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Garganta con mocos

Cómo curar la garganta inflamada

Tener la garganta inflamada puede generar síntomas como ardor, tos seca y dificultad para tragar y puede ser causada por la exposición prolongada al frío o por enfermedades como gripe o amigdalitis.

El dolor de garganta puede ser tratado con remedios caseros, como por ejemplo, hacer gárgaras con agua tibia y sal, sin embargo, en caso que la inflamación y el dolor se mantengan y observen también la presencia de pus en la garganta, es importante acudir al médico para iniciar un tratamiento adecuado con ibuprofeno o antibióticos como la penicilina.

Qué hacer para curar la garganta inflamada

Inicialmente se debe evitar hacer esfuerzos y reposar durante 3 días, si hay fiebre asociada es indicio de que la garganta está infectada y es importante no ir a trabajar o no ir a la escuela en el caso de los niños, para así aumentar las defensas del organismo y tratar la inflamación y el dolor de garganta.

Algunos remedios caseros que pueden ser útiles para el tratamiento de la garganta inflamada son:

1. Gárgaras con agua tibia y sal

El agua con sal posee propiedades antimicrobianas que ayudan a eliminar los microorganismos de la garganta, aliviando los síntomas. Para preparar la solución se debe agregar 1 cucharada de sal en un 1 vaso con agua tibia, mezclando hasta que la sal se disuelva. Estas gárgaras se pueden realizar 2 o 3 veces por día. Vea otras recetas para hacer gárgaras y aliviar la garganta.

2. Beber té de limón con miel y jengibre

Un excelente remedio para la garganta inflamada es el té de limón con miel y jengibre, el cual debe tomarse por lo menos 2 veces al día. Este remedio posee propiedades antibacterianas y es rico en vitamina C por lo que ayuda a fortalecer las defensas naturales del organismo.

Para prepararlo basta sólo agregar 1 trozo de limón y 1cm de jengibre a una taza con agua hirviendo, luego debes dejarlo reposar durante unos 15 minutos, colar y endulzar con miel.

3. Beber té de malva, salvia o de malvavisco

Estas plantas poseen propiedades antiinflamatorias y lubrican la garganta, aliviando los síntomas. Para preparar el té basta agregar 1 cucharada de la hierba que se desee en 1 taza de agua caliente, dejar reposar durante 15 minutos y colar. Beber 2 tazas al día.

4. Beber batido de fresa con miel

La fresa posee una alta dosis de Vitamina C lo que ayuda a aumentar las defensas del organismo y la miel recubre la garganta ayudando a reducir el dolor y la inflamación. Para preparar esta vitamina se debe licuar 1 vaso de leche con 6 fresas agregándole después 1 cucharada de miel.

En relación a lo que debe comer cuando tiene la garganta inflamada, se debe realizar una alimentación preferiblemente a base de líquidos o de consistencia blanda tipo puré como por ejemplo: sopas, puré de frutas, puré de papas, cremas, jugos de frutas, helados, gelatina, entre otros. Además de esto, se debe evitar consumir alimentos muy fríos o muy calientes, reduciendo el dolor y el malestar al tragar los alimentos.

Otras formas caseras de curar la inflamación de la garganta están aquí en este video de la nutricionista Tatiana Zanin:

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Síntomas de garganta inflamada

Los síntomas de la garganta inflamada incluyen:

  • Dolor en la garganta al tragar o al hablar;
  • Tos seca;
  • Garganta irritada;
  • Garganta muy roja e hinchada;
  • Fiebre baja;
  • Fiebre alta, más común si existe infección por bacterias;
  • Mal aliento y nódulos inflamados en el cuello.

La garganta inflamada puede ser causada por una gripe, resfriado, amigdalitis, laringitis o faringitis. Otras posibles causas de dolor de garganta puede ser por inhalación de sustancias tóxicas, consumo exagerado de bebidas alcohólicas o reflujo de los alimentos para la garganta.

Generalmente, con los medicamentos para la garganta inflamada prescritos por el médico y estas medidas caseras, la inflamación de la garganta se cura en 3 días. Conozca otros remedios caseros para la garganta inflamada.

Tos seca

En el contexto de un resfriado, la mayoría de la gente sufre una tos molesta que puede ser productiva o seca. La tos seca también se conoce como tos persistente o tos irritante y se sufre especialmente durante la noche, mientas que la tos productiva también se llama tos de pecho. Por lo tanto, para poder tratar de la mejor manera posible sus síntomas de tos es esencial saber qué tipo de tos tiene antes de iniciar el tratamiento.

¿Qué es la tos seca?

Es la tos irritante e insistente que no presenta expectoración. Suele sonar dura y en ocasiones se producen verdaderos ataques de tos. Sea cual sea su causa es importante evitar que se perpetúe, tratándola desde el primer síntoma, y así evitar el “circulo vicioso de la tos”. Por lo tanto, el tratamiento específico de la tos seca debe reducir su intensidad y frecuencia.

Sufrir una molesta tos seca puede alterar nuestra vida cotidiana e impedirnos dormir, así que queremos cuidar de nuestros seres queridos y de nosotros mismos de la mejor manera posible con algo que nos resulte conocido y fiable.

¿Cuáles son los síntomas de la tos seca?

Los siguientes síntomas son típicos de la tos seca:

  • Necesidad permanente de toser
  • Toser sin expulsar mucosidad
  • Sensación de irritación, cosquilleo y sequedad en la garganta
  • La tos suena seca
  • Pecho despejado, sin repiqueteo ni congestión
  • La tos puede dificultar el sueño por la noche
  • Normalmente se siente cansado cuando sufre tos o resfriado.

Como se ha descrito, los síntomas de la tos seca son distintos de los síntomas de la tos productiva, por ejemplo, pecho congestionado, dificultades para expulsar la mucosidad al toser.

Para tratar los molestos síntomas de la tos de la mejor manera posible es esencial distinguir entre los distintos tipos de tos. De esta manera puede elegir el remedio adecuado para tratar su tos.

¿Qué provoca la tos seca?

La causa de la tos seca suele ser una infección de las vías respiratorias altas por virus del resfriado común y puede evolucionar a la tos productiva en el contexto de un episodio de resfriado común.

La tos seca también puede producirse a causa de una irritación repetida de las vías respiratorias, por ejemplo por el humo del tabaco, el polvo o la contaminación.

5 signos de que tu tos puede ser algo más grave de lo que parece

05/09/2017 05:00 – Actualizado: 01/07/2019 16:51

Todos conocemos a alguien que tiene una tos que da miedo. Estamos acostumbrados a oír a la gente de vez en cuando teniendo un ataque, pero ¿sabes de alguna persona que la tuviese durante más de tres semanas? ¿Estás notando además otra serie de signos como falta de aliento mientras hace sus tareas diarias como subir escaleras o andar un pequeño tramo rápidamente? Cualquiera de estos síntomas deben ser revisados por un médico de cabecera.

La tos es una de las molestias más extendidas en invierno, en lugares con gran contaminación y entre los fumadores, y quien más quien menos la ha sufrido alguna vez. Como tantos otros indicios, se trata de un mecanismo benigno, una acción refleja de nuestro cuerpo que sirve para mantener las vías respiratorias libres de mocos, polvo, humo o bacterias. El problema surge cuando tosemos con demasiada intensidad o demasiado tiempo, lo que podría indicar que padecemos un problema sanitario que va más allá de un pequeño catarro.

Para saber qué está causando la tos y cómo acabar con ella, el indicativo más importante es su duración. Todo el mundo puede sufrir un ataque repentino si hay mucho polvo o se atragantan porque sufren una contracción espasmódica que provoca una liberación de aire de los pulones para librarse del polvo o cuerpo extraño que obstruye el esófago. Pero si la tos es repetitiva, es probable que el problema no venga de fuera, sino de dentro.

Obtener ayuda temprano, en lugar de ver si los síntomas empeoran, es vital. Una visita al médico no es una pérdida de tiempo. Por lo que si alguien cercano tose durante mucho tiempo, pregúntales cuánto llevan así y si es más de tres semanas, anímales a que pidan cita en su consulta.

Tos aguda

Este tipo es la más común. Suele durar menos de tres semanas y en la mayoría de los casos está causada por una infección de la vía respiratoria superior como puede ser el catarro, la gripe o las enfermedades inflamatorias como la rinosinusitis, faringitis o laringitis. Aunque se trata de enfermedades distintas, todas ellas provocan síntomas similares como son congestión nasal, rinitis, dolor de garganta, fiebre, estornudos y, claro está, tos. En todas estas enfermedades, los síntomas tardan en aparecer entre uno y tres días desde que contraemos el patógeno y suelen durar como mucho entre 7 y 10 días.

Es beneficioso beber mucha agua, hacer vahos para aliviar la congestión nasal (lo que a su vez reduce la tos) y hacer gárgaras para reducir la inflamación y deshacerse de la mucosa. También ayudan los descongestionantes y los antihistamínicos (ambos compuestos habituales en los remedios antigripales).

Una de cada diez personas sufre tos crónica alguna vez en su vida, según los expertos

En las farmacias se venden descongestionantes nasales que pueden ser útiles para aliviar la tos en las primeras fases del catarro, pero no debemos extender su uso, ya que tienen efecto rebote. En ningún caso debemos emplearlos más de dos o tres días seguidos. Todas las noches, antes de acostarte, enjuaga tu nariz con agua con gas o suero fisiológico.

Si dura más de ocho semanas está claro que se puede descartar el catarro o la gripe como causa y preocuparte realmente por si sufres algo más grave. Lo primero es acudir al médico para saber por qué tienes esa tos crónica.

Asma

La tos puede ser uno de los síntomas más comunes de esta enfermedad. Si tienes una tos persistente, acompañada de sibilancias, opresión del pecho y dificultad para respirar que, además, perturba tu sueño, es muy probable que sufras esta enfermedad respiratoria, y deberías consultar con tu médico cuanto antes. Los síntomas del asma se tratan con diversos inhaladores que ayudan a dilatar las vías respiratorias y a reducir su inflamación.

¿Cuánto llevas tosiendo? (iStock)

Tos crónica refractaria

Esta enfermedad, también conocida como “síndrome de la hipersensibilidad de la tos crónica”, suele estar causada por gases que provienen de nuestro estómago, pero no están relacionados con la acidez. Es fácil confundirla, por tanto, con la tos propia de esta, pero sus tratamientos no funcionan.

Como explica en ‘The Guardian’ la doctora Alyce Morice, jefa de estudios cardiovasculares y respiratorios de la Universisad de Hull, todos producimos gases que pueden subir del estómago al esófago, irritando los nervios de la garganta y haciéndonos toser. Y suelen aparecer debido a los cambios de temperaturas, el tabaquismo o la comida picante, que irrita los receptores de los miembros.

En su opinión, una de cada diez personas sufre este tipo de tos crónica alguna vez en su vida, que puede tratarse con fármacos como la metoclopramida, la domperidona, el baclofeno o, en caso de que esté causada por una infección bacteriana, antibióticos como la azitromicina o supresores de la tos como la morfina en dosis bajas.

Bronquitis

La inflamación de los bronquios puede presentarse por muchas razones (incluido el asma), pero uno de sus síntomas es siempre la tos con mucosidad. Existe una tos muy similar a la asmática, pero que tiene su origen en una inflamación independiente de los bronquios, conocida como bronquitis esosinofílica. Se trata de una patología que responde al tratamiento con corticosteroides y no presenta ninguna de las alteraciones funcionales que se observan en el asma

Para saber qué está causando nuestra tos y cómo podemos acabar con ella, el indicativo más importante es su duración

La tos también puede aparecer por otro tipo de problemas pulmonares, como la bronquitis crónica (caracterizada por toses que duran entre tres meses y dos años) y común entre los fumadores o la bronquiectasia, una enfermedad pulmonar poco frecuente caracterizada por una dilatación anormal e irreversible del árbol bronquial que causa tos, dificultad para respirar y mucha flema.

Enfermedad por reflujo gastroesofágico

La acidez es una dolencia de lo más común que aparece cuando el ácido del estómago regresa hacia el esófago. Todos la sufrimos de vez en cuando tras comidas copiosas o juergas (alcohol mediante), pero hay personas que, por distintos motivos, sufren lo que se conoce como enfermedad por reflujo gastroesofágico que no es más ni menos que una acidez crónica. Y entre sus síntomas más comunes se encuentra, además del ardor, la tos.

Para tratar esta enfermedad es recomendable perder peso, dejar de beber y fumar y llevar una alimentación suave. También hay protectores estomacales, conocidos como “inhibidores de la bomba de protones”, que reducen la producción de ácido en el jugo gástrico. Se trata de medicinas como el omeprazol, que pueden conllevar peligrosos efectos secundarios si se abusa sin motivo de ellas.

Cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es el más frecuente del mundo y uno de los que más mata en nuestro país. Según la Organización Mundial de la Salud, y teniendo en cuenta que en 2015 lo padecieron 23.119 hombres y 5.205 mujeres, se calcula que en 2035 se diagnosticarán 40.000 casos nuevos en España.

No hay por qué alarmarse, pero la tos es uno de los primeros y principales síntomas de este tipo de cáncer. Si esta es persistente y no parece causada por ninguno de los factores anteriores, el médico deberá realizar un TAC para descartar esta posibilidad. Es necesario recordar que el 86% de los casos de cáncer de pulmón están causados por el tabaquismo. Cuanto antes dejes de fumar, mejor.

Remedios naturales para la garganta reseca

Muchas son las causas que pueden provocar una garganta reseca. Un problema que puede estar más presente en otoño o en primavera, por los cambios de clima. El denominador común es la sensación de picazón y sequedad, por más que se beba mucha agua.

En el siguiente artículo te enseñamos algunos de los remedios naturales para aliviar esas molestias que provoca la garganta reseca. Ten presente que no se trata de soluciones milagrosas, y que en ningún caso estos pueden sustituir las indicaciones del médico.

Causas de la garganta reseca

Los síntomas de la garganta reseca son picazón y una sensación de estar tragando arena o polvo. En algunos casos, produce tos o problemas para digerir los alimentos. Todo ello es debido al resecamiento de las membranas mucosas.

En la mayoría de los casos se debe al ejercicio, la falta de líquidos, a respirar por la boca, dormir con la boca abierta, congestión nasal o vivir en un ambiente muy seco. También influyen y empeoran el cuadro el consumo de tabaco, la tos, la inflamación de la garganta, los vómitos, las alergias, etc.

Sin embargo, la principal causa es una mala respiración, sobre todo en los meses de invierno, cuando la humedad es menor, o en primavera, cuando hay muchos cambios en las flores, polen en el aire y cambios bruscos de temperatura.

Otros factores

En casos más aislados, la sequedad de la garganta se debe a una enfermedad subyacente, sobre todo si se combina con otros síntomas. Puede relacionarse, por ejemplo, con problemas digestivos tales como la acidez, la dificultad para deglutir o los vómitos.

Cuando las amígdalas no se encuentran en buenas condiciones pueden derivar en resequedad de la garganta. Cualquier enfermedad relacionada al sistema inmunitario puede estar provocando también este problema.

Entre las causas más extrañas de sequedad se encuentra el síndrome de Sjorgen, que impide a la persona crear saliva. Y sin duda, la que más preocupa es el cáncer de las glándulas salivales, ocasionado por el tabaquismo, los antecedentes familiares o las dietas altas en grasas, entre otros motivos.

Lee también: 8 síntomas iniciales de cáncer de garganta que no debes ignorar

Sin embargo, no hay que preocuparse o alarmarse si de vez en cuando sientes que la garganta se te seca. Acude al médico si el cuadro se repite durante muchos días seguidos o va en aumento.

Para los casos normales de garganta reseca, los siguientes remedios caseros podrían ayudar.No obstante, recuerda siempre la recomendación de consultar con el médico antes de recurrir a ellos para que te otorgue el mejor tratamiento, el cual no podrá ser reemplazado por ninguna de las siguientes alternativas.

Remedios con limón

Hierve tres hojas de limón en una taza de agua, durante diez minutos. Retira del fuego y añade una cucharada de miel; se trata de una combinación recomendada por expertos para problemas de garganta y cuadros de tos.

También puedes hacer gárgaras con el zumo de un limónrecién exprimido mezclado con una cucharada de miel. Repite hasta cinco veces al día. Luego, lávate los dientes para evitar el efecto corrosivo en los dientes.

No te pierdas: Jarabe de jengibre, limón y miel de abejas para reforzar tu sistema inmune todos los días por la mañana

Hacer gárgaras

Puedes hacerlas con preparados de diferentes ingredientes. Estos son algunos de ellos:

  • Hierve una taza de agua y una cucharadita de manzanilla. Cuela y deja enfriar. Cuando esté tibia, hacer las gárgaras. La efectividad de este remedio no está comprobada, pese a que se le atribuyen muchas propiedades a la manzanilla.
  • Una receta de la medicina tradicional (no avalada científicamente) sugiere mezclar en un litro de agua a temperatura ambiente una cucharadita de sal de mesa y hacer gárgaras cada una hora aproximadamente.
  • Colocar dos cucharaditas de salvia(una hierba con efectos comprobados para ayudar a tratar la faringitis) en ¼ litro de agua hirviendo. Deja reposar 10 minutos y cuela. Añade una cucharadita de sal marina y realiza gárgaras cuando lo creas preciso.
  • Vierte algunas gotas de zumo de limón en media taza de café amargo. Realizar gárgaras con esta mezcla calmará las molestias, según las creencias populares.

Cataplasmas o compresas

Otra forma de calmar la garganta reseca es hacerlo de manera tópica. Vamos a ver algunos remedios que podrían ser efectivos:

  • Realiza un cataplasma con una cucharada de hojas de manzanilla secas y dos tazas de agua hirviendo. Deja que se cocine cinco minutos y remoja un lienzo o tela. Escurre el líquido en exceso y aplica en el cuello hasta que se enfríe. Como dijimos antes, no están probados los efectos de la manzanilla con estos fines.
  • Embebe un pañuelo o lienzo en vinagre tibio. Colócalo alrededor del cuello hasta que se seque y se enfríe. Nuevamente, se trata de una receta popular sin demasiada evidencia científica.
  • Corta dos tomates maduros y añade una copita de alcohol blanco. Bate bien hasta que se forme una papilla. Coloca como cataplasma encima de la garganta, tapando con un paño. Es un remedio tradicional, pese a que no hay demasiada evidencia científica que lo respalde.
  • Prepara un batido con una taza de granada, una cucharada de miel, media taza de moras azules, un plátano y medio y una taza de yogur desnatado. Licúa todo hasta que consigas una mezcla homogénea y bebe dos veces al día. Esta combinación de ingredientes y sus efectos no ha sido investigada científicamente, pero es una receta popular muy extendida para la gargante reseca.

Otros remedios

Puedes probar otro tipo de remedios, desde licuados a jarabes,que se han ido transmitiendo con el paso del tiempo. Te enseñamos a preparar algunos de ellos.

Salvo en los casos en los que se especifica lo contrario, las siguientes son recetas populares cuya composición no ha sido respaldada científicamente. Por lo tanto, su efectividad no está asegurada y es conveniente consultar con el médico antes de consumirlas.

  • Espolvorea un poco de cúrcuma sobre una cucharada de miel y consume cada dos horas. La cúrcuma tiene efectos comprobados como analgésica.
  • Corta una cebolla y colócala en medio litro de agua. Añade tres cucharadas de azúcar y deja macerar medio día. Bebe una taza cada dos horas.
  • Prepara un zumo con cuatro tallos de apio, un diente de ajo, dos zanahorias y ¼ hinojo. Licua bien todos los ingredientes y consume dos veces al día.
  • Pica un puñado de perejil. Corta en trocitos pequeños una cebolla. Pela un diente de ajo. Licua todo con un poco de agua. Bebe un vaso por día.
  • Añade una cucharada de bicarbonato de sodio en un vaso con agua y bebe de a sorbos, a lo largo de todo el día.
  • Ralla dos manzanas verdes y mezcla en dos vasos con agua, pon a hervir. Retira del fuego, coloca una cucharada de miel y el zumo de medio limón. Bebe lentamente.
  • Vierte veinte ajos pelados en un recipiente y cubre de miel. Cocina a fuego bajo 20 minutos. Se usa como si fuera un jarabe. La dosis es de una cucharada cada tres horas para los adultos y una cada seis horas para los niños.
  • Hierve tres tazas de agua, envuelve con una toalla la cabeza y respira los vapores, como si fuera un humidificador. Inhala como máximo por 10 minutos. Puedes repetir hasta tres veces diarias.

Si empiezas a notar la garganta reseca, prueba alguno de estos remedios naturales. Es probable que te ayuden a calmar las molestias. Si los síntomas persisten o se agravan, consulta con un profesional de la salud.

Hay varios motivos que nos pueden llevar a tener la garganta reseca. Notarás un cierto picazón y sequedad bastante desagradable. Por lo general, esta situación está motivada por la sequedad de las membranas mucosas, ya sea por la práctica de una actividad deportiva, respirar por la boca, permanecer en un lugar seco, no ingerir la suficiente cantidad de líquidos o dormir con la boca abierta. A continuación te mostramos las principales causas de la garganta reseca.

¿Por qué se produce?

En ciertas ocasiones puede haber distintos motivos que influyan en una garganta reseca. Además de los comentados con anterioridad, también se les unen otros como la tos, los vómitos, los cigarrillos o las alergias. En situaciones muy extremas también puede ser a causa de un cáncer de esófago o de garganta.

Por lo general, una de las principales causas es la mala respiración, sobre todo en los meses más fríos, cuando la humedad es menor. También hay que fijarse en ciertos fármacos como los antihistamínicos, que cuando se ingieren con frecuencia pueden provocar sequedad en la garganta.

Enfermedades que resecan la garganta

Suele ocurrir en ocasión que la garganta en este estado sea un síntoma de una enfermedad subyacente. Entre los síntomas respiratorios se encuentran la voz ronca, problemas para respirar, tos y molestias en la garganta.

En otras ocasiones puede estar vinculado a motivos digestivos, con vómitos y acidez, por ejemplo. En lo que se refiere a enfermedades subyacentes, pueden hallarse las asociadas a las amígdalas, que contribuyen a que las defensas puedan bloquear los gérmenes que entran en las vías respiratorias.

Entre las enfermedades más raras se encuentra el síndrome de Sjorgen, en donde se destruye la formación de humedad en la saliva, consiguendo que tanto la garganta como la boca se sequen.

¿Conocías todas estas causas de la garganta reseca? No dudes en acudir a tu médico cuando aprecies algo raro.

Causas de la garganta reseca

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Las causas de la garganta reseca pueden ser muy variadas, pero sin duda tienen un denominador común: una fea sensación en la garganta de sequedad y picazón. La garganta seca es producida por el resecamiento de las membranas mucosas, probablemente por el ejercicio, dormir con la boca abierta o respirar por la boca, vivir en un ambiente seco o no tomar suficientes líquidos.

¿Por qué se produce la garganta reseca?

Hay muchos factores que influyen en una garganta reseca, en ocasiones puede darse más de uno. Además de los mencionados más arriba, también influye el consumo de tabaco, los vómitos, la tos, la inflamación de la garganta, las alergias. En casos muy raros y graves puede producirse por un cáncer de garganta o de esófago.

Probablemente la mala respiración es una de las causas de la garganta reseca más comunes, especialmente en los meses de invierno donde la humedad es menor.

Algunos medicamentos, especialmente los antihistamínicos, pueden provocar resequedad de garganta consumidos regularmente.

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En ocasiones, la garganta reseca puede ser un síntoma de una enfermedad subyacente, especialmente si está combinado con otros síntomas. Los síntomas respiratorios pueden ser la tos, la dificultad para respirar, la voz ronca, pus y manchas blancas y dolor de garganta.

Por otra parte, puede estar relacionado con síntomas digestivos como la acidez, los vómitos y la dificultad para deglutir. En ocasiones, puede haber otros síntomas como la visión borrosa, el dolor en el cuerpo, ganglios inflamados, fiebre, fatiga, hipotensión y debilidad muscular.

Entre las enfermedades subyacentes pueden encontrarse las relacionadas a las amígdalas, que ayudan al sistema inmune a bloquear los gérmenes que entran en las vías respiratorias. Las infecciones, tumores, abscesos o la amigdalitis crónica pueden causar este problema.

Entre las más raras se incluye el síndrome de Sjorgen, una enfermedad autoinmune por las que se destruye la creación de humedad en la saliva, de forma que la boca y la garganta permanecen resecas.

Y probablemente una de las más preocupantes es el cáncer de glándulas salivales, relacionado en general con el tabaquismo, las dietas altas en grasas y los antecedentes familiares.

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Es importante que busquemos atención médica inmediata si tenemos manchas blancas en las amígdalas ya que es un signo de infección, tos persistente, manchas blancas en la lengua que no desaparecen, fiebre o una sensación de que tenemos algo atorado. ¿Conocías las causas de la garganta reseca? ¿Sufres de esta dolencia?

Cómo tratar el resfriado común en casa

El tratamiento de los síntomas no hará desaparecer el resfriado, pero le ayudará a sentirse mejor. Los antibióticos casi nunca se necesitan para tratar un resfriado común.

El paracetamol (Tylenol) y el ibuprofeno (Advil, Motrin) ayudan a disminuir la fiebre y aliviar los dolores musculares.

  • NO use ácido acetilsalicílico (aspirin).
  • Verifique en la etiqueta la dosis adecuada.
  • Llame a su proveedor si necesita tomar estos medicamentos más de 4 veces al día o por más de 2 o 3 días.

Los medicamentos para el resfriado y la tos de venta libre pueden ayudar a aliviar los síntomas en los adultos y los niños mayores.

  • No se recomiendan para niños menores de 6 años. Hable con proveedor antes de darle a su hijo medicamentos para el resfriado y la tos de venta libre que puedan tener efectos secundarios graves.
  • La tos es la forma que tiene el cuerpo de sacar el moco de los pulmones. Así que utilice jarabes para la tos sólo cuando esta se torne muy dolorosa.
  • Las pastillas o aerosoles para el dolor de garganta.

Muchos medicamentos para la tos y los resfriados que usted compra contienen más de un medicamento. Lea las etiquetas detenidamente para asegurarse de no tomar demasiada cantidad de algún medicamento. Si toma medicamentos recetados para otro problema de salud, pregunte a su proveedor qué medicamentos para el resfriado de venta libre son seguros para usted.

Beba mucho líquido, duerma bien y manténgase alejado del tabaquismo indirecto.

Las sibilancias pueden ser un síntoma de un resfriado si tiene asma.

  • Use un inhalador de rescate como se lo recetaron si tiene sibilancias.
  • Acuda a su proveedor inmediatamente si tiene dificultad para respirar.

Los mocos verdes, los antibióticos y los lavados nasales

El catarro o resfriado es un episodio de obstrucción nasal, aumento de moco y tos que se tienen sobre todo en invierno. Incluyen una variedad de síntomas que se deben a la inflamación de la mucosa que recubre las vías respiratorias y que va desde la nariz a los bronquios. Los síntomas suelen estar mezclados. Según el que más predomine se dirá que se tiene una rinitis (moco nasal), una faringitis (dolor de garganta), una laringitis (tos ronca) o una bronquitis (tos y ruidos respiratorios). Pueden tener también fiebre. Ésta se ve con más frecuencia cuanto menor sea la edad de quien sufre el catarro.

Los mocos y los estornudos sirven para limpiar la nariz, así nos deshacemos de los gérmenes. Los resfriados están causados por virus. Nuestro organismo se defiende de estos virus produciendo neutrófilos, que son los encargados de destruir estos gérmenes. Estos neutrófilos producen una sustancia llamada peroxidasa que es la que da el color verde a los mocos.

El color no dice si se necesita o no antibiótico. Los resfriados están producidos por virus. Por lo tanto, los antibióticos no sirven.

Los antibióticos no acortan su duración ni hacen que no se compliquen. Su uso favorece el desarrollo de resistencias a éstos. Sólo los analgésicos-antitérmicos (paracetamol, ibuprofeno, etc.) y no de forma sistemática, sirven para aliviar los síntomas.

Más información en la página de la Asociación Española de Pediatría.

En niños pequeños el exceso de mucosidad entorpece su respiración, ya que no saben respirar por la boca. A veces, también les impide comer y dormir. Por estos motivos es importante limpiarles de vez en cuando. Siempre es mejor hacerlo suavemente intentando no dañar la mucosa nasal. ¿Cómo y cuándo realizarlos?. Este vídeo del Blog de Rosa nos ayudará a hacerlos de forma fácil.

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Mocos verdes: tratamiento y cuándo acudir al médico

Tener mocos en la nariz y la garganta es normal, pero cuando se producen en cantidad aparece la dificultad respiratoria. Los mocos son secreciones que cubren las membranas mucosas del cuerpo, de forma viscosa, y que están formados por mucinas y sales inorgánicas suspendidas en el agua. Los procesos catarrales suelen comenzar con mocos y el aumento de su producción en las vías respiratorias en uno de los síntomas de enfermedades comunes como el resfriado, provocado por un virus llamado rinovirus.

¿Qué significa tener los mocos verdes?

En un comienzo los mocos son transparentes o de color claro y van acompañados de congestión nasal, provocando dificultad respiratoria y estornudos. Con el paso de los días se espesan y se vuelven primero blanquecinos, después amarillentos y finalmente terminan siendo verdes. Este cambio se produce a causa de la entrada en escena de los neutrófilos. Cuando un virus agrede la mucosa nasal, estas defensas atacan cualquier agente que pongan en riesgo la salud del organismo. Los neutrófilos fabrican una enzima que es rica en hierro y que le da ese color verde a los mocos. En este momento la enfermedad no es tan contagiosa como en un principio.

El color verde de los mocos en un resfriado sólo es un indicador de que hay una infección en la mucosa nasal o el seno paranasal y que el cuerpo está luchando para eliminarla. Pero, siempre y cuando no haya fiebre, no está relacionado con una sobreinfección. El moco no discrimina si la infección está producida por un virus o una bacteria. Las infecciones respiratorias más comunes como los catarros, las gripes, la mayoría de sinusitis, amigdalitis y bronquitis están producidas por un virus, por lo que su tratamiento nunca debe ser antibiótico. Además de moco, van acompañadas por otros síntomas como cefaleas, dolor de garganta, fiebre, decaimiento y dolores musculares.

Cómo expulsar los mocos

Cuando se genera mucho moco la respiración se vuelva muy molesta y, sobre todo por las noches, aparece la tos. Existen diferentes formas de expulsar los mocos verdes. Las más efectivas son:

  • Sonándose la nariz con un pañuelo. Se recomienda presionar solo un lado de la nariz y soplar por el otro. Deben alternarse los lados, para que se vacíen los dos.
  • A través de la tos, por la garganta.
  • Mediante irrigación nasal con suero salino o agua con sal. Se recomienda hacerlo acostado o de pie, con la cabeza inclinada hacia detrás y la boca cerrada.
  • Beber mucho líquido para mantenerse correctamente hidratado.
  • Realizar inhalaciones de vapor o poner un humidificador en la habitación.
  • Mantenerse en posición erguida al tumbarse para dormir, con la ayuda de una almohada o cojín.

El exceso de moco de resfriados y alergias se puede tratar con medicamentos descongestionantes. Cuando se produce en los bronquios, en el caso del asma y la bronquitis, se trata con medicamentos antiinflamatorios.

Hay que evitar la automedicación y acudir al médico, si se tiene alguna duda sobre cómo eliminar estos mocos. Y sobre todo se deben evitar los antibióticos, ya que lo único que consiguen es que algunas bacterias se vuelvan más resistentes.

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En el caso de presentar reflujo gastroesofágico es indispensable que la persona acuda también a un gastroenterólogo para tratar dicha afección y prevenir condiciones de mayor riesgo.

Desviación del tabique

Tener el tabique desviado es otra de las causas de mucosidad en la garganta. Esta condición suele ser hereditaria o causada por algún traumatismo y aunque muchas veces no es visible a simple vista, sus molestias sí se hacen sentir.

Tener el tabique desviado implica muchas complicaciones en las vías respiratorias superiores como dificultad para respirar, sinusitis, ronquidos, dolor de cabeza, acumulación de moco en las fosas nasales, mucosidad en la garganta y goteo postnasal.

La desviación del tabique es preciso corregirla y tratarla para evitar que su progreso genere una congestión bacteriana recurrente, lo cual hace que la persona esté constantemente presentando infecciones respiratorias que, si no se tratan correctamente, pueden llegar a extenderse hasta los pulmones.

Un otorrinolaringólogo será el responsable de examinar esta condición y determinar su gravedad. Puede ser necesario la realización de una tomografía para determinar la desviación.

Para corregir el tabique desviado se debe modificar la anatomía del mismo a través de una intervención quirúrgica. Los analgésicos y demás medicamentos solo consiguen aliviar los síntomas.

Procesos alérgicos

Cualquier cuadro alérgico puede desatar una rinitis que estimule la producción de mocos y, por lo tanto, cause mucosidad en la garganta. Las alergias más comunes que causan mocos en la garganta son al polen, al polvo y a los ácaros, pues afectan principalmente las vías respiratorias superiores y pueden ocasionar rinitis permanente.

En caso de ser alérgico a alguno de los agentes mencionados anteriormente y presentar mucosidad pegada en la garganta, además del tratamiento recetado por el médico es importante mantener en casa un ambiente limpio, evitar el uso de alfombras, cortinas y plumeros, cambiar la ropa de cama dos veces por semana.

Además de limpiar cada tres días los vidrios de ventanas, evitar el uso de mantas o cobijas tejidas o aterciopeladas y prescindir de cualquier otro elemento que acumule el polvo en él. En caso de alergia al polen es vital asistir al alergólogo antes de empezar la primavera para recibir un tratamiento preventivo.

El tabaquismo

Para nadie es secreto que el cigarrillo es uno de los agentes más tóxicos que podemos suministrarle al organismo, pues además de causar distintos tipos de cáncer, afecta de tal manera las vías respiratorias inferiores y superiores que compromete la correcta respiración y la cantidad de oxígeno que recibimos.

Entre las consecuencias del tabaquismo resalta la irritación de la laringe e inflamación de las membranas nasales, lo cual aumenta la producción de moco que se acumula en la garganta y causa ronquera, tos y carraspera. ¿Cuál es el tratamiento en estos casos? Buscar ayuda para dejar de fumar y llevar una vida con hábitos saludables.

Infecciones bacterianas

Cualquier tipo de infección que se produzca en las vías respiratorias o en la laringe, tales como sinusitis, amigdalitis, faringitis, bronquitis y hasta neumonía causan la producción excesiva de moco para impedir la proliferación de la bacteria que ha causado la infección.

Por esta razón, además de los síntomas pertinentes que puede causar cualquiera de estas afecciones, se presenta una acumulación de mocos en la garganta que suele ser temporal en la mayoría de los casos.

Síntomas que puede causar la mucosidad en la garganta

  • Carraspeo frecuente para movilizar el moco acumulado.
  • Tos que se produce como un mecanismo de defensa del cuerpo para expulsar el moco.
  • Irritación de la garganta.
  • Sensación de que hay algo atorado en la garganta y de que no podemos tragar bien.
  • Inflamación de la laringe.
  • Dolor de cabeza o dificultad para respirar.
  • Mal aliento.

Consejos para tratar la mucosidad en la garganta

El tratamiento de esta condición dependerá de su causa. Por lo tanto, si llevas tiempo presentando mucosidad en la garganta y no sabes a qué pueda deberse, lo más recomendable es que marques una cita con tu médico para que evalúe tu salud y te indique el tratamiento correcto.

Sin embargo, mientras esperas t cita médica puedes poner en práctica algunos consejos y remedios caseros para la mucosidad en la garganta que, aunque no corregirán el problema, te ayudarán a sentirte mucho mejor

  • Beber al menos 3 litros de agua al día mantendrá tu garganta hidratada y ayudará a que los mocos desciendan con mayor facilidad. Además, el agua ayuda a que los mocos sean menos espesos.
  • Existen alimentos, como los lácteos, cereales, huevos, azúcar y legumbres que incrementan el volumen de la flema. Lo mejor será que evites comerlos.
  • Si tienes mucosidad en la garganta y tos este es un buen momento para coger impulso y dejar de fumar. El cigarrillo solo emporará dicha condición.
  • Mantén tu hogar limpio y plantéate fumigar contra los ácaros.
  • Mantente al margen de cualquier agente tóxico como humo y gases del ambiente.
  • Evita estar todo el día expuesto al aire acondicionado o la calefacción.
  • Haz gárgaras de agua con sal tres veces al día para disminuir las molestias y reducir la irritación que puedas tener.

10 Cuidados básicos para despejar la mucosidad en la garganta

La flema o moco en la garganta puede aparecer por diversas causas como alergias, resfriados, gripe o sinusitis. La mucosidad en la garganta resulta bastante incómoda porque nos da la sensación de tener algo atrapado en la garganta y nos provoca continuas ganas de toser para intentar expulsarlo y nos puede llegar a provocar dolor de garganta y de estómago, irritación, inflamación, halitosis (mal aliento), infección o incluso un leve sangrado.

Te contamos algunos cuidados básicos que puedes llevar a cabo para que desaparezca la irritación y la mucosidad de tu garganta:

  1. Suénate la nariz regularmente. Mantener la nariz limpia impide que el moco llegue a la garganta.
  2. Tose para despejar la flema de tu garganta. Hazlo suavemente para expulsar la flema. No fuerces porque puedes causarte daños.
  3. Evita acercarte a productos químicos, son muy fuertes y pueden irritar tu garganta.
  4. Consume alimentos picantes, jengibre o ajo para debilitar la mucosidad y reduce la ingesta de lácteos.
  5. Haz gárgaras con agua y sal. En un vaso de agua tibia, disuelve una cucharadita de sal y haz gárgaras sin tragarte el agua. La sal ayudará a diluir el moco.
  6. Bebe suficiente líquido al día. Toma un té con miel y limón, sopa o bebe agua para que te ayude a despejar la flema de las paredes de la garganta.
  7. Haz un tratamiento con vapor para que el vapor caliente debilite la flema. Tienes varios métodos posibles; vierte agua caliente o té en un recipiente grande y acerca la cabeza para respirar el vapor que desprende, toma una ducha con agua tibia o utiliza un humidificador.
  8. Previene la resequedad controlando la humedad del ambiente mediante un humidificador.
  9. Deja de fumar. Evita fumar, la inhalación de humo puede irritar la garganta y la nariz.
  10. Procura dormir con la cabeza en alto para que el aire pase a los pulmones fácilmente.

Si la mucosidad es persistente, te recomendamos que acudas a tu médico.

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