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Madre a los 43

¿Puedo conseguir el embarazo a partir de los 42 años de forma natural?

Debido a los cambios sociales de los últimos años, cada vez son más las mujeres que buscan el embarazo más allá de los 40 años de edad. Muchas de ellas se preguntan hasta qué edad es posible conseguirlo de manera natural y si vale la pena intentarlo. A continuación os explicaremos qué probabilidades hay, los riesgos que puede conllevar y las alternativas que existen para conseguir el embarazo a partir de los 42 años.

Probabilidades de conseguir el embarazo a partir de los 42 años de forma natural

Si te estás planteando conseguir el embarazo a partir de los 42 años de manera natural, debes saber que las probabilidades de conseguirlo son muy bajas: hay menos del 5% de probabilidades de lograr el embarazo cada mes.

Esto se debe básicamente a los siguientes factores:

  • No todos los meses se produce la liberación de un óvulo, es decir, la ovulación.

  • La cantidad y calidad de óvulos disminuye considerablemente a partir de los 35 años y, sobre todo, a partir de los 40 años.
  • El número de anomalías cromosómicas de los óvulos aumenta.

No obstante, cada mujer es diferente. Son estadísticas basadas en grupos de mujeres que nos indican un porcentaje de probabilidad a determinada edad. ¿Qué queremos decir con esto? Que algunas mujeres puede que no consigan el embarazo de manera natural a los 36 años y que otras sean capaces a los 43 años.

En este artículo te contamos más sobre el tema: Embarazo a partir de los 40, ¿es posible?

Riesgos del embarazo natural a los 42 años

Si decides optar por intentar conseguirlo de manera natural, tienes que tener en cuenta que aunque sea posible conseguirlo, las probabilidades de que el embrión tenga alguna alteración cromosómica son muy elevadas. La consecuencia de esto es que las tasas de aborto en las pacientes que consiguen el embarazo a esas edades son muy altas: más del 50% de los embarazos acaban en aborto.

Además, debido al alto riesgo de aneuploidías que hay estos embarazos, se recomienda realizar test prenatales para detectarlas. Aquí te explicamos el test prenatal no invasivo.

También tienes que valorar que el tiempo es un factor clave para poder utilizar tus propios óvulos para conseguir el embarazo. Si por ejemplo decides invertir un año en intentar conseguir el embarazo de manera natural cuando ya tienes 42 años, es probable que en el momento que decidas optar por un tratamiento de reproducción asistida ya sea demasiado tarde para poder ser madre con tus óvulos.

¿Qué otras opciones existen?

Lo más recomendable si tienes 42 años y te estás planteando la maternidad es que acudas cuanto antes a un centro de reproducción asistida para que puedan valorar tu caso de manera personalizada. Podrán evaluar tu fertilidad y la de tu pareja, si la tienes, para indicarte cuál es la mejor opción en tu situación.

Para ello, realizarán las siguientes pruebas: Prueba de fertilidad para mujeres… y también para hombres.

Si tu reserva ovárica todavía es buena, se puede intentar realizar un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) con tus óvulos. Además, se recomienda realizar diagnóstico genético preimplantacional (DGP) para transferir únicamente embriones cromosómicamente sanos y aumentar así las probabilidades de conseguir un bebé sano.

Sin embargo, si tu reserva ovárica ya está muy comprometida, lo mejor será valorar recurrir a la ovodonación para conseguir ser madre.

Si quieres saber más sobre esta opción, encontrarás más información sobre el procedimiento en este artículo: Requisitos y procedimientos en el proceso de ovodonación.

Quedar embarazada a los 45 años: ¿es posible hacerlo de forma natural?

, entre los 35 y los 37 años, la reserva de ovocitos empieza a caer dramáticamente. En el caso de una mujer de 40 años, la probabilidad de quedar embarazada se reduce a menos del 5 %.

En otras palabras, de 100 mujeres solo 5 podrán concebir y las restantes tendrán que intentarlo nuevamente. Por lo tanto, las probabilidades biológicas de quedar embarazada a los 45 años son muy bajas. Además, el escenario se complica aún más porque se acerca la menopausia.

Entérate: ¿Se puede aumentar la fertilidad naturalmente?

Las probabilidades de quedar embarazada a los 45 años

Podría pensarse que la fertilidad no termina hasta que llega la menopausia. No obstante, la posibilidad de concebir naturalmente cesa años antes, cerca de los 45 años. Incluso, esta condición disminuye las posibilidades de otros tratamientos de fertilidad, como la fertilización in vitro.

No obstante, gracias a los adelantos científicos, se sigue trabajando para aumentar las posibilidades de tener hijos a mayor edad por medio de técnicas de reproducción asistida (TRA). Por ejemplo, un estudio indica que, actualmente, la probabilidad de embarazarse a los 40 años es de 27.6 %; a los 41 años, el porcentaje disminuye cerca del 20 %; y a los 43 años, se reduce hasta llegar al 10 %.

Es importante notar que se reconocen a los 43 años como nueva edad límite para concebir por medio de técnicas de reproducción asistida. Sin embargo, a mayor edad, dichos tratamientos tendrán costos económicos más altos. Es decir, las probabilidades de quedar embarazada a los 45 años son muy bajas.

De acuerdo con los datos de una investigación, hay mujeres mayores de 40 años de edad que han tenido un embarazo sin inconvenientes. Por ello,valdría la pena considerar un enfoque personalizado a cada caso. En muchos casos, se ha podido observar que la angustia y la ansiedad que produce el conocimiento de la relación entre edad y fertilidad influye de manera significativa en la paciente, pudiendo causarle inconvenientes tanto a la hora de intentar quedar embarazada como una vez que se encuentra en periodo de gestación.

Conclusiones

Es indudable que, a medida que la mujer avanza en edad, las probabilidades para embarazarse disminuyen, especialmente después de los 35 años. Esto incluye a la mujer que desea quedar embarazada a los 45 años. Por esa razón, es importante que las mujeres que planeen postergar la maternidad no subestimen el factor edad.

Asimismo, es vital que se informen al respecto, examinen opciones y sean realistas con las probabilidades de éxito. Esto ayudará a tomar la mejor decisión posible en cuanto a la planeación familiar.

Hoy en día ya no es algo raro que las mujeres tengan hijos más allá de los 45 años. Sin ir más lejos, conocemos el nombre de algunas celebridades que se convirtieron en madres a una edad a la que las nuestras ya nos tenían criados: Kelly Preston (a los 47), Brigitte Nielsen (a los 54) o Monica Bellucci (a los 45). Esto nos lleva a preguntarnos… ¿Es posible quedar embarazada después de los 45 años de forma natural?

Quedar embarazada después de los 45 años

Ya sea por motivos profesionales, médicos o personales, muchas mujeres están teniendo embarazos tardíos. Esta circunstancia está cuestionando la antigua creencia de que quedarse embarazada después de los 40 era difícil y problemático.

Y sí, aunque es más complicado el embarazo a los 45 años sin utilizar tratamientos de fertilidad, ya que la menopausia está cercana, aun hay posibilidades de embarazo. Sin embargo, hoy en día existen más embarazos tardíos porque muchos no se producen de forma natural sino que son fruto de tratamientos de fertilidad.

Biológicamente no es lo mismo quedar embarazada a los 45 años que a los 20, no sólo el cuerpo no responde igual, sino que existen menos posibilidades para concebir:

  • A los 30 años se tiene un 20% de posibilidades que quedar embarazada.
  • A los 40 años se tiene un 5% de quedar embarazada.
  • A los 45 años se reduce a un 1% de posibilidades.

Utilizando técnicas de fecundación in vitro, las posibilidades aumentan al 70%

Síntomas de embarazo después de los 45

Los síntomas que experimentan las mujeres después de los 45 años son muy similares a las que son más jóvenes, aunque en ocasiones, pueden confundirse con los síntomas de la menopausia:

– Ganas frecuentes de orinar.

– Cambios de humor.

– Dolores de cabeza.

– Cambios en los senos.

– Fatiga y cansancio.

– Náuseas.

– Dolores musculares.

Complicaciones en un embarazo tardío

Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan las mujeres que desean tener hijos más allá de los 45 años son determinadas consecuencias relacionadas con la salud:

– Diabetes gestacional.

– Presión sanguínea alta.

– Placenta previa o placenta abrupta.

– Embarazo ectópico.

– Contracciones ineficaces para expulsar al bebé.

– Parto por cesárea.

– Alta tasa de aborto espontáneo.

– Dificultad para recuperar la forma física.

El bebé también puede sufrir los riesgos de tener una mamá mayor de 45 años:

– Riesgo de tener un bebé con síndrome de Down.

– Mayor probabilidad de tener un bebé con otras anomalías cromosómicas.

– Muerte fetal.

Consejos para llevar un embarazo saludable a los 45 años

Para evitar, en la medida de lo posible, las complicaciones de salud y cuidarte al máximo para que el bebé se desarrolle sano y fuerte, es conveniente que lleves una dieta saludable, en la que incluyas todos los grupos de alimentos necesarios para obtener vitaminas y minerales que ayuden al bebé.

Realizar ejercicio físico moderado y de forma regular, mantener el estrés a raya, no fumar, beber o realizar actividades de riesgo y descansar las horas adecuadas, te ayudará a vivir el embarazo de forma positiva.

Qué ventajas tiene ser mamá después de los 45

Todo el mundo te dirá que estás loca, tus familiares te acribillarán a reproches, tus amigos te mirarán de reojo, los médicos te incluirán en la lista de embarazadas de riesgo y tu misma dudarás en ocasiones pero sí, ser una mamá tardía también tiene ventajas.

Has superado los obstáculos de los 20 y los 30 y tienes el suficiente bagaje como para ser consciente de lo que supone criar a un niño. Tienes más experiencia, te sientes más segura de ti misma y dispones de más herramientas para superar las adversidades.

«Ha sido bastante duro, el entorno ha sido negativo. Empezando por uno de los ginecólogos a los que acudí para quitarme el DIU, me dijo que iba a ser muy complicado y desconocía si yo podía tener hijos o no. Me llegaron a hablar de inseminación artificial», recuerda Miriam.

Esta conversación también ha salido en alguna reunión con sus amigas: «Decían que el útero envejece. Yo discutía con ellas, les explicaba que me he cuidado mucho más que una chica de 25 años, que he dejado de fumar, que he prestado atención a mi alimentación y que he hecho más ejercicio que cuando era una veinteañera».

María Ángeles fue madre con 41 años tras superar un cáncer / Foto cedida

El año pasado España fue el cuarto país que registró la tasa más baja de nacimientos, 8,7 por mil residentes. Solo por delante de Italia (7,8), Portugal (8,4) y Grecia (8,6). En 2016 la media europea se situó en 10 nacimientos por 1.000 residentes, según los últimos datos publicados por Eurostat.

Un año antes, 14.352 mujeres españolas de entre 40 y 44 años dieron a luz a su primer hijo, 1.359 fueron madres por primera vez entre los 45 y 49 años. Solo se registraron 97 casos de féminas gestantes que superaban los 50 años. A nivel general, englobando todas las edades, nuestro país registró 214.227 nacimientos de primerizas, colocándose en quinto lugar a nivel europeo.

Tanto estas cifras, como la experiencia personal de estas mujeres plantea que en el futuro se podrán encontrar con más familias que superen los 40 en una reunión de padres o madres del colegio. Miriam pide tiempo para examinar si habrá consecuencias por esta nueva tendencia: «Cuando pase una década veremos qué frutos tiene ser madre mayor. Habrá que ver cómo educamos, qué niños y niñas criamos y cómo nos sentimos nosotros como padres».

«Ser madre a los 43 años me ha dado un subidón de energía»

«Ser madre a los 43 años me ha dado un subidón de energía», asegura Consuelo Menés, radiante. Su hija mayor está en el instituto; la segunda, en el colegio, y el pequeño Valentín, de 4 meses, va en el carro regalando sonrisas.

«Siempre quisimos tener un tercer hijo y a mi marido le hacía ilusión un chico. Al principio, cuando me quedé embarazada, me preocupé un poco por la edad. Pero el embarazo y el parto fueron muy bien. Ahora estamos muy felices con el nene y las hermanas mayores nos ayudan mucho en casa», afirma Consuelo, turolense (de Celadas) que lleva muchos años viviendo en Zaragoza. Su hija mayor, Elena, tiene 13 años. Y la segunda, Teresa, 10.

Esta madre asegura que vive la maternidad de forma «muy diferente» a los 30 que a los 43. «Con la primera hija tuve más miedos e inseguridades, como todas las primerizas. Con la segunda me costó más adaptarme, me sentía desbordada. En cambio ahora me siento más madura, más fuerte. Tengo más energía», señala. Ya tiene el carné de familia numerosa, aunque lamenta que no haya más ayudas.

Su último trabajo fue en la Expo. Ahora, mientras cuida a Valentín, está estudiando oposiciones para auxiliar administrativa del Salud. «Aprovecho cuando duerme para estudiar en casa y los viernes por la tarde voy a una academia. Los 40 son una edad muy buena para hacer cosas», afirma Consuelo.

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Y, desde luego, no son embarazos normales. Sólo por la edad, el tipo de gestación de estas mujeres está considerado de alto riesgo. «El primer riesgo que tienen es el de aborto espontáneo, que es aquel que se produce antes de la semana 12. Y es un riesgo que se multiplica pasados los 45 años. De hecho, sólo la mitad de estas gestantes logrará superar el primer trimestre. La otra mitad abortará de manera espontánea», nos cuenta la doctora Goya. ¿Y si lo logran? «Si lo consiguen les esperan por delante dos trimestres más de posibles complicaciones. Son pacientes que se tienen que controlar muy de cerca porque pueden padecer diabetes gestacional e hipertensión. Y en ambos casos el bebé se puede ver afectado».

Pero son complicaciones que puede tener cualquier embarazada… «Sí, pero si tienes más de 45 años tienes muchas más complicaciones. Además, no he terminado de contarte todos los riesgos», me comenta la doctora. ¿Más riesgos? «Sí, son pacientes con muchas posibilidades de que se les adelante el parto porque los tejidos están más envejecidos y no son tan resistentes, lo que provoca que el cuello del útero ceda desencadenando el parto antes de lo previsto». Esto de que se te adelante el parto es algo que también le puede suceder a cualquier embarazada… «En España, la población general tiene un riesgo de parto prematuro del 7 al 10 por ciento pero, a partir de los 45 años ese riesgo es del 30 por ciento». Con esta mezcla de porcentajes y complicaciones me da miedo preguntarle por el parto. ¡Porque estas mujeres tienen que parir! «Sí, bueno… En el 50 por ciento de los casos hay que practicarles una cesárea».

Solo el 1 por ciento de las mamás de más de 45 años tiene un embarazo espontáneo con sus propios óvulos. El 99 por ciento restante necesita ayuda para concebir

Laura González conoce toda esta lista de complicaciones. El precio de ser madre tarde fue muy caro «tanto económica como psicológicamente», afirma. Con su bebé Elsa de cuatro meses en brazos, me explica que se sometió a varias fecundaciones in vitro hasta que logró quedarse embarazada: «Me gasté 16,000 euros y lo pasé muy mal. No pensaba que algo así podía hundirte de esta manera. Tienes una medicación desde un mes antes de quedarte embarazada: te tienes que poner un óvulo cada 8 horas, parches de hormonas, inyectarte eparina cada día… Aunque tú te quieras olvidar y disfrutar de tu embarazo no puedes».

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María Goya, obstetra del Hospital Quirónsalud de Barcelona

Ha sufrido tanto que, quizás por eso, ahora se ha convertido en una madre muy protectora: «Duermo con ella desde que nació porque me obsesionaba el tema de la muerte súbita. Ahora la voy a pasar a su cuarto porque me he comprado un artilugio que se instala en el colchón de la cuna y te avisa si el bebé deja de respirar más de 20 segundos». Me lo cuenta y me hago cargo de lo mucho que le debe haber costado ser madre. Le pregunto por qué esperó tanto para dar el paso. «Yo necesitaba tener un ABC cerrado antes de ser madre: tener mi piso, una estabilidad económica, haberme desarrollado profesionalmente, tener una pareja estable… Y todo eso surgió tarde».

Sílvia Barceló también esperó y esperó hasta que dijo «ahora o nunca». En su caso, ella aguardaba la llegada del hombre de su vida pero «la pareja no llegó y yo ya estaba en un límite en el que o lo hacía sola o no lo hacía. Mi madre falleció y eso me empujó a tomar la decisión». Con 47 años se sometió a una fecundación in vitro con el esperma de un donante y ahora es madre de María, una preciosa niña de un año. ¿Y estás contenta de haber dado ese paso? «Mucho, aunque el primer mes fue una locura. Al ser una cesárea tardé en recuperarme y me agobié porque estaba sola y no sabía por qué lloraba la niña o qué quería. Solo pensaba en que se durmiera para poder descansar. La energía con 48 años no es la misma y lo de las noches en vela lo llevas regular».

Mi mente perversa asiente por dentro. ¡Claro que la energía no debe ser la misma! Si estas mujeres están más cerca de la menopausia que de la plenitud fértil… Aún así, y con todos mis prejuicios, pestañeo y las veo batallando con pequeños gremlins suicidas dispuestos a bañarse en una fuente para alcanzar a una bonita paloma cargada de hepatitis mientras pelan un plátano con la otra mano porque es la hora de la merienda.

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Sin embargo, hay algo que es indiscutible. «Cuando tu hijo tenga 20 años tú tendrás casi 70», le digo a Sílvia. «Lo sé, lo pienso, pero es lo que hay. Si no lo hubiera hecho ella no estaría aquí y, de momento, es una niña muy feliz», me responde. Laura también se defiende: «Ya nos preocuparemos mi marido y yo de darle todos los valores y apoyos para que cree una red de confianza a su alrededor y no se sienta sola». Me contestan y sus respuestas son buenas, pero intuyo que es un tema sensible para ellas… «Claro que le doy vueltas… Pienso, por ejemplo, en que me jubilaré y Joan todavía no será económicamente autónomo. Y también soy consciente de que soy madre pero no seré abuela», me dice Núria.

Me jubilaré y Joan todavía no será económicamente autónomo. Y también soy consciente de que soy madre pero no seré abuela»

Pero entonces, ¿qué ventaja puede tener una maternidad más madura? «Es una maternidad mucho más consciente y decidida. Seguro que no tengo más aguante físico que una chica de 20 años pero sí psicológico», me responde Laura. Sílvia añade en la misma línea «no entras tanto en crisis y relativizas más las cosas. La sabiduría y la madurez son un grado». Y entonces llega Núria y asesta el golpe final: «la gran ventaja es que cuando te conviertes en madre con esta edad hay muchas otras cosas que ya las has hecho: yo he viajado, he prosperado profesionalmente, he bailado, he salido… Con un niño es complicado hacer todas esas cosas pero, a mis 49 años, lo acepto mejor porque ya las he hecho.»

Está claro que todo tiene su parte positiva y negativa pero lo tiene a los 45, 48, 49 y a los 28 también. Ni siquiera la propia comunidad científica puede determinar cuándo es el mejor momento para ser madre. Biológicamente sí: entre los 25 y los 35 años. Pero, ¿éticamente? «Nosotros nunca contraindicamos un embarazo y tampoco hay una normativa legal al respecto», me cuenta la doctora María Goya, obstetra del Hospital Quirónsalud de Barcelona. Y añade que tan sólo existe una recomendación oficial de la Sociedad Española de Fertilidad: «no hacerlo más allá de los 50, porque se entiende que es la media de la menopausia española. Pero es sólo una recomendación… Yo misma tengo una paciente de 52 años que acaba de ser madre de gemelos».

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Por supuesto que el embarazo tardío también tiene sus ventajas. En esos nueve meses, las mamás rejuvenecen, se sienten pletóricas. Y, además, según el doctor Bajo, a los 40, la mujer tiene una «mayor madurez psicológica, estabilidad económica y una mayor responsabilidad». Los cuidados durante el embarazo no varían demasiado entre una primeriza de 20 y una de 40. Siempre es conveniente, explica el presidente de la SEGO, seguir una alimentación «completa y variada (fruta, verdura, alimentos a la plancha, evitar grasas y exceso de sal); asimismo se deben evitar las bebidas alcohólicas y el consumo de otras drogas.
También es conveniente realizar ejercicio moderado (paseos, natación y los ejercicios aprendidos en los cursos de preparación). Por último, en todos los casos, también se recomienda tomar suplementos vitamínicos, así como yodo y ácido fólico».
La parte negativa es que se registran más depresiones posparto y que físicamente una mujer de 40 años tarda más en recuperarse que una de 30. El posparto es complicado tanto para las jóvenes como para las más adultas, y recuperar una sexualidad satisfactoria es cuestión de tiempo en todos los casos. El doctor Serra explica que cuando la mujer amamanta al bebé «no produce estrógenos, por lo que la líbido se ve afectada. Además, aun pasada la cuarentena, la vágina sigue atrófi ca, todo se está poniendo en su sitio y duele». Y si a esto se suma que no se duerme demasiado y el agotamiento se va acumulando, el sexo puede tardar un poco en llegar.
El aumento de casos no es una particularidad española. Lo demuestran las páginas de las revistas del corazón, en las que actualmente podemos leer cómo sobrelleva su primer embarazo Nicole Kidman (40), cómo fue la primera experiencia maternal de Salma Hayek (en septiembre cumple 41) o la de Linda Evangelista a los 41 y cómo se acerca la fecha del primer parto de Halle Berry (41). O cómo Geena Davis fue madre de una niña por primera vez a los 46 años y al año completó la familia con gemelos.

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