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Jabon de marsella

Tabla de contenidos

El jabón de Marsella 100% puro es un jabón natural a base de aceite de oliva y ceniza de sosa. De hecho, muchas personas creen erróneamente que este tipo de detergente sólo es bueno para lavar ropa.
En realidad, los usos del jabón de Marsella son variados y diferentes, ya que representa un verdadero toque saludable para la higiene personal, para el cabello seco y desgastado, para las pieles grasas, para la limpieza de zapatos, como agente de enjuague para joyas de oro y plata y para la limpieza de la casa de azulejos a pisos.

Veámos en detalle qué es el jabón de Marsella, cómo reconocer el jabón 100% puro, cuáles son los precios reales de mercado, cómo reconocer y evitar el jabón compuesto de ingredientes de origen animal, y por supuesto como comprarlo desde el supermercado de donde-comprar.online.

Jabón de Marsella ¿qué es?

Sumario

El jabón de Marsella es un jabón natural muy antiguo que proviene del jabón de Alepo, nacido en Siria hace más de 2.500 años. La diferencia entre estos dos tipos de jabón natural radica en la composición, el jabón de Marsella se basa en el aceite de oliva y la sosa, mientras que el jabón de Alepo 100% puro se basa en el aceite de oliva y el aceite de laurel, pero más o menos los usos son casi los mismos.

Características e ingredientes del jabón de Marsella:

Es un detergente hipoalergénico por lo que es muy adecuado para aquellos que tienen una piel muy sensible y es completamente biodegradable, por lo que no daña el medio ambiente. Además, no contiene conservantes, perfumes ni aditivos sintéticos que puedan dañar la salud, tiene propiedades antisépticas y es un excelente repelente para niños, ancianos, adultos, animales y plantas.

Los ingredientes que componen el jabón de Marsella son el aceite de oliva al menos el 72% y sosa, olivato sódico o tallowate sódico, pero a partir de este último, como veremos en los siguientes apartados, es mejor mantenerse alejado.

¿Cómo reconocer el verdadero jabón de Marsella 100% puro?

Por supuesto hay que leer la etiqueta! En cada producto cosmético, o para la higiene personal o el hogar, está la lista de ingredientes INCI, de la que se puede ver inmediatamente si el producto que vamos a comprar, contiene o no, y en qué cantidades, agentes químicos que podrían ser peligrosos para nuestra salud. Para el jabón de Marsella funciona igual. De hecho, como hay tantas marcas en el mercado que producen este fantástico detergente natural, debemos estar aún más atentos al INCI. Dicho esto, volvamos a la pregunta inicial y veamos cómo reconocer un jabón puro de Marsella simplemente leyendo la lista de ingredientes.

En primer lugar, el verdadero jabón de Marsella, la receta original está hecha con al menos un 72% de aceite de oliva, por lo que el primer ingrediente del INCI que hay que leer en el envase es el aceite de oliva.
A continuación, encontrará el tipo de gaseosa que se usa para hacer el jabón, y ahí es donde tendrá que concentrar toda su atención. Elegir siempre el elaborado con olivato sódico, es decir, sosa extraída del aceite de oliva o a lo sumo cacaote sódico extraído del aceite de coco.

Nunca elijas un jabón de Marsella con sebo sódico!!!, ya que se trata de un ingrediente derivado de la matanza de animales, o más bien de residuos industriales, de los que se extrae la grasa animal.

¿Dónde puedo comprar jabón de Marsella 100% BIO pure?

Se puede comprar en hierbas medicinales, tiendas BIO naturales, supermercados y por supuesto aquí en donde-comprar.online. Pero recuerda siempre en tener cuidado al leer los ingredientes.

COMPRA JABON DE MARSELLA PURO:

El jabón de Marsella es un excelente detergente natural hipoalergénico para la limpieza de manos, cara y cuerpo entero, por lo tanto cada vez hay mas gente que utiliza este jabón para la higiene personal y para los cuidados del cabello.

Gracias a su composición, la piel se mantiene lisa y limpia sin alterar la película lipídica. Además, al no haber perfumes ni otras sustancias sintéticas, puede ser utilizado por toda la familia para la higiene de los niños y, por lo tanto, también para aquellos que tienen la piel muy sensible.
El uso diario de jabón de Marsella también puede ser un excelente remedio natural contra los pequeños problemas de la piel como la sequedad excesiva y la descamación causada por enfermedades como el acné y el eczema. Perfecto también para pelar o fregar la piel, con la ayuda de un guante de crin o combinado con sal de mesa, el jabón de Marsella elimina las células muertas y hace que la piel de la cara o el cuerpo brillante con efecto de seda.

El uso de este detergente natural en el cabello, es múltiple, se puede utilizar, de hecho, como un champú o para restaurar el brillo y la fuerza del pelo. En este caso, el jabón se disuelve y luego se mezcla con 2 yemas de huevo, 2 cucharadas de aceite de oliva, 2 cucharadas de germen de trigo y 2 cucharadas de aceite de almendras que puede ser sustituido por aceite de coco puro o manteca de karité.

Jabón de Marsella contra la piel grasa.

El uso de jabón de Marsella en pieles grasas o con tendencia al acné es un excelente remedio natural, también recomendado por dermatólogos. El jabón de Marsella 100% puro tiene propiedades calmantes, desinfectantes y equilibrantes, es decir, es capaz de reequilibrar el pH de la piel, y de hidratarla si está seca y normal si es grasa e impura. También previene la irritación y las alergias.
Lavarse la cara con jabón de Marsella por la mañana y por la noche después de quitarse el maquillaje ayuda a las personas con piel mixta, grasa o impura a eliminar el exceso de sebo y mantenerlo limpio.

Un Jabón multiusos.

Todo el mundo sabe lo agradable que es el olor a jabón de Marsella en la ropa recién lavada, pero no todo el mundo sabe que además de la ropa lavada en la lavadora o a mano, con Marsella se puede lavar casi cualquier cosa, incluso azulejos de cocina o de baño, suelos, etc… Para aquellos que quieren conseguir la máxima limpieza en el hogar con un producto ecológico y muy económico, el jabón de Marsella es un excelente aliado.

Se puede utilizar frotando el bloque de jabón sobre una esponja humedecida con agua y pasando la esponja sobre las baldosas para desengrasarlas, o frotándola sobre una toalla húmeda y colocándola dentro de la lavadora. Esto reducirá la cantidad de detergente. Añadiendo a continuación 1 cucharada de bicarbonato y 1 cucharada de sal, se obtiene un detergente ECO 100% natural que además es suavizante y desinfectante.

Pásate por nuestra sección de Cosmética para ver más jabones naturales.

  • Jabón de Aloe Vera.
  • Jabón de Propoleo.
  • Jabón Negro.
  • Jabón de Arcilla.
  • Moldes para jabones.

TagsCosmetica

¿Cuáles son los grandes beneficios del jabón de Marsella?

Es uno de los jabones más conocidos del mundo. Desde que fuera creado en la Provenza francesa en el siglo XIV, ha sido comercializado y ensaltado por la multitud de beneficios que le aporta a la piel. Nunca ha pasado de moda y por eso hoy queremos darte a conocer un poquito más de este jabón con aroma a hogar.

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© iStock

Sus características

Existen dos tipos de jabón: uno verde y otro blanco. El jabón verde se produce con aceite de oliva, al que se añade aceite de copra y de palma. ¿En qué se diferencia del jabón blanco? En que este último en lugar de aceite de oliva contiene aceite de cacahuete. El jabón extra puro contiene un 72 % de estos aceites, todos ellos 100 % naturales. Ambos tipos son considerados jabones naturales por no contener colorantes ni coadyuvantes sintéticos.
La fabricación del jabón de Marsella también es muy precisa. Se realiza en un caldero, mezclando la sosa y los aceites. El proceso que sigue a la mezcla consiste en fabricar la pasta, espinarla (extraerle los residuos), cocerla, alargarla, colarla y secarla. Finalmente, se corta y se estampa.
Suele venderse en cubos de 600 gramos, pero lo podemos encontrar en otros formatos: jaboncillos, jabón líquido, etc. También los hay con diferentes perfumes como tila, lavanda, madreselva, muguete, anís, limón…
El interés por el jabón crece gracias a sus propiedades naturales y lo aprecian sobre todo aquellas personas que prestan especial atención a los componentes de sus productos de belleza y al impacto que estos tienen en el medioambiente.

Beneficios dermatológicos del jabón de Marsella

Como el jabón negro, los usos domésticos del jabón de Marsella son ampliamente conocidos. Ahora bien, también lo son sus propiedades dermatológicas y ecológicas.

  • Es un producto ecológico: natural y biodegradable, no contamina el medioambiente como otros productos de ducha o jabones fabricados de manera industrial.
  • Es suave y no irrita la piel, como los jabones industriales.
  • Es hipoalergénico, desinfecta y cura las heridas.
  • Lo suelen recetar los dermatólogos en casos de eczema.
  • Se utiliza para exfoliar la piel en el hammam y dejarla satinada.
  • Se puede emplear como dentífrico para curar las encías.
  • Lavar la ropa de los más pequeños con este jabón reduce el riesgo de irritaciones y alergias.
  • No contiene alérgenos, colorantes ni adyuvantes de síntesis, por eso es perfecto para las personas alérgicas y los bebés.
  • Está indicado para los hombres, pues la espuma del jabón puede utilizarse para el afeitado.
  • ​En Provenza dicen que colocando jabón de Marsella (entero o a trozos) a los pies de la cama se previenen resfriados y calambres.
  • ​Se puede utilizar a diario, es más económico que el tradicional y dura casi el doble de tiempo.

¿Dónde encontrarlo?

La verdad es que no existe una denominación controlada para este tipo de jabón. Por eso puede que encontremos muchos que pretendan serlo pero que, en realidad, no lleven los componentes naturales, no cuenten con sus rasgos ecológicos y que provengan de otros países. Estos son productos industriales que contienen aditivos (colorantes y perfume), al contrario que el producto artesano, y que secan la piel.
Ahora bien, se puede comprar auténtico jabón de Marsella en jabonerías que lo siguen produciendo de manera tradicional, en calderas: Le Sérail, Le fer à cheval, Marius Fabre y Rampal Latour, todas ellas con página web y en las que la pastilla de 600 gramos cuesta menos de 10 € y la de 300 gramos, menos de 5 €.
El jabón de Marsella respeta la normativa de las etiquetas biológicas Ecocert y Cosmebio, no contiene OGM, conservantes químicos, colorantes ni perfumes de síntesis. Y tampoco se testa en animales.

Algo de historia

Crescas Davin, el primer jabonero de Marsella, aparece en los registros de manera oficial en 1371. No obstante, en el siglo XVI y XVII es cuando realmente la industria del jabón empieza a tener presencia en Provenza. Los jaboneros encuentran en estas tierras todos los ingredientes necesarios para fabricar su producto: la sosa, en la Camarga, y las olivas, en gran parte de la región gracias a la producción de aceite.
A mediados del siglo XVII Marsella fabricaba ya unas 20.000 toneladas de jabón entre las siete fábricas con las que contaba la zona. Colbert, para proteger la fabricación del producto, decide fijar sus características en un edicto. La normativización de la fabricación del jabón de Marsella garantiza su calidad y que los jaboneros de la ciudad adquieran renombre.
A finales del siglo XVIII las siete fábricas del siglo anterior se convierten en cuarenta y alcanzan a ser unas sesenta a principios del siglo XIX. Los sistemas de fabricación se perfeccionan con el paso del tiempo gracias a la mecanización y con ésta se consigue una producción de 180.000 toneladas de jabón. Así, Marsella se convierte en la primera ciudad productora de toda Francia con 108 jabonerías, 14 de ellas en Salon-de-Provence.
Tras el estallido de la segunda guerra mundial, los jabones más económicos comenzaron a proceder de París e Inglaterra y desbancaron a los de Marsella. En la actualidad, a pesar de que el interés por los beneficios de este producto van en aumento, tan sólo quedan 4 jabonerías repartidas en dos ciudades (Marsella y Salon-de-Marsella).

Jabón de Alepo, descubre todas sus propiedades
¿Ya sabes cuál es tu gel de ducha perfecto?

Jabón de Marsella, un simple pero efectivo aliado para la limpieza sostenible de la casa e incluso la higiene personal. Pero si aún no hemos dado el paso final para hacer nuestro propio jabón, ¿cuál elegir entre las muchas propuestas que nos ofrece el mercado?

¿Cómo reconocer el jabón de Marsella VERDADERO?

El original jabón de Marsella está hecho de tres ingredientes sencillos y naturales: aceite de oliva, agua y sosa cáustica.

En efecto, para ser precisos, el auténtico jabón de Marsella debe contener un 72% de aceite de oliva: así lo establece el edicto emitido por el Ministro Jean Baptiste Colbert en nombre de Luis XIV.

Aunque este jabón, resultado de la exportación de la antigua tradición de Alepo, también se producía en otros lugares, fue Luis XIV el primero en tener la intuición de convertirlo en una marca, monopolizarlo y establecer la cantidad de aceite de oliva necesaria para determinar su calidad y originalidad.

El jabón de Marsella, usos y beneficios.

Incluso hoy en día el verdadero jabón de Marsella es apreciado por sus increíbles cualidades y delicadeza, especialmente si se usa en la higiene corporal. Entre sus cualidades podemos encontrar:

  • Antiséptico natural (previene la aparición de infecciones causadas por gérmenes).
  • Repelente contra los parásitos.
  • Suave con la piel, perfecto para pieles y zonas sensibles.
  • Hipoalergénico y por lo tanto adecuado para niños, para aquellos que sufren de acné, para aquellos con piel grasa o mixta.
  • Elimina los olores.
  • Se puede usar como champú, pasta de dientes o espuma de afeitar.
  • Es un detergente eficaz, no hace espuma y tiene un impacto ambiental muy bajo.
  • Es perfecto como base para crear detergentes adecuados para la limpieza del hogar, lavandería o productos de cuidado personal.

Jabón de Marsella, los ingredientes a evitar.

Fácil de producir en casa, el verdadero jabón de Marsella no es tan fácil de encontrar en el mercado.

Muchos de los que se “venden” bajo este nombre en realidad, además de aceite de oliva y sosa cáustica, contienen además otros ingredientes: no sólo de origen vegetal – como pueden ser los aceites de cacahuete, palma o coco.

Jabón de Marsella, cómo reconocerlo y dónde encontrarlo.

¿Cómo reconocer el verdadero jabón de Marsella?

La única manera es mirar cuidadosamente lo que dicen las etiquetas (obligatorio desde octubre de 2005, deben detallar los ingredientes en porcentaje por peso).

Sólo estos ingredientes deben figurar en la etiqueta del jabón de Marsella: Aceite de oliva y sosa cáustica.

También pueden contener otros elementos como aceites esenciales o perfumes, que enriquecen y personalizan la composición básica para modificar el color final del jabón o su fragancia.

El verdadero jabón de Marsella, precio.

El precio de un jabón de 300 g/500 g está entre 8 y 10 euros.

Jabón de Marsella vs Jabón vegetal.

Todo lo demás parece jabón de Marsella, pero… no lo es. No exactamente, por lo menos: y esto tendrás que considerarlo, dependiendo del uso que le vayas a dar. Muchos jabones, incluyendo los “orgánicos” y 100% vegetales que recuerdan al jabón de Marsella en el envase, están hechos con otros tipos de aceites.

Los más “naturales” pueden ser usados para la higiene personal y la limpieza ecológica doméstica, sabiendo, sin embargo, de que, precisamente, no estamos usando jabón de Marsella de verdad, sino un jabón vegetal.

El jabón de Marsella tiene propiedades que se asimilan a nuestro producto, sobre todo por ser biodegradable, por su potencia para la desinfección y su actuación como desengrasante ecológico. Además, de la misma manera que Simple Green también se diluye con agua en diferentes ocasiones para conseguir un resultado efectivo. Consulta las aplicaciones para la limpieza sostenible del hogar y puedes adquirirlo a través de la tienda online.

¿Para qué sirve el jabón de Marsella?

¡Los mejores trucos para usar el jabón de Marsella!

Después de haber visto la importancia de saber diferenciar el verdadero jabón de Marsella de todas las falsificaciones existentes, descubrimos juntos los principales usos de este “todo en uno”.

Gracias a su composición y a sus maravillosas calidades, el jabón de Marsella puede usarse tanto para la higiene corporal como para las tareas domésticas.

Higiene corporal

1) Para la piel:

El jabón de Marsella se considera como un jabón suave, muy reconocido por sus propiedades hipoalergénicas. Una de sus principales ventajas es que no irrita la piel como los jabones sintéticos.

Los dermatólogos suelen aconsejarlo para las pieles con problemas o intolerantes. También se recomienda mucho para las pieles con eccema.

2) Para los animales:

El jabón de Marsella sirve para toda la familia, ¡incluso para los animales! Úsalo como un champú natural durante su aseo.

3) Para las pequeñas llagas o picaduras de insectos:

Es interesante saber que es un excelente antiséptico, por tanto el jabón de Marsella verde es la solución perfecta para desinfectar las pequeñas llagas, las irritaciones o las quemaduras, favoreciendo su cicatrización. De hecho, se usa de manera habitual para el afeitado o depilación, gracias a su espuma untuosa.

Igualmente tiene una acción muy eficaz para aliviar las picaduras de avispas, arañas o mosquitos. Para ello, sólo tienes que mojar ligeramente el jabón de Marsella y frotarlo sobre la picadura, luego masajea suavemente la zona dejando secar un poco el jabón en la piel. Finalmente, aclara la zona con agua.

4) Para los dientes:

Gracias a sus virtudes antisépticas y cicatrizantes, el jabón de Marsella contribuye también a reforzar las encías y ayuda a eliminar el sarro. Para ello algo muy sencillo, moja tu cepillo de dientes y frota ligeramente tu verdadero jabón de Marsella verde (oliva). Cepilla tus dientes formando una ligera espuma, y acláralos con agua fría. Y ya está, ¡tus encías estarán más sanas! También favorece el cuidado de las encías irritadas, las aftas, las quemaduras en el paladar, etc. Por supuesto no se trata de sustituir totalmente tu dentífrico pero más bien de aportar un cuidado complementario a tus dientes y encías, unas 2 veces a la semana.

Limpieza de casa

1) Para lavar tu ropa:

Por otra parte, el jabón de Marsella es muy útil para las tareas domésticas, y especialmente para la colada. No sólo limpia de manera eficaz sino que además sin riesgo de alergias. Por ello, es muy recomendable lavar la ropa del bebé con jabón de Marsella para evitar cualquier riesgo de alergias o reacciones. De hecho, numerosas personas siguen fabricando su propio detergente a partir de virutas de jabón de Marsella.

¿Tienes manchas tenaces en alfombras o textiles delicados? No te preocupes, ¡el jabón de Marsella los hará desaparecer en un santiamén! Para ello, descubre nuestros truquillos:

– Para quitar una mancha:

Frota la mancha con un poco de jabón de Marsella antes de poner tu ropa en la lavadora. En el caso de que se trate de ropa delicada, déjalo en remojo en agua caliente con unas virutas de jabón de Marsella (previamente diluidas en agua caliente), frota ligeramente y aclara.

– Para fabricar un detergente :

Para la colada <40ºC, disuelve 50 gr. de virutas de jabón de Marsella en dos litros de agua caliente y viértelo en un antiguo bote de detergente limpio. Sacúdelo bien antes de cada uso y pon un pequeño vaso en el cajón de la lavadora. Para la colada >40ºC puedes poner directamente las virutas aplastadas encima de toda la ropa. Si el agua es calcárea, añade regularmente un vaso de vinagre blanco en el compartimiento del suavizante. También es posible perfumar la ropa añadiendo unas gotas de aceites esenciales. Para dejar la ropa con un blanco perfecto, añade también una cuchara sopera de bicarbonato de sodio.

2) Para alejar las polillas:

Evita las polillas en tu ropa colocando un trocito de jabón de Marsella en tus armarios y cajones, gracias a su olor tan peculiar, ¡las polillas darán la vuelta! Es la mejor manera de proteger tu ropa dejando un olor a limpio agradable.

3) Para limpiar las herramientas del jardín o los muebles de madera:

El jabón de Marsella es una excelente solución para conservar tus herramientas o tus muebles o bien para limpiar de manera eficaz y ecológica.

Sabías que…

Si a veces tienes calambres durante la noche, ¡el jabón de Marsella será tu mejor compañero! Sólo tendrás que colocar en el fondo de la cama, en una pequeña bolsita de algodón, un trozo de jabón de Marsella antes de acostarte ¡y podrás decir “bye bye” a los calambres nocturnas! Esta costumbre se transmite de generación en generación desde hace mucho tiempo.

Cómo usar el jabón de Marsella

Has oído a hablar mucho sobre los múltiples usos y virtudes del jabón de Marsella. Lo encontramos en forma de cubo con un 72% incrustado, también en detergentes líquidos, en escamas o en pastilla. Pero ¿para qué sirve el jabón de Marsella?

En este artículo te contamos algunos trucos para usar este jabón en tu piel, en la ropa y para la limpieza del hogar. Pero primero, veamos de qué tipo de jabón se trata.

¿Qué és el jabón de Marsella?

El jabón de Marsella se inventó en el siglo XIV en Francia y fué una auténtica revolución en toda la Europa de la época. Hasta entonces sólo se conocía el jabón de Alepo y pocos más, poco accesibles a la población. También se creaba una especia de jabón mezclando grasas con cenizas y agua.

Pero no es hasta el desarrollo de la industria jabonera en Marsella cuando empieza a mezclarse aceites vegetales con sosa cáustica. El aceite que se utilizaba en su producción era el aceite de oliva puro. Aunque en diferentes épocas, se ha ido evolucionando con la mezcla de otros aceites también naturales y puros, que aportan al jabón de Marsella su famosa eficacia y versatilidad:

  • Aceite de oliva: por su poder de limpieza.
  • Aceite de palma: para proteger la capa hidrolípida de la piel.
  • Aceite de coprah: por su poder espumoso.

El 72% que vemos grabado en los tacos de jabón indican la cantidad de aceites vegetales puros que encontramos en la mezcla.

Actualmente solo 4 empresas en el mundo fabrican jabón de Marsella con denominación de origen. Pero la formulación y el proceso de producción son tan sencillos (lo puedes hacer en casa) que podemos encontrar en el mercado «jabón de Marsella» de distintos orígenes y variaciones en la fórmula. Que no tengan denominación de origen no significa que no sean jabones buenos, pero sí que hay que ir con cuidado lo que compramos. Un buen jabón de Marsella cumplirá estos requisitos:

  • Muy alto porcentaje de aceites vegetales (72% es la referencia)
  • Alto porcentaje de aceite de oliva
  • Color verdoso o beige
  • 0% de grasas animales
  • Sin conservantes, colorantes, perfumes o aditivos

¿Para qué sirve el Jabón de Marsella?

Sus múltiples usos van desde la higiene personal, hasta la limpieza del hogar, la ropa e incluso como un eficaz insecticida. Y todo 100% natural y biodegradable. Te lo detallamos a continuación.

Jabón de Marsella para la higiene personal

Es es un buen sustituto del gel de ducha envasado. Al ser hipoalergénico es ideal para pieles sensibles, como la piel de los bebés o para el tratamiento de eccemas. También actúa como un antiséptico, por lo que puede usarse durante el tratamiento de llagas, irritaciones, quemaduras y picaduras, facilitando su cicatrización.

La espuma que genera el jabón de Marsella es cuantiosa y cremosa, por lo que se utiliza perfectamente para el afeitado y la depilación dejando una piel hidratada y suave. Al ser un producto 100% natural y seguro, muchas personas lo usan para la higiene también de sus animales de compañía.

Lo más recomendable es guardar un taco de jabón en un lugar fresco y seco, e ir cortando trozos que pueden colocarse en jaboneras en la bañera o para lavar las manos. Es importante que la jabonera esté un poco elevada para dejar pasar el aire y ayudar a que se seque el jabón rápidamente después de cada uso.

Jabón de Marsella para la ropa

Uno de los usos más tradicionales de este jabón es la limpieza de la ropa, por su eficacia y por ser hipoalergénico.

Es un eficaz quitamanchas para la ropa. Solo tenemos que frotar la mancha con el jabón de Marsella antes de lavar la ropa en la lavadora o a mano. Si se trata de ropa delicada que no podemos frotar fuertemente, podemos dejar la ropa manchada en remojo con agua caliente y unas virutas de jabón. Después a la lavadora y listos.

También podemos elaborar nuestro propio detergente para la lavadora. Para lavados suaves a menos de 40ºC, mezclaremos unos 50 gr de jabón de Marsella en 2 litros de agua caliente. Utilizamos la mezcla normalmente como lo hacemos con el detergente de lavadora habitual. Para lavados más exigentes a más de 40ºC, podemos añadir virutas de jabón de Marsella directamente dentro del tambor, con la ropa.

Si queremos seguir con el uso de productos naturales y no contaminantes, si la combinación de la dureza del agua y el tipo de ropa lo requiere, puedes sustituir tu suavizante sintético para la ropa por unas cucharaditas de vinagre blanco. Acompañado de unas gotas de aceites esenciales si nos interesa perfumar. Y si lo que buscamos es blanquear la ropa de forma natural, podemos añadir un par de cucharadas de bicarbonato sódico.

Para seguir protegiendo la ropa después del lavado, un trocito de jabón de Marsella en los armarios y cajones mantendrá las polillas alejadas, y un olor a limpio sin igual.

Jabón de Marsella para la limpieza del hogar

Te sorprenderá la eficacia de éste jabón para lavar los platos. Añade una viruta en tu estropajo y frota con agua caliente. Es eficaz, natural, económico y sin generar residuos.

También se utiliza para limpiar todo tipo de superficies. Se puede utilizar solo o mezclado con agua caliente para lavar la ducha, el lavabo, la encimera, el suelo, los muebles exteriores o las herramientas de jardín. Para recuperar el brillo de las superficies limpias, nada más eficaz que un paño con unas gotas de vinagre blanco.

Insecticida natural

El jabón de Marsella es un excelente repelente de insectos natural y biodegradable, que no dañará tus plantas. Puedes rallar un poco de jabón y mezclarlo con agua caliente en una botella con spray, para pulverizar las plantas afectadas.

¿Cómo lo debemos conservar?

Como todos los jabones sólidos, es importante resguardar el jabón de Marsella del Sol y de la humedad. Se recomienda guardarlo en un lugar fresco y seco e ir cortando los trozos que vayamos a utilizar en breve.

Comprar jabón de Marsella

Se puede comprar en forma de cubo, pastilla, en virutas o en una mezcla líquida. En nuestra tienda online hemos creado una sección específica para que encuentres rápidamente todas las opciones de compra online de jabón de Marsella en formato sólido, y otra sección donde puedes encontrar los diferentes productos de limpieza del hogar a base de jabón de Marsella.

Ya te hemos contado algunos trucos para sacar el máximo partido a tu jabón de Marsella. En Admira Cosmetics es un clásico desde siempre. Además, un clásico muy actual, ya que se trata de un producto 100% natural, 100% vegano y 100% zerowaste!

¿Cómo usas tú el jabón de Marsella?

Beneficios y propiedades del jabón de Marsella

¿Qué es el jabón de Marsella?

Este jabón hizo su aparición en el siglo XV y, en un principio, consistía en una mezcla de huesos (ricos en potasio) y grasas vegetales.

Hoy en día, el jabón de Marsella sigue siendo muy apreciado por sus propiedades para la higiene personal.

Los componentes principales de un buen jabón de Marsella son el aceite de oliva y la sosa, elementos muy abundantes en todo el Mediterráneo.
Tiene que estar fabricado exclusivamente con aceites vegetales y sin contener colorantes, ni grasas animales ni tensoactivos sintéticos.
En la actualidad este jabón no se usa solamente para la higiene personal también se usa para la limpieza de la ropa y como componente de muchos limpiadores para el hogar.

Conozcamos algunos de los beneficios y propiedades del jabón de Marsella que hacen que sea tan recomendable su uso para el cuidado de nuestro cuerpo y de nuestro hogar:

  • Cabe destacar de entre las propiedades del jabón de Marsella que es hipoalergénico, antiséptico y antibacteriano.
  • Si nuestro cabello se apagado, triste, el uso de este jabón para su lavado le devolverá la vida, se verá mucho más sano y brillante.
  • Cuida nuestra piel sin producirle irritaciones.
  • Es ideal para cuidar pieles que sean propensas a padecer acné.
  • Si padecemos eczemas el uso de jabón de Marsella está muy indicado.
  • Es ideal para el cuidado de la piel de los niños, de hecho son muchos los pediatras que recomiendan su uso.
  • Los hombres pueden usarlo como jabón para afeitarse, aprovecharán todas sus propiedades del jabón de Marsella para el cuidado de la piel de la cara.
  • Otra de las propiedades del jabón de Marsella es que nos puede ayudar en la higiene y cuidado de nuestra boca ya que es ideal para eliminar el sarro y cuidar las encías. Solo tenemos que frotar el cepillo de dientes sobre el jabón, lavar nuestros dientes y enjuagar con abundante agua.
  • Si lo aplicamos sobre picaduras de mosquitos o abejas calmará la sensación de malestar.

Otros usos de este maravilloso jabón

Ya hemos visto las propiedades del jabón de Marsella relacionadas con el cuidado de nuestro cuerpo, pero este estupendo jabón también es ideal para la limpieza de nuestro hogar y el cuidado de nuestra ropa.

Disuelto en agua se convierte en un desengrasante ideal con el que podemos limpiar sin mucho esfuerzo las baldosas de la cocina o cualquier otra superficie.

También es muy recomendable para el lavado de la ropa de los más pequeños y de cualquier prenda que queramos mimar un poco más.

Por supuesto siempre tenemos que tener la seguridad de que es jabón de Marsella, debemos leer siempre la composición y huir de imitaciones que pueden tener ingredientes que no sean excesivamente saludables.

Como preparar nuestro jabón de Marsella casero

Hacer jabón es un proceso bastante simple y que podemos realizar en nuestra casa sin ninguna complicación.

Si queremos hacer jabón de Marsella para nuestra higiene personal usaremos aceite de oliva “limpio” pero si es para lavar la ropa podemos utilizar el aceite de oliva ya usado en alguna cocción. Es una buena forma de reciclar el aceite y conseguir un producto de limpieza extraordinario.

Ingredientes del jabón de Marsella

  • 3 litros de aceite de oliva.
  • 3 litros de agua caliente.
  • ½ kilo de sosa cáustica.

Preparación del jabón de Marsella

  • Colocaremos el agua en un recipiente y verteremos poco a poco y con mucha precaución la sosa cáustica. Debemos intentar realizar la operación en un lugar con buena ventilación pues la sosa, al mezclarla con el agua, despide vapores muy irritantes.
  • Hay que remover la mezcla por unos quince minutos para que se disuelva bien.
  • Cuando la sosa este bien disuelta añadiremos, sin dejar de remover, el aceite.
  • Debemos continuar removiendo la mezcla hasta que se cuaje, sin cambiar el sentido, pues se podría cortar.
  • Verteremos la mezcla en una caja forrada con papel y lo cortaremos, en trozos del tamaño que queramos, antes de que se endurezca demasiado.

Reciclar, minimizar el uso de plásticos de un solo uso, caminar o montar en bicicleta en vez de optar por el coche para cualquier desplazamiento… Son algunas de las acciones que no pueden faltar en el día a día de quienes quieran vivir de forma más sostenible. El uso de soluciones naturales para la limpieza del hogar y para el cuidado personal es otro paso que puede dar cualquiera que se resista a seguir contribuyendo a la destrucción del planeta. Pero, ¿cómo? Las opciones son muchas, pero una que no siempre se toma en consideración y que destaca por sus múltiples usos es el tradicional jabón de Marsella, pero ojo, el original.

Este clásico, elaborado artesanalmente en el sur de Francia, cuenta con muchas propiedades que hacen que sea ideal para la limpieza y para el cuidado personal. Lo explica su composición original, a base fundamentalmente de aceite de oliva y sosa. Esto, precisamente, es lo que hace que el jabón de Marsella, al que muchos se refieren como el ‘jabón de las maravillas’, sea un sustituto natural ideal a productos industriales puesto que ofrece buenos resultados, pero lo hace sin costes para el medioambiente ni para la salud. Si quieres probar este remedio natural, te contamos algunos de los usos más extendidos.

1. Jabón de Marsella para la limpieza.

A los clásicos de la limpieza ecológica (bicarbonato, limón, vinagre, etc.) puede sumarse sin complejos este jabón artesanal que, además de ser biodegradable, destaca por su potencia para la desinfección. Aunque puedes darle tantos usos como consideres, algunos de los más comunes para la limpieza del hogar son los siguientes:

– Desinfectante y desengrasante.

Si estás buscando una alternativa a los desinfectantes y desengrasantes industriales, que figuran entre los productos para la limpieza de mayor impacto, el jabón de Marsella reducido con agua te puede ofrecer la solución. Para ello, una vez lo mezcles, todo lo que tendrás que hacer es humedecer en la mezcla un trapo o una bayeta y aplicarla sobre la superficie que quieras limpiar, como las baldosas de la pared de la cocina, entre otras posibilidades.

– Solución natural para la colada.

Como ya sabrás, muchos detergentes industriales para lavar la ropa y, todavía más, los suavizantes perfumados, tienen efectos para el medioambiente e incluso para la salud. Así, para hacer tu colada de forma más natural y segura, puedes optar por humedecer una toalla mediana en jabón de Marsella e introducirla en el tambor junto a la ropa que quieres lavar. Si añades a tu colada una cucharada de bicarbonato y de sal ofrecerá resultados aún mejores, para tus prendas de vestir y para que tu colada sea lo más sostenible posible.

2. Jabón de Marsella para el cuidado personal.

Sin embargo, las propiedades de este clásico de los jabones dan mucho más de sí y, además de para la limpieza del hogar, pueden aprovecharse para la salud y el cuidado personal, siempre de forma natural. Entre los usos más comunes en este sentido, destacan los siguientes:

– Remedio contra la piel grasa.

Quienes tengan pieles mixtas, grasas o propensas a la aparición de acné pueden encontrar en el uso de jabón de Marsella un remedio que favorecerá el equilibrio del pH, además de ayudarles a prevenir irritaciones y alergias. Así, quienes estén preocupados por la eliminación de impurezas y grasa de la piel pueden ver resultados lavándose dos veces al día con este jabón natural; una por la mañana y otra antes de acostarse.

– Jabón de Marsella frente al cabello seco.

Quienes busquen una alternativa natural para que su pelo recupere el brillo, pueden encontrar una solución en este jabón natural. Si tu pelo está dañado, por ejemplo por el uso de tintes, no dudes en aplicarte una mezcla con jabón de Marsella, dos yemas de huevo, dos cucharadas de aceite de oliva, otras dos de germen de trigo y dos más de aceite de almendra.

Jabón de Marsella

A lo largo del siglo XVIII la producción se multiplica por dos y la industria del jabón de Marsella pasa a ser una de las más importantes de la ciudad. A principios del siglo XIX ya había 73 establecimientos, pero el bloqueo inglés del puerto detiene la importación de materias primas, por lo que se crean fábricas para obtener uno de los componentes del jabón a partir de sal marina (procedimiento de Nicolas Leblanc). Y con el aumento de los precios del aceite de oliva por el embargo, se empezaron a usar otro tipo de aceites: colza, lino, sésamo. También los usos de los consumidores cambian y prefieren jabones con mezcla de aceite de oliva y de clavel En 1810 nace una comisión para controlar la calidad de la fabricación del jabón, y los fabricantes tienen que poner una marca garantizando el tipo de aceite.

A finales del siglo XIX, el progreso técnico aumenta la producción (algunas manufacturas llegan a producir 12500 toneladas de jabón de Marsella por año): utilización el vapor para regular la cocción. Y el nuevo procedimiento del marsellés J.D. Rougir se expande: blanqueamiento del aceite de palma y obtención de un producto unicolor: el blanco. Se abren laboratorios para controlar las fases de cocción del jabón. En la Exposición Universal de 1855, el jabón de Marsella se lleva la medalla de oro.

En el siglo XX nace el jabón moderno, que ya no se utiliza únicamente como detergente o como producto de aseo, sino también como producto farmacéutico e industrial (industria de la lana y de las telas). En los jabones de Marsella pasa a indicarse EXTRA PURO 72% de ácido graso, y por toda Francia se ven los carteles que alaban el jabón puro de Marsella. Pero la producción del jabón de Marsella disminuyen con la invención del detergente en polvo.

Renacimiento del jabón de Marsella

A partir de los años 80 del siglo XX hasta la actualidad, el jabón de Marsella resurge con fuerza basándose en la tradición. Se ensalzan las virtudes de este producto natural y biodegradable. Y pasamos a ver jabones de Marsella por todas partes: tiendas de productos provenzales, jabonerías, mercados, tiendas de productos cosméticos, etc.

El secreto del jabón de Marsella. ¡Cuidado con las copias!

El auténtico jabón de Marsella tiene forma de cubo de 600 gramos de color blanco o verde (el que está fabricado con aceite de oliva) y lleva la indicación “EXTRA PURO 72% de ácidos grasos”. No contiene colorantes, conservantes ni perfume y nunca grasas animales (escondidas bajo la denominación “sodium tallowate”). Como es el caso de muchas copias del jabón de Marsella cuya receta de fabricación no tiene que ver con la original. La denominación “jabón de Marsella” es de origen totalmente incontrolado. En la actualidad se encuentran muchos productos bajo este nombre. El verdadero jabón de Marsella es 100% vegetal.

El jabón de Marsella seduce al viajero

En la actualidad, el jabón de Marsella seduce por el hecho de ser producto auténtico fabricado según una receta tradicional, un producto artesanal, puro y natural, biodegradable, que respeta el medioambiente. Además, ya no es sólo un producto para lavarse el cuerpo, el rostro y para limpiar la ropa, sino que es un objeto estético, que seduce al que lo adquiere por su aspecto: esa forma tradicional de cubo, aunque también lo encontremos con otras formas (alargada, taco, redondeado, cigarra, corazón…).

Y también muchos colores y aromas, que satisface a los amantes de los jabones artesanales. El jabón vegetal blanco tiene aromas de limón, miel, leche, lavanda, mimosa, jazmín, rosa,…Mientras los aromas del jabón de oliva, el verde son los siguientes: algas, manzana, arcilla, pino, romero, menta, lavanda…Podemos encontrarnos aromas sorprendentes como: chocolate, própolis, melón, magnolia, vino,…

Si viajan a Provenza podrán encontrar jabón de Marsella por todas partes: en los mercados artesanales, o en tiendas que comercializan productos artesanales. En la actualidad sólo quedan cuatro jabonerías en Marsella que continúan fabricando este jabón artesanal, además de otros productos y detergentes.

Taller de jabón de Marsella

En su viaje a la Provenza puede aprovechar para hacer un taller de jabón de Marsella, visitar el Museo del jabón de Marsella y hacer su propio jabón personalizado.

El jabón

Historia de la fabricación del jabón
Desde el tiempo de los galos, el jabón ya se utilizaba para lavar la ropa y para teñir los cabellos de rojo. Esta pasta se obtenía mediante la mezcla de cenizas de haya y de sebo de cabra. Ya por entonces se le reconocían ciertas virtudes medicinale.
En el siglo XVI, las fábricas de jabón marsellesas, instaladas en el tiempo de las cruzadas, dejan atrás el proceso artesanal. A comienzos del siglo XVII, la producción de estas fábricas marsellesas apenas puede satisfacer la demanda de la ciudad y de su área. El puerto de Marsella recibe incluso jabones provenientes de Génova o de Alicante.
Pero la guerra bloquea el abastecimiento desde España, y las fábricas de jabón marsellesas deben aumentar su producción, de modo que se pueda ofertar al norte de Francia y a los compradores de Holanda, de Alemania y de Inglaterra.
En 1660, la ciudad cuenta con 7 fábricas cuya producción anual se eleva a más de 20.000 toneladas. Durante el periodo de Colbert, la calidad de las producciones marsellesas es tal que “el jabón de Marsella” se convierte en una denominación común. Se trata de un jabón de color verde que se vende principalmente en barras de 5 kilos, o en paquetes de 20 Kg. En 1786, 48 fábricas producen en Marsella 76.000 toneladas, dan empleo a 600 obreros y a 1.500 reos prestados por el Arsenal de las Galeras.
Esta industria florece hasta la primera guerra mundial, cuando la dificultad de los transportes marítimos de los granos da un duro golpe a la actividad de las fábricas de jabón. En 1913, la producción es de 180.000 toneladas, para descender hasta las 52.817 toneladas en 1918.
Tras la guerra, la industria del jabón se beneficia de los progresos de la mecanización; la calidad del producto se debe al empleo de los viejos procedimientos y la producción vuelve a subir hasta alcanzar las 120.000 toneladas en 1938. Cuando estalla la segunda guerra mundial, Marsella garantiza la mitad de la producción francesa, pero los años que siguen son desastrosos. Hoy todavía se mantienen en activo algunas fábricas: la jabonería artesanal de Le Sérail y las jabonerías industriales Chimiotechnic y Compagnie du Midi.
La evolución de una técnica
Desde finales del siglo XVII, una reglamentación estricta de su fabricación permite que el jabón adquiera la imagen de un producto de gran calidad confeccionado a partir de una emulsión de aceite y de sosa. Por entonces, no se trata más que de aceite de oliva, y la sosa no se obtiene más que a través de la incineración de las “plantas de sosa” (salicornio y kali): es el primer jabón de Marsella.
A lo largo del siglo XIX, los nuevos descubrimientos en el campo de la química, así como la utilización de los granos de plantas oleaginosas, permitieron elaborar un segundo jabón de Marsella. Ya no se utilizará la sosa natural, puesto que han hecho su aparición en Marsella, desde el comienzo de siglo, las primeras fábricas de sosa que siguen el procedimiento «Leblanc»- un ataque de ácido sulfúrico sobre la sal marina. A continuación, la sosa de amoniaco se ve sustituida por la sosa bruta realizada de acuerdo con el procedimiento «Solvay».
Pero la utilización cada vez mayor y más extendida de la sosa artificial, produce un jabón demasiado duro y fácil de romperse cuando se fabrica con aceite de oliva puro: la mezcla de aceites se impone. A partir de 1820, los primeros ensayos de trituración se llevan a cabo con granos de lino; después, se realizan otros experimentos con aceite de palma y de sésamo. Fue sobre todo el aceite de cacahuete el que consiguió rápidamente un gran éxito: su aceite incoloro no altera el color, y los intercambios con Oriente facilitan el abastecimiento de cacahuetes de primera categoría. La buena calidad del jabón de Marsella logra conservarse.
La evolución de la fabricación del jabón en el siglo XIX permite a las jabonerías marsellesas elaborar productos de gran renombre, tales como el “jabón de mármol”, a base de aceite de sésamo cuyo contenido en ácidos grasos es del 60%, o el “blanco incoloro”, con un 72% a base de aceite de palma y de cacahuete.
La industria del jabón dará nacimiento a industrias paralelas que participan en el desarrollo económico de la ciudad. La más importante es la fábrica de estearina, que elabora velas a partir de la recuperación de la glicerina.
Glosario de la fabricación
Las diferentes etapas de la fabricación del jabón se han modificado muy poco a lo largo del tiempo. Todavía hoy se conservan.

  • el empastado del aceite : emulsión de las materias grasas con detergentes alcalinos. La mezcla se lleva hasta la ebullición en enormes calderos.
  • el colado : retirada en tres turnos de las impurezas que se depositan en el fondo del caldero.
  • la liquidación : hervido durante horas del detergente, y después un nuevo colado y rociado con agua pura para precipitar al fondo del caldero las últimas impurezas. .
  • el secado en artesas.
  • el cortado cuando el jabón todavía está blando.
  • el estampado : nombre y marca del fabricante una vez solidificado.

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