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Nervios en la garganta

Tabla de contenidos

Las exigencias del mundo actual han hecho que el estrés y la ansiedad se apoderen de una gran parte de la población. Aunque parece un tema que no requiere mayor atención, lo cierto es que es muy preocupante.
Por ello, te contamos cuáles son algunas de las principales consecuencias en tu organismo, según una infografía del diario Huffington Post.

1. Problemas de garganta: Aunque parezca increíble, una de las reacciones inmediatas al estrés es la ronquera y dolor de garganta. Según un artículo del diario New York Times revisado por el distinguido doctor Harvey Simons, a medida que el estrés aumenta “los fluidos se desvían desde zonas no tan esenciales, incluyendo la boca. Esto provoca sequedad y dificultad para hablar. Además, el estrés puede causar espasmos de los músculos de la garganta, por lo que es difícil de tragar”.

2. Cambios en el funcionamiento del hígado. Los periodos de ansiedad hacen que el sistema suprarrenal produzca más cortisol, la hormona del estrés. Esto provoca, a su vez, que el hígado genere más glucosa. Si bien puede ser prácticamente inofensivo en las personas sanas, para los diabéticos o quienes poseen más riesgo de sufrir esta enfermedad, es un problema mayor al elevarse los niveles de azúcar, indica la Asociación Americana de Psicología.

3. Erupciones cutáneas. La ansiedad hace que el sistema nervioso simpático lleve más sangre a los músculos, provocando enrojecimiento de la piel. También podemos sufrir exceso de transpiración e incremento de histamina, provocando inflamaciones. El Centro Médico de la Universidad de Maryland (EEUU) también asegura que el estrés y ansiedad severos pueden dar lugar a eccemas.

4. Tensión en los músculos. El cuerpo se tensa y se genera más presión en los músculos, pudiendo provocar rigidez en hombros, dolor del cuello y cabeza. entre otras cosas. La ansiedad crónica puede llegar a generar trastornos osteomusculares crónicos, según la Asociación America de Psicología.

5. Afecta al corazón. Tienes más riesgo de enfermedades cardiovasculares por el aumento del ritmo cardíaco, la presión sanguínea y el incremento del cortisol. La Asociación Americana de Psicología afirma que el estrés crónico también puede elevar el peligro de hipertensión, arritmia, derrames y ataques al corazón.

6. Daña tu cerebro. El estrés y la ansiedad reiterada afectan zonas del cerebro relacionadas con la memoria a largo y corto plazo. Asimismo, daña el sistema nervioso, lo que hace que otros sistemas del cuerpo pueden verse perjudicados, produciéndose fatiga y otras manifestaciones físicas.

7. Problemas de sueño. Más de la mitad de las personas que sufren estrés y ansiedad tienen problemas para dormir y dificultades para concentrarse durante el día, de acuerdo a la Asociación Americana de la Ansiedad y la Depresión.

8. Sistema inmune. El estrés debilita el sistema inmune, teniendo más posibilidad de enfermarte. Eso quiere decir que eres más propenso a resfriarte, tener gripe, sufrir infecciones e inflamaciones.

9. Tu sistema digestivo sufre. Las personas estresadas o ansiosas suelen tener problemas digestivos. Esto porque afecta a los intestinos y la absorción de nutrientes, traduciéndose en ardor, hinchazón, diarrea e incluso problemas para controlar esfínter.

10. Altera el metabolismo. La ansiedad te hace más propenso al sobrepeso y la obesidad. Otro estudio publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos determinó que el exceso de cortisol en la sangre puede disminuir la sensibilidad a la insulina. Además, otro sondeo divulgado por la misma entidad, encontró un vínculo entre la ansiedad y las úlceras gástricas.

Globus: Ese permanente nudo en la garganta

Este síntoma se presenta con mayor frecuencia en las mujeres debido a la fineza de su contextura, por lo que existe mayor contraste entre las estructuras de la faringe y la laringe.

Tratar la molestia

Básicamente se trata de un diagnóstico de sospecha, realizado ya sea por el otorrino o el gastronterólogo, quienes procederán con el tratamiento según el relato de los síntomas del paciente.

‘Posteriormente, se buscan elementos que fundamenten el diagnóstico por reflujo gastroesofágico, por la detección del daño característico en la laringe o efectuando una investigación formal de este síndrome’, aclara el gastronterólogo.

El tratamiento es a la base de la enfermedad, es decir, el reflujo. Y se realiza a través del uso de fármacos durante varios meses, aunque existen pacientes que estarán bajo control permanente, siendo los menos quienes se someterán a una cirugía anti reflujo.

Una vez cumplido este tratamiento, el otorrino evaluará la situación para confirmar los resultados. En caso de que la voz tenga aún problemas por mala función, se derivará a rehabilitación oral con el fonoaudiólogo.

Si esta patología no se detecta a tiempo puede tener consecuencias como una disfonía crónica y también podría ser un factor que contribuye a la aparición de nódulos en las cuerdas vocales.

Globus Hystericus

El concepto de Globus Hystericus nació en el siglo XIX al no encontrar la causa de este síntoma.

Esta sensación permanente se relacionó con los conflictos emocionales que aquejaban a los pacientes más nerviosos, en especial a las mujeres. Probablemente, esto fue lo que llevó a denominarlo «hystericus».

Así como en otras patologías, la medicina estigmatizó por décadas a los afectados, hasta que el enfoque comenzó a cambiar su rumbo al relacionarlo con el daño que causaba el reflujo gastroesofágico (RGE),

Actualmente se denomina Globus, porque de hystericus no tiene absolutamente nada.

¿Por qué tienes todos esos síntomas tan extraños en tu cuerpo?

¿De dónde viene el desgaste de tu cuerpo?

Del mecanismo natural y positivo que tu cuerpo tiene para sobrevivir: estrés

Cada vez que tu mente se viaja al futuro, se preocupa o se tensa (ya sea por una razón legítima o no), le manda la señal a tu cuerpo de que necesita ponerse alerta y prepararse para correr o huir. Esta es la respuesta natural del estrés.

Por otro lado, aunque tu mente esté tranquila, si te encuentres en ambientes estresantes, el cuerpo reacciona poniéndose a la defensiva.

Lo importante aquí es, ¿qué pasa con tu cuerpo cuando se prepara para atacar o huir? ¿cuando se estresa?

Segrega adrenalina y tensa los músculos, aumenta el latido de tu corazón, lleva la sangre a tus manos y a tus pies, paraliza el sistema digestivo por un momento, tensa los músculos de tu cara, aprieta la quijada… en fin, todo se aprieta con tal de prepararte para sobrevivir.

Ahora imagínate que haces esto 24/7

Conoce tu sistema nervioso

Necesitas saber que el encargado de prepararte para sobrevivir es el mismo encargado para ayudarte a relajar y reponer. Este es tu sistema nervioso autónomo, y se llama así porque es un conjunto de cables con terminaciones nerviosas que recorren todo tu cuerpo regulando funciones de manera automática sin que tú tengas que ocuparte por ello. Este sistema nervioso automático está conectado a través de ciertos nervios con tu sistema nervioso central que está en tu cerebro, mandándole las indicaciones de lo que necesita activar y relajar. Estas indicaciones dependerán de tu percepción de lo que está pasando, así como de tu interpretación.

Es por eso que puedes mandar la señal de que estás en peligro y activar todas estas funciones, sin que en realidad lo estés.

Cuando te estresas algunas funciones se activan y otros se inhiben y luego para relajarte, algunas se vuelven a activar y otras se inhiben. Todo en una perfecta coordinación para mantenerte en equilibrio. Entonces para que puedas entender por qué tienes tus síntomas físicos, has de entender que tu sistema nervioso autónomo regula las siguientes áreas y funciones junto con los síntomas más comunes en la ansiedad:

  • Visión: apertura de pupila y capacidad para enfocar la mirada
  • Corazón y vasos sanguíneos: latido del corazón y presión sanguínea (taquicardia, latidos fuertes).
  • Pulmones: Ritmo para inhalar. (sensación de ahogo o falta de aire)
  • Tubo digestivo: digestión involuntaria. (malestares estomacales)
  • Genitales: erección, eyaculación, excitación. (falta o exceso de excitación)
  • Secreción de enzimas y de residuos: lágrimas, sudor, heces, saliva (resequedad o deshidratación, sudoración excesiva, calores internos, fríos internos, incapacidad para llorar o llanto excesivo, sensaciones extrañas en la lengua)

Todas estas sensaciones son normales cuando nos estresamos y se vuelven más intensas cuando el cuerpo tiene que reponerse a si mismo en su propio equilibrio. La ansiedad se genera cuando nosotros con nuestra interpretación queremos controlar o entender qué es lo que nos está pasando, al no entenderlo, nos asustamos más, activando el sistema de estrés aún más y aumentando los síntomas. De ahí es que controlar y resistirnos no funciona, más sentir y permitirnos sí.

Las consecuencias de vivir con estrés por mucho tiempo es el desgaste

Obviamente que el desgaste dentro de tu cuerpo se va generando, vas usando los recursos de los alimentos para reponer el equilibrio (pero no siempre comes muy nutritivamente), entonces tu cuerpo se las ingenia para mantener el equilibrio y cubrir ese desgaste, pero si sigues así por mucho tiempo… es donde entonces aparece la ansiedad.

¿En qué situaciones generamos este desgaste interno?

  • Cuando te molestas o inquietas en la fila del súper, del banco, del tráfico…
  • Al enojarnos o molestarnos porque los demás no hacen lo que tú quieres que hagan
  • Cuando despiertas y piensas… ay… otro día más… en el tono de queja o frustración
  • Esas veces que temes que la mirada de tu jefe significaba peligro
  • Cuando discutes con tu pareja y crees que lo vas a perder
  • Cada vez que piensas en el futuro y de lo difícil que se te hará pagar la renta, el crédito
  • Cuando vas corriendo temiendo por tu imagen personal de llegar tarde

En fin, cada vez que te sientes en algún tipo de peligro o riesgo, por más pequeño que sea.

Tu cuerpo no sabe cuando el peligro es real o no

Tu cuerpo sólo sabe que le mandas la señal de peligro, y hará todo lo posible por sobrevivir. Él no sabe que no es el fin del mundo, que solamente estás yendo tarde a la oficina, él sólo sabe que tú te sientes en peligro, y que necesita activarse para enfrentarlo.

Tu cuerpo aguanta y aguanta

Nuestro cuerpo es tan increíble, que tiene todo un sistema para aguantar tus altos niveles de estrés que le generas, esto se llama carga alostática.

Este sistema se encarga de hacerte sentir que “todo está bien”, cuando por dentro tu cuerpo va a mil por hora reparando el daño que el estrés genera en tu cuerpo.

Pero llega un día, que esta carga alostática se cansa, se quiebra, deja de funcionar, ya no encuentra los recursos necesarios para tomar de tu cuerpo y reponer el equilibrio.

Ese día se conoce como el primer ataque de pánico que tuviste, o simplemente esa primera señal de enfermedad grave en tu cuerpo como son las alergias.

Reflujo ácido y ansiedad

  • 04
  • Dic

Existe una fuerte conexión entre el reflujo ácido y la ansiedad. El reflujo ácido y la ansiedad pueden

combinarse creando un ciclo problemático de incomodidad mental y física. Es importante entender cómo están conectados los dos para detener la acidez estomacal generada por el reflujo ácido y la ansiedad.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una reacción fisiológica normal al estrés con sentimientos de preocupación, nerviosismo o inquietud. Los eventos de la vida cotidiana, como una prueba médica, una decisión importante, una presentación o una entrevista de trabajo, pueden causar ansiedad La ansiedad crónica es más pronunciadae interfiere con la capacidad de vivir una vida normal. La ansiedad crónica incluye trastornos nerviosos como el trastorno de ansiedad generalizada, fobias específicas, trastorno de pánico y ansiedad social. Es más probable que se observen síntomas físicos en aquellos que tienen ansiedad crónica.

¿Qué es el reflujo ácido?

La mayoría de nosotros ha experimentado reflujo ácido en alguna ocasión. Cuando tragamos la comida, viaja por el esófago hacia el estómago donde el ácido del estómago ayuda a descomponer la comida. Hay un anillo de músculo en la base del esófago conocido como el esfínter esofágico inferior (EEI). El LES se relaja cuando tragamos la comida dejándola pasar al estómago. Se cierra después de que la comida pasa para mantener el ácido del estómago fuera del esófago. Desafortunadamente, el EEI no siempre se cierra lo suficientemente fuerte como para impedir que el ácido se filtre hacia el esófago. Este paso del ácido del estómago en el esófago es el reflujo ácido y el dolor causado por el ácido que irrita el esófago se conoce como acidez estomacal.

Reflujo ácido y conexión de ansiedad

La conexión entre el reflujo ácido y la ansiedad queda oscurecida por sus diversas causas y su conexión psicosomática. Los dos pueden dar paso al otro. El estrés, y otros rasgos psicológicos de la ansiedad, pueden aumentar los síntomas del reflujo ácido y los síntomas del reflujo ácido pueden aumentar la ansiedad. La acidez estomacal es el síntoma de reflujo ácido más comúnmente reconocido, pero la acidez estomacal no es experimentada por todos los que están ansiosos. Los más susceptibles son aquellos que tienen un trastorno gastrointestinal como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).

Causas de acidez estomacal por ansiedad

¿Es realmente acidez estomacal?

  • La hiperventilación es un síntoma común de ansiedad que puede causar dolor en el pecho similar a la acidez estomacal.
  • Quienes sufren ansiedad pueden experimentar dolor en el pecho causado por la tensión muscular.

Aveces se presenta un sabor agrio o amargodurante el reflujo ácido. Esto podría ayudar a diferenciar entre el reflujo ácido y los síntomas de ansiedad.

Presión abdominal:

la tensión muscular en el pecho provocada por la ansiedad puede aumentar la presión abdominal. La presión sobre el abdomen puede hacer que el contenido del estómago empuje contra el LES. Esto compromete el cierre del EEI, lo que permite que el ácido refluya al esófago y produzca acidez estomacal.

Estrés:

el estrés causa que el cerebro suba los receptores del dolor. Esta mayor sensibilidad, o conocimiento de los síntomas, se conoce como hipervigilancia. La hipervigilancia causa que el dolor de acidez estomacal aumente durante los momentos de ansiedad, aunque la exposición ácida real puede no aumentar.

Reflujo de ácido crónico:

Aquellos con problemas gastrointestinales como el reflujo ácido crónico son más susceptibles a los problemas de reflujo ácido, y es más probable que experimenten un aumento en la acidez estomacal durante los momentos de ansiedad.

El exceso de ácido estomacal:

El estrés puede causar y aumentar el ácido del estómago. Siempre que el cierre de LES mantenga los ácidos en su lugar, esto puede no ser un problema, pero podría provocar niveles elevados de ácido en el esófago si se refluye.

Cambios en la digestión:

el estrés puede causar una desaceleración en la digestión que puede conducir a una presión abdominal adicional y un aumento en el ácido estomacal.

Comportamientos relacionados con la dieta y el estilo de vida:

muchas personas que padecen ansiedad recurren a una dieta y opciones de estilo de vida deficientes para su comodidad. Muchos de estos son desencadenantes de acidez estomacal, como comer en exceso, beber alcohol, cafeína y fumar.

Medicamentos psiquiátricos:

los medicamentos psiquiátricos pueden causar que el LES se relaje y permita el reflujo ácido.

Descenso de prostaglandinas:

la ansiedad puede causar una caída en las prostaglandinas. Las gotas en prostaglandinas causan una caída en la secreción de moco gástrico que protege el revestimiento digestivo contra el ácido. Las gotas en las prostaglandinas también causan un aumento en la producción de ácido estomacal. Sin niveles adecuados de prostaglandinas puede haber un aumento en los síntomas de reflujo ácido.

Efecto cíclico:

los síntomas de reflujo ácido pueden llevar a una mayor ansiedad, causando un ciclo donde el reflujo ácido y la ansiedad se alimentan mutuamente.

Una vez logrado el diagnóstico certero es posible apelar a tratamientos farmacológicos o, en los casos más graves, a una cirugía que cierra la válvula encargada de separar al estómago del esófago.
Cuando la sensación de acidez y reflujo es clara, no es difícil llegar al diagnóstico y tratamiento adecuados. El problema es que esta afección suele manifestarse con síntomas desconcertantes y los pacientes suelen pasar de consultorio en consultorio sin lograr una solución certera.
Asma, broncoespasmo, carraspeo permanente, ronquera, faringitis a repetición, problemas en las cuerdas vocales, nódulos, laringitis y hasta dolor de pecho son algunas de las formas raras en las que se presenta la acidez y el reflujo.
En este sentido, Retta señaló que «el 30% de los pacientes que entran en unidad coronaria no son coronarios, y de ese porcentaje el 80% tiene la causa del dolor de pecho en el esófago».
El médico puntualizó que buena parte de estos pacientes se efectúa numerosos estudios cardiológicos «que le dan diez puntos pero el dolor persiste, entonces suelen venir derivados a este servicio porque la mayoría experimenta el dolor de pecho no cardiogénico por padecer reflujo».

Síntomas físicos de la ansiedad: y tú, ¿dónde la sientes?

La ansiedad es un trastorno cada vez más frecuente en el mundo actual. Parece que esta tendencia a sufrir estrés y angustia sigue creciendo… y no es de extrañar.

Llevamos una vida frenética, hemos perdido el contacto con la naturaleza y las exigencias externas son cada vez más poderosas. ¿Has sentido alguna vez los síntomas físicos de la ansiedad?

¿Qué se siente cuando tienes ansiedad?

Las sensaciones que la ansiedad provoca se podrían resumir así: tu cuerpo está en alerta, pero no tienes ni idea de por qué.

En realidad, la ansiedad es un mecanismo de defensa muy importante para la supervivencia. Es el encargado de hacer que huyas a todo correr si te encuentras un oso. Sin embargo, en la vida moderna no sueles correr delante de un oso, pero sí aún así puede que sufras palpitaciones, sudores y pánico.

No todas las “ansiedades” son iguales

Hay muchas formas de sentir ansiedad y este trastorno se manifiesta con síntomas de lo más diverso.

Algunas personas viven tranquilas hasta que un día tienen un ataque de pánico que no parece conectado con ningún acontecimiento concreto. Esta es la ansiedad que llega tras la gota que colmó el vaso y le pasa habitualmente a las personas que tienen dificultades para expresar sus emociones y sus preferencias.

Pero también hay personas que siempre han vivido más preocupadas que el resto, que no pueden pegar ojo la noche antes de una cita, de un examen o de una mudanza. Es una ansiedad generalizada que les acompaña siempre y que se puede convertir en una gran aguafiestas en sus vidas.

Y existen también quienes padecen ansiedad solamente durante un periodo de su vida en el que pasan por una experiencia difícil, una época estresante o se enfrentan a un reto de alta exigencia.

¿Qué síntomas de la ansiedad existen?

La ansiedad puede manifestarse en forma de pensamientos negativos en bucle que te persiguen allá a donde vas. O puede tomar la forma de un insomnio recurrente. O puede ser que te ataque con sus múltiples síntomas físicos. ¿Conoces los síntomas físicos de la ansiedad?

Los síntomas físicos de la ansiedad más comunes

Cada persona convive con este trastorno a su manera y muchas de ellas consiguen incluso comprender su ansiedad, domarla y escuchar lo que estos síntomas intentan decirle. Pero para ello, el primer paso es saber reconocer los síntomas físicos de la ansiedad.

¿Dónde sientes la ansiedad?

¿Sabrías señalar la zona de tu cuerpo en la que la ansiedad pega fuerte? Vamos a contarte algunos de los síntomas físicos de la ansiedad más habituales. ¿Y tú, dónde la sientes?

En el estómago: Molestias estomacales

Tales como dolor en la boca del estómago, náuseas, malestar o incluso diarrea. La ansiedad ataca al sistema nervioso, por lo que es natural que el estómago sea una de las zonas peor paradas.

De manera literaria definimos al enamoramiento como “mariposas en el estómago”; las decepciones, como una patada en el estómago; los nervios, como una sensación de “estómago cerrado”. La ansiedad también sabe bien cómo ponerte el estómago bocabajo, y no es de extrañar.

En la garganta: Sensación de ahogo

Para algunas personas, los síntomas físicos de la ansiedad se concentran en la zona de la garganta: incapacidad para tragar, para coger aire o para respirar con normalidad. Algo así como una sensación de asfixia de lo más desagradable.

En el pecho: Opresión en el pecho

De hecho, muchas personas se asustan mucho cuando tienen ansiedad porque piensan que pueden estar sufriendo un problema cardíaco. No es para sorprenderse e que los más aprensivos puedan llegar a urgencias pensando que están sufriendo un infarto.

¡Pero nada más lejos! La ansiedad no mata. De hecho, no tiene la capacidad de hacerte más daño que ese enorme susto. La presión en el pecho es una respuesta de pánico repentino, pero es inofensiva.

En el corazón: Taquicardias

¿Recuerdas el ejemplo del oso? Si tienes que huir de un depredador, necesitarás un chute de adrenalina para poder correr a la máxima velocidad, mejorar tu visión espacial y ganar fuerza.

Esto es lo que hace la ansiedad: toda una inyección de adrenalina que puede provocar un gran aumento del ritmo cardíaco.

Eso sí, recuerda que no hay ningún oso. Las taquicardias son un síntoma «de lo más psicosomático», esto es, cuanto más te asustes, más durarán. Sí, es un círculo vicioso que solo podrás superar con un gran esfuerzo de autocontrol: respira profundo: la ansiedad no puede hacerte daño. Y así la taquicardia disminuirá.

En la boca: seca y pastosa

Si tienes ansiedad, posiblemente reconozcas esta sensación de viscosidad en la boca, como si acabases de correr una maratón sin una gotita de agua. Es desagradable, pero puedes combatirla bebiendo pequeños tragos de agua y haciendo ejercicios de respiración.

Estos son algunos de los síntomas físicos de la ansiedad más habituales, pero existen todo tipo de sensaciones relacionadas al nerviosismo propio de este trastorno: escalofríos, sudoración, mareos, hormigueos, temblores, etc.

Cada persona es diferente y es posible que en tu caso, no tenga nada que ver con estos síntomas físicos o que sean suaves. Hay personas que se muerden las uñas casi hasta hacerlas desaparecer, o aprietan los dientes mientras duermen (conocido como bruxismo). Otras personas simplemente sienten un hambre voraz que les lleva a darse atracones de comida o hay a quien se le corta radicalmente el apetito.

Lo más importante es que no olvides que la ansiedad es, en realidad, inofensiva: no puede matarte ni derivar en ninguna enfermedad grave. Aprender a controlar la ansiedad es costoso y normalmente implica un largo proceso de autoconocimiento, pero también puedes aprender mucho a lo largo de este camino.

Una ayuda extra para controlar la ansiedad

Cuando no sabes cómo enfrentarte a la ansiedad, es posible seguir una serie de pautas saludables que te ayuden a estar mejor: alimentación, ejercicio, etc.

También puedes complementar tu dieta con un complemento alimenticio con ingredientes de origen 100% natural que contribuya a que consigas un estado de ánimo positivo.

¿Cómo? Su innovadora fórmula te ayuda a sentirte mejor de manera natural.

Y es que recientemente se ha descubierto la eficacia del Affron (extracto de azafrán) para regular estados de ánimo como la ansiedad. Además, combinado con el 5-HTP hace que su eficacia sea mucho mayor que las fórmulas conocidas hasta ahora.

Si tienes sensaciones de ansiedad, angustia, pensamientos negativos, estrés o estás atravesando una mala época, AnimaFort MULTI puede ayudarte a encontrarte mejor y a lograr un estado de ánimo positivo. De verdad.

Y si quieres leer las experiencias de personas que ya han probado AnimaFort MULTI, puedes verlas aquí:

¿Y tú? ¿Tienes síntomas físicos de la ansiedad de los que no hemos hablado? ¿Dónde sientes la ansiedad?

La boca seca

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Aspectos generales

Las glándulas salivales producen la saliva, que es muy importante para una boca sana. La saliva humedece y descompone los alimentos, limpia las partículas de comida de los dientes y las encías, y ayuda a tragar. Además, la saliva contiene minerales como el calcio y el fosfato que ayudan a mantener los dientes fuertes y a combatir la caries dental.

La boca seca, también llamada xerostomía, es un problema médico en el que no se tiene suficiente saliva para mantener la boca húmeda. Cualquiera puede tener la boca seca de vez en cuando, por ejemplo, cuando está nervioso o estresado. Sin embargo, cuando la sequedad en la boca persiste, puede hacer que sea más difícil masticar, tragar y hasta hablar. La sequedad bucal también aumenta el riesgo de caries o infecciones causadas por hongos en la boca porque la saliva ayuda a controlar los gérmenes dañinos.

Tener la boca seca no es una parte normal del envejecimiento. Si cree que tiene sequedad bucal, consulte al dentista o médico para averiguar por qué tiene la boca seca.

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Causas

Hay varias causas posibles de la sequedad en la boca:

  • Efectos secundarios de algunos medicamentos. Cientos de medicamentos pueden hacer que las glándulas salivales produzcan menos saliva. Por ejemplo, los medicamentos para la presión arterial alta, la depresión y para los problemas de control de la vejiga a menudo causan sequedad bucal.
  • Enfermedades. El síndrome de Sjögren, el VIH/sida y la diabetes pueden todos causar sequedad en la boca.
  • Radioterapia. Las glándulas salivales pueden dañarse si se exponen a la radiación durante el tratamiento contra el cáncer.
  • Quimioterapia. Los medicamentos que se usan para tratar el cáncer pueden hacer que la saliva se ponga más espesa, esto hace que la boca se sienta seca.
  • Daño a los nervios. Una lesión a la cabeza o al cuello puede dañar los nervios que envían señales a las glándulas salivales para que produzcan la saliva.

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Síntomas

Entre los síntomas de la boca seca se encuentran:

  • una sensación pegajosa y de sequedad en la boca;
  • problemas para masticar, tragar, saborear o hablar;
  • una sensación de ardor en la boca;
  • una sensación de sequedad en la garganta;
  • labios agrietados;
  • lengua seca y áspera;
  • llagas en la boca;
  • una infección en la boca;
  • mal aliento.

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Diagnóstico

El médico o dentista revisará su historia médica y le preguntará sobre los medicamentos que toma. También puede sugerir que se haga un análisis de sangre o una prueba que mide la cantidad de saliva que produce.

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Tratamiento

Luego de determinar la causa, el proveedor de atención médica puede recomendarle el tratamiento adecuado para la sequedad bucal. Por ejemplo, si es un medicamento el que le está causando la sequedad en la boca, el médico o el dentista puede indicarle que cambie de medicamento o que ajuste las dosis. También le puede recetar un sustituto de saliva.

También hay medidas de cuidado personal que puede tomar para ayudar a aliviar la sequedad en la boca. Entre ellas, beber mucha agua, masticar goma de mascar sin azúcar, y evitar el tabaco y el alcohol. Para ayudar a mantener la boca sana, tenga una buena rutina de cuidado oral en casa y vaya a chequeos dentales regulares.

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Consejos útiles

Puede aliviar los síntomas de la boca seca al hacer lo siguiente:

  • Tome a menudo agua y bebidas sin azúcar.
  • Beba agua o una bebida sin azúcar con las comidas. Esto hará que le sea más fácil masticar y tragar. También puede mejorar el sabor de los alimentos.
  • Evite bebidas con cafeína, como el café, té y algunas sodas. La cafeína puede resecar la boca.
  • Mastique goma de mascar sin azúcar o chupe dulces duros (caramelos) sin azúcar para estimular el flujo de saliva. Los dulces duros con sabor a cítricos, canela o menta son buenas opciones. Algunas gomas de mascar y algunos caramelos duros sin azúcar contienen xilitol y podrían ayudar a prevenir las caries.
  • Evite los alimentos picantes o salados, que pueden causar dolor cuando se tiene la boca seca.
  • Evite el tabaco o el alcohol; estos resecan la boca. Si usted fuma, considere dejar de fumar.
  • Use un humidificador por la noche.

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Recursos adicionales

  • MedlinePlus en español: Boca seca
    Recopilación de enlaces de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos a organizaciones gubernamentales, profesionales y sin fines de lucro o voluntarias con información sobre la boca seca.
  • La Clínica del Síndrome de Sjögren del NIDCR (en inglés)
    La Clínica del Síndrome de Sjögren del NIDCR crea nuevas terapias basadas en una mejor comprensión de esta afección y lleva a cabo estudios clínicos para evaluar estos nuevos tratamientos.
  • Cómo dejar de fumar Recurso de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés).

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La neuralgia del glosofaríngeo se manifiesta en un dolor de moderado a severo en la zona controlada por el nervio glosofaríngeo o IX (noveno) par craneal: la base de la lengua, la parte posterior de la garganta, bajo el ángulo de la mandíbula y el oído.

Crédito de imagen: Wikimedia Commons

Contenidos

Un dolor súbito le invade el lado derecho de su garganta. Siente como si le quemaran por dentro.

Un malestar intenso desde la base de la lengua que se extiende a la mandíbula, al oído. ¿La causa?, una afección conocida como neuralgia del glosofaríngeo.

Qué es la neuralgia del glosofaríngeo

Quizás no hayas escuchado hablar de ella. Es considerada una enfermedad rara, pues se estima que aproximadamente solo hay un caso por cada 100000 habitantes.

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Se llama neuralgia del glosofaríngeo porque la sensación dolorosa se produce por la irritación de este nervio, que también es conocido como IX (noveno) par craneal.

También te puede interesar leer: ¿Conoces estos 4 tipos de neuralgia?

Nervio glosofaríngeo

Como su nombre lo indica, las fibras que conforman este nervio llegan hasta la lengua (gloso es un vocablo de origen griego que significa lengua) y la faringe.

Es un nervio mixto porque tiene fibras sensitivas, motoras y vegetativas:

  • Fibras motoras que garantizan los movimientos de la deglución.
  • Fibras sensitivas, responsables de la sensibilidad de estructuras del oído, de la faringe, de la lengua. Además detectan las sensaciones gustativas (sabor amargo, dulce, salado, ácido) del tercio posterior de la lengua.
  • Fibras vegetativas, controla actividad de glándula parótida, y estructuras del oído como el tímpano.

¿Cuál es la causa de neuralgia del glosofaríngeo?

Se debe a una irritación del nervio glosofaríngeo por:

  • Compresión de estructuras adyacentes, por ejemplo, vasos sanguíneos, tumores ya sean benignos o malignos, infecciones de la garganta.
  • Hipersensibilidad del nervio
  • Causa desconocida en un alto número de casos

También te puede interesar leer: Dolor neuropático, una consecuencia aparatosa del daño neuronal

¿Cuáles son sus síntomas?

El síntoma cardinal es el dolor, con las siguientes características:

  • Aparición brusca.
  • Surge de manera espontánea o precipitado por actos como masticar, tragar, toser, hablar, bostezar.
  • Localizado en el área que controla el nervio glosofaríngeo: la base de la lengua, la parte posterior de la garganta, bajo el ángulo de la mandíbula, el oído.
  • Puede irradiarse hacia el cuello.
  • Intensidad: de moderada a severa.
  • Descrito como una sensación lancinante, “corrientazo”, “puñalada”.
  • Generalmente son unilaterales.
  • Breve duración; segundos o pocos minutos.
  • La frecuencia de repetición es variable. Pueden sucederse varios episodios al día, o ser más escasos y registrarse solo uno a la semana.
  • Puede desaparecer espontáneamente por meses o años, y reaparecer luego, a veces con mayor intensidad.
  • En ocasiones se acompaña de síncope (desmayo).
  • Es más frecuente después de la quinta década de la vida.

También te puede interesar leer: Síndrome cuello- lengua, un trastorno poco frecuente

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Para confirmar el diagnóstico es necesario, en primer lugar, un minucioso interrogatorio que desvelará la presencia de dolor con las características antes descritas.

Luego se impone realizar un detallado examen físico general y en especial, explorar el IX par craneal.

¿Cómo se explora este nervio?

Se observa primero toda la zona de la garganta. Así se constata la posición de estructuras de la faringe, de la lengua, la úvula (campanilla).

Luego se le indica al paciente que diga la letra “a” de manera continua. Esto origina normalmente un movimiento hacia arriba del paladar y hacia abajo de la pared posterior de la faringe.

También se exploran ciertos actos reflejos donde participa el nervio glosofaríngeo.

Por ejemplo, cuando se estimula con un depresor la pared posterior de la faringe, las amígdalas o la base de la lengua, de manera automática ocurre la contracción de la faringe, retracción de la lengua y la sensación de náusea.

Vale aclarar que estos reflejos dependen además de la integridad de otros nervios craneales, como el nervio vago o X par.

Sugiere mucho el diagnóstico si cuando estimulamos la base de la lengua con el depresor aparece el dolor y si desaparece cuando se rocía con un “spray”, un anestésico.

A pesar de esto, a veces el examen físico no arroja ningún resultado concluyente y nos auxiliamos de exámenes complementarios.

Los exámenes complementarios, ayudan a confirmar el diagnóstico y descubrir, cuando es posible, la causa. Incluyen:

  • Estudios de vasos sanguíneos adyacentes, para detectar cualquier compresión del nervio por dilataciones de arterias, con técnicas de imagen llamadas angiografía.
  • Resonancia magnética o tomografías en busca de tumores.
  • Estudios de la sangre, que permiten orientarnos sobre posible infección, descontrol metabólico, procesos tumorales.

¿Cuál es el tratamiento de la neuralgia del glosofaríngeo?

Tiene dos pilares:

  • Tratar el síntoma
  • Tratar la causa

Tratamiento del síntoma:

El dolor se trata con analgésicos.

Lamentablemente, a veces los pacientes no resuelven con los analgésicos más comunes como el acetaminofen o ibuprofeno.

Hay que recurrir a medicamentos anticonvulsivos como la carbamazepina, oxcarbazepina, gabapentina y antidepresivos, como la amitriptilina.

En ocasiones es necesaria la anestesia de la zona con medicamentos como la lidocaína tópica.

Tratamiento de la causa

La cirugía estará indicada si se confirma compresión del nervio, ya sea por un vaso sanguíneo o tumor. Si hay infección se indicará antimicrobianos.

Comentario final

Hemos abordado una enfermedad que muchas veces es ignorada.

Sin embargo, a pesar de su escasa frecuencia, cuando irrumpe en la vida de una persona suele originar molestos síntomas y la realidad es que nadie está exento de padecerla.

Un estilo de vida sano, con dieta balanceada, práctica sistemática de ejercicios físicos, adecuado enfrentamiento al estrés y sin consumo de sustancias tóxicas, siempre es beneficioso. Nos convierte en organismos menos vulnerables a cualquier enfermedad, incluyendo esta.

Pero si a pesar de todo nos ataca este tipo de neuralgia, conocer sus características es la mejor manera de controlarla.

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