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Masa de croquetas

Tabla de contenidos

Las croquetas de pollo son una de las grandes conocidas recetas de las abuelas, por lo menos en mi caso. Mi abuela suele hacer croquetas de todo tipo, croquetas de bacalao, croquetas de jamón… pero las que más me gustan son las de pollo.

Como hacer la masa de croquetas, “sin grumos”

Lo primero que debemos de hacer es tamizar la harina, esto es pasarla por un colador. Con este sencillo paso conseguiremos que no salgan grumos.

Por otra parte si añadimos la leche o el caldo a temperatura ambiente o caliente también ayudaremos a que no se formen grumos.

Freír croquetas… ¿en aceite de girasol o en aceite de oliva?

Pufff… que gran dilema la verdad. Creo que para freir croquetas o cualquier frito debemos de usar aceite de girasol y lo quiero justificar. Lo primero es que estamos muy mal acostumbrados a usar el aceite de oliva para todo porque no lo valoramos para nada, en otros países que he vivido directamente “flipan” al ver que lo usamos para freír. No hay nadie más experto que un inglés en fritos y muchos de ellos usan aceite de girasol porque, a parte de que es más barato, saben que no aporta ningún sabor al frito. Al freírlo en aceite de oliva el frito coge fuerza y ahora hay un montón de aceites de girasol que no transmiten tanta grasa como pensáis. Probadlo y me decís.

Os dejo la video receta de las croquetas de pollo para que podáis ver como las hice y si os queréis podéis suscribiros al canal de recetas

Ingredientes para unas 30 croquetas

  • 1 litro de leche
  • 100 gramos de harina aprox
  • 50-60 gramos de mantequilla
  • 1 chorro de aceite de oliva
  • Medio vaso de caldo de pollo (lo incorporamos junto con la leche para darle más sabor a la besamel)
  • 1 cebolla
  • El pollo de 2 contramuslos cocidos
  • Sal
  • Especias al gusto (pimienta, nuez moscada…)

Como hacer croquetas de pollo

1.- Lo primero que haremos será pochar la cebolla a fuego medio en aceite de oliva.

2.- Una vez pochada agregamos la mantequilla y esperamos que se funda.

3.- Agregamos la harina tamizada (pasada por un colador) y mezclamos con la varilla. Veremos que se forma una crema, perfecto porque así no saldrán grumos.

4.- Agregamos la leche y el caldo poco a poco hasta obtener la cremosidad perfecta, en el vídeo podéis verla. Incorporar el pollo troceado.

Masa para Croquetas de Pollo

Aprovechando los restos del pollo de un cocido estepeño, elaboré estas croquetas que, modestia aparte, salieron riquísimas.
Ingredientes
– 400gr.de pollo ya cocido
– 2 cebollas frescas
– 2 dientes de ajo
– 100 gr. de Aceite de Oliva Virgen
– 25gr. de mantequilla
– 125 gr. de harina
– 500ml. de leche
– Pimienta molida
– Nuez moscada molida (a ser posible rállala en el momento)
– Peregil
– 2 hojas de Hierbabuena
– Pimienta molida
– Sal
Elaboración
Pon una sartén o cazuela al fuego. Cuando esté caliente añádele el Aceite de Oliva Virgen Extra y a continuación la mantequilla.
Corta las cebollas bien picaditas y ralla o pica los dientes de ajo muy pequeñitos también. Añade a la sartén el ajo rallado o picado y después la cebolla picada. Sazona y deja pochar unos minutos.
Cuando estén bien pochados añádele la carne previamente desmenuzada, salpiméntala y rehógala durante unos minutos.
Agrega la harina y mézclala bien con el resto de ingredientes. Remover de vez en cuando hasta que la harina tome un poco de color.
El siguiente es el paso más delicado, ya que de él depende el que te quede una masa sin grumos, así que añádele la leche poco a poco y removiendo al mismo tiempo.
Cuando veas que al remover la masa se despega bien de las paredes de la sartén añade la nuez moscada, a continuación el perejil y la hierbabuena bien picados. Remueve bien y apártalo del fuego.
Deja reposar la masa cubriéndola con film transparente para que no se reseque la superficie. Una vez haya reposado y enfriado, está lista para darles la forma que más te guste (bolitas, etc.),pasar por huevo y pan rallado y freir.

Foto del plato terminado:

Cómo hacer croquetas de cocido. Al hablar de croquetas a todos se nos llena la cabeza de recuerdos, sobre todo el de nuestra casa cuando éramos niños/as.

En casa no se tira nada y las croquetas son un manera muy digna de aprovechar esos restos de carne o pescado del día anterior. El relleno depende normalmente de la comida del domingo, yo las he llegado a comer de infinitas variaciones que podéis ver en el blog.

Y si tenéis compañía en la cocina podéis disfrutar del ritual de producción en cadena, cada uno con su función en la cocina: la preparación de la bechamel, el picado de la carne, el moldeado de la masa, el rebozado en pan rallado y huevo, la fritada en un buen aceite de oliva y el paso final, la degustación en caliente que te quema la lengua…

Ahora en Madrid la historia es otra, gracias a la familia de Jimena tengo dos estilos de croquetas estupendas. Unas de marisco por parte de su abuela Pilar y otras de cocido de su padre Evelio con una masa muy jugosa gracias al toque de la cebolla y una bechamel muy cremosa.

Y es que el cocido ha inspirado coplas, libros y hasta una ópera. Por toda la geografía española encontramos cocidos en múltiples variantes, el cocido gallego, el vasco, la escudella catalana, el pote asturiano, el famoso cocido madrileño, el cocido montañés, la olla podrida, el puchero canario, el puchero andaluz con su pringá, el cocido Maragato, la olla gitana de Murcia, la presa de predicador en Aragón, y alguno que seguro que me olvido… todos variantes de una misma idea, el cocido.

Con los restos de cada uno de ellos podemos preparar unas croquetas increíbles. No dudéis en preparlas en cantidades industriales y congelad las que os sobren para tener siempre a mano.

Preparación de la bechamel base para las croquetas

  1. Tamizamos la harina con un colador para que luego no se produzcan grumos. Ponemos en un cazo la leche a fuego medio durante 4-5 minutos sin que llegue a hervir. Así aceleramos el proceso de preparación de la salsa.
  2. En otro cazo introducimos la mantequilla y la calentamos a fuego bajo hasta que se derrita, tiene que tornar a un color avellana y sacará un poco de espuma que podemos quitar si queremos. Aunque yo he usado sólo mantequilla, podéis utilizar a medidas iguales mantequilla y aceite de oliva. El aceite le da un toque especial, probad a ver si os gusta.
  3. Añadimos la harina tamizada y dejamos que se mezcle hasta que formen pequeñas masas de tono dorado, nos ayudará a ligar la bechamel (la mezcla de harina y mantequilla se llama Roux y no sólo se utiliza en esta salsa sino en muchas otras). Este proceso de tostado es muy importante para que la bechamel no sepa mucho a harina, cosa que pasará si se nos queda cruda.
  4. Removemos muy bien con una cuchara de madera la harina con la mantequilla hasta quede como una bola. Echamos la leche caliente en el cazo con la harina y la mantequilla. Añadimos sal, pimienta al gusto y un poco de nuez moscada molida.
  5. Removemos de manera continua con una varilla (5-6 minutos). Vamos controlando la temperatura, lo mejor es dejarel fuego al mínimo. Quedará un mezcla homogénea y lo más importante, sin grumos. Si no tenéis controlada esta salsa y os quedan grumos, podéis arreglarla con un toque de batidora, os quedará perfecta.

Ya tenemos la bechamel, base de unas buenas croquetas ahora sólo nos falta mezclar todo, con los restos del cocido.

Preparación de la base de las croquetas de cocido

  1. Los restos de cocido que hemos utilizado en este caso son: gallina o pollo, el chorizo sin piel, morcilla sin piel, carne de ternera (morcillo) y algo de jamón. La combinación dependerá de lo que te haya sobrado en la comida del domingo.
  2. Picamos finamente los restos de cocido, debemos tener especial cuidado con las ternillas, los huesecitos del pollo, la piel del chorizo y la morcilla.
  3. Os recomiendo unas tijeras o un cuchillo que esté bien afilado. Este proceso se llama desmigado o deshilachado y es fundamental para no encontrarnos ningún tropezón molesto a la hora de comer.
  4. Introducimos en una sartén dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente echamos 1 cebolla muy picada.
  5. La pasamos unos 10 minutos a fuego medio hasta que quede dorada y añadimos los restos ya picados del cocido. Juntamos todo bien con una cuchara y probamos de sal, rectificamos con sal y pimienta si hace falta. En unos 2-3 minutos estará todo listo.
  6. Añadimos la carne a la bechamel y removemos unos minutos en frío.
  7. En una fuente engrasada con mantequilla y espolvoreada con harina echamos la masa de croquetas.
  8. Tapamos con papel de plástico tipo film para que no se reseque la parte superior y una vez que haya enfriado metemos la fuente en la nevera. En frío la masa tira más y se manipula mejor, debemos dejarla en la nevera durante un día, así podremos moldear correctamente las croquetas.

Forma, fritura y presentación final de las croquetas de cocido

  1. Para el empanado, cuando esté la masa fría, se les da forma con dos cucharas o con la mano. Formamos las croquetas con las manos, dándoles la forma que más nos guste. La ovalada y alargada más tradicional o redonditas como he hecho en esta ocasión. Las pasamos por huevo batido y luego por pan rallado, que sea lo más crujiente posible.
  2. Si lo podéis preparar casero mucho mejor, porque así elegís el tipo de pan que más os guste. Unas de las mejores croquetas que he probado estaban rebozadas con pan de Cea, simplemente increíbles.
  3. Las vamos depositando en un plato sin que se peguen unas a las otras y las dejamos una hora en la nevera. Las sacamos de la nevera pasado el tiempo y dejamos secar un poco las croquetas antes de freírlas para que el rebozado se resequen un poquito.
  4. En este punto podemos hacer dos cosas, freírlas para disfrutarlas en el momento o congelarlas para poder hacerlo cuando queramos.
  5. Admiten la congelación perfectamente. Sólo tendremos que retirarlas del frigo y ponerlas directamente a freír, sin descongelar, con el aceite bien caliente, cuando queramos prepararlas.
  6. Si sois pocos en casa como es mi caso os recomiendo el tema de la congelación.
  7. En una cazuela de paredes altas o en la freidora, calentamos abundante aceite de oliva virgen extra suave, para freír. Vamos cocinando las croquetas a fuego alto. Regulando la temperatura para evitar que se nos quemen.
  8. Retiramos a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Servimos directamente, recién hechas. Con las medidas de esta receta salen unas 25 croquetas

No os perdáis ningún detalle del paso a paso de esta receta de croquetas de cocido que prepara mi madre Rosa.

La mejor forma de hacer bechamel para croquetas

Como todo el mundo sabe, la bechamel en las croquetas es un paso crítico para que éstas queden perfectas. De hecho suele ser precisamente la masa lo que distingue una croqueta rica de otra.

Es fácil encontrar restaurantes o croquetas preparadas donde te ponen croquetas con la masa bechamel apelmazada. El truco fundamental está en hacer la bechamel muy lentamente y removiendo continuamente, sin parar ni un segundo para que quede súper cremosa y lisa. Hay que utilizar ingredientes de primera calidad: harina, leche entera buena y mantequilla rica. No se puede utilizar leche desnatada y tampoco se puede sustituir la mantequilla por aceites o sucedáneos. Esto estropeará por completo nuestra bechamel para croquetas.

La bechamel básica lleva esos tres ingredientes pero en los últimos años se han realizado multitud de variantes: mucha gente añade cebolla picada antes de empezar a realizar la masa. En algunos comercios muy industriales, en lugar de añadir un ingrediente concreto, utilizan colorantes con sabor.

Una vez realizada la masa perfecta y todavía en caliente, se añade el ingrediente que se desee muy troceadito, para hacer croquetas de jamón, croquetas de boletus, croquetas de queso azul, etc.

Menudo resumen te acabamos de hacer para enseñarte a hacer una buena bechamel, pero ahora vamos a verlo en detalle ya que es importante que prestes atención a todos los pasos.

¿Cómo se prepara una buena salsa bechamel?

La salsa bechamel o besamel (sería la forma más correcta de llamar a esta salsa en español) es una salsa que cuesta preparar bastante, de hecho si no se hace con calma, nos saldrá una mezcla mala y apelmazada. Se trata de una de los condimentos más utilizados en la cocina española y con tantos usos, que podremos elaborar multitud de platos con ella, y el plato estrella que incorpora este jugo, sin lugar a dudas son las croquetas.

Ingredientes principales de la bechamel

La base de una rica bechamel son 3 ingredientes:

  • Leche entera de vaca
  • Mantequilla
  • Harina

Además de estos ingredientes, hay gente que opta por añadirle nuez moscada, pimienta y sal, aunque realmente con los condimentos principales son los anteriores. Estos que acabamos de citar, sirven para sazonar la bechamel, pero realmente podríamos prescindir de la nuez moscada y la pimienta.

Existe mucha gente que cree que la bechamel incorpora huevo, pero la respuesta es que no, el huevo sólo se utiliza para el empanado final, y su función es la de facilitar que el pan rallado se adhiera a la croqueta para poder freír dicho empanado.

Y para meternos en materia, para hacer la salsa bechamel tenemos que vertir en una cazuela mantequilla (por cada 200ml de bechamel que queramos elaborar, tendremos que poner una cuchara sopera de mantequilla) y la calentamos a fuego lento hasta derretirla por completo.

Después agregamos la harina (una cucharada sopera sería para 200ml de bechamel), y con una varilla de plástico o metal, mezclamos todo hasta conseguir cocinar la harina por completo y que no sepa a crudo, lo cual puede fastidiar por completo nuestra bechamel si no se hace bien. Por ello, deberemos remover durante unos 2-3 minutos sin parar hasta que veamos que la harina coge un color tostado tirando a dorado.

Acto seguido, debemos añadir la leche entera previamente calentada para que no tengamos grumos. Lo mejor es ir añadiendo la leche poco a poco sin parar de remover realizando movimientos circulares durante 4-5 minutos hasta que veamos que conseguimos una mezcla espesa.

A la hora de sazonar nuestra bechamel, deberemos hacerlo justo antes de retirar la cazuela del fuego. Por lo tanto, si sólo vais a incorporar sal es el momento (con la nuez moscada y/o la pimienta lo mismo). Es importante resaltar, que si vamos a hacer croquetas, podemos tener algún problema si nos pasamos con la sal, puesto que dependiendo del ingrediente principal, estas necesitarán una cantidad mayor o menor de este condimento.

¿Cómo sabrás si la bechamel tiene la textura ideal? Muy fácil, si la varilla que hemos utilizado no gotea, y se desprende un hilo, tendremos la bechamel perfecta.

Para terminar, vertemos nuestra mezcla en un recipiente de cristal (preferiblemente) el cual dejaremos enfriar un poco y después lo meteremos en la nevera para que se compacte más la masa y podamos después moldearla con mayor facilidad (sobre todo si vamos a hacer croquetas).

Los mejores trucos para hacer una bechamel sin grumos

Para poder preparar una salsa bechamel sin grumos, tienes que seguir estos consejos:

  • Cocinar la harina: como ya hemos dicho, si no se cocina bien la harina, nuestra bechamel tendrá un sabor a crudo muy desagradable.
  • Utilizar leche caliente: una vez que hayamos cocinado bien la «roux» (la mezcla de la harina con la matequilla), tenemos que añadir la leche caliente para poder conseguir una gran bechamel.

Comidas caseras que llevan bechamel

A continuación te vamos a enumerar todos los platos que podrías hacer con una buena bechamel:

  • Croquetas de jamón, croquetas de queso azul, croquetas de pollo, croquetas de boletus, croquetas de puerro confitado o croquetas de bacalao. En definitiva, unas buenas croquetas gourmet.

  • Canelones o lasañas: sirve como cobertura en este delicioso plato elaborado con láminas de pasta, en cuyo interior llevan una mezcla de carne con verduras normalmente, aunque se puede poner lo que queramos.

  • Verduras: en las verduras se utiliza también como cobertura de estas para gratinarlas. Unos platos muy típicos con verduras, suelen ser los calabacines, berenjenas, espinacas, la coliflor o incluso el brócoli.

  • Volovanes: los volovanes son hojaldres que suelen ir rellenos con distintos productos (bacalao, champiñones, bonito, etc), y por encima de estos se suele poner la bechamel.

  • Huevos rellenos: si cueces los huevos, los pelas y los partes por la mitad (vaciando su interior para rellenarlo con cualquier ingrediente), podrás cubrirlos por encima con la bechamel.

Si quieres saber más trucos para elaborar una buena bechamel, no te pierdas estas recetas de croquetas por cocineros de la televisión.

Cómo hacer la masa de unas croquetas caseras de jamón y setas

Te prometimos otro truco culinario con setas y, como lo prometido es deuda, aquí lo tenemos. Se trata de otro pequeño detalle que podemos hacer con el polvo de setas. Muy sencillo, pero muy práctico, ya que con un simple gesto haremos nuestras croquetas mucho más sabrosas.

¿Cómo preparamos la masa de las croquetas?

Coge papel y boli, porque le hemos preguntado a Milagros su receta de croquetas y damos fe de que le salen riquísimas. ¡Nos lo cuenta ella!

  • El primer paso en calentar 1/2 vaso de aceite de oliva en una sartén. Antes de que esté caliente, añadimos seis cucharadas grandes de harina y sal. Con una cuchara de madera, removemos continuamente, sin parar en ningún momento.
  • A continuación y antes de que se tueste la harina, añadimos un litro de leche caliente poco a poco y continuamos removiendo despacio la masa. Todo a fuego lento. Si se forman algunos grumos, los diluyo con unas varillas. Ahora es importante probar el punto de sal de la masa. Tenemos que tener en cuenta que luego añadiremos jamón, por lo que la masa no tiene que está perfecta, sino más bien un pelín sosa. El jamón contiene mucha sala y acabará dándole el toque salado que necesitan.
  • Ahora toca añadir el jamón. Para ello, antes de preparar la masa, corto el jamón serrano en trocitos. Yo utilizo jamón fresco y de calidad, porque le da un sabor auténtico a las croquetas. Muchas veces he oído que podemos aprovechar las sobras para hacer croquetas, pero para hacer esta receta yo no utilizo ese jamón sobrante. Lo compro precisamente para hacer las croquetas y, la verdad, es que luego se nota y mucho.
  • Al tiempo que corto el jamón, preparo también el ingrediente ‘estrella’, que diferencia a estas croquetas de otra: el huevo duro. Corto y pico dos huevos duros y los añado, junto al jamón, a la sartén con el aceite de oliva, la harina y la leche.

  • Una vez que la masa está compacta apago el fuego. Vuelco toda la masa en una bandeja y dejo reposar 24 horas a temperatura ambiente. Si hacemos la receta en verano, podemos introducir la bandeja en el frigorífico cuando se haya enfriado. Pero, también os digo, que la masa sale mejor cuando está en reposo un día entero a temperatura ambiente.
  • Al día siguiente, continuo con la receta. Voy cogiendo trozos de masa y las paso por abundante huevo batido y pan rallado y voy haciendo la forma. Tengo que deciros también que con estas medidas me salen hasta 50 croquetas, porque ya que me pongo, como es una receta muy laboriosa, hago muchas, para llevar a algún cumpleaños, una cena en casa de amigos o para mis nietos. ¡Les encanta!
  • Y el último paso es freírlas en la sartén con mucho aceite de oliva. ¡Espero que os gusten!

Hasta aquí la receta de Milagros, pero nosotros hemos decidido añadirle un toque a setas que las hace todavía más ricas, si cabe.

¿Y el sabor a setas?

Si probaste a potenciar el sabor de tu risotto con el anterior post, probablemente tendrás guardado el polvo de setas para utilizarlo en esta ocasión en otro plato. Si ya se ha agotado, siempre podemos volver a hacerlo.

Una vez que tenemos las setas deshidratadas las trituraremos para conseguir el polvo. A nosotros nos gusta hacerlo en el molinillo del procesador de alimentos porque solo tardamos unos segundos. Igual que las setas deshidratadas, podemos guardar también las setas en polvo en un bote y utilizarlo como especia.

Y eso es lo que vamos a proponerte en este post. ¡Mezclar el polvo de setas con el pan rallado para empanar unas ricas croquetas de jamón! Mmmmm, delicioso…

¿Cómo se prepara el polvo de setas?

El otoño está ligado a los paseos por el monte y a la recogida de todo tipo de setas. Si has llenado de robellones una cesta de mimbre, esta es una buena idea para conservarlas y sacarle partido. Lo primero que tenemos que hacer es deshidratarlas. Podemos hacerlo con un deshidratador de alimentos, como en este vídeo. Colocamos las setas en cada una de las bandejas, encendemos el deshidratador y, unas horas después, tenemos las setas completamente deshidratadas. Si no tenemos deshidratador de alimentos, podemos usar la técnica de nuestros abuelos: dejarlas al sol durante varios días para que se sequen, aunque ahora, con días más fríos y menos horas de sol, es más complicado.

Como los deshidratadores tienen varias bandejas apilables, te aconsejamos que deshidrates una buena cantidad de setas y las conserves en un frasco de cristal cerrado y protegido de la humedad, la luz y los olores. Así las tendrás siempre a mano para utilizarlas como condimento para otros platos o como ingrediente para hacer nuevos trucos como este.

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Doce recetas de croquetas caseras donde el sabor, la cremosidad y el crujiente se unen para dar lugar a unas croquetas deliciosas que puedes hacer en casa con este paso a paso.

Las croquetas caseras son uno de los grandes manjares con los que podemos contar en nuestra gastronomía, pudiendo variar tanto los rellenos que al final nos encontramos ante infinitas posibilidades.

Una buena croqueta es aquella que su masa es cremosa y con el sabor perfecto (ni sosa ni salada, ni sabe a harina ni a leche), la fritura es crujiente pero no debe estar ni demasiado aceitosa ni blanda. ¿Cómo conseguirlo? Siguiendo los trucos que vamos a compartir con vosotros y que pasan de generación en generación en la familia.

Cómo hacer la masa de croquetas

Para la masa de croquetas, dentro de cada una de las recetas que os mostraremos a continuación podréis ver cómo preparar la bechamel e incluir el ingrediente que va a diferenciarlas de todas las demás.

Lo que sí que puedo adelantaros es que, para preparar una buena masa de croquetas, es importante tener paciencia y trabajar bien la masa, ir incorporando poco a poco la leche y seguir removiendo un tiempo después para que quede bien cremosa.

Trucos para freír las croquetas

Para la fritura de las croquetas tenemos que diferenciar primero si son frescas o están congeladas, ya que las frescas se van a hacer más rápidamente.

Con cualquiera de las opciones de croquetas que tengas en casa, no olvides que es importante que haya una distancia entre unas y otras para que puedas girarlas sin complicaciones.

Croquetas frescas

Llamamos croquetas frescas a aquellas que no han pasado por el congelador. Éstas se hacen rápidamente, por lo que el procedimiento varía un poquito de las croquetas congeladas.

  1. Pon una sartén al fuego con abundante aceite y cuando esté caliente, añades las croquetas.
  2. El fuego mantenlo medio vivo, ve girándolas conforme se van dorando por cada lado.
  3. La masa suele calentarse en menor tiempo por lo que, en cuanto estén doradas, retiras de la sartén y colocas sobre un papel de cocina absorbente.
  4. Sirve y a disfrutar.

Croquetas congeladas

Si vas a hacer croquetas congeladas, no hace falta que las pongas a descongelar previamente. Puedes dejarlas un ratito fuera para que su temperatura aumente pero no es necesario descongelarlas.

Hay muchas formas de freír las croquetas, así que yo os cuento como lo hacemos todos en casa:

  1. Pon abundante aceite de freír en una sartén y cuando esté bien caliente añades las croquetas. Mantén el fuego vivo.
  2. Queremos que el pan rallado comience a dorarse un poco, que coja color, pero que no llegue a estar perfectamente dorado.
  3. Ve girando la croqueta para que coja ese primer dorado por todos los lados.
  4. Una vez esté hecho, reduce el fuego y deja que se haga poco a poco por dentro, mientras va cogiendo el dorado que ya veis en las fotos.
  5. Ve girando las croquetas para que por todos lados tenga un dorado perfecto y delicioso.
  6. Antes de retirar, si tienes dudas de que la croqueta esté bien hecha por dentro, pincha con la punta de un cuchillo en el centro. Si está blandito, ha llegado el momento de retirar.
  7. Coloca las croqueta sobre un papel de cocina para que absorba la grasa sobrante.
  8. Sirve y disfruta.

Cómo congelar croquetas

La congelación de las croquetas es verdaderamente sencilla, o al menos como lo hacemos en casa, siendo fácil y dando muy buen resultado.

En primer lugar, hay que preparar la masa de las croquetas y cuando ésta esté bien fría, se les da forma a las mismas, pasándolas por huevo y pan rallado. Ve colocando cada croqueta en una bandeja que puedas introducir en el congelador, es decir, ¡no se fríen!

Una vez las tengas todas, cubres toda la bandeja con las croquetas con papel transparente y lo metes en el congelador de un día para otro, hasta que estén completamente congeladas.

Llegado a ese estado, ya puedes retirar la bandeja del congelador, separar las croquetas e introducirlas dentro de bolsas de congelación. Al introducirlas en bolsas se van a conservar perfectamente y van a ocupar menos espacio.

Os animo a poner el nombre del tipo de croquetas que habéis preparado por fuera, ya que si os pasa como a mí y tenéis diferentes sabores de croquetas congeladas, os vendrá bien diferenciarlas para los antojos.

Recetas de croquetas caseras de pollo

Las croquetas caseras de pollo son típicas y tradicionales, fáciles de preparar y puedes darle un toque de sabor bien sabroso con ayuda de las especias.

Para estas croquetas puedes utilizar diferentes partes del pollo, desde la pechuga a los filetes más jugosos, como reutilizar la carne cocida de pollo que hayas podido preparar para otra receta ¡el resultado siempre es bueno!

Aquí os dejo la receta con el paso a paso, fotografías y trucos a tener en cuenta:

  • Croquetas de pollo

Recetas de croquetas caseras de jamón

Para las croquetas caseras de jamón nada como contar con unos taquitos de jamón, que puedes comprar en cualquier supermercado, y lanzarte a preparar una bechamel bien rica. En esta ocasión, es importante manejarse bien con la sal puesto que el jamón ya aporta la propia.

A continuación, pinchando sobre el nombre, podéis encontrar la receta con fotografías del paso a paso y algunos truquitos a tener en cuenta:

  • Croquetas de jamón

Recetas de croquetas caseras champiñones

Las croquetas caseras de champiñones que os traigo a continuación son aptas para los vegetarianos, aunque no los veganos por el huevo y la leche de vaca.

Como veréis en la receta, si pincháis a continuación, no requiere de grandes ingredientes ni preparaciones, sólo seguir el paso a paso para obtener una croqueta cremosa y deliciosa:

  • Croquetas de champiñones

Recetas de croquetas caseras de gambas

Las croquetas de gambas son un estupendo entrante para momentos especiales, puedes comprarlas directamente para hacer esta receta o reutilizar las gambas cocidas que te hayan podido sobrar de otros platos.

Las croquetas, sin ninguna duda, son una forma sensacional de darle una segunda vida a las gambas. Aquí os dejo el paso a paso con los ingredientes detallados:

  • Croquetas de gambas

Recetas de croquetas caseras de espinacas

Me encantan todas las croquetas, raro es que con alguna no haya disfrutado, pero la mezcla de las espinacas con la bechamel es mi perdición. Estas croquetas son aptas para vegetarianos y para todo aquel que quiera disfrutar de un bocado delicioso.

A continuación, os muestro qué ingredientes son necesarios y cómo podéis preparar estas deliciosas croquetas en casa:

  • Croquetas de espinacas

Recetas de croquetas caseras de gambas y vieiras

Las croquetas de gambas y vieiras son uno de los grandes descubrimientos que hemos hecho este año, una textura cremosa y una posibilidad de disfrutar de dos ingredientes sublimes. Para las vieiras hemos usado una crema de veirias con queso que le ha aportado textura, cremosidad y mucho sabor a las croquetas.

¡100% recomendables! Así que, aquí te muestro cómo prepararlas igual que nosotros:

  • Croquetas de gambas y vieiras

Recetas de croquetas caseras de jamón cocido y huevo

Las croquetas de jamón cocido y huevo son un clásico de mi infancia, no recuerdo ningún cumpleaños en las que no estuvieran allí presentes y siempre me tenía que guardar a escondidas alguna para comerla fría al día siguiente. ¡Sí! Incluso frías están tremendas.

Os dejo la receta de mi madre, con todo ese amor que ella le pone a sus croquetas:

  • Croquetas de jamón york y huevo

Recetas de croquetas caseras pollo al curry

Tal y como lo oyes. Si el pollo al curry es una absoluta maravilla ¿te imaginas cómo van a ser unas croquetas con ese toque de color y sabor en su bechamel? Además de curry, lleva una pizca de cúrcuma para potenciar sabores y color, de esa manera tenemos una croqueta absolutamente deliciosa y que genera una gran sorpresa al darle un bocado.

Os dejo la receta completa con su paso a paso aquí:

  • Croquetas caseras de pollo al curry

Recetas de croquetas caseras de puerro

Las croquetas de puerro son la leche, por no decir otras palabras más intensas pero no bien vistas. Si nunca las habéis probado os recomiendo muchísimo que lo hagáis porque no defraudan, su sabor es sabroso, exquisito y son muy fáciles de preparar.

Por supuesto, también son aptas para vegetarianos y os aseguro que el resultado os va a impresionar. Os dejo la receta con el paso a paso:

  • Croquetas de puerro

Croquetas caseras de jamón y pollo

Una de las combinaciones más espectaculares en el interior de una croqueta son las croquetas de jamón y pollo, si ya están buenas con los ingredientes por separado ¡imagínate cómo están juntas!

La verdad, es que sigue siendo muy fácil de preparar y lo único que hay que tener en cuenta es cómo incorporar el jamón y darle el punto justo de sal. Os cuento mas detalles en la receta completa con su paso a paso:

  • Croquetas caseras de jamón y pollo

Croquetas caseras de lacón

El lacón y el jamón cocido pueden confundirse como un mismo ingrediente pero nada más lejos de la realidad. El lacón da un sabor y una textura a las croquetas en las que podréis notar una gran diferencia, por lo que os voy a recomendar que las probéis y las hagáis en casa, ya me contaréis después qué os ha parecido.

A continuación, en este enlace, croquetas de lacón podréis ver todo el paso a paso para hacerlas en casa.

Croquetas caseras de queso Idiazábal

Si las croquetas caseras son una de las opciones más impresionantes, las croquetas caseras de queso Idiazábal ahumado con un crujiente de avellanas tostado, ya os podéis imaginar el resultado. Son aromáticas, sabrosas e irresistibles. La preparación no es para nada compleja, así que os recomendamos muchísimo que optéis por disfrutar de esta amplísima gama de sabores en un solo bocado.

Tenéis toda la receta a continuación, con su paso a paso: Croquetas de queso Idiazábal

12 Recetas de croquetas: trucos para masa, fritura y conservación 5

Receta de Croquetas de jamón

Ingredientes (6 personas):

  • 200 g de jamón serrano
  • 1 cebolleta
  • 1 diente de ajo
  • 100 g de harina
  • 100 g de mantequilla (o 100 ml de aceite de oliva virgen extra)
  • 1 l de lecheperejil
  • – Para rebozar y freír
  • harina
  • 3 huevos batidos
  • pan rallado
  • aceite de oliva
  • virgen extra

Elaboración de la receta Croquetas de jamón:

Corta la mantequilla en dados y ponla a derretir en una cazuela. Pica finamente la cebolleta y el diente de ajo y añádelos a la cazuela. Rehoga durante 5-6 minutos, incorpora el jamón picado y saltéalo.

Añade la harina y rehoga bien. Vierte la leche poco a poco, sin dejar de remover. Cocina la bechamel durante 20 minutos aproximadamente removiendo constantemente. Espolvorea con perejil picado.

Extiende la masa sobre una fuente. Unta la superficie con un poco de mantequilla para que no se haga costra o cubre con papel film y déjala enfriar.

Cuando la masa esté fría, corta y moldea las croquetas.

Enharina, pasa por huevo y pan rallado y fríelas en aceite bien caliente.

Cuando estén hechas, retíralas de la sartén y ponlas a escurrir el exceso de aceite sobre un plato cubierto con papel de cocina.

Sirve las croquetas de jamón.

Consejo

Para que no se formen grumos cuando hagas la bechamel, agrega la leche templada o a temperatura ambiente y no dejes de remover todo hasta que quede una masa homogénea.

Cómo espesar la masa de croquetas y 6 recetas que tienes que probar

Las croquetas son uno de los manjares de la gastronomía española. No hay bar que vayas que no te ofrezcan unas croquetas, ya sean de jamón ibérico, cherne, bacalao, setas, espinacas… Las croquetas son el entrante favorito de miles de personas y uno de los emblemas de la cocina española, aunque es cierto que su origen es francés. Croquette, proviene del vocablo francés croquer (crujir) y es que todas sabemos que el secreto de una deliciosa croqueta es que sea crujiente por fuera y tenga una textura cremosa en su interior. Aquí te enseñaremos a conseguir una masa deliciosa y a darte unas ideas de recetas de croquetas perfectas para conquistar a tus invitados.

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Como sabes, preparar croquetas es todo un arte que se mejora generación tras generación. Algo evidente porque no existen mejores croquetas que aquellas que prepara nuestra abuela, ¿verdad? Si hablamos del interior, la paciencia es la clave para una buena bechamel. Además, hay algunos trucos infalibles a la hora de hacer la masa y que no te quede líquida. ¡Te los contamos!

Para conseguir unas buenas croquetas lo primero es aprender a hacer una masa rica y de textura perfecta. Lo ideal es que al final podamos comer unas croquetas que no queden ni muy líquidas ni con una textura muy densa. Para hacer la bechamel necesitarás la misma cantidad de harina que de mantequilla o aceite. Entre unos 120 o 160 gramos de cada uno por cada litro de leche es la cantidad ideal. Ten en cuenta que si utilizas un relleno algo aceitoso como puede ser el atún o el jamón ibérico debemos echarle menos cantidad de mantequilla o aceite para que no se queden tan líquidas y aceitosas.
En cuanto al relleno, esto depende de cada uno aunque lo ideal es añadir unos 150 gramos del producto por cada litro de leche. Añade cebolla como complemento cuando utilices algunos alimentos sin tanto sabor como el pollo por ejemplo.
Un truco es que dejes reposar la masa a temperatura ambiente y luego la incopores en la nevera. Lo mejor es que dejes reposar la masa hasta el día siguiente y luego ya las reboses, y las frías en la sartén para servir al momento. Si tienes más dudas sobre cómo conseguir una masa perfecta de croquetas o sabes cómo hacerlo puedes compartirlo con más usuarios aquí.

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6 recetas de croquetas para chuparse los dedos

Es cierto que este pequeño placer puede ser algo calórico pero también es un alimento muy completo que, con moderación y cuidando la forma en la que la que se cocina, podemos permitirnos incluir en nuestra alimentación. Así que, más allá de las tradicionales croquetas de pollo, de jamón o de bacalao, hoy te vamos a descubrir algunas de esas recetas innovadoras que hay que probar al menos una vez en la vida.

Croquetas de ternera en salsa gravy

Ingredientes:

  • 500 g ternera picada
  • 120 g nada líquida
  • 3 rebanadas de pan de molde
  • Un huevo duro desmenuzado
  • Pimienta y nuez moscada
  • 40 g de perejil molido
  • 50 g queso parmesano
  • Pan rallado
  • Sal

Elaboración:
En un bol desmenuzamos el pan de molde, incorporamos la nata líquida y poco a poco añadimos la ternera, el queso parmesano, el huevo, el perejil y la nuez moscada. Hacemos varias croquetas con la masa, las pasamos por el pan rallado para que no pierdan la consistencia y las echamos en la freidora acompañadas de tan solo una cucharada de aceite y dejamos que se cocinen durante unos 5 minutos. A la hora de servir, acompañamos cara ración con una cucharada de salsa gravy. Esta salsa se elabora con el jugo que suelta la carne al estar guisada, un poco de caldo, harina y pimienta molida. Es muy popular en los guisos estadounidenses ya que potencia el sabor de la carne.

Croquetas de puerro, huevo y pollo

Ingredientes:

  • 3 filetes de pollo
  • 250 ml de leche
  • 50 g de mantequilla
  • 100 g de harina
  • 2 huevos cocidos
  • ​Un huevo batido
  • Un puerro picado
  • 2 cebollas
  • Nuez moscada
  • Pimienta
  • ​Pan rallado

Elaboración:
Primero comenzaremos picando las cebollas y echándolas en una sartén en la que previamente habremos derretido la mantequilla. A continuación, cuando la cebolla esté dorada, incorporaremos la harina y removeremos bien. Cuando haya pasado un minuto, añadiremos la leche, la pimienta y la nuez moscada. Colocamos esta mezcla en un bol e incorporamos el pollo, el huevo picado y el puerro.
Mezclamos todo bien para que quede una masa con la que podamos crear nuestras croquetas. Una vez las tengamos todas hechas, las pasamos primero por el huevo batido y luego por el pan rallado y las echamos en la freidora. Recuerda utilizar tan solo una cucharadita de aceite a la hora de freírlas para que no queden muy grasientas.

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Croquetas de ternera y nata

Ingredientes:

  • 500 g de ternera picada finamente
  • 130 ml de nata ligera
  • 3 rebanadas de pan de molde
  • 40 g de perejil picado
  • 50 g de parmesano rallado
  • 2 huevos
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Elaboración:
​Colocamos la ternera en un bol. Remojamos el pan de molde en la nata líquida y lo incorporamos en el bol junto a la ternera. A continuación añadimos el huevo, el perejil y el queso parmesano. Con esta masa, creamos nuestras croquetas y las colocamos en la freidora añadiendo tan solo una cucharada de aceite. Cocinamos las croquetas durante unos 8 minutos e incorporamos la nata líquida restante y lo dejamos en la freidora durante 5 minutos más. Es importante que utilices una freidora que funcione con poco aceite y que te deje elaborar este tipo de recetas. A la hora de servirlo puedes acompañarlo de un poco de perejil espolvoreado.

Croquetas de pescado, marisco y bechamel

Ingredientes (para unas 50 unidades):

  • 250 g de merluza desmenuzada
  • 8 gambas medianas
  • Un litro de leche
  • 100 g de mantequilla
  • 100 g de harina
  • 2 cebollas
  • Un diente de ajo
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
  • Harina, huevos y pan rallado para el rebozado

Elaboración:
En primer lugar, hacemos un sofrito con el diente de ajo y las cebollas cortadas muy pequeñas. Después, añadimos la merluza y salpimentamos. Aparte, pelamos las gambas, reservamos las cabezas y troceamos los cuerpos para añadirlos en el sofrito que estamos preparando. Cuando esté listo apartamos del fuego y reservamos. En una cazuela aparte, fundimos mantequilla e incorporamos las cabezas de las gambas.
Después, dejamos que se confiten chafándolas de vez en cuando con una mano de mortero. Cuando las cabezas hayan desprendido todo el jugo, lo colamos para obtener así mantequilla de gambas. A partir de esta mantequilla podemos realizar una bechamel, añadiendo harina y siguiendo el proceso habitual. Cuando esté lista, agregamos la bechamel al sofrito de ajo, merluza, cebolla y gambas y mezclamos con una cuchara hasta conseguir una masa homogénea. Después, dejamos enfriar la masa y le damos forma a las croquetas y las rebozamos con harina y huevo.

Croquetas de setas de burdeos

Ingredientes:

  • 20 g de mantequilla
  • 420 g de harina
  • 3 litros de leche
  • Un kg de setas de Burdeos frescas
  • 3 cebollas cortadas en brunoise
  • Esencia de setas de Burdeos

Elaboración:
En primer lugar, rehogamos la cebolla con mantequilla y una vez que esté lista, añadiremos las setas de Burdeos cortadas en brunoise (en pequeños dados) y lo dejamos cocer durante unos 8 minutos. Después, añadimos la harina y mantenemos al fuego durante unos 5 minutos. A continuación, incorporamos la leche y dejamos durante unos 20 minutos más sin dejar de remover, rectificando de sal, pimienta y esencia de setas de Burdeos a nuestro gusto.
Tras esto, extendemos la masa resultante en placas rectangulares de 1 centímetro de altura y la dejamos en reposo. Cuando se haya enfriado, la cortaremos en cuadrados. A continuación, pasamos cada una de estas piezas por harina, huevo y pan rallado y, posteriormente, freímos en aceite de oliva a 180º. En el caso de esta receta, te recomendamos freírlas congeladas porque se trata de una bechamel muy cremosa.​

Croquetas de gorgonzola y espinacas

Ingredientes:

  • 300 g de queso gorgonzola
  • 500 g de espinacas
  • Una cebolla grande
  • 400 ml de leche
  • 3 yemas de huevo
  • 100 g de harina de trigo
  • 50 g de maicena
  • Una pizca de nuez moscada
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 3 claras de huevo
  • Pan rallado
  • Aceite de oliva para freír

Elaboración:
Para empezar, ponemos un chorrito de aceite de oliva virgen extra en una cazuela y sofreímos bien la cebolla picada hasta que esté dorada. Cuando esté lista, añadimos las espinacas frescas y el gorgonzola cortado en daditos. Después, lo cocemos durante cinco minutos y en un bol aparte mezclamos con la batidora o unas varillas la leche, la harina, la maicena, las yemas, sal, pimienta y nuez moscada e incorporamos esta mezcla al sofrito que hemos preparado.
Lo ponemos todo a fuego medio y continuamos con la cocción sin dejar de remover hasta que la masa se despegue de las paredes. Cuando tenga la consistencia adecuada, la dejamos enfriar, le damos forma y las pasamos por las claras de huevo, las rebozamos con pan rallado y las freímos en aceite bien caliente. ¡Te encantarán!

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