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Necesito un cambio

Tabla de contenidos

Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos querido cambiar. Ya sea porque nos ha dejado la pareja y teníamos gran parte de la culpa o porque estábamos realizando una carrera universitaria que, en realidad, no era la que deseábamos.

El cambio es algo normal en los seres humanos y en la naturaleza, pero no siempre es fácil. A partir de estas experiencias es muy normal y comprensible llegar a la siguiente conclusión: «quiero cambiar mi vida».

Claves para cambiar de vida

Cambiar o transformarse es un proceso individual que comienza en uno mismo, por tanto, nosotros somos los principales conductores de nuestro cambio. Pero es frecuente que nuestras propias creencias o el miedo a cambiar puedan interferir en el cambio de vida que tanto imaginamos.

Si estás decidido a cambiar, en las siguientes líneas encontrarás los pasos necesarios para llevar a cabo el proceso de cambio.

1. Conócete

A la hora de empezar de nuevo, el primer paso es conocerse a uno mismo. Saber cuáles son tus deseos, cuáles son las cualidades que posees y cuál es la dirección que quiere seguir. El primer paso para el cambio es la autorreflexión y el autoconocimiento.

  • Artículo recomendado: “Desarrollo Personal: 5 razones para la autorreflexión”

2. Encuentra un propósito en tu vida

El autoconocimiento es clave para poder averiguar cuál es el propósito que uno tiene en la vida. Tener un objetivo vital es clave porque nos mantiene motivados: es la fuerza que nos ayuda a movernos y que vertebra nuestro día a diá. Ahora bien, cambiar no solamente consiste en visualizar el propósito, sino en disfrutar del camino mientras se persigue.

3. Hazlo por ti

Para hacer lo anterior de manera eficaz es necesario conectar con uno mismo, por eso es tan útil conocerse a fondo. Porque muchas veces pensamos que queremos cambiar, pero es la opinión de los demás la que nos influye de tal manera que creemos que aquello que nos imponen es lo que nosotros queremos. Las metas a perseguir deben ser genuinas, si no, será difícil cambiar.

4. Ábrete al cambio

El punto anterior nos lleva a tomar la decisión de cambiar, y por tanto, es necesario tener una buena dosis de voluntad. Abrirse al cambio significa estar dispuestos a transformarnos y a perseguir las metas a través de una cierta cantidad de esfuerzo.

5. Planifica el cambio

Una vez que tengamos claras nuestras ganas de querer cambiar y sepamos qué es lo que queremos cambiar, es necesario planificar el cambio. Si es posible incluso tenerlo apuntado en papel, pues es más fácil de visualizar y permite hacer un menor esfuerzo a la hora de traerlo a la mente cuando lo necesitemos. Hay que ir fijando pequeños sub-objetivos y ponerles fecha.

6. Pero… ponte objetivos a corto plazo

No vale solamente ponerse metas a largo plazo, sino que necesitamos tener en cuenta las metas a corto plazo también, pues es la única manera de que estemos motivados durante el proceso de cambio y de que no nos olvidemos de nuestro compromiso.

7. Sal de la zona de confort

La zona de confort es un lugar intangible en el que nos sentimos protegidos y cómodos, y salir de esta zona provoca que tengamos que esforzarnos para poner a prueba esquemas mentales que, pese a parecer adaptativos, no siempre lo son.

  • Artículo relacionado: «¿Cómo salir de tu zona de confort? 7 claves para lograrlo»

8. No temas a la incertidumbre

Y es que salir de la zona de confort puede provocar cierto grado de ansiedad, en gran medida por el miedo a la incertidumbre. No saber qué nos espera al cambiar puede producir temor si no tenemos suficiente confianza en nosotros mismos o si visualizamos únicamente las consecuencias negativas de la transformación. Es por eso que debemos dejar de lado este miedo irracional y procurar analizar los riesgos de forma calmada y analítica.

9. Sé consciente de que pueden darse altibajos

Aceptar que podemos fallar también es positivo. Eso no quiere decir que debamos rendirnos si las cosas no salen como deseamos, sino que debemos estar preparados para superarnos y levantarnos lo antes posible después de una caída.

10. Automotívate

Saber automotivarse también es una de las claves para poder cambiar, y es una de las mejores cualidades que puede poseer una persona.

  • Si quieres saber cómo hacerlo, puedes leer este artículo: “Las 10 claves para motivarse a uno mismo”

11. No te compares con nadie más

El cambio es un proceso individual: eres tú quien dice «quiero cambiar mi vida», no otra persona sujeta a un contexto muy distinto al tuyo. Por eso no debes compararte con los demás, sino seguir fiel a ti y a tus deseos y luchar con todas tus fuerzas.

12. No hagas caso ciego de las opiniones de los demás

Tampoco debes hacer caso a todas las opiniones de los demás, porque algunas personas suelen proyectar sus propios miedos sobre ti. Si alguien no tiene la voluntad de cambiar, es probable que tampoco crea que tú puedes hacerlo.

13. Piensa en la recompensa

Para seguir automotivado durante el proceso de cambio es importante que visualices la recompensa o las consecuencias positivas de lograr el cambio. Sin embargo, conviene no olvidar que el proceso de transformación es en sí mismo un premio.

14. Quiérete a ti mismo/a

También es importante que no seas muy duro contigo y aceptes que las cosas pueden no salir tal y como lo planeaste. Eso sí, puedes rectificar y aprender de los fracasos. Si tú no tienes empatía contigo, ¿quién la tendrá?

15. Sé realista

Los objetivos y las metas que nos proponemos siempre deben ser realistas, de lo contrario, podemos encontrarnos con falsas expectativas que pueden entrometerse en el proceso de cambio y llevar a la frustración, la cual no solo es desagradable sino que te quita las ganas de esforzarte.

16. Desafía tus creencias limitantes

Las creencias limitantes son aquellos pensamientos irracionales que no nos dejan cambiar y que interfieren en nuestro crecimiento individual. Por ejemplo, “yo no soy capaz de hacer esto porque siempre tengo mala suerte”. Superar este tipo de pensamientos es necesario para no quedarse a medio camino del cambio.

17. Responsabilízate

Responsabilizarse significa empoderarse frente al cambio. Es la habilidad de dar respuesta a los eventos que ocurren a nuestro alrededor con la suficiente capacidad de autoliderazgo, lo que permite superar las adversidades. Debes tener claro que tú eres la persona responsable de tus decisiones.

18. Abandona el victimismo

Lo contrario de responsabilizarse frente al cambio es hacerse la víctima. Mientras la responsabilidad es acción, el victimismo es paralizante.

19. Busca ayuda

Acepta la ayuda de los demás si crees que esas ganas de echarte una mano son genuinas. Si entre tus amigos o familiares no hay nadie capaz de ayudarte en ciertas cosas, puedes considerar la opción de contratar entrenadores, profesores o coaches. Los coaches son expertos en desarrollo personal y ayudan a las personas a mejorar su autoconocimiento, planificar metas realistas, empoderarse frente al cambio y automotivarse. Contratar a un profesional de este campo puede ser útil para maximizar tus posibilidades de transformación.

20. No pierdas de vista el presente

Mantener los pies en el suelo es vital para llevar a cabo el proceso de cambio, por eso es importante estar en el aquí y el ahora, conectado con uno mismo. Está bien tener en mente el cambio, pero para conseguir cambiar hay que trabajar diariamente y no olvidarse de donde uno se encuentra en el día a día.

21. Aprovecha el camino para aprender

Cuando las cosas no salen como una planea es necesario aprender de la experiencia y retomar el rumbo de nuevo, es decir, volver a engancharse al cambio. Las personas exitosas son aquellas que aprenden de los fracasos y se levantan una y otra vez después de caerse.

22. Practica el desapego

El desapego, entendido como la liberación emocional, es clave para el proceso de cambio. Esto no significa deshacerse de las personas importantes de nuestra vida, sino que nos ayuda a visualizar las cosas desde una perspectiva mucho más realista y menos emocional.

  • Puedes saber más sobre el desapego en este artículo: “5 leyes del desapego para ser libre emocionalmente”

23. Aprende a gestionar las emociones

Tanto el exceso como la falta motivación pueden interferir en el proceso de cambio, y aunque algunos piensen que el exceso de motivación es positivo, puede provocarnos expectativas demasiado altas en el proceso de cambio, lo que puede llevar a la frustración. Ser consciente de nuestras emociones y aprender a gestionarlas es un factor determinante en la transformación personal.

Empezar de nuevo es dejar ir

Como conclusión podemos destacar la idea de que para cambiar hay que aprender a tomar decisiones, aceptar compromisos y aceptar la idea de que es mejor desprendernos de ciertos elementos de nuestro día a día.

De esa forma el desarrollo personal se realizará de manera eficaz y no se producirán retrocesos desmotivadores y frustrantes.

“Mejorar es cambiar; así que para ser perfecto hay que haber cambiado a menudo.”
Winston Churchill

Lo único constante en nuestra vida es cambiar. No podemos evitarlo y cuanto más nos resistimos a cambiar más difícil se vuelve nuestra vida. Confía en mí, lo sé porque yo era muy hábil en esquivar cualquier tipo de cambio que pudiera afectarme. Estamos rodeados de eventos o situaciones inesperadas que nos obligan a cambiar y esto produce un impacto dramático en cómo vivimos. No puedes evitarlo porque los problemas te encontrarán, te desafiaran y te obligaran a reconsiderar la forma como vives tu vida.

El cambio puede entrar en nuestras vidas como resultado de una crisis, como resultado de una elección o por pura casualidad. En cualquiera de estas situaciones cada uno de nosotros nos vemos enfrentados a tener que tomar una decisión. ¿Qué hacer con mi vida? Creo que siempre es mejor hacer cambios en nuestras vidas por decisión propia en lugar de ser forzados a hacerlo.

“El que rechaza el cambio es el arquitecto de la decadencia. La única institución humana que rechaza el progreso es el cementerio.”
Harold Wilson

Sin embargo no podemos evitar que ocurran eventos inesperados, ya que estos eventos desafían nuestra propia complacencia de lo que somos. Lo que si podemos controlar cuando estamos experimentando estos eventos desafiantes es la forma cómo elegimos responder a ellas. Es nuestro poder de elección lo que nos permite activar un cambio positivo en nuestras vidas.

Nuestra capacidad de tomar decisiones nos ofrece más oportunidades de poder cambiar para mejor. Cuando más oportunidades creemos para cambiar, más realizados nos sentiremos y más felices se volverá nuestra vida.

10 consejos para cambiar tu vida para siempre

¿Quieres cambiar de vida? Aquí hay 10 cosas que puedes hacer que cambiarán tu vida para mejor:

1. Encuentra el propósito de tu vida

Pasa algún tiempo tratando de separar lo que es importante en tu vida de lo que no lo es. ¿Qué es lo que deseas lograr? ¿Cuáles son tus sueños? ¿Qué te hace ser feliz? Encontrar algo que de significado a tu vida te dará un propósito y establecerá el rumbo de cómo quieres vivirla. Si no tienes un propósito vas a pasar el resto de tu vida vagando por la misma sin rumbo, sin dirección y sin enfoque

“Las grandes mentes tienen propósitos, otros tienen sueños.”
Washington Irving

2. Crea un “Tablero de Deseos”

Cuando éramos niños soñábamos despiertos todo el tiempo. Éramos expertos en soñar y visualizar lo que queríamos ser cuando creciéramos. Creíamos que todo era posible. A medida que íbamos creciendo hasta convertirnos en adultos perdíamos nuestra capacidad de soñar. Nuestros sueños empezaron a desaparecer una vez que comenzamos a sentir como el logro de nuestros sueños parecía imposible.

Un tablero de sueño o también llamado “tablero de deseos” o “tablero de visión”, es una gran manera que tenemos todos nosotros para empezar a creer en nuestros propios sueños de nuevo. Este tablero es un collage de imágenes, fotos y afirmaciones acerca de tus sueños, metas y cosas que te hacen ser feliz. Para ello reúne imágenes motivadoras que correspondan con aquello que deseas. Tu tablero deberá ser muy visual e incluir muchas imágenes que te atraigan. Pon tu tablero de deseos en un lugar donde lo veas todos los días.

El propósito de crear este tablero consiste en crear un recordatorio visual de lo que esperas alcanzar y poder verlo frecuentemente te mantendrá enfocado y motivado. Al ver todo lo que deseamos en nuestras vidas atraemos esos deseos. Nuestros sueños se hacen realidad y empezamos creer en la posibilidad de lograr todo lo que deseamos.

3. Establece unas metas para alcanzar tus sueños

Una vez que sepas lo que es importante en tu vida y te veas soñando que has conseguido todo aquello que deseas, necesitas tomar acción y establecer metas a corto, mediano y a largo plazo. Lograr conseguir estas metas es lo que te va a permitir alcanzar tus sueños.

Recuerda que tus metas pueden cambiar en cualquier momento. Debes ser siempre flexible a la hora de establecer y lograr tus objetivos a medida que logras cambios en tu vida y tus objetivos deben reflejar estos cambios. Los pequeños pasos que vayas realizando hacia tus metas es lo que va a crear el impulso necesario para que ocurran verdaderos cambios en tu vida.

“La tragedia de la vida no reside en no alcanzar tu meta. La tragedia está en no tener metas que alcanzar.”
Benjamin Mays

4. Deja de lamentarte por el pasado

Lamentarte te impide avanzar en la vida. Los lamentos son acontecimientos del pasado y si pasas todo el tiempo pensando en el pasado te perderás el presente y el futuro. No puedes cambiar lo que hiciste o lo que no hiciste en el pasado, así que debes dejarlo ir. Lo único sobre lo que tienes control es sobre como eliges vivir tu vida presente.

Tienes que soltar todo lo que lamentas y dejarlo ir. Un buen ejercicio que te ayudara a liberarte es escribir en un pequeño papel aquello que quieres sacar de tu vida, amárralo en un globo de helio y luego suéltalo. A medida que el globo vaya subiendo al cielo di adiós para siempre a ese pesar. También funciona hacer todo este proceso en tu imaginación. Este es un ejercicio sencillo pero potente y puede cambiar la forma como vives tu vida.

5. Elige algunas cosas que nunca has hecho y luego hazlo

Esto tiene que ver con dar un paso fuera de tu zona de confort. Hablar en público por ejemplo es una de las cosas más aterradoras que cualquiera puede hacer. Haz una lista con todas las cosas que te gustaría hacer pero que te da demasiada aprensión hacerlo. Prepara y pon en marcha un plan para conseguirlo y luego ve a por ellos. Nunca dejes de hacer cosas que te den miedo porque si lo haces tu vida se convertirá en una vida de complacencia y comodidad.

6. Comienza a vivir una vida bien equilibrada

Nuestra salud nunca se mantiene igual. Vamos presentando cambios en nuestro estado físico, emocional y espiritual a medida que envejecemos. Lo que si podemos controlar sin embargo es la forma como alimentamos a nuestra mente y a nuestro cuerpo. Vivir una vida equilibrada y saludable mejorara nuestra capacidad de adaptación a los cambios físicos que va sufriendo nuestro cuerpo a lo largo de los años. El ejercicio es una de las mejores cosas que podemos hacer para tener una actitud positiva y optimista hacia la vida, ya que después de ejercitarnos liberamos endorfinas lo que nos trae sentimientos de felicidad, alegría y hasta euforia.

“El verdadero disfrute viene de la actividad de la mente y el ejercicio del cuerpo; los dos están siempre unidos.”
Wilhelm von Humboldt

7. Enfréntate a tus miedos

Es fácil hacer caso omiso de nuestros miedos con la esperanza de que ellos desaparezcan. Por desgracia, esto no funciona de esa manera. Si quieres cambiar tu vida, aprender a superar tus miedos para que ellos no puedan controlarte por más tiempo. Nuestros miedos son sólo pensamientos en nuestra mente que no son reales pero con el tiempo empezamos a creer que son verdaderas. Nuestros miedos son los que nos impiden vivir nuestra vida al máximo. Nos damos cuenta que nuestros temores controlan nuestras vidas porque nos sentimos descontentos e insatisfechos.

Una vez que nos enfrentamos a nuestros miedos recuperamos el poder de elegir cómo queremos vivir nuestra vida y cuando hacemos esto podemos cambiar dicha vida para siempre.

“Piensa, cree, sueña y atrévete.”
Walt Disney

8. Acéptate

La única persona que va a crear un cambio en tu vida eres tú y para crear un cambio tienes que quererte. Habrá momentos en tu vida en la que te enfrentarás al rechazo y habrá gente a la cual no le vas a gustar mucho. Aceptar lo que eres y amarte a ti mismo te ayudara a seguir adelante con tu vida y mejorara autoestima. Menospreciarte todo el tiempo y desear poder ser algo que no eres sólo va a llevarte a una vida de infelicidad y descontento.

Encuentra tu coraje, el amor a ti mismo y sal y haz algo loco. No te preocupes por lo que piensen los demás si lo que tienes que hacer es lo correcto. En tu corazón tú te sientes bien, actúa y crea la vida que amas.

9. Vive en el momento

Muchos de nosotros tendemos a pensar que la hierba es más verde en el otro lado. A menudo, cuando llegamos al otro lado de la cerca nos encontramos con que esto no es así. La motivación para cambiar nuestras vidas proviene de nuestro deseo de ser feliz. A menudo estamos tan ocupados centrándonos en nuestra búsqueda de la felicidad que echamos de menos la alegría de vivir realmente en el momento. Nuestro deseo de tener felicidad en nuestras vidas es el deseo de un estado futuro no del presente. Llegamos a ser tan consumidos con todos nuestros problemas y descontento con el presente que perdemos la preciosa belleza del momento.

“El momento presente es el campo en el cual transcurre el juego de la vida. No puede jugarse en ningún otro lugar.”
Eckhart Tolle

Estar sentado en la playa comiendo un helado con tu mejor amigo o con tu pareja es un momento de felicidad. Aprecia y mostrar gratitud a diario es experimentar la felicidad en el momento presente. Ayudar a los necesitados nos trae alegría y felicidad. Esto es lo que significa vivir nuestra vida en el momento presente

10. Experimenta la alegría de aprender

Cada vez que aprendes algo nuevo tú adquieres más conocimientos y con más conocimiento ganas más confianza en ti mismo. El aprendizaje nos ayuda a ser más adaptables y flexibles ante nuevas situaciones. El aprendizaje nos anima a ser más creativos e innovadores en nuestro pensamiento y por lo tanto nos sentiremos más cómodos con lo desconocido.

Leer libros es una gran manera de aprender. Adopta plenamente la alegría de aprender en tu ser, no dejes de leer ni de buscar más conocimiento. El aprendizaje le da sentido a nuestra vida y esto es lo que hace que nuestra vida valga la pena.

Tú tienes que tomar una decisión en cuanto a cómo deseas cambiar tu vida. Elije realizar estos 10 consejos que sin duda alguna cambiará tú vida para siempre. ¿Entonces a qué esperas? ¡Ve y haz estas 10 cosas ahora!

Me encuentro con muchas chicas, jóvenes, como tú, como yo, que creen tenerlo todo perdido.

  • Quizá porque eligieron una profesión que hoy no les satisface. Quizá porque no eligieron nada en absoluto.
  • Quizá porque formaron una familia. Quizá porque no la formaron.
  • Quizá porque se sienten atrapadas. Quizá porque necesiten dejar de tambalearse y encontrar un suelo firme.
  • Quizá porque tienen unos hábitos muy enraizados. Quizá porque no se dieron cuenta de que los tienen, pero saben en el fondo que no se están queriendo bien.

Y como estos casos, miles y no sólo a los 30, sino que nos hayamos en estas situaciones tan confusas a los 40, 50, 60…

Pero si algo he aprendido a lo largo de mi recorrido es que no hay edad concreta para el cambio.

Irte a vivir al campo, dedicar tu vida a viajar, cambiar de trabajo, llevar un estilo de vida minimalista, dejar a tu actual pareja, cambiar radicalmente tu alimentación, crear un refugio animal, explorar la selva amazónica, empezar una vida fitness, dedicarte a la fotografía, mudarte a otra ciudad, otro país, otro continente…

Sea lo que sea, puede darse si tú lo permites.

Es imposible detener el proceso de cambio de la vida y constantemente nos empeñamos en frenarlo.

¿Por qué no dejarse guiar por ese impulso interior que nos dice «esto no» o «ve a por aquello»?

Por lo general, es a causa del miedo. El miedo está ahí con un único propósito: El de protegernos.

Y está bien tenerlo, pues nos salva de ponernos en peligro en muchas ocasiones.

Pero cuando el impulso de cambio viene de muy adentro, de las entrañas, del alma, de allá donde se crea todo… ¿Qué peligro puede haber?

Por supuesto, habrá pros y contras de una situación, a lo mejor realizar ese cambio requerirá un plus de voluntad por tu parte o necesitarás soltar cosas a las que hoy te sientes apegada, con las que te sientes segura.

En realidad resistirte al cambio no hace más que encadenarte a una vida que no deseas con unas cadenas invisibles, que no existen.

Con tus miedos y toda la incertidumbre que alberga la decisión de cambio, debes de confiar en tu instinto y si estás sintiendo esto es porque tu vida merece dar un giro.

3 preguntas para lanzarte a cambiar de vida

  1. ¿Qué es lo peor que puede pasar?
  2. ¿Qué pasará si no das el paso?
  3. ¿Cómo te sentirás una vez hayas dado el paso?

Plantearte estas cuestiones te hará reflexionar con una perspectiva desidentificada de tus miedos y seguramente consigas una mayor claridad mental. Una buena forma de interiorizarlo sería escribir tus respuestas desarrolladas en un cuaderno, así una vez lo escribas te darás cuenta si estás actuando de forma objetiva hoy a la hora de tomar tus decisiones.

Si necesitas un empujoncito más, sabes que puedes contar conmigo. Mira mi programa online para conseguir objetivos o lo que puedo ofrecerte en mis sesiones de coaching privadas.

Muchas gracias por pasarte a leer preciosa, nos vemos pronto.

Cosas que debes cambiar a los 30

A los treinta todavía estás a tiempo de cambiar hábitos, hacer ejercicio y mejorar tu vida. Lo más importante siempre será tu salud.

Dulce Dagda – 28 junio, 2018 Compartir

¡No te preocupes, los 30 sigues siendo joven! Con la diferencia de que ahora ya sabes lo que quieres y no andas perdiendo el tiempo, tienes más libertad financiera y estás por entrar a una de tus mejores etapas. Hay que considerar que el tiempo no pasa en vano y muchas de las fiestas, desveladas, comida chatarra y malpasadas que te diste durante tus 20, son parte de la factura que estarás pagando en los 30.

Si no te cambias el chip y comienzas a transformar tus hábitos de una vez por todas, esa juventud será mucho más difícil de mantener de ahora en adelante si te estás acercando al tercer piso o ya estás en él.

Dale un giro a tu metabolismo. Seguro has notado que en tu adolescencia y principios de los 20 comías lo que fuera y no engordabas, pero ahora dos chícharos de más pueden ser el motivo de que no te cierre la blusa. Es porque cuando te acercas más a los 30 tu metabolismo se alenta, pero puedes reacelerarlo de dos formas: limpiando tu dieta y haciendo ejercicio. Corta todo tipo de azúcares refinados, carbohidratos simples y alimentos procesados que tienen sodio. Muévete todo lo que puedas, haz una rutina de ejercicio de por lo menos 30 minutos al día donde involucres fuerza, cardio y flexibilidad.

Deja de hacer lo mismo. Si no hacías ejercicio este es el momento de empezar, pero si siempre haces lo mismo es momento de cambiarlo. Tienes que darte un empujón a ti mismo levantando más peso, haciendo más repeticiones o cambiando la intensidad de tu cardio, puedes añadir tiempo o simplemente hacer otro tipo de rutina. El punto es desacostumbrar a tu cuerpo de su zona de confort.

Empieza a dormir. Cuando tienes 21 años, las desveladas no te pegaban hasta que pasabas tres días completos sin dormir. Pero ahora a las 11 de la noche ya estás bostezando, tu cuerpo te pide a gritos descansar pues necesitas más horas de sueño para reactivar tu organismo, mejorar tus defensas contra enfermedades y para no envejecer prematuramente.

Redefine tus metas. Tal vez lleves trabajando en el mismo sitio durante seis o siete años, puede que estés muy feliz, pero es momento de frenar tu mente y reflexionar sobre tus metas y plan de vida. Esta edad es crucial para saber si lo que estás haciendo es lo que realmente quieres; según un análisis de Payscale las edades de 30 a 39 pueden ser el momento más destacado de tu carrera pero tienes que identificar hacia dónde te diriges y si vas por el camino indicado.

¿En qué etapa de tu vida te encuentras?

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Síntomas de que estás entrando en la crisis de los 30 y tips para combatirla

La edad de los 30, un momento crítico en la vida de casi toda mujer, pero que al verle el lado positivo cambiará tu perspectiva de llegar al “tercer piso”. Te damos algunos tips para combatirla.

Es normal que a medida que vemos que nos pasan los años entremos en crisis.

Cumplir 30 implica haber logrado metas y objetivos que nos hemos propuesto en el transcurso de nuestra vida. Tener una carrera profesional exitosa, vivienda propia, una pareja estable y hasta un hogar con hijos, estos son algunos que tal vez muchas mujeres desean haber cumplido al momento de llegar a ésta edad. Algunas han lo han cumplido a cabalidad, otras visualizan su vida hacia atrás y se encuentran con que lo que habían planeado, no se ha cumplido en su totalidad y con que aún hay proyectos a futuro por cumplir.

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Sí, es lógico que comparemos nuestra vida con la vida de otras mujeres y veamos en ellas cosas que nosotras aún no estamos ni cerca de tener o de vivir, a veces para mejor. De nada sirve compararse y en este caso, mejor analiza si estás pasando por una etapa de crisis que nosotros nos encargamos de decirte cómo salir de ella.

Síntomas de la crisis de los 30

1. Tomas conciencia de absolutamente todo.

2. Te das cuenta de cuantos momentos y experiencias desaprovechaste cuando a penas tenías 20.

3. Piensas que tienes a un paso los 40 y que no has cumplido ni la mitad de lo que te propusiste.

4. Comparas tu vida con la vida de tus amigas y conocidas.

5. Te cuestionas si realmente has valorado tu vida, las personas que te rodean y los momentos que has dejado de vivir con ellas.

6. Lo primero que se te viene a la cabeza, casi a diario es, ¿realmente soy feliz con quien soy y con lo que tengo?

7. Te preguntas, ¿estoy en una zona de confort? O ¿Qué curso le di a mi vida?

8. Comienzas a cambiar tu estilo de vida, comes más sano, haces algo de ejercicio, empiezas a decirle NO a las fiestas y rechazas citas con personas que antes considerabas podrían llegar a ser la pareja ideal y para el resto de la vida.

9. Te decepcionas por casi todo lo que has hecho, tanto en tu vida profesional, como en tu vida personal y empiezas a decirte a ti misma: “No soy capaz de lograrlo”, “no soy buena para lo que hago”, “me descuide tanto que mi cuerpo ya se ve viejo”, “nadie quiere una persona como yo a su lado”, “decirle no a lo divertido jamás”.

10. Comienzas a comprar más cosas de lo normal, cremas anti edad, ropa que no te haga ver mayor, cambias tu look constantemente y hasta piensas en hacerte uno que otro retoque en el quirófano.

Estas son tan solo algunos de los reproches que seguramente te has hecho si estas entrando a los 30 años de edad y que te harán darte cuenta de lo que de ahora en adelante debes hacer con tu vida y lo que realmente es bueno elegir para ella. Pero bueno, así como no es complejo entrar en crisis, tampoco lo es salir de ella.

Tips para combatirla

1. Como la etapa de los 30 es un momento de construcción de personalidad es importante que hagas una lista de los pro y los contra que tuviste en tu época de adolescencia y en tus 20, esto hará que los errores cometidos que te sirvieron como aprendizaje no vuelvan a aparecer.

2. Busca testimonios de personas cercanas a ti que ya hayan atravesado por ésta etapa. Pregúntales cómo fue su proceso de transición de los 20 a los 30 y pídeles consejos constructivos para tu vida. Créenos, saber cómo otras mujeres la han vivido ayudará bastante con tu autoestima.

3. No dejes las salidas de lado, quizás no sean tan frecuentes como antes, pero tener algunas escapadas de la rutina te harán concentrarte mejor en los objetivos que tengas pensados para tu nueva “Yo”.

4. Ten claro que no eres una persona que deba cumplir con todos los estereotipos creados por la sociedad, asumir que tu vida está en constante cambio es lo mejor que puedes hacer. Aprende a llevar los problemas con calma y siempre ten planes de contingencia por si algo no funciona tal cual lo habías planeado.

5. A los 20 te negabas algunos gustos, piensa que a los 30 esos gustos que alguna vez tuviste que dejar de lado, puedes dártelos. Eso sí, jamás pienses en que si lo haces algo más te faltará, deja de lado ese pensamiento y cree en el dicho de que más delante de alguna u otra forma se recuperará.

6. Comienza a pensar en ti, cuida tu cuerpo, has ejercicio, come un poco más saludable, pero NO te excedas. Darte uno que otro gustico en la comida, siempre será una satisfacción para el cuerpo y para el alma.

7. Comparte más momentos con tu familia, recuerda que ellos te han apoyado por sobre todas las cosas y esta bien compartir con ellos este nuevo momento.

8. Retoma las charlas que en tu adolescencia tenías con tu mamá, ella ya ha atravesado por ésta etapa y seguramente tendrá sabios consejos para darte.

9. Si tienes pareja arma planes que puedan disfrutar los dos. Si por el contrario estas soltera, no te niegues la oportunidad de conocer personas nuevas. No pienses en que será la indicada para ti, ve con calma y trata de aprender de ellas lo más que puedas.

10. Levántate a diario con una sonrisa, buena energía y busca frases positivas que te hagan sentir mejor contigo misma.

11. Por último y no menos importante, “acéptate tal cual eres, quiérete como persona y como ser, pero sobre todo se siempre feliz”.

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2. Esta es la edad en la que las mujeres nos sentimos más sexys

El cambio es una parte intrínseca de la vida misma. Desde que nacemos estamos cambiando cada segundo pasa. Nuestro cuerpo cambia, nuestro entorno cambia, el mundo que nos rodea cambia, pero sin embargo parece que nuestra mente quiere resistirse al cambio.

Nos empeñamos en buscar un trabajo que dure toda la vida, una pareja para toda la vida y en hipotecarnos durante muchos años para conseguir una casa que dure toda la vida.

No estoy ni mucho en contra de trabajar en lo mismo, tener una única pareja o vivir en el mismo lugar, siempre y cuando todo esto fluya y se mantenga de manera de natural. Pero sí que estoy en contra de forzar que se mantengan situaciones que por la razón que sea han dejado de fluir.

Invertir esfuerzos en algo que ya no funciona es comenzar una guerra perdida que solo te va a generar malestar y frustración.

Estoy segura de que conoces alguien que lleva años quejándose de lo a disgusto que está en su trabajo pero que no ha movido un dedo para cambiar su situación o de lo desgraciado que es su matrimonio pero que aún no conoce los trámites a seguir para solicitar el divorcio.

¿Qué está pasando? ¿Por qué tenemos tanto miedo a cambiar si el cambio es lo único constante en la vida?

Los seres humanos como especie animal que somos estamos, diseñados para sobrevivir, no para ser felices y nuestra historia evolutiva nos ha enseñado que los entornos que van aumentar nuestras probabilidades de sobrevivir son los entornos controlados, conocidos, ya que fuera de ellos no sabemos cuáles son los peligros que pueden acecharnos.

Sin embargo, el mundo ha cambiado y los peligros que nos acechan ya no están ahí fuera para cazarnos y convertirnos en su cena sino que están en su mayoría dentro de nuestra mente.

Es normal e incluso adaptativo tener miedo al cambio, lo que deja de ser adaptativo es cuando ese miedo nos impide cambiar.

10 indicios de que necesitas un cambio en tu vida

A veces la vida te pide a gritos un cambio, pero por mucho que grite puede que tú no la oigas o que simplemente no quieras escucharla.

Para que esto no ocurra, vamos a hablar de 10 indicios que pueden estar indicándote que necesitas cambiar de dirección.

1. Te sientes vacío. Sientes que te falta algo y no sabes el qué

¿Aparentemente tienes de todo y aún así no eres feliz? Probablemente haya llegado el momento de que te plantes si tu vida actual es el resultado de lo que tú quieres o si por el contrario te has dejado llevar por la inercia de la vida o por los que otros querían para a ti.

Si ha sido así, no te preocupes, es fácil perder de vista tus sueños, pero nunca es tarde para luchar por ellos.

Plantéate qué es lo que quieres, qué es lo que te hace feliz, qué objetivos quieres lograr y qué hacer para conseguirlos.

Dicen que el límite es el cielo pero te aseguro que ya hay huellas en la luna.

2. Las cosas han dejado de ilusionarte. Te sientes apático

Cuando eres un niño cada día es una nueva aventura, todo es emocionante y cada día descubres un cachito nuevo de mundo. Sin embargo cuando te haces adulto entras en la rutina y corres el riesgo de que tu vida se vuelva monótona y aburrida.

Dicen que la aventura es peligrosa pero puedo asegurarte que la rutina es mortal.

Así que si el mundo ha dejado de sorprenderte, significa que ha llegado el momento de salir de tu zona de confort.

3. Vives la mayoría del tiempo en piloto automático

¿Te levantas, te vas al trabajo, vuelves, haces las tareas del hogar y te tumbas agotado en el sofá deseando que llegue el fin de semana? ¿Todos los días haces lo mismo? ¿Sientes que el tiempo se te escapa de las manos sin darte cuenta de su paso?

¡Baja de la rueda de hámster en la que te has metido! Cambia tu rutina, cambia tus hábitos, sea lo que sea pero ¡cambia!

No olvides que cada día más es un día menos.

4. Hace tiempo que no te sientes feliz, que nos disfrutas de la vida

¿Has perdido la capacidad de disfrutar de la vida? Esto pude ser un síntoma de que hay algo que no va bien.

Cada día hay cientos de cosas de las que puedes disfrutar. El agua templada de la ducha, el atardecer, las risas de tus hijos, un café con una buena conversación con tus compañeros de trabajo.

Te planteo cada noche antes de acostarte hacer una lista con los pequeños detalles de los que has disfrutando cada día y por qué no aumentar la cantidad y la calidad de esos momentos.

5. Tu voz interior te dice que necesitas un cambio

No ignores a tu intuición. Tu intuición es esa voz que puede que no estés acostumbrado a escuchar.

No digo que siempre te tengas que dejar guiar con ella, no sé qué es exactamente la intuición ni cómo funciona, podría ser un campo de investigación muy interesante, pero lo que sí sé por experiencia propia es que no suele equivocarse.

Así que cuanto menos merece la pena que inviertas parte de tu tiempo en escucharla.

Si tu voz interior lleva un tiempo pidiéndote un cambio es probable que haya llegado el momento de hacerle caso. ¿Por qué no?

6. Envidias la vida de otros

¿Envidias la vida de ese amigo tuyo que viaja mucho o de esa compañera de trabajo que tiene un novio maravilloso?

Envidiar a otros no es malo siempre, siempre que esa envidia sea constructiva y te lleve a movilizarte en una dirección positiva.

Así que si envidias la vida de alguien simplemente trabaja para conseguir aquellas cosas que envidias en esa persona.

7. Te sientes perdido, no sabes qué dirección tomar

Si te sientes desorientado es probable que estés pasando por una crisis existencial. Estas crisis se dan cuando lo que estás haciendo deja de funcionar.

Suelen aparecer en momentos vitales en los que tu entorno cambia y por lo tanto tú también tienes que cambiar (mudanza, ruptura, despido laboral, etc…) pero también pueden aparecer cuando tú cambias y tu entorno no ha cambiado.

Sea cual sea la razón, si te sientes perdido y no encuentras tu camino, no te quedes esperando, créalo.

8. Empiezas a sentir ansiedad o tristeza y no tienes claro a que atribuirla

La ansiedad y la tristeza son señales de alerta que manifiesta tu organismo para decirte que algo no va bien. Y te aseguro que no van a callarse hasta que no les prestes atención.

Si a pesar de sentirte mal sigues con tu vida como si nada pasara, este malestar va a ser cada vez mayor, o en el peor de los casos se va a mantener al mismo nivel hasta que te acostumbres a él y pases el resto de tu vida en una cómoda infelicidad. Y eso no es lo que quieres ¿verdad?

9. Hay algún aspecto importante de tu vida que lleva tiempo sin ir bien

Si hay algo que lleva tiempo sin marchar como debería, ha llegado el momento de hacer algo al respecto. Si no estás a gusto en tu trabajo, no eres feliz con tu pareja o tu negocio lleva mucho tiempo teniendo pérdidas, déjame decirte que tu situación no va a cambiar si sigues haciendo lo mismo que hasta ahora.

10. Lo que haces ha dejado de llenarte

Las personas cambiamos mucho a lo largo de nuestra vida. Es posible que lo que hace unos años te hiciera feliz ya lo no haga.

Si con 18 años elegiste estudiar derecho es probable que cuando acabes la carrera ser abogado ya no te haga feliz, o si antes te apasionaba tocar el piano es probable que con el paso del tiempo ya no te apetezca hacerlo.

No te fuerces a seguir haciendo lo que antes te gustaba, si lo que haces ya no te llena. ¡Comienza a hacer cosas diferentes!

En definitiva lo que pretendo decirte con este artículo es que la vida fluye, no es estática sino que todo está en continuo movimiento. Así que lo mejor que puedes hacer es fluir con ella, sino corres el riesgo de pasar toda tu vida intentando agarrarte a algo estático, mientras todo tu alrededor cambia.

Te animo a visitar mi blog Psicorumbo y a descargarte de manera gratuita mi ebook “10 pequeñas pautas para generar un gran cambio en tu vida” y un audio de relajación guiada (

5 señales que indican que necesitas un cambio de vida

¿Quieres saber cuales son los síntomas que te alertan de que tu vida necesita un cambio?

A través de mi propia experiencia, he llegado a la conclusión de que existen 5 señales que indican que necesitas un cambio de vida. Si te sientes identificado con la mayoría de ellas, tu vida te está pidiendo cambio. En cada punto te explico cuál es la clave y las herramientas para conseguirlo.

1. Sientes que tomas aire para respirar profundamente sólo cuando acaba el día

Esta señal nos indica que no estamos siendo conscientes, ya que la respiración profunda y consciente, es el único indicador que nos mantiene en el momento presente. Y si vamos acelerados durante todo el día y sólo nos acordamos de respirar cuando llega la noche, esto nos dice que no hemos estado presentes ni un momento en toda la jornada. La solución, vivir en el presente sin preocuparse de nada más. ¿Y cómo hago eso, con todos los problemas que tengo? Pues teniendo claro que:

¿Qué herramientas puedes utilizar para conseguirlo? La meditación, el yoga y/o la práctica de actividades físicas o recreativas.

2. Habitualmente estás irritable y de mal humor

  • Porque te falta la salud: dolores crónicos de cabeza, espalda o extremidades, malestares físicos varias veces al mes, ansiedad, etc. Normalmente producidos por estrés.
  • A causa de un mal descanso: Pocas horas de sueño por falta de tiempo, problemas para conciliar el sueño, muchos despertares durante la noche o insomnio, también producidos por el estrés.
  • Porque parece que sólo tienes obligaciones y compromisos y sientes como si nadaras contracorriente, lo cual te genera más estrés.

La explicación de todo este estrés es una falta de alineación entre sentimientos, pensamientos y acciones. Y el mal humor y la irritabilidad vienen porque sabes que no estás haciendo lo que realmente te gusta y te hace feliz. En este punto, es importante empezar a elegir, dejar de pensar en el qué dirán y en definitiva, hacer lo que realmente te gusta para poder ser libre.

3. Eres incapaz de decir en 2 minutos 5 características que te definan

Esto es básicamente porque no te conoces y no sabes quién eres en realidad. El autoconocimiento es vital para poder definirnos como personas y saber así lo que realmente nos gusta, lo que sabemos hacer mejor y cuáles son nuestras virtudes y nuestros defectos. De este modo podremos encauzar mejor nuestras vidas. Con el autoconocimiento llega también la tolerancia y la capacidad de vernos reflejados en los demás, haciéndonos también más tolerantes con nosotros mismos.

4. Se te repiten una y otra vez las mismas situaciones

Los mismos conflictos laborales, las mismas discusiones con la pareja, los mismos problemas económicos, problemas de salud que no acaban de solucionarse. Eso significa que no has aprendido la lección y la vida te la repite.

5. Sientes que algo no va bien pero no sabes que es

En tu interior sabes que no vas por buen camino pero sueles echar la culpa a causas externas, cómo el trabajo o las personas que te rodean.

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