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Nadie me quiere

Si alguna vez has sentido la sensación de que «nadie me quiere», en este artículo encontrarás 10 consejos para superarlo. El rechazo es una de las situaciones a las que las personas más sensibles se enfrentan. De este modo, la sensación de que «nadie me quiere» puede aparecer en distintos momentos de la vida.

Esta sensación guarda una estrecha relación con la baja autoestima. Por un lado, las personas con baja autoestima experimentan con mayor frecuencia sentimientos de este tipo. Por otro, experimentar la sensación de que «nadie me quiere» constituye un factor de riesgo importante para tener baja autoestima.

No obstante, independientemente de la autoestima, todas las personas pueden desarrollar este tipo de sentimientos en fases concretas de su vida, principalmente debido a la cualidad de los aspectos relacionales del individuo.

Por este motivo, resulta importante saber gestionar adecuadamente este tipo de sensaciones y conseguir eliminar los sentimientos de que «nadie me quiere». En este artículo se postulan 10 consejos que pueden resultar de mucha ayuda para conseguir tales objetivos.

¿Crees que nadie te quiere? 10 consejos para superarlo

1- Quiérete a ti mismo

El primer paso indispensable que se debe efectuar cuando sientes que nadie te quiere consiste en quererte tú a ti mismo. Este factor resulta fundamental para preservar tu autoestima y poder desarrollar una visión razonable y saludable acerca de tu situación relacional.

El hecho de que creas que nadie te quiere, independientemente del grado de veracidad de la sensación, nunca debe implicar que tú también dejes de quererte a ti mismo.

Tu autoimagen y las relaciones que estableces con otras personas son aspectos claramente diferenciados. Por este motivo, resulta de vital importancia no mezclarlos nunca.

Todas las personas pueden atravesar momentos en los que su situación relacional resulta compleja o delicada. No obstante, tú sigues siendo la misma persona, con las mismas virtudes y cualidades, independientemente del afecto que recibas por parte de los demás.

2- Analiza la veracidad de tu sensación

Las sensaciones abstractas y globales se caracterizan por no conformar un pensamiento específico, sino una impresión más generalizada. Este hecho implica que la sensación de que «nadie me quiere» puede estar formada a través de pensamientos distintos que se relacionan entre sí.

Así mismo, en las sensaciones se suele connotar un elevado componente emocional que lo retroalimenta. Es decir, un pensamiento concreto genera una emoción, la cual motiva la aparición de más pensamientos de ese tipo.

De este modo, las sensaciones se caracterizan por poder estar formadas por análisis poco precisos y poco contrastados. Por este motivo, es importante analizar la veracidad de la sensación de que «nadie me quiere», ya que a menudo esta puede resultar mucho más extremista de lo que realmente es.

Analizar qué personas son las que realmente no te quieren y qué personas pueden salirse de esa condición constituye un proceso básico para superar este tipo de situaciones.

El hecho de que ciertas personas de las cuales querrías recibir un mayor efecto no te quieran como tu deseas debe analizarse desde un punto de vista externo, en el cual el sujeto (y por lo tanto el culpable) no debe ser uno mismo.

3- Analiza tus relaciones

En la misma línea que el punto anterior, resulta de mucha utilidad analizar y examinar la calidad de las relaciones personales que tienes.

Al hacerlo, probablemente te darás cuenta de que sí eres importante para ciertas personas y que sí que hay gente que te quiere. Realizar este proceso ayuda a externalizar los problemas relacionales y no convertirlos en una problemática de identidad personal.

Ver qué personas te quieren y cuáles no, permite especificar la situación actual en la que te encuentras. Así mismo, resulta útil a la hora de examinar las necesidades concretas que uno tiene.

Por ejemplo, una persona puede tener la sensación de que nadie le quiere debido a que no tiene pareja y desea mantener una relación sentimental.

Analizar así la sensación permite detectar que el problema radica en la ausencia de una relación sentimental. Sin embargo, este problema se aleja de la sensación general de que «nadie me quiere».

4- No busques la aprobación de los demás

Un aspecto importante tanto para superar la sensación de que «nadie me quiere» como para incrementar la autoestima consiste en evitar la búsqueda de aprobación de los demás.

Normalmente, cuando alguien tiene la sensación de que nadie le quiere desarrolla un estado emocional inestable y un estado anímico decaído, el cual solo puede compensarse a través de la aprobación de los demás.

No obstante, si dejas que tu bienestar dependa de la respuesta de terceras personas, no tendrás ningún control acerca de tu estado emocional. Además, guiarte a través de estos principios puede motivar una modificación de tu conducta y tu forma de ser, hecho que puede hacer que cada vez te gustes menos a ti mismo.

Por todo esto, es importante que la aprobación acerca de tus atributos la realices tú mismo. La aprobación de los demás debe resultar un elemento secundario y recíproco.

Es decir, le gustarás a las personas con las que mantengas una buena relación y serás menos importante para las personas con las que no tengas ningún tipo de vínculo.

5- Haz cambios saludables en tu día a día.

La mejor forma de superar la sensación de que «nadie me quiere» consiste en desarrollar un día a día que sea gratificante para ti. Como se ha comentado anteriormente, la gratificación no debe estar en manos de los demás.

Así pues, resulta conveniente que realices cambios saludables en tu rutina diaria. Trata de llevar a cabo esas actividades que te hacen sentir bien y poco a poco tu ánimo y tu bienestar incrementará.

Una vez tu ánimo esté más elevado, te será más sencillo gestionar la sensación de que «nadie me quiere» y te darás cuenta de que esto no es realmente así.

6- Cuida tus relaciones

Otro elemento importante para evitar la sensación de que nadie te quiere consiste en conseguir elementos específicos que te permitan darte cuenta de lo contrario.

Cuando una persona se encuentra mal anímicamente o presenta un estado emocional inestable, tiende a descuidar las relaciones personales. De hecho, cuando nos encontramos mal, las personas requerimos mucha más atención por parte de los demás, y a menudo nos cuesta valorar lo que hacen por nosotros.

Así pues, resulta muy importante cuidar todas y cada una de las relaciones personales. Hay que tener en cuenta que las otras personas también tienen necesidades y es necesario invertir tiempo y esfuerzo en ellos para que la relación sea satisfactoria.

7- No te culpes

No tener pareja, querer a alguien que no está interesado en ti, tener una mala relación con algún familiar, ver como algunas relaciones de amistad decaen con los años… Todos estos aspectos no son culpa de un única persona, sino que lo son de los dos individuos que conforman la relación.

Por este motivo, sea cual sea la situación, es importante evitar la culpabilización. Que te deje tu pareja no significa que tú seas el culpable, de la misma forma que no lo es que un amigo deje de llamarte para quedar.

Cada relación que se desvanece presenta dos responsables: los dos miembros de la relación. Así pues, resulta conveniente evitar las sensaciones extremistas de que «nadie me quiere» y no culpabilizarse de cosas que se escapan de el control de uno mismo.

8- Piensa en positivo

De forma general, satisfacer todas las necesidades personales resulta una tarea complicada. Las personas tienden a centrar la atención en lo que no se tiene más que en lo que se posee.

Sin embargo, presentar algún déficit o anhelar algunas cosas que no se tiene no debe ser un argumento para pensar en negativo, sino todo lo contrario.

Centrar la atención en aquello que te falta debe servirte para pensar en positivo y plantearte objetivos específicos. Debe ser la fuente de motivación que te permita realizar aquellas cosas que quieres hacer y conseguir los aspectos importantes para tu vida.

9- Evita la comparación

Ante la sensación de que «nadie me quiere» suele ser habitual realizar comparaciones constantes. Observar a otras personas y detectar las muchas relaciones que ellos tienen y uno no tiene es una práctica común ante este tipo de situaciones.

No obstante, a menudo no se es consciente de que dicha comparación se lleva a cabo de una forma desigual. A las otras personas se les analiza de una forma externa. No se puede saber lo felices que son, las emociones que experimentan ni los déficits que presentan.

Más bien todo lo contrario, cuando se observa algo que se desea en una tercera persona, se tiende a interpretar que esa persona lo tiene todo para ser completamente feliz. Sin embargo, rara vez esto es así.

Por este motivo, resulta muy importante evitar las comparaciones, ya que estas conducen a conclusiones distorsionadas que alimentan la sensación inicial de que «nadie me quiere»

10- Sociabilízate

Finalmente, el último elemento a tener en cuenta para evitar este tipo de sensaciones consiste en socializarte con los que te rodean .

Poder comunicarse y compartir cosas con los demás es la mejor vía para darte cuenta de que puedes ser importante para muchas personas y que hay mucha gente que puede quererte.

Referencias

Siento que nadie me soporta ni me quiere

Hola, me pasa algo similar. No es porque yo lo diga pero soy una persona que no le hago daño a nadie, ni hiere, ni lastima pero últimamente me siento muy triste tengo 27 años y tengo salud pero en la parte emocional estoy muy afectada, mi novio me termino ayer he pasado triste, este chico al principio se portaba muy bien, después comenzo a cambiar su actitud y comportamiento conmigo a lo que yo decía que si seguía así ya no podía seguir con el, pero el insistía en querer estar a mi lado, le di la oportunidad, luego de un tiempo presento otra mala actitud le di un hasta aquí y de tanto amor que decía pregonarme busco un familiar mío para que le ayude a que yo no deje la relaciòn, bueno luego de esto cambio después decía cosas que me lastimaban y como yo no quería saber de el buscaba a mi familiar para que le ayude. Bueno el día de ayer me dijo cosas fuertes yo le dije que lo mejor es que cada uno bisque su camino, le fue a contar a mi familiar lo que había pasado y diciendo cosas que el suponía para indisponerme con la otra persona. Bueno ya pasado eso el me dijo que lo mejor es que dejemos ahí, yo he pasado triste porque recuerdo los bonitos momentos que he pasado, el esfuerzo que yo puse ilusionada para que la relación mejore y esperaba que este chico cambie. Hoy vino mi familiar a mi casa y como yo he pasado triste, llorando, y no tenía ánimos para salir entonces me quede en mi cuarto no se que de malo hice, luego de eso cuando ya se va la visita hable con mi madre y me dijo que mi familiar había dicho que como en cosas del amor no se sabe, si algún día vuelvo con este chico ella simplemente lo va a saludar pero no le dirigirá más la palabra, a lo que yo dije que esta bien porque yo a este chico le pedí que si buscaba ayuda de mi familiar fuera cuteloso y no de molestia porque puede caer en irrespeto, ahora la culpable soy yo, que como yo no salí cuando estaba mi familiar yo estoy apoyando a este chico, que porque lloro que la casa es una locura, que no hay paz, que con mis 27 años soy una malcriada. Yo estoy muy decepcionada con lo que me hizo este chico pero no tengo la culpa de sentirme triste y llorar, no tengo a donde más llorar, ni a quien contarle no suelo escribir en estas páginas pero necesitaba un lugar para desestresarme un poco. Se que el chico se porto mal y fue irrespetuoso ahora el se va y yo que estoy dolida por lo de haberme terminado encima en mi casa creen que soy una malcriada y mala persona. Yo tengo 27 años, no he dado molestia de mal comportamiento, me pregunto si este chico quisiera volver conmigo y me demuestra que ha cambiado, creo que no podré aceptarle porque si hay una reuniòn familiar ya no será igual, yo estaré imcomoda porque con el ya no tendrán el mismo trato y la perjudicada voy a ser yo! Porque por el pagaré también yo, me siento triste y no se qué hacer.

La afirmación de «nadie me quiere» es algo que muchos de nosotros hacemos una o varias veces en nuestra vida. Es algo que, para quien nunca lo haya sentido, no lo puede entender, por lo absurdo de la frase. Sin embargo, quien sabe de qué hablo, entiende que se siente un dolor de lo más intenso, una estado de malestar que no deseamos ni a nuestro peor enemigo.

Soluciona esa sensación de que nadie siente nada por ti con estos consejos

Si estás leyendo esto, puede que ahora mismo te estés sintiendo así. Pues bien, la buena noticia no es que tu afirmación es totalmente errónea, que también lo es. Pero lo mejor es que podemos aprender de ello y establecer unas bases para hacer que, la próxima vez podamos luchar contra esta horrible sensación de que nadie nos quiere y los sentimientos que nos acarrea.

Trabaja tu autoestima

Para las personas más sensibles, enfrentarse a un rechazo puede ser devastador. Es en este momento cuando la sensación de que nadie te quiere se apodera de ti. Sabemos lo que duele, pero también sabemos que mantener una sana autoestima te ayudará a sobrellevarlo. Y es que, muchas de las personas que tienen una baja autoestima, son las que más se enfrentan a este pensamiento. Además, los que se enfrentan a ese pensamiento tienen la consecuencia de perjudicar su autoestima, así que entramos en un círculo vicioso, en lo que, lo primero que debemos hacer para evitar esa sensación de que nadie nos quiere es fortalecer nuestra autoestima con una serie de estrategias,

Analiza tu pensamiento

El hecho de que pienses que nadie te quiere es algo totalmente equivocado, y se puede decir aunque no nos conozcamos. En primer lugar nadie hace referencia a todas las personas del mundo, por lo que es imposible que tal afirmación sea real. Además, seguramente eso de que no haya nadie que te quiera no sea del todo cierto, sino que puede que no te quieren como tú quieres que te quieran. En este punto, puedes lamentarte y seguir a tu rollo, o puedes pensar qué hacer para solucionarlo. Analiza las situaciones que has vivido y empieza a pensar qué puedes hacer para mejorar o para acercarte a aquellos que te interesan. Puede que necesites tragarte el orgullo o mejorar tus habilidades sociales, eso ya forma parte de cada uno. Tendrás que encontrar tu propia solución. O, por el contrario, puede que esas personas no sean tan buenas amigas/os como creías.

El vaso medio lleno

Es importante que tomemos una actitud positiva ante la vida, y aunque es cierto que a veces es complicado, es en este momento cuanto más la necesitamos. Si nos acostumbramos a ver el vaso medio lleno, en una situación de crisis, la positividad vendrá sola, y no tendremos que hacer un esfuerzo por encontrarnos mejor. Cuando sientas que nadie te quiere, puedes comenzar por pensar qué te ha traído a ese pensamiento. Quizás sea una ruptura amorosa, una pareja que no te convenía o un amigo que te ha fallado. Sabemos que es algo doloroso, pero son hechos que, a la larga acabamos por superar. Además, no solo salimos de esta sino que también aprendemos algo en el camino.

No descuides a tus seres queridos

A veces estamos tan tristes que nos aislamos nosotros mismos. Nos consideramos mala compañía y dejamos de quedar con nuestros allegados, hasta que al fin conseguimos estar solos. Suele pasar que entonces tenemos este sentimiento, el de que nadie nos quiere, pero cabe preguntarse cómo hemos llegado hasta él.

Para las personas con depresión, estar solas en un sentimiento de lo más habitual. Por eso, tanto si te sientes mal como bien, tanto si estás triste como contento, no descuides tus relaciones. Ellas te darán la fuerza para salir del bache.

TEST: ¿Por qué no tengo novio o novia?

Tener pareja, novio o novia, nos permite experimentar un rol diferente y así explorar una faceta diferente de nosotros mismos y de nuestra vida. Nos puede aportar una área diferente de nuestra vida, que contribuya a nuestro autoconocimiento y crecimiento personal. Por un lado, tener pareja es algo biológicamente natural, pues estamos preparados para asegurar la supervivencia de la especie. Eso conlleva la búsqueda de pareja y la procreación para formar una familia. Por otro lado, actualmente, tener pareja es una decisión individual que debe ser tomada de forma totalmente libre. Una de las respuestas a la pregunta «¿por qué no tengo novio o novia?» puede ser porque no quieres, sencillamente, pero en este test psicológico, obviamos esta respuesta, pues entendemos que quien tiene curiosidad por saber por qué no tiene novio, novia o pareja ya ha descartado el motivo de la falta de voluntad.

Si tienes dudas, en este test psicológico ¿Por qué no tengo novio o novia? de Psicología-Online, te mostramos una respuesta de forma inmediata, gratis y online.

La mejor forma de demostrar tu amor a una persona, es dedicarle una corta pero intensa frase de amor. Hemos recopilado una gran cantidad de dedicatorias para dedicar a tu amor o a familiares más queridos. Demostrar el amor hacia una persona querida es más fácil de lo que piensas.

❤️ Las Mejores dedicatorias de Amor

  • Sin importar lo que pienses, sigo creyendo que eres mi chico ideal. No es por lo que tienes, sino por lo que nosotros podemos lograr. Llegaste a mi vida, y tenemos más que una amistad; a todos nuestros problemas le conseguimos una salida, y eso es lo mejor que muchos pueden desear.
  • He experimentado muchas veces el cariño, pero lo que siento por ti es amor. Han pasado los años y quiero que seas parte de mi destino, tú eres la reina de mi corazón.
  • Cualquier chica puede hacer muchas cosas. Tú eres la única para mí, tu forma de ser, de pensar y de sentir no lo he encontrado en ninguna otra persona. Por eso quiero que seas mi esposa, porque tú tienes lo que todas tienen, pero ninguna tiene lo que tú eres. Yo no hago promesas de hacerte feliz, solo cumplo con mi deber hacia ti.
  • Tanto que me esforcé en buscar y no encontré nada. Dejé de hacerlo y aparecisteis tú. Fue casualidad verte sentada, y fue destino cuando nos hablamos. Desde el primer momento no deje de pensar en ti, y aún siento un cosquilleo en el estómago desde que lo hice por primera vez. Me enamoré de ti pero traté de ignorarlo. No puedo seguir esperando y preferí decirte que estés conmigo a tu lado.
  • Me dijiste que no me quieres, pero me di cuenta de que no es así. No tienes por qué apenarte ya que siento lo mismo por ti. Me distraigo del mundo real cuando hablo contigo, yo sé que tú también te sientes así. No importa cuánto tiempo quieras darnos, yo te esperaré aquí para ti.
  • Tu amor fue difícil de conseguir, pero yo en ningún momento me rendí. Pude ver en ti algo especial, que nunca podré olvidar. Gracias por tratarme como no lo has hecho con nadie más, por eso te quiero decir que te quiero de verdad.
  • Qué lindo es tener confianza en alguien que se preocupa por ti, pero que no te vigila. Y eso es lo que me enamora más de ti, me haces sentir segura de que el destino me trajo a alguien perfecto en mi vida. Hablo contigo sin ningún temor, me dejas compartir con los demás. Te admiro y te valoro, te amo y te quiero.
  • Me di cuenta de que me encontraba junto a alguien que no era para mí, estaba ciega hasta que sucedió algo que no veía venir. Me enseñaste lo que otros no saben. Tengo suerte de tenerte como mi amante, como mi amigo, como novio y como familia. No podría esperar más, tú tienes todo lo que andaba buscando.
  • Me temo que este año será el mejor que he vivido en mi vida, por haber conocido a alguien tan impresionante como tú. Finalmente puedo decir que he encontrado el amor que por tanto tiempo he estado buscando. Estás presente en mi mente y en mi corazón ocupas un lugar especial. Y solo quiero pedirte un deseo, que conmigo por siempre te puedas quedar, ser mi novia y pareja hasta el fin de nuestros días.
  • Deseo poder sentir de ti todo otro vez. Y el problema es que te has vuelto mi obsesión, mi amor no deja de crecer hacia ti, no lo he podido ocultar, no puedo controlar mis acciones, tú eres a partir de ahora mi prioridad.
  • Tenerte es como estar en la gloria, en mi cielo tú eres mi ángel. Tenerte es como una riqueza en mi memoria, contigo es con quien quisiera casarme. Tenerte es como fichar muchos momentos alegres en mi corazón, por eso es que me gusta pasar el tiempo contigo.
  • Mira quién soy yo, observa mis agresivas actitudes. Mira como trato de mal a todos los que me hacen enojar. Solo hacías falta tú para calmar mis impulsos, eres la única persona que puede calmar la bestia que llevo dentro. Así me di cuenta de que eres la chica ideal para mí.
  • El secreto del por qué ella está conmigo es tratarla como nadie lo ha hecho. No hago ningún esfuerzo en ser caballero, porque al ella ser mi reina todo me sale con fluidez. Es la diosa a quien admiro y amo. Y mientras siga con vida, le dedicaré todas mis fuerzas.
  • No sé qué es lo más bello que me ha pasado en la vida, que nada llena mi alma, que cada día que sigo a su lado son días de plena felicidad. Que no podría vivir sin ella a mi lado, ya que desde el momento en que la conocí vivo solo una vida llena de alegría, por eso y es que quiero mucho más a mi oso, me encuentro en un mundo de fantasía.
  • Mi sed se sacia cuando acaricias mi rostro con los dedos, mi hambre se acaba cuando me das un fuerte abrazo y mis ganas de dormir terminan cuando me besas apasionadamente. Me regeneras al 100% y mi única razón que tengo para entenderlo es que te amo demasiado.
  • Quién dijo que el sol no se puede tocar, yo la abrazo y beso todos los días. Así eres tú en mi vida, eres el sol que da vida a mi sistema, eres la lluvia que alimenta mis ríos y lagunas, eres como el viento que sopla en mis ventanas para saber de tu llegada y encariñarme de tu esencia.
  • Tal como las estrellas del cielo brillan para guiarnos en la obscuridad de la noche, me siento tranquilo al ver que en ellas está la claridad de tu mirada, observándome y señalándome el camino hacia ti y tal como hicieron en la antigüedad, llamaré a la estrella por tu nombre para así sentir tu compañía durante todo el recorrido.

Dedicatorias para tu amor a distancia

  • Mi corazón se entristece por no presenciarte, no puedo ni desearte, ni decirte donde esperarte. Solo espero que te cuides y el día en que contigo pueda volver a unirme, porque al saber que te fuiste no soy el mismo a quien hace tiempo atrás tú conociste.
  • Te iré a buscar donde quiera que estés, no puedo soportar ni un momento más esta sensación ferviente. Anhelo el día en que estemos juntos por primera vez. Te amo y te quiero cerca de mí por siempre.
  • Si tus sueños se encuentran lejos de mí, entonces prefiero que alcances lo que deseas, prefiero que seas feliz, prefiero que tomes tus riendas y que nunca te olvides de mí.
  • Mañana estaré frente a tu ventana, no para cantarte, ni para recitarte un poema con palabras que no se basan en ninguna acción; sino para decirte que te amo. Será un viaje largo solo para ir hasta tu ventana, solo para decirte un te amo. No me importa lo difícil que sea llegar, solo quiero verte en persona por primera vez.
  • Te dije adiós, pero la verdad es que no quería hacerlo. No quiero despegarme de ti ni un segundo más. Lo que me queda es esperar hasta el día de mañana para volverte a ver, volverte abrazar y volverte a besar.
  • Dicen que con la distancia nos puede hacer más fuerte, y con la distancia se puede ver quién en verdad te quiere y te extraña. Sinceramente te puedo decir que solo te extraño, las ganas de tenerte cerca se vuelven incontrolables. Si no estás cerca no podré demostrarte de verdad cuánto te quiero y te necesito.
  • No es justo para los dos esperar tanto, no es justo pasar por esta prueba si sabemos que nuestro amor es mutuo. No es justo aguantar las ganas de vernos en persona. Ahora sé que te amo.

Cuando piensas en él o ella

  • Me gusta la soledad, pero me encanta estar solo contigo. Me congele cuando me hablaste, me derretí cuando me sonreíste, temblé cuando me abrazaste y me sonrojé cuando me besaste.
  • ¿Yo? ¿Portarme bien? Eso solo lo hago cuando estoy con mi chica. Ella es la única que se merece mi respeto, mi buen trato y mi amor. ¿Para qué portarme bien? Si mi regalo de navidad es ella y siempre será ella mientras me lo permita y mientras quiera seguir conmigo.
  • Busca a alguien que te ame como yo, gastarás tus fuerzas sin razón, porque no encontrarás a nadie para ti, que te trate de manera especial y te haga feliz. No me limites, mas bien exígeme porque haría cualquier cosa para no perderte. Quisiera que seamos tú y yo solos, ir contra el universo, sin que nadie nos separe.
  • Nadie me enseñó qué es el amor, pero al estar sola contigo descubrí como se siente. Me gusta tu forma de reír, que cuando lo haces me contagia y no lo puedo evitar. Después de tanto tiempo, ahora pienso que eres un chico único y que te quiero para mi nada más.
  • Mi esperanza de seguir aquí eres tú, eres el único que me motiva, me inspira y me da fuerzas para seguir adelante. Quiero permanecer a tu lado, te quiero solo a ti. Imagino nuestro hogar, donde estemos los dos juntos, solos y abrazados, tú cuidándome de lo que me pueda asustar.
  • Mi lista de deseos está cumplida. ¿Sabes por qué? Porque tú eres la única que yo quería tener. Ahora que te tengo no te quiero perder, y en tod1as las noches un “te amo” te diré.
  • Para cualquier persona hoy es otro día más, pero para mí es otro día más de relación, otro día más que aprovecho para estar sola contigo, para seguir amándote ciegamente, para disfrutarte en todo momento, para aprovecharte en el resto de mis días.
  • Me esmeraré en aprender a hacer de todo, arreglar, reparar y acomodar, para que ella me vea como alguien más en su vida, para que yo sea alguien útil que cuando ella lo necesite yo pueda solventar sus necesidades, para que recurra solo a mí, y poder ser una persona valiosa como lo es ella para mí.

Dedicatorias para familiares y/o amigos

  • No sabes todo lo que he hecho por ti, y podría hacer más si es que me pidieras así. Eres el reflejo de nuestra madre, ella estaría orgullosa y no dejaría de amarte. Lo que quiero para ti es que seas feliz y ella también lo querría si estuviera aquí. Mira en lo que te has convertido mi dulce hermana, sigue siendo fuerte y nunca decaigas. Te amaré y te cuidaré por siempre, es una promesa que tendré presente.
  • El tiempo pasa rápido y aún recuerdo cuando te tuve la primera vez en mis brazos. Cuando disfrutamos todos los años esos paseos que damos por todos lados. Mi niña hermosa ¡Cómo has crecido! Y en la mujer en que te has convertido, tú has sido mi alegría y me has enorgullecido.
  • ¡Cuánto tiempo ha pasado! Solo empezamos a hablar y a conocernos. Tanto tiempo para convertirnos en mejores amigas, tantas locuras que hicimos juntas, travesuras en la escuela sin parar, cubriéndonos una a la otra. Eres la hermana que nunca tuve. Aunque tomamos diferentes caminos después de la preparatoria, aun te sigo queriendo y espero que nos volvamos a ver muy pronto.
  • Quiero ir al centro contigo… Pero al centro del sofá de mi casa para ver películas con mi familia. En el encierro de mi habitación espero que estés, para jugar a cartas con mis hermanas. Gracias por escuchar mis charlas descomunales, por no rechazarme cuando tenía mis ataques de depresiones, por aconsejarme, por ser mi mejor amiga, un buen ejemplo a seguir y además la mejor madre del mundo.
  • El punto de todo es que no es la manera de tratarme, sino lo que en verdad sientes, porque sé que actúas de esa manera para ocultar tus sentimientos hacia mí. Ese es el poder que poseo, de conocerte desde hace mucho tiempo. Si en verdad me amas, dilo, no lo ocultes porque no lograrás nada escondiéndolo. Mírame a los ojos y expresa lo que tengas que decirme. Por eso soy tu amigo y estoy aquí para escucharte.

Esa sensación, la de sentir que nadie te quiere de verdad

Todos necesitamos sentir que somos amados. Es casi tan importante como comer o dormir: una necesidad fundamental. Cuando sientes que nadie te quiere de verdad, que no le importas lo suficiente a ninguna persona, es como si te privaran del alimento para vivir. La supervivencia física depende de la comiday el sueño y la supervivencia emocional del afecto.

El propio Abraham Maslow, psicólogo humanista y creador de la pirámide de las necesidades de autorrealización, proponía la necesidad de filiación o afecto como primordial. En su pirámide, después de cubrir las necesidades básicas o fisiológicas y las de seguridad, se enfatizan las necesidades afectivas.

Aunque no siempre cubrimos esa necesidad afectiva como queremos. Es más, la sensación de que nadie te quiere de verdad surge de diferentes fuentes. En principio, es una verdad que nos cobija a todos los seres humanos. Nadie nos ama de manera perfecta. Hasta los amores más profundos y sinceros, como el de las madres, son imperfectos e incompletos.

“Si no se rompe, ¿cómo logrará abrirse tu corazón?”

-Khalil Gibran-

Si idealizas mucho el amorpodrías llegar a concluir que nadie te quiere de verdad, porque no están dispuestos a dar la vida por ti. O porque eventualmente te fallan y no están ahí siempre que lo necesitas. Quienes aman desde la carencia afectiva demandan más del amor que otros pueden darle. Y como sus expectativas son tan altas y no se cumplen, podrían sentirse defraudados constantemente.

Puede que haya veces en las que sientas que nadie te quiere de verdad porque, sencillamente, no logras construir vínculos genuinos de afecto con los otros. Quizás te has escondido debajo de tu piel y te aíslas. Tal vez no sabes cómo construir y mantener los lazos de afecto. Entonces, te sientes atrapado en una soledad que hiere, en un desafecto que duele.

Nadie te quiere, ¿y tú tampoco?

Suele suceder que, cuando sientes que nadie te quiere, ese “nadie” también te incluya a ti. Es relativamente fácil que alguien se dé cuenta de que tiene la autoestima a ras de piso. También es fácil decir: “Bien, ahora solo se trata de quererme más”. Lo difícil es darle a ese propósito realidad.

Digamos un pequeño trabalenguas: no es que uno no quiera quererse, sino que no encuentra el modo de hacerlo. La falta de aprecio por uno mismo no nace de la nada. Detrás de ello frecuentemente hay toda una historia de desafectos, a veces de abandonos o agresiones violentas.

Uno de los motivos más probables que pueden encontrarse detrás de la sensación de falta de afecto por nosotros mismos es que durante los primeros años de nuestra vida nos dieron falsos argumentos, muchas veces disfrazados de inocencia, por los que no hacerlo. De una u otra forma nos transmitieron la idea de que no valíamos la pena. De que no éramos suficientemente dignos de amor.

Lo creímos porque, seguramente, quien nos llevó a pensar así fue una persona querida, incluso admirada. Es muy posible que hayamos comenzado la vida amando sin ser amados. Cargando un “por qué” para el que no existían respuestas. Incluso es posible que hayamos aprendido a no querernos, solo para complacer a un padre, una madre o alguna figura amada que esperaba eso de nosotros porque vivía en extravío.

¿Ayudamos a los demás para que no nos quieran?

Es una realidad que a veces estamos en una condición de deprivación afectiva. O en otras palabras, de carencia de afecto. Incluso podemos llegar a la conclusión de que no queremos vivir así, sin embargo no es fácil desamarrar el nudo que nos ata a esa condición. En este punto vale la pena hacernos la pregunta del subtítulo: ¿ayudamos a los demás para que nos quieran?

Aunque el sentimiento de que nadie te quiere de verdad es muy profundo, la salida de ese foso puede no estar tan lejos. A veces se trata solo de perdonar a quienes no nos han amado, por sus limitaciones emocionales. De admitir que su desafecto tenía mucho más que ver con ellos, que con nosotros mismos.

También implica perdonarnos a nosotros mismos, porque, en verdad, no hicimos o dejamos de hacer algo para hacernos merecedores de ese desamor. Entender que no hay nada malo en nosotros y que cualquier sentimiento de culpa, con su consecuente castigo, no tiene razón de ser.

La salida…

Es importante preguntarnos si nosotros sabemos amar a los demás. Si nuestro concepto de amor ha evolucionado lo suficiente como para entender que dar afecto no es sacrificarse arbitrariamente por otros. O ser extremadamente solícitos a la hora de satisfacer sus necesidades.

A veces nos mostramos desesperadamente necesitados de afecto y esto asusta, aleja. Es una confesión firmada de que no nos queremos y de que necesitamos de ese otropara lograr sentir algo de aprecio por nosotros mismos. En este punto sucede que nadie quiere cargar con semejante responsabilidad, ni tiene por qué hacerlo.

Es posible que tampoco hayamos desarrollado suficientes habilidades sociales. Siempre podemos aprender a relacionarnos con los demás de una manera más fluida y espontánea. Se aprende, se aplica y se entrena. Luego, funciona. Es el primer paso para romper esa barrera que nos separa de los demás. Quizás, entonces, después de abrir las compuertas, aprendamos a avanzar en esa extraordinaria aventura del afecto mutuo.

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