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Histeroscopia quirurgica baja laboral

Histerescopía

¿Cómo se realiza una histeroscopía?

La histeroscopia se realiza introduciendo una delicada cámara (3 mm) a través del cuello del útero con el objetivo de visualizar la cavidad uterina.

¿Cuáles son los diferentes tipos de histeroscopía?

  1. Diagnóstica: se visualiza la cavidad uterina y se puede tomar alguna biopsia de ser necesario
  2. Quirúrgica: cuando además se realiza una extirpación de pólipos, miomas, etc.

¿Cuáles son las Indicaciones de una histeroscopía?

1-Histeroscopia diagnóstica:

  • Hemorragia uterina disfuncional
  • Metrorragia postmenopáusica
  • Estudio por esterilidad
  • Retención de DIU

2-Histeroscopia quirúrgica

  • Pólipo endometrial
  • Mioma submucoso
  • Septo uterino

¿Dónde se realiza una histeroscopía?

La histeroscopia diagnóstica no requiere ingreso ni anestesia y se realiza en una sala de procedimientos ambulatorios. La histeroscopia quirúrgica requiere anestesia general debido a que se requiere una cámara de 5 mm por lo que es necesario dilatar un poco más el cérvix. Se realiza en el hospital pero no es necesario el ingreso. Si no surgen complicaciones (que son extremadamente raras), tras 2-3 horas de finalizada la histeroscopia, las pacientes son dadas de alta.

¿Cuánto dura la histeroscopia?

La histeroscopia diagnóstica suele durar unos 10 – 15 minutos y la histeroscopia quirúrgica entre 20 – 30 minutos.

¿Es dolorosa una histeroscopía?

La histeroscopia es una prueba bien tolerada por la gran mayoría de pacientes. Las molestias que generalmente suelen referir las pacientes tras la intervención son similares al de la menstruación. En cualquier caso, se pueden tomar analgésicos ó ansiolíticos (ibuprofeno, lexatin, valium) 1 o 2 horas antes de la prueba.

¿Qué molestias puede ocasionar una histeroscopía?

Las molestias más frecuentes son:

  • Sangrado vaginal, el cual irá disminuyendo con el paso de los días, usualmente desaparece tras 7-10 días.
  • Dolor pélvico, similar a la menstrución, dura 24 – 48 horas, se pueden usar analgésicos habituales.

¿Qué riesgo tiene una histeroscopía?

La posibilidad de complicaciones es muy baja, alrededor del 0,2 %. Por ejemplo: reacción vaso vagal (desmayo), dolor agudo, perforación uterina e infecciones.

¿Cuáles son las recomendaciones posteriores a una histeroscopía?

  • Reposo recomendado de unas 12 horas después de la intervención.
  • No reiniciar relaciones sexuales hasta después de 15 días.
  • Lo siguiente sería motivo para acudir a Urgencias:
    • Fiebre >38ºC
    • Dolor que no cede con analgésicos
    • Sangrado vaginal que va en aumento.

Especialistas en Miomectomía por histeroscopia

  • Buenos días, tuve una cirugia de miomectomia al transcurrir 20 días de la cirugía a vuelto el sangrado, no es abundante, es leve pero todos los días, es normal ?y aveces me da un dolor bajito
  • Tuve una miomectomia me retiraron 13 miomas chicos y el mas grande de 10 cm. Este me daba molestias urinarias antes de operarme no me permitia vaciar la vejiga. Despues de la operacion la primera semana no me daba molestias utinarias pero despues de esa semana empece con ardor y sensacion de querer seguir…
  • Hace un mes y medio me realizaron una miomectomía, me quitaron 7 miomas, el más grande de 10 cm, durante este tiempo he tenido sangrados muy leves, pero todos los días me limpio sangre y mancho el protector, es normal?
  • Hola!! Me hicieron una miomectomia convencional, 5 dias antes de Cumplir 2 meses de la cirugia sufri un susto e hice un mal movimiento, siento dolor por afentro del abdomen, a que se puede deber este malestar?
  • Hace un año me realizaron una histerectomia radical y un día de estos presenté un sangrado. Quisiera saber cuáles podrían ser las causas. Debido a que mi ginecóloga me indicó que no le encontraba explicación. Muchas gracias
  • Hace cinco días me realizaron una histeroscopia quirúrgica con legrado y extirpación de un pólipo.Hasta hoy todo perfecto.Esta noche he tenido una ligera pérdida de sangre y esta mañana tambien.Sin dolor y sin fiebre.Debo acudir a urgencias?.Debo hacer reposo en cama?.Muchas gracias.
  • Hola, quisiera saber si puedo operarme con anestesia general teniendo la menstruación? Me van a opererar de Turbinoplastia, Septoplastia y Rinoplastia. Gracias por contestarme. Maria
  • Buenas tardes, me operaron de una miomectomia por histeroscopia hace 1 semana y media. Cuando puedo retomar el ejercicio; pesas etc… Muchas gracias!!
  • Después de una miomectomia cuando puedo reanudar mi vida sexual?
  • Me van hacer una miomectomia por histeroscopia dentro de poco tiempo. Lo que han puesto en el informe es lo siguiente: Mioma submucoso tipo II de 9 mm en cara anterior y proximo a cuerno derecho que impronta en cavidad un 20­ 30%. Tengo dos preguntas: – ¿Hay algún peligro en esta intervención? – ¿Es…

¿Qué es la histeroscopia?

La histeroscopia es un procedimiento diagnóstico que permite la visualización directa del canal cervical y de la cavidad uterina. Se puede utilizar bien para ver el interior del útero que es lo que se llama histeroscopia diagnóstica o bien como método de intervención para ciertas patologías uterinas que es la llamada histeroscopia quirúrgica. Puede realizarse en consulta, de manera ambulatoria o en el hospital.

¿Cómo y cuándo se realiza la histeroscopia?

La histerocopia se realiza introduciendo una óptica en el útero, lo que permite la visualización del canal cervical, cavidad uterina y salida de las trompas (ostiums), así como de las posibles patologías que puedan existir; para separar las paredes del útero se utiliza suero. Hay distintos tamaños en cuanto al grosor de la óptica, se utilizará uno u otro dependiendo de si es diagnostica o quirúrgica.

Normalmente se realiza entre el final de la regla y la ovulación, aunque se podría realizar en cualquier etapa del ciclo siempre y cuando la paciente no esté sangrando ni exista posibilidad de embarazo.

¿Para qué se realiza la histeroscopia?

Se puede realizar para:

-Estudiar la fertilidad.

-Estudiar abortos repetidos.

-Sangrados abundantes o irregulares.

-Estudiar sangrado en menopausia.

Como cirugía la utilizamos para:

-Exéresis de pólipos o miomas.

-Eliminar adherencias.

-Corregir determinadas malformaciones uterinas.

-Extraer DIUs dificultosos.

-Ablación endometrial.

¿Es dolorosa la histeroscopia?

Generalmente la diagnóstica no es dolorosa, se realiza habitualmente en consulta y durante la prueba la mayoría de las mujeres notan ciertas molestias al pasar la óptica al interior de la cavidad uterina, que suelen referirlas como «molestias de regla». También existe la opción de realizar la histeroscopia diagnóstica en quirófano con anestesia general, en este caso la paciente no siente nada.

En cuanto a la histeroscopia quirúrgica ésta se realiza siempre bajo anestesia en quirófano.

¿Qué riesgos tiene la histeroscopia?

No existe la cirugía sin riesgos, sin embargo, los riesgos que implica este procedimiento son mínimos. Algunas complicaciones que pueden presentarse son: reacción vagal (cuadro de bajada de tensión brusca) durante o tras la prueba, hemorragias, perforación de la pared uterina o infección, pero repetimos, son riesgos mínimos.

La prueba está contraindicada en el embrazo y si existe infección pélvica activa.

¿Qué ocurre después de la prueba?

Normalmente la recuperación después de la histeroscopia es muy rápida, si se ha realizado una histeroscopia sin anestesia, la vuelta a la actividad normal es prácticamente inmediata, algunas mujeres manchan un poco tras la prueba o pueden llegar a tener molestias “como de regla”

Si se ha realizado con sedación o con anestesia general, es precisa una breve estancia en el hospital de menos de un día y se aconseja reposo relativo durante el mismo.

¿Qué información ofrece la histeroscopia?

La histeroscopia nos puede informar acerca de la morfología del útero y las características del endometrio, permitiendo evaluar el tratamiento adecuado y personalizado para cada paciente; además, a través del canal de trabajo del histeroscopio diagnóstico y quirúrgico, se pueden tomar muestras del endometrio, que se analizarán en anatomía patológica pudiéndose descartar y diagnosticar a tiempo patologías endometriales.

Gracias a que es un método diagnóstico bien tolerado y con muy escasas complicaciones, así como que permite una cirugía con una muy buena recuperación para la paciente, se trata de una prueba clave en el diagnóstico y tratamiento de determinada patología intrauterina.

Introducción

Muchos avances de la medicina moderna se encuentran asociados al desarrollo tecnológico de los equipos necesarios para realizar procedimientos mínimamente invasivos, que reduzcan el trauma y los riesgos para los pacientes. Este trabajo pretende mostrar el desarrollo experimentado a través del tiempo en el tratamiento de las enfermedades uterinas.
Tradicionalmente, la evaluación de las diferentes enfermedades intrauterinas se ha realizado mediante el legrado uterino; sin embargo, como este método se efectúa a ciegas, con frecuencia la toma de muestra es inadecuada y conduce a un diagnóstico erróneo o a la diseminación de células malignas, en el caso del adenocarcinoma cervical. En 1869, Pantaleoni describió por primera vez una técnica de visualización directa de la cavidad intrauterina, pero esto no despertó mayor interés en la comunidad ginecológica hasta fines de la década de los 70, en que se comenzó a pensar en lo útil que sería observar en forma directa los tejidos patológicos, para determinar con precisión las áreas más afectadas y tomar muestras en los sitios con mayores probabilidades de diagnóstico. En 1980 se efectuaron otras modificaciones y se observó un creciente desarrollo de esta técnica quirúrgica; en ese mismo año, en Chile se realizó la primera histeroscopía y el 22 de diciembre de 1997, en el Hospital Las Higueras de Talcahuano, un equipo quirúrgico, encabezado por el doctor Juan Escalona, realizó el primer procedimiento histeroscópico. Desde entonces se han realizado aproximadamente 1.600 procedimientos.
La histeroscopía es un procedimiento endoscópico de muy bajo riesgo, que utiliza las vías naturales de entrada hacia la cavidad intrauterina y se efectúa a través del histeroscopio quirúrgico, un endoscopio con luz fría que permite realizar el examen visual del cuello y la cavidad uterina. Es un método de diagnóstico, pero también permite realizar procedimientos quirúrgicos; para ello se cuenta con una variedad de accesorios, tales como pinzas, biotomos, microtijeras, histeroscopio con canal operatorio, resectoscopio y una diversidad de asas electroquirúrgicas. Este procedimiento se puede realizar en pacientes de 2 a 79 años de edad.

Indicaciones

La histeroscopía se indica en el manejo y estudio de diferentes patologías, de las cuales, la primera es el estudio de infertilidad en la mujer. Muchas de las alteraciones uterinas asociadas a la infertilidad se pueden diagnosticar a través de la histerosalpingografía, pero la histeroscopía es mandatoria y se complementa con una laparoscopía simultánea:

  • Las sinequias uterinas, que son adherencias postraumáticas que se manifiestan por hipomenorrea, amenorrea, infertilidad o abortos espontáneos, se pueden diagnosticar con el examen físico y la histerosalpingografía, pero la histeroscopía da la certeza.
  • Las malformaciones uterinas también se pueden diagnosticar mediante el examen físico, la ultrasonografía y la histerosalpingografía, pero la histeroscopía las confirma y permite visualizar el tipo de alteración.
  • Los miomas uterinos submucosos se pueden diagnosticar con el examen físico, la ultrasonografía y la histerosalpingografía, pero la histeroscopía permite resecar la lesión, a través del resectoscopio, siempre que su tamaño no exceda de 3 cm; si es mayor, el tratamiento es la histerectomía.
  • En el caso de los pólipos endometriales, la histeroscopía permite efectuar la resección selectiva y completa de la lesión.

Otra indicación es la extracción de dispositivo intrauterino, ya que el histeroscopio permite visualizar el dispositivo y determinar en forma precisa dónde se encuentra, si existen perforaciones causadas por él y, lo más importante, permite sacarlo bajo visualización directa, reduciendo el riesgo de trauma para la paciente.
Por último, la evaluación de la metrorragia se ha hecho generalmente a través de un legrado uterino, pero éste es un procedimiento realizado a ciegas, por lo que su efectividad es sólo de 50%, mientras que el histeroscopio permite diferenciar entre lesiones difusas y focales, y tomar muestras dirigidas.
Como en todo procedimiento quirúrgico existen contraindicaciones, que, en este caso, pueden ser absolutas o relativas. Las absolutas, es decir, que en ningún caso se puede realizar este procedimiento, son las metrorragias profusas, las enfermedades inflamatorias pélvicas agudas y el embarazo. Las relativas están sujetas a la decisión del ginecólogo y a las condiciones generales de la paciente: neoplasia cervical, menstruación, adenocarcinoma del endometrio, perforaciones uterinas, inexperiencia del operador y equipamiento deficiente.

Preparación preoperatoria

La preparación preoperatoria depende de la clasificación de la histeroscopía, que puede ser diagnóstica o quirúrgica. En el caso de la histeroscopía diagnóstica la preparación es muy sencilla, la paciente se debe encontrar en ayuno, con ducha y el procedimiento se puede realizar en forma ambulatoria, con anestesia local y en la consulta médica.
Para la histeroscopía quirúrgica, la paciente tiene que estar en ayuno, con ducha y se debe hospitalizar en la noche anterior al procedimiento, o bien a primera hora del día en que se realizará éste. Se prepara a la paciente mediante la administración de misoprostol vaginal, 200 mg, para dilatar el cuello uterino, recomendado principalmente para las personas que se encuentran en edad premenopáusica y menopáusica, ya que en ellas se encuentra mayor atrofia del cuello.

Medios de distensión

Para efectuar este procedimiento y realizar la exploración se debe utilizar un medio de distensión de la cavidad uterina, cuyas características, ventajas y desventajas deben ser conocidas, ya que las complicaciones graves que pueden ocurrir en este procedimiento tienen directa relación con ellos. A continuación se describirán los principales medios de distensión uterina disponibles.
El Dextran 70 es una solución altamente viscosa, ópticamente transparente, que no se mezcla con la sangre una vez que está en la cavidad uterina. Se considera un medio adecuado, se puede administrar en jeringas de 60cc. La desventaja de este medio es que al transcurrir los minutos se endurece en los instrumentos endoscópicos, dificultando su lavado posterior.
El anhídrido carbónico (CO2) es un gas incoloro, altamente soluble en la sangre, que se considera como un medio adecuado para distender la cavidad uterina, ideal para el procedimiento de histeroscopía diagnóstica, que se realiza en la consulta médica. Es importante saber que el flujo uterino que se utiliza en este procedimiento se mide en cc/min, a diferencia del flujo laparoscópico, que se mide en L/min; este flujo no debe exceder los 100 cc/min y la presión no debe sobrepasar los 50 mmHg, por lo tanto, el insuflador que se requiere para este procedimiento es muy especial. La desventaja que tiene este medio es la ventilación inadecuada, ya que se formarán émbolos que pueden provocar complicaciones severas en la fisiología cardiovascular de la paciente. Además, el CO2 es incompatible con la sangre y la mezcla produce espuma y burbujas que dificultan la visión del ginecólogo, por lo tanto, se considera un medio inadecuado para realizar procedimientos quirúrgicos.
La solución fisiológica o Lactato de Ringer tiene dos ventajas, su fácil disponibilidad y su bajo costo; sin embargo, es frecuente que durante estos procedimientos se produzca una gran sobrecarga hídrica, por lo tanto, las soluciones hipotónicas suelen ser peligrosos, ya que pueden producir una intoxicación acuosa en la paciente. Además, los medios electrolíticos no se deben utilizar cuando se realizan procedimientos electroquirúrgicos, ya que conducen la electricidad al medio, lo que podría causar graves daños a la paciente y/o al operador.
La glicina 1- 5% es un medio alternativo, que se utiliza en forma muy habitual en los procedimientos electroquirúrgicos, porque es un medio no electrolítico.Es una solución acuosa, transparente, que posee muchas de las propiedades del agua biodestilada. Finalmente, el sorbitol o manitol, más conocido por su uso para irrigación vesical, es quizás el medio que más se utiliza en los centros hospitalarios, por su bajo costo.
Lo importante de estos medios es que se siempre se debe efectuar un control minucioso de la cantidad de líquido que se instila y que se elimina, ya que las sobrecargas hídricas podrían originar, en nuestra paciente, un desequilibrio electrolítico con graves consecuencias.

Descripción del procedimiento

La técnica quirúrgica propiamente tal comienza con la pincelación del campo con una solución antiséptica y la fijación de los campos quirúrgicos, mientras se conecta la óptica a la cámara de video, el cable de fibra óptica a la fuente de luz y éste a la óptica que ha sido previamente ensamblada al histeroscopio. La solución de distensión debe estar previamente “cebada”, ya que las burbujas van a dificultar la visión del ginecólogo.
Una vez preparado el histeroscopio, previamente cebado y acoplada la cámara a la óptica, el ginecólogo tracciona el cuello uterino con pinza Pozzi e introduce el histeroscopio a través del canal endometrial, comenzando a distender la cavidad uterina, para luego realizar la exploración. De acuerdo al hallazgo de esta exploración, el giencólogo va a realizar un procedimiento, sea una histerostomía quirúrgica o una resectoscopía; en ambos casos deberá dilatar la cavidad endometrial con dilatadores de Hegar, aproximadamente hasta el número 10, para facilitar el ingreso del instrumental de mayor calibre al canal endometrial.
Si el ginecólogo encuentra pólipos pequeños, bien pediculados, podrá extraerlos fácilmente mediante una pinza Foerster curva pequeña; en el caso de pólipos de base mayor o adherencias uterinas, realizará una histerostomía quirúrgica, para lo cual requerirá de un histeroscopio quirúrgico, y extraerá la lesión utilizando microtijeras o biotomos. En caso de miomas uterinos o tabiques uterinos, se deberá realizar una resectoscopía; para ello, se prepara un medio de distensión no electrolítica, en 2 bolsas de 3 litros cada una, que se incorpora a través de un sistema de irrigación doble, a una altura de unos 180 cm, para facilitar el flujo, ya que esta distensión va a cumplir dos funciones, irrigar la cavidad y distenderla y, al mismo tiempo, ir lavando y aspirando los contenidos que quedan después de efectuar la resección, con el asa electroquirúrgica, del mioma o los tabiques.
Una vez finalizado cualquiera de estos procedimientos, el ginecólogo deberá realizar un legrado uterino de la cavidad, para retirar los restos de tejido que quedan libres; después hará una exploración visual, a través del histeroscopio o resectoscopio, para asegurarse de haber resecado en forma completa las lesiones y de que no hayan quedado puntos sangrantes. En ese momento la instrumentista deberá clasificar las biopsias para enviarlas a la unidad de histopatología y, antes de sacar a la paciente a la sala de recuperación, deberá informar al ginecólogo del líquido instilado y eliminado durante todo el procedimiento, ya que, como ya se dijo, la sobrecarga hídrica podría tener consecuencias graves, como edema pulmonar o cerebral.

Rol de la instrumentista quirúrgica

La instrumentista quirúrgica es un miembro muy importante en cualquier procedimiento quirúrgico que se ejecute, por lo tanto debe poseer conocimiento, habilidad y destreza en el manejo del equipo y material especifico que se vaya a utilizar. De ella dependerá que la cirugía se realice en forma fluida y sin contratiempos.
Dentro de las actividades que desarrolla en la ejecución de esta técnica están:

  • La preparación de la sala de operaciones, donde es fundamental contar con los accesorios necesarios: pierneras, placa neutra, electrobisturí, cámara de video, sistema de grabación, sistema de imagen y fuente de luz.
  • Una vez preparada la sala de operaciones, se procede a la recepción del paciente, que debe hacerse siempre en forma cordial y amable, brindándole tranquilidad y apoyo, contándole todos los procedimientos que se le van a realizar.
  • Luego, es de responsabilidad absoluta de la instrumentista revisar la ficha clínica, para cerciorarse de los procedimientos que se van a realizar.
  • Luego la paciente se traslada a la sala de operación y comienza su preparación.
  • Se colocan vendas o medias elásticas, para prevenir accidentes vasculares.
  • Se instala la placa neutra, en caso de que se vaya a utilizar o realizar un procedimiento electroquirúrgico.
  • Luego se pone a la paciente en posición de litotomía dorsal, protegiendo las zonas de compresión con almohadillas.
  • Se lava la zona operatoria con solución jabonosa antiséptica, desde el abdomen hasta el periné.
  • La instalación de la vía venosa, la monitorización y la colaboración en la inducción de la anestesia no son actividades propias de la instrumentista, pero muchas veces se necesita su colaboración en ellas.
  • Una vez preparada la paciente, comienza la preparación de la mesa de instrumental. Es importante que la instrumentista posea conocimiento de los procedimientos de histeroscopía y resectoscopía y que esté familiarizada con el instrumental endoscópico.
  • Debe tener especial cuidado en el momento de fijar la manguilla de la óptica, que el lente visor quede libre y que el sistema de distensión quede libre de burbujas, para que esto no dificulte el procedimiento.
  • Luego comienza a preparar el instrumental, que consta de un instrumental básico y uno específico.

El instrumental básico comprende valvas vaginales, dilatadores de Hegel, pinzas de campo, pinza Pozzi, pinza Foerster, cucharillas, histerómetro, riñón, jeringa para administrar el medio de distensión, sistema de irrigación simple, pocillo para antiséptico, manguilla para fijar a la cámara con su tela y bolsas estériles para recibir el medio de distensión, para poder realizar el balance final; no se debe perder nada. Guantes quirúrgicos, sistema de aspiración, sistema de aspiración doble y medio de distensión.
El instrumental específico para la histeroscopía diagnóstica incluye un sistema de irrigación simple; una óptica, que puede ser de 0, 12 ó 30 grados, de 4 mm, que va a proporcionar una luz intensa y una visión óptica directa y oblicua; un histeroscopio, que consiste en una funda operatoria de 5 mm que lleva acoplada una llave, por medio de la cual se administra el medio de distensión; y un cable de fibra óptica, que es el que proporcionará la luz intensa.
Para la histeroscopía quirúrgica se requerirá la óptica mencionada, un histeroscopio común y corriente más un histeroscopio con canal operatorio, que consiste en una funda operatoria de una sola cavidad, compartida con el medio de distensión, los instrumentos quirúrgicos y la óptica. Los instrumentos quirúrgicos incluyen microtijeras, biotomos y fórceps, los que pueden ser rígidos o semirrígidos.
Para la resectoscopía existen ópticas de 0 a 70 grados, de 4 mm; cable de fibra óptica, por medio del cual se realiza la resectoscopía; un elemento de trabajo por el cual se inserta el asa electroquirúrgica; un cable de alta frecuencia, que se acopla al elemento de trabajo y es el encargado de trasmitir la fuente eléctrica en el procedimiento; asas para la resección de la lesión o circulares, para ablación endometrial; y el resectoscopio propiamente tal, que es una funda operatoria especializada, con un extremo por el cual se asoma el asa, que permite movilizar el elemento de trabajo hacia adelante y hacia atrás. Existe un resectoscopio de 8 a 10 mm que tiene una particularidad, tiene una llave por la cual se administra el medio de distensión y otra que permite aspirar durante todo el procedimiento.
Los cuidados postoperatorios son los universales: mantener vía venosa, manejo de la analgesia, control de los signos vitales, observación del sangrado, observación del estado de conciencia y de la miosis. La paciente es dada de alta aproximadamente en cuatro horas.
Las complicaciones pueden ser mínimas o mayores; dentro de las complicaciones mínimas, la paciente puede presentar molestias abdominales bajas, pero generalmente no presenta síntomas. Se produce un sangrado discreto, de acuerdo al procedimiento realizado, menor que el de una regla normal. Las complicaciones graves tienen una incidencia menor de 1%, es decir, de 200 procedimientos, uno se complica con perforaciones uterinas, desgarro del cuello uterino, infecciones y lesiones eléctricas a causa del electrobisturí o complicaciones graves secundarias a los medios de distensión, en el caso del CO2, hipercapnia y arritmia y, en el caso de los fluidos hipoosmolares, hemodilución.

Conclusión

La histeroscopía es un procedimiento de carácter ambulatorio, bien tolerado, conservador, que permite resolver los problemas de la cavidad uterina con una eficacia cercana a 100%, evitando cirugías ablativas y radicales, como el caso de la histerectomía. Este procedimiento se realiza en 20 a 50 minutos, aproximadamente, es poco invasivo y permite que la paciente retorne a su hogar en pocas horas.

La histeroscopia y la laparoscopia son dos técnicas ginecológicas que permiten tratar de una forma mínimamente invasiva algunos problemas ginecológicos que puede sufrir la mujer.

Ambas técnicas son dos tipos de endoscopia, que permite observar de una forma directa el interior de una cavidad u órgano a través de una óptica. A través de este análisis, se pueden diagnosticar de una forma más precisa determinadas patologías ginecológicas y realizar el tratamiento más adecuado y con mayor precisión. La histeroscopia y la laparoscopia se pueden utilizar de forma diagnóstica (cuando sirve para detectar una patología) o quirúrgica (cuando se requiere una intervención quirúrgica).

Ambas técnicas han ido evolucionando con el paso del tiempo, y en general, no suponen para la paciente un importante cambio en su vida laboral o personal. A continuación veremos algunas de las características principales y en qué consiste la recuperación de ambas.

A) HISTEROSCOPIA

Una histeroscopia es una intervención ginecológica que puede diagnosticar o tratar algunas patologías uterinas. Está indicada en pacientes que presentan anomalías como un sangrado anormal, esterilidad o infertilidad. También se aplica cuando la paciente tiene síntomas de padecer –o padece– formaciones benignas o malignas como miomas, pólipos o incluso cáncer de endometrio

Procedimiento de la intervención:

La histeroscopia es un procedimiento mucho más sencillo que la laparoscopia y por lo tanto no requiere ingreso hospitalario de la paciente, realizándose de forma ambulatoria en la mayoría de los casos. En el caso de ser histeroscopia quirúrgica, se necesita una dilatación mayor del cuello uterino, de forma que puede ser necesaria la utilización de anestesia local.

Si la histeroscopia es diagnóstica lo que se hace es insertar una óptica (llamada histeroscopio) a través de la vagina y el cuello del útero. Si se trata de alguna intervención quirúrgica, como, por ejemplo, una polipectomía (extracción de un pólipo), además de la óptica se introducen los instrumentos necesarios para la extirpación.

B) LAPAROSCOPIA

También es una intervención ginecológica, pero en este caso nos permite ver la cavidad abdominal y pélvica. Está indicada también en casos de infertilidad, además de quistes en los ovarios, endometriosis, miomas o dolor pélvico persistente.

Procedimiento de la intervención:

Se requiere de hospitalización diurna o ingreso de 24 horas, y es mínimamente invasiva, con una recuperación poco dolorosa y rápida. El médico realiza varias incisiones mínimas en el abdomen a través de las cuales se insertan varios tubos. Por estos pasarán los elementos necesarios para la intervención, así como la cámara (laparoscopia) que irá mostrando el procedimiento. Al comenzar se insufla dióxido de carbono en el abdomen para que el cirujano pueda trabajar. Esta operación debe realizarse en quirófano y con anestesia general.

El número de incisiones en la laparoscopia es mayor cuando es quirúrgica, en comparación con la diagnóstica. Las incisiones adicionales que se realizan son necesarias para introducir el material quirúrgico para completar la operación.

Tras la operación se tendrá que esperar unas horas hasta despertarse por completo de la anestesia. En algunos casos se dará el alta el mismo día, pero puede que no se dé el alta hasta el día siguiente.

RECUPERACIÓN TRAS LA HISTEROSCOPIA

La recuperación en la histeroscopia incluye la toma de analgésicos para el dolor. Algunas mujeres han descrito estas molestias como un dolor menstrual, aunque a un nivel menor. Se recomienda consultar al médico sobre la incorporación a la actividad física y sexual, ya que depende del tipo de intervención que se haya realizado. En la mayoría de los casos la paciente puede hacer vida normal al día siguiente.

¿Existen posibles complicaciones?

Al ser un procedimiento muy sencillo y ambulatorio –­en su mayoría– no suele presentar complicaciones y durante la intervención no suele haber riesgos importantes. En el caso de la intervención quirúrgica, una de las complicaciones más graves puede ser la debida a la presencia en la circulación de los líquidos utilizados para distender las cavidades, ya que ello podría producir dificultades en la respiración o edemas pulmonares.

Es normal que la paciente tenga un sangrado vaginal tras la operación, pero si este fuese continuo debería consultar a su ginecólogo. También debe consultar a su doctor si hay fiebre o dolores agudos. No obstante, hay que decir que esto ocurre en un porcentaje muy pequeño y normalmente la paciente está completamente bien al día siguiente de la intervención.

RECUPERACIÓN TRAS LA LAPAROSCOPIA

La recuperación en la laparoscopia incluye la receta de algunos analgésicos para el dolor, aunque no es muy molesta. Hay que tener en cuenta que el dióxido de carbono insuflado en el abdomen puede causar molestias en la zona durante uno o dos días después del procedimiento. Incluso, en algunas ocasiones, también se producen dolores de cuello y hombro debido a que el dióxido de carbono irrita el diafragma. Esto es completamente normal en la recuperación de la laparoscopia y no hay por qué preocuparse, a medida que el gas sea absorbido los dolores irán desapareciendo.

La intervención quirúrgica tiene una duración superior a una operación convencional, pero su tiempo de recuperación es menor. Se puede volver a la vida normal en 1 o 2 días, pero no podrán levantarse objetos pesados durante las tres semanas siguientes. Esto es debido a la posibilidad de sufrir hernias en las incisiones.

En cuanto a la actividad sexual, la recuperación de la laparoscopia permite volver a ésta una vez se haya detenido cualquier sangrado.

Actualmente la laparoscopia quirúrgica presenta la gran ventaja de utilizar pequeñas aperturas cutáneas, lo cual facilita el tiempo de curación.

¿Existen posibles complicaciones?

Cualquier cirugía de pelvis incluye algunos riesgos como sangrado, coágulos sanguíneos en piernas o pelvis, infección o daños a algunos órganos o tejidos adyacentes, pero no son muy comunes en este tipo de intervención. Sin embargo, el riesgo de complicaciones es muy bajo e inferior al de la cirugía convencional.

Si durante la recuperación de la laparoscopia siente fiebre continua, sangrado vaginal, náuseas o vómitos o dolor abdominal severo (teniendo en cuenta también las molestias debido al CO2) debe consultar urgentemente con su médico.

En ocasiones, mientras se realiza una laparoscopia pueden aparecer complicaciones que no permitan seguir trabajando con esta técnica y sea necesario utilizar una laparotomía (cirugía convencional de apertura abdominal). Si es así, se realiza en el mismo momento sin necesidad de retrasar la intervención a otro día. En el caso de que se produzca este tipo de cirugía, el tipo de recuperación puede ser distinta, ya que no se trata solo de incisiones sino de una apertura total. Ante una cirugía abierta, la recuperación puede ser más dolorosa y el reinicio de la actividad habitual puede demorarse hasta dos o tres semanas.

En cualquier caso, una histeroscopia o una laparoscopia, no suponen un cambio importante en la vida personal y profesional de la paciente, incluso en aquellos casos en los que sea necesario cirugía. Los tiempos de recuperación son cortos y los riesgos para ambas técnicas son mínimos.

Especialistas en Polipectomía por histeroscopia

  • Buenas tardes tengo pólipos endometriales estoy programado para cirugía si no me realizó la cirugía que puede pasar?
  • Buenas noches tengo pólipos endometriales estoy programado para cirugía si no me realizó la cirugía que puede pasar?
  • Acabo de cumplir dos semanas de que me extrajeron un pólipo benigno por medio de un legrado, tuve sangrado leve, pero ahora estoy expulsando coágulos grandes y sangrado medio abundante. ¿Es normal? ¿qué debería hacer?
  • ¿Normalmente el seguro de gastos mayores cubre una histeroscopia quirurgica para un polipo endometrial?
  • Estoy embarazada 7 semana me quitaron un pólipo y no paro de manchar es normal?
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  • A que se refieren con miometrio superficial?
  • Hola, es normal que en menos de un mes se vuelva a formar un polipo ?
  • Tengo ardor en la zona vulvar después de una histeroscopia quirúrgica. Puede ser que que se haya alterado mi flora vaginal? No hay infección.
  • Hola buenas noches ¿se puede embarazar aun teniendo polipos uterinos?

La edad de nuestras pacientes fue muy variable según la patología, encontrando tanto los pólipos como los miomas preferentemente en edad reproductiva(3,6). Sin embargo, muchos trabajos amplían la edad de las mismas, ya que consideran cualquier trastorno menstrual o hemorragia uterina anormal como indicación de histeroscopia luego del ultrasonido, sobre todo por la sospecha de neoplasias malignas.

Los ginecólogos consideran de importancia la precisión en el diagnóstico preoperatorio y el planeamiento adecuado de la cirugía, por lo que se ha propuesto diversos métodos, como el ultrasonido, al que se agrega la histerosonografía, con el objetivo de evaluar el grado de compromiso miometrial de los tumores(3,7), siendo pruebas de poco riesgo y fácil realización, con sensibilidad reportada entre 73 y 96%(1,7). Estas fueron las usadas en 96% de las pacientes. Adicionalmente, hay otros métodos rutinarios, como la histeroscopia diagnóstica de oficina y la histerosalpingografía, más invasivos(1, 6).

Sin embargo, grupos de estudios han tratado de ser mucho más minuciosos y han creado pruebas nuevas, como la histerosonografía con contraste 3D(8) y la histerosonografía modificada post-histeroscopia, para ver la invasión de la submucosa con el líquido retenido en la zona previamente resecada(9).

Existen consideraciones especiales: las histerosalpingografías sirven para trompas, pero hasta un 30% de las obstrucciones se deben a espasmos por las substancias de contraste; las resonancias magnéticas son muy útiles para evaluar miometrio; las histerosonografías son fáciles pero poco útiles para valorar permeabilidad tubárica, y las ecografías no son tan útiles para precisiones de miomas submucosos. Por lo tanto, hay que evaluar bien la necesidad de cada paciente(6, 7).

El uso de misoprostol como preparación preoperatoria es muy diverso, y depende de la experiencia del cirujano, de la paridad de la paciente y del calibre del instrumental. En nuestro grupo se usó en el 63,1% de las pacientes, y la literatura reporta que su uso reduce la necesidad de dilatación cervical hasta en 95% de los casos y los riesgos de laceraciones, con un OR de 0,12(10).

Encontramos reportes de uso de anestesia local de hasta 35%(5), pero se debe a reportes que incluyen histeroscopia de oficina. En nuestro estudio solo se consideró las histeroscopias quirúrgicas, por las que todas fueron hechas en sala de operaciones bajo anestesia, y casi todas con anestesia general (99,2%), con uso de glicina en 96,1% de los casos como medio de distensión. Otros estudios indican uso de Dextran 60, sorbitol, manitol y glicina a diferentes concentraciones(1,5,6,11).

El cuidar el tiempo operatorio es muy importante, tanto por aspectos anestesiológicos como del medio interno, por el uso de coloides; pero, también depende de la habilidad del cirujano, de la limitación de visualizar la cavidad por los tumores y del período del ciclo menstrual en el que se encuentre, que debe ser preferentemente en la primera mitad del ciclo menstrual(1,3,12). En los últimos años y en salvaguarda de la fertilidad de la paciente hay grupos que están prefiriendo la morcelación más que la cirugía bipolar en caso de pólipos, con reportes de menos tiempo y dolor postoperatorios y mejores tasas de resección completa, con un p=0,02 (12). En nuestro grupo, incluyendo todas las patologías, rara vez se excedió los 60 minutos como tiempo operatorio.

Por ser un procedimiento invasivo no está libre de complicaciones, y nosotros las tuvimos en 4% de los casos. La literatura informa números mucho menores, que incluyen las diagnósticas como de oficina y las quirúrgicas. Las perforaciones uterinas son frecuentemente mencionadas, siendo la mitad de los casos solo al ingreso del instrumento, lo cual depende mucho de la habilidad del cirujano. Se precisa, desde el punto de vista de complicaciones, que es 12 veces más sencillo remover un pólipo que liberar adherencias de un síndrome de Asherman.

Muchas veces como cirujanos hemos cuestionado el diagnóstico postoperatorio. Cuando se usó ecografía e histerosonografía, se logró 85% de especificidad para pólipos y 100% para miomas, lo cual lo hace comparable a otros estudios(3,4) y las siguen considerando como métodos adecuados, por su bajo costo y utilidad.

La cirugía endoscópica final es la mejor forma de evaluar la clasificación y los hallazgos preoperatorios(7), debiendo considerar en el futuro la morcelación por histeroscopia antes que la resección por electrofulguración, por las ventajas como método (Nivel de evidencia I).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Scwärzler P, Concin H, Bösch H, Berlinger A, Wohlgenannt WP, Collins WP; Bourne TH. An evaluation of sonohysterography and diagnostic hysteroscopy of the assessment of intrauterine pathology, Ultrasound Obstet Gynecol. 1998;11:337-42.

2. Leone FP, Timmerman D, Bourne T, Valentins L, Epstein E, et al. Terms, definitions and measurements to describe the sonographic features of the endometrium and intrauterine lesions: a consensus opinion from the International Endometrial Tumor Analysis (IETA) group. Ultrasound Obstet Gynecol. 2010;35:103-12. doi: 10.1002/uog.7487.

3. Trio D, Monti B, Varisco EM, Mertinetti E, Bonghi A, Rolla M. Diagnostic value of saline contrast sonohysterography in the preoperative assessment of being intrauterine lesions. Ultrasound in Obst and Gynecol. 2003;22(Suppl. 1):104.

4. Sawicki W, Spiewankiewicz B, Cendrowski K, Stelmachow J. Value of transvaginal ultrasonography in evaluation of endometrial polyps. Ultrasound Obstet Gynecol. 2003;22(Suppl. 1):105.

7. Cohen LS, Valle de RF. Role of ultrasonography and vaginal sonohysterography in the endoscopic treatment of uterine myomas. Fertil Steril. 2000 Feb;73(2):197-204.

8. Opolskiene G, Sladkevicius P, Valentin L. Two- and three-dimensional saline contrast sonohysterography: interobserver agreement, agreement with hysteroscopy and diagnosis of endometrial malignancy. Ultrasound Obstet Gynecol. 2009;33:574-82. doi: 10.1002/uog.6350.

9. Cheng YM. Modified sonohysterography immediately after hysteroscopy in the diagnosis of submucosal myomas. J Am Assoc Gynecol Laparoscop. 2002 Feb;9(1):24-8.

10. Crane J, Healey S. Use of Misoprostol before hysteroscopy: a systematic review. Obstet Gynecol. 2005 Apr;105(4):245-55.

12. Smith PP, Middleton LJ, Connor M. Hysteroscopic morcelation compared with electrical resection of endometrial polyps. A randomized controlled trial. Obstet Gynecol. 2014 Apr;123(4):745-51. doi: 10.1097/AOG.0000000000000187.

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