0

Hacer una bechamel

Receta de Cómo hacer salsa bechamel

Ingredientes:

  • 1 cucharada/cucharada y media de harina
  • 400 ml de leche
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • nuez moscada (opcional)

Elaboración de la salsa bechamel:

Pon una cazuela a fuego suave y añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Agrega la harina, mezcla bien con una varilla hasta que quede perfectamente integrada.

Añadimos laleche poco a poco sin dejar de remover, hasta conseguir una crema homogénea.

Vierte el resto de la leche en 2 veces, sin dejar de remover. Echa sal a tu gusto o nuez moscada rallada.

Cocina la salsa a fuego suave durante 10-15 minutos. Cuanto más tiempo la cocines, más suave y rica quedará.

Consejo:

Si no vas a utilizar la bechamel en el momento, pásala a un recipiente y tápala con papel plástico de cocina. Es importante que el plástico esté en contacto con la masa. De esta forma evitarás que le salga costra en la parte superior.

Anota:

Puedes utilizar mantequilla en vez de aceite. En vez de un chorrito de aceite (4 cucharadas más o menos), añade 3 cucharadas de mantequilla. El proceso de elaboración es el mismo.

Recetas con bechamel:

La bechamel es una de las salsas favoritas de los españoles. ¿Qué haríamos sin croquetas?, ¿y sin lasaña? Un imprescindible en la cocina muy fácil de preparar y que da una textura y sabor deliciosos a tus platos.

Hemos seleccionado tres recetas cuyo ingrediente principal es la bechamel. ¡Prueba a hacerlas en casa y disfruta de todo el sabor de la cocina tradicional!:

Lasaña de pollo con bechamel de champiñones
Receta de lasaña de pollo con bechamel de champiñones de Karlos Arguiñano. Una receta original y con un sabor intenso que conquistará a [email protected]

Huevos rellenos con bechamel de queso
Descubre cómo elaborar estos deliciosos huevos rellenos con bechamel de queso, ¡un aperitivo perfecto para cualquier ocasión!

Croquetas de jamón
Receta de Croquetas de jamón, un plato típico que se presenta como entrante o aperitivo y elaborado por el cocinero Karlos Arguiñano ¡todo un clásico!

Cómo hacer salsa bechamel casera. Receta fácil y sin grumos

En el blog se nota enseguida que me encanta preparar las salsas en casa y el motivo es que así se exactamente qué ingredientes llevan, las dejo a mi gusto y además la gran mayoría son muy fáciles de preparar, como es el caso de esta salsa.

Aprende cómo hacer salsa bechamel casera de forma muy fácil y sin grumos con mi receta. Es un clásico de la cocina, una salsa que puede utilizarse en multitud de recetas y que se hace con ingredientes básicos que seguro que siempre tienes en casa.

Hay muchas formas de hacer salsa bechamel pero yo siempre sigo mi receta porque es muy sencilla, la preparas en unos minutos y además tiene un sabor suave y una textura cremosa deliciosa que la hacen fantástica para añadirla a cualquier plato que la necesite. Eso sí, según la ocasión yo la varío ligeramente, sobre todo porque le añado especias en función de la receta para que no sea una simple salsa de acompañamiento sino que aporte personalidad al plato.

Puedes comenzar a salivar con estas sugerencias para utilizar la salsa bechamel, empezando con nuestras lasañas, ya sea la clásica lasaña de carne a la boloñesa, la original lasaña de espinacas, la lasaña de atún y verduras o la lasaña de verduras, una receta vegetariana y saludable. Por supuesto, que no falte la espectacular versión griega de la lasaña, la deliciosa musaka o moussaka griega, repleta de carne y verduras y gratinada, y unos tradicionales canelones de carne picada y pasta fresca con bechamel.

Si lo que te gusta es innovar, dale vida a tu bechamel y utilízala para estos Macarrones de Escándalo con bechamel de mostaza y queso, una auténtica delicia con marca de la casa. Y para los amantes de los quesos, son ideales estos macarrones con salsa roquefort sin nata, cuya base es esta deliciosa bechamel que ya estás tardando en preparar 😉

También va genial con patatas como en esta receta de patatas al horno gratinadas o tartiflette y por supuesto con verduras como la coliflor con bechamel gratinada al horno. Y por supuesto se utiliza, aunque con otras proporciones, para preparar croquetas como estas estupendas croquetas de pollo caseras, súper jugosas y sabrosas, las croquetas de espinacas y piñones y las croquetas de jamón caseras, la receta más sabrosa.

Ingredientes para hacer salsa bechamel casera, fácil y sin grumos:

  • 500 ml de leche (el equivalente a un poco más de dos vasos).
  • 45 gr de mantequilla sin sal (unas 3 cucharadas soperas).
  • 30 gr de harina de trigo (unas 2 cucharadas soperas).
  • Sal y especias al gusto. Yo utilizo nuez moscada y pimienta negra recién molida.

Preparación, cómo se hace la salsa bechamel casera, fácil y sin grumos:

  1. Pon un cazo a fuego suave y echa en él la mantequilla. Espera a que la mantequilla se derrita y se quede líquida.
  2. Cuando eso ocurra añade la harina y mezcla bien con unas varillas para que no se formen grumos y el aspecto sea homogéneo.
  3. Cocina durante 2-3 minutos sin parar de remover con las varillas para que la harina pierda su sabor crudo y aporte el mejor sabor posible a la bechamel.

    Preparamos la salsa bechamel

  4. A continuación añade un poco de leche (algo menos de la mitad) a la vez que sigues mezclando con las varillas sin parar. Cuando se haya integrado todo e incluso empiece a espesarse añade otra tanda de leche y cuando vuelva a espesarse incorpora el resto. Recuerda tener en todo momento el fuego suave y no dejar de remover con las varillas.
  5. Dependiendo de la temperatura del fuego puede tardar unos 10 minutos en espesarse, a veces más y a veces menos. Si quieres asegurarte de que no se formen grumos lo ideal es que estés todo el tiempo removiendo con las varillas de forma suave, aunque si el fuego está muy bajito puedes ir removiendo de vez en cuando.
  6. Añade sal al gusto y también las especias, que en mi caso suelen ser nuez moscada y pimienta negra recién molida. A veces también le echo orégano seco.
  7. Cuando la salsa esté cremosa y con la textura que estés buscando, apártala del fuego. Eso si, ten en cuenta que al enfriarse sigue espesándose un poco más.

    Ya tenemos lista la salsa bechamel casera

  8. Y si la quieres bastante densa no desesperes porque si sigues cocinándola alcanzará la densidad que prefieras. Eso si, si te ha quedado más espesa de lo que querías siempre puedes añadir un poco de leche, remover y seguir añadiendo hasta dar con la textura que buscas.
  9. Finalmente pruébala por si hay que rectificarla de sal.

Tiempo: 20 minutos

Sirve y degusta:

La salsa bechamel es muy versátil y se puede utilizar en muchas recetas aunque siempre se nos vienen a la cabeza los clásicos platos italianos como pastas, lasañas o canelones. Igualmente queda fantástica acompañando verduras cocidas o patatas y también sobre cazuelas que se vayan a gratinar.

Puedes incorporarla a las recetas o bien, en el caso de los platos de pasta, también puedes servirla en una salsera al centro de la mesa para que los comensales se echen en su plato la cantidad que prefieran. Cremosa, de sabor suave y delicioso, está de auténtico… ¡escándalo!

Salsa bechamel casera. Receta fácil y sin grumos

Variantes de la receta de salsa bechamel:

Esta salsa bechamel es una base para que puedas crear tu propia salsa. Por ejemplo, añádele tu queso favorito, como roquefort o rulo de cabra, y crea una bechamel de queso deliciosa. También puedes hacer una bechamel con un toque de mostaza francesa o incorporarle unas tápenas y anchoas en trocitos. Estas modificaciones van genial con la pasta, no va a necesitar nada más.

Si picas y sofríes previamente una cebolla con la mantequilla y a continuación sigues con el proceso de la bechamel añadiendo la harina te quedará aún más sabrosa y se adaptará perfectamente a tus platos de pasta, carne, pasteles salados…

Consejos:

No dejes de remover la bechamel ya que si se pega en el fondo te quedará con grumos o incluso puede quemarse y volverse oscura. Si no puedes estar todo el rato removiéndola, hazlo al menos la principio y después baja el fuego para que esté muy muy suave y eso te permita removerla de vez en cuando.

Puedes conservarla en la nevera durante 2-3 días, pero en ese caso recuerda dejarla más líquida de la cuenta porque en la nevera espesará. También puedes conservarla tal cual y a la hora de servirla puedes volverla a poner en un cazo con un poco de leche y calentarla a fuego suave hasta lograr la textura deseada.

Salsa bechamel fácil

La salsa bechamel, también conocida como salsa blanca, es una salsa clásica espesa para todo uso, a base de mantequilla, harina y leche.

Cuando necesitas una salsa blanca y rápida, tu mejor opción es una bechamel. Lo mejor de ella es su versatilidad. Se puede añadir a la pasta, al pollo, al pescado, a las verduras … es totalmente combinable.

La mejor parte es que la bechamel cambia el aspecto del plato y lo transforma en uno de alta cocina, como si lo hubiese preparado un chef profesional.

Cuando se trata de clásicos, no hay nada mejor que una salsa bechamel. Es muy fácil de hacer, tan sólo hay que calentar la grasa, añadir harina y verter la leche caliente, poco a poco, para que no se queme.

La salsa es la base de muchas recetas, como la lasaña, la crema de espinacas, los huevos rellenos o los canelones. Su textura cremosa la hacer perfecta para usarla una y otra vez.

Hay un montón de platos que funcionan a la perfección con una bechamel, pero mi favorito es un plato de macarrones con carne y bechamel por encima.

Anoche tenía huevos cocidos en el horno, y no estaba seguro de como iba a servirlos, hasta que vi una bolsa de setas. Rápidamente prepare la bechamel, le añadí unas setas por encima y un par de minutos más tarde tuve una deliciosa salsa para acompañar la cena.

Algunas personas añaden unos trocitos de cebolla muy fina a la mantequilla para que no se formen grumos. Es una buena idea, pero al final del día, cuando todo lo que quiero es cenar rápidamente, no estoy para esas cosas.

INGREDIENTES

  • 4 cucharadas de mantequilla
  • 3 cucharadas de harina para todo uso tamizada
  • 720 ml de leche caliente
  • 1 cucharadita de sal
  • Pimienta negra recién molida, al gusto
  • ½ cucharadita de nuez moscada rallada

Así se hace la bechamel fácil:

Comenzamos derritiendo la mantequilla en una cazuela a fuego medio.

Una vez que esté derretida y empiece a chisporrotear, añadimos la harina tamizada y batimos con el batidor manual hasta que todos los grumos hayan desaparecido y la mezcla adquiera un color marrón claro, (unos 5 minutos).

Añadimos la leche caliente poco a poco, y continuamos batiendo hasta que se empiece a espesar. Lo llevamos a ebullición y dejamos que cueza durante 8 minutos, o hasta que se espese la salsa, revolviendo constantemente.

Lo retiramos del calor, añadimos la sal, la pimienta y la nuez moscada. Probamos por si si hay que rectificar de algo y lo retiramos hasta que lo vayamos a usar.

Si no la vamos a usar de inmediato, es mejor que la cubramos con una tapa o papel de aluminio, para que no se empiece a formar la costra por encima.

Es rápido y lo podemos congelar fácilmente. Tras la descongelación, tiene un aspecto granulado y poco apetecible, pero resiste la tentación de tirarlo a la basura y vuelve a calentarlo a fuego lento. Remuévelo con frecuencia y la salsa se convertirá enseguida en una masa brillante y espesa.

Tiempo de preparación: 5 minutos. Tiempo de cocción: 20 minutos. Tiempo total: 25 minutos

Para hacer salsa bechamel, comenzamos poniendo una sartén al fuego y añadiendo 50 g de mantequilla. En cuanto se funde, agregamos la misma cantidad de harina y removemos formando un roux o una pasta. Si vamos a querer una bechamel más fina o más espesa, podemos alterar un poco esta proporción, aunque yo suelo mantenerla siempre, y con lo que juego es con la cantidad de leche y con el tiempo de cocción / evaporación.

Una vez bien mezclada la harina y la mantequilla, vamos agregando la leche sin dejar de remover. Es el momento de cambiar la cuchara de palo por las varillas y así evitaremos que se nos formen grumos. Clave: ir añadiendo la leche poco a poco, para que no haya cambios de temperatura.

Puedes conseguir mejores resultados si tienes la leche muy caliente en un cazo y vas agregando cacito a cacito, sin añadir más leche hasta que la anterior ha sido absorbida por la masa. Y eso sí, siempre removiendo sin parar, haciendo movientos circulares o dibujando ochos en la sartén, para que la salsa bechamel siempre esté en movimiento.

Cuando hayas agregado toda la leche, es el momento de probar y añadir sal y el clásico toque de nuez moscada, tan característico de la bechamel. Si quieres una bechamel más espesa, dedica más tiempo y deja que el líquido se vaya evaporando poco a poco mientras la sartén se llena de burbujas.

Qué hacer si salen grumos en la salsa bechamel

Pese a todo, aunque hayas seguido los pasos con cuidado, cada fuego, cada sartén y cada leche es diferente. Entonces… ¿qué puedes hacer si te salen grumos en la bechamel? En ese caso, ya te contamos aquí como resolver este problema para quitar los grumos sin esfuerzo.

Si en la bechamel salen grumos, esto suele suceder al principio del proceso y si con las varillas no los consigues disolver en la leche, puedes recurrir a la batidora y después retornar la salsa ya triturada a la sartén y continuar con la elaboración como se ve en el anterior collage de imágenes.

En qué usar la salsa bechamel

Ahora que ya sabes cómo hacer la salsa bechamel con esta receta definitiva para que te quede perfecta, falta pensar en qué recetas puedes utilizarla. Mis favoritas como ya sabes son las croquetas, -aquí tienes un montón de recetas de croquetas para disfrutar- pero también resulta ideal para napar verduras y gratinarlas, para hacer mousaka griega o para hacer un aperitivo muy original, las aceitunas a la villaroy, entre otras muchas aplicaciones.

En Directo al Paladar | Cómo hacer salsa bechamel. Receta básica
En Directo al Paladar | Cómo quitar los grumos a la salsa bechamel

Bechamel ligera para canelones

La bechamel no puede faltar en un plato de pasta como los canelones, lasañas o espaguetis.
Hoy traemos una receta para que nos quede con la textura y consistencia perfecta para acompañar a cualquiera de estos platos.

Esta salsa se prepara con diferentes texturas según el plato que vayamos a cocinar. Puede ser más consistente para hacer una bechamel para croquetas por ejemplo, o más ligera para cubrir unos canelones, una lasaña o unas berenjenas.

En esta ocasión vamos a elaborar una bechamel más ligera o líquida, para utilizar como salsa que cubre unos canelones. Nos sirve exactamente igual para lasaña, macarrones o cualquier otro plato de pasta.

La clave de la consistencia es la proporción entre el roux (la mezcla de mantequilla y harina) y la leche.

Generalmente la proporción para una bechamel normal es 90 gr de mantequilla + 90 gr de harina por cada litro de leche. Y por eso, como necesitamos que sea un poco más ligera para que resbale bien, reducimos ligeramente la cantidad del roux.

Estas cantidades se pueden adaptar para conseguir la textura que queramos, dependiendo de la preparación que hagamos.

Ingredientes necesarios para hacer la receta

  • 1 litro de leche entera
  • 80 gr de mantequilla
  • 80 gr de harina
  • Sal y pimienta negra molida, al gusto
  • Una pizca de nuez moscada (opcional)

Preparación

En un cazo a fuego medio-bajo, calentamos la mantequilla hasta que se derrita por completo.
No lo ponemos más caliente porque la mantequilla se quema enseguida, más rápido que el aceite, y no queremos que eso ocurra.

Agregamos la harina y lo removemos con unas varillas, hasta que esté completamente integrada. Sin parar de remover, dejamos que se cueza durante 1 minuto para que no sepa a crudo.

Calentamos la leche justo hasta antes de que hierva, y la tenemos preparada.

Después del minuto de rigor, vertemos la leche caliente de una vez, que es el truco para que no salgan grumos, y continuamos removiéndolo con las varillas, durante 5 minutos, hasta que la salsa empiece a espesar.

Hay que tener en cuenta que la salsa se sigue espesando una vez que se vaya enfriando, por eso hay que retirarla del fuego un poco antes.

Cuando tenga la textura que queramos, lo retiramos del fuego y lo ponemos a punto de sal y pimienta, y le añadimos un poco de nuez moscada, que siempre se utiliza en la receta tradicional.

Ya tenemos nuestra bechamel lista para verterla sobre un plato de canelones.

¿Cómo utilizar la bechamel?

Esta salsa es una buena base para salsas cremosas. Se utiliza a menudo en gratinados como los macarrones con queso, verduras gratinadas como la coliflor, y forma la base del soufflé de queso clásico.

La bechamel puede aromatizarse con algunas especias o hierbas frescas.

Cantidades de harina y mantequilla

Para elaborar la bechamel utilizaremos la misma cantidad, en peso, de harina y de mantequilla. Las proporciones de harina y leche dependen del uso que queramos dar a la bechamel:

Bechamel salsa: 40 g de mantequilla y 40 g de harina por litro de leche.

Bechamel crema:70-80 g de mantequilla y 70-80 g de harina por litro de leche.

Bechamel para croquetas: 110 g de mantequilla y 110 g de harina por litro de leche.

Si la bechamel nos queda demasiado espesa, la podemos aligerar añadiendo un poco más de leche, pero si resulta muy ligera, no podremos agregar harina sin más, ésta no se disolvería y se formarían grumos; en este caso tenemos dos opciones: la primera es cocerla a fuego suave, removiendo con una cuchara hasta que se evapore parte del líquido y alcancemos el espesor deseado. La segunda opción es preparar una mezcla de harina y mantequilla (roux) en otro cazo aparte, e incorporarla poco a poco en la bechamel hasta conseguir una salsa más densa.

Los grumos

Un problema frecuente cuando no se tiene experiencia con la bechamel es la formación de grumos de harina, esto se soluciona batiendo enérgicamente con las varillas mientras agregamos la leche sobre el roux, pero si esto no te funciona, un truco que nunca falla es agregar la leche caliente sobre el roux templado:

Apartamos el roux del fuego antes de incorporar la leche y dejamos que se temple (1-2 minutos aproximadamente).

Calentamos la leche en un cazo aparte y cuando comience a hervir la echamos, de una sola vez, sobre el roux frío. Batimos con unas varillas y subimos el fuego para llevar la salsa a ebullición, sin dejar de remover. En cuanto rompa a hervir, bajamos el fuego y lo dejamos cocer a fuego suave, hasta que la salsa espese (15-20 minutos).

La mantequilla

La mantequilla se derrite a una temperatura muy baja, y cuando comienza a hervir corremos el riesgo de que se queme. Una buena solución es añadir un chorrito de aceite, así, aumentamos el punto crítico, es decir, la temperatura a la que ésta comienza a hervir. Aún así, es conveniente derretir la mantequilla a fuego suave.

Bechamel casera. Una receta facil para hacer esta salsa en casa, sin grumos y al punto que deseemos. Para preparar esta salsa, lo más importante es seguir una serie de pasos, todos muy fáciles de llevar a cabo pero, que es importante conocer. Para comenzar, es muy importante medir las cantidades. Porque con ellas, nos aseguraremos lograr una bechamel más bien líquida pero con algo de cuerpo. Con todos estos trucos, obtendremos la salsa bechamel soñada: Cremosa, con mucho sabor y sin grumos. ¡Un delicioso aderezo para añadir a nuestras lasañas, pastas entre otros muchos platos!

BECHAMEL CASERA

INGREDIENTES para hacer 1 litro de salsa:

  • 80g de harina
  • 80g de mantequilla (o de aceite de oliva)
  • 1l de leche
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • Sal y pimienta

RECETA DE LA SALSA BECHAMEL:

1.- En una cazuela alta y a fuego suave, ponemos la mantequilla y esperamos que se derrita. Puedes sustituirla por la misma cantidad de aceite de oliva o por una mezcla de ambos ingredientes. Cuando se haya calentado un poco, añadimos la harina. Como ves, es la misma cantidad de harina que de grasa. Mezclamos con una varilla, para que se oxigene la salsa y quede mejor integrada, y dejamos tostar 3 minutos, para que la harina pierda el sabor a crudo.

2.- Pasado el tiempo, es el turno de añadir la leche. Y lo vamos a hacer caliente. Casi hirviendo. Así se integrará mucho mejor con la mezcla de mantequilla y harina. Además, al calentarla también le habremos echado una pizca de sal, para realzar todos los sabores. Hecho esto, la añadimos poco a poco. En tandas de unos 200ml. Así pues, añadimos la primera tanda y mezclamos bien con la varilla. Hay que esperar a que se hayan integrado bien todos los ingredientes. Una vez logrado -al principio quedará muy, muy denso- añadimos otros 200ml de la leche. Repetimos el proceso… Y seguimos haciéndolo hasta haber terminado de añadirla toda. Notaremos que, cada vez la bechamel va siendo más y más ligera

3.- Cuando hayamos añadido toda la leche, obtendremos una salsa bechamel ligera. Muy cremosa. Rectificamos de sal, de pimienta y añadimos la nuez moscada, la cual le va a dar un toque delicioso. Dejamos cocer la salsa 10 minutos más, mientras removemos de vez en cuando

Y así de fácil ya tendrás lista tu salsa bechamel casera. Líquida, cremosa y sin grumos. Simplemente deliciosa. Sigue estos pasos y verás como a partir de ahora, tú también puedes hacerla en menos de 15 minutos ¡Facilísimo!

Si te gusta esta salsa bechamel casera, puedes seguirme en las diferentes redes sociales en las que estoy como Facebook, Twitter e Instagram

MÁS EN COCINA CASERA Y FACIL:

Trucos para cocer pasta

Lasaña de calabacín

Croquetas de jamon

MÁS RECETAS:

Cómo preparar una salsa bechamel. Quizás la receta de salsa más famosa entre las salsas blanca, posiblemente la más conocida y preparada del mundo.

Una antigua salsa de alta cocina para los aristocráticos hace más de 300 años, para mantenerse entre nosotros hasta nuestros días y que sea tan común como preparar unos huevos fritos.

¿Qué sería de nuestra España sin unas croquetas? ¿Lo habéis pensado? Uno de mails que más recibo en mi bandeja de entrada es ¿Cómo preparas la bechamel para que no queden grumos?

Ya hace unos años publiqué una entrada que he ido poco a poco modificando hasta conseguir resolver todas vuestras consultas, creo que está quedando muy completa. Entre todos haremos que no haya secretos en esta salsa y que siempre nos quede perfecta.

Esta crema será vuestra amiga en unas buenas croquetas, una lasaña o unos canelones, unos crepes o filloas rellenas, Tigres de mejillón, un sándwich especial o unas pechugas a la Villaroy… un sin fin de recetas y tapas que sin la bechamel no serían lo mismo.

Esta salsa en ocasiones y crema en otras va a ser la base para muchas recetas que encontraréis en el blog. No es la única forma de preparar la famosa bechamel pero a mi así me sale muy bien. Espero que a vosotros a partir de ahora no os dé miedo meteros en harina con ella. A por ella, sin miedo y cocineros, ¡Qué ustedes la liguen bien!

Antes de empezar con la salsa bechamel

  1. Tamizamos la harina con un colador. Este paso es muy importante para que luego no se produzcan grumos.
  2. Ponemos en un cazo a calentar a fuego medio el litro de leche durante 4-5 minutos sin que llegue a hervir. Este paso es para luego acelerar el proceso de preparación de la salsa.
  3. En otro cazo introducimos la mantequilla y la calentamos a fuego bajo hasta que se derrita, tiene que tornar a un color avellana y sacará un poco de espuma que podemos quitar si queremos.
  4. Luego añadimos la harina tamizada. El proceso se llama roux, es el nombre que tiene este paso o mezcla de harina y mantequilla, que nos ayudará a ligar la bechamel.
  5. Dejamos que se mezcle hasta que formen pequeñas masas de tono dorado. Esto es muy importante porque si la harina queda cruda la bechamel sabrá mucho a harina y no es lo que queremos.
  6. En el paso anterior he utilizado mantequilla, pero si queremos podemos utilizar a medidas iguales mantequilla y aceite de oliva. El aceite le da un toque especial. Podéis probar a ver si os gusta.

Preparación final de la salsa bechamel

  1. Removemos muy bien con una cuchara de madera la harina con la mantequilla hasta quede como una bola.
  2. Echamos la leche caliente en el cazo con la harina y la mantequilla.
  3. Añadimos sal, pimienta al gusto y un poco de nuez moscada molida.
  4. Removemos de manera continua con una varilla (5-6 minutos). Vamos controlando la temperatura y añadiendo poco a poco el resto de la leche según veamos que va espesando. En este paso lo mejor es dejarlo al mínimo.
  5. Quedará un mezcla homogénea y lo más importante sin grumos. Si no tenéis controlada esta salsa y os quedan grumos, podéis arreglarla con un toque de batidora.
  6. Si os queda muy espesa con un poquito más de leche, toque de batidora y os quedará con la textura deseada. De esta forma os quedará una bechamel perfecta.
  7. Un pequeño truco para aquellos que nos os guste mucho es sabor lácteo es añadirle un poco de tomate frito en el paso 6 con el resto de ingredientes. Incluso con unos pimientos del piquillo y batir al final.
  8. Es una manera original de hacer alguna receta de pasta o incluso croquetas. Imaginación al poder. Seguid todos los consejos que encontraréis en este vídeo, os saldrá perfecta a la primera.

Curiosidades y recomendaciones para una salsa bechamel de rechupete

  • Son muy importantes las proporciones dependiendo de lo que vayáis a preparar. No es lo mismo una crema que una salsa. Las medidas son menores dependiendo del cuerpo que quieras darle a la bechamel.
  • En unas croquetas por cada litro de leche, 3-4 cucharadas de harina y 3 de mantequilla.
  • En unos canelones, por cada litro de leche, 2 de harina y 2 de mantequilla.
  • Siempre podemos corregir con un poco más de harina. Este es el ingrediente que hace de espesante para preparar una bechamel más espesa o todo lo contrario, añadir leche para hacerla más suave o líquida.
  • Esta famosa salsa o crema tiene una historia de lo más interesante, la bechamel se atribuye a Luis de Béchamel (1630-1703), marqués de Nointel.
  • Aunque las malas lenguas dicen que el inventor fue el cocinero de su hijo. Aunque la base de la bechamel es la leche, en la antigua receta ésta no se empleaba en su preparación.
  • Seguid el paso a paso que encontraréis en el álbum de la receta de salsa bechamel, os saldrá a la primera.

Vuestras recomendaciones y versiones

  • Ana me pregunta: Tengo vitrocerámina y la intensidad del calor va del 0 al 9, ¿una temperatura baja para q tome color avellana cual sería? “Lo mejor es a una temperatura baja (3-4) para que el Roux se vaya haciendo poco a poco, que se toste la harina y que luego el sabor sea lo más perfecto posible, tampoco es imprescindible que quede con el color tostado, al final este paso es el que nos va a servir de espesante para ligar la salsa. Mayor volumen de harina, una bechamel más densa, más leche, tendremos una bechamel más ligera. Con aceite de oliva virgen extra, el color va a ser seguramente más intenso.”
  • Mariela desde Argentina me dice que allí la hacen muy parecida pero que le añade cebollino y perejil. “Considero imprescindibles los toques especiados de la pimienta blanca y nuez moscada recién molidas y que la leche sea de verdad, nada de leches de soja y similares.“
  • Rafa nos aconseja emplear aceite de oliva virgen extra en vez de mantequilla.“Si quiero una bechamel mas fuerte para una lasaña incorporo oliva y si la quiero solo como “also starring” le pongo girasol. Como bien dices, el punto está en que no se quede la harina cruda ya que sino sabría mucho a harina. Para evitar los grumos, mi gran amiga es la varilla. Desde el comienzo de esa gran amistad entre ella y yo, los grumos son pasado.”
  • Carmen nos pregunta por una bechamel con aceite de oliva. Para una bechamel líquida (para lasañas por ejemplo): 1 l. leche entera templada, 80 g. harina, 80 ml. aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal, pimienta negra recién molida y nuez moscada al gusto. Si vemos que queda demasiado espesa para como la queremos, basta con añadir un poco más de leche. Para una bechamel espesa (para croquetas por ejemplo): 1 l. de leche entera templada, 140 g. harina, 140 ml. aceite de oliva virgen extra, una pizca de sal, pimienta negra recién molida y nuez moscada al gusto.

Hoy quiero regalarte una exquisita y fácil receta de una salsa considerada por los más reconocidos cheffs del mundo como «la madre de todas las salsas». Me refiero a la bechamel, pero esta vez haremos una variante… bechamel con leche de soja.

Aunque muchos han querido atribuirse su autoría, el registro escrito que se tiene de ella data de un libro de cocina francés, cuyo autor fue el cocinero del Rey Luis XIV, Francois P de la Varenne . Otra versión afirma que la misma se debe al cocinero del Duque Louis de Béchameil. Lo cierto es que no importa quien haya sido su creador, lo importante es que se ha convertido en el complemento perfecto para acompañar gran variedad de platillos.

Cómo hacer bechamel con leche de soja

Ingredientes y utensilios necesarios

Para preparar esta salsa necesitas:

  • 500 ml de leche de soja
  • 3 cucharadas de harina de trigo
  • 1 cucharada de mantequilla
  • 1 pizca de sal, pimienta y nuez moscada

Necesitarás una sartén, un batidor de varillas, una cuchara de madera y una espátula de cocina.

Procedimiento

1

En una sartén, coloca la mantequilla a derretir a fuego bajo para evitar que se queme.

2

Seguidamente, agrega la harina y rehógala en la mantequilla con una espátula.

3

Vierte la leche removiendo vigorosamente con un batidor de varillas para deshacer los grumos que se forman.

Salsa bechamel light

Es sorprendente como apenas 3 ingredientes simples (mantequilla, harina y leche), pueden transformarse en una salsa cremosa y deliciosa.

Una bechamel puede ser la salsa más deliciosa o un pastón seco y harinoso incomible. Todo depende del modo de hacerlo.

Cuando está bien hecho, sin embargo, es la reina de las salsas, a menudo como masa para hacer croquetas, bañar nuestros platos de pasta o engañar los alimentos que menos nos gustan.

El método infalible para lograr una salsa perfectamente lisa es tener la leche caliente cuando se añade a la mantequilla y a la harina. Pero a medida que te vas haciendo experto en bechamel, ésta precaución llega a ser innecesaria.

En este caso, después de hacer miles de veces esta salsa, he querido restarle calorías, sustituyendo parte de sus ingredientes, por otros más ligeros o menos calóricos.

¿Cómo puedes usar la bechamel? Se puede utilizar de muchas maneras diferentes. Puede ser una gran base para una salsa para pasta cremosa (por ejemplo, rehogas unos champiñones y media cebolla y lo incorporas en la salsa, añade un poco de queso adicional o espinacas); en guisos cremosos o sopas cremosas, en los macarrones con queso, o prueba un estilo carbonara-bechamel con un poco de ajo y bacon.

También se usa comúnmente en la lasaña y resulta ser una salsa maravillosa para cualquier plato de verduras cocidas.

Ingredientes para la bechamel:

  • 2 cucharadas de margarina
  • 2 cucharadas de harina
  • 1 1/4 tazas de leche desnatada, calentada
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra recién molida, al gusto

Elaboración paso a paso:

Paso 1. En una cazuela pequeña a fuego medio, derretimos la mantequilla y dejamos que se fríe un poco.

Paso 2. Agregamos la harina y revolvemos para que se integren los dos ingredientes. Sólo hay que dejarlo 2 minutos ya que no queremos que se oscurezca.

Paso 3. Añadimos muy lentamente la leche caliente, sin dejar de remover hasta que la salsa vaya espesando. Lo llevamos a ebullición y automáticamente bajamos el fuego.

Paso 4. Incorporamos la sal y la pimienta al gusto, bajamos el fuego y cocinamos, sin parar de remover, durante 2 o 3 minutos más. A continuación apagamos del fuego y retiramos la cazuela de la fuente de calor.

Paso 5. Si quieres reservar la salsa para usarla después, cúbrela con film o vierte una película de leche encima para evitar que se forme una costra en la superficie.

Si quieres incorporar queso en la salsa bechamel, añade 100 gramos de queso cheddar durante los últimos 2 minutos de cocción, junto con una pizca de pimienta de cayena.

¿A qué temperatura debe estar la leche? Debes calentarla a fuego lento hasta que salgan pequeñas en los bordes. Entonces ya lo puedes retirar del fuego.

Hoy venimos con otro básico importante que os servirá para muchísimas recetas: la salsa bechamel! Es importantísimo saber hacerla bien ya que es uno de los pilares de la cocina casera. Se emplea en la lasaña, en los canelones, en pizzas, pasta, verduras gratinadas… Vamos, un sinfín de posibilidades! Además lo bueno de la bechamel es que siempre tenemos los ingredientes en casa, por lo que puede preparar en cualquier momento y nos sacará de más de un apuro.

La base de la salsa bechamel se llama «roux» blanco, que es harina ligeramente sofrita en una grasa (normalmente mantequilla). El roux se usa en cocina para espesar salsas y caldos. Si al roux le añadimos leche obtenemos la bechamel. Esa es básicamente la ciencia de la receta de bechamel.

La cantidad de leche a añadir depende de la finalidad de la bechamel. Para una bechamel ligera se añade 1 litro por cada 100gr de roux. Sin embargo para unas croquetas se añade entre 200 y 250gr por litro de leche, ya que tiene que ser mucho más espesa. El roux se prepara al 50%, es decir, la misma cantidad de harina que de mantequilla. En esta receta de bechamel explicaremos una salsa bechamel media, porque es la que más usaremos en otras preparaciones.

Cómo hacer bechamel para canelones, por ejemplo

Para una hacer una bechamel para canelones, por ejemplo para una bandeja, necesitamos 100gr de roux y un litro de leche. Esto equivale a 50gr de harina, 50gr de mantequilla y un litro leche.

Si quieres hacerla algo más ligera se puede emplear leche desnatada sin problemas aunque con la leche entera siempre quedará mucho más sabrosa.

Cómo hacer bechamel

Ingredientes para 1 litro de bechamel (aprox.) 1 litro de leche 80gr de harina 80gr de mantequilla sal nuez moscada

  1. En un caldero pequeño o en un cazo ponemos a calentar la mantequilla a fuego medio.
  2. Cuando este derretida añadimos la harina y removemos con la ayuda de unas varillas. Dejamos que se sofría por unos 3 o 4 minutos sin dejar de moverla. Esto nos asegurará que no haga grumos. No debe coger un color demasiado tostado, sólo un poco amarillento. Si no la bechamel no nos quedaría blanca.
  3. A la vez que removemos vamos agregando la leche de poco en poco. No se hecha todo de una vez, porque así en las primeras veces podemos mezclar bien la harina con la leche y nos aseguramos que quede fina de verdad. Esperamos hasta que la harina haya absorbido toda la leche y volvemos a echar. Así hasta que terminemos con la leche y la harina se haya disuelto bien.
  4. Agregamos sal y nuez moscada al gusto. No os paséis de nuez moscada, dado que solo es darle un toque, no se trata de que quede muy especiada.
  5. Dejamos hervir unos 5 minutos con el fuego suave porque se quema con mucha facilidad. Cuanto más tiempo hierva más espesará. Por eso no os preocupéis si os pasáis de leche, basta dejar la bechamel y un rato mas al fuego.


Consejos: Si os ha quedado demasiado liquida dejarla hirviendo un tiempo. Si no es suficiente podéis sofreir un poco más de harina con mantequilla en una sartén a parte y añadirla a la salsa.
Si os ha quedado demasiado espesa, basta con añadir leche hasta obtener la textura deseada.

Bechamel: cómo hacer la salsa más rica y tradicional

Es una de las recetas más básicas para la cocina ya que se utiliza para la elaboración de muchos platos. La salsa bechamel es una de las más tradicionales e incluso podríamos definirla como una de las reinas de las salsas.
Para muchos puede resultar ser una salsa difícil de elaborar debido a que pueden quedar grumos o ser demasiado espesa si no se realiza con cuidado y con los ingredientes y cantidades adecuadas. Y es que en realidad hacer una buena receta de salsa bechamel es todo un arte. Te queremos ayudar en la tarea de aprender a hacer la salsa bechamel de la forma más rápida, fácil y rica posible y para eso hemos elegido unas cuantas recetas con versiones para todos los gustos.

Tu navegador no puede mostrar este vídeo

Cómo hacer la salsa bechamel casera

Seguramente que en más de una ocasión os habéis preguntado cómo conseguir hacer una salsa bechamel casera de forma rápida, fácil y sin grumos. Pues bien, ¡tenemos la respuesta que estabas buscando! Su origen se disputa entre la cocina italiana y la francesa pero la verdad es que muchas son las recetas en las que se utiliza la salsa bechamel como base. Aquí tienes algunas de las mejores recetas de salsa bechamel: croquetas, lasaña, rellenos varios, canelones…

Normalmente se hace con harina y leche de vaca pero tiene sus versiones más ligeras, así como la vegana, pudiendo sustituirla por leche desnatada o de soja, o incluso de cualquier otra variedad. Sin duda, es una forma de contar con una opción más saludable sin tener que renunciar a esta rica salsa en nuestro menú. La receta básica está compuesta por 3 ingredientes básicos y a partir de ahí añadir todos los condimentos que queramos. Incluso estas alternativas también pueden ser la solución perfecta para aquellos que tengan intolerancias alimentarias. Aquí tienes las recetas que necesitas saber para elaborar tus platos.

Salsa bechamel: la receta tradicional

Ingredientes para la salsa bechamel tradicional:

  • Medio litro de leche
  • 60 gr de harina de trigo
  • 3 cucharadas de mantequilla (reemplazable por aceite de oliva, margarina o aceite de girasol)
  • ¼ de nuez moscada
  • Una pizca de pimienta

Elaboración de la salsa bechamel tradicional:
1. Calentamos la leche con la harina, la mantequilla, la nuez moscada y la pimienta.
2. Mezclamos con una varilla y movemos bien todos los ingredientes mientras que éstos se vayan calentando.
3. Bajamos el fuego y seguimos mezclando para que no se pegue y siga espesando sin que se formen grumos.
4. En unos minutos la consistencia irá cambiando cada vez más hasta convertirse en cremosa y sin grumos.
5. Si quieres que sea más clara simplemente tienes que añadirle un poquito de agua.

Receta de salsa bechamel light o ligera: también puedes comerla en tu dieta

¿Estás buscando una versión más ligera de la bechamel? Entonces esta receta es para ti.

Ingredientes para la salsa bechamel light:

  • 2 cucharadas de margarina
  • 2 cucharadas de harina
  • 1 ¼ tazas de leche desnatada
  • Sal al gusto
  • Pimienta

Elaboración de la receta de la salsa bechamel light:
1. Derrite en una cazuela a fuego medio la mantequilla.
2. Añade la harina y mézclala bien con la mantequilla.
3. Incorporamos la leche caliente sin dejar de remover con una varilla durante unos minutos. Subimos el fuego y cuando hierva lo bajamos rápidamente.
4. Añadimos la sal y la pimienta al gusto y removemos durante uno minutos más.

Receta de salsa de bechamel vegana

Ingredientes para la salsa bechamel vegana:

  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de harina de trigo
  • 480 ml de leche de soja (u otra leche vegetal)
  • Pimienta negra, sal, nuez moscada… al gusto

Elaboración de la receta de salsa de bechamel vegana:
1. Ponemos a calentar el aceite en un cazo a fuego medio. Tamizamos la harina y la añadimos mezclándolo hasta que esté todo bien integrando.
2. Seguimos removiendo y moderamos la temperatura para que no se queme.
3. Calentamos la leche de soja o la que hayamos elegido, y la añadimos poco a poco sin dejar de remover hasta que la salsa vaya espesando.
4. Por último, añadiremos las especias que queramos.

Algunos consejos que debes tener en cuenta a la hora de cocinar una salsa bechamel son:

  • Para hacer más o menos salsa bechamel la cantidad de harina siempre debe ser de una cucharada menos de aceite o mantequilla (según lo que utilices). Por ejemplo si utilizas 5 cucharadas de aceite, de harina serán 4.
  • Según la leche vegetal que utilices la salsa te puede quedar más o menos dulce así que te recomendamos que lo tengas en cuenta antes de ponerte a cocinar la salsa.
  • Una varilla de repostería será crucial para poder hacer la salsa a mano y de la forma más casera. El secreto de la salsa está sobre todo en la mezcla, sobre todo para no tener grumos al final.
  • Cuando más se enfríe la salsa más espesa estará si quieres hacerla más clarita solo tendrás que añadir agua.

Ahora sí que no tienes excusas para preparar unos buenos espaguetis carbonara, unas buenas croquetas o una lasaña de rechupete. Y es para todas estas recetas la salsa bechamel es uno de los componentes imprescindibles. ¿Preparada para deleitar a tus comensales?

Aquí tienes más recetas más típicas de la gastronomía española

Descubre: 50 platos típicos que te enamorarán de cada rincón de España

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *