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Historia de la moda

Con encajes por la historia

COMIENZA LA POLÉMICA…

Si bien desde sus orígenes la ropa interior adquirió un valor erótico, su masificación responde a fines higiénicos. Sucedía que, bajo los trajes, las damas no llevaban más que una camisola confeccionada en lino o algodón, de corte recto y amplio hasta las rodillas. Sobre ella, a partir de la cintura, iban las enaguas, las que servían esencialmente de abrigo.

Sin embargo, a principio del 1800, se introducen al vestuario femenino los calzones.

Como todas las prendas de ropa interior que irían apareciendo, los calzones fueron inicialmente usados por las damas bien. Para mantener el recato, su largo no debía extenderse por debajo del vestido. Esto se debía a que, revelar partes de la ropa interior es un gesto erótico femenino que simbolizaba el acto de desnudarse.

LAS REINAS TRAEN LAS MODAS…

En la España del siglo XVII las mujeres-que todavía no conocían las bombachas-solían depilarse el pubis. Esta costumbre, que también se observó en Francia y en Italia, se sofisticó aún más cuando Juana de Portugal llegó a Castilla para casarse con Enrique IV: la reina viajó acompañada por un grupo de damas que no sólo se depilaban totalmente, sino que pintaban sus muslos-desde la cintura a las rodillas-con una pintura blanca, para que así al bajar de sus caballos no mostrasen a los presentes más que una fugaz visión de algo blanco. Era el sustituto de la ropa interior: las bombachas fueron descubiertas por las españolas recién cuando Isabel de Valois llegó a España para casarse con Felipe II. Tanto la reina como sus damas las llevaban

Y LLEGA EL CORSÉ…

El principal objetivo de este adminículo era disminuir el contorno de la cintura y enfatizar el tamaño del busto. Su incorporación al vestuario femenino data de fines del siglo XVIII. Se extendían desde el busto a la cadera, aunque también los había cortos hasta la cintura, y –hasta que aparecieron los botones – se amarraban con lazos por la espalda.

La postura del corsé era una tarea que requería -al menos- de dos personas: la primera, la que lo usaba, y la segunda, la que tiraba fuertemente de los lazos hasta alcanzar la cintura de avispa deseada. Ahora, cuando la mujer en cuestión tenía unos cuantos kilos de más, hacía falta otro par de manos que tirara de uno de los lazos por un lado, mientras que otra doncella acometía la misma tarea desde el otro extremo.

Aparecieron los “divorciados”, cuyo nombre se debía a que contaban con una pieza triangular que se ubicaba en el medio del busto y que tenía como función separar un pecho del otro, como en un sostén moderno.

También los hubo especiales para embarazadas, que cubrían el cuerpo desde los hombros hasta debajo de la cadera y permitían dar al cuerpo la silueta “de moda”.

Los varones tampoco quedaron ajenos al boom del corsé. Aunque no tan masivos como los femeninos, los corsés masculinos tenían la función de moldear la figura y otorgar “apariencia”. Y eran exclusivamente usados por la aristocracia, convirtiéndose en una prenda que –a diferencia de lo que sucedía entre las mujeres, en donde su uso se “democratizó”– enfatizaba las diferencias sociales.

También se llegaron a fabricar corsés para niños, pero los daños que su estrechez causaba a la forma de los huesos desincentivó su uso.

UNA ANÉCDOTA…

El fetichismo por los pies

Desde 1830 hasta 1914 -año en que la mujer mostrará por primera vez públicamente sus tobillos-, no había nada más apasionante para un hombre que vislumbrar la curva de un pie o la forma de un empeine. Esto favoreció un impresionante fetichismo en torno al pie, el tobillo y las pantorrillas, que explica el hecho de que, en los burdeles de lujo de Londres y París durante la Belle Epoque, los clientes tuvieran derecho a elegir los botines que se pondrían sus partenaires aun antes de elegirlas

Todavía mayor valor erótico tuvieron hasta hace unas décadas los pies vendados de las mujeres chinas, esos puntos blancos que -junto a la desnudez de los actores y la crudeza de los detalles- resaltan en las pinturas eróticas desde el año 900 hasta la revolución de Mao Tsé Tung, a mediados del siglo XX. Una verdadera tortura que consistía en encorvar el dedo gordo y replegar los otros cuatro dedos contra la planta del pie, de forma tal que, con el tiempo y el sucesivo ajuste de las vendas, el pie quedaba reducido a una especie de muñón que se encerraba en un calzado diminuto, mientras que el tobillo hipertrofiado se disimulaba bajo polainas cuyo estilo iba a variar considerablemente según los siglos y las modas. De hecho, las polainas y los zapatos eran las únicas ropas que conservaba una mujer desnuda. Un fetiche que los occidentales creyeron explicar con fantasías tales como, por ejemplo, que el modo de andar que se imponía atrofiando el pie, además de su connotación erótica, provocaba un desarrollo especial del monte de Venus y una gran vivacidad de los reflejos vaginales. Nada menos científico

Fuente: “Acerca de la ropa interior” de Alejandra Vítale

En estas líneas recogemos 10 prendas imprescindibles sobre la uniformidad militar hispana durante los siglos XVI y XVII. A través de la evolución de la moda conocemos como eran los distintos ropajes de la uniformidad militar.

Vicente Carducho, Victoria de Fleurus, 1634, Museo Nacional del Prado, Madrid.

Contenidos:

1. Armadura

Según Covarrubias en el Diccionario de Autoridades, la armadura es el conjunto de armas defensivas que se vestían y acomodaban al cuerpo, para defenderse de las heridas y golpes que se recibían en la guerra. En su mayoría, las armaduras estaban realizadas de acero. De esta manera, las partes principales de la armadura eran: coselete, peto, espaldar y peto. Sin embargo, no sólo se completaba con estas prendas sino también con el casco, llamado morrión.

Juan Pantoja de la Cruz, Detalle El emperador Carlos V, 1605, Museo Nacional del Prado, Madrid.

2. Saltambarcas

Era una blusa cerrada con bastante vuelo que se vestía por la cabeza. Los textos antiguos la asimilan a prendas coetáneas, que todas vienen a darle el significado de blusa que le hemos dado nosotros. En los estudios de Miguel Herrero García, recoge que algunas saltambarcas eran confeccionadas en tafetán y de tabí (tejido rígido y poco flexible).

La saltambarca no era prenda de estimación, según se deduce en el texto de El conde de Fernán González (1624) escrito por Lope de Vega:

¡Que cuando todos mil riquezas traen,

traiga yo saltambarcas y calcillas!

A finales del siglo XVII, esta prenda se dejó de usar y confeccionar. Sin embargo, Covarrubias en el Diccionario de Autoridades recoge su descripción, de la siguiente manera: “Vestidura rústica abierta por la espalda. Pudo dársele este hombre, porque usan de ella para andar en las barcas, o salir de ellas”.

3. Ferreruelo

Es una capita cortada al sesgo, en sus principios corta hasta la cintura, posteriormente más o menos larga, según los usos y costumbres de cada año. Sin embargo, el origen de esta prenda se debe en España a una clase de soldados alemanes que trajo Carlos I, los cuales se llamaban herreruelos, por ciertas corazas que vestían sobre el torso.

Los tejidos utilizados para la confección del ferreruelo eran sedas, terciopelos y felpa para las temporadas invernales. No obstante, esta prenda se encuentra en continua revisión, puesto que es muy raro encontrar en el ferreruelo mangas. El uso de esta prenda fue muy generalizado en la corte como sucedáneo de la capa, ya que el resto de clases sociales podían llevar capa, puesto que era más asequible económicamente.

Rodrigo de Villandrando, Detalle de El príncipe Felipe y el enano Miguel de Soplillo, 1628, Museo Nacional del Prado, Madrid.

4. Capa

El nombre de esta prenda, aún subsiste en nuestros días. Sin embargo, se ha caído en el error de concebir la capa de antaño como la nuestra, por esta causa se ha dado a concederle más antigüedad a la capa española.

En el siglo XVI aparecen las primeras capas que aparecen nombradas como capas manchegas. La capa de la época de los Austrias es llamada capa de aguas, era de muchísimo menos vuelo que las actuales, muy variable en largura, entre las rodillas y los pies, y, el forro interior era de otra tela. En invierno se forraban de felpa, y en verano en seda y con distintos brocados. Por último, esta prenda sería un estorbo en actos como pelear y justar.

Capa española, 1560-1570. Tejidos de terciopelo, seda y guarniciones de satén. Museo Victoria & Albert, Londres.

5. Capote

Es una prenda de cuerpo, con mangas, análoga al sayo, a la casaca y aún a la simple ropilla. El capote era fundamentalmente una ropa de viaje y militar, puesto que se ponía encima de las armas. Esta prenda tuvo su diminutivo, capotillo, que no era más que un capote recortado de faldones.

Réplica de capote ordinario de paño, confeccionado siguiendo el Tratado de sastrería, Geometría y Traça perteneciente al oficio de sastres por Francisco de la Rocha Burguen en 1618. Fuente: https://www.facebook.com/luamedia/

6. Casaca

Se trata de una prenda de origen castrense, para vestir sobre el arnés. Evolucionó hasta ser un chaquetón largo, de mangas asimismo largas, que existió desde el siglo XVI hasta finales del XVII. En 1692, con el reinado de Carlos II, nos sorprende ver el crecido número de casacas que estaban en uso. No obstante, es habitual que la corte española había optado por vestir a la francesa, ejemplo de ello es la obra de la Adoración de la Sagrada Forma de Gorcum por Carlos II, realizado por Claudio Sánchez Coello.

Las casacas podían estar confeccionadas en diversos tejidos: brocatel, terciopelo, raso, seda, paños de diversas procedencias de Europa.

Reconstrucción de la casaca del Archiduque Guillermo V, 1568, terciopelo con guarniciones en hilos de oro, Colección privada.

7. Cuera

Fue característica de la uniformidad militar, hasta el punto de reconocer por ella al que ejercitaba las armas por profesión. Esta prenda fue utilizada desde comienzos del siglo XVI, que empezaron a vestir los hombres civiles en invierno. Los militares se ponían la cuera encima del jubón. Normalmente, la cuera empezó siendo de piel de cordobán y, posteriormente hubo de terciopelo y con diferentes guarniciones.

Antonio Moro, Detalle Maximiliano II, 1550, Museo Nacional del Prado, Madrid.

8. Gregüescos

Eran unos calzones anchos, abiertos por delante, fruncidos a la cintura como nuestros actuales pijamas, con las perneras de unas tres cuartas de largo, es decir, llegaba hasta el inicio de la rodilla. El origen de esta prenda era campesino. La vía de introducción en la indumentaria cortesana fue la milicia. El campo siempre ha sido inicio de soldados y, por ellos, fuente de renovación del traje de la ciudad. Para finalizar, los tejidos empleados eran: terciopelo, raso, tafetán, seda o lienzo (dependiendo del grosor y flexibilidad de cada tipo).

Frans Pourbus “El joven”, Detalle Enrique IV de Francia, c. 1620, Museo del Louvre, París.

9. Banda

Las bandas eran en estos siglos una de tantas prendas menudas que completaban el adorno masculino y femenino. Se coloca atravesada desde el hombro a la cintura, tenía otras dos colocaciones, la que hoy damos al fajín, y la que denominamos por la palabra collar. No obstante, esta prenda es muy utilizada en los inventarios de los nobles militares, como era el inventario de bienes del capitán Alonso Mendo de Solís. un ejemplo de las escasas bandas militares, que nos ha llegado hasta nuestros días es la banda del III Duque de Feria, hacía 1630.

Banda del III Duque de Feria, c. 1630. Bordado en terciopelo con hilos de oros. Museo del Ejército, Toledo.

10. Botas

Según el Diccionario de Covarrubias, la bota es un calzado de cuero, que coge toda la pierna hasta la rodilla. Se trata de un calzado propio de militares y viajeros. Sin embargo, en este diccionario no se recoge el vocablo cuero, puesto que era una rica variedad de botas. El material básico del que estaban hechas era el cordobán, el cual podía ser blanco o negro, encerado o baqueteado.

El uso de las botas era preponderantemente militar; basta hacer una observación por las múltiples pinturas de la época que nos ofrecen figuras militares con este género de calzado. Con el uso militar, eran características las botas del traje de viaje o camino, que tenían espuelas.

Fray Juan Andrés Rizi, Detalle Tiburcio de Redín y Cruzat, 1635, Museo Nacional del Prado, Madrid.

Fuentes

Cazorla Vivas, C., “Los Diccionarios, herramienta de traducción de Cervantes en Francia e Italia en el siglo XVII” en Revista de Filología, n.º 36, marzo 2018, pp. 151-173.

Herrero García, M., Estudios sobre indumentaria española en la época de los Austrias, Madrid, Centro de Estudios Europa Hispánica, 2014.

Sousa Congosto, F., Introducción a la historia de la indumentaria en España, Madrid, Istmo, 2007.

La vida al bies. Blog de moda de Rafael Muñoz

los pintores Michael Sittow en 1492 y por Juan de Flandes en 1496, que fueron llamados para trabajar en la corte castellana.

Los tejidos teñidos eran mucho más caros. El tinte se destinaba a la ropa de los ricos.

Suele representarse a la Isabel la Católica con el rostro serio, templado y con cierto aire masculino, detalle que se usa para remarcar su fuerte carácter y su poder. Una personalidad que no dejó indiferente a nadie.

El vestuario era un arma importante para comunicar, ya fuera el estatus social, el rango, el linaje o el estado civil. El tipo de tejido, el color y la cantidad de tela usada, así como las joyas y la temática de los bordados, eran signos que la nobleza sabía descifrar.

Los mantos con aplicaciones de armiño y los bordados de oro se llevaban en momentos importantes.

Cuentan los cronistas de la época que cuando la reina Isabel recibió a los embajadores de Enrique VII de Inglaterra, que se desplazaron a Castilla para preparar la boda de Catalina de Aragón con el príncipe de Gales, estos emisarios quedaron impresionados por el lujo de la corte.

A su vuelta informaron al monarca inglés con todo detalle, destacando el vestido y el brial bordado en oro, el manto de terciopelo negro con bordes de armiño con aberturas en los lados para dejar ver el vestido. Muy en la línea del estilo que lleva en el cuadro ‘La Virgen de los Reyes Católicos’ que está en el Museo del Prado.

Tiene fama de austera pero Isabel la Católica poseía joyas de gran valor.

Llamaron la atención las joyas de oro macizo y las piedras preciosas, y el cinturón blanco- hecho a la moda masculina- del que colgaba una escarcela decorada con un enorme rubí.

Pero lo que más impactó a Enrique VII fue el collar de oro con rosas de esmalte que llevaban joyas incrustadas. Tanto que soñaba con que esta pieza terminara en el castillo de Windsor. Un sueño incumplido porque Isabel no regaló esa pieza a su hija porque era un regalo del rey Fernando el día de su boda.

Camisa, brial, manto… las mujeres llevaban varias prendas pero, por lo general, se podían ver todas.

Es precisamente durante el siglo XV cuando se produce el auge del comercio y llegan nuevas formas de consumo y un afán, entre las clases pudientes, de poseer objetos, algunos de lujo, que son una señal de riqueza y estatus mayor.

Se extiende también una moda por imitar a los nobles, por copiar sus gustos, maneras y costumbres. Se generalizan las compras y, de paso, se favorece a los comerciantes que, a su vez, se convierten en clientes pudientes, especialmente los sastres que adquieren una gran variedad de artículos.

Brial de seda de la serie ‘Isabel’ expuesto en el Museo del Traje.

También el clero, escribanos, corregidores y las personas de confianza de los nobles acaudalados. Todos tenían cosas bonitas en sus casas y todos vestían bien, porque llevar una buena capa o una buena camisa era, para todos, símbolo de poder. O de estar cerca de él.

Las mujeres, salvo en las clases pobres, ya no hacen la ropa en casa, ni se recurre a los ropavejeros, vendedores de ropa usada. Ahora, quien puede, compra paños, lienzos y sedas.

Manga de vestido italiano de gran riqueza y vestido de la serie ‘Isabel’.

Se copia, como digo, a la nobleza y esta, a la vez, adopta las modas que vienen de fuera, sobre todo de los países cercanos y de aquellos con los que se tienen vínculos políticos. Los emisarios llevan misivas pero también trasladan estilos, modas y vestimentas.

Las relaciones exteriores traen un intercambio comercial y a Castilla empezaron a llegar sedas de Italia, paños flamencos, lienzos (para sábanas y lencería) de Holanda y enaguas de Alemania.

Figurines inspirados en la moda italiana del siglo XV.

Especial relación tuvieron los Reyes Católicos con la corte de Borgoña -casaron a sus hijos Juan y Juana con Margarita de Austria con Felipe, el Hermoso- que fue, durante, el siglo XV, un referente en moda, sobre todo de estilo francés y flamenco. El otro fue Italia.

El estilo gótico comienza a inspirar a los modistos y se tiende a una silueta alargada, más estilizada. Pero España, cómo cuenta Amalia Descalzo Lorenzo en sus Apuntes de Moda, “despunta por la creación de prendas que han sido decisivas en la evolución de modas posteriores”.

La reina Isabel se recogía las puntas de la toca de la cofia con una cruz de Santiago.

Entre ellas hace referencia a las camisas margomadas, los chapines y el verdugado, que fue “el origen de todos los armazones que se sucedieron a lo largo de la historia para ahuecar las faldas”, y añade que algunos cronistas atribuyen su invención a Doña Juana, esposa de Enrique IV, hermano de Isabel la Católica.

“No estaba diseñada para ocultar una preñez pero, independientemente de quien partiera la idea, lo cierto es que el primer can-can de la historia surgido en España”.

Las jóvenes llevaban la cofia sola y las mujeres más mayores se ponían encima una toca.

En esos años el foco de atención se centra en la cabeza y proliferan lo que ahora llamamos tocados. Isabel la Católica puso de moda las cofias de lienzo blanco que permitían mostrar el cabello.

Pero, según la tradición, a medida que fue haciéndose mayor comenzó a llevar cofias plisadas que tapaban también la frente y a colocarse encima una toca, casi transparente, que dejaba entrever el pelo. La reina cambió el blanco por el negro, debido al luto que llevó hasta su muerte.

Anverso y reverse de un maravedí de los Reyes Católicos, moneda usada en mercado y ferias.

¿Pero cómo fue ese auge del comercio, y las compras, que se vivió en el siglo XV? ¿Cómo se compraba? ¿Qué se compraba?

En su estudio sobre las costumbres de la época, Casado Alonso, cuenta que las mujeres adquirían los productos que necesitaban en mercados, vendedores ambulantes y ferias locales. Algunas tan importantes como la de Medina del Campo que estuvo regulada por los Reyes Católicos para evitar fraudes.

Un vestuario especial para un día especial, la conquista de Granada.

Había telas caras, medias y baratas. Desde las lanas a las sargas. Según la clase social, se compra un tipo de prenda o complemento pero sobre todo varía la calidad de los tejidos.

Importante era el color- el teñido aumentaba el coste-, por eso, los vestidos rojos, verdes o púrpura, eran exclusivos de los ricos y la realeza. Casado Alonso dice que los pobres se vestían con prendas de color pardo, el amarillo se utilizaba para los forros y el negro solo lo llevaban los pudientes.

“Es símbolo de distinción e indica que la sociedad castellana seguía las pautas de la moda más refinada de Europa, la borgoñona. El gusto por las cosas ‘al uso de Flandes’ fue una constante en Castilla”.

Grabado de Blas Atmeler y pintura de Flandes.

Se extendió pues la moda por lo ‘flamenco’ y por eso Castilla fue, en los siglos XV y XVI, un estupendo cliente en los mercados de Amberes y Brujas. Repasando documentos de la época, como ajuares, herencias o inventarios, descubrimos un catálogo extenso de artículos: Casullas, jubones, briales, mantos, camisas, sayuelas, albanadegas, corridezuelos, monjiles, tabardos, randas, cabricheles, papahigos, capazos, grebes, camisones, zamarros… Palabras, la mayoría, están hoy en deshuso, pero vamos a intentar rehabilitarlas.

Albanadega: Cofia o red para recoger el pelo, o para cubrir la cabeza.

Brial: Vestido de seda o tela rica que usaban las mujeres.

Camisa: Prenda interior de tela fina y largura media, que cubre hasta más abajo de la cintura.

Camisón: Vestido, traje de mujer, excepto cuando es de seda negra.

Jubón: Vestidura que cubría desde los hombros hasta la cintura, ceñida y ajustada al cuerpo.

Manga boba: La manga ancha que no tiene puño ni se ajusta al brazo.

Manga perdida: La que cuelga por la parte de atrás.

Manto: Prenda femenina abierta por delante y larga cola que llevaban las damas en la corte.

Monjil: Traje de lana para el luto y nombre que se le daba también a la manga ‘perdida’.

Papahigo: Especie de montera que cubre la cabeza hasta el cuello, salvo los ojos y la nariz.

Randa: Guarnición de encaje con que se adornan los vestidos, la ropa blanca y otras cosas.

Sayuela: Camisa de estameña que usan en algunas órdenes religiosas.

Tabardo: Prenda de abrigo ancha y larga, de paño tosco, con las mangas bobas.

Zamarro: Especie de zahones que se usan para montar a caballo.

REY: Llevaban un sombrero con pluma , bragas , capa corta , chaqueta de piel , zapatos de cuero una corona
PRÍNCIPES: Llevaban unsombrero con pluma , bragas , chaqueta de piel y zapatos de cuero.

CLERO :Llevan túnicas de diversos colores blanco, marrón , amarillo, gris… Tambien llevan chanclas de madera o zapatillas de piel.
NOBLES Y DUQUES :MUJER:Lucen vestidos lisos y a cuadros, tan sosos como los de las mujeres mormonas,después se usaban el miriñaque y el vestido de volantes. El peinado romántico característico va a ser el de guedejas lánguidas sobre las sienes, llamado peinado de bandos y después se le añadiría algún adorno floral colorido. Los complementos de moda: pañuelo (los pañuelos habían de recibir un mimo decorativo digno del resto del traje), sombrilla(accesorio imprescindible de señorita cuya principal función era la de preservar la tez del bronceado) y los guantes(debían ser blancos y de cabritilla)
CABALLEROS:Caballero vestimenta:Tenían una celada, una visera, una babera, una gola, un ristre, un peto, una manopla, un quijote, una rodillera, una greba, un escarpe, unas espuelas, una falda sobre barriga, falda de la loriga, un guantelete, un antebrazo, un codal, un guardabrazo y una hombrera espaldar.
BANQUEROS:Llevaban un esmoquin

Te explicamos qué es la Edad Moderna y en qué contexto se desarrolló. Además, cuáles son sus características generales y principales cambios.

Durante la Edad moderna tuvo lugar el descubrimiento de América.

¿Qué es la Edad Moderna?

La Edad Moderna es el tercer período histórico en que comúnmente se divide la Historia Universal, comprendido entre los siglos XV y XVIII, luego de la Edad Media, y antes de la llamada Época Contemporánea.

La Edad Moderna es considerada una era de afianzamiento de los ideales del progreso, la comunicación y la razón, que serán considerados desde entonces los valores de la modernidad y seguirán más o menos vigentes hasta hoy en día. Esto, contrapuesto a las consideraciones de oscurantismo y aislamiento de la Edad Media, asemeja la Edad Moderna con la Antigüedad o Época Clásica, en la que florecieron la filosofía y las Bellas Artes.

Sus principales protagonistas fueron las naciones occidentales de Europa y América (posteriormente), por lo que se ha acusado esta división de la Historia Universal de eurocéntrica o al menos restringida a la Civilización Occidental. Sin embargo, en ella tienen lugar la llamada “Era de los descubrimientos” de América y Australia, y además el surgimiento de la primera economía mundial, por lo que su importancia y su impacto fueron universales.

Ver además: Baja Edad Media.

Contexto de la Edad moderna

La Revolución Francesa fue uno de los eventos que marcó el fin de la Edad moderna.

Usualmente se ubica la Edad Moderna más o menos entre los siglos XV y XVIII, pero los eventos que marcan su inicio suelen considerarse la toma de Constantinopla por parte del Imperio Otomano y con ello el fin del Imperio Romano de Oriente, o según otros autores el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en 1492.

Los eventos, en cambio, que sentencian su fin suelen ser la Revolución Francesa de 1789 o la independencia de los Estados Unidos en 1776. Según otros autores también podría tomarse como marcadores de su fin a las Guerras de Independencia Hispanoamericanas, A partir de entonces hablaríamos de la Edad Contemporánea o la Contemporaneidad.

División de la Edad moderna

Dada la magnitud de los cambios que tuvieron lugar en la Edad Moderna, ciertos historiadores de la escuela anglosajona suelen dividirla en dos etapas: la Temprana Edad Moderna (siglos XV-XVIII) y la Segunda Edad Moderna (siglos XIX-XXI). Según esta clasificación estaríamos viviendo aún tiempos modernos.

Renacimiento

Leonardo da Vinci fue uno de los precursores del Renacimiento.

Una de las grandes revoluciones que trajo consigo la Edad Moderna tuvo que ver con el nuevo aliento a las artes y al pensamiento occidental, fruto del éxodo de los pensadores griegos de la antigua Bizancio, conquistada por los otomanos, hacia Italia. Otra importante fuente de descubrimientos estéticos y humanísticos provino de la Reconquista de España, que había estado bajo dominio árabe durante quinientos años de florecimiento cultural mestizo.

A este retorno del pensamiento y de las artes se lo conoció como Renacimiento y tuvo origen en Italia, con participación destacada de artistas, filósofos, políticos y pensadores como Leonardo DaVinci, Miguel Ángel Buonarotti, Rafael y muchos más. Esta influencia pronto se extendió por toda Europa y produjo una explosión del conocimiento de la que provienen muchas de las obras que hoy entendemos como clásicas en los distintos géneros artísticos y del saber.

Sigue en: Renacimiento.

Cambios políticos de la Edad moderna

En la Edad moderna los códigos legales dejan de obedecer a la Iglesia.

La Edad Moderna traerá consigo numerosos cambios políticos, muchos de los cuales ya habían empezado a gestarse en el Medioevo, como el surgimiento de la burguesía mercantilista, que asumirá posteriormente el rol político protagónico en sustitución de la antigua aristocracia y del clero. Esta revolución política y social tendrá su primera anunciación con la Revolución Francesa de 1789, en donde los Reyes de Francia serán decapitados.

Otro cambio importante será la escisión entre Estado e Iglesia, que se dará paulatinamente a medida que los reinos de antaño devengan naciones-estado. Esto significa que los códigos legales y las regulaciones y disposiciones sociales dejarán de obedecer a los mandamientos morales de la Iglesia y se desarrollarán por lo tanto como un cuerpo discursivo propio e independiente: las leyes.

Sin embargo, los grandes Imperios europeos no verán su declive sino hasta el final de la Era, cuando inicien los procesos de cambio que conduzcan a la pérdida de muchas de sus colonias. Durante la era moderna, más bien, se consolidarán como potencias mundiales, una vez que sus navegantes y exploradores descubran los continentes de América y Australia, aproximado por primera vez territorios que se ignoraban mutuamente desde la prehistoria.

Cambios económicos de la Edad moderna

La Revolución Industrial dio pie a muchas ciudades-estado.

El encuentro entre las diversas regiones mundiales (Eurasia, América y Australia) dará pie a la construcción de un mercado global de bienes que tendrá como epicentro a las grandes ciudades de los reinos europeos y asiáticos. Esto además propició la esclavitud y el sometimiento de los pueblos jóvenes del nuevo y novísimo mundo, lo cual impulsó la economía de las naciones dominantes, en un saqueo histórico sin precedentes. De hecho, el tráfico de esclavos y el contrabando de mercancías fueron actividades sumamente lucrativas durante la época.

Hacia finales de la era nacerá el mercantilismo y posteriormente el capitalismo, que dará pie a la burguesía y a la constitución de una sociedad de consumo, una vez ocurrida la Revolución Industrial. Esto acarreará el crecimiento de las urbes europeas y americanas, muchas de las cuales serán ciudades-estado.

Cambios religiosos de la Edad moderna

Durante la Edad moderna ocurre la Reforma Protestante de Lutero.

La nueva sociedad urbana insurgente entra pronto en conflicto con las grandes religiones occidentales, sobre todo el Cristianismo, cuya Iglesia, ya escindida de la Ortodoxa, sufre numerosos movimientos reformistas. Esto da pie a la Reforma Protestante de Lutero, y a la respuesta conservadora de la Contrarreforma, protagonizada sobre todo por España y transmitida al Nuevo Mundo mediante sus colonias.

Esto dividirá el panorama religioso europeo en dos, con mayor influencia protestante en los países nórdicos y anglos, y católica en el Sur mediterráneo. Esto traerá consecuencias particularmente fieras en los países contrarreformistas, de la mano de la Santa Inquisición de la Iglesia Católica.

Cambios filosóficos de la Edad moderna

Galileo Galilei aportó muchos avances a la ciencia contemporánea.

La Edad Moderna, y sobre todo el Renacimiento, centrarán en el hombre su perspectiva, que en tiempos medievales se centraba en Dios. El hombre pasará a ser la medida de todas las cosas, y mediante la recuperación y revalorización de las culturas de la antigüedad pagana, especialmente la tradición grecorromana, se dará impulso a la fe en la razón humana.

Surgen así el humanismo, el racionalismo y posteriormente la ilustración, doctrinas de pensamiento que darán un empuje enorme a las artes y en especial a las ciencias, que serán pródigas en descubrimientos, teorizaciones y fabricación de nuevos instrumentos, particularmente cuando no estén sometidas a la vigilancia inquisitorial en los países protestantes.

Destacan los aportes de Nicolás Copérnico, Galileo Galilei, Johannes Kepler, Isaac Newton y muchos otros más que sentaron las bases de la ciencia contemporánea.

Cambios artísticos de la Edad moderna

El arte de la Edad moderna buscaba reflejar la fe en el hombre recién encontrada.

Las artes tendrán en la Edad Moderna un enorme crecimiento que se expresará en numerosísimos movimientos estéticos, entre los que habrá posturas neoclásicas renacentistas, barrocos (sobre todo el hispano, influido por su nueva herencia mora) y rococó. Estos movimientos tendrán influencia sobre la arquitectura, teatro, pintura, literatura, música y escultura, rechazando las motivaciones medievales (el “gótico”) y apostando por la construcción de grandes obras que reflejaran la recién encontrada fe en el hombre.

La creación del continente latinoamericano, mediante la confluencia de las razas india, negra y blanca, además, brindará al mundo una cultura única, fruto del sincretismo y la mescolanza, que si bien inicialmente se dará bajo el yugo católico español, pronto tomará sus propios caminos y derivas.

Al arte perteneciente a este período se le conoce como Arte de la Edad Moderna, y no “Arte moderno”, término empleado para producciones artísticas posteriores.

Exploración naval de la Edad moderna

La repartición de continentes dio pie a un intercambio cultural, económico y racial.

La Era Moderna será la era de los grandes exploradores, como Colón, Vasco da Gama y Hernando de Magallanes, financiados por la corona de sus países. Esto será el preludio a un mundo cada vez menos ignoto, es decir, cada vez más conocido y registrado, con mayor desarrollo cartográfico y que sentará las bases para el colonialismo e Imperialismo europeo.

Los grandes reinos occidentales: Francia, Alemania, Inglaterra, España, Italia, Holanda y Bélgica, sobre todo, se repartirán los continentes Americano, Africano, Australiano y Asiático (menor) dando pie a un intercambio cultural, económico y racial cuyo ejemplo más claro es la incorporación de la raza africana al continente americano, en donde formará un componente vital de la constitución latinoamericana y del Caribe.

La paradoja de la Edad moderna

En medio de este auge del progreso, de la modernidad y sus valores iluminadores, se dieron también manifestaciones paradójicas de atraso y crueldad, como la persecución y quema de brujas en el norte europeo, mucho más violento que en el sur mediterráneo y las colonias americanas, que se suponían más atrasadas y bárbaras.

Muchas naciones y culturas se resistieron al influjo modernizador proveniente de Europa, cerrándose en torno a sí mismas con mayor o menor éxito, como es el caso de China o de Japón. Este último se mantuvo aislado y evitó las relaciones de dependencia colonial que eran consustanciales a la apertura al mercado mundial.

Otras naciones como la Rusia zarista, en cambio, vieron con buenos ojos la modernidad europea y se aproximaron a ella todo lo posible. Mucho después pagarían el precio por ello con la Revolución Rusa en el siglo XX.

¿Cómo citar?

Del francés mode, una moda es un uso o costumbre que está en boga en determinada región durante un cierto periodo. Se trata de una tendencia adoptada por una gran parte de la sociedad, generalmente asociada a la vestimenta.

La moda puede ser definida como un mecanismo que regula las elecciones de las personas ya que, por una especie de presión social, indica a la gente qué debe consumir, utilizar o hacer. La moda se convierte en un hábito repetitivo que identifica a un sujeto o a un grupo de individuos.

Puede reflejarse en ciertos objetos o aspectos visibles (ropa, peinados, etc.), pero también en modos de actuar y comportamientos (escuchar un estilo de música, acudir a un cierto restaurante, ir de vacaciones a determinado destino).

De esta manera, es frecuente que se empleen de manera habitual dos expresiones dentro del ámbito más coloquial. Así, por un lado, nos topamos con la locución verbal “estar de moda”, que se emplea para decir que un tipo de ropa, de peinado o de forma de actuar se ha impuesto en ese momento y se estila por mucha gente.

Por otro lado, frente a aquella locución se encontraría otra: “pasar de moda”. Con ella se intenta expresar todo lo contrario. Es decir, se transmite que cualquier prenda, un tipo de complemento o incluso un maquillaje o peinado ya han quedado totalmente obsoletos.

Por lo general las celebridades son quienes imponen una moda. Si una estrella de Hollywood se muestra en un evento con un vestido de color rosa, es probable que millones de mujeres quieran comprar y utilizar el mismo vestido. De esa manera se construye poco a poco la tendencia que se convierte en moda.

Entre los casos de famosas que más han influido en el resto de la población en cuanto a vestuario o peinados estarían Marilyn Monroe, Jacky Kennedy, Jennifer Aniston e incluso Madonna.

En el caso de los hombres, además de los actores y cantantes, también imponen mucho las modas los futbolistas, que se han convertido en auténticos iconos a los que imitar. Así, por ejemplo, es habitual que cuando deportistas de la talla de David Beckham o Cristiano Ronaldo se realizan un nuevo corte de pelo o comienzan a llevar un tipo de gafas de sol, muchos sean los caballeros que también deciden apostar por ese mismo estilismo.

No obstante, tampoco hay que olvidarse que, además de los personajes famosos, la moda está impuesta claramente por las publicaciones que giran en torno a ella. Así, en materia de vestuario habría que destacar revistas que cuentan con una gran relevancia a nivel internacional como sería el caso de “Vogue”, “Vanity Fair” o “Elle”.

La moda suele estar asociada a lo que tiene que ver con el diseño de ropa y la indumentaria. Es frecuente referirse a dicho sector como la industria de la moda, aún cuando son pocos los diseñadores capaces de imponer un estilo.

Pese a que la adscripción a una moda es voluntaria, las personas que prefieren no seguir dichos mandatos quedan, en cierta forma, apartados de la sociedad. Usar algo fuera de moda está mal visto y puede ser objeto de críticas o burlas.

Moda

Moda
Concepto: La moda (del francés, mode y éste del latín, modus, modo o medida) indica en su significado más amplio una elección o mejor dicho, un mecanismo regulador de elecciones, realizadas en función de unos criterios de gusto.
Prensa Moda en Cubadebate

Moda. Tendencias repetitivas, ya sea de ropa, accesorios, estilos de vida y maneras de comportarse, que marcan o modifican la conducta de una persona.

La moda en términos de ropa, se define como aquellas tendencias y géneros en masa que la gente adopta. La moda se refiere a las costumbres que marcan alguna época o lugar específicos, en especial aquellas relacionadas con el vestir o adornar.

Todas las personas tiene diferentes gustos de vestir, algunos usan ropa más reservada, otros más extrovertidos, más elegantes, etc., aunque siempre todo va a ir por épocas y dentro de cada época se van a deslindar diferentes tipos de modas como las antes mencionadas. Por ende, la moda es aquello, que se considera actual,lo que se está utilizando en un período determinado. Anteriormente, la moda, era un poco más estable, no cambiaba tan rápido. Hoy en día, la moda cambia de estación en estación y de año en año. La moda actual, no es perdurable.

Historia

Con respecto a la historia de la moda, los primeros vestigios de esta se pueden encontrar incluso en la prehistoria. Ya que los seres humanos, también se vestían. En un principio, utilizaban cueros de animales, para taparse. Además, los dientes y uñas de los animales, eran utilizados para formar collares, usados por hombres y mujeres.

Con el tiempo se utilizaron rompas más elaboradas y las mujeres comenzaron a pintarse la cara. Posteriormente, con la llegada de la primera gran civilización, la Sumeria, la moda cambia radicalmente. Asimismo, comienzan a construir casas y palacios para sus dioses; todo aquello, era adornado con gran afán.

Luego los Egipcios, vendrían a pulir todo aquello. Estas personas, eran bastante vanidosas. Por lo que cuidaban muchísimo su apariencia. Es más, hombres y mujeres, se afeitaban la cabeza, para solamente utilizar pelucas. Fueron personas, que utilizaban muchísimo las joyas. Asimismo, las pinturas para la cara. De igual manera, eran fanáticos de los perfumes.

Lo mismo ocurrió con los Griegos, quienes por lo general, utilizaban los chitones. Confecciones hechas con lana, las cuales llegaban hasta las rodillas en los hombres y hasta los talones en las mujeres.

Los romanos a su vez, utilizaban la famosa toga. La cual pasaba por un hombro y daba la vuelta por debajo del brazo. Hombres y mujeres la utilizaban. Así mismo, las mujeres se preocupaban bastante de sus cabellos. Por ende, eran asiduas a peinárselo y formar tocados bastantes elaborados.

Con el paso de los siglos, la moda, se fue poniendo cada vez más refinada. Por ejemplo, en la Edad Media, la ropa a utilizar por hombres y mujeres, era bastante más compleja, que la utilizada por las civilizaciones anteriormente mencionadas. De igual manera, las mujeres utilizaban más joyas y vestidos largos. Pocas zonas del cuerpo, quedaban a la vista de los hombres. Esta época, fue marcada por el recato y la condena frente a lo considerado como las malas costumbres.

De manera posterior, en el Siglo XVIII, la moda, era lo que vestía la clase alta del Viejo Continente, principalmente la francesa. Eran los Aristocráticos, quienes vestían a la moda o gusto francés. Por ende, tuvo que llegar la Revolución Industrial, para que los burgueses, pudieran vestir a la moda. Ya que las telas más finas, al igual que los perfumes y otros accesorios, eran solamente adquiridos hasta aquel entonces, por la aristocracia de Europa. Esto, debido al costo de los mismos.

A fines del Siglo XVIII, comienzan a aparecer las primeras revistas que se dedicaban a investigar y mostrar, todo aquello concerniente a la moda actual. Pero lo principal de la moda, es que esta refleja la cultura de un país o lugar, al igual que los cambios económicos que se suscitan en los mismos. La moda no es la misma en todas partes. Incluso el clima, es un factor poderoso, al momento de considerar lo que es la moda, en un lugar u otro dentro del globo.

Transcurso de la moda

Rostros de la moda en el tiempo

La moda comienza en el año 1900 con la llamada silueta S, debido al corsé que empujaba los pechos hacia arriba, estrechando la cintura y sus faldas ajustadas a la cadera ensanchándolas en forma de campana al llegar al suelo. En el mundo laboral se empieza a incorporar los trajes sastre y el corte con influencia masculina para las mujeres. Los vestidos eran largos, cubrían los zapatos, las plumas y los encajes hacían furor, destacando los grandes sombreros con infinidad de adornos y ornamentos. La moda prácticamente solo fue seguida por las clases altas alemanas.

En 1908, la silueta fue mucho más recta, sin marcar tanto la cintura. Radicalmente cambio la ropa interior; se dejó de usar el corsé a cambio del sujetador, las faldas se estrechaban tanto en su vuelo que casi no dejaban andar, los sombreros eran muy anchos, la silueta era un triángulo invertido, haciendo surgir el escote en V. Antes de la guerra se añade a la silueta una sobrefalda con más vuelo por la rodilla. Los sombreros se redujeron para comenzar a usar la ropa deportiva, en distintos deportes que se practicaban en la época.

En 1910, la silueta de la mujer se hizo completamente lisa por la parte superior, de forma que el look unisexo u andrógino se generaliza. Se elimina completamente la falda larga de la década anterior y la sobrefalda que se llevaba sola, pierde su vuelo. Usaban vestidos enteros con flecos y bolsitos pequeños. Se acortaron las prendas por encima del tobillo, y la década acaba con el corte de pelo “ETON”.

En 1920, la ropa comenzaba a ser mucho más práctica. Nuevamente vuelve a cambiar la silueta descendiendo la cintura a su posición anatómica, marcando el talle y ensanchando los hombros. Se popularizaba el traje de chaqueta para calle y se fiesta se elegían los vestidos con grandes escotes en la espalda así como abrigos largos con pieles. En esta década se destacan las faldas cortas. Desaparecen los sombreros y se vuelven a dejar crecer el pelo.

En 1930, esta es una década de guerra y eso perjudico a la moda. El look se militarizo y los tejidos se volvieron pobres, debido a esto las chicas se vestían con uniforme de ciudad, es decir, trajes de chaqueta. El largo se elevaba por debajo de las rodillas popularizando los pantys, aunque fueron escasos. Usaban los zapatos topolino, de corcho y los gorritos diminutos que eran muy sencillos o simplemente pañuelos a la cabeza.

En 1943, volvió el esplendor, triunfo el nuevo look de Cristian Dior. Otra vez se vuelve a forzar la silueta con una cintura estrecha y tomaron volúmenes sus hombros y pechos. Se aumentó el vuelo de sus faldas pero se mantenían por debajo de sus rodillas. Comenzó el culto por la belleza por que las mujeres estaban hartas del estilo masculino y es por eso que volvieron las curvas. Los zapatos se estilizaron haciéndolos mas puntiagudos, usaban abrigos de paño, bolsitos al codo y los más elegantes sombreros.

En 1950, esta década se destaca por la revolución. Se utilizaba ropa COMODA dando lugar a la ropa juvenil, dejando atrás el lujo Borges. Se había puesto de moda la ropa extravagante. Los estampados eran de mariposas y de flores. Las siluetas volvieron hacer más lisas y se comenzaron a imponer rápidamente por todo el mundo las minifaldas.

En 1960, en esta década los adolescentes se pudieron expresar libremente. Aquí surgió el concepto de la ropa diferente, original, divertida y extravagante. El cabello se usaba corto y con cortes geométricos. Tanto los hombres como las mujeres comenzaron a usar pantalones de campana y se impusieron las blusas de algodón.

En 1970, fue una década muy diversa, aquí se produjo un furor hacia lo RETRO. Las flores fueron el principal símbolo no solo en la ropa sino que también el pelo y representaban la ideología ilusoria que los guiaban a la llamada Revolución de las flores. Resaltaban los trajes y vestidos, que se lucieron con ajustados pantalones. El algodón fue remplazado por la lycra; usaban botas o zapatones de taco, tipo suecos.

En 1980, la moda trajo cambios muy positivos. El nuevo estilo se caracterizaba por el uso de ropa interior visible, ya sea sobre una remera, debajo de una remera transparente o tirantes de encaje visibles. Esta nueva moda fue altamente controversial ya que esto nunca se había visto en el pasado; esto fue sinónimo de liberación para las mujeres, ya que antiguamente usar la ropa interior así les daba aspecto de una mujer desarreglada. Gracias a esta tendencia, las mujeres de hoy pueden vestir remeras cómodas sin tener que preocuparse por las transparencias o los tirantes de los corpiños.

En 1991, en esta época se basaba en la variedad y no en una tendencia específica y duradera. Trataban de ponerse lo que te hiciera sentir más cómodo, sin darle mucha importancia a la opinión de los demás o a las tendencias, porque la gente había llegado a la conclusión de que no se estaban expresando con libertad. Se vestían con la remera de The Clash o podían dejarse el cabello suelto. La gran modificación de ellos fue la aparición de los piercings, tatuajes y pinturas de pelo.

En la actualidad la moda se ha asociando y cambiando según las distintas tribus urbanas. Ellos distinguen la ropa según las marcas exclusivas, es decir, por llevar determinado logo o símbolo estampado, por algún accesorio o por vestirse de distintos colores claro. Los hombres tanto como las mujeres adoptan el chándal para todo tipo de trabajo u ocasión. Las mujeres usan suecos o sandalias. Se volvió a los 80, esta de moda el estampado floreado. Aceptando así los shorts, polleras, y pantalones tiro alto. Se usan también las cosas cortas, como por ejemplo minifaldas. También de ultima moda salio las remeras cortas y abuchonadas, dejando ver la panza al levantar los brazos. Mas que nada la usan las jóvenes para ir a bailar. Se implemento el jean claro. Como chaquetas de jean y pantalones jeans rotos y deshilachados. Se dejo de usar la zapatilla en la mujer. Las carteras son pequeñas y si es con flecos mejor. Se usa muchísimo la calza con remeras largas. Y el color que más se usa en este verano es el zuela. Los hombres implementan el escote en V junto con pantalones chupines y zapatillas de marca. Los pantalones blancos en los hombres son sensación, tanto como las camisas abiertas con una remera debajo y arremangadas. Se usa la remera adentro de la parte de la hebilla del cinturón y lo demás afuera, mostrando así una moda rebelde. También es muy normal que al hombre se le vea la tira de arriba de los boxer.

Pilares de la moda

La moda se basa en 5 elementos básicos que han perdurado a través de los siglos: el color, la forma, la caída, la textura y el equilibrio de las prendas. ¿Cómo embellecer la silueta?, haciendo buen uso de la combinación de estos cinco elementos teniendo en cuenta los rasgos físicos de las personas. Los creadores de la moda

En realidad la moda la puede crear cualquiera, pero los medios de comunicación lo tienen más fácil, porque la gente tiende a desconectar el cerebro cuando les presta atención. Esto hace que su capacidad de influencia sea mucho mayor, y gracias a ello, y a la publicidad, han sido siempre los creadores por excelencia de las modas.

¿Cómo se crea una moda?

Esto es muy fácil. Supongamos que un directivo de una gran cadena televisiva ve que todo el mundo se burla de su hijo porque se le caen los pantalones vaqueros hasta el punto de que todos ven la marcar de su ropa interior. Entonces llama a su amigo, gran directivo de una marca de pantalones, y le ofrece minutos de publicidad a mitad de precio si le hace un favor. El otro, por supuesto, acepta de inmediato.

Días después, todos los programas se ven inundados de anuncios de vaqueros de «talle bajo», que dejan al descubierto el elástico de la ropa interior. Todo ello llevado por modelos atractivos, modernos, y en un entorno sugerente, rebelde, con rayos y truenos, música agresiva y caras de interesante. Al día siguiente todos los adolescentes van en masa a comprar dichos vaqueros, y dos días después todos los llevan. Lamentablemente, para ese entonces el hijo del directivo de televisión ya se habrá puesto un cinturón para mantener arriba sus propios pantalones, así que volverá a ser un marginado que no va a la moda. Su padre, por supuesto, volverá a llamar al fabricante de pantalones, y así se irá creando otra moda.

Los creadores de imagen

Durante cientos de años fueron los monarcas y los nobles los que marcaron las pautas de la moda. En el Siglo XVII, Luis XIII, rey de Francia, decidió ocultar su calvicie con una peluca. Al poco tiempo, los nobles europeos comenzaron a afeitarse la cabeza y seguir su ejemplo, imponiendo un estilo que duró más de un centuria.

En el Siglo XIX, las revistas femeninas comenzaron a promocionar las nuevas tendencias e incluso a ofrecer patrones económicos para que las mujeres pudieran confeccionarse su propia ropa. Con la llegada del Siglo XX y la popularidad del cine y la televisión, las estrellas de la pantalla se convirtieron en ídolos internacionales y empezaron a imponer la moda. Lo mismo sucedió con los músicos famosos, los cuales pusieron en boga estilos radicales que la juventud no tardó en imitar. Hoy día, la situación apenas ha cambiado. Los anunciantes se valen eficazmente de desfiles de modelos, atractivas revistas de papel satinado, carteleras, escaparates y anuncios televisivos para crear una demanda de prendas nuevas.

Moda: un estilo de vida

La moda para muchos puede ser un estilo de vida como para los diseñadores y los modelos. Los estilos y tendencias deben ir de acuerdo con la persona que ocupa determinada prenda; las personas se tienen que ubicar en su edad, trabajo y/o gusto por la moda, para que alguien se pueda ver moderno, se tiene que ver bien no sólo es traer ropa de la tendencia que llegó al mercado si no tiene que buscar que vaya con su carácter, fisonomía, edad, pero sobre todo se tiene que sentir bien consigo mismo/a para que en realidad comunique esa moda que le atrae. Para ello es importante conocer que existen diferentes tipos de cuerpo, y cada uno necesita algo específico para resaltar sus mejores atributos y esconder sus pequeños defectos.

Tendencia De la Moda

La tendencia de la Moda es fijada generalmente por las casas principales del diseño como Chanel, Dior cristiano, Dolce y Gabbana, Fendi, Gucci y Louis Vuitton,también patrocina la Ferrarí, actualmente una de las que mas a patrocinado las modas en la actualidad. Los estilos sofisticados del vestido de la Moda por el plomo parisiense e italiano de la casa de la Moda el couture del haute del mundo.

Moda del hombre

Un hombre en el mundo de la Moda tiene mucho ir para él. Un hombre en la ropa de la Moda puede elegir de una amplia gama de la ropa de la Moda de los hombres, extendiéndose de cortocircuitos, de cargos, de pantalones vaqueros y de juegos adaptados. Cuando Levi-Strauss revolucionó los pantalones vaqueros, él no habría pensado que continuarían gobernando el mundo de la Moda del hombre incluso en el nuevo milenio. Un hombre puede elegir de la Moda en desgaste corporativo tan bien como desgaste de la Moda del verano. La ropa de la Moda del hombre puede también extender a los zapatos de la Moda, al accesorio de la Moda como las gafas de sol, a los bolsos, a las correas y al desgaste de la nadada del hombre.

Moda de la mujer

La moda y la mujer

La ropa de la Moda de las mujeres forma la parte principal de la Moda que diseña industria. La Moda de la mujer extiende al desgaste formal, al desgaste del salón, a la ropa interior y al desgaste de la nadada de la Moda. ¿Puede usted discutir la Moda de las mujeres sin mencionar artículos del accesorio de la Moda? La Seda, el Lino, las Lanas, el Tweed, el Algodón y otras mezclas sintéticas se utilizan en la ropa de la Moda de las mujeres. Dé el bordado, botones antiguos y la ayuda elegante del corte agrega los detalles interesantes al producto de la Moda de las mujeres. Los pasteles bonitos con, sequined, encantador tan bien como el siempre-populares poco vestido negro son artículos esenciales en una mujer la Moda y estilo. Los necklines interesantes, las telas bonitas y el patrón total contribuyen a las declaraciones de la Moda de las mujeres. Un vestido de la Moda es de hecho un pedazo de arte. Una mujer con la Moda y gusto comprará a diseñador – vestido inspirado de la Moda o escogerá las etiquetas de la Moda de las mujeres del estante.

Galería

Durante el siglo XX el mundo cambió por completo. Y la moda no fue ninguna excepción y evolucionó a la misma velocidad que lo hacía la sociedad e incluso en algunos aspectos fue capaz de adelantarse a esos cambios. Está claro que la moda no empezó en 1900 pero hacer un repaso de las 10 décadas del siglo XX puede dar una visión bastante aproximada de las tendencias que tarde o temprano llegarán o de las que acabamos de abandonar.

En 1900 en la Exposición Universal de París, se crea el llamado Pavillon de l’Elégance, en la que seleccionados por Jeanne Paquin, la creadora de los famosísimos vestidos imperio y del abrigo quimono y cuya carrera se vio ensombrecida por el hecho de ser mujer, presentan sus prendas los más importantes modistos de la época entre los que se encuentran Doucet, del que hoy por hoy sus vestidos no son recordados pero su nombre nunca se olvidará porque fue el descubridor de los diseñadores que cambiaron la moda de estos años: Paul Poiret y Madeleine Vionnet, y Worth, un inglés que revolucionó el mundo de la moda al firmar sus prendas como hacían los pintores, y para el que se creó el término de «Alta Costura» para designar el lujo y detalle de sus modelos.

Estos son los años de la Belle Epoque, de la silueta en S que se conseguía con rígidos corsés que estrechaban la cintura al tiempo que destacaban pechos y caderas, y que destacaban especialmente con faldas hasta el suelo que se ensanchaban creando una silueta sirena.

Pero la verdadera revolución de la esta década es el abandono del corsé, lo que liberaría a la mujer cambiando por completo su relación con su propio cuerpo y con la moda.

Paul Poiret

El hombre que liberó a la mujer del corsé aprendió el oficio de los dos grandes de la época, Doucet (dicen que fue despedido de esta casa por un comentario ofensivo a Sarah Bernhardt) y Worth, pero fue también un visionario al darse cuenta de que una «it girl» es la mejor publicidad que un diseñador puede tener, y la actriz Réjane, hoy olvidada, fue su mejor baza junto con el vestido «La Vague», entallado en el pecho y recto hasta los pies, que favorecía al tipo de mujer que a él le gustaba: delgada como su mujer Denise.

También fue el impulsor de las medias transparentes que creaban la ilusión de unas piernas desnudas, algo revolucionario para la moral de la época.

Pero su decadencia comenzó cuando tuvo que luchar en la I Guerra Mundial y al volver del frente no supo adaptarse a lo que deseaban las mujeres del momento, lo que le llevó a la ruina en pocos años.

Mariano Fortuny

Muchos en la época no lo consideraban un auténtico diseñador. Ni él mismo se consideraba como tal. Hoy, en el que cualquier cantante con dos canciones en el top 10 o una actriz con ínfulas de Coco Chanel recibe ese apelativo, es de justicia considerarlo uno de los grandes.

Y es que el granadino Fortuny es el inventor del vestido que marcó la década: el Delfos. Creado en 1907 y patentado en 1909, se inspira en chitones griegos, y de una sencillez extrema, la tela plisada cae desde los hombros hasta los pies sin costuras ni rellenos de ningún tipo. Y por supuesto sin corsé.

Su otra prenda mítica es el chal Knossos, una pieza de seda plisada con un método secreto que a día de hoy no se ha conseguido descifrar.

Jeanne Lanvin

La historia de Jeanne Lanvin es la típica de la época: primero chica de los recados, luego costurera, después modista y con 18 monta su propia sombrerería. Sí, con 18. Porque empieza con tan solo 13 años. Pero no fue hasta que tuvo a su hija Margarite cuando su carrera dio un vuelco al empezar a diseñar para niñas en 1903 y cambiar la paleta de colores habitual por una mucho más alegre, entre los que destaca el azul Lanvin. El éxito es arrollador y le lleva a crear una línea para mujer en 1909 y algo completamente revolucionario para la época: una línea joven, pero siempre manteniendo un estilo muy femenino.

También fue la primera casa, en 1926, en crear una línea específica para hombre.

Su prenda estrella serán los llamados «Robes de Style» vestidos hasta los tobillos en tejidos vaporosos que se ajustaban a la parte superior del cuerpo, prenda que sigue siendo la marca de la casa. Y es que tras pasar por muchas vicisitudes, Lanvin es la única marca de las nombradas en el post que sobrevive. Y es que 100 años son muchos años.

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