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Foro ensanche de vallecas

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El pasado 20 de noviembre de 2019, representantes de ACEPVIVA (Agrupación Ciudadana por la Educación Pública de Villa de Vallecas), mantuvimos una reunión con la Dirección de Área Territorial (DAT) de Madrid capital de la Consejería de Educación, Coral Báez, para tratar varios temas de relevancia:

  • La necesidad acuciante de construcción de los institutos públicos necesarios en Villa de Vallecas para poder dar respuesta a las necesidades del distrito. En breve, se incorporarán a la enseñanza secundaria 1.200 alumnxs y no ha comenzado a construirse el segundo IES público prometido en el Ensanche de Vallecas.
  • Problemática de la construcción de los centros por fases y las deficiencias detectadas en las fases supuestamente finalizadas.
  • El CEIP María de Villota está desplazado en el colegio Juan de Herrera y las familias desconocen el proyecto del centro y cuándo estará construido su centro.
  • El CEIP Ángel Nieto continúa en obras, sin fecha para la construcción de su segunda fase y con muchos problemas de espacio, sobre todo en el patio que también carece de sombra.
  • El CEIP José de Echegaray, cuyo alumnado se incorpora a la educación secundaria en el curso 2021/2022, a día de hoy no tiene adscrito ningún instituto.
  • Mala distribución de lxs alumnxs en los centros, encontrándose algunos muy saturados y otros por debajo de ratio.
  • Falta de equilibrio entre la concertada, que gana aulas y la pública que matricula a la inmensa mayoría de alumnado con dificultades. A ello se añade la dificultad que plantea la escolarización extraordinaria a lo largo del curso que, además, se concentra en algunos centros. Dichos colegios deberían contar con recursos humanos suficientes para hacer frente a esta situación.

Asociación vecinal PAU Ensanche de Vallecas

La creación del PAU del Ensanche de Vallecas movilizó desde su inicio a miles de jóvenes, que vieron en este desarrollo urbanístico la posibilidad de adquirir su primera vivienda.

Ya en 1996 empiezan a venderse sobre plano algunas promociones, pero hasta el 6 de junio de 2002 no se inician las obras de urbanización de los terrenos del PAU. Este tiempo de espera tan dilatado provocó diversas iniciativas, fundamentalmente personales, destinadas a obtener información sobre la evolución de los proyectos urbanísticos.

Jorge García, un futuro propietario, crea en 2001 una página Web que contiene información sobre el Ensanche con herramientas como un foro y una lista de correo que llega a acumular casi 1000 direcciones.

Así, la web irá poniendo en contacto a [email protected] [email protected] y, con el tiempo, dará lugar a nuestra asociación. Los mínimos avances y la falta de información por parte de Administración y Promotoras hace que la gente, a través del foro, empiece a organizarse. Una primera reunión junto al Museo de la Ciudad, da lugar a la primera asamblea el 15 de marzo de 2003, en la que se constituye la Asociación PAU del Ensanche de Vallecas. Es, posiblemente, uno de los primeros ejemplos que podemos encontrar en Madrid, si no el primero, de creación asociativa vecinal a través de Internet.

Así, la asociación centra su trabajo en el desarrollo de estos proyectos, cuyas actividades consisten en:

  • Obtener información oficial y veraz, relacionada con nuestros ámbitos de actuación.
  • Informar y asesorar a [email protected] actuales y [email protected] [email protected]
  • Organizar distintas acciones y campañas de protesta y reivindicación.
  • Reunirnos con responsables de distintos organismos públicos y representantes de los movimientos sociales.
  • Colaborar con otras entidades sociales.
  • Poner en contacto a [email protected] [email protected] para buscar soluciones a sus problemas.
  • Dinamizar el tejido social del barrio.

La asociación actúa de representante social para defender el correcto desarrollo del barrio del Ensanche de Vallecas. Así, nos proponemos la unión necesaria por parte de [email protected] [email protected] actuales y [email protected] [email protected], para perseguir y denunciar cualquier tipo de especulación, ausencia o pérdida de derechos, falta o deficiencia de servicios e infraestructuras, etc.

Cuantas más personas integremos la asociación más fuerza tendremos para asegurarnos la defensa de nuestros derechos. Sin duda la frase «La unión hace la fuerza» hoy tiene más importancia que nunca.

Para formar parte de la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas como [email protected] sólo tienes que rellenar el siguiente formulario y realizar un ingreso de 50€ correspondiente a la cuota anual (año natural) ó 25 € si te asocias por primera vez en el segundo semestre del año, en el siguiente número de cuenta: IBAN ES93 0049-1954-16-2610008424. – ¡¡No olvides indicar tu nombre y apellidos en el ingreso.!!

En el formulario verás que también puedes inscribir a las personas que forman contigo tu unidad familiar, de esta forma tendremos un reflejo real del apoyo social de nuestro proyecto, a la vez que nos ayuda a diseñar las actividades que podremos organizar entre [email protected] en la asociación (según edades, preferencias,…). Con una sola cuota por unidad familiar pueden ser [email protected] todas las personas que la integran y que así lo deseen.

La cuota de [email protected] es la principal base de la financiación de la asociación y con ella se costea el local, se organizan protestas, se realizan actividades y se pone en conocimiento de la opinión publica los problemas del barrio, como la falta de equipamientos y servicios, la contaminación de la Incineradora, los malos olores del vertedero de Valdemingómez, etc.

Cada [email protected] tendrá una tarjeta/carné que le identificará como miembro de la asociación, pudiéndose dar de baja en el momento que se desee.

Al PAU de Vallecas le crecen los enanos

Hola!.
Soy una vecina del plan de vivienda joven.Estoy totalmenta de acuerdo con lo que has puesto. Estamos pagando un dineral por el alquiler con opción a compra y los pisos según el «Ivina» salen para la venta entre 150.000 y 164.000 euros.
Me parece una pasada. Cuando se concedieron, nos dijeron que eran 120.000 euros máximo y resulta que todos los pisos han bajado y los nuestros han subido. ¿Cómo es posible eso?.
Creo que ya es hora de que nos pongamos a hacer ruido si no queremos perder el piso y todo el dinero que hemos dado, y la ilusión con la que los cogimos.
Estos del «Ivima» nos estan tomando el pelo. Nos quieren vender pisos con calidades de mierda por el precio de un piso de lujo. Pienso que lo que quieren es que nos vayamos y perdamos el dinero que hemos dado , camo ya esta pasando con mucha gente que se ha marchado. Si alguien sabe quien nos puede informar,por favor poneros en cotacto. Mi correo es «[email protected]»
Si alguna persona sabe de algún abogado, periodista o alguien que nos pueda ayudar, les pido que por favor se pongan en contacto conmigo, al correo electrónico arriba indicado.
No entiendo como a los bancos los expropia el gobierno los pisos para viviendas sociales y el » Ivima » nos quiere timar.
Creo que deberíamos luchar por nuestras casas, sino pasaríamos a ser » Desahuciados » como la mitad de la población.
Muchas gracias a todos. Espero noticias.
María.
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Los vecinos del Ensanche de Vallecas denuncian el abandono del barrio

Una de las zonas ‘verdes’ del Ensanche. Reportaje gráfico: JAVIER BARBANCHO

La ausencia de escuelas públicas y de un segundo centro de salud, junto a los malos olores y la falta de limpieza, son los problemas más acusados

«¿Y mi barrio pa cuándo?» tararea sin cesar en segundo plano Vanesa, de 13 años, adaptando una de las canciones del verano -de J. Lo- a la realidad de su día a día, la que le oye a su madre María contar por teléfono a este periódico, y que no es otra que la preocupación por el «abandono» del Ensanche de Vallecas, donde viven, y la pregunta al aire de cuándo alguna administración «se va a tomar de verdad en serio nuestros problemas».

Según la ‘Encuesta de Calidad de Vida y Satisfacción con los Servicios Públicos’ de 2017 (último año disponible) del Ayuntamiento de Madrid, cinco son los problemas que más afectan al distrito de Villa de Vallecas, donde está el Ensanche: la limpieza; la contaminación del aire; la delincuencia, robos, atracos y hurtos; el tráfico y los atascos; el paro y las faltas de oportunidades de empleo. Pero según los vecinos, a éstos hay que añadir otros muy acusados, como la falta de escuelas públicas, la ausencia de un segundo centro de salud, las ocupaciones ilegales, los problemas de convivencia, los olores y el mal estado de los espacios verdes, que llevan ese color en el nombre pero, en realidad, a la vista son más de un tono amarillo seco .

Sergio Fernández, que habita en el barrio desde 2007 pero piensa seriamente en mudarse, recalca a EL MUNDO, durante un paseo en el que va señalando las carencias de la zona, que los políticos de todo signo «nos tienen abandonados y engañados, no dejan de prometer cosas que nunca cumplen». Es consciente de que los problemas vienen de lejos, pero dice que «aquí votamos muy esperanzados en las últimas elecciones al actual equipo de Gobierno, de Ahora Madrid, y en tres años muchos hemos quedado desencantados, pues han demostrado ser como los demás». Igual de crítico se muestra con el Gobierno de la Comunidad, del PP, al que también culpa de la situación. «Todos son responsables, ninguno hace nada por nosotros», protesta.

El ambicioso desarrollo urbanístico de la década de los 90 que podría haber emocionado a Spielberg -en la misma jerga tuitera en la que los vecinos muestran su malestar en la red social con la etiqueta #ensanchevallecasabandonado- se quedó en un guión fallido e inconcluso. «Nos vendieron un barrio de película que nunca llegó a existir», lamenta a este diario Paloma, una década en el Ensanche, el barrio del sur que iba a ser como los del norte pero se quedó sólo en la intención. Esta profesora de secundaria y madre de dos niñas considera «especialmente grave que sólo haya un centro de salud para los más de 40.000 vecinos censados y que también atiende a la población de Congosto». Paloma explica que el centro «está completamente desbordado y si buscas cita para un par de días nunca hay disponibilidad hasta, como mínimo, la semana siguiente».

Las Administraciones han prometido la construcción de un segundo centro, pero en medio de una pelea entre la Comunidad y el Ayuntamiento, la parcela donde se iba a edificar (en Bernardino de Pantorba), sigue siendo únicamente un descampado con basura, maleza, latas de bebidas desperdigadas y el vallado roto.

Una carrera de obstáculos

El otro gran problema, indica Paloma, es «la falta de centros educativos públicos para cubrir las necesidades». Cuando ella se mudó al Ensanche, sus hijas tenían tres y seis años y «todos los cursos es una odisea la solicitud de centros», dice resignada. Critica que «durante años, los chicos que terminaban 6º tenían que irse bastante lejos para cursar la ESO». Para paliar esa situación, hace dos cursos empezó la obra del Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) María Rodrígo, aún sin terminar. Y el proceso ha sido una carrera de obstáculos. «No había aulas para todos los grupos y la educación física se hacía en los pasillos y el recibidor porque el gimnasio no se terminó hasta el pasado mayo», expresa esta maestra, que no ve que «la administración tenga intención alguna de corregir estos problemas».

Coincide en todo Sergio. Cuando se mudó acababa de abrir el centro comercial La Gavia, por entonces el más grande de Madrid. «La cuestión es que seguimos prácticamente con los mismos equipamientos que hace 11 años», lamenta este hombre, que no hace más que dar avisos a los servicios de Línea Madrid para que recojan los cartones acumulados alrededor de los contenedores, para que repongan árboles en los alcorques vacíos, para que arreglen los desperfectos evidentes de las aceras y para que limpien la basura de la calle. «Aquí nadie mueve un dedo hasta que no nos quejamos. Si no damos aviso no se limpia nada», indica Sergio, que ironiza con que «los vecinos si ven un barrendero se hacen selfies con él, de lo raro que es encontrar uno».

El parque de La Gavia, bandera del proyecto olímpico 2016, es hoy un espacio seco «con falta de desbroce y riesgo de pequeños incendios, como otros del barrio», explica María, que no dejaba a su hija bajar a jugar ahí. Pero a pesar de que estas zonas verdes «están abandonadas a su suerte», se ve a algunos vecinos correr en pleno agosto entre las hojas secas.

Además, faltan conexiones con la autovía A-3, lo que provoca grandes atascos. Las paradas de autobús no tienen marquesinas y la frecuencia del transporte de la EMT, según confirma uno de los conductores del 145 durante uno de sus descansos de la ruta, «es de 16 minutos en verano y de entre nueve y 11 en invierno». No obstante, «en estas fechas la gente ya está resignada y no protesta», indica. Tampoco hay biblioteca, aunque se ha pedido y presupuestado varias veces, y faltan policías. Hace dos fines de semana sólo hubo una patrulla porque la segunda estaba agregada al distrito Centro.

Los malos olores, la cruz de los vecinos

Y, a todo eso hay que sumar el inconveniente que más quejas motiva: el olor procedente de la incineradora del Parque Tecnológico de Valdemingómez, a dos kilómetros. La Delegada del Área de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, ha anunciado un plan para cerrar dicha incineradora en 2025. Pero el plazo no convence a los vecinos. «Soportamos olores nauseabundos. Hace una semana, las rachas de viento trajeron un olor que impedía abrir las ventanas y, aún así, se colaba en casa. Y esto en medio de una ola de calor», destaca Sergio, que asegura que «en julio tuvimos que estar 20 de 31 días con todo cerrado».

Para el concejal del PSOE en Vallecas, Ignacio Benito, «la historia del Ensanche es la de más de una década de abandono e improvisaciones. Un barrio que fue mal planificado, olvidado por los gobiernos del PP y que ha visto que la llegada del Gobierno de Ahora Madrid ha supuesto un cúmulo de decepciones e incumplimientos». Lamenta Benito, que también afea la gestión del Gobierno regional, que el barrio «se hiciera sólo por dinero, como parece demostrar el hecho de que uno de cada tres pisos vendidos a fondos buitre en la región están ubicados aquí».

Por último, los problemas de convivencia aumentan los meses de verano. A los habituales «con los okupas o con algunos adictos que van al sector 6 de la Cañada Real a pillar su dosis y dejan la jeringuilla donde les cuadra», dice María, hay que añadir «las peleas con familias de etnia gitana que organizan fiestas flamencas en la calle hasta altas horas de la madrugada y no dejan dormir a los vecinos», cuentan otros afectados, que prefieren guardar su anonimato.

El Ensanche se convirtió en 2017 en el barrio número 129 de Madrid, al ser declarado barrio administrativo, con entidad propia. Un avance importante, aunque Benito critica que «no ha ido acompañado de medidas políticas ni de los recursos necesarios»

Así que bienvenidos a Las Suertes, como se llama una de las paradas de metro que da a este paisaje de Vallecas, aunque los vecinos dudan, incluso, de que el azar esté de su lado.

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