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La dependencia emocional

Tabla de contenidos

Cuando tu felicidad depende de otras personas, entonces eres una persona emocionalmente dependiente. Esta situación problemática provoca que te sientas adicto a tu pareja pese a que las cosas entre vosotros no vayan bien.

Y aunque ya sepas que no estás bien en tu relación desde hace tiempo, no tienes la fuerza suficiente para dar un paso al frente por el miedo a la incertidumbre o por no confiar en ti mismo/a a la hora de afrontar las situaciones que puedan aparecer en tu día a día. Te da miedo estar en soledad, y prefieres quedarte ahí a sabiendas que no eres feliz.

Si te sientes identificado con esto y crees que sería positivo salir de esta situación, en este artículo puedes ver algunas claves y consejos para convertirte en una persona emocionalmente independiente.

Cómo salir de esta situación tan dolorosa

Aunque los hombres suelen ocultar este problema por vergüenza a reconocer y expresar que dependen emocionalmente de otra persona, este fenómeno afecta por igual a ambos sexos.

La dependencia emocional provoca un gran sufrimiento porque quien la experimenta piensa que es incapaz de vivir sin la otra persona, y ocurre cuando ésta tiene una baja autoestima o unas creencias erróneas de lo que debería ser una relación. Es un tipo de amor inmaduro que no tiene futuro. Hace falta coraje y valentía para aprender a superar la dependencia emocional, pero vale la pena hacerlo para que uno sea finalmente capaz de tomar el control de su propia vida.

  • Si quieres saber cómo es una amor saludable, puedes leer nuestro artículo: “Amor maduro: ¿por qué el segundo amor es mejor que el primero?”

Consejos para superar la dependencia emocional

Si deseas superar la dependencia emocional y convertirte en una persona con mayor autonomía e independencia, puedes seguir los consejos que vas a encontrar a continuación:

1. Sé honesto contigo mismo y reconoce que hay un problema

Una de las cosas más complicadas de hacer cuando alguien se encuentra en esta situación es hacer una reflexión profunda sobre lo que está ocurriendo. Es más fácil mirar para otro lado o culpar a otras personas que mirar para adentro y reconocer que tenemos un problema.

Tomarse un tiempo para la autoobservación y reconocer de forma sincera que hay un problema es el principio para poder dar un paso al frente y acabar con la dependencia emocional.

2. No tengas miedo a la incertidumbre

Y es que, muchas veces, es el miedo a estar solos lo que nos hace volver y volver a esa relación tóxica que nos causa tanto dolor y sufrimiento. Cuando sentimos que el futuro solos es incierto, preferimos quedarnos ahí, en el lugar que ya conocemos. Por tanto, es necesario salir de la la zona de confort y adoptar una actitud positiva frente al cambio.

3. Aprende a decir “no”

Aprender a ser asertivo es esencial para gozar del equilibrio emocional necesario para disfrutar de un mayor bienestar. Ser asertivo significa decir lo que uno piensa respetando a la otra persona con la que interactúa. Es decir, se trata de respetar a la otra parte, pero también significa respetarse a uno mismo. Aprender a decir “no” es imprescindible para recuperar la autonomía emocional.

4. Trabaja en ti mismo

El principal problema de las personas que son emocionalmente dependientes es que están demasiado pendientes de la otra persona y se olvidan de quién son. Uno debe perseguir sus metas, tener sus aficiones y trabajar en crecer cada día un poco como ser humano, en otras palabras, autorrealizarse. Para dejar de ser una persona emocionalmente dependiente, una de las claves es luchar por el propio desarrollo personal.

5. Y… refuerza tu autoestima

Trabajar en uno mismo es el primer paso para reforzar la propia autoestima, que, como ya se ha dicho, es una de las principales causas por las que un individuo se encuentra en esta situación. Además, cuanto más tiempo se esté en esta relación tóxica, más se sufre las consecuencias en lo relativo a la autoestima.

Es por eso que es necesario realizar estrategias que ayuden a mejorar la autoestima. Te recomiendo nuestro artículo: “10 claves para aumentar tu autoestima en 30 días” para poder trabajar la valoración que tienes de ti mismo.

6. Revisa tus creencias

Otra de las causas principales por las que alguien puede acabar en una situación de dependencia emocional son las creencias que uno mismo tiene sobre qué es el amor y cómo debe ser una relación de pareja.

Para evitar esto, es necesario cuestionarse las propias creencias y tener un pensamiento crítico respecto a éstas. En las películas el amor puede parecer muy bonito, pero la realidad es distinta. No hay que forzarse en estar en pareja por miedo a estar solo o por la necesidad de tener pareja y casarse.

Se puede gozar de una gran satisfacción y bienestar estando soltero. Puedes comprobarlo en este artículo: “¿Es posible estar soltero y ser feliz? Los 8 beneficios de no tener pareja.”

7. Relaciónate con otras personas

También puede suceder que la persona emocionalmente dependiente tenga un vida social pobre, pocos amigos o se sienta aislada. Esto provoca una situación complicada, porque la persona no tiene a nadie con quien hablar y explicarle lo que le sucede. Además, tener una vida social activa hace que disfrutemos de relaciones mucho más sanas y no dependamos tanto de una sola persona.

8. Sé valiente

Para salir de esta situación es necesario asumir la responsabilidad, porque tu puedes elegir entre quedarte ahí y dar un paso al frente para acabar con el problema. Hay que ser valiente y no temer al futuro. Para ello, no hay nada como marcarse objetivos a corto plazo y que estén muy claros desde el principio. Los cambios requieren un periodo de adaptación, y con el tiempo no te arrepentirás de haber tomado la decisión de dejar atrás esta relación tóxica.

9. Resiste a la tentación de volver atrás

Evidentemente, habrá momentos más fáciles y momentos más difíciles al dar un paso al frente. Pero debes saber que el cambio nunca es fácil y que pueden haber altibajos en el camino. Entender esto puede hacer que seas consciente de que debes resistir la tentación de volver atrás.

10. Aprende a amar de forma saludable

Para comenzar a sanear nuestra relación debemos amar de forma saludable y dejar atrás muchas creencias limitantes que llevamos incorporadas y que nos impiden disfrutar de las relaciones en su plenitud. Como dicen los expertos en desarrollo personal, se trata de una mochila muy pesada. Pasar de la dependencia emocional a la autonomía afectiva es una de las claves para lograr el bienestar en pareja, y para ello, es necesario amar de forma madura.

  • Artículo relacionado: “Adiós dependencia emocional; hola autonomía afectiva”

11. Evita las expectativas de otras personas

Es probable que muchas de las personas emocionalmente dependientes tengan expectativas poco realistas y excesivamente intensas acerca de lo que pueden esperar de los demás. Esto suele provocar una idealización hacia la otra parte, y no es una decisión acertada suplir el vacío que podemos sentir con nosotros mismos con la necesidad de tener a alguien a nuestro lado a toda costa.

Vivir con esta imagen ilusoria de otra persona puede ser peligroso, porque incluso ante la evidencia de que las expectativas que tenemos no son ciertas, dichas expectativas pueden mantenernos aferrados a algo imaginario, a una imagen irreal de lo que es la otra persona. Darse cuenta de esto puede ayudar a superar la dependencia emocional.

12. Busca ayuda profesional

En algunos casos, estos consejos pueden ayudarte a superar esta situación y a darte cuenta de cuál es el problema. Ser consciente de que eres emocionalmente dependiente, reconocer que tienes miedo a estar en soledad y trabajar para crecer y desarrollarte como persona, son estrategias que van a ayudarte a mejorar tu bienestar y empoderarte frente a la vida y la incertidumbre.

Sin embargo, salir de este oscuro lugar, la relación tóxica, no siempre es fácil. La mejor manera de lograrlo es buscando ayuda profesional, pues un psicólogo puede ayudarte a adquirir herramientas para mejorar tu autoestima, tus habilidades interpersonales y, por tanto, tu bienestar.

Cómo Superar la Dependencia Emocional

Sonia Castro (Psicó)

En nuestro post sobre dependencia emocional ya te explicamos lo que significa este término tan en boca de desde hace un tiempo, sus causas, sus síntomas, sus consecuencias y las características comunes de las personas dependientes.

Ahora toca avanzar un pasito más y darte unas pautas y/o tips que seguir para poder superarla y seguir tu camino, una solución que te librará de la necesidad de depender emocionalmente de nada ni de nadie.

15 Pasos para superar la dependencia emocional

Reconoce de manera honesta tu problema de dependencia emocional

Siempre lo primero antes de pasar a la acción y de buscar posibles soluciones, es reconocer el problema, y esto es precisamente una de las cosas más complicadas de hacer cuando alguien se encuentra en esta situación. Acéptalo de una vez por todas y deja de buscar culpables, esta es la primera de las soluciones principales.

Identifica las cosas que haces por amor y/o cariño pero que en realidad te perjudican

Coge papel y boli y haz una lista anotando las cosas que has hecho por y/o para alguien (pareja, expareja, amigo, familiar, compañero de trabajo…) y que de una u otra forma te han dañado y perjudicado.

Para ello, piensa y pregúntate… ¿qué has hecho tú por el otro que a ti te hacía daño?, ¿has tenido que dejar de lado a amistades y familiares, o dejar de hacer ciertas actividades, aficiones, hobbies que sí te gustaban?, ¿no te han tratado con el respeto que sí te merecías?…

Es fundamental ser consciente del sufrimiento experimentado, y es que todo lo regalado o abandonado a cambio de un coste nunca es beneficioso.

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Aprende a ser y a decir “NO”

Ser asertivo significa decir lo que uno piensa en todo momento respetando a la otra persona con la que interactúa, es decir expresa lo que sientes de verdad al otro de manera correcta y educada. Aprender a ser asertivo es esencial para gozar del equilibrio emocional necesario para disfrutar de un mayor bienestar.

¿Crees que es hora de poner límites? Aprende a decir que no.

No tengas miedo a salir de tu zona de “confort”

En muchas ocasiones el miedo a la incertidumbre, el miedo a no saber lo que vendrá, el miedo a lo desconocido… es lo que hace que se mantenga el problema y que la persona dependiente siga alimentando esta relación tóxica, incapaz de eliminar lo que le hace sufrir.

Trabaja y refuerza tu autoestima

Una vez más la autoestima es clave para avanzar y curar nuestra salud emocional. Y es que ya te expliqué cuando hablé de dependencia emocional que la baja autoestima es una de las características principales de las personas dependientes. Por ello pásate por el post de cómo mejorar la autoestima antes de continuar leyendo este artículo 😉

Ponle valor

Para ser independiente emocional hay que ser valiente y no temer al futuro. Parece sencillo de leer, pero complicado de hacer ¿Cómo? Lo primero que has de hacer es marcarte varios objetivos sencillos y claros a corto plazo e ir poco a poco cumpliéndolos.

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Aprende a estar solo/a y pasa tiempo únicamente contigo mismo

El ser humano es un ser sociable por naturaleza y aunque nos encante compartir en grupo y con la pareja, también es fundamental aprender a disfrutar de la soledad, disfrutar de nosotros mismos y pasar tiempo De esta forma, si aprendemos a estar a gusto en soledad, las relaciones que tengamos serán saludables.

Aprende a quererte y a amarte para querer de una manera “sana” a los demás

¿No sabes qué cosas puedes hacer ? Una escapada de fin de semana, ir al cine, una maratón de tu serie preferida, salir a correr, dar un paseo a última hora de la tarde, pasar un rato agradable en una terraza con un buen libro y un café, nadar, cocinar, tocar un instrumento musical, ir de compras, ir a un spa… 😉

No te olvides de ti

Muy ligado con lo anterior es este punto y es que uno de los síntomas de las personas emocionalmente dependientes es que están continuamente pendientes de la otra persona y se olvidan de ellos mismos y de quiénes son. Para que esto no pase, has de luchar y perseguir tus metas, tener sus aficiones y trabajar en crecer cada día un poco como ser humano y por tu propio desarrollo personal.

Relaciónate con otras personas

Además de pasar tiempo solo y aprender a disfrutar de la soledad, ¡ojo! también es fundamental no convertirse en un ermitaño. No se trata de descuidar tu vida social, y es que tener una vida social activa hará que disfrutes de relaciones mucho más sanas y no dependas únicamente de una sola persona.

¡Ojo con tus creencias!

No sé si habrás leído nuestros artículos relacionados con lostipos de amor, con el amor incondicional y con el amor romántico… llegados a este punto, si la relación dependiente es con tu pareja o expareja, te recomiendo encarecidamente que sí los leas y es que otra de las causas principales por las que alguien puede acabar en una situación de dependencia emocional son las propias creencias que uno mismo tiene sobre qué es el amor y cómo debe ser una relación sentimental.

No caigas en la tentación

Como en cualquier proceso personal es inevitable que aparezcan momentos más fáciles y otros momentos más difíciles. Superar la dependencia emocional no es un camino sencillo y habrá altibajos. Evitar la tentación de mirar atrás importantísimo para no decaer en el intento.

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Evita las expectativas

Tener expectativas poco realistas y/o excesivamente intensas acerca de lo que pueden esperar de los demás suele provocar una idealización hacia la otra persona. Para que esto no ocurra, di no a las expectativas creadas, dichas expectativas pueden mantenernos aferrados a algo imaginario, a una imagen irreal de lo que es la otra persona.

Di “adiós” al pasado

Hay que intentar aprender del pasado, de lo bueno que nos aportó y de lo no tan bueno también, pero siempre de cara a mejorar, eso sí, no traigas al presente, al “aquí y ahora” los problemas de relaciones anteriores, no compares, si lo haces estarás añadiendo una enorme y pesada carga a tu relación actual nada útil. Déjalo estar y punto. El pasado, pasado es. 😉

Busca ayuda de un psicólogo profesional

Muchísimas veces la persona que mejor te puede guiar, acompañar, escuchar, aconsejar y darte las pautas a llevar a cabo es el psicólogo profesional. El psicólogo te ayudará a adquirir las técnicas y herramientas para mejorar tu autoestima, tus habilidades interpersonales, trabajar tus creencias y sobre todo aprender a como no depender y mejorar de esta forma tu bienestar personal y calidad de vida.

Si quieres saber cómo dejar de ser dependientemente emocional, pide una orientación gratuita en el IEPP y empezarás un proceso individual de cambio y por fin saldrás de esa relación tóxica y dependiente.

Casi todos nosotros hemos pasado por una relación de pareja que se ha roto por diferentes motivos. Pero, en ocasiones, se crea una dependencia emocional durante la relación que prosigue una vez que se termina y es necesario superarla para proseguir con nuestra vida y crecer como personas.

Lo primero que tendrás que hacer para superar la dependencia emocional es saber si existe y para ello podrás analizar los siguientes síntomas:

  • Miedo al rechazo o a la ruptura. Sientes un miedo irracional a que tu pareja te deje o a que te rechace e intentas agradar todo el tiempo, haciendo lo que quiere y sin pensar en ti.
  • Idealización de la otra persona. La dependencia que sentimos no nos deja ver a la otra persona tal y como es, vemos cualidades que no existen o excusamos sus defectos.

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  • Sentir que no te corresponden. Si sientes que en tu pareja no hay un equilibrio, que la otra persona no te corresponde, no da lo mismo por la relación que das, puede que estés en una situación de dependencia emocional.
  • No tener independencia. En todo lo que haces en tu vida dependes de la otra persona, no eres capaz de tener tu propia vida independiente o de hacer las cosas que te gustan.

La ruptura de la pareja puede que no cambie todo lo anterior y si piensas que te ha dejado, pero que te sigue queriendo o que no va a encontrar a otra persona como tú, es que la dependencia emocional sigue existiendo.

Pasos para superar la dependencia emocional

En un principio, puede parecer difícil superar una situación de dependencia emocional sobre todo en casos en los que la relación ha durado mucho tiempo. Estos son los consejos que puedes seguir:

  • Practica un egoísmo sano. Tras una ruptura es necesario pensar un poco en nosotros mismos, hacer las cosas que nos gustan, disfrutar y cuidarnos.
  • Aléjate. Pon tierra de por medio, sepárate y reflexiona. Poco a poco te darás cuenta de que la soledad es tu amiga, que te cuida y te ayuda a conocerte.
  • Pon la atención en temas importantes de tu vida. Quizás te apetezca mejorar profesionalmente, cuidar tu cuerpo haciendo deporte, viajar o conocer gente nueva. Dedica tiempo a todas esas cosas que siempre has querido hacer.
  • Aprende a entender tus emociones. La dependencia emocional se vence entendiendo lo que sentimos y por qué. Aprende a identificar qué sientes con la ruptura, qué te produce tristeza y aplica la inteligencia emocional para superar la situación.
  • Disfruta de la soledad. En ocasiones identificamos la soledad con algo malo y no es así, se trata de una situación en la que podemos hacer todo lo que queramos, en la que reflexionar y decidir sobre aspectos importantes de nuestra vida y en la que cambiar nuestra forma de enfocar las relaciones de pareja.

Las rupturas son dolorosas y difíciles, sin embargo, es necesario continuar y no dejar de creer en nosotros mismos.

  • Epidemiología.- Es más común en las mujeres que en los hombres, se calcula una prevalencia del 2,5%, encontrándose datos que las personas que sufren una enfermedad crónica en su infancia pueden ser los más proclives al trastorno.
  • Manifestaciones clínicas.- Presentan dificultades para tomar decisiones cotidianas, respaldándose en consejos y recomendaciones de los demás, con los que están de acuerdo por miedo a sentirse rechazados. Soportan mal la soledad y temen ser abandonados. Este trastorno suele ser muy incapacitante a nivel laboral.
    Estas personas tienden a fomentar o permitir que otras asuman responsabilidades importantes de su propia vida, subordinan las necesidades propias a las de aquellos de los que dependen, se resisten a hacer peticiones incluso las más razonables a las personas de las que dependen, presentan sentimientos de malestar o abandono al encontrarse solos, debido a miedos exagerados a ser capaces de cuidar de sí mismos. Tienen temor a ser abandonados por una persona con la que tiene una relación estrecha, temor a ser dejados a su propio cuidado, buscan siempre su reafirmación por parte de los demás. Cuando están solos les resulta difícil perseverar en sus tareas. Evitan los puestos de responsabilidad y responden con ansiedad a la petición de que asuman un papel de liderazgo. Es significativo como estas personas pueden soportar y tolerar un cónyuge abusivo, alcohólico o maltratador con tal de no romper su vinculación. Dentro de este trastorno se pueden incluir otras denominaciones como personalidad asténica, personalidad inadecuada, personalidad pasiva y personalidad derrotista.
  • Diagnóstico diferencial.- Los rasgos dependientes suelen aparecer en gran cantidad de trastornos psiquiátricos, siendo muy frecuente en los de personalidad limite y histriónica, si bien no son tan manipulativos y la dependencia es da larga duración.
  • Curso y pronóstico.- Al relacionarse casi exclusivamente con las personas de las que depende, su vida es muy limitada y su evolución estará en función de la calidad humana del protector. Pueden padecer trastornos depresivos de consideración si fracasa o se interrumpe su relación vincular. Con tratamiento su pronostico suele ser favorable.
  • Tratamiento.- Psicoterapia: Son pacientes colaboradores y disciplinados. Terapias orientadas a la introspección, conductuales y asertivas, grupales y familiares suelen tener buenos resultados.
    El paciente puede abandonar la terapia cuando el terapeuta propone la ruptura de su vinculo por considerarlo patológico. Esto es frecuente encontrarlo en muchas mujeres maltratadas durante largo tiempo.
  • Farmacoterapia: Las benzodiacepinas y los serotoninérgicos son fármacos útiles para paliar los síntomas ansiosos y depresivos que estos pacientes presentan con frecuencia.

¿Qué es el trastorno de personalidad por dependencia?

Pueden parecerte frases extrañas, sin embargo, muchas mujeres (y algunos hombres) suelen decir a diario frases como “permiso… ¿puedo pedirte permiso para ir al parque?” o “Disculpa… ¿puedo irme a dormir?”. El trastorno de personalidad por dependencia se basa en “pedir permiso para pedir permiso”.

Es decir, se trata de una afección o desequilibrio del tipo psicológico/emocional donde una persona depende demasiado de otra, sobre todo de la pareja. Sin ella, no puede satisfacer sus necesidades.

Este problema suele comenzar en la infancia, aunque todavía las causas y “disparadores” son desconocidos. Si bien podemos pensar que es más frecuente en las mujeres, afecta también a los hombres, y más de lo que creemos.

El trastorno de personalidad por dependencia también se caracteriza por la sumisión hacia la otra persona y un gran temor a la separación o el abandono por quien más se ama. Es, entonces, “una necesidad excesiva de que se ocupen de uno» y se puede dar en diversos contextos.

Características del trastorno de personalidad por dependencia

Según el Manual de Trastornos Mentales (DSM IV), para ser diagnosticado con este desequilibrio, el paciente que llega a la consulta debe sufrir al menos cinco de los siguientes aspectos:

  • Dificultad para tomar decisiones en lo cotidiano y sencillo: no saber qué hacer de cenar, qué camino tomar o qué ropa vestir.
  • Necesidad de contar con consejo o afirmaciónde sus decisiones por parte de una o varias personas del círculo cercano.
  • Problemas para asumir responsabilidades en los principales momentos de la vida.
  • Dificultades para poder expresarse frente a la otra persona, sobre todo cuando está en desacuerdo con ella. Esto se debe al profundo miedo de ser desaprobado o dejado.
  • Incapacidad para iniciar proyectos de motu propio o hacer las cosas “a su manera”. La falta de autoconfianza hace que su juicio se vea afectado, no tenga sueños ni deseos más allá de complacer a quién tiene al lado.
  • Falta de energía o de motivaciónpara hacer alguna cosa que le gusta (o le gustaba), sobre todo si eso ha causado algún problema o discusión en el pasado.
  • Necesidad imperiosa de sentirse protegido y cuidado por alguien, sin importar su orgullo ni dignidad, así como tampoco las cosas que deba hacer para lograr ese resguardo físico y emocional.
  • Incomodidad o desamparo al estar solo en la casa. Siente un gran temor de que lo hayan abandonado o de no poder cuidarse por sus propios medios.
  • Búsqueda urgente de una relación amorosa una vez que se ha terminado una anterior, para no quedarse solo y recibir el apoyo, cuidado y dedicación que cree necesitar.
  • Preocupación poco realista de las cosas que suceden a su alrededor. Todo está fundamentado en los miedos al abandono y a la falta de protección.
  • Decisión de ser pasivo en lo que se refiere a las relaciones interpersonales, es decir, no tomar acción en ninguna decisión de la pareja o de la familia.
  • Sensación de impotencia o perturbación al finalizar una relacióny resultar fácilmente herido o lastimado por las críticaso las desaprobaciones de quiénes lo rodean.

Algunos de estos criterios de comportamiento en el trastorno de personalidad por dependencia pueden confundirse, o bien ser similares con otros desequilibrios, como un trastorno de la ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo, depresión, ataques de pánico y ciertas fobias.

La importancia de un tratamiento precoz

Para poder reconocer en el otro (o hasta en nosotros mismos) que padece este trastorno, es preciso analizar un patrón de comportamiento que se desarrolla durante mucho tiempo, quizás años. El trastorno de personalidad por dependencia no es algo de unos días o semanas, sino que se cataloga como “de larga duración”.

La recurrencia no remite, no se modifica y forma parte de la personalidad. Si no se trata puede ir en aumento. Es preciso prestar mucha atención a los signos o señales detallados anteriormente, porque muchas veces no nos damos cuenta de lo que hacen nuestros seres queridos o lo que podemos estar haciendo nosotros.

Si crees que tu pareja, amigo o familiar cumple con más de cinco de las características del trastorno de personalidad por dependencia, tal vez sería bueno recomendarle que comience una terapia. La ayuda es fundamental para frenar este problema.

Trastorno de personalidad por dependencia

Trastorno de personalidad por dependencia

DEFINICIÓN

La característica fundamental de este trastorno es la incapacidad general para tomar decisiones por sí mismo y la necesidad de que se ocupen de uno, incluso en las parcelas más cotidianas.

Las personas con este trastorno, sienten muchísimo miedo al rechazo y al abandono y pueden llegar a hacer cosas con las que no están a gusto, con tal de agradar y complacer a otra persona, para mantenerla a su lado. Tienen la autoestima muy baja y se consideran torpes, inútiles e indefensos. Las críticas las toman como prueba de su inutilidad y buscan la sobreprotección continua. Sus conductas son pasivas y de espera. Necesitan que alguien les guíe continuamente en cualquier tipo de decisión.

Los criterios para el diagnóstico del trastorno de la personalidad por dependencia, según el DSM-IV, son los siguientes:

Una necesidad general y excesiva de que se ocupen de uno , que ocasiona un comportamiento de sumisión y adhesión y temores de separación, que empieza al inicio de la edad adulta y se da en varios contextos (al menos en cinco de los siguientes):

  • dificultades para tomar las decisiones cotidianas si no cuenta con un excesivo aconsejamiento y reafirmación por parte de los demás
  • necesidad de que otros asuman la responsabilidad en las principales parcelas de su vida
  • dificultad para expresar el desacuerdo con los demás debido al temor a la pérdida de apoyo o aprobación (no se incluyen los temores reales a un castigo)
  • dificultades para iniciar proyectos o para hacer las cosas a su manera (debido a la falta de confianza en su propio juicio o en sus capacidades, más que a una falta de motivación o de energía)
  • va demasiado lejos llevado por su deseo de lograr protección y apoyo de los demás, hasta el punto de presentarse voluntario para realizar tareas desagradables
  • incomodidad o desamparo cuando está solo debido a sus temores exagerados a ser incapaz de cuidar de sí mismo
  • cuando termina una relación importante, busca urgentemente otra relación que le proporcione el cuidado y el apoyo que necesita
  • está preocupado de forma no realista por el miedo a que le abandonen y tenga que cuidar de sí mismo

COMPLICACIONES

La depresión es el principal problema que suelen llevar asociado. Muchas veces, las personas no pueden darles toda la atención que necesitan, ni responder a todas sus demandas. Esto les hace sentirse abandonados y desvalidos y dar lugar a trastornos del estado de ánimo.

Problemas de ansiedad , sobretodo por el temor constante a que les abandonen.

Quejas somáticas e hipocondría . Esto se da muy frecuentemente como una vía para atraer la atención y los cuidados de los demás.

¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional hace referencia a la forma de sentir y actuar de determinadas personas en las relaciones afectivas. Hay autores que hablan de adicción, otros de vacío y otros de necesidad. Nosotros apostamos más por ésta última. En palabras de Castelló J. (2005), “la dependencia emocional es la necesidad extrema de carácter afectivo que una persona siente hacia otra a lo largo de sus diferentes relaciones”.

Se trata de una necesidad porque va más allá de un deseo de compartir el tiempo con otra persona, o el amor en sí, que serían ejemplos de sentimientos positivos en un nivel adecuado.

La dependencia emocional, no sólo se da en las relaciones de pareja, sino que, podemos detectarla también en nuestras relaciones de amistad, compañeros, familia, en definitiva, hacia cualquier persona de nuestro entorno.

Las personas que mantienen un apego excesivo hacia el otro, tienen tendencia a acabar en relaciones tóxicas, pueden llegar a obsesionarse, no disfrutan de esas relaciones y terminan perdiendo su idiosincrasia.

A continuación, os dejamos algunas claves para dejar de ser dependientes emocionales.

  1. Ser conscientes de ello.

En primer lugar, tenemos que saber detectar que somos dependientes emocionales. Algunas claves que pueden ayudarnos son:

  • Tener un miedo excesivo por la pérdida de pareja
  • Anteponer los deseos y necesidades de los demás a los míos propios
  • Necesitar por norma la compañía de los demás
  • Angustiarme si mi pareja se marcha unos días
  • Tendencia a no llevar la contraria por miedo al rechazo
  • Necesitar la aprobación de los demás
  • Tolerar cosas que nunca pensé que aguantaría
  • Sentir la necesidad de cuidar y hacer feliz a alguien
  • Sentir vacío y angustia cuando estamos solos
  • Para sentirnos bien con nosotros mismos, necesitamos sentirnos queridos
  • Cuando acaba una relación, buscar otra inmediatamente después
  • No saber decir no
  • Por norma, necesito la atención y el apoyo de mis familiares y mi pareja
  • La relación suele generar ansiedad
  • Nuestra felicidad depende de esa otra persona
  1. Cómo se presenta en mí.

Una vez que me he dado cuenta de que soy dependiente, voy a tratar de recorrer hasta donde mis recuerdos alcancen, para buscar todos y cada uno de los comportamientos que he realizado movido por esa necesidad.

  1. No dejar de lado las amistades.

Muchas veces, caemos en el error, de ir volcándonos tanto en la relación, que progresivamente perdemos el contacto con las amistades, dejamos de acudir a los encuentros con ellos, incluso en algunos casos, llegamos a perder el contacto teléfonico.

  1. Potencia tu autonomía

Aunque mantengamos una relación, tenemos que intentar preservar nuestro espacio. Hacer cosas solos, o con amigos, desarrollar algún hobby,…al menos, una vez a la semana, tendríamos que obligarnos a realizar algo sin nuestra pareja, aunque sea un paseo o tomar un café. Cuanto más te acostumbres a ello, más te darás la oportunidad de disfrutar de tu propia compañía.

  1. Aumenta tu autoestima

Quizás sea este el punto clave y a la vez, más difícil de trabajar para estar más cerca de la independencia emocional. El punto de partida de la dependencia emocional, es una autoestima baja. Es por eso, que es muy importante reforzar nuestra autoestima. Ya que, cuando aprendemos a querernos a nosotros mismos, aprendemos a querer a los demás.

Fuente de la imagen: mariasunico

Recuerda que puedes visitar más artículos en esta línea, en la sección psicología autoayuda y bienestar. Si lo que te apetece es reflexionar, encontrarás bonitos cuentos y fábulas en la sección para reflexionar. O bien, también puedes acceder a la sección de recursos, donde podrás encontrar guías muy útiles de diversas temáticas.

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A lo largo de nuestro crecimiento como personas, vamos aprendiendo a gestionar nuestras emociones y cada vez somos más independientes pero una baja autoestima, hace que haya personas que dependan emocionalmente de otras en muchos sentidos, con lo cual ese crecimiento se paraliza.

Esto nos causa problemas incluso en nuestro trabajo. Eliminar la dependencia emocional es posible, para ello hemos de tomar acción y solo nuestras decisiones nos permiten cambiar para tener una mejor calidad de vida.

Las personas que sufren de apego excesivo, hacia otras personas, no disfrutan de las relaciones, se enganchan en exceso y pierden su individualidad satisfactoria.

Por ello es importante:

1. Reconocer que hay un problema y que nos esta y que nos está perjudicando.

La dependencia no sólo existe en las relaciones de pareja, también se puede dar en amistades, compañeros, familia y personas del entorno, en el trabajo, con el jefe.

Deberías analizar mediante un listado en que situaciones y con quién sufres este problema. Una persona con apego enfermizo se caracteriza por:

Si tú felicidad o supervivencia se centra en una sola persona, y no sabes disfrutar de otras cosas o con otras personas y por tanto tu alegría depende de cómo te traten los demás y lo que piensen de ti, no te gustan los enfrentamientos por temor a ser rechazada. Dejándote manejar, no puedes estar sola y sientes que eres responsable de la felicidad de los demás a costa de la tuya, y sobre todo sientes miedo a perder el amor o amistad de esa persona.

Si piensas que sin la otra persona la vida pierde total sentido, y necesitas que te demuestre constantemente su amistad o reconocimiento, te obsesionas con la otra persona, y vives la vida de otra persona, dejas de ser tú mismo, te aíslas socialmente del resto y piensas que sin esa persona no eres capaz de salir adelante por tus propios medios.

Todo esto genera ansiedad, y dependencia emocional.

2. Una vez que ya has reconocido que tienes un problema y quiera salir de él lo primero que debes hacer es un listado de cosas que te perjudicaban y has hecho por amor o cariño o por miedo a perder, a no saber decir que no.

¿Qué cosas tenía la otra persona que te perjudicaban?, ¿Qué has hecho tú por el otro que a ti te hacía daño? Ejemplos: ¿Has dejado de lado amistades, familia, actividades, hobbies, estudios, desarrollo personal, etc..?, ¿Te han tratado con el respeto que te mereces?, ¿Has hecho cosas que no están bien para no perderle?. ¿Cómo ha sido tu estado emocional?, ¿Sientes que has mendigado amor o afecto y has ido muy insistente detrás

Si quieres cambiar, lo primero que debes hacer es pensar en ti lo primero, que tu bienestar sea lo principal en tu vida.

Es importante que hagas consciente el sufrimiento que has tenido por ser una persona dependiente.

Piensa en todo lo negativo que te ha traído esa relación, de esta manera reforzarás tus ganas de cambiar y de eliminar la dependencia emocional.

3.Refuerza tu autoestima

Hay muchas opciones para poder reforzarla, desde acudir a un profesional de la psicología hasta hacer biblioterapia, o bien acudir a un coach para ayudarte a gestionar emociones.

4. Aprender a estar solo/a

La vida es más bonita con amor, pero éste llega sanamente cuando uno se siente bien consigo mismo, es decir cuando tú te quieres, no necesitas de nadie más, vendrá solo y tú lo eliges, para estar a tu lado, no para usurpar tu vida.. No podemos tener una relación sana si antes no nos hemos desarrollado como personas, todos somos especiales, y debemos crecer para desarrollarnos

Cuando uno mismo se ama y no necesita a los demás, es cuando está preparado para querer de una manera sana.

A todos nos gustaría tener una pareja ideal, o unos compañeros ideales, a personas a quien querer, o apreciar etc… Pero una cosa es “necesitar” y otra muy diferente es “desear”.

Uno debe aprender a disfrutar de la vida sin pareja. Hay infinidad de cosas que hacer. Desarrolla tus habilidades, labra tu futuro, dedica tiempo a tus hobbies, haz amistades con gente buena, viaja, mira a tu alrededor para disfrutar de las pequeñas cosas, y sobre todo cuídate y ámate como te mereces y no dejes que nadie te quite tu dignidad ni tu amor propio.

Sé tú misma/o y…

Cuando estés a gusto contigo, cuando la soledad no es un problema es cuando estarás lista/o para compartir tu vida con otra persona y realizar tus sueños Sólo en ese momento podrás iniciar una relación de tú a tú, sin idealizar al otro, sin boicotearte, sin miedo a perderle y quedarte sola/o, porque sabes que sola/o también eres muy feliz.

Tu coach.

Susi Nieto.

Apartar de nuestro lado lo que nos hace daño para tener una mejor calidad de vida está en nuestras manos. Si eres de los que no disfruta de sus relaciones o te enganchas demasiado con alguna persona, probable tienes una dependencia emocional.

Este trastorno, se da más frecuentemente en las mujeres, sobre todo cuando se trata de relaciones de parejas, ya que hasta ahora se ha educado a las niñas a brindar amor de manera incondicional, esperar al príncipe azul, en lugar de fomentar la autonomía personal.

El sicólogo Walter Riso en su libro Guía Práctica para Vencer la Dependencia Emocional, menciona varias puntos para modificar nuestra conducta y lograr el desapego. Te compartimos 7 de ellos que te ayudarán a soltar.

1. Reconocer

Trata de identificar si eres o si muestras alguna tendencia a ser dependiente. Características como: sentir una necesidad imperiosa de estar con el ser que amas, sentir ansiedad si no se tienen manifestaciones de afecto, tener comportamientos vigilantes y una reducción en tus actividades sociales, son señales de que sufres algún nivel de dependencia.

2. Determina tu madurez emocional

Detrás del apego suele haber un esquema de inmadurez emocional que hay que solucionar, se menciona en el libro de Riso, en que se señala que las personas con un problema de dependencia son más susceptibles al placer y poco tolerantes al dolor. Puedes reconocer si eres inmaduro emocionalmente cuando tienes una baja tolerancia a la frustración, afrontas los problemas tratando de aliviar el malestar y no el problema en sí, tienes una alta impulsividad, además de tener un sentimiento de que el mundo es estático, entre otras cosas.

3. Identificar la ilusión de permanencia

Riso señala que las personas habitamos en la incertidumbre y tenemos que improvisar para sobrevivir. Nada es nuestro, todo es prestado y debemos disfrutarlo mientras lo tenemos. La vida se mueve y nosotros con ella, acéptalo, se acabó, se fue. Reconoce si la relación que tienes es real o es solo ilusión y estás idealizando. Si ya lograste identificar estos tres puntos, es momento de seguir trabajando para lograr un desapego, reconocer es la primera parte de un largo camino a la libertad.

4.- Acéptate

Para poder lograr un cambio, después de reconocer debes de aceptar, así que acéptate y quita los pensamientos negativos que solo te destruirán poco a poco. Borra de tu mente pensamientos como “No soy capaz de enfrentar la vida sola”, «Nadie me quiere» o «Nadie me admira», recomienda Walter Rizo. Reconoce lo bueno que hay en ti, date valor y quiérete.

5.- Aplica el realismo afectivo

Trata de ver las cosas como son: cruda y llanamente. Quita todos los autoengaños posibles. Rizo recomienda aplicar en este caso el pensamiento científico e investigar y recabar información que te lleve a una conclusión sobre la situación de apego que estas viviendo, plantéate preguntas. ¿En verdad la necesitas?

6.- Toma riesgos

La gente apegada no suele arriesgarse, porque jamás pondría en riesgo su fuente de placer y seguridad. Para dejar la dependencia toma en cuenta que debes dar un paso adelante y explorar. Piensa que esto te llevará a nuevos caminos. Recuerda “Las personas arriesgadas o atrevidas generan más tolerancia al dolor y a la frustración”.

7.- Hazte cargo de ti mismo

La adicción a otro ser humano es la más difícil de erradicar, dice Riso, pero se puede conseguir, sólo hazte cargo de ti mismo, toma el control de tus emociones y pierde el miedo a la soledad. Toma un camino y haz las cosas por ti mismo, sin pedir ayuda. Toma en cuenta que “Si te equivocas creces; si no te equivocas, te estancas”.

Qué es la dependencia emocional

Desde un punto de vista filosófico, todo ser humano es único e irrepetible, es decir, cada persona es individual más allá de su carácter relacional. La verdadera felicidad en la vida reside en encontrar el equilibrio que surge de poder estar bien con uno mismo, cultivar los momentos de soledad, y también, tener relaciones sociales de amistad, familia y amor. En esencia, todo ser humano debe apostar por su propia autonomía e independencia desde un punto de vista emocional para vivir.

Sin embargo, existen situaciones en las que se produce el efecto contrario. Existen parejas que tienen un alto grado de dependencia emocional o también, existen madres que tienen tal apego hacia sus hijos que se asustan ante la idea de que los niños crezcan, también se puede producir una dependencia emocional respecto del trabajo, e incluso existen adicciones como el tabaco, el alcohol, el juego… Toda adicción es una dependencia que limita tu vida. En cualquier tipo de dependencia, la persona intenta cubrir de esta forma, al volcarse en otra persona o actividad, otros vacíos que tiene dentro de sí misma. Pero en vez de afrontarlos, desvía su foco de atención hacia un bien, en apariencia, más gratificante.

“Toda persona es individual, por tanto, es importante desarrollar la autonomía emocional y afectiva”

Sin embargo, toda dependencia, como indica su propio nombre, tarde o temprano deriva en una situación asfixiante, en donde falta libertad interior. ¿Cuáles pueden ser los síntomas de un problema de codependencia emocional? Baja autoestima, cambios bruscos de estado de ánimo, miedo al cambio, idealización excesiva de otra persona, baja tolerancia hacia la frustración y un bajo concepto de sí misma, incapacidad para poner límites en ciertas relaciones y decir no…

Supera la dependencia con inteligencia emocional

Las personas dependientes no viven de verdad su propia vida porque se centran de una forma desmedida en los demás. Por tanto, conviene tomar conciencia de que el tiempo pasa y no vuelve. Utiliza la inteligencia emocional. Vive tu vida, incluye a los demás en tu mundo, comparte, déjate conocer, ama en libertad, crece como persona, evoluciona… Pero no quieras fusionarte hasta el extremo con la personalidad de otra persona por mucho que le admires, porque además de ser imposible, este camino solo causa dolor e infelicidad: tú eres el centro y motor de tu vida.

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La dependencia emocional se manifiesta como una incapacidad de poder llevar una vida equilibrada por sí mismo, es decir, las personas que padecen este tipo de problema necesitan contar con la validación, aceptación e incluso la compañía de otras.

Esto puede representar graves problemas sociales, que afectan, además del desempeño social, la habilidad de establecer relaciones sanas a nivel sentimental.

Los propios síntomas de la dependencia emocional representan una amenaza para el desarrollo y la superación personal.

Es por ello que, en caso de presentar síntomas de dependencia emocional debes de buscar la ayuda de un profesional que te ayude a comprender y a superar de la mejor manera lo que te está sucediendo.

Un psicólogo online es un profesional que puede ayudarte en una modalidad de sesiones en línea por videollamada o llamada. Un psicólogo convencional también es una buena opción.

Síntomas de la dependencia emocional

Para poder identificar la dependencia emocional debes de tener en cuenta los siguientes síntomas:

Crear una imagen idealizada de la otra persona

Cuando sufres de dependencia emocional asumes que las otras personas, de las que dependes, son excepcionales, perfectas y especiales. Sobrestimas sus virtudes y eliminas sus defectos.

Sufrir pánico ante el abandono o rechazo

Con solo pensar en la idea de que serás abandonado o rechazado por la persona hacia la que sientes dependencia emocional puedes sufrir ansiedad, por ello también se manifiesta una actitud de sumisión.

Miedo a estar solos

Quienes padecen de dependencia emocional sufren angustia de solo pensarse solos, por eso se aferran de forma obsesiva a los demás.

Baja autoestima

Debido a la dependencia emocional, la autoestima se condiciona, y si no mantienen una relación con otro entonces la autoestima baja.

Se hace difícil tomar decisiones

Los dependientes emocionales delegan la toma de decisiones.

Se experimenta una necesidad extrema de agradar a otros

Con el fin de poder conseguir la aceptación, una persona con dependencia emocional se adapta a las opiniones y a los deseos de los demás. Es así como pierde asertividad y sus intereses pasan a ser secundarios.

Pérdida de la autonomía

Con el interés y la necesidad de que la relación con el otro se mantenga, la persona dependiente emocional termina renunciando a lo que sea si así garantiza o siente que se garantizará la permanencia de la relación.

Además de estos síntomas que te hemos presentado, también se experimentan sentimientos de vacío, preocupación y culpa.

En algunos casos la dependencia emocional origina la manifestación de la ansiedad por separación y del síndrome de abstinencia.

Causas de la dependencia emocional

La dependencia emocional puede tener su origen en la infancia del individuo. Si durante este período no se desarrollaron habilidades de autonomía personal e independencia puede ser presa fácil de este tipo de problema.

Entre las causas más comunes de la dependencia emocional están:

  • Falta de afecto
  • Autoestima inestable o condicionada al entorno

Si presentas algunas de estas características, lo mejor es que te mantengas vigilante a fin de poder detectar a tiempo los síntomas de la dependencia emocional para tomar acción y conseguir ayuda profesional que te permita no caer en alguna de estas situaciones.

¿Cómo evitar y superar la dependencia emocional?

Para evitar y superar la dependencia emocional necesitas:

  • Desarrollar autonomía e independencia.
  • Trabajar en el desarrollo de una autoestima incondicional y modulada por recursos internos.
  • Superar las creencias irracionales sobre la relación, el vínculo y los roles en tus relaciones interpersonales.
  • Aprender técnicas de resolución de problemas, habilidades sociales y de comunicación asertiva.

Ahora bien, para que puedas llevar a cabo estas recomendaciones con completo éxito, te sugerimos que te apoyes en la psicoterapia, para lo que necesitarás los servicios de un psicólogo.

Un psicólogo online o uno convencional pueden ayudarte a descubrir las mejores técnicas para incrementar tanto tus habilidades sociales como para lograr una comunicación asertiva, y así evitar y superar la dependencia emocional.

Conclusión

Esperamos que este artículo pueda ayudarte a tener una mejor interrelación con otros, si identificas los síntomas que te hemos presentado, no dudes en contactar a un profesional que te oriente eficazmente.

Puedes compartir este contenido con tus amigos en las redes sociales para que conozcan más sobre la dependencia emocional.

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La codependencia emocional es un síntoma muy dañino para las relaciones de pareja, porque cuando la felicidad de uno mismo depende de otras personas, uno deja de ser quién realmente es y no es capaz de expresar su verdadero yo. La codependencia emocional, igual que ocurre con la dependencia emocional, es sinónimo de relación tóxica.

Es por eso que es bueno saber cómo gestionar este fenómeno allí donde se da; al fin y al cabo, nuestro bienestar está en juego.

  • Artículo relacionado: “23 señales de que tienes una ‘relación tóxica’ de pareja”

Diferencia entre codependencia emocional y dependencia emocional

Muchos individuos piensan que dependencia emocional y codependencia emocional son sinónimos. Pero… ¿realmente es así? Nada más lejos de la realidad. La dependencia emocional y la codependencia emocional, si bien están relacionadas, son conceptos distintos.

La persona dependientes es aquella que debido a las características disfuncionales de su personalidad depende de otra persona para ser feliz, y usa a ésta para que llene el vacío que siente en su vida. Es incapaz de dar marcha atrás pese a que su situación es conflictiva y no tenga futuro. La dependencia emocional ocurre en uno de los miembros de la pareja, pero el otro no tiene por qué ser dependiente. Los individuos dependientes manipulan a su pareja para beneficiarse de su escasa autonomía, su nula capacidad de empoderamiento y su baja autoestima.

Sin embargo, la codependencia emocional tiene lugar cuando un miembro de la pareja es·»adicto» a la dependencia de su pareja y, por tanto, a la necesidad de ayudarle y preocuparse por su bienestar.

La codependencia no es un comportamiento altruista

La persona codependiente es una especie de controlador y manipulador más silencioso, que pasa todo el tiempo pendiente de conseguir lo que piensa que su pareja necesita. En este intento de proteger al otro deja de ser él mismo.

Su intención puede parecer altruista, pero en realidad no lo es. Las relaciones codependientes no son relaciones sanas y tienen un efecto negativo en la felicidad de la persona que es codependiente y de la pareja, pero también afecta a su trabajo, su salud e incluso otras relaciones interpersonales.

  • Artículo relacionado: “Las 7 claves para tener una relación de pareja saludable”

Síntomas de la este tipo de dependencia en la pareja

La codependencia emocional es un estilo relacional que es necesario corregir, y es una manera de pensar en la que la persona tiene la creencia de que debe sacrificar su bienestar por los demás, independientemente de las consecuencias.

Las personas codependientes presentan una serie de características o señales que se deben detectar para la buena marcha de la relación. Son las siguientes:

1. Se sienten responsables de los sentimientos de la pareja

Las personas codependientes gastan toda su energía para satisfacer las necesidades de su pareja y están constantemente haciendo sacrificios en su relación. Pese a que no es malo hacer algunos actos de amor por la pareja y ayudarla cuando lo está pasando mal, siempre debe existir un equilibrio.

A pesar de que la pareja de la persona codependientes pueda ser dependiente y tener una autoestima baja, el codependiente hace todo lo posible por la pareja, dejando de lado sus propias necesidades.

2. Se dejan llevar por la parte emocional más que racional

En realidad, las personas codependientes no tienen la capacidad de resolver los problemas de su enamorado, sino que se dejan llevar más por la parte emocional que racional. Tienen un déficit en sus relaciones interpersonales, por ejemplo, en cuanto a a la asertividad; y pese a sacrificar su bienestar por el otro, no consiguen su propósito porque no son personas mentalmente fuertes.

  • Artículo relacionado: “12 características de las personas mentalmente fuertes”

3. Se sienten usados y victimizados cuando las cosas no salen bien

Puesto que su comportamiento no es altruista, las personas codependientes suelen sentirse usadas y no apreciadas por todo lo que hacen por su pareja. El codependiente utilizará gran cantidad de energía para hacerse cargo de la vida de otro, todo bajo el disfraz del altruismo y del querer ayudar de manera sincera. Cuando la ayuda o el consejo es ignorado o no apreciado, el codependiente se siente enfadado y maltratado.

Así, es frecuente recurrir al chantaje emocional, como intento desesperado por hacer que los lazos que mantienen unida a la relación se mantengan fuertes. Lamentablemente, esta estrategia no solo causa malestar en la otra persona; además, consigue el efecto contrario al pretendido, ya que queda claro que es una forma de manipulación, muchas veces incluso cuando se accede a hacer lo que el otro quiere y parece que a corto plazo esa estrategia ha surtido efecto.

4. Tienen límites poco claros

Este tipo de individuos se lo toman todo como algo personal, puesto que los límites del codependiente emocional son poco claros. Los límites son una especie de línea imaginaria entre los miembros de la pareja, en que cada uno sabe hasta dónde ha de llegar para no herir al otro.

Esto tiene sentido, por ejemplo, para las relaciones íntimas o para las pertenencia, aunque también en los sentimientos, pensamientos y necesidades. En este sentido, tienen límites poco claros. Por un lado lo dan todo por la pareja, pero por otro les culpan y les echan todo en cara a la mínima de cambio.

5. Son controladoras

Las personas codependientes usan la manipulación o la culpa para controlar el comportamiento de los demás. Estas tácticas pueden ser inconscientes, pero al fin y al cabo el vacío y la necesidad de sentirse útil le convierte en una persona controladora, que busca constantemente ofrecer su ayuda aunque la otra persona no la necesite. Por tanto, en realidad no le ofrece ayuda real, sino que pretende satisfacer sus propias necesidades a través de este comportamiento que parece altruista.

6. Son obsesivas

Los individuos codependientes pasan demasiado tiempo pensando en otras personas y en cómo estarán éstas. Todo esto viene provocado por su dependencia, su ansiedad y sus miedos. También pueden quedarse obsesionados cuando piensan que han hecho o podrían haber cometido un error, porque se valoran negativamente y no toleran la frustración.

Así pues, uno de los elementos centrales del estado mental de estas personas es la ansiedad anticipatoria.

  • Artículo relacionado: «Personalidad obsesiva: 8 hábitos que conducen a la obsesión»

7. Tienen baja autoestima

Valorarse negativamente es frecuente en este tipo de individuos. Una de las principales causas de esta fenómeno es que tienen una autoestima baja. Son personas que además de codependientes son dependientes de la situación y temen el rechazo, pues no se sienten a gusto consigo mismas.

8. Habilidades sociales pobres

También son personas que no suelen tener unas habilidades sociales muy desarrolladas y, por tanto, canalizan gran parte de su energía en un solo individuo. Ayudar a otros es positivo, pero en este contexto de déficit de habilidades sociales, prestar la ayuda se convierte en una gran dependencia que tiene como objetivo sentirse valorado y apreciado.

  • Artículo relacionado: “Las 14 habilidades sociales principales para tener éxito en la vida”

9. Niegan la realidad

Son personas que suelen negar la realidad, especialmente frente a los problemas de la pareja y de la relación. Aunque estén muy pendientes en ayudar a su enamorado o enamorada y le presten mucha atención, tienen una pobre capacidad de resolución de problemas.

10. Quedan atrapados en una relación tóxica

Debido a la autoestima baja, es frecuente que estos individuos queden atrapados en una relación insatisfactoria y tóxica, incluso siendo conscientes de que no les beneficia. Las personas codepentientes pasan demasiado tiempo intentando cambiar a su pareja, porque en realidad son ellos los que tienen un problema que cambiar.

11. No son emocionalmente inteligentes

Estos individuos se mienten a sí mismos y se excusan por el mal comportamiento de los demás. Puesto que evitan sus propios sentimientos y tienen una pobre capacidad de autoconocimiento y reflexión, desarrollan técnicas para mentirse a sí mismos sobre el comportamiento de los demás.

No se conocen a sí mismas, ni regulan sus emociones ni disponen de buenas habilidades de comunicación. En definitiva, no son emocionalmente inteligentes.

1. ¿En qué consiste este manual?

Este es un manual gratuito que te ayudará con tu codependencia, para comenzar empieza a leer..

Este manual está dirigido a hombres y mujeres que quieren dar un giro a sus relaciones de pareja y están dispuestos a ponerse manos a la obra.

Este manual es fruto de una recopilación de herramientas y otras de fabricación propia que personalmente me han ayudado a comprender que es la dependencia emocional y como manejarla.

Es importante que digieras la información de forma pausada, respetando un ritmo adecuado y además quiero que tengas un tiempo durante la semana para integrar y llevar a la práctica lo que has aprendido.

La dependencia emocional o apego afectivo es depender de alguien externo a ti para llenar tus vacíos o huecos afectivos, esta actitud está totalmente alejada de lo que es el verdadero amor por ti y por tu pareja o posibles parejas venideras.

Con este manual quiero dejar bien claro cual es su origen, sus manifestaciones y sus síntomas.

Superar la dependencia emocional pasa inevitablemente por el:

chequeo de tu autoestima y

por una mejora en la gestión de tus emociones

La autoestima puede ser un concepto muy amplio, así que con este curso vas a trabajar sus aspectos más importantes:

gestión de limites, gestión emocional, asertividad, preservar la intimidad, derecho a decir no, comunicación no violenta…

2. Este manual te ayudará a:

  • Alejar parejas tóxicas
  • Detectar parejas saludables
  • Establecer relaciones desde el equilibrio y la igualdad
  • Sentirte más libre e independiente en las relaciones
  • Gestionar mejor tus emociones
  • Poner y ponerte limites saludables para que no abusen de ti
  • Responsabilizarte de tu vida y tus necesidades

3. Puedes acceder desde aquí al temario

Puedes acceder al temario pinchando en los siguientes enlaces:

4. Las creencias limitantes en el amor

7. Salir de los juegos de manipulación y control

11. Poner límites y gestión de fronteras saludables

13. Reconciliación con la soledad

Espero que lo disfrutes y sobre todo que te sea de utilidad.

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