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Niño 3 años no habla

Retraso del habla y del lenguaje en niños

Vivir con un retraso en el habla y el lenguaje

Los retrasos en el habla y el lenguaje pueden ser frustrantes para padres e hijos. Un niño que no puede expresar sus pensamientos y emociones es más propenso a actuar. Se enojan fácilmente. Pueden utilizar un comportamiento inesperado para llamar su atención. Trate de recordar que su hijo quiere comunicarse con usted. Léale a su hijo y hable todo lo que pueda. Anime a su hijo a hablar. Cuando él o ella traten de hablar, elogie sus esfuerzos.

Preguntas para hacerle a su médico

  • ¿Por qué mi hijo no habla todavía?
  • ¿Debo hablar más con mi hijo para ayudarlo a entender cómo hablar?
  • ¿Es normal que mi hijo no hable aún?
  • Mi hijo parece tener problemas para entender lo que estoy diciendo. ¿Es posible que él/ella tenga pérdida de audición?
  • ¿Tiene mi hijo una discapacidad de desarrollo?
  • ¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo a hablar o entender mejor?
  • ¿Hay algún material que tenga que pueda leer sobre el retraso en el habla y el lenguaje?
  • ¿Podrá mi hijo asistir a la escuela?

Etapas del desarrollo del habla y el lenguaje

¿Cómo se desarrollan el habla y el lenguaje?

Los primeros 3 años de vida, cuando el cerebro está en proceso de desarrollo y maduración, es el período más intensivo en la adquisición de las habilidades del habla y el lenguaje. Estas habilidades se desarrollan mejor cuando el niño está expuesto consistentemente a un mundo lleno de imágenes, sonidos y al habla y el lenguaje de los demás.

Existen períodos clave en el desarrollo del habla y el lenguaje de los bebés y los niños pequeños. En estos períodos clave el cerebro está más capacitado para absorber el lenguaje. Si se dejan pasar estos períodos y no se expone al niño al lenguaje, será más difícil que el niño lo aprenda.

¿Cuáles son las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje?

El bebé muestra las primeras señales de comunicación cuando aprende que con el llanto logra obtener alimento, consuelo y compañía. Los recién nacidos, además, comienzan a reconocer los sonidos importantes a su alrededor, por ejemplo, la voz de la madre o de quien lo cuida. A medida que crecen, los bebés comienzan a distinguir los sonidos del habla que componen las palabras de su lenguaje. A los 6 meses de edad, la mayoría de los bebés reconocen los sonidos básicos de su lengua materna.

No todos los niños desarrollan las habilidades del habla y el lenguaje de la misma manera. Sin embargo, todos los niños siguen una progresión natural o una serie de etapas para dominar las habilidades del lenguaje. Más adelante encontrará una lista de las etapas del desarrollo normal de las habilidades del habla y el lenguaje en los niños, desde recién nacidos hasta los 5 años de edad. Estas etapas ayudan a los médicos y a otros profesionales de la salud a determinar si el niño está siguiendo el desarrollo normal o si necesita ayuda. A veces, los niños demoran en alcanzar estas etapas debido a que tienen pérdida de la audición, y en otros casos debido a algún trastorno del habla o del lenguaje.

¿Cuál es la diferencia entre trastornos del habla y trastornos del lenguaje?

Los trastornos del lenguaje incluyen problemas para entender lo que otros dicen (lenguaje receptivo) o dificultad para compartir ideas (lenguaje expresivo). El trastorno específico del lenguaje, TEL (Specific Language Impairment, SLI) es una limitación que demora el dominio de las habilidades del lenguaje. Algunos niños con un trastorno específico del lenguaje podrían tardarse para comenzar a hablar hasta los tres o cuatro años de edad.

Los niños que tienen dificultad para producir correctamente los sonidos del habla, o que dudan o tartamudean al hablar, podrían tener un trastorno del habla. La apraxia del habla es un trastorno que dificulta la unión de sonidos y sílabas en el orden correcto para formar palabras.

¿Qué debo hacer si sospecho un retraso en el habla o el lenguaje de mi hijo?

Si está preocupado, hable con el pediatra de su hijo. Éste tal vez le recomiende que vea al fonoaudiólogo o patólogo del habla-lenguaje, que es un profesional de la salud capacitado para la evaluación y el tratamiento de los trastornos del habla y el lenguaje. El fonoaudiólogo conversará con usted sobre el desarrollo general y de comunicación de su niño. También hará pruebas verbales a su hijo durante la evaluación. La prueba de audición generalmente se incluye en la evaluación porque los problemas auditivos también afectan el desarrollo del habla y el lenguaje. Dependiendo de los resultados de la evaluación, el fonoaudiólogo podrá sugerir actividades que usted puede hacer en la casa para estimular el desarrollo del niño. En algunos casos, también recomendará terapia individual o de grupo, o sugerirá más evaluaciones con un audiólogo (el profesional de la salud capacitado en la identificación y la medición de pérdida de la audición) o con un psicólogo del desarrollo (el profesional de la salud especializado en el desarrollo psicológico de los bebés y los niños).

¿Qué investigaciones se están llevando a cabo sobre los problemas del habla y el lenguaje durante el desarrollo?

El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) patrocina una amplia gama de investigaciones para entender mejor el desarrollo de los trastornos del habla y el lenguaje, mejorar las herramientas de diagnóstico y perfeccionar los tratamientos más efectivos.

Un área de estudio continuo es la búsqueda de mejores métodos para diagnosticar y entender los diferentes tipos de retraso del habla. Un amplio estudio en el que se ha dado seguimiento a más de 4,000 niños está reuniendo datos a medida que los niños crecen con el fin de establecer señales y síntomas confiables para identificar trastornos específicos del habla, que se podrán utilizar más adelante para desarrollar pruebas precisas de diagnóstico. Por otra parte, hay estudios genéticos que buscan identificar la relación entre ciertas variaciones genéticas y las deficiencias específicas del habla.

Investigadores patrocinados por el NIDCD han descubierto una variante genética vinculada específicamente al trastorno específico del lenguaje, un trastorno que retrasa el uso de palabras en el niño y disminuye el ritmo al que éste domina las habilidades del lenguaje durante la edad escolar. Este hallazgo es el primero que relaciona la presencia de una mutación genética específica con un tipo de deficiencia hereditaria en el lenguaje. Otras investigaciones exploran el papel que podría desempeñar esta variante genética en la dislexia, el autismo y los trastornos del habla y la audición.

Un estudio a largo plazo sobre el impacto de la sordera en el cerebro está explorando cómo el cerebro crea nuevas conexiones para enfrentar la sordera. Hasta hoy, las investigaciones han demostrado que, al observar objetos en movimiento, los adultos sordos reaccionan de modo más rápido y preciso que los adultos que pueden oír. Las investigaciones existentes siguen explorando el concepto de la “plasticidad del cerebro”—cómo el cerebro es influenciado por las condiciones de salud o las experiencias de vida—y cómo puede usarse para desarrollar estrategias de aprendizaje que estimulen el desarrollo saludable del habla y el lenguaje en la niñez temprana.

Un taller reciente coordinado por el NIDCD reunió a un grupo de expertos para explorar las inquietudes relacionadas a niños con trastornos dentro del espectro autista que carecen de un lenguaje verbal funcional a los 5 años. Debido a que estos niños son muy diferentes entre sí, y no comparten una serie de características o patrones similares que los pongan en ventaja o desventaja cognitivas, ha sido difícil desarrollar pruebas estandarizadas de evaluación o tratamientos efectivos. El taller incluyó una serie de presentaciones para familiarizar a los participantes con los retos que enfrentan estos niños. Así pudieron identificar un número de vacíos y oportunidades que existen actualmente y que podrían ser considerados en estudios futuros.

¿Qué son la voz, el habla y el lenguaje?

La voz, el habla y el lenguaje son las herramientas que utilizamos para comunicarnos con los demás.

La voz es el sonido que hacemos cuando el aire de los pulmones pasa a través de los pliegues vocales en la laringe haciéndolos vibrar.

El habla es la acción de hablar, o sea una de las formas en que expresamos nuestra lengua. Incorpora la coordinación precisa de acciones musculares de la lengua, los labios, la quijada y el tracto vocal para producir los sonidos reconocibles que constituyen el lenguaje.

El lenguaje es un conjunto de normas compartidas que permiten a la gente expresar sus ideas de modo lógico. El lenguaje puede expresarse en forma oral (verbal) o por escrito, o mediante señas u otros gestos, por ejemplo, parpadeando o moviendo la boca.

Etapas del desarrollo de la audición y la comunicación del bebé

Recién nacido hasta los 3 meses

Reacciona a los sonidos. SÍ NO Se calma o sonríe cuando le hablan. SÍ NO Reconoce su voz y si está llorando se calma al oírla. SÍ NO Si lo están alimentando, comienza o para de chupar en respuesta a un sonido. SÍ NO Balbucea, murmura o emite sonidos agradables. SÍ NO Llora de modo especial, según la necesidad que tenga. SÍ NO Sonríe cuando la ve a usted. SÍ NO

De 4 a 6 meses

Sigue los sonidos con los ojos. SÍ NO Responde a los cambios en el tono de su voz. SÍ NO Reconoce objetos que producen sonidos. SÍ NO Presta atención a la música. SÍ NO Balbucea de manera parecida al habla y usa una gran variedad de sonidos, incluso los que comienzan con “pa”, “ba” y “mi”. SÍ NO Se ríe. SÍ NO Balbucea cuando está emocionado o triste. SÍ NO Hace sonidos de gorgoteo cuando está solo o jugando con usted. SÍ NO

De 7 meses a 1 año

Le gusta jugar a palmotear (aplaudir) y a esconderse. SÍ NO Voltea la cabeza y mira hacia donde provienen los sonidos. SÍ NO Escucha cuando se le habla. SÍ NO Entiende las palabras de las cosas comunes, por ejemplo, “taza”, “camión”, “jugo” y “papá”. SÍ NO Responde a lo que se le pide (“ven acá”). SÍ NO Balbucea grupos de sonidos largos y cortos (“mimi”, “papapa”, “babababa”). SÍ NO Balbucea para llamar la atención y mantenerla. SÍ NO Se comunica usando gestos, como por ejemplo manoteando o levantando los brazos. SÍ NO Imita diferentes sonidos del habla. SÍ NO Para el primer año, dice una o dos palabras (“mamá”, “papá”, “no” y “adiós”). SÍ NO

De 1 a 2 años

Conoce varias partes del cuerpo y puede indicarlas cuando se le pregunta. SÍ NO Sigue órdenes simples (“dame la bola”) y entiende preguntas simples (“¿dónde está tu zapato?”). SÍ NO Disfruta de cuentos, canciones y rimas breves. SÍ NO Señala los dibujos en un libro si se le pregunta sobre ellos. SÍ NO Adquiere nuevas palabras constantemente. SÍ NO Hace preguntas usando una o dos palabras (“¿dónde está?” o “¿tú vas?”). SÍ NO Junta dos palabras (“más pan”). SÍ NO Usa diferentes sonidos de consonantes al comienzo de las palabras. SÍ NO

De 2 a 3 años

Usa una palabra para casi todo. SÍ NO Usa frases de dos o tres palabras para hablar de algo o pedir algo. SÍ NO Usa estos sonidos: “g”, “f” y “s”. SÍ NO Habla de modo que se hace entender por los miembros de la familia y amigos. SÍ NO Nombra los objetos para pedirlos o para que se les preste atención. SÍ NO

De 3 a 4 años

Oye cuando lo llaman desde otra habitación. SÍ NO Oye el televisor o la radio al mismo volumen que otros miembros de la familia. SÍ NO Contesta cuando le preguntan, “¿quién?”, “¿qué?”, “¿dónde?” y “¿por qué?”. SÍ NO Habla sobre lo que hace en la escuela o en casa de sus amistades. SÍ NO Usa oraciones con cuatro o más palabras. SÍ NO Habla fácilmente sin tener que repetir sílabas o palabras. SÍ NO

De 4 a 5 años

Presta atención a un cuento corto y contesta preguntas simples sobre éste. SÍ NO Escucha y entiende la mayoría de lo que se dice en casa o en la escuela. SÍ NO Usa oraciones que contienen muchos detalles. SÍ NO Relata cuentos manteniéndose en el tema. SÍ NO Se comunica fácilmente con otros niños y adultos. SÍ NO Dice la mayoría de los sonidos correctamente, a excepción de unos pocos (“g”, “f”, “s”, “r”, “l”, “ch”). SÍ NO Usa palabras que riman. SÍ NO Nombra algunas letras y números. SÍ NO Usa gramática de adultos. SÍ NO

Esta lista se basa en el folleto ¿Qué tal habla y oye su niño? de la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición (American Speech–Language–Hearing Association, ASHA).

¿Dónde puedo obtener más información sobre las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje?

El NIDCD mantiene un directorio de organizaciones que proveen información acerca del proceso normal y trastornos de la audición, el equilibrio, el gusto, el olfato, la voz, el habla y el lenguaje. Actualmente, el directorio está disponible solamente en inglés.

Use las siguientes palabras clave para encontrar organizaciones que pueden responder a sus preguntas y ofrecer información sobre las etapas del desarrollo del habla y el lenguaje. Esta información está disponible en inglés.

  • Early identification of hearing loss in children (detección temprana de la pérdida de la audición o sordera en los niños)
  • Language (lenguaje)
  • Speech-language pathologists (fonoaudiólogos o patólogos del habla-lenguaje)

Qué hacer si un niño no habla nada con dos años

Es muy común que los padres – explica Manuel Antonio Fernández, el Neuropediatra – digan la expresión ‘mi hijo no habla, pero entiende todo’. «Es la situación más habitual que me encuentro en la consulta y suele ser una buena señal», sostiene el experto. Antes de preocuparse – explica – «se debe seguir una serie de pasos para poner entender mejor la situación en la que se encuentra tu hijo». Estos son los consejos del experto:

Lo primero que hay que tener claro cuando se tenga dudas sobre si debería haber empezado a hablar o es normal que aún no tenga lenguaje, es pensar en su edad y en la evolución normal de estos procesos.

«Después debes ir a hablar con tu suegra». Sí, así es. La edad de inicio del lenguaje tiene un componente genético. La fecha de aparición de las primeras palabras de un niño está muy estrechamente relacionada con la del padre.

También es importante observar detenidamente cómo reacciona ante diferentes situaciones.

¿Responde solo antes sonidos fuertes o también es capaz de escuchar sonidos de volumen bajo?

¿No responde a su nombre, pero hace caso cuando se le ofrece algo que le gusta?

Si se tiene claro que escucha bien, es importante valorar su nivel de comprensión en función de la edad.

Llevar un registro de todas estas cuestiones durante unas 2 semanas y luego consultar con el pediatra para comentar el caso y que haga una valoración de forma general.

Habla y lenguaje. Dos conceptos que no se deben confundir
Hay una gran diferencia entre lenguaje y habla. «Es un poco técnica pero muy importante tenerla clara», sostiene el experto.

El lenguaje es el sistema completo de expresar y recibir información con significado. Hace referencia a entender y ser entendido ya sea de forma verbal o no verbal.

El habla es la expresión verbal del lenguaje. En ella se incluye la articulación, que es el modo en que se forman los sonidos y las palabras.

Aunque coloquialmente se hable de retraso del lenguaje cuando un niño tarda en hablar, realmente se trata de un retraso del habla. Esto es algo mucho más leve y de menor trascendencia.

Cuando se afecta el habla, no tiene por qué haber ningún otro problema de comprensión o expresión a nivel comunicativo. En cambio, cuando se afecta el lenguaje, se trata de algo mucho más profundo que puede llevar aparejado una limitación en la capacidad de relación con los demás.

¿Cuándo debe hablar un niño? ¿Cuándo empiezan los niños a decir papá o mamá?
El desarrollo del lenguaje sigue una serie de pasos bien definidos.

«Hay muchas madres que me cuentan en consulta cómo su hijo empezó a decir sus primeras palabras con muy pocos meses. No quiero quitarles la ilusión, pero una cosa es que tu hijo pronuncie las sílabas “ma-ma” o “pa-pa” y otra muy diferente que eso se pueda considerar lenguaje», explica Fernández.

  • Las primeras palabras de los niños son sencillas y de tipo bisílabos. Las puede empezar a pronunciar alrededor de los 9 meses, aunque no tengan conciencia de su significado.
  • La variedad va aumentando progresivamente y a partir de los 12 meses, los niños imitan sonidos y pronuncian 2-3 palabras de forma habitual.
  • Entre los 15 y los 18 meses, este proceso sigue evolucionando con gran velocidad y se amplía cada vez más el número de palabras.
  • Alrededor de los 2 años, los niños pronuncian entre 20 y 50 palabras con facilidad, combinan palabras y siguen órdenes de dos pasos.
  • A partir de los 3 años, se multiplica la complejidad del lenguaje y aparece claramente el uso del verbo, así como frases de entre tres y cinco palabras.

Retraso del lenguaje. Qué es y signos de alarma con indicaciones de actuación
«Es muy importante que los padres sepan cuando preocuparse si su hijo no habla a la edad esperada. Hay una sabiduría popular que sirve para todo y opina de casi todo, pero no hay que dejar que nadie influya en tu criterio», advierte el neuropediatra. «Cualquiera te dará su opinión sobre a qué edad hay que preocuparse si un niño no habla, pero no le escuches – explica – cada caso es completamente diferente. El Pediatra te puede ayudar cuando tengas dudas y, además, puede valorar aspectos mucho más amplios del desarrollo».

Qué ocurre si un niño de 2 años no habla nada. Evidentemente, es algo a tener en cuenta y que necesita ser estudiado por parte de un profesional. Aun así, no siempre es sinónimo de un trastorno del lenguaje. Hay aspectos puramente madurativos que pueden justificar esta situación sin asociar una patología

Y si un niño de 3 años tampoco no habla nada: Aquí ya hay que ponerse en alerta para buscar la causa. Con esta edad, la capacidad de comprensión y expresión debería estar suficientemente desarrollada. Es factible analizar posibles causas físicas por parte de un profesional.

Si se trata de un niño de 4 años que no habla nada. A partir de esta edad, la existencia de mutismo o ausencia de lenguaje suele asociarse a algún tipo de problema neurológico o trastorno del desarrollo. Es necesaria la valoración por parte de un profesional especializado.

Signos de alarma generales para preocuparse por el lenguaje de un niño en función de la edad:

Antes del año: Si no responde con normalidad a los sonidos o no vocaliza ningún sonido.

Entre uno y dos años: no usa gestos o señala con el dedo, no dice adiós a los 12 meses, prefiere usar gestos a expresar verbalmente para comunicarse a los 18 meses, no imita sonidos habituales a los 18 meses y tiene dificultad para entender órdenes sencillas.

A los dos años: no es capaz de articular palabras o frases, repite sonidos o palabras, pero no usa el lenguaje con finalidad comunicativa y no es capaz de entender instrucciones sencillas.

Diagnóstico del retraso del lenguaje y trastorno del lenguaje
Una de las primeras preguntas que se hacen los padres cuando tienen un hijo con problemas de lenguaje es ‘¿cuándo empezará a hablar mi hijo?’ Para saberlo, lo primero es conocer la causa. Para ello es necesario hacer una evaluación del lenguaje que permita conseguir un diagnóstico – sostiene el experto. «Aunque se piense que esto es muy sencillo, hay un sistema muy bien definido dentro de la logopedia para diagnosticar un trastorno del lenguaje, hay muchos tests de evaluación del lenguaje, así como pruebas para evaluar el habla. Según la edad del niño y los síntomas que presente, se le asignará las más adecuadas para responder a las dudas que se tengan», explica.

Además – agrega – «en caso de necesitarlo, el logopeda recomendará la valoración de otros profesionales como psicólogo, neuropediatra, pedagogo etc. ya que puede haber problemas complementarios que analizar y tratar», concluye.

¿Por qué no habla?

En el desarrollo del lenguaje hablado del niño son fundamentales aspectos biológicos, como la audición y la articulación de la palabra que el niño tiene que reproducir por medio del habla. Para que haya un lenguaje normal hace falta: audición normal, articulación de la palabra normal, función intelectual normal y exposición al lenguaje en los primeros meses de vida.

Cualquier factor que afecte a estas capacidades puede causar problemas con el lenguaje: sordera, problemas en la articulación (anatómicos, musculares…) o a nivel cerebral.

Entre los 3-6 años, el 15% de los niños tienen alteraciones en el habla o el lenguaje y en el 2-3% de los niños serán persistentes.

Todos los niños pasan por las mismas fases en el desarrollo del lenguaje: la intención de comunicarse, gestos, primeras palabras, primeras frases y el habla fluida.

Los niños con trastornos en el desarrollo del lenguaje, ya sean por causas específicas o por déficit motor, sensorial o psíquico, desarrollan el lenguaje de forma diferente según el problema que tengan.

Saber lo que es normal en el desarrollo del habla y del lenguaje puede ayudar a los padres a saber si su hijo tiene un problema o si sólo tiene un ritmo diferente de aprendizaje.

En las revisiones de salud su pediatra le preguntará sobre el lenguaje del niño, si balbucea, si dice palabras, si sabe su nombre, si hace frases, si entiende órdenes simples… Si los padres tienen dudas sobre el lenguaje de su hijo deben hablar con su pediatra..

Los métodos de evaluación son: la información de los padres, ver el lenguaje espontáneo de los niños y pruebas estandarizadas.

Las causas de preocupación sobre este tema suelen ser: no entiende, no habla, tartamudea, no dice bien ciertas letras o cambia unas letras por otras.

Trastornos del habla y del lenguaje

Se pueden clasificar así:

a) Trastornos del habla (lalopatías)

  • Dislalias. Defecto en la articulación de uno o más fonemas por un mal punto de articulación o modo de articulación sin lesión orgánica en el aparato fonatorio. Muy frecuente hasta los 4 años de edad.
  • Disglosias. La alteración o defecto en la articulación se produce por una anomalía, congénita o adquirida, en los órganos del habla (ej: fisura palatina).
  • Disartrías. La alteración en la articulación se produce por un problema neuromotor. Muy infrecuentes en la infancia.

b) Perturbaciones del lenguaje (logopatías)

  • Retraso Simple del Lenguaje. Tiene algunas dificultades que afectan fundamentalmente a la expresión (dislalias múltiples, alteraciones fonológicas).
  • Retrasos severos del lenguaje. Las dificultades afectan tanto a la expresión como a la comprensión. Serían las afasias, disfasias (trastorno específico del lenguaje) y aquellos casos que se producen en trastornos del desarrollo como el autismo u otros.
  • Otras perturbaciones como: los trastornos del lenguaje escrito (agrafías, disgrafia), trastornos del lenguaje leído (dislexia), trastornos del lenguaje matemático (acalculia), trastorno del lenguaje musical (amusia).

c) Alteraciones de la voz (fonopatias), que se producen en las rinolalias (nasal), disfonías (ronquera) o afonía.

d) Alteraciones en el ritmo del habla (ritmopatías), este ocurre, por ejemplo, en las disfemias (tartamudez). Consiste en una serie de tropiezos, bloqueos o repeticiones que producen una ruptura del ritmo del habla.

Evaluar el lenguaje del niño.

Hay que evaluar qué entiende su hijo (lenguaje receptivo), qué puede decir su hijo (lenguaje expresivo), si su hijo se comunica de otros modos, como señalando, con gestos…, el desarrollo de los sonidos y la claridad del habla, el estado oral motor de su hijo (cómo trabajan a la vez la boca, la lengua, el paladar… al hablar, así como al comer y al tragar).

Los problemas auditivos pueden causar retrasos del habla; por lo tanto, cuando un padre está preocupado por el habla de su hijo, debe ir a su pediatra para que valore la audición. Un niño con problemas auditivos puede tener problemas para articular, entender, imitar y usar el lenguaje.

Las infecciones de oído, sobre todo las crónicas, pueden afectar la audición de un niño. Pero una simple infección que se trate bien no debe tener ningún efecto sobre el habla del niño.

Señales de alerta

Hay una serie de señales en el desarrollo del lenguaje que es importante evaluar:

  • A los 12 meses: no usa gestos como señalar o decir adiós

  • A los 18 meses: se comunica con gestos en vez de con “palabras”, tiene dificultades para imitar sonidos o para entender órdenes simples.

  • En un niño de más de dos años, sólo imita el habla, pero no dice palabras o frases de forma espontánea, sólo dice ciertos sonidos o palabras de forma repetida. No puede usar el lenguaje oral para comunicar más que sus necesidades inmediatas. No puede seguir órdenes simples. Tiene un tono de voz o una pronunciación rara (áspera o nasal). Cuesta más entenderle de lo normal para su edad.

  • Los padres deben entender la mitad del habla de un niño de dos años y unas tres cuartas partes del habla de uno de tres años.

  • Con cuatro años, a un niño se le debe entender casi todo.

Descárgate la presentación con los PUNTOS CLAVE:

Niños que no hablan: ¿son todos autistas?

El inicio del lenguaje de un niño es un hito en la vida familiar, un momento muy esperado por su entorno. Cuando se retrasa, es habitual que todos opinen y sugieran sus propias hipótesis. Pero, ¿en qué momento debemos realmente preocuparnos?

En primer lugar, hay que diferenciar las distintas situaciones. No es lo mismo…

* Si nunca habló.

* Si habla solo para satisfacer sus necesidades (agua, comida, algún juguete).

* Si habla solo en ciertos lugares.

* Si habla, pero no logra construir oraciones adecuadamente, o tiene dificultades para comprender instrucciones sencillas.

Es muy habitual encontrarnos con madres que acuden al consultorio angustiadas y preguntan si la falta de lenguaje verbal de su hijo corresponde a un autismo. Si bien no se puede hacer generalizaciones, lo primordial es entender que el lenguaje en los seres humanos es tan solo una de las formas de comunicación que poseemos. Además, los niños con dificultades del espectro autista fundamentalmente no presentan intención comunicativa, por lo que el déficit es mucho más amplio que el no hablar.

Palabras y gestos, ¿desde cuándo?

La función comunicacional de los chicos involucra el lenguaje verbal pero también los gestos, las miradas y el contacto físico. Perfectamente un niño puede no emitir sonido, pero comunicarse a través de otras estrategias.

Debemos tener en cuenta que, por lo general, los niños empiezan a decir palabras a partir del primer año de edad. Pero antes, desde los 9 meses, los bebés ya utilizan algunas palabras o balbuceos con los que buscan comunicarse.

Los motivos del silencio

La ausencia de lenguaje puede deberse, además de trastornos como el autismo, a problemas auditivos o a dificultades en el procesamiento del lenguaje, entre otras causas.

Aproximadamente 1 de cada 20 niños padecen trastornos específicos del lenguaje. Algunos presentan un retraso en el inicio del habla y, cuando sucede, suelen utilizar palabras sueltas y les cuesta armar oraciones. Da la impresión de que son niños con dificultades intelectuales o autistas, ya que repiten frases, emiten oraciones incompletas o repiten la palabra que dicen los demás. A esto se denomina trastorno de lenguaje expresivo.

Dentro de los trastornos del lenguaje hay otro grupo que se relaciona con dificultades de comprensión. Estos niños presentan problemas para entender lo que otras personas han dicho. No pueden seguir instrucciones que se les dicen y sus oraciones son desordenadas y confusas.

El contexto: un factor a considerar

A veces los niños se expresan perfectamente sin necesidad de emitir palabras. Aquí es fundamental evaluar a estos pequeños dentro del contexto familiar. A veces los padres, sin darse cuenta, comprenden al hijo sin necesidad que hable y eso compromete el desarrollo normal de la comunicación verbal.

Otros chico hablan perfectamente en el medio familiar cercano, pero cuando se encuentran en el jardín de infantes o ante otros adultos evitan hablar, bajan la mirada, y es imposible lograr que se comuniquen verbalmente. Estos pequeños suelen lograr que sus compañeros los asistan y funcionen de traductores de sus necesidades ante la maestra. En el ámbito cercano (con los padres y hermanos), suelen hablar normalmente y hasta asumir una postura despótica. Estos niños suelen tener un tipo de ansiedad muy particular que se denomina mutismo selectivo.

En síntesis, cuando un niño presenta alguna dificultad en el habla o en la comunicación requiere de una evaluación o consulta con un profesional. Un diagnóstico adecuado permitirá una intervención a tiempo.

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