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Heces claras en niños

¿Qué puede cambiar el color de las heces en bebés?

Los cambios en la leche, las infecciones intestinales o los problemas estomacales del bebé pueden causar cambios en las heces, siendo importante que los padres estén atentos a las características de la caquita del bebé, ya que puede indicar cambios en el estado de salud del niño.

Por lo que es importante consultar al pediatra siempre que aparezcan cambios bruscos en las heces, principalmente cuando se acompañan de otros síntomas como disminución del apetito, vómitos o irritabilidad, para que el bebé sea evaluado e inicie de inmediato el tratamiento más adecuado.

1. Color de las heces

Las alteraciones en el color de las heces del bebé están relacionadas con la velocidad con que los alimentos pasan por el intestino, con el tipo de alimentación o con problemas de salud como se muestra a continuación:

Amarillas

El color amarillo es normal en la caca de los bebés, principalmente de aquellos que son alimentados sólo con leche materna. Cuando son alimentados con formula láctea, las heces son amarillas oscuras, más hacia el color marrón. Así que la caca amarilla sólo debe preocupar cuando el bebé tiene diarrea.

Verdes

El color verde aparece en las heces del bebé principalmente en la primera semana de vida o cuando es alimentado exclusivamente con leche materna, teniendo una coloración verde clara. Sin embargo, este color también puede ser debido a la presencia de infección intestinal, cambios en la leche, intolerancia a algún alimento o el uso de medicamentos. Vea más en: A qué se debe el popó verde en bebés.

Además de esto, si el popó es brillante, verdoso y con una textura espumosa, puede ser señal de que el bebé se está alimentando sólo con el inicio de la toma del pecho, que está compuesta especialmente por agua.

Qué hacer: Si aparecen después de la segunda semana de vida o si el tono verdoso se vuelve más intenso, se debe acudir al pediatra para identificar la causa del problema. En el caso de que las heces sean verdosas y espumosas, se debe dejar que el bebé vacíe toda la leche de la mama antes de cambiar de pecho, ya que sólo así conseguirá ingerir la grasa de la leche y las calorías necesarias para tener un crecimiento sano.

Blancas

Puede indicar problemas de mala digestión debido a la falta de bilis, un líquido producido por el hígado que ayuda a digerir las grasas de la dieta y que es responsable del color oscuro de las heces.

Qué hacer: Si este color persiste por más de 2 o 3 días, se debe acudir al pediatra, ya que el bebé puede estar con algún problema en el hígado y terminar perdiendo peso debido a la mala digestión.

Rojizas

Pueden ocurrir debido a la ingestión de alimentos como la remolacha, el frijol o las morar. Sin embargo, las heces rojas también pueden ser una señal de sangre en el tracto intestinal, que puede ser provocado por problemas como infección intestinal, estreñimiento, hemorroides o alergia alimentaria, siendo necesario acudir lo más rápido posible al pediatra. Vea más sobre las causas de heces con sangre en bebés.

Qué hacer: Si el color rojo no se debe al aumento de la ingesta de alimentos oscuros, se debe buscar inmediatamente al médico para identificar la presencia y la causa de sangrados intestinales.

Marrón oscuras

Puede ser señal de sangre debido a lesiones a nivel del tracto gastrointestinal o debido a la presencia de heridas en los pezones de la madre, que pueden hacer con que el bebé ingiera sangre.

Además de esto, el color marrón oscuro también puede ser señal de que el bebé está tomando suplementos como hierro, que acaban por oscurecer las heces.

Qué hacer: En el caso de que se esté utilizando suplementos, el cambio en el color es normal y sólo se debe observar si las heces mejoran después de finalizar la medicación. Sin embargo, si el color oscuro no presenta causa aparente, es importante acudir lo más pronto posible al pediatra para buscar identificar el problema.

2. Cantidad de heces

La cantidad de las heces del bebé varía de acuerdo con el tipo de alimentación y con le edad, siendo común evacuar después de cada comida o hasta 2 veces por semana.

En general, los recién nacidos alimentados con lactancia materna exclusiva generalmente hacen popó después de cada toma, pero esta frecuencia va disminuyendo al cabo de 3 a 6 semanas, debido a que la leche materna se va madurando.

Sin embargo, se debe estar atento y acudir al pediatra si la cantidad de heces disminuye de repente, sin ninguna razón aparente o alteraciones en la alimentación del niño, ya que puede ser indicio de algún problema.

3. Consistencia de las heces

La consistencia normal de las heces del bebé es pastosa, pero es común que los bebés alimentados con leche en polvo tengan heces más consistentes o con pequeños grumos, ya que la fórmula láctea es más difícil de digerir que la leche materna.

Sin embargo, alteraciones bruscas en la consistencia pueden indicar problemas de salud como:

Estreñimiento

Las heces son en menor cantidad y tienen forma de pequeñas bolitas duras, pudiendo sentir la barriga dura del bebé, puede presentar dolor y grietas en el ano, debido a la dificultad para defecar. El estreñimiento puede indicar deshidratación, cambios en la tolerancia a la leche o aumento del consumo de alimentos de difícil digestión como semillas, frijoles y maíz.

Qué hacer: Ofrecerle más agua al bebé y observar si la consistencia mejora. Además de esto, si el niño ya come alimentos sólidos, se debe tratar de ofrecer más frutas y verduras cocidas para aumentar la cantidad de fibras de la alimentación. Sin embargo, si el estreñimiento persiste durante más de 3 días, se debe acudir al pediatra. Vea cómo aliviar el estreñimiento en bebés.

Diarrea

Se caracteriza por la deposición de por lo menos 3 heces más líquidas de lo normal, y puede indicar problemas de infección por virus o alergia a la leche o a algún alimento.

Qué hacer: Ofrecerle mucha agua al bebé para evitar la deshidratación y darle, en el caso que ya coma, alimentos de fácil digestión como papilla de maizena, pollo o arroz cocido. También es importante acudir al médico para evaluar la causa de la diarrea, especialmente si también hay presencia de fiebre o vómitos o si el bebé tiene menos de 3 meses de vida. Vea más en cómo tratar la diarrea en bebés.

Por lo tanto, lo importante es recordar que se debe estar atento a los cambios en las heces del bebé y del ritmo del tránsito intestinal, ya que cambios bruscos o acompañados de otros síntomas como fiebre, dolor, hinchazón e irritación, pueden indicar la presencia de enfermedades.

¿Por qué mis heces son verdes? Explicación del color de las heces

El color normal de las heces debería ser café claro a oscuro. Hay una sustancia de los glóbulos rojos llamada bilirrubina que se descompone y termina en los intestinos. Luego, las bacterias se dispersan y la hacen ver color café.

Entonces, ¿qué significa cuando el color de las heces cambia repentinamente y cuáles son algunas de las posibles causas?

Los cambios en la dieta pueden producir diversos colores de heces; esta es la causa más común. Comer remolachas, vegetales verdes (debido a su alto contenido de clorofila) o regaliz puede cambiar significativamente el color de las heces. Beber Guinness (cerveza negra) o bebidas que contienen demasiado colorante, como Kool-Aid, puede tener un efecto similar.

Sin embargo, existen causas más serias para el color de heces que no sea café, lo cual debería tratarse inmediatamente al detectarlo.

A continuación, encontrarás una breve lista de posibles enfermedades que pueden cambiar el color de las heces:

  • desgarros en la pared del ano
  • enfermedad de la vesícula
  • enfermedad celíaca
  • colitis ulcerativa, una condición en donde la capa superior del recubrimiento del intestino grueso se inflama
  • enfermedad de Crohn, una condición en cual todo el intestino grueso puede inflamarse
  • tumores
  • enfermedad diverticular, una condición en la que se forman bolsas en el intestino
  • infecciones, las bacterias y parásitos pueden cambiar el color de las heces; por ejemplo, la Salmonella y la Giardia pueden ocasionar heces verdes
  • cáncer
  • hemorroides
  • sangrado del intestino

Es difícil relacionar consistentemente un color preciso con cada enfermedad. Sin embargo, existen algunas características generales que pueden servir de guía.

  • Heces rojizas, pueden ser ocasionadas por sangrado en el intestino bajo o recto.
  • Heces amarillentas, grasosas, olorosas, pueden indicar una infección en el intestino delgado. También podrían ser señal de exceso de grasa en las heces debido a un trastorno de mala absorción o enfermedad celíaca, por ejemplo.
  • De color blanco, claro o arcilla, esto puede indicar falta de bilis en el cuerpo, posiblemente por un conducto biliar obstruido. Ciertos medicamentos también pueden ocasionar esta decoloración, como subsalicilato de bismuto (por ejemplo, Pepto-Bismol) y otros medicamentos antidiarreicos.
  • Negro o café oscuro, podría indicar sangrado en el tracto digestivo superior, por ejemplo, en el estómago. Alternativamente, este color podría ser ocasionado por los suplementos de hierro o el subsalicilato de bismuto.
  • Rojo claro, sangrado en el tracto digestivo bajo (recto, por ejemplo) o, comúnmente, hemorroides. Alternativamente, puede deberse al colorante vegetal rojo, arándanos, remolachas (betabel), productos a base de tomate, gelatina roja o bebidas con colorante vegetal rojo.
  • Verde, comer grandes cantidades de colorante y vegetales verdes; un tratamiento de antibióticos o una infección por bacterias.

Es importante que las personas visiten a un médico si cualquier decoloración persiste, en lugar de intentar resolverlo por sí mismas.

Heces de color claro o de color arcilla

Existen varias causas posibles; entre las más comunes pueden citarse las siguientes:

Medicamentos

Ciertos medicamentos, como los antinflamatorios no esteroides (ibuprofeno o naproxeno), los anticonceptivos orales, algunos antibióticos y los esteroides anabolizantes pueden provocar una hepatitis medicamentosa, que es la inflamación del hígado a causa del uso de fármacos. Esta hepatitis y las consecuentes heces con coloración diferente suelen desaparecer unas semanas después de suspender el uso del medicamento desencadenante.

Hepatitis vírica

Es una inflamación del hígado provocada por un virus, que puede ser el de la hepatitis A, B o C. La hepatitis C suele causar enfermedad hepática.

Hepatitis alcohólica

Es una inflamación del hígado provocada por el consumo excesivo de alcohol, que puede causar enfermedad o insuficiencia hepática.

Cirrosis biliar

Es una inflamación o irritación de las vías biliares dentro del hígado que produce una obstrucción del flujo de bilis hacia los intestinos. Se desconoce la causa exacta de la cirrosis biliar y no existe una cura conocida para esta enfermedad mortal. Según los National Institutes of Health , aproximadamente el 25 por ciento de los pacientes con cirrosis biliar presentan insuficiencia hepática después de 10 años de padecer la enfermedad. (NIH)

Cálculos biliares

Son depósitos solidificados en la vesícula biliar que pueden obstruir el flujo de bilis. A veces, pueden disolverse con medicamentos. Si son grandes o no desaparecen con los medicamentos, es posible que se requiera una intervención quirúrgica para extirparlos.

Colangitis esclerosante

Es una inflamación o formación de tejido cicatricial en las vías biliares, que son los conductos que transportan la bilis por el organismo. Se desconoce la causa exacta de esta afección, pero se considera que los factores genéticos son parcialmente responsables. El médico puede reparar el daño en las vías biliares con medicamentos o mediante una intervención quirúrgica.

Anomalías estructurales del sistema biliar

También es posible tener una anomalía estructural congénita del sistema biliar que impida el flujo normal de la bilis. En este caso, el médico podrá repararla quirúrgicamente.

Estenosis biliar

La cirugía para extirpar la vesícula biliar puede dejar como secuela el angostamiento de las vías biliares. Esta afección también se conoce como estenosis biliar, y puede corregirse quirúrgicamente o con la aplicación de un estent, que es un tubo diminuto que el cirujano coloca dentro de la vía para mantenerla abierta de modo que la bilis pueda circular libremente.

Tumores

Los tumores benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos) del sistema biliar pueden interferir en el flujo de la bilis o inflamar el hígado. El médico podrá extirpar el tumor quirúrgicamente. Es posible que sea necesario someterse a tratamientos de radiación o quimioterapia si el tumor era canceroso.

Quistes

Los quistes en las vías biliares pueden impedir la circulación de la bilis. El quiste puede desaparecer sin tratamiento o puede extirparse mediante una intervención quirúrgica.

El color de las heces ofrece información acerca del estado en el que se encuentra el aparato digestivo, así como otros órganos del cuerpo humano. Así, un cambio de color, como las heces blancas, es una condición que requiere de atención médica ya que indica la presencia de una determinada anomalía o enfermedad.

¿Qué son las heces blancas?

Las heces blancas se dan cuando existe un determinado problema en el sistema biliar, formado por el páncreas, el hígado y la vesícula biliar.

Las heces en su estado normal son de color marrón debido a las sales biliares secretadas por el hígado. Así, cuando son blancas es un claro indicativo de una infección en el hígado que reduce la secreción de bilis o de una obstrucción en las vías biliares que impide el paso de las sales.

¿Por qué aparecen las heces blancas?

Aunque las heces blancas son una condición que requiere de atención médica urgente, no siempre responden a un problema de salud grave. En ocasiones la razón de que las heces tomen este color se encuentra en la toma de determinados medicamentos o en la presencia de cálculos biliares.

Medicamentos

El consumo de determinados medicamentos da lugar a que las heces se vuelvan blancas en algunas ocasiones. Se trata por lo general de antibióticos empleados en el tratamiento de enfermedades del aparato digestivo como la diarrea. También los anticonceptivos orales pueden provocar heces blancas.

Enfermedades

En la gran mayoría de ocasiones, las heces de color blanco tienen su causa en un determinado trastorno del sistema biliar.

La hepatitis viral es una enfermedad caracterizada por la inflamación del hígado, deteriorando de forma notable el funcionamiento de este órgano. El trastorno está causado por la infección de alguno de los cinco virus de la hepatitis: A, B, C, D y E.

En sus etapas iniciales la hepatitis es asintomática. Así, quienes la padecen comienzan a sufrir los síntomas propios de la enfermedad una vez esta se encuentra en fases avanzadas, e incluyen: ictericia, orina de color oscuro, cansancio, dolor abdominal y heces blancas debido al mal funcionamiento del hígado.

Cirrosis biliar

La cirrosis es una enfermedad crónica e irreversible que causa nódulos y fibrosis en las células del hígado, lo cual provoca cambios tanto en su estructura como en sus funciones debido al bloqueo de la circulación sanguíneo. En fases avanzadas de la enfermedad, puede dar lugar a trastornos de salud de carácter grave como insuficiencia hepática.

En la gran mayoría de los pacientes, las causas que dan lugar a la cirrosis biliar son dos: infección por el virus de la hepatitis B o C y abuso continuado del alcohol durante un largo periodo de tiempo.

Las heces blancas son un síntoma propio de esta enfermedad, junto con otros como debilidad, náuseas, hinchazón abdominal y aparición de varices esofágicas.

Cáncer de páncreas

Las heces de color blanco también pueden encontrar su causa en el cáncer de páncreas. Se trata de uno de los tumores malignos más agesivos del aparato digestivo. Los síntomas más comunes son los siguientes: ictericia, dolor localizado en la parte superior del abdomen, molestias gastrointestinales, heces blancas y malolientes, debilidad, fiebre y pérdida de peso sin razón aparente.

A pesar de los numerosos estudios realizados, a día de hoy se desconocen cuáles son las causas concretas del cáncer de páncreas. No obstante, existen una serie de factores de riesgo que aumentan el riesgo de padecer la enfermedad.

En primer lugar la edad, ya que este trastorno es más habitual en personas mayores de 60 años. En segundo lugar el género; la probabilidad de sufrir cáncer de páncreas es un 30% menor en las mujeres que en los hombres. Y, por último, el consumo de tabaco.

Cálculos biliares

Los cálculos biliares son residuos sólidos localizados en la vesícula biliar que, en función de su forma y tamaño, pueden llegar a obstruir de forma parcial o total el flujo biliar. Estos cálculos se forman a partir de colesterol o bilirrubina.

Así, cuando los cálculos biliares bloquean el flujo de la bilis evitando que esta llegue a los intestinos, las heces se vuelven de color blanco. En lo relativo a su tratamiento, si los cálculos biliares son pequeños, el paciente puede expulsarlos con ayuda de medicamentos. De lo contrario, se debe realizar una intervención quirúrgica para su extirpación.

Estenosis biliar

La estenosis biliar es una enfermedad caracterizada por el estrechamiento anormal del tubo que conecta el hígado con el intestino delgado, por el cual transcurre la bilis. Las causas por las que se da este trastorno son muy variadas: cáncer de páncreas o de hígado, pancreatitis o lesión en las vías biliares en la intervención para extirpar la vesícula biliar.

Los síntomas, además de las heces blancas, incluyen dolor abdominal, escalofríos, ictericia, naúseas, picazón y fiebre.

La ictericia es una condición causa por el exceso de bilirrubina que da lugar a que la piel y la parte blanca de los ojos se pongan de color amarillo. Este trastorno se puede presentar por distintos motivos como síndromes genéticos, enfermedades hepáticas, infecciones y la administración de determinados medicamentos.

Colangitis esclerosante primaria

La colangitis esclerosante primaria es una enfermedad caracterizada por la inflamación de las vías biliares, lo cual da lugar a una descompensación del flujo biliar. Así, la bilis no llega correctamente a las heces, de modo que éstas presentan un color pálido.

Heces blancas: diagnóstico y tratamiento

Ante la presencia de heces blancas es importante acudir al médico a la mayor brevedad posible. Además, es importante prestar atención a si estas se presentan o no acompañadas de otros síntomas para que el médico pueda realizar una historia clínica completa que facilite el diagnóstico.

En función de cuáles sean los indicios que acompañen a las heces blancas, el médico puede solicitar diversas pruebas diagnósticas para explicar su causa y determinar el tratamiento más adecuado.

En la gran mayoría de los casos se solicita una analítica sanguínea para comprobar si existe alguna anomalía en la misma. Además, puede solicitar la realización de una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica. Se trata de un tipo de resonancia magnética que permite visualizar de manera detallada el sistema biliar.

La ecografia abdominal es otra de las pruebas médicas que se pueden solicitar para dar con la causa de las heces de color blanco.

Una vez el médico localice la causa de las heces blancas determina cuál es el tratamiento más adecuado para la enfermedad o anomalía. De este modo, las heces blancas vuelven a su color habitual.

Heces blancas en niños

En el caso de los niños, es muy importante que los padres presten especial atención tanto al color como al olor de sus deposiciones ya que pueden indicar distintos problemas de salud y anomalías. En lo relativo a las heces blancas, una de las causas más habituales en los más pequeños es que la leche o cualquier derivado lácteo no les haya sentado bien. No obstante, en ocasiones puede ser un claro indicativo de un problema de salud, por lo que se recomienda acudir al médico a la mayor brevedad posible.

Causas

A continuación señalamos las principales causas de las heces de color blanco en niños.

  • Diarrea: en muchos casos las heces blancas se presentan en forma de diarrea en los más pequeños. Se debe a un proceso de malabsorción por parte del intestino a causa de un parásito microscópico.
  • Hepatitis: la inflamación del hígado también puede explicar las heces de color pálido en los niños. La hepatitis es una enfermedad que perjudica de forma notable el buen funcionamiento del hígado, evitando que produzca la cantidad de bilis necesaria.
  • Alimentación: el consumo de lácteos que no les han sentado bien puede ser otra de las causas de las heces blancas. También el haber ingerido una gran cantidad de comida en un breve periodo de tiempo, así como el consumo continuado de alimentos fríos.
  • Quistes: aunque no es algo demasiado frecuente en niños, se pueden formar quistes en los conductos biliares que bloqueen el flujo de bilis desde el hígado a la vesícula, evitando así que el fluido llegue al intestino.

Tratamiento

Del mismo modo que en los adultos, si los niños presentan heces de color blanco, es importante acudir al médico. Si este tipo de deposiciones responden a un episodio diarreico, simplemente hay que guardar reposo y seguir una dieta blanda. Es esencial ingerir gran cantidad de líquido para reponer tanto las sales como los líquidos perdidos con la diarrea.

En ocasiones el médico puede recomendar un tratamiento antibiótico para tratar las heces blancas en niños.

Heces blancas en perros – Causas

¿Significa eso que debo dejar de darle esta dieta?

En principio, si nos hemos dejado guiar por expertos y el perro responde adecuadamente a la nueva dieta, solamente habría que manejar ese inconveniente puntual. Para evitar la presencia preocupante de esas heces bancas y duras en el perro, podemos optar por:

  • Incluir más fibra a la dieta, con productos como la calabaza o emplear espárragos.
  • Reducir la cantidad de hueso, variar el tipo u optar por utilizarlos determinados días de la semana.
  • Probar el uso de pro/prebióticos para favorecer la fermentación intestinal y la adaptación a la nueva dieta, a base de bacterias vivas como Enterococcum faecium,o de Lactobacillus y otros sustratos para que las bacterias beneficiosas existentes prosperen, como la inulina, un disacárido.
  • Emplear durante los primeros días hasta la adaptación un lubricante intestinal similar a los que tomamos los humanos en situaciones ocasionales de estreñimiento puede ayudarle, como la parafina líquida (con un sabor algo desagradable), o incluso suministrar un par de cucharadas soperas de aceite de oliva cada 12 horas hasta que todo se normalice, corrigiendo la dosis según resultados. En este sentido, te recomendamos consultar nuestro artículo sobre los beneficios del aceite de oliva para los perros con la finalidad de ampliar tu información y descubrir todos sus usos.

Utilizar otros fármacos que solemos tener a mano para estas situaciones no es adecuado aunque nos pueda parecer que le hará bien a nuestro perro, pues antes de estimular la motilidad intestinal, debemos asegurarnos de que esas heces demasiado duras no se han compactado hasta formar un cecolito (literalmente, heces como piedras), y hayan dado lugar a una obstrucción intestinal.

El color de las heces no deja de ser un reflejo de lo que el perro ingiere, y no siempre es por una decisión del propietario. Así, en perros de campo, con libre acceso a fincas y demás territorios, podemos encontrarnos con estas heces blancas y duras sin esperarlo. Aunque lo alimentemos de forma regular a base de pienso, muchos perros con tiempo libre y territorio suficiente se dedican a robar huevos o comer carroñas, incluidos los huesos y plumas, con lo que las heces, a veces, nos indican para nuestro desagrado sus costumbres mientras no les vigilamos. Este calcio de más, procedente de la cáscara del huevo y los esqueletos de sus presas, puede dar lugar a heces blancas y duras en el perro.

En estos perros que suelen defecar en lugares que no vemos, o que nunca estamos seguros de qué estarán haciendo o comiendo, es de vital importancia comprobar el aspecto de sus heces en cuanto notemos alguna anomalía. Si es preciso obligarle a permanecer tres días en su caseta o garaje para la comprobación, este dato puede prevenir obstrucciones intestinales antes de que sea demasiado tarde, por ejemplo.

¿Y dejarán de ser blancas y duras con el tiempo?

El color de las heces en perros con dietas caseras dependerá de la proporción de alimentos que ingiera, y en qué día lo haga, así que podemos notar pequeñas variaciones en el color y la consistencia durante la semana .Por lo general, el color blanco se mantendrá, con variaciones, y la dureza se corregirá en función de lo que resulte más adecuado para el perro con todos los consejos que nos darán los expertos, pero casi siempre es de esperar menos cantidad de heces, más compactas, y con un color más claro que en los animales alimentados con pienso.

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Probablemente no sea tu actividad favorita en tu rutina de salud, pero necesitas al menos echar un vistazo a tus heces. Los cambios en la dieta y algunos padecimientos médicos posibles pueden ser indicados por el color de tus heces. Normalmente, no es algo de lo cual debas preocuparte. Por ejemplo, las heces con colores navideños, rojo y verde, pueden resultar por el consumo de gelatina de limón, bebidas y paletas de caramelo que contengan colorante alimenticio verde, o por consumir remolacha y bebidas con colorante alimenticio rojo. Sin embargo, las heces pálidas pueden señalar la presencia de un padecimiento serio.

Condiciones benignas

El tomar grandes cantidades de medicamento anti-diarréico, como los que contienen subsalicilato de bismuto, puede aclarar las heces y tornarlas del color de la arcilla. Los antiácidos, ciertos antibióticos y los medicamentos anti-hongos, así como el bario utilizado en los rayos X, en ocasiones pueden provocar que las heces sean de color blanco. Las motas blancas en las heces indican arroz o semillas sin digerir.

Problemas en el sistema biliar

El sistema biliar controla el drenado de la vesícula, del hígado y del páncreas. Son las sales biliares normales en el hígado las que le dan a las heces su color marrón que indica que la persona está sana. Las heces pálidas, con un color parecido a la arcilla o a la masilla, normalmente son resultado de problemas u obstrucciones de bilis en el hígado, o pueden indicar que padeces una infección. Si tienes piel amarilla, ictericia y heces pálidas, éste es un claro signo de una acumulación de bilis en el cuerpo ocasionada por una obstrucción.

Grasas no absorbidas

Las obstrucciones del sistema biliar o la ausencia de enzimas encargadas de digerir la grasa en el páncreas frecuentemente evitan la absorción de grasas en el intestino delgado. El colon se irrita por estas grasas sin procesar, resultando en diarrea blanca o heces pálidas malolientes. Este cambio de color puede surgir después de comer un trozo de carne pesado y grasoso, pero también se puede atribuir a la pancreatitis crónica o aguda, cáncer de páncreas o una abundancia de cándida en el intestino delgado.

Causas dietéticas

Las enfermedades inflamatorias del intestino delgado, como la enfermedad de Crohn o la enfermedad celíaca, pueden causar heces pálidas o de color claro. Las personas que sufren la enfermedad celíaca siguen una dieta libre de gluten, eliminando los alimentos que contienen trigo, centeno y cebada, así como la mayoría de alimentos procesados. Las personas con enfermedad de Crohn no es necesario que sigan una dieta especial, pero ya que los pacientes a menudo experimentan una falta de apetito y diarrea, podrían no tener ganas de comer adecuadamente sobre una base regular. Una dieta nutritiva ayuda, al igual que evitar los alimentos que exacerban o desencadenar los síntomas de la enfermedad de Crohn.

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