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Me duele el empeine

No necesitas que te digamos que correr tiene miles de beneficios para la salud, pero como todo lo bueno de la vida (relaciones, hijos, viajes), también causa estrés de vez en cuando, especialmente en los pies.

«Cada categoría de carrera puede generar su propia exigencia en el pie y, más específicamente, en el empeine», dice Loretta Logan, doctora en podología y profesora asociada en el New York College of Podiatric Medicine & Foot Center de Nueva York. Los trail runners, por ejemplo, deben adaptarse al terreno constantemente cambiantes, los que puede estresar la fascia plantar y, por lo tanto, el empeine, comenta Logan; mientras que subir colinas genera más exigencia en el tobillo, lo que puede crear tensión en el empeine; y el impacto de esprintar también puede presionar la fascia plantar.

Por supuesto, todas estas son cosas que deberías hacer. Pero si has notado un molesto dolor en el empeine, debes tratarlo lo antes posible. El primer paso para eliminar tu dolor del empeine comienza aquí. Abajo están las tres causas más comunes de dolor en el empeine y lo que puedes hacer para evitarlo.

1. Fasciitis plantar

Si sientes dolor cuando pisas nada más levantarte de la cama por la mañana, o tras largos períodos de descanso, es posible que tengas fasciitis plantar, es decir, inflamación de la fascia plantar, un tejido grueso de la planta del pie. Incluso aunque el dolor se presente normalmente en el talón, también es posible que lo sientas en el empeine, ya que el tejido recorra todo el pie. «Cuando la fasciitis plantar está bajo mucho estrés (por ejemplo por aumentar el kilometraje demasiado pronto), experimentarás el dolor en la parte interna del hueso del talón», explica Logan.

Qué hacer: La fasciitis plantar leve puede tratarse con descanso, algunos ejercicios sencillos como estos, un baño helado, incluso unos zapatos nuevos. ¿No funciona? «Es posible que necesites una ‘terapia de electrochoque extracorpórea’ (ondas de sonido que estimulan la curación) o cirugía», dice Logan. Sí, no es nada divertido. La próxima vez, asegúrate de aumentar tu kilometraje e intensidad gradualmente (como regla general: no aumentes tu kilometraje en más del 10 % a la semana) y estira los gemelos antes de empezar a correr. La tensión en los músculos de los gemelos puede añadir estrés al pie y la fascia, comenta Logan.

2. Una fractura por estrés

El estrés repetido (como el golpeteo continuo de correr) puede causar una fractura diminuta en el hueso, también conocida como fractura por estrés. «Los huesos del metatarso, que representan la parte frontal del empeine, suelen sufrir fracturas por estrés, más comúnmente en el segundo y tercer metatarso», explica Logan. «El dolor suele sentirse en un punto localizado, normalmente en la porción superior del hueso». Tristemente, la fractura por estrés puede no ser evidente al principio, lo que aumenta el riesgo de empeorarla: «Al principio, el dolor puede ser leve, pero puede intensificarse si no lo tratas».

Qué hacer: «Las fracturas por estrés tardan entre seis y ocho semanas en curarse, y se suelen trata con descanso, hielo, compresión y elevación», explica Logan. El descanso es la clave: «El hielo y los medicamente NSAID puede ayudar al principio, pero el camino más rápido a la curación es mediante la descarga relativa del lugar de la fractura». Para ser claros, eso quiere decir nada de correr hasta que el doctor lo diga. Algunos médicos incluso pueden prescribir una bota especial para ayudar a quitar carga del área afectada. Hay mucho en juego: Una fractura por estrés puede convertirse en una fractura-fractura (o una fractura completa) si no tienes cuidado.

Y, como con la fasciitis plantar (y, en general, todas las lesiones por correr, por cierto), puedes prevenir las futuras fracturas por estrés subiendo el kilometraje poco a poco. «Si corres sobre terreno desigual o escarpado, debes ponerte unos zapatos con una suela exterior dura», añade Logan. Nos gustan estas zapatillas de trail running.

3. Tendonitis

«El tendón tibial posterior es el tendón principal de soporte del empeine en la zona interior del pie», cuenta Logan. «Cuando el tendón se satura y se inflama, aparece un dolor punzante y ardiente en el empeine durante y/o tras la carrera». «También puedes notar hinchazón o tener un dolor que se extienda hasta el tobillo.

Qué hacer: No te metas con éste, puede colapsar lentamente el empeine si no se trata de una forma adecuada», dice Logan. Visita a tu médico para confirmar el diagnóstico, pero es probable que el tratamiento incluya estirar el tendón con el pié apuntando para abajo, luego hacia el lado. («Como si estuvieras pisando un pedal acelerador, luego hacia el freno», dice Logan). Haz 3 series de 10.

Vía: Runner’s World. Traducción: blarlo.com

Dolor en el empeine

¡Hola [email protected] de La Bolsa del Corredor! Dentro del repaso a las patologías más frecuentes en la carrera a pie, hoy queremos fijarnos en una parte del pie, con innumerables e innombrables huesecillos, el comúnmente conocido como empeine. Con este post pretendemos daros una guía rápida en la que consultar que patologías podrían aparecer en esa zona, las posibles causas y cómo evitarlas.

Como diría Jack el Destripador, vayamos por partes. El empeine es la zona dorsal (la de arriba) del pie, y en ella tenemos numerosos huesecillos (de hecho, cada pie cuenta con nada más y nada menos que 28 huesos). El empeine corresponde a los huesos 3) escafoides, 4) primera cuña, 5) segunda cuña, 6) tercera cuña , 7) cuboides y los cinco metatarsianos (en amarillo). Los huesos escafoides (3), y las cuñas (4, 5 y 6) son los encargados de mantener la altura máxima de la bóveda plantar (comúnmente conocido como puente).

Anatomía ósea del empeine

Además de los huesos que hemos nombrado, tenemos numerosos tendones de músculos que provienen de la pierna. En concreto tenemos 9 tendones extensores (que tiraran de los dedos hacía arriba) por el trayecto que discurre hasta los dedos. Estos son, dos tendones que van hacía los dedos primero a cuarto y un tendón para el quinto dedo.

Anatomía tendinosa del empeine

Como veis, con todas las estructuras anatómicas implicadas, es bastante factible que los continuos martilleos a los que sometemos a nuestros queridos pinrelillos puedan dañar algo de este complicado puzle anatómico.

Así, podemos encontrar dolores por presentar el empeine inflamado, lo que tendrá más relación con una tendinitis o bien otra problema de partes blandas (p. ej. ligamentos). Por el contrario, si el dolor se presenta sin inflamación, puede deberse a problemas óseos, por un exceso o defecto de altura de la bóveda plantar

1. Tendinitis

Una de las patologías comunes en esta zona puede ser la tendinitis de los extensores, que es una inflamación de alguno uno más de esos tendones, que cursa con dolor y tumefacción por toda la cara anterior del pie, que se incrementa al iniciar la carrera. Un síntoma característico, es la crepitación del tendón al moverse (se oyen unos chasquidos al flexionar y extender los dedos).

Aunque el dolor de la tendinitis de los extensores no es muy acusado, ni incapacitante (es decir, nos va a permitir salir a entrenar casi con normalidad), si no es tratado convenientemente, se puede eternizar. Generalmente puede estar debido a una sobrecarga de algún músculo, que genere una tensión inadecuada en el tendón, o bien por una presión excesiva de la zapatilla en una zona concreta, debido a un mal (o apretado) acordonado. Tienes más información sobre el tema aquí; ¿sabemos atarnos las zapatillas?

Para tratar esta patología, lo primero que debemos aplicar, en las primeras horas, es el método RIE; reposo, hielo y elevación. Tanto la aplicación de hielo como los AINES pueden ayudarnos a bajar la inflamación y así disminuir el dolor. Consulta aquí los remedios caseros para el dolor de pies más habituales..

2. Dolores óseos

2.1 Por pie cavo

Los pies cavos presentan un empeine bastante prominente, debido a que se encuentran con una retracción muscular y tendinosa bastante importante. Esto hace que las cuñas (que formarían la cúspide de la bóveda plantar) se encuentren en tensión, con tendencia a separarse entre ellas.

Tendencia a la distracción con pie cavo

2.2 Por pie plano

Por el contrario, los pies planos presentan un empeine hundido, por el colapso de la bóveda plantar, por lo que las cuñas se encuentran en un proceso de compactación (tienden a acercarse más de lo normal). Esto puede provocar molestias óseas, por excesivo roce articular, limitación en el movimiento, artrosis, etc.

Tendencia a la compactación ósea del empeine por pie plano

En estos casos de dolores óseos, además del reposo, el plan terapéutico debería incluir una visita al podólogo para que valorara el mejor tratamiento posible para restaurar la forma de esa bóveda plantar y evitar así los dolores asociados.

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[email protected], espero que estas dolencias os suenen sólo por haberlas leído con nosotros, y no porque las hayáis sufrido o estéis en ese proceso. Si ha sido así, paciencia y volved a la carrera cuando estéis plenamente recuperados …. ya que hasta el momento no hay pies de repuesto para cambiarlos si se nos estropean (aunque, todo se andará).

¡Salud y Kilómetros!

Alfonso Martínez Nova. @Podoalf. Grupo de investigación BiOPiEx

Dile adiós al dolor en el empeine

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Lo más normal es que el dolor en el empeine te suceda cuando varías el calzado y estrenas zapatillas. Normalmente se reproduce en la zona media del pie, donde te anudas las zapatillas, y persiste aunque aflojes los cordones. ¿Qué te está pasando?

¿POR QUÉ TE DUELE EL EMPEINE?

Las causas principales suelen ser dos: o tienes irritados los tendones del músculo extensor corto de los dedos (también llamado pedio) o están irritados los del tendón extensor largo de los dedos. ¿Cómo curarlo? Pon hielo en la zona y estira sin que te duela.

**¿Cómo estirar el tendón largo de los dedos? **

Tira del segundo al quinto dedo del pie hacia ti (no el pulgar, ojo). Notarás cómo se estira parte de tu pierna y el dorso del pie. Mantén diez o quince segundos y repite tres veces.

¿Cómo estirar el pedio o tendón corto de los huesos?

Estira de los radios de los dedos y de las bases (metatarsianos y nudillos de las falanges), notando que sólo estiras el dorso del pie. Repite tres veces durante diez o quince segundos.

No olvides el tarso

Chequea bien el tarso (la parte alta del pie junto al tobillo). Está repleta de huesos pequeñitos, que se pueden dislocar fácilmente. Piensa que en el pie hay hasta 26 huesos pequeños que lo forman. Si te duele, un buen vendaje funcional que «cierre» el pie, con cinta o esparadrapo, puede ser de gran ayuda.

Muévete

No olvides realizar ejercicios de movilidad laterales (moviendo el pie a ambos lados), rotando el tobillo y flexionando y extendiendo el pie. El equilibrio también refuerza la zona y evita el dolor.

Dolor en el empeine: causas y tratamientos

El dolor en el empeine es uno de los más habituales entre los corredores. El empeine es la zona dorsal del pie y está compuesto por un buen número de pequeños huesos, 28 en total. En este artículo te mostramos de forma sencilla las tres causas principales de este tipo de dolor.

¿Por qué se siente dolor en el empeine?

Hay diferentes causas para sufrir dolor en el empeine. A continuación, te mostramos las tres más habituales: tendinitis, pie cavo y pie cavo.

1. Dolor en el empeine por tendinitis

Una de las razones más frecuentes por las que se sufre dolor en el empeine es la inflamación de alguno de los tendones extensores. Cuando se sufre una tendinitis de este tipo puede percibirse un dolor en el empeine que aumenta al comenzar a correr. Es habitual que se escuche un chasquido cuando se doblan y estiran los dedos.
Por fortuna, el dolor asociado a la tendinitis de los extensores no es muy intenso, y no impide que desarrolles tus rutinas habituales, incluso las deportivas. Eso sí, de no tratarse de la manera adecuada puede llegar a volverse casi crónico.

Las causas de la tendinitis de los extensores suele encontrarse en un sobrecarga muscular o en un calzado demasiado apretado. El mejor tratamiento es el descanso, la aplicación de hielo y elevar el pie afectado.

2. Dolor en el empeine por pie cavo

Los pies cavos se caracterizan por un empeine bastante pronunciado. La razón es que tienen una retracción muscular y tendinosa considerable. De esta forma, las cuñas que deberían formar la cúspide de la bóveda plantar están en tensión y se separan entre sí, ocasionando dolor.

3. Dolor en el empeine por pie plano

En el caso de los pies planos ocurre lo contrario que cuando se tiene pie cavo, ya que el empeine está hundido. Esta característica puede conllevar dolores óseos, debido al roce articular, problemas de movimiento o artrosis.

Cuando se tiene este tipo de pie es bueno guardar reposo cuando se sufre dolor. Además, se debe visitar al podólogo para que estudie tu caso y te recomiende el mejor tratamiento posible. Se intentará devolver la forma a la bóveda plantar, para paliar el dolor.

Tratamiento del dolor en el empeine con Sportswrap

Es posible que cuando acudas al médico, en algunos casos, te recomiende vendar la zona. Si así lo hace, Sportswrap es un vendaje que está especialmente diseñado para deportistas y atletas aficionados, pero también de alto nivel. Se utiliza cuando se sufre una lesión que no ha ocasionado la rotura de la piel. Tiene tres objetivos claros:

  1. Calmar el dolor que ocasiona la lesión.
  2. Reducir la inflamación de la zona afectada.
  3. Facilitar que el deportista pueda retomar la actividad física cuanto antes.

Puede ser la solución que estás buscando cuando sufres dolor en el empeine. Consulta con tu médico o fisioterapeuta su uso.

Como has visto si eres deportista no es extraño que padezcas este tipo de dolor. Lo más importante es que detectes su origen cuanto antes, para que puedas ponerle remedio.

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