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Manchas en los senos

Manchas en los pechos: por qué salen y cómo quitarlas

Alguna mancha en nuestra piel llama la atención inmediatamente, ahora bien, la alarma aumenta si esta modificación de la superficie de la piel se presenta específicamente en los pechos, pero realmente ¿por qué salen manchas en los pechos?:

Edad

Habitualmente, los cambios de coloración en la piel vienen dados por las modificaciones que se producen en este extenso órgano a través del tiempo, hablamos de que a mayor edad, mayor probabilidad de que aparezcan manchas marrones en los pechos. Son frecuentes en las zonas de pliegues, específicamente, en la parte baja de la mama.

Suelen ser llamadas como manchas de la edad y se deben, además del paso de los años, al deterioro de las células por los radicales libres. En esta área la producción de melanina se ve afectada volviéndose irregular. Suele ser frecuente que se manifiesten a partir de los 50 años de edad.

Manchas por vasos capilares

Otras veces, las manchas en los senos pueden ser por la acumulación de vasos capilares. Pueden aparecer por dos motivos, el primero de ellos es que puede presentarse en mujeres jóvenes que tengan antecedentes familiares de esta acumulación de capilares, la otra es que se puede manifestar con más frecuencia a mayor edad.

Manchas en los senos en el embarazo

El embarazo viene acompañado del múltiples cambios físicos, psicológicos y hormonales. En esta etapa, la mujer se prepara para recibir a un nuevo ser, y una de esas modificaciones que se presentan son los cambios en la pigmentación de la piel, destacándose la hiperpigmentación de algunas zonas como los pechos. Esto ocurre debido al aumento de la hormona estimulante de melanina.

La zona en los pechos que más se pigmentan son la areola y el pezón, puede aparecer también un halo alrededor de la areola, denominándose médicamente como areola de Dubois.

Enfermedad de Paget mamaria

También conocida como enfermedad de Paget de seno o del pezón, es un tipo de cáncer de piel que afecta específicamente al pezón. Se diagnostica aproximadamente a los 57 años de edad, sin embargo, puede ser detectado en adolescentes y mayores de 90 años.

Su causa aún no se ha descrito con exactitud pero gira en torno a dos teorías, la más aceptada es en donde las células cancerígenas de un tumor, que se ubica en el seno, viaja por los conductos galactóforos al pezón y la areola.

Se caracteriza por presentar una especie de placa eritematosa y descamativa en el pezón o muy cerca de él, teniendo una extensión entre 3 y 15 cm.

Cerca del 1 al 4% de todos los casos de cáncer de seno incluyen la enfermedad de Paget de seno, de acuerdo al Instituto Nacional del Cáncer.

Carcinoma de células basales

Forma parte del grupo de los cánceres de piel, se conoce además como carcinoma basocelular. Su nombre indica el comienzo de esta afección, justamente en las células basales de la piel, cuya función básicamente radica en la producción celular cutánea nueva a medida que las otras células (viejas) mueren.

Este tipo de cáncer aparece en menor frecuencia en los pechos de la mujer, sin embargo, es imprescindible conocer sus características. Inicialmente, pueden aparecer bultos o llagas con tonalidades que van desde blanco perlado hasta rojizo, siendo este último el color que habitualmente se visualiza en el pecho, puede notarse además escamosa y plana y con un ligero borde en relieve, aumentando su tamaño con el paso del tiempo. Si observas algunos de estos cambios, no dudes en acudir al médico.

Clara Warner es una mujer, como cualquier otra, que un día descubrió que en la parte inferior de su pecho izquierdo había una ligera retracción de la piel. El hoyuelo, casi imperceptible a simple vista, se ha convertido en la pista decisiva para detectar con anticipo el cáncer de mama.

Aunque el síntoma más conocido es la formación de bultos dentro del seno, este tipo de hundimientos en la piel de la mama también suponen un indicio de un futuro cáncer de mama, según indican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

La experiencia ha dado un vuelco a la vida de Warmer y ella ha decidido contar su historia para que otras mujeres puedan también salvar sus vidas: “Esta es la fotografía que jamás soñé que acabaría compartiendo”.

Imagen que la usuaria de facebook Clara Warner ha colgado en su perfil para dar a conocer como es el hoyuelo que le ha permitido detectar el cáncer de forma precoz. Está situado a la izquierda de una mancha rojiza, que es la cicatriz de la biopsia, y bajo un leve hundimiento de la piel. (Clara Warner)

Warner explica que se siente muy afortunada ya que gracias a la imagen de un amigo, consiguió detectar excepcionalmente temprano el cáncer. Ahora comparte la imagen en las redes sociales y recomienda a toda persona- tanto hombres como mujeres- asegurar que no existe ningún hoyuelo similar en sus senos.

Concluye: “Si puedo ayudar a otra persona, de la forma en que a mi me ayudaron, entonces habrá valido la pena mostrar mi próximamente-reducido pecho izquierdo”.

La fotografía de la mama izquierda de Warmer ha dado literalmente la vuelta al mundo: en una semana el post de Facebook reúne 25.000 comparticiones. Ha recibido un alud de solicitudes de amistad a las que ha respondido abriendo una cuenta de Twitter llamada “Mi pecho izquierdo”.

En él comparte los avances de la enfermedad y vuelca inquietudes acerca de su lucha contra el cáncer. Se ha convertido en un diario muy particular, en un boletín cuotidiano de como encontrar un hoyuelo, y combatir un carcicoma invasivo.

El cáncer de mama es una enfermedad que afectará 1 de cada 8 mujeres a lo largo de su vida, según la Asociación Española contra el Cáncer.

Melanosis de pezón y aréola que simula melanoma

La melanosis de la areola y pezón se han reportado raramente y se piensa que es menos común que la melanosis de la mucosa de la vulva, pene o mucosa oral. La asimetría con irregularidad en forma y color, y aumento de tamaño a lo largo del tiempo son hallazgos clásicos de melanoma y enfermedad de Paget mamaria, pero también de melanosis benigna. La presentación clínica macroscópica no distingue claramente estas tres entidades.

Aunque las características dermatoscópicas permiten identificar lesiones melanocíticas malignas y no malignas, existe poca experiencia en dermatoscopía de melanosis de areola y pezón.

Se reportan las características clínicas, dermatoscópicas e histológicas de cinco pacientes con melanosis de la areola y pezón.

Pacientes
Se presentan 5 mujeres con lesión pigmentada de pezón entre Octubre del 2010 a Diciembre del 2012 (tabla 1). Tres lesiones se sitúan en pezón derecho y dos en el izquierdo. Dos pacientes estaban embarazadas (28 y 33 semanas de embarazo) y reportaron leve evolución de la apariencia clínica y tamaño. Una paciente embarazada manifestaba vitiligo desde la infancia, con parches extendidos involucrando el tronco, incluyendo mama izquierda, y miembros.
Características clínicas:
Todos los pacientes presentaron una lesión solitaria con pigmentación asimétrica claramente delimitada, con un contorno irregular. En todos los casos, el pezón estaba involucrado y la areola afectada también en dos mujeres embarazadas (Fig 1).

Todas las lesiones estaban localizadas excéntricamente. Las lesiones consistían en máculas marrones claras a oscuras con áreas de color regular. La pigmentación fue homogénea en las pacientes no embarazadas/sin vitiligo comparada con lesiones más difusas e irregulares en las pacientes embarazadas.

En la paciente con vitiligo, la lesión fue altamente sospechosa clínicamente, siendo irregular en forma y color, incluyendo áreas de despigmentación.

Había aparecido 4 meses antes adyacente y extendiéndose dentro del área de vitiligo preexistente. Las lesiones variaban en tamaño de menos de 1 cm de diámetro máximo en 3 pacientes no embarazadas sólo con compromiso del pezón, a varios centímetros de diámetro en 2 mujeres embarazadas con compromiso de areola y pezón.
Todas las lesiones eran maculares. No se detectaron nódulos, sangrado ni hiperqueratosis.
Dermatoscopía:
La dermatoscopía de las áreas de color irregular mostraba una pigmentación homogénea marrón claro a oscuro con un patrón en empedrado (Fig 1). Se observó reticulado en dos pacientes. Se observaron áreas anulares gris-azuladas en dos lesiones, sin velo blanco-azulado (Fig 1). Presentaban vasos prominentes como es común en el pezón. Las estructuras símil anillo se observaban en las lesiones de dos mujeres embarazadas, en areola y pezón. Las áreas de vitiligo simulaban despigmentación símil cicatrices. No se observaron glóbulos/puntos oscuros ni puntos pigmentados centrales.
Histología
A cuatro pacientes se les realizó biopsia por shave y en uno (paciente 4) se realizaron 3 biopsias por punch en áreas de particular preocupación.

Las preparaciones histológicas con H&E revelaron acantosis e hiperpigmentación de la membrana basal en todas las muestras (Fig 2 a).

Todas las biopsias se tiñieron con MITF (factor de transcripción asociado a microftalmía) y se detectaron sólo melanocitos solitarios (Fig 2 b).

No se encontraron melanocitos suprabasales. Dos muestras (pacientes 3 y 4) se tiñieron con Melan A, negativa en ambos casos. Las 3 biopsias del paciente 4 mostraron melanosis y vitiligo en campos adyacentes. No se detectaron hallazgos histológicos de melanoma en ninguna muestra, como atipía citológica, o nidos irregulares y confluentes de melanocitos. La histología de los 5 casos fue compatible con el diagnóstico de melanosis.

El melanoma, enfermedad de Paget pigmentada y melanosis de areola y pezón no pueden distinguirse por la clínica sólamente. El melanoma y la enfermedad de Paget requieren de tratamiento curativo con escisión quirúrgica amplia y posible terapia adyuvante. La melanosis es benigna por lo tanto su distinción es importante.

El melanoma de mama se ha estimado en menos del 5% de todos los melanomas siendo metástasis el 1.2 al 2.7.
Se ha reportado raramente el melanoma primario y metastático que involucra areola y pezón.

Existe un reporte de melanoma en un pezón accesorio.

La enfermedad de Paget mamaria representa el 0.7-4.3% de todos los cánceres de mama. Aproximadamente se han reportado 40 casos de enfermedad de Paget mamaria pigmentada. El mecanismo subyacente de la pigmentación no es claro, pero se ha propuesto que las células de Paget pueden liberar melanocitos quimioatrayentes o factores de crecimiento fibroblástico básico que estimula la proliferación de melanocitos en los nidos del tumor.
La melanosis parece ser la entidad más rara de las tres.

Una búsqueda de PubMed encontró 6 casos de melanosis del pezón y areola al final del 2012. Se reportan 5 casos en un periodo de 26 meses. Esto indicaría que la pigmentación benigna del pezón y areola es más frecuente de lo que lo sugiere la literatura médica.

No se han establecido los patrones dermatoscópicos para lesiones de piel pigmentadas de areola y pezón debido al escaso número de reportes. Los 5 pacientes del presente estudio con melanosis benigna demostraron un patrón en empedrado de color marrón claro a oscuro, un patrón que también fue descripto en otros casos.

El patrón en empedrado se encontrará en todas las lesiones pigmentadas del pezón debido a la superficie natural en empedrado del pezón. En las dos pacientes embarazadas (pacientes 4 y 5), las estructuras símil anillo consisten en anillos marrones alrededor de un centro claro en pezón y areola.

La reticulación se describe en dos reportes y se observó en 2 de los 5 pacientes (pacientes 2 y 5). No se detectaron líneas paralelas o en huellas digitales como se observa en melanosis de la vulva y en 1 caso de melanosis de la areola y pezón.

Patrones no específicos como vasos sanguíneos prominentes y áreas rosas son características dermatoscópicas normales del pezón en caucásicos (pacientes 3,4 y 5).

Los patrones dermatoscópicos observados en pacientes embarazadas son más sospechosos que los observados en pacientes no embarazadas, con un patrón más irregular, multicomponente de diferentes colores que generalmente se correlaciona con malignidad. De los previos 6 reportes de casos de melanosis de areola y pezón, dos eran embarazadas. Esta relativamente alta proporción de casos (4/11) puede deberse en parte a los efectos de las hormonas del embarazo en la pigmentación de areola y pezón y en los nevos melanocíticos en general.

La combinación de vitiligo y melanosis del pezón resulta en hallazgos dermatoscópicos y clínicos sospechosos ya que el vitiligo simula despigmentación símil cicatriz de regresión en melanoma. Aunque se observó vitiligo de larga data, se necesitaron varias biopsias para aclarar esta situación compleja.

Las áreas azules-grisáceas se detectaron en pacientes embarazadas. El velo blanco-azulado, un hallazgo que se relaciona fuertemente con melanoma, no se observó en ninguno de las 5 lesiones de melanosis.

La dermatoscopía de la enfermedad de Paget mamaria pigmentada del pezón ha mostrado puntos negros irregulares centrados, una característica que no fue observada en estas pacientes. Sin embargo, también puede mostrar un patrón no específico con irregularidad de coloración difusa y estructuras símil regresión, que simula melanoma especialmente en estadíos tempranos de la enfermedad.

La melanosis de la areola y pezón es considerada como parte de la familia de melanosis de la vulva, pene, labios y cavidad oral. La melanosis de las mucosas no se reportó que progrese a melanoma. Sin embargo, los estadíos muy tempranos de melanoma pueden ser difíciles de distinguir histológicamente. Por lo tanto, se recomienda el seguimiento luego de pocos meses. Sólo en casos de progresión deberían indicarse biopsias posteriores.
En conclusión, en base a la experiencia de los autores, la melanosis de areola y pezón es más frecuente de lo esperado en la literatura.

Los hallazgos dermatoscópicos (color marrón homogéneo, patrones en empedrado y símil anillo en ausencia de puntos y glóbulos) pueden ayudar a diferenciar melanosis de enfermedades malignas pigmentadas. La histopatología es importante para demostrar el diagnóstico.

La melanosis es un proceso benigno donde en ausencia de progresión no son necesarias otras intervenciones.


Figura 1 Imágenes clínicas y dermatoscópicas de cinco pacientes. Los hallazgos dermatoscópicos que sugieren una lesión benigna incluyen: patrón en empedrado, estructuras símil anillo en el borde del patrón en empedrado, con centro más claro, y reticulación. Pacientes embarazadas (4 y 5) muestran irregularidades con un patrón multicomponente incluyendo diferentes colores. En paciente 4 con vitiligo y melanosis, despigmentación simulando despigmentación símil cicatriz encontrada en melanoma. Areas anulares gris azulada en dos lesiones, pero sin velo blanco-azulado.

Figura 2 (a) Biopsia de paciente 2 en área de melanosis, mostrando hiperpigmentación de la membrane basal con H&E (b) Número normal de melanocitos simples en la membrana basal con tinción MITF.
Tabla 1. Características de los pacientes

¿Qué aporta este artículo a la práctica dermatológica?
Las lesiones pigmentadas de areola y pezón preocupan a pacientes y médicos y deben diferenciarse de melanoma y enfermedad de Paget mamaria.

¿Qué busca el médico en un mamograma?

Un radiólogo interpretará su mamograma. Los radiólogos son médicos que diagnostican enfermedades y lesiones mediante estudios por imágenes, como radiografías.

De ser posible, el médico que analiza su mamograma hará una comparación con sus mamogramas anteriores. Esto puede ayudar a mostrar si cualquier hallazgo es nuevo, o si ya estaba en los mamogramas anteriores. Los hallazgos que no han cambiado de acuerdo con los mamogramas anteriores probablemente no sean cáncer, lo que podría significar que no será necesario realizar pruebas adicionales.

El doctor que interpreta su mamograma buscará diferentes tipos de cambios mamarios, como pequeñas manchas blancas llamadas calcificaciones, áreas anormales más grandes llamadas masas, y otras áreas sospechosas que podrían ser signos de cáncer.

Calcificaciones

Las calcificaciones son depósitos muy pequeños de calcio dentro del tejido mamario. Lucen como pequeñas manchas blancas en un mamograma que pueden o no ser causadas por el cáncer. Las calcificaciones se dividen en dos tipos.

Macrocalcificaciones

Las macrocalcificaciones son depósitos de calcio más grandes que con más probabilidad se deben a cambios causados por el envejecimiento de las arterias del seno, viejas lesiones o inflamaciones. Por lo general, estos depósitos están relacionados con afecciones no cancerosas y no requieren una biopsia para saber si hay cáncer. Las macrocalcificaciones se vuelven más comunes a medida que las mujeres envejecen (especialmente después de los 50 años de edad).

Microcalcificaciones

Las microcalcificaciones son minúsculas partículas de calcio localizadas en el seno. Cuando aparecen en un mamograma, las microcalcificaciones preocupan un poco más que las macrocalcificaciones, pero no siempre significan la presencia de cáncer. La forma y distribución de las microcalcificaciones ayuda al radiólogo a determinar la probabilidad de que el cambio se deba a cáncer.

En la mayoría de los casos, las microcalcificaciones no necesitan una biopsia. Pero si las microcalcificaciones tienen una apariencia y patrón sospechosos, se recomendará una biopsia para saber si se trata de cáncer.

Masas

Una masa es un área de tejido mamario denso con una forma y bordes que hacen que se vea diferente al resto del tejido mamario Con o sin calcificaciones, una masa es otro cambio importante a observar en un mamograma. Las masas pueden deberse a muchas cosas, incluyendo quistes (sacos llenos de líquido que no son cancerosos) y tumores sólidos no cancerosos (como los fibroadenomas), aunque también podrían ser un signo de cáncer.

Los quistes son sacos llenos de líquido. Los quistes simples (sacos llenos de líquido con paredes delgadas) no son cancerosos y no requieren que se les haga una biopsia. Si una masa no se debe a un quiste simple, esto puede deberse a algo más serio, de modo que podría requerirse de una biopsia para asegurarse de que no sea cáncer.

Las masas sólidas pueden causar más preocupación, pero la mayoría las masas en los senos no son cáncer.

Un quiste y una masa solida se pueden sentir igual al parparse. También pueden tener la misma apariencia en el mamograma. El médico debe estar seguro de que es un quiste y no cáncer. Para asegurarse, con frecuencia se hace una ecografía (ultrasonido) del seno, ya que es un mejor estudio para observar los sacos llenos de líquido. Otra opción es usar una aguja fina y hueca para extraer (aspirar) líquido del área.

Si la masa no es un quiste simple (es decir, que es al menos parcialmente sólida o presenta otras características que causan preocupación), puede que se necesiten más estudios por imágenes para saber si se trata de cáncer. Algunas masas se pueden observar con mamogramas de rutina o ecografía a medida que pasa el tiempo para ver si cambian, pero otras podrían necesitar de una biopsia. El tamaño, forma y bordes de la masa pueden ayudar al radiólogo a determinar la probabilidad de que se trate de un cáncer.

Densidad del seno

El informe de su mamograma también proveerá una evaluación de la densidad de sus senos. La densidad de los senos se determina según la distribución de tejidos fibrosos y glandulares, comparado con la cantidad de tejido adiposo que hay en los senos.

Aunque están relacionados con un mayor riesgo de cáncer de seno, tener senos densos no es anormal. El tejido mamario denso también puede hacer más difícil identificar cánceres en un mamograma. Aun así, los expertos no coinciden en qué otros estudios, si alguno, se deben hacer con los mamogramas en mujeres que tienen senos densos y que no están en un grupo de alto riesgo de padecer cáncer de seno (basándose en mutaciones genéticas, antecedente familiar de cáncer de seno u otros factores).

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Comúnmente, se habla de hongos en los pies o en la zona íntima, sin embargo, los senos también pueden verse afectados. La dermatóloga Leana Quintanilla explica que entre las causas de la enfermedad por hongos se encuentran la diabetes (esta enfermedad afecta la piel haciendo que el aparecimiento de hongos en los pechos y en otras áreas del cuerpo sean comunes en quienes la padecen) y la obesidad (una persona con obesidad puede tener pliegues adicionales de la piel debajo de los senos que pueden retener humedad y causar hongos).

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La experta indica que algunas de las señales más visibles de los hongos en los senos son: irritación de la piel, en un inicio, y comezón desesperante. Los hongos afectan ambos senos, pueden aparecer primero en uno y por la cercanía con el otro se produce el contagio. Por otro lado, Quintanilla advierte que es importante diferenciarlo de la dermatitis por contacto que se puede dar por el brasier, encajes o ropa de nailon, y por eso hay que consultar con un experto.

Ante el aparecimiento de hongos en los senos conviene tener en cuenta algunas medidas para que tomes tus precauciones y cuides esta zona de tu cuerpo:

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– Consulta con tu dermatólogo a tiempo. No esperes demasiado si tienes los síntomas, pues se debe realizar una prueba especial para detectar el problema y darle tratamiento.
– No apliques talcos, esto puede resultar contraproducente.
– Procura cambiar tu brasier todos los días.
– Usa ropa interior adecuada para realizar ejercicio, no te pongas el brasier de uso diario para esta actividad.

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