0

Feminista definicion rae

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la convocatoria de la huelga feminista en la que se cuelan un sinfín de reivindicaciones, nos asomamos a la RAE para conocer en detalle qué se entiende por “feminismo”.

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra feminismo describe el principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre.

También a este concepto se le atribuye una segunda acepción que define el “movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo”.

Más allá del significado del término, la RAE se ha pronunciado acerca de la publicación de guías de lenguaje no sexista, y ha suscrito un artículo, firmado por Ignacio del Bosque, Catedrático de la Lengua Española de la Universidad Complutense de Madrid, “Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer”.

En el texto en el que se reconoce que existen usos sexistas del lenguaje, se denuncia que dichas guías anulan distinciones necesarias y olvidan que no hay discriminación en la falta de correspondencia entre género y sexo.

En este marco, y en relación a la defensa de algunos colectivos del lenguaje inclusivo, la Real Academia Española ha criticado este uso y ha recordado que el masculino gramatical “funciona en nuestra lengua, como en otras, como término inclusivo para aludir a colectivos mixtos, o en contextos genéricos o inespecíficos”.

#RAEconsultas No es admisible usar la letra «x» ni la «e» como marca de género. Es, además, innecesario, pues el masc. gramatical funciona en nuestra lengua, como en otras, como término inclusivo para aludir a colectivos mixtos, o en contextos genéricos o inespecíficos.

— RAE (@RAEinforma) 23 de enero de 2018

«feminismo» deja de ser un término sexista para la RAE

Desde que en 2011 se publicara la última edición, ha hecho falta una sexta revisión para que se eliminaran algunas acepciones poco ortodoxas en las definiciones de algunas de sus palabras. Es es el caso del término «feminismo» en cuya sexta acepción aparecían los adjetivos de «débil» y «endeble», mientras que la tercera acepción del término «masculino», se definía como «varonil» o «enérgico».

Tu navegador no puede mostrar este vídeo

© Gtres

Una cambio por el que muchas asociaciones feministas llevaban muchos años luchando, como es el caso de la Federación de Mujeres Progresistas cuya presidenta, Yolanda Besteiro, afirmaba al diario Público: «El papel de la lengua es esencial en la igualdad entre hombres y mujeres e imprescindible para romper roles y estereotipos sexistas». Quien además afirma, que una institución como la RAE debería ser más «vanguardista» y «marcar tendencia» ya que «no hacerlo perpetúa las desigualdades y afecta a los derechos humanos». Sin duda, una muy buena noticia pero tristemente, todavía queda mucho por hacer porque todavía han quedado en el tintero otros cambios reclamados por estas asociaciones feministas que todavía no se han llevado a cabo, como es el caso de inclusión de la palabra «feminizar», ya que por el contrario, sí existe el verbo «masculinizar», cuyo significado reza: 1. Dar presencia o carácter masculinos a algo o a alguien y 2. Adquirir caracteres masculinos».

Pero además, Ángeles Álvarez, miembro de la Comisión de Igualdad del Congreso y diputada del PSOE, ha recordado la importancia de fomentar el lenguaje no sexista, algo incluido en la Ley Integral contra Violencia de Género existente. Aunque según explica el periódico, la política celebraba que la RAE «empiece a ser sensible a lo que ya está normalizado en la calle». «Los académicos están tomando consciencia no sólo de que el lenguaje asienta la ideología, sino que también la construye, así que bienvenido el cambio, aunque sea tarde».

Por otro lado, otro de los términos que también ha sido revisado es la palabra «maricón» que antes se definía como «sodomita» y «hombre afeminado», y que ahora acoge la acepción de «insulto grosero». Como vemos, poco a poco se van consiguiendo ganar pequeñas batallas pero aún queda mucho por hacer en la lucha por la igualdad de géneros en todos los ámbitos de la vida.

El lenguaje vuelve a construir realidad, esta vez perversamente: Comisiones Obreras ha denunciado la discriminación de género que están sufriendo las trabajadoras de Aceites y Energía Santamaría, quienes no han cobrado sus atrasos, según señala la empresa, porque el texto del convenio establece que hay que pagar a los “trabajadores”, no a las “trabajadoras”. Este abuso laboral ha vuelto a colocar la pertinencia del lenguaje inclusivo -o no- en el centro del debate. Especialmente, porque la activista feminista Alicia Murillo, colaboradora de Pikara Magazine, ha compartido la noticia en sus redes sociales y ha interpelado a la Academia: “Como la RAE vuelva a decir que el lenguaje inclusivo no sirve para nada, ponemos a sus miembros (y miembras) a trabajar en esta empresa”, ha sostenido.

#RAEconsultas Quizá la insistencia en afirmar que el masculino genérico invisibiliza a la mujer traiga consigo estas lamentables confusiones.

— RAE (@RAEinforma) 4 de junio de 2018

El community manager de la RAE, encargado de resolver las consultas lingüísticas de los usuarios de Twitter, ha desatado el zafarrancho con su respuesta: “Quizá la insistencia en afirmar que el masculino genérico invisibiliza a la mujer traiga consigo estas lamentables confusiones”. La cuenta oficial de la Academia sugiere, así, que el hecho de que haya sectores del feminismo que cuestionen el uso del masculino universal es lo que ha ocasionado esta “confusión” por parte de la empresa. Las respuestas no se han hecho esperar. La propia Murillo ha increpado a la RAE: “La madre que os parió. Femenino singular”, y ha señalado que se acababan de “marcar un ‘la culpa es de las madres, que las visten como putas’ de manual”.

No es una polémica nueva. La RAE, amén de recordar que el masculino es universal, sostiene que el uso del lenguaje inclusivo es “artificioso e innecesario desde el punto de vista lingüístico”. Aboga por la llamada “economía del lenguaje”: es decir, por no detenerse en nombrar a “alumnos y alumnas”, a “ciudadanos y ciudadanas”, o a “trabajadores y trabajadoras”, sino por usar “alumnos”, “ciudadanos” y “trabajadores” como única forma correcta. El masculino genérico es la forma que admite la Academia, a pesar de que el número de alumnas, ciudadanas o trabajadoras sea superior al de alumnos, ciudadanos o trabajadores. También recuerda la existencia de palabras como “alumnado” o “ciudadanía” para incluir a todos y todas, pero no resuelven todos los casos. ¿Qué hay de “trabajadores”, el concepto rey del caso que nos ocupa?

Género neutro (y la -e)

En esta discusión se ha incluido, antiacadémicamente, la posibilidad de emplear el “género neutro”, que en lugar de depender de la “a” o la “o”, lo haría de la “e”. Es la reivindicación también de las personas de género no binario, es decir, las que no se sienten ni hombre ni mujer: este colectivo exige el uso del pronombre “elle” en lugar de “él” o “ella”, y la terminación -e. El tercer sexo lleva tiempo pidiendo su lugar en la RAE y en los documentos oficiales.

El detalle de la respuesta de la RAE que ha molestado al activismo es que ha usado el concepto “masculino genérico” en lugar de “género neutro”, que es lo que viene defendiendo. Así se lo ha preguntado una usuaria: “¿No decíais que no existe el masculino genérico; que era género neutro?”. La RAE ha contestado: “El masculino gramatical, al ser el término no marcado por la oposición de género, funciona en nuestro sistema, como en el de otras muchas lenguas, como término inclusivo para aludir a colectivos mixtos, o en contextos genéricos o inespecíficos”.

Guías no sexistas (y feministas)

El Instituto de la Mujer atiende esta llamada del feminismo y ha llegado a recopilar guías sobre el uso del lenguaje no sexista: “El lenguaje crea imaginarios y realidad, es por ello que muchas autoras y autores, así como grandes instituciones, han trabajado por acercarnos a un uso más igualitario del mismo”, esbozaban en la introducción. Los manuales incluyen cambios tales como “corregir el enfoque androcéntrico de nuestras expresiones”. Por ejemplo, si el uso habitual es “en la fiesta, los médicos y sus mujeres”, el uso recomendado es “en la fiesta, el personal médico y sus parejas”. Proponen crear referentes femeninos. Por ejemplo: si el uso habitual es “el ganador obtendrá un televisor”, el uso recomendado es “la persona que resulte ganadora obtendrá un televisor”. Otros puntos son la ruptura de estereotipos -dejar de decir “el coche de papá” para hablar de “el coche familiar”- o el uso de las barras -ahí “profesor/a”, “decano/a”, etc-.

Ahí las reyertas, a este respecto, con el “portavoza” exigido por Irene Montero o el “miembras” de Bibiana Aído o Pedro Sánchez, más de actualidad que nunca ahora que el nuevo presidente ha recuperado el Ministerio de Igualdad. El director de la RAE, Darío Villanueva, ha dejado clara su postura: el uso de términos como “miembra” es “peligrosísimo”: “El lenguaje es un ecosistema y si lo alteramos repercute en todo el equilibrio general. Si se llama ‘miembro’ a los hombres y ‘miembras’ a las mujeres, habrá que empezar a llamar ‘miembros’ a los brazos y ‘miembras’ a las piernas”.

Casi 30.000 personas han firmado una petición en la plataforma Change.org mostrando su descontento a Oxford University Press (OUP), editorial de los conocidos diccionarios Oxford, por la utilización de un lenguaje sexista contra la mujer, como la utilización de palabras como “titi”, “moza” o “puta”.

¿El lenguaje es sexista?

  • No

La encuesta está cerrada Votar Total votos: 0

Aunque no hay que salir de España para palpar esta polémica. La Real Academia Española (RAE) negó la posibilidad de una reforma constitucional que introduzca el lenguaje inclusivo. Esta institución, en la cual hay poca presencia de la mujer, ha protagonizado varias polémicas, como cuando pidió usar ‘alumnos’ y no ‘alumnas’ al Ayuntamiento de Leganés, aunque haya más mujeres en clase: “No hay sexismo”, afirmó.

¿La RAE debería hacer cambios en su diccionario para evitar el sexismo?

  • No

La encuesta está cerrada Votar Total votos: 0Perpetuación del lenguaje sexista en los diccionarios. (Lobro78 / Getty Images/iStockphoto)

Por contra, el Ayuntamiento de Barcelona incluso editó una guía para evitar el lenguaje sexista. Hablar de “personal de limpieza o de enfermería”, “auxiliares de vuelo” o “cónyuges” son algunas de las expresiones que propone.

“Utilizar de forma no sexista el lenguaje es importante ya que visibiliza a las mujeres y rompe los estereotipos que fomentan la desigualdad entre personas”, asegura el consistorio.

¿Hay un problema de sexismo en cómo se trata la imagen de la mujer?

  • No

La encuesta está cerrada Votar Total votos: 0Reivindicación feminista. (Instagram)

La escritora Rosa Montero llegó a lamentar el hecho de que en la Real Academia Española (RAE) haya “tan pocas mujeres” lo que, a su entender, es “una prueba más de que, cuanto más subes en lugares de poder, se mantiene la construcción sexista”.

¿Aumenta el machismo en España?

  • No

La encuesta está cerrada Votar Total votos: 0

Tiempo de lectura: 2 minutos

«Los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo»

– Ludwig Wittgenstein, filósofo

Pocas reflexiones son más acertadas para el caso del que hoy queremos hablar: el lenguaje sirve para nombrar las cosas, para que podamos conocerlas, y son las palabras las que moldean nuestra realidad y el entorno en el que nos movemos. Por tanto, el lenguaje constituye una parte básica de nuestra concepción del mundo y de las construcciones mentales que utilizamos cada día. ¡Piénsalo!

Pero ¿sabes cuál es la versión de la RAE sobre este hecho? En su Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD) matiza el uso del masculino para referirse a ambos sexos como un factor de economía lingüística y aclara que no hay en ello discriminación alguna.

Y no solo eso: también se afirma que el afán por acabar con esta discriminación está dando lugar a soluciones que contravienen la normativa del español y resultan artificiosas, como por ejemplo, hablar de “las y los ciudadanos”. Y tú, ¿cómo lo ves?

Puede que, alguna vez, para evitar estas repeticiones, hayas utilizado la @ para referirte al masculino y al femenino, ¿verdad? Hablar de niñ@s o [email protected], por ejemplo, se está volviendo una costumbre que no ha pasado desapercibida para la RAE y, por tanto, se ha añadido un subapartado al DPD en el que se indica que la @ no es un símbolo lingüístico y, normativamente, no podría utilizarse de esta manera.

Otro aspecto en el que la Real Academia ha sido duramente criticada se corresponde, precisamente, con la formación del femenino de muchas profesiones. El Diccionario de la Real Academia admite la existencia de peineros y de peineras, de pero no de alfareros y alfareras: en la entrada destinada a esta profesión, se indica que se trata de un término exclusivamente masculino y que, por tanto, no se acepta el femenino alfarera.

Si bien en el propio DPD se matiza cómo debe construirse el femenino de cada profesión, el Diccionario de la Lengua recoge todavía impropiedades como esta, que se han filtrado con el peso de la tradición —ten en cuenta que, no hace tantos años, había profesiones a las que las mujeres no podían acceder, y oficios tradicionalmente femeninos— y siguen así por el carácter arcaizante de la Academia. ¡Hay más de los que creemos!

La forma que tenemos para decir las cosas es lo que moldea nuestra realidad, y el hecho de que hoy en día, cuando las mujeres pueden tener los mismos derechos que los hombres y acceder a los mismos puestos de trabajo, resulta inaceptable que no exista la versión femenina de determinadas acepciones. Si quieres empezar a utilizar un lenguaje inclusivo también en este ámbito, el Instituto de la Mujer ha elaborado una guía con todas las profesiones en masculino y en femenino, que se ha ido actualizando desde que se publicara en 1996, para evitar dudas y confusiones. ¡Échale un vistazo!

El feminismo en la lengua: una paradoja

La invisibilidad de la mujer a través del lenguaje es una lacra social que pesa como una losa sobre la lucha por la igualdad de derechos, porque el lenguaje no solo es una herramienta para comunicarnos: es con el lenguaje con lo que construimos las ideologías, y también con lo que las expresamos. ¡Toma conciencia de su importancia!

Por este motivo resulta paradójico el hecho de que la RAE se manifestara contra las múltiples guías que, en los últimos años, se han ido publicando para fomentar un lenguaje no sexista, basándose en que contraviene la normativa del español. Sea como sea, es importante tener en cuenta aquí que, más allá de lo que dice la norma, el lenguaje es un mecanismo que se renueva constantemente, que evoluciona al ritmo que lo hace la sociedad. Por lo tanto, debe reflejar, también, estos cambios y adaptarse a los nuevos tiempos. ¿Contribuirás a que sea así?

Si quieres empezar a utilizar un lenguaje no sexista, empieza por usar sustantivos de carácter colectivo. En lugar de usar el masculino genérico, puedes hablar de personas, de comunidad, de equipo… ¡Y ojo con el orden de las palabras! Normalmente indicamos el masculino en primer lugar, ¿por qué no hacerlo al revés? Este y otros consejos los encontrarás en la guía gratuita «Lenguaje no sexista: tips para evitar el uso sexista del lenguaje cotidiano».

Si quieres ampliar información sobre estos temas, en la red encontrarás muchísimos recursos con los que profundizar. Para que vayas abriendo boca, te dejamos una recopilación sobre lenguaje no sexista que podrás utilizar tanto para mejorar tus capacidades como para introducir a los más pequeños y las más pequeñas de la casa en el lenguaje inclusivo. Sólo basta con ser conscientes y actuar: ¡haz correr la voz y apuesta desde hoy por la igualdad de género empezando por nuestro lenguaje!

Qué es ser feminista hoy

A día de hoy, a pesar de que en muchos países se ha conseguido la igualdad de derechos o la igualdad formal de las mujeres, no existe la llamada igualdad real, ya que las mujeres continúan viviendo discriminación, opresión y diversos tipos de violencia en diferentes aspectos de su vida y en el día a día.

No existen unas reglas acerca de cómo ser feminista en la actualidad; hay mujeres que ejercen el feminismo en su círculo familiar y de amistad, otras que lo practican sin autodenominarse feministas, otras desde el ámbito académico, otra parte mediante el activismo y la militancia, otro sector a través de sus empleos, etc. Sin embargo, el rasgo común entre todas estas mujeres es el objetivo de construcción de una sociedad justa en la que ninguna mujer de cualquier parte del mundo sea considerada o tratada como inferior por el simple hecho de pertenecer al sexo femenino. Asimismo, las mujeres se constituyen como sujeto político y social, protagonista y activo en la transformación del sistema. En el presente cabe preguntarse ¿cuáles son los retos del feminismo del siglo XXI? ¿Qué quieren las feministas? Algunos de los objetivos y desafíos del feminismo actual son los siguientes:

  • Visibilización y lucha contra todos los mecanismos de opresión de las mujeres y de la violencia machista en todas sus manifestaciones, así como contra el feminicidio. Todavía queda pendiente la ampliación del concepto de violencia machista más allá de la violencia que se produce en el ámbito de la pareja, así como la inclusión de la violencia sexual como violencia de género.
  • Fin de la imposición del trabajo reproductivo a las mujeres en base a su sexo, revalorización y remuneración de este, de la misma manera que exigencia de la corresponsabilidad en todos los ámbitos.
  • Reivindicación de la sexualidad femenina, del control sobre los propios cuerpos, ruptura del tabú de la menstruación y educación en una menstruación consciente.
  • Derecho a no ser madre, maternidad libre y deseada, y necesidad de repensar y replantear unas maternidades alternativas más allá de los roles asignados.
  • Construcción de un conocimiento o epistemología de la mujer y feminista frente al androcentrismo imperante. Recuperación de la memoria e historia de las mujeres ante la necesidad de referentes femeninos por parte de las mujeres.
  • Necesidad de coeducación desde la infancia, se plantea este tipo de educación como herramienta para el crecimiento en valores igualitarios y de respeto de las nuevas generaciones.
  • Reivindicación del lesbianismo, la bisexualidad y el colectivo LGTBI, así como deconstrucción del sistema heteronormativo.
  • Rechazo a la cosificación y explotación sexual de las mujeres mediante la pornografía, prostitución, vientres de alquiler, cánones de belleza etc.
  • Concienciación de toda la sociedad acerca de la discriminación de las mujeres e implicación de todos los sectores de la población.
  • Construcción identitaria de las mujeres más allá de los roles y estereotipos de género, los cuales deben ser abolidos.
  • La sororidad como arma es una de las características más prominentes del feminismo actual, por lo que se reivindica la necesidad de creación de alianzas y generación de una red de apoyo entre todas con el objetivo de lograr un empoderamiento colectivo. Se basa en el reconocimiento entre mujeres como sujetos políticos pertenecientes al mismo colectivo, Al ser el sistema patriarcal un sistema global, la lucha y erradicación de este tiene que ser global. Este tejer solidaridades entre las mujeres, esta hermandad, se ha visto facilitada mediante las redes sociales y la tecnología, que permiten el contacto y el intercambio de experiencias, ideas y conocimientos desde diversos lugares de la geografía.
  • Interterseccionalidad: uno de los retos del movimiento feminista contemporáneo es la interseccionalidad, es decir, la ruptura del sujeto femenino (blanco, occidental, heterosexual, de clase media) único como representativo de todas las mujeres y sus opresiones. El feminismo blanco hegemónico y occidental debe reconocer y renunciar a sus privilegios dentro de esta lucha y tener en cuenta todo los tipos de opresión más allá del género que afectan al resto de mujeres. El fin del feminismo interseccional es la construcción de un movimiento que se base en la existencia de diferentes discursos, experiencias y necesidades por parte de diversos grupos de mujeres, entre los que se creen alianzas.

Sin embargo, dentro del movimiento feminista actual también existen diversas corrientes como la liberal, radical y la abolicionista. En el siguiente artículo encontrarás más información sobre los Tipos de feminismo que existen en la actualidad.

Qué es ser feminista liberal

El feminismo liberal es la corriente individualista del feminismo que define la situación de la mujer como desigualdad. Por ello, su lucha se centra en conseguir la igualdad entre hombres y mujeres a través de las leyes y los derechos de la sociedad, mediante la reforma de estos.

Se ha criticado que esta corriente ignora las diversas opresiones y discriminaciones de otras mujeres que no ostentan el privilegio blanco, heterosexual y de clase, por lo que se enfoca únicamente hacia un sector de mujeres y sus intereses específicos. De hecho, se considera que el liberalismo y el feminismo son incompatibles, por lo que se pone en duda el concepto de feminista liberal en la actualidad.

Qué es ser feminista radical

El feminismo radical es la corriente de este movimiento que describe la situación de la mujer como una opresión y explotación. Sitúa las causas o raíces de esta en el sistema patriarcal, por lo que el objetivo de las feministas radicales es la abolición del mismo con el fin de lograr la liberación de la mujer, lo que implica también la abolición del sistema sexo-género. Por ello, este tipo de feminismo no cree que sea suficiente una reforma legislativa para conseguir su objetivo, ya que considera la existencia de mecanismos de opresión desde todas las áreas de la sociedad, es decir, conciben una violencia estructural y sistemática.

Qué es ser feminista abolicionista

En cuanto a la cuestión de la prostitución, existe actualmente un debate y dilema interno en el movimiento feminista. El feminismo abolicionista considera que la prostitución se basa y refuerza la idea de disponibilidad de cuerpos femeninos al antojo masculino y la estereotipación de la mujer como objeto sexual que puede ser mercantilizado. Por otro lado, afirman que contribuye a la cultura de la violación y negación del deseo y sexualidad femenina. Además, denuncian la trata y su relación con la prostitución, así como la explotación sexual tanto infantil como adulta. Esta corriente centra el foco en políticas que permitan la rehabilitación y apoyo a las mujeres prostituidas, al igual que el ofrecimiento de alternativas de vida. Por otro lado, se centra en la prevención e intervención sobre toda la sociedad con el objetivo de acabar con la demanda de prostitución.

Papel de los hombres

Otro de los debates en el seno del feminismo actual es el papel que deben tener los hombres en la lucha feminista. Este movimiento y ser hombre no es incompatible, de hecho existen hombres feministas en la historia que han defendido los derechos de las mujeres, como François Poullain de la Barre, Frederick Douglass o Eduardo Galeano.

En la actualidad se reconoce el papel necesario y vital del hombre como compañero en la lucha feminista. Es un rol de conciencia, acompañamiento, solidaridad y apoyo frente al papel activo, central y de liderazgo de las mujeres, que son quienes deciden cómo enfocar la lucha y sus formas. Por lo tanto, frente al papel protagonista de las mujeres en su lucha, el de los hombres sería básico y necesario pero secundario, es por ello que en muchas ocasiones se opta por denominar a los hombres feministas como aliados feministas. Entre otras, la responsabilidad y tareas de los hombres en el feminismo actual es la concienciación de otros hombres y el rechazo hacia toda manifestación de violencia por su parte, así como la ruptura con el modelo tradicional de masculinidad y la construcción de esquemas alternativos.

La respuesta de la RAE contra la «insistencia» de las feministas que te dejará con la boca abierta

La Real Academia Española ha sido varias veces protagonista de cierta polémica, e incluso ha sido tachada de machista, por las acepciones que se recogen en el Diccionario de la Lengua Española y el uso anticuado que defiende de la misma. Desde «mujer que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales» como definición de ‘fácil’, hasta «conjunto de mujeres» en referencia a ‘sexo débil’.

Pues bien, ayer se vio envuelta en otro caso. Esta vez de la mano del gestor de las redes sociales. La activista feminista Alicia Murillo Ruiz (@aliciamurilloru) arremetió en Twitter contra la RAE por seguir divulgando el uso del masculino genérico como referencia de ambos sexos. Para ella, alimenta la invisibilización de la mujer. Y así lo ilustró adjuntando una noticia donde se puede leer: «Una empresa no paga a sus trabajadoras porque el convenio dice ‘trabajadores'».

Como la @RAEinforma vuelva a decir que el lenguaje inclusivo no sirve para nada ponemos a sus miembros (y miembras) a trabajar en esta empresa. https://t.co/xqhLl3vjto

— Alicia Murillo Ruiz (@aliciamurilloru) 4 de junio de 2018

El dardo había sido lanzado y como el gestor de las redes sociales de la Real Academia no suele quedarse callado (ya conocemos grandes respuestas por su parte), decidió entrar al trapo. Se podría pensar que lo hizo con su mejor intención pero lo cierto es que la respuesta resulta más atacante que apaciguadora.

#RAEconsultas Quizá la insistencia en afirmar que el masculino genérico invisibiliza a la mujer traiga consigo estas lamentables confusiones.

— RAE (@RAEinforma) 4 de junio de 2018

Tales palabras dejaron con la boca abierta a Murillo y a medio Twitter, que no ha podido evitar echar leña al fuego y dar su opinión -es Twitter- a cerca de lo que la RAE había dado a entender: la culpa es de las feministas por insistir.

Os acabáis de marcar un «la culpa es de las madres que las visten como putas» de manual.

— Alicia Murillo Ruiz (@aliciamurilloru) 4 de junio de 2018

@RAEinforma no decíais que no existe el masculino genérico? Que era género neutro?

— Shira (@Shirataraxia) 4 de junio de 2018

No, el zasca de manual te lo llevas tú porque la RAE, fruto de su arrogancia y prepotencia, acaba de atentar contra su propia postura, que es la de mantener el masc como neutral, y viendo que causa estas cosas, se reduce a ridiculizar a las que tanto tiempo llevamos advirtiendolo

— Gadea (@papoaventuras_) 4 de junio de 2018

Carecen de términos neutros inclusivos porque carecen de pensamiento inclusivo. No pueden tener palabras para lo que desconocen. Primero esta el pensamiento y luego la palabra que lo expresa. La RAE se explica a si misma por lo que es: gysrdiat de lenguaje patriarcal

— alejandro pairone (@alepairone) 5 de junio de 2018

El hecho de que se identifique el feminismo con uno o varios partidos puede tener un doble efecto: rechazo o admiración, remarca Durán. «Puede afectar tanto en positivo como en negativo, puede haber gente que por no parecerse o al revés por querer fundirse con la imagen de un partido, lo rechace o le atraiga», pero la socióloga asevera: «el feminismo es un movimiento muy amplio y no puede ceñirse exclusivamente a un partido, aunque hay partidos que evidentemente se han esforzado mucho más».

¿Quién debe tomar las riendas?

«Todos, la sociedad civil, los profesionales de la educación y los políticos. Es prioritario porque la convivencia de igualdad ayuda al pacifismo, al respeto, a la tolerancia y hace sociedades mucho más tolerantes», asevera San Segundo, presidenta de la Plataforma Universitaria de Estudios Feministas y de Género.

Otros plantean que la batalla por la igualdad debe librarse sin liderazgos. «No creo que deba liderarse nada, las mujeres piden lo que necesitan; no se trata tanto de liderar como de concienciar, de hablar, de decir, de expresar sin rencores y sin tozudez, de escucharnos», afirma la filósofa y profesora de la Universidad Complutense. «Estamos en una sociedad en la que no nos escuchamos, llevamos nuestras ideas o ideologías a extremos». Tampoco cree en los liderazgos el profesor Urraco.

«Hay que dejar a la gente tranquila, porque las ideas de igualdad se expandirían solas por la sociedad porque caen por su propio peso, la gente está de acuerdo». «Estaría bien que hubiera disputa por liderarlo», bromea Durán, quien sostiene que aunque nadie tiene que tener «el exclusivo de la representación», deben ser fundamentalmente las propias mujeres las que lo asuman para que se produzca una incorporación masiva de todos los grupos.

La fórmula magistral: educación y leyes

«Como no se da la igualdad espontáneamente tiene que venir la ley y poner cuotas y también la educación es básica para que llegue a los colegios y a las familias la idea de que no se puede distinguir por géneros; la igualdad es una igualdad de oportunidades, pero no de personalidades», reflexiona la filósofa, que ante todo aconseja pensar por sí mismo.

El sociólogo explica que entre los jóvenes ya a nadie le parece normal que las mujeres cobren menos o que haya un desigual reparto de las tareas domésticas. «Todo eso está asumido, pero el problema surge cuando se vincula a movimientos políticos» y por eso cree que solo se avanzará «despolitizando el feminismo». «Falta mucha formación y educación.

Es imprescindible la asignatura de Educación para la Ciudadanía que existe en toda Europa y no se entiende que sea atacada porque defiende valores de convivencia, de tolerancia y de respeto. En la universidad, falta enseñar lo que es ciudadanía, igualdad y perspectiva de género en las distintas disciplinas científicas, añade la catedrática de la Carlos III. «Parecía que la mayor parte de los jóvenes estaban ausentes en el feminismo y sin embargo el año pasado, el 8 de marzo, quedó claro que no; las manifestaciones de toda España y de todo el mundo estaban llenas de jóvenes», concluye María Ángeles Durán.

  • Las claves de la huelga feminista del 8 de marzo: ¿Es legal hacerla?¿Quién la convoca?¿En qué consiste?

  • Diez libros infantiles y juveniles para reivindicar a las mujeres
  • #LaMujerEsNoticiaA3N: 16 canciones feministas que deberías escuchar
  • Diez mujeres que cambiaron el mundo
  • La mirada de cuatro mujeres invade la Gran Vía de Madrid en el 8M a golpe de arte urbano

Manifestación feminista del pasado 8-M, en Valencia / MIGUEL LORENZO

En la época del MeToo y la revolución feminista, la Real Academia Española ha decidido incorporar en su diccionario digital casi 750 términos, entre ellos, sororidad: agrupación que se forma por la amistad y reciprocidad entre mujeres que comparten el mismo ideal y trabajan por alcanzar un mismo objetivo. Precisamente, ‘sororitat’ fue elegida, con el 32,6% de los votos a favor, la palabra más importante del 2018 en una iniciativa impulsada por quinto año por el Observatorio de Neología de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y el Institut d’Estudis Catalans (IEC) en la que participaron más de 5.500 personas.

El diccionario de la RAE también incorpora una enmienda de acepción según la cual el feminicidio es “el asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia”.

Meme, escrache y viral

La académica responsale del diccionario, Paz Battaner, y el director en funciones de la institución, Darío Villanueva, han presentado en Madrid las novedades del diccionario. Además de sororidad, la RAE incluye otros términos, como meme (una imagen, vídeo o texto por lo general distorsionado con fines caricaturescos, que se difunde principalmente a través de internet), selfi (autofoto), escrache (manifestación popular de protesta contra una persona, generalmente del ámbito de la política o de la Administración, que se realiza frente a su domicilio o en algún lugar público al que deba concurrir) y viralizar (referida a un mensaje o contenido que se difunde con gran rapidez a través de las redes sociales). También se incorporan anglicismos puros como ‘feedback’, que deberá ser escrito en cursiva y que se define como retroalimentación o retorno en su acepción tecnológica.

En total, se han incorporado este año al diccionario un total de 2.451 modificaciones. De ellas, 748 son adiciones, 1.680 enmiendas y 23 supresiones, frente a los 3.345 cambios producidos el pasado año, un descenso que, según Villanueva, se debe a que en diciembre de 2017 se presentaron las modificaciones de dos años de trabajo de los académicos.

Influencia de la prensa

Aunque la palabra escrache comenzó a utilizarse hace años no ha sido hasta ahora cuando se ha recogido en el diccionario, ha explicado Battaner haciendo hincapié en la influencia de los medios de comunicación en los cambios que experimenta la lengua. Mientras, el término humo tiene una nueva acepción, la de cosa o hecho sin entidad o relevancia, que puede añadirse a la palabra vender para definir aquella acción de «tratar de convencer con palabras o argumentos carentes de sentido».

Entre los tecnicismos, ha explicado Battaner, aparece ISO referida al sistema de regulación de calidad. Y, entre los americanismos, ha destacado la palabra ñeco, para referirse a una persona que ha perdido un brazo o una mano. Respecto a estas consultas, Villanueva ha indicado que es una «leyenda urbana» que la RAE acepte ‘cocreta’ y ha garantizado que nunca lo hará. Precisamente ‘cocreta’ es la segunda palabra (de las no incluidas en el diccionario del español) más búscadas por los usuarios de internet, con más de 96.000 consultas en la plataforma de servicios lingüísticos de Enclave-RAE.

La RAE define la palabra ‘feminazi’ y las redes arden en polémica

La Real Academia Española (RAE) ha ofrecido una explicación del significado de la palabra ‘feminazi’. «La voz «feminazi» (acrónimo de «feminista» + «nazi») se utiliza con intención despectiva, con el sentido de ‘feminista radicalizada'», escribió la institución en su cuenta de Twitter.

#RAEconsultas La voz «feminazi» (acrónimo de «feminista» + «nazi») se utiliza con intención despectiva con el sentido de ‘feminista radicalizada’.

— RAE (@RAEinforma) 21 августа 2018 г.

La publicación surgió ante la consulta de una usuaria de esa red social. La respuesta de la RAE causó una avalancha de críticas por parte de los internautas, que aseguran que se trata de una validación y legitimización del uso de una palabra claramente despectiva hacia las mujeres y el movimiento feminista.

la rae legitimando un insulto al movimiento feminista y a lo pueblos víctimas del nazismo. estos tipos son todo lo que está mal

— 💚 Libertanga (@Oopsidupsi) 22 августа 2018 г.

Que grande la @RAEinforma aceptando justamente una palabra que ataque al feminismo. Totalmente esperado¿Entonces la RAE está de acuerdo con R. Limbaugh que definió a las «feminazis» como «mujeres para quienes lo más importante es lograr la mayor cantidad de abortos posibles»?

— Mauro Mondavarius (@LordMondavarius) 22 августа 2018 г.

El mismo organismo insistió, sin embargo, en que no pretende justificar el uso del vocablo, y precisó además: «Es muy frecuente que las palabras objeto de consulta no figuren en el diccionario académico y siempre damos sobre ellas la información que está a nuestro alcance».

#RAEconsultas Perdone, pero es muy frecuente que las palabras objeto de consulta no figuren en el diccionario académico y siempre damos sobre ellas la información que está a nuestro alcance. Ese es nuestro trabajo.

— RAE (@RAEinforma) 24 августа 2018 г.

Asimismo, la RAE recordó que solo comentaron la palabra «como respuesta a una consulta, el origen de este neologismo de reciente creación, que se documenta en el uso pero no recogen nuestras publicaciones».

#RAEconsultas Disculpe, solo estamos comentado, como respuesta a una consulta, el origen de este neologismo de reciente creación, que se documenta en el uso pero no recogen nuestras publicaciones.

— RAE (@RAEinforma) 23 августа 2018 г.

Múltiples usuarios de Twitter denunciaron, por su parte, que mientras la RAE acepta el uso de un término tan polémico, excluye el del lenguaje inclusivo.

Lenguaje inclusivo? De ninguna maneraFeminazi? Claro que sí Mamita la RAE, qué antro de cavernícolas https://t.co/DPrS4O3kF9

— Diego (@saccarias) 23 августа 2018 г.

El lenguaje incluyente no tiene validez alguna en el español, pero la palabra «feminazi» es avalada por la RAE. Mmmmh, algo aquí es muy obvio. https://t.co/orZ5nMmm3R

— error 404: (@FersLol) 23 августа 2018 г.

Qué extraño leerlos «comentar como respuesta a una consulta el origen de este neologismo de reciente creación, que se documenta en el uso» pero despotricar incansablemente contra el uso de la «e» como género neutro que es «un neologismo documentado en el uso». Noto cierto sesgo

— MaGui LóPeZ 💚 (@Tia_MaGui) 24 августа 2018 г.

Ante las críticas de que la RAE «está tomando partido en un debate», la institución reiteró queresponde a consultas «sobre el uso de cualquier término que se nos plantee, con independencia de su significado».

#RAEconsultas En absoluto es así. Respondemos sobre el uso de cualquier término que se nos plantee, con independencia de su significado.

— RAE (@RAEinforma) 24 августа 2018 г.

Algunos internautas concordaron con la RAE en que sus expertos solo comentan sobre palabras que se usan abiertamente, y no legitimizan nada.

Cállate rificulo. La RAE solo comenta sobre palabras que se usan abiertamente. Además es para feministas radicales ( como las que golpean gente y rayan iglesias), si te molesta entonces es porque defiendes a ese tipo de feministas radicales

— Don Gris (@Don_Gris_) 24 августа 2018 г.

la RAE solamente recoge el uso del lenguaje que la gente utiliza, no legitimiza nada, para legitimizar son los juzgados….y si la gente utiliza ese vocablo para ridiculizar un movimiento que las feministas radicales ridiculizan no es culpa de la RAE.

— Victor A Reyes (@Vmanosdetijeras) 24 августа 2018 г.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *