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La eyaculacion femenina

Tabla de contenidos

El squirt o eyaculación femenina es una sensación que quizá pocas mujeres han sentido.

Todas las relaciones sexuales son diferentes, pues en cada una influyen diferentes factores, tiempos y estados de ánimos.

Es por eso que para lograr un squirt perfecto es necesario que te encuentres tranquila y con todo el tiempo del mundo, pues lo importante de esta práctica es que disfrutes cada momento de placer que te dará esta nueva sensación. Así que comencemos.

1.- Relájate. Si estás con tu pareja comiencen con besos suaves y toqueteos en tu zona V. En caso de estar sola comienza a estimular el clítoris.

2.- Puedes utilizar un aceite a base de agua, pues estos no alteran el PH y pueden ayudarte a lubricar mejor.

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3.- Utiliza suavemente el dedo medio e índice para excitar tu Punto G hasta volverlo un poco más grande que el tamaño de una almendra; para lograrlo mueve tus dedos de manera circular, con un poco de presión. Es muy probable que llegues al orgasmo en este paso así que no te frustres y vuelve a intentar.

4.- En caso de que puedas controlar tu orgasmo sigue con los mismos movimientos y contrae de forma intermitente los músculos pubococcígeos, comenzarás a tener contracciones y una lubricación abundante en la vagina.

5.- Trata de levantar la cadera y presiona tu derrière. Saca los dedos o el dedo con rapidez y haz círculos con la mano sobre los labios mayores que casi cubren el clítoris, comenzarás a sentir como te mojas con una sustancia muy parecida a la orina.

6.- Recuerda que no todas las mujeres eyaculan la primera vez que lo intentan, es cuestión de conocerse sexualmente y estimularse frecuentemente.

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Foto: Archivo Eme de Mujer

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Cómo lograr el orgasmo femenino que pocas consiguen y todas quieren

¿Quieres lograr un squirt? Aquí te decimos paso a paso lo que tienes que hacer para tener éxito


El «famoso» y a la vez desconocido squirt parece más una leyenda que el resultado de una experiencia sexual. Este inalcanzable orgasmo ha dejado atrás el misterio del punto G y cualquier otra táctica que prometa extasiar a la mujer. El mito de la eyaculación femenina ha tratado de ser revelado en numerosas ocasiones y sin mucho éxito sólo se ha conseguido una cuarta parte del placer al que conlleva el squirting.
Nos encontramos en el siglo XXI, la tecnología nos pisa los talones, el acceso a la información es casi ilimitado y la libertad sociocultural crece todos los días. Sin embargo, nada ni nadie ha podido descifrar la fórmula exacta para que la mujer logre el orgasmo soñado. Sin importar si se trata de un encuentro espontáneo o una noche planeada, conseguir el máximo placer femenino es un enigma tanto para ellos como para nosotras.
A pesar de la evolución que nuestro pensamiento supuestamente ha tenido, el tema de la masturbación femenina continúa siendo censurado. Casi nadie comprende y acepta que el orgasmo que pocas consiguen y todas queremos puede alcanzarse con o sin ayuda de una pareja sexual. Disfrutar solas o en compañía da lo mismo, el punto es encontrar el camino que nos lleve al máximo nivel de placer. No se trata de posturas o juguetes sexuales, tampoco de un conexión áurica o sentimental y menos de un trabajo perfecto de parte del género masculino.
Lograr un manantial de placer sexual sólo es posible a través de una estimulación con los dedos. Si eso te sorprende ten por seguro que leer el resto de este artículo podría ayudarte a entender cómo lograr el éxtasis femenino.

Reglas básicas

-La masturbación es la única forma de conseguir un squirt, por lo tanto puedes alcanzar el orgasmo femenino con o sin ayuda de tu pareja.
-Se pueden emplear juguetes sexuales para estimular el área sexual; pero lo más recomendable, por su forma y tamaño, es utilizar los dedos.
-La eyaculación femenina se divide en dos: la primera es la que todas tienen cuando liberan una pequeña cantidad de líquido después de un orgasmo. La segunda es la que se conoce como squirt, la cual consta de la expulsión de un líquido eyaculatorio en gran cantidad y en ocasiones con algo de presión.

-Las glándulas de Skene son las encargadas de expulsar este líquido y la cantidad arrojada depende del tamaño de estas cavidades en cada mujer.
-Todas podemos experimentar el squirt, pero dependerá del tamaño de esas glándulas y otras características fisiológicas la cantidad de líquido que arrojes al llegar al orgasmo.
-En ocasiones las mujeres confunden un orgasmo con la sensación de orinar, ya que suele ser parecida. En ese momento no se debe detener la estimulación, pues te sería imposible alcanzar el squirt.

Pasos para lograr el orgasmo femenino

1. Aunque te parezca irrelevante, la mente juega un papel muy importante en este tipo de prácticas. Debes encontrarte lo más relajada posible, sin pensamientos negativos que reprueben o juzguen lo que necesitas hacer para experimentar con tu cuerpo.
2. Tener conciencia erótica es fundamental si quieres llegar al orgasmo. Ésta se refiere a equilibrar lo que sientes con lo que quieres lograr, si te inclinas de más hacia alguna de estas premisas nunca encontrarás el balance necesario para entregarte al placer sin descuidar tu objetivo.
3. La excitación erótica es imprescindible, por ello son importantes los juegos previos al clímax; por ejemplo los besos y caricias.

4. Aún si te consideras una mujer que no lo necesita, debes incluir algún lubricante antes de empezar la estimulación de la zona.
5. Cuando inicies la estimulación del clítoris debes alternar movimientos de tres tipos: circulares, de presión y diferentes velocidades. No existe una norma para llegar al squirt, sólo debes prestar atención a lo que tu cuerpo pide y cómo responde.
6. Después de la estimulación viene la penetración, la cual se debe hacer exclusivamente con los dedos. El corazón (medio) y anular son los dos dedos que se deben ocupar para atravesar la vagina. Sin olvidar que la pelvis debe estar relajada, las piernas abiertas y de preferencia debes tener una almohada debajo o algo que ayude a elevar tu cadera.

7. El punto decisivo llega cuando se estimula la zona G, la cual se encuentra al interior de la vagina con dirección hacia el clítoris. En ese punto se deben realizar presiones ligeras en círculos variando velocidad y constancia de los movimientos. Estas maniobras aumentarán la presión de las glándulas Skene, las cuales provocan la expulsión del líquido eyaculatorio.
8. Para lograr el orgasmo soñado no debes olvidar la estimulación exterior. Mientras presionas la zona G debes rozar el clítoris con el pulgar.
9. Para lograr una mayor intensidad puedes hacer movimientos pélvicos hacia delante o algunos ejercicios de Kegel. Es decir, levanta tu pelvis, contrae los glúteos y vagina para que la sensación de placer sea mayor.
10. La masturbación se debe realizar con cuidado; es posible pujar mientras los dedos entran y salen de la vagina, pero siempre con atención de no lastimar ningún área.

Cosa que debes saber

-El squirt no es para todas, muchas mujeres sienten una especie de dolor casi insoportable cuando experimentan este tipo de estimulación.
-La práctica hace al maestro también es aplicable en la sexualidad. Puede que no logres el orgasmo deseado al primer intento, pero poco a poco tu cuerpo se relajará hasta alcanzarlo.
-Estar relajada, excitada y lubricada es indispensable para lograr la culminación sexual.
-No necesitas de una pareja para lograr el squirting, es tu decisión intentarlo sola o con la ayuda de alguien más.

El orgasmo femenino que pocas consiguen y todas queremos no es una utopía y menos un mito. El squirt es real y la única que se puede privar de experimentarlo eres tú. El miedo y la incomodidad nos limitan, pero en querer disfrutar no hay nada de malo y mucho menos algo que perder. Guíate a partir de estos pasos y recomendaciones, trata de encontrar tu propio camino para experimentar el máximo placer y descubre de qué te estabas perdiendo.

Seguramente has oído hablar del squirt o del squirting. Bien sea porque un pajarito te lo comentó, porque lo viste en aquel capítulo de Californication o porque lo descubriste un día viendo porno.

Sea como sea, seguro que te gustaría llegar a tener un squirting o conseguir que la persona con la que tienes relaciones sexuales llegue a experimentar esta sensación.

Pues bien, hoy aquí te vamos a dar unos cuantos consejos para conseguir el squirting… Porque todas las personas con vagina estamos potencialmente preparadas para conseguirlo y, además, merecerá la pena intentarlo porque el placer está más que asegurado.

Squirting: desmontando el mito

Permítenos desmontarte un mito alrededor del squirting: la eyaculación femenina (o, mejor dicho, vaginal) y el squirting NO son lo mismo, podemos decir que son “fenómenos” diferentes. Sí, tal y como lo lees. Se parecen, pero no son lo mismo debido a que los órganos y los mecanismos que los producen son diferentes.

La eyaculación vaginal es la más común: en el momento del orgasmo, las personas con vagina liberamos una especie de líquido blanquecino que puede llegar a confundirse con la lubricación procedente de la excitación sexual. También puede ser expulsada con la orina, a través de la uretra, después del encuentro sexual. Las responsables de la eyaculación son las glándulas Skene, y la cantidad de líquido que se segregue durante el orgasmo dependerá del tamaño de las mismas.

Entonces, ¿qué es el squirting?

El squirting consiste en que al estimular dos zonas claves, se expulse por la uretra un chorro de líquido transparente, que sale de la vejiga y está compuesto básicamente por una mezcla entre urea y otros componentes parecidos a los de la orina… Sí, sí, así como suena, aunque debes tener en cuenta que la mayoría de personas no han llegado a experimentar un squirting nunca, y – algunas de las que lo han conseguido – ha sido de manera inesperada y embarazosa.

Y te preguntarás, ¿pero cómo se consigue? Pues [email protected] personas que lo han experimentado comentan que se consigue mediante una estimulación vigorosa de la zona G y/o clítoris.

Es importante que sepas que tener un squirting no significa que disfrutarás más que en un orgasmo cualquiera, es simplemente una manifestación sexual más, así que no te desesperes si no lo consigues.

Ahora que lo tienes claro ¿cómo conseguir el squirting?

Como lo prometido es deuda, a continuación te damos unos consejitos para que lograr el squirting sea más efectivo:

  1. Relájate: primero de todo debes estar [email protected] de que lo quieres hacer así que, relaja tu mente y déjate llevar. Puedes probar respirando lentamente durante unos minutos y concentrándote en la respiración. Otro truco que también funciona es concentrarte en la manera en la que tu pareja sexual te toca, en cómo te besa… procura disfrutar con cada estimulación.
  2. Conéctate con la experiencia: y es que, a veces, nos preocupamos demasiado por la meta – conseguir el squirting – y nos olvidamos de disfrutar cada segundo de la experiencia sexual. Estar demasiado [email protected] en llegar nos puede privar de pasarlo bien y, por tanto, alejar nuestra meta cada vez más.
  3. Lubrícate: si ya sabes que tu objetivo es conseguir el deseado squirting, y que nuestro principal aliado será la zona G, no dejes de lado una ayudita extra. Te recomiendo que pruebes la crema Lluvia de Amor, de Shunga que aumenta la sensibilidad de la zona G y lo hace más… amigable.
  4. Estimula: puedes hacerlo con tus dedos, con el pene de tu partner o con un juguetito sexual. Estírate, relájate y disfruta. Cuando estimules tu zona G debes ir probando, cambiando el ritmo y la forma de estimular. Te recomendamos a Genio, creado especialmente para llegar a la zona G gracias a su punta curvada y a su tamaño perfecto.
  5. ¡No te olvides del clítoris! El squirting requiere un trabajo en equipo entre la zona G y el clítoris, así que, mientras estimulas uno, no olvides de darle amor a nuestro querido amigo… escúchalo y tócalo como él te pide.
  6. No te alarmes si sientes ganas de orinar… Si buscas conseguir el squirting es una sensación que seguro sentirás. Que te sirva como pista para saber qué vas por muy buen camino.

Ayudita extra: mejores posturas para el squirting

Y para que disfrutes al máximo, te vamos a dar un par de posturas claves para que la estimulación de la zona G sea más directa y más efectiva:

  • Cowgirl: es genial para estimular la zona G porque puedes mover las caderas y adaptarte buscando la comodidad. Puedes inclinarte hacía delante o hacia atrás, ajustar la velocidad y también la presión aplicada en la zona G, según te vaya gustando más.

  • Perrito: es la más fiable para estimular la zona G porque la presión se da directamente en la pared frontal de la vagina, llegando a la zona G y estimulándola de manera repetida.

Si nunca la has experimentado, es muy probable que hayas creído que la eyaculación femenina es un acto mágico que sólo se le da a un grupo de selectas y afortunadas mujeres, sólo que a ti no te ha tocado ser una de ellas. ¡Error! Como muchas cosas de nuestra sexualidad, la eyaculación femenina puede ser generada, practicada y explorada hasta que tú también la logres.

¿Qué es la eyaculación femenina?

Tal vez nunca hayas escuchado hablar de ella pero no hay nada de qué avergonzarse: la sexualidad femenina sigue siendo un poco tabú para algunas personas y no tiene tanta prensa. Saber que es la eyaculación femenina te dará la curiosidad suficiente para querer intentarlo: es la expulsión de fluidos durante un orgasmo: lo mismo que suele suceder con los hombres, pero en el caso de las mujeres y aumentando mucho más el placer a la hora del clímax.

¿Por qué a todas no nos sucede?

Que no a todas las mujeres les suceda todo el tiempo la hace un poco más misteriosa, pero la eyaculación femenina tiene una explicación científica de la cual podemos aprender más sobre nuestro cuerpo y trabajar para lograrla. Los fluidos que se observan durante este proceso son una escasa cantidad que la próstata femenina genera, y aunque pueden ser confundidos con orina, se trata de una textura mucho más espesa y blancuzca.

¿Cómo estimularnos para que suceda?

La práctica hace a la perfección y para eso, lo mejor es que empieces practicando tú solita antes de involucrar a otros en la cuestión. Conocer tu cuerpo y reconocer tu propio disfrute no sólo es sumamente empoderador, sino que también te da las herramientas para llevarlo a un acto sexual compartido. Lo primero que debes hacer es relajarte y no hay que frustrarse si a la primera no sucede: concéntrate en el placer y no en el resultado.

Cómo conseguir la eyaculación femenina

Lo primero que te recomendamos es que busques un momento en soledad y sin interrupciones, pon algunas toallas en la cama, crea un ambiente agradable y confortable y sigue estos pasos que te mostrarán cómo conseguir la eyaculación femenina:

Comienza por estimularte

Empieza tocando tu clítoris y acomoda el ritmo a lo que a ti más te funcione: no hay correctos o incorrectos cuando se trata del placer.

Buscar el punto G

Una vez que tu clítoris se encuentre en erección, introduce el dedo anular en tu vagina y apunta hacia arriba. Puede que al principio te lleve tiempo pero recuerda no ponerte ansiosa o nerviosa sino disfrutar de la experiencia a cada momento: después de todo, si estás haciendo esto es para disfrutar y no para martirizarte.

Reconoce tu punto G

Una vez que hayas encontrado tu punto G (te darás cuenta que es una zona más rugosa y que tras la estimulación se hincha notablemente), felicidades: tu vida sexual nunca volverá a ser la misma. De veras, tener conocimiento de nuestro punto mayor de placer es un boleto de ida. Estimula esa zona con tus dedos alternando la cantidad de presión, ritmo e intensidad prestando mucha atención a qué es lo que más te gusta.

¿Lo estoy haciendo correctamente?

Si después de unos minutos de estimular tu punto G sientes ganas de orinar, no te detengas: es un miedo natural, pero créeme que este este es el mayor indicio de que estás en el sendero de la felicidad y la eyaculación femenina.

La tierra prometida

Aunque sientas la sensación de querer dejar todo como está a irte corriendo al baño a orinar: no te detengas. Deja que tu cuerpo hable hasta alcanzar el orgasmo sin preocupaciones (para eso colocamos las toallas, ¿recuerdas?) y disfruta de tu primera eyaculación femenina.

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No hay vergüenza ni pudor posible en algo que tenga que ver con una sexualidad más intensa y feliz. Conócete, haz que tu pareja conozca tu cuerpo y disfruta de todo lo que tu cuerpo está listo para ofrecerte.

¿Eyaculación femenina? Técnicas que pueden ayudarte a experimentarla

¿Has eyaculado en tu vida? No le estamos hablando a un chico, sino a ti. Son pocas las mujeres que pueden contestar que han vivido esa experiencia orgásmica porque no es tan evidente ni fácil de alcanzar como en los hombres.

Si has visto alguna película porno quizá tengas una imagen más clara de lo que hablamos. Es como expulsar un chorro de líquido con fuerza de tu vagina, parecido a la orina. De hecho, algunas personas confunden la eyaculación femenina o «squirt» con micciones, pero en realidad es una cosa distinta. Las famosas glándulas de Skene son las encargadas de producir el fluido que se expulsa durante eyaculación femenina. El líquido es de color blanco y se forma en el punto G, la también llamada próstata femenina.

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Pero es recomendable que si buscas alcanzar una eyaculación de este tipo, no te compres esas imágenes idealizadas de la pornografía en las que vemos a las chicas en una explosión líquida de gritos y placer. Para algunas, eyacular es algo más sutil, menos aparatoso, pero súper excitante de cualquier manera.

Tampoco es bueno confundir la eyaculación con el orgasmo porque no son la misma cosa. Sexólogos expertos en el tema dicen que son momentos distintos en la relación sexual y que incluso hay mujeres que eyaculan antes de llegar al clímax.

Técnica para lograr la eyaculación

– Debemos empezar estimulando el clítoris. Ya sea que tú misma lo hagas o que tu pareja te ayude con esta «tarea placentera». Lo que buscamos es poner erecto este órgano.

– Ya que hemos tenido algunos orgasmos clitorales, es momento de encontrar el punto G y estimularlo. Debes introducir tu o su dedo en la vagina, ya sean el dedo medio o índice apuntando hacia arriba. Encontrarás el punto G como una zona rugosa e hinchada justo detrás del hueso púbico.

– Estimúlalo con movimiento rítmicos y circulares, alterna la presión y la velocidad.

– Si después de unos minutos comienzas a sentir ganas de orinar, vas por buen camino. Sigue así, concéntrate, disfrútalo y déjate llevar. No contengas esta sensación, expúlsala y disfruta tu eyaculación.

Fuente. Claudia Ponte. Sexo para mujeres. OCEANO

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Fuimos a un curso (práctico) de eyaculación femenina y aprendimos a inundarnos de satisfacción. Copia el tip para morir de placer…

Fuimos a un curso (práctico) de eyaculación femenina y aprendimos a inundarnos de satisfacción. Esto es lo que debes saber acerca de nuestra maravillosa próstata femenina:

Ver también: ¿Tienes idea de cómo se ve tu clitoris?

– Forma parte de una estructura conjunta con la uretra y la vagina.

– Rodea la uretra y está en contacto con la pared externa del canal vaginal.

– En promedio mide 3.3 cm de longitud, 1.9 cm de ancho y 1 cm de altura.

– Luce como un cuerpo esponjoso y filamentoso, lleno de terminaciones nerviosas.

– Se inflama y produce líquido eyaculatorio que puede ser desde gotas hasta dos tazas y puede ir al exterior o reabsorberse.

– La eyaculación contiene PSA y PAP (antígeno prostático y ácido prostático), fructosa y algo de urea.

– No se conocen todas sus funciones, pero se sabe que juega un papel importante en la producción de serotonina y otras hormonas.

– Se cree que puede intervenir en los procesos de selección espermática.

Y POR CIERTO…

– Nuestro Punto P no es la evidencia del subdesarrollo de un feto que no devino en varón, ni es un invento de las feministas para validar la equidad de género.

¡Basta de teoría! Vamos a la práctica. ¿Estás lista para provocarte un buen derrame? Estos son los pasos que aprendimos en el taller:

1. Ve al baño y vacía totalmente tu vejiga.

2. Ponte de cuclillas; si la posición se te dificulta recárgate en la pared o, de plano, siéntate en una silla con las piernas abiertas y la pelvis hacia adelante.

3. Coloca un recipiente por abajo y ten una toalla cerca de ti. Como se trata de un ejercicio práctico, tal vez no estés excitada, así que usa lubricante.

4. Explora la cara interior frontal de tu vagina con el dedo ligeramente curvado. Toca con suavidad y paciencia hasta encontrar una zona blanda y estriada.

5. Si ya estás ahí, con una presión que te resulte agradable, rózala, oprímela y desplázala suavemente. Deja que las sensaciones se apoderen de ti. Seguramente se presentará algo muy similar a la urgencia de orinar, así que no la contengas.

6. Sentirás que se derrama un líquido tibio. Puede ser mucho o muy poquito. Recógelo en tu recipiente y luego examínalo. En muchas ocasiones se mezclará con orina, pero la diferencia es evidente.

El término ‘squirting’ hace referencia a la eyaculación femenina; cuando una mujer alcanza el orgasmo libera de manera involuntaria un líquido acuoso.

No obstante, no hay que confundirlo con un orgasmo convencional en el que la mujer libera un líquido espeso o lechoso; el ‘squirting’ es el indicador de máximo placer alcanzado y libera una mayor cantidad de líquido.

Ese líquido acuoso proviene de las glándulas de Skene, ubicadas alrededor de la próstata y que tienen como función llevar esa lubricación por los canales directos de la uretra. Si alguna vez te has planteado intentar alcanzarlo, sigue estos 10 trucos y seguro que lo conseguirás :

1. Conoce cada parte de tu cuerpo

Verdades sobre el clítoris / Agencia

El hecho de conocer tu propio cuerpo es un aspecto fundamental a la hora de mantener relaciones sexuales con tu pareja o de darte placer a ti mismo. Esto te permitirá conocer tus debilidades y así podrás también orientar a tu pareja.

2.Debes estar tranquila

La tranquilidad es otro elemento esencial, relájate y disfruta. Si no lo haces y comienzas a impacientarte, la mente podría jugarte una mala pasada y será mucho más complicado alcanzarlo.

3. Lubricación

Lubricar la zona íntima antes de comenzar a estimularla puede ayudar mucho a aumentar el placer.

4. Excitación

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Para alcanzar el ‘squirt’ los preliminares son un punto muy importante que no debes pasar por alto: utiliza besos, caricias, juegos sexuales…

5. Estimula el clítoris

Una buena estimulación del clítoris puede serlo todo, genera sensaciones increíbles que preparan el camino para la llegada al orgasmo. Combina movimientos circulares de diferentes presiones y velocidades.

6. Punto G

El momento de la estimulación del punto G es determinante para el ‘squirting’. Este punto se encuentra en el interior de la vagina pero en dirección hacia el clítoris. Masajealo, en círculos, y variando la velocidad. Esta estimulación llegará a las glándulas de Skene, que son las responsables del ‘squirting’.

7. Penetración

La penetración también es importante, pero esta únicamente debe producirse con los dedos o, en su defecto, con juguetes sexuales. En cuanto a la postura, abre las piernas y relaja las pelvis. Además, si colocas una almohada para levantarte la pelvis , la experiencia será aún mejor.

8. Mueve la pelvis y aprieta los glúteos

El movimiento de la pelvis hacia delante, apretando al mismo tiempo los glúteos, facilita la contracción de los músculos; lo que hará que en pocos segundos comiences a sentir que el squirting está a punto de llegar.

9. Masaje externo

Si combinas la estimulación del punto G con masajes sobre el clítoris, te darás cuenta de que comienzas a sentir cada vez más placer. Utiliza el dedo pulgar para realizar movimientos suaves sobre él.

10. Ganas de orinar

Cuando por fin el ‘squirt’ está a punto de llegar, comienzas a sentir una sensación muy similar a las ganas de orinar. No pares, y continúa relajada hasta alcanzarlo.

Squirt o eyaculación femenina, cómo lograrla

EL squirt o eyaculación femenina es casi, casi un mito entre los mortales, pues muy pocos de ellos han logrado esta hazaña. El squirt viene del idioma en inglés y significa “lanza chorro” y se alcanza cuando la mujer llega a un punto máximo de placer expulsando chorros o líquido que según expertos está compuesto por orina y flujo vagina.

Como sabemos que como mujer te gustaría poder tener un squirt, y como hombre te gustaría aún más hacer o ver que tu pareja tenga uno, te vamos a decir cómo lograr el squirt o eyaculación femenina. Toma nota y sigue las instrucciones al pie de la letra.

1.- Relaja el cuerpo

Mantente relajada, comienza acariciándote o pídele a tu pareja que lo haga o te regale unos besos suaves en tu zona genital.

2.- Lubrícate bien

Utiliza aceites cantes a base de agua, para que no tengas problemas con tu PH y gracias a la lubricación llegues al squirt.

3.- Identifica y estimula tu punto G

Tienes que estimular tu punto G utiliza tu dedo medio, muévelos de manera circular, acompañado de un poco de presión. Ojo con esto es muy probable que llegues al orgasmo sin llegar al squirt o eyaculación femenina, no te frustres y vuelve a empezar – de todos modos, te va a gustar -.

4.- Contrae los músculos

Contrae de forma intermitente los músculos pubococcígeos, veras que tendrás contracciones y una lubricación abundante en la vagina.

5.- Acelera el ritmo

Levanta la cadera y presiona tus pompas. Saca los dedos o el dedo con rapidez y haz círculos con la mano sobre los labios mayores que cubren el clítoris, sentirás como te mojas con una sustancia muy parecida a la orina.

6.- Ejercita tus músculos pélvicos

Esto lo consigues al contraerlos y soltarlos como si te estuvieras aguantando de la pipi. Haz esto mientras estás tocando y mientras estimulas tu punto G.

7.- No inhibas las sensación

Ya estas a punto de lograrlo y lo sabrás cuando te llegue la sensación de llegar al orgasmo, entonces saca los dedos o los de tu pareja y cuando más sientas placer comienza a pujar, sentirás como un chorro sale de tu vagina, sigue pujando vive la sensación porque has conseguido el tan anhelado y mítico squirt o eyaculación femenina.

Con la practica lo logras y hasta mejoraras el procedimiento, pues según expertos no todas la mujeres lo pueden lograr y no depende de lo fogosa o que goce más del sexo, sino a una cuestión de fisionomía, cuando las glándulas de Skene producen y se llenan de un líquido que expulsan durante el orgasmo algunas mujeres, o sea el squirt. Algunas otras van dejando escapar este liquido en pocas cantidades.

Y se piensa que la razón por la cual muchas mujeres no pueden tener una eyaculación o squirt se debe al tamaño y apertura de las glándulas,pues estas varía en cada persona, y cuando son muy pequeñas la eyaculación no se percibe.

Notas relacionadas Squirt o eyaculación femenina:

Squirting o eyaculación femenina: Pocas mujeres pueden lograrlo. Aquí.

6 maneras de retardar la eyaculación. Aquí

Posiciones sexuales para retardar la eyaculación. Aquí.

Squirt: ¿Qué es? Las 10 claves del squirting, el nuevo reto de la eyaculación femenina…

La masturbación, una práctica que hace un tiempo remoto parecía prácticamente de exclusividad masculina, ya es una realidad asumida en la sociedad. Sí, las mujeres también disfrutamos y no hay nada de malo en ello. Así, hemos asumido nuestro hueco con todo derecho en el mundo del sexo y ya no existen tantos tabúes al respecto.
Una vez teniendo claro que cada mujer que lo desee se puede masturbar, ha comenzado a sonar con más fuerza que nunca el squirt. Este término es muy relacionado con ello ya que, por muy placenteras que sean estas posturas, no lograrás alcanzarlo practicando ninguna de ellas…

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¿Qué es el squirt?

Para saber qué es el squirt, primero debemos distinguir qué dos tipos de eyaculación femenina existen. Estos son:

  • La eyaculación más común entre las mujeres, la que más pasa desapercibida, es en forma de una pequeña cantidad de líquido traslúcido blanquecino.
  • Squirting o squirt, es una expulsión en chorro de grandes cantidades de líquido eyaculatorio.

Este segundo término ha suscitado, recientemente, el debate sobre las posibilidades que el cuerpo de una mujer puede alcanzar. El fenómeno de eyaculación en squirt depende de las glándulas de Skene. Estas son las encargadas de expulsar el líquido generado en el punto G.
El tamaño de las glándulas varía en función de cada persona. Esto explica por qué no todas las mujeres pueden eyacular en squirt. Una talla reducida en el tamaño de las glándulas, podría hacer que el fluido se vaya a la vagina en lugar de salir al exterior en chorro.
Para saber si podemos lograr el squirt, debemos experimentar con nuestro cuerpo y tener mucha paciencia. Es por ello que, aquí te dejamos las 10 claves que te pueden ayudar a conseguirlo. Antes de aprenderlo, debes saber que el placer femenino puede llegar de mil formas diferentes. Como lo puedes ver a través de estas posturas para alcanzar un gran orgasmo clitoriano…

Descubre: Las 20 mejores posturas para un orgasmo clitoriano

© Cuando te encuentre

Este nuevo reto sexual puede llevarse a cabo sola o en pareja. ¡Tú eliges! Lo más importante es hacerlo con calma y seguir los pasos que a continuación os desvelamos.

1. Relaja tu mente

La tranquilidad es otro elemento esencial, relájate y disfruta. Si no lo haces y comienzas a impacientarte, la mente podría jugarte una mala pasada. Será mucho más complicado alcanzar el orgasmo. El poder de la mente es casi tan importante como el del cuerpo. Debes estar tranquila y convencida de lo que quieres hacer. Dentro de esta práctica no tienen cabida ni los convencionalismos ni los tapujos.

2. Conciencia erótica

A veces nos centramos tanto en la meta que no hacemos caso a las señales del camino. Debemos tener conciencia erótica y guiarnos por lo que sentimos, no por lo que queremos lograr. Como ocurre con la felicidad, en el placer, los grandes momentos residen en aprovechar los más pequeños.

3. Excitación erótica

Para alcanzar el orgasmo con opción squirt, los preliminares son un punto muy importante que no debes pasar por alto…El cuerpo debe estar excitado. Para ello, serán clave los besos, caricias o juegos previos o un masaje que suba la temperatura.

4. Lubricante

Antes de empezar la estimulación debemos hidratar la zona con lubricante. La fluidez que ofrece puede ayudar a aumentar el placer. Te recomendamos utilizar un lubricante a base de agua como este, para evitar posibles alergias o irritaciones.

5. Estimulación del clítoris

Debemos combinar movimientos circulares, de presión y de velocidades (más o menos rápidos). La clave está en prestar atención a lo que nuestro cuerpo nos pide. Puedes ayudarte de juguetes sexuales que te ayuden a estimular el clítoris, nuestro preferido es este, que lo estimula sin contacto, con resultados…increíbles.

6. Penetración

Esta se hará exclusivamente con los dedos (corazón y anular) o con la ayuda de juguetes sexuales. La pelvis debe estar muy relajada y las piernas abiertas, puedes ayudarte de una almohada para elevar tus caderas. Si eliges la opción de juguetes sexuales, lo recomendable es que sean vibradores. Te recomendamos este vibrador de silicona con 20 modos de vibración para una experiencia increíble. Por si no te decides, aquí te dejamos una galería para inspirar tus ideas.

Descubre: 100 juguetes eróticos para aumentar la pasión, ¡que suba la temperatura!

© Getty

7. Zona G

Un punto muy decisivo es estimular bien la zona G, esta se encuentra a dos falanges del interior de la vagina con dirección hacia el clítoris. Se deben realizar ligeras presiones en círculos, variando la velocidad y de manera intermitente. Esto aumentará la presión en las glándulas skene, como mencionamos, encargadas de producir el líquido eyaculatorio. Puedes ayudarte de juguetes sexuales especialmente diseñados para estimular esta zona, los reconocerás por su forma curvada. Nuestro preferido es este, te permitirá llegar a las zonas de tu cuerpo más sensibles para alcanzar sensaciones mejores.

8. En el exterior

Mientras masajeamos el interior de la zona G, podemos utilizar el pulgar para seguir rozando el clítoris de forma externa. La doble estimulación puede ayudarte.

9. Movimientos pélvicos

A medida que la excitación sea mayor, debemos mover la pelvis hacia adelante y apretar las nalgas. De esta manera, los músculos se contraen y el placer es mayor. Normalmente, facilita a alcanzar el orgasmo. En pocos segundos comiences a sentir que el squirting está a punto de llegar.

10. Sensación de orinar

Puede que durante el proceso tengas la sensación de orinar, tranquila, el orgasmo no está lejos. No debes alarmarte, debes continuar relajada y seguir disfrutando. Si te pares, va a ser mucho más difícil.

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¿Y si no te convence?

Si el squirt no es para ti, no te preocupes, aquí te dejamos unas galerías con las mejores posturas del kamasutra. Empezamos por el coche, porque a veces el gusto no se encuentra tanto en variar de postura como de localización…

Descubre: Las mejores posturas del kamasutra para practicar sexo en el coche

© iStock

Aunque si no te consideras tan atrevida en la cama, siempre puedes probar con alguna de estas posturas para practicar por todas partes de la casa.

Descubre: 25 posturas del kamasutra para practicar sexo por TODA la casa

© El diario de Noa

O, si te gustan las emociones fuertes con tu pareja, puedes probar con estas posturas del kamasutra basadas en la saga Cincuenta Sombras de Grey. Seguro que iniciarte en el BDSM es toda una experiencia a probar…

Descubre: Kamasutra de Cincuenta Sombras de Grey: ¿te atreves con estas posturas?

*Traducción: Carolina Tafur

La eyaculación es una experiencia corporal intensa que siempre ha estado asociada al pene y a la sexualidad masculina. Pero la eyaculación proveniente de la vulva o la vagina también puede darse—antes, durante, después o, incluso, sin un orgasmo. Ahora que hay un mayor entendimiento sobre la sexualidad de las mujeres y las mujeres asignadas al nacer—que no somos objetos sexuales pasivos—hay una mayor apertura y conciencia sobre nuestra biología sexual, deseos y apetitos. Y la eyaculación es solo una parte de eso.

Durante la relación sexual, algunas personas con vulvas experimentan una emisión involuntaria de fluido. Esta se conoce como “squirting” or “eyaculación femenina” (a pesar de que no todas las personas con una vulva se identifican como mujeres y no todas las personas que se identifican como mujeres tienen una vulva).

“La eyaculación femenina ha recibido mucha atención en los últimos años. La información precisa y la discusión sobre las realidades sexuales de las personas asignadas como mujeres—cuyos cuerpos aún están sujetos al mito y al misterio—son increíbles. Dicho esto, la eyaculación femenina a veces se presenta como algo que se debe “lograr” o como parte esencial de la liberación sexual. ¡Esto crea demasiada presión innecesaria!” — Kitty May, Directora de educación y compromiso con la comunidad en Other Nature

El año pasado estudiamos la ciencia que hay detrás de la eyaculación femenina. Erica reflexionó sobre su experiencia de sentirse presionada por algunas de sus parejas.

Entiendo que algunas personas sientan que la eyaculación femenina es un truco de magia que la gente espera que haga, pero, ¿qué hay de aquellas personas para quienes es algo empoderador? Al mismo tiempo, me he preguntado ¿qué significa hablar sobre la “eyaculación femenina” con personas que no se identifican dentro de un género binario?

Una breve historia de la eyaculación femenina

Al parecer, hemos estado eyaculando por un largo tiempo. En 2010, la uróloga Joanna Korda y sus colegas examinaron las traducciones de textos literarios antiguos y encontraron múltiples referencias a la eyaculación de fluidos sexuales (1).

El Kamasutra (escrito entre 200-400 d. C.) habla del “semen femenino” que “cae constantemente”, mientras que un texto taoísta del s. IV, “Las instrucciones secretas de la habitación de jade”, hace la distinción entre una “vagina resbaladiza” y “los genitales transmiten fluido”. Korda y sus colegas razonaron que lo último puede ser claramente interpretado como eyaculación femenina.

Aunque no todo el mundo consideraría la pornografía como literatura, hoy en día es una fuente común para aprender sobre sexualidad. Contacté al popular sitio Pornhub, y me dijeron que la popularidad de los videos sobre eyaculación femenina, o “squirting” (enlace apropiado para el trabajo) en su sitio, incrementó drásticamente entre 2013 y 2015, y se ha mantenido en su Top 20 de categorías para videos. Pornhub nos proporcionó datos fascinantes sobre la eyaculación femenina en el porno.

Según los análisis de datos de Pornhub, las mujeres son un 44% más propensas a buscar videos de eyaculación femenina que los hombres, y la popularidad de estos videos tiende a disminuir con la edad.

A nivel mundial, las personas que más buscan videos de eyaculación femenina, por un amplio margen, están en Colombia; así como las personas en Sudáfrica, Venezuela, Vietnam y Eslovaquia.

En EE.UU., las personas que más buscan videos de eyaculación femenina están en Wyoming, Montana, Utah y Nebraska, mientras que en California, Nueva Jersey, Maryland y Nueva York, están las que menos interés tienen en estos videos.

“El porno convencional representa una version muy particular del fenómeno de eyaculación femenina (así como también representa una versión muy particular de cómo se ve una vulva). Muchas de las personas asignadas como mujeres que eyaculan, experimentan algo que se parece más a un goteo o a un hilo, que al chorro dramático que con frecuencia se muestra. De hecho, la eyaculación puede incluso pasar desapercibida. Así como no es “mejor” eyacular o no eyacular, no hay maneras correctas o incorrectas de hacerlo.” — Kitty May

Polémica: ¿qué es la eyaculación femenina?

No obstante su popularidad, la eyaculación femenina aún no es “aceptada” por todo el mundo. En 2014 la eyaculación femenina fue prohibida en la pornografía producida en el Reino Unido. Esta prohibición fue recibida con múltiples protestas, pues implica que la eyaculación de una vulva es algo anormal, mientras que la eyaculación de un pene es completamente normal.

Aparentemente, los órganos de censura no podían distinguir fácilmente entre la eyaculación femenina y la micción, la cual se considera como un acto pornográfico “obsceno”.

No existe un consenso entre los científicos sobre la composición del fluido eyaculatorio femenino. Aunque aún no se sabe con certeza, se ha probado que el fluido de la eyaculación femenina contiene orina y una combinación de otros fluidos (2, 3, 4, 5).

En 2009, la asistente de parto e investigadora del sexo, la Dra. Amy L. Gilliland, observó que los estudios sobre eyaculación femenina no tienen en cuenta las experiencias de las personas que eyaculan, por lo que entrevistó a 13 mujeres sobre sus experiencias (6). La mayoría reportaron cantidades “abundantes” de líquido al momento de alcanzar el orgasmo, suficiente para “empapar la cama”, “rociar la pared” o hacer que sus parejas gritaran en horror y confusión. Gilliard notó que las mujeres que inicialmente se sentían avergonzadas de su eyaculación, tenían una visión más positiva al respecto más adelante en sus vidas — después de aprender más acerca de este fenómeno, oír las experiencias de otras personas o recibir comentarios positivos de sus parejas sexuales.

Experiencias

Comparativamente hay más material documentado sobre las experiencias de eyaculación de mujeres heterosexuales y cisgénero, por lo que contacté a las personas queer y transgénero de mi red social para que me contaran sus historias:

“Una de las primeras veces que eyaculé fue con una pareja con la que llevaba mucho tiempo. Tenía un poco más de veinte años y me sentí muy avergonzada porque creí que era orina. Mi pareja y yo lo olimos y tratamos de probarlo, y llegamos a la conclusión de que no era orina, pero si lo era, no importaba. En esa época no me pasaba con tanta frecuencia y todavía no me sentía tan cómoda, ni entendía mucho al respecto, como sí lo hago ahora. Ahora pasa con frecuencia y siento que estoy mucho más en control de mi eyaculación. Hoy en día puedo eyacular mucho más lejos, así como más cantidad de líquido. Con el tiempo mi opinión, definitivamente, ha cambiado: siempre y cuando la superficie sea adecuada para eyacular, disfruto mucho hacerlo y lo encuentro muy placentero. Con frecuencia eyaculo al mismo tiempo que me corro. Es parte del orgasmo para mí.» — Princess (mujer cisgénero, queer)

“La primera vez que eyaculé, fue como una fuente y me sorprendió mucho. A la persona con quien estaba teniendo relaciones no le importó; actuó como si fuera algo completamente normal y continuó. Todo quedó empapado, ¡fue buenísimo! Hoy en día eyaculo sobre todo al principio de mi ciclo: durante las primeras dos semanas después de que se me pasa el periodo. Realmente me siento bien respecto a la eyaculación. Me agrada como hace que la gente se sienta feliz o sorprendida. Para mí es como un contrapeso a la eyaculación masculina. Como alguien que se identifica como una persona no binaria, es muy interesante jugar con esta idea. Cada vez que tengo relaciones sexuales, me identifico con un género diferente o como alguien con todos los géneros posibles. Cuando eyaculo, me siento muy bien con mi cuerpo y con mi identidad de género. No necesito un pene para eyacular; es como poder tenerlo todo. También se siente como una victoria, al dejar que mi cuerpo se deje ir. Tal vez es orina o tal vez no. No me importa. Es muy gratificante dejar que mi cuerpo haga lo que quiere hacer.

No llego al orgasmo antes de eyacular y, en mi caso, la eyaculación requiere de una penetración física, casi violenta, y cuando eyaculo es como si me vaciara de alguna manera. Entonces, a veces, puedo llegar al orgasmo después de eyacular, pero usualmente después de hacerlo, debo detenerme. La eyaculación ya es algo de base intenso para mí. Algunas veces eyaculo al mismo tiempo que tengo un orgasmo y puede que mi pareja se de cuenta y me diga, o puede ser tan fuerte que hasta yo me doy cuenta.” — Anónimo (persona no binaria, queer)

“La primera vez que eyaculé, tenía como 18 o 19 años. Me estaba masturbando en la ducha, con la presión del chorro del cabezal, cuando me corrí muy fuerte y eyaculé. Se sintió increíble, como una liberación y relajación extremas que jamás había experimentado: un placer intenso. Ahora eyaculo cada vez que aplico la cantidad correcta de presión sobre mi punto G o cuando me masturbo con el cabezal de la ducha. La mayoría de las veces que tengo un orgasmo, eyaculo al mismo tiempo, pero a veces eyaculo un poco antes o un poco después de correrme. Me encanta y lo he seguido haciendo desde la primera vez. Cuando eyaculo me siento muy sexy y poderosa. Mis parejas también parecen disfrutarlo o, al menos, no he tenido quejas hasta ahora.” — Layana (mujer cisgénero, queer)

“Durante años tuve la sensación de que algo necesitaba salir, pero nunca pasó. Tenía tanto miedo de orinarme que siempre me detenía. Hasta que una vez, mi pareja y yo cogimos por un largo rato y decidí que no tenía más miedo de mear. Me relajé y eyaculé. Fue muy agradable, un poquito caótico pero muy íntimo. Mi pareja también se emocionó bastante. Creo que ver a alguien dejarse ir es algo muy sexy. Cuando estaba joven no me gustaba sentirme muy mojado o sudoroso, pero ahora esas cosas son parte del sexo para mí y, de hecho, me hacen sentir más caliente. Ahora eyaculo con más frecuencia. No puedo controlarlo pero reconozco el momento en que va a pasar y se siente asombroso. Pasa antes del orgasmo, y si sigo cogiendo por un rato, me corro después. Las técnicas de respiración me han ayudado a relajarme, para eyacular, controlar mis orgasmos y hacerlos más potentes. Solía pensar que la eyaculación femenina era la forma de saber cuando alguien se corría, pero ahora sé que la eyaculación no significa que hubo un orgasmo. Para cualquier persona que se sienta avergonzada por eyacular, es importante recordar que es súper sexy y que, incluso si es orina, está bien — la orina al fin y al cabo es agua.” — Sammi (hombre transgénero, queer)

En cierto modo, la eyaculación es como el orgasmo: a veces pasa, a veces no. Aún no tenemos una respuesta definitiva a la pregunta de por qué algunas personas con vulva eyaculan y otras no. Puede deberse a que algunas personas no están lo suficientemente excitadas o no están recibiendo el tipo de estímulo sexual adecuado para provocar la eyaculación, bien sea porque no sienten comodidad haciéndolo, o porque se están conteniendo por temor a orinarse. También puede ser que haya más personas que eyaculan de las que creen hacerlo, solo que eyaculan en menores cantidades, que pasan desapercibidas.

“Algunas personas eyaculan y otras no. Puede que todas las personas que tienen una vulva tengan la capacidad de eyacular, pero no hay manera de saber y, lo que es más importante, no es algo que le interesa a todo el mundo”, afirma Kitty May. “No hay nada malo o vergonzoso acerca de la eyaculación — ¡pero tampoco hay nada malo si no se hace!”

Cada cuerpo es diferente en lo que respecta a los orgasmos, la eyaculación o cualquier otra cosa. En vez de concentrarte en el destino, ¿por qué no pones una toalla y disfrutas el viaje?

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Sexo: Esta es la diferencia entre squirting y eyaculación femenina

Aprende un poco más sobre las reacciones de la mujer durante el sexo, así como la diferencia entre el squirting y la eyaculación.

La eyaculación femenina es uno de los temas que más se habla respecto a las reacciones de la mujer durante el sexo. Sin embargo, muchas personas desconocen de la diferencia que tiene con el squirt o squirting.

El squirt es esa supuesta eyaculación «a chorros» que se produce después de una estimulación vigorosa del clítoris. Pero, ¿cuál es la diferencia entre el squirt y la eyaculación femenina?

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Un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine lo explica:

«La eyaculación femenina y el squirting son dos fenómenos diferentes. Los órganos y los mecanismos que los producen son diferentes”, cita diariofemenino.com.

“La eyaculación femenina real es la liberación de un líquido blanquecino, espeso y escaso desde la próstata femenina, mientras que el squirting es la expulsión de un líquido diluido desde la vejiga urinaria», refiere la investigación.

Entonces, el líquido del squirting es orina, sin embargo, esta es expulsada diluida, por eso no tiene el color ni el olor de la orina normal.

Debes tener en cuenta que no es un problema que el líquido salga de tu vejiga, pues si lo que se busca es alcanzar el máximo placer, debes dejarte llevar y experimentar hasta conseguir ese espectacular squirting. También es probable que se confunda con la lubricación vaginal.

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