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Lexatin para que sirve

Introducción

No tome Lexatin

  • Si es alérgico (hipersensible) al bromazepam o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6).
  • Si es alérgico (hipersensible) frente al grupo de las benzodiazepinas en general.
  • Si padece dificultades respiratorias graves.
  • Si sufre problemas hepáticos graves.
  • Si padece una enfermedad llamada “miastenia gravis”, que se caracteriza por debilidad y cansancio muscular.
  • Si tiene apnea del sueño, enfermedad en la que su respiración es irregular, e incluso se interrumpe durante periodos cortos mientras está durmiendo.
  • Si usted sufre dependencia de drogas o alcohol, no debe tomar Lexatin a menos que su médico se lo indique formalmente. Si tiene alguna duda al respecto consulte con su médico.

Advertencias y precauciones

Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar Lexatin:

  • Si usted tiene algún trastorno de hígado o riñón,
  • Si usted sufre debilidad muscular,
  • Si usted sufre alguna enfermedad respiratoria,
  • Si usted padece otras enfermedades,
  • Si usted tiene alergias,
  • Si tiene problemas de drogadicción o alcoholismo,
  • Si tiene o ha tenido depresión y/o ha intentado suicidarse,
  • Si está tomando otros medicamentos, especialmente medicamentos para tratar el dolor (análgesicos), y/o medicamentos para tratar enfermedades mentales.

Si durante el tratamiento experimentara intranquilidad, agitación u otros síntomas, deberá consultarlo inmediatamente con su médico quién valorará si es necesario suspender el tratamiento.

Si durante el tratamiento experimenta alteraciones de la memoria, deberá comentarlo con su médico. Su médico le facilitará recomendaciones específicas para reducir este riesgo.

Si es usted epiléptico y está siguiendo un tratamiento de larga duración con Lexatin, no se recomienda el uso del antagonista de las benzodiazepinas Anexate (flumazenilo) para revertir el efecto de Lexatin, puesto que pueden aparecer convulsiones.

Niños

Lexatin no debe administrarse a niños sin que su médico haya realizado una valoración cuidadosa de la necesidad de tratamiento.

Toma de Lexatin con otros medicamentos

Informe a su médico o farmacéutico si está utilizando o ha utilizado recientemente otros medicamentos.

Esto es extremadamente importante porque el uso simultáneo de más de un medicamento puede aumentar o disminuir su efecto. Por lo tanto, no debe tomar otros medicamentos al mismo tiempo que Lexatin, a menos que su médico esté informado y lo apruebe previamente.

Por ejemplo, los tranquilizantes, inductores del sueño, medicamentos empleados para tratar trastornos psíquicos, ansiolíticos/sedantes, algunos agentes antidepresivos (fluvoxamina), opioides, anticonvulsivantes y antihistamínicos sedantes, actúan sobre el cerebro y los nervios y pueden aumentar el efecto de Lexatin, incluyendo sedación, dificultades para respirar.

Algunos antiácidos (cimetidina) y algunos fármacos para el tratamiento de la hipertensión arterial (propanolol) pueden prolongar el efecto del Lexatin.

Toma de Lexatin con alimentos, bebidas y alcohol

Durante el tratamiento evite las bebidas alcohólicas. El efecto del alcohol puede potenciar la sedación, y esto puede afectar la capacidad de conducir o utilizar maquinaria. Si necesita información adicional sobre este punto consulte a su médico.

Los alimentos pueden disminuir la absorción del bromazepam, es decir, pueden disminuir el efecto del Lexatin.

Embarazo y lactancia

Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento.

Si por estricta exigencia médica se administra el producto durante una fase tardía del embarazo, es previsible que puedan aparecer efectos sobre el recién nacido como hipotermia (temperatura corporal anormalmente baja), hipotonía (pérdida del tono muscular), dificultad para succionar y dificultades respiratorias. Unos pocos días después del nacimiento el recién nacido deberá ser vigilado estrechamente por si experimentara síntomas de abstinencia como hiperexcitabilidad, agitación y temblor o pérdida del tono muscular.

Debido a que el Lexatin se excreta por la leche materna, la lactancia materna no se recomienda durante el tratamiento. Su médico le indicará lo más conveniente para usted.

Conducción y uso de máquinas

Lexatin puede alterar su capacidad para conducir o manejar maquinaria, ya que puede producir somnolencia, pérdida de memoria, disminuir su atención, disminuir su capacidad de reacción o producir debilidad muscular. La aparición de estos efectos es más probable al inicio del tratamiento o cuando se aumenta la dosis. No conduzca ni utilice máquinas si experimenta alguno de estos efectos. Asimismo, los periodos de sueño insuficientes y el consumo de alcohol pueden aumentar el deterioro de su estado de alerta.

Lexatin, todo lo que debes saber sobre él

Buenos días,

Cada vez son más los datos y la noticias alarmantes sobre el creciente uso en nuestro país de las Benzodiazepinas, los ansiolíticos e inductores del sueño. Como farmacéutica, lo veo a diario, y me pregunto ¿qué está pasando?. ¿Es fruto del estilo cambiante de vida?, ¿de la velocidad a la que vivimos hoy día?, ¿de las exigencias sociales por estar «ahí»?, ¿de las autoexigencias personales por llegar a todo?, ¿fruto del miedo a «perder»?, ¿de querer llegar a realizarnos en todo los aspectos de nuestra vida (trabajar en horarios imposibles, llevar la casa, tener hijos, viajar, tener tiempo para uno mismo, etc..)?…..

En un estudio realizado en la Universidad de La Laguna, en la Facultad de Ciencias de la Salud y publicado en la Journal of Feminist, Gender and Women Studies 5:23-31 March 2017 por Mª Pilar Matud Aznar, se encontraron con que el 7,4% de las mujeres que participaron en dicho estudio y el 2,5% de hombres usaban medicamentos hipnóticos o ansiolíticos cuando fueron evaluados. Os dejo el enlace al estudio, porque es muy interesante, pero quiero que os quedéis con este matiz, para trasladaros que el consumo de las benzodiacepinas, es mucho mayor entre las mujeres que entre los hombres, algo que ha sido una tendencia creciente en la última década. ¿El motivo?, cada uno puede sacar sus propias conclusiones.

Y dejando esta breve introdución para que cada uno reflexione, entramos en materia para ver y conocer algo más, sobre como funciona en concreto uno de ellos.

He seleccionado el lexatin (Bromazepam) porque es una de las Benzodiacepinas que más dispensamos en la Farmacia (junto con otros). Y también son muchas las dudas que os genera cuando se os prescribe por primera vez. Por eso, hoy en el post vamos a tratar de conocerle un poco mejor, para hacer un mejor uso del mismo.

¿Qué es Lexatin? ¿Qué es el Bromazepam?

Nos referiremos mejor a Bromazepam que es el principio activo y causante de los efectos terapéuticos del medicamento Lexatin (nombre comercial). Bromazepam es un derivado de las Benzodiazepinas con una acción intermedia. Administrado a bajas dosis ejerce una acción sobre la tensión y los cuadros de ansiedad y administrado a dosis altas tiene una acción sedante y miorrelajante más marcada.

Su mecanismo de acción para los más curiosos es aumentar la acividad del GABA (ácido gamma amino-butírico) al facilitar su unión con el receptor GABAérgico. Como sé, que esto del GABA os suena a «chino» ;), os puedo decir sobre él, que se trata de un neurotransmisor inhibidor que tenemos en el cerebro, concretamente en el córtex cerebral, y que participa en la comunicación entre nuestras neuronas, siendo su papel principal el de inhibir la actividad de nuestras neuronas jugando un papel muy importante en nuestro comportamiento, congnición y sobre todo en como respondemos frente a los estados o situaciones de estrés.

¿Para qué está indicado Lexatin?

Lo primero de todo, deciros que es bajo prescripción médica. Nunca y por favor, digo NUNCA, os automediquéis con este tipo de fármacos porque vuestra vecina del quinto os los ha recomendado. O porque el amigo de vuestro amigo que es médico os lo ha dicho. Siempre, debéis poneros en manos de un médico para que valore la dosis, pauta y duración del tratamiento. Son muchos los factores a tener en cuenta antes de instaurar un tratamiento con Bromazepam.

Y dicho esto, Bromazepam está indicado en aquellos cuadros de ansiedad, angustias (emocionales), obsesiones, compulsiones, fobias e hipocondrías. Y en todas aquellas reacciones exageradas que surgen de situaciones conflictivas y de estrés.

Las benzodiazepinas en general sólo están indicadas para el tratamiento de un trastorno muy intenso que nos puede llegar a limitar nuestra vida diaria y generar un estado de estrés prolongado en el tiempo e incapacitante.

¿Qué dosis de Lexatin se debe tomar?

La posología debe ser pautada y controlada por el médico. Suele comenzarse con una pauta de 1,5 mg tres veces al día pero insisto en que las pautas deben ser individualizadas y ajustadas según las características particulares de cada uno. Eso sí, se recomienda utilizar siempre la dosis mínima eficaz y durante un tiempo que no supere entre las 8 y 12 semanas de tratamiento incluyendo la fase de retirada gradual de éste. Esto, siempre y cuando el médico no decida lo contrario porque considere que se debe continuar con la toma de Bromazepam.

El Lexatin, ¿puede tomarlo todo el mundo?

Está contraindicado en todos los que seáis alérgicos al compuesto Bromazepam o a alguno de sus excipientes descritos en el envase del mismo. Además, aquellos que sufráis insuficiencia hepática grave, respiratoria, miastenia gravis o síndrome de apnea del sueño debéis absteneros en su ingesta.

¿Se puede tomar alcohol, mientras estoy tomando Lexatin?

La respueta es un rotundo NO. Se debe evitar la ingesta de alcohol mientras estemos en tratamiento con Lexatin o cualquier otro depresor del SNC porque el alcohol potencia sobremanera los efectos clínicos de Lexatin, especialmente la sedación, depresión respiratoria y/o cadiovascular.

¿Es adictivo el Lexatin?. ¿Crea tolerancia?

Si, se puede crear cierta tolerancia, es decir, pérdida de eficacia del efecto de las benzodiazepinas a lo largo del tiempo tras su uso continuado, lo que hace necesitar de una dosis superior para conseguir el efecto deseado.

El tratamiento con benzodiazepinas puede provocar el desarrollo de una dependencia física y psíquica. Este riesgo se ve aumentando en todas aquellas personas que podáis padecer ciertas adicciones al alcohol o determinadas drogas.

¿Lexatin produce efecto rebote?

Como os comentaba, el tratamiento siempre será supervisado por un médico y esto incluye la fase de retirada del fármaco. En esta fase, se puede llegar a experimentar, dependiendo de la respuesta de cada uno y de la duración y pauta del tratamiento instaurado, un síndrome transitorio que puede cursar con cambios de humor, ansiedad, trastornos del sueño, e intranquilidad, síntomas que cursan cuando la retirada del fármaco se produce de forma brusca, de ahí la importancia de retirarlo de forma gradual para minimizar dichos efectos.

¿Qué reacciones adversas produce su ingesta?

Entre las reacciones adversas más frecuentes, hay que destacar:

Somnolencia, cefalea, mareos, reducción del estado de alerta, debilidad muscular, amnesia……los cuales se suelen experimentar al inicio del tratamiento y suelen cesar tras la administración repetida.

Además, interfiere en la capacidad de conducción, por lo que debemos evitar conducir mientras estemos bajo los efectos del mismo.

Y hasta aquí parte de la vida y obra de este fármaco, que como siemple, deciros, que si es bien utilizado y durante el tiempo adecuado, puede ayudarnos a sobrellevar y superar ciertas situaciones. Pero ahora bien, nunca debemos automedicarnos con él y cambiar o no seguir a «pies juntillas» las pautas dadas por nuestro médico.

Feliz día!

Beatriz

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Generación Lexatin: cómo los tranquilizantes se han convertido en la droga de los jóvenes

  • La España del Trankimazin. La ansiedad es la última epidemia

Cada juventud tiene su droga y la cultura popular ha sido la ventana por donde cualquiera podía asomarse a este universo prohibido. Pink Floyd y los chutes de rock psicodélico con LSD. La cocaína de los yuppies en American Psycho. El punk radical vasco teñido de speed y heroína. Las raves empapadas en ácido… Y hoy son los ansiolíticos, un medicamento que se puede conseguir con receta por unos pocos euros en cualquier farmacia.

En este mismo momento es probable que haya un poeta en León dedicándole un verso al Trankimazin, un trapero en Atlanta fardando por Instagram de su fiesta a base de Xanax y una actriz en Ciudad de México memorizando el diálogo de una adicta al Valium. Todos ellos tienen algo en común: son jóvenes (entre los 15 y los 25 años) y se sienten perdidos en un mundo hostil.

¿Acaso no es ésa una sensación compartida por alguien de esa edad en cualquier periodo de la historia moderna? Muchas de las voces que desde la cultura han tocado esta nueva realidad creen que no, que estas adicciones dicen mucho de cómo es realmente la juventud contemporánea tras ese sin descanso que proyecta en las redes sociales.

«Somos la generación mejor preparada, nos prometieron todo y ahora nos encontramos con que nos han cerrado las puertas hacia el futuro. Eso genera una desolación que te cagas», dice la escritora madrileña Elisa Levi (1994). En su novela Por qué lloran las ciudades, publicada este año (Temas de Hoy), arroja un retrato generacional en el que se repiten palabras como «angustia», «tristeza» y «dolor» mientras de fondo planea el suicidio de alguien cercano.

Somos la generación mejor preparada, nos prometieron todo y ahora nos cierran las puertas hacia el futuro

Elisa Levi, escritora

La protagonista del libro ingiere ansiolíticos como si fueran ibuprofenos. Levi se pregunta si la suya quizá sea la Generación Lexatin. «La ansiedad es una enfermedad que no se ha reconocido hasta hace relativamente poco, estamos aprendiendo a sanarla: cuando mi madre sufría algo parecido no sabía que podía tomar una pastilla».

A su modo, su libro es una actualización a 2019 de Prozac Nation, donde la periodista Elizabeth Wurtzel describía una Nueva York a mitad de los 90 poblada por seres depresivos adictos a los medicamentos.

Este malditismo enfermizo de la juventud siempre estuvo allí. Desde el romanticismo hasta el grunge, de las mujeres atormentadas de Edgar Allan Poe a Kate Moss. Del cóctel de medicamentos y drogas que mató a Whitney Houston al ingreso en urgencias de Demi Lovato por la misma causa. Si Tony Soprano aliviaba su depresión con Prozac, Lena Dunham, la protagonista de la serie Girls, combate la ansiedad a base de pastillas y el nuevo hype británico Billie Eilish habla del Xanax con sólo 17 años. España no está al margen y los problemas mentales son tema de discusión en Operación Triunfo o en la serie adolescente Skam.

¿Por qué ahora? The New York Times bautizó 2017 como «el año negro del miedo y la angustia». Un estudio de Gallup en más de 145 países identificó que la humanidad sufre hoy más emociones negativas que nunca antes en la historia moderna. La amenaza de una nueva guerra mundial, la ola de populismo, el desempleo, los precios de la vivienda, la violencia contra las minorías… Visto el panorama, el recurso al hedonismo rápido y la evasión parecen una opción.

España lidera las tasas de consumo de psicofármacos en Europa, asegura la OCU. Los hipnosedantes como el Trankimazin o el Lexatin ya son la tercera droga más consumida (sólo detrás del alcohol y el tabaco), según la última encuesta oficial del Ministerio de Sanidad. De acuerdo a la OMS, al menos uno de cada 10 españoles sufre los síntomas que empujan a tomar estas pastillas: estrés cotidiano, vértigo ante el futuro, incapacidad para tolerar la frustración… El choque entre unas expectativas irrealizables y una realidad descorazonadora.

Este grupo de fármacos, las benzodiazepinas, es fácil de conseguir. «Aunque en España está bastante controlado y para casi todos los ansiolíticos necesitas receta, la realidad es que cualquiera puede conseguirlos: vas a tu médico o a un psicólogo y siempre te lo da sin mucho lío para que vayas a la farmacia», explica el poeta leonés Óscar García Sierra, autor de Houston, yo soy el problema (Planeta, 2016) donde incluye poemas como Trankimazin 2mg. Además, son baratas: una caja de 30 cápsulas de Lexatin de 1,5 miligramos cuesta unos dos euros aunque su creciente uso recreativo ha inflado el precio en el mercado negro hasta los 20 euros.

Los efectos son rápidos. Elisa Levi compara la tentación que generan con el chocolate: sólo una onza más. Cuando el efecto se reduce, regresa la ansiedad con fuerza redoblada. Por eso son tan adictivas.

La juventud necesita una aspirina permanente para no sufrir. No se da cuenta de que estar triste no es ninguna enfermedad

Alfonso Chinchilla, psiquiatra

Un estudio de SAMHSA, el órgano público de EEUU que controla el abuso de sustancias y la salud mental, habla del Xanax como «alcohol en píldoras» y denuncia que actualmente se dispensa sin control a los adictos, supliendo el papel que antes ocupaba el colega cuando te invitaba a unas cervezas si te dejaba la novia.

«La juventud cada vez está más indefensa ante los problemas de la vida cotidiana», opina el psiquiatra Alfonso Chinchilla. «Necesita una aspirina permanente para no sufrir, un calmante psicológico para borrar la ansiedad. No se da cuenta de que el dolor y el sufrimiento pertenecen a los sentimientos intrínsecos del ser humano, estar triste no es ninguna enfermedad».

En sus más de 40 años de profesión, este doctor ha recetado ansiolíticos a distintos pacientes: «No hay que criminalizar estas sustancias, son útiles cuando hay ansiedad aguda, crisis de pánico, algunos tipos de insomnio o como complemento de los antidepresivos. El riesgo es que cada vez hay más jóvenes que abusan y se automedican sin comprender sus efectos».

Todas las personas consultadas para este reportaje que han sido consumidoras coinciden en la descripción de uno de sus puntos fuertes: la desaparición instantánea de los problemas. Una pastilla y, zas, el miedo se esfuma. Sin embargo, el causante del miedo seguirá ahí cuando el efecto de las drogas se disipe. Otros insisten en que estas pastillas te permiten hacer tu vida normal, que te ayudan a relajarte o incluso a dormir. Para algunos, tan sólo es una vía para la evasión, como fumarse un cigarrillo de marihuana.

El doctor Chinchilla advierte de otro problema: el síndrome de abstinencia que generan medicamentos como el Trankimazin. «Provocan ataques de ansiedad brutales», advierte.

La escritora Elisa Levi coincide: «Apenas se habla sobre ello, es verdad, y puede ser muy heavy. Tampoco se cuenta que algunos fármacos como el Prozac pueden producir el efecto contrario al deseado: es una única bala, igual que la manzanilla que te cura o vomitas, sólo que en este caso si te funciona vives de puta madre, pero si no, te destroza. Es una de las medicinas que más suicidios provoca».

La obra de teatro 4.48 Psicosis, de Sarah Kane, habla precisamente sobre esa hora fatídica cuando los adictos se despiertan y ya se han disipado los efectos de la última pastilla pero no pueden tomar otra. Es en ese momento cuando se dispara la tasa de suicidios.

«Empecé a tomar hace tres años Valium y después Orfidal», recuerda el poeta Óscar García Sierra, que nació (igual que Elisa Levi) en 1994. «Tenía el pecho cogido, la cabeza me iba demasiado deprisa, mi propia respiración me resultaba agobiante. Encontré en estas sustancias un pequeño colocón de tranquilidad».

Entre sus referentes cita al movimiento literario de la Alt Lit estadounidense o el libro Intrusos y huéspedes de Luis Magrinyá. Dice que se siente conectado con poetas latinoamericanos contemporáneos como el mexicano Martin Rangel o la argentina Caterina Scicchitano. En la obra de todos ellos está presente la angustia generacional y el uso de las drogas para combatirla.

La cabeza me iba demasiado deprisa. Encontré en estas sustancias un pequeño colocón de tranquilidad

Óscar García Sierra, poeta y autor de ‘Houston, yo soy el problema’

La Generación Lexatin ya tiene su mártir: Lil Peep. Es el icono del emo trap, la música de moda juvenil en EEUU, un hip hop oscuro con letras sobre el suicidio y las inseguridades de los chavales ante un mundo hostil. Murió por sobredosis a los 21 en 2017 tras años de adicciones. En sus canciones el final de la vida era un hilo común. «Tengo la sensación de que no voy a estar aquí para el próximo año», decía en 2015 en The Way I See Things.

En España, el ídolo de esta corriente es Goa, quien canta en Suicidal Thoughts: Todo el mundo fuma, bebe mucho por aquí / Mezclo Trankimazin con la nieve / Ahora no estoy a tu lado, todo duele. «En mi caso no es algo romántico, no es una mentira y no lo uso para drogarme, es mi realidad. En América hay toda una cultura de colocarse con esto, pero yo no lo uso así. A mí me dolía la tripa y me costaba respirar, así que fui al médico como cualquier persona que está enferma y me lo recetó», decía a Vice el año pasado.

Para García Sierra esta sobreabundancia de referencias puede generar cierta idealización malsana. «Al haber tanta gente hablando de ello se normaliza, se convierte en una moda. Le doy bastante a la cabeza a la relación que tenía tomar estos fármacos con escribir. Estaba triste y ansioso, tenía esa idea de que si estás feliz no puedes crear algo bueno. Joder, menos mal que no es así».

Por su parte, Levi cree necesario hablar sobre estos temas, romper los tabúes sobre la depresión o el suicidio. Siente que, al visibilizarlos en libros, pelis, series o canciones, los jóvenes tendrán más armas para combatirlos cuando los sufran en sus carnes (o en sus cabezas). «¿Por qué no podemos estar tristes? Todavía está mal visto decir que tienes un problema mental. Una cosa bonita de mi generación es que hemos conseguido convertir este mogollón de sentimientos negativos en algo creativo».

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  • ¿La toma de Lexatin puede elevar la prolactina en sangre?
  • El lexatin deja de hacer efecto?? Llevo 6 años tomándolo y ya no me hace nada, simplemente lo tomo para que no me de el síndrome de abstinencia y también me gustaría saber como dejarlo muy poco a poco para no sufrir el síndrome. Gracias
  • Tengo la pierna fracturada. ¿Sucede algo por tomar Lexatin?
  • ¿Cuánto tarda el Lexatin en hacer efecto? ¿cuánto dura el efecto?
  • Tomo medio loracepam por la noche pero paso el día muy dormida. Antes me lo tomaba por las mañanas que es cuando más ansiedad tenía, pero en vistas de como pasaba el día lo he pasado a la noche. Aún así tengo mucho sueño por el día.¿Puedo sustituirlo por un lexatin de 1.5? No lo tomo por insomnio, sino…
  • Buenas noches, se puede tomar lexatin y sedistress (la ficha técnica de Sedistress dice que se evite )
  • ¿Se puede sustituir lexatin por el sedistress? Gracias
  • Estoy tomando escitalopram 15 mg y lexatin 3mg desde hace mes y medio pero aún tengo ansiedad ¿Debo esperar un poco más?
  • Hola buenas yo estoy tomando las píldoras anticonceptivas pero hace unos días me tomé un lexatin asique quería saber si el lexatin hace que disminuya los efectos de la píldora o si estoy desprotegida porque no son compatibles o si no pasa nada por haberme tomado el lexatin estando tomando la píldora.…
  • Tomo Escitalopram y Lexatin para la ansiedad y depresion y tambien Cidine para el estomago ¿puedo hacer la toma de todos a la vez?

Lexatin: características y efectos secundarios

El Lexatin es un fármaco derivado de las benzodiacepinas que se administra de forma habitual para tratar la ansiedad severa. Reduce la tensión, el nerviosismo y en dosis más elevadas actúa como relajante muscular. De forma general, el tratamiento con este tipo de psicofármaco debe ser puntual y de corta duración.

A pesar de que las instituciones médicas y farmacológicas adviertan queeste tipo de medicamentos no deben prescribirse más allá las 12 semanas (incluyendo la retirada gradual del propio tratamiento), cabe decir que a día de hoy, y en algunos casos, sigue haciéndose un mal uso de ellos. De hecho, su consumo se excede más allá del tiempo recomendado en ocasiones.

El principio activo del Lexatin es el bromazepam, el cual pertenece al grupo de fármacos llamados benzodiazepinas. El bromazepam, administrado a dosis bajas, alivia la tensión psíquica, la ansiedad y el nerviosismo; en dosis más altas actúa como un relajante muscular.

Algunas personas combinan por su cuenta el Lexatin con otros medicamentos y sustancias depresoras del sistema nervioso central, como por ejemplo el alcohol o incluso el diazepam. Este uso inadecuado tiene consecuencias, como el aumento de accidentes de tráfico.

El Lexatin, así como cualquier otro fármaco, debe consumirse siguiendo al pie de la letra las indicaciones terapéuticas. Asimismo, los profesionales sanitarios deben regular y supervisar el buen uso de este tipo de medicamentos cuyo fin es por sí mismo muy importante: reducir la sintomatología asociada a los trastornos de ansiedad.

Lexatin, ¿para qué sirve?

Lexatin es la marca comercial con la que se comercializa el bromazepam. Lo más importante que debemos saber sobre este fármaco es que es un derivado de las benzodiacepinas. Estamos ante un compuesto químico que potencia el efecto del neurotransmisor ácido gamma-aminobutírico (GABA), el cual nos confiere una sensación sedante, hipnótica, ansiolítica, antinconvulsiva y relajante muscular.

Ahora bien, el Lexatin es ante todo un agente depresor del sistema nervioso que actúa en un área muy concreta de nuestro cerebro: el sistema límbico. De este modo, lo que consigue además de relajar nuestro cuerpo y sus funciones, es reducir la tensión psicológica, el estrés o la angustia emocional.

Veamos a continuación qué finalidades terapéuticas tiene el lexatin:

  • Tratar los procesos relacionados con la ansiedad.
  • Tratar los trastornos obsesivos, fobias, hipocondría, crisis de pánico…
  • Reducir conductas agresivas o autolesivas.
  • También resulta muy útil en ciertas somatizaciones provocadas por una excitación psíquica intensa.
  • Asimismo, el lexatin es también muy eficaz como medicamento relajante previo a una cirugía menor.

Precauciones relacionadas con el Lexatin

El Lexatin es un tipo de benzodiacepina más suave que el clásico diazepam. Ahora bien, aunque su mecanismo de acción no es tan potente como este último, sus efectos secundarios así como su tolerancia y dependencia es similar. Es decir, estamos ante un fármaco con un impacto negativo a nivel psicológico y orgánico siempre que hagamos, eso sí, un mal uso de él. Por ello, es necesario que conozcamos las precauciones relacionadas con el Lexatin.

  • Debemos contar siempre con la supervisión de nuestros médicos.
  • El Lexatin no se debe administrar como único tratamiento en caso de ansiedad relacionada con la depresión. Su efectividad es baja en estos casos.
  • En caso de que abandonemos el Lexatin de un día para otro podemos sufrir un efecto rebote, es decir, los síntomas originarios de la ansiedad se agravan. Así, siempre que estemos siguiendo un tratamiento con benzodiacepinas y debamos proceder ya a su retirada, lo haremos de forma gradual.
  • Mientras un paciente tome Lexatin no es recomendable que realice tareas que requieran de una atención elevada o de una buena capacidad de reacción. Por tanto, se limitarán tareas como la conducción o el manejo de maquinarias peligrosas.
  • Las embarazadas, así como pacientes con problemas renales o hepáticos deben tomar dosis menores o incluso, optar por otras alternativas más adecuadas según características y necesidades.

Efectos secundarios del Lexatin

El Lexatin no es un fármaco que pueda tomarse de forma regular. Al cabo de unas semanas, se genera tolerancia y los efectos hipnóticos se reducen hasta el punto de necesitar dosis más elevadas. Si nos excedemos más allá de los tres meses o si tomamos más gramos de los recomendados, experimentaremos la siguiente sintomatología:

  • Cefalea.
  • Dolor muscular.
  • Fatiga.
  • Sensibilidad a la luz.
  • Despersonalización.
  • Hiperacusia (nos molestan nos sonidos).
  • Entumecimiento en las extremidades.
  • Pesadillas.
  • Trastornos gastrointestinales.
  • Sensación de embotamiento.
  • Problemas de coordinación y dificultades de concentración…

Asimismo, y para terminar, conviene tener en cuenta que el Lexatin interacciona con otros muchos medicamentos, sobre todo con aquellos que actúan sobre el sistema nervioso central, como los antidepresivos, los analgésicos opioides, los antipsicóticos e incluso con los antihistamínicos sedantes. Por tanto, no olvidemos nunca seguir las indicaciones de nuestros médicos y ver el Lexatim como un tratamiento puntual para los trastornos de ansiedad.

La química, en estos casos es un alivio en un momento dado pero nunca la solución definitiva a un problema.

Cuando tomar medicación

Los antidepresivos son medicamentos que actúan por “acúmulo de dosis”, es decir, cada pastilla o cada toma aislada no produce ningún tipo de efecto sino que es el mantener una dosis terapéutica todos los días durante al menos 2–4 semanas lo que empieza a tener eficacia y lo hace porque va recuperando el equilibrio normal de nuestra “química” cerebral que se había alterado a consecuencia del estrés o de una vulnerabilidad a la depresión. Es por este motivo que los antidepresivos:

  • son fármacos que requieren ser muy constante en las tomas, su eficacia disminuye mucho si se toman de modo discontínuo (p.ej. cinco días sí y dos no). Por eso no tiene ningún sentido tomarlo unos días sí y otros no en función de cómo nos encontremos.
  • tardan tanto en empezar a hacer efecto
  • conviene mantenerlos durante un mínimo de tres meses ya que esa recuperación del equilibrio químico normal es al principio inestable y queda “fijada” sólo tras un tratamiento así de largo. El motivo de no retirarlo en el momento en que ya nos encontremos mejor es el riesgo de recaídas. Así, si en el pasado hemos tenido otros episodios depresivos, podría ser conveniente mantener la medicación incluso durante un año.

He consultado a mi médico por un problema de crisis de ansiedad y me ha recetado un antidepresivo, ¡pero yo no me siento deprimido!?

La mayor parte de los antidepresivos están indicados también para otros problemas distintos de la depresión. Los del grupo ISRS (Inhibidores de la Recaptación de Serotonina, porque ésa es la sustancia que regulan) como son la fluoxetina, paroxetina, sertralina, fluvoxamina, citalopram, duloxetina… tienen, entre otros usos terapéuticos:

  • el tratamiento de distintos estados de ansiedad como los ataques de pánico, el trastorno de ansiedad generalizada, el estrés postraumático, la fobia social y agorafobia, la fobia de impulsos… Con la ventaja de que previenen la aparición de las crisis sin causar dependencia y sin sensación de sedación o de enlentecimiento mental y con el inconveniente de que requieren varias semanas de toma continuada para que comience su efecto terapéutico, por lo que a veces es necesario combinarlos con un ansiolítico durante las primeras semanas para aliviar inicialmente el estado de angustia.
  • el abordaje terapéutico del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).
  • como terapia farmacológica en los Trastornos de la Conducta Alimentaria (Bulimia o Anorexia).
  • el tratamiento del síndrome premenstrual o de la eyaculación precoz…

La razón de que este tipo de medicaciones sea útil para tratar diferentes trastornos es que se le han atribuido en diversos estudios distintos efectos a nivel del sistema nervioso: ansiolítico, elevador del ánimo, anti-impulsivo, suavizador de las rumiaciones (pensamientos obsesivos circulares generalmente ansiógensos), regulador del apetito… Y de que se hace uso incluso de alguno de sus efectos secundarios más comunes, como es el retardo de la eyaculación, para tratar problemas como el de la eyaculación precoz.

  • Antipsicóticos:

    Mi hijo toma desde hace poco más de un año una medicación para un problema que le diagnosticaron de psicosis. Él ya se encuentra bien y sin embargo, observamos que este fármaco le ha hecho ganar mucho peso, nos preocupa la repercusión que pueda tener para su salud porque es muy joven…

    Conviene hacer controles médicos centrados en esa ganancia de peso para descartar que la medicación esté causando un desequilibrio metabólico (que incluyan medida del perímetro abdominal, registro del peso, analítica de sangre para determinar glucosa y perfil de lípidos…). No es infrecuente que estas medicaciones causen cierta ganancia de peso pero ésta no debería superar un límite. Hay también que tener en cuenta otros factores asociados a la propia enfermedad, más que a la alimentación, que podrían estar causando la ganancia de peso: la apatía y la tendencia al aislamiento, síntomas frecuentes que llevan a una vida más sedentaria y a hacer menos deporte; o incluso el hábito de manejar la ansiedad o el aburrimiento comiendo…

    Manejar dosis mínimas eficaces, evitar la combinación de fármacos de la misma familia, hacer una dieta equilibrada e introducir algo de ejercicio regular puede ser suficiente para el control del peso. Sin embargo, si la ganancia es muy acusada o la analítica pone de manifiesto desequilibrios metabólicos, puede ser necesario cambiar el fármaco por otro similar pero con menos repercusiones de este tipo.

    ADVERTENCIA: No se debe retirar este tipo de medicación sin consultar antes con el médico, ya que con frecuencia, aparecen recaídas.

  • Uses and Side-Effects of Lexatin

    Lexatin is a drug derived from benzodiazepines and is usually prescribed to treat severe anxiety. It reduces tension and nervousness. In higher doses, it acts as a muscle relaxant. In general, treatment with this psychoactive drug should be short-lived.

    Medical and pharmaceutical institutions advise against the use of this type of medication for more than 12 weeks (including a gradual tapering of the dose.) However, some people today are misusing the drug. In fact, some patients are taking it for much longer than the recommended time.

    The active ingredient in Lexatin is bromezepam, which belongs to a group of drugs called benzodiazepines. In low doses, bromezepam relieves mental tension, anxiety, and nervousness. In high doses, it acts as a muscle relaxant.

    Some people combine Lexatin with other medications. They might also combine it with substances that depress the central nervous system. Those could be alcohol or even diazepam. Improper use of these medications has dangerous consequences, such an increase in traffic accidents.

    People taking this medication should follow the therapeutic instructions to a T, just like with any other prescription drug. Likewise, healthcare professionals need to regulate and supervise proper use of these types of medications. Lexatin, along with other similar drugs, helps reduce symptoms associated with anxiety disorders.

    What is Lexatin for?

    This is one of the brands of bromazepam. The most important thing to know about this medication is that it is a derivative of a class of drugs called benzodiazepines. This chemical compound enhances the effect of the gamma-aminobutyric acid neurotransmitter (GABA.) That, in turn, causes a sedative, hypnotic, tranquilizing, anti-convulsive, and muscular relaxing effect.

    Lexatin is primarily a depressor of the nervous system. It acts on a very concrete area of the brain – the limbic system. So, in addition to relaxing the body and bodily functions, it can reduce psychological tension, stress, and emotional anxiety.

    Let’s take a look at its therapeutic uses. It is used for:

    • Treating symptoms related to anxiety.
    • Treating obsessive disorders, phobias, hypochondria, panic attacks, etc…
    • Reducing aggressive or self-harming behaviors.
    • It is also useful in certain situations caused by intense psychological agitation.
    • Likewise, Lexatin is a very effective medication to promote relaxation before minor surgery.

    Precautions related to Lexatin

    Lexatin is a gentler kind of benzodiazepine than classic diazepam (Valium). Even though the action of the drug isn’t as potent as diazepam, its side effects, tolerance, and dependence is similar. In other words, we are dealing with a drug that can have a negative psychological and physical impact if used improperly. That’s why it is important to understand what safety precautions one should take when using Lexatin.

    • Always use with the supervision of a doctor or physician.
    • Health professionals shouldn’t use Lexatin as the only treatment for depression-related anxiety. It has low effectiveness when used alone.
    • If you suddenly stop taking Lexatin, you will experience symptoms of withdrawal. In other words, the lack of Lexatin in your system will aggravate the original symptoms of anxiety. So, if your treatment includes benzodiazepines and you have to stop taking them, do it gradually.
    • Patients taking Lexatin shouldn’t do anything that involves a high-level of attention or a quick reaction time. Your doctor should limit activities like driving or operating heavy machinery.
    • Pregnant women and people with kidney or liver problems should take low doses or find alternative therapies that meet their needs.

    Side-effects of Lexatin

    Lexatin isn’t a drug that you can take on a regular basis. After a few weeks, the body develops a tolerance to the medication. The hypnotic effects of the drug diminish significantly, and the patient will need a higher dose to feel any effect. If you take it for more than three months or at higher-than-recommended doses, you might experience the following side-effects:

    • Headaches.
    • Muscular pain.
    • Fatigue.
    • Sensitivity to light.
    • Depersonalization.
    • Hyperacusis (hypersensitivity to noise).
    • Numbness in the extremities.
    • Nightmares.
    • Gastrointestinal disorders.
    • Weakness
    • Coordination problems and difficulty concentrating…

    Likewise, it is important to keep in mind that Lexatin interacts with many other medications. Primarily drugs that act on the central nervous system. These include antidepressants, opioid analgesics, antipsychotics, and even sedative antihistamines. Consequently, it is extremely important to follow the doctor’s instructions. You should think of Lexatin as a short-term treatment for anxiety disorders.

    Chemistry can provide temporary relief in these kinds of cases, but it will never be the definitive solution to a problem.

    Lexatin 1,5 mg cápsulas

    Principios activos: Bromazepam

    Contenidos:

    1. Qué es lexatin 1,5 mg y para qué se utiliza
    2. Antes de tomar lexatin 1,5 mg
    3. Cómo tomar lexatin 1,5 mg
    4. Posibles efectos adversos
    5. Conservación de lexatin 1,5 mg
    6. Información adicional

    LEXATIN 1,5 mg cápsulas
    Bromazepam

    Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a tomar el medicamento.

    • Conserve este prospecto, ya que puede tener que volver a leerlo.
    • Si tiene alguna duda, consulte a su médico o farmacéutico.
    • Este medicamento se le ha recetado a usted y no debe dárselo a otras personas, aunque tengan los mismos síntomas, ya que puede perjudicarles.
    • Si considera que alguno de los efectos adversos que sufre es grave o si aprecia cualquier efecto adverso no mencionado en este prospecto, informe a su médico o farmacéutico.

    Contenido del prospecto:

    1. Qué es LEXATIN 1,5 mg y para qué se utiliza
    2. Antes de tomar LEXATIN 1,5 mg
    3. Cómo tomar LEXATIN 1,5 mg
    4. Posibles efectos adversos
    5. Conservación de LEXATIN 1,5 mg
    6. Información adicional

    Qué es lexatin 1,5 mg y para qué se utiliza

    El principio activo de LEXATIN 1,5 mg, bromazepam, pertenece al grupo de fármacos llamados benzodiazepinas. El bromazepam, administrado a dosis bajas, alivia la tensión psíquica, la ansiedad y el nerviosismo. A dosis más altas presenta un efecto sedante y relajante muscular.

    Los médicos recetan LEXATIN 1,5 mg a las personas que presentan síntomas de ansiedad, tensión, depresión, nerviosismo, agitación y que tienen dificultades para dormir.

    Algunos pacientes con ansiedad o nerviosismo pueden presentar también problemas con su ritmo cardiaco, respiración o digestivos. LEXATIN 1,5 mg puede también ayudar a aliviar estos síntomas.

    En la mayoría de los casos sólo se necesita un tratamiento de corta duración con LEXATIN 1,5 mg (en general no debe superar las dos semanas).

    El tratamiento debe comenzarse con la dosis más baja. No debe excederse la dosis máxima.

    Antes de tomar lexatin 1,5 mg

    No tome LEXATIN 1,5 mg

    • si es alérgico (hipersensible) al bromazepam o a cualquiera de los demás componentes de LEXATIN.
    • si es alérgico (hipersensible) frente al grupo de las benzodiazepinas en general.
    • si padece dificultades respiratorias relacionadas o no con el sueño desde hace tiempo.
    • si sufre problemas musculares o hepáticos graves.
    • si usted sufre dependencia de drogas o alcohol, no debe tomar LEXATIN 1,5 mg a menos que su médico se lo indique formalmente. Si tiene alguna duda al respecto consulte con su médico.
    • si padece intolerancia hereditaria a galactosa, insuficiencia de lactasa de Lapp o problemas de absorción de glucosa o galactosa.

    LEXATIN no debe administrarse a niños.

    Tenga especial cuidado con LEXATIN 1,5 mg

    • si usted tiene algún trastorno de hígado o riñón,
    • si usted sufre debilidad muscular,
    • si usted padece otras enfermedades,
    • si usted tiene alergias,
    • si tiene problemas de drogadicción o alcoholismo.

    Si es usted epiléptico y está siguiendo un tratamiento de larga duración con LEXATIN 1,5 mg, no se recomienda el uso del antagonista de las benzodiazepinas Anexate (flumazenilo) para revertir el efecto de LEXATIN 1,5 mg, puesto que pueden aparecer convulsiones.

    Toma de otros medicamentos
    Informe a su médico o farmacéutico si está utilizando o ha utilizando recientemente otros medicamentos, incluso los adquiridos sin receta.

    Esto es extremadamente importante porque el uso simultáneo de más de una medicina puede aumentar o disminuir su efecto. Por lo tanto, no debe tomar otros medicamentos al mismo tiempo que LEXATIN 1,5 mg, a menos que su médico esté informado y lo apruebe previamente.

    Por ejemplo, los tranquilizantes, inductores del sueño, y medicamentos similares, actúan sobre el cerebro y los nervios y pueden aumentar el efecto de LEXATIN 1,5 mg.

    Toma de LEXATIN 1,5 mg con los alimentos y bebidas
    Durante el tratamiento evite las bebidas alcohólicas. El efecto del alcohol puede potenciar la sedación, y esto puede afectar la capacidad de conducir o utilizar maquinaria. Si necesita información adicional sobre este punto consulte a su médico.

    Embarazo y lactancia
    Consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar cualquier medicamento.

    Antes de comenzar el tratamiento, su médico debe saber si usted está o sospecha estar embarazada o bien si desea estarlo. El médico decidirá entonces la conveniencia de que tome LEXATIN.

    Las benzodiazepinas se excretan por la leche materna por lo que su médico decidirá si usted debe tomar o no LEXATIN 1,5 mg mientras está criando a su hijo.

    Conducción y uso de máquinas
    No conduzca porque incluso administrado en la forma indicada, el bromazepam puede enlentecer los reflejos de tal forma que la capacidad de conducir o manejar maquinaria quede seriamente afectada.
    Este efecto se potencia si el paciente ha ingerido además alcohol.

    Uso en niños
    Los niños no deben utilizar LEXATIN 1,5 mg salvo que el médico decida que es esencial.

    Estudios realizados con más de 200 niños y adolescentes, entre 4 y 21 años, con distintos tipos de ansiedad, han dado buenos resultados. Especialmente en ansiedad provocada por neurosis y ansiedad reactiva.

    Uso en ancianos
    Los ancianos pueden ser afectados por LEXATIN 1,5 mg más que los pacientes jóvenes. Si usted es anciano, su médico le puede recetar una dosis inferior y comprobar su respuesta al tratamiento. Por favor, siga cuidadosamente las instrucciones de su médico.

    Si tiene algún trastorno de hígado o riñón, o sufre debilidad muscular, su médico decidirá la conveniencia de que tome una dosis inferior de LEXATIN 1,5 mg o que no lo tome en absoluto.

    Información importante sobre algunos de los componentes de LEXATIN 1,5 mg
    Este medicamento contiene 108,5 mg de lactosa por cápsula, lo que deberá ser tenido en cuenta en pacientes con problemas de absorción de glucosa o galactosa, intolerancia hereditaria a galactosa o insuficiencia de lactasa de Lapp.

    Cómo tomar lexatin 1,5 mg

    Siga exactamente las instrucciones de administración de LEXATIN 1,5 mg indicadas por su médico.
    Consulte a su médico o farmacéutico si tiene dudas.

    Dependiendo de la naturaleza de su enfermedad, su edad y peso, su médico recetará la dosis adecuada.
    Recuerde tomar su medicamento.

    En los pacientes ancianos o que padezcan algún trastorno de hígado o riñón, o bien debilidad muscular, el médico prescibirá una dosis inferior.

    Siga estas instrucciones a menos que su médico le haya dado otras indicaciones distintas.

    Las dosis normales son las siguientes:

    La mayoría de los pacientes no necesitan más de tres cápsulas (4,5 mg) al día, aunque su médico podría prescribir dosis mayores.

    En el caso de pacientes que han sido hospitalizados puede necesitarse una dosis mayor, pero siempre han de ser prescritas por el médico.

    Cada dosis individual no debe rebasar los límites indicados y la dosis diaria total tampoco, a menos que su médico le recete una dosis superior.

    Las cápsulas de LEXATIN 1,5 mg deben tomarse antes o junto con las comidas, y deben tragarse enteras y sin masticarlas con un poco de agua o una bebida no alcohólica.

    Cada día la cantidad total de LEXATIN 1,5 mg debe dividirse en dos o tres tomas.

    Su médico le indicará la duración del tratamiento con LEXATIN 1,5 mg. No suspenda el tratamiento antes de tiempo.

    En la mayoría de los casos sólo se necesita un tratamiento de corta duración con LEXATIN 1,5 mg (en general no debe superar las dos semanas).

    Para evitar síntomas de abstinencia, no debe dejar de tomar LEXATIN 1,5 mg bruscamente, sobre todo si lo ha estado tomando durante largo tiempo.

    Si toma más LEXATIN 1,5 mg del que debiera
    La manifestación de una sobredosis benzodiazepínica, en los casos leves, suele consistir en somnolencia, letargo y confusión mental. La ingestión de dosis altas, sobre todo en combinación con otras sustancias de acción central, puede causar ataxia, hipotonía, hipotensión, depresión respiratoria, ocasionalmente coma y muy rara vez la muerte.

    Si usted u otra persona ha ingerido una sobredosis de LEXATIN 1,5 mg llame inmediatamente a su médico, farmacéutico o al hospital más próximo.

    En caso de sobredosis o ingestión accidental, consultar al Servicio de Información Toxicológica, teléfono: 91 562 04 20

    Si olvidó tomar LEXATIN 1,5 mg
    No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas.

    Si interrumpe el tratamiento con LEXATIN 1,5 mg
    Al cesar la administración pueden aparecer inquietud, ansiedad, insomnio, falta de concentración, dolor de cabeza y sofocos, especialmente si lo ha estado tomando durante largo tiempo. No se recomienda, en general, interrumpir bruscamente la medicación sino reducir gradualmente la dosis, de acuerdo con las instrucciones del médico.

    Nunca cambie usted mismo la dosis que se le ha recetado. Si cree que el efecto de la medicina es demasiado fuerte o excesivamente débil consulte con su médico.

    Recuerde que LEXATIN 1,5 mg no está indicado para tratamientos largos, sino que al cabo de unas pocas semanas de tratamiento su médico irá disminuyendo la dosis hasta cesar el tratamiento.

    Si tiene cualquier duda sobre el uso de este producto, pregunte a su médico o farmacéutico.

    Posibles efectos adversos

    Al igual que todos los medicamentos, LEXATIN 1,5 mg puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran.

    La mayoría de los pacientes toleran bien LEXATIN 1,5 mg pero los efectos adversos más frecuentes, que se dan especialmente al principio del tratamiento, son cansancio y somnolencia.

    Muy raramente LEXATIN 1,5 mg puede producir ansiedad repentina, alucinaciones, excitación y trastornos del sueño. Si esto sucede, consulte inmediatamente a su médico.

    En raras ocasiones se experimenta debilidad muscular con problemas de equilibrio al caminar (caídas). Si esto ocurre informe a su médico y puede que él decida cambiar la dosis.
    Se ha observado un aumento del riesgo de caídas y fracturas en pacientes ancianos.

    Muy raramente LEXATIN 1,5 mg puede producir dolor de cabeza, vértigo (mareos), deterioro del estado de alerta, bajadas de presión (desmayos), alteraciones gastrointestinales, reacciones en la piel, alteraciones visuales (visión doble), ataxia (incapacidad para coordinar los movimiento musculares voluntarios), cambios en la libido (apetencia sexual) y alteraciones de la vejiga. En caso de notar alucinaciones, desarreglos del sueño, agitación o ictericia (aspecto amarillento de la piel y los ojos), consulte inmediatamente a su médico por si desea que interrumpa el tratamiento.

    La utilización de benzodiazepinas, puede desenmascarar una depresión pre-existente.

    Se sabe que cuando se utilizan benzodiazepinas pueden ocurrir efectos adversos sobre el comportamiento tales como inquietud, agitación, irritabilidad, agresividad, delirio (incoherencia de las ideas), ataques de ira, pesadillas, alucinaciones, psicosis o conducta inapropiada. Estas reacciones son más frecuentes en ancianos y en niños. Si le ocurren estos efectos, debe interrumpir el tratamiento y contactar inmediatamente con su médico.

    Puede aparecer amnesia (pérdida de la memoria) anterógrada a dosis normales, el riesgo aumenta cuando se aumenta la dosis. Los efectos amnésicos pueden ir asociados a alteraciones del comportamiento.

    También pueden aparecer trastornos respiratorios y trastornos cardiacos (insuficiencia cardiaca incluyendo parada cardiaca).

    Si considera que alguno de los efectos adversos que sufre es grave o si aprecia cualquier efecto adverso no mencionado en este prospecto, informe a su médico o farmacéutico.

    El uso de benzodiazepinas puede conducir a una dependencia física, incluso a dosis terapéuticas. Esto ocurre, principalmente, tras la toma de forma ininterrumpida del medicamento durante largo tiempo.
    Para reducir al máximo el riesgo de dependencia deben tenerse en cuenta estas precauciones:

    • La toma de benzodiazepinas se hará sólo bajo prescripción médica (nunca porque hayan dado resultado en otros pacientes) y nunca se aconsejarán a otras personas.
    • No aumentar en absoluto las dosis prescritas por el médico, ni prolongar el tratamiento más tiempo del recomendado.
    • Consultar al médico regularmente para que decida si debe continuarse el tratamiento.

    La retirada del tratamiento, puede conducir al desarrollo de fenómenos de retirada o rebote, pudiendo desarrollar una dependencia psíquica.
    Se han comunicado casos de abuso con benzodiazepinas.

    Conservación de lexatin 1,5 mg

    Conservar en el embalaje original.

    Mantener fuera del alcance y de la vista de los niños.

    No utilice LEXATIN 1,5 mg después de la fecha de caducidad que aparece en el envase después de CAD. La fecha de caducidad es el último día del mes que se indica.

    Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura. Pregunte a su farmacéutico cómo dehacerse de los envases y de los medicamentos que no necesita. De esta forma ayudará a proteger el medio ambiente.

    Información adicional

    Composición de LEXATIN 1,5 mg

    • El principio activo es bromazepam.
    • Los demás componentes son lactosa, almidón de maíz, talco, estearato magnésico, índigo carmín E-132, eritrosina E-127, dióxido de titanio E-171, gelatina, lecitina de soja, etoxietanol, antifoam DC1510 y óxido de hierro negro E-172.

    Aspecto del producto y contenido del envase
    Cada cápsula contiene 1,5 mg de bromazepam.

    LEXATIN 1,5 mg se presenta en cajas conteniendo envases tipo blister con 30 cápsulas.

    Otras presentaciones:
    LEXATIN 3 mg, que se presenta en cajas conteniendo envases tipo blister con 30 cápsulas.
    LEXATIN 6 mg, que se presenta en cajas conteniendo envases tipo blister con 20 cápsulas.

    Titular de la autorización de comercialización y responsable de la fabricación
    Titular:
    ROCHE FARMA, S.A
    C/ Eucalipto, 33
    28016 MADRID

    Fabricante:
    ROCHE FARMA, S.A.
    C/ Severo Ochoa, 13. Pol. Ind de Leganés
    28914 MADRID

    Este prospecto ha sido aprobado en junio 2008.

    Fuente: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios

    Psicologos

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    en Leon

    Gracias a las nuevas tecnologías, las posibilidades de acudir a terapia psicológica han aumentado, puedes realizar tus sesiones terapéuticas desde tu propio ordenador o móvil. Son muchas las ventajas de esta modalidad como son el evitar desplazamientos, mantener el anonimato evitando las salas de espera en la clínica, mayor comodidad horaria o estar en un entorno más cómodo, íntimo y seguro como es la propia casa. En este tipo de intervención terapéutica los resultados que se alcanzan son tan eficaces como los de una atención presencial, no hay ninguna merma en el proceso de atención terapéutica. Los profesionales que atienden el servicio son psicólogos colegiados y acreditados por el Colegio Oficial de Psicología de Santa Cruz de Tenerife y autorizados por el Servicio Canario de Salud para la prestación de servicios sanitarios de atención psicológica, lo que garantiza la calidad, profesionalidad y eficacia en la atención prestada. Al ser una modalidad online atendemos desde nuestro centro en Tenerife a personas que residan en cualquier parte del territorio nacional. Consulte sin compromiso alguno y le asesoraremos sobre la intervención mas aconsejable en su caso. … Leer más

    Ayer se fue, mañana no ha llegado
    hoy se está yendo sin parar un punto,
    soy un fue y un será, y
    un es cansado

    Francisco de Quevedo

    Ahora tomo Lexatin ocasionalmente, cuando me pesan los días y se me tambalea el ánimo para afrontar compromisos, tareas, rutinas o deberes. También soy partidario de utilizarlo de modo preventivo, cuando tengo la certeza de que me encontraré ante situaciones que pueden provocarme tensión o desesperanza, y en el ámbito laboral cuando el ambiente es tóxico y sé que puede despertarme sentimientos de ira o abrirme las puertas hacia el desasosiego. En estos casos, el lexatin me ayuda a reconocer o a recuperar el valor de la paciencia.

    En ocasiones tomo Lexatin para no dejarme ganar por los días grises y no vestirme del color de la tristeza. También cuando viajo en avión, para evitar la intranquilidad que siempre me provoca.

    Me gusta el Lexatin, sí. Soy fan y aunque no pretendo convertirme en su evangelista creo que en este caso, como en otros, es necesario reconocer su contribución a mitigar de algún modo el deterioro inexorable que conlleva este oficio de vivir.

    Este tiempo es de ansiolíticos. Entre ellos, es el momento del Lexatin, indiscutible líder de ese mercado. Quizás porque es uno de esos fármacos ligeros y eficaces que se popularizan en determinados épocas, como el optalidón, la biodramina, la aspirina, el apiretal, el gelocatil y tantos otros en su momento, que hicieron fortuna de la mano de los médicos primero y paulatinamente se han extendido por las recomendaciones de unos y de otros. Hay otros productos y marcas similares, pero personalmente prefiero el Lexatin antes que el Tranquimazin, el Valium o el Summial, sin restarles méritos ni beneficios, ya que cada uno de ellos tiene sus propios perfiles.

    Su principio activo, el bromazepam, es una benzodiazepina que alivia la tensión psíquica, la ansiedad y el nerviosismo y a dosis altas presenta un efecto sedante y relajante muscular. Los médicos lo recetan a las personas que presentan alguno de estos síntomas para reducir su agitación y, en ocasiones, para ayudar a dormir.

    Entiendo perfectamente que con estos efectos los médicos lo prescriban con generosidad y. también, por que se conocen suficientemente sus posible efectos adversos que sólo ocupan uno de los seis puntos del prospecto de la información para el usuario: los más frecuentes, cansancio y somnolencia. Al fin y al cabo, el trastorno de ansiedad parece que es una de las patologías más frecuentes en estos tiempos que vivimos. Y la insatisfacción, la desesperanza, la soledad, el desamparo y la tristeza, sus compañeras fieles.

    Aunque pueda parecer una cesión, y quizás lo sea, soy partidario de fármacos y remedios que ayuden a sobrellevar la cotidianidad de los días, a mitigar el desasosiego de la adversidad y a combatir el desconsuelo. No entiendo que se trate de una renuncia, no me parece que sea una huida sino más bien una ayuda para continuar, para mantenerse cuando ya se lleva buena parte del camino recorrido y han sido muchos los desencuentros, las desazones, los sueños aplazados, los deseos rotos. Cuando nos desborda el desaliento que provoca la apabullante realidad.

    Salvador Dali. Playa encantada con tres gracias fluidas (1938)

    No quiero expresarme mal, no hay que equivocarse: el Lexatin mitiga, suaviza, difumina, atenúa los perfiles de esas situaciones, retiene la intensidad primera de nuestros sentimientos más afilados, más oscuros; nada más. No evade de la realidad, si acaso nos concede un plazo más para afrontarla en mejores condiciones.

    Por ejemplo, el Lexatin es un buen aliado para transitar por las tardes de domingo en las que asoman los malos augurios, los pesares o la pereza ante las inevitables rutinas estériles que nos esperan. Personalmente, me ayuda a desenvolverme en la sensación de inquietud, en la melancolía o en la desazón que no ha logrado reparar el fin de semana a pesar de los cines, de los paseos, de los amigos y de las siestas. A pesar de las caricias y de los besos, soñados o reales.

    Con su ayuda me entrego con menos urgencias a la lectura de un buen libro, me detengo más sosegadamente en un poema, soy más complaciente con las pelis pesadas. Además, mantengo el ánimo con la atención necesaria para buscar la presencia de unos brazos que me acojan, para encontrar el refugio prometedor de un cuerpo que me asista y que me guíe para llegar a su boca, enredarme en su cuello, resbalar por su espalda y descender hasta perderme por los jardines y senderos de la dimensión circular del deseo.

    El Lexatin puede ser entonces cómplice de la pasión tranquila, de las sensaciones blandas, de la emoción discreta que encierra la sencillez de los pequeños placeres, la lentitud de las distancias cortas.

    Entiendo y comparto que, en términos generales, siempre es mejor un buen polvo o un buen libro que cualquier remedio químico, incluido el Lexatin. Sin embargo, cuando el ánimo no está para ferias poco apetece lo uno o lo otro y el lexatin puede ayudar a remontarlo y hacer posible un polvo suave, o saborear una aventura de Maqroll o, por qué no, la sorpresa del instante retenido en un haiku de Neuman.

    Por eso, procuro ser práctico y reconocerlo: bendito Lexatin.

    • ¿La toma de Lexatin puede elevar la prolactina en sangre?
    • El lexatin deja de hacer efecto?? Llevo 6 años tomándolo y ya no me hace nada, simplemente lo tomo para que no me de el síndrome de abstinencia y también me gustaría saber como dejarlo muy poco a poco para no sufrir el síndrome. Gracias
    • Tengo la pierna fracturada. ¿Sucede algo por tomar Lexatin?
    • ¿Cuánto tarda el Lexatin en hacer efecto? ¿cuánto dura el efecto?
    • Tomo medio loracepam por la noche pero paso el día muy dormida. Antes me lo tomaba por las mañanas que es cuando más ansiedad tenía, pero en vistas de como pasaba el día lo he pasado a la noche. Aún así tengo mucho sueño por el día.¿Puedo sustituirlo por un lexatin de 1.5? No lo tomo por insomnio, sino…
    • Buenas noches, se puede tomar lexatin y sedistress (la ficha técnica de Sedistress dice que se evite )
    • ¿Se puede sustituir lexatin por el sedistress? Gracias
    • Estoy tomando escitalopram 15 mg y lexatin 3mg desde hace mes y medio pero aún tengo ansiedad ¿Debo esperar un poco más?
    • Hola buenas yo estoy tomando las píldoras anticonceptivas pero hace unos días me tomé un lexatin asique quería saber si el lexatin hace que disminuya los efectos de la píldora o si estoy desprotegida porque no son compatibles o si no pasa nada por haberme tomado el lexatin estando tomando la píldora.…
    • Tomo Escitalopram y Lexatin para la ansiedad y depresion y tambien Cidine para el estomago ¿puedo hacer la toma de todos a la vez?

    1Las jornadas maratonianas, los hijos pequeños, las tensiones en el trabajo, los problemas relacionad

    Las jornadas maratonianas, los hijos pequeños, las tensiones en el trabajo, los problemas relacionados con el mero hecho de vivir tal y como vivimos nos superan. Nos dejan a veces exhaustos. O, lo que es peor, es un estado de alerta permanente, de miedos, de taquicardias, de falta de sueño o sudoración repentina. Es lo que médicamente se conoce como un cuadro de ansiedad. Un cuadro aún más probable cuando además sobrevienen circunstancias desgraciadas como la muerte de un ser querido o una ruptura sentimental.Cada vez más españoles recurren a psicofármacos para tratar de aliviar sus síntomas. La mitad de los españoles de entre 18 y 74 años ha consumido alguna vez medicamentos con efectos tranquilizantes. Y se cifra en un 12% el porcentaje de españoles que recurren de forma regular a los ansiolíticos (un 16% en el caso de las mujeres). Somos el segundo país de la OCDE en consumo de este tipo de medicamentos. “Las benzodiacepinas tienen efecto y parecen inocuas. Hay una hipermedicación”, confirma Tiburcio Angosto, psiquiatra del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima (Vigo). “Un estudio de hace diez años señalaba que una de cuatro recetas que firma un médico de cabecera es de un psicofármaco. Nos pareció bastante elevado entonces. Y ha ido a más”.¿Qué nos pasa? No es una explicación fácil. Y probablemente tampoco se puede atribuir a una sola causa. Nuestro estilo de vida tiene que ver. La autoexigencia. También la accesibilidad de estos medicamentos, que además de recetarse fácilmente tienen un precio al alcance de la mayoría de los bolsillos (una caja de Alprazolam con receta está por debajo de los 4 euros). Y la propia efectividad de estos medicamentos: “La primera benzodiacepina se sintetizó en 1957. 20 años después se hizo un estudio y solo en Estados Unidos se distribuían 800 toneladas”. Pero para el doctor Angosto lo esencial es que “ha habido un descenso en el umbral del sufrimiento”. En este sentido señala que a menudo los psiquiatras tratan de enseñar a sus pacientes que sentir nerviosismo o dolor en determinadas situaciones “es lo cotidiano, lo normal”. “Si no se estuviera triste ante la muerte de un ser querido, si no se sintiera nerviosismo ante un examen, entonces sí estaríamos preocupados”. Para el doctor sería necesario recupera algo de esta capacidad de lidiar con los problemas de la vida. “Cuanto más seamos capaces de solucionar los problemas sin ayudas químicas, mucho mejor”. Y es que las benzodiacepinas, aunque son muy efectivas, presentan algunos efectos secundarios y problemas que requieren un seguimiento y adecuada supervisión. “Todos los psicofármacos producen reducción de reflejos, ‘torpor mental’, pero para el paciente es peor sufrir ansiedad”. En el caso concreto de las benzodiacepinas (el principio activo en la mayoría de los ansiolíticos) los riesgos adicionales son la adicción y la habituación, cada vez se necesita mayor cantidad: “Hay que poner dosis muy ajustadas, hacer un buen seguimiento y rebajarlas poco a poco”. Entre los ansiolíticos y tranquilizantes más utilizados en España destacan:Alprazolam (Trankimazin):Cuenta el doctor Angosto que hoy por hoy es el ansiolítico que se disputa el primer puesto de los más recetados con el Lorazepam (Orfidal). Inicialmente se les vendió a los psiquiatras como un fármaco para tratar fobias concretas, como el miedo a volar o las alturas, pero poco a poco se ha extendiendo su uso para tratar cuadros de ansiedad sin un objeto concreto. Una de sus ‘ventajas’ es la inmediatez. “Hace efecto en media hora”. Es una benzodiacepina de las llamadas de vida media, es decir, la sustancia se mantienen en el organismo entre 6 y 20 horas. La vida de la sustancia en el cuerpo es un factor importante para los médicos; determina, entre otras cosas la posibilidad de la sustancia de generar adicción: cuanto más rápido se elimina más adicción genera.

    No sin mi orfidal, lexatin, valium, …

    Buenos días,

    Menudo ritmo de vida llevamos, prisas, sensación de que no llegamos a tiempo, dificultad para conciliar el sueño, despertares nocturnos, sensación de que nos falta el aire en según que situaciones, etc…y es que el poder de la mente, nos sobrepasa en una gran cantidad de situaciones y saber gestionarlo resulta a veces prácticamente imposible.

    ¿Sabíais que la ansiedad no siempre es algo negativo?

    La ansiedad puede ser una emoción normal y un trastorno psiquiátrico, dependiendo de su intensidad y de su repercusión sobre la actividad de la persona que la padece. En condiciones normales es positiva porque es uno de los impulsos que utiliza nuestro organismo, en concreto nuestro sistema nervioso central (SNC) para motivarnos a llevar a cabo o a enfrentarnos a situaciones nuevas. Ahora bien, si la ansiedad en lugar de tener ese efecto positivo sobre nuestro comportamiento, interfiere en él y se hace tan presente en nuestras vidas que todo gira en torno a ella, la cosa ya pinta mal.

    ¿Cómo sospechar que padezco ansiedad?

    Cuando la ansiedad es patológica, experimentamos lo siguiente:

    ¿Qué nos puede recetar el médico para la ansiedad?

    Hay tres grupos de Fármacos para tratar la ansiedad. Me tengo que poner técnica, pero sólo son cuatro palabrillas ;).

    1. Fármacos moduladores del receptor GABAa (este nombre, GABA, hace referencia al principal neurotransmisor inhibidor en el sistema nervioso central): BENZODIAZEPINAS.
    2. Fármacos agonistas parciales de receptores 5HT1a (son receptores de serotonina): BUSPIRONA; IPSAPIRONA y GEPIRONA.
    3. Fármacos con acción antidepresiva.
    4. Otros fármacos, como antihistamínicos, neurolépticos, bloqueantes beta-adregnérgicos o anticonvulsivantes.

    Los más utilizados, suelen ser las benzodiazepinas, es decir, el primer grupo, esos que eran moduladores del receptor GABA ;). Entiendo, que diciéndoos eso, os quedáis un poco igual, porque tanto tecnicismo ;), pero si os digo, que en este grupo están entre muchos otros, estos cuatro:

    1. Orfidal (lorazepam)
    2. Trankimazin (Alprazolam)
    3. Lexatin (Bromazepam)
    4. Valium (Diazepam)

    Ahora imagino que os situáis un poco más ;). Éstas son probablemente las cuatro benzodiazepinas que más dispensamos en las Farmacias.

    ¿Qué hacen exactamente las Benzodiazepinas?

    La mayor parte de ellas producen sedación, hipnosis y miorrelajación central. No suelen existir diferencias muy significativas entre unas y otras.

    La acción ansiolítica que es una de las más marcadas, en las personas sanas y a dosis terapéuticas, es decir, dosis muy normalitas, no suele alterar la realización de ejercicio físico o mental, pero si se aumenta la dosis suelen causar sopor, letargo, sueño, debilidad, etc. Y ¡cuidado!, porque en ciertas personas, aunque consiguen aliviar la ansiedad, pueden hacer que estén más irritables u hostiles.

    Acción miorrelajante, el diazepam y otras benzodiazepinas producen realajación de la musculatura esquelética en estados distónicos, discinéticos, hipertónicos y espásticos. Esta acción miorrelajante se ejerce sobre el SNC a varios niveles:

      1. En la propia médula espinal, donde facilita fenómenos de inhibición presináptica.
      1. En la formación reticular activadora descendente del tronco del encéfalo.
      1. En los ganglios basales
    1. En el cerebelo

    Os acordáis del famoso Myolastan, ¿verdad?. Pues hoy en día, y desde que se dejó de comercializar, el diazepam es uno de los medicamentos que se utilizan como relajante muscular.

    Acción anticonvulsivante y antiepiléptica

    Este tipo de fármacos, también ejercen una función anticonvulsivante generalizada que se aprecia tanto en convulsiones provocadas por agentes tóxicos como en las convulsiones febrile, el síndrome de abstinencia a alcohol y barbitúricos. Algunos son eficaces en determinados tipos de epilepsia, concretamente en las ausencias y para revertir el status epiléptico. Esta acción anticonvulsivante requiere unas altas concentraciones cerebrales.

    ¡Un último apunte sobre este tipo de medicamentos!

    Sois muchos los que ya tomáis este tipo de medicación, y que en ocasiones acudís a la Farmacia pidiéndonos socorridamente que os facilitemos alguna «pastilla», alguna caja o algo porque no os queda, se os ha perdido, os la ha cogido vuestra madre, abuela..;). Y aunque ya lo sabéis os recuerdo que SIN RECETA MÉDICA es IMPOSIBLE que os las facilitemos. Por lo tanto, ser precavidos, y siempre aseguraros de que os quedan suficientes comprimidos hasta vuestra próxima visita al médico.

    Feliz día!

    Beatriz

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