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Miedo a hacer caca

Seguro que alguna vez has escuchado el caso de algún niño con miedo a hacer caca, o puede que incluso le ocurra a tu propio hijo, pues es algo que sucede con relativa frecuencia en la infancia.

Aunque esta fobia coincide, en la mayoría de los casos, con el momento en que se abandona el pañal, también puede ocurrir en niños más mayores. Te explicamos las causas que están detrás de este miedo y cómo podemos ayudarles a superarlo.

Causas del miedo a hacer caca

El estreñimiento en la infancia es un problema frecuente que, según la Asociación Española de Pediatría, afecta de manera ocasional a un 34 por ciento de los niños con edades comprendidas entre los cuatro y los 11 años.

Las causas del estreñimiento pueden ser orgánicas (debido a ciertas patologías o enfermedades) o funcionales, que se suceden en un 95-97 por ciento de los casos.

Entre las causas funcionales se encuentran los factores psicológicos y el miedo a hacer caca provocado por:

  • La retirada del pañal supone para el niño un cambio importante en su rutina y en su conciencia corporal. Esto lleva a algunos peques a relacionar el hecho de hacer caca con la pérdida de una parte de sí mismos, de manera que consideran las heces como algo suyo y temen expulsarlas y perderlas.

  • Según los psicólogos, para otros niños la retención de heces se debe a una cuestión higiénica, es decir, tienen miedo, vergüenza o asco de que salga de su cuerpo algo sucio y desagradable.

  • Situaciones emocionales como el inicio del cole, la llegada de un hermanito o un cambio de residencia puede alterar al niño en edad preescolar, y comenzar a sufrir escapes de pipí, incontinencia fecal o, por el contrario, retención de heces.

  • Algunos niños no se sienten cómodos yendo al baño fuera del entorno familiar, como colegios, campamentos, baños públicos… Y otros, simplemente no desean interrumpir su actividad para ir al wc, reteniendo las heces de manera voluntaria.

  • La retención de heces hace que estas se vuelvan más duras y cueste más trabajo expulsarlas (llegando a causar dolor e incluso fisuras anales), de manera que el momento de ir al baño se acaba convirtiendo en un drama para el niño.

  • Al final, se produce un círculo vicioso del que es difícil salir: retención de heces por miedo al dolor – heces cada ves más duras por la retención – cada vez más dolor en la defecación.

Cómo se diagnostica

En la mayoría de las ocasiones, este episodio es algo pasajero que se acaba solucionando con el tiempo. No obstante, es importante consultarlo con el pediatra para que diagnostique el estreñimiento funcional mediante la historia clínica y la exploración.

El médico será quien determine si es necesario seguir algún tipo de tratamiento con laxantes, además de remitir al niño a la consulta con el gastroenterólogo si se trata de un episodo complejo o que requiera de una especial atención.

¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestro hijo a vencer este miedo?

Al margen del tratamiento y las recomendaciones que nos ofrezca el pediatra, los padres también podemos llevar a cabo unas sencillas pautas que ayuden a nuestro hijo a superar ese miedo a hacer caca, para que el momento de ir al wc no se convierta en una pesadilla para ellos.

La retirada del pañal debe ser un proceso respetuoso con el niño

Si vamos a comenzar con el proceso de retirada del pañal, debemos ser conscientes de la importancia de hacerlo de manera respetuosa con los ritmos y tiempos que marque el niño, pues solo así evitaremos este y otros problemas asociados a una retirada antes de tiempo.

Por supuesto, debemos evitar meterle presión, así como burlarnos, enfadarnos o castigarle, y en todo momento el niño debe sentirse cómodo y tranquilo con el proceso.

Revisar la dieta del niño

La Sociedad Norteamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátricas, (NASPGHAN), recomienda también revisar la dieta del niño, con el fin de aumentar el consumo de frutas y verduras, y de alimentos ricos en fibra.

Así mismo, debemos asegurarnos que nuestro hijo bebe la cantidad de agua recomendada, pues esto ayudará a ablandar las heces y a que el momento de evacuar no sea molesto.

Ser pacientes y empáticos

Al igual que ocurre con cualquier aspecto de la crianza, es fundamental respetar a nuestro hijo y ser empáticos con su situación. De este modo, no podemos caer en el error de ignorarle, restar importancia a lo que le ocurre, ni mucho menos burlarnos de él.

Hay que entender que si el niño ha tenido una experiencia dolorosa previa, vivirá el momento como algo dramático, por lo que debemos comprenderle y ayudarle a superarlo mostrándole nuestro apoyo.

Hacer partícipe al niño de su problema

Puesto que este episodio se sucede en niños a partir de los dos o tres años, o incluso mayores, ya podemos intentar hablar con ellos de este tema, animarles a contarnos lo que les ocurre y explicarles por qué no es bueno para su salud que retengan las heces.

Si no quieren hacer caca porque temen perder una parte de sí mismos, les explicaremos que los adultos vamos al baño y no nos ocurre nada. Y si la retención se produce porque no se sienten confiados en un baño ajeno al de su casa, debemos insistirles en la importancia de atender a sus necesidades en cuanto surgen, así como de cuidar su alimentación para evitar este tipo de situaciones desagradables.

El momento de ir al baño: una rutina agradable

Hasta que se solucione el problema, puede ayudar el hecho de crear una rutina para ir al baño, en donde el niño se sienta cómodo, confiado y tranquilo. Acompáñale al wc y convierte el momento en algo agradable, ayudándote incluso de recursos como juegos, canciones o cuentos.

Otras pautas

El ejercicio físico es fundamental en cualquier etapa de la vida, y por supuesto también en la infancia. Y es que el movimiento ayuda a la motilidad intestinal, favoreciendo el momento de ir al baño. También puede ayudar dar a nuestro peque un suave masajito en la tripa.

En ningún caso debemos estimular la zona anal del niño ni administrarle ningún laxante que no haya sido prescrito por el pediatra. Así mismo, si la situación no mejora al cabo de unos días, o incluso sentimos que empeora, es muy importante consultar con el pediatra de inmediato para una nueva valoración.

Fotos | iStock

«Adrián tiene dos años y medio. Desde que le quitamos el pañal, hace tres meses, tengo que insistirle para que se siente en orinal porque si no me pongo pesada, pasa días y días sin hacerla. Cuando lo consigue llora porque es muy dura. El pediatra le ha recetado un laxante pero no quiero que se acostumbre a tomarlo», nos dice Esther Sáez

El problema de Adrián es muy común cuando se retira el pañal antes de que el niño esté preparado para controlar esfínteres. El pequeño retiene la caca: se aguanta, las heces se vuelven más duras, el niño siente dolor al defecar y más se aguanta. Si la situación no se corrige, el niño puede acabar teniendo fisuras anales o hemorroides. En esos casos, lo mejor es volver a ponerle el pañal y esperar, cuando él pida “caca” o busque un lugar apartado para hacerla lo más probable es que esté preparado para ir sin pañal.

Otra solución que ayuda a evitar el estreñimiento es establecer una rutina. El funcionamiento del intestino es muy cíclico, así que puedes enseñar a tu hijo a ir al baño a ciertas horas, por ejemplo, después de las comidas, que es cuando aparece el reflejo de la defecación. Si el pequeño va a la escuela infantil, puedes comentar con la educadora que está dejando el pañal. En estos centros suelen sentar a los niños en el inodoro a la misma hora. Como los pequeños actúan por imitación, ver a sus compañeros le estimula a hacer lo mismo.

Si el niño utiliza el inodoro con un reductor, hay que colocar un banco para apoyar los pies que sea lo suficientemente alto para que sus piernas queden por encima del abdomen. Si sus pies cuelgan, se cierran los músculos del ano. También puede ayudarle ponerse en cuclillas sobre el reductor.

Mi hijo tiene miedo a hacer caca porque un día le dolió

María haces muy bien en darle a tu hijo una dieta rica en frutas y fibra. Eso le va a ayudar mucho, al igual que toda la información que puedes leer en los siguientes artículos:

  • Cómo aliviar el estreñimiento en los niños
  • El polen: un alimento rico en proteína y vitaminas
  • ¿Como alivio el estreñimiento con la miel?
  • La miel y azúcar de caña como laxantes
  • Flores de Bach para ayudar a superar el miedo a hacer caca

Pero algo que no estás atiendo es su miedo. Necesita le vayas dando respuestas que le hagan entender que entiendes su miedo, que es normal lo tenga y que confías que lo podrá superar cuando esté preparado.

Lo que transmites con tu actitud

Lo más importante es tu actitud. Lo que le transmites a través de tu voz, tu tono, tus gestos, tus palabras y sobre todo, lo que él recibe de tu propio mensaje interior. Si tu estás cansada y exigente con este tema se lo estás transmitiendo y eso lo bloqueará más. Si tu estás confiada, relajada y segura que tarde o temprano lo conseguirá, eso es lo que recibirá.

  • Consulta telefónica: ¡caca nooooo!
  • consulta: mi hijo ya pide pipi pero ahora no pide para hacer caca

Entiendo y respeto tu miedo

Te pongo algunos ejemplos del mensaje verbal y no verbal (tu actitud, tu corazón) que le puedes ir transmitiendo a diario: “Si cariño, ya sé que tienes miedo porque un día te dolió y temes te vuelva a pasar. Claro, sentir ese dolor no te fue agradable y lo entiendo”.

Sé que lo superarás. Estoy a tu lado para ayudarte

“Sé que serás capaz de superar este miedo. Cuando estés preparado verás como podrás hacer caca tu solito en el váter. Como lo hago yo y como lo hace papá. Pero será cuando estés preparado. Yo estoy a tu lado para ayudarte. Tranquilo, no hay prisa, yo sé que superarás este miedo, confío mucho en tí”.

Lo más importante eres tú y tu salud

«Lo más importante eres tú y para que te encuentres bien y no te duela la barriga, tu caca debe salir. Si se queda en tu barriga te sentirás mal. Por eso te doy fruta, verdura, miel, jalea,… para que te ayude a sentirte bien y te ayude a que tu caca salga blandita. Si es blanda no te dolerá ¿te acuerdas que un día salió blanda y no fue desagradable?».

Y ahora te voy a ayudar quedándome contigo un ratito en el váter a ver si puedes hacer caca. Tranquilo yo estoy a tu lado y sé que podrás hacerlo. No hay prisa. Puedes usar el recurso de la plastelina (y de establecer una rutina) que explicaré en otro artículo.

Si quieres saber más sobre el miedo a hacer caca, continúa leyendo en el siguiente punto.

Miedo a hacer caca, cosas de la edad.

Algunos niños tienen miedo a hacer caca, normalmente ocurre cuando empiezan con el aprendizaje del control de esfínteres pero, este temor puede darse en otras etapas del desarrollo una vez instaurado correctamente el hábito de ir al baño.

¿Qué sucede? ¡Mi hijo tiene miedo a hacer caca!

Las explicaciones podrían ser varias pero el factor explicativo más más frecuente es el estreñimiento pero, tal y como veremos a continuación, también la propia evolución del niño de 2 a 3 años puede generar este temor.
Ocurre que, cuando retiramos el pañal a nuestro pequeño (alrededor de los 2 años), éste empieza a ser conscientes de la defecación y se asusta. El miedo a hacer caca a los 2 años, momento en el que solemos retirar el pañal, forma parte de la evolución normal del niño, aunque como cada niño es diferente, unos lo manifiestan más que otros.

¿Por qué mi hijo tiene miedo de hacer caca?

Existen varias razones por las que tu hijo tiene miedo de hacer caca.

Miedo a perder algo de su cuerpo

¿Por qué? Se asusta porque, al defecar, considera como una pérdida de algo suyo las heces que elimina y a esta edad, los niños, todavía no son capaces de pensar que ese material residual eliminado es algo separado de su propio cuerpo. Es decir, creen que cada vez que van a hacer caca una parte de ellos se va.

Visto así, podemos comprender este miedo y su negativa a ir al baño. De hecho, si os habéis fijado, tanto niños como niñas suelen aprender antes a hacer pipí en el orinal que a hacer caca. Por lo general se aprende más tarde.

Afortunadamente esta situación suele ser pasajera y acaba desapareciendo sola, se trata de una fase transitoria que requiere de nuevo paciencia y comprensión.

Estreñimiento

En otros casos, la causa es el estreñimiento. El dolor que provoca evacuar puede generar que nuestro hijo empiece a tener miedo a hacer caca. Este miedo puede aparecer cuando introducimos el orinal, como comentaba en el punto anterior, u en otras edades más avanzadas. Sea como sea es una situación que nos angustia, tanto a nosotros como papás como a nuestro hijo que sufre tanto por el dolor físico como por el psicológico. Sobre este tema en concreto puedes leer el artículo «Mi hijo de 4 años tiene miedo a hacer caca y se la hace encima»

Si el niño siente dolor al hacer caca o ha desarrollado heridas en el ano por la dureza de las heces hay que consultar con el pediatra para que nos aconseje.

Cuando un niño se hace daño al hacer caca puede que termine entrando en un círculo vicioso. Como le duele no quiere hacerlo y retiene las heces, lo que provoca que se endurezcan más y que le duela más cuando lo intente de nuevo.

¿Qué debemos hacer los padres ante el miedo a hacer caca?

En la mayoría de los niños esto es algo pasajero, y sólo debe preocuparnos si la actitud persiste, convirtiéndose en una especie de fobia.

Para ayudarles, el primer paso es mostrarnos tranquilos y transmitirles confianza y seguridad y nada de preocupación. Si el miedo es debido al temor a perder parte de sí mismo les haremos ver que defecar es algo normal que nosotros también hacemos y que no nos pasa nada. Además hay que procurar fomentar la autonomía, sin estar detrás de ellos todo el día pendientes de si hacen o no caca, y además hacerles partícipe en la higiene.

En caso que el problema sea por estreñimiento ayudaremos ofreciendo una dieta laxante, rica en agua y fibra, para que al hacer las deposiciones más blandas, le sea más fácil defecar y más difícil retenerse. Y si el estreñimiento es continuado debemos visitar a nuestro pediatra sin falta.

Papás, mamás, tranquilos, como siempre digo paciencia, mucha paciencia y sin prisas. Las prisas no ayudan en nada y mucho menos cuando estamos hablando de aprendizaje en nuestros niños. Hacer caca en el orinal o el wáter es también un aprendizaje y muy importante, dadle el tiempo que necesite. Nuestro peque seguro, más tarde o más temprano, aprenderá a hacer caca solo.

Libros para ayudar a los niños a perder el miedo a hacer caca

Algunos de estos libros pueden ayudar a tu hijo, estas son mis recomendaciones

Puedes ver algunas de las reseñas de estos libros aquí

Caca de dinosaurios

El topo que quería saber quien se había hecho aquello en su cabeza.

Todo lo que sé de la caca

Cómo convencer a un niño para que haga popó en el baño

por Edward R. Christophersen, Ph.D.
Una de las cosas principales que hay que hacer es revisar la consistencia de las heces de tu hijo. La mayoría de los niños que se niegan a evacuar en su bacinica o en el excusado, y lo hacen en el pañal o calzones de entrenamiento, han tenido problemas de estreñimiento.
Asegúrate de que tu hijo tenga heces suaves y formadas. Las heces duras, grandes, o en forma de bolitas muy pequeñas son todas señales de estreñimiento, y la razón más común para retener las heces o negarse a usar el excusado es que el niño ha tenido una o más defecaciones incómodas o con dolor.
La manera principal de suavizar la consistencia de las heces fecales de un niño es mediante su dieta, haciendo que consuma más fibra y vigilando su ingestión de productos lácteos. La forma más fácil de calcular la cantidad de fibra dietética que está comiendo tu hijo es buscar la información nutricional en la etiqueta de sus alimentos.
Como regla general, los niños deben consumir a diario el equivalente a su edad más cinco (por ejemplo, un niño de 4 años necesita 9 gramos de fibra todos los días). También es mejor distribuir la fibra de manera equilibrada en las tres comidas principales del día, no consumirla toda al mismo tiempo.
Puede llevar semanas, a veces incluso meses, para que un niño supere la experiencia de haber defecado con dolor. Aunque oigo todo el tiempo que los niños tienen «accidentes» (hacen popó en su ropa) porque están enojados o resentidos, éste casi nunca es el caso. Tiene «accidentes» porque retiene sus heces dolorosas hasta que ya no puede hacerlo más.
Una vez que tu hijo esté teniendo rutinariamente heces fecales suaves y formadas, fíjate cuándo las tiene para ver si existe algún patrón. Si sabes que es casi la hora de que haga popó, puedes alentarlo a que se siente en el excusado.
También recomiendo que tu hijo se siente en el excusado varias veces al día, sin presionarlo para que evacúe. Estas sentadas son más para acostumbrarlo a sentarse en el retrete que para que defeque en él. Está bien hacer que se siente en el excusado unas 12 veces al día sin que haga popó ahí. Tu meta es lograr que se relaje cuando esté sentado en la taza del baño.
También asegúrate de que pueda poner los pies firmemente en el piso si está sentado en un orinal especial para niños pequeños, o en un banquito si está sentado en el excusado grande. Poder plantar los pies en el suelo significa que puede sentarse en el orinal o en la taza del baño fácilmente, que se siente estable y seguro cuando está sentado y que puede empujar con los pies para darse apalancamiento. Todo esto es importante para que aprenda a ir al baño solo.
Lee también 11 pasos para enseñar a tu hijo a ir al baño
Revisado en febrero 2014

Algunos niños pasan por fases en las que sienten miedo a hacer caca. Este temor se inicia generalmente cuando dejan el pañal y empiezan a usar el inodoro u orinal.

Pero el miedo a hacer caca puede darse en otras etapas del desarrollo, más allá de los 3-4 años causando gran preocupación entre los padres quienes ven cómo sus hijos retienen las heces hasta que éstas, en ocasiones, acaban por rebosar o necesitan laxantes para su evacuación.

Causas del miedo a hacer caca en los niños

Las principales causas por las que los niños tienen miedo a hacer caca suelen ser 2 y van en función de la edad. Generalmente en los más pequeños el miedo tiene que ver con una cuestión evolutiva y en los más mayores el estreñimiento suele ser el factor más común y frecuente.

1. Miedo a perder parte de uno mismo
Esta es la causa principal en niños de entre 24 y 30 meses. En la etapa en la que retiramos el pañal y empezamos a poner al niño en el orinal. Momento en el que empieza a ser consciente de que cuando hace caca algo sale de él. Es aquí cuando algunos niños empiezan a tener miedo, se asustan porque, al defecar, consideran como una pérdida de algo suyo las heces que eliminan.

A esta edad, los niños, todavía no son capaces de pensar que ese material residual eliminado es algo separado de su propio cuerpo. Afortunadamente se trata de una fase transitoria que acaba por remitir con altas dosis de paciencia y comprensión. Algunos libros infantiles pueden ayudar a superar esta etapa.

2. Estreñimiento y dolor al evacuar
Este es el caso de los niños un poco más mayores o en niños que ya tenían instaurado el hábito de ir al baño sin dificultad. En esta ocasión el miedo se inicia con un proceso de estreñimiento previo en el que el niño ha tenido dificultades al evacuar produciéndose pequeñas heridas que le causan dolor. Si este es vuestro caso debéis acudir al pediatra porque tal vez necesite tomar algún tipo de laxante que reblandezca las heces y evite el dolor.

Cuando un niño se hace daño al hacer caca puede que termine entrando en un círculo vicioso. Como le duele no quiere hacerlo y retiene las heces, lo que provoca que se endurezcan más y que le duela más cuando lo intente de nuevo. Así que cuanto antes acudamos al pediatra antes detendremos este proceso.

Qué hacer para ayudar a niños con miedo a hacer caca

En la mayoría de los niños el miedo a hacer caca es pasajero, una etapa transitoria que remite con el tiempo sin necesidad de tratamiento médico ni psicológico. Sólo debe preocuparnos si la actitud persiste convirtiéndose en una especie de fobia.

– Nuestra actitud tranquila y relajada ante la situación es el primer paso para ayudar a nuestro hijo con miedo a hacer caca. Los niños necesitan que les transmitamos confianza y seguridad y nada de preocupación, en caso contrario piensan que algo malo les está ocurriendo por lo que el miedo persiste y se intensifica.

– Si el miedo es debido al temor a perder parte de sí mismo debemos hacer ver al niño ver que defecar es algo normal, que papá y mamá también van al baño y no les ocurre nada. Además debemos fomentar su autonomía, que vayan al baño solos y que participen de su higiene y cuidados diarios evitando estar todo el día pendientes de si hacen o no caca.

– En caso que el problema sea por estreñimiento la mejor ayuda es un cambio en la dieta del niño. Hay que preparar comidas más laxantes, ricas en agua y fibra, para que sus deposiciones sean más blandas y presente menos dificultad al defecar. En caso que el estreñimiento persista debemos visitar a nuestro pediatra sin falta.

Miedo a hacer caca (II)

¿Qué les ayuda a superar su miedo? Estas pautas también sirven para enseñar el control de esfínteres.

1-. Aprenden mucho por imitación. Imitación de conductas y de actitudes. Si ellos ven cómo papá/mamá hacen caca, ven la caca y ven cómo se va por el váter mientras papá/mamá pone cara alegre y dice «-Adiós caca, ya no te necesito, buen viaje por las tuberías!» Ellos se van empapando poco a poco de esta actitud alegre y de normalidad. (No sufráis papis que sólo será por un periodo de tiempo determinado, cuando lo superen volveréis a tener intimidad en el lavabo).

2-. Para empezar mejor un orinal que un adaptador para el váter (es menos agresivo para el peque) y colocarlo en el lavabo cerca del inodoro (osea cerca del que usa papá/mamá). Comprarlo juntos. No hace falta sea el mejor. Sí que sea cómodo y le quepa bien su culete. Lo podéis adornar juntos con pegatinas de colores e incluso poner su nombre en mayúsculas y en color negro. Todo esto le hará sentir especial y feliz pues sus papás le están contagiando con naturalidad un «buen sentir» en eso de hacer caca.

3-. Animarlo que se asiente en el orinal como para probar si está cómodo, le gusta: «-¿A ver cómo te sientas en el orinal? Mira estarás a mi lado. Yo también me voy a sentar en el váter. Pero yo me quito la ropa y voy a probar si sale caca. ¿Quieres probar tú también? ¿Te ayudo a sacarte la ropa? Si él no quiere, no insistir en ese momento. Es mucho mejor ir probando a pequeños ratos durante el día que insistir y enfadarse. Pero sí te animo a que tú quedes tu haciendo lo que le has dicho.

4- No obligarle a sentarse en el orinal. Si el niño/a no quiere, hay que buscar la forma de motivarlo y darle seguridad. Los enfados, gritos, riñas, amenazas empeoran el proceso. Entiende que para tu peque está siendo un momento difícil y te necesita para superarlo.

5- No es bueno dejarles un largo rato hasta que salga la caca. El mensaje que se transmite es de amenaza: ¡Hasta que no hagas caca no saldrás de ahí!

6- Decirle «-Como te estás haciendo mayor cuando notes que sale la caca me avisas e intentamos hacerla en tu orinal». Cuando tú observes que se está haciendo caca encima, no le grites ni te enfades, lo animas con una canción a ir al lavabo.

Seguramente cuando llegues al lavabo se habrá hecho ya encima. No importa, sigues alegre y cantando. Le quitas la ropa, tiras la caca la váter que él/ella lo vea y la despides alegremente «-¡Adiós caca, ya no me haces falta! ¿Quieres tirar tú de la cadena? ¿Le dices también adiós? No te preocupes cariño, otro día ya la harás en tu orinal»

«Tengo pipi, tengo caca, voy al orinal que se me escapa» (mis compañeras de promoción de Educación Infantil se inventaron esta canción y es muy pegadiza. Ponle un ritmo alegre y rápido. Repites la misma letra todo el rato que quieras, ayuda mucho a trasmitir alegría y naturalidad al proceso).

7- Cada vez que se haga caca encima, repetir la misma conducta y actitud. Si papá/mamá le transmiten seguridad, confianza y paciencia tarde o temprano lo conseguirá.

8- Que diga adiós a la caca y vea cómo se va por el váter (si no le asusta el ruido) es muy importante.

9- Cuéntale cuentos sobre decir adiós al pañal, decir adiós a la caca (en breve publicaré algunos titulos)

10 – Es muy importante que su caca no sea dura y que no vaya estreñido. Por tanto que su dieta sea rica en agua, fibras, verduras y frutas. Si al hacer fuerza ellos/as notan un poco de dolor, asocian el dolor con el hacer caca y entonces su miedo se agrava.

Si tu pequeño/a va estreñido hay alternativas homeopáticas, aceites o productos naturales muy buenos y sanos. Al igual que hacer diariamente masajes en la tripita. Los supositorios mejor no usarlos pues no suele ser plato de bueno gusto para los peques y empeora el miedo que sienten.

11- Es bueno tener en cuenta que es un proceso que necesita paciencia y tiempo por parte del peque y de los padres. Las prisas, las exigencias, las metas cortas sólo os aportaran estrés y muy mal humor.

Papis tranquilos, buen rollo, mucha paciencia y nada de prisas. Vuestro/a peque seguro, seguro, (¡seguro!) aprenderá a hacer caca solito/a, pero depende de vosotros que no sufra durante el proceso.

Sigue leyendo para descubrir más recursos para que tus hijos superen el miedo hacer caca.

¿Por qué tiene miedo a hacer caca?

Cuando un niño tiene miedo a hacer caca suele contraerse, apretar el culo, sentarse, cambiar de postura o tocarse el culo muchas veces para ver si se pasan las ganas. Y si se le pregunta si tiene que ir al baño o se le sienta para hacerlo, se pone ansioso, llora, grita, se niega, se enfada…

A veces, incluso, se desencadena fobia a los objetos relacionados con la defecación (váter, pañal, orinal…).

Existen diversos motivos que pueden hacer que un niño se aguante las ganas de hacer caca y se ponga a llorar o a quejarse cada vez que nota ganas de ir al baño o si le dices que tiene que intentarlo porque lleva varios días sin hacer caca. Estos son los principales:

– Dolor al hacer caca. En niños estreñidos o cuando la caca está más dura de lo normal, hacer caca puede doler, lo que hace que el niño tenga miedo a pasar por ese trance y se aguante cada vez que nota las ganas de ir al baño, lo que aumenta el problema.

– Vergüenza. Hay muchos niños que sienten vergüenza al hacer caca fuera de casa, por lo que se aguantan y no quieren ir al baño por muchas ganas que tengan si están en el colegio, en el parque o en casa de alguien.

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Mi bebé tiene miedo a los globos

Hay muchos niños que padecen ligirofobia, miedo a los globos, debido al fuerte ruido que originan a la hora de explotarlos. A esta edad el sentido del oído tiene vital importancia porque están en plena etapa de incertidumbre y desarrollo que le hacen permanecer en un estado de atención constante, por lo que un ruido fuerte y repentino podría causarle miedo o inseguridad.

– Enfado o problemas emocionales. Algunos niños, al ver que para sus padres es importante que hagan caca de manera regular, deciden no hacer caca para llamar la atención o mostrar enfado hacia sus padres por algún motivo.

– Miedo a desprenderse de una parte de sí mismo. Algunos niños no quieren hacer caca porque, al verlo en el orinal o el váter, piensan que están perdiendo una parte de su cuerpo. Aunque para los padres resulte un miedo ridículo, nunca hay que burlarse de él ni reírse, sino hacerle ver que es algo natural y que no pasa nada.

Y es que los niños son aún más sensibles que los adultos a los cambios o desequilibrios e, igual que nosotros podemos tener problemas para ir al baño cuando estamos de viaje o fuera de casa, ellos manifiestan más este tipo de problemas ya que aún no saben expresarse bien y las funciones corporales son una especia de medio de expresión para ellos.

Este problema es más habitual en niño de entre 2 y 4 años, cuando están aprendiendo a controlar sus esfínteres, pero puede aparecer a cualquier edad.

Consecuencias de aguantarse

Aguantarse la caca y no ir al baño en cuanto se notan las primeras ganas es muy malo para la salud del niño ya que provoca estreñimiento que puede causar fisuras anales, dolor abdominal, falta de apetito, etc.

Por eso, hay que enseñar al niño lo importante que es ir al baño en cuanto se tienen ganas y no retener la caca.

¿Qué hacer en estos casos?

Aunque para los padres sea un miedo muy estresante ya que aguantarse las ganas de hacer caca es malo para el niño y, si no se hace nada, el problema solo irá a peor, no hay que alarmarse ya que es algo normal que les pasa a muchos niños y todos superan este miedo siguiendo unos sencillos consejos:

– Dale un orinal de juguete a tu hijo para que pueda jugar con sus muñecos a ponerlos a hacer caca. Así transmitirá sus miedos a ese muñeco y podrás ver qué le ocurre exactamente para buscar la mejor solución.

– Si es muy estreñido y le duele al hacer caca, tienes que proporcionarle una dieta rica en fibra, mucha agua y que haga mucho ejercicio para que la movilidad intestinal aumente y las heces no estén tan duras y salgan más fácilmente. Evita los alimentos astringentes mientras dure el problema.

– Consulta a tu pediatra si es necesario darle laxantes o algún medicamento para evitar las fisuras anales.

– No debes alarmarte ni transmitirle tu ansiedad al niño. Explícale que todos hacemos caca, que no es algo malo ni duele cuando se hace a diario y que tiene que hacer caca en cuanto tenga ganas para evitar que le duela.

– No hables continuamente del tema ni le agobies con ello. Tampoco debes obligarle a hacer caca si no tiene ganas. No hay que forzarle.

– En cuanto notes que tiene ganas, siéntale en el váter y quédate con él. Distráele para que no piense en el dolor o el miedo. Puedes cantarle una canción, contarle una historia o un cuento. En cuanto haya salido, si no le ha dolido, házselo notar para que vaya perdiendo poco a poco el miedo.

– Explícale qué es la caca, cómo se forma, por qué debemos expulsarla… adaptado a su lenguaje. Puedes incluso darle ejemplos de otros animalitos que hacen caca para que vea que es algo normal que hacen todos los animales.

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Fecha de actualización: 31-10-2017

Redacción: Irene García

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