0

Mi novio me engaña

Consejos para saber si mi pareja me engaña sexualmente

En consulta, es común escuchar «mi pareja me engaña y lo niega» y recibir preguntas del tipo: ¿cómo saber si mi novio o novia me engaña? No existe un solo perfil psicológico de una persona infiel, sin embargo, podemos nombrar muchas conductas y señales en común. Cuando conocemos muy bien a nuestra pareja es más fácil saber que algo raro está ocurriendo, puede que no tengamos claro exactamente que es pero intuimos que puede tratarse de alguna cosa en específico, en este caso de que pueda estarnos traicionando. Por lo que si notas que tu pareja ya no es la misma contigo, sus actitudes y sus rutinas diarias han cambiado drásticamente efectivamente algo anda mal. Además, también puedes realizar el test de infidelidad.

Cambios en la rutina

Tu pareja solía tener la misma rutina todos los días, tenía sus horarios bien definidos, su hora de salir del trabajo y llegar a casa era siempre la misma, no salía muy a menudo con sus amigos y cuando lo hacía llegaba más o menos temprano, hacía ejercicio ciertos días a la semana, los cuales los tenía bien definidos también, etc. Ahora notas que a pesar de que su horario de entrada y salida del trabajo siga siendo la misma, llega más tarde de lo normal, si antes veía a sus amigos cada determinado tiempo, ahora los ve mucho más a menudo, de la nada le surgen compromisos o actividades extra que antes nunca le surgían, el tiempo que solía pasar contigo se ha reducido bastante y ahora pasa mucho más tiempo fuera de casa.

Por una u otra razón te prohíbe que lo(a) acompañes a hacer ciertas actividades fuera de casa, quedan de hacer algo a una determinada hora y no llega a tiempo, así que te inventa excusas poco creíbles justificando su retraso, entre otras cosas. Hay que tomar en cuenta que todas estas actitudes las ha ido repitiendo durante un tiempo prolongado, por lo que no podemos decir que por llevar 3 días haciendo lo mismo se está tratando de una infidelidad, no hay que tomar en cuenta los casos puntuales, esto tienen que ser continuo.

Está al pendiente de la hora y del teléfono todo el tiempo

Si sabes que tu pareja no tiene algún otro compromiso u otra situación extraordinaria que le obligue a estar pendiente todo el tiempo de la hora y del teléfono y sin embargo actualmente lleva ya muchos días estándolo, puede ser que algo esté mal. En este caso, otras actitudes a tomar en cuenta serían el que cuando está al pendiente de la hora y del teléfono, lo tiene siempre en su bolsillo del pantalón o en algún lugar en donde tu no lo puedas ver con facilidad. Notas que cada vez que le llega algún mensaje o llamada, trata de ocultarte quien se está comunicando con el e incluso se va a otro lado, alejado de ti para contestarle a esa persona.

También puede ser que realice este tipo de acciones, como el esperar a que le llegue un mensaje o le entre una llamada a determinadas horas en específico y que repita el mismo patrón todos los días. Otra actitud que puedes considerar es que se moleste cada vez que cojas su teléfono, aunque lo hagas con la única intención de dárselo en la mano o por alguna otra razón que no sea el espiarlo(a).

No quiere tener relaciones sexuales contigo

Notas que su apetito sexual ha disminuido considerablemente y que ha dejado de desear tener encuentros sexuales contigo cuando anteriormente no era así. Definitivamente, sobre todo si tu pareja siempre ha sido bastante activa sexualmente, este será la prueba más contundente de que efectivamente está teniendo relaciones con otra persona. Puede ser que cuando tu desees tener un encuentro sexual con él(ella), te rechace directamente diciéndote que no le apetece y/o te invente alguna excusa para no hacerlo como por ejemplo que se encuentra muy cansado(a), que está muy estresado(a), se va más temprano de lo habitual a la cama e incluso se hace el dormido para que no le digas nada, etc.

Aquí es necesario descartar que exista algún otro motivo por el cual se esté comportando de esta manera como por ejemplo que esté atravesando por un momento muy difícil y estresante en una determinada área de su vida, un duelo, que esté deprimido(a) o presente un trastorno del deseo sexual hipoactivo entre otras cosas. También tomar en cuenta la frecuencia con la que ha estado comportándose de esta manera.

Cambios de comportamiento cuando tu pareja te engaña

Notas que tu pareja ya no es la misma que antes, se comporta contigo de manera muy extraña y percibes que ya no siente lo mismo por ti.

Esto se puede hacer muy evidente en ciertos comportamientos como el hecho de que ya no desea pasar mucho tiempo contigo como lo hacía antes, por el contrario, da más importancia a los planes que hace con sus amigos, familia u otras personas cercanas a él(ella), ha dejado de ser la persona cariñosa que tu conociste y se comporta de una manera más fría y distante, se ha olvidado de los detalles que antes eran muy importantes, prefiere llamar a otras personas por teléfono antes que a ti, sientes que está buscando algún pretexto para terminar la relación, no se preocupa por ti y por tu bienestar físico ni emocional como lo hacía antes, entre muchas otras cosas que hacen evidente que algo no anda bien en la relación y que esa persona no te quiere lo mismo que antes.

Irritabilidad

Si notas que tu pareja se ha vuelto muy explosiva, se pone de mal humor fácilmente y se enoja casi prácticamente por todo, esto puede ser una señal de infidelidad. Sobre todo si por las cosas o situaciones por las que se enoja no son motivos suficientes para que lo haga incluso pueden considerarse como “tonterías”. Por ejemplo, si le insinúas a tu pareja que ha llegado más tarde de lo habitual y en lugar de exponerte de manera normal, sin alterarse, los motivos por los cuales lo ha hecho, comienza a exaltarse y a gritarte al responderte y al exponerte sus excusas por las cuales ha llegado tarde.

O por ejemplo que le pidas de buena manera, como lo hacías habitualmente algún favor (el cual puede que interfiera con sus nuevos planes) y comience a ponerse nervioso y a exaltarse diciéndote de mala manera que no va a poder hacerlo cuando pudo haberte contestado de manera normal. Como en todos los puntos anteriores, para saber si tu pareja te engaña sexualmente, hay que descartar que se trate de alguna situación puntual o causada por algún acontecimiento que ha tenido anteriormente como el atravesar por una situación dolorosa en otra área de su vida, así como también la frecuencia con la que lleva a cabo este tipo de actitudes.

“¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? Yo que te hubiera querido hasta el fin. Sé que te arrepentirás”. La celebérrima canción de Alaska y Dinarama caricaturiza muy bien la furia y la sed de venganza que embargan a una persona cuando descubre que su pareja le ha sido infiel. Algo cada vez más común si atendemos al reciente estudio realizado por el instituto IPSOS, según el cual un 30 % de la población española es infiel, cosa que nos otorga el dudoso honor de estar a la cabeza de Europa en esta materia.

Según datos facilitados por la web de contactos Ashley Madison, el retrato robot del hombre infiel corresponde a alguien de 43 años, casado, con poder adquisitivo medio-alto y, de profesión, empresario, directivo, médico o abogado. En cuanto a la mujer, tiene una edad media de 34 años, en el 67 % de los casos está casada y trabaja como administrativa, maestra, directiva o ama de casa. Los porcentajes de infidelidad entre ambos sexos son los siguientes: un 35 % de ellos y un 26 % de ellas reconocen haber echado, al menos, una cana al aire.

El 72 % de los hombres considera que la infidelidad sexual es peor que la infidelidad emocional, mientras que el 69 % de las mujeres encuentra la emocional más grave

Se trata, el de la infidelidad, de un tema espinoso donde existe una doble moral. Según el citado estudio de IPSOS, la inmensa mayoría de la población (83 %) cree que es posible serle fiel a la misma persona toda la vida, mientras que un 65 % considera que es factible estar enamorado de dos personas al mismo tiempo. ¿Cómo puede darse tamaña contradicción?

Esteban Cañamares, psicólogo clínico y autor del libro ¿Por qué le es infiel? (Editorial Amat), nos cuenta cómo la contradicción atiende a profundas razones antropológicas: “Por un lado somos seres curiosos que buscamos aventuras y nuevas formas de amar, pero como primates necesitamos estabilidad emocional. Son dos tendencias contrapuestas que habitan en nuestro interior. Esto se soluciona con la ley del embudo: buscamos ser atractivos y seducir a nuevas personas, pero al mismo tiempo queremos que nuestra pareja nos sea fiel. Una de las consecuencias de esto es que alrededor de un 13 % de los hijos no son de sus padres oficiales”.

Está claro que todo es muy divertido mientras uno mantiene sus infidelidades en secreto. Pero los problemas crecen cuando nuestra pareja nos descubre. El doctor Cañamares asegura que al infiel se le suele pillar “por un descuido o una incongruencia que provoca que la pareja engañada tire del hilo”.

«Una infidelidad es un buen momento para revisar a fondo a la pareja: el estado de las relaciones sexuales, la relación con las amistades y con la familia política…»

En cuanto a las reacciones, el psicólogo se lamenta de que, por regla general, sean desproporcionadas: “La mayoría explota en ira, aborda al infiel en caliente y monta una historia de buenos y malos. En realidad se debe hacer lo contrario: templarse, reflexionar y preguntarse si la infidelidad es puntual o sistemática, para dilucidar si se va a repetir o no”. Sobre este punto, un estudio de la red de encuentros extraconyugales Gleeden demuestra que un 16 % de los adúlteros repitió su experiencia antes de pasar dos meses del primer engaño y un 21 % antes de los 6 meses de empezar su vida de infiel.

La reacción de la persona engañada será más o menos colérica en función de diferentes factores, como pueden ser el carácter o el género, y del móvil de la infidelidad: no es lo mismo ser infiel por amor que hacerlo por placer. Según una encuesta de la web de aventuras extramaritales Victoria Milan, el 72 % de los hombres considera que la infidelidad sexual es peor que la infidelidad emocional, mientras que el 69 % de las mujeres encuentra la infidelidad emocional como algo mucho más grave y difícil de olvidar.

Una vez asimilada la realidad, llega el gran dilema: ¿perdonar o no perdonar? Esteban Cañamares: “Esa pregunta hay que responderla según lo que nos diga nuestro cerebro y, sobre todo, nuestro corazón. Pero es un buen momento para revisar a fondo todos los aspectos de la pareja: el estado de las relaciones sexuales, la relación con las amistades y con la familia política… Para ello, la ayuda profesional puede resultar muy positiva, sobre todo para analizar el problema desde fuera”.

Y eso es lo que vamos a hacer a continuación. Analizar flagrantes infidelidades. Daremos voz a veinte individuos, tanto hombres como mujeres, para que nos cuenten cómo descubrieron que los estaban engañando y cuál fue su reacción al enterarse. Será una catarsis para ellos, una interesante lección sobre la condición humana en general y sobre las relaciones de pareja en particular. Los apellidos no se desvelan por deseo de los participantes.

1. Esteban (fotógrafo, 32 años): “Mi novia llevaba meses siéndome infiel con su jefe. Lo descubrí porque un amigo los vio en un restaurante. Al enterarme, monté en cólera y a punto estuve de cometer un disparate, pero por suerte el amigo que me lo contó me paró los pies y me hizo entrar en razón. Lo mejor que podía hacer era olvidarme”.

2. Carolina (secretaria de dirección, 29 años): “Me envió por guasap un mensaje: ‘En un rato te veo en el hotel’. El mensaje no era para mí, que estaba en casa con fiebre, sino para otra chica. Lo primero que hice fue estrellar el móvil contra la pared y gritar. Al volver a casa me encaré con él y me contó todo. Dijo que esa chica no era importante para él, que me quería a mí. Me enfadé mucho. Pero reflexioné y le perdoné. Han pasado unos años y creo que aquel episodio incluso nos ha reforzado como pareja”.

3. Raquel (ama de casa, 45 años): “No lo descubrí de repente. Fueron un montón de pequeñas cosas, porque mi marido nunca ha sido un tío cuidadoso. Lo mismo me llegaba a casa oliendo a un perfume femenino que no era el mío, que encontraba pelos rubios en su ropa interior, cuando yo soy morena… Durante años hice la vista gorda y me tragué la bilis, porque por lo demás él es buen marido y buen padre. Pero la venganza es un plato que se sirve frío, y ahora soy yo la que tiene un amante”.

4. Jorge (electricista, 38 años): “Me dijo que estaba en un viaje de trabajo en Cuenca. Como pensé que se aburriría en el hotel, le pedí que hiciéramos un poco de sexting, intercambiando fotos eróticas. Me envió una en la que salía medio desnuda. Al fondo, sobre la cama, se veía claramente un calzoncillo. El shock fue tremendo. Le escribí: ‘No hace falta que vuelvas. Quédate en Cuenca con tu amigo y su calzoncillo’. Acto seguido, me fui al cine a ver una película cualquiera: necesitaba estar a oscuras y desfogarme”.

5. Marta (galerista, 41 años): “Hacía tiempo que mi marido y yo no hacíamos el amor. Primero lo achaqué a que se había quedado en paro y estaba deprimido. Pero luego empecé a notar, al llegar a casa de trabajar, como un olor a sexo o a perfumes extraños. Muy mosqueada, escondí una pequeña cámara en la lámpara y vi con mis propios ojos que, efectivamente, mi marido me estaba engañando… ¡con otro hombre! Mi venganza fue ponerle el vídeo y obligarlo a enfrentarse a su infidelidad. Él se enfadó mucho y amenazó con denunciarme por haberlo espiado. En fin…”.

6. Rafael (administrativo, 50 años): “Mi mujer es mucho más joven que yo, y siempre tuve la paranoia de que antes o después me engañaría. Mis sospechas aumentaron cuando empezó a ir de compras casi a diario. Para saber lo que pasaba, me instalé una aplicación para entrar en su WhatsApp. Así pude comprobar que un tal Carlos le escribía todo el rato: le decía ‘lo bien que lo pasamos esta noche’, ella contestaba que ‘a ver si me puedo escapar mañana’. Cuando me calmé, la llamé y le dije que tenía 24 horas para recoger sus cosas o las tiraría por la ventana”.

7. Julia (empresaria, 38 años): “Un día apareció en mi casa una chica y va y me dice que es la amante de mi pareja. Casi me da un telele. Lo primero que hice fue echarla de casa. Luego lloré a mares. Llamé a mi novio y le pedí explicaciones. Me dijo que la chica estaba desequilibrada, que, lo reconocía, habían tenido un lío, pero que ya se había acabado y ella no lo aceptaba. Decidí perdonarlo, más que por él, por nuestro hijo. Pasó hace tres meses. Todavía no sé si lo superaremos”.

8. Fernando (escritor, 41 años). “No soy un hombre posesivo; de hecho, es mi novia la que siempre ha sido más celosa. Por eso es paradójico que fuera ella la que me engañara. Me lo confesó llorando una tarde de mayo. Según me juró, fue un desliz: conoció a un hombre cuando yo estaba encerrado escribiendo una novela y ella se sentía sola. Aunque no es plato de gusto, no dramaticé. La abracé y le dije que la perdonaba si prometía no hacerlo más”.

9. Patricia (peluquera, 33 años): “Mi novio me fue infiel con mi hermana. Nunca se lo perdonaré. Ni a él ni a ella. Y lo peor de todo es que los pillé con las manos en la masa. Me dolía el estómago, llegué a casa varias horas antes de lo previsto y allí estaban… ¿Qué cómo reaccioné? Llorando y vomitando como una loca. Me tuvieron que llevar a urgencias”.

10. Ernesto (florista, 38 años): “Mi chica empezó a trabajar con su ex y acabaron en la cama. Yo ya me lo temía, porque esa relación la marcó y creo que nunca llegó a superarla. Pero fue un golpe bajo. Me enteré por él, de una forma horrible. Me lo encontré en un bar, borracho, y me lo dijo: llevaba meses acostándose con mi mujer. En ese momento ella estaba de viaje. Cuando volvió se encontró sus cosas en la puerta, metidas en bolsas de basura”.

11. Laura (camarera, 32 años): “Me enteré porque usamos el mismo portátil para ver pelis y él, que es muy despistado, se dejó su correo abierto. No es que yo anduviera espiándolo, pero al ver la bandeja de entrada me dio por echar un ojo y vi un montón de mensajes de una tal Mónica. Cuando los leí me quedé en shock. No sabía que mi novio, que conmigo era un santo varón, tenía tanta imaginación erótica. Me entró tal ataque de nervios que me puse a contestar los correos uno por uno, poniendo todos los insultos que sabía y hasta alguno inventado. Ella nunca contestó”.

12. Esther (traductora, 39 años): “Me enteré de la forma más dolorosa posible: ¡los vi en plena en plena calle! ¿Mi reacción? Liarme a bolsazos con ellos. ¿Qué quieres? No iba a darles unas palmaditas en la espalda”.

13. Gerardo (pinchadiscos, 45 años): “Mi chica empezó a llegar a horas intempestivas y a meterse corriendo en la ducha, supuestamente porque venía cansada y quería relajarse. Me sonó tan raro que contraté a un detective privado. No gano mucho dinero y me costó un ojo de la cara, pero valió la pena: me trajo unas fotos en las que aparecía con un hombre. Me fui a casa con las fotos y, como ella no estaba, colgué todas las fotos en la pared con chinchetas. Luego cogí mis cosas y me mudé a casa de un amigo”.

14. Sandra (abogada, 43 años): “Mi novio, que antes era el hombre más casero del mundo, empezó a salir de noche dos o tres veces por semana. Que si se iba al fútbol, que si se iba al cine con unos amigos… Un día le seguí. Le vi entrar en un hotel. Pregunté en recepción el número de habitación y comprobé que ni siquiera se había registrado con nombre falso. No monté escándalos. Sólo llamé a la puerta, me abrió una chica en albornoz, pregunté por mi marido y le dije que se podía quedar en el hotel el tiempo que quisiera, pero que a casa no volviera nunca más”.

15. Miguel (taxista, 48 años): “Por mi trabajo paso mucho tiempo fuera de casa. Empecé a sospechar algo por una insinuación que me hizo un vecino. Tras espiarla durante varios días comprobé que me estaba siendo infiel. Estuve conduciendo toda la noche, sin coger clientes, para relajarme. Cuando llegué a casa, se lo dije. Hizo las maletas y se fue. No nos hemos vuelto a ver”.

16. Rosa (dependienta, 26 años): “Me enteré porque le operaron y pasó varias semanas en el hospital. Un día se presentó en el hospital una chica con un ramo de flores. No me preguntes cómo lo supe, pero nada más verla supe que era su amante. Intuición femenina. No hice nada, me quedé paralizada, congelada. No supe reaccionar. Luego me encerré en el baño y pegué un grito que se oyó en todo el hospital”.

17. Pedro (profesor, 40 años): “Fui el último en enterarme. Mi pareja llevaba diez años viéndose a escondidas con otro hombre. ¡Diez años! Un día se lo dije a las claras. Ella lo negó ese día. A la semana siguiente me pidió perdón, dijo que era verdad y que se marchaba con él. Cogí algunos de mis ahorros y me fui un mes de viaje por el mundo. Conocí a una chica danesa y acabamos de tener nuestro primer hijo”.

18. Beatriz (pintora, 46 años): “A mi marido no le sentó nada bien la crisis de los cuarenta: no dejaba de mirar a mis amigas, a las chicas de la calle… Empecé a pensar que estaba siendo infiel. Decidí ponerlo a prueba y me abrí un perfil falso en Facebook, puse una foto falsa y tenté a mi marido, a ver qué pasaba. Y pasó lo que pasó. Que intentó seducirme. Le seguí la corriente y concertamos una cita en un hotel. Tenías que haber visto la cara que puso al llegar y verme allí. No pude evitar partirme de risa. Reír por no llorar”.

19. Gonzalo (militar, 37 años): “Lo creas o no, descubrí que mi novia me engañaba porque lo soñé. Estaba un poco mosqueado y un día tuve un sueño muy real. Investigué un poco y lo descubrí. Me pillé un buen cabreo. Para evitar hacer una locura me fui al campo. Allí grité y lloré. Después, llamé a mi novia y le dije que no tenía sentido seguir”.

20. Eugenia (masajista, 31 años): “La primera pista fue una foto de Facebook que una chica publicó en su cuenta, etiquetando a mi novio. Salían muy cariñosos. Al preguntarle a mi novio quién era, se puso colorado y contestó: ‘Nadie, una conocida, una amiga de un amigo’. Al día siguiente había desaparecido la foto. Me pareció raro. En cuanto pude, me puse a cotillear su móvil. Y encontré varios selfies de los dos. Me bebí media botella de ron, me fui a la discoteca más cercana y me lié con el primero que me tiró los tejos”.

Puedes seguir ICON en Facebook, Twitter, Instagram,o suscribirte aquí a la Newsletter.

Si te dice alguna de estas frases, es que te está engañando seguro

09/09/2018 05:00 – Actualizado: 06/10/2018 11:22

Pocas personas se meten en una relación con la intención de cometer una infidelidad. Sin embargo, la realidad es que poner los cuernos casi forma parte de las parejas modernas. De hecho, entre el 13 y el 16% de la gente de entre los 20 y los 30 años se han acostado con otro mientras estaban emparejados, según una investigación del Centro Nacional de Investigación de Opinión de la Universidad de Chicago.

Obvio que no puedes dejar de buscar el amor por miedo a que tu pareja te engañe, pero lo que puedes hacer es aprender sobre algunas historias sobre el tema. Por ejemplo, querrás tener cuidado si tu marido (o mujer) comienza a sentir curiosidad por saber cuándo estarás en casa, ya que esto podría ser una señal de que está haciendo cosas que no quieren que sepas. O si alguna vez te preguntan sobre tus pensamientos sobre lo que ocurriría si pasara, es seguro asumir que entonces se le ha pasado por la cabeza.

Aquí, hemos reunido sugerencias de expertos en relaciones a nivel internacional para concentrar algunas frases comunes que las personas dirán si quieren engañarte (o si ya lo hacen).

«En el hipotético caso»

¿Qué harías si tu pareja te pregunta: «Si sucediera…¿qué pasaría?»? Si te ha propuesto esta cuestión debes considerar que realmente lo están pensando hacer o al menos no están contentos con la trayectoria que lleva vuestra relación.

«Cuando el pensamiento de acostarse con otro está en el aire, a menudo escucho a algún miembro de la pareja cómo es un cierto tipo de persona que le gusta, un lugar determinado, una hora del día a la que le gustaría hacerlo o incluso pueden nombrar a alguien directamente», asegura Racine Henry, Ph.D. , propietaria de una empresa que hace terapia de relaciones amorosas en Nueva York. Estas preguntas hipotéticas, Henry advierte, a menudo conducen a «cuernos involuntarios».

Cambio de look

«¿Te gusta mi nuevo corte de pelo?», si tu mujer ha tenido el mismo durante diez años pero llega un día a casa con un cambio radical, podría indicar que quiere impresionar a otra persona, afirma Jonathan Bennett, consejero americano. Las aventuras son mucho más que sexo. A menudo tienen poco que ver con la otra persona y más con la lucha del individuo con su propia identidad.

Si te acusa frecuentemente de que le engañas es porque quien realmente lo está haciendo es él

Las personas se someten a un cambio de imagen cuando quieren obtener un ascenso en el trabajo, cuando llegan a una edad significativa (cumplen los 30, 40 o 50)… o cuando comienzan una nueva relación. Por eso, si tu amorcito de pronto ha modificado su peinado, se ha dejado barba (si es él), se ha cambiado el maquillaje sin razón aparente, solo porque «necesitaba nuevos aires», hay serias posibilidades de que te la esté pegando.

Nunca sabes dónde está

Si a menudo de tu boca sale «Oh, pues no lo sé. Supongo que en el trabajo o no tengo ni idea», aquí hay tomate. Una persona en una relación comprometida y seria debería poder decirle a cualquiera dónde está su pareja cuando no están juntos. Sin embargo, alguien que esté a punto de engañar al otro (intencionadamente o no) dejará de dar explicaciones a su cónyuge, aunque solo sea para tratar de olvidar que lo tiene de primeras.

Hostilidad

«¿Cómo es que ha hecho esto tan mal? ¿Es tonto/a o qué?». Aunque el que engaña (o piensa en hacerlo) es quien está equivocado, a menudo también es el que está tratando de derribar al otro y causar problemas por el sentimiento de culpa de sus propios pensamientos o acciones.

Si antes tenía la libido muy alta o no se comporta igual es porque ya tiene con quien pasar las noches

Las personas infieles suelen tener un gran cargo de conciencia que les lleva a tener cambios bruscos de humor. De repente tu pareja es muy dulce y atenta contigo, y al segundo se coge una rabieta del quince por algo que has hecho mal, a su parecer. Esto le ocurre sobre todo a las mujeres que engañan a sus parejas, pues los hombres llevan mucho mejor este doble juego.

Bethany Ricciardi, una experta en sexo y relaciones asegura que «tu pareja puede sentirse mejor si te hace sentir mal contigo mismo. Si es más hostil y agresiva sin explicación razonable, tal vez quieras sentarte con ellos para evaluar en qué punto estáis y saber si tiene remedio o no».

Siempre ocupados

Si de repente la excusa de siempre es: «Lo siento, no te he contestado porque tenía muchas cosas que hacer en el trabajo», preocúpate. Si antes te respondía al instante o se preocupaba por ti cada hora y ahora nada, es una señal inequívoca de que algo malo pasa.

Asi además «tiene horarios nuevos», «reuniones» a altas horas de la noche, «viajes de empresa» en fines de semana, «congresos a los que tiene que acudir por obligación»… Y a ello se suma que le preguntas detalles acerca de sus compromisos laborales y te contesta con evasivas y sin mirarte a los ojos, está muy claro: no cabes por la Puerta de Alcalá.

Desafortunadamente el entorno laboral es muy peligroso. Aunque no haya considerado ponerte los cuernos antes, por ejemplo un ascenso que le ofrezca muchas oportunidades de viajar o un cambio de amistades y de estatus puede hacer que la infidelidad no le parezca tan mala idea. Si esto pasa, adelántate y habla las cosas antes de que ocurra algo que tú no quieres.

Cambios sexuales

Si a la hora de tener sexo hay una nueva propuesta, algo raro pasa. Si te dice: «¿Por qué no probamos esta postura hoy?», algo pasa. Si tu pareja busca condimentar las cosas en el dormitorio, podría ser un signo de que encuentra que la situación actual es mediocre e insatisfactoria. Y aunque es bueno que sigáis tratando de salvar la relación que tenéis, también podría ser una señal de que está cerca de encontrar esa satisfacción en otras sábanas.

Si tu pareja de pronto ha modificado su peinado, se ha dejado barba o cambiado el maquillaje sin razón, hay serias posibilidades de que te la esté pegando

Y en el caso de que a la hora de hacerlo sea demasiado diferente, quizá ya no haya nada que hacer. Si antes tenía la libido muy alta, ha bajado, y viceversa o no se comporta igual es porque ya tiene noches nuevas con otra persona. Antes quería hacer el amor contigo cada noche y ahora siempre tiene algo que hacer, o bien ahora quiere practicar sexo mucho más que antes porque se siente culpable y no quiere que lo pilles. Cualquier cambio significativo en la cama, es digno de sospecha.

Inseguridades

«Siento que no me aprecias» o «No me valoras lo suficiente» son dos frases que deberías apuntar bien en tu cabeza. Las inseguridades de una persona pueden interferir con sus relaciones de muchas maneras importantes. Una persona que se siente así no solo cuestionará si es digno de estar con alguien y creará problemas que no existen sino que también buscarán la validación en otros lugares, es decir, acostándose con otras personas. Al hacer esto, busca aumentar su autoconfianza y confirmar que son lo suficientemente buenos sin tener en cuenta los efectos que esto podría tener en su relación.

«Me estás engañando»

Irónicamente, una forma fácil de saber si tu cónyuge te está engañando es con qué frecuencia te acusa a ti de hacerlo: «Seguro que me estás poniendo los cuernos». «Esto es a menudo un signo de autocompetencia, y también te echará la culpa, causando que esté a la defensiva siempre y distraído», dice Ricciardi. «Es bastante manipulador… porque se enfadan tanto durante la conversación que empiezas a pensar que odian las infidelidades y que nunca te lo harían, cuando en realidad ya lo han hecho», añade.

Test de infidelidad: cómo saber si tu pareja te engaña

En una relación, la infidelidad siempre ha sido motivo de preocupación, tanto para el hombre como para la mujer. Por eso, el engaño es uno de los motivos principales de ruptura de la pareja. ¿Sabías que casi la mitad de las personas serían capaz de romper una relación si descubren que el otro le es infiel?

El 48% de los españoles lo afirmó según una encuesta publicada por ACyV en el 2016. Es un tema que quita el sueño a más de uno. Por eso, a continuación te dejamos las señales más indicativas para descubrir una infidelidad. Se deben cumplir varios de estos indicadores para sospechar de una infidelidad, uno o dos de forma aislada no significa nada y solo conseguirás que ambos paséis un mal rato.

No siempre que tu pareja se comporte de forma extraña significa que te esté siendo infiel

Trucos para saber si tu pareja te engaña

Hay menos amor en la relación

Tanto en el plano sexual como sentimental notas que tu pareja está más alejada de ti, ya no busca contacto físico, habla menos contigo… Sobre todo al principio de la infidelidad la persona se siente extraña al acostarse con un amante a la vez que lo hace también con su pareja estable, pierden las ganas porque esa necesidad física está cubierta por otro lado y porque se sienten en parte culpables por ser infieles. Cuando llevan bastante tiempo siendo infieles la situación puede normalizarse y acostarse con ambas partes aunque lo normal es que en general haya menos sexo con la pareja habitual.

Por otro lado, la culpabilidad hace que busquen estar menos tiempo contigo porque no se sienten a gusto con la situación. De todos modos, otras personas hacen justo lo contrario, la culpabilidad hace que muestren más amor la pareja, dependerá de cada uno, el caso es comparar si de repente está especialmente cariñoso o distante a como solía estar contigo.

Pone excusas para estar más tiempo a solas

Cuando hay una infidelidad la excusa más típica es el trabajo porque es algo que se puede repetir de forma regular sin levantar sospechas. Por eso, si notas que últimamente se queda demasiados días a trabajar hasta tarde puedes llamarle al trabajo para preguntarle «qué tal le va». En el caso de que sea cierto no viene de más socializar un poco para avivar el amor, en el caso de que sea mentira espérate unos días y vuelve a llamarle cuando supuestamente esté trabajando.

Antes de desconfiar, habla seriamente con tu pareja

Si sus compañeros te dicen que tampoco está en ese momento, puedes comentárselo y comprobar si se pone nervioso. Por ejemplo: «¡Ah es verdad! La semana pasada y me dijeron que no estabas en el trabajo». Seguramente te ponga una excusa tonta, entonces dile que el día anterior también llamaste y que tampoco estaba, como no puede repetir la misma excusa le llevará unos minutos pensar en una nueva y podrás ver cómo reacciona. Si titubea simplemente pon cara de evidencia y pregúntale qué está ocurriendo.

Notas que huele a un perfume distinto

Si sospechas que tu pareja te es infiel un indicador es el olor. El olfato no es el sentido que más desarrollado tenemos los humanos, sin embargo sabemos muy bien como es el perfume que nuestra pareja echa, además es algo que enseguida queda impregnado en la ropa. Por eso, si crees que se ve con otra persona prueba a aspirar una camisa o jersey.

Controlador con el móvil y redes sociales

Si notas que tu pareja mantiene el móvil siempre con él, evita contestar o mirarlo si estás delante y nunca lo «olvida» en tu presencia es un punto a favor de que podría estar tonteando con otra persona. Lo mismo ocurre con las redes sociales como Facebook, Instagram, etc.

En este apartado es importante no exagerar, dentro de una pareja tiene que haber confianza y respeto, no se trata de que estés mirando el móvil o el Facebook continuamente, y menos si no te ha dado nunca sospechas, eso sería un problema más de celos… Si embargo, si antes no era así y ahora ves que es muy receloso con esas cosas, podría ser un indicador.

Plantéate por qué está sucediendo

Se esconde al usar el móvil

¿Nunca usa el móvil si estás tú delante aunque le esté sonando? ¿Lo has pillado hablando por el móvil y colgando según te ve? Si no te está preparando una fiesta sorpresa entonces es que está hablando de algo o con alguien que no quiere que conozcas.

Le notas lleno de vida

Puede que este indicio choque un poco con los anteriores, sin embargo puede ocurrir. Si ha habido un engaño varias veces con la misma persona, es decir, no ha sido un lío de una sola noche, puede pasar que aunque esté más distante contigo a la vez lo notes más animado, feliz y activo.

Esto es algo que preocupa mucho a la otra parte, si estáis pasando por un mal momento (más distante, habláis menos, escasos encuentros sexuales…) ¿por qué parece más feliz? Eso es porque tal vez esté «bien» con la otra persona o incluso esté enamorándose y no pueda evitar demostrarlo.

Cuando la pareja está en edad madura es común que el infiel se comporte de una forma más juvenil, como si hubiese vuelto a los 20 años. Eso es porque el participar de un engaño vuelve a la gente más impulsiva, que se piense menos las cosas.

Notarás mucho cambio si te está siendo infiel

Tiene nuevos hobbies

Durante un engaño es común que de repente notes que tu pareja tiene nuevos intereses que no sepas exactamente de donde vienen. Si sigue con la misma rutina de vida, ¿de dónde ha salido ese interés inexplicable por el fútbol/afición/serie…? Puede que lo esté aprendiendo de la otra persona como una forma de agradarle.

Ha cambiado su forma de hablar

Este punto hay que cogerlo con palillos: si tiene nuevos amigos, ha cambiado de trabajo o habéis escuchado por la tele a un famoso hablando así no tienes que tenerlo en cuenta. Sin embargo, si ese no es el caso es porque alguien «nuevo» le ha pegado esa forma de hablar. Nos referimos a frases hechas, expresiones o chascarrillos.

Se pilla antes a un mentiroso…

Si nunca habías sido especialmente celoso y de repente tienes la sensación de que algo va mal unido a todos estos indicios es que seguramente detrás de la relación hay un engaño detrás. ¿Eso significa que ya no hay amor ? Es algo que tendrás que hablar con la otra persona. Muéstrale las evidencias y dejad las cosas claras para no seguir haciéndoos daño.

¿Me está siendo mi pareja infiel?

¿Tienes la sensación de que tú y tu pareja estáis viviendo separadamente? La infidelidad es una de las situaciones más dolorosas en la pareja, pero ¿por qué suceden?

Las infidelidades existen, aunque solo un 5% de los españoles afirma en un estudio de eDarling sobre la infidelidad, que sería infiel a su pareja si no fuera feliz en su relación, solo un 8% de ellos ha sido infiel y lo volvería a hacer.

Un 79% de los encuestados afirmó que dejaría a su pareja tras sufrir una infidelidad.

Lee también: cómo superar una infidelidad

Pero, ¿cómo saber cuando tu pareja te está siendo infiel? Averiguar una infidelidad puede ser complicado, dependiendo de la situación en la relación.

La mayoría de los solteros encuestados reafirmó que cuando cometieron una infidelidad no existió ninguna razón específica, sino que simplemente pasó. Un 30% refleja que quería mantener relaciones sexuales con otra persona, mientras solo un 4% lo hizo porque se enamoró de alguien.

Trucos para saber si su pareja te es infiel

Según la psicoterapeuta Abby Rodman, existen algunos trucos para descubrir si su pareja le está siendo infiel.

Tiene nuevas cosas que hacer en horas puntuales. Es bastante sospechoso que si tu pareja empieza a tener nuevos hobbies repentinos en horas puntuales oculte algo más. Puede que se esté amoldando al horario de otra persona. Quiere estar solo/a frecuentemente. Evita hacer planes en pareja, tendiendo a hacer planes de manera individual o con esa persona a la que está viendo. Celos inesperados y repentinos. Tiene celos de cualquier situación en la que para esa persona pueda existir un mínimo flirteo, aunque no lo haya. El infiel se refleja a sí mismo en actitudes como esta, por ello sus celos son imparables. Se interesa por temas nuevos. Tiene intereses por los que nunca había mostrado pasión y ahora le fascinan. Algo nuevo puede estar pasando. Frecuentemente está nervioso. El estado en el que se encuentra probablemente le produce estar nervioso y tener altibajos por su preocupación y sentimiento de culpa.

¿Qué hacer si sé que mi pareja me es infiel?

Lo mejor es comunicarle que has descubierto su infidelidad. De nada sirve ocultar lo que ya sabe porque te traerá más problemas a la larga. Ten fuerza para enfrentarte a este obstáculo en tu relación. Exponed vuestras opiniones. Lo mejor es hablar de la situación que acaba de suceder y de los sentimientos de ambos. ¿Por qué ha ocurrido? Como exponemos antes, existen varios motivos que llevan a una persona a ser infiel. ¿Cuál ha sido el problema? ¿Deberíais seguir adelante con la relación?

En un principio puede ser complicado tomar una decisión, si no te ves con fuerzas, espera el tiempo que haga falta hasta que seas consciente de la decisión que tomas.

Lee también: cómo superar una decepción amorosa

Si lo necesitas, consulta a un profesional. Tenen cuenta que el diálogo es oro, pero el rencor puede dificultar mucho la situación con tu pareja y con tu autoestima. Si crees que necesitas ayuda externa de un profesional no dudes en hacerlo. El apoyo de tu familia y amigos es esencial para salir de un mal momento, pero a veces se necesita ayuda de un experto en la materia para tener tus ideas más claras y aprender a subir tu autoestima.

Fuentes:

Estudio sobre la infidelidad, eDarling 2014. www.edarling.es/prensa/estudios-de-edarling/fidelidad

Cómo descubrir una infidelidad, según la psicoterapeuta Abby Rodman Huffington Post

Veronique de Miguel, experta en Parejas About.com

Sobre el autor: redaccionedarling

admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *