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Objetos para masturbarse

La gente nos enseña los objetos caseros más raros con los que se masturba

Los artilugios sexuales para el autoplacer son tan antiguos como el ser humano. Ya en la antigua Grecia las mujeres utilizaban objetos de piedra, cuero o madera con forma fálica que impregnaban en aceite de oliva para sus prácticas amatorias. En Oriente Medio, se fabricaban sus dildos con boñiga seca de camello recubierta por una resina.

En Egipto, en el siglo I a.C., cuenta la leyenda que Cleopatra fue la primera en utilizar un vibrador artesano que, a falta de electricidad, vibraba de forma «natural». Era una calabaza seca y hueca donde metían abejas vivas que, al revolotear, provocaban la vibración.

Y, en realidad, no hemos cambiado tanto en 2.000, solo nos hemos vuelto un poco más… sofisticados. ¿Sofisticados? Un momento.

Indagando en los hábitos masturbatorios de una muestra de españoles en los últimos 25 años, se mezcla lo pseudo moderno con lo rudimentario, dando lugar a una intimidad pasada por bolis de acentuado grosor y estética pop a la emulación de las más sofisticadas vaginas en lata caseras fabricadas con un kit de técnico sanitario.

La falta de recursos agudiza el ingenio. Está claro que cuando las ganas aprietan, cualquier cosa con forma fálica o susceptible de ser penetrada y sentir algo, sirve, tanto para hombres como para mujeres: objetos de estimulación light como cojines, almohadas o la alcachofa de la ducha. Bendito el uso sexual dado antes y ahora a los desodorantes roll-on: pequeñitos pero con un grosor idóneo para hacer las delicias de muchas y muchos. ¿Que con la comida no se juega? Frutas como los plátanos y hortalizas como las zanahorias, los pepinos y los calabacines, han sido, son y seguirán siendo por mucho tiempo una delicia y no precisamente por la boca. Mangos de cepillos para peinarse el pelo, el mazo del mortero de picar ajos, el palo de la fregona, botes fálicos y botellas de cerveza. Todo vale.

Retrocedamos en el tiempo a cuando los bolígrafos no solo servían para escribir. De esto sabe mucho Paula (35), quien afirma que no tuvo educación sexual pero la intuición le servía bien. Y vaya si le servía bien.

No es para menos, a juzgar por las dimensiones del Nacho Vidal de los boli Bic. ¿Quién no ha escrito con uno?

Y siguiendo con lo vintage y lo pop, Almudena (38) nos comenta nostálgica sus primeros usos masturbatorios con una metralleta de agua con forma de mano a la cual se le disparaba el dedo.

A lo cual nos añade que no solo los «juegos de guerra» eran lo suyo, sino que también se ayudaba de estimulaciones previas con almohadas, desodorantes roll-on y cabezas de muñecas Barbie. Imaginación al poder.

Hablando de fricciones, también las hay que provocan erecciones. De esto nos habla David, biólogo de 41 años, quien confiesa haber utilizado un particular peluche con forma de elefante. «Solía tener el ritual de chuparle un poco la trompa para luego frotarme con ella la parte del ano, bien sentándome sobre ella o bien tumbado boca abajo. Mientras lo hacía imaginaba que era el pene de algún supuesto amante inexistente». Tal era su fogosidad que ya «al final agarrándolo desde atrás metía el pene entre sus patas traseras, apretándolo contra él y moviéndolo de forma rítmica».

Y lo mismo que para descongestionar la trompa, David fue un precursor en el uso de los geles de placer. En concreto, del Vicks Vaporub, quien lo primero que recuerda, según nos dice, es «que utilicé hace muchos años un pequeño Vicks Vaporub nasal que, tras varios usos, terminó en la basura, más por los remordimientos que por otra cosa».

Acercándonos a la actualidad, Sandra (34) relata que los cepillos eléctricos no solo sirven para frotarse los dientes. «Cuando el consolador se queda sin batería, pues tiras de cepillo de dientes. Mi cepillo se llama Pincheto y el quid de la cuestión son las cerdas, que las uso para estimularme el clítoris».

Si bien varias personas nos han confesado un uso íntimo de los mazos de mortero, este objeto ha mutado a algo más estilizado, higiénico, ergonómico y actual: el mazo de hacer mojitos de Bacardi. Elías (39) nos detalla la trayectoria de su uso con este refinado accesorio de coctelería. «El diseño es que va provocando, me cautivó según lo vi. Antes lo usaba en pareja, se enfrió la relación y de vez en cuando lo uso yo solo». Reconoce que la estimulación prostática es esencial en su vida sexual, «correrse con el punto P ocupado es brutal. El orgasmo es menos intenso en este caso, la erección no es tan dura ni la eyaculación tan abundante, pero es como si me corriera con el culo». Nos añade que la última vez sintió un «tabardillo de la sacudida nerviosa, como si fuese a quedarme paralítico».

Si bien podríamos pensar que el uso de estos artilugios caseros se reserva exclusivamente al sexo, Elías no tiene reparo en reconocer que lo limpia muy bien y lo sigue utilizando para el fin que fue creado. «En Nochevieja lo usé para un picadillo de ajo y aceite de oliva, la guarnición de los langostinos, más tarde para unos mojitos», un momento de complicidad consigo mismo al utilizar su preciado mazo de los tabardillos prostáticos para cocinar la especial cena de fin de año. Y tan especial.

Volviendo a los usos femeninos de artilugios caseros más vintage, Victoria (43) nos resume sus interesantes objetos. «En los 90 no había la gama que hay ahora y había mucha más vergüenza para ir a sitios donde solo iban tíos. He usado la típica botella de cerveza Coronita, un plátano decorativo de madera, el portarrollos de pie del baño y un frasco de colonia de Zara que tenía forma de consolador». Su frasco acabó roto, afortunadamente no entre sus piernas, sino en el suelo. «Una se apañaba con lo que se encontraba en el calentón», concluye su testimonio amatorial.

Las vaginas en lata son una revolución relativamente reciente de la juguetería sexual. Sin embargo, hay chicos que prefieren echarle imaginación y tirar de la fabricación casera. Mario (25) se masturba con un «chocho artificial hecho con un calcetín», sin entrar en muchos más detalles. Iván (31) ha ido más allá en su labor como artesano juguetero y nos cuenta y muestra cómo se las arregla para masturbarse con un artefacto de plástico que emula una vagina utilizando materiales de andar por casa. «Utilizo un bote algo alargado y ancho. En su interior introduzco unas esponjas, en ocasiones pongo objetos para hacer relieve y tener mayor sensación. Entre las esponjas pongo un guante de látex. Para mayor realismo, puedo calentar dichas esponjas. Además, las coloco de tal manera que al cerrar el bote con el guante las esponjas hagan forma abultada imitando una vagina o culo. El guante queda reducido a un hueco que imita más bien a un culito».

El mobiliario y la decoración también se prestan a usos masturbatorios de gran envergadura. Joan (45) recuerda los años 90 utilizando una pata de una silla para sus estimulaciones anales. En cuanto a la ornamentación, Juan Ramón (35) nos comparte un jarrón utilizado también en los 90 a modo de vagina, aun siendo vagas las similitudes entre dicho jarrón y el sexo femenino

«He usado un jarrón de mi abuela tallado en madera, comprado a un ebanista del Congo belga allá por los 60. Me llevó a utilizarlo la curiosidad después de ver un documental sobre las costumbres de los bosquimanos en La 2. En él hablaban de los ritos sexuales de iniciación entre los hombres y mujeres al llegar a la pubertad. Me impactó, sobre manera, que los varones se valían de un recipiente para simular el coito en una especie de rito de iniciación y depositar su esperma sobre la tierra en señal de fecundidad. Era una especie de lechera o yogurtera tallada en madera de ébano, o eso me pareció», nos comenta Juan Ramón poniéndonos en antecedentes culturales sobre su motivación sexual.

El jarrón mide 50 cm de alto. Del borde al «agujero usable» lo separan 12 cm y tiene un ancho de 4 cm. «Lo utilizaba con crema Nivea porque la madera es demasiado áspera. Eran otros tiempos, pero no he vuelto a ver al ‘jarrón cochino’ de la misma manera».

Y siguiendo con los usos ilimitados del mobiliario, Ismael (37) confiesa con nostalgia, que en sus inicios con la estimulación anal, echaba mano del desodorante tipo roll-on, mangos de peine, mangos de destornillador, pepinos, calabacines… destacando el poste de una cama cuando ya estaba más experimentado.

«Del poste solo me introducía la bola superior. La bola tiene unas medidas de 7 cm de alto y un diámetro máximo de unos 5,5 cm. Para usarlo, le ponía un condón y echaba lubricante, aunque ya las últimas veces logré introducirlo sin lubricación. El poste lo utilizaba cuando era más joven y no tenía juguetes sexuales. Teniendo juguetes, lo habré usado solamente 2 o 3 veces. Es muy placentero, pero al ser fijo y estar en una posición demasiado baja, es incómodo de manejar».

Si bien antes del boom de Internet y las tiendas online, la gente era más partidaria a usar objetos cotidianos para masturbarse, vemos que actualmente se siguen utilizando artilugios caseros por comodidad y quizás también por morbo.

Supermercados y almacenes siguen siendo un campo de pruebas. ¿Nos vamos de compras?

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A pesar de que aún quedan mujeres que debido a sus creencias no se masturban, este acto, además de placentero, es saludable. De hecho, la masturbación puede estar relacionada con la inteligencia, pues algunas investigaciones incluso afirman que las personas inteligentes se masturban más (pueden leer sobre este tema haciendo ).

En este artículo puedes encontrar una lista de técnicas de masturbación que te permitirán sentir placer de muchas formas, y así podrás tener orgasmos más intensos.

Razones para masturbarse, según la ciencia

Y es que la masturbación aporta una serie de beneficios tanto físicos como psicológicos. Es por eso que incluso se utiliza en terapia sexual y de pareja. Las razones para masturbarse son:

  • Te hace más feliz al liberar neuroquímicos como las endorfinas.
  • Te ayuda a mejorar las relaciones sexuales al trabajar los músculos pélvicos.
  • Te permite luchar contra el cáncer
  • Funciona como analgésico que ayuda en los dolores menstruales.
  • Mejora el sueño gracias a la liberación de endorfinas y serotonina.
  • Favorece la relajación y el bienestar.
  • Es bueno para el autodescubrimiento y para mejorar la autoconfianza de uno mismo respecto al sexo.
  • Mantiene los genitales sanos
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Puedes profundizar en en estos beneficios en nuestro artículo: “Beneficios físicos y psicológicos de la masturbación”

Técnicas de masturbación femenina

Hay diferentes maneras de estimular tanto el clítoris como otras zonas erógenas que te harán sentir un gran placer. Sin embargo, durante muchos años la sexualidad femenina ha sido reprimida y castigada socialmente, por lo que no es raro que exista mucho desconocimiento sobre este tema a nivel popular.

La idea de que la sexualidad tiene una faceta en la que la mujer siente placer ha sido pasada por alto a sabiendas, dado que en el sexo, como en prácticamente todos los ámbitos de la vida, hasta hace relativamente poco primaban exclusivamente los intereses del hombre. Y si el placer femenino era tabú, no digamos ya la masturbación femenina, en la que no es necesario que participe otra persona. En ese tema, históricamente, el desinterés ha sido total.

Por ello, conocer las técnicas de masturbación femenina y hablar sobre ellas es algo que puede contribuir a que este vacío de información se llene pronto y que el bienestar de la mujer sea valorado en sí mismo, y no como una consecuencia de la satisfacción del hombre en la cama.

Así que comencemos con algunas más simples para ir pasando a otras más complejas.

1. De arriba abajo

La primera técnica de masturbación es muy simple. Debes centrarte en el clítoris y tocarlo con el dedo, luego comienza a frotar de arriba y hacia abajo. Primero puedes hacerlo en un lado, y cuando ya estés preparada, puedes estimular directamente sobre el clítoris una vez haya pasado el tiempo adecuado para que no sea algo brusco.

2. La caricia larga y lenta

Usando uno o más dedos, desliza de forma ligera y suave por el centro de tu vagina y el clítoris, de abajo hacia arriba con un recorrido largo. Escucha tu cuerpo para sentir cuáles son las áreas que proporcionan más placer y mientras las tocas experimenta con movimientos rápidos, movimientos más lentos, así como con más o menos presión.

3. De lado a lado

También puedes intentar cambiar de dirección en cuanto a los movimientos, empezando por tu clítoris y frotando de un lado a otro. A algunas mujeres prefieren no tener un contacto directo sobre el clítoris mientras otras quieren un toque más intenso. Puedes ir aumentando la intensidad de manera gradual.

4. Movimiento circular con todos los dedos

Otro tipo de movimiento que puedes realizar es en forma de círculo. De hecho, esta técnica de masturbación es de las más utilizadas y eficaces ya que para realizarla es necesario usar los cuatro dedos frotando toda la zona, no solo el clítoris.

5. El punto U

Muchas mujeres no parecen conocer el punto U. No obstante, esta zona puede ser realmente placentera y su estimulación puede provocar orgasmos muy intensos. Como puedes ver en el siguiente vídeo, es la área de la piel justo por encima de la uretra.

6. Chorro de la ducha

Si todavía nos has utilizado el chorro de la ducha o el grifo no sabes lo que te estás perdiendo. Es cierto que es una técnica de masturbación sin dedos, pero provoca una increíble sensación. Lo único que necesitas es un grifo para dirigir el chorro hacia la vagina. Puedes experimentar qué es lo que te produce un mayor placer y acompañarlo con el toque de los dedos o la penetración.

7. En la bañera

Si no eres de ducharte y prefieres un baño relajante, también puedes llevarte tus juguetitos a la bañera o tocarte de diferentes maneras. Es una situación muy relajante que puedes aprovechar para disfrutar de tu cuerpo.

8. Sobre la almohada

Otra manera de masturbarte que te dará mucho placer es simular que tienes relaciones íntimas con la almohada. Puede parecer una situación un poco extraña, pero provoca sensaciones realmente placenteras.

9. Toalla enrollada

Otra variación de la técnica anterior es coger una toalla y enrollarla para después colocarla sobre una silla. Una vez colocada, puedes sentarte encima y frotar y restregar para sentir un gran placer. También puedes utilizar otras superficies colocadas en objetos similares a una silla.

10. El apretón

El apretón consiste en presionar el clítoris con el dedo índice y el pulgar. Después puedes realizar movimientos repetitivos alrededor de éste, por ejemplo, mientras un dedo va para un lado el otro va para el otro.

11. Como si fuese un pene

Una variación del punto anterior es la siguiente: una vez que se ha presionado y jugado con movimientos alrededor del clítoris, puedes tratar esta zona como si fuera un pene pequeño y realizar el movimiento de la masturbación masculina. Eso sí, esta técnica de masturbación es algo más compleja que el resto, por lo que las distracciones aparecen fácilmente; es por eso que la puedes combinar con otras.

12. El sándwich

En vez de utilizar el índice y el pulgar, se emplean el dedo medio y el índice. La situación queda como si tus dedos fuesen las rebanadas de un pan y vas presionando cada vez más. Mientras haces esto, puedes dar pequeños golpes a tu clítoris con la mano mientras hacer que la presión y la velocidad varíen.

13. Sobre los labios

Frotar y estimular con los dedos la zona de los labios vaginales es como un juego preliminar para la masturbación. Puede que no te lleve directamente al orgasmo, pero es una excelente manera de desarrollar técnicas de masturbación más intensas. Hay muchas maneras de estimular tus labios vaginales:

  • De arriba a abajo con uno u más dedos.
  • Presionar y apretar los dedos juntos
  • Con lubricante para un mejor tacto.
  • Con diferentes juguetes u objetos eróticos.

14. Meditación orgásmica

La meditación orgásmica es una forma de masturbación que requiere de otra persona para que masajee el clítoris. A diferencia de otros tipos de meditación, la persona no se centra en la respiración, sino en las sensaciones del clítoris en el momento presente.

Para llevarlo a cabo. la persona que recibe la estimulación debe estar relajada mientras el otro masajea la zona clitorial durante 15 minutos. El objetivo no es llegar al orgasmo sino sentir las sensaciones que ocurren.

15. El collar de perlas

Para llevar a cabo esta masturbación es necesario tener un collar de perlas. Puedes sentarte sobre tus rodillas o hacerlo de pie. Solo tienes que colocar el collar entre tus piernas y moverlo hacia adelante y hacia atrás.

16. Penetración

Acostada en la cama, levanta las rodillas y abre las piernas. En esta posición, puedes penetrar tu vagina con el dedo medio y el índice para simular la penetración de un pene. Una vez dentro, puedes estimular el punto G, que se encuentra en la parte superior de la vagina, a unos 5 centímetros de la entrada.

17. Con vibrador

Las opciones hasta ahora eran con el dedo o los dedos. Sin embargo, también puedes seguir los consejos anteriores y hacer las masturbaciones de las que he hablado con un vibrador. Puedes estimular el clítoris con un aparato destinado exclusivamente para este uso o introducirte un dildo como si fuese una penetración.

18. Piernas cruzadas

Puedes acostarte y relajar las piernas. Después, aprieta los muslos y pon los dedos de los pies en punta, cruzados… Utiliza tus rodillas para subir y bajar. Mantén tu vagina apretada mientras notas la estimulación.

19. Usa pinzas de pezón

¿Te gusta el sado? Puedes hacer que tu imaginación vuele colocándote unas pinzas de pezón en tus pechos mientras te masturbas. Así puedes simular que estás llevando a cabo una práctica sexual extrema.

20. Masturbación con lubricación

Puedes utilizar algún gel lubricante y acariciarte el clítoris y la vagina. Los lubricantes íntimos ayudan a intensificar las sensaciones durante la penetración, haciendo que el sexo sea mucho más placentero. Existen diferentes lubricantes con diferentes efectos. Antes de usarlos averigua cuál debes elegir; eso sí, no te pases con la cantidad o la fricción será mínima.

21. Vibrador casero

Si tienes muchas ganas de masturbarte pero no tienes un vibrador a mano, puedes ideártelas para construir un vibrador casero. Simplemente tienes que coger un cepillo de dientes eléctrico y colocar una toallita húmeda sobre el cepillo dental. Lubrica bien la zona y regálate placer a ti misma.

22. Mírate en el espejo

Hay muchas personas que se sienten excitadas al verse a si mismas frente al espejo masturbándose. El hecho de visualizar el acto a la vez que se realiza hace que los estímulos placenteros lleguen por más vías.

Puedes sentarte en una silla o masturbarte desde la cama en una habitación en la que tengas una buena visión desde el espejo. Disfrútalo.

23. Imita una película de adultos

Una situación que puede resultar muy entretenida y excitante es elegir una película porno del gran abanico que puedes encontrar en internet. Solamente tienes que imitar el rol de la mujer que es protagonista. Tu imaginación puede hacer que te sientas parte de lo que se ve en la secuencia.

24. Masturbación boca abajo

Debes acostarte boca abajo en la cama, poner tus brazos a los costados y la cabeza girada hacia un lado. Las rodillas deben quedar flexionadas de manera que puedas tener contacto con el clítoris sobra la cama. Puedes enrollar la sábana o colocar la almohada en esa zona erógena. Solamente debes variar los movimientos a tu gusto con tal de que la fricción te permite ponerte muy caliente.

25. Masturbación anal

Mientras algunas mujeres rechazan la idea de la masturbación anal, para otras, la exploración de esta zona del cuerpo es algo natural. La masturbación anal puede llevarte a experimentar orgasmos más intensos si aprendes a tocarte de manera correcta. Recuerda que no es necesario la penetración, puedes simplemente tocar las zona contigua al ano o introducir sólo la punta del dedo.

26. Sobre el capuchón del clítoris

Para algunas personas puede ser demasiado estimulante tocar el clítoris. Como alternativa, es posible hacerlo sobre el capuchón, la parte externa que lo recubre. Es ideal para lo momentos iniciales de la masturbación.

27. Aparta el capuchón

Puede ocurrir que a una persona le ocurra lo contrario que en el caso anterior, que necesita más estimulación sobre el clítoris. En ese caso, es posible estimularlo de manera directa al exponerlo más. Para hacerlo, solamente tienes que colocar tus dedos sobre el capuchón de tu clítoris y luego tirar lentamente de la piel hacia atrás.

28. Con dos vibradores

Si te apetece probar algo más extremo que un sólo vibrador, puedes masturbarte con dos a la vez. Uno puede ir directo para el clítoris y el otro puede utilizarse para la penetración. Aquí es importante la coordinación.

Referencias bibliográficas:

Los consoladores caseros más usados y otros juguetes sexuales del hogar

¿Estás pensando cómo hacer consoladores caseros? Quizá, ¿crear tu propia línea de vibradores y dildos de bricolaje sin salir del hogar? O simplemente, ¿quieres hacer honor al término y darte consuelo sexual sin gastar dinero?

La bricomanía erótica no es un invento, sino más bien un buen montón de intentos por satisfacer nuestras pulsiones libidinosas más austeras o improvisadas. Pero la cuestión se resiste: ¿podemos crear juguetes sexuales caseros (no solo vibrantes) que rivalicen con los que se venden las tiendas eróticas?

Sigue leyendo…

Y te preguntas: ¿Cómo puedo hacer un juguete sexual a medida? ¿Cómo creo mi propio vibrador en casa? ¿Qué objetos puedo usar para masturbarme? ¿Cuáles utiliza la gente? Ahí van unas ideas de guion…

Los consoladores caseros más usados

Las historias de los plátanos, zanahorias y calabacines son tan antiguas como el sexo; no se puede negar que la erotización de los alimentos cotidianos ha salpimentado con los anhelos más espontáneos las relaciones más dormidas. Y aunque tampoco podemos obviar que han dado (y seguirán dando) más de un dolor de cabeza (y de lo que no es la cabeza), los juguetes sexuales improvisados tienen su aquel, al conectar la pulsión repentina con la intuición artística (la creatividad en el uso del artificio).

En la cocina

En el frigorífico

Dejemos claro desde el principio que no se trata de desmontar el motor de la nevera, sino de aprovechar la cesta de la compra de frutas y hortalizas, protegidas con preservativo. Lo diremos de otro modo, si vas a pasar a la acción hortofrutícola, tienes que ponerles un condón a los alimentos.

Dicho esto, lo cierto es que los intentos en hacer del plátano un dildo, siempre han fracasado. Y es que la temperatura corporal ¡lo reblandecerá rápidamente! De otro lado, un número inquietante de personas reconoce haberle encontrado el gusto a los pepinos y mazorcas de maíz. Tanto si va a ser sexo casual, como si te quieres comprometer para toda la vida, recuerda que la cáscara del pepino es punzante y puede romper fácilmente el profiláctico. Así que, si estás buscando una relación más seria, a la larga, quizás la mazorca sea mejor compañía.

Cubertería y menaje de cocina

No ha habido aún científico alguno que lo haya demostrado, pero parece que el uso sexual de las cucharas de madera ha pasado del cachete espontáneo, a la estimulación interna. También hay informes sobre la utilización de los exprimidores eléctricos y, desde hace más tiempo, de los exprimidores manuales; la forma cónica, dicen, parece diseñada para el masaje total del Punto G. En nuestra humilde opinión, es preferible hacerlo con GIGI™ 2 o MONA™ 2.

En el escobero

Ahora un poco más en serio, el armario de las escobas puede ser el arcón mágico de juegos eróticos no tan improvisados. No te sonará nada extraño que unas de las fantasías más representadas en role-plays caseros sean la del mayordomo y la de la doncella. Y es que el sacudidor de escoba sí que parece diseñado para el spanking, al igual que el uso del plumero invade el imaginario de travesuras, aunando la finura visual del servicio doméstico con el rudo juego de palabras del quíteme allá esos polvos.

En el dormitorio

El joyero

Una de las transgresiones más infortunadas que hemos leído consiste en sustituir las maravillosas bolas chinas por el collar de perlas. Y aún hay peores, como reemplazar las bolas tailandesas por estos abalorios, pero centrémonos en las posibilidades. Si vas a darle un uso erótico al collar de perlas, al menos, piensa que lo más agradable sería un suave y lubricado masaje externo para estimular el clítoris.

Cosméticos

Lo cierto es que tiene todo el sentido del mundo pensar que lo que nos hace resaltar la belleza, también nos otorgue otros placeres. ¿Por qué no dibujar con la barra de labios sobre el cuerpo de nuestras parejas, rodeando zonas erógenas que excitar?

En el armario ropero

En muchas ocasiones, los pañuelos han sido el sustituto más habitual de las esposas. Ahora bien, ya metidos en faena BDSM casera, las medias son mucho más sexis para atar las manos y pies de la pareja. O las corbatas con lazo al estilo 50 sombras, que, no solo serán más respetuosas con la circulación sanguínea, sino que también hacen juego con el uso sexual de las bolas vaginales.

Otro elemento BDSM que puedes encontrar en cualquier armario, es el cinturón. Preferiblemente blando y sin hebilla, para evitar incidentes indeseados, se puede destinar a la restricción del movimiento de muñecas o tobillos, pero también al spanking. En este punto, la pregunta es: ¿quieres disfrutar de nalgadas que no rasguen la piel? Nuestra sugerencia es SENSUA, un pequeño látigo con borlas de ante de vaca.

Y, por supuesto, el espejo. Esté donde esté, la reflexión de la imagen de la pareja haciendo el amor suavemente, masturbándose, jugando con posturas sexuales, teniendo el sexo más pasional, es uno de los juguetes eróticos más baratos y eficaces que hay en el mundo. Y es que la vista también se estimula.

En el baño

Las pinzas

Algunas personas utilizan las pinzas depilatorias para estimular los pezones, mientras que otras lo hacen con los pasadores de pelo. En cualquiera de los casos, la idea reside en buscar el equilibrio entre placer y dolor.

El cepillo eléctrico

Para profanos en la materia, la moda de usar el cepillo de dientes eléctrico como vibrador data, prácticamente, desde el momento en que estos productos salieron al mercado. Al parecer, basta con ponerles una toalla para convertirlos en vibradores de clítoris.

La ducha

Sin duda alguna, un gran masturbador casero. La presión del chorro de la ducha ha hecho las delicias de un buen número de mujeres, que han encontrado el punto perfecto de excitación, en el momento de relax por excelencia. Higiénico y eficaz, aunque poco ecológico, ha demostrado ser un consolador casero universal. Casi tan intenso como LILY™ 2.

En el salón

Las sillas

En nuestra Guía para la masturbación femenina. ¿Cómo hacer un dedo? os contábamos que los laterales de mesas y puertas habían servido de estimulador para muchas mujeres. Por supuesto, nos referimos a suaves caricias, vistiendo braguitas o pantalones, lo cual también nos lleva a los reposabrazos de las sillas. Ante todo, constituye una imagen híper sexi para prolegómenos retadores en pareja.

Las velas

Otro accesorio usado desde tiempos inmemoriales es la vela y su cera, que, derritiéndose, busca esa fina línea entre dolor y placer en los masajes eróticos. Los amantes de las combinaciones de temperaturas de frío y calor, saben de la importancia que tiene la sensación de seguridad en estos juegos sexuales.

El móvil

No sabemos si estás pensando en pedirle a tu pareja que te llame durante una hora para intentar disfrutar las vibraciones, pero nosotras nos referimos al uso erótico del móvil con juegos y apps destinadas a tal efecto. Y, sobre todo, a la estimulación visual que tienen el envío de fotos sexis (si no quieres enviar las tuyas, te sugerimos que entres en nuestra sección Kamasutra en imágenes reales) y, ante todo, a la excitación intelectual (la más importante) que se desarrolla con brillantes y elegantes mensajes de amor, eróticos y sexuales.

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Como te dijimos, eran ideas de guion… Si las llevas a cabo, te rogamos que pongas todos los medios para que se conviertan en una película de placer.

Juguetes eróticos que no sabías que tenías en casa y debes probar

SEXUALIDAD

No todos los juguetes eróticos que utilices con tu pareja deben de implicaron gasto, y tampoco te estoy diciendo que fabriques tu propio vibrador. Hay que diferenciar

Escrito por: Valeria Ávila
val_avila

No todos los juguetes eróticos que utilices con tu pareja deben de implicaron gasto, y tampoco te estoy diciendo que fabriques tu propio vibrador. Hay que diferenciar entre juguetes sexuales y juguetes eróticos que servirán para excitar a tu pareja antes y durante su encuentro sexual y harán que aumente el deseo y se intensifiquen las emociones. Hay bastantes juguetes que estoy segura que tienes en casa y debes experimentar al menos una vez en tu vida. Checa cuáles son y cómo utilizarlos.

Antes que nada, sigue estas indicaciones:

  • Todos los objetos que toquen genitales, cúbrelos con un condón.
  • No utilices objetos puntiagudos o filosos
  • No utilices nada que se pueda romper o atorar dentro de tu cuerpo
  • Los objetos eléctricos son sólo para estimulación externa
  • No utilices nada que compartas con otra persona
  • No utilices aparatos eléctricos dentro de la tina o regadera

Ahora sí, comencemos.

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1. Pide a tu pareja que estimule tu clítoris con ayuda de una rasuradora. Descuida, debe quitar el filo y cubrir el motor con un condón. La vibración ayudará a estimular y existirá mayor posibilidad de llegar al orgasmo sin necesidad de penetrar.

2. Utiliza un aparato para dar masajes en la espalda. Puedes frotarlo por todo el cuerpo de tu pareja incluyendo sus geniales si está perfectamente limpio. Ambos gritarán de placer al utilizarlo. ¡Gran experiencia!

3. Si les gusta lo rudo, utilicen pinzas de lavado para estimular los pezones. Pueden dejarlas puestas o simplemente dar pequeños pellizcos para provocar a tu pareja y arder en pasión posteriormente.

4. Utiliza un cepillo de dientes como vibrador para masturbarte. Obviamente que sea nuevo, para uso exterior y no lo vuelvas usar. Puedes reemplazar el cepillo por una goma. Cuando termines, inmediatamente tíralo a la basura.

5. Utiliza la llave de tu tina para masturbarte. simplemente recarga tu cuerpo en el suelo de la tina, eleva las piernas a 90 grados, ábrelas y deja que el chorro de agua caiga entre tus piernas.

6. Mascadas. Utilízalas para darle un toque sexy al sexo. Utilízalas para amarrar a tu pareja o para vendarle los ojos y hacer que sus 4 sentidos sobrantes experimenten mejores sensaciones. Tacto, gusto, olfato y oído.

7. Utiliza una pluma. Las plumas son tus mejores aliadas para tocar sutilmente las partes íntimas de tu pareja, y si toca las tuyas ¡UFF! ¡Mucho mejor!

8. Espejos. Y no tranquila, no son para masturbares, el espejo es ideal para que disfruten perfectamente la vista. Acéptalo, a todas nos gusta ver un poco lo que está sucediendo y si es muy ardiente lo que ves, hará que el sexo sea mucho más placentero.

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