0

Lubricantes de sabores

Para qué sirve el gel lubricante

Son muchas las personas que aún piensan que el gel lubricante solo es útil para aquellas mujeres que tienen dificultad para lubricarse naturalmente, pero este prejuicio está lejos de la realidad. Si no sabes realmente para qué sirve el gel lubricante, te adelantamos que es una opción magnífica para cualquier pareja que quiera mejorar la calidad de sus relaciones íntimas.

¿No sabes cómo usar un lubricante y cómo puede mejorar tus encuentros sexuales? Sigue leyendo, pues a continuación te explicamos para qué sirve el lubricante íntimo y cómo usarlo.

Qué es y para qué sirve el gel lubricante

El gel lubricante es un producto que se usa para facilitar las relaciones sexuales de las parejas, así como para aumentar el placer sexual. Hay muchos motivos por los cuales todo tipo de personas deciden añadir este producto a sus relaciones íntimas:

  • Problemas con la lubricación natural: son varias las razones por las cuales una mujer puede tener problemas a la hora de lubricarse de forma natural. La sequedad vaginal puede presentarse como consecuencia de la menopausia, las alteraciones hormonales o el uso de ciertos anticonceptivos o tratamientos médicos. En estos casos, el gel lubricante es un magnífico aliado para aumentar el placer a lo largo de la relación sexual.
  • Tamaño del miembro masculino: hay casos en los que el pene es muy grande o la vagina es muy estrecha, lo que puede dificultar el coito. El lubricante facilita la penetración reduciendo las molestias.
  • Sexo anal: el gel íntimo es indispensable para tener sexo anal con tu pareja, ya que es una zona delicada que debe lubricarse y dilatarse para que la relación sea placentera.
  • Para la masturbación o el uso de juguetes sexuales: nadie dice que el lubricante esté indicado únicamente para cuando estamos en pareja. También puedes usarlo durante la masturbación o para aumentar el placer cuando utilizas juguetes sexuales, ya sea en compañía o en soledad.
  • Simple diversión: si aún no has añadido ningún gel íntimo a tus relaciones sexuales, debes saber que el simple uso de este producto puede mejorar la calidad del sexo con tu pareja de forma rápida y fácil. Gracias a los geles lubricantes, tu pareja y tú podréis realizar juegos sexuales, experimentar con los preliminares y descubrir una nueva forma de tener sexo.

Tipos de lubricantes íntimos

Dependiendo de tus gustos y de los de tu pareja, así como de cada situación, podrás elegir entre un tipo de lubricante u otro. Estos son algunos de los tipos de lubricantes íntimos que podrás encontrar en el mercado:

Lubricantes a base de agua:

Los lubricantes a base de agua son geles íntimos ligeros, suaves y muy fáciles de limpiar, indicados tanto para el sexo vaginal como para el anal y el oral.

El único inconveniente que te puedes encontrar con este tipo de lubricante es que se evapore con cierta rapidez, aunque la solución es tan sencilla como añadir un poco más. Encontrarás, también, lubricantes a base de agua con sabores y aromas para que descubras un amplio abanico de opciones.

Cumple con la normativa de productos sanitarios

Lubricantes a base de silicona:

Muchas parejas deciden apostar por los lubricantes a base de silicona debido a su suave textura, ya que son un tipo de lubricantes no pegajosos que facilitan muy notablemente el coito.

Son, además, más duraderos que los de base acuosa y se trata del tipo más adecuado para el sexo anal, aunque pueden usarse también para el sexo vaginal y oral. Si quieres conocer más acerca de ellos, te invitamos a consultar los lubricantes a base de silicona de Durex.

Lubricantes a base de aceites:

Si decides hacer uso de los lubricantes a base de aceites, ten en cuenta que no son compatibles con los preservativos de látex.

Este tipo de lubricantes están hechos con grasas vegetales, como la manteca de karité o el aceite de almendras, sin embargo los lubricantes a base de aceite no se recomiendan si buscas tener sexo más seguro o prevenir las enfermedades de transmisión sexual.

Cómo usar el gel lubricante de Durex

El gel lubricante de Durex es muy fácil de usar y es adecuado tanto para el sexo vaginal como el sexo oral y anal. Te mostramos, a continuación, cómo usarlo para disfrutar al máximo de tus relaciones:

  • Destapa el gel lubricante y pruébalo primero sobre la yema de tus dedos para comprobar su textura.
  • A continuación, añade la cantidad que precises en la palma de tu mano.
  • Aplica el gel lubricante en la zona que prefieras con cuidado.
  • Cuando hayas terminado, solo debes guardar el gel para la siguiente ocasión.

Consulta la gama de lubricantes Durex para descubrir las muchas alternativas que tenemos para ti.

¿Puedo usar un lubricante íntimo con condón?

En el caso de los lubricantes Durex, debes saber que toda la gama es compatible con los preservativos, pero no todos los lubricantes del mercado lo son, motivo por el cual debes leer bien las instrucciones del producto que te interese antes de adquirirlo.

¿Puedo usar lubricantes caseros?

¡Mejor no! En el mercado hay gran variedad de lubricantes a base de agua o a base de silicona que han sido especialmente desarrollados para estar en contacto con la zona íntima y mejorar el encuentro sexual. Usar una opción casera no solo no es seguro y puede hacer que se rompa el condón, sino que además puede ocasionar infecciones íntimas.

Usar vaselina como lubricante o usar aceite de coco como lubricante, así como otros ingredientes como el aceite de oliva o el aloe vera no es recomendable debido a su falta de seguridad.

¿Puedo usar un lubricante íntimo si quiero embarazarme?

Si deseas quedarte embarazada, lo más recomendable es que evites usar lubricantes no específicos o que no se hayan testado clínicamente para observar si son seguros para la concepción. Este consejo se debe a que muchos lubricantes pueden ralentizar el esperma y, consecuentemente, dificultar la capacidad de embarazo.

Sin embargo, y ante este problema, muchos científicos han estudiado varios lubricantes íntimos para ver si aportan las condiciones necesarias para la supervivencia y movilidad de los espermatozoides.

Lo único que debes hacer si deseas quedarte embarazada sin renunciar al placer de usar geles lubricantes, es acercarte a tu farmacia de confianza y hacerte con un lubricante específico para la fertilidad.

¿Puedo usar un gel lubricante estando embarazada?

Son muchas las mujeres que durante los nueve meses de embarazo lubrican más de lo normal debido a los numerosos cambios hormonales. Sin embargo, cada mujer es diferente y puede ser que estos cambios te afecten de forma distinta.

En estos casos lo más recomendable es que, antes de usar lubricante, consultes todas tus dudas con tu médico para una mayor seguridad.

Qué son los lubricantes sexuales y cómo se usan

Los lubricantes sexuales son geles empleados en los momentos íntimos, cuya función es hacer que la vagina o el ano se encuentren más húmedos para que la penetración resulte más suave y fácil, con el fin de conseguir un encuentro sexual más placentero. Aunque muchas personas asocian su uso a etapas como la menopausia –en la que la lubricación natural desciende a causa de la pérdida de estrógenos–, estos geles pueden dar mucho juego a cualquier edad y se puede disfrutar de sus ventajas tanto en solitario, como en compañía.

En ocasiones, debido a la edad o al uso de anticonceptivos hormonales, entre otros factores, la lubricación natural femenina es menor, y en estos casos la mujer –y también su pareja–, no disfruta plenamente del sexo, pues la penetración le causa molestias, dolor (dispareunia), e incluso pequeños sangrados derivados de la fricción excesiva.

El empleo de lubricantes también puede ser beneficioso en los casos en los que el pene es muy grande. Además de facilitar la penetración, estos productos son muy recomendables en las relaciones con preservativo, pues minimizan la fricción y el riesgo de rotura, por lo que su uso reduce el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual y de embarazos no deseados. Por ello, incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha indicado la importancia de usarlos de manera conjunta durante los encuentros sexuales.

En el caso del sexo anal, al tratarse de una zona que no cuenta con un sistema de lubricado natural, se hace necesario el uso de geles íntimos para conseguir una penetración satisfactoria.

Igualmente, el uso de juguetes sexuales para la masturbación, o como complemento de las relaciones íntimas, siempre debe acompañarse de un lubricante para hacerlo más agradable.

Cómo se aplican los lubricantes sexuales

La sexóloga Norma Ageitos, de la Asociación Estatal de Profesionales de Sexología (AEPS), recomienda utilizar poca cantidad de producto y aplicarlo de manera manual en la zona que será penetrada, o sobre el objeto con el que se realice dicha penetración (dedos, pene, juguetes sexuales, preservativo colocado…).

También explica que una buena práctica es incluir la aplicación de este gel como parte de los juegos eróticos, como sexo oral, masturbaciones o masajes mutuos, que conseguirán una excitación que, junto con el propio lubricante, os llevará a tocar el cielo.

¿Cómo se produce el lubricante natural?

Muchas mujeres tienen la falsa idea de que el lubricante se utiliza únicamente para el sexo anal, cuando en realidad un porcentaje muy alto de mujeres no producen suficiente lubricante natural, y podrían beneficiarse mucho del componente artificial. Pero primero, tratemos de entender de dónde viene el problema:

Cuando una mujer se excita, la sangre se concentra en las paredes de la vagina (como lo hace en el pene de los hombres) y esto provoca que las glándulas suelten un líquido traslúcido que cubre las paredes.

Este proceso tiene que ver con la cantidad de estrógeno en el cuerpo de la mujer, y la falta o disminución de este lubricante natural puede provocar molestias al momento de tener relaciones sexuales.

1.- Placer al máximo: ¿Sabías que las mujeres tienen sexo más placentero cuando usan lubricante? En el Journal of Sexual Medicine se publicó un estudio que hablaba exactamente de eso.

La explicación es muy sencilla, cuando frotas dos objetos en seco la fricción puede causar molestias e irritación. Mientras menos resistencia exista en el frote, más se disfruta el resultado final.

2.- Elige el adecuado: El lubricante a base de agua es más recomendable porque no deteriora los condones, usualmente es más barato y menos agresivo con tus partes femeninas. Sin embargo, por lo mismo que es en su mayoría agua, se evapora rápidamente con la fricción y es posible que debas reaplicarlo varias veces.

En tanto, los lubricantes a base de silicón no son tan espesos, pero duran por más tiempo sin perder su efecto. Si vas a tener sexo en agua este es el producto que debes comprar. No son recomendables para el sexo oral y no puedes usarlos con juguetes de silicón porque los puedes echar a perder.

3.- Jugueteo previo: Si el propósito de tu visita a la sex shop es más experimental, existen lubricantes que se enfrían o calientan con la fricción. Estos geles son buenos para ponerle un poco de diversión extra a tu relación pero ten cuidado, a muchas mujeres no les gusta la sensación durante la penetración. Empieza usándolos sólo para “calentar motores” hasta que estés segura de que no te desagrada el calor o el frio.

4.- Cuidado especial: Para que tu lubricante mantenga la textura adecuada debes guardarlo en un lugar fresco, seguro y sexo, y no olvides revisar la fecha de caducidad antes de utilizarlo.

No olvides revisar los ingredientes de los lubricantes para prevenir la aparición de alergias o que alguno de los componentes genere irritaciones en la piel o en los genitales de la pareja. Y tú, ¿has utilizado algún lubricante para un buen sexo?

Una pizca de lubricante nos separa del sexo placentero

En la prueba del dedo sobre los labios, el lubricante era la saliva: efectiva, disponible y gratis. Pero la saliva es más acuosa que resbaladiza, y tiende a secarse rápidamente. La mayoría de los amantes indica que resultan bien los lubricantes comerciales.

Hay cuatro tipos de lubricantes de venta libre en las farmacias, generalmente ubicados en estantes próximos a los preservativos:

1. A base de agua. Son los más usados. No son caros ni manchan las sábanas, y pueden ingerirse pequeñas cantidades sin mayor riesgo durante el sexo oral. Si todavía usas métodos anticonceptivos, los lubricantes a base de agua son seguros cuando se los combina con anticonceptivos de látex (principalmente preservativos y diafragmas). Durante un acto sexual más prolongado, sin embargo, estos lubricantes se secan. Aplica un poco más o refréscalos con agua o saliva. Se enjuagan mejor con agua.

2. A base de aceite. Estos lubricantes incluyen aceites vegetales y aceites de nueces, y se consiguen en los supermercados. Pueden ingerirse sin riesgo, obviamente, y también se los puede utilizar sin problemas con anticonceptivos de látex. Sin embargo, a algunos les resultan grasosos y pueden manchar las sábanas. Se quitan lavando con agua y jabón.

3. A base de siliconas. Estos lubricantes son esencialmente íntimas adaptaciones del viejo y efectivo WD-40. No solamente son sedosos al tacto y mantienen su utilidad durante más tiempo que los de agua, sino que también son limpios (no son pegajosos) y son seguros para combinar con el látex. Los lubricantes a base de siliconas no manchan las sábanas y se quitan lavando con agua y jabón. Pero no está claro cuán seguro es ingerirlos, así que no te ofrezcas de conejillo de indias.

4. A base de petróleo. Es mejor evitar lubricantes como la vaselina o el aceite para bebés. No los uses dentro de tu vagina; cambian la química vaginal, aumentando así el riesgo de infección. Los lubricantes a base de petróleo nunca deben ingerirse y pueden manchar las sábanas. Por último, estos lubricantes disuelven el látex, por lo que nunca debes usarlos con un preservativo o un diafragma.

Detalles

Los lubricantes no deberían aplicarse directamente en los genitales. Mejor, echa un poco en tu mano, frótalo con los dedos para quitarle el frío y, luego, acaricia a tu pareja o a ti con los dedos lubricados.

Si practicas coito vaginal y usas preservativos, ten cuidado con los lubricantes, pues aumentan el riesgo de que los preservativos se deslicen. Durante el acto sexual, muévete con suavidad; y cuando se aparten, uno de los dos debería sostener el preservativo sobre el pene.

artículos para sexo oral

artículos para sexo oralAYUDA

Los lubricantes para el sexo oral están formulados exclusivamente para trabajar con la estimulación oral y darle a tu pareja el placer más intenso. ¡Usa tu lengua para bromear y complacer mientras que el lubricante íntimo intensifica sus sensaciones! Con una amplia variedad de geles de mejora, tales como el lubricante aromatizado, puedes condimentar las cosas en el dormitorio y hacer un sexo oral aún más caliente, aumentar la excitación y dar a tu pareja el mejor sexo oral con estos geles para la estimulación. No sólo lo hace más satisfactorio para tu pareja, también lo será para ti. Es una manera sencilla de cambiar tu rutina sexual.

¿Quieres que sea más divertido para ti? Nuestra tienda de sexo ofrece una variedad de deliciosos y comestibles lubricantes, para que puedas satisfacer tus deseos de sabor. Con una selección diversa de sabores, puedes elegir tu favorito en un convite deliciosamente sabroso. Hacer sexo oral nunca ha sido tan satisfactorio que con un gel con sabor. Además, puede usar lubricantes aromatizados mientras que te hace sexo oral para una verdadera experiencia fuera del sexo que te dejará caos. Nuestra tienda de juguetes también ofrece una variedad de lubricantes comestibles para darte a ti y a tu pareja la experiencia más erótica. Conduce a tu pareja a un deseo sensual cuando burlas y tientas con un lubricante.

Mujeres, ¿queréis darle a vuestra pareja la mejor mamada de todos los tiempos? Estos ayudantes sexuales te ayudarán a satisfacer al máximo mientras mejora tus habilidades de sexo oral. Relajar la garganta y soplar de la manera que siempre quiso. Estos aerosoles sexuales son ideales para los principiantes que están aprendiendo para un mejor sexo oral y extremo. Si estás buscando nuevas experiencias o quieres mejorar las preliminares, has venido al lugar correcto. Estos geles de sexo oral son perfectos para dar a tu vida sexual un impulso y la adición de nuevas y creativas maneras para que el placer de tu pareja.

En cuestión de sexo lo importante es disfrutar al máximo y que ambos miembros de la pareja obtengan placer. Por eso cualquier elemento que podamos incluir en nuestras relaciones sexuales es bienvenido si consigue que todo sea más placentero. Una buena lubricación es fundamental para una penetración sin dolor, pero en ocasiones nuestro cuerpo no produce de forma natural la lubricación que necesitamos. En estos casos se hace necesario utilizar un lubricante.

Tipos de lubricantes

En el mercado existen diferentes tipos de lubricante sexuales, pero tienes que saber que no todos te convienen. Ante todo hay que advertir que en ningún caso se recomienda el uso de lubricantes caseros, como la mítica vaselina o las cremas hidratantes, porque podrían causar una grave irritación vaginal. Así que es mejor optar por alguno de los muchos lubricantes específicos que podemos obtener fácilmente tanto en Sex Shops como en farmacias.

Hay lubricantes fabricados con base de silicona, con base de aceite y con base de agua. Los lubricantes con base de silicona son ideales para el sexo bajo el agua, pero no son aptos para utilizarlos con juguetes sexuales que sean también de silicona, pues pueden producir irritación.

Los lubricantes con base de aceite no son especialmente recomendables porque aparte de dejar manchas pueden romper el látex del preservativo y dañar el ph de la piel.

Por lo tanto, la mejor elección son los lubricantes con base acuosa, totalmente compatibles con los preservativos y no son pegajosos ni dejan manchas. El único inconveniente es que no se pueden usar en el agua.

También disponemos de una amplia gama de lubricantes perfumados y con sabores exóticos, perfectos para lograr una mayor excitación.

Cómo usar el lubricante

Como ves, el lubricante no se utiliza únicamente en aquellos casos en los que no es suficiente la lubricación natural. Se trata de un complemento perfecto para dar un toque más sexy a tus relaciones sexuales. Lo puedes incorporar a tus juegos preliminares para aumentar la temperatura de tu dormitorio o puedes usarlo para disfrutar más de tus juguetes sexuales preferidos.

La forma de utilizar el lubricante es sencilla. Basta una pequeña cantidad, una gota o dos, a la entrada de la vagina, el ano o el pene. Puedes jugar con los dedos para extenderlo y disfrutarás el doble. Atrévete también a jugar con la temperatura, y el contraste frío calor. Y también puedes usarlo para dar un masaje sensual por la zona del cuerpo que prefieras. Pero ten en cuenta la cantidad que usas, porque si es demasiada, puede hacer que el preservativo resbale.

Por lo demás utiliza tu lubricante cómo y donde quieras, deja que la imaginación saque tu lado más erótico y prepárate para disfrutar de tus relaciones sexuales como nunca. Añade un plus de pasión y diversión a tus momentos de cama y prueba con sabores como el chocolate, la piña o el kiwi. No querrás salir de tu dormitorio.

Una de las «quejas» que más escuchamos en las consultas de los psicólogos es la sensación de que tras un tiempo de convivencia la vida sexual se resiente. La monotonía, el cansancio, etc. pueden estar haciendo de las suyas, sí, pero hay más factores en juego. La buena noticia es que hay cosas que podemos hacer para animar nuestra vida sexual y que se ponga (y nos ponga) a tope.

  1. ¿Quién da la vez? Es frecuente que en la pareja uno de los dos miembros sea el que habitualmente proponga tener relaciones y las inicie, lo que puede llevar a que termine por sentirse frustrado, y a que el otro se sienta “presionado” en cierta forma. No hace falta que os compréis un aparatito de los que dan número como en la carnicería, pero intercalar quién inicia las interacciones sexuales hace que ambos os sintáis deseados y favorece el equilibrio en la relación (sexual y general).
  2. Piensa en verde. El deseo hay que trabajarlo. La vida sexual no se limita al encuentro físico, y si queremos que nuestro deseo esté “sano” conviene prestarle atención y mimarlo. ¿Cómo? Mandando algún whatsapp a lo largo del día, dando un beso un poco más intenso al llegar a casa, tocando un poco aquí y allá mientras preparáis la cena… Es decir, se trata de pensar sexo alguna vez al día, verle el lado erótico a la vida, que lo tiene… si lo buscas.
  3. Vamos a la cama que hay que descansar juntos. Irse a la cama al mismo tiempo es todo ventajas: por un lado favorece que tengamos un ratito de charla en pareja (es más difícil delante de la televisión) lo que potencia la intimidad en la pareja y por tanto el deseo, y por otro hace que también sea más fácil que se produzcan abrazos, roces…
  4. Ahorra en pijamas y cómprate un buen nórdico: estudios demuestran que dormir desnudo en pareja (y abrazarse) favorece la producción de oxitocina, “la hormona del amor”, que interviene en el orgasmo, contribuye a reducir la presión arterial y tiene efectos positivos sobre ansiedad y depresión. Además, dormir sin pijama (o sólo con la ropa interior) hace que a lo largo de la noche nos rocemos, piel con piel, que al abrazarnos dormidos notemos… al otro cerca, de manera que aumenta nuestro arousal sexual.
  5. El sexo es divertido, no una obligación: en ocasiones nos obsesionamos con que “hay que hacerlo” X veces a la semana “porque sí, porque es lo normal” y entonces transformamos algo que es positivo, lúdico y estupendo en una obligación más, como hacer la compra o sacar la basura. Cambiemos el “Hay que hacerlo” por “Es genial hacerlo”, ya que este cambio de chip favorecerá que tengamos una actitud más positiva y que por tanto, paradójicamente, sea más probable “hacerlo más”.
  6. ¡Viva la fantasía! Como decían en «La historia interminable», no dejes que «la Nada destruya Fantasía» ya que fantasear es un elemento clave para mantener el deseo activo, especialmente en caso de relaciones de largo recorrido. A menudo me encuentro en consulta con personas que se sienten culpables por tener fantasías, como si con ello estuvieran engañando a su pareja, o personas que se sienten mal con algunas cosas con las que han fantaseado. En ambos casos hemos de tener en cuenta que las fantasías son un producto de nuestra imaginación, no un acto, y que porque algo nos resulte muy muy excitante en nuestra mente no significa que queramos llevarlo a cabo en la vida real. Disfruta de lo que tu imaginación te aporte, sin culpa.
  7. Practica el sexo oral: no, no me refiero al cunnilingus (aunque si te apetece, adelante), si no a que habléis de sexo, antes, durante y/o después. No se trata de hacer una ponencia sobre qué tal lo hemos hecho, sino de compartir qué nos gusta, cómo nos gusta, qué ha hecho el otro que nos ha encantado, qué queremos hacer la próxima vez… Damos por sentado que nuestro compañero ha de saber qué deseamos, pero no es así, la comunicación es fundamental. Además, hablar de sexo activará nuestro deseo porque no deja de ser… hablar de sexo. Extra: podemos compartir nuestras fantasías realizables… quizá nos sorprenda descubrir que a nuestra pareja también le apetece llevarlas a cabo.
  8. El sexo no es sólo coito: el modelo de sexualidad socialmente establecido pasa por valorar el coito como “el sexo de verdad”, y todo lo demás queda en mera “antesala” (o peor, un “peaje”). El problema es que este modelo en realidad no funciona y puede acabar generando dificultades además de un menor disfrute sexual. El sexo es tocar, oler, masajear, masturbar, ver, oír, frotar… ¿por qué perdernos tantas oportunidades de placer por culpa de una idea?
  9. Marcas rojas en el calendario: tendemos a pensar que el sexo ha de ser espontáneo y fogoso y “aquí te pillo, aquí te mato”. Partiendo de esta idea no es de extrañar que cuando llevamos un tiempo conviviendo en pareja, o cuando tenemos hijos, y esa “espontaneidad” se esfuma, lo vivamos como una pérdida en la calidad de nuestras relaciones. Pero la realidad es que el sexo no es tan espontáneo como nos creemos, basta con que recuerdes la época en la que no vivíais juntos y teníais que quedar… por ahí. ¿Acaso programar la cita hacía que tuvieras menos ganas? Es muy recomendable marcar “citas de novios”. Programar algunos de nuestros encuentros no hace que el sexo sea peor, al contrario: vas a tener tiempo para regocijarte e imaginar todas las cosas que puedes hacer en esa cita, y además garantizamos que se produzcan momentos de calidad en la pareja. Dejar nuestra vida sexual a merced del “cuando podamos” quizá no sea la mejor idea… Piénsalo.
  10. Explora, como Indiana Jones: Una de las quejas más frecuentes de las parejas es lo monótono de sus relaciones. Explorar y experimentar es una manera estupenda de introducir cambios en esas dinámicas y refrescar nuestra vida sexual. Lo más recomendable es ir introduciendo las nuevas prácticas poco a poco, para ir valorando si nos gustan, cómo nos sentimos, etc. Si no nos terminan de encajar no pasa nada, es positivo de todas formas ya que hemos pasado un rato “diferente” juntos y en cierta forma hemos cambiado la rutina. Probar merece la pena: puede que topemos con algún «templo maldito», pero también es posible que encontremos “el placer perdido”.

Fotos: Sex Tape (con Cameron Díaz y Jason Segel)

En Trendencias: ’50 sombras de Grey’: hablamos con dos ‘Christian’ para saber la verdad sobre el BDSM y cómo iniciarnos si nos pica la curiosidad

Gritar de placer es muy fácil si usas lubricantes

Los lubricantes (o geles de masaje) sirven para humedecer la zona genital y, así, facilitar las relaciones sexuales. Enel mercado encontramos una gran variedad de este tipo de productos. Muchosginecólogos los recomiendan contra la sequedad vaginal y se estima, según unestudio de la Universidad de Indiana realizado a 2.400 mujeres, que el 70% delas chicas que usaron lubricantes con sus parejas mejoraron notablemente lasrelaciones sexuales.

A la hora de elegir un tipo de lubricante u otro, deberíamostener en cuenta que hay dos clases: isosmolarese hiperosmolares, siendo recomendable el uso de los primeros por tener la mismaconcentración de sales minerales y otros ingredientes de las células que seencuentran en los genitales. Los hiperosmolares, por el contrario, contienen unacantidad mayor de sales y pueden provocar un desequilibrio en el interior delas células del recto o de la vagina.

Dentro de la gran variedad de geles, debemos conocer cuálesson los que mejor van a una persona u otra. Se recomienda utilizar lubricantes al agua. Resultan seguros con el uso del condón y el diafragma, pues alcontrario de los oleosos, no se rompen y no manchan.

Lubricantes con espermicida

Algunos lubricantes contienen espermicidas para evitarembarazos no deseados. Recomendamos siempre utilizar el uso del condón paratener una mayor seguridad, pues este producto no previene de enfermedades detransmisión sexual y, además, puede provocar irritaciones vaginales en algunas mujeres, creando el efecto contrario al esperado.

De sabores

Las variedades que encontramos en el mercado son inmensas.Desde la piña colada hasta la tarta cheesecake, pasando por el amargo champán.Evidentemente, está destinado a la práctica del sexo oral. Pero apartede chupar también se pueden comer, y no me refiero a los genitales de tupareja. Los hay realizados con azúcar o sacarina pero solo se recomiendan parala práctica del sexo oral, pues la descomposición de estos azúcares en la vaginapueden provocar algún tipo de infección por hongos, especialmente lacandidiasis.

Efecto afrodisíaco

Si lo que buscas con tu pareja son nuevas sensaciones hay una serie delubricantes capaces de llevarte hasta el mismo cielo.

  • Vigorizantes: a base de agua mezclada con extracto de hojade ginkgo. Este tipo de lubricantes provocan crecimiento, a la vez que potencias y dotan de fuerza y energía.
  • Relajantes de uso anal: puedenser en gel o spray. Hay algunos que contienen una basede silicona con jojoba, por lo que proporcionanun efecto relajante, facilitan el sexoanal y las relaciones sexuales de larga duración.
  • Efectos térmicos: efecto frío y efecto calor. El primero sedestina a ellos y el segundo a ellas. Producen una sensación de conexión entrelas dos personas y estimulan los sentidos.

Control Lub Gel Lubricante Chocolate 75ml

Potencia tus relaciones sexuales con Control Lub Gel Lubricante Chocolate 75ml

Gel lubricante diseñado para la sequedad vaginal y para facilitar la penetración

Control Lub Gel Lubricante Chocolate es un gel que ha sido diseñado para dar un sabor original a sus momentos íntimos. Es sensual y delicado al tacto, con una fragancia y sabor a chocolate. Además, no es nada graso y fácil de eliminar con agua. Es el complemento perfecto para cualquier relación.

¿Para qué está indicado?

Está indicado para facilitar la penetración durante las relaciones sexuales o para la sequedad vaginal

¿Cómo se aplica?

Aplicar la cantidad requerida en la parte del cuerpo deseada.

Recomendación del farmacéutico:

Mantener fuera del alcance de los niños. Conservar en un lugar fresco y seco. Evitar el contacto con los ojos. Si se sufre irritación o molestias se debe de consultar a un médico. Compatible con pereservativos.

Si te ha quedado alguna duda acerca de este producto o sobre cualquier otro en el que te hayas interesado, no dudes en consultárselo a los farmacéuticos de Dosfarma.

Composición:

  • Base de agua.
  • PH Neutro.
  • Aromas.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *