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Internado de siguenza

ALGUNOS DE RASGOS DE HISTORIA

La Comunidad de Hermanos de la Sagrada Familia se establece en Sigüenza en septiembre de 1960.

La Comunidad se fundó como casa de Formación de Postulantado y Noviciado. La finca está en los alrededores de Sigüenza. Se la conoce con el nombre de “El Bosque” en el valle inmediato al castillo y la catedral de Sigüenza.

En el año 1977 se pensó en una nueva edificación para morada de los novicios y de sus formadores.

La construcción de la nueva casa comenzó con el segundo trimestre de 1977 y se concluyó en febrero de 1979. La nueva casa consta de 25 habitaciones, más dos hospederías. Tiene una bonita capilla. Dispone de sala de comunidad, clases, biblioteca, salón de conferencias y un amplio comedor con bellas vistas. Este nuevo edificio se adapta al paisaje con sus dos aparentes pisos en verdadero armonización con el terreno montañoso y los jardines que le circundan.

Los Hermanos se dedicaban a la formación de los propios formandos pero también colaboraban como profesores con algunos de los centros educativos de Sigüenza.

A partir de 1980 se nota la crisis de vocaciones, con una disminución un tanto alarmante de nuevos aspirantes. Como los Novicios no llenaban la casa, la Provincia dispone de esta casa además para los Capítulos Provinciales, para los cursillos de reciclaje de Hermanos principalmente y para lugar de convivencias vocacionales.

La casa antigua fue restaurada como albergue “Nazaret” para la acogida de grupos de convivencias y campamentos juveniles. Su no lejana distancia de Madrid es aprovechada por nuestro Colegio para realizar en el nuevo alberge algunas actividades pastorales.

Actualmente la Casa de Sigüenza se aprovecha para llevar a cabo la Formación Permanente del Profesorado de nuestros Colegios en España y encuentros de Hermanos, catequistas, comunidades cristianas…

LA COMUNIDAD ACTUAL Y SU OBRA APOSTOLICA

Este año la Comunidad está formada por los Hermanos: H. José Luis Izquierdo, H. Camilo Tamayo y H. José Luis Parra.

Vivimos y desarrollamos como Comunidad los valores de nuestro carisma: una presencia apostólica, laical, en la Iglesia local y el dinamismo familiar del misterio de Nazaret.

En la Parroquia participamos en la animación litúrgica y en la catequesis de niños de 1ª Comunión.

Ejercemos alguna misión de voluntariado en Cáritas.

Participamos de la Vida Religiosa de la Diócesis: Retiros, momentos de oración.

Principalmente nuestra misión es la de acoger a los grupos que vienen a la Casa y al Albergue Nazaret, a los Hermanos de Retiro y a otros Hermanos.

Cito los diversos tipos de Encuentros que se suelen realizar en la Casa de Sigüenza. Son muy variados y de muy diversa índole: encuentros para preparar los campamentos cristianos de verano, encuentros de Carumanda relacionados con el Proyecto Ecuador; encuentros de comunidades cristianas; encuentros de profesores, de directivos, de catequistas, de Fraternidades, de personal auxiliar, Pascuas juveniles, campamentos, encuentros de Hermanos encaminados a la formación permanente y los Ejercicios Espirituales.

Reuniones que han servido a la Provincia para ir formando una mentalidad de misión compartida, servicio, compromiso y solidaridad especialmente con los más necesitados y una puesta al día de nuestras Comunidades Educativas, en todo lo que está relacionado con el carisma de nuestro Fundador. Podemos decir que la casa de Sigüenza está contribuyendo a crear la nueva conciencia de Familia Sa-Fa.

En el Albergue Nazaret, acogemos también a grupos de parroquias de las diócesis de Guadalajara, Alcalá y Madrid que vienen para unos días.

Otra actividad importante de los tres Hermanos es mantener los exteriores de la casa. La finca es muy grande y necesita cuidados cada día. Actividades como regar y plantar, desbrozar la hierba, podar ramas, recoger hojas, etc… intentar mantener la finca y las casas como lugares acogedores.

INSERCIÓN EN LA IGLESIA LOCAL

Nos conocen en el pueblo como los Hermanos del Bosque. Algunos de nuestros objetivos en este sentido son:

Dar testimonio comunitario de fraternidad en medio del pueblo.

Sentirnos miembros de la Comunidad Parroquial. Tal como quería nuestro Venerable Fundador, nuestra comunidad se esfuerza en estar abierta a la realidad eclesial, tanto a nivel parroquial, como diocesano. En este sentido, los miembros de la Comunidad participamos en las actividades litúrgicas y catequéticas parroquiales. Todos los días vamos a la Eucaristía a la Parroquia de Santa María.

Tenemos buena relación con los sacerdotes de la ciudad y con las personas consagradas de Sigüenza.

A nivel diocesano nos hacemos presentes como Comunidad en las distintas reuniones o encuentros, programados por el arciprestazgo, por la diócesis o por los religiosos. También nos hacemos presentes, en los encuentros eclesiales de oración por las vocaciones, las misiones, la unidad de los cristianos y en actividades de este Año de la Misericordia que se organizan para todos.

Nuestra casa está a disposición de grupos y parroquias para encuentros y convivencias.

Colegio Episcopal Sagrada Familia

Colegios Concertados en Siguenza

El Colegio Episcopal Sagrada Familia es un centro educativo privado-concertado que imparte docencia en los siguientes niveles: Educación Infantil (primer y segundo ciclo), Educación Primaria, Educación Secundaria, PCPI de primer y segundo curso, Bachillerato y Título de Grado Medio TECO: Técnico medio en conducción de actividades físico-deportivas en el medio natural.

El Colegio Episcopal Sagrada Familia se declara confesionalmente católico y respetuoso con cualquier otra confesión religiosa que pudiesen profesar sus alumnos.
El colegio reconoce el derecho que asiste a los padres a elegir libremente el modelo de educación para sus hijos que esté de acuerdo con sus propias convicciones. El Colegio Sagrada Familia pretende en consecuencia colaborar en el derecho que asiste a los alumnos a ser educados en el respeto a su dignidad personal.

Proyecto educativo

El Colegio Episcopal Sagrada Familia pretende, en consecuencia:

  • Crear una verdadera comunidad educativa y establecer y potenciar los cauces adecuados para una verdadera participación de todos sus miembros.
  • Fomentar el espíritu de solidaridad y tolerancia, al margen de cualquier discriminación, como base de la auténtica convivencia.
  • Crear y potenciar hábitos de trabajo como medio indispensable de realización personal y de servicio a la sociedad.
  • Lograr una formación integral en los alumnos.
  • Hacer posible la opción cristiana personal de los alumnos en el respeto a la auténtica libertad.
  • Buscar una auténtica promoción de la persona en la que se armonice plenamente la fe y la cultura, la fe y la vida.
  • Ofrecer una escuela abierta y participativa donde los padres, profesores y alumnos/as se sientan comprometidos con idénticos fines en sus diversas funciones.
  • Desarrollar una educación personalizada que se adapte a la condición y ritmo del alumno, fomentando su iniciativa y creatividad.

Educación Infantil

Comprende seis cursos académicos, desde los 0 a los 6 años y tiene carácter voluntario. Se estructura en dos ciclos de tres cursos cada uno: primer ciclo (0-3 años), que se imparte en las Ursulinas, y segundo ciclo (3-6 años).

  • Primer ciclo

El horario abarca desde las 07,45h. a las 17,50 h.

Dispone de servicio de comedor.

Para formalizar la matrícula los padres deben acudir al Colegio de las Ursulinas, donde se les enseñan las instalaciones de la guardería, se les explica la dinámica de trabajo y se rellena la hoja de inscripción

  • Segundo ciclo

El horario abarca de 10:00 h. a 13:30 h. y de 15:30 h a 17:30 h.

Dado el carácter integrador con que deben impartirse las diferentes áreas educativas, no se contempla una distribución horaria rígida para cada área, debiéndose evitar una segmentaión horaria arbitraria.

  • Identidad y autonomía personal.
  • Descubrimiento del medio físico y social.
  • Comunicación y representación.
  • Religión.

Educación Primaria

Las finalidades de la Enseñanza Primaria son las de proporcionar a todos los alumnos una formación común que haga posible el desarrollo de las capacidades individuales motrices, de equilibrio personal, de relación y de actuación social con la adquisición de los elementos básicos culturales, los aprendizajes relativos a la expresión oral, la lectura, la escritura y el cálculo aritmético.

Comprende seis cursos académicos, desde los 6 a los 12 años y tiene carácter obligatorio. Se estructura en tres ciclos de dos cursos cada uno: ciclo inicial (de 6 a 8 años), ciclo medio (de 8 a 10 años) y ciclo superior (10-12 años).

El horario general es de 10:00 a 13:30 h. y de 15:30 a 17:30 h.

  • Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural
  • Educación Artística
  • Educación Física
  • Lengua castellana y Literatura
  • Lenguas Extranjeras
  • Matemáticas
  • Religión

Educación Secundaria

Una vez finalizada la Educación Primaria, la ESO (Educación Secundaria Obligatoria) es una nueva etapa en la educación escolar que consta de un total de 4 cursos.

Se inicia la ESO en el curso académico en el que se cumplen los 12 años y se finaliza con los 16 años ya cumplidos.

Globalmente, la Educación Secundaria Obligatoria debe proporcionar los elementos básicos de la cultura, una formación que permita a los alumnos ejercer los derechos y los deberes como ciudadanos y proporcionar formación para que se incorporen a la vida activa o para acceder a la Formación Profesional Específica de Grado Medio o al Bachillerato.

La ESO debe contribuir a que se consiga una formación integral mediante el desarrollo de una serie de competencias de tipo general en nueve ámbitos del desarrollo personal:

  • Comunicación Lingüística
  • Matemática
  • Conocimiento e interacción con el medio físico
  • Tratamiento de la información y competencia digital
  • Social y ciudadana
  • Cultural y artística
  • Aprender a aprender
  • Autonomía e iniciativa personal
  • Competencia emocional

GRADO MEDIO

TÉCNICO DEPORTIVO DE FÚTBOL (TDF)

Más Información: http://safasi.com/oferta-educativa/grado-medio/tecnico-futbol/

TÉCNICO MEDIO EN CONDUCCIÓN DE ACTIVIDADES FÍSICO-DEPORTIVAS EN EL MEDIO NATURAL (TECO)

Si estas interesado en el mundo del deporte y las actividades físicas, y te gusta disfrutar de actividades al aire libre, este título está diseñado para ti.

Un Ciclo de 10

  1. Posibilidad de continuar tus estudios superiores (TAFAD)
  2. Estudios reglados en materia deportiva
  3. Dotado de competencia profesional
  4. Equipo docente experto en el sector y MASTERCLASS
  5. Clases prácticas: MTB, hípica, senderismo, orientación, …
  6. Clases en el mejor entorno e instalaciones: SAFA, Oasis, Alcarria, Yeguada A.M., Exmo. Ayuntamiento de Sigüenza
  7. Prácticas en instituciones públicas y empresas privadas
  8. Convalidación de asignaturas para títulos de Técnicos Deportivos de diferentes disciplinas deportivas
  9. Colegio con experiencia y garantía en la Formación
  10. Servicio de Internado masculino y femenino
  • Salidas profesionales
  • Monitor de actividades físico – deportivas.
  • Guía de Turismo ecuestre e itinerarios en bicicleta.
  • Acompañador de montaña.
  • Guía de itinerarios en Bicicleta.
  • Coordinador de Actividades de Conducción de actividades en la naturaleza en empresas turísticas o entidades públicas o privadas.
  • Promotor de Actividades de Conducción en clubes o asociaciones.

GRADO SUPERIOR

TÉCNICO EN ANIMACIÓN DE ACTIVIDADES FÍSICAS Y DEPORTIVAS ( TAFAD )

Mas información: http://safasi.com/oferta-educativa/grado-superior-tafad/

6 colegios a los que no se te ocurriría faltar (por tu bien)

Más que colegios parecen cárceles. En muchos países la educación se ha convertido en una imposición de normas, donde se castiga y obliga a los chicos a cumplirlas sin ninguna posibilidad de diálogo. A continuación te desvelamos algunos de los colegios estrictos que dan miedo con sólo escuchar su nombre.

1. Academia Ryde, Reino Unido

El profesor Rory Fox es llamado ‘SuperDirector’ y para muchos en Reino Unido es el maestro más estricto del mundo por las férreas normas que aplica en su Academia Ryde. Uno de sus lemas es “a veces es bueno arrestar a los alumnos”. También tiene perlas como “ser amable con los niños sirve a menudo para camuflar las bajas expectativas académicas”. Sus reglas sagradas son: rodillas bajo el escritorio, poner los hombros en paralelo con el pupitre y mirar hacia adelante.

alumno de colegio estricto (Istock)

2. Surval St. Fleuri, Suiza

En Montreaux se encuentra este internado de señoritas que tiene un estricto programa académico. Colegio estricto ofrece cursos especiales de cocina, pastelería y belleza.Además tiene programas de perfeccionamiento de cultura, educación y buenos modales. Por semestre cuesta 25.000€.

colegios normas estrictas (Istock)

3. Academia Cristiana Berean de Milford, Massachusetts

Las centros católicos tienen fama de ser colegios estrictos. En el manual de esta academia se les enseña a los profesores una técnica que no inflige heridas a los niños cuando hay que “aplicar las normas”. Según un informe del comité del Congreso de EE.UU que debatió el castigo corporal en los colegios estadounidenses, la pala con agujeros es el instrumento más habitual para infligir daño a niños que se «comportan mal».

castigo corporal en los colegios estadounidenses (Istock)

3. British Council School, Pozuelo de Alarcón (Madrid)

Es uno de los más elitistas de España y su matrícula anual es 34.000 euros. Entre sus célebres alumnos puede contar con los hijos del presidente del gobierno Mariano Rajoy. Es un colegio inglés que destaca por ser muy estricto y no permitir ningún atisbo de libertad educativa ni de vestimenta moderna. Están prohibidos los móviles.

colegios para la elite (Istock)

4. Colegio Episcopal Sagrada Familia de Sigüenza, Guadalajara

En este colegio estricto de Siguenza estuvo el sobrino del Rey de España, el díscolo Froilán. Es un internado elitista. Sus normas son carcelarias: levantarse a las ocho, gimnasia, prohibidos los móviles, el dinero o la música. Las normas son similares en los 30 internados que hay en España. La mensualidad tiene un coste de 1.540 euros que cuesta el mes.

niños castigado (sItock)

5. Santa María de los Rosales, Madrid

Las hijas del Rey Felipe VI, Leonor y Sofía, también asisten a un colegio estricto. La dirección del Santa María de los Rosale prohíbe la utilización en el recinto de smartphones y advierte contra la grabación de agresiones, que están prohibidas con la expulsión del centro. Las normas son estrictas en cuanto al respeto de los compañeros.

aulas de colegio (Istock)

6. Internados del miedo, España

Estos internados más que colegios estrictos eran el infierno. Os situamos. Al terminar la Guerra Civil (1939) la dictadura de Franco reorganizó la ‘Obra de Protección de Menores’ con la intención de que la beneficencia adoctrinará a los miles de hijos de madres solteras, de familias pobres, o de padres republicanos. La investigación del libro, Los Internados del miedo, publicado por los periodistas catalanes Montse Armengou y Ricard Belis, denuncia que en estos centros dirigidos en su mayoría por salesianos, los curas y monjas cometieron atrocidades con niños y niñas. Pese a las denuncias, estos hechos nunca han sido reconocidos ni por el Estado Español ni por la Iglesia.

Los internados del miedo durante Franco (documental)

Matrícula 2019/20

Para solicitar la admisión, es preciso concertar una entrevista personal con el equipo directivo, en la que debe estar presente el futuro alumno y sus padres, y donde se informa de los diversos aspectos de este Centro internado y se decide su admisión.

Datos de contacto: 949 39 07 90 | [email protected]

El Colegio Sagrada Familia de Sigüenza, dispone de una completa Oferta educativa (desde Educación Infantil a Grado Superior), Internado masculino y femenino y Curso de verano, donde reforzamos los contenidos impartidos a lo largo del año escolar, trabajamos técnicas de estudio y nos divertimos con ocio saludable.

Es un colegio dinámico y lleno de vida (le invitamos a conocer todas las actividades que realizamos en nuestro blog), donde nuestros alumnos reciben una educación integral basada en valores: responsabilidad, disciplina, hábito de trabajo, compañerismo y amistad, pilares educativos fundamentales para mejorar el rendimiento académico y la actitud hacia el estudio. Además, nos interesa mucho la parte humana de los alumnos y la colaboración con los padres, ya que juntos formamos cada año la familia SAFA.

Si se están planteando elegir Centro escolar para sus hijos y creen, como nosotros, en la educación en valores, en el respeto y los beneficios del deporte, cuente con nosotros.

Así es la vida en un internado femenino: cuatro mujeres cuentan todo lo que pasa

20/11/2016 05:00 – Actualizado: 07/12/2016 19:52

Hay muchos motivos para decidir enviar a los chavales a colegios, institutos o residencias universitarias segregadas por sexos. La tendencia, sobre todo en los sistemas públicos de enseñanza, es justo la contraria, integrar en lo posible y desdibujar las diferencias, pero para muchos padres la situación es completamente natural. No se plantean que sea un problema, o piensan que, aunque en ciertos aspectos pueda serlo, merecerá la pena, por comodidad, resultados académicos… o porque no encontraron plaza en un colegio mixto.

La mitología alrededor de estas instituciones es jugosa, como siempre que se recorta, al menos aparentemente, la libertad. El libro de reciente aparición ‘Terms & Conditions, Life in Girls’ Boarding-Schools, 1939-1979′, escrito por Ysenda Maxtone Graham, que conoce bien el caso británico en primera persona, ha revisitado con sentido del humor el sofocante ambiente de los internados para señoritas. Monjas maltratadoras, prohibición paranoica de la presencia masculina (incluso en libros) y castigos severos para todo comportamiento que destacara en una vida gris.

¿Pero qué hay de las mujeres españolas en décadas recientes? ¿Lo recuerdan con cariño o con horror? Hemos despistado a la vigilancia, acompáñanos discretamente y entrevistaremos a antiguas alumnas. Por los pasillos nos encontraremos también con algún visitante masculino, aunque no debería estar ahí. Hablemos bajito, ya pasó el toque de queda…

Adelante

Empezamos por María G., publicista, que estuvo en un colegio del Opus en Badajoz: «Los primeros meses me sentía como si estuviera en Marte, para mí todo era muy extraño y fascinante. Venía de un colegio ateo y mixto. Por las mañanas, nada más entrar, teníamos que rezar un Ave María. Como yo había olvidado todos los rezos me obligaron a escribirlo 100 veces para memorizarlo. También hacíamos retiros espirituales, que estaban muy bien porque viajábamos fuera. Una vez llevaba una falda que me llegaba por las rodillas y una profesora mía me dijo que me la tenía que cambiar porque estaba descolocando al cura».

Pero no todo fue así: «En el colegio había reglas estrictas y el trato con las profesoras era muy personalizado, cada una de nosotras tenía una tutora. La mía fue una de las cosas mejores que me pasó en la vida. Hoy en día es una de mis mejores amigas. Mis compañeras eran muy buenas chicas, tenían una base moral muy grande. Me parecían muy inocentes, con respecto al sexo muchas de ellas no sabían ni lo que era un clítoris (algo que me maravillaba). Luego me di cuenta de que eran más espabiladas de lo que pensaba, algunas habían tenido relaciones mucho antes que yo y lo vivían de una manera muy libre y sana».

Nos despertaban por megafonía con algún himno religioso. Estudio antes de desayunar. Desayuno, rezo, clase. Rezo, comida, clase

¿Es cierta la leyenda sobre experiencias lésbicas, son más habituales cuando no hay chicos cerca? «Nunca tuve ninguna, pero estaba súper enamorada de mi profesora de literatura. Me tenía loca. Para mí era la mujer más perfecta del mundo: culta, guapísima, elegante, lo hacía todo bien (cuando nos fuimos de viaje de estudios salimos una noche y fue la que más ligó de todas nosotras). Siempre fue mi amor platónico». ¿El balance? Muy positivo: «Se me quitaron los prejuicios sobre la gente del opus y religiosa. Me parecieron gente abierta a nuevas ideas, con unos valores inmensos».

‘¡Un hombre, un hombre!’

Cucarachica (su alias de internet) no es un insecto sino una hermosa mujer de 35 años y estuvo en lo que describe como «un colegio mayor de mierda»: «Vine a estudiar a Madrid desde Lorca. No quedaban plazas en ningún sitio, mis padres no querían que me fuera a un piso, y mi padre, por medio de no sé quién, me enchufó allí. Cuando me trajeron, mi padre no pudo franquear la puerta que llevaba a las habitaciones. No pudo ver el papel de flores de mis paredes, ni los asquerosos pasillos interminables verde manzana, que en verano se cubrían de polillas».

«Los primeros meses fueron una mierda, era un sitio muy feo con gente que en su mayoría me parecía lo peor. La directora era coja y nos fue invitando a un té de bienvenida por grupitos. Nos daba consejos de vida y decencia, todas asentían. Yo me comí todas las pastas y los bombones, el resto debían estar a dieta». A ella todo le parecía «muy de otra época, muy ocre».

‘Picnic en Hanging Rock’, de Peter Weir.

«Con el buen tiempo abrieron la piscina. Un día me quedé dormida al sol tras un baño. Me despertaron los gritos de mis compañeras: ‘¡Un hombre, un hombre!’ Mi amigo Manolo había ido a buscarme y me llamaba desde detrás de un seto. Las muchachas casi se vuelven locas. No estoy exagerando». Manolo no podía avisarla por móvil porque ella no tenía: «Había un aparatejo en las habitaciones y cuando te llamaban ibas a una especie de cabina al final del pasillo con nada de intimidad. Ahí les rogaba a mis padres que me dejaran irme a un piso… y nada».

Bala perdida

Sara Antuña, guionista y escritora, estuvo en dos internados a partir de los 16 años, si no recuerda mal. El primero fue el de las madres ursulinas en Sigüenza (que es el hermano gemelo de la SAFA (Sagrada Familia), donde enviaron a Froilán para corregirlo». De este nos habla en la entrevista.»Me mandaron interna porque era una bala perdida, una elementa, una pájara de cuidado, que suspendía y salía con gentes de mal vivir. Protesté airadamente, claro. No sirvió de nada. Había todo tipo de desgraciadas allí dentro», nos cuenta. «Por ejemplo, había una chica allí que salía con un nazi y que estaba interna por haberle dado de patadas en la cabeza a una chica que, según sus palabras literales, se había sentado en ‘su’ banco».

Le preguntamos por el grado de libertad de la institución: «¿Libertad? No había ninguna, para eso estábamos ahí. Estaba todo medido y contado. Nos despertaban por megafonía con algún himno religioso (salvo los fines de semana, que ponían un disco de Karina. Algún sábado aún salto de la cama creyendo haber oído «Aires de fiesta, los chicos y chicas, con aire de felicidad»), nos poníamos junto a la cama, rezábamos no me acuerdo de qué, a lavarse y al estudio. Una hora de estudio antes de desayunar. Desayuno, rezo, a clase. Rezo, comida, a clase. Rezo, merienda, estudio. Rosario, cena, recreo, a dormir. Los fines de semana, misa y recreo. Libertad no mucha, no».

A algunas las sacaron de allí. Otros padres creían que un poco de disciplina, agua fría y comida mala era justo lo que su hija necesitaba

La comida era tan mala que la escondían en bolsitas de plástico «muy parecidas a las que se usan ahora para las cacas de los perros. La metías por dentro de la camisa, las bragas o lo que fuera, porque una monja pasaba por las mesas comprobando que todo el mundo dejaba el plato limpio. Luego tirabas esa bolsa por el inodoro o por encima del muro del patio, que era muy parecido a un patio de cárcel. Un día, uno vino a protestar: pasaba junto al muro del colegio y le cayeron encima varias bolsas. La superiora registró a todo el mundo, palpando, antes de salir del comedor. A todas las que se les encontró una bolsa las obligaron a volcarla en un plato y comerse el contenido. El día de los padres la comida era mucho mejor».

Mala comida y mucho frío: «En los ratos libres, las chicas se apiñaban en el suelo del claustro, pegadas a los radiadores, y pobre de ti si te levantabas para ir al baño, porque te quedabas sin sitio. Un día lavé en el dormitorio un polo de hacer gimnasia y lo tendí en la ventana. Por la mañana estaba tieso y rígido como cartón, congelado, y de hecho lo rasgué en dos como si fuera un cartón. Lo mismo para las duchas: solo había agua caliente dos días a la semana, miércoles y domingo. En mi dormitorio había cuarenta niñas. Imagínate cómo olía eso cuando, por ejemplo, diez coincidían con la regla desde el miércoles hasta el domingo. Y eso los padres tampoco lo sabían. Las niñas llamaban y se quejaban, a algunas las sacaron de allí, pero otros padres consideraban que un poco de disciplina, agua fría y comida mala era justo lo que su hija rebelde necesitaba o, sencillamente, no podían permitirse perder el dinero que ya habían pagado».

‘Las vírgenes suicidas’ de Sofia Coppola viven internas en su propia casa.

El castigo físico también estaba bien considerado por las ursulinas: «No palizas ni maltrato extremo, pero un buen tortazo o capones y cosas así, bastante a menudo. Sin llegar al tortazo, había otras medidas disciplinarias, tipo pasar todo el rezo (rosario, misa, lo que fuera) de rodillas en el pasillo central de la iglesia. O, una vez que alguien había hecho algo y no se encontraba a la culpable, todas de pie en el helado claustro durante unas horas. Una chica que estaba con una regla muy mala se desmayó y eso nos libró a todas del castigo, menos mal. En una ocasión, una cántabra que la estaba liando fue conminada a arrodillarse y se negó. La monja se acercó con malas intenciones y la chica contestó que la castigara si quería, pero que ella era un Soto de los Caballeros (o apellido pijo similar) y ‘los Soto de los Caballeros solo se arrodillan ante Dios’. Se lió parda».

Invisibilidad

El grado de libertad era mucho mayor en el colegio mayor de Idoia, de Vitoria, que llegó a Madrid a los dieciocho años, a finales de los noventa y se alojó unos años en un centro femenino de Ciudad Universitaria. No se podía subir chicos en las habitaciones, pero por lo demás la represión era más o menos igual que fuera de la institución: «A todos los homosexuales nos costaba más que ahora, había muchos comentarios y rumores pero no un ambiente de apertura, ni de oposición frontal. Había dos chicas que estaban juntas y se sabía de forma extraoficial. Me consta que la directora lo sabía y le parecía bien. Yo invité a mi chica de entonces y lo hacíamos en la habitación, amparándonos en la invisibilidad de las relaciones lésbicas. No muchas veces, porque compartía habitación y no era muy práctico». Ella disfrutó de menos control que en casa, porque sus padres no exigían, como otros, información del registro de entradas y salidas, aunque se llevara.

Una de las novicias se enamoró del cura, el padre Delfín, y colgaron los hábitos ambos para dedicarse a su amor

Un amigo, Sergi, vislumbró parte de la vida de las internas de una institución religiosa en San Sebastián: «Trataban a chicas casi adultas como niñas de seis años. Las normas eran excesivas. Ellas ponían a las monjas motes muy crueles y sexualizados. A una la llamaban algo así como ‘zorra mirona’, porque era muy dura y les hacía redadas sorpresa en los vestuarios (decían que lo hacía para mirar). Las mandaban a casa si no iban con el uniforme, aunque se te hubiera roto un zapato y te hubieras puesto otro par de otro color. Lo tenían tan interiorizado que había un grupo que salía por las noches en uniforme. A mi amiga le gustaba poner nerviosos a los profesores, provocaba a propósito y decía que era habitual. Otras cogían tallas menores adrede y, si un profesor balbuceaba, no había piedad».

Las favoritas

Elisa, de unos 40 años, profesora, estuvo en un internado femenino en Andalucía del que prefiere no dar el nombre: «Los primeros años fueron más estrictos debido a la madre superiora. Hacía un frío del carajo, no había agua caliente y dormíamos todas en dos dormitorios gigantes, según edad. Pero la verdad es que nos lo pasábamos bien. Había buen ‘feeling’ entre las niñas y algunas de las monjas eran realmente personas estupendas (la superiora, todo lo contrario)».

Recuerda gamberradas poco graves vistas con ojos adultos: «Un día, en mi segundo año, dos de las mayores se hicieron con el vino de misa y se lo bebieron. Una de ellas se pilló una borrachera tremenda, y luego estuvo vomitando, mientras todas intentábamos distraer a la superiora para que no se enterara». Preguntamos por la presencia masculina en el centro, y en este caso fue importante: «Una de las novicias se enamoró del cura, el padre Delfín, y colgaron los hábitos ambos para dedicarse a su amor».

Aunque para ella fue una época «llena de luz», y cree que fue igual para casi todas, tiene una historia truculenta de esos años: «La superiora tenía sus ‘favoritas’, que eran las encargadas de ayudarla a desvestirse, y a rezar y acostarse por la noche. Dormía en una pequeña habitación junto al enorme dormitorio. Alguna de las chicas lo tuvo que pasar bastante mal. No eran ratos prolongados los que se pasaban con ella, así que es difícil imaginar abusos completos, pero probablemente sí algo de tocamientos. Su elegida durante muchos años fue la de la borrachera; cuando esta terminó la EGB tuvo que coger a otra, pero eligió mal porque cogió a la hermana pequeña de la mejor amiga de la anterior favorita. Esta ya no iba al colegio, pero al enterarse vino y tuvo una conversación muy seria con la monja. Después de eso no volvió a suceder». A partir del segundo año la cosa fue mejor, entre otras cosas porque la superiora se cayó por las escaleras de la iglesia, se partió la cadera y la sustituyeron.

Desde fuera y como lector no implicado, buenas historias que contar. Como padre de una niña, puede que las sombras ganen a las luces…

Bodas de oro de la promoción 1969-1970 del Colegio de la SAFA de Sigüenza

Al cumplir 50 años del inicio de estudios en el Colegio Episcopal Sagrada Familia de Sigüenza en el curso 1969-1970, 63 de los 150 escolares de entonces se reencontraron el sábado 28 de septiembre en el colegio de su infancia, adolescencia y primera juventud.
Les acompañaron ocho cónyuges, más cuatro profesores y el actual director del colegio, Miguel Ángel García Tabernero.
Cincuenta años después, estos antiguos alumnos de la SAFA residen en distintos de España y también algunos en el extranjero. Los hay agricultores, médicos, maestros, funcionarios, empresarios, trabajadores de la construcción y de la hostelería, y hasta dos sacerdotes, Juan Martín Bartolomé y Jesús de las Heras.
La jornada del 28 de septiembre en la SAFA discurrió entrañable y repleta de recuerdos. Tras la acogida de los participantes, se ofició una eucaristía en la capilla del colegio, presidida por quien fue el tutor de aquel curso, José Antonio Gonzalo y concelebrada por los dos ya citados de aquella promoción, el actual director y el que fuera profesor de Religión y confesor, Jesús Ochayta. Siguió la visita guiada a las instalaciones del colegio y un aperitivo ofrecido por el centro. En sus comedores, fue la comida con sobremesa en que intervinieron algunos de los exalumnos.
La jornada se coronó con una visita a los campos de deporte del colegio en el Oasis. Tres de ellos suelen coordinar los encuentros de la promoción: Felipe Escamilla, Fernando Benito y Miguel Ángel García Vázquez, naturales, respectivamente, de Escamilla, Matillas y Riosalido.
Los Hermanos de la Sagrada Familia de Sigüenza en su capítulo general.-
La congregación religiosa de los Hermanos de la Sagrada Familia, fundada por el venerable siervo de Dios francés Gabriel Taborin, estuvo representada en el 36 capítulo general de la misma, celebrado este pasado verano en Sigüenza. Desde hace cerca de seis décadas hay una comunidad en Sigüenza, en El Bosque.
Fue elegido superior general Francisco Javier Hernando de Frutos, segoviano. El nuevo vicario general es David Rasero García. La educación y las misiones son el carisma de esta congregación religiosa.

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