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He roto aguas

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Estamos atentas a todas las señales porque el momento del parto se acerca. Hemos llegado a la semana 38 y sabemos que la rotura del saco amniótico es una señal inequívoca de que van a comenzar las contracciones de parto y el bebé no tardará en nacer. Pero, ¿como saber si he roto aguas? ¿Se puede confundir con las pérdidas de orina? ¿Duele?

Os contamos cómo reconocer la rotura de aguas (o ruptura de fuente), que no siempre se produce, de hecho algunos bebés nacen con el saco amniótico intacto. Pero algunas veces las membranas se rompen antes de que una mujer entre en trabajo de parto y la mayoría de las mujeres entrará en trabajo de parto espontáneamente al cabo de 24 horas.

Si la ruptura de aguas se da antes de la semana 37 del embarazo, se denomina ruptura prematura de membranas pretérmino y en este caso hay que acudir a urgencias de inmediato, ya que puede ser grave para la madre y para el bebé porque este no está maduro para el nacimiento. En el caso de superar esa semana, la rotura entra dentro de lo normal y lo único que tenemos que hacer es vigilar que la pérdida es normal y prepararnos para acudir al hospital.

El nombre «romper aguas» proviene de la pérdida de líquido que se da cuando se rompe el saco amniótico, aunque no se trata de agua sino del líquido amniótico, un fluido líquido que rodea y amortigua al feto en desarrollo en el interior del saco amniótico y que está formado por proteínas, carbohidratos, lípidos y fosfolípidos, urea y electrolitos.

Cuando se rompe aguas la membrana se rasga dejando salir el líquido del interior. No duele nada y habitualmente lo que se nota es un hilillo de líquido que recorre las piernas, por lo que algunas mujeres pueden confundirlo con un escape de orina. Otras veces las mujeres sienten que el líquido sale a chorros. En este caso, la rotura es clara.

Suele suceder que si la futura mamá se pone de pie o se sienta, la cabeza del bebé bloquea la salida de líquido, actuando como un tapón, si la rotura se ha producido cerca del cuello del útero. Pero si la rotura está más arriba, el goteo será más abundante en dichas posiciones.

Veamos cómo diferenciar la rotura de aguas de la incontinencia y cuándo sería necesario acudir urgentemente al hospital.

Rotura de aguas vs pérdidas de orina

Como la incontinencia urinaria en el embarazo es tan frecuente, es probable que ante un hilillo de líquido caliente que se filtra lentamente y corre por las piernas muchas mujeres piensen que se trata de orina. Pero hay formas de diferenciarlo.

  • Use una compresa o una toalla blanca para empapar el líquido. Obsérvalo y huélelo: el líquido amniótico normalmente no tiene color (la orina será algo amarillenta) y no huele a orina (tiene un olor mucho más dulce, no a amoniaco).

  • Realiza los ejercicios de Kegel: manteniendo el músculo de la base de la pelvis apretado, el escape de rina debería detenerse. En cambio, si no cesa de gotear, estaremos ante una rotura de membranas.

Si detectas que la pérdida no es de orina, observa el color del liquido amniótico. Si este es transparente, podemos tomar con relativa calma el ingreso en maternidad. En cambio, si el color es verde, amarillento o tiene sangre, hay que acudir de inmediato al hospital por si el bebé tuviera algún problema.

Es bastante improbable que el líquido muestre restos de meconio (las primeras heces del bebé, provenientes de su tracto digestivo), ya que el paso de meconio al fluido amniótico se da entre un cinco y un 20% de todos los nacimientos, sobre todo en los que se dan fuera de fecha, cuando existe insuficiencia placentaria, hipertensión materna, preeclampsia o el uso indebido de drogas… Un signo de que hay meconio en las aguas es que se tiñen de un color verdoso, amarillento u oscuro.

Si el embarazo ha pasado las 37 semanas y los líquidos son normales, el bebé está listo para nacer y lo habitual será entrar en trabajo de parto pronto, entre las 12 y las 24 horas siguientes. Utiliza una compresa grande o toalla para que empape el líquido y prepara la bolsa para acudir al hospital (si es que no la tenías preparada con anterioridad). Cuanto más se tarda en empezar el trabajo de parto, mayor será la probabilidad de contraer una infección. Por eso en el hospital, si no empiezan las contracciones, podrían decidir inducirlas a través de la administración de oxitocina.

Recordemos que, en el caso de no romper aguas espontáneamente, en algunos casos, ya en el hospital y con la fecha de parto cumplida, se realiza la rotura artificial, pero esta no se recomienda de forma rutinaria, ya que no se ha demostrado que acelere significativamente en parto.

Esperamos que con estos datos estés preparada para diferenciar cuándo has roto aguas. Pero recuerda que la rotura de aguas no es necesaria para el inicio del parto: existen otros cambios que nos indican que el momento del nacimiento del bebé se acerca y, sobre todo las verdaderas contracciones de parto que nos avisan de que el bebé empezará a descender por el canal del parto en cuanto le sea posible.

Fotos | iStock
En Bebés y más | ¿Qué ocurre si no me pongo de parto?, ¿Qué pasa si rompo aguas en público?, Contracciones de parto y rotura de bolsa

¿Cómo reconocer cuándo he roto aguas?

Cuando rompes aguas quiere decir que el parto ha comenzado y tu bebé está en camino. Este acontecimiento tiene lugar cuando se rompe el saco amniótico, la bolsa que contiene el líquido amniótico y garantiza la seguridad y correcta evolución del feto. Pero, ¿la rotura del saco amniótico es igual en todos los casos? ¿Cómo reconocer cuándo has roto aguas? Te lo contamos.

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Cómo saber si has roto aguas

La salida del líquido ambiótico suele ser bastante gradual en la mayor parte de los casos pero, aunque el saco amniótico también puede romperse de forma súbita e inesperada (mucho menos frecuente). Saber diferenciar entre orina y líquido amniótico puede ser complicado. Las pérdidas de orina son comunes durante las últimas semanas de embarazo, por lo tanto, si rompes aguas mientras duermes, al despertar puedes dudar de si realmente se trata de líquido amniótico o de una pérdida común. Una forma de saber si has roto aguas es a través del olor, mucho menos fuerte que la orina. Si el líquido tiene un tono verde o marrón, debes llamar al médico inmediatamente, puede indicar que el feto está teniendo algún problema o que ha expulsado el meconio, pudiendo ser peligroso para él.

¿Qué debes hacer si rompes aguas?

Si sospechas que has roto aguas, acude al hospital más cercano, ya que el parto es inminente y empezará tras 12-24 horas tras la ruptura de la bolsa amniótica. En general, si el líquido amniótico es transparente puedes mantener la calma, no necesitas acudir al médico al instante, aunque es recomendable hacerlo lo antes posibles. Si el líquido es oscuro o tiene sangre, lo mejor es acudir inmediatamente al hospital para descartar algún problema.
Cuando rompes aguas, el bebé está menos protegido contra las infecciones y, por ello, debes ser muy cautelosa con la higiene personal. No hagas nada que pueda significar que entren bacterias en la vagina. Utiliza compresas estériles para no mojarte con el líquido amnniótico y mantener la zona limpia.

Romper aguas de forma prematura

Aunque romper aguas te cause una sensación extraña, no debes preocuparte cuando suceda, menos aún, si ya estás cerca de salir de cuentas. Sin embargo, si rompes aguas de forma prematura, es decir, antes de las 37 semanas de gestación, debes acudir al hospital inmediatamente. Se trata de una situación anormal que debe ser valorada por el ginecólogo. De igual forma, si notas cualquier cosa rara, como alguna mancha de tono verdoso o marrón, debes ir lo antes posible al centro médico más cercano.

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Te explicamos todo sobre la rotura de aguas durante el embarazo. ¿Cómo saber que has roto aguas? ¿De verdad estás de parto si has roto aguas?.

Romper aguas significa que te pones de parto aunque no siempre pasa el mismo tiempo entre una cosa y la otra. Por ello queremos ayudarte a que sepas qué es la rotura de aguas, cuando se produce y qué hacer, además de dar respuesta a las preguntas más frecuentes. ¿Cómo saber si he roto aguas? Señales y síntomas para saber que estás de parto.

¿Qué es la rotura de aguas?

La expresión correcta para la rotura de aguas sería la de rotura de las membranas, e indica la fuga de líquido del saco amniótico que, como un globo, contiene el líquido en el que se sumerge el feto.

Es algo que ocurre fisiológicamente al final del embarazo y predice que el parto está cerca.

Una sensación repentina de humedad, como si se te hubieras hecho pipí encima, es lo que siente la mujer cuando rompe aguas. Es un evento que ocurre en la recta final del embarazo y predice que la mujer da a luz. La rotura de aguas, de hecho, se produce en la mayoría cuando ya se ha iniciado el parto, el cuello del útero se dilata y las membranas se someten a tensión inducida por las contracciones y los empujes que hace el feto.

¿Cuándo se produce la rotura de aguas? ¿En qué etapa del embarazo?

Cómo decimos, la rotura de aguas se produce en la recta final del embarazo. De modo que generalmente se da entre las semana 41 y 42 de embarazo, aunque si tienes un embarazo prematuro es posible que rompas aguas mucho antes.

Por ello debes saber cómo reconocer la rotura de aguas, pensando además que la mayoría de veces podemos tener pérdidas del líquido amniótico de manera progresiva y no todo a la vez como se muestra (erroneámente) en las películas. En el caso de tener una pérdida grande de líquido y estar en tu etapa final de embarazo debes hacer lo que ahora te explicamos.

¿Cómo debes actuar en la rotura de aguas?

En cuanto notes que has roto aguas tienes que acudir al hospital (o avisar a tu partera en el caso de dar a luz en casa) ya que es posible que en el periodo de apenas un par de horas ya estés de parto. A veces incluso se produce la rotura de aguas y acto seguido, el parto. Es mejor entonces no perder mucho el tiempo en acudir al hospital si estás segura que se trata de una rotura de aguas.

Rotura de aguas vs pérdidas de orina: Así se reconoce que has roto aguas

Cuando se produce la pérdida de líquido amniótico esta es bastante gradual en la mayoría de embarazos de modo que no debes pensar que va a ser algo inesperado y con grandes cantidades de líquido porque eso, rara vez pasa. Por ello quizás muchas veces creemos que hemos roto aguas cuando en realidad estamos teniendo una pérdida de orina (que por otro lado, son frecuentes durante el embarazo).

De este modo debes saber qué diferencia hay entre la orina y el agua algo que suele ser complicado si tenemos en cuenta que en la recta final de cualquier embarazo se dan muchos más perdidas de orina de lo normal. De todos modos puedes fijarte sobre todo en el olor ya que cuando se trata del líquido amniótico este tiene un olor más suave que el de la orina, además tampoco tiene color.

También puedes hacer los ejercicios de Kegel, de modo que si apretas tu pelvis y detienes la secreción será orina, en el caso de una rotura de aguas, esta no se detiene.

Por otro lado si el líquido es verde o marrón, debes acudir de inmediato al hospital ya que puede significar que el bebé ha tenido deposiciones en el útero y podría estar en peligro.

Preguntas frecuentes cuando se rompe aguas

Cuando se rompe aguas son muchas las preguntas y dudas que nos asaltan. Lo primero de todo es no ponerse nerviosa y sobre todo, tener claras las cuestiones que ahora planteamos.

¿Es necesario que se rompa la bolsa para ponerse de parto?

No no es necesario. De hecho, dependiendo de cada mujer es posible que la bolsa se rompa antes, durante o después de la dilatación.

¿Es doloroso que se rompa la bolsa?

La rotura de la bolsa del líquido amniótico no duele para nada. Tampoco notas que se rompe hasta que ves que el líquido ha comenzado a salir y notas la humedad. Tras la rotura eso sí, muchas mujeres comienzan con las contracciones. Otras en cambio no notan nada hasta pasadas unas horas y hay quien no tienes contracciones de modo que le inducirán el parto.

¿Es necesario ir al hospital?

Si la pérdida es abundante, es necesario ir al hospital, donde se confirmará la ruptura del saco amniótico.Si tiene una pérdida acuosa límp, deficiente y no olorosa, puedes intentar ver si, de pie, vuelve a ocurrir la pérdida y en qué medida.

Si continúa sintiéndose mojada, es aconsejable ir al hospital donde determinarán determinar si es realmente líquido amniótico o no.

¿Cómo es el color del líquido amniótico que contiene la bolsa?

El color del líquido amniótico es transparente. De ahí que se le llame «agua» porque de hecho, es como esta, aunque al salir puede aparecer de un color blanquecino muy suave o manchado ligeramente de sangre.

¿Qué cantidad de líquido expulsa la bolsa?

Depende del tamaño del la bolsa. Hay mujeres que expulsan una gran cantidad y otras en cambio apenas expulsan nada.

¿Se puede una duchar con la bolsa rota?

Sí, siempre y cuando el líquido sea transparente. Solo puedes ducharte, nada de darse un baño. En cambio si el líquido es amarillo o de color marrón o verdoso, debes acudir de inmediato al hospital.

Que se rompa la bolsa ¿perjudica a nuestro hijo?

En principio no perjudica para nada, ya que todavía quedará líquido que le cubra hasta que demos a luz. De todos modos, como es aconsejable ir al hospital en cuanto rompemos aguas, allí nos van a controlar y monitorear para ver si el bebé está bien.

¿Si no se rompe la bolsa, me la tienen que romper en el hospital?

No siempre. Dependiendo de cada mujer, es posible que des a luz después de que te hayan roto la bolsa, ya que es necesario que des a luz (para evitar complicaciones) o sencillamente te monitorean y esperan a que se rompa de manera espontánea.

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Qué debes hacer cuando rompes aguas

Si rompes aguas antes de tener cualquier otro síntoma de parto, lo más importante es conservar la calma, saber que ha llegado ya el esperado momento y, sobre todo, vigilar el color del líquido: si es trasparente o ligeramente amarillento es que todo va bien y lo normal es que las contracciones comiencen en las horas siguientes.

Así que te da tiempo a cambiarte, manteniendo la zona genital lo más limpia posible, y acudir con tranquilidad al hospital, donde esperarán hasta doce horas a que el parto empiece de forma natural. En caso contrario, lo provocarán para prevenir posibles infecciones.

Sin embargo, si el líquido es verde o marrón indica que el feto ha realizado su primera deposición, llamada meconio, y corre el riesgo de inhalarla, lo que pude obstruir parcial o completamente sus vías respiratorias en lo que se conoce como síndrome de aspiración meconial. Debéis en ese caso acudir con urgencia a la clínica para que valoren el estado del bebé. También si el líquido aparece muy manchando con restos de sangre.

Es posible, sin embargo, que rompas aguas durante el trabajo de parto, ya ingresada, lo cual también es totalmente normal y forma parte del proceso.

A veces, sin embargo, la matrona o el ginecólogo rompen la bolsa artificialmente con una lanceta. Se trata de una práctica rutinaria en muchos hospitales, no exenta de controversia, denominada amniotomía: mientras que los que la practican aducen que estimula la liberación de hormonas que aceleran las contracciones y por tanto acorta el parto –especialmente aconsejable para alumbramientos difíciles y largos–, lo cierto es que no existen pruebas científicas sólidas que respalden esta creencia. De hecho, es una medida desaconsejada por la Organización Mundial de la Salud si no existe una clara causa médica que la respalde.

Mujer | Salud | elmundo.es

Durante mucho tiempo hubo controversia en la comunidad médica sobre qué hacer cuando una mujer rompe aguas antes de tiempo. Algunos abogaban por inducir el parto mientras que otros señalaban que era mejor esperar y vigilar a la embarazada hasta que el bebé quisiera salir de forma natural. Hoy en día, para evitar complicaciones, los protocolos médicos recomiendan la primera opción.

«Salvo en caso de prematuridad importante del feto, no se recomienda demorar el parto más de 24 horas. El hecho de dejar una bolsa rota, con líquido saliendo, no es nada recomendable», explica a ELMUNDO.es María Jesús Cancelo, ginecóloga del hospital Universitario de Guadalajara y vicepresidenta de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

Generalmente, el hecho de que una mujer rompa aguas -como se conoce coloquialmente a la rotura de membranas llenas de líquido que contienen al feto- marca el inicio del parto. Pero en aproximadamente un 8% de las gestantes este momento llega antes de tiempo, antes de que se esté a punto para parir. Es entonces cuando entran en juego los nervios de los padres y la actuación decisiva de los médicos.

«Si no se actúa y se deja el líquido suelto se corre el riesgo de que se produzca una amnionitis, una infección que afectaría sobre todo al feto pero que también puede perjudicar a la madre. Por eso, lo más apropiado es provocar el parto mediante distintos fármacos si éste no se produce por sí solo entre las 12 y las 24 horas posteriores a la rotura», indica Cancelo. Al abrirse el saco que guarda al bebé, las bacterias del tracto genital pueden entrar y poner en peligro la salud de madre e hijo, entre otras cosas.

Aunque es algo relativamente frecuente, lo cierto es que se desconocen las causas por las que esta membrana se puede romper de forma prematura. «Hay muchos factores que pueden predisponer a ello, pero casi nunca se da con la causa exacta», admite María Teresa Villar, presidenta de la Asociación de Matronas de Madrid. Eso sí, si ocurre una vez aumentan las posibilidades de que vuelva a suceder.

El estudio de las 5.000 mujeres

Para acabar con la controversia que reinaba entre los galenos sobre cuál era la mejor opción para la mujer, Aaron B. Caughey, jefe de Obstetricia y Ginecología en la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (Portland), llevó a cabo una gran investigación durante tres años en la que participaron 5.000 mujeres que rompieron aguas prematuramente. A 2.500 de ellas les indujeron el parto de forma casi inmediata mientras que la otra mitad fue monitorizada y el parto se produjo de forma espontánea o se indujo a los cuatro días.

El trabajo, que se publicó en la revista ‘New England Journal of Medicine’ en 1996, mostró que las madres corrían menos riesgo de infección si se les inducía pronto el parto y que los neonatos también tenían más posibilidades de sufrir complicaciones. A partir de entonces, aunque no todos estuvieron de acuerdo con los datos, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos recomendó el parto inducido en estos casos, un protocolo que también se aplica en España.

A pesar de que han pasado 15 años desde entonces, esta investigación sigue siendo la referencia. Estudios posteriores de este mismo autor, aunque con menos participantes, han confirmado los resultados. No obstante, muchos doctores optan por que sea la propia embarazada la que decida qué hacer, tras contarle los pros y contras.

En cualquier momento

«Una cosa son los protocolos y otra la práctica diaria. La actuación dependerá mucho del momento de gestación en el que se encuentre la mujer. Si el embarazo ya ha llegado a término lo más normal es inducir el parto en 24 horas. Pero si la bolsa se rompe antes de las 37 semanas y el feto no está maduro, la situación cambia y lo que se hace es ingresar a la mujer y darle antibióticos para prevenir infecciones mientras se intenta madurar al feto con medicación para que el parto se produzca cuanto antes», explica la matrona Villar, quien añade que «cuanto más pequeño sea el niño más riesgo de complicaciones hay».

Aunque a priori, esta ruptura de aguas temprana no debería dar problemas, las estadísticas señalan que es un suceso que complica entre el 5% y el 10% de los embarazos y es responsable de casi un tercio de los partos prematuros.

¿Qué es romper aguas?

Es la ruptura que se produce en la bolsa de líquido amniótico que rodea al bebé durante todo el embarazo. Se considera el síntoma principal de que el parto es inminente y requiere el ingreso hospitalario inmediato de la madre.

Síntomas

Normalmente, alrededor de la semana 37 de gestación, el saco de líquido amniótico se romperá por la presión que la cabeza del bebé ejerce sobre las membranas o a causa de las contracciones uterinas. En primer lugar se expulsa el tapón mucoso que se encuentra en el cuello uterino y que separa la vagina y el útero.

A continuación, se producirá la ruptura de la bolsa. Esto hará que todo este fluido se vaya desplazando desde el útero hasta el exterior, manifestándose como un líquido transparente o amarillo claro. A diferencia de la orina, su expulsión es continua y el movimiento es el que provoca su salida. Pasadas unas horas suelen comenzar las contracciones.

Por otro lado, si el líquido presenta un color verdoso o marrón es posible que el bebé haya depositado el meconio antes de tiempo. Esto significa que se debe inducir el parto para evitar que el bebé inhale parte de estos desechos que le pueden provocar infecciones respiratorias (lo que se conoce como síndrome de aspiración meconial).

En cualquiera de los casos, se recomienda que el parto se produzca en las 24 horas siguientes a la ruptura de la bolsa de líquido amniótico para asegurar la supervivencia del bebé o para que éste no contraiga una infección.

Ruptura prematura

En algunas ocasiones, el saco de líquido amniótico se rompe antes de tiempo por alguna de las siguientes razones:

  • Se han producido lesiones dentro del útero.
  • Hay una infección.
  • En los embarazos múltiples, por la presión que ejercen desde dentro por parte de los bebés.
  • Por causas genéticas.
  • Es posible también que se rompa por causas desconocidas.
  • Se ha realizado una amniocentesis.

Noticias sobre romper aguas:

¿Qué son los loquios?

Relacionan la presencia de bacterias a la ruptura de aguas prematura durante el embarazo

La rotura de las membranas en las que está el feto inmerso en líquido amniótico, se conoce de muchas maneras: “romper la bolsa”, “romper aguas”, “romper la fuente”, “botar agua”… pero el nombre científico es “amniorrexis”. Este síntoma de parto suele generar mucha ansiedad en las embarazadas. Si estás informada sobre lo que puede ocurrir y lo que debes hacer cuándo ocurra, todo resultará más fácil.

1. ¿Es necesario romper la bolsa para ponerse de parto?


No. Algunas mujeres rompen la bolsa antes de comenzar a dilatar, otras lo hacen durante la dilatación y otras cuando está a punto de nacer el bebé. Eso no influye para nada en la salud de la madre ni del niño.

2. Cuando se rompe la bolsa, ¿duele?


No. No se nota nada. Solo se percibe la salida de líquido.
 La mayoría de las mujeres comienzan a tener contracciones después de romper la bolsa, pocas horas después. Pero hay mujeres que tardan mucho e incluso algunas no se llegan a poner de parto ellas solas y necesitan ayuda con fármacos para inducir el parto.

3. ¿Hay que ir al hospital?


Sí. Los profesionales tienen que valorar la situación (primero confirmar la rotura de la bolsa, ver la dilatación, las contracciones, el estado del feto), y si no se inicia el parto de forma espontánea, inducirlo en un periodo de tiempo. También hay que proteger al feto con antibióticos.

4. ¿De qué color es el líquido amniótico
?

El líquido amniotico es transparente o ligeramente blanquecino, con partículas blancas. También puede tener algún resto de sangre. Lo que no es normal es que tenga un color amarillento, marrón o verdoso. Esto significa que el feto ha hecho caca dentro de la bolsa porque en algún momento ha estado incómodo. En este caso, hay que ir al hospital urgentemente

Las famosas aguas que se rompen en una expresión tan antigua como certera, no son tal, sino líquido amniótico, que es el fluido en el que flota el bebé dentro del útero materno y cuyo continente es el saco amniótico.

Esta sustancia cumple un papel fundamental en la gestación, ya que mantiene al feto calentito, le permite moverse, le protege de golpes y sacudidas, ayuda a que se formen sus pulmones e incluso lo alimenta ocasionalmente. La cantidad varía según avanza el embarazo y lo normal al llegar a término es que el bebé esté rodeado de unos 600 ml de líquido amniótico, compuesto al principio por plasma sanguíneo materno y después, en un 90 por ciento, por orina del feto.

Poco antes del parto o durante su primera fase, no hay reglas fijas, la bolsa amniótica se rompe debido a la presión de la cabeza del bebé sobre sus membranas o por las primeras contracciones. El resultado: la expulsión espontánea, involuntaria e indolora por la vagina de una gran cantidad de líquido acuoso, clarito e inodoro, una escena mil veces repetida en cualquier película o serie con una parturienta de por medio y que se asemeja bastante a la realidad, lo que popularmente se conoce como ‘romper aguas’.

Mas inusual, pero posible, es que la bolsa no se rompa, sino que se fisure, en cuyo caso sale poco líquido de forma discontinua, pérdidas que podemos confundir con orina o flujo vaginal. Si no lo tienes claro, lo mejor es que te revisen lo antes posible en el hospital.

Romper aguas

Rotura tardía de membranas

Es aquella que se produce en el período expulsivo, después de la dilatación completa. Aunque es la rotura fisiológica, esto es, la que ocurriría si no interviniéramos en el parto, algunas veces puede resultar peligroso porque las membranas pueden pegarse a la nariz y boca del feto y dificultar su respiración, por eso es común que durante el parto, la matrona realice una rotura artificial de las membranas (amniotomía).

¿Qué síntomas produce la rotura de membranas?

Lo habitual es que la mujer embarazada note la salida de líquido a través de la vagina. Lo importante es describir cómo es su aspecto:

– Por lo general son incoloras, pero pueden ir mezcladas con sangre, por el borramiento del cuello uterino, en cuyo caso el sangrado es escaso. Si el sangrado fuese abundante, ya habría que pensar en otros procesos patológicos de la bolsa amniótica o la placenta.

– Si el aspecto de líquido es verdoso-oscuro, lo más probable es que se trate de meconio fetal (las deposiciones del feto), que aparece cuando ésta está sufriendo. En ese caso, hay que acudir con premura a un centro hospitalario.

– El volumen de líquido también es variable en unas roturas y en otras. Por lo general, aumenta cuando hace algún esfuerzo, como andar o toser, y disminuye cuando se está tumbada.

– La rotura puede ir acompañada de contracciones (sobre todo si se trata de una rotura prematura).

– Generalmente no huelen a nada. Algunas lo describen como olor a lavandina, haciendo referencia a un «olor limpio».

En cualquier caso, ante la aparición de estos síntomas es conveniente acudir a la clínica u hospital más cercano.

Romper aguas y la marcha del parto

1. ¿Me dolerá al romperse la bolsa de las agua?

Rotundamente NO. Las membranas que forman la bolsa no tienen terminaciones nerviosas por lo que tanto si la rotura es espontánea como provocada, es totalmente indolora. Si estás dormida, no te despertarás por el dolor, sino porque te sentirás mojada. Sólo notarás un poco de molestia, si es el médico quien la rompe, por el contacto con una zona tan sensible.

Después de romper aguas, puedes empezar a notar las contracciones de forma más intensa y dolorosa. Pero esto es una buena señal: la cabeza del bebé empuja para salir, lo que significa que ya queda menos.

2. ¿Cómo sabré que he roto aguas?
Notarás un chorro de líquido parecido a la orina correr por tus piernas o empapar la compresa que llevas. Lo podrás distinguir de la orina por su olor dulzón y porque no tienes control sobre el escape. Si la salida del líquido es pequeña y sólo te notas algo más húmeda de lo normal, significa que se ha producido una fisura de la bolsa (rotura alta). Para diferenciarlo del flujo, sécate y camina un ratito. Si vuelves a estar húmeda, se trata de líquido amniótico.
A partir de ese momento, puedes ducharte pero nunca bañarte. Echa mano de gasas estériles para absorber el flujo y cuando vayas al baño límpiate de delante hacia atrás.

3. ¿Qué debo hacer si rompo aguas?
Debes observar el color del líquido amniótico para evaluar la urgencia con la que debes dirigirte al hospital:
* Si es claro, ligeramente amarillento o rosado, prepárate para ir al hospital sin prisa pero sin pausa.
* Si está teñido de color amarillento, verdoso o negruzco, debes dirigirte a la maternidad inmediatamente. Pero no te asustes, porque no siempre el líquido teñido es sinónimo de pérdida de bienestar fetal.

4. ¿Qué pasará si el líquido amniótico está teñido?
A tu llegada al centro hospitalario, el médico o la matrona comprobarán el estado del bebé. El líquido se tiñe porque contiene meconio, una sustancia negruzca que llena el intestino del recién nacido. A menudo, la expulsión de meconio se debe simplemente a la compresión natural del feto durante las contracciones, y no tiene importancia. Pero es necesario comprobarlo. La monitorización fetal confirmará o descartará la pérdida de bienestar fetal.

5. ¿Si el líquido amniótico está teñido, me harán una cesárea?
En muchos casos, se permite que el parto progrese por vía vaginal. Otras veces, el médico puede creer oportuno practicar una cesárea para evitar que el bebé sufra.

6. ¿Y si rompo aguas y no tengo contracciones?
El 15 por ciento de las embarazadas rompen aguas sin tener contracciones. Se denomina rotura prematura de membranas e implica que, de no comenzar la dilatación en menos de 12 horas, será necesario inducir el parto. En la mayoría de los casos, sucede pasada la semana 37. Si se rompe antes de esta semana, debes acudir inmediatamente a la maternidad para que tomen las medidas oportunas. Provocar el parto o prolongar la gestación, dependerá de la madurez del feto y del riesgo de infección.

7. Tengo contracciones y no he roto agua
En ocasiones, puede empezar la dilatación y las contracciones sin que se produzca la rotura de la bolsa. Serán el ginecólogo o la matrona los encargados de romperla mediante un tacto vaginal y una lanceta. Este procedimiento se llama amniorrexis artificial y su objetivo es conseguir que la cabeza del feto baje y presione el cuello del útero para que las contracciones sean más eficaces.

Asesoramiento: Dra. Astrid Sánchez Calderón, miembro del Equipo Médico del Hospital San Jaime de Torrevieja.

¿Cómo sé si tengo la bolsa rota y pierdo líquido amniótico?

Muchas veces en la sala de urgencia de un paritorio ingresan mujeres con dudas sobre si han roto aguas o no. Este detalle es importante porque romper la bolsa amniótica nos informa de que el parto se ha iniciado o está a punto de hacerlo. Pero existen diferentes formas de que la rotura de bolsa se produzca. Habitualmente la rotura de la bolsa de aguas es intempestiva: la mujer nota de repente una salida de mucho líquido amniótico de forma descontrolada, que puede mojar ropa interior, pantalones, zapatos… Por eso a este fenómeno también se le denomina «romper la fuente» en algunos países.

Qué es una fisura de bolsa

Otra forma es mediante las llamadas fisuras de bolsa, que generan una pequeña pérdida de líquido pero continua que incluso puede ser tan sólo con los movimientos o cambios de postura. Esta pequeña pérdida puede confundirse con pequeños escapes de orina pero la diferencia principal es que el líquido amniótico no tiene olor ni tampoco color.

Bolsa rota en todas sus “modalidades”

«Sale líquido claro, ¿buenas noticias?» Si te ocurre cualquiera de las dos cosas anteriores y el líquido amniótico que expulsas es de color claro, debes ir a urgencias, pero con tranquilidad. No es preciso ni llamar a una ambulancia o correr en tu vehículo. Lo más probable es que cuando la bolsa se rompe, en las siguientes horas comiencen a aparecer contracciones. A veces las contracciones se han iniciado previamente a la rotura de bolsa. También esta ruptura de bolsa, favorece que se vayan haciendo progresivamente más frecuentes y dolorosas hasta que desencadenen el parto.

Los protocolos de actuación frente a una mujer que ha roto la bolsa pueden cambiar de un hospital a otro. Habitualmente se deja un periodo de espera, ya que en las primeras horas la posibilidad de que se inicia el parto de forma espontánea es mucho más alto. Es decir, si no comienza en las primeras horas, la probabilidad de que comience posteriormente va disminuyendo.

«¿Me pondrán antibióticos?» A veces se inyecta a la embarazada un tratamiento antibiótico profiláctico dependiendo de las características de cada mujer. Si se ha hecho una toma del exudado vaginal rectal y un cultivo del estreptococo del grupo B y este resultado es positivo, se recomienda profilaxis antibiótica ante cualquier sospecha de bolsa rota o con el trabajo de parto establecido. Si este exudado es negativo habitualmente la profilaxis antibiótica solo se inicia si existe algún factor de riesgo de infección, se sospeche la misma, o se prolongan mucho las horas con bolsa rota.

«¿Sin contracciones y con aguas oscuras?» Existe la posibilidad de que ante una mujer con bolsa rota, sin contracciones y con una exploración del cuello del útero muy desfavorable: muy atrasada (sin apenas dilatación), o si el agua no es clara y está teñida de meconio, se recomienda directamente comenzar con una inducción al parto.

«¿Cuántas horas puedo estar así…? » No existe un tope de horas máximo con la bolsa rota para finalizar el parto. Esto es una pregunta muy frecuente que tienen muchas familias. Si a medida que van pasando las horas el parto no avanza o si no se ha producido el nacimiento del bebé, el estrés y los nervios aparecen. Los miedos de que pueda ocurrir algo o una infección del bebé comienzan a pasar factura. Lo que yo siempre comento a las familias es que no existe un límite de tiempo. Es decir, mientras que no existan otros signos de infección, como pueden ser fiebre en la madre, taquicardia materna o taquicardia fetal, o alteraciones analíticas, la bolsa puede estar rota incluso durante semanas.

«¡Estoy de menos de 37 semanas…!» Una bolsa rota de forma prematura por debajo de la semanas 37 de parto tiene un tratamiento completamente diferente. Habitualmente si esta bolsa rota se produce por encima de la semana 34 o 35 de embarazo, no está indicado paralizar el parto, ya que se ha visto que no existen beneficios para retrasar el parto.

Mención aparte son las bolsas amnióticas que se rompen de forma muy prematura. Habitualmente suelen acarrear más patología tanto para la madre y para el bebé, es decir, muchas complicaciones para los dos. Estos casos son poco frecuentes y el tratamiento depende la situación específica de cada paciente.

El saco lleno de líquido amniótico que envuelve al bebé se rompe, a esto se le denomina romper aguas y es uno de los síntomas de parto en caso de que el embarazo haya pasado la barrera de las 37 semanas de gestación.

Cuando la bolsa de aguas se rompa, notarás que sale por los genitales un líquido transparente o amarillo claro. Puedes diferenciarlo de una pérdida de orina porque la salida de líquido es constante y con los movimientos que realizas se acentúa.

Romper aguas en el embarazo

La rotura de la bolsa de aguas generalmente es un síntoma de que el parto es inminente o que ya ha comenzado, sin embargo, en algunas ocasiones puede producirse antes del parto.

En caso de suceder en gestaciones pretérmino, antes de la semana 37, será recomendado el ingreso hospitalario para ser tratada con corticoides y así ayudar a la maduración pulmonar del bebé o incluso te pueden administrar antibióticos para prevenir una infección del líquido amniótico. El facultativo valorará también suministrar fármacos para frenar la evolución del parto si todavía no se ha llegado a la semana 34 de embarazo.

Cuando empieza el trabajo de parto

Si la rotura se produce después de la semana 37 de embarazo, el ginecólogo te realizará una exploración para valorar si ha comenzado el trabajo de parto. En caso de que no haya empezado, habrá que esperar unas horas para ver si se inicia, ya que generalmente las contracciones comienzan 12 horas después. En caso contrario, se administrará oxitocina para acelerarlo. Si el líquido amniótico está teñido de un color oscuro el ginecólogo inducirá el parto ya que puede ser indicio de sufrimiento fetal.

El color del líquido amniótico cuando salga ha de ser transparente, en caso de que sea de color verde es importante acudir al hospital en el menor tiempo posible ya que el líquido podría estar teñido por el meconio, la primera deposición del bebé en los primeros días de vida y podría haber sufrimiento fetal al producirse dentro del útero.

En caso de romper aguas antes de que haya comenzado el trabajo de parto, además de acudir al hospital para que el ginecólogo valore tu estado y el del bebé, conviene que te pongas una compresa y mantengas una buena higiene para evitar las infecciones.

En muchas ocasiones la rotura de la bolsa se produce una vez iniciado el trabajo de parto o incluso, si el parto está avanzado y no se ha roto la bolsa de forma espontánea, el mismo personal médico puede provocar la rotura.

¿Qué se siente al romper aguas?

La fuente, o más conocida como la bolsa amniótica, es lo que se rompe previo al parto. Seguro que muchas entendéis perfectamente a lo que nos estamos refiriendo. Sí, hablamos de romper aguas. La rotura de la bolsa amniótica es muy diferente para cada mujer. En muchas ocasiones, estas no se dan cuenta de que están rompiendo aguas.

Lo cierto es que, a pesar de las historias que se cuentan, no todas las mujeres empiezan a chorrear agua. Las sensaciones a la hora de romper aguas pueden ser muy diversas y todo depende de la madre y, por supuesto, de la forma en la que comience el parto. Aquí te dejamos algunas situaciones más comunes a la hora de romper aguas.

Las principales sensaciones a la hora de romper aguas

Es el más conocido, el mito más extendido que existe a la hora de romper aguas. Lo cierto es que, aunque es la forma más comentada de romper aguas, no siempre es la más común. Esto se debe a que las películas han favorecido mucho a la difusión de este mito. En este caso, la mujer siente como una ola de calor y de pronto, un chorro inesperado de agua que crea incluso un charco en el suelo.

El pop

Algunas mujeres en el momento de romper aguas, sienten como que de pronto se le destapara. Esto es el principio de la rotura de aguas, aunque esto no conlleva necesariamente que el líquido salga. Muchas mujeres lo describen como un globo de agua explotando. Muchas mujeres anuncian que este momento es de alivio.

El hilito

Como ya hemos dicho, romper aguas no implica una salida tremenda de líquido amniótico, sino que puede ser un simple hilo de líquido. En muchos casos, la mujer siente como un pequeño hilo de agua caliente recorriéndole las piernas. A pesar de lo que se cree, esto es lo más común que suele suceder a la hora de romper aguas.

Las contracciones directamente

Algunas mujeres no pasan por el momento de romper aguas, sino que las contracciones comienzan enseguida, sin un aviso. Esto, aunque puede preocupar a muchas, es más normal de lo que parece. Esto pasa porque la mujer no expulsa ningún tipo de líquido pero la bolsa está rota. Otras veces, esto sucede porque la bolsa realmente no se rompe, en ese caso, cuando sientas que la dilatación ha comenzado, deberás acudir al hospital donde el ginecólogo o la matrona te romperán la bolsa amniótica.

Recuerda que debes controlar el color del líquido amniótico y el ritmo de las contracciones. Esto es lo que te hará saber si debes ir con urgencia al hospital o no. Aunque no lo sea, avisa a tu ginecólogo o matrona de inmediato.

Ruptura prematura de membranas

En el hospital, pruebas simples pueden confirmar que ha roto fuente. Su proveedor observará su cervix (cuello del útero) para ver si está blanda y si está comenzando a dilatar (abriéndose).

Si el médico determina que tiene una RPM, necesitará permanecer en el hospital hasta que nazca su bebé.

DESPUÉS DE 37 SEMANAS

Si su embarazo ha pasado las 37 semanas, su bebé está listo para nacer. Usted necesitará entrar en trabajo de parto pronto. Cuanto más se tarda en empezar el trabajo de parto, mayor será la probabilidad de contraer una infección.

Usted puede esperar durante un corto tiempo para entrar en trabajo de parto de manera espontánea o se lo pueden inducir (recibir medicamentos para iniciar el trabajo de parto). Las mujeres que dan a luz dentro de las 24 horas posteriores a la ruptura de fuente son menos propensas a contraer una infección. Así que si su trabajo de parto no está empezando por sí solo, puede ser más seguro inducirlo.

ENTRE LAS SEMANAS 34 Y 37

Si usted está entre las semanas 34 y 37 cuando rompe fuente, su proveedor probablemente sugerirá que le induzcan el trabajo de parto. Es más seguro para el bebé nacer unas semanas antes que para usted arriesgarse a contraer una infección.

ANTES DE LAS 34 SEMANAS

Si usted rompe fuente antes de la semana 34, la situación es más grave. Si no hay señales de infección, el proveedor puede tratar de retrasar el trabajo de parto poniéndola a guardar reposo en cama. Se administran esteroides para ayudar a que los pulmones del bebé crezcan rápidamente. El bebé estará mejor si sus pulmones tienen más tiempo para crecer antes de nacer.

Usted también recibirá antibióticos para ayudar a prevenir infecciones. Usted y su bebé serán vigilados muy de cerca en el hospital. Su proveedor puede hacer exámenes para revisar los pulmones del bebé. Cuando los pulmones hayan crecido lo suficiente, su proveedor inducirá el trabajo de parto.

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