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Marido de almudena grandes

Almudena Grandes

(Madrid, 1960) Escritora española, una de las más relevantes de las últimas generaciones, con títulos tan significativos como Las edades de Lulú y Malena es un nombre de tango.

Nacida en Madrid, ciudad a la que siempre se ha sentido estrechamente vinculada, Almudena Grandes estudió geografía e historia en la Universidad Complutense y comenzó a trabajar en el mundo editorial como escritora de encargo. Cuenta la autora que se dedicó a la escritura gracias al fútbol y porque no sabía dibujar: “Cuando íbamos a visitar a mi abuelo, mi padre y él veían el fútbol y no se podía hablar. A los niños nos daban lápices de colores, pero como a mí no me gustaba dibujar, me aburría. Y me dijeron que escribiera algo. Aún conservo algunos cuentecitos de regalo de los que obtuve rentabilidad económica. Fue mi primer trabajo profesional”.


Almudena Grandes

Entre sus trabajos como redactora y alguna incursión en el cine (en 1982 tuvo un pequeño papel en el filme de Oscar Ladoire A contratiempo), Almudena Grandes obtuvo el reconocimiento del público con su ópera prima, Las edades de Lulú (1989). La novela, una insólita historia de iniciación y aprendizaje, obtuvo el XI premio La Sonrisa Vertical de narrativa erótica, convocado por la editorial Tusquets, y supuso el mayor éxito en la historia de este premio. Desde su aparición ha sido traducida a 21 idiomas y lleva vendidos más de un millón de ejemplares.

Las edades de Lulú rebasó el ámbito estrictamente literario de la mano del director de cine Bigas Luna, quien la adaptó para la gran pantalla en 1990. La película, protagonizada por Francesca Neri y un entonces prácticamente desconocido Javier Bardem, fue uno de los éxitos de la temporada y acrecentó la flamante popularidad de la escritora.

Grandes publicó su segunda novela en 1991: Te llamaré Viernes. La obra se apartaba de la literatura erótica y tuvo escasa repercusión mediática. Fue realmente tres años más tarde cuando la escritora se consagraría definitivamente con un nuevo título: Malena es un nombre de tango (1994). Ambientada en la España de la transición, narra a lo largo de tres décadas la adolescencia y la madurez de Malena Fernández de Alcántara, una joven de la alta burguesía madrileña, cuya trayectoria vital y sentimental estará marcada por la relación con su hermana melliza.

Malena es un nombre de tango se convirtió en un fenómeno. Ampliamente elogiada por la crítica y traducida a varios idiomas, como ocurriera con Las edades de Lulú, no tardaría en ser llevada también al cine, en esta ocasión por Gerardo Herrero. El filme, protagonizado por Ariadna Gil, se estrenó en 1996 y lo vieron más de 300.000 espectadores, lo que acrecentó aún más la popularidad de la novelista. Herrero repetiría detrás de las cámaras en 2006 con otro título de Almudena, Los aires difíciles (2002), que había recibido el premio Arcebispo Juan de San Clemente).

Tras la estela de Malena, Almudena publicó varias novelas, todas ellas con el denominador común de estar protagonizadas por mujeres. En 1998 presentó Atlas de geografía humana, una obra en la que invirtió cuatro años y en la que demostró un absoluto control del lenguaje y de la estructura novelesca. En ella, cuatro mujeres cuentan en primera persona su propia historia en un tiempo de confusión ideológica y crisis generacional. Una vez más, la novela tendría su versión cinematográfica, en esta ocasión a cargo de la directora Azucena Rodríguez, gran amiga de la escritora. La película, protagonizada por Cuca Escribano, Montse Germán, María Bouzas y Rosa Vila, se estrenó en marzo de 2007.

El año 2004 sería el de Castillos de cartón. Como sus novelas anteriores, transcurre en la España del último cuarto del siglo XX o principios del XXI, y muestra con gran realismo e introspección psicológica la vida cotidiana de personajes de esta época. Y a mediados de febrero de 2007 le tocaría el turno a El corazón helado, considerada por la propia autora como su novela más ambiciosa hasta la fecha. La obra consta de un total de 919 páginas en las que la escritora retrata con maestría una de las épocas más oscuras de nuestra historia; una novela monumental y compleja en la que la vida de dos familias españolas desde la posguerra civil española hasta nuestros días le sirve para examinar la Guerra Civil y su influencia en el presente.


Recibiendo el VII Premio Fundación Lara
por El corazón helado

Además de sus novelas, Almudena Grandes ha dado a la imprenta Modelos de mujer (1996), una recopilación de siete cuentos publicados anteriormente en varias revistas y periódicos, uno de los cuales, “El lenguaje de los balcones”, inspirado en un poema de su marido Luis García Montero, sirvió de base para la película Aunque tú no lo sepas (2000), de Juan Vicente Córdoba.

En 2003, bajo el título de Mercado de Barceló, publicó una selección de las crónicas y relatos de la serie de artículos aparecidos en “El País Semanal” entre 1999 y 2003, y en 2005 continuó su obra breve con Estaciones de paso, un nuevo libro de relatos en el que se recogen cinco historias cortas de adolescentes abocados a vivir circunstancias que les sobrepasan, pero que, sin sospecharlo, acabarán forjándoles como adultos.

En octubre de 1997 la autora recibió en Italia el prestigioso premio Rossone d’Oro. Este galardón, que se concede a personas que destacan en las letras, las artes y las ciencias, había recaído anteriormente en escritores como Alberto Moravia o Ernesto Sábato, y Almudena Grandes fue la primera mujer en recibirlo, así como el primer autor español. En 2002 recibió, a su vez, el IV Premio Julián Besteiro de las Artes y las Letras, “por la gran calidad de su obra literaria y periodística, así como por su compromiso en la defensa y lucha por los derechos y valores de la libertad y solidaridad”. Un nuevo reconocimiento le llegó en 2006 cuando el Ayuntamiento de Azuqueca de Henares (Guadalajara) quiso bautizar la biblioteca municipal con el nombre de la escritora.

Desde diciembre de 1996 está casada con el poeta granadino Luis García Montero. Tienen una hija en común, Elisa (1997), y otros dos de respectivas relaciones anteriores, Mauro e Irene. Por el trabajo de su esposo (profesor de literatura comparada en la Universidad de Granada) ha vivido a caballo entre Madrid y la ciudad andaluza, y siempre que pueden se escapan a Rota, en Cádiz, donde han compartido sus veranos con los amigos de siempre: Benjamín Prado, Ángel González, Javier Rioyo, Javier Ruibal y Joaquín Sabina. Tras el éxito de El corazón helado, que en mayo de 2007 se había situado en el número uno de las listas de ventas, aseguró que ya tenía en la cabeza algunas ideas para su siguiente libro y que estaba preparando un guión para el cine.

Almudena Grandes es una romántica. Puede que no en su escritura, pero sí en sus militancias sentimentales: el Atlético de Madrid y una izquierda política y a la vez poética. La izquierda que de la noche a la mañana ha abanderado su marido, Luis García Montero, candidato a la Comunidad de Madrid tras los vaivenes de una maltrecha Izquierda Unida.

Hablamos con ella por teléfono y la pillamos inmersa en la escritura de la cuarta entrega de sus novelas la posguerra, sus ‘Episodios de una guerra interminable’. “Soy una escritora lenta. Mis lectores se quejan mucho”. Prepara además, como atlética que es, su intervención en las jornadas ‘Cultura en Rojo y Blanco’, unos encuentros sobre la cultura y Atlético de Madrid patrocinados por Mahou que estos días han reunido en el Círculo de Bellas Artes a personajes de la literatura, el cine o el periodismo con una debilidad común: son del Atleti.

Almudena, ¿por qué somos del Atleti?

En mi caso no tenía más remedio… Yo tenía dos abuelos, que los dos se llamaban Manuel y los dos eran del Atleti. Mis padres, los dos eran del Atleti… para mí no ha habido otra opción. Pero tengo una amiga de un pueblo de León que dice que es del Atleti por psicología social… Está bien que no todo el mundo haga lo mismo. Ser del Atleti es una opción romántica, a veces incluso heroica. Es ir con los que lo tienen más difícil.

¿Existe una cultura rojiblanca?

Yo creo que sí. Existe en un sentido doble: primero porque entre los representantes de la cultura española contemporánea, en muchos ámbitos diferentes hay mucha afición al Atleti. Sobre todo en comparación con el Madrid. Además, porque ser del Atleti es una militancia, una militancia sentimental, de tal manera que los creadores solemos hacer aparecer al Atlético en nuestras creaciones. Hay canciones del Atleti, libros, poemas…

Sin embargo, a menudo se desprecia el fútbol como una afición de zoquetes. ¿Esa idea es de cultos o de culturetas?

Eso es una tontería… Es un prejuicio si base ninguna. Que te guste el fútbol no quiere decir que no seas capaz de apreciar otras cosas o no te interesen. No tiene nada que ver. El fútbol es una cuestión sentimental, de adscripción a una parte de la sociedad que tiene unos valores con los que te identificas. En ese sentido creo que el Atlético ofrece una realidad muy representativa, yo siempre digo que lo que nos diferencia del Madrid (cosa que sé bien porque mi marido es del Madrid) es que en el Bernabéu se pita a los jugadores y se defiende a la directiva, mientras que en el Calderón se pita a la directiva y jamás a los jugadores. Somos mucho más críticos con los representantes del poder en el equipo que con los jugadores.

Hablando del poder, ¿cómo ves el 24M?

Con ilusión. Este año estoy muy implicada por razones obvias… Creo que es una oportunidad muy importante para que en Madrid cambien las cosas. Madrid es una ciudad muy especial, no sólo porque tenga dos equipos de fútbol que el año pasado jugaron la final de la Champions. Es una ciudad muy radical. La capital de la derecha más recalcitrante de España, pero también la sede de las grandes manifestaciones y la izquierda más peleona. Yo, para dar ánimo, siempre les digo a mis compañeros que esto es como la liga del año pasado, que no la íbamos a ganar, pero al final la ganamos.

La política en primera línea es muy dura, ¿preparada para consolar a Luis a la hora de la cena?

Me estoy pringando mucho más de lo que me gustaría… preparada para consolarle y para acompañarle. Al final estamos haciendo campaña todos. Lo más divertido es que cuando él dijo que se iba a presentar todas las personas de su entorno, yo la primera, le dijimos que estaba loco, que qué estupidez. Ahora estamos todos trabajando para él.

¿Qué consejo le has dado?

Le he dicho que no renuncie a la poesía, a la lírica. Creo que es un arma política y electoral estupenda. No hablar a la gente de cifras o de leyes, sino hablar sobre todo de ilusión. Representar más unos valores más que unos intereses.

Si escribieras una novela sobre la actualidad, ¿harías protagonista a Rajoy o a Pablo Iglesias?

Mi protagonista no sería político. De la misma manera que mis novelas sobre la posguerra las protagonizan personas normales y los personajes históricos son secundarios, si tuviera que escribir una novela sobre lo que está pasando ahora mismo hablaría de los ciudadanos corrientes que están pasando dificultades. A pesar de la importancia de los partidos emergentes, que evidentemente la han tenido, creo que la sociedad ha ido por delante. Contaría la historia desde la perspectiva de un joven o de una persona mayor que nunca se ha planteado militar y que de repente descubre que tiene motivos.

¿Qué política es para ti la más urgente?

Las que remedien el sufrimiento de la gente. Lo más grave que pasa en España es que haya familias que necesiten que abra el colegio para aliviarse de la necesidad de dar de comer a sus hijos. O la arbitrariedad con la que se han vuelto a poner en marcha mecanismos de explotación que hacía mucho tiempo que no habíamos visto, que muchos jóvenes estén pensando en emigrar… En este sentido lo esencial sería recuperar la inversión en servicios públicos porque tendría una doble virtud. Devolvería el bienestar a los ciudadanos y además crearía empleo. Hay partidos que dicen que no hay dinero, pero para rescatar Bankia con 22.000 millones de todos, para eso sí hubo.

¿Y en el ámbito de la cultura?

Pues anular ese efecto de la política cultural de este gobierno que hace creer a la gente que los artistas viven estupendamente, que la cultura es una cosa superflua, y que las inversiones de la cultura se las quitan a los hospitales. Me parece una vergüenza. La cultura es un derecho fundamental. Hace a las personas más felices y fortalece el pensamiento. Hace falta un gobierno que no se vengue de la cultura.

¿Crees que se han vengado?

Sí, si no se entiende a un gobierno que se pasa la vida hablando de la marca España y que ni siquiera aprovecha el tesoro del idioma que tenemos. El problema es que el PP nunca ha tenido el apoyo de la cultura. Incluso diría que hay un elemento de venganza personal. Porque si no, no se entienden los recortes en un país como éste, en el que la cultura es la gran fortaleza de España en el mundo. No hay ningún otro aspecto de este país que tenga proporcionalmente más éxito o que llame más la atención que la cultura.

Cambiando de tema, a ti que escribiste Las edades de Lulú, ¿qué te parecen las ’50 sombras de Grey’?

Creo que no tiene nada ver… La literatura erótica que escribimos las mujeres en los años 70 y 80 era muy política, muy ideologizada. Su sentido era reivindicar la soberanía de las mujeres sobre su propio cuerpo y su propia fantasía, la capacidad de las mujeres de crear su propio imaginario. En las 50 sombras de Grey ha primado el marketing, alguien se ha dado cuenta de que la literatura erótica ya no es clandestina, que las mujeres son las que más ficción leen. Las 50 sombras de Grey es como una novela rosa con sexo explícito, con unas escenas de sexo muy aparatosas, pero que en realidad no asustan, no hay nada que asuste… Es una historia de dominio en el que el dominio lo ejerce la víctima realmente.

Si hoy abordases un proyecto como ‘Las Edades de Lulú’, ¿qué cambiarías?

¡Uf! Es muy difícil… sí cambiaría, claro… ‘Las edades de Lulú’ tiene mucho que ver con lo que fueron los años 80. Es una novela muy generacional. Creo que lo que decidió su éxito no fue tanto el sexo como una generación de españoles que se reconoció. Es un poco la crónica de lo que fueron los años de la Movida. Nosotros en los 80 fuimos capaces de vivir los excesos sin sentirnos culpables. Eso es una reacción lógica en un país donde la Iglesia Católica había sido todopoderosa y todos los españoles se habían criado bajo la espada del pecado. El pecado era delito. En aquel momento esa necesidad de vivir el exceso era una forma de distanciarnos de nuestros padres y de generaciones anteriores.

¿Y ahora?

Ahora la literatura erótica se ha muerto de éxito. No tiene mucho sentido escribir una novela erótica y publicarla como erótica cuando se puede escribir una novela erótica y publicarla como una novela normal.

ALMUDENA GRANDES
(1960- )

Almudena Grandes Hernández nació el 7 de mayo del año 1960 en Madrid (España).
Lectora desde su infancia, Almudena desechó su primer impulso de estudiar Latín y terminó cursando Geografía e Historia en la Universidad Complutense.
Desde esta etapa de estudiante comenzó a colaborar en el mundo editorial escribiendo textos para enciclopedias.

Saltó a la fama tras haber ganado el premio La Sonrisa Vertical con su primera novela, “Las Edades De Lulú” (1989), un libro erótico que fue llevado al cine por Bigas Luna.

Posteriormente aparecieron títulos como “Te Llamaré Viernes” (1991), “Malena Es Un Nombre De Tango” (1994), novela adaptada a a pantalla grande por Gerardo Herrero, “Atlas De La Geografía Humana” (1998), “Los Aires Difíciles” (2002) o el libro de relatos cortos “Modelos De Mujer” (1996).

En “Castillos de Cartón” (2004), centra su historia en una tasadora de arte llamada María José Sánchez, quien revivía antiguas emociones al encontrarse con un antiguo amante.
“Estaciones De Paso” (2005) narra cinco historias referentes al período crucial de la adolescencia con personajes envueltos en avatares muy diversos que van desde el fútbol o la política hasta los toros o la música.
La novela “El Corazón Helado” (2007) cuenta una historia de vínculos familiares.

“Inés y La Alegría” (2010) es una novela con historias de ficción de posguerra que inició una serie de libros titulada “Episodios De Una Guerra Interminable”.
El segundo volumen de esta serie fue “El Lector De Julio Verne” (2012).
Más tarde apareció “Las Tres Bodas De Manolita” (2014).

En “Los Besos En El Pan” (2015) narra una historia coral sobre personajes afectados por la crisis económica.
Continuó los “Episodios De Una Guerra Interminable” con la historia de espionaje “Los Pacientes Del Doctor García” (2017), novela que ganó el Premio Nacional de Narrativa 2018.
En el año 2020 publicó “La Madre De Frankenstein” (2020), historia ambientada en un manicomio de mujeres en los años 50.

Al margen de sus actividades literarias, Almudena Grandes, que ha citado a Ana María Matute como una de sus influencias, colabora en diversos medios de comunicación.
Su marido es el poeta Luis García Montero (nacido en 1958), con quien en el año 1997 tuvo a su hija Elisa.
Almudena, en el año 1986, había tenido con otra relación a su hijo Mauro.

Su twitter es: https://twitter.com/almudenagrandes
Su facebook es: https://www.facebook.com/AlmudenaGrand/

Guía de sus adaptaciones cinematográficas y televisivas en AlohaCriticón

(1960/05/07 – Unknown)

Escritora española

  • Obras: Las edades de Lulú, Atlas de geografía humana, Malena es un nombre de tango…
  • Género: Cuento, artículo, crónica, novela
  • Cónyuge: Luis García Montero (m. 1994)
  • Hijos: 2
  • Nombre: Almudena Grandes Hernández

Almudena Grandes nació el 7 de mayo de 1960 en Madrid.
Cursó estudios de Geografía e Historia en la Universidad Complutense de Madrid.
En el año 1989 inició su carrera literaria tras conseguir el Premio de novela erótica La Sonrisa Vertical, por Las edades de Lulú, cuya versión cinematográfica fue dirigida por Bigas Luna.
En 1991 apareció Te llamaré Viernes; en 1994, Malena es un nombre de tango; y en 1996, la colección de cuentos Modelos de mujer. En 1998 publicó Atlas de geografía humana.
En 1997 recibió en Italia el prestigioso premio Rossonoe d’oro, otorgado al conjunto de su obra.
En 2008 con su novela El corazón helado gana el VII Premio de Novela Fundación José Manuel Lara, dotado con 150.000 euros y convocado para distinguir la mejor novela publicada en castellano por cualquier editorial en 2007.
En octubre de 2011 ganó en México el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska por su obra Inés y la alegría, en la que aborda episodios de la Guerra Civil española (1936-1939). La escritora española se convierte así en la primera extranjera en ganar este premio.

Columnista habitual del periódico El País y colaboradora de la Cadena SER.
Desde 1994 es pareja del poeta Luis García Montero. En 1996 se casaron y tienen una hija, Elisa, además de dos hijos de sus relaciones anteriores, Mauro e Irene.

Obras

    Novelas
    Las edades de Lulú (1989)
    Te llamaré Viernes (1991)
    Malena es un nombre de tango (1994)
    Atlas de geografía humana (1998)
    Los aires difíciles (2002)
    Castillos de cartón (2004)
    El corazón helado (2007)
    Inés y la alegría (2010)
    El lector de Julio Verne (2012)
    Las tres bodas de Manolita (2014)
    Los besos en el pan (2015)
    Los pacientes del doctor García (2017)
    Relatos
    Modelos de mujer (1996)
    Mercado de Barceló (2003)
    Estaciones de paso (2005)

*buscabiografias.com
Artículo: Biografía de Almudena Grandes Autor: Víctor Moreno, María E. Ramírez, Cristian de la Oliva, Estrella Moreno y otros Website: Buscabiografias.com URL: https://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/2211/Almudena%20Grandes Publicación: 2003/06/20 Última actualización: 2019/12/21 Fecha de acceso:
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Ha estado con nosotros … 26 de Febrero de 2002

1. ¿Cómo consigues el ritmo en tus preciosas novelas? un beso.

Esta es una pregunta muy difícil de responder, porque mientras escribes un libro lo que sientes es que vives en el mundo del libro, entonces el ritmo de la narración es el de la vida que sucede en ese mundo paralelo. Sí te puedo decir que cuando escribo me suelo tener en cuenta a mí misma como lectora. Escribo para mí, procuro escribir los libros que me gustaría leer, y atrapar a la lectora que yo soy.

2. ¿qué es en esencia lo que la autora quiere transmitir con su ultima novela?

Si tuviera que definir mi última novela con un par de frases, diría que se trata de una historia sobre la venganza y la forma de sobrevivir a ella. Ese es básicamente el tema que propongo en el libro.

3. «Los aires difíciles» es diferente a tus anteriores novelas, ¿Supone un punto y aparte en tu carrera? (G. Díaz Palomar)

Sí. Cuando estaba terminando de escribir «Atlas…» me di cuenta de que se me había agotado el filón de lo que podríamos llamar mi literatura testimonial. Hasta ese momento yo me había dedicado a contar la realidad más cercana a mi propio mundo, los conflictos de mi generación, mi ciudad, mi país… Para mí «Los aires…» supone el principio de un ciclo distinto.

4. ¿Podría dar un consejo a alguien que quiere ser escritora?

El primer consejo es que lea, que lea mucho los libros que le gustaría escribir, que procure leer descubriendo los andamios de la narración, el proceso de escritura que ha desembocado en ese libro. Luego es fundamental la paciencia, la disciplina y el sentido crítico. Para terminar escribiendo algo que merezca la pena, hay que haber roto muchos bocetos y haber insistido cuando esta vocación parecía un callejón sin salida.

5. ¿Por qué está tan prostituido hoy en día el mundo de la literatura?

En mi opinión, el mercado editorial español está viviendo lo que podríamos llamar una crisis de opulencia. Después de décadas enteras de divorcio entre los lectores y los autores, a finales de los 80 apareció una generación de escritores capaz de capturar el interés del público español. Ahora, vivimos las consecuencias de ese éxito de todos y para todos. Se podría decir que lo que ocurre es que se está asfixiando a la gallina de los huevos de oro. Yo, personalmente, creo que esta situación no puede durar mucho más.

6. Hace años asistí a un curso de Bryce Echenique en la Casa América y te situaba entre las grandes autoras vivas en lengua castellana… estoy de acuerdo. ¿En cuantas lenguas están traducidas tus obras? ¿ ¿Circulan por América Latina tus obras? Besos y suerte

Alfredo Bryce Echenique es muy amigo mío. Aparte de eso, sí, mi obra está traducida a bastantes idiomas. «Las edades de Lulú» a más de 20 y las demás pues a unos 10 o 12 idiomas. Y además de eso tengo la suerte, que para mí casi es más importante que las traducciones a otros idiomas, de ser una autora leída en América Latina, cosa que a mí misma me sorprende teniendo en cuenta lo caros que son los libros españoles en todos esos países. Todavía me parece maravilloso estar 12 horas en un avión y encontrarme en el aeropuerto con una persona desconocida que se ha leído todos mis libros.

7. Almudena, hola, ¿me podrías recomendar un par de libros -aparte de Los Aires Difíciles- para leer en Semana Santa?

Romanticismo, de Manuel Longares, una novela fabulosa, y las memorias de Henry Roth, de las que acaba de salir el tercer tomo, Redención, que me parecen de lo mejor que se puede leer en el mundo.

8. ¿España se está quedando sin erotismo? Lo digo por el fallo de «La Sonrisa Vertical»

En mi opinión, la literatura erótica se ha muerto de éxito, que no deja de ser una forma de morirse. El deseo siempre ha formado parte de los grandes temas de la literatura universal, aunque durante siglos ha permanecido ausente de forma explícita por motivos absolutamente extraliterarios. En los últimos 10 años, sin hacer ruido y sin grandes escándalos, el erotismo ha recuparado su lugar en el ámbito de la literatura sin etiquetas. Ahora mismo, en cualquier catálogo de narrativa aparecen títulos que hace 20 años sólo se podrían encontrar en colecciones eróticas. Es lógico que esto repercuta en el destino de premios como La Sonrisa Vertical. Si yo escribiera otro libro erótico ahora, lo publicaría en la colección Andanzas como todos los demás.

9. qué significa para usted Viernes?

La solución a la soledad del náufrago.

10. ¿Por qué nos has tenido sufriendo tantos años a la espera de tu nueva novela?. Pensé que ya no volverias a deleitarnos con tu talento.

Gracias por lo del deleite. Yo soy una escritora lenta por diversas razones y la primera de ellas es mi propia manera de escribir. Cuando no me gusta una palabra, no la escribo, eso hace que vaya muy despacio y que tenga una productividad muy escasa. Por otro lado, tiendo a escribir novelas largas y de estructura compleja, y eso tiende a ralentizar el proceso. De todas formas, en cualquier otra época tres o cuatro años entre libro y libro era un ritmo normal de publicación. Se ha acelerado mucho ese intervalo, y por eso mi ritmo parece lento.

11. Estoy disfrutando con la lectura de su novela, pero ¿No hay un exceso de adjetivos, demasiado barroquismo en algunos pasajes?

Es posible. Quizá mi estilo resulte excesivamente clásico, en comparación con el que impera en muchas otras novelas contemporáneas, pero en todo caso esa es mi manera de escribir.

12. Me he enamorado de Juan Olmedo, existe?

No, no existe. Ninguno de los personajes de mis libros existen, porque nunca hago retratos al natural. De todas formas, teniendo en cuenta las características del personaje, tan ambiguo a veces, te agradezco mucho tu enamoramiento y lo tomo como un piropo.

13. ¿como creas a tus personajes, en que te basas?

El punto de partida de mis libros es siempre una imagen. Después, trato de poblarla con figuras, con sentimientos o con obsesiones que son las que esa imagen me ha suscitado a mí misma. El carácter de mis personajes es el resultado de este proceso. A veces tomo rasgos de personas reales que me resultan rentables para construir aspectos de ese personaje, pero en general mis personajes son ficticios y obedecen a las reglas de la ficción.

14. me encanto lo que dijiste el otro dia sobre la educacion, te veo como maruja torres o rosendo o elvira lindo. Antiheroes de barrio que tanto me gustan. ¿no te parece?

Supongo que te refieres a que dije que la única política cultural importante de un país es la educativa y que me parece terrible que este gobierno esté desmontando la educación pública. Eso no sé si tiene mucho o poco que ver con los antihéroes de barrio. Es un debate imprescindible que no está teniendo lugar, y eso sí me parece, en cambio, muy grave.

15. Tus últimas novelas, aunque muy bien escritas, me dieron sensación de decadencia en cuanto al argumento, como si no tuvieras ideas. ¿Hubo crisis? ¿La has pasado? ¿Crees que es necesario agotar temas?

Me sorprende lo que dices, porque aunque puede ser cierto que «Atlas…» era una novela más racional, más de tesis generacional, «Malena…» es una novela a la que en principio se le achaca todo lo contrario: un exceso de narrativismo desbocado. No creo que sea necesario agotar temas, porque eso sería repetirse, pero sí creo que puede llegar un momento en que un escritor se encuentre con que no tiene nada más que contar. Yo no he percibido esa sensación en mí. Cuando la perciba, me callaré.

16. Gracias por tu risa contagiosa. Últimamente no la oigo mucho: ¿prefieres encerrarte y escribir o promocionar luego lo escrito en los medios?

Prefiero encerrarme y escribir. Un millón de veces. La promoción es la parte más antipática de este trabajo, y procuro no asumirla en ningún grado cuando no tengo nada que promocionar.

17. Es posible todavía la innovación en literatura? Y si es así, ¿Qué es innovador para usted?

Siempre es posible. En realidad, en el Antiguo Testamento ya está todo lo que hemos escrito después, a lo largo de los siglos. No se trata de descubrir conflictos nuevos, temas nuevos, personajes nuevos. Eso es imposible. Se trata de contar lo de siempre de una forma que le parezca nueva al lector contemporáneo. Eso es innovar. Como ejemplo paradigmático citaría un libro de Truman Capote titulado A sangre fría, que en la década de los 50 de siglo XX se inventó la ficción originada en la no ficción. Y por supuesto, Cervantes, que es la madre del cordero: de la novela, de la novela corta y de todo.

18. ¿Es mejor escribir la vida o vivirla?

No se puede escribir la vida sin vivirla. Cuando a Jorge Amado le preguntaron si un escritor joven debería vivir o escribir, contestó: «Vivir, vivir, vivir, vivir y luego escribir». Yo estoy de acuerdo con eso.

19. ¿te gusta que tus libros se lleven al cine?

En principio, ni me gusta ni me disgusta. Para mí el cine es una traducción más. Cedo los derechos porque me siento comprometida moralmente con el destino de mis libros, y en cine siempre es un poco de vida de más para un libro. A partir de ahí no quiero saber nada.

20. Almudena, ¡¡¡qué recuerdos de aquellos gloriosos días con Juan Adriansens y Manuel Delgado!!! ¿Añoras el programa de Julia?

Sí, echo de menos el programa de Julia. Me sigue pareciendo uno de los mejores programas de radio que se han hecho nunca en España y creo que ahora no hay nada que se le parezca. Lo peor es que creo, además, que no hay ninguna posibilidad de hacer un programa como aquél, por lo menos de momento.

21. Proponga, si quiere y puede, una manera de incentivar y difundir la lectura

Lo fundamental sería destruir el falso prestigio de los libros, convencer a la gente de que la literatura no muerde, que no pasa nada si no te gusta Borges o Joyce, que hay que leer para vivir más, más intensamente. Mientras la lectura se asocie al prestigio social o al nivel cultural, pues no creo que haya mucho que hacer.

22. ¿ porqué les resulta tan dificil a Juan y a Maribel continuar tan bella historia de amor? el conoce la generosidad,ella la plenitud. enhorabuena, me ha parecido un libro magnífico. ojalá el siguiente tarde menos¡

Yo creo que la historia de Juan y Maribel es muy difícil, porque tienen todas las convenciones sociales en contra. A mí me interesaba contarla, porque yo creo que en la realidad las cosas también son así, que nos pasamos la vida hablando de lo modernos que somos y de lo que han cambiado las cosas en este país, y al final resulta que no han cambiado tanto. Sin embargo, creo que esta dificultad es también un incentivo para Juan y Maribel, y que lo mejor de su historia es esa clandestinidad gratuita en la que los dos se ponen de acuerdo sin haberlo hablado. Que continúe o no, quizás es lo de menos. Aunque yo creo que continúa.

23. Las edades de Lulu es una obra muy dura. ¿Por qué ese empeño tuyo por transgredir y abrirnos los ojos «a plumazos»?

Lo de plumazos ¿me lo tengo que tomar como una alusión al ambiente homosexual de la novela? Aparte de eso yo no intenté abrirle los ojos a nadie, sino contar la historia de esos personajes. Nunca me he considerado a mí misma ni apóstol ni propagandista de nada. Y, por otra parte, la transgresión es casi una obligación moral para un escritor.

24. Muchas veces,al escuchar ciertos comentarios estupidos de la gente que se os acerca,he pensado que ir a firmar a la Feria del Libro es un rollo.Estas de acuerdo?

A mí me gusta mucho la Feria del Libro de Madrid. Me gusta porque soy de aquí y para mí es un rito anual que recuerdo desde que era una niña pequeña. La primera vez que entré por detrás a una caseta me emocioné mucho, y todavía siento una sensación especial al hacerlo. Eso y poder mirar cara a cara a los lectores compensa los comentarios estúpidos que, desde luego, hay que aguantar. De todas formas para que la feria no me deje de gustar procuro ir solamente cuando tengo un libro nuevo, y la mayoría de los años voy sólo a firmar a un par de casetas de amigos. Este año voy a tener que ir con una tienda de campaña y un saco de dormir.

25. Almudena, ¿ quien es su autor en castellano?

Podría decir quiénes son mis autores en castellano. Limitándonos a los vivos, citaría a Ana María Matute, a Juan Marsé y a Mario Vargas Llosa. No me atrevo a seguir porque a partir de aquí cada día diría nombres distintos y todos serían verdad aunque no coincidieran.

26. ¿Te identificas de alguna manera con Sara, la protagonista de tu última novela?

Sara soy yo, desde luego. Juan también soy yo. Si no, no habría podido contar sus historias. Sin embargo, Sara, por mucho que yo la quiera y que la admire, por muy de su parte que esté, no se me parece mucho.

27. ¿Es más difícil moverse en la literatura siendo mujer?

¡Oh! Otra respuesta muy larga. En el momento en que yo estoy, creo que no hay mucha diferencia entre los hombres y las mujeres. Se podría decir que entre los escritores consolidados existe un espacio real de igualdad. Sin embargo, en la primera fase de la carrera de un escritor, creo que ahora mismo las cosas son más fáciles para las mujeres que para los hombres. La corrección política más o menos explícita hace posible que los medios de comunicación presten mucha más atención a las jóvenes que empiezan y las editoriales también quieren a toda costa tener mujeres en sus catálogos. Esto me parece injusto y me parece mal, igual de mal que lo que sucede al final de la carrera de una escritora, en un momento en que se sigue practicando una discriminación negativa. A las escritoras absolutamente consagradas les sigue resultando más difícil tener una calle en su pueblo o entrar en los manuales de literatura.

28. ¿Crees que la novela ha muerto?

¡Oh! No. Creo que no ha muerto. Entre los argumentos que suelen aducir los que propugnan la muerte de la novela sobresale el que dice que en esta época ya están el cine y la televisión para contar historias y lo hacen mejor y más deprisa. Yo creo que basta ir en el metro por las mañanas y ver a la gente leyendo de pie, agarrada con la otra mano a la barra, para comprobar que no es así. Lo que ocurre es que la literatura ha perdido importancia en estos últimos años. Creo que los novelistas tenemos que ser conscientes de que escribimos para una minoría y no intentar competir con otros medios mucho más fáciles de consumir. Se trata solamente de que esta minoría sea cada vez mayor. Por otra parte, siempre se dice que ya no se puede escribir novela como el siglo XIX. Eso es evidente. Tampoco se construyen los puentes como en el siglo XIX y sin embargo cualquier estructura, por muy ligera y espectacular que sea, que sirva para cruzar un río, se sigue llamando puente. Con la novela pasa lo mismo.

29. Almudena . ?estar en Rota es tocar el cielo?

Yo no he tocado nunca el cielo. No sé como es. Sin embargo, para mí, Rota es el escenario de la felicidad. El verano es mi época del año favorita, y para mí Rota representa la luz, la pereza y la felicidad del verano.

30. Qué tienes hoy para cenar?

Pues, la verdad es que desde que empecé la promoción no tengo tiempo para ir a hacer la compra personalmente y en mi casa se come peor que de costumbre. De todas formas, de primero seguro que sopa, porque a mis hijos les encanta la sopa, y todas las semanas hago un barreño de caldo que me dura días y días.

31. No te lo vas a creer, pero tu historia de amor con García Montero la viví como un sueño. ¡Es que tú eras mi novelista favorita y él mi poeta favorito ya desde antes! ¡Y de pronto os enamoráis! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! Fdo.- AMARILIS

¿Y qué quieres que te diga?, me alegro mucho de saberlo. Tu entusiasmo por lo menos compensará la hostilidad de los comentarios que hicieron otros, aunque te puedo asegurar que ni Luis ni yo pensábamos en los lectores en aquellos momentos.

32. Hola, ¿Escribes pensando en el futuro lector, o sería igual aunque eszte no existiera?.Gracias por tus libros

Escribo pensando en un solo lector que soy yo.

33. ¿Cuándo dejarán de darse los premios literarios a los amigos y se darán a los que verdaderamente lo merecen independientemente de que tengan o no padrino?

Eso deberías preguntárselo a los editores, que son los que convocan, seleccionan e impulsan los premios literarios en España. Lo único que te puedo decir es que preferiría que los premios aquí fueran como en el resto del mundo, es decir, que el jurado votara el mejor libro publicado aparecido en el año anterior, como en el Salambó o en el que acaba de montar la Fundación Fernando Lara.

34. ¿Los García Grandes sois amigos de los Muñoz Lindo?

No, no somos. Luis y Antonio se conocen desde hace mucho tiempo, porque los dos han vivido y estudiado en Granada, tenemos algunos amigos comunes, pero no una relación amistosa propiamente dicha, aunque cuando nos encontramos nos saludamos con cordialidad.

35. Almudena, como mujer, ¿qué opinion te merece autores como Shere Hite? ¿Enfrentas a veces deliberadamente a los hombres y las mujeres en tus libros?

No he leído ningún libro de Shere Hite. Como lectora tengo una fe ilimitada en la literatura de ficción, y al contrario de lo que hacen los intelectuales de nuevo cuño, no frecuento mucho las ciencias humanas. Así que no te puedo contestar. Nunca he enfrentado a los hombres y a las mujeres en mis libros, porque nunca me he enfrentado a los hombres en bloque o en general en mi vida. No me interesan mucho ese tipo de planteamientos.

36. nunca ha escrito poesía porque tiene un buen maestro

La verdad es que nunca he escrito poesía porque mi padre, y el padre de mi padre, eran poetas, aunque nunca llegaran a publicar su obra. En mi casa, cuando era pequeña, la poesía tenía demasiado prestigio como para que yo me atreviera a escribirla. A cambio, los poestas de mi familia me leyeron mucha poesía y me enseñaron a leer poesía.

37. Almudena ¿Lennon o McCartney?

Leonard Cohen.

38. ¿tienes algún inmigrante alojado en tu casa?

Tengo tres niños y ya es bastante, creo que he cumplido con la patria y con la humanidad.

39. Qué te han parecido las adaptaciones al cine de tus obras?A mi no me gusto «Lulu» y por eso no fui a ver «Malena»

Yo creo que mis dos novelas llevadas al cine eran directamente inadaptables al cine. Yo insistí mucho a los directores de ambas películas y ninguno me hizo caso, pero creo que al final el tiempo me ha dado la razón. Cuando escribí Las edades de Lulú intenté por todos los medios esquivar el arquetipo de la ninfómana descerebrada. En la novela hay un monólogo interior continuo y complejo que eliminaba esa posibilidad. En la película, al desaparecer esa forma de contar, mi protagonista parece una ninfómana descerebrada, y eso es lo que no me gusta. Malena, sencillamente, no cabía en una hora y media.

40. Habrá otra Malena?

No. Nunca he sentido la tentación de escribir segundas partes ni de continuar la vida de personajes de libros anteriores.

41. ¿Tiene algun libro de cabecera?

Una vez tuve un libro de cabecera, que fue Rayuela, de Julio Cortázar, y no he vuelto a leerlo después porque ahora creo que no me gustaría y no puedo permitir un desarreglo sentimental semejante. Desde entonces no he vuelto a tener libros de cabecera.

42. ¿Q música te gusta? Recomiende un disco

Me gustan todas las canciones que son capaces de contar una historia completa en dos minutos y medio: los boleros, los tangos, las coplas… Por lo demás no soy una persona demasiado sensible a la música, aunque por ejemplo la música barroca me gusta mucho. Recomendaría cualquier disco de Chavela Vargas grabado en directo.

43. Almudena; grandisoa tu última obra (se lee de un tirón) y encima cada vez estás más guapa. Besos. A veces hemos coincidido en un video Club aunque me muero de hacerte comentarios literarios…como decía Bukowski «El mayor afecto al escritor es leer sus obras y dejarle en paz.»

Te agradezco mucho que rescates esa cita de Bukowski, con la que no me queda más remedio que estar de acuerdo. La próxima vez que coincidamos en el vídeo club, identifícate y te daré las gracias en persona.

44. Después de escribir un libro tan grosero,pestilente y escatológico como Las edades de Lulú,le debe resultar dificil ascender hacia un lenguaje autenticamente literario,no?

En primer lugar, debería decirme usted qué entiende por un lenguaje auténticamente literario. A lo mejor, su concepto a mí me parecería cursi o ñoño. Conceptos como el buen gusto o la elegancia creo que tienen muy poco que ver con la literatura en esta época o en cualquier otra.

Despedida

Me voy. Gracias por todo, por los elogios y por las críticas y por la curiosidad en general. Me lo he pasado muy bien, nos volvemos a hablar cuando vuelva a sacar otro libro. Adiós, espero que no para siempre.

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