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Mejor leche artificial

Tabla de contenidos

En nuestro primer artículo sobre la leche de fórmula hicimos un repaso por los beneficios y desventajas, los tipos y los motivos por los que usar la leche en polvo para preparar el biberón del bebé. Hoy os traigo un amplio estudio sobre las diferentes marcas de leche de fórmula que puedes comprar en el mercado.

Hoy quiero concluir con la segunda parte de este apasionante tema, la leche de fórmula, y voy a hacer un barrido de las marcas comerciales más relevantes en cuanto a nutrición infantil en relación con las leches de fórmula. Además vamos a explicar las características más importantes de cada una de ellas para que puedas elegir la que más se adapta a tu bebé.

Leche de Fórmula Nestlé ®

  • Fórmulas de inicio:
    • Nativa 1 Star (11.80€): desde el primer día. Está indicada para lactantes sanos. Con proteínas adaptadas, rica en omega 3 (DHA) y omega 6 (ARA), enriquecida con 13 vitaminas y minerales.
    • NAN 1 (16.65€): leche de inicio para bebés, con DHA y ARA y proteínas adaptadas. Indicada para lactantes sanos.
    • NAN expert 1 excel (19.00€): está especialmente indicada para bebés con riesgo de alergias. En cambio, no debe ser consumida por lactantes con alergia a la proteína de leche de vaca.
    • NAN expert AR (20.40€): es un alimento para el tratamiento dietético de lactantes con regurgitaciones, vómitos y otros trastornos leves del aparato digestivo. Con almidón (espesante).
    • NAN pro 1 Gold (19,60€): fórmula de inicio que ayuda al sistema inmunológico y digestivo de tu bebé, con probióticos.
    • NAN H.A. 1 Gold (12,40€): es una fórmula de inicio con proteína parcialmente hidrolizada, de fácil digestión. Contiene probióticos que ayudan al sistema digestivo e inmunológico de tu bebé.
    • NAN L.I. Gold (14.50€): diseñada específicamente para los bebés con intolerancia a la lactosa (no debe utilizarse en bebés con galactosemia). Contiene probióticos beneficiosos.
    • Nidina 1 Premium (15.00€): leche de inicio para lactantes sanos, con ácidos grasos de cadena larga y nucleótidos.
    • NAN prematuros (12.60€): para lactantes prematuros o de bajo peso al nacer.
    • NAN soya (13.40€): especial para lactantes con intolerancia a la lactosa, galactosemia, alergia a la proteína de leche o por dieta vegetariana.
    • NAN sin lactosa (11.50€): fórmula exenta de lactosa, para lactantes intolerantes a la lactosa.
    • NAN confort (8,50€): para bebés con malestares digestivos menores

  • Fórmulas de continuación y crecimiento:
    • NAN H.A. 2 Gold (16.95€): fórmula parcialmente hidrolizada, de fácil digestión que ayuda al sistema digestivo e inmunológico del bebé. Con probióticos beneficiosos, para niños de 6 meses de edad.
    • NAN Pro 2 Gold (13.75€): es una fórmula de crecimiento, contiene probióticos y se utiliza en niños a partir de seis meses de edad.
    • NAN Comfort 2 (13.30€): fórmula de crecimiento con probióticos beneficiosos, diseñada para niños sanos de 6 meses de edad. Ayuda a mantener el sistema digestivo de tu bebé.
    • NAN 2, 3 y 4 (11.50€, 11.50€, 10.00€): leches de continuación para niños de 6, 12 y 24 meses respectivamente, con proteínas predigeridas, vitaminas e inmunonutrientes protectores.
    • Nativa 2 y 3 (9.95€, 8.95€): leches de continuación para bebés de 6 meses y 1 año respectivamente, con inmunoprotectores, DHA, ARA, proteínas adaptadas, vitaminas y minerales.
    • Nidina 2 Premium, 3 Premium y 4 Premium (9.95€, 9.95€, 11,40€): leche de continuación para niños de 6, 12 y 24 meses respectivamente, con probióticos saludables, proteínas adaptadas, vitaminas del grupo B e inmunonutrientes (hierro y zinc) para reforzar el sistema inmunitario del bebé.

Leche de Fórmula Hero Baby ®

  • Fórmulas de inicio:
    • Nutrasense 1 (9.50€): leche de inicio con una combinación de nutrientes similar a los de la leche materna, con ácidos grasos esenciales.
    • Pedialac 1 (11.50€): para bebés a partir del primer día, con nutrientes y ácidos grasos esenciales.
    • Pedialac HA (14,75€): fórmula de inicio hipoalergénica preparada para reducir el riesgo de alergia a las proteínas de la leche.
    • Pedialac AR (15.90€): fórmula especializada para el tratamiento de la regurgitación y otros trastornos digestivos leves. Tiene una elevada consistencia (presenta harina de semilla de algarrobo).
    • Pedialac SIN (13.95€): fórmula hipoalérgénica que asegura la ausencia de las 3 alergias/intolerancias más comunes en los primeros años de vida: lactosa, huevo y gluten.

  • Fórmulas de continuación y crecimiento:
    • Nutrasense 2 (8.95€) y 3 (9,50€): leches de continuación y crecimiento para niños a partir de 6 y 12 meses respectivamente. Con lípidos lácteos y compuestos bioactivos similares a los de la leche materna, y ácidos grasos esenciales.
    • Pedialac 2 y 3 (10.50€, 9.35€): leches de continuación y crecimiento, para niños a partir de 6 y 12 meses respectivamente, con DHA, ARA y GOS (galacto-oligosacáridos, con efecto bífidus).

Leche de fórmula Nutribén®

  • Fórmulas de inicio:
    • Nutribén Natal 1 (15.50€): leche de inicio, con DHA, ARA GOS y aminoácidos esenciales.
    • Nutribén A.C. digest (16.90€): fórmula de inicio con proteínas 100% parcialmente hidrolizadas, que favorecen su digestión y absorción. Dirigida a lactantes con cólicos Con nucleótidos, ácidos grasos esenciales, triglicéridos de cadena media (TCM), maltodextrina y un contenido reducido en lactosa.
    • Nutriben A.E.1 digest (16.95€): leche de inicio para la prevención y el tratamiento del estreñimiento. Con ácido palmítico, DHA, ARA, prebióticos y nucleótidos.
    • Nutribén A.R.1 (18.50€): para la prevención y el tratamiento de la regurgitación del bebé lactante, con harina de semilla de algarrobo (espesante), prebióticos, nucleótidos, DHA y ARA.
    • Nutribén R.N. Bajo peso (14.15€): especialmente diseñada para los lactantes prematuros o de bajo peso al nacer, con un mayor aporte de Kcal, con lactosa, maltodextrina y sacarosa, además de TCM, prebióticos y nucleótidos.
    • Nutribén Soja (11.95€): con proteína aislada de soja, sin lactosa, para procesos diarréicos, intolerancia a la lactosa, alergia a la proteína de la leche de vaca, galactosemia o dietas vegetarianas.
    • Nutribén hidrolizada 1 (27.50€): fórmula altamente hidrolizada, sin lactosa, para bebés con alergia a la proteína de la leche de vaca, dermatitis atópica, intolerancia a la lactosa o gastroenteritis.
    • Nutribén sin lactosa 1 (11.95€): para bebés con intolerancia a la lactosa, gastroenteritis aguda y diarreas (no para galactosemia).
    • Nutribén H.A (21.95€): para cuando se sospecha de una alergia.

  • Fórmulas de continuación y crecimiento:
    • Nutribén Continuación (10.95€): para niños a partir de 6 meses, con nucleótidos, prebióticos, vitaminas y minerales.
    • Nutribén A.E.2 (16.95€): para bebés de 6 meses con estreñimiento, con ácido palmítico, prebióticos y nucleótidos.
    • Nutribén A.R.2 (17.95€): para la prevención y el tratamiento de la regurgitación para bebes de más de 6 meses, con harina de semillas de algarrobo, prebióticos y nucleótidos.
    • Nutribén Crecimiento (9.95€): para niños de más de 12 meses, enriquecida en hierro, calcio, 13 vitaminas y ácidos grasos esenciales, sin sacarosa.
    • Nutribén hidrolizada 2 (25.95€): fórmula hidrolizada para niños de más de 6 meses, enriquecida con omega 3 y omega 6. Baja probabilidad de reacción alérgica.
    • Nutribén sin lactosa 2 (11.95€): para bebés de más de 6 meses con intolerancia a la lactosa, gastroenteritis aguda y diarreas (no para bebés con galactosemia).

Leche de fórmula Almirón®

  • Fórmulas de inicio:
    • Almirón Advance 1 (22.50€): leche de inicio desde el primer día con galacto-oligosacáridos (GOS), fructo-oligosacáridos (FOS), DHA, ARA y nucleótidos.
    • Almirón Advance Digest 1 (24.50€): indicada para bebés con estreñimiento, cólicos y otras molestias digestivas, con GOS, FOS, ARA, DHA y nucleótidos.
    • Almirón A.R. 1 (22.50€): para lactantes, utilizada en el tratamiento de la regurgitación.
    • Almirón sin lactosa (13.50€): fórmula sin lactosa ni sacarosa, para lactantes con intolerancia a la lactosa y diarrea aguda.
    • Almirón Pepti 1 (37.20€): fórmula hidrolizada con lactosa para lactantes con alergia a las proteínas de la leche de vaca.
    • Almirón Hidrolizado (33.75€): para lactantes con alergia a la proteína de leche de vaca o intolerancia alimentaria, con las proteínas del suero hidrolizadas y con TCM.
    • Almirón Fortifier (18.50€): es un suplemento fortificante de la leche para bebés prematuros o de bajo peso al nacer.
    • Almirón AA (53.95€): fórmula 100% aminoácidos libres, para lactantes con alergia a la proteína de leche de vaca, alergia múltiple alimentaria, con ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga y nucleótidos.
    • Almirón prematuros (23.95€): para los lactantes prematuros o de bajo peso al nacer, con GOS, FOS y nucleótidos.
    • Almirón 1 (22.20€): con GOS, FOS, nucleótidos y ácidos grasos de cadena larga.

  • Fórmulas de continuación y crecimiento:
    • Almirón Advance 2, 3 y 4 (12.60€, 12.20€, 11.50€): leches para niños de seis meses, de 12 a 24 meses y de más de 2 años respectivamente, con prebióticos, GOS, FOS, DHA, ARA, hierro y vitaminas A, C y D.
    • Almirón 2 y 3 (12.60€, 12.40€): leches de continuación y crecimiento para niños de 6 y 12 meses respectivamente con GOS, FOS, vitaminas y calcio.
    • Almirón A.R. 2 (17.95€): para lactantes a partir de los 6 meses, con las proteínas del suero hidrolizadas para una fácil digestión y absorción.
    • Almirón soja (16.90€): fórmula exenta de lactosa, con proteínas de soja para lactantes a partir de 6 meses con intolerancia a la lactosa o galactosa y alergia a la proteína de leche de vaca.
    • Almirón Pepti 2 (35.95€): fórmula de continuación para lactantes a partir de 6 meses con alergia a la proteína de leche de vaca. Disminuye la posibilidad de reacciones alérgicas. Con GOS y FOS.
    • Almirón Advance Digest 2 (22.75€): para lactantes a partir de los 6 meses con estreñimiento y cólicos. Con prebióticos, GOS, FOS y vitaminas A, C y D.

Leche de fórmula Puleva®

  • Fórmulas de inicio:
    • Puleva Bebé 1 (13.50€): leche para lactantes con ácido palmítico, fermentos lácteos, DHA, ARA, taurina y otros nutrientes.
  • Fórmulas de continuación y crecimiento:
    • Puleva Bebé 2 y 3 (11.95€, 12.95€): leches de continuación y crecimiento para niños de 6 y 12 meses respectivamente, con fermentos lácteos, DHA, ARA, hierro y otros nutrientes esenciales para el lactante.
    • Puleva peques 2 (1.64€/litro): leche de continuación lista para tomar para bebés a partir de los 6 meses, con proteínas adaptadas, taurina, colina, DHA, vitaminas y minerales.
    • Puleva peques 3 (1.50€/litro): preparado lácteo diseñado como complemento, para niños a partir de 12 meses, con proteínas, hierro, calcio, yodo, vitaminas, ácido oleico y ácidos grasos esenciales.

Leche de fórmula Blemil®

  • Fórmulas de inicio:
    • Blemil Plus 1 forte (17.25€): fórmula de inicio para lactantes hasta los seis meses, con prebióticos, ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, inmunoglobulinas y lactoferrina.
    • Blemil Plus 1 AE (22.90€): leche de inicio para lactantes con tendencia al estreñimiento hasta los 6 meses, con ácido palmítico, ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, nucleótidos y prebióticos.
    • Blemil Plus 1 FH (28.95€): para lactantes con alergia a la proteína a la leche de vaca, diarreas y otros trastornos gastrointestinales hasta los 6 meses, hidrolizada, con dextrinomaltosa, TCM y nucleótidos.
    • Blemil Plus 1 SL (15.95€): fórmula sin lactosa para lactantes hasta los 6 meses con intolerancia a la lactosa, gastroenteritis o diarrea.
    • Blemil Plus AR (23.95€): para lactantes con regurgitación y otros problemas digestivos hasta los seis meses, con harina de semillas de algarrobo (espesante), GOS y nucleótidos.
    • Blemil Plus AC (23.20€): fórmula para lactantes hasta los 6 meses con cólicos y otros problemas digestivos, con proteínas parcialmente hidrolizadas, nucleótidos y ácido palmítico.
    • Blemil Plus 1 arroz hidrolizado (29.70€): elaborada con proteínas de arroz hidrolizada, específica para lactantes hasta 6 meses con alergia a la proteína de la leche de vaca o a la soja.
    • Blemil Plus prematuros (21.95€): para bebés con bajo peso al nacer, sean prematuros o no, suplementada en aquellos nutrientes cuyos requerimientos están aumentados los primeros meses.
    • Blemil Plus IRC (51.95€): fórmula normocalórica y normoproteica para lactantes y niños con insuficiencia renal crónica (con o sin diálisis) y otras alteraciones renales. Tiene un aporte controlado de potasio y fósforo.
  • Fórmulas de continuación y crecimiento:
    • Blemil Plus 2 forte (14.99€): leche de continuación para lactantes a partir de 6 meses, como parte de una dieta diversificada. DHA y ARA.
    • Blemil Plus 3 crecimiento, crecimiento con cereales y crecimiento con cereales y frutas (16.95€, 16.50€, 14.95€): leche de crecimiento para niños a partir de un año, como parte de una dieta equilibrada. FOS y nucleótidos, calcio, hierro, vitaminas y otros minerales. Cereales y frutas.
    • Blemil Plus 2 AE (18.95€): leche de continuación para lactantes de más de seis meses que cursen con estreñimiento. Tiene palmitato, omega 3, omega 6, FOS y magnesio.
    • Blemil Plus 2 SL (18.95€): fórmula de continuación sin lactosa para niños con intolerancia a la lactosa, gastroenteritis o diarreas.
    • Blemil Plus 2 FH (31.50€): fórmula hidrolizada de continuación, especialmente elaborada para el lactante con alergia a la proteína de la leche de vaca, diarreas graves, malabsorción de grasas o hidratos de carbono y otros trastornos gastrointestinales.
    • Blemil Plus 2 fórmula de noche (11.90€): leche de continuación para alimentar al bebé en el periodo nocturno a partir de los 6 meses de edad. Con triptófano, que ayuda a conciliar el sueño.
    • Blemil Plus 2 arroz hidrolizado (31.20€): fórmula de continuación para lactantes con alergia a la proteína de leche de vaca o a la soja, a partir de los 6 meses.
    • Blemil Plus 2 soja (15.15€): fórmula de continuación para lactantes de más de 6 meses con alergia a la proteína de leche de vaca, intolerancia a la lactosa y en dietas vegetarianas.

Leche de fórmula Novalac®

  • Fórmulas de inicio:
    • Novalac 1 (11.95€): leche de inicio para lactantes de hasta 6 meses, con lípidos de origen vegetal y ácidos grasos esenciales.
    • Novalac Premium (14.50€): para lactantes, incorpora prebióticos, ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (DHA, ARA), nucleótidos y taurina.
    • Novalac hidrolizada (25.95€): sin lactosa ni sacarosa a base de proteínas de leche de vaca, para bebés y niños con alergia a la proteína de leche de vaca. Con TCM y ácidos grasos esenciales.
    • Novalac arroz hidrolizado (30.95€): fórmula hidrolizada a base de arroz y sin lactosa, para bebés y niños con alergia a la proteína de leche de vaca o intolerancia a la lactosa.
    • Novalac AE 1 (16.20€): leche de inicio para bebés de 0 a 6 meses con estreñimiento. Con lactosa como único hidrato de carbono y aceites de origen vegetal.
    • Novalac AC 1 (16.40€): leche para lactantes con cólicos producidos por el exceso de gases.
    • Novalac AR (17.60€): fórmula a base de almidón de maíz y rica en amilopectinas (espesantes) para bebés de 0 a 12 meses en caso de regurgitaciones.
    • Novalac AR plus (17.25€): para bebés de 0 a 12 meses con regurgitación, con dos espesantes (harina de algarrobo y almidón de tapioca) y proteínas parcialmente hidrolizadas.
  • Fórmulas de continuación y crecimiento:
    • Novalac 2 (10.95€): leche de continuación para lactantes de hasta un año, con hierro, calcio y vitamina D.
    • Novalac Premium 2 (11.75€): leche de continuación que incorpora prebióticos, ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga, nucleótidos y taurina.
    • Novalac 3 crecimiento (9.95€): preparado para niños de 1 a 3 años, debe utilizarse junto a una dieta equilibrada. Con hierro, calcio y vitamina D.
    • Novalac Premium 3 (13.25€): para niños de entre 1 y 3 años, con GOS, DHA, ARA, nucleótidos y taurina.
    • Novalac AE 2 (16.80€): leche de continuación rica en lactosa y magnesio para bebés a partir de los 6 meses con estreñimiento.
    • Novalac AC 2 (14.99€): leche de continuación para lactantes de más de seis meses con cólicos.

Leche de fórmula Sanutri®

  • Fórmulas de inicio:
    • Sanutri Natur 1 (15.99€): leche de inicio para lactantes hasta los 6 meses. Con DHA, nucleótidos, fermentos lácteos y taurina.
    • Sanutri HA 1 (20.70€): leche hipoalergénica para lactantes hasta los 6 meses con riesgo de alergia a la proteína de leche de vaca, con proteína extensamente hidrolizada, fermentos lácteos y otros nutrientes.
    • Sanutri AR (21.70€): leche de inicio para lactantes hasta los 6 meses con vómitos frecuentes, regurgitaciones y otras alteraciones gastrointestinales.
    • Sanutri Velactín (14.50€): sustituto de la leche de origen vegetal a base de proteína de soja, sin lactosa. Para intolerancia a la lactosa o alergia a la proteína de leche de vaca, también en dietas vegetarianas.
    • Sanutri Diarical (12.90€): fórmula de inicio sin lactosa (tiene maltodextrina) para bebés con intolerancia a la lactosa.
    • Sanutri Digest (17.80€): fórmula para uso desde el primer día para bebés con cólicos, estreñimiento y otros trastornos digestivos leves. Con proteínas hidrolizadas, aceites vegetales y fermentos lácticos.
  • Fórmulas de continuación y crecimiento:
    • Sanutri Natur 2 (10.95€): leche de continuación para niños a partir de 6 meses, con proteínas de alta calidad, hierro, fermentos lácteos y DHA.
    • Sanutri AC/AE 2 (17.25€): leche de continuación para lactantes a partir de 6 meses con trastornos digestivos leves. Con aceite vegetal, ácidos grasos esenciales, hierro, calcio, fósforo y vitamina D.
    • Sanutri HA 2 (17.15€): leche hipoalergénica para niños a partir de 6 meses con riesgo de alergia a la proteína de leche de vaca, al huevo o al gluten.
    • Sanutri natur 3 (10.95€): leche de crecimiento con proteínas de fácil digestión, hierro, vitaminas y minerales para niños de más de un año.
    • Sanutri Velactin Soja crecimiento (14.95€): leche de crecimiento vegetal a partir de proteína de soja para niños a partir de un año. Enriquecida en calcio, fósforo, hierro, yodo y zinc. Sin lactosa.

Y… ¡bueno! Creo que con este análisis que hemos realizado ya está bien, ya tenéis la cabeza bien cargada de información.

Todas las marcas de leche de fórmula pasan un estricto control sanitario antes de salir al mercado, por lo que podemos estar seguras de que van a ser seguras para nuestro bebé. En definitiva, todas son iguales. Suelen diferir algo en los nutrientes, pero con todas y cada una de ellas nuestro bebé estará bien alimentado. El problema a la hora de elegir una marca u otra es su precio (los precios citados arriba son orientativos, depende de dónde la compres), ya que puedes encontrar productos desde los 12 a los 30 euros, y esto hablando de leches normales: si tu bebé necesita una leche especial (antiregurgitación, hipoalergénica…), los precios suben mucho más (habéis podido ver leches de hasta 50 euros). Por tanto, si aún tienes dudas en cuanto a la leche de fórmula a elegir pregúntale a tu pediatra, pero a no ser que tu bebé tenga algún tipo de problema, puedes utilizar la que más se acople a él.

Como siempre, si te ha gustado mi artículo te agradezco que lo compartas, y si tienes dudas puedes contactar conmigo a través de mi web www.demayornutricionista.com.

Científicos y pediatras coinciden en la misma recomendación: durante los primeros meses de vida del bebé la fuente de alimentación más adecuada es la lactancia materna, durante el tiempo que sea posible. Pero ¿qué sucede cuando las madres por distintos motivos no pueden (o no quieren) dar el pecho a su hijo? En estos casos, para un correcto desarrollo físico y neurológico del bebé se prescriben fórmulas adaptadas —de inicio hasta los seis meses y de continuación entre los seis meses y el año de edad—, que en su composición intentan asemejarse a la leche humana.

«Durante los primeros seis meses recomendamos la lactancia materna, siempre que las madres quieran o puedan, y eso es igual aquí, en Australia o en Canadá», señala el doctor Jaime Dalmau Serra, jefe de sección de la Unidad de Nutrición y Metabolopatías. Hospital Infantil La Fe. Valencia. «Pero a partir del quinto o sexto mes puede darse por distintos motivos un déficit de vitamina D, de hierro o de ácido docosahexaenoico (DHA)», que influye, según un estudio del Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría, en el desarrollo visual y neurológico.

«El DHA», confirma el doctor Dalmau, coautor del estudio, «es un ácido graso poliinsaturado que no se consideraba esencial hasta ahora, pero que en las investigaciones de los últimos años hemos comprobado que interviene no solo en la formación de membranas neuronales y desarrollo cognitivo del bebé, sino que también tiene importancia en la prevención de enfermedades con raíz inmunológica. Las fórmulas enriquecidas permiten garantizar los niveles necesarios de vitaminas, lípidos y minerales para el correcto desarrollo del niño», argumenta.

La duda surge a partir del año de edad, cuando ya se ha introducido alimentación sólida en la dieta del niño y se ha retirado —en la mayoría de los casos— la lactancia materna. ¿Es recomendable una leche de crecimiento en esta etapa? Según el investigador entre los beneficios de este tipo de fórmulas está el de garantizar la aportación de determinados nutrientes necesarios en el desarrollo de los niños.

Exceso de proteínas

Este investigador participó en el comité de expertos nutricionistas y pediatras que elaboraron el Estudio ALSALMA de 2014, con el objetivo de analizar los hábitos de alimentación de niños españoles menores de tres años. Las conclusiones de su informe desvelaron deficiencias en vitamina D (82% de los niños), vitamina E (40%), ácido fólico (entre el 12% y el 15%), calcio (más del 6%) y yodo (entre el 27% y el 31%).

«Aquel estudio, encargado por la Autoridad Europea de Seguridad Sanitaria (EFSA), nos permitió identificar por primera vez qué nutrientes se consumen en exceso y cuáles se consumen de forma deficitaria. No quiere decir que todos los niños españoles tengan desajustes nutricionales, pero sí era un porcentaje significativo. Por ejemplo, observamos que entre el 96% y el 98% de los menores de tres años comían más del doble de las proteínas recomendables para su edad, lo que puede tener consecuencias negativas a medio y largo plazo para su salud». ¿Por qué? «Porque es muy cómodo dar un filete troceado a la comida, algo de embutido o jamón cocido a la merienda, quizás huevo o pescado desmenuzado para cenar. Y todo ello se suma a las raciones necesarias de leche, un alimento que ya tiene un alto contenido en proteínas», explica el médico.

En su opinión, la solución para evitar ese exceso de proteínas sería reducir la ingesta en la dieta sólida del niño: menos gramos de carne, huevos y pescado al día y a la semana, sustituidas por más frutas, hortalizas y verduras. También se puede intervenir reduciendo la cantidad de proteínas habituales en la leche, como por ejemplo mediante leches de crecimiento, con un contenido de proteína adaptado a las necesidades del niño.

«Si tenemos un niño al que le cuesta comer sólido y toma con más facilidad la leche en el desayuno, en la merienda y antes de ir a dormir, la estrategia no sería que se deje de tomar leche de vaca, al contrario: la ventaja que veo a la leche de crecimiento es que sirve para reducir la cantidad de proteínas y ajustar las deficiencias».

Otro ejemplo del beneficio de las leches de crecimiento enriquecidas: «Tres vasos de leche fresca de vaca no consiguen aportar la cantidad recomendada de vitamina D o de ácido graso Omega 3 DHA, que se encuentra de forma natural en el pescado»; para este mismo niño que ingiere poco sólido las fórmulas enriquecidas tienen un contenido más alto en estos nutrientes.

«Todo dependerá del entorno y la dieta del niño: no es lo mismo un bebé que crece en invierno en una zona de pocos días de sol —fuente de vitamina D— que otro que nace en Valencia, o que el hijo de un pescador o un carnicero, porque sus dietas y costumbres son distintas. Por eso, las leches adaptadas de crecimiento permiten elegir la composición —con lactosa o sin lactosa, rica en Omega3 DHA, con más o menos hierro— en función de las necesidades o carencias de cada niño».

La clave está en la etiqueta

Actualmente la composición de las leches de crecimiento no está regulada por ley y hay mucha diversidad en el mercado. Por eso, para acertar en la elección es fundamental acudir al etiquetado teniendo en cuenta las características de la dieta del niño. Estas son las cantidades diarias recomendadas de ingesta de los distintos nutrientes esenciales para bebés y niños de diferentes edades:

En general, basándonos en las necesidades nutricionales promedio de la población infantil en España identificadas por el Estudio ALSALMA, estas son las pautas que deberíamos tener en cuenta cuando leamos la etiqueta. Buscamos:

– Menos contenido en proteínas.

– Más contenido en hierro, vitamida D y ácidos grasos Omega 3 DHA.

– Recurrir a la leche sin lactosa —el azúcar natural de la leche— solo en el caso de que el niño sea intolerante.

– Evitar azúcares añadidos.

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Leches 1, 2, 3… Publicidad engañosa

Después de hablar de los inestimables beneficios de la leche materna, esta es la pregunta que le hacemos a Yolanda García, psicóloga y naturópata, especializada en psicología perinatal, fertilidad natural, nutrición en el embarazo, parto, lactancia y alimentación infantil en nuestra Consulta Nutricional. Y hemos extraído las siguientes conclusiones:

Sabemos que la lactancia materna es superior en calidad de nutrientes, aportación de sustancias para las defensas del bebé y que tiene muchas ventajas para la madre, además del componente emocional que conlleva. Pero en el caso de la leche de fórmula, Yolanda nos recomienda que personalicemos en función de cada niño.

Se llaman leches de fórmula porque la leche de vaca no es apta para un bebé de menos de un año. Así, una leche de fórmula no es más que una leche procesada artificialmente en la que se han invertido los porcentajes originales de caseína y lactoalbúmina (60 y 40%) para obtener un producto más digestivo. Yolanda nos comenta que, como la caseína coagula en copos grandes que pueden ocasionar problemas digestivos, estas leches acidifican para que coagule en copos más pequeños. Además, se añade lactosa y ácidos grasos insaturados para que se parezca a la leche materna.

Principales diferencias entre la leche de vaca y la leche materna

Yolanda García nos explica cuáles son las diferencias principales que encontramos entre la leche de vaca y la leche materna:

  • Las proteínas y aminoácidos se producen específicamente para cada especie.
  • Encontramos más cantidad de proteínas en la leche de vaca que en la leche materna (3:0.9% -100 ml), lo que conlleva más carga hepática y renal.
  • La leche materna es más digerible y el estómago se vacía más rápido. La leche de vaca contiene más caseína, que coagula en el intestino, y dificulta su absorción (duración vaciado: 1,5 h frente a 4h).
  • La leche materna tiene más lactosa.
  • La osmolaridad de la leche de vaca es más grande, y esto significa una carga renal mayor en el sistema inmaduro del bebé. Por eso necesita agua adicional (la materna no, porque tiene una osmolaridad más baja).
  • La taurina (aminoácido esencial en los prematuros) no está presente en la leche de vaca.
  • La leche materna contiene más de setenta ácidos grasos poliinsaturados clave para el desarrollo del sistema nervioso y la retina.
  • La leche de vaca no tiene lipasa (enzima que digiere las grasas).
  • La relación calcio-fósforo es mejor en la leche materna y más asimilable (2:1 frente a 1:3).
  • El hierro de la leche materna se absorbe mejor.
  • La vitamina E es muy baja en la leche de vaca.
  • No encontramos componentes inmunoestimulantes y bioactivos en la leche de vaca.

La legislación española prohíbe hacer publicidad de cualquier tipo de leche de fórmula para los niños de menos de seis meses. Este hecho ha ocasionado que las marcas comerciales hayan creado un sistema de leches de continuación (1, 2, 3…) para poder hacer publicidad de sus leches a partir de los seis meses, y hacerla también indirectamente de la leche de inicio. Yolanda nos recomienda que no nos dejemos influenciar por este tipo de publicidad y, cuando tiene que recomendar leche de fórmula en la consulta, suele dar leche inicial durante todo el período que dura la lactancia, ya que suele estar mejor equilibrada que el resto.

Por otra parte, los ácidos grasos de la leche de vaca maternizada son más saturados que los de la leche materna, y en las grasas insaturadas de la leche de fórmula encontramos las grasas trans, en vez de las grasas cis de la leche materna. Esta pequeña diferencia es importante porque las grasas cis favorecen la síntesis de prostaglandinas tipo 1 (PG1), un tipo de sustancias que modulan las reacciones del organismo. En cambio las grasas trans favorecen la síntesis de prostaglandinas de tipo 2 (PG2), que favorecen la activación de procesos inflamatorios. Dicho de otro modo, los niños amamantados con leche materna tienen menos predisposición a problemas de eczemas, cólicos, diarreas, problemas respiratorios y mucosidad abundante.

Entonces, ¿hay otras opciones a las leches de fórmula?

Yolanda nos comenta que en el mercado podemos encontrar leches de fórmula de vaca, de cabra y de soja, principalmente. “Hace tiempo, había la posibilidad de dar leche de otra madre”, nos dice, “las famosas nodrizas, pero hoy en día esta opción es difícil por nuestra cultura y sociedad, aunque es una opción vital para los niños prematuros o con problemas. También están los bancos de leche, pero todavía no son muy presentes”.

“La peor opción es la leche de soja“, dice Yolanda, porque, para empezar, la mayoría es transgénica. Además, como consecuencia de la presencia de fitoestrógenos, puede alterar el funcionamiento de la tiroides y del aparato reproductor, impedir la absorción correcta de minerales y provocar problemas gastrointestinales, ya que inhibe una enzima pancreática.

La mejor opción es la leche de cabra porque es la que se parece más a la leche materna (la cabra es un animal que, en volumen, se parece más a nosotros, más que una vaca). También provoca menos reacciones alérgicas y es más asimilable. “Otra buena alternativa”, dice Yolanda, “es la leche de yegua, también más adecuada que la de vaca por su perfil nutricional”.

Elegir siempre una leche de fórmula ecológica

Si se decide incluir una leche de fórmula es interesante elegir una que sea ecológica, especialmente si se opta por la leche de fórmula de vaca. Las ventajas son similares a elegir alimentos ecológicos frente a los convencionales (nos ahorramos hormonas, pesticidas, antibióticos…). En el caso de la leche de vaca, es aún más importante elegir un producto respetuoso, ya que la vaca (y cualquier mamífero, incluso nosotros) eliminamos los tóxicos a través de la leche. Por lo tanto, si no queremos que vayan a parar a nuestros hijos, es mejor decantarse por una buena leche. Es muy importante fijarnos en todos los ingredientes añadidos, especialmente azúcares y endulzantes. Las leches ecológicas lo tienen mucho más en cuenta y, o no llevan, o son azúcares de mejor calidad (caña, melaza…).

Sabemos que la leche materna es el mejor alimento para el bebé y el lactante hasta el primer año de vida. Pero, en caso de no poder o no querer dar el pecho, hay que buscar la mejor opción de leche de fórmula dentro de las posibilidades que nos ofrece el mercado.

Puedes pedir cita con Yolanda en nuestro consultorio.

Jordina Casademunt

Nutricionista

@jordinacasa

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936 338 063 Correo electrónico

El negocio de la leche para bebés

La leche materna es fundamental para el crecimiento y el desarrollo posterior del bebé. Esto que ya todo el mundo tiene como asumido, no es un derecho de los bebés y de sus madres protegido adecuadamente en todos los países. El último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y la Red Internacional de Grupos pro Alimentación Infantil (IBFAN) revela que de los 194 países analizados en el informe, 135 tienen algún tipo de normativa que facilita las leches no maternas, con lo que la lactancia materna se ve relegada a un segundo plano.

La leche materna tiene decenas de beneficios para el bebé

Desde los organismos internacionales se busca que el 50% de los bebés, durante los primeros seis meses de vida, se puedan alimentar de leche materna en el año 2025. Esto implica cambio de legislación laboral para las madres y adecuación de los lugares de trabajo para poder dar de mamar a los niños. Y muchos países no están dispuestos. Desde Unicef se alerta de que el negocio de las leches (fórmulas sustitutivas) para los bebés, supone unas ventas anuales mundiales de 45.000 millones de dólares, y en 2019 este sector tiene una previsión de incremento de las ventas hasta los 77.000 millones de dólares.

Las madres tienen alternativas saludables a la leche materna

A nivel mundial, casi dos de cada tres niños no son amamantados exclusivamente durante los primeros 6 meses, que es la tasa recomendada y que no ha mejorado en dos décadas. La leche materna es el alimento ideal para los bebés. Es seguro, limpio y contiene anticuerpos que ayudan a proteger contra muchas enfermedades comunes de la infancia. Los niños amamantados obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia, son menos propensos a tener sobrepeso, obesidad o diabetes. Las mujeres que amamantan también tienen un menor riesgo de cáncer de mama y de ovario. Los informes de UNICEF revelan que el aumento de la lactancia materna a niveles casi universales podría salvar la vida de más de 820.000 niños menores de cinco años y la de 20.000 mujeres cada año.

Dos de cada tres niños no son amamantados exclusivamente durante los primeros 6 meses

En la actualidad hay varias multinacionales que tienen unidades de negocio dedicadas a las denominadas fórmulas, leches sustitutivas de las maternas y que en algunos casos son verdaderos productos de ingeniería científica y de lujo. Existen muchas mujeres que no pueden dar el pecho a sus bebés y esta industria ha desarrollado sustituitivos verdaderamente eficaces. Las leches infantiles comercializadas son una alternativa nutritiva a la leche materna y hasta contienen algunas vitaminas y nutrientes que los bebés amamantados deben obtener mediante suplementos.

Las leches sustitutivas cada vez son más naturales

Fabricadas en condiciones de esterilidad, las leches artificiales intentan reproducir las propiedades y composición de la leche materna utilizando una compleja combinación de proteínas, azúcares, grasas y vitaminas que sería imposible fabricar artesanalmente en casa. Las fórmulas pueden ser en polvo (más baratas) o líquidas, más caras pero más cómodas y las más recomendables. En muchos casos, estas últimas ya vienen en las dosis y con las tetinas indicadas por los pediatras para cada toma.

Leche en polvo de Similac Sensitive. Compra aquí

Entre las marcas más recomendadas por los pediatras está Similac Sensitive. La mezcla de carbohidratos de es única debido a que ofrece una nutrición equilibrada y completa pero no contiene lactosa. Muchas otras fórmulas contienen lactosa y los bebés suelen ser más susceptibles a irritabilidades estomacales y gases. Además, la combinación única de de carbohidratos con jarabe de maíz y sacarosa en Similac Sensitive ofrece grandes ventajas sobre un solo carbohidrato u otras mezclas de carbohidratos que contiene lactosa. La fórmula de Similac, contiene luteína y DHA que ayudan al desarrollo de la vista y el cerebro de tu bebé.

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La segunda más recomendada es Enfamil. Esta fórmula láctea está adicionada con hierro, proteínas parcialmente hidrolizadas y tiene niveles reducidos de lactosa. Esta leche es recomendada en bebés con malestares gastrointestinales leves como gases, cólicos, regurgitación o distensión abdominal.

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En tercer lugar HiPP biológico, esta empresa ha desarrollado fórmulas según recomendaciones de científicos de nutrición y pediatras y sus fórmulas son elaboradas por medio de la utilización de ingredientes biológicos provenientes de agricultura biológica controlada. De la misma forma carecen de ingredientes alterados genéticamente. Hipp utiliza para las leches de bebé ingredientes orgánicos de gran valor procedentes de granjas biológicas selectas. En la producción se renuncia completamente al uso de fungicidas químico-sintéticos y todos sus productos cumplen la estricta legislación sobre la calidad de alimentos para lactantes.

Las fórmulas infantiles acortan distancias con la leche materna

  • La leche materna y de fórmula crean diferencias en la microbiota intestinal
  • Las fórmulas infantiles para los primeros días pueden no cubrir las necesidades nutricionales
  • Sólo antipsicóticos y antineoplásicos implicarían la suspensión de la lactancia materna

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del recién nacido y a partir de ese momento la introducción de alimentos seguros y apropiados para la edad del bebé junto al mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más.

Sin embargo, por imposibilidad, falta de información (de los profesionales sanitarios y de las madres) o deseo expreso de la madre, estas recomendaciones no siempre se cumplen. Así lo atestiguaba un informe publicado en 2016 por el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. Según este documento, en 2012 el porcentaje de madres que seguían ofreciendo lactancia materna exclusiva a sus hijos a los seis meses de vida ni siquiera llegaba al 30% (28,5%).

Para las madres que no pueden o no quieren amamantar a sus bebés, en la década de 1860 se empezaron a desarrollar y comercializar las primeras leches de fórmula, que vivirían su gran expansión en los países desarrollados en las décadas de los 50 y 60 del siglo XX, gracias a las mejoras en su composición y en su desarrollo y a la aparición de los biberones esterilizados.

Obligaciones en el etiquetado

Tal fue su crecimiento que en 1981 la Asamblea Mundial de la Salud tuvo que aprobar el Código de Comercialización de los Sucedáneos de la Leche Materna. Se trata de una medida pensada para fortalecer la lactancia materna y que, entre otras cosas, prohíbe desde entonces a los productores publicitar sucedáneos de leche materna (tanto en medios de comunicación como mediante la entrega de muestras gratuitas) y les obliga a hacer constar en el etiquetado del producto la superioridad de la leche materna.

Desde el boom de las leches de fórmula las compañías del sector no han dejado de innovar para mejorar el producto, aunque como explica José Manuel Moreno Villares, coordinador del Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría (AEP), “nunca se podrá imitar por completo la leche materna, pues es un fluido cambiante y con carácter personal, de una madre para un hijo“. No obstante, reconoce que las nuevas modificaciones en la composición y en la formulación de las leches artificiales llevadas a cabo por los distintos laboratorios van encaminadas a que la distancia que hay con la leche materna “sea menor”.

Novedades en la composición

Sobre la composición, Moreno Villares destaca la incorporación de micronutrientes presentes en la leche humana, como es el caso de la osteopontina, una proteína con funciones inmunorreguladoras; oligosacáridos de la leche humana, que son hidratos de carbono complejos no absorbibles y fermentables en el colon con propiedades antinfecciosas e inmunorreguladoras; cepas probióticas similares a las de la leche materna y de la membrana del glóbulo graso, fuente importante de algunas proteínas, lípidos complejos e hidratos de carbono complejos, que tienen propiedades reguladoras sobre el metabolismo.

Entre las novedades en micronutrientes están la osteopontina, oligosacáridos y probióticos

El portavoz de la AEP recuerda que hay que diferenciar entre cambios en la formulación obligados por la legislación (“como por ejemplo la obligatoriedad de que todas las fórmulas para lactante y las de continuación lleven ácido docosahexaenoico”) y aquéllos que “obedecen a cuestiones de imagen como, por ejemplo, la eliminación del aceite de palma”.

Para Rosalía Gozalo, vocal de Dermofarmacia del COF de Madrid, los últimos avances tecnológicos y la investigación pediátrica están favoreciendo “una importante aproximación en composición y funcionalidad” de las leches de fórmula a la materna.

Con menos proteínas

En ese sentido, Gozalo destaca la tendencia en las leches artificiales a la reducción del aporte de proteínas total y a la mejora del perfil proteico con la finalidad de adaptar las formulaciones a las últimas recomendaciones de los expertos para la prevención del riesgo futuro de obesidad y trastornos relacionados. “En términos generales, la innovación busca reducir la fracción proteica manteniendo los niveles de aminoácidos esenciales y aplicar mejoras de tipo nutricional, como el aumento del ratio suero/caseína o el incremento del contenido proteico en forma de a-lactoalbúmina”, sostiene.

Aunque muchas de las estrategias de marketing de las multinacionales que desarrollan estos productos infantiles van encaminadas a destacar aspectos de cada formulación que se asemejan a la leche materna, para Villares lo que “realmente” interesa a los pediatras es que esos avances “supongan un beneficio” para los lactantes que no pueden ser amamantados. “Por eso, la modificación de las fórmulas infantiles debe ir refrendada por estudios clínicos que demuestren en primer lugar que son fórmulas seguras y, en segundo, que suponen una ventaja frente a las ya existentes”, añade.

Composición regulada por ley

¿Qué recomendar a unos padres a la hora de elegir una leche de fórmula? ¿En qué aspectos fijarse para tomar la decisión? El portavoz de la AEP responde a estas cuestiones:“La composición de las fórmulas infantiles está regulada por ley, que se aplica a todos los países miembros de la Unión Europea y que garantiza la seguridad de los productos.

Así que lo que tienen que saber unos padres que han de elegir una fórmula infantil es que la calidad está garantizada”, sostiene Moreno Villares, para quien la elección final vendrá determinada por otros factores como “la confianza que les ofrezca la marca, su interés en innovar, y también en la recomendación del pediatra”.

Asesoramiento sanitario

Para Gozalo un buen asesoramiento por parte del pediatra y del farmacéutico “es imprescindible, ya que en la alimentación de un niño el rigor en la información es fundamental”. En ese sentido, destaca el papel “importante” que juega la farmacia para insistir en la importancia de la lactancia materna como primera opción y las más idónea para el bebé, pero también para “erradicar falsos mitos” sobre la lactancia artificial, ”reforzar y aclarar los mensajes del pediatra y ayudar a buscar la fórmula que mejor se adapte al grado de maduración del sistema digestivo del bebé”.

Respecto a las creencias erróneas, una de ellas es la que defiende “que a largo plazo los bebés alimentados con fórmulas no tienen el mismo desarrollo cognitivo, cerebral ni agudeza visual”, dice la vocal.

Las hidrolizadas deben darse siempre con supervisión

Las leches de fórmula hidrolizadas deben utilizarse siempre bajo supervisión médica, recuerda Rosalía Gozalo, vocal de Dermofarmacia del COF de Madrid. Y es que son productos que cubren los requerimientos nutritivos diarios de los lactantes con alergia y/o intolerancia a la proteína de leche de vaca.

Para la portavoz del COF son “preferibles” los hidrolizados procedentes de proteína de suero y de caseína en una proporción que se aproxime al 50%, ya que con ellos se consigue “un aminograma en sangre más semejante al del lactante alimentado con leche materna”.

Ahora bien, las fórmulas hidrolizadas han tenido tradicionalmente un inconveniente: su sabor. José Manuel Moreno Villares, de la Asociación Española de Pediatría (AEP), que los avances en fórmulas especiales son “más lentos”, pero reconoce que hay investigación encaminada en dos sentidos: “Por un lado, en conseguir productos más palatables y, por otro, en conocer cuál es la composición que mejor favorece la tolerancia”.

Las leches de fórmula también tienen sus problemas

Un trabajo muy grande han hecho los grandes fabricantes de leches formuladas durante décadas para entrar en el mercado, pues hoy sus ventas registran un volumen anual de más o menos 45 mil millones de dólares (más de 135 billones de pesos colombianos) en todo el mundo, y se proyecta que aumentarán en más de un 55 %, con lo cual alcanzarían una cifra de cerca de 70 mil millones de dólares en 2019.

Estos datos numéricos, extraídos de un informe entregado por la Organización Mundial de la Salud, OMS, en la versión 69 de la Asamblea Mundial de la Salud, dan cuenta de lo próspera que es esta industria.

Pero, la presencia de leches formuladas junto a la falta de apoyo de muchos países hacia la lactancia materna ha ido haciendo perder poco a poco la confianza de la sociedad en la misma.

Creen no tener leche suficiente para sus crías
La situación ha llegado hasta el punto en que, muchas mujeres y familias enteras han llegado a alimentar a sus bebés con fórmulas, por estar convencidas de que su leche no es suficiente para nutrir a sus hijos o lo que es peor, que es de mala calidad.

Así lo señala Francesco Branca, director del Departamento de Nutrición para la Salud y Desarrollo de la OMS, en un comunicado.

“Todavía hay muchos lugares donde se inunda a las madres con información errónea o sesgada a través de la publicidad y la promoción de ventajas sin fundamento sobre la salud. Esto puede distorsionar las percepciones de los padres y madres, y socavar su confianza en la lactancia materna, con el resultado que muchos niños no reciban sus beneficios”.

Ante este hecho, la OMS, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, y la Red Internacional de Acción en Materia de Alimentación de Lactantes, IBFAN, hicieron una petición clara en la asamblea: decirle “no” a la “promoción de sucedáneos de la leche materna, incluida la publicidad, la entrega de regalos a los trabajadores de salud y la distribución de muestras gratuitas”.

Y claro, no es extraño que una mamá salga de donde el pediatra con unas muestra de leche formulada para darle “un teterito nada más” de esta sustancia su hijo, sin saber que, esa sola porción reemplazará una toma del bebé al pecho y eso, en poco tiempo, irá disminuyendo su producción de leche y por ende, irá aumentando cada biberón.

Tampoco es raro que una cadena farmacéutica le pague viajes a los profesionales de salud, o en su defecto, reuniones de formación.

En juego la salud de los bebés

Sobre el tema, El Universal consultó a Lorena Beltrán Villamil, directora del grupo de apoyo a lactancia materna, Amamantar Cartagena, para saber de las consecuencias de salud en los bebés, con las que se vincula el consumo de leches formuladas.

“Las leches de fórmula están relacionadas principalmente con la presencia infecciones a nivel intestinal y digestivo, pero también pueden llevar a desarrollar alergias por el contacto con la proteína de la leche de vaca que no es la hecha para el cuerpo de un bebé humano; además, el bebé que toma leche de fórmula tiene muchas más infecciones respiratorias que el alimentado con leche materna”, explica.

Una de las infecciones más conocida y cuyo origen está relacionado con el consumo de esta sustancia, es la enterocolitis necrotizante, que es la muerte del tejido intestinal, y que pese a ocurrir con mayor frecuencia en bebés prematuros o enfermos, se puede dar en cualquier bebé que consuma sólo leche de fórmula.

La obesidad infantil, es otro riesgo que puede darse con el consumo de este alimento.

“Con la leche artificial los niños pueden llegar a sobrealimentarse y tener problemas de peso, pues tiene muy alta cantidad de azúcar y muchas más proteínas que la leche materna, haciendo que su digestión sea mucho más difícil para los bebés”, indica Lorena Beltrán.

“Y como el sistema inmune del bebé al nacer es prematuro, el que no es alimentado con leche materna no recibe todas las defensas que la naturaleza dispuso ofrecerle al bebé; entonces, seguramente será un bebé que ingrese con más frecuencia al hospital o que se enferme más que el que recibe leche materna”, agrega.

La Directora de Amamantar Cartagena, señala que “la ingesta de leche de fórmula también está relacionada con diarreas, muchas veces por el agua con la que se prepara o porque los biberones se infectan; así como estreñimiento por tener esta leche muchas más proteínas y hierro que la leche humana”.

Y finaliza, «hay dos circunstancias en los que jamás se debería regalar leche de fórmula a una familia con lactantes: extrema pobreza y catástrofe; en el primer caso, porque seguramente el manejo de agua no será el debido, no contarán con agua potable, y además, en cuanto se retire la ayuda, el bebé no podrán seguir siendo alimentado porque no habrá producción de leche ni plata; en el segundo, porque además del manejo del agua, habrá problemas con los servicios médicos y muchas enfermedades en el entorno, de las que el niño puede ser protegido si es amamantado”.

Entre otras enfermedades que se encuentran en la lista están: otitis, meningitis, neumonía, infecciones urinarias; a largo plazo se puede dar diabetes e hipertensión arterial, como algunas.

Todo esto sin hablar de lo psicológicamente aventajado que es un niño que recibe lactancia materna, por el vínculo que establece con su madre.

El hombre es el único mamífero que ha alimentado a sus crías con leche de otro, pues cada leche está especialmente diseñada para cada especie.

Y si de leches formuladas a base de soya de trata, también se le reconocen a este grano reacciones alérgicas, no obstante, varias etiquetas nutricionales advierten cuando sus productos son fabricados con equipos donde se trabaja con leche de vaya y soya.

Finalmente, la petición de la OMS se extiende a solicitar la protección de la lactancia materna poniendo fin a la comercialización inadecuada de los sucedáneos de ésta, incluyendo también a los biberones y las tetinas.

“Las etiquetas no pueden promover ventajas nutricionales o de salud ni incluir imágenes que idealicen la fórmula infantil. Deben incluir instrucciones claras sobre cómo usar el producto y llevar mensajes acerca de la superioridad de la lactancia materna con respecto a la fórmula, y los riesgos que supone no amamantar”.

Son contados y casi extremos los casos en los que las madres no pueden amamantar a sus bebés, entre los que se encuentran: que ellas tengan VIH o hepatitis B, estén medicadas con antirretrovirales, reciban quimioterapia y radioterapia (no en todos los casos).

Bienvenida al variado mundo de la fórmula para recién nacido. Elaboré una Guía de compra súper útil que te ayudara a escoger la leche para recién nacidos que más te conviene. Así conocerás cuáles son las mejores leches para bebés de 0 a 6 meses y qué fórmulas para bebés debes evitar. Incluso adjunto algunos detalles indispensables sobre los nutrientes que tienen o no tienen algunas marcas de leche para bebés.

Aunque las glándulas mamarias están diseñadas para producir tanto alimento como necesita el niño o niña, la naturaleza tiene sus excepciones. Hay mujeres que deben estimularse constantemente para amamantar y que, eventualmente, dependerán de la fórmula para recién nacido.

Eso en el peor de los escenarios: pues también es bastante común que las madres escojan alguna marca de leche artificial para complementar el proceso de lactancia materna.

Guía de compra: ¿Cómo elijo una buena fórmula para recién nacido?

Lo primero que tienes que saber, es que existen muchísimas fórmulas para bebés. Más que por marcas, están clasificadas por:

  • Rango de edad
  • Función: Si es de relevo o de continuación
  • Componentes: Leche de vaca, de soya, hidrolizada, etc.
  • Y condiciones especiales: Para bebés prematuros, reflujo, etc.

Te recomiendo que tomes lápiz y papel para anotar qué características debe tener la leche para recién nacidos que tu necesitas.

Leche para recién nacidos de acuerdo a su edad

Fórmula para bebés especializada: Ideal para niños prematuros, de bajo peso y tamaño, que necesitan más nutrientes que el resto. Esta leche para recién nacidos es la mejor alternativa si el nacimiento se adelantó a la fecha estimada por los doctores.

Leche de Inicio (Tipo 1): En esta clasificación encontrarás las mejores leches para bebés de 0 a 6 meses, especialmente fabricadas para sustituir la lactancia materna. La leche para recién nacidos tipo 1 es la opción para aquellas mujeres que por diferentes circunstancias no pueden amamantar.

Leche de continuación (Tipo 2): Es la fórmula para recién nacido que complementa a la leche materna, aportando el 50% de los nutrientes que requiere un bebé desde esa edad hasta los 3 años.

Leche de crecimiento (Tipo 3): Las leches para bebés Tipo 3, son un buen sustituto para las Tipo 2, a partir del primer año. Son las más comunes de todas.

Tipos de leche para recién nacidos

Leche de vaca

La leche de vaca es el componente más común de las fórmulas para bebés, pues contiene las grasas, proteínas y carbohidratos que necesita para desarrollarse. Sin embargo, la Academia Americana de Pediatría recomienda elegir aquellas marcas que garanticen una buena dosis de hierro, para descartar todo riesgo de anemia.

Leche hidrolizada

En uno de mis artículos anteriores, sobre cólicos en bebés, el pediatra Jesús Garrido nos explicaba que muchos de sus pequeños pacientes adolecían por intolerancia a las proteínas de la leche de vaca. En esos casos, su receta era la misma: comprar leche hidrolizada.

¿Pero qué es la leche hidrolizada? No es más que una fórmula donde las proteínas se descomponen en pequeñas partes para que el bebé pueda asimilarlas mejor. También son muy recomendadas en caso de reacciones alérgicas o lesiones en la piel del recién nacido.

Leche de soya

La leche para recién nacidos fabricada con soya, es la alternativa para los intolerantes a la lactosa. También es muy recomendada en casos de Galactosemia: un trastorno no muy común, que identifica a las personas cuyo organismo no puede transformar la azúcar en energía.

Leche sin lactosa

Por último tenemos la leche sin lactosa, que es tan buena opción como la leche de soya para los bebés que sufren intolerancia. Sin embargo, es más recomendable en aquellos casos en los que el malestar estomacal es temporal, debido a diferentes infecciones gastrointestinales.

Esta leche para bebés sencillamente sustituye el azúcar por otro endulzante natural, como la miel de maíz.

Tipos de fórmula para recién nacido con condiciones especiales

Esta es la tercera característica que debes tener en cuenta al momento de escoger la leche para recién nacidos. Las fórmulas para bebés con condiciones especiales, fueron creadas para satisfacer las necesidades nutritivas en caso de alergias, problemas digestivos o nacimientos prematuros. Vamos a verlo por partes.

Leche para bebés prematuros

La leche para bebés prematuros es rica en triglicéridos de cadena mediana (MCT) y tienen más calorías y proteínas que una formula normal. Esto con el objetivo de madurar el sistema digestivo del recién nacido.

Leche para recién nacidos con fórmula hipoalergénica

Este tipo de leche para recién nacidos no contiene lactosa. De modo que evita reacciones alérgicas o sarpullido.

Leche para recién nacidos que sufren de reflujo

El reflujo es una de las causas más comunes del cólico del lactante. La fórmula para recién nacido ideal en este caso, está preparada con almidón de arroz espeso.

Fórmula para bebés con cólicos

La fórmula para bebés con cólicos es una de las favoritas de las madres peruanas, porque reduce significativamente la formación de gases.

Fortificador de leche materna

Finalmente, te aconsejo comprar la fórmula con fortificador de leche materna, si tu bebé tiene necesidades especiales, pero igual puedes amamantar. Las leches para bebés con esta característica, son un excelente complemento de la lactancia materna.

Check List – Leche para recién nacidos

En este punto, debemos tener definido qué tipo de leche le va bien a nuestro bebé. Responde: ¿Qué edad tiene? ¿Es prematuro? ¿Es intolerante a la lactosa o a las proteínas de la leche de vaca? ¿Tiene alguna condición especial? Con estas esenciales preguntas ya debes tener en mente cuál es la leche para recién nacidos que te va mejor.Solo recuerda que una vez empieces con una, debes mantener la alimentación por al menos dos semanas antes de cambiar de marca o tipo de fórmula.

Presentación de las fórmulas para bebés

Ahora que sabes que buscas, te voy a mostrar en que presentaciones puedes encontrar la fórmula para recién nacidos.

Leche para recién nacidos lista para tomar

En primer lugar tenemos la leche para bebés lista para tomar, que es muy útil para esas madres que no tienen tiempo de preparar el biberón. Su mayor ventaja es la facilidad: solo abres y sirves. Su desventaja es que se descompone en 48 horas, por lo que debes procurar una buena refrigeración. Y por su tamaño, ocupa bastante espacio en el congelador.

Leche para bebés en polvo

Es la presentación convencional y más demandada. No solo por ser más económica que la leche líquida, sino porque también dura más. Una lata de leche para bebés en polvo puede almacenarse por 9 meses en la despensa.

Fórmula para recién nacido líquida concentrada

Estas fórmulas para bebés son el perfecto punto medio entre la presentación líquida y lata de leche en polvo. Son de bajo precio, pero el contenido debe mezclarse con igual cantidad de agua. Para evitar contraindicaciones, se recomienda seguir las instrucciones del recipiente.

¿Qué nutrientes tiene la fórmula para recién nacido?

Antes de proseguir con el listado de mejores leches para bebés de 0 a 6 meses, haré un paréntesis para explicarte todos los nutrientes que deben tener las fórmulas para bebés.

Básicamente, siempre son los mismos: carbohidratos, grasas, proteínas, minerales y vitaminas. Sin embargo, las características de cada componente son las que permiten la clasificación de la leche para recién nacidos.

Carbohidratos

Los carbohidratos se encuentran en la lactosa y facilitan el tránsito intestinal. En casos específicos, los pediatras recomendarán fórmulas con maltodextrina de maíz, que es una fuente secundaria de este componente.

Proteínas

Quizá uno de los nutrientes más importantes en la dieta del bebé. Las proteínas son las responsables del desarrollo físico del niño. Sin embargo, en la leche materna la composición es diferente: más saludable. En las leches de formula hay gran parte suero y caseína.

Grasas

La leche materna es rica en grasas buenas para el recién nacido. Para igualarla, la leche de formula juega con aceite de soya, aceite de girasol, coco, maíz, entre otros. De modo que pueda aportar omega 3 y omega 6, dos grasos ácidos esenciales para el organismo del bebé.

Vitaminas y minerales

De las vitaminas depende el fortalecimiento del sistema inmunológico de los seres humanos. Especialmente de la A, C, E, B1, B2 y B3. Por su parte, los minerales ayudarán con la formación de los huesos y dientes del recién nacido.

Nucleotidos

Entramos en terreno desconocido. ¿O alguna vez habías escuchado de los nucleótidos? Bueno, estos son agregados a la fórmula para recién nacido, a fin de mejorar el desarrollo del cerebro y la vista.

También crean bacterias intestinales buenas, que maduran el sistema digestivo. Y, por si fuera poco, ayudan al sistema inmunológico. ¿Bastante útiles, no?

Prebióticos y probióticos

Las leches para bebés con prebióticos o probióticos, deben ser recetadas por un pediatra. Ambos componentes tienen una acción fundamental en el organismo del bebé, en caso de alteraciones del sistema digestivo.

Por ejemplo, los prebióticos refuerzan la flora bacteriana para estimular el sistema inmunológico. Mientras que los probióticos previenen inflamaciones e infecciones, como el reflujo.

Mejores leches para bebés de 0 a 6 meses

Muy bien, ya sabes qué características debe tener la leche para recién nacidos que necesitas. Por lo que ahora podemos pasar al tema de las marcas.

En la botica encontrarás gran variedad de opciones, todas con los nutrientes necesarios para el desarrollo de tu bebé. Sin embargo, hay marcas que tienen más variedad y mejor reputación que otras. A continuación voy a mostrarte las 6 mejores.

1) Nan de Nestlé

Esta fórmula para recién nacido es una de las más populares en Perú. No conozco a la primera madre que se queje de los productos de esta marca. Con respecto a las mejores leches para bebés de 0 a 6 meses, Nestlé nos tiene su lata de Nan Pro 1, que cuenta con una composición de suero, caseína, aminoácidos y probióticos para mejorar las defensas del bebé.

También tienen Nan sin lactosa, antireflujo, hipoalergénica y para prematuros.

2) Similac

Similac también está en nuestra lista de las mejores leches para bebés de 0 a 6 meses, con su fórmula 1, rica en hierro para el fortalecimiento de los huesos y dientes. También contiene DHA para el desarrollo de los ojos y el cerebro. Y lo mejor es que no necesitas usar licuadora para preparar el biberón. Asimismo, ofrecen la leche de continuación hasta los 3 años.

3) Enfamil Premium 1

De acuerdo a la organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Enfamil Premium 1 es la favorita de los consumidores latinoamericanos. Durante un estudio que realizaron en 2009, esta marca ganó una puntuación por calidad del 83 %. ¿Por qué? Probablemente por su compleja fórmula que contiene DHA, Nucleótidos y fibra: componentes que la convierten en la más parecida a la leche materna.

4) Aspen Gold

Aspen Gold es reconocida por su gama de leche para bebés con hierro, DHA, nucleótidos, alfalactoalbúmina (proteína de alta calidad) y vitaminas que alimentan al bebé, sin que engorde demasiado. Además de ser una de las mejores leches para bebés de 0 a 6 meses, su continuación Promil Gold acompaña a tu bebé hasta el primer año.

5) Nutriben

Es la mejor para el estreñimiento, porque contiene prebióticos, que como expliqué antes, ayuda a fortalecer el sistema digestivo y las defensas del recién nacido. No obstante, es recomendable consultarlo con tu pediatra para que te confirme si realmente es necesario invertir en esta marca.

6) Almirón Advance

Cerramos nuestra lista de las mejores leches para bebés de 0 a 6 meses con la marca Almirón, reconocida por tener la mejor fórmula líquida Advance con Pronutra 1. Si eres de esas madres que no tienen mucho tiempo para preparar el biberón, entonces encontraste tu salvación. Almirón trae 4 botellas pequeñas con tetina esterilizada para salir del apuro. ¿Conveniente, no?

Conclusiones

Primero lo primero, evalúa qué tipo de fórmulas para bebés necesitas. Para ello considera la edad y necesidades especiales de tu bebé.

En segundo lugar, elije la presentación que más te convenga.

Y por último, busca una marca que cumpla con tus requerimientos mínimos en nutrientes. Recuerda que no todas las fórmulas para bebés son iguales.

Un consejo: si notas que tu hijo no reacciona bien a la leche, en la segunda semana de tomas, entonces conversa con tu médico. De seguro podría necesitar una leche para bebés con antireflujo o sin lactosa.

¡Suerte!

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Elegir la leche de fórmula para el bebé: lo que debes saber

La leche materna es el patrón oro en alimentación infantil. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la recomienda en exclusiva hasta los seis meses y combinada con otros alimentos hasta, al menos, los dos años. Y lo hace por sus exclusivos componentes, que mantienen a nuestro bebé protegido de infecciones y enfermedades, y por el vínculo creado entre la madre y su hijo.

Cuando la lactancia materna no es posible o cuando hayáis decidido cerrar esta etapa –por ejemplo, para iniciar la alimentación complementaria, siempre bajo la supervisión del pediatra–, las leches de fórmula son el sustituto adecuado para continuar alimentando a tu hijo. Las leches para bebés se fabrican a partir de la leche de vaca, pero poco tiene que ver su composición inicial con la que toman los lactantes. Además, se le añaden nutrientes: aceites vegetales, proteínas séricas enriquecidas, sales minerales, vitaminas… que cubren perfectamente las necesidades del pequeño en cada etapa.

La elección final de una a otra dependerá de vuestras preferencias y de lo que te recomiende el pediatra, pero debes tener la tranquilidad de que todas son seguras y adecuadas para tu bebé. Cuando las elijas, eso sí, debes tener en cuenta algunos aspectos que repasamos en este artículo.

La edad del bebé

Es el factor más importante a tener en cuenta al elegir su leche de fórmula, ya que cada edad requiere unos nutrientes distintos. En el mercado encontrarás:

  1. Leche de continuación. También conocida como leche 2, se ofrece a partir de los 6 meses de edad como parte de una dieta diversificadaContiene más proteínas y hierro para adaptarse a las necesidades del lactante.
  2. Leche de crecimiento. A partir del año, el niño puede tomar leche de vaca pero la industria ha elaborado esta leche de fórmula que constituyen un modo de aumentar el aporte de determinados nutrientes. En su composición se rebajan los niveles de sales y proteínas para proteger su aún inmaduro sistema digestivo y renal, se resta grasa saturada y se añaden vitaminas y minerales como el hierro.
  3. Las fórmulas especiales. Además de estas opciones convencionales en los últimos años han surgido otros tipos de leches en fórmulas destinadas a cubrir las necesidades especiales de los bebés. Es el caso de las fórmulas antirregurgitaciones, contra el estreñimiento, para intolerantes a la lactosa, alérgicos a las proteínas de la leche de vaca… Estas leches solo deben ofrecerse al niño si lo ha indicado el pediatra. En caso contrario, opta por fórmulas normales.

El formato de la leche

Son dos fundamentalmente: en polvo y líquida. Hasta que el niño cumple un año lo más habitual es usar la leche en polvo que mezclaremos con agua para preparar sus biberones. Recuerda que debes seguir las indicaciones del fabricante en cuanto al número de cacitos a disolver en cada cantidad de agua y que los cacitos deben estar rasos. Echar leche de más o de menos alterará la composición de la mezcla final y no solo no tiene justificación, sino que además puede ser perjudicial para la salud del pequeño. A partir de los 12 meses las opciones líquidas son las preferidas por los padres.

La confianza en la marca

Aunque ya hemos mencionado que todas las leches de fórmula que hoy encontramos en el mercado son completamente seguras y han pasado exhaustivos controles de calidad, lo cierto es que contar con una marca de confianza, ya sea por tradición familiar, porque es más conocida, porque nos la recomienda el pediatra o el farmacéutico…, es también una garantía para los padres.

Existe gran variedad de marcas de leche de fórmula en el mercado español que cumplen con estas características. Una de ellas es Enfamil Premium, que cuenta con más de 100 años de experiencia en la creación de fórmulas que ayudan a proporcionar el desarrollo adecuado para tu bebé en cada etapa.

Consulta siempre con el pediatra el momento más adecuado para hacer cambios en la alimentación de tu hijo y escucha sus consejos acerca de qué tipo de fórmula le conviene más. ¡La experiencia es un grado y nadie conoce mejor el historial médico de tu pequeño que él!

Aviso importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. El pediatra es el que mejor te puede asesorar sobe el cuidado y la alimentación de tu hijo.

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