0

Masaje perineal pareja

Cómo se hace el masaje perineal

Las manos deben estar limpias y las uñas recortadas para evitar rasguños o heridas y posibles infecciones.

Para facilitar el movimiento, se puede emplear aceite de oliva, de almendras, o aceite de rosa mosqueta, lo más novedoso. A este producto se le atribuyen importantes y variados beneficios. En este caso, interesa la elasticidad que proporciona a los músculos, aunque también podrá usarse para cicatrizar la zona tras el parto.

La técnica para efectuar el masaje perineal difiere levemente en función de si se lo hace la embarazada o lo ejecuta su pareja; así, para la gestante será más sencillo utilizar el dedo pulgar, sin embargo, si lo hace otra persona, debe emplear el índice y el corazón.

Para el automasaje la gestante puede colocarse en la postura que considere más confortable, preferiblemente en cuclillas, semi sentada, tumbada y con la espalda apoyada en la pared, con una pierna levantada, etcétera. Si lo realiza la pareja, la mujer puede tumbarse con la espalda apoyada en la pared para estar más cómoda. Una vez en posición, se aplica un poco de aceite en los dedos que se vayan a utilizar y se comienza con la técnica.

El masaje perineal en tres pasos

  • Introduce los dedos en la vagina aproximadamente tres o cuatro centímetros. Presiona hacia abajo y muévelos hacia los lados en “U”, siguiendo la forma de la vejiga. Este movimiento debe ser firme pero delicado y se hará durante dos minutos. Con los dedos aún dentro, y situados en la zona central, deslízalos desde el fondo de la vagina hacia el exterior y viceversa, manteniendo una presión ligera durante otros dos minutos. Las mujeres suelen mencionar una sensación de quemazón o escozor. No te preocupes, es normal.

  • Sitúa los dedos pulgar e índice en la entrada de la vagina en forma de horquilla y ejerce presión (sin frotar) hacia abajo durante dos minutos o hasta que te resulte molesto. Esta sensación es similar a la que sentirás cuando la cabeza de tu bebé esté presionando durante el parto.

  • Con los dedos pulgar e índice, pinza el músculo de la entrada de la vagina y efectúa un movimiento de vaivén de un lado al otro para extender el tejido y la piel del periné durante dos o tres minutos. Mantén los dedos en la misma postura y haz estiramientos desde el interior hacia fuera, abarcando la zona inferior y lateral de la vagina y la piel del periné, durante dos minutos. Con estos movimientos contribuirás a que se relaje esta zona.

Al principio puede que te cueste un poco hacer estos masajes y que te resulte algo molesto, pero en unas semanas notarás que la zona está más flexible y esto aumentará tu seguridad durante el trabajo del parto.

Las matronas aconsejan realizar el masaje perineal al menos tres veces por semana durante diez minutos. No obstante, si se hace todos los días resultará más eficaz.

La elección dependerá de tus necesidades y de lo que te resulte más cómodo.

Ventajas del masaje perineal:

  • Aumenta la flexibilidad y elasticidad en los músculos facilitando el momento del parto
  • Reduce las posibilidades de necesitar una episiotomía
  • Conocer de antemano la sensación de presión que tendrá lugar durante el parto, lo que ayuda a relajar dicha zona para facilitar la expulsión del bebé
  • Facilita la recuperación postparto

Antes del masaje perineal

Recomendaciones o consejos a tener en cuenta:

Antes de ponerte a masajear la zona, lávate las manos y asegúrate de que tienes las uñas cortas y limpias.

Se recomienda hacer este masaje tras una ducha caliente porque los músculos están más distendidos.

Es conveniente ir al baño antes de empezar para relajar la uretra.

Escoge un lugar cómodo y busca una posición confortable ya sea tumbada con las rodillas flexionadas o de cuclillas contra la pared.

Ten a mano un espejo para identificar bien el perineo. Estamos hablando de tu cuerpo, pero es lógico que no estés familiarizada con esta parte concreta y es importante observarla.

Si es automasaje, emplea tu dedo pulgar. En caso de que lo haga tu pareja es conveniente que use los dedos índice y corazón.

Es importante contar con la ayuda de un lubricante o aceite natural de almendras dulces, oliva o rosa mosqueta para tratar esta zona delicada.
Consejo Si no tienes claro qué producto usar, consulta a tu ginecólogo, farmacéutico o matrona. Ellos podrán aconsejarte y asesorarte.

El masaje perineal paso a paso

Una vez hayas realizado los pasos previos que hemos comentado, toma nota de esta sencilla secuencia para hacer un masaje perineal sola o con tu pareja:

Paso 1

Una vez hayas hidratado la zona y tus dedos con el lubricante o aceite, separa tus piernas e introduce tus dedos pulgares 3 o 4 centímetros en la vagina. Si el masaje lo hace tu pareja, en vez de los pulgares deberá introducir los dedos índice y corazón.

Con tus dedos deberás empujar firmemente en dirección al recto (hacia abajo) y a ambos lados de la vagina.

Es importante estirar la zona hasta sentir un leve escozor o quemazón. Para ello deberás hacerlo con decisión pero con delicadeza.

Mantén la presión en la zona durante un par de minutos o al menos hasta que empiece a molestar.

Paso 2

A continuación, realiza movimientos de vaivén durante 3 o 4 minutos estirando los músculos y la piel del perineo.

Paso 3

Durante el masaje no deberás presionar la abertura de la uretra situada encima de la vagina. Así evitarás la aparición de posibles infecciones de orina.

Si lo haces cada día, en una semana comenzarás a sentir los resultados sobre la vagina y el perineo cuya flexibilidad aumentará.

Importante El masaje perineal puede resultar incómodo y molesto, pero no debería ser doloroso. Si al hacerlo te duele, puedes estar haciéndolo mal y dañar los músculos. En ese caso no continúes y consúltalo con tu matrona o ginecóloga. Te dejamos un vídeo ilustrando el masaje paso a paso, para que no tengas ninguna duda sobre cómo realizarlo.

¿En qué momento del embarazo se empieza a practicar y con qué frecuencia?

Es probable que te preguntes cuándo debes comenzar a hacerlo y con qué frecuencia. En este sentido, tal y como recomienda la Federación Española de Matronas, se aconseja practicar este masaje regularmente a partir de la semana 32 de embarazo.

Bastará con hacerlo dos o tres veces a la semana para obtener los resultados deseados.

Casos en los que se recomienda evitarlo

Circunstancias en las que no resulta recomendable practicarlo:

En caso de pérdida del tapón mucoso o amenazas de parto prematuro

Si tienes programada una cesárea

Eres propensa a la infección de orina

Sufres lesiones vaginales

Si tienes contracciones antes de llegar a la semana 38 de embarazo

Tienes problemas de preeclampsia o presión arterial alta crónica

Si tienes varices vulvares

De igual manera, te recomendamos que ante cualquier tipo de duda a la hora de practicar el masaje perineal, lo consultes con tu matrona o ginecólogo. Ellos sabrán darte respuestas de forma personal.

También podría interesarte:

Alimentación en el embarazo

Descubre las claves para tener una dieta 10.

Amniocentesis

Todo lo que debes saber sobre esta prueba.

Nuevo permiso de paternidad

Todos los cambios y claves para disfrutar del nuevo permiso.


¿Te ha resultado útil? (Votos: 6 Promedio: 4.8)Ya has votado este artículo

Preparación al parto: Masaje perineal

El masaje perineal sirve para preparar la zona perineal de cara al parto. Esta zona se compone de un conjunto de músculos elásticos y ligamentos, que se encargan de cerrar la abertura inferior de la pelvis. Esta musculatura resulta muy importante, ya que sostiene órganos tan vitales como el útero, la vejiga y los intestinos. Se trata de una de las zonas más vulnerables durante el embarazo y el parto, ya que recibe mucha presión y puede debilitarse.

Para qué sirve el masaje perineal

La realización del masaje perineal -sobre todo a partir de la semana 34-, así como de ejercicios en esta zona, son prácticas recomendadas antes de dar a luz- Con ellas se consigue la tonificación y flexibilización de la zona pélvica, lo que permite reducir los daños. Es especialmente interesante para reducir la posible necesidad de episiotomía -incisión quirúrgica en la zona del perineo que se suele realizar durante el parto, para ampliar el canal- y los desgarros.

Lo ideal es convertir este tipo de masajes en una costumbre, para ello, es recomendable tener una frecuencia de dos veces por semana y realizar un masaje que dure entre cinco y diez minutos. Para llevar a cabo el ejercicio, es bueno disponer de un aceite o crema especial que permita el deslizamiento fácil de los dedos. En ese sentido, son recomendables aceites de rosa de mosqueta o de germen de trigo.

Los pasos a seguir son:

  • Lavarse bien las manos antes de comenzar el masaje
  • Buscar una posición que sea cómoda, ya sea en cuclillas, sentada o incluso tumbada de lado…
  • Impregnar los dedos índice y pulgar en el aceite
  • Con los dedos impregnados, masajear el periné firmemente pero con delicadeza, bajando hacia el ano y hacia los lados como si se estuviera formando una U

Antes de realizar los masajes, te recomendamos consultar previamente con tu matrona o ginecólogo. También te aconsejamos no realizar masajes demasiado enérgicos, así como evitar el orificio urinario con el fin de prevenir posibles infecciones.

¿Has hecho alguna vez este tipo de masajes?, ¿te han servido?

Masaje perineal durante el embarazo

¿QUÉ ES?
Se trata de una medida física preventiva que se realiza en mujeres embarazadas con la finalidad de proteger el periné del traumatismo durante el parto. Además ayuda a familiarizarse con la sensación de estiramiento del periné permitiendo su relajación durante el parto y reduce el dolor perineal en el postparto.

VENTAJAS
Aumento de la elasticidad favoreciendo la circulación sanguínea del periné y facilitando la relajación de este plano muscular durante el parto.

  1. Reducción en la incidencia de episiotomías y del dolor postparto.
  2. Promueve el conocimiento de la anatomía corporal propia.
  3. Permite la participación de la pareja.
  4. Es una técnica fácil de realizar sin efectos perjudiciales para la madre ni para el feto.

¿CUÁNDO ESTÁ INDICADO?
Su eficacia se ha demostrado si se comienza a realizar a partir de la semana 32-34 de gestación, entre 2 y 7 veces por semana, durante 10-15 minutos.
La constancia es fundamental para mejorar la elasticidad del periné.
La aplicación del masaje puede ser molesta durante las primeras semanas, pero irán desapareciendo gradualmente. Para evitarlas se recomienda comenzar la técnica sin forzar los movimientos, dando tiempo a que los tejidos se habitúen al masaje.

PREPARACIÓN

Masaje perineal

  1. Vaciado de vejiga
  2. Lavado de manos
  3. Búsqueda de un lugar cómodo. Puede colocar un espejo delante para visualizar e identificar su anatomía.
  4. Posición semisentada.
  5. Introducción de aceites, lubricantes o cremas.
  6. En caso de realizar un automasaje se utilizarán los dedos pulgares. En caso de ser otra persona la que lo realiza usará el dedo índice y corazón.

¿CÓMO SE REALIZA?

  1. Introducir los dedos pulgares en la vagina 2-3 cm aproximadamente. Hacer una ligera presión hacia el ano.
  2. Realizar un suave movimiento de balanceo con los dedos pulgares, como el de las agujas del reloj (desde las 9 hasta las 3 horarias, ida y vuelta).
  3. Realizar una suave presión hacia el ano y hacia fuera al mismo tiempo, durante 2-3 minutos aproximadamente.

¿CUÁNDO DEBEMOS EVITAR SU REALIZACIÓN?

  1. Infecciones vaginales
  2. Infecciones urinarias
  3. Varices vulvares importantes
  4. Contraindicación para parto vaginal. Todas aquellas gestantes con cesárea programada por contraindicación para el parto vaginal no precisan de una preparación de su suelo pélvico.
  5. Contraindicación médica por parte del obstetra.

¡Ay, el suelo pélvico Malasmadres! Es uno de los temazos del Club de Malasmadres, muchas sois las que nos preguntáis a diario cómo poder evitar secuelas tras el embarazo y el parto. Hoy nuestra colaboradora y matrona Gara Bourgón, nos habla del masaje perineal, sí ese que nos recomiendan en clases preparto y que yo confieso que no llegué a hacer nunca. Pues es algo a lo que debemos prestarle atención porque puede evitar desgarros y episotomías. ¡Tomad nota!

*Podéis seguirla en Facebook y en Twitter.

Una de las cosas que suelen preguntarme las futuras mamás (las primerizas sobre todo) en consulta y en las clases de preparación a la maternidad y paternidad es sobre la posibilidad de tener un desgarro durante el parto. Me gusta hablarles un poco sobre el suelo pélvico y les digo que no se preocupen en exceso, ya que no es extraño que en primíparas ocurran desgarros que en su mayoría no suelen ser graves y no suelen acarrear demasiados problemas. En cuanto a la episiotomía (ese corte que se hace en ocasiones en la zona perineal), debe hacerse sólo en ciertas circunstancias y nunca jamás de forma rutinaria, por lo que si a alguna mujer se le practica, debería ser porque está realmente indicado. Algún día si queréis podemos hablar de desgarros y episiotomías, que es un tema muy interesante pero que da para varios posts.

En relación con esto, me gustaría hablaros hoy del masaje perineal, porque es un modo de prepararnos para disminuir el riesgo de tener un desgarro o una episiotomía, así que ¡allá vamos!

Pero vamos por partes: ¿qué es el periné?

El periné, perineo o suelo pélvico abarca la zona de los genitales externos y el ano, y está formado por un conjunto de partes blandas (músculos y ligamentos) que cierran y tapizan la parte inferior de la pelvis. Tiene forma de rombo, que podríamos dividir en dos triángulos: el anterior, conformado por los genitales externos y el posterior, por el ano.

Los músculos del suelo pélvico se sitúan en planos (superficial y profundo) y tienen una gran importancia en muchos aspectos de la salud y de la vida de la mujer. Entre otras funciones, contienen y “mantienen en su sitio” los órganos pélvicos y tienen un papel importante en la función sexual y en el proceso del parto. Como este tema ya se ha tratado en el Club, no me detendré mucho con esto. El caso es que conocer y mantener en buenas condiciones nuestro suelo pélvico es fundamental para nuestra calidad de vida y para nuestra autoestima (evitaremos incontinencia, mejoraremos nuestra vida sexual, la recuperación postparto será mejor, etc.).

¿Qué es el masaje perineal?

El masaje perineal durante el embarazo consiste en la realización de movimientos en la zona con el objetivo de ablandar y estirar la piel y los tejidos para aumentar la elasticidad de los mismos y favorecer la circulación sanguínea y, con todo ello, disminuir el riesgo de lesión durante el parto.

Está demostrado que el masaje perineal realizado las últimas semanas del embarazo una o dos veces por semana reduce la probabilidad de traumatismo perineal (episiotomías y desgarros) y de dolor perineal postparto, especialmente en mujeres sin un parto vaginal previo. Además, ayuda a la mujer a familiarizarse con la sensación de “estiramiento” de la zona, lo que hará que sea más llevadera dicha sensación en el momento de la salida de la cabecita del bebé.

¿Cuándo hay que hacer el masaje perineal?

Se recomienda realizar el masaje dos veces por semana, o incluso más si la mujer lo tolera bien. Puedes empezar a realizarlo a partir de la semana 35. Es importante ser constante, y hacerlo con regularidad.

Respecto al momento del día, es de libre elección. Lo mejor será hacerlo en un momento en el que tengamos tiempo, estemos relajadas y nadie nos moleste, como después de la ducha o antes de acostarnos.

¿Cómo se hace el masaje?

El masaje podemos hacerlo nosotras mismas, o nuestra pareja. Además de las ventajas que ya hemos mencionado, podríamos añadir que permite un mejor conocimiento de nuestro propio cuerpo y que, si lo hace nuestra pareja, podremos hacerlo partícipe del proceso, lo que también es muy positivo (además de muy cómodo, porque las últimas semanas, con la barriga enorme, ¡será difícil hacer un automasaje!).

Para la preparación será necesario tener en cuenta lo siguiente:

  • Lógicamente las manos deben estar bien limpias y las uñas cortas.
  • Mejor si lo hacemos con la vejiga vacía.
  • Para facilitar la realización, podemos aplicar calor húmedo con compresas, baños de asiento o ducha caliente durante unos 10 minutos antes del masaje, para “preparar” la zona.
  • Colocarnos en una posición cómoda, mejor semisentada o en cuclillas.
  • Es conveniente usar un lubricante con base acuosa o bien aceites o cremas específicas (sirve también el aceite de oliva o de almendras dulces).

Si lo vamos a hacer nosotras mismas, usaremos el dedo pulgar (podemos tener un espejito para visualizar la zona) y si lo hace nuestra pareja, será más cómodo que emplee los dedos índice y corazón (aunque esto, como todo, al final será a gusto del consumidor).

Pasos para realizar el masaje perineal:

  1. Introducir los dedos lubricados en la vagina unos 3-4 cm
  2. Realizar una ligera presión hacia abajo (hacia el recto) y luego hacia los lados, de forma suave, hasta notar la distensión o una ligera molestia o sensación de quemazón.
  3. Mantener la presión fija en la entrada de la vagina, hacia el ano (o hasta notar molestia), para ayudarnos a imaginar la presión que sentiríamos durante la salida de la cabeza del bebé.
  4. Colocar los 2 o 3 dedos opuestos por fuera, como si estuviéramos agarrando esa zona del periné, a modo de pinza, y realizar un movimiento oscilante o de vaivén, durante unos minutos.

Precauciones y contraindicaciones

Aunque hay que tener en cuenta que las primeras veces que realicemos el masaje es posible que sea incómodo o ligeramente molesto por la sensación de distensión y escozor de la zona, NO debe ser doloroso. Si nos duele, debemos parar y ver cuál es el problema (o hablarlo con nuestra matrona).

Por otro lado, NO debemos hacer el masaje perineal si estamos con una infección de orina o vaginal, así como tampoco realizarlo si tenemos varices vulvares, amenaza de parto prematuro o cualquier otra complicación del embarazo.

Y, por supuesto, ante la duda, siempre consulta antes con tu matrona o ginecólogo si puedes comenzar con el masaje o cualquier cuestión que te preocupe.

Ayer hablamos de cómo el masaje perineal puede ayudar a las mujeres que lo practican reduciendo la incidencia de traumatismo perineal (se reducen sobretodo las episiotomías) y disminuyendo el dolor de la zona varias semanas después del parto.

Tengo la sensación de que no es una práctica que se recomiende muy a menudo en España, así que mi intención hoy es explicar cómo hacer el masaje perineal y así darlo a conocer como una técnica que puede hacerse en casa con pocos minutos al día y que puede ser beneficiosa a la hora de ir a dar a luz.

Cuál es el objetivo del masaje perineal

El objetivo del masaje perineal es el de “despertar” al perineo, estirándolo, ablandándolo y dándole más elasticidad para que en el momento del parto esté más preparado para abrirse. Además, el masaje sirve para conocer un poco las sensaciones que sucederán durante el parto y familiarizarse con ellas, ayudando así a relajar la zona en el momento cumbre del alumbramiento.

¿Quién hace el masaje?

El masaje puede hacérselo una misma o puede hacerlo también la pareja, que puede sentirse así partícipe de la preparación al parto. Todo depende de cómo estén más cómodos los dos, porque hay mujeres que prefieren hacerlo ellas mismas en la intimidad y hombres a los que le hará “cosilla” hacer presión sobre las paredes de la vagina.

¿Cómo prepararse para el masaje?

Antes de hacer nada es importante lavar bien las manos y cerciorarse de que las uñas están bien cortitas y limpias, pues lo último deseable es que se produzca una infección.

Si no estás acostumbrada a ver tu perineo puede ser interesante echarle un vistazo para familiarizarte con él, qué menos. Para ello lo ideal es tener un espejo que pueda dejarse en el suelo y con ambas manos mostrártelo a ti misma.

Debes estar cómoda, porque vas a estar unos minutos en esa posición. Se recomienda estar en cuclillas o semisentada con unos cojines y el espejo en frente y puede ir bien apoyar la espalda en la pared para aportar estabilidad. Hay mujeres que prefieren estar de pie y levantar una pierna apoyándola en alguna silla. Todo es buscar la posición más cómoda para cada una.

Se recomienda lubricar un poco los dedos con aceite de oliva o aceite de almendras, aunque la última tendencia es hacerlo con aceite de rosa de mosqueta, que es el más hidratante y que se cree que puede ayudar a hacer el perineo aún más elástico.

El masaje perineal

En caso de que el masaje se lo haga una misma parece ser más fácil hacerlo con el pulgar. Si es la pareja, al venir de frente, sería con los dedos índice y corazón.

Para hacer el masaje hay que meter los dedos en la vagina unos 4 ó 5 cm. Entonces hay que empezar a hacer presión en las paredes, para lo cual se empieza a hacer presión en el perineo hacia abajo (como haciendo un poco de gancho orientando el dedo hacia el recto, emulando la cabeza que quiere salir hacia afuera). Para ganar tiempo y hacerlo de manera más eficiente puede ir bien hacerlo con los dos dedos pulgares.

La idea es hacer una presión constante hasta que se siente una leve sensación de quemadura o escozor, que es la misma sensación que se nota cuando la cabeza está empujando para salir. En este momento se recomienda tratar de relajarse lo máximo posible, sintiendo la respiración, para ir aprendiendo cómo será el momento álgido del expulsivo y llegar siendo capaz incluso de estar relajada.

Después hay que hacer lo mismo (presión constante) hacia un lateral de la vagina, de nuevo hasta que moleste un poco (o unos dos minutos) y luego hacia el otro lateral. También hay que hacerlo hacia el recto. Digamos que si miramos de frente la vagina de una mujer tumbada boca arriba, debemos hacer masaje en “U”, presionando por zonas un lateral, otro lateral, y la parte de abajo hacia el recto y también hacia afuera. La parte de arriba, donde está el meato urinario es mejor no tocarla, para evitar riesgos de infección.

Estos cuatro gestos (al lado, al otro lado, al recto y hacia afuera) pueden repetirse las veces que se quiera hasta llegar a los 5-10 minutos diarios que se recomiendan. Hay quien incluso comenta que puede ir bien masajear la zona externa con los dedos pulgares aún dentro, es decir, aprovechar todos los dedos restantes, que a la mujer le quedan tocando el perineo, para hacer un masaje circular en la zona externa. Sería la parte más relajante del masaje y probablemente la más placentera y puede ayudar a relajar (valga la redundancia de la palabra relajar, que ni sé la de veces que la he dicho ya) aún más la zona para luego volver a hacer presión de nuevo con los pulgares si se quiere.

¿Cada cuánto tiempo hay que hacer el masaje perineal?

Lo recomendable es empezar unas 4 ó 5 semanas antes de la fecha probable de parto, es decir, hacia la semana 35 (hay quien empieza antes) y hacer el masaje a diario durante unos 5 a 10 minutos. Lo ideal es que haya una constancia y se haga de manera rutinaria para que el perineo vaya cogiendo elasticidad (si se hace después de la ducha, cuando ha estado un rato en contacto con agua caliente, está más elástico) y para que vayas conociendo tus límites, hasta dónde llegas, cuándo te molesta y cuán capaz eres de relajarte en el momento en que duele un poco.

Cuanto más te conozcas y acostumbres a ello, cuanto más tranquila estés a pesar de la molestia, más preparada estarás para el momento del parto porque más capaz serás de vivir la molestia con normalidad y aceptarla tal y como viene. Cuanto más intranquila estés y más vivas el dolor, más se centrará el parto en ello, en lo mal que te encuentras, y más dolerá al final.

No es que el masaje perineal sea necesario para dar a luz correctamente, pero puede ayudar a prevenir heridas perineales (que no es poco) y puede ayudar a ir al parto con la zona más preparada y con más capacidad de conocimiento del proceso, al ser más consciente y sensible de los cambios que se produzcan.

Por cierto, otra manera de hacer masaje perineal es hacer el amor. Sí, lo sé, no es lo mismo porque no se lleva el perineo a ningún límite, pero es también beneficioso porque la zona se “mueve”, se dilata y se masajea. Si apetece, al lío.

Más información | Episiotomía.info
Fotos | cscott2006, Gaga M13 en Flickr
En Bebés y más | Qué deberían hacer los profesionales para evitar episiotomías y desgarros en el periné durante el parto, Nuevo aceite perineal para la embarazada de Suavinex, Realiza un masaje perineal para mejorar las condiciones del parto

Para terminar con la preparación física para el trabajo de parto, es importante hacer foco sobre el masaje perineal, porque si es adecuado fortalecer los músculos, también es imprescindible trabajar en su relajación. La técnica del masaje perineal, todavía polémica, tiene como objetivo la flexibilización de los músculos del piso pélvico.

Es recomendable practicarlo únicamente en el último trimestre del embarazo y se puede auto-administrar o realizarlo con ayuda de la pareja. En sí, el masaje perineal puede resultar bastante desagradable al principio, pues consiste en introducir ambos dedos pulgares (para su auto-administración), o los dedos índices y corazón (para el masaje hecho por la pareja) en la vagina, y hacer movimientos delicados para estirar el músculo, de forma lateral o vertical (hacia el ano).

Para practicar el masaje perineal, es necesario tener las manos bien limpias, y usar lubricante o aceite de almendras. No piensen que se trata de algo muy “new age”… hasta el “Royal College of Midwives” de Inglaterra lo recomienda (subrayando incluso la eficacidad de colocar una gasa tibia en el periné en la segunda fase del trabajo de parto, ya que el calor tiene el mismo efecto relajante).

Compártelo:

Me gusta Cargando…

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *