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Granos de fordyce vulva

Los Gránulos de Fordyce. Reporte de un Caso.

Leira Lárez, Odontólogo egresada de La Faculta de Odontología U.C.V

Dirección Electrónica: [email protected]

RESUMEN

Se expone el caso clínico de un paciente de 67 años de edad el cual presenta múltiples lesiones papulares, redondeadas, de color amarillento, ubicadas en la mucosa de ambos carrillos (a la altura de los molares superiores y en cercanía con el conducto excretor Stenon de la glándula parótida) y en el fondo de ambos vestíbulos de la mandíbula. A estas lesiones se les dio el diagnóstico definitivo de: Gránulos de Fordyce. De igual manera, en este estudio y basándose en la bibliografía, se señalan en detalle las características clínicas e histológicas más relevantes de estas lesiones, a objeto de orientar al odontólogo en el diagnostico de las mismas para evitar que las confunda con verdaderas patologías.

Palabras Clave: Gránulos de Fordyce, mucosa bucal, glándulas sebáceas ectópicas, coristomas.

SUMMARY

The clinical case of a 67 year old patient is presented. He suffers from multiple papule injuries, rounded, of yellowish color, located in the mucous of both cheeks (at the height of the superior molars and close to the Stenon excretory way of the parotid gland) and at heart of both lobbies of the jaw. These injuries were diagnosed as Fordyce Grains. Likewise, in this study and based on the literature, the clinical and histological details of these injuries are described in detail, in order to guide dentists in their diagnosis and so they do not confuse them with real pathologies.

Key words: Fordyce Grains, buccal mucous, ectopic sebaceous glands, choristoma.

Recibido para arbitraje: 21/04/2005 Aceptado para publicación: 01/081/2005

INTRODUCCIÓN

Los Gránulos de Fordyce (GF), no son considerados un padecimiento de la cavidad bucal o de otras regiones, simplemente se manifiestan como una anomalía del desarrollo, donde se presentan en forma única o múltiples, glándulas sebáceas ectópicas o coristomas sebáceos (tejido normal en localización anormal), que carecen de folículo piloso y se distribuyen dispersamente sobre mucosas de diferentes sitios (1); en el caso en estudio, se encontraban sobre la mucosa bucal. Aparecen en forma bilateral y simétrica. La mucosa que los cubre y rodea es de característica normal. Los GF son lesiones de carácter benigno, porque no poseen significado patológico. Sin embargo, muy rara vez puede desarrollarse un adenoma glandular sebáceo benigno de estas estructuras intrabucales (2). Existen diversas formas de denominar estas lesiones, empleando sinonimias como: Manchas (3), Puntos (4,5), Gránulos (1,6,7) ó Granilos (1) de Fordyce, Seboglandulia buccalis (8) y Enfermedad de Fordyce (9).

Grispan (4), comenta que fue Fordyce (1896), quien dio la primera descripción clínica de estas lesiones, aseverando que su etiología se debía a una modificación en las células epiteliales que sufrían transformación de sus protoplasmas en una sustancia vecina a la queratohialina. Sin embargo, investigaciones posteriores realizadas por Montgomery y Hay en 1899 y más tarde por Cahan en 1938, citadas también por Grispan (4), lograron discernir que estos gránulos eran el resultado de la presencia de glándulas sebáceas en la mucosa bucal y en la de otros órganos. Finalmente, en 1905 White publicó un resumen de los trabajos antes mencionados, incluyendo uno realizado por Audry y su discípulo Rozieres (1901), donde estableció contundentemente la relación entre los GF y las glándulas sebáceas (4).

No obstante, resulta difícil obtener información adicional a esta, porque hay muy poca literatura de apoyo vinculada con el tema. Sin embargo, a pesar de la limitante, se considera conveniente difundir estudios y/o artículos como este, para evitar que por desconocimiento de información el

odontólogo, realice diagnósticos errados de estas lesiones, trayendo como potencial consecuencia el temor en el paciente, cuando no es orientado correctamente.

ETIOLOGÍA

Los GF son glándulas sebáceas ectópicas que se presentan diseminadas en la mucosa de la boca y en las mucosas de otras partes del cuerpo humano.

Analizando el área que nos compete, se puede explicar el origen de estas lesiones, cuando se sugiere que aparecen como consecuencia de la presencia del ectodermo en la cavidad bucal, teniendo algunas de las potencialidades de la piel en el curso del desarrollo de los procesos maxilares y mandibulares durante la vida embrionaria (10). Igualmente, Regezi (1) apoya la teoría de que estos gránulos se originan en las etapas del desarrollo.

Los GF, aparecen después de la pubertad debido al aumento vertiginoso de andrógenos y progesterona (desarrollo endocrino), que hace que estas lesiones aumenten en número, evidenciándolas con mayor facilidad (4). Por esta relación existente entre la etiología de estos gránulos y el desarrollo endocrino, es que podemos entender su involución en la menopausia femenina (8).

EPIDEMIOLOGÍA

§ El 70 a 80 % de la población adulta y los adolescentes los presentan

§ Predominan en el sexo masculino (11)

§ Son considerados cambios propios del envejecimiento a nivel de la mucosa bucal, junto a otras lesiones como: las várices sublinguales y el aumento de la pigmentación melánica racial (12)

§ El ser humano es el único reservorio

§ No tiene predilección por raza (11)

ASPECTOS CLÍNICOS

Los GF suelen ser bien delimitados, se presentan como múltiples lesiones papulares de color amarillo o blanco-amarillento; su diámetro es del tamaño de la cabeza de un alfiler, aproximadamente 1 a 2 mm (10,13). Su ubicación más frecuente es a nivel de la mucosa de los carrillos, el bermellón de los labios y la región retromolar lateral al pilar facial anterior (9,13); y con menos frecuencia, pueden aparecer en la lengua, encías, frenillos y paladar. No obstante, también se sabe, pueden aflorar en otras partes de la economía corporal, como: el esófago, la laringe, los genitales femeninos, y masculinos, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Son asintomáticos y de carácter benigno (10). Se observan mejor estirando la mucosa que los cubre (13).

ASPECTOS HISTOLÓGICOS

Vistos a través de un microscopio, los GF, presentan las mismas características de una glándula sebácea normal, solo que no están asociados a folículos pilosos (13). Por lo general, estas glándulas se ubican superficialmente y se componen de muchos o pocos lóbulos (uno a cinco), agrupados en vecindad a los ductos, que se abren en la superficie de la mucosa (6). Los ductos excretores contienen desperdicios sebáceos y queratinosos (1). Las células secretoras que poseen están formadas por un citoplasma amplio y claro con un núcleo centralizado (Lámina 1). De igual forma, se aprecia que no hay evidencia de epitelio y se distingue la salida del ducto de la glándula, que sirve como vía de secreción del contenido sebáceo al exterior. (Lámina 2) (14).

Lámina 1. GF (HE, 100 X)

Lámina 2. GF (HE, 200X)

Fuente Electrónica: http://www.fo.usp.br/estomato/patobucal/gradfordycehh.htm#lam1

DIAGNÓSTICO

La identificación de Los GF se descubre en la mayoría de los casos “casualmente” como un hallazgo clínico por parte del odontólogo al momento de la exploración de la cavidad bucal del paciente o por parte del mismo paciente, que acude a consulta temiendo que sea un cáncer u otra enfermedad (15).

DIAGNÓSTICOS DIFERENCIALES

§ Manchas de Koplick

§ Pequeños Lipomas de localizaciones múltiples (Lipoblastomatosis)

§ Pequeñas colonias del hongo: Candida albicans (7).

PRONÓSTICO

“Bueno”, por tratarse de una lesión no patológica de la cavidad bucal que perdura invariable en el tiempo y no acarrea consecuencias negativas y/o malignas para la persona que los presenta; además tampoco manifiesta síntomas, lo cual contribuye a que dichos gránulos permanezcan casi imperceptibles (5).

TRATAMIENTO

Los GF, no tienen un tratamiento indicado como tal. Usualmente la apariencia clínica de estos gránulos es característica, lo que contribuye a determinar un diagnóstico rápido de las lesiones; por ende no resulta necesario realizar una biopsia (16). No obstante, las lesiones aisladas que por otras razones deban ser eliminadas, se tratarán a través de la congelación con bióxido de carbono, la fulguración o el cauterio (17).

REPORTE DEL CASO

Se trata de un paciente masculino de 67 años de edad, de raza mestiza, natural de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Venezuela, de ocupación: Docente universitario (jubilado), quien acude el día 12/06/04 a consulta privada, para realizarse un chequeo odontológico.

Al momento de realizar el examen clínico de la cavidad bucal, se evidenciaron unas lesiones redondeadas, papulares, de color amarillento, ubicadas en la mucosa de ambos carrillos, a la altura de los molares superiores y en cercanía con el conducto excretor de la glándula parótida: Stenon (Fig. 1 y Fig. 2). También se detalló la existencia de las mismas lesiones en el fondo de los vestíbulos de la mandíbula (Fig. 3 y Fig. 4).

Fig. 1 GF en mucosa del carrillo derecho (12/06/04)

Fig. 2 GF en mucosa del fondo del vestíbulo derecho (12/06/04)

Fig. 3 GF en mucosa del carrillo izquierdo (12/06/04)

Fig. 4 GF en mucosa del fondo del vestíbulo izquierdo (12/06/04)

A la anamnesis el paciente refiere presentar dichas lesiones desde aproximadamente más de treinta años. Se le interrogó acerca de si exteriorizaba lesiones similares en otras regiones (manos, pies, genitales, entre otros), con lo que respondió: “son exclusivas de mi boca”. No refirió sintomatología alguna y no se encontraron antecedentes personales y familiares contributorios; tampoco practica hábitos tabáquicos ni de otro tipo.

El diagnóstico definitivo fue de GF y se basó en el aspecto clínico y situación características de las lesiones. No se le realizaron exámenes complementarios, por ser una entidad de fácil diagnóstico.

Al paciente en estudio, no se le indicó tratamiento alguno, por tratarse de lesiones inocuas y sin significación patológica. Sin embargo se le sugirió estar atento frente a cualquier cambio o condición de anormalidad que ocurra en el tiempo.

DISCUSIÓN

Los GF no poseen mayor significación patológica, ya que se trata de glándulas sebáceas ectópicas sin importancia (1). La literatura no ha relatado casos de transformación cancerosa; sin embargo, existe la teoría de que algunos carcinomas sebáceos observados ocasionalmente en la mucosa bucal, podrían tener origen en los GF (4).

Según Grispan (4), los sitios intrabucales donde se aprecian con mayor frecuencia estas lesiones son en el labio superior y en la mucosa yugal, este último coincide con la ubicación de los GF del paciente en estudio. Los sitios de menor frecuencia en cuanto a la localización son: el labio inferior, las encías, los rebordes alveolares y la lengua. Burket (17), reporta que la situación anatómica de los GF a nivel de la boca solía distribuirse de la siguiente manera: 71% en la mucosa de las mejillas (coincidiendo con el caso aquí presentado), 53% en la región retromolar y en los labios, donde describe una distribución notablemente simétrica en cuanto a tamaño y a número de glándulas. Destacando finalmente que en los carrillos, las glándulas suelen formar pequeños acúmulos cerca de la abertura del conducto de Stenon, hecho que también coincide con el presente estudio clínico.

Respecto a la ubicación extrabucal, se mencionan sitios como: los genitales femeninos (labios mayores, himen, cerviz uterino y clítoris), los genitales masculinos (zona del glande y el prepucio). También se han reportado casos en la mucosa de los ojos (ángulo interno), parótidas, palmas y plantas de manos y pies, laringe y estomago (4). En el caso particular estudiado, no se evidenciaron otras lesiones de este tipo extrabucalmente.

En cuanto a la ubicación intrabucal, los GF se desarrollan de manera simétrica; los hombres muestran mayor número de lesiones (1); lo cual coincidió con el reporte del caso.

Otro aspecto de interés fue la concordancia de lo citado en la literatura por Burket (17) y lo expresado por el paciente en estudio, cuando se refirió al tiempo de aparición de estas lesiones. Dicho autor comenta que el trastorno es raro de la infancia y lo fundamenta con los estudios realizados por Halperin y col. (1953), quienes encontraron estas lesiones en el 83 a 88% de los adultos examinados.

CONCLUSIONES

Es de vital importancia orientar al odontólogo en la realización de historias y exploraciones clínicas más detalladas y extensas, a manera de agudizar la destreza visual con la finalidad de no pasar desapercibidas lesiones como estas, que aunque no redundan en una patología como tal, pueden alarmar al paciente que las presenta, por considerar las mismas como enfermedades graves o lesiones malignas.

REFERENCIAS

1. Regezi, J A, Sciuba J J. Patología Bucal. 3era ed. McGraw-Hill Interamericana. Mexico, 2000. p. 118-119.

2. Miller A S, McCrea M W. Sebaceous gland adenoma of the buccal mucous. J. Oral Surg. 1968; 26:593.

3. Conde F, Chiossone E. Otorrinolaringología. 1era ed. Científico-médica. Barcelona-España, 1972. p. 541-542.

8. Günter W. Manual de Dermatología. 1era ed. Científico-médica. Barcelona-España, 1986. p. 407.

10. Shafer W G, Hine M K, Levy B M. Tratado de Patología Bucal. 4ta ed. Interamericana. México, 1988. p. 22.

13. Gorlin R J, Goldman H M. Thoma Patología Oral 1era ed. Salvat Editores S.A. Barcelona-España, 1973. p. 26-28.

17. Burket L W. Medicina Bucal: diagnóstico y tratamiento. 6ta ed. Interamericana. México, 1973. p. 110-111.

Espero que este artículo te ayude a distinguir e identificar esos molestos granos que te han aparecido en la zona genital. Si estás padeciendo este problema sigue informándote, es lo mejor que puedes hacer en este momento de la enfermedad.
Mi nombre es Sandra Lino, yo he sufrido los brotes de herpes y aquí te explico los diferentes tipos de sarpullidos que existen y sus diferencias.

Contenido del Artículo

Diferencias entre los Granos Genitales, Espinillas y Herpes

Estos tres tipos de llagas poseen características comunes pero existen formas de diferenciarlos.

Cómo Distinguirlos

Los granos aparecen cuando la suciedad o la grasa acumuladas en diferentes partes del tejido humano obstruyen por completo los poros de la piel. Protuberancias rojas aparecen entonces con un pus blanco en el exterior de la herida.

A diferencia de los granos, las llagas del herpes tienden a ser claras o amarillas y a estar llenas de un líquido transparente que es muy contagioso. Sigue leyendo para saber sobre cómo diferenciarlos y que puedes hacer para tratarlos y encontrar un remedio.

Tanto los granos como el herpes genital se muestran como un montón de llagas rojas. Normalmente pican mucho y provocan irritación, ambos pueden aparecer en el trasero creándote un herpes en el ano. Pero los granos y el herpes tienen síntomas distintos.

En cualquier caso si tu brote dura más de 4 días debes ir al médico para que defina exactamente la causa de la aparición de los granos.

Granos genitales

Los granos pueden aparecer en pequeños grupos o individualmente. Suelen ser redondos y aparecen en patrones reconocibles del virus particular. Al llevar ropa interior apretada, los granos pueden estallar por obstruir sus poros. Los bultos son duros si los aprietas, tienen un pus blanco que cambia de color si queda expuesto al aire.

Si se aprietan sangran y filtran líquido blanco o pus. Notarás picor, pero no son dolorosos, únicamente duelen si se ejerce presión sobre ellos.

Pueden aparecer brotes de granos en caso de no mantener una higiene correcta o si suda mucho, por lo que tienden a reaparecer en verano o después de hacer ejercicio.

Espinillas

Las espinillas desaparecen rápidamente y dejan cicatrices menores.

Herpes

El herpes puede permanecer escondido en tu cuerpo mientras no ocurra un episodio que haga brotar la enfermedad. Durante un brote de herpes, te aparecerán ampollas diminutas, blandas, estas son de forma regular y dolorosas, llenas de líquido espeso.

Las ampollas pueden aparecer agrupadas. Hay lugares recurrentes de aparición como el recto, el pubis o la boca. Otros síntomas del brote pueden ser dolor de cabeza, en las piernas, ganglios inflamados.

Granos Genitales Femeninos (Vaginales)

Dónde Aparecen

Existe variedad de tipos de heridas o granos que pueden afectar a la vulva. Ésta es la parte exterior del aparato genital femenino, incluye el clítoris, la vagina, principio de uretra y los labios vaginales.

Tipos de Granos Vaginales

  • Manchas de Fordyce · Son glándulas sebáceas presentes en la piel. Es natural en el ser humano y no son peligrosas.
  • Papiloma vestibular · Son granos pequeños de color rosado que se desarrollan en las fronteras de la vulva.
  • Herpes genital · Llagas de tono rojizo con plasma blanco en su interior.
  • Liquen plano · Es un brote inflamatorio consecuencia de la enfermedad del mismo nombre. Los granos tienen forma de vesícula y están rellenos de líquido.Granos Genitales Masculinos

En este artículo te enseño varios tratamientos naturales para el herpes genital femenino.

Granos Genitales Masculinos

Pueden aparecer granos en el pene, se extienden después hasta los testículos. Estas espinillas se caracterizan por el hormigueo y picor que causan en la zona genital.

Tipos de Granos Genitales Masculinos

  1. Molusco contagioso · Infección en el glande del pene provocada por hongos.
  2. Psoriasis · Sus heridas o espinillas se inflaman, son rojas y las rodean pieles secas de color blanco.
  3. Sífilis primaria · Es una enfermedad de transmisión sexual. Presenta lesiones de color rojo indoloras en la zona genital.
  4. Herpes genital · Llagas o heridas provocadas por el virus del herpes simple tipo 2.
  5. Cáncer de pene · Su primer síntoma es notar un bulto, un grano pequeño en el pene. A veces se presenta una mancha marrón, parecida a las de las quemaduras solares. Es muy raro contraerlo, pero una visita a tu médico te despejará las dudas.

En este otro artículo amplio la información y te enseño varios remedios caseros naturales para el herpes masculino.

Remedios Caseros para la Cura de los Granos Genitales

Te aconsejo que los antivirales que te recete tu médico los combines con una serie de ayudas naturales que a mí me funcionaron, todas ellas las obtuve del libro Adios Herpes, así lograrás una mejora rápida y desaparición de los granos genitales.

  1. Ajo: Coge un diente de ajo machacado y lo aplicas directamente a la zona afectada. Hazlo tres veces al día para que surta efecto.
  2. Vinagre de manzana: Después moja un poco de vinagre en un bastoncillo de algodón y humedece la erupción. Deja secar al aire libre.
  3. Los baños de agua tibia son siempre aconsejables. Mójate hasta la altura de la cintura. Si añades bicarbonato sódico al agua mejorarás antes.
  4. Procura mantener una higiene impecable al manipular las llagas, con el fin no trasladar la erupción a otras partes de tu piel ni contagiar a otras personas.Cuando finalices las curas debes secar muy bien toda la zona afectada por los granos genitales.
  5. El jabón de glicerina es un excelente remedio para las espinillas y granos.

Espero que esta serie de ayudas te hayan servido para mejorar de tu brote de llagas, gracias por tu tiempo…

Sandra

¿Por qué hay protuberancias blancas en mi pene?

Los puntos blancos en el pene son fáciles de confundir y las protuberancias alrededor del pene pueden ser algo distinto. En algunos casos, podrían ser una señal de una condición médica subyacente que requiere tratamiento.

Junto con los puntos blancos, las posibles causas de las protuberancias en el pene incluyen:

Pápulas perladas del pene

Las pápulas perladas del pene son pequeñas protuberancias carnosas que usualmente se desarrollan en filas alrededor de la cabeza del pene. No está claro qué las causa, pero no existen otros síntomas y no implican riesgo para la salud.

Estas protuberancias usualmente se desarrollan después de la pubertad y pueden aparecer entre el 14% y 48% de los hombres.

Manchas de Fordyce

Las manchas de Fordyce son pequeñas protuberancias amarillo con blanco en diferentes partes del cuerpo. Estas son comunes en los labios y dentro de las mejillas, pero también se pueden formar alrededor de la cabeza o tallo del pene.

Las manchas de Fordyce son glándulas sebáceas que no tienen folículos pilosos, al igual que muchas otras glándulas sebáceas. Pueden confundirse con un síntoma de ETS, pero son inofensivas y usualmente no tienen síntomas.

Glándulas de Tyson

Las glándulas de Tyson son pequeñas glándulas sebáceas que pueden formarse a un lado del frenillo, que es el tejido elástico que conecta el prepucio con la cabeza del pene. Estas también son completamente normales.

Vello encarnado

Los vellos encarnados pueden desarrollarse en cualquier área en donde crezca vello, incluso en el área púbica. Estos aparecen cuando un vello crece hacia atrás en su folículo, haciendo que se desarrollen protuberancias rojas que ocasionan picazón. Pueden ser dolorosos o incómodos, pero no son de gravedad.

La mayoría de los vellos encarnados desaparecerán por sí solos, pero algunas veces pueden infectarse. Una persona puede retirar el vello de su folículo con una aguja o pinzas esterilizadas, antes de aplicar una crema antibacterial.

Papiloma cutáneo

El papiloma cutáneo es un crecimiento pequeño de piel suave. Estos son más comunes en hombres de mediana edad y no es de preocuparse.

Molusco contagioso

Share on PinterestEl molusco contagioso se transmite por contacto, pero usualmente desaparece por sí solo.

El molusco contagioso es una infección cutánea contagiosa que ocasiona que un racimo de pequeñas protuberancias firmes se forme en la piel. Estas protuberancias tienen una pequeña espinilla en el medio y, por lo tanto, se pueden identificar de otras condiciones.

Pueden aparecer en o alrededor del pene y algunas veces ocasionan picazón. Esta condición con frecuencia desaparece sola, pero en algunos casos, puede requerir tratamiento con cremas o geles.

Liquen plano

El liquen plano es un prurito de protuberancias rojo purpúreo que puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, incluso el pene. El prurito puede ocasionar picazón y ser molesto, pero no siempre ocasiona algún síntoma. Esta condición puede requerir un tratamiento corto de crema de esteroides.

Protuberancias ocasionadas por ETS

Algunas manchas o protuberancias que se pueden desarrollar en el pene son ocasionadas por una ETS y requerirán tratamiento. Estas incluyen:

Verrugas genitales

Las verrugas genitales son causadas por ETS y pueden desarrollarse después de que una persona entra en contacto con el virus del papiloma humano (VPH).

Las verrugas genitales son pequeñas protuberancias blancas y carnosas que crecen en el tallo y cabeza o el pene, o debajo del prepucio. Pueden desaparecer sin tratamiento, pero algunos casos requieren medicamento.

El tratamiento de las verrugas genitales puede incluir el uso de una crema para destruir el tejido de la verruga, someterse a crioterapia para congelar la verruga o una combinación de ambos.

Sífilis

La sífilis puede hacer que se desarrollen úlceras blancas o rojas en o alrededor del pene. La sífilis es una ETS ocasionada por el contacto con la bacteria Treponema pallidum.

Esta infección bacteriana requiere tratamiento que, con frecuencia, es una sola inyección o un tratamiento corto de antibióticos. Si no se da tratamiento, puede implicar un riesgo médico significativo.

Herpes genital

El herpes genital puede ocasionar llagas de color blanco grisáceo que se forman en o alrededor del pene. Estas son una ETS que es ocasionada por el contacto con el virus del herpes simple (VHS).

Estas llagas pueden producir picazón e incomodidad y pueden propagarse a otras áreas del cuerpo. Se tratan con medicamento antiviral, pero el virus no se puede curar.

Manchas de Fordyce, ¿en qué consisten?

Las manchas de Fordyce son pequeños granos de 1 a 3 mm de diámetro. Suelen ser de color blanco, amarillo o color carne. Aparecen en la mucosa bucal, en los labios, en el pene o el escroto y en la vulva. Son muy comunes, tanto en mujeres como en hombres de cualquier edad.

Su nombre se debe a que el dermatólogo John Addison Fordyce fue la primera persona en investigarlas. Las manchas de Fordyceson, en realidad, glándulas sebáceas ectópicas. Se encargan de sintetizar el sebo que lubrica y protege la piel. Normalmente están situadas en la dermis y, por ello, no son visibles. Sin embargo, en este caso, se encuentran en la epidermis.

En este artículo te contamos todo lo que debes saber sobre las manchas de Fordyce.

¿En qué consisten las manchas de Fordyce?

Como ya hemos mencionado, las manchas de Fordyce son glándulas sebáceas ectópicas. Esto quiere decir que son glándulas que se encuentran en la epidermis cuando su posición normal es la dermis. Por ello, al ser la epidermis la capa más superficial de la piel, se muestran visibles.

Son lesiones que no son malignas ni infecciosas. La persona que las padece tiende a pensar que son una infección de transmisión sexual. Sin embargo, estas manchas no tienen relación con el sexo. Por ello, su única repercusión es estética. No suponen un problema para la salud ni son transmisibles.

Normalmente, aparecen durante la pubertad y se mantienen durante toda la vida. Lo cierto es que están presentes desde el nacimiento, pero se hacen más visibles con los años. Por ello, alrededor del 90% se observan en adultos. Sin embargo, suelen disminuir, en parte, con la edad.

¿Qué síntomas producen las manchas de Fordyce?

Las manchas de Fordyce no producen síntomas graves. Pueden producir picor e irritación en las zonas en las que aparecen. Son la mucosa bucal, los labios, el pene o el escroto y la vulva. Sin embargo, el mayor síntoma que producen es estrés o una baja autoestima.

Esto se debe a que estas manchas suelen confundirse con enfermedades de transmisión sexual. Por eso, es importante saber que no lo son y evitar esta preocupación que puede llegar a avergonzar a la persona e influir en su vida sexual. Las manchas de Fordyce pueden sangrar ligeramente durante el sexo.

Este tipo de lesionespueden conducir a un trastorno de ansiedad o del ánimo. Especialmente en personas que ya son inseguras y con baja autoestima. Por ello, es importante acudir al médico ante cualquier duda. Él aliviará las preocupaciones sobre estas manchas y, además, ayudará a que comprendas que es un problema meramente estético.

¿Cuáles son sus causas?

Las glándulas sebáceas se encuentran dentro de los folículos pilosos, que están en la dermis. Producen sebo, que es la grasa que ayuda a mantener la piel lubricada y protegida. Esta producción se realiza de manera regular. Sin embargo,en el caso de las manchas de Fordyce, las glándulas se encuentran en la epidermis.

Al no estar en el folículo piloso, el sebo se bloquea y acaba formando pequeñas protuberancias o manchas. Son visibles porque se encuentran en la epidermis, que es la capa más superficial de la piel. De hecho, la explicación de que sean más visibles con la edad es que la epidermis, con los años, va estirándose y haciéndose más transparente.

Por otro lado,el sebo se relaciona con los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Por ello, las manchas de Fordyce se asocian a personas que tienen elevados estos niveles.

Podría gustarte: ¿Qué son las glándulas sebáceas?

Tratamiento de las manchas de Fordyce

Como ya sabemos, las manchas de Fordyce no son ninguna amenaza para la salud y no necesitan tratamiento. Sin embargo, debido a su repercusión estética, existen algunos tratamientos que permiten eliminarlas. Algunos de ellos son:

  • Método de CO2 o cirugía láser.
  • Terapia fotodinámica.
  • Extirpación con un micropunzón.
  • Ácido bicloroacético.
  • Tratamiento con isotretinoína oral.

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En conclusión

Si crees que tienes manchas de Fordyce, lo ideal es que consultes a un dermatólogo. Él realizará las pruebas pertinentes para descartar que se trate de cualquier otra patología. Además, podrá sugerirte el tratamiento más adecuado si te afectan de manera negativa a la autoestima o a tu bienestar.

Las manchas de Fordyce son pequeños granos de 1 a 3 mm de diámetro. Suelen ser de color blanco, amarillo o color carne. Aparecen en la mucosa bucal, en los labios, en el pene o el escroto y en la vulva. Son muy comunes, tanto en mujeres como en hombres de cualquier edad.

Su nombre se debe a que el dermatólogo John Addison Fordyce fue la primera persona en investigarlas. Las manchas de Fordyce son, en realidad, glándulas sebáceas ectópicas. Se encargan de sintetizar el sebo que lubrica y protege la piel. Normalmente están situadas en la dermis y, por ello, no son visibles. Sin embargo, en este caso, se encuentran en la epidermis, según consignó el portal mejorconsalud.com.

¿Qué síntomas producen las manchas de Fordyce?

Las manchas de Fordyce no producen síntomas graves. Pueden producir picor e irritación en las zonas en las que aparecen. Sin embargo, el mayor síntoma que producen es estrés o una baja autoestima.

Esto se debe a que estas manchas suelen confundirse con enfermedades de transmisión sexual. Por eso, es importante saber que no lo son y evitar esta preocupación que puede llegar a avergonzar a la persona e influir en su vida sexual. Las manchas de Fordyce pueden sangrar ligeramente durante el sexo.

Tratamiento de las manchas de Fordyce

Como ya sabemos, las manchas de Fordyce no son ninguna amenaza para la salud y no necesitan tratamiento. Sin embargo, debido a su repercusión estética, existen algunos tratamientos que permiten eliminarlas. Algunos de ellos son:

– Método de CO2 o cirugía láser.

– Terapia fotodinámica.

– Extirpación con un micropunzón.

– Ácido bicloroacético.

– Tratamiento con isotretinoína oral.

En Tendencia

Las manchas de Fordyce son glándulas sebáceas ectópicas. Se encargan de sintetizar el sebo que lubrica y protege la piel. Normalmente están situadas en la dermis y, por ello, no son visibles. Sin embargo, en este caso, se encuentran en la epidermis. Son pequeños granos de 1 a 3 mm de diámetro. Suelen ser de color blanco, amarillo o color carne. Aparecen en la mucosa bucal, en los labios, en el pene o el escroto y en la vulva. Son muy comunes, tanto en mujeres como en hombres de cualquier edad. Su nombre se debe a que el dermatólogo John Addison Fordyce fue la primera persona en investigarlas.

Son lesiones que no son malignas ni infecciosas. La persona que las padece tiende a pensar que son una infección de transmisión sexual. Sin embargo, estas manchas no tienen relación con el sexo. Por ello, su única repercusión es estética. No suponen un problema para la salud ni son transmisibles. Normalmente, aparecen durante la pubertad y se mantienen durante toda la vida. Lo cierto es que están presentes desde el nacimiento, pero se hacen más visibles con los años. Por ello, alrededor del 90% se observan en adultos. Sin embargo, suelen disminuir, en parte, con la edad.

Las manchas de Fordyce no producen síntomas graves. Pueden producir picor e irritación en las zonas en las que aparecen. Sin embargo, el mayor síntoma que producen es estrés o una baja autoestima. Esto se debe a que estas manchas suelen confundirse con enfermedades de transmisión sexual. Por eso, es importante saber que no lo son y evitar esta preocupación que puede llegar a avergonzar a la persona e influir en su vida sexual. Las manchas de Fordyce pueden sangrar ligeramente durante el sexo. Este tipo de lesiones pueden conducir a un trastorno de ansiedad o del ánimo. Especialmente en personas que ya son inseguras. Por ello, es importante acudir al médico ante cualquier duda. Él aliviará las preocupaciones sobre estas manchas y, además, ayudará a que comprendas que es un problema meramente estético.

Las glándulas sebáceas se encuentran dentro de los folículos pilosos, que están en la dermis. Producen sebo, que es la grasa que ayuda a mantener la piel lubricada y protegida. Esta producción se realiza de manera regular. Sin embargo, en el caso de las manchas de Fordyce, las glándulas se encuentran en la epidermis. Al no estar en el folículo piloso, el sebo se bloquea y acaba formando pequeñas protuberancias o manchas. Son visibles porque se encuentran en la epidermis, que es la capa más superficial de la piel. De hecho, la explicación de que sean más visibles con la edad es que la epidermis, con los años, va estirándose y haciéndose más transparente. Por otro lado, el sebo se relaciona con los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Por ello, las manchas de Fordyce se asocian a personas que tienen elevados estos niveles.

Tratamiento

No necesitan tratamiento. Sin embargo, debido a su repercusión estética, existen algunos tratamientos que permiten eliminarlas. Algunos de ellos son:

  1. Método de CO2 o cirugía láser.
  2. Terapia fotodinámica.
  3. Extirpación con un micropunzón.
  4. Ácido bicloroacético.
  5. Tratamiento con isotretinoína oral.

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