelidad de Dios (1 Co. 10:13). En el momento podemos sentirnos débiles, pero debemos recordar que “…mayor es Aquél que está en ustedes que el que está en el mundo” (1 Juan 4:4).

¿Qué puedo hacer?

Ya sea que te encuentres o no en una situación donde estés sintiendo atracción por otro hombre que no es tu esposo, quiero compartir contigo algunos puntos que debes tener en cuenta:

¡Mantén encendido tu radar!

El instinto femenino está bien desarrollado. Presta mucha atención a si llegaras a percibir cualquier inclinación de otro que no es tu esposo hacia ti.

Hace muchos años escuché al predicador Steve Brown decir algo muy sabio: “Cuando reconoces que eres capaz de un pecado, no tienes que vivirlo en tu vida”. Esto es una forma coloquial para traducir 1 Corintios 10:12 “Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga”. Siempre es más fácil evitar una caída antes de que las emociones estén envueltas. Las emociones están dirigidas por las hormonas, y como endocrinóloga les puedo decir que son sustancias poderosas que dirigen nuestros sentimientos, y para empeorar las cosas las emociones producidas al principio de una relación son mucho más fuertes cuando se comparan con la relación que ya está bien establecida.

Entonces, el peligro está en que el corazón engañoso te hace sentir que esta nueva relación es mucho mejor que la que ya tienes. Aunque esto sea lo que sientes debes recordar que no es la realidad. ¡No lo creas!

Cuida tus pensamientos

2 Corintios 10:5 nos enseña lo que debemos hacer con estos pensamientos pecaminosos, “destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo”. Nuestra meta en la vida no es sentirnos bien, sino glorificar a Cristo, quien nos compró con su sangre y nos hizo su posesión preciada. Ahora bien, si por alguna razón, ya sientes una atracción, no alimentes esos pensamientos pecaminosos: somételos a la obediencia de Cristo.

¡Huye!

1 Corintios 6:19 lo dice bien claro, “Huyan de la fornicación”. No comiences a justificar lo que estás haciendo: no comiences a dialogar con la persona, ni contigo misma. El Señor que nos creó reconoce nuestras debilidades, y por esto Él eligió la palabra huir. En la Biblia vemos como José corrió tan rápido para apartarse de la esposa de Potifar que dejó su ropa en sus manos. Y no solamente se apartó de ella, sino que “había huido afuera” (Génesis 39:13). Si estás disfrutando los elogios de una persona que no es tu esposo, si te encuentras anhelando verlo, si estás cambiando tu forma de vestir o tu maquillaje para que él te vea, si te encuentras pensando mucho en él cuando no están juntos, si estás buscando formas de encontrarte con él, si estás comparando sus fortalezas con las debilidades de tu esposo, ¡ten cuidado! ¡Huye! Admite que estás en peligro y distánciate (Mateo 18:8-9).

Corre al Señor

Si reconoces que estás en medio de una situación como esta, no huyas al vacío: corre al Señor en busca de su perdón y protección. “El nombre del SEÑOR es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo” (Proverbios 18:10). Santiago 4:2 nos recuerda “No tienen, porque no piden”, entonces pide protección sobre tu matrimonio y por tu fidelidad en el mismo.

Rinde cuentas

Como la carne es débil y nuestras emociones fuertes, busca a alguien confiable a quien le puedes rendir cuentas. El evangelio nos da la libertad de humillarnos delante de los demás puesto que todos nos reconocemos como pecadores en necesidad de un Salvador. Humíllate con esa persona, admitiendo lo que sientes, y dale el permiso de preguntarte sobre tus acciones y sentimientos. Esta persona puede orar contigo, y unidas irán al trono de la gracia. Por supuesto, asegúrate que sea una persona madura en la fe, no alguien que vaya a menospreciar la tentación o aun apoyar tu pecado.

Pon límites

Una vez más, recuerda que somos débiles. Si sientes una atracción por alguien que no es tu esposo, debes poner límites radicales. Nunca te quedes sola con él. Evita la comunicación por teléfono, email, WhatsApp etc. Nunca le menciones la atracción que sientes hacia él, ni los problemas que tienes con tu esposo. Mientras más te acerques, más difícil será alejarte.

Invierte en tu matrimonio

Todos los matrimonios tienen sus tiempos buenos y tiempos difíciles. Maneja esta situación que estás atravesando con sabiduría. Muchas veces la razón por la que te sientes atraída a esta persona es, porque lo que él te está ofreciendo está faltando en tu matrimonio. En vez de acercarte a él para llenar la necesidad que tienes, aun si la falta es real, usa este conocimiento obtenido para identificar en qué áreas puedes mejorar tu matrimonio. Esto debe ser un llamado de atención para ti.

Pídele al Señor que aumente tu deseo por tu esposo. No justifiques tus sentimientos, y tampoco pienses que lo que está pasando viene como un regalo de Dios. Dios nunca es autor de pecado (Santiago 1:13), y la voz de Dios nunca contradecirá su palabra.

Recuerda lo que sentías cuando tu esposo y tú eran novios. ¿Cuáles eran las cosas que tú admirabas? ¿Cuáles fueron las habilidades o fortalezas que te llevaron a enamorarte de él? Si tienes dificultades con esto, busca ayuda. Hay formas en las que puedes comunicarle a tu esposo lo que estás sintiendo sin que él se sienta amenazado.

Quizás es necesario que salgas con tu esposo a unas vacaciones a solas. Quizás necesitan planear salidas juntos regularmente, como ir a comer o ir al cine y tener buenas conversaciones. Sean intencionales en planear estos tiempos. Si no sientes que estás dominando tus emociones, busca consejo de un profesional cristiano.

Recuerda a Cristo

Más importante que cualquier cosa es que seas intencional en mejorar tu relación con Cristo. La mejor arma que tenemos contra un ataque espiritual es el arma espiritual. ¡Ponte la armadura de Dios! (Efesios 6:11). No batalles en tus fuerzas, sino en las fuerzas de Aquel que tiene el poder. Judas 1:24 nos recuerda, “Y a aquel que es poderoso para guardarlos sin caída y para presentarlos sin mancha en presencia de su gloria con gran alegría”. La muerte de cristo en la cruz derrotó el poder del pecado sobre nuestras vidas. Recuerda las verdades del evangelio. Recuerda que eres amada por Dios en Jesús. Recuerda que la obra de Cristo ha hecho posible que no tengas que vivir esclava al pecado, y que ese mismo Señor es poderoso para guardarte. Confía en Él, aférrate a la cruz, huye de la tentación.

Imagen tomada de Lightstock

Los psicólogos que trabajan con terapia de pareja aconsejan a los afectados sincerarse sobre sus propios deseos, anhelos y temores. Hay que tener coraje para preguntarse algunas cosas, y en muchos casos también es necesario contar con apoyo. Lo que no sirve es concentrarse únicamente en el dilema.

Si los dos miembros de la pareja están dispuestos a reencontrarse y elaborar juntos lo sucedido, una terapia de pareja puede ser una posibilidad coherente para reconstruir la relación. Sin embargo, cuando la terapia no sirve para revivir el vínculo, lo mejor es pensar en una separación. Lo mismo vale cuando lo que se busca y necesita ya no está dado por la relación actual. Que uno se enamore de otra persona tampoco significa de forma automática que hasta ese momento estuvo con la persona equivocada.

Si se presenta una crisis de este tipo, lo mejor que puede hacer una pareja es hablar, algo que se suele olvidar en la rutina diaria, donde muchas veces el diálogo se limita a frases como «¿podrías llevar el auto al taller?».

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