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Instituto del aliento

Unidad del Aliento

La halitosis o mal aliento es una condición que afecta a un 25% de la población. Dirigida por el doctor Jonas Nunes, creador del protocolo médico HCP Arthyaga®, La Unidad del Aliento es un departamento especializado en el aliento humano. Su tasa de éxito actual se encuentra por encima del 97%, contemplando las más de 80 fisiopatologías causantes de halitosis, gracias al uso de tecnología de última generación (como narices electrónicas).

¿Cuáles son las fases de nuestro tratamiento?

Antes de llevar a cabo un tratamiento de la halitosis o mal aliento es fundamental establecer un diagnóstico etiológico, es decir, que determine el origen o la causa. Nuestra consulta contempla tres pasos: diagnóstico, tratamiento y control.

Para el diagnóstico y tratamiento del mal aliento, la mayoría de nuestros pacientes necesita cuatro visitas:

1ª VISITA: ESTUDIO DEL ALIENTO. En tu primera visita, el doctor Jonas Nunes realiza la recogida de muestras de bacterias, saliva y aliento (aire espirado), así como datos médicos personales que pudieran tener influencia en una patología que derive en halitosis. Para esta primera consulta es básico acudir sin comer, beber o sin haber realizado ningún tipo de higiene oral las dos horas previas al estudio. Las muestras son enviadas a un laboratorio especializado para identificar los gases o sustancias que generan mal olor, con el objetivo de determinar el origen de la causa.

2ª VISITA: INICIO DEL TRATAMIENTO: dos semanas después de la primera visita estamos en condiciones de entregarte los resultados e indicarte el tratamiento más adecuado para tu halitosis o mal aliento. No existe un único tratamiento para combatir la halitosis: el tratamiento adecuado se realiza en función de la causa desencadenante del problema.

3ª VISITA: PRIMER CONTROL: un mes después de la primera visita se efectúa un primer control para confirmar el éxito del tratamiento y establecer, en el caso de que fuera necesario, ajustes en el mismo.

4ª VISITA: tres meses después, el doctor Jonas Nunes te recibirá para confirmar la desaparición permanente de tu halitosis o mal aliento, darte de alta y entregarte las pautas finales de mantenimiento.

Preguntas

De la mano del Instituto del Aliento, Clínica Santa Elena – Hospitales Católicos de Madrid es el único centro especializado en la Comunidad de Madrid en el estudio, diagnóstico y tratamiento de la halitosis.

Causas

Existen más de 80 causas de halitosis o mal aliento. Un informe publicado por el Instituto del Aliento en 2010 confirma que alrededor del 60% de las causas tiene su origen en la boca.
Las causas extraorales (relacionadas con el aparato respiratorio, el tubo digestivo o el origen sistémico) son responsables de aproximadamente otro 17% de los casos de halitosis. El diagnóstico de estas causas extraorales es casi siempre complejo y requiere el uso de tecnología de última generación (como narices electrónicas).

Puede pedir su cita o información en el Teléfono 91 258 27 09

Un abordaje científico y con criterio de la halitosis reduce el riesgo de tratamientos ineficaces y minimiza los daños colaterales asociados a las terapias aplicadas. Según los patrones más actuales, el enfoque clínico del paciente con halitosis debe seguir tres fases: diagnóstico, tratamiento y control.

1ª Fase: Diagnóstico

Antes de realizar un tratamiento, es esencial obtener el diagnóstico de la causa de la dolencia. La primera fase consiste en una mera consulta con la que se recopilan todos los datos del paciente, su estado actual y sus antecedentes médicos. Entre todos ellos, se analizan con más ahínco los relacionados con los factores predisponentes de halitosis y desencadenantes de la misma.

A continuación se realizan exámenes obligatorios que deben incluir las siguientes pruebas:

  • Un estudio informatizado del aliento, mediante la cromatografía gaseosa
  • Examen de la saliva y la función de las glándulas salivales
  • Pruebas microbiológicas y enzimáticas a partir de muestras de placa bacteriana y de saliva

La cromatografía gaseosa está considerada el método de diagnóstico más fiable. No obstante, es posible realizar otros análisis y exámenes en el caso de existir una sospecha clínica específica.

La recogida y el análisis de los datos definirán el plano terapéutico. La obtención del diagnóstico depende no sólo del análisis de los datos médicos recogidos, también de los resultados de la exploración clínica y de los exámenes de diagnóstico específicos para la halitosis.

En el proceso de diagnóstico es crucial la valoración del caso por parte de un profesional de la Odontología con experiencia en el tratamiento de la halitosis.

2ª Fase: Tratamiento

Una vez analizados los resultados obtenidos, los profesionales médicos determinarán el tratamiento adecuado para cada paciente. Esta segunda fase se caracteriza por el seguimiento de todos los procedimientos, cuyo propósito final es la eliminación de la halitosis y de sus efectos psicosociales.

Cerca del 83% de los casos se solucionan con medicación de uso tópico o sistémico, que actúa sobre todo en el interior de la cavidad bucal, en el aparato respiratorio y en el tubo digestivo. El resto de casos (17%) pueden incluir la extracción de focos infecciosos, cirugías, terapia psicológica, entre otros. En la mayor parte de casos, se observa una clara mejoría de la halitosis en sólo tres o cuatro días tras iniciar el tratamiento.

3ª Fase: Control

La fase de control empieza una vez conseguida la remisión de la halitosis y normalmente incluye una o dos consultas de revisión. Éstas resultan necesarias para enseñar medidas preventivas al paciente, además de asegurar los resultados obtenidos.

Conviene señalar que son poco frecuentes las situaciones en las que los pacientes necesiten tomar medicamentos de manera crónica. Varios pacientes optan por acudir a la consulta con una frecuencia anual o bienal, para la realización de un chequeo.

La mejora del aliento es evidente por la actitud que los pacientes muestran en las consultas, especialmente a nivel de la autoestima. En este sentido, cualquier tratamiento para la halitosis debe ser sensible e intervenir en ambas vertientes: la física y la psicológica.

Que levante la mano quien no le haya cantado nunca el aliento: una comida cargadita de ajo o cebolla, una saludable —solo si lo cocina como recomiendan los nutricionistas— ración de brócoli, el tabaco, un resfriado, un medicamento, un problema dental…

Hay al menos 80 razones que pueden ocasionar mal aliento y, aunque en muchos casos es un problema puntual, más del 25% de las personas —de cualquier edad, sexo y condición social— presenta halitosis de forma habitual y esto no está libre de tener consecuencias psicológicas, según la información que ofrece el Instituto del Aliento.

La culpa era del brócoli

Un caso extremo es el de una mujer holandesa que hace 25 años acudió a la consulta del doctor Edwin Winkel, de Clínica de Periodoncia de Amsterdam, buscando una solución para su mal aliento. Allí le explicó que su hermano también padecía el mismo problema. El facultativo tomó diferentes muestras de la paciente y los envió al Centro Médico Nijmegen de la Universidad de Radboud (Países Bajos) para su análisis.

El estudio, que se ha publicado ahora en la revista Nature Genetics, reveló la presencia de altas concentraciones de cuatro metabolitos —productos del metabolismo— que contenían azufre, lo que estaba provocando el mal aliento. Dos de ellos —el sulfuro de dimetilo y el metanotiol— son de hecho compuestos volátiles —se mueven por el organismo— que pueden proceder de los alimentos y se producen en gran cantidad en el intestino. El problema llega cuando no se descomponen correctamente y por tanto se acumulan.

«Hay investigaciones que señalan que en personas con cáncer se produce mayor cantidad de metanotiol y de dimetilsulfuro», Jesús del Valle (miembro Programa de Cáncer Hereditario del CiberOnc y del Institut Catalá d’Oncología)

Los investigadores detectaron que en el caso de esta paciente la causa de esa acumulación de metabolitos estaba en una mutación del gen SELENBP1, encargado de codificar una proteína que precisamente descompone el metanotiol. El error genético, que impide la descomposición de este metabolito lo que deriva en halitosis, se ha encontrado hasta ahora tan solo en tres familias: la de esta mujer holandesa, una de Alemania y otra en Portugal. El hallazgo, además de tranquilizar a los afectados les ayudará a elegir los alimentos de su dieta, huyendo de los más ricos en azufre (alcachofa, repollo, brócoli y col son algunos ejemplos).

¿Se puede detectar un cáncer por el aliento?

El estudio, por tanto, sugiere que el mal aliento puede tener un componente genético. Pero no solo eso. Este gen causante de la halitosis en esas tres familias se ha asociado con diferentes tipos de tumores, como admiten los científicos holandeses en la publicación, «aunque se desconoce su papel exacto». ¿Quiere esto decir que se podría detectar un cáncer a través del aliento?

«Hay investigaciones que señalan que en personas con cáncer se produce mayor cantidad de metanotiol y de dimetilsulfuro», explica Jesús del Valle, del Programa de Cáncer Hereditario del CiberOnc y del Institut Catalá d’Oncología (ICO-Idibell). El experto señala varios ejemplos como «un trabajo basado en un número de casos muy pequeño; en otro, los autores señalan que encontraron una mayor concentración de algunos compuestos sulforosos en el aliento de pacientes con cáncer de pulmón y en ventosidades de pacientes con cáncer de colon; y en el último Congreso Europeo de Cáncer, el Imperial College de Londres presentó un estudio sobre la detección de cáncer de esófago y de estómago basado en la presencia y concentración de determinados compuestos químicos».

También el doctor Lisardo Ugidos, del Servicio de Oncología Médica del Centro Integral Oncológico Clara Campal (HM CIOCC), añade que «en tumores de colon o mama, la acción de proteínas derivadas del SELENBP1 está disminuida y los niveles de otras moléculas sulfuradas son mayores».

Es un diagnóstico poco específico

Entonces, ¿se podrían identificar el cáncer a través del aliento? La posibilidad de detectar un cáncer solo con soplar es —sin duda— atractiva, pero los investigadores son tremendamente cautos.

«Podría llegar a ser un buen marcador para la detección de algunos tumores como los de pulmón, gástrico o esofágico, al igual que el análisis de las flatulencias podría revelar tumores colorrectales», considera Del Valle. El experto sin embargo aclara que, hasta donde él sabe, «todavía no se ha demostrado su eficacia en la detección en fases tempranas».

«A día de hoy, no existe ninguna prueba de valor que diga que por un test de aliento se vaya a saber si alguien va a padecer cáncer», Guillermo Vidal (ingeniero y fundador de Ion Technology)

Ugidos reconoce que «cada vez cobra más importancia el papel de la microbiota bucal y faríngea en tumores digestivos, de cabeza y cuello, ya que algunas de esas bacterias pueden producir sustancias también detectables en el aliento». Sin embargo, añade: «Se trata de un método inespecífico que no diferenciaría unos tumores de otros». Estas sustancias no solo indican la presencia de un tumor maligno, también pueden aumentar por patologías benignas o porque estemos tomando algún medicamento.

El futuro cercano

A pesar de las dificultades, la ciencia sigue avanzando. Para poder estudiar la compleja composición del aliento, que contiene hasta 200 elementos diferentes, el ingeniero Guillermo Vidal, fundador de la compañía Ion Technology, ha desarrollado un potente sistema de análisis del aliento —el Super Sesi—, que se encuentra ya en algunos hospitales de Suiza, Perú, Italia y China.

«El aparato permite detectar moléculas grandes, que son relevantes desde el punto de vista biológico», aclara. A partir de aquí se podría aplicar al diagnóstico de diferentes enfermedades. Aunque, «a día de hoy, no existe ninguna prueba de valor que diga que se va a padecer cáncer por un test de aliento». De hecho, «hay muy pocos test diagnósticos aprobados por las autoridades europeas y estadounidenses y ninguno para hacer diagnóstico de cáncer basados en el aliento», subraya.

¿Significa esto que hay que descartar la utilidad del aliento para identificar la presencia de un tumor? No, pero está claro que todavía está muy lejos de ser una realidad clínica. «Si se confirman adecuadamente muchos de los avances que vemos hoy, todavía pasarán bastantes años hasta que lleguen al paciente. Incluso podrían no llegar nunca aunque se demuestre su perfecta validez», advierte el miembro del ICO-Idibell.

Olfato canino

Descubrir el cáncer en fases muy preliminares es crucial para atajarlo con éxito, y mucho mejor si se hace con pruebas prácticamente inocuas. Este objetivo centra multitud de investigaciones en las que, a priori, no hay que descartar ninguna pista. Una de las más recientes es la llamada biopsia líquida (que consiste en encontrar ADN de tumores en una muestra de sangre), y antes fue el test de sangre oculta en heces (para el diagnóstico de cáncer de colon).

Más sorprendente es utilizar el olfato canino, y un equipo de investigadores japoneses ha demostrado que no es una idea descabellada. Los científicos tomaron muestras de heces y de aliento exhalado de pacientes con cáncer colorrectal y de personas sanas. La prueba consistió en hacer oler a un labrador retriever (especialmente entrenado para detectar el olor de cáncer) muestras de pacientes colocadas al azar y separadas por cinco cajas. Al animal le bastó con oler el aliento de un enfermo para quedarse parado delante de la caja de las heces del afectado.

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Se calcula que más de un 25% de la población padece halitosis, un problema que a menudo tiene un gran impacto en la calidad de vida. Con el objetivo de dar una solución a las personas que sufre la afección, ha abierto en Barcelona un servicio especializado para abordarla: la Unidad del Aliento del Centro Médico Teknon, codirigida por el doctor Jordi Coromina y el director del Instituto del Aliento, Jonas Nunes, que en una entrevista para “La Contra” alertaba que, incluso, “hay casos de suicidio por mal aliento”.

“Hay un gran impacto psicosocial detrás del mal aliento: condiciona las relaciones sociales, personales y laborales, y en algunas ocasiones conduce a las personas más sensibles hacia el aislamiento y la vergüenza”, comenta el doctor Nunes. Pero detectar lo que origina un aliento fétido a veces puede ser complicado, ya que puede tener más de 80 causas y existen diversos tratamientos.

El abordaje multidisciplinar

Por este motivo, los expertos alertan que en gran número de ocasiones los pacientes de halitosis acaban yendo de consulta en consulta para conseguir un remedio efectivo para su problema. En este sentido señalan que un abordaje multidisciplinar es básico para detectar la causa de la afección y encontrar el tratamiento más adecuado.

La Unidad del Aliento cuenta, según sus responsables, con una “tecnología puntera” para combatir el mal aliento, entre la que destaca el biosniffing, es decir, una “nariz electrónica” y un método de análisis, llamado cromatografía de gases, que permite la separación de gases de una muestra de aire. Esta técnica posibilita identificar cualquier gas presente en el aliento humano -se han descubierto más de 3.000-, lo que es importante para aplicar la terapia más idónea.

Los expertos aseguran que el 97% de los pacientes que se someten a un abordaje multidisciplinar de esta afección consigue eliminar el mal aliento.

La mayoría de los casos se resuelven con un tratamiento adecuado, según los expertos

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