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Masturbarse con almohada

La técnica más placentera y poco conocida para masturbarte con la almohada

Aunque no hay una hora ideal para el placer, muchas preferimos hacerlo cuando llega la noche y comenzamos a juguetear en nuestra cama.

Masturbarse con la almohada es un clásico que cualquier mujer debe intentar, sin embargo, no es fácil imaginar qué es lo que se debe hacer o cómo se debe acomodar una almohada para llenarnos de placer y por ello, te revelaré una forma que, a mí, me ha funcionado deliciosamente.

Recuéstate boca abajo, coloca una almohada sobre tu monte de venus y muévela de arriba hacia abajo. Puedes rozar tu clítoris con ella mientras penetras con los dedos, o simplemente disfrutar de la fricción del cojín sobre tus genitales. Cuando sientas que es momento de explotar al máximo el placer aprieta los muslos para sentir más presión en el clítoris.

Lo mejor de todo es que puedes probar esta técnica en todas las posiciones que te imagines. Si siempre lo haces acostada prueba qué tan intensas son las sensaciones si ahora te masturbas en posición de perrito, o si te gusta ser la ‘vaquerita’ podrías probar sentándote de tal manera.

Un plus que puedes darte con esta técnica es el uso de vibradores. Mientras estás gozando coloca un vibrador sobre tu cama y deja que roce tu clítoris, sin tocarlo, de forma que cuando accidentalmente el vibrador toque tu clítoris te tomará por sorpresa.

Otra forma para masturbarse con la almohada es colocarla sobre el filo de la cama, sostenerla con las manos y frotar de arriba hacia abajo y dejar que tu cuerpo te indique hacia a donde ir. Tengo amigas que simplemente se masturban con el borde de la cama y la pasan genial.

Es muy importante que antes de masturbarte con la almohada te asegures de que la funda está limpia pues podrías contraer alguna infección. Recuerda que todos los días pegamos el rostro a la almohada y aunque todos los días nos lavemos o desmaquillemos secretamos sudor y a muchas de nosotras se nos escurre la saliva durante la noche.

5 técnicas de masturbación femenina

Existen tantas maneras de masturbarse como mujeres que se masturban, pues cada una de ellas lo hace de una forma diferente, esto es algo que me gusta repetir en los talleres de masturbación femenina que dirijo. Me parece importante mencionarlo porque suele ocurrir que varias de las chicas que participan en los talleres me preguntan cuál es la forma correcta de masturbarse.

Lo cierto es que no existe una manera correcta o incorrecta de hacerlo sino que hay múltiples formas de darte placer a ti misma. Lo que tienes que hacer es descubrir la técnica masturbatoria adecuada para ti.

A continuación compartiré contigo 5 técnicas de masturbación femenina para que las conozcas y las pongas en práctica ahora mismo.

1. Acariciar el clítoris y los pezones

Probablemente esta sea la técnica más común para masturbarse. Consiste en acariciar el clítoris con uno o dos dedos (índice y medio) de una de tus manos, mientras con la otra mano acaricias o aprietas los pezones.

Para mantener una lubricación adecuada es necesario lamer una y otra vez los dedos que estás empleando para las caricias en ambas zonas de tu cuerpo. Comenzarás a sentir que tu clítoris se hincha y se erecta y que tus pezones se endurecen a medida que te tocas.

Tanto para esta técnica como para cualquier otra que elijas, puede serte de mucha utilidad recordar experiencias sexuales que has vivido en el pasado o imaginar las que te gustaría experimentar en el futuro.

2. Apretar las piernas

Esta técnica es mucho más sencilla, pero no por ello menos efectiva. Consiste básicamente en apretar las piernas con el ritmo y la intensidad que tú consideres adecuados para excitarte.

Contraer tus muslos y juntar tus piernas producirá una sensación agradable en tu vulva. Si percibes que ésta comienza a lubricar vas por buen camino. Continúa moviéndote de esta manera hasta que sientas el placer deseado o hasta que llegues al orgasmo.

Una de las mayores ventajas de esta técnica es que puedes ponerla en práctica en cualquier momento y lugar pues nadie se dará cuenta de lo que estás haciendo, a menos que se te escapen algunos gemidos de placer.

3. Colocar una almohada entre las piernas

Entre las niñas y adolescentes esta es la técnica más común y con la que muchas mujeres suelen descubrir la masturbación. Para llevarla a cabo se hace uso de una almohada que, doblada en dos, se coloca entre las piernas.

Luego tienes que rozar la vulva contra la almohada con el ritmo y la intensidad que te resulten adecuados para excitarte. La suavidad de la almohada no es un impedimento para que el clítoris reaccione al estímulo ya que, como expliqué en un artículo anterior, la sensibilidad de este órgano es bastante alta.

4. Introducir dedos en la vagina

Otra de las técnicas más populares es la que consiste en introducir los dedos en la vagina. Puedes usar los dedos índice y medio con las yemas dobladas en forma de un gancho e introducirlos en la vagina a una profundidad de entre 5 y 8 centímetros.

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Si no te sientes cómoda usando los dedos, puedes elegir algún vibrador o dildo que pueda cumplir la misma función.

5. Rozarse con los muebles

También es usual entre las niñas y adolescentes poner en práctica esta técnica masturbatoria que se basa en el rozamiento en las superficies de muebles como los sillones o las sillas.

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En el caso de los primeros, los brazos de los sillones suelen ser ideales para sentarse sobre ellos y realizar un movimiento con las piernas juntas como si una se estuviera balanceando sobre un columpio.

La segunda opción son las sillas, cuyos bordes, en el caso de ser suaves o mullidos, pueden ser usados de la misma manera.

¿Masturbarse con la almohada?

Respuesta:

Entendemos tu incomodidad. En principio, tranquilo, pues es algo que puede reaprenderse.La terapia sexológica puede ayudarte.Cuando comenzaste a masturbarte, aprendiste y te acostumbraste a obtener placer de ésta única forma, probablemente te concentraste en un sólo método y lo repetiste porque te resultó efectivo y luego con el pasar de tiempo, fue difícil variar.

Esto es muy frecuente en muchas personas.En tu caso, lo positivo es que lo identificaste y quieres un cambio. Esa fijación de método puede resolverse con un especialista en sexología y claro está, con tu voluntad.El/La especialista está a intervenir en este tipo de situaciones, así que puedes comentarle tu caso. Te guardará absoluta confidencialidad. Luego de conocer tu historia y tu estilo de vida, te orientará en los ejercicios que debes hacer para resolver la situación. Aquí es donde intervienes tu, con tu compromiso, constancia y paciencia.Poco a poco notarás cambios en esta práctica sexual para que sea algo placentero y no estresante. Una vez que el re aprendizaje se haya logrado, puedes comunicar esta información a tu pareja para que pueda brindarte placer como quieres.Cuéntame cómo te fue a @michelaguarente

Me masturbo con la almohada

Muchas personas, tanto hombres como mujeres, se masturban usando la almohada. Es una técnica de masturbación muy frecuente y extendida ¡pero no se habla mucho de ella! Sí podemos encontrar muchos artículos en internet que hablan de masturbarse usando las manos, vibradores o viendo porno, pero hacerlo con la almohada no está visibilizado. Tampoco la gente suele contarlo o decir abiertamente “yo me masturbo con la almohada” cuando hablan de sexo.

Desde pequeños

La masturbación es con frecuencia algo que se descubre por casualidad. Las almohadas están presentes muchas veces en este descubrimiento. Un día un cojín, un montón de ropa o la almohada de tu cama está entre tus piernas y roza o presiona los genitales produciendo una sensación muy placentera. Como esta sensación te gusta, la repites. Vas aprendiendo a estimularte la zona genital de esa manera, como un juego. Ya de adultas muchas personas siguen utilizando esta técnica.

Por qué me masturbo con la almohada… y no de otra manera

Masturbarse con la almohada tiene una serie de características que hace que muchas personas escojan esta técnica frente a otras:

  • La estimulación es suave. Los genitales están llenos de terminaciones nerviosas y, por tanto, son muy sensibles. Estimularlos directamente resulta muy agresivo y demasiado intenso en ocasiones. Masturbarse de esta manera permite una estimulación más suave y placentera. Incluso, muchas veces se hace con la ropa interior puesta.
  • Roce y presión con zonas amplias. Masturbarnos usando una almohada nos permite estimular zonas más amplias que con las manos o un vibrador. De este modo, no saturamos las terminaciones nerviosas de un único punto del cuerpo, como el clítoris. Esto nos permite aumentar las sensaciones, expandirlas más por todo el cuerpo y tener sensaciones más globales.
  • Control de la estimulación moviendo la cadera. Para masturbarnos usando una almohada debemos mover todo el cuerpo, principalmente la pelvis y la cadera. ¡Estos movimientos pueden resultar muy sensuales! Al estar todo el cuerpo implicado, no sólo las manos, las sensaciones que nos provocan son más amplias. Además, los movimientos de cadera mueven la energía sexual y la extienden por todo el cuerpo.

Cómo tener sexo con alguien que se masturba con la almohada

Ya sabéis que cuando nos acostumbramos a masturbarnos de una manera puede resultar difícil disfrutar y tener orgasmos cuando nos estimulan de una manera diferente a como lo hacemos nosotros.

Si no queremos meter la almohada en el encuentro sexual debemos recordar que nuestra pareja se ha acostumbrado a un roce amplio e indirecto en los genitales. Por ejemplo, en vez de estimular el clítoris directamente con un dedo podemos usar presión y roce usando la palma de la mano, o colocar uno o dos dedos sobre el clítoris mientras ella cierra las piernas para aumentar la estimulación.

Hay tantas formas de masturbarse como personas ¡Encuentra la tuya!

Ana Lombardía.

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