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Infidelidad emocional femenina

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Entender como superar una infidelidad emocional no es cosa fácil, ya que la piedra angular de una relación exitosa es la confianza, y una traición puede hacer zozobrar la sensación de seguridad de tu pareja en muy poco tiempo.

Es clave que reconozcas que tienes una infidelidad emocional, porque sientes una conexión profunda que es más que una amistad por otra persona, además de una química sexual. De ahí que hayas mantenido en secreto la relación a tu compañero o compañera.

Si bien es cierto que puedes sentir enojo, decepción y tristeza cuando descubriste el nivel que había tomado tu desengaño, y que es inaceptable; enfrentar honestamente tus problemas es la mejor manera de fomentar nuevamente la confianza, la intimidad y superar una infidelidad psicológica.

👌 6 Trucos para superar una infidelidad emocional

Aunque los medios tienden a retratar la traición como un mero asunto físico, lo cierto es que un asunto emocional puede tener el mismo impacto dañino en ti y tu esposo o esposa. Si tu idea es recuperar tu relación y la confianza, aplica estos poderosos tips para lograrlo.

1- Debes poner fin a tu aventura emocional

Deja de pasar tiempo con la persona con la que estás teniendo la aventura emocional. Esto puede ser un desafío si trabajan juntos o comparten el mismo círculo social, pero es un paso crucial.

Para reconstruir el amor con tu pareja, debes concentrarte en restaurar el amor, la confianza y la intimidad con él o ella. Esto es imposible si siempre tienes un pie fuera de la puerta.

2- Debes decirle a la persona con quien estás teniendo la infidelidad que debes terminar

Si necesitas hacerlo en persona, está bien siempre y cuando lo hagas rápido y no ofrezcas falsas esperanzas sobre la posibilidad de reanudar tu conexión.

3- Debes comentarle a tu pareja sobre esta relación y tu intención de dejar de ver a la persona con quien estás teniendo esa aventura

Este no es el momento de ser tímido o tímida, lo mejor es estar completamente vulnerable y contar toda la verdad, incluidas las razones que te llevaron a tomar la decisión del adulterio.

Explícale que te llevo a la infidelidad emocional femenina: la soledad, la falta de intimidad, la cero comunicación o quizás las necesidades emocionales no satisfechas.

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4- Trabaja en satisfacer cualquier necesidad emocional que sacie tu amante

Haz un inventario de todas las cosas que te gustan de él o ella para que puedas trabajar en satisfacer estas necesidades en otro lugar… pero con tú pareja.

Estas cualidades pueden incluir un buen oyente, amante de la diversión, comprensión o una buena relación en la cama. Independientemente sea una infidelidad emocional en hombres o mujeres al final del día siempre se desea lo mismo, sentirse queridos, valorados y respetados.

5- Fomenta la admiración y la amistad con tu pareja

Hay evidencia reciente que indica que las relaciones felices y duraderas van más allá que un certificado de matrimonio, y que el ingrediente secreto es la amistad.

Busca las cualidades que admiras en tu cónyuge y recuerda estas admirables cualidades con regularidad para que sientas realmente que lo admiras. Esta sensación brinda satisfacción y agrado.

Es una excelente forma de ganar el cariño que perdiste por la trampa cometida.

6- Invierte en tu matrimonio

La mejor manera de evitar una aventura emocional es invertir en tu matrimonio. Es una ecuación física simple: no puedes construir y nutrir una verdadera relación si estás extendiendo la intimidad a demasiados lugares.

Una aventura trata más de romper la confianza que de tener relaciones sexuales. El mejor reconciliador en tu matrimonio deben ser esos pequeños actos de bondad que puedes hacer por tu pareja.

Porque para la mayoría de los cónyuges, la palabra lo siento, no funciona. Esto debes remplazarlo por cenas especiales, limpieza de inodoros, oído atento, pequeños regalos cuando meno lo espera o simplemente un gesto espontáneo de amor.

💍 Infidelidad emocional en el matrimonio

Aunque suene un poco extraño que mantengas una relación algo emocional quizás no es tanto el problema. El problema está en zafarse de una persona que te escucha, te entiende, por la que hay integridad, te hace sentir que vales, que te entiende y te hace sentir especial.

Con la tendencia creciente de comunicación es fácil involucrarse en una infidelidad por Whatsapp, por Facebook, email, o Instagram. Los asuntos emocionales están más desenfrenados que nunca.

Incluso si no has cruzado la línea en una aventura física, este tipo de relación sigue siendo tan desafiante como la carnal, a veces más. Tiene el ingrediente necesario para lograr disolver cualquier relación de pareja.

A decir verdad, involucrarse en una infidelidad emocional puede poner en riesgo tu relación íntima o matrimonial. La investigación muestra que la mayoría de los matrimonios no sobreviven a grandes traiciones o incluso a una serie de pequeños engaños.

Sin embargo, buscar la manera de como recuperarse de una infidelidad es un excelente síntoma si quieres recuperar tu relación o matrimonio.

Encuentra formas saludables de ser vulnerable, expresar tus pensamientos y sentimientos, y se honesto con tu pareja. Estas serán siempre las mejores formas de construir una relación de confianza.

La vulnerabilidad es el pegamento que mantiene una relación a lo largo del tiempo.

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por Andrea Bouchot

Cuando pensás en una infidelidad, tu mente automáticamente te hace pensar en sexo. Pero con la popularidad de las aplicaciones de citas, Snapchat y la comunicación constante al alcance de nuestras manos, los expertos de Very Well Mind afirman que los amoríos emocionales cada vez son más comunes.

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Hoy en día existe una gran oportunidad de ejecutar y planear todo tipo de infidelidades. Y aunque por mucho tiempo pensaste que el engaño sexual es el más doloroso… no te imaginas lo que un engaño emocional puede hacer para ambas partes.

Una infidelidad se define como una traición percibida de naturaleza sexual o erótica. No necesitan tocarse o tener relaciones en lo absoluto. “Erótico” y “sexual” son términos amplios, y algunas veces, una conexión sólo de emociones puede cruzar la línea de “sólo amigos” a algo más.

¿Qué es un engaño emocional?
Tener un amorío emocional quiere decir que diriges tu energía sexual y emocional a una persona que no es tu pareja, según Psychology Today. Es posible que tengas más ganas de mensajearte con tu mejor amigo, que con tu novio. O en lugar de hacer planes con éste, pasas mucho tiempo con tu amigo, quejándote de tu relación.

Por supuesto, para que esta conducta se considere como “infidelidad,” debe haber un sentido de traición con tonos íntimos, emocionales, eróticos o sexuales.

La diferencia entre la amistad platónica y el amorío emocional generalmente involucra tres elementos: secreto, compartir intimidad y química sexual.

La primera etapa casi siempre es amistad. Muchas personas tienen amistades fuera de sus relaciones, se sienten atraídas hacia otras personas e incluso coquetean con ellas de manera saludable. Sin embargo, con un engaño emocional, siempre sabes que hay atracción entre ambos y que eventualmente podría llegar a algo más (en algún momento)

Así de fácil: Si es algo que NO haces frente a tu novio, o que no le cuentas, es señal de que estás tambaleándote en la línea de una infidelidad.

¿Cuáles son las señales?
¿Crees que los pensamientos de tu pareja están en alguien más? Con el tiempo, el engaño emocional elimina la profunda conexión que alguna vez compartieron. Después de todo, un asunto emocional encierra toda la energía de alguien, dejando MUY poco para la pareja principal.

Habla mucho de otra persona
A veces, las personas tienen amoríos emocionales para buscar la atención de su pareja principal. De hecho, tu pareja posiblemente ya te dijo de su romance en algún momento u otro. ¿Acaso no escuchas lo mucho que habla de su compañera de trabajo? Tal vez está tratando de tomar tu atención.

Tu relación no se siente viva
Antes se mandaban mensajes todos los días, ahora es difícil que conteste una llamada tuya. Están acostados en la misma cama, cada quien poniendo atención a su respectivo celular, pero “sabes” que algo ando mal.

En un amorío emocional, se redirigen las emociones, energía y acciones hacia alguien más. Obviamente vas a notarlo. Tal vez no pase por tu mente que te está engañando, pero sí sientes que algo está pasando.

Sentís que te miente
Extrañamente no llegó hasta la madrugada cuando te dijo que cenaría contigo. Le presta más atención a su celular que antes. Te da explicaciones, pero no puedes evitar la sospecha. Los verdaderos secretos son una gran señal de una infidelidad. Son la prueba de que su mente, energía y sentimientos están en otro lado, lejos de ti.

Una parte de ti sospechará. Y la otra no querrá creerlo, pero sigue tu instinto. Una mujer “sabe” cuando ya no la quieren.

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Infidelidad emocional

Antes de comenzar a hablar de infidelidad emocional, primero voy a recordar qué es una pareja y cómo, desde el concepto de pareja, se entiende lo que es una infidelidad emocional.

¿Qué es una pareja?

“La pareja es un sistema interaccional, compuesto por dos personas que deciden constituir algún tipo de vinculación afectiva y relacional, que poseen particularidades y complejidades exclusivas. La pareja posee un sentido, cumple un rol para los miembros y se basa en objetivos. Para que se mantenga el sentido o la esencia de la díada la pareja debe aprender a formar su propia identidad” (Caillé)

“Una pareja es una relación significativa, consensuada, con estabilidad en el tiempo, y con un objetivo, el matrimonio; aunque existen parejas humanas que no coinciden con los límites que aquél impone”, afirma Caillé.

¿Qué es una infidelidad?

La infidelidad es el acto de traicionar, de romper el compromiso, de deslealtad hacia la pareja. Implica no solo un acto sexual sino también un acto de corte emocional, que puede o no estar ligado a un acto sexual.

Cuando ocurre una infidelidad siempre trae un mensaje de la dinámica relacional de la pareja, posiblemente, deteriorada.

La infidelidad sexual implica un involucramiento sexual fuera de la relación.

La infidelidad emocional es definida como cualquier vínculo que se produce a través del sentimiento o pensamiento, aunque no se llegue a consumar un contacto íntimo.

En la infidelidad emocional, uno de los miembros de la pareja emplea tiempo y atención en dar expresiones de afecto y cuidado a un tercero, que no es con quien forma su relación de pareja. Se produce una conexión con un tercero que le satisface emocionalmente. De repente, uno siente que con otra persona (el tercero) comparte más intimidades (historias, apoyo emocional, palabras cariñosas, atenciones, fantasías, pensamientos, ilusiones, etc.), que con su pareja con la que quizás ya no tiene nada que compartir.

¿Por qué ocurren las infidelidades emocionales?

Las infidelidades emocionales están creciendo. Cada vez hay más parejas que vienen a consulta por este motivo. La principal razón por la que ocurren las infidelidades es la distancia emocional, no la insatisfacción sexual. Cuando no hay conexión emocional, cuando no hay cercanía y deseas evadirte de la relación que, en ocasiones, puede tornarse un tanto rutinaria, (aunque sin la idea ni decisión de terminar con la pareja), uno de los miembros de la pareja busca un entretenimiento, una motivación que no tiene con su pareja.

La infidelidad puede, en ocasiones, ser indicador del cansancio que genera en uno de los miembros una situación particular vivida en la interacción, de la cual se quiere escapar; pero se tiene miedo a confrontar y provocar, posiblemente, una ruptura definitiva. En otras, será el indicador de que se esté dando un proceso de individuación por alguna de las partes.

El miembro infiel suele decirse: “nada está ocurriendo”, “no hay peligro, porque ni beso, ni toco, ni tengo sexo”. Es muy común que la persona emocionalmente infiel se escude en el argumento de que sus acciones no implican que esté haciendo algo incorrecto. Suelen comenzar a tener conciencia de lo que han hecho cuando el otro miembro de la pareja les reclama por dicho acto.

¿Cuáles son las consecuencias de la infidelidad en la pareja?

Las consecuencias de la infidelidad siempre son para los dos miembros de la pareja, aunque de manera diferente.

Para el miembro “engañado”, una infidelidad suele suponer un golpe, un daño, un “trauma emocional” que le puede generar angustia, ira, depresión, rabia, sentimientos de infravaloración o sentimientos de comparación con el tercero.

Para el miembro “infiel” suele implicar sentimientos de miedo, culpa; puede ser que asuman toda la responsabilidad o que no se hagan cargo de ella, apoyándose en que la pareja no estaba bien.

Después de una infidelidad se desata una crisis en la pareja; en muchos casos, dicha crisis ya había comenzado antes de la infidelidad, pero los miembros de la pareja no eran conscientes de la misma. Las crisis son positivas, ya que siempre son dinamizadoras de cambio; nos dan la oportunidad de acabar con lo viejo (lo que no nos sirve, no nos gusta, nos genera insatisfacción, etc.) y abrirnos a lo nuevo. Es sanador para la pareja reconocerse con problemas y centrarse en resolverlos, intentando llevar a un mejor entendimiento sobre temas, que quizás, no habían sido discutidos hasta ese momento.

¿Cuándo es necesario acudir a terapia de pareja después de una infidelidad emocional?

Hay parejas que hablan mucho y que, a pesar de ello, no llegan a sentirse bien; les cuesta recuperar la confianza, que es lo más afectado después de una infidelidad. Quizás, uno de los motivos es que hablan sobre datos, por qués, hechos, y no hablan de sus emociones, de cómo se sienten en la pareja, y de lo que les ha llevado a la situación en la que se encuentran.

El momento de buscar terapia de pareja es cuando deciden que quieren seguir juntos, y necesitan hacer un cambio; limpiar la herida que ha dejado la infidelidad, poder asumir las responsabilidad de ambos miembros en dicha situación, y crear momentos para reconectar. Es decir, que la infidelidad no sea una traba sino un objetivo a superar y del cual aprender y enriquecerse como pareja.

Hay parejas que deciden no seguir juntas, en ese caso, es saludable tener un espacio terapéutico para poder despedirse, y cerrar la pareja de una manera positiva, agradeciendo lo que sí hubo; que suele olvidarse después de un episodio de infidelidad.

Dos aspectos son esenciales para poder seguir en la vida en pareja: reparar el daño producido y reconstruir la confianza.

¿Qué es la infidelidad emocional?

La infidelidad emocional es cuando un miembro de la pareja engaña con otra persona de forma afectiva. Es decir, en la infidelidad afectiva no existe un acercamiento físico o sexual pero sí se comparte con una tercera persona emociones y sentimientos.

Si bien es cierto que cada pareja tiene sus propias reglas y límites (siempre y cuando no incluyan el maltrato o la manipulación), la infidelidad suele ser uno de los principales motivos de desengaño, traición e incluso ruptura en las relaciones. Y cuando hablamos de infidelidad casi siempre lo atribuimos al contacto sexual con una persona ajena a la pareja pero pocas veces pensamos en la infidelidad afectiva como otro factor. De hecho, para muchas personas la entendida como traición afectiva no es considerada infidelidad mientras que para otras esta llega a ser mucho más importante, dolorosa y definitiva que las relaciones sexuales al margen de la pareja. En este artículo explicamos qué se considera este tipo de engaño afectivo, las formas en las que se puede desarrollar, sus posibles causas y cómo superar una infidelidad emocional.

Qué se considera infidelidad emocional

Infidelidad emocional se considera cuando uno de los dos miembros de la pareja establece una relación de intimidad e intercambio de sentimientos y emociones con otra persona que van más allá de una amistad. Para que sea considerada como tal, deben romperse ciertas normas explícitas o implícitas acordadas entre la pareja, tanto en el plano de la comunicación como el de la confianza y la exclusividad. Para que exista infidelidad, esta tiene que suponer la ruptura de un pacto tácito de los mínimos no negociables de la pareja.

Esta “aventura” emocional implica que la persona sienta que de una u otra forma está traicionando el vínculo con su pareja. Y esto se puede dar de diferentes formas.

  • Establecer una conexión especial con otra persona mucho más que una simple amistad ya sea de forma virtual o conociéndola físicamente.
  • Tener la necesidad de invertir energía, ilusión y tiempo para ver o hablar con esa tercera persona.
  • Empezar a experimentar sentimientos románticos.
  • También se considera infidelidad emocional cuando uno desea compartir más experiencias especiales con esa persona que con su pareja.
  • Llegarse a enamorar de otra persona sin que haya habido contacto íntimo.

En algunos casos, la infidelidad emocional puede entenderse como un mero entretenimiento, un aumento de autoestima y ego y ganas de compartir pero en otros puede ser el primer paso que acabe desembocando en una infidelidad sexual. Y es que, ambos tipos de infidelidad no tienen por qué estar relacionados. Se puede ser infiel sexualmente y no afectivamente y al revés. No obstante, la infidelidad afectiva puede llevar a tener mayor necesidad de estar íntimamente con la otra persona.

Infidelidad emocional e infidelidad sexual

Pero, ¿qué es más importante la infidelidad emocional o la infidelidad sexual? La respuesta a esta pregunta dependerá de los acuerdos a los que haya llegado la pareja así como de la situación y momento en el que se encuentre la relación. Como ya hemos comentado, cada pareja es un mundo y cada persona da valor o no a la fidelidad y afronta este tipo de asuntos de diferente forma. Por ello, es difícil establecer valoraciones al respecto aunque podemos remitirnos a lo que dicen los estudios sobre infidelidad.

Un estudio sobre infidelidad realizado por el Dr. David Frederick de la Universidad Chapman y Melissa Fales de UCLA a cerca de 64.000 adultos estadounidenses muestra la relevancia de estos dos tipos de infidelidades en base a si son hombres o mujeres quienes la padecen. Así, el estudio revela que a los hombres heterosexuales les molesta más la infidelidad sexual que la infidelidad emocional (en un 54% frente al 35% de las mujeres) mientras que a las mujeres heterosexuales les preocupa más que su pareja se sienta atraído afectivamente por otra mujer.

«Los hombres heterosexuales realmente se destacan de todos los demás grupos: eran los únicos que tenían más probabilidades de estar más molestos por la infidelidad sexual que por la infidelidad emocional.»

De este modo, el Dr. Frederick atribuye estas diferencias a la concepción sociocultural tradicional de los roles de ambos miembros en la relación.

Formas de infidelidad afectiva

Una vez establecidas la diferencias, veamos cómo suele ser una infidelidad afectiva. Para considerar si se está teniendo una traición emocional no es necesario conocer a la tercera persona físicamente. Como es lógico, esa persona que ha despertado sentimientos puede ser del entorno cercano, un compañero/a de trabajo o alguien que se ve habitualmente.

No obstante, las formas de infidelidad afectiva más comunes actualmente es el contacto virtual, mediante whatsapp, relación íntima en redes sociales o en páginas de contacto. Y es allí donde la relación de infidelidad emocional se va fraguando y creciendo en secreto más allá de la amistad. Generalmente, muchas personas quitan importancia a este hecho, pero cuando la comunicación es constante y se rebasan ciertos límites, el terreno comienza a ser peligroso para la relación. La escritora Sheri Meyer explica las infidelidades virtuales así en su libro Chatting or cheating:

“Antes los asuntos solo ocurrían en el trabajo, fuera de la ciudad o fuera de casa. Pero con la llegada de los móviles, Internet y las redes sociales, es más fácil que nunca conectarse con cualquier persona, en cualquier momento, desde la comodidad de su sala de estar. Las sustancias químicas del cerebro liberadas por simples coqueteos pueden ser tan adictivas como las drogas, y las personas que nunca pensaron que alguna vez traicionarían a su pareja pueden deslizarse sin saberlo por la pendiente resbaladiza del sexo emocional y las trampas.”

Cómo reaccionar ante la traición

Pero, ¿cómo reaccionar a la traición? Cuando se mete la infidelidad en medio de una relación, ya sea una infidelidad sexual, la presencia de un/a amante o una infidelidad emocional, llega la decepción, la traición, la rabia y, por encima de todo, la desconfianza. ¿Cómo reaccionarías tú? Dependiendo de la personalidad y el tipo de infidelidad hay varias opciones.

  1. Buscar un culpable. Así es como reaccionan a la traición las personas más inseguras, que necesitan analizar punto por punto la relación y apenarse de lo que pudieron hacer para que no llegara este punto.
  2. Querer venganza. Generalmente, así se comportan las personas rencorosas, que responden al dolor con más dolor.
  3. Perdonar. Las personas prácticas suelen valorar la opción de perdonar y ver cómo solucionar la situación para poder seguir adelante si ambos quieren continuar juntos.
  4. Dar la relación por terminada. Hay algunas personas que la infidelidad choca frontalmente con sus valores y la concepción que tienen de la pareja. No son capaces de superar un traición emocional y deciden poner punto y final cuando esta sucede.

Causas del engaño afectivo

Las causas del engaño afectivo o infidelidad emocional son de lo más variadas. Como en muchos problemas de pareja, la principal causa es la falta de comunicación. No hablar sobre los puntos de desencuentro, sobre cómo nos sentimos, lo que nos falta o echamos de menos en nuestra pareja puede llevarnos a buscar hacerlo con otra persona que nos pueda llenar ese vacío que notamos. Además, esta ausencia de comunicación da lugar a otros conflictos sin resolver que pueden ser los siguientes:

  • Falta de cariño y afectividad. Si cada uno está muy centrado en su propia vida particular, en el trabajo o en otras aficiones y no hay momentos para el romanticismo o si en el día a día no hay muestras de cariño y comprensión, la persona puede necesitar encontrar estos afectos en el exterior.
  • Monotonía. Tras varios años de relación, esta puede caer en la monotonía y que la rutina les lleve a una especie de stand by casi sin ser conscientes de ello. Este motivo puede ser la causa de un engaño afectivo con el que se busque emociones nuevas que no se encuentran en la propia pareja.
  • Insatisfacción. Si hay insatisfacción sexual o uno de los miembros siente que no comparte gustos, aficiones o cualquier otra forma de ocio puede llevar a cabo estos contactos emocionales con personas que sí lo hagan y con las que sienta esa conexión o esa pasión que le falta con su pareja presente.

Cuando uno vive en una relación sana con una buena comunicación, empatía, comprensión y amor, es difícil que haya causas de la infidelidad ya que juntos pondrán los sentimientos sobre la mesa y encontrarán la forma de tomar medidas si alguno de los dos no está satisfecho. Pero cuando algunos de los pilares flaquea y no se es capaz de verlo, es más probable que aparezca la infidelidad emocional.

Señales que indican traición emocional

Aunque es muy difícil de detectar y lo mejor es establecer una buena comunicación, hay algunas señales que indican que se está sufriendo infidelidad emocional. Lógicamente, estas señales no tienen por qué significar nada pero quizás puedan orientarnos a intentar averiguar qué está pasando o si necesitamos mejorar nuestra forma de expresarnos y hablar para evolucionar en la relación.

Por un lado, si de un tiempo a esta parte nuestra pareja está emocionalmente distante, le cuesta exteriorizar sus sentimientos o muestra poco interés en los temas de relación, es probable que algo esté ocurriendo. Por otro lado, si ha ampliado su círculo de amistades y entre ellas hay alguna persona especial con la que comparte más tiempo que contigo quizás esté estableciendo un contacto especial con ella. Finalmente, si se intuye que empieza a haber secretos en la pareja, un cambio de actitud respecto a los teléfonos móviles, el ordenador y las redes sociales o alteraciones destacadas en las rutinas diarias sin motivo aparente podría ser señal de que algo ha cambiado.

Volvemos a insistir que ninguna de estas opciones es señal inequívoca de infidelidad afectiva. No obstante, ante cualquier cambio siempre es mejor hablarlo para encontrar un equilibrio en la relación. Además, también hay que destacar que en una pareja sana es necesario tener amistades y hacer actividades por separado e incluso puede ser saludable no compartirlo todo, y no significa que haya infidelidad ni que la vaya a haber en el futuro.

Cómo superar una infidelidad emocional

Cualquier infidelidad es dolorosa y suele ser un punto de inflexión en la relación y ¿cómo superar una infidelidad emocional? Muchas parejas deciden romper tras todas estas emociones pero en muchas otras la persona afectada decide perdonar y apuesta por superar las adversidades para construir una relación mejor. En este caso, queda trabajo por hacer para volver a conquistar la paz con uno mismo y crear los pilares de una relación duradera y con buenas perspectivas de futuro.

En la infidelidad emocional, aunque no haya habido relaciones sexuales, se une la idea de la ausencia de amor, que puede plantear muchas dudas y una crisis profunda a la hora de seguir juntos. ¿Qué hacer para sobrepasarla? Estos son los puntos a seguir para superar una infidelidad emocional y recuperar la confianza y la autoestima.

Mejorar la comunicación

Una vez ya se han desvelado todos los secretos, si se desea continuar o se retoma después de algún tiempo separados, es absolutamente imprescindible lograr una comunicación eficaz y fluida. No se debe dejar nada en el tintero y se tienen que marcar las bases y los acuerdos mínimos de la relación futura.

Igualmente, para superar una infidelidad emocional es saludable hablar de lo que pasó para despejar todas las dudas posibles y poner remedios válidos a lo que la causó. Enfadarse, mostrar ira, volver a preguntar, llorar… son etapas necesarias por las que hay que pasar para poder reconstruir con unos buenos cimientos. Además, hay que incidir en qué llevó a la persona infiel a hacerlo, analizar las causas, su situación externa y sus emociones. Solo así se podrá tomar medidas para que no vuelva a ocurrir.

Evitar la culpabilidad

Sentirse culpable es normal ambos miembros pueden encontrarse en esa situación. Mientras que la persona infiel se sentirá mal al ser consciente de la traición y de que eso haya hecho tambalear su relación y causar mucho dolor a su pareja, la persona fiel no dejará de pensar en qué falló o que hizo mal para que su ser amado actuara así, especialmente si antes no había detectado posibles problemas. Ninguna de estas dos culpabilidades en la infidelidad emocional permiten avanzar hacia la superación exitosa. Librarse de ellas sin juzgarse e intentando no juzgar a la otra persona es una de las mejores opciones para superarla.

Apostar por el compromiso

Si el amor es tan fuerte como para seguir luchando por un futuro juntos, es recomendable asumir por ambas partes el sólido compromiso de construir una relación buena con cambios reales y sinceros. Dejar de lado lo que os separó, apostar por la empatía, la compasión y, por supuesto, renunciar a esos contactos emocionales con terceras personas tiene que ser el punto de partida para un nuevo comienzo. Establecer algún tipo de contrato o nuevo pacto con puntos bien definidos puede ayudar a superar la infidelidad emocional.

Perdonar la infidelidad y olvidarla

Un paso más para superar una infidelidad emocional es perdonarla. Es necesario lograr un perdón real y que este dé paso al olvido. De hecho, este paso es necesario tanto si se opta por la reconciliación como si no. Así lo explica el Dr. José Antonio García en su artículo La recuperación de la pareja después de la infidelidad:

“El perdón es un proceso que tiene efectos saludables en la persona que perdona promoviendo su salud mental; y se recomienda a la persona que ha sufrido la infidelidad, tanto si se da la reconciliación como si no se da”.

No es concebible que cada conflicto futuro lleve a echar en cara lo que ocurrió en el pasado. Por eso, si se perdona se debe olvidar, no hay otra alternativa más saludable. Y ello conlleva también que la persona infiel no esté pidiendo perdón constantemente ni mostrándose arrepentida de por vida sino que acepte su error, se perdone a sí misma y comience a construir de nuevo la confianza necesaria para que su pareja vaya olvidándolo.

“Si no perdonas por amor, perdona al menos por egoísmo, por tu propio bienestar”. Dalai Lama

Recuperar la confianza tras la infidelidad emocional

Este paso es, sin duda, el más complicado sobre cómo superar una infidelidad emocional y el que más trabajo va a llevar conseguir. Recuperar la confianza después de una infidelidad afectiva es posible pero requiere tiempo y esfuerzo así como la implicación total de las dos personas. En cuanto al tiempo, la confianza se construye paso a paso. La persona infiel tendrá que volver a ganar credibilidad en cada paso que dé en la relación, en las actitudes y en las palabras diarias, mientras que la persona traicionada tendrá que ser capaz de creer, valorar y aceptar con amor todo lo que se le da.

Asimismo, tendrá que evitar cualquier tipo de conducta controladora y pensamientos recurrentes que no les permitan avanzar. El objetivo de superar la infidelidad romántica tiene que estar muy claro por los dos y deben sentirse preparados para llevarlo a cabo con todas las consecuencias. Eso sí, no está de más no hacerse promesas que no se puedan cumplir: si por ejemplo, todavía no se está preparado para confiar plenamente, hablarlo con naturalidad. Si hay voluntad, es posible que paso a paso todo vuelva a la normalidad.

Terapia de pareja para la infidelidad emocional

Si después de probar las opciones anteriores la relación no está en el punto que queréis o bien la situación os ha afectado de tal manera que no sabéis cómo actuar, no hay que dudar en pedir ayuda profesional para descubrir cómo superar una infidelidad emocional.

La infidelidad es uno de los motivos más habituales de que los pacientes acudan a terapias de pareja. En ellas el profesional guía a las dos personas en el proceso. La terapia analizará la situación a nivel individual con las características externas y psicológicas de cada uno: desde un posible estrés laboral, a estrés familiar, baja autoestima, etc. Paralelamente, se estudiará el estado de la relación antes de la infidelidad afectiva, cómo eran sus niveles de conflicto, estrategias para su resolución, formas de comunicación, experiencias previas, relaciones sexuales, deseo, falta de cariño o afectividad, momentos para el ocio… Con todo ello, y viendo cómo ha sido esa traición y cómo ha afectado a cada uno se comenzará a trabajar el perdón, la confianza y la reconstrucción del vínculo y del amor para una convivencia exitosa y cada vez más sana.

Así pues, vemos como tras una infidelidad emocional se puede recuperar la relación si hay amor e intención por parte de las dos personas. Paciencia, trabajo y voluntad se unen para conseguir una nueva etapa de pareja en la que salir completamente reforzados.

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¿Es infidelidad el engaño emocional?

Normalmente identificamos infidelidad con el contacto sexual de nuestra pareja con otra persona. Sin embargo, últimamente se menciona también otro tipo de infidelidad: el engaño emocional.

La definición tradicional de infidelidad hace referencia a que una de las personas de la pareja (en una relación de compromiso) se involucra íntimamente con alguien más, un tercero. Debido a un gran número de factores, el comportamiento de infidelidad ha sido redefinido para incluir, además del concepto tradicional, una definición contemporánea que no necesariamente implica un contacto concreto a nivel físico.

El engaño emocional es mucho más común y frecuente que la infidelidad propiamente dicha.

¿En qué consiste el engaño emocional?

La infidelidad emocional es definida como cualquier vínculo que se produce a través del sentimiento o pensamiento,aunque no se llegue a consumar un contacto íntimo. Es decir, soñar con otra persona o pensar en consumar relaciones con alguien diferente a la pareja es considerado un engaño emocional.

Con el impresionante desarrollo tecnológico en el área de las comunicaciones, con los teléfonos móviles e Internet, las costumbres han cambiado muchísimo y la definición de engaño o infidelidad se ha ampliado e incluye ahora otras conductas como:

  • Intercambiar mensajes íntimos con alguien a través del móvil.
  • Conocer a alguien a través de Internet.
  • Mantener una relación cercana a través de cualquier fuente disponible no física.
  • Visualizar material pornográfico mediante cualquier medio o dispositivo.

¿Cuál es la causa de la infidelidad emocional? Obviamente, cada caso es diferente y presenta sus propias características, pero a nivel general podemos afirmar que una posible causa es el deseo de evasión de una relación(que en ocasiones puede tornarse un tanto rutinaria), pero sin la idea ni decisión de terminar con la pareja.

«Las infidelidades se perdonan, pero no se olvidan jamás»

-Madame de Sévigné-

Es muy común que la persona emocionalmente infiel se escude en el argumento de que sus acciones no necesariamente implican que esté haciendo algo incorrecto. Sin embargo, una infidelidad propiamente dicha también empieza por un pensamiento que después se hace realidad con actos.

¿En qué se diferencia el engaño tradicional de la infidelidad emocional?

La principal diferencia radica en el contacto físico. Tradicionalmente, el engaño consistía en la intimidad física de dos personas que se encontraban en el “mundo real”. La infidelidad emocional, en cambio, no implica una cercanía íntima, sino que incluso en algunas ocasiones las personas ni siquiera se conocen personalmente, pues el contacto puede producirse por teléfono móvil u ordenador.

A veces puede haber actividad física involucrada, pero se lleva a cabo en lugares separados, es decir que las personas involucradas no se están tocando «realmente». Por ejemplo, se puede mantener sexo telefónico o a través de una videollamada.

Si se les pregunta, muchas de las personas que están engañando emocionalmente no consideran estar cometiendo una infidelidad. Su fundamento es que, al no haber contacto físico real, su comportamiento no puede ser considerado como un engaño. Otros también creen que se trata solo de un “juego mental” y que no tienen intenciones de abandonar a su pareja.

Sin embargo, otro grupo de personas no está de acuerdo con esas afirmaciones y cree que no hay diferencias entre una infidelidad física y una infidelidad emocional. De acuerdo con este otro punto de vista, la infidelidad emocional tiene los mismos componentes de comportamiento que un engaño “real”, pues las emociones, deseos y sentimientos que entran en juego son los mismos y, de hecho, pueden presentarse con mucha intensidad.

«Somos fácilmente engañados por aquellos a quienes amamos»

-Molière-

Cuando alguien engaña, utiliza muchas “técnicas” como el coqueteo, la seducción, los halagos y por lo general lo hace con suma discreción, independientemente del sitio donde se encuentre o la forma de comunicación que esté utilizando. La realidad es que el cónyuge infiel presta su atención e interés a otra persona.Por lo tanto, aunque la relación se mantenga restringida a un plano emocional, de todos modos podría estar manifestando algunas carencias o necesidades no satisfechas en la pareja.

¿Y tú qué opinas? ¿Se puede considerar infiel a una persona que no ha concretado un encuentro a nivel físico? ¿Crees que existe el engaño emocional?

¿Nos molesta de igual forma la infidelidad emocional que la sexual? Este ha sido el punto de partida del mayor estudio realizado hasta la fecha sobre la infidelidad entre hombres y mujeres. El trabajo ha sido desarrollado por un equipo de investigadores de la Universidad de Chapman en California (EEUU) y ha sido publicado en la revista Archives of Sexual Behavior.

En el estudio han participado 63.894 voluntarios de entre 18 y 65 años y con una media de edad de 30 años. Todos ellos cumplimentaron una encuesta relativa a las diferencias de respuesta entre género y orientación sexual frente a la infidelidad manifiesta, la sexual y la infidelidad emocional. Los participantes tuvieron que responder qué les molestaba más: el hecho de que su pareja tuviera relaciones sexuales con otra persona sin que hubiera sentimientos de por medio (solo sexo) o que sus parejas se enamoraran de otra persona pero no mantuvieran relaciones sexuales.

Los resultados revelaron que a los hombres heterosexuales es a los que más les molesta la infidelidad sexual (un 54% en los hombres y un 35% en las mujeres) y las mujeres heterosexuales son las que más se enfadan por la infidelidad emocional (46% en los hombres y un 65% en las mujeres). Respecto a los hombres y mujeres bisexuales, no hubo grandes diferencias en sus resultados, al igual que ocurrió con los gays y las lesbianas.

“Los hombres heterosexuales realmente se destacan de todos los demás grupos: eran los únicos que eran mucho más propensos a estar más molestos por la infidelidad sexual más que por la infidelidad emocional. Los celos también puede desencadenar un comportamiento dañino y violento, por lo que es importante entender cuáles son los desencadenantes más potentes de los celos”, afirma David Frederick, líder del estudio.

Según las conclusiones del estudio, los factores de edad, nivel de ingresos, historial de infidelidades, edad, ingresos, hijos, tipo de relación o antigüedad de la relación actual, no estuvieron relacionados en ningún momento con la mayor o menor inclinación hacia una u otra infidelidad. Sin embargo, los participantes más jóvenes representaron el porcentaje más alto de enfado o molestia ante la infidelidad sexual que los participantes de mayor edad.

Infidelidad emocional: La más peligrosa

Siempre solemos relacionar el tema de infidelidad con un tema más físico que emocional, sin embargo el verdadero peligro se esconde en la afectividad de tipo mental.

Este tipo de infidelidad, aunque parezca nula y hasta inofensiva, nos vincula, afectivamente, con alguien del sexo opuesto, con quién preferimos compartir más momentos dejándo de lado a nuestra propia pareja. Lo que genera consecuencias irreparables en la vida de una pareja porque involucra sentimientos, pensamientos, sensaciones que sin querer se le van entregando a la otra persona.
La mayoría de los estudios realizados concuerda con lo mismo. Pues afirman que los seres humanos sabemos, que la infidelidad emocional deriva en pensamientos infieles que reprimimos, lo que la convierte en mucho más letal.
Según el sicólogo Giorgio Agostini ,citado por la web foros.net, se trata de “una especie de infidelidad platónica, en la cual se siente que el compromiso de comunicación se da con otra persona y no con su pareja ”.
Aquí no se llega a la intimidad sexual, es una especie de incomunicación afectivo espiritual, describe. Pero de todas maneras, puede llegar a ser más grave que la i nfidelidad sexual.
Por lo menos así queda de manifiesto en un estudio realizado por dos investigadoras de la Facultad de Sicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina. En ella detectaron que a las mujeres les molesta más que a los hombres la infidelidad emocional que la sexual.
El trabajo se basó en una muestra de 446 personas adultas, que tenían entre 20 y 56 años. Los resultados finales no cambiaron mucho respecto de los que se obtuvieron en 60 países, ya que el trabajo de las sicólogas de la UBA formó parte de un estudio internacional que coordina Martín Voracek, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Viena.
¿Qué le molestaría más: Imaginar a su pareja formando un vínculo emocional profundo con otra persona o que sólo disfrute de una apasionada relación sexual con otro u otra? Ésa fue la pregunta que se efectuó.
Al respecto, el 80 por ciento de las mujeres dijo que se sentirían más molestas si su pareja se involucra se emocionalmente con otra persona, aun cuando no tuviese la oportunidad de interesarse sexualmen te. El 56 por ciento de los hombres optó también poresta opción.
Carencia afectiva es clave
Si se trata de identificar la razón de por qué los seres humanos cometen alguna infidelidad, encontramos que está actuando a raíz de una carencia afectiva y emocional.
Y no es algo de un día para otro, sino que se trata de una carencia que se ha estado arrastrando por mucho tiempo en la relación de pareja.
En esto coinciden distintos expertos, como la sicóloga Catalina Bosch , quién asegura que esa situación constituye un “ nicho propicio para cuando llega otra persona que empieza a hacer sentir plenos, desde el punto de vista de su autoestima, su ilusión, sus expectativas”.
Es decir, otro comienza a suplir carencias, generando una relación más estrecha que la que tenemos con nuestra propia pareja.
El asunto es más complicado para la científica Helen Fisher , autora del libro Por qué amamos.
Ella explica que “el cerebro humano es capaz de sentir amor por el cónyuge y pasión por otra persona. Por supuesto que son tareas inconscientes, porque es cierto que la gente se enamora sin decidirlo”.
¡Así son las cosas!. El sentir una fuerte amistad por un integrante del sexo opuesto, sumado a una carencia a afectiva en nuestra relación sentimental, puede ser letal porque puede terminar por traicionarnos.

La infidelidad emocional

La infidelidad emocional o afectiva, es decir, el engaño de un miembro de la pareja que, sin embargo, no ha tenido encuentros sexuales con esa otra persona, puede ser más dañina que la infidelidad ligada a parámetros más convencionales (física).

A menudo, pensamos que solo existe infidelidad cuando se produce un encuentro sexual entre uno de los miembros de la pareja y otra persona. Al contrario, la infidelidad puede darse sin que exista un encuentro físico. De una forma u otra, esta se produce cuando se rompe un acuerdo. Finamente, señalar que la infidelidad emocional habla de un deterioro de la relación de pareja en muchos más casos que la infidelidad física.

La infidelidad emocional se produce cuando, en la pareja, uno de los dos intercambia momentos íntimos con otra persona, siempre y cuando se implique de forma emocional y rompa un acuerdo implícito o explícito. Entre esos momentos íntimos pueden encontrarse los intercambios de contenido emocional.

También podemos encontrar infidelidad emocional que no suponga intercambios de ningún tipo con esa tercera persona. Si nuestra pareja se enamora de otro u otra, aunque no lo diga, también estaríamos ante un caso de infidelidad emocional.

La infidelidad emocional es, en muchos casos, un paso hacia la infidelidad física, ya que provoca un vínculo suficientemente sólido entre los interesados para que se produzca la intimidad física. En algunas circunstancias, la pareja se disuelve por acción de la persona infiel, a la que no le interesa continuar con una relación sin afectividad.

Causas de la infidelidad afectiva

¿Cómo llegamos a la infidelidad emocional? Sus causas son variadas, pero suele producirse por la falta de afectividad en la pareja, que de un modo u otro se deteriora. La falta de cariño, intimidad o confianza provoca la necesidad de estos, y uno de los miembros (a veces incluso ambos miembros) los busca en otra persona. Es una inclinación comprensible en el contexto, igual que lo son otras, aunque denota también mucha falta de comunicación.

Una relación sana se verá raramente abocada al fracaso por infidelidad emocional. En una pareja sana, los canales de comunicación permanecen abiertos y ninguno de los dos tiene miedo de confesar inconformidad o desagrado con aspectos de la pareja. Es por ello que debemos buscar la causa principal de una infidelidad en cuestiones comunicativas.

Cómo evitar la infidelidad afectiva

En ese sentido, el trabajo en el aspecto comunicativo de la pareja es fundamental. Una pareja sólida debe trabajar día a día en la confianza, la amistad y el entendimiento. La pareja la constituyen, ante todo, dos amigos que deciden compartir su vida y, además, sienten el uno por el otro una atracción sexual.

Puesto que la infidelidad emocional no entiende de cuestiones sexuales, no debemos buscar allí la principal causa del engaño. Los encuentros sexuales pueden ser plenamente satisfactorios y aun así existir infidelidad. No obstante, como ya se ha indicado más arriba, la persona infiel puede terminar interesándose sexualmente por la otra persona.

¿Qué hacer ante una infidelidad emocional?

Los signos de infidelidad afectiva varían con las parejas, pero con frecuencia se pueden identificar las siguientes señales:

  • Ese miembro de la pareja está distante y no comparte sus emociones y problemas.
  • No te hace partícipe de nada de lo que le ocurre.
  • Falta intimidad y afectividad dentro de la pareja.

Recordemos que no presentarte a todas las personas que tu pareja conoce o hablarte de todo lo que hace con ellas no es infidelidad: es muy necesario que los dos miembros tengan experiencias y amistades fuera de la pareja. Sin embargo, si no eres la persona a quien cuenta sus problemas, y sabes que sí lo hace con otra persona, puede que exista un problema. Tendrás que comunicarte y profundizar.

Confirmada la infidelidad, existen dos soluciones: continuar o terminar la relación. Para tomar uno u otro camino, es necesario encontrar un momento para hablar con sinceridad; no importa si la decisión es de uno de los dos. Si la persona infiel no desea acabar con la antigua relación, es muy importante que entienda que debe abandonar su modo de relacionarse con la tercera persona y trabajar mucho para recuperar la estabilidad. Y, en todo caso, todo también dependerá de si la persona engañada desea someterse a ese proceso.

Estamos dándole vueltas a uno de los problemas más habituales en las relaciones de pareja: la infidelidad. La infidelidad en todas sus variantes, porque en este mundo tecnológico y globalizado la deslealtad también ensancha límites para entrar en un debate sin fin. ¿Qué es infidelidad y qué no lo es? ¿Qué es eso que llaman infidelidad emocional? ¿En qué se diferencia la infidelidad emocional de la infidelidad física? Bienvenidas al mundo de los infieles, donde nada es verdad sin necesidad de que sea mentira.

Qué es la infidelidad emocional

Si la infidelidad tradicional o al uso implicaba el contacto físico o la relación sexual, ahora nos encontramos con un nuevo término que amplía horizontes para la traición y el engaño en pareja: la infidelidad emocional. ¿Sabes qué es?

+ La infidelidad emocional es la implicación sentimental con otra persona que no es tu pareja, una implicación sentimental que no incluye contacto físico.

+ En la era de Internet la mayoría de las infidelidades emocionales ocurren a través del chat. Las redes sociales son los lugares preferidos por los infieles para cultivar su ego y sentirse amados, admirados y deseados por otras personas.

+ Pero la infidelidad emocional no solo se da a través de la pantalla del ordenador o del teléfono móvil. Ese compañero de trabajo que te encanta y con el que te vas a tomar una cerveza sin decírselo a tu marido es también infidelidad emocional. No, no te has acostado con él pero, ¿acaso no estás mintiendo a tu pareja?

La diferencia entre infidelidad emocional e infidelidad física

Si estás buscando las diferencias entre la infidelidad emocional y la infidelidad física, no le des más vueltas porque solo hay una: el contacto físico. Por lo demás, todo son coincidencias. El engaño, la mentira, la traición, la ruptura de la confianza… Lo de menos es el sexo, aunque tampoco nos olvidamos del cibersexo, del sexting o incluso del sexo telefónico.

Lo que ocurre en una infidelidad emocional es lo mismo o incluso más grave que lo ocurre en una infidelidad física. No nos olvidemos de que un encuentro sexual con otra persona puede no tener un significado importante, puede hacerse sin que exista o se cree un vínculo con otra persona. Sigues queriendo a tu pareja, solo ha sido un desliz fruto del impulso.

Con esto no queremos excusar a los infieles físicos, tan solo resaltar que en la infidelidad emocional lo que se rompe no es solo la fidelidad, sino la lealtad en pareja, un ingrediente fundamente para mantener la confianza, el respeto y el amor. Una infidelidad emocional te lleva a tener sentimientos por otra persona y, o entramos en los complicados terrenos del poliamor, o salimos de la relación como tal.

El peligro de la infidelidad emocional

Por eso la infidelidad emocional es tan peligrosa. Muchos son lo que aún piensan que sin relación sexual de por medio no existe la infidelidad, pero no es así. Muchos aún defienden el derecho a chatear o quedar a tomar algo con otras personas alegando la necesidad de independencia. Y en eso estamos todos de acuerdo. Pero, si no estás siendo infiel, ¿por qué escondes esas conversaciones o esas citas a tu pareja?

La clave está en la mentira, en el engaño o en la omisión de información. Te estás ilusionando con otra persona, la toques o no; tienes sentimientos por otra persona, te acuestes con ella o no; estás engañando a tu pareja, la mientas directamente o no. Y todo eso es sí o sí infidelidad.

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