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Grana padano embarazo

Durante el embarazo, el queso puede ser añadido a la dieta sólo come con abundante verduras, ácidos grasos, omega-3 y un poco de azúcar refinado. Durante los nueve meses es recomendable evitar los llamados “quesos blandos” y preferir el queso cottage, ricotta, queso crema, quesos procesados (como el americano) y los “quesos duros”, como el cheddar y el parmesano.

Si eres de las mujeres que gusta comer de distintos tipos de queso, en el embarazo debes tener ciertas precauciones, sobre todo con los llamados “quesos blandos”.

Esto porque, al ser menos ácidos y contener más humedad que los quesos duros, permiten que se desarrollen más rápidamente bacterias como la listeria. Ingrid Raygada, nutricionista de Clínica Dávila nos aporta más información al respecto.

Infección por listeria

  • Es poco común, incluso, según los CDCP de Estados Unidos -Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades-, anualmente sólo afecta a 2.500 personas en ese país y el número va disminuyendo.
  • Pero las embarazadas son 20 veces más propensas a sufrirla, siendo muy grave para el bebé.
  • Por eso es fundamental el proceso de pasteurización, que mata ésta y otras bacterias nocivas.

Entre los quesos que pueden contaminarse con listeria están:

  • El queso blanco.
  • Queso fresco.
  • Queso de hoja.
  • Queso crema.
  • Asadero.
  • También están el tipo feta, Brie, Camembert o quesos que tienen estrías como el Roquefort o el queso azul.

Ten mucho cuidado con ellos, en especial si los compras en la feria o en un lugar donde no estén refrigerados ni bien envueltos.

“lo más probable es que la listeriosis no afecte gravemente la salud de la embarazada, a no ser que padezca una enfermedad subyacente que debilite el sistema inmunitario. Sin embargo, incluso si la infección no afecta su salud gravemente, podría tener consecuencias graves para el bebé si no se trata de inmediato. La listeria puede infectar la placenta, el líquido amniótico y al bebé, y puede causar un aborto espontáneo o un bebé mortinato (que nace sin vida)”. Ingrid Raygada, nutricionista.

Productos lácteos seguros

  • El queso cottage.
  • Ricotta.
  • Queso crema.
  • Quesos procesados (como el americano) y quesos duros (como el cheddar y el parmesano).
  • Así como los productos lácteos con cultivos, como el yogur y la leche cultivada.
  • Recuerda, lo más seguro es que revises cada etiqueta para asegurarte de que está hecho con leche pasteurizada.

Procedimiento para eliminar la listeria

Mediante altas temperaturas, por lo que se debe cocinar el queso hasta que salgan burbujas, o hierva. Sin embargo, hay ocasiones en las que el calor no es suficiente para destruir la bacteria, por lo que lo más seguro es consumir quesos duros.

El parmesano es uno de los grandes quesos mundiales y no es exagerado, como hacen en Italia, llamarlo el rey de los quesos. Sin duda, es el más versátil y usado en cocina. Con frecuencia en España tomamos como parmesano dos quesos distintos, aunque muy parecidos, el Parmigiano-Reggiano, que es el parmesano propiamente dicho, y el Grana Padano. El Parmigiano-Reggiano se creó en la provincia de Reggio Emilia, pero bajo la diocésis de Parma, algo importante porque los primeros lugares donde se elaboró eran monasterios. De ahí la denominación conjunta. En la actualidad la denominación de origen reggiano comprende las provincias de Parma, Reggio Emilia y Módena, y parte de las de Mantua, Bolonia y Piacenza. El Grana Padano recibe su nombre de su textura de grano y el adjetivo de Padano se refiere al río Po a su paso por la Lombardía. Tiene también su origen en un monasterio y surge en la misma época que el reggiano, en el siglo XII. el proceso de elaboracion es similar en ambos casos, siempre con leche cruda, salvo que el Padano se descrema parcialmente y que tiene un mínimo de curaciòn de 8 meses y el parmesano de 12, y un máximo de 24 por 36 del parmesano. Hay calidades excelentes tanto en uno como en otro, en el caso del Grana Padano es muy estimado el que se hace en la provincia de Trento, pero en general la mayor calidad se le concede al Parmigiano-Reggiano, sobre todo cuando está hecho con la leche de vacas autóctonas, reggianas, con más sabor pero menos producción que las frisonas procedentes de Flandes. Tanto uno como otro son quesos de gran tamaño y llevan grabada a fuego en la corteza la denominación de origen. El parmesano debe medir de 32 a 45 cm de diámetro y de 18 a 23 cm de alto, y pesar de los 22 a los 36 kilos. La forma más usual de venta es por octavos. Este gran volumen es el adecuado para zonas frías y permite que se pueda consumir durante todo el año. Que los italianos le echen parmesano a casi todos los platos de su cocina, desde las ensaladas a las pizzas o la pasta o los carpaccios, además de tomarlo como aperitivo y en los postres, obedece no sólo al gusto sino también a la salud. Rico en fósforo, en calcio y en vitamina B2, favorece a los huesos, a las funciones cerebrales, a la tersura de la piel y como es rico en proteínas propicia el desarrollo muscular. Resulta especialmente beneficioso para adolescentes, embarazadas, niños y ancianos. O sea, que conviene tomar parmesano, o grana padano, a diario.

Grana Padano escarbado

Publicado el 24/01/2018

¿Las embarazadas pueden tomar queso? La respuesta es sí. Hoy vamos a hablar de los quesos más recomendables para las embarazadas, y de aquellos que no lo son tanto. Y es que el queso puede ser un añadido saludable a la dieta durante el embarazo si se come abundantes verduras, ácidos grasos, omega 3 y muy poco azúcar refinado.

Es cierto que hay que tomarlo con cierta precaución para evitar toxoinfecciones alimentarias que pueden tener repercusiones negativas en el embarazo. Es por ello que debe consumir exclusivamente lácteos y derivados (queso, cuajada, yogurt…) elaborados a partir de leches pasteurizadas. Evite los elaborados con leche fresca, sobre todo si son de elaboración artesanal no controlada por las instituciones.

Aunque la mayoría de quesos son perfectamente seguros y se pueden comer sin problemas durante el embarazo, hay ciertos quesos con los que hay que tener una especial precaución.

Son quesos recomendables los quesos moderadamente curados, como son: queso asiago, caerphilly, cheddar, chesire, derby, gloucester, edam, emmental, feta, haloumi, jarlsberg, lancashire, mozzarella, paneer, parmesano, pecorino, provolone, red leicester, port salut y wensleydale.

También son recomendables los quesos blandos: el bel paese, boursin, el requesón, el queso crema, la cuajada de queso, el queso fresco, el mascarpone, monterey jack, el queso Philadelphia, los quesos para untar, Petit-Suisse, Quark y el ricotta pasteurizado.

En cuanto a los quesos que se recomienda evitar en el embarazo, son los quesos blandos madurados, incluso los que están hechos con leche pasteurizada, como son el Brie, queso azul, cambonzola, camembert, chaumes, crottin, lymeswold, pont eveque, tallegio, vacherin, a no ser que se cocinen bien previamente. Estos quesos tienen riesgo de causar la listeriosis.
Tampoco son recomendables los quesos no pasteurizados como el Fontina, especialmente si se trata de un queso blando, ya que tambiénb pueden ser causa de listeriosis y salmonelosis.

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Entre las embarazadas existe en muchas ocasiones la discusión de qué pueden comer y qué no. Y entre los alimentos más discutidos se encuentra el queso. ¿Qué sucede con el queso? ¿Se puede o no se pude comer? ¿Es como el jamón, que algunas sí y otras no? ¿Son todos los quesos iguales? ¿Por qué antes no se hablaba tanto del queso y el embarazo?

Pues bien, cuando hablamos de la problemática del queso y el embarazo, estamos hablando entre líneas de Listeria, y no de toxoplasmosis como sucede con el jamón y demás embutidos. La Listeria es una bacteria intracelular, que tiene especial predilección por los huéspedes inmunodeprimidos, o lo que es lo mismo con las defensas bajas. Y precisamente, la embarazada cumple los criterios para ser atacada por este microorganismo.

La listeriosis es una enfermedad que puede pasar desapercibida, dar un cuadro de gastroenteritis o una sintomatología similar a una gripe. Pero el motivo principal de la preocupación durante el embarazo es que tiene especial atracción por la placenta, pudiendo provocar en el feto abortos o graves infecciones.

Su incidencia en España ha aumentado significativamente en los últimos años, pasando de un 0.2 a cerca de un 1 por cada 1000 partos. Además, en la época del año en la que nos encontramos, en verano, su incidencia es algo mayor. De estos datos, “la moda” de hablar en las consultas de “listeria y cómo prevenirla”.

Para prevenir la infección por esta bacteria debemos saber que se trata de un microorganismo que resiste tanto el calor como el frío. La congelación no la elimina, y sólo las temperaturas superiores a 50ºC la destruyen.

De forma general, para evitar la contaminación de los alimentos por ciertas bacterias no amigas, se deberían seguir algunas recomendaciones, entre las que destacamos:
– Cocinar los alimentos crudos de origen animal a temperaturas elevadas.
– Lavar bien los alimentos crudos, como verduras y frutas.
– Lavar manos y utensilios de cocina después de manipular alimentos crudos.
– No mezclar en la nevera alimentos crudos y alimentos cocinados.
– Un vez abiertos, no conservar demasiado tiempo los productos de charcutería que requieran conservación en nevera.
– Los restos y platos precocinados se deben recalentar a más de 50º para su consumo.

De forma concreta para la listeriosis, se deberían evitar comer los siguientes alimentos: Frankfurts o carnes enlatadas consumidas sin cocinar a alta temperatura, quesos blandos elaborados con leche no pasteurizada (feta, brie, camembert…), patés no enlatados o esterilizados, productos ahumados que requieran refrigeración (salmón, bacalao…), vegetales comprados ya preparados y listos para comer (las populares bolsas de lechuga ya lavadita).

Por lo tanto, la embarazada que dice que no puede comer queso ¡tiene razón! Pero no tiene prohibidos todos los quesos: podrá comer cualquier queso de pasta dura, de pasta semidura y todos los quesos pasteurizados o preparados para untar.

Además de tener presentes todas las medidas preventivas, es importante detectar la enfermedad de manera precoz, y para ello cualquier embarazada con un cuadro febril asociado o no a gastroenteritis debe acudir a urgencias para descartarla y, en caso que se confirme, iniciar tratamiento.

Fuente: “Center for Food Safety and Applied Nutrition, U.S. Food and Drug Administration”, de “La listeriosi d’orìgen alimentari”.

Recomendaciones del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya. Marzo 2001. “Protocolo de Listeria y Gestación” del H.Clínic de Barcelona.

El Equipo de Mater Training

¿Se puede comer queso camembert durante el embarazo ?

El embarazo es algo extraordinario. Durante este período es importante comer de forma equilibrada y variada. Sin embargo, a veces podemos sentirnos confundidas con todas las reglas que debemos respetar para evitar problemas. Estar embarazada requiere tener cuidado con ciertos alimentos. ¡Pero es por una buena causa! ¿Podemos comer queso camembert durante el embarazo? Por lo general resulta complicado encontrar una lista de los alimentos que no se recomiendan y que no debemos comer cuando estamos embarazadas. Este artículo explicará por qué no se debe comer queso camembert durante el embarazo, cuáles son los riesgos asociados al consumo de queso camembert y lo que debe hacer si lo comió por error.

¿Se puede comer queso camembert durante el embarazo?

Para las amantes del queso, siempre es decepcionante no saber si lo pueden comer o no durante el embarazo, y en particular no saber si pueden o no comer queso camembert. La respuesta es NO, usted no puede comer queso camembert si está embarazada.

¿Cuáles son los riesgos de comer queso camembert durante el embarazo y qué otros quesos no son recomendables?

Riesgos de comer queso camembert durante el embarazo

Las dos enfermedades ligadas al consumo de queso camembert son la toxoplasmosis y la listeriosis. La toxoplasmosis puede contraerse además al comer frutas o legumbres sin lavar, pescado crudo y carne cruda. El contacto con las heces de gato también implica un riesgo.
El principal riesgo de consumir queso camembert es la listeriosis. Esta enfermedad está ligada a una bacteria (la Listeria) que prolifera en el queso crudo. La bacteria será ingerida por la madre, quien podrá transmitirla al feto y causarle una infección que puede ser grave. Los riesgos graves son un parto prematuro, una infección en el feto,… Por lo tanto, usted no debe comer queso camembert durante su embarazo. Si quiere saber más sobre la listeriosis.

Quesos no recomendados durante el embarazo

Durante el embarazo no se recomienda comer queso camembert. Este queso forma parte de los quesos no recomendados durante este período.

A continuación un recordatorio de cuáles son los quesos que se deben evitar durante el embarazo:

  • Quesos frescos
  • Ne pas manger les fromages à pâtes molle à base de lait cru ou non-pasteurisés: par exemple brie, camembert,
  • Quesos blandos elaborados con leche cruda o no pasteurizada: por ejemplo brie, camembert, emmental con leche cruda…
  • Quesos blandos con corteza de moho: Crottin de Chavignol, Coulommiers,…
  • Quesos azules: bleu d’Auvergne, gorgonzola, roquefort, …
  • Quesos semiduros a base de leche cruda, no termizada o no pateurizada
  • Queso feta

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¿Se puede comer en algunos casos queso camembert durante el embarazo?

Sí, en ciertos casos usted podrá comer queso camembert durante el embarazo. La única condición es que esté perfectamente cocido, que haya alcanzado una temperatura muy alta incluso por dentro, como en el caso de la raclette. Además se debe retirar siempre la corteza del queso. No basta con que el queso esté fundido, debe estar realmente cocido. Si tiene dudas sobre el grado de cocción del queso, es mejor que no lo coma. Así se evitará preocupaciones para el resto de su embarazo.

¿Qué hacer si comió queso camembert durante su embarazo?

Está preocupada porque comió queso camembert y está embarazada. Si lo cocinó a alta temperatura, no se preocupe: la cocción sin duda mató la bacteria. Si lo comió poco cocido o crudo, no se alarme.

Le aconsejamos que espere para ver si presenta algún síntoma. Si durante los dos meses siguientes al consumo de queso camembert usted presenta síntomas parecidos a los de una gripe (fiebre o dolores de cabeza), es mejor consultar al médico para que le haga un análisis de sangre y pueda diagnosticar si tiene o no listeriosis. En caso de que la tuviera, deberá tomar antibióticos. Pero no se preocupe, el riesgo de contaminación por Listeria es bajo, por lo que no es necesario alarmarse.

Conclusión

No se deberá comer queso camembert durante el embarazo para no exponer al feto a ningún riesgo. Pero no se preocupe, aunque no pueda comer queso camembert durante este período, usted podrá seguir consumiendo muchos otros alimentos que serán beneficiosos para usted y para su hermoso bebé.

Motor de búsqueda e alimentos para mujeres embarazadas

¿Puedo comer queso gorgonzola durante el embarazo?

cheeses image by AGITA LEIMANE from Fotolia.com

Si estás embarazada, es probable que desees tomar todas las precauciones para asegurarte que tu bebé sea saludable. Descubrirás que hay una serie de pautas con respecto a tu dieta, la suplementación, el régimen de ejercicio y la exposición a ciertos químicos o bacterias. Ya que se descubren nuevas informaciones acerca de cómo los alimentos y bebidas pueden afectar el embarazo, estas directrices son a veces actualizadas o modificadas. Esto puede ser confuso, pero puedes permanecer en el lado seguro mediante la práctica de la moderación y la cautela en tus hábitos alimenticios. Los quesos blandos y semi-blandos como el gorgonzola son los alimentos que debes discutir con tu médico si estás embarazada.

Historia

Los quesos blandos se convirtieron por primera vez una causa de preocupación en la década de 1980, cuando se asociaron con un brote de listeriosis, una enfermedad causada por la bacteria listeria. Según Elliot T. Ryser y Marth Elmer H. en su libro, «Listeria, Listerosis and Food Safety», el brote más importante de listeriosis se produjo en 1985 en Los Angeles. El brote que se produjo en el transcurso de ocho meses incluyó 142 casos de listeriosis, 93 de los cuales eran mujeres embarazadas. Entre las mujeres embarazadas, hubo una tasa de mortalidad del 32 por ciento. Todos estos fueron muertes fetales o muertes neonatales. Un tipo de queso blando estilo mexicano se sospecha que fue la causa, señalaron Ryser y Marth.

Teorías y especulaciones

De acuerdo con Baby Center, el enlace entre los quesos blandos y la infección por Listeria se relaciona con el uso de la leche no pasteurizada en la producción del queso. También conocida como la leche «cruda», la leche sin pasteurizar puede portar la bacteria listeria monocytogenes, así como otros organismos que causan enfermedades. Las mujeres embarazadas tienen 20 veces más probabilidades de infectarse por listeria que otros adultos, informa Baby Center. También debes evitar la leche no pasteurizada y otros productos lácteos elaborados de ella.

Tipos

Según la American Pregnancy Association, hay varios tipos de quesos blandos que pueden aumentar tu riesgo de infección por listeria. Estos quesos son el brie, camembert, roquefort, feta, gorgonzola y quesos estilo mexicano que incluyen queso blanco y queso fresco. Debes hablar con tu médico antes de consumir alguno de estos quesos durante el embarazo. Debido a que la listeria puede atravesar la placenta cuando entra en tu cuerpo, puede infectar a tu bebé y causar envenenamiento de la sangre, informa la American Pregnancy Association.

Conceptos erróneos

En base a las diversas advertencias sobre el gorgonzola y otros quesos semi-blandos y suaves, muchas mujeres embarazadas sienten que deben evitar completamente estos quesos. En efecto, si estos quesos suaves están hechos con leche sin pasteurizar, debes evitarlos. Sin embargo, los Centers for Disease Control and Prevention establece que puedes comer quesos blandos si sus etiquetas indican que están pasteurizados. Las versiones pasteurizadas de algunos de estos quesos, incluyendo el gorgonzola.

Consideraciones

La opinión general sobre el consumo de quesos blandos durante el embarazo parece ser la de tener suma cautela y evitar los productos no pasteurizados. Además de evitar estos alimentos por completo probablemente sería el enfoque más seguro, puedes disfrutar de productos de quesos suaves pasteurizados con moderación durante el embarazo. Una simple regla de oro sería evitar los productos lácteos no pasteurizados mientras estás embarazada. También debes discutir este tema con tu médico y prestar atención a tus recomendaciones dietéticas para tu embarazo.

Paté de hígado

El hígado es un alimento con un alto contenido en retinol o vitamina A, en un porcentaje elevado, puede resultar dañino para el bebé. No obstante, es necesario un aporte justo de esta vitamina que puedes encontrar en alimentos vegetales como la zanahoria o la calabaza.

Huevo crudo y mayonesa casera

El peligro reside en el riesgo de contraer salmonelosis, una enfermedad producida por la bacteria salmonella. Esta bacteria se encuentra en el huevo crudo, por lo que cualquier producto preparado con este ingrediente resulta altamente peligroso para la embarazada. Evita tomar mayonesa casera, postres elaborados con huevo crudo como el merengue o tortillas poco hechas.

Brotes germinados

Los brotes germinados son muy beneficiosos para la salud siempre que no estés embarazada. El peligro reside en las condiciones de producción de este alimento, puesto que puede contaminarse con facilidad con bacterias peligrosas como la salmonella o la E-Colli. La forma de tomar brotes germinados sin riesgo para tu bebé es cocinando el producto antes de consumirlo, ya que las bacterias se eliminan durante el cocinado.

Además, debes asegurarte de lavar muy bien todas las verduras y frutas que vayas a tomar en crudo. Así como cualquier alimento que vayas a cocinar y los utensilios de cocina que uses en el proceso.

Si un queso es calentado en el horno, ¿Existe aún el riesgo de una infección causada por Listeria ?

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Food-Info.net> Preguntas y Respuestas > Seguridad alimentaria> Listeria

Listeria monocytogenes es una bacteria patógena que es peligrosa para un determinado grupo de personas, incluyendo los niños pequeños, las personas inmunodeficientes y las mujeres embarazadas, debido a que puede causar listeriosis.

Las infecciones causadas por Listeria pueden producir en las mujeres embarazadas abortos espontáneos y la muerte de los niños al nacer, además de otros desórdenes en la salud. Esta bacteria puede crecer a bajas temperaturas (en el rango de temperaturas de refrigeración) lo que la convierte en un peligro potencial en los productos que son almacenados por un largo tiempo a bajas temperaturas y/o en aquellos no tratados con calor previos a su consumo.

Es debido a ello que las mujeres embarazadas deben evitar el consumo de los quesos suaves elaborados a partir de leche cruda, así como también el pescado crudo o ahumado a bajas temperaturas (sushi, salmón ahumado).

Los quesos duros son elaborados a partir de leche procesada térmicamente y contienen altas concentraciones de sal. Consecuentemente, estos productos tienen una menor probabilidad de ser contaminados con Listeria y no constituyen un riesgo de listeriosis.

La Listeria es sensible al calor y muere a temperaturas mayores a los 75 °C . Si un alimento que contiene quesos suaves elaborados con leche cruda, es calentado por encima de los 80 °C, no existirá un riesgo para la salud de Listeria . Por lo tanto, cualquier alimento que es adecuadamente cocido (100 °C) puede ser considerado seguro y libre de una infección de Listeria .

Queso en el embarazo, ¿sí o no?

En el embarazo, nada de leche cruda

Lo que sí es importante es no consumir en ningún caso quesos elaborados con leche cruda. Cualquier queso que se tome durante esta etapa debe estar hecho con leche pasteurizada, una información que debe constar en la etiqueta. También están contraindicados los quesos blandos madurados, aunque se haya utilizado en su fabricación leche sometida a pasteurización. Si comes fuera de casa y no estás segura de que el queso cumple con todas las garantías, es preferible no arriesgarse.

El motivo de esta restricción es el riesgo de que el alimento esté contaminado con la bacteria Listeria monocytogenes, que muere con el calor (a partir de los 75 ºC) pero es capaz de sobrevivir a bajas temperaturas, incluso a las del congelador. Esta bacteria es la causante de la listeriosis.

La listeriosis y los riesgos para la embarazada y el futuro bebé

La mayoría de las embarazadas que se contagian de L. monocytogenes no sienten síntomas,
y estos pueden tardar incluso semanas en aparecer: fiebre, molestias estomacales, diarrea, escalofríos, dolores musculares y de cabeza, pérdida del equilibrio…

El problema es que se puede transmitir la listeriosis a su bebé a través de la placenta. Dependiendo del mes de embarazo en que te encuentres, esta enfermedad puede causar problemas neurológicos graves o alteraciones en el desarrollo psicomotor del bebé, infecciones graves en el recién nacido e incluso un aborto.

¿Qué quesos están prohibidos en el embarazo?

Los más típicos son el queso feta, el queso de cabra, el camembert y todos los quesos azules o que llevan moho, como el roquefort. Estos quesos tienen más riesgo de ser elaborados con leche sin pasteurizar. Si se consumen cocinados (en una salsa que hayamos visto hervir durante un rato, por ejemplo), son seguros.

¿Qué quesos sí se pueden comer en el embarazo?

La mozzarella, el queso crema, el emmental, el parmesano, el cheddar, el provolone o el gruyere se elaboran con leche pasteurizada y por procedimientos seguros.

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