0

Mi familia politica me ignora

Tabla de contenidos

10 pasos para sobrevivir a tu familia política

¿Cómo se llevan con su familia política? ¿Quién se lleva del infierno y se quiere matar en cada reunión?

mayo 16, 2018

Lucy Romero
Terapeuta familiar y de pareja. Psicóloga Clínica con 30 años de experiencia en tratamiento individual y de pareja.
TW: @Lucysomosdiosas
lucyromero.com.mx

Escucha todos los podcast de Lucy Romero aquí
• La familia es uno de los pilares más importantes en la vida de cualquier persona que se siente protegida desde la etapa de bebé en su núcleo familiar más cercano. En la etapa adulta, las relaciones familiares pueden aumentar cuando las personas se casan y forman una pareja.

• Cuando una persona se enamora y se casa no solo establece una relación con su pareja sino también, con la familia de esta. Es frecuente compartir momentos en fiestas tradicionales con la familia política, celebraciones de cumpleaños, comidas de domingo. Es decir, la familia política es el vínculo que establece una persona con la familia de su pareja.

• Existen muchos tópicos sobre la familia política como muestra la compleja relación entre suegra y nuera. Evidentemente, las personas suelen sentirse más cómodas en su propia familia ya que existe un vínculo de confianza que ha surgido desde siempre, por el contrario, el adulto comienza a establecer nuevos vínculos con la familia política en la etapa adulta.

• Es natural que pueda existir más simpatía por uno de los miembros de la familia política. Sin embargo, nunca se debe de poner a la pareja entre la espada y la pared de tener que elegir entre su familia o su pareja.

• Para mejorar la relación con la familia política es positivo pensar en el bien común de pareja: cuando una persona critica a su familia política puede herir los sentimientos de su pareja. Es recomendable no realizar comparaciones entre la propia familia y la familia política valorando las virtudes de cada persona

Secretos de familia: tesoro o maldición

• Las relaciones con la familia política son la causa más frecuente de conflicto entre las parejas porque existen sentimientos encontrados, comparaciones, celos, envidia y rencor en las discusiones. Las intromisiones desgastan a la pareja: una de las partes no se siente apoyada por la otra, a pesar de haberle expresado, en numerosas ocasiones, que se siente solo o sola.

• De acuerdo con datos del INEGI el divorcio en México ha aumentado en 136% en los últimos 15 años. En el 2016, el 58.1% de la población en el país se encuentra unida, 31.4% está soltera y 10.5% es separada, viuda o divorciada.

• Un estudio en Reino Unido revela que por lo general 1 de cada 10 parejas que se divorcia ve la intromisión de la familia política como la causa de su ruptura.

• Un estudio de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) tomó como muestra a 373 parejas de recién casados en 1986. Después de 26 años, las probabilidades de divorcio de los hombres que mantenían una relación estrecha con su familia política disminuía en un 20%. Sin embargo, las mujeres que tenían una relación cercana con la familia de su marido veían aumentar en un 20% las posibilidades de ruptura.

• Además de los límites que ambos deben poner a sus familias existen prioridades en que deben coincidir para “blindarse” contra intromisiones y construir su propio universo en santa paz. Estos son diez pasos básicos para sobrevivir a tu familia política y construir tu santuario de paz:

• 1. TOMAR PAREJA ES TOMAR SISTEMA. No te creas eso de que… “me caso contigo no con tu familia”. El matrimonio o el compromiso es el paquete completo.

• 2. CONOCE PERSONALMENTE A LA FAMILIA DE TU PAREJA antes de:
Dar el anillo
Mudarse juntos

• Porque aceptar un compromiso o irte a vivir juntos es ya un paso que inevitablemente involucra a las familias de ambos.

Suegras del infierno

• 3. ABRE BIEN TUS OJOS y no tengas temor en ver las similitudes y diferencias que hay entre ambas familias.

• 4. LO QUE ES BUENO PARA UNA FAMILIA POLÍTICA NO NECESARIAMENTE LO ES PARA LA OTRA (es la Tercera Ley del Amor de Bert Hellinger). Cuando desde tu corazón no puedes mirar con buenos a la familia de tu pareja, estás caminando hacia la ruptura.

• 5. Entrénense los dos en poder HABLAR DE FORMA HONESTA Y RESPETUOSA de las cosas que consideran “raras” o “no les gustan” de la familia de su pareja. Este ejercicio tiene que llevarlos a integrar la pareja a un nivel superior, no a dividirlos en dos bandos.

• 6. Cuando encuentren como pareja que deciden NO TOMAR MODELOS DE CONDUCTA O CREENCIA DE SUS FAMILIAS DE ORIGEN, aprenderán a ser solidarios y generar nuevos modelos de conducta y creencias. Propongan algo nuevo que sea propio de ustedes y que no sea ni como la familia de uno ni como la familia del otro.

• 7. Cuando existen grandes odios, rencores o envidias de parte de los suegros, suegras, cuñados o cuñadas, lo único que rescata la situación es la TOTAL SOLIDARIDAD DE LA PAREJA, independientemente de quién sea el miembro de la familia que se porta infernal.

Cuñ[email protected] del infierno

• 8. Si el conflicto más grave es con la suegra o con el suegro tenemos QUE OBSERVAR SI NUESTRA PAREJA NO SUFRE DE “PAPITIS” O “MAMITIS”. Esto es súper importante, porque mientras no lo reconozca, no lo puede solucionar.

• 9. Lo peor que puedes hacer si tienes problemas con tu familia política es llenarle la cabeza de pleitos y chismes a tu pareja, en vez de eso cítale fuera de su casa, explícale la situación y pídele que proponga algo para solucionarla. NO CONTAMINES TU HOGAR CON PROBLEMAS QUE VIENEN DE HOGARES AJENOS.

• 10. Aprende a ACEPTAR A LA FAMILIA DE TU PAREJA DESDE TU CORAZÓN, respetuosa y desde la lejanía cuando sea necesario, respetar la familia de origen es parte del respeto a la pareja.

mayo 16, 2018

Te enamoras de una persona, pero esa persona suele venir con familia incluida. ¿Y qué hacemos con la familia política? Al margen de las leyendas urbanas sobre la mala relación entre suegra y nuera es cierto que algunas crisis de pareja se producen por la familia política. Porque una relación de pareja viene con todo el pack incluido: defectos, virtudes, trabajo, amigos, padres, madres, hermanos y demás familia. Te contamos qué hacer con la familia política para que no dejes que dañen tu relación.

¿Te puedes llevar bien con tu familia política?

La pregunta que muchas personas se hacen es si es posible llevarse bien con la familia política. La respuesta es sí, por supuesto. Pero también es verdad que a veces no ocurre, que a veces hay más tensiones de las deseables y que a veces la entrada en tu nueva familia no se hace con buen pie.

Y luego está el tipo de familia política que te ha tocado. Si se entrometen o no en la relación, si tienen respeto por vuestra relación y por la vida de su hijo o se creen con derecho a intervenir y decidir. ¿Tienes suerte con la familia política que te ha tocado? No temas, porque en la mayoría de los casos la relación es cordial y respetuosa. Otra cosa es que os gustéis mutuamente, algo que no es necesario para llevarse bien.

Cómo evitar una crisis de pareja por la familia política

Pero vayamos al peor escenario. Ese que nos cuentan las amigas, que has vivido con una relación anterior o que estás sufriendo en tus carnes en estos momentos. No eres bienvenida a tu familia política y el rechazo es mutuo. En el medio se encuentra tu pareja, que o no sabe cómo actuar o lo sabe perfectamente pero no se atreve a hacerlo. ¿Cómo evitar una crisis en la relación?

Porque a veces no se trata solo de que no os gustéis. A veces se trata de intromisiones directas en la relación participando de decisiones que solo os afectan a vosotros como vuestra casa, vuestras aficiones o incluso la educación de los niños. Hay familias que no saben distinguir lo que es un asunto familiar de lo que es un asunto de pareja. Habrá que aclarárselo, ¿verdad?

+ Pon un poco de distancia

La distancia es la medicina para todos los males. Si podéis poner un océano de por medio entre vosotros y la familia política, mejor que mejor. Si no es posible, mantén al menos las distancias, en otra ciudad o en otro barrio. Y recuerda que no está escrito en ningún lugar que tengas que ir a comer los domingos con tus suegros. Esto se lo puedes dejar bien claro a tu pareja.

+ Hacer cosas por separado

Que tu no vayas a comer los domingos con tus suegros no quiere decir que tu pareja no pueda ir. Son su familia y no puedes pretender que rompa el contacto con ellos solo porque no os hayáis caído en gracia. Además no sois siameses, ¿verdad? Podéis hacer mil cosas por separado.

+ No hagas caso a las indirectas

Va a ser inevitable algún encuentro con la familia de tu pareja. Bien, vayamos sin esa actitud pasivo agresiva o directamente agresiva. Envuélvete en una capa de jabón y que te resbalen las indirectas de tu suegra o de tu cuñado.

+ Paciencia y empatía

Un poco de paciencia tampoco viene mal cuando se trata de la familia de tu pareja. La empatía sirve para todo en el mundo de las relaciones, incluso para entender que tu pareja adora a su familia y que los quiere tal y como son.

+ Pon los límites necesarios

Estás en tu derecho a poner límites. Su familia puede no quererte, pero no puede faltarte al respeto. No es algo que tengas que aguantar por amor porque, ¿qué pasa con el amor que siente tu pareja por ti? Además, las intromisiones de la familia política en la relación no es algo que tengas que frenar tú. Las tiene que frenar tu pareja. Pregúntate y pregúntale por qué no lo hace y saca tus propias conclusiones.

Y tú, ¿qué tal te llevas con tu familia política?

Problemas de Pareja por la familia política

Ninguna pareja está aislada. Las parejas se enmarcan en un contexto determinado que les influye de diferentes maneras. Uno de los factores que influye en la evolución de una pareja son las relaciones con sus respectivas familias de origen.

Cuando se elige una pareja, no se puede escoger directamente a sus padres y/o futuros cuñados. Pero esta elección aunque sea de forma indirecta la realizamos también.

Lo normal es que no tengamos en cuenta prioritariamente a la familia política pero finalmente conseguimos el lote completo. ¡Y qué lote!. A veces con el lote se hace bingo.

Problemas más comunes con la familia política

*La actuación de la familia política: es común, que tu pareja te haga reproches por la forma de actuar de algunos miembros de tu familia de origen y este hecho lo use como un argumento para atacarte en momentos de discusión, pero el comportamiento de las familias no está bajo el control de tu pareja.

Estos ataques, a veces, deliberados ponen a la pareja en una posición delicada en la que se empuja a otro a tomar, en resumidas cuentas, una decisión: “O estás con ellos o conmigo”.

*Excesivos lazos afectivos con la familia política: son frecuentes los casos en los que hay unos excesivos lazos afectivos de uno de los miembros de la pareja con su familia de origen con lo que no se permite la necesaria independencia e intimidad dentro de la pareja. Esto acarrea roces y suspicacias.

*Faltas de respeto por parte de la familia política: hay también los casos cuando la familia de origen no respeta al otro miembro de la pareja y pone a la persona en una situación de elección.

Ya hablaremos de lo importante que es el respeto en las relaciones humanas y también lo desconocido del término. Realmente, son muchas las veces que no actuamos con respecto hacia los demás. Lo gracioso es que todo el mundo reconoce la importancia del respeto pero no somos conscientes de lo que es actuar respetuosamente.

*Actividades con la familia política: La programación de las actividades familiares es igualmente cuestión de quejas debido a la excesiva dedicación de un miembro de la pareja a su familia y el tiempo que la pareja debe pasar con la familia política.

En suma, cuando aparecen este tipo de problemas, ambos miembros de la pareja deben entender que no es algo externo a ellos y que deben establecer acuerdos precisos sobre cómo manejar estas situaciones perturbadoras de la estabilidad de la pareja.

Unos límites precisos son necesarios señalando a sus respectivas familias dónde terminan sus poderes y dónde comienzan los de la pareja y sus propias decisiones independientes de la familia política.

Tan importante es mantener las relaciones familiares como preservar un tiempo y un espacio para la pareja. Pero, ojo, que a veces, no equilibramos bien y no respetamos bien el tiempo del otro.

Aunque resulte complejo modificar la visión que se tiene de la familia política, es decir, la visión de ser un enemigo o un problema para la dinámica de pareja, la realidad es que la familia política siempre estará ahí y será, por tanto, para uno de los miembros de la pareja una parte importante de su identidad.

Hay que aceptar que será difícil cambiar la forma de actuar de la familia del otro, por mucho que se deteste y que perjudique tu dinámica. Aceptar no significa resignarse ni comulgar con ruedas de molino, sino trabajar para defender tus derechos y hacerte respetar mediante acordar temas y limitar claramente las competencias. Hay esforzarse con ánimo y esperanza con el objetivo de conseguir la situación más óptima para ti y para los demás.

Por tanto, hay que fomentar la aceptación de la situación y una vez asumido la imposibilidad del cambio en algunos sentidos y en determinadas cuestiones, adoptar diferentes estrategias para amortiguar el impacto emocional que se genera. Cada cual deberá estudiar las estrategias individuales que le va mejor en su caso y probablemente necesitará ayuda para encontrar dichas estrategias ya que hay familias políticas muy “poderosas” y muy difíciles con las que es muy complicado lidiar en soledad.

Tu mayor aliado, tu pareja, en muchos de estos casos, no va a poder estar a tu lado, con lo cual te verás más solo que nunca. No te deprimas, no es del todo su culpa, ya que si la familia es “poderosa”, ese poder de influencia le arrastrará y dejará noqueado. No puedes pedir nada en ese estado emocional a tu pareja.

Por tanto, aunque la pareja no es igual a su familia, hay que aceptar que hemos escogido ese lote. Y ¡vaya lote! dirán algunos…

Implicaciones negativas, desventajas y dificultades con la familia política

Cuando la pareja está deteriorada por las múltiples quejas sobre la familia política, la situación es altamente incómoda y es complicado tratar de reconducir dicha situación en la búsqueda de la mejor estrategia que amortigüe el impacto emocional.

Los miembros de la pareja tratan de buscar un aliado en las personas con las que comparten el problema, aliado que confirme y/o apoye su punto de vista. Esto es muy entendible, dado la situación emocional que se atraviesa en estos casos.

Muchas parejas con buen juicio, acuden esperanzadas a una terapia de pareja buscando ayuda y un lugar común para intentar alcanzar una solución a los problemas planteados.

El psicólogo o psicóloga tiene un papel neutral. Si a lo largo de la terapia este papel neutral te parece criticable, puede ser un indicador de:

  • No aceptar la situación.
  • Haber un déficit de comunicación que deja el problema no resuelto finalmente.

Hay que explorar la finalidad de este tipo de críticas a la terapia o al terapeuta y fomentar la aceptación de la situación y la aceptación de la familia política para hacer comprender que el cambio de ciertas actitudes y pensamientos de la familia política por parte de la pareja es muy limitado.

La comunicación y/ o negociación en la pareja permitirá conseguir una adecuada organización vital de modo, que se disponga de un tiempo claro y definido para dedicar a las familias respectivas y de un tiempo para consagrar a la pareja.

La familia de origen supone la red social más importante y fiable que disponemos y por tanto, tener que renunciar a ella supondrá una carencia importante en muchos momentos de la vida.

De hecho en muchas ocasiones fomentar la desvinculación de la familia de origen puede crear un sentimiento de abandono y de falta de identidad.

Las relaciones con la familia de origen conllevan una gran carga emocional, sujeta a puntos de vista dispares si no contrapuestos. Por eso es fácil que las discusiones al respecto sean intensas y no se utilicen en muchos casos argumentos racionales.

Hay que hacer un ejercicio de voluntad para reducir el tono emocional y poder llegar a acuerdos entre la pareja con la intención de establecer unos límites claros y precisos entre los familiares propios y los familiares políticos.

Estrategias, técnicas y modos de actuación para solucionar los roces con la familia política

Como antes hemos señalado, hay situaciones, problemas frecuentes que obstaculizan la búsqueda de soluciones satisfactorias.

Listado de Problemas

  • Falta de conciencia del problema, de algún miembro de la pareja; por tanto, falta de motivación en solucionarlo.
  • Excesivo vínculo con la familia de origen; por tanto, dependencia fuerte de la familia política que impide la sana independencia indispensable en una pareja en formación para que ésta se desarrolle adecuadamente.
  • Acusaciones, ataques y rechazos a la familia de origen de la pareja; que impide la búsqueda de soluciones ya que la mente no está centrada en buscar alternativas constructivas de solución, sino que queda anclada en la detección de los múltiples problemas sin pasar de fase.
  • La familia política toma decisiones y altera las dinámicas de la pareja. Falta de conciencia de que las decisiones de pareja solo pertenecen a la pareja.
  • Rechazo, ataque y acusaciones a la pareja por parte de la familia de origen. Falta de conciencia y conocimiento del concepto de respeto y del funcionamiento cognitivo o mental generador de conductas de oposición en los seres humanos, debidos a los ataques directos.

A continuación un listado de las soluciones que se pueden implantar y si es necesario, con la ayuda de una terapia de parejas. Recuerda que no tienes por qué soportar tanta tensión emocional tú solo.

Listado de Soluciones

  • Terapia motivacional. Estar motivado y esperanzado, sin duda es el paso más importante.
  • Negociación. Hay muchas técnicas de negociación que no conocemos y podemos poner en práctica.
  • Establecimiento de objetivos comunes. No hay que perder de vista los objetivos principales de tu vida y aunarlos en la medida de lo posible con los de tu pareja. No sois clones, no tienen que ser exactamente iguales.
  • Establecimiento de actividades de disfrute comunes en pareja. Hay que tener siempre presente las actividades que hace de forma única disfrutar a la pareja y hay que fomentar esos momentos exclusivos y de intimidad.
  • Modificación de creencias disfuncionales o irracionales sobre el abandono. En una relación de amor y compromiso, ante un planteamiento bien argumentado tu pareja no va a prescindir de ti, por tanto, no hay que tener miedo a expresar tu punto de vista de forma asertiva.
  • Aumento de concienciación del problema y del grado en que se ve afectada la pareja. Aunque nosotros seamos conscientes del problema, quizá nuestra pareja no lo es y cree que los problemas son debidos a otros temas. Con mucho tacto y habilidad se hace consciente al otro de las dificultades que hay que corregir.
  • Fomentar y valorar los esfuerzos por lograr solucionar y afrontar constructivamente los problemas. Se alaba y resalta cada pequeño paso que se da en la búsqueda de cambio hacia una convivencia más constructiva.
  • Aceptación de las diferencias. Las diferencias pueden llegar a ser enriquecedoras, por tanto, hay que verlas también así.
  • Fomentar las habilidades de comunicación, de estilos comunicativos para no plantear las quejas como ataques. Aumentar la asertividad.
  • Ignorar las acciones que no queremos que se repitan. Aplicar técnicas psicológicas de Extinción. Quiere decir que no se presta ninguna atención a lo que no nos gusta para no reforzarlo y que no vuelva a repetirse o se vaya eliminando poco a poco.

En conclusión, no hay que desesperar, ni encolerizar; y sí emplearse y focalizarse en estrategias de solución y amortiguación del impacto emocional. Eso será lo más productivo porque nadie a lo largo de su vida está exento de tener alrededor personas con pensamientos mayoritariamente egocéntricos y omnipotentes. Así, lo más adecuado para poder tener una armoniosa convivencia es marcar límites, llegar a acuerdos y defender tus derechos de forma asertiva; cualquier otra táctica más ofensiva y agresiva, a corto u a largo plazo, nos pasará factura de alguna u otra manera.

¿Qué hacer cuando no te llevas bien con la familia de tu pareja?

Catherine Yeulet/iStock/Thinkstock

Es uno de los grandes momentos en cualquier relación: conocer a la familia de tu pareja. Una situación en la que se disparan las suposiciones y prejuicios, que puede ser tan armoniosa como infernal y que, sin duda, marcará un determinado aspecto de nuestra relación porque, tal y como dicen, cuando te casas con alguien lo haces con su familia.

¿Cierto o quizás no tanto? En todo caso, ¿qué podemos hacer si hay mala relación con la familia de nuestra pareja?

Los padres de él

Hay quien dice que, llegados a cierta edad, desprenderse de la mayoría de las influencias paternas es lo mejor para seguir avanzando y, especialmente, amar mejor. Sin embargo, si este no es el caso y tu pareja está demasiado arraigada a su familia, posiblemente esto suponga un obstáculo indiferentemente de si nos llevemos bien con esas personas o no.

Todo comienza con esa mítica comida familiar en la que, además del padre y la madre, también conocemos a nuestras cuñadas y cuñados, sobrinos, primos y un largo etceterá. Está claro que este primer encuentro no nos va a permitir sacar todo el partido pero sí puede sentar las pautas de esa futura relación.

Si hemos caído en gracia y simpatizamos con la familia de nuestra pareja no hay ningún problema, pero si, por otra parte, denotas ciertos aires despectivos, reuniones en las que no cuentan contigo, constantes llamadas de teléfono a tu pareja y, claramente, notas que no le caes bien a la familia de tu novio ni ellos a ti, hay ciertos modos de sortear la tormenta.

En primer lugar, debemos permitir que nuestra pareja disfrute de su familia siempre que esta no interceda demasiado en nuestra intimidad. Mientras podemos interpretar nuestro particular y cordial «papel», el cual no nos quitará más de algún que otro encuentro dominical en familia, aunque esta no sea la mejor pauta a desarrollar de cara a un futuro.

Por otra parte, en un primer encuentro pueden faltar muchos aspectos por pulir, por lo que proponer un café a nuestra suegra o cuñada, una sesión de shopping o, simplemente, buscar un hueco en esa reunión para salir a trotar por los alrededores o preparar la comida juntas puede ser un modo de dar a conocer la mejor parte de ti y crear un vínculo lejos del condicionamiento que supone tener a tu pareja (y su hijo o hermano) en medio de todo.

Si llegado el momento le hacemos ver a nuestra pareja que no queremos tener mucho que ver con su familia, aunque le duela, esto no tiene por qué impedir que él quiera pasar ciertos momentos con su familia. Nada es perfecto, pero el equilibrio es posible. Eso sí, mantén la cordialidad, no te rebajes y humilles, sé tú misma y no permitas que nadie gire la tortilla ni trate de influenciar a otros con su particular visión sobre ti.

Algo que hay que tener claro desde el primer momento es que, de primeras, la opinión de tu familia politica cuenta primero. Tú eres solo una, una suegra llega tras de sí una legión que empatizará con ella y, para según que cosas, más con tu marido que tú misma. Sólo en teoría.

Podría interesarte: 5 frases para ganarte a tu suegra

TatyanaGl/iStock/Thinkstock

«No sin mi hijo»

Otra típica situación es que le hayamos caído demasiado bien a nuestros futuros suegros y estos intenten por todos los medios tener controlados a su hijo y novia, bien por mera protección familiar o por un deseo inconsciente de compartir experiencias con ellos.

En esta situación suele suceder que la pareja apenas encuentra momentos de intimidad y se ven constantemente condicionados por constantes reuniones familiares, llamadas y, lo peor, las visitas inesperadas. Concienciar a tu pareja de que posiblemente haya que dialogar con su familia para sentar ciertas pautas o hacerles ver que la vida en pareja bien merece su intimidad, tiempo libre y una cierta independencia de la familia ayudará a muchos padres a comprender a un hijo que, posiblemente, aún creían demasiado pequeño e indefenso.

La impulsiva intervención de la familia política en nuestra vida o una simple antipatía entre ambas partes son dos de las peores situaciones que pueden surgir tras este importante encuentro. Sin embargo, debemos mantener el equilibrio entre nuestros ideales, los de nuestra pareja (o quizás matizarlos) y la visión de su familia.

Ver también: 5 prendas que no debes usar para conocer a tu suegra

Muchas veces surge esa indeseable situación en la que no nos llevamos bien con la familia política, ante la cual no debemos andarnos con tretas ni juegos sucios sino, simplemente, respetar todos los puntos de vista, a veces jugar un papel, otras ser cordial y, si de verdad te interesa llegar a buen puerto, tratar de labrar una buena relación.

Date a conocer, intenta descubrir y especialmente permite que el tiempo sea el mejor juez.

¿Te llevas mal con la familia de tu pareja?

Controladora, chantajista,manipuladora, entrometida y bastante tóxica ¿Es así tu suegra?. Esa “adorable” suegra que va a tu casa y no para de decirte lo sucia que la tienes, que siempre justifica lo que hace “su niño” sea lo que sea, esa suegra que sabiendo que eres alérgica al gluten te pone ración doble en la comida de los domingos, esa suegra que se mete en vuestro matrimonio, que le dice a tu pareja cómo estás maleducando a vuestros hijos, esa suegra que te mira de arriba abajo cada vez que te ve o que te ofrece dinero porque está claro que tal y como vas vestida/peinada te falta ….

Esa maravillosa suegra que hace que 1+1 seáis 3

Suegras que te hacen la vida imposible

Aunque es tu pareja la persona con la que has elegido compartir la vida, es cierto eso de que también te casas con tu familia política y en este caso con tu entrañable suegra ( ironía).

Tú que cuando comenzasteis la relación eras una pobre ilusa que estabas deseando conocer a la madre de tu pareja, que ya te habías imaginado tardes de sobremesa riendo en familia, compartiendo anécdotas, llamadas para intercambiar recetas o cómo eliminar las manchas de suciedad del sofá y resulta que la señora en cuestión no te puede ver ni de lejos, o es la bruja del cuento de blancanieves con la que tienes que tener cuidado con lo que comes no te vaya a envenenar ( lo sé esto es un poco exagerado tirando a dramático)

El caso es que no hay manera de encajar con tu suegra, por mucho que hagas o digas está empeñada en hacerte la vida sino imposible bastante incómoda para ver si te largas de una vez y dejas a su hijo todo para ella.

Y claro, como seas una mujer con un poquito de amor propio, que no está dispuesta a que su relación de pareja fracase por culpa de una suegra entrometida ¡La bronca está servida! ¡Todos a sus puestos que comienza el fuego!

¿Cómo es y qué hace una suegra tóxica?

La mujer es una pesada que llama treinta veces al día para recordarle a tu querido las mismas cosas, para planearos los días festivos, decirte cómo poner bien una lavadora o dando opiniones que en verdad nadie le ha pedido y que hay cumplir a rajatabla como las normas de la dirección general de tráfico sino quieres que te caiga una multa o te quiten puntos.

Encima piensa que su verdad es la única , que su manera de hacer las cosas es la correcta y de ahí no la saca nadie ( y ya no te digo si encima su hijo le da la razón por no llevarle la contraria no sea que enferme, o le de un ataque al corazón a la pobre señora)

Vayamos entonces al lío ¿Cómo son y qué hacen las suegras tóxicas?

SE METEN EN LA VIDA DE SUS HIJOS

Se meten en la vida de sus hijos, en sus familias, en sus casas, en sus decisiones, en sus armarios y si les dejas un par de días hasta te ordenan la cocina a su manera. Pretender ser indispensable en su vida.

AMARGADAS, EGOÍSTAS Y CHANTAJISTAS

Son negativas, quejicas, dramáticas. No tiene vida propia,intereses, amistades o motivaciones y pretenden ser uno más de la relación de pareja. Solo piensan en ellas, en sus necesidades, en sus problemas, preocupaciones y siempre tienen una dolencia o depresión para justificar su actitud y lograr sus propósitos.

CELOSAS

Compiten con su nuera, o con cualquier persona, actividad, trabajo o sueño que le pueda robar a su querido hijo. No van a permitir quedarse en un segundo plano. “Mi suegra se encarga de hacer un buffet personalizado para mi marido cada vez que vamos a su casa, le cocina todos sus platos favoritos, le atiende como un marqués y no le deja ni freír un huevo, hace ver que las mujeres de ahora se pasan de modernas con eso de la igualdad y encima me recrimina diciendo que yo no le atiendo como se merece “

“Hijo no te levantes que tienes que estar cansado después de trabajar toda la mañana ( y de tomarte algo en el bar con los del trabajo) ya te sirvo yo ( que llevo desde las seis levantada, limpiando, haciendo la casa , la compra, la comida, poniendo la mesa…..) que ya veo que tu mujer está otra vez en la peluquería ”

MENTIROSAS Y CONTROLADORAS

Todo pasa por ella,decisiones familiares, vacaciones, compras, ocio…… tu pareja le consulta todo y la santa señora aprueba o desaprueba y hay que andar con pies de plomo para no hacerla enfadar o sufrir si no le gusta el resultado. Miente para salirse con la suya.

LO SABEN TODO Y DE TODO

Saben de economía, de política, de educación, de cocina, de coches, de seguros…. Da igual de lo que les hables, o sin importar que tu seas un premio nobel en ciencia, ellas saben más y no hay quien las baje del burro, saben más que tú y que cualquiera y punto en boca.

SUEGRA TÓXICA, MADRE TÓXICA

Manipuladoras, chantajistas….Recuerda que una suegra tóxica es también una madre tóxica que hace complicada (o imposible) la vida a sus hijos, y ahora tú te has sumado a la ecuación ( ¡que dios te pille confesada!) En caso de crisis de pareja,lejos de ayudar se meten en medio intentando separar a la pareja para que todo sea como ella quiere que normalmente es volver a tener a su hijo solo para ella ( y si puede ser viviendo en su casa de nuevo mejor)

DESPRECIAN A LA PAREJA DE SUS HIJOS

No aceptan fácilmente que su hija/o empiece una relación de pareja y haga su vida al menos de que sea una persona que ella apruebe y siga sus instrucciones. Te hacen el vacío, te tratan con indiferencia o puede que te critiquen directamente (¡ojo porque también lo harán con tus hijos!)

Te desprecia, te boicotea y aunque algunas intentan fingir que les caes medio bien , con sus actos mal intencionados demuestran claramente lo contrario, cada vez que la visitas sales dañada, no te hacen sentir a gusto y menosprecia todo lo que hagas o digas.

¡Atención tu pareja está en peligro! Saboteando tu felicidad

Voy a ponerte unos supuestos casos en los que la temperatura del termómetro de toxicidad adecuada para una vida saludable está al rojo vivo y estás entrando en una zona que puede lastimar seriamente tu autoestima y tu salud emocional ( ansiedad, depresiones, insatisfacción, apatía…) y que puede acabar a la larga con vuestra relación de pareja.

💣 Tu pareja tiene MAMITIS AGUDITIS

Si tu pareja tiene los ojos vendados y no es consciente de la toxicidad de su madre ni del daño que está causando esa señora en vuestra relación de pareja y en la vida familar, sigue tan atado a su madre que no es capaz de ver lo que hace su santa madre y hace oídos sordos como si nada pasase, ignorando tus sentimientos y te tacha de exagerada :

¡Siempre estás igual con ella, no es para tanto!¡Ya sabes como es la mujer, no le hagas caso!¡Tú también es que no sabes callarte! ¡Tan solo quiere ayudar!¡Está enferma!¡Está deprimida!¡Ya sabes que desde que murió mi padre ya no es la misma!…..etc

Querida tienes un grave problema, luchar contra la ” mamitis aguditis” es muy complicado, y tendrás que tener una gran seguridad en ti misma y una fuerza emocional a prueba de bombas, para no caer en las trampas de tu suegra en las que tú quedes como una mujer histérica que ataca a la señora inocente que solo quiere lo mejor para su pobre hijo de 58 años.( pobre……..)

♥ SUEGRI – CONSEJO ♥

Eres la compañera de vida que ha elegido y te mereces un trato cordial y con respeto. Mereces tu lugar en la familia porque no tienes porqué cargar con la dependencia emocional hacía su madre. Ni tienes porqué ser la Wendy de un Peter Pan que se niega a madurar y ser responsable de su propia vida fuera de las faldas de mamá.

⚠ Le controla y no le para los pies.

No le pone límites, o si se los pone le deja que se los salte.

Una mujer me decía : Mi suegra tiene acceso a la cuenta bancaria de mi pareja , y revisa los gastos que hace para luego reprocharle en qué se gasta el dinero, o si le han devuelto recibos y aunque él se enfada, lo permite.

Le consiente y justifica casi todo lo que hace/dice con tal de que haya paz y no hacerla enfadar. Se deja chantajear por ella y cae en todas sus manipulaciones, aunque este ocupado no sabe decirla que no. Lo hace sentirse culpable para que haga lo que ella quiere y él se siente atrapado entra la espada y la pared : su mujer y su madre

¡Le llama y él va corriendo como un corderito abandonado! Sin importar lo mal que la señora lo trata, los desprecios que le hace, que nos hace…..lo deja todo y va ….aunque tenga que ver un partido de sus hijos, o una cita importante de trabajo, o una cita conmigo…

Y tú tienes que entenderlo, y conformarte porque siempre hay una excusa : “entiende que me necesita” “es mi madre”” mis cinco hermanos andan muy liados” “Se siente sola” “Ya sabes como es” “No quiero problemas”

Su madre es la prioridad es su vida y tú (y la familia) su segundo plato. Doloroso ¿verdad?

♥ SUEGRI CONSEJO ♥

Cualquier persona llega hasta dónde se la deja llegar, y más aún una madre-suegra tóxica , plantale cara desde el minuto cero (si tu pareja no lo hace) y con todo el cariño y el respeto del mundo dile : Señora se lo agradezco pero es nuestra vida, no se entrometa ( por favor intenta no perder los papeles o ella ganará puntos a su favor, créeme )

💣 Tiene llaves de vuestra casa,vive en el piso de arriba o vives en su casa

Tiene llaves de tu casa (de vuestra casa) y la señora campa a sus anchas, se presenta cuando le place sin avisar, y te reorganizado todo a su manera que por su puesto es la mejor ( y claro si la suya es la mejor, ¿sabes cuál es la tuya? eso es, lo has adivinado : la peor) Lo mismo te pilla en la ducha, que en bragas, que en la cama con tu pareja, ella entra como pedro por su casa sin ningún tipo de pudor.

Viene de visita y ya de paso te barre, te limpia lo limpio y está pendiente de todo lo que no has recogido o tienes mal puesto para darte consejos de cómo debes hacer las cosas para tenerlas”bien”(vaya como las tiene ella)

Hay veces que no sabes si es tu suegra la que ha venido a casa o un inspector de hacienda.

Y tu pareja no le dice nada porque si su madre hace todas esas tareas que no le gustan y de las que tu siempre te estás quejando así él no tiene que hacerlas.

Espero que no estés viviendo la terrible situación de vivir en casa de tu suegra….. si es así, busca casa en cuanto puedas, haz todo lo posible por independizarte o acabará con vosotros y con vuestra pareja.

♥ SUEGRI CONSEJO♥

¿Conoces el dicho “a veces la confianza da asco”? Pues eso, ¡Quítale las llaves de la casa por Dios! Ya no solo tiene su reinado, sino que ahora está empezando a conquistar el tuyo. No permitas que te haga sentir incómoda en tu propia casa,ni en la familia que estás construyendo. Es importante para la salud emocional y el vínculo de la pareja que tengáis vuestro espacio propio.

⚠ Visitas domingueras semanales obligadas

Por si no fuera poco todo el estrés que llevas encima, por una ley familiar sagrada, no escrita, tienes que dedicar uno de tus dos únicos días de descanso y desconexión para ir a la casa de tu querida suegra a comer con la familia política sí o sí, aguantando una comida tensa llena de reproches, malas caras, mandatos, exigencias, silencios, quejas, malos rollos, o insinuaciones de cómo debes hacer mejor las cosas con tu casa, tus hijos, tu marido, tu cuerpo, tu forma de vestir, tu trabajo o tu vida.

Un rollo patatero, porque una cosa es que no te importe ir de visita o a comer algún día y otra es que por obligación tengas que hacer horas extras de un trabajo que no te gusta, que nadie te paga y del que sales enfadada, triste, rabiosa….. o a punto de explotar por todo lo que te has callado (por respeto o por mantener la paz) y te hubiese gustado gritarles).

♥ SUEGRI CONSEJO♥

Habla con tu pareja, y de una manera conjunta, tomad las decisiones en equipo, el mes es muy largo y se puede hacer un poco de todo. Coged un calendario y marcad cuantos fines de semana vais a visitar a tu suegra (obligación) y cuantos los vais a dedicar a tener tiempo de calidad, para vosotros. ¡La pareja y la familia elegida también hay que cuidarla sino queremos que se estropee!

💣 Te trata con desprecio o indiferencia y tu pareja no lo ve

La señora tiene tanta clase y tanta escuela que sabe usar el desprecio en todas sus variantes sin que tu santo esposo se de cuenta de nada, no quiere verlo o le resta importancia.

Si vas a comer te pone las comidas que no te gustan, cuando hablas te ignora, desprecia todos tus comentarios, te hace feos, te ignora, te compara con su otra nuera, trata a tus hijos de diferente manera que a sus otros nietos ….

Y tú estás sufriendo cada vez más con esta situación porque cada vez que estáis con tu suegra acabas discutiendo con tu marido por lo que ha hecho o dejado de hacer.

♥ SUEGRI CONSEJO♥

Ante todo piensa en ti, y no permitas que ni ella ni nadie te traten mal.Respetar a tu suegra nunca debe pasar por encima de respetarte a ti misma. Si la situación se repite de una forma continuada, habla con tu pareja con tranquilidad, explícale cómo te sientes desde el corazón, seguro que juntos podéis buscar una solución. Saca todo tu amor propio y hazte respetar.

Para terminar quiero compartir contigo la fórmula que puedes usar para tener una relación medianamente en paz con tu suegra, o por lo menos que no afecte a tu estado emocional, partiendo siempre de la base de que tu suegra no va a cambiar nunca ( al menos de que así lo decida la santa señora) y que eres tú + tu pareja los que como dos personas adultas tenéis que defender vuestra vida y hacer lo que sea necesario para no veros afectados por una tercera persona.

Claro que de nada te va a servir la fórmula , si tu pareja es un egoísta de libro, que va a su rollo, le importa un bledo que tú estés sufriendo porque es una persona que vive al margen de vuestra familia que os deja solos en casa de la suegra mientras él se va al bar con sus amigotes.

El problema entonces quizá no solo es la suegra ….

Para acabar con una sonrisa quiero decirte que si todo falla recuerda que siempre podrás echar mano de la botella de vino en las comidas familiares para que no sean tan terribles.

Ahora toca tu turno, me muero por saber qué situaciones has vivido con tú con tu suegra

Hasta que los suegros los separen

Por eso los expertos coinciden en que el error más frecuente de los suegros es entrometerse en la vida de los esposos. “La familia colombiana tiende a ser aglutinada, no hay paseo sin suegra”, advierte la terapeuta Evelyn Peckel. “Se asume que así debe ser y se repiten patrones como reunirse todos los domingos para comer ajiaco porque las parejas tienden a la endogamia, a replicar lo que vivieron en su casa, cuando en realidad se necesita una exogamia debido a que es un hogar diferente. Cuando dos personas se unen deben primero haber pasado por un proceso de autonomización, pero muchas ni siquiera se han independizado de sus familias”.
A algunos padres les cuesta entender que con el matrimonio las dinámicas cambian. “No ven a la nueva familia como una entidad aparte, sino como un apéndice y es entonces cuando caen en acciones como llamar a su hijo a saludarlo, a las seis de la mañana, sin respetar sus espacios, o se aparecen sin avisar para fiscalizar si todo está en orden y con un mercado para que su ‘chiquito’ no pase hambre. No reconocen que en jerarquía pasaron a un segundo plano, ahora esposo y esposa son la prioridad”, agrega Rojas. Es usual que opinen desde cómo se hace el aseo hasta la crianza de los bebés cuando estos llegan. “Pero es una relación de doble vía y en ocasiones son los mismos hijos los que promocionan estas actitudes, como cuando dejan todo el tiempo a los padres a cargo de sus niños, pero luego tienen problemas porque los desautorizan frente a ellos”, opina Peckel.
Aunque en el mito urbano la mala fama la carga la mamá de la novia, el rol de “arpía” no es exclusivo de ella y los recién casados no siempre son las víctimas: “He encontrado que los hijos varones actúan con sentimiento de culpa y permiten que la mamá los maneje con llanto, quejándose de su abandono. En las hijas se ve una relación de dependencia hacia sus padres, buscan su aprobación”, cuenta Rojas. Sin embargo, la psicóloga Terri Apter insinúa en su libro What Do You Want from Me? que la relación más complicada se da entre suegra-nuera, porque las mujeres son más “territoriales” y quieren mantener el poder. “Una hija es mejor reafirmándoles a sus padres que ella seguirá siendo su niñita, pese a que su vida cambie y establezca nuevos límites. El hombre no es tan bueno ni para garantizarle a su madre que seguirá teniendo un rol en su vida ni para confrontarla”.
Pero no hay que generalizar. Sin importar el género algunos padres incurren en otro error común: darle de todo a la nueva pareja. “Eso no ayuda a los hijos a crecer y puede venir una cuenta de cobro que se manifiesta en órdenes y en el derecho para meterse en sus asuntos”, asevera Rojas. También operan con un chantaje afectivo en el que se victimizan por sentirse desplazados.
Para que tenga lugar una relación armoniosa con la familia política, la experta recomienda a las parejas “establecer un frente común amoroso ante los terceros, sean familia o trabajo”. Se trata de poner límites y cada uno debe responsabilizarse de hacerlo con sus padres y no directamente con sus suegros para evitar rencores. Peckel señala que la clave está en que conversen sobre cómo quieren manejar juntos cada tema de su cotidianidad: “Cuando los papás llamen cada domingo para que los visiten, no los eviten con mentiras, simplemente digan ‘hoy no vamos’, sin usar expresiones categóricas como ‘de ahora en adelante no vamos todos los domingos’. Tampoco hay que ser tan prevenidos”. A los futuros suegros les aconsejan mantener una sana distancia y ser prudentes: “Siempre preguntar antes que asumir y no insistir”, considera Rojas. “No impongan. Vayan si los invitan, que sepan que están ahí cuando los necesiten y muérdanse la lengua cuando quieran opinar de algo que no funcione como ustedes quieren”, añade su colega Peckel, quien recibió de un rabino la mejor instrucción a la hora de ver a los hijos partir: “Regalar, tragar y callar”.
Según las parejas, este es el top cinco de los errores de los suegros:
1. Visitar el nuevo hogar sin previo aviso.
2. Asumir que la relación con sus hijos no cambiará después del matrimonio.
3. Dar un consejo que no les han pedido.
4. Criticar la manera como los esposos manejan su casa.
5. Quejarse constantemente con su hijo/hija de su pareja.

Es un hecho universalmente reconocido que los amigos los eliges tú, pero la familia te toca en suerte. A lo que yo añadiría: y la política también. En la lotería de la vida puedes llevarte el gordo o que te toque una familia política que es una desgracia tan grande como la de Ana Karenina. ¿Pero qué hacer en cualquier caso? Hay muchos tipos de familias políticas, pero si quieres que no afecte a la relación con tu pareja lo mejor será que te adaptes.

Cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada, decía Tolstoi. Y ahora sé a qué se refería exactamente: a que hay muchos tipos de parientes políticos y hasta los más majos pueden convertirse en una auténtica desgracia.

Y es que nos dicen que el amor lo puede todo, pero ¿qué pasa cuando tu Otra Mitad, esa persona con la que has decidido compartir tu vida, tiene una familia un tanto peculiar? Veamos algunos ejemplos.

La familia política demasiado absorbente.

Que sí, que son muy majos. Te ha tocado la lotería con estos parientes. ¿Seguro? Porque parecen una tribu, viajan en conjuntos de veinte y les gusta hablar a todos a la vez. O cantar grandes éxitos de los 60 ¡a dos voces! Además, están todo el día metidos en tu casa, bebiéndose tus cervezas y metiéndose en tus asuntos. Adiós a la intimidad como te toque una familia así en suerte.

Qué no hacer con este tipo de familia:

1) Jamás les digas eso de «mi casa es vuestra casa» o se lo tomarán literalmente y los tendrás calentando sofá todo el día.

2) No les digas que estás organizando un fin de semana romántico a la playa… porque se apuntarán. E invitarán a sus primos. Lo mejor es ser discreta, incluso con tu pareja, no vaya a ser un bocachancla que lo suelte todo, y dale una sorpresa de las buenas cuando ya estéis metidos en el coche camino de un viaje romántico. Los dos. A solas.

Familias con las que puedes abrir una petición en Change.org y conseguir todas las firmas de una tacada.

La familia política picajosa.

La cosa puede ser mucho peor. Te puede tocar una familia política tan tiquismiquis que tienes que ir de puntillas por la vida, preocupándote todo el rato de lo que haces o lo que dices para no herir sensibilidades. “Es que nosotros no hacemos las cosas así”. Cuidadín con esta frase, que no significa lo que parece: significa que tú eres una loca que sólo sugiere excentricidades o que probablemente ellos llevan el apellido Windsor y no te hayas dado cuenta.

Con este tipo de familia política sólo hay dos opciones:

1) Asumir una postura de sumisión babosa.

O, mi favorita, 2) salir corriendo como si no hubiera un mañana.

Prepárate porque tendrás que estudiar una lista de etiqueta familiar más larga que un mes sin catar los carbohidratos.

La familia política ausente.

A priori no parece malo, pero que tu pareja tenga unos parientes así de distantes hace más evidente que los tuyos no lo son, y eso a la larga te puede acarrear muchos problemas. Como que se agobie cada vez que tengáis que ir a tu casa a comer o cuando tu padre saque la pandereta en Nochebuena y se ponga a cantar aquello de «Hacia Belén va una burra…».

Con este tipo de familia política la mejor opción es tratar de involucrarles un poco en tu día a día, pero sin pasarte. Demostrar a tu chico que hablar o estar con sus padres de vez en cuando no está tan mal ni significa que no se haya liberado ya del cordón umbilical.

Algunas familias tienen sus razones para ser tan distantes.

La familia política extravagante.

Puede ser muy divertida… hasta que se empeñan en incluirte en sus extravagancias. Y claro, tomar el pollo asado de los domingos con la abuelita de tu chico sentada a tu vera en pelota picada no es la risión que te imaginabas. Aunque te puede dar para contar un montón de anécdotas cuando salgas con tus amigos.

Con esta familia sólo tienes una salida: respeta sus tradiciones, pero búscate una buena excusa para librarte de la alfarería tántrica, la declamación de poemas nudista, el macramé trascendental, la risoterapia, el arte conceptual con charcos de barro, la taxidermia o lo que sea que hagan ellos en familia.

Con algunas familias extravagantes es conveniente inventarse alguna alergia de tipo alimentario.

La familia política del infierno.

Todos hemos escuchado historias que dan más miedo que la escena del cuarto de baño de Saw: suegras entrometidas y terriblemente protectoras que piensan que has venido a secuestrar a su vástago, suegros que te ven como el enemigo, cuñadas que anulan bodas porque no les gusta la pareja que ha elegido su hermano… Si las buenas familias políticas pueden llegar a ser un problema, imagina las malas familias políticas.

«¿Has pagado ya el recibo de la contribución?» es una de las preguntas a las que te someterá tu enemisuegro eternamente.

Dejémoslo claro: a las malas familias políticas es mejor tenerlas lejos, preferentemente en el anillo externo de la galaxia, en el lado más salvaje y junto al planeta Kamino. Pero si no puedes convencerles para que se muden siempre puedes estar preparada para enfrentarte a sus dotes maquiavélicas.

¡Querida, a mis brazos! Te voy a estrujar todo lo que pueda. O hasta que pierdas esos kilos que, desde mi punto de vista, te sobran.

Por ejemplo, cuando tu suegra te sonría con la boca (pero no con los ojos) y te diga que hoy llevas un conjunto muy simpático o que has decorado tu salón de una manera muy simpática en el fondo te está diciendo que vas hecha una pena y que tu casa es cutre. No te lo tomes a mal.

Aceptar que no les caes bien -ni lo harás nunca- es el paso clave para sobrevivir a esta relación.

Puede que no puedas alejarte físicamente de ellos, o tu relación de pareja correrá serio peligro si lo sugieres, pero no hay nada que te impida viajar mentalmente a algún sitio cuando estés con ellos o que te resbale todo lo que te digan.

¿Hola: está el enemigo, digo… mi nuera?

La familia política estupenda.

En esta lotería de la vida a mí me tocó el gordo y no lo digo porque haya un 85% de posibilidades de que mi suegra lea este artículo. Lo digo porque es mucha suerte contar con una familia política que vive y deja vivir, que te apoya y que siempre está allí cuando lo necesitas, pero que también entiende que cada pareja es un ente en sí mismo y necesita su independencia. Ah, y que te invita a comer cocidos elefantiásicos los domingos.

El equilibrio es tremendamente difícil, encajar con un montón de desconocidos también, pero si lo consigues tendrás el doble de todo: de padres, de madres, de hermanos, de cocidos, de consejos, de voluntarios para quedarse con los peques…

En Trendencias|La multitudinaria familia de Dolce & Gabbana que quiere a su madre

05 de Abril de 2018 – 13:17 CEST by hola.com

Los conflictos familiares y, sobre todo, entre suegras y nueras, no es algo exclusivo de reinas. Según datos de Coaching Club, el primer club de crecimiento personal y aprendizaje colectivo, este tipo de desencuentros no es más que un reflejo de lo que se produce en la práctica totalidad de las familias con y sin hijos. Y es que, según datos extraídos por este colectivo, el 43% de las sesiones de terapia aborda precisamente este problema.

Los conflictos más comunes están relacionados con las costumbres y el modelo de relaciones creado en cada familia, además de la inmensa diversidad de opiniones, valores y creencias propias que cada uno considera inamovibles. «El conflicto familiar es algo natural, puesto que en la convivencia de los miembros de una unidad familiar, con diferentes edades, pensamientos y formas de ver la vida el conflicto es algo casi natural. Sin embargo, lo fundamental no es evitar el conflicto sino evitar la escalada de agresividad y manejarlo de forma inteligente y asertiva», señala Ana Ruano, psicóloga de Siquia.

Lee: Cómo sobrevivir a la Navidad en familia y tener la fiesta en paz

¿Por qué nueras y suegras?

Un estudio realizado a más de 2.000 mujeres por el portal Netmums señaló que una cuatro nueras afirma no tener buena relación con su suegra. Entre las causas que se esgrimen están la intromisión en la educación de los hijos y la crítica constante hacia la relación que mantienen con sus maridos. «Podríamos decir que, en una parte muy significativa de los casos, el conflicto suegra y nuera se desencadena cuando una de las partes considera que se ha invadido su terreno. En general parece que con más frecuencia aparecen estos temores en las suegras», indica el psicólogo Miguel Ángel Rizaldos.

Por ejemplo, «las madres pueden llegar a imaginar cómo será su futura nuera. Cuando la realidad no coincide exactamente con esa imagen, suelen desencadenar emociones negativas que llegan a distorsionar la imagen de la nuera, produciendo grandes problemas familiares», añade. Por otro lado, «las nueras, pueden llegar a tener muy presente la relación maternal que une a su pareja con su madre, y podrían llegar a temer el no poder alcanzar una vinculación igual de estrecha con sus parejas», opina el psicólogo.

Lee: ¿Sabes identificar una relación tóxica?

Perfeccionistas y con baja autoestima

Otra de las fuentes de conflicto en la relación con la familia política puede ser el perfeccionismo. Tener unas expectativas demasiado elevadas, mantener un pensamiento en el que no existen matices y todo es blanco o negro o centrarse únicamente en los errores o defectos más que en los logros o en el conjunto puede también desencadenar tiranteces y problemas.

Por otro lado, los problemas pueden surgir además por la necesidad de sentirse apreciado y esto está muy relacionado con la baja autoestima. «Una persona con esta característica depende de los demás para sentirse bien. Esto genera un miedo al rechazo, que se traduce en una gran sensibilidad a la crítica y en la dificultad para decir “no” ante las exigencias de los demás», indica el experto.

Lee: Cómo confiar más en uno mismo y tener seguridad para ser más feliz

Cómo llevarnos mejor

En cualquier caso, existen muchos ejemplos en los que la convivencia pacífica y en armonía con la familia política es posible. De hecho, hay personas que encuentran en su familia política un apoyo emocional incondicional. «Es posible llevarse bien con la familia política si ambas partes son respetuosas con las costumbres, creencias, opiniones del otro y teniendo en cuenta que si se lleva a cabo una comunicación asertiva los conflictos no llegarán a aparecer ni a crear problemas en las relaciones. Así la comunicación ha de ser clave», matiza la psicóloga de Siquia.

Si no es tu caso, estas estrategias pueden servirte de ayuda para llevarte mejor.

Evita las comparaciones y no compitas. Aprende de la otra persona (suegra o nuera) y descubre nuevas maneras hacer las cosas. Hay que priorizar el bienestar de la persona a la que ambas queréis.

Pon límites. Muchos de los problemas entre familias están relacionados por la intromisión de los familiares, por ello, los límites son necesarios. Y estos deben ser claros, coherentes y deben ser comunicados.

Acepta las costumbres de otros. Cada familia tiene sus propias costumbres, creencias y modos de relacionarse entre ellos y es el modelo en el que han crecido. Sin embargo no es el único existente aunque la persona crea que sí lo es. «Aceptar las diferentes tradiciones y hábitos de otras familias es el principal requisito para crecer y ampliar nuestro campo visual hacia la amplia variedad de formas de vivir y así podremos ser libres de decidir si estas nuevas costumbres serán beneficiosa para la nueva vida que estamos comenzando», aconseja Ana Ruano.

No pongas a tu pareja entre la espada y la pared. Es importante que la pareja esté bien consolidada y exista buena comunicación. Hay que evitar forzar a elegir y, ante un conflicto de intereses, intentar negociar.

Empatiza. Ponte en el lugar de tu pareja. Haz con su familia lo que te gustaría que hiciera con la tuya. Trata de recordar cómo te gustaba que te tratasen entonces o imagina cómo te gustaría que lo hiciesen más adelante.

Practica la asertividad. Es importante escuchar sin prejuicios al otro, comprender lo que nos quiere expresar y practicar la comunicación asertiva. Básicamente se refiere a «decir lo adecuado, de la forma adecuada y en el momento adecuado, es decir una buena forma de expresar los sentimientos de una forma adecuada es reemplazando los reproches por manifestaciones de lo que se está sintiendo, utilizando un tono amigable y afectivo que no implique agresividad y posponer la discusión para cuando los ánimos estén más calmados, el contexto acompañe y facilite el diálogo», concluye Ruano.

Lee: Claves para desarrollar tu inteligencia emocional

19 Nov Problemas con la familia política – Cómo resolverlos?

Posted at 15:17h in Ser madre by mimitosenelcaos

Después del artículo Familia política e hijos en el que di una pincelada sobre mi experiencia en referencia a los problemas con la familia política, ahora llega una luz de esperanza para las desesperadas como yo 😛

Como ya aclaré gran parte de los problemas con la familia política se deben a causa de un amor mal canalizado e incomprensión entre dos mundos muy diferentes. Por tanto, por mucho que nos pueda repatear, tengamos en cuenta este factor. Ahora somos madres y podemos entenderlo perfectamente.

Para bien o para mal existe una tendencia general a apuntar con el dedo a los demás. Y aunque sé que lo último que esperas oír es que parte de todo lo que sucede proviene de tu actitud, tengo que decírtelo, porqué es una verdad como la copa de un pino.

No voy a negar que estoy de parte de las que piensan que nadie debería entrometerse en tu vida, y por ende tampoco en la de tus hijos. Pero la familia es familia, un pack que viene con un montón de cosas buenas, pero también alguna que otra púa que se nos clava y no hay quien se la saque de encima.

Mi situación actual – familia acoplada

La verdad es que ahora me encuentro en un buen punto, o sea feliz y contenta. Todo gracias al tiempo. He aprendido mucho. Pensaba saberlo todo cuando conseguí aclarar los límites y haber llegado a un pacto entre lo que yo necesitaba y lo que se me exigía desde el exterior. Pero la vida, es otra cosa. No existe el blanco y el negro, la vida es a color, es mezcla, es caos, confusión, amor, sentimientos… Vamos que no se entiende nada =P pero hay que intentar que toda esa chapuza que se nos presenta se convierta en nuestra gran obra de arte.

Ahora somos familia. No lo hemos elegido pero lo somos.

Lo fácil con nuestros parientes de cuando éramos pequeños es que todo estaba pautado, mamá y papá nos indicaban los límites que tenía cada persona hacia nosotros, sus roles, y dábamos por descontado que nos querían incondicionalmente. Esta nueva familia que ha aparecido en plan seta no hay que despreciarla, porqué si cerramos los ojos y le damos la espalda ignorando su existencia, siempre tendremos un sabor amargo en nuestra vida. Porqué queriendo o sin querer ahora forman parte de nosotros. Son algo para nuestros hijos (abuelos, tíos, primos).

Vamos a ser nosotras a destrozarla? En serio? Tan horribles son? Hay de todo, pero piensa bien si realmente son tan tan tan mala gente como para romper lazos.

Yo os propongo respirar hondo, muyyyyyyyyy hondo, LO SÉ. Llevo 8 años trabajándome esta relación, volviéndome loca, pillando unos autocabreos (yo sola) de esos que no puedes ni chillar de lo enfadada que estás. Pero os aseguro que si os esforzáis el resultado valdrá la pena 😉 A mí principalmente me entran los berrinches por pequeños detalles que con un poco de trabajo pueden solucionarse. Y sino, son eso, detalles. Hay que intentar recabar también lo bueno que aportan 🙂

Qué hice para mejorar mi relación con sus parientes?

Ha nacido una madre… pero también una abuela y una tía…

Cuando nace tu hijo se revoluciona el mundo. Y no solo el tuyo. Todos tenemos expectativas, ilusión y sobretodo preconceptos sobre cual va a ser nuestro rol y el de los demás. Así que no solo nacen un bebé y una madre. Nace también una tía, una abuela. Nunca lo han sido y tienen sus propias creencias sobre cual va a ser su papel en este teatrillo.

Y te entiendo, a mí me daba realmente igual lo que pensasen. Yo soy la madre, punto. No había nada que discutir, ni acuerdos a los que llegar, porqué la hija es mía; por lo tanto no tenía que justificarme con nadie. Pero la cosa es más compleja.

De verdad os aconsejo no liarla.

Obviamente que nadie se deje pisotear, hay que ser claras, pero seamos un poco más buenas de lo que ya intentamos ser 😉

El tiempo pone cada cosa en su lugar

Después de 18 meses me he dado cuenta de que todos en esta familia necesitábamos tiempo. Yo como madre la primera. Aunque hubiese leído mil libros o tuviese las ideas clarísimas! Necesitaba tiempo para conocerme como madre, para descubrir como era mi hija.

También la peque necesitaba tiempo para explorar el mundo, crear una relación con sus papis, para conocer a sus abuelos 😉 Seamos sinceros, nadie a parte de vosotros va a amar más a vuestra hija que los abuelos. No encontraréis una persona que los quiera y cuide del modo en que lo harán vuestros padres, de ambos. Y esto incluye la familia política. Realmente yo no tuve este tipo de relación con los míos, para mí es nueva esta proximidad familiar, pero es increíble el poder que tiene.

Celos de los abuelos

Así que llegamos a ellos, suegros y demás. Pero principalmente, los suegros. Necesitan tiempo y tenéis que ser pacientes. Primero de todo cuando se convierten en abuelos no sé qué pasa que se les va la olla! (A tus papis también). Se les nubla la vista, ya ni te saludan, ven solo al nieto. Se enamoran. Y quizás te de rabia porqué el hijo es tuyo y quieres solamente estar tu y él, él y tu.

Aquí no caben más enamorados.

El papi tendría que dar casi las gracias si lo tenemos en cuenta en todo esto jajaja Entonces, imagínate otras personas, con qué derecho se enamoran de tu hijo? Bffff, sí, esto me costó muchísimo reconocerlo, pero tuve celos. No me gustaba que pareciese que la querían más que yo. Ya ves tu que tontería, pero yo me sentía así. Y que a nadie se le pasase por la cabeza abrirme los ojos, que me ponía negra!

Supongo que es todo a causa de madre naturaleza y sus hormonas que (por lo menos en mi caso) a menudo juegan un papel decisivo 😉 tienen la culpa de muchas cosas, así que démosle también la de estos sentimientos. De todos modos, digo yo que si la evolución nos ha hecho así será por algo.

Bueno, todo para aclarar que no tenemos la exclusiva del amor por nuestro hijo, a lo que hay que sumar el hecho de que los abuelos tienen sus ideas de como van a ejercer su nuevo rol. Así que hay que trabajar en grupo, poco a poco. Si es que todo se basa en el amor … ya lo decía yo… madre mía que sabia que soy!

Hay esperanza, la luz al final del túnel

Aunque no lo parezca, todos los parientes van a acabar aprendiendo cuales son nuestros límites (días de visitas, maneras de hacer, prohibiciones, tipo de alimentación…), vamos, cual es nuestro método de crianza y como respetarlo para que todos estemos bien.

Nosotras, por nuestra parte, tenemos trabajo duro que hacer. Porqué este método que tenemos que aclarar con ellos lo vamos a descubrir sobre la marcha, pero no nos podemos permitir mostrar demasiados titubeos. Ahora, después de 18 meses me percato de que para mis suegros no tiene que haber sido fácil ceder tanto. Porqué aunque yo dentro de mí piense que no tengo que justificar mis acciones, soy consciente de que ellos, en su pequeño mundo, han tenido que dar pasos gigantes para llegar hasta donde estamos ahora.

Imagino que tenían sus propias expectativas sobre mí como madre. Pero yo en mi modalidad madre-hippy-salvaje-montessoriana las estoy echando por el suelo xD

Finalmente un ambiente sin tensión, en el que nos llevamos todos bien y nos respetamos.

Así que nuestro trabajo es doble, por una parte dejar claros nuestros límites, con mucho cariño y paciencia. Y por otra vamos a tener que tenerlos en cuenta. Pero de corazón. No manteniendo un «enfado» escondido, porqué de esta manera no funciona. Si nos comportamos así el que más va a acabar perdiendo no van a ser tus suegros, sino los abuelos de tu hijo, tu pareja y sobretodo tu bebé.

Es difícil, muy complicado a veces. Cada familia es un universo y juntar a dos de ellos puede crear un Big Bang o el fin del mundo (el factor explosivo va incluido en el lote). Si vuestro compañero no consigue mover los hilos para crear esta calma, os vais a tener que poner las pilas. Me sabe muy mal leer siempre por internet que lo mejor es dejar correr, que no hay solución, que lo mejor es separarse y cada uno por su cuenta.

No estoy de acuerdo.

Puede ser más o menos difícil, pesado, pero poco a poco las cosas se pueden ponen en su lugar.

El antes y el después – mi experiencia

Si no me gustas, no vas a estar en mi vida

Algo de lo que me he percatado estos últimos años es que para mejorar una situación a veces es necesario empeorarla. Por ejemplo, en mi caso desde que nació mi hija llevaba mucho tiempo acumulando tensión. Soportando. Enfadándome en silencio. No la liaba (por ella) pero tampoco estaba bien. Y los niños lo sienten. Hace 4 meses una bomba explotó, por parte de la familia de Papá Oso y yo me puse a 1000.

Esa era mi oportunidad, o lo mandaba todo a la mierda o cogía al toro por los cuernos y decidía que todo iba a salir bien. Punto pelota.

Y así lo hice.

En vez de discutir decidí enfrentarme a ellos con mucha educación, sin malos tonos, ni malas caras, con SINCERIDAD y tacto. Puse todo sobre la mesa. Les dije «Mirad, yo no tengo necesidad de mentir a nadie. Soy una persona muy independiente, me gusta tener mi espacio, no llenarme de compromisos y poder improvisar sin ataduras» «Si no me gustaseis tened claro que no me veríais el pelo, porqué desde hace unos años aprendí a eliminar las personas dañinas de mi vida, y no me cuesta nada. Yo quiero estar bien, y si para eso tengo que prescindir de cierta gente lo hago sin problemas, lo tengo comprobado».

«Cuando nos vemos estoy la mar de a gusto, pero no me pidáis presencia día tras día porqué ni siquiera cuando voy a Barcelona veo a mis amigas dos tardes seguidas (y las echo de menos todo el año). Seré rara, pero me gusta hacer mis cosas con la peque y verme hoy con una mañana con otra.

No es que no las quiera, es que yo soy así.

Tu hijo, tu crianza

Como todos los abuelos del mundo los familiares de Papá Oso también daban consejos sobre como alimentar, vestir o crecer a la peque desde antes de que naciese. Este tema lo he ido tratando poco a poco apenas se me presentaba la ocasión. Es un trabajo largo y quizás al principio no te hagan ni caso, pero con el tiempo se van enterando de que eres una persona tenaz y que ciertos límites no pueden pasarlos porqué te MOLESTAN!

Mi última frase, muy directa, salió en una conversación en la qué se comentaba como la hija de la vecina se había «dejado influenciar» por la madre en temas de lactancia. Bueno, el hecho es que dio pie a que yo pudiera aclarar que «sinceramente, yo siento que mi hija es mía, por lo tanto no creo que tenga que justificar absolutamente nada de lo que hago con nadie que no sea el padre, ni llegar siquiera a pactos. Son los demás que tienen que seguir mis instrucciones si quieren que les preste a la niña 😉 Cada uno los hijos se los crece a su manera y sobretodo hace lo que cree qué es mejor para ellos. Así que a los demás no les queda otra que respetarlo».

Quedó bastante claro el punto?

Creo que sí.

Lo más importante cuando sueltas estas cosas en medio de una reunión familiar de tu compañero es el tono. Creo que tienes que ser muy humilde (no en plan «me la suda»), sino siendo muy sincera, desde el corazón, dejando claro que si tú te empuntas en algo no es porqué eres testaruda (que también en mi caso), sino porqué crees firmemente que eso es lo mejor que puedes hacer por tu hijo

«Desde que nació la peque, ante la duda de ceder al compromiso o respetar lo que yo pienso, me pregunto ¿qué cosa va a beneficiar más a mi hija? Ella va a ser mi prioridad absoluta. Pasa por delante de mí y de los demás. Si por ello alguien se va a enfadar conmigo me sabe muy mal, pero voy a seguir el instinto de leona ^^».

Si somos correctas con la familia política algo vamos a remover y algún resultado vamos a obtener. Desde la bomba de hace 4 meses mi situación ha cambiado por completo. Además me permito decir cosas que antes me callaba. Y es que la familia también sirve para eso, para desahogarse, para entenderse, no puedes vivir toda la vida pensando en el qué pensarán, hay que encontrar una estabilidad, porqué ya no hablamos de suegros, ahora son los abuelos de tu hijo, punto.

Somos una familia y lo mejor que podemos hacer es un esfuerzo para crear lazos fuertes para las generaciones que nos siguen 😉

Estrategias concretas en la vida cotidiana

Vamos a lo práctico, que es lo que interesa. Si eres como yo te va a molestar casi todo lo que tenga que ver con la gestión de tu hija. En mi caso soy muy trabajadora, independiente, me empeño mucho en lo que hago y no me gusta delegar mis tareas. Por lo tanto prefiero ocuparme yo y hacerlo a mí manera. Sí, aquí tenéis a la fanática de la frase «si quieres algo bien hecho, hazlo tu mismo».

Para combatir ciertas «maneras de actuar» que tienen las personas externas es mejor trabajar poco a poco para que vayan pillando lo que no tragas ni con aguardiente. Hagámoslo por nuestros hijos y por nuestra pareja.

1) Madre solo hay una, y esa eres tu

Ya os lo he dicho antes, pero es esencial que lo tengáis claro. Que nadie pase por encima de vosotras. Es vuestra vida y la de VUESTRO hijo. Si alguna vez hay que ser tajante, porqué con educación no se enteran, sedlo. A veces pasar un mal trago sirve. Quizás habrán mal entendidos y la relación sufrirá un bache. Pero la dinámica general mejorará y cuando las aguas se calmarán todo irá mejor 😉

2) Cuando meten las manos en lo que cocinas

Madre mía lo nerviosa que me pone estar en plan Cenicienta y que me llegue la revisión de los parientes «aquí falta sal» «esto está demasiado hecho» «aquello no se cocina de tal manera»… lo peor es que hasta se lo hacen a mi madre cuando viene. Supongo que esto es totalmente cultural, se lo hacen también entre ellos… así que cuesta mucho combatir ciertas costumbres.

Aún no he solucionado del todo este tema, pero por lo general intento responder con monosílabos, me voy con alguna excusa «voy a ver si ha acabado la lavadora»o digo cosas tipo «a nosotros nos gusta así». Pero principalmente desaparezco de la cocina. Como se dice por Italia «si quitas el diente, quitas el dolor». Pues si abandonas el campo de batalla se acabo la guerra.

3) Cuando se meten en el método de alimentación complementaria de tu bebé

Esto ya me molestaba más. Con Mimi usamos el Baby Led Weaning (BLW) (un poco adaptado). Por lo tanto creció solo con leche materna hasta los 6 meses cumplidos. Obviamente desde que cumplió el 4 mes me empezaron a llover sugerencias de papillas y galletas. Entonces no paré de repetir que hasta los 6 meses nada de nada y un poco funcionaba.

El problema es que cuando llegamos al 5 mes a los parientes de Papá Oso ya les entró el ansia porqué le diera comida al bebé, así me empezaron a llover bien prontito preguntas e «insistencias» sobre como hacerlo. Yo que he trabajado 4 años en escuelas infantiles, yo que he leído mil libros sobre el argumento. Fue bastante pesada esa etapa (no por el bebé, obviamente, que lo vivía todo con tranquilidad),.

Primero de todo, para evitar una nueva tortura psicológica (porqué cada vez que nos veíamos me pasaban el parte sobre como actuar en cada nuevo paso que tenía que cumplir la peque) les dije que hasta que no empezara el séptimo mes no iba a darle absolutamente ningún sólido. Esto me dio el tiempo suficiente para prepararme y ver si mi hija aceptaba el BLW.

Empecé a observar su reacción delante de los sólidos y a pensar posibles respuestas a los problemas que me hubieran echado en la cara. Me monto demasiados pollos diréis? Posiblemente, pero cada uno tiene que combatir sus guerras. Bueno volvamos al tema. Entre una y otra excusa tipo «la pediatra me ha aconsejado esperar aún un par de semanas» me di aún más tiempo para empezar la alimentación de sólidos tranquila, haciendo mis pruebas sin que me atosigasen cada santo día.

4) Cuando la vistes y la revisten

Mi hija aún es pequeña y seguramente no se entera de estos detalles. Pero yo soy grandecita, por lo tanto si la visto de una manera y un microsegundo después llega el pariente a «meterle la camiseta dentro de los pantalones, mejor de lo que lo he hecho yo», sí, me repatea. Es una chorrada lo sé, pero me reconcome igual

¿Por qué le tendrán que arremangar las mangas o otros detalles si la acabo de vestir para salir? Es como decirme en la cara «ya has acabado? espera que ya lo hago yo bien por ti». Combatir estas cosas es difícil, porqué no lo hacen con mala fe y se les escapa. Lo mejor? Indirectas sonriendo… soltar algo en plan «Pobre peque que le ha tocado una madre que no es capaz de arreglarla».

A la tercera se van a dar cuenta de que MOLESTAN.

5) Cuando no compartes tus mismos valores

Esto sí que es difícil. Si alguien tiene alguna solución, por favor, que me la mande. Como maestra y típica chica del s.XXI, he leído una gran cantidad de información sobre centenares de temas de crianza. Mi cabeza está llena de ideas férreas sobre como quiero crecer a mi pequeña y voy a hacerlo de la mejor de las maneras.

Pero los valores se forman también gracias al ambiente… Si fuera por mí le compraría el Toys ‘r us entero y vería horas de TV, que le encanta. Pero sé que no sería positivo para su desarrollo (os dejo ¿Cómo afecta a los niños la televisión?). Así que para Navidad me he contenido y le he comprado 1 regalo. Además la TV la ve solo si vamos en el coche (porqué el tema transportes lo llevamos mal). Es un esfuerzo para que valore lo que tiene y para no cortar las alas a su creatividad…

¿Y cuál es el problema?

Cuando los demás no piensan así, le hacen un regalo 2 veces por semana, comida basura 2 veces por semana (mínimo), se le pone la tele cada vez que lo pide, come dando vueltas por la casa… Vamos que me tengo que coser la boca, pero cuando tragas tragas tragas al final o vomitas o te da una indigestión.

Para bien o para mal la única manera en que puedo combatir estos valores (y muchos otros), es evitando esas situaciones. Si traen regalos a casa algunos los guardo y voy renovando cuando se cansa. Si una pantalla está presente demasiado tiempo cojo a la peque y directamente me la llevo a hacer otra cosa. Una persona normal podría decir «ya está tv» pero como se ve que no tengo mucha autoridad cuando me exprimo, la rapto xD

Y el tema «culo veo culo quiero – culo que me compra la abuela» no tiene solución, me lo como con patatas junto con la frase «total, cuesta solo 10€». Si no es el precio… es que así no va a aprender valores… Pero bueno, aprovecho que aún es pequeña para ir trabajando todos estos frentes poco a poco.

6) Cuando llegan a casa y se ponen a limpiar

Esto me sacaba de mis casillas y tampoco los parabas con un «deja la escoba, ya lo haré yo». Se me hacía muy muy raro. Al final, sobretodo desde que soy madre, he aprendido a ceder, a sentirme cómoda con la situación. Es todo cuestión de entrar en otra dinámica familiar sin sentirse culpable. Son pequeños detalles que he tenido que reconfigurar en el cerebro.

7) Soy la princesa del garbanzo

Pero sé que no soy la única!

He comentado algunas cosas, bastante generales, pero podría enumerar millones: cuando acabas de parir y te cogen el cochecito sin siquiera pedirlo (madre mía que tontería, pero yo me encendía!), cuando la niña se pone mala y te recuerdan 300 veces al día tooooodo lo que estás haciendo mal, el ansia por el peso de la niña (que yo no tengo), y la odiosa frase «mamá se enfada si haces eso» (con lo feliz que soy yo, a ver si me va a coger manía por culpa ajena xD).

¿Mi cruz? las repeticiones al infinito… madre mía, creo que esto es lo que llevo peor. Cuando insisten sin fin, la misma frase en loop. Que me digan algo con lo que NO estoy de acuerdo, bueno paciencia, pero que me lo repitan día tras día, cada vez que nos veamos, una y otra vez… madre mía… que estrés.

Bueno, ha quedado claro que no soy una fácil, que quiero el camino libre y sin obstáculos cuando se trata de «mis cosas».

Todo lo bueno de los abuelos

Si has llegado hasta aquí quiere decir que probablemente has vivido una experiencia similar. Este artículo tenía como objetivo el compartir momentos, situaciones e ideas para sobrellevar pequeños baches de la convivencia. Pero, por muchas cosas que nos puedan molestar hay que reconocer ante todo la magia de los abuelos: lo que hacen, lo que sienten, lo que ayudan… como cuidan de nuestros hijos.

Después de mis súper estrategias (respetuosas) cuando vienen estoy contenta, me alegra tenerlos por casa. Me hacen compañía, me dan una mano con las tareas, hablamos de los más y de los menos y cuidan a mi hija, que cuando me ve es la más feliz del mundo (pero se queda tranquila y sonriente si me voy). Los quiere y la quieren. Estoy tranquila solo dejándola a mis suegros y a mis padres, a nadie más. Sé que está bien y nadie más podría darme esta serenidad. Soy muy exigente en general, pero no con ellos. Porqué su amor por mi hija lo paga todo.

A veces tengo que suspirar, claro, no son YO y ciertas cosas les pueden, es superior a ellos y sé que no hacen exactamente lo que me gustaría pero oye, no podemos pretender que lo hagan todo a nuestra manera y que nos la curen gratis. Además son pequeñeces, que harán con un amor inconmensurable… por mucho dinero que paguéis nunca encontraréis alguien que cuide a vuestros hijos como unos abuelos amorosos.

Por lo tanto como podéis ver, es POSIBLE! Existe la luz al final del túnel, es todo cuestión de armarse de mucha paciencia, trabajo duro y crear lazos, unión, amor. Cuesta, a veces se necesita un buen puñetazo sobre la mesa para que las cosas se recoloquen, Pero ya está, creedme 😉

Comentadme como va vuestra vida familiar y qué trucos usáis que me los apunto! ^^

SI QUIERES UNA MATERNIDAD INNOVADORA, CREATIVA, DIVERTIDA Y UNA CRIANZA RESPETUOSA…

!SUBSCRÍBETE!

Este blog te sorprenderá con actividades infantiles, métodos educativos que no conocías y mis experiencias sin filtros!

Volver al inicio

Si te ha gustado este artículo quizás te interesaría leer Familia política e hijos, La pareja después del bebé o Madre 24/7 – no lo voy a repetir.

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *