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Morcilla en microondas

También nos encontramos con una minoría de persona que habla muy bien de él, porque ha aprendido a usarlo, sabe lo que se debe cocinar en él y lo que no, y cómo, y se ha dado cuenta de que le sirve mucho más que para calentar.

Y, por supuesto, no todo sale bien, pero lo que sale está estupendo y con más sabor que si se hubiera utilizado el método tradicional, cuece que te cuece.

Mi consejo particular si queréis sacarle todo el partido a vuestro microondas y no usarlo solo para calentar pues es una gran ayuda en una cocina organizada y productiva, adquirir uno “que tenga padre y madre” es decir de una marca conocida para que tenga el triple sistema de seguridad que deben tener, que no sea demasiado pequeño en su interior, y que tenga por lo menos 700 u 800 vatios de potencia máxima para no eternizaros.

En un microondas las ondas electromagnéticas no calientan directamente los recipientes puesto que deben ser de un material permeable a dichas ondas. Pero si una cocción ha sido larga, el calor de los alimentos se transmite al recipiente y éste puede llegar a quemar. Para sacarlo sin quemarse y sin hacer “chapuzas”, colocaros unas manoplas que pueden ir separadas o las dos unidas, de algodón o de otro material más resistente , las que os resulten más cómodas.

Tener también mucho cuidado al destapar estos recipientes tan calientes y hacerlo al revés de cómo se haría, es decir dejando escapar el vapor hacia atrás ya que si lo hicierais al revés, hacia vosotros, podríais quemaros la cara puesto que el vapor del interior está a 100º.

1. Al cocinar en un microondas se puede usar una cantidad muy pequeña de aceite de oliva virgen, algo muy sano como recomienda la OMS, pero hay que remover antes muy bien todos los alimentos con una cuchara de madera para que todos ellos queden “manchados” de aceite, aunque hayamos empleado tan solo 1 cucharada.

2. Podemos por ejemplo freír ajitos, picados o laminados, a potencia máxima y en 2 o 3 minutos y daditos de jamón serrano o de beicon en tan solo 1 o 2 minutos dependiendo siempre de la cantidad puesta, con el recipiente destapado. Si los ajos se tuestan demasiado estarán acartonados y amargarán, así que hacerlo a “poquitos”, es decir de minuto en minuto y observando lo que va pasando. Cuando os vayáis familiarizando con él perderéis el miedo y será coser y cantar. Pero al principio un poco de paciencia hasta que le cojáis el “truqui”.

3. También se pueden freír pimientos de Padrón esparcidos en un plato o fuente, sin amontonarlos y sin taparlos para que no “suden” y parezcan como “fritos”. Si se trata de unos 200 gramos que es lo cabe en un plato grande, en 9 o 10 minutos estarán.
¡Cuidado con estos dos primeros alimentos porque si nos pasamos de tiempo se pueden quemar! por muy inverosímil que parezca.

4. Las lonchas de beicon se “fríen” estupendamente en el microondas y hasta se pueden carbonizar y tener que tirarlas a la basura. Coger por ejemplo 2 o 3 lonchas de beicon, envolverlas en 2 o 3 trozos de papel absorbente de cocina formando como un paquetito e introducirlo en el microondas 1 o 2 minutos a potencia máxima. Si se quieren tostar más, añadir 30 segundos, pero siempre con cuidado y paso a paso. ¡Recordad que 1 minuto en el microondas equivale a 6 o 7 en la cocina tradicional! Si os pasáis con el tiempo el beicon os puede salir acartonado y como suela de zapato. El beicon debe salir tostadito pero jugoso, como si se hubiera frito en una sartén, con la ventaja de que no hemos puesto nada de grasa y él ha soltado una gran parte de la suya que empapa el papel con el que se ha envuelto. Tiene así menos calorías, solo pierde grasa no sabor, se ha hecho en un momento y no hemos manchado nada.

5. También sirve para “freír” morcillas frescas de cebolla, con o sin piñones, que son muy blanditas y se deshacen con nada. Pincharlas con un palillo o con un pincho finito para que no se revienten y envolverlas como anteriormente. Aquí os aconsejo que no las cocinéis a potencia máxima sino a 600 vatios. Tardaréis algo más pero como son muy delicadas hay que tener más cuidado. Estarán en 1 o 2 minutos, dependiendo de la cantidad puesta y de la variedad, y lo sabréis a simple vista al ver su aspecto y el papel que debe estar muy empapado en grasa.

6. Las salchichas tipo Frankfurt también se pueden cocinar en el microondas evitando así la sartén y el añadir aceite. Pincharlas para que no revienten, colocarlas en el plato en el que se vayan a tomar, sin más, taparlas y calentarlas al máximo de potencia 1 o 2 minutos hasta que las veáis hechas. No se doran, por supuesto, ni falta que hace, pero salen riquísimas. Si os pasáis de tiempo se pueden resecar y reventar. Estas salchichas antiguamente se sumergían simplemente en agua hirviendo para calentarlas antes de servirlas.

7. Las salchichas frescas de la carnicería, si se quieren fritas y doraditas… deberán freírse en la sartén. Pero, si nos apetecen cocidas en vino blanco, o simplemente cocidas en su propio jugo, y en ambos casos saldrán paliditas, entonces sí que las podremos hacer aquí. Conservarán además mucho más sabor. Pincharlas, añadirles un poquito de un buen vino blanco, no hace falta cubrirlas ni mucho menos, pero sí es imprescindible taparlas. Dependiendo de la cantidad puesta tardaremos más o menos tiempo, como siempre. Cocinarlas a potencia máxima y si tenemos por ejemplo un ¼ de kilo programar 3 minutos y ver lo que ha pasado. En cuanto el vino empiece a cocer se harán en un momento. La manera más eficaz de averiguar si están cocidas, hasta que le cojáis el punto, consiste en la «cata». Cortar una por la mitad y comprobar si está hecha en su interior. Sin vino, simplemente en su jugo se hacen de la misma manera, siempre tapadas.

8. El microondas sirve también por supuesto para hacer infusiones de todo tipo. Calentar a máxima potencia una taza, un vaso de agua o una jarrita de cristal. Si el agua está fría y tenemos un ¼ de litro deberíamos tardar alrededor de 4 o 5 minutos hasta que hierva, aunque también dependerá de la potencia de vuestro aparato. No cocer durante demasiado tiempo porque si hay una sobrecocción o sobrecalentamiento, el agua puede salirse como si fuera una catarata. Cuando comprobemos, mirando por la puerta, que el agua está hirviendo, abrir el microondas e introducir en el recipiente la bolsita de la infusión. Tapar con un plato para que se conserve más aroma, y dejarla infusionar unos minutos.
Si en lugar de disponer de hierbas ya envasadas las tenemos al natural, tal como las recogemos en jardines particulares, hacer la misma operación, pero colar el líquido antes de beberlo para eliminar las hojitas y tallos o usar unos contenedores pequeños especiales.

9. Se puede fabricar pan duro en un momento si lo necesitamos para algún empanado y solo tenemos pan fresco. Cortar 2 o 3 rebanadas e ir calentándolas por espacios de solo 1 minuto, descanso, otro minuto… hasta que estén completamente duro. Cuidado porque si ponéis los minutos seguidos el pan se os quemará.

10. Se pueden asar-cocer castañas aunque naturalmente no tendrán el quemadito ni el sabor de las horneadas. Pero para cenar los niños os pueden valer. Hacerles un corte lo suficientemente profundo como para que la piel dura del exterior se raje, ya que en caso contrario explotarían como bombas. Si queréis solo 5 o 6, colocarlas después de rajadas en un plato, sin tapar, y cocinarlas 2 o 3 minutos a potencia máxima o hasta que estén. Cuando están en su punto las dos pieles se quitan estupendamente.

11. Los clásicos dátiles envueltos con beicon para aperitivo salen fantásticos. Quitarles el hueso o comprarlos ya deshuesados, envolverlos en un trocito de beicon y pincharlos con un palillo de madera. Cubrir la fuente donde se vayan a cocinar con varias capas de papel absorbente de cocina, si tenemos varios, y cubrirlos también con este mismo papel para que la grasa que van a soltar no nos manche el microondas. Cocinarlos a potencia máxima programando al principio 2 minutos nada más e ir viendo lo que va pasando. Acordaros siempre de que lo que está crudo o poco hecho siempre tiene arreglo, mientras que lo se cocina demasiado está pasado y reseco ya no sirve.

12. Si os hace falta en un momento determinado zumo abundante de limón para cualquier preparación, y los tenéis todos en la nevera, que es dónde mejor conservan todas sus propiedades, sacar uno y colocarlo directamente encima del plato giratorio. Calentarlo 15 segundos a potencia máxima y tocarlo. Si todavía está frío en alguna zona, añadir otros 10 segundos más hasta que el limón esté un poquito caliente pero nunca excesivamente. Si lo calentáis en exceso el limón reventará. Si lo conseguís en su punto, lo cortáis por la mitad y con un tenedor que intoducís en cada mitad lo espachurrais bien, veréis que le sacáis una cantidad de zumo increíble. Esto también sirve para las naranjas.

13. Si se os ha olvidado poner en remojo las legumbres la noche anterior, una solución que funciona bastante bien consiste en volcar las legumbres, por la mañana, en una sopera, cubrirlas de agua preferentemente templada e introducirla en el microondas a potencia máxima hasta que el agua hierva durante 2 minutos. Dejarlas descansar en esta misma agua, que por supuesto luego emplearéis, hasta el momento de cocinarlas. Cuantas más horas pasen, mejor.
La hidratación no es tan buena como si las hubierais dejado toda la noche, pero es una buena medida de emergencia. Y si al cocinarlas como siempre os quedan un poquito tiesas, cocerlas 1 o 2 minutos más.

Y muchas cosas más que os iré contando sucesivamente para que este post no salga demasiado largo.

Imagen: Morcilla ibérica Jerezana de Montesierra

La morcilla es un embutido de color oscuro que se elabora con sangre de cerdo ibérico y otros ingredientes como pueden ser verduras, arroz, pan o incluso, frutos secos. Además, también suele estar condimentada con distintas especias, lo que aporta un sabor intenso y un aroma inigualable.

MORCILLAS FRESCAS

Cocinar la morcilla puede resultar raro si es la primera vez que se hace, pero no tiene porqué ser complicado. Dependiendo del tipo de morcilla, podemos usarla para una cosa o para otra. Por ejemplo, las morcillas frescas, suelen hacerse en piezas enteras, a la plancha, sartén, horno o cocidas. También son muy buenas para introducirlas en guisos de cuchara: garbanzos, alubias y lentejas.

Si tienen un tamaño mediano, lo mejor siempre antes de cocinarlas es pincharlas dos o tres veces con un cuchillo de punta o incluso con un tenedor, para que no exploten. Si son grandes, lo mejor es utilizarlas por trozos o cortalas al tamaño más adecuado.

Las morcillas también pueden usarse para elaborar y complementar otros platos, por ejemplo, si las deshacemos podemos usarlas como acompañamiento para pasta, para hacer revueltos o rellenar empanadillas. Inluso se utiliza para la elaboración de cremas y patés para untar. La morcilla tiene un sabor tan especial que queda perfecta en casi cualquier plato.

MORCILLAS DE ARROZ

Las morcillas de arroz se pueden elaborar también fritas e incluso cocidas, aunque sin ninguna duda la forma más rica es hacerlo a la plancha. Normalmente, se corta en rodajas gruesas y se ponen a la plancha o en el horno para que se tuesten bien y queden crujientes. Una vez preparadas, se pueden poner sobre una camita de patatas fritas en medallones. No es una comida muy light, pero es deliciosa.

La morcilla de arroz también se puede acompañar con mermeladas de diferentes sabores (pera, manzana, melocotón y muchas más) y también con salsa, como por ejemplo, tomate frito. El crujiente del arroz en la morcilla contrasta con el tomate frito, y su combinación de sabor es magnífica.

¿Qué hacer para que las morcillas no se rompan al cocinarlas?

Cuando cocinamos las morcillas en la sartén o el horno, muchas veces se nos desmoronan o se rompen cuando intentamos darles la vuelta o, simplemente moverlas. Por eso, un buen truco para evitar este problema es rebozarla con un poquito de harina antes de introducirla al calor. De esta manera, no se romperá tan fácilmente y quedará más presentable y fácil de comer.

Conservar la morcilla

En general, la morcilla debe conservarse en frío y cuidando la fecha de caducidad.

Un clásico sin duda
No se puede hablar de morcilla sin perderse entre todas las clases que hay en España, y todas riquísimas. Tengo una amiga que me enseñó esta expresión que dice “A mi la morcilla hasta en la cabeza de un tiñoso. Cada lugar tiene sus peculiares formas de prepararlas, distintos ingredientes y especias.
A mi me gustan todas, fritas, asada, guisadas, en revuelto, en empanada, rellenado con ella los pimientos de piquillo.
Para freír la mas conocida es la morcilla de Burgos,. Se compone de tripa, sangre y manteca de cerdo, cebolla, arroz y sal.
Cómo freír la morcilla
La cortamos en rodajas de 1,5 a 2 cm y la freímos en aceite abundante caliente (al menos que cubra la mitad del grosor de la morcilla) pero no demasiado porque dependiendo del grosor se puede arrebatar y quedar cruda por dentro.

Una vez que la veamos crujiente la ponemos sobre un papel absorbente para quitar el aceite sobrante.
Podemos acompañas de pimientos fritos, asados, o patatas paja. Para que no se te rompa la morcilla al freírla, la suelo pasar por un poco de harina. Queda entera, mejor presentada y más crujiente.
Hacerla en microondas
Esta receta me la dio mi carnicero. No salpica y tiene mucha menos grasa.
Troceamos la morcilla de un centímetro y medio y la introducimos en el microondas tapada durante 8 minutos. En el caso que de que hagamos dos morcillas a la vez las dejaremos 12 minutos. Por supuesto que la morcilla tiene que ser de la mejor calidad.

Cómo Cocer Morcilla

La morcilla es un embutido originario de Grecia pero bien adoptado en la cocina española. Este embutido es muy sencillo de cocer y funciona para comerlo solo o para acompañar tus comidas como guarnición. La morcilla puede ser de cebolla, de arroz y también de verdura pero su principal ingrediente es la sangre de cerdo coagulada y de color oscuro que le da su apariencia tan propia y única. Este embutido también puede hacer el papel del chorizo en los granos.

Al conocer los ingredientes que conforman la morcilla puede ser algo chocante para algunos pero no hay que negar que su sabor es único y delicioso. Hay morcillas que pueden prepararse sofriéndolas pero la gran mayoría de ellas se cosen en agua o en caldo de carne, esto último les ofrece un gusto único, además de poder usar el caldo para coser pasta y hasta usarlo de sopa. Cocer morcilla sin que se rompa es cuestión de práctica ya que a veces la morcilla podría desmoronarse.

Tiempo de Cocción de la morcilla

El tiempo de cocción de la morcilla puede variar si lo haces hervido, al horno e incluso en microondas ya que este electrodoméstico te permite configurar el tiempo y e algunos puedes configurar la temperatura de cocción. En el método usual para cocer morcillas te lleva 20 minutos para que quede completamente lista para poder disfrutarla completa o troceada acompañando tus comidas.

Tiempo de cocción de morcilla en olla normal

Cocer una morcilla es una tarea sencilla, así sea una morcilla de burgos o una asturiana ya que hasta el tiempo de cocción morcilla de Guadalupe es el mismo o similar al de las morcillas comunes. Este embutido puede hervirse o freírse, incluso hacerse en el horno. El tiempo cocción aproximado para la morcilla si se hierve es de 20 minutos en una olla común. Si se sofríe es solo hasta que estén tostadas, de igual forma en el horno.

Cocer morcilla en microondas

Cocer morcillas en el microondas es una tarea sumamente sencilla ya que lo único que necesitas en un plato llano que soporte el calor. Toma las morcillas y córtalas con cuidado de que no se desmoronen en rodajas de 2 centímetros de grosos aproximadamente, esto evitará que exploten ensuciando todo el interior de tu microondas. Colocas las rodajas en el plato cuidando que no queden amontonadas y las metes al microondas colocas 3 minutos y listo. Cuando haya pasado el tiempo las morcillas estarán listas para disfrutar solas, con tostadas e incluso como guarnición de tus comidas.

Cocer morcilla de cebolla

Para cocer las morcillas de cebolla primero necesitas abrirles pequeños agujeros, esto permite que puedan cocerse por dentro sin desmoronarse. Las sumerges en el agua, la cual no debe cubrir las morcillas y las colocas en fuego medio y cuando este cerca de hervir bajas el fuego al mínimo y les das la vuelta de ahí calcula unos 3 o 4 minutos más de cocción y habrán quedado listas. Si las vas a comer de inmediato puedes escurrirlas y colocarlas en una bandeja donde la pincharas de nuevo con un tenedor para suelten todo el agua y poderlas comerlas sin problemas.

Cocer morcilla congelada

La morcilla congelada se puede cocer al horno para que mantenga tanto su forma como el sabor, si se hierve una morcilla congelada esta perderá todo su sabor característico e incluso su color. Para cocer la morcilla en agua debes esperar a que esté descongelada y si no quieres esperar pues precalienta el horno a máxima temperatura, mientras el horno toma calor, corta en rodajas gruesas la morcilla congelada, toma una bandeja para horno y vierte solo un poco de aceite cuidando que quede bien expandido.

Coloca las morcillas en la bandeja una al lado del otro sin amontonarlas y cuando el horno ya haya calentado mete la bandeja dejándolas cocer por 5 minutos, cuando haya pasado este tiempo voltea las rodajas de morcilla y déjalas otros 5 minutos. Vigila que la bandeja quede justo en el centro del horno para mejor distribución del calor. Cuando ya estén cocidas retíralas del calor y déjalas reposar unos minutos antes de servir.

Cocer morcillas de arroz

La morcilla de arroz podría ser la más seca de todas ya que el arroz absorbe parte de la sangre y esto permite que esta morcilla sea más robusta y difícil de desmoronar. Primero que nada, antes de cocer la morcilla debemos pincharla con un tenedor o cuchillo, esto permite que se cosa bien por dentro y también que no se infle ya que eso la hace reventar. Luego de hacer eso podemos sumergir la morcilla en el agua previamente calentada al punto donde se ven los hervores, bajas el fuego y las dejas cocer por unos 20 minutos. Cuando haya pasado el tiempo apaga el fuego y déjalas reposar en el agua caliente antes de comer,

Tiempo de cocción morcilla olla express

La olla rápida o express te permite cocer las morcillas en poco tiempo si eres una persona impaciente. Las morcillas normales tardan unos 20 minutos en cocerse, hay otras que pueden tardar hasta una hora dependiendo del tipo. Cocer morcillas en olla express es el mismo procedimiento, colocas agua y sumerges las morcillas previamente agujereadas, tapas la olla y la colocas al fuego, déjalas cocer hasta que esta levante la válvula y cuando esto pasa déjalas cocer por 8 o 10 minutos. Cuando el tiempo haya pasado apaga el fuego y déjalas reposar dentro del agua hasta que vayas a servir.

Cocer morcilla de verdura

Cocer una morcilla de verdura es un trabajo que requiera paciencia ya que la cocción es similar a las demás en cambio hay que estar muy al tanto del tiempo de cocción. Para cocer las morcillas de verdura se recomienda atar ambos extremos de la morcilla para que esta no se abra, también debe hacerse a fuego lento, puede ser algo tedioso pero así se garantiza que el fino intestino que cubre los ingredientes internos de la morcilla no se reviente perdiendo todo el embutido. Esta morcilla se cose principalmente hervida.

Tiempo de cocción de morcilla de verdura

Cocer la morcilla de verdura lleva tiempo ya que se cocina a fuego lento, la cocción de este embutido puede tardar hasta 40 minutos aunque haya personas que recomiendan hacerlo a fuego lento por una hora, puede parecer tedioso pero si quieres saborear el sabor real de este embutido, esperar vale la pena. Esta morcilla se cuece a fuego lento para no reventar el intestino que lo cubre ya que es bastante delicado. Así que ten paciencia que cuando esta morcilla esté lista disfrutarás de un delicioso embutido que podrá acompañar tus comidas.

La morcilla es un embutido que se puede comer de muchas formas, esto le permite servir de aperitivo no tan dietético hasta para usar su interior como paté. Este embutido es muy conocido y familiarizado en la cocina española, esto le hace ser una comida fácil de encontrar y muy sencilla de preparar así que si aún no has preparado este embutido te recomendamos hacerlo para que puedas disfrutarlo en tu hogar acompañando tus comidas o unidas en un guisado.

SummaryRecipe Name Cómo Cocer Morcilla Author Name comococer.com Published On 2019-12-11 Preparation Time 0H03M Cook Time 0H03M Total Time 0H03M Average Rating 3.5Based on 3 Review(s)

Morcilla de Burgos frita

Morcilla de Burgos frita Author: Marta Recipe type: Entrante Cuisine: Española Serves: 4 Un entrante o tapa de morcilla de Burgos frita riquísimo para acompañar con unos pimientos o simplemente con pan. Ingredients

  • 2 morcillas de Burgos.
  • Aceite de oliva.

Instructions

  1. Ponemos un poco de aceite de oliva en una sartén y calentamos.
  2. Cortamos la morcilla en rodajas no muy gruesas y freímos a fuego medio, que se tueste por fuera y se haga bien por dentro. Cuando veamos que se dora damos la vuelta.
  3. Ponemos una tapa por si salta.
  4. Servimos recién frita.

Notes Podemos tomar la morcilla asada en parrilla o en tortilla, revuelto, o cocinada de otra forma. Nutrition Information Serving size: 4 Calories: si Fat: si Carbohydrates: si Fiber: si Protein: si Cholesterol: si 3.2.1215
Morcilla de Burgos frita

Y seguimos con productos de Burgos, aprovechando el viaje siempre. Además de torta de aceite hemos traído unas morcillas, cordero y panceta adobada, todo productos que aquí no encontramos iguales. No es la primera vez que hablamos o preparamos algún plato con esta estupenda morcilla, la morcilla de Burgos, una morcilla de arroz. Buscando enlaces me he encontrado con este de nuestra compi Begoña y me he enterado que las morcillas de Soria son también de arroz, prometo probarlas en cuanto tenga ocasión. El truco que nos da Begoña de poner harina para freír la morcilla es muy bueno, evitamos tanto que se rompa como que salte al freírla, a mi me lo había dicho mi tío que suele poner un poco siempre. En casa no solemos poner harina, a veces se rompen a veces no, yo creo que influye el tipo de tripa que utilicen para elaborar la morcilla. Esta vez nos ha quedado bastante bien sin necesidad de poner harina, solo un poquito de aceite y el fuego medio, nos gusta que esté tostadita por fuera y bien hecha por dentro. Aunque son morcillas que ya están cocidas es importante freirlas bien, saben mejor.

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