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Orejas de soplillo bebe

Este es un problema que puede poner en estado de alarma a muchas madres, y las interrogantes pueden ser muchas, ¿Por qué mi bebé tiene las orejas deformadas? ¿Tendrá las orejas de esa manera para siempre? La respuesta a éstas y otras interrogantes que puedan surgir en torno a este tema, es no, ya que existen soluciones a este problema.

Es importante destacar, que este es un problema de tipo estético, que si bien, no afecta la salud del bebé, puede repercutir en el futuro en su desenvolvimiento psicosocial, afectando su autoestima y desenvolvimiento con el entorno. En casos muy marcados, puede llegar a ser víctima de bullying. Sea como fuere, a ninguna persona le gusta que se burlen de sus defectos físicos, y es posible evitar esto en vuestros hijos, si actuáis de manera rápida en sus primeros años, ya que en esta etapa el cartílago de las orejas es mucho más suave y, por ende, más manejable.

Ahora, debido a que ya sabéis de qué trata este problema y cuáles podrían ser sus consecuencias, es pertinente proponer soluciones para corregirlo.

Soluciones a las orejas de soplillo

Si partimos de la idea de que este es un problema estético, es posible solucionarlo a través de una cirugía estética conocida como “Otoplastia”, pero esta no debería ser la primera opción, debido a que hoy en día existen otros métodos a través de los cuales se puede solucionar este inconveniente, o bien, reducirlo casi en su totalidad, sin necesidad de una intervención quirúrgica. Sin embargo, si no os satisfacen los métodos que vamos a presentaros, siempre podéis considerar esta opción.

El primero de estos métodos alternativos, nació en Badajoz, España bajo el nombre de “Otostick”. Se trata de una prótesis de silicón transparente, casi invisible, que se sujeta de la cabeza del bebé y sus orejas a través de adhesivos especiales, cabe destacar, que dichos adhesivos son hipoalergénicos y son resistentes al agua, por lo que podrá bañar a su bebé sin la necesidad de retirarle el Otostick. Existen dos versiones de este producto, una, que puede ser utilizada en niños a partir de los 3 años, y otra, dirigida especialmente a los bebés. Es una solución bastante discreta, sencilla y efectiva que no provoca ningún tipo de dolor en vuestros hijos.

El segundo método alternativo que os proponemos se denomina “Método Auri” consiste en una pinza plástica y una tira adhesiva. Según el prospecto, la pinza debe ser utilizada de noche. Se coloca en la oreja del bebé o del niño, de modo que la parte superior del pabellón de su oreja se pliegue y ejerza presión hacia atrás, es decir, hacia el antihélix. El antihélix, es el relieve curvo de cartílago, ubicado en la cara externa del pabellón auricular. Por su parte, la tira adhesiva está diseñada para utilizarse durante el día. Se coloca también en la parte posterior del pabellón auditivo, siguiendo los mismos pasos aplicados en el caso de la pinza. Según las investigaciones realizadas por un grupo de pediatras daneses, la aplicación de estos objetos durante un período prolongado de cinco meses, basta para que las orejas de los niños recuperen su postura correcta.

Por último, pero no menos importante, está el tercer y último método alternativo, que, a decir verdad, es el más sencillo de todos los métodos que podemos proponeros, es un gorrito que recibe el nombre de “Baby’s Bonnette”. Este gorrito está compuesto de una redecilla elástica, que mantendrá las orejas del bebé pegadas a su cabeza, sin comprimirlas. Es bastante cómodo y cuenta con un lazo que permite ajustarlo a la cabeza del bebé, sencillo y práctico.

Algo que es importante mencionar, y que debéis tener en cuenta, es que la aplicación de dichos métodos demanda de mucha paciencia y dedicación, ya que los resultados no se verán inmediatamente.

Sin embargo, se trata de métodos alternativos a la cirugía, altamente recomendados por los pediatras, incluso, si la aplicación de estos métodos no llegare a corregir en su totalidad el problema, una corrección parcial es ideal si se decide llegar a la cirugía estética, ya que los resultados de esta cirugía podrían llegar a ser mucho más positivos.

Soluciones que no se recomiendan

Bajo ninguna circunstancia hay que utilizar esparadrapos o adhesivos, cintas elásticas, o los clásicos gorros de niños. El primero de estos puede irritar e incluso llegar a lastimar la piel del bebé, sin mencionar el riesgo de asfixia al cual se expondría el bebé, ya que si se despega, existe el riesgo de que vuestro bebé pueda tragarlo. Además, las cintas pueden causar dolores de cabeza al bebé. Por su parte, las cintas elásticas, al igual que los esparadrapos representan un alto riesgo de asfixia, debido a que podría deslizarse hacia la nariz o boca del bebé. El gorro, si bien no representa una amenaza para el bebé, es inútil a la hora de solucionar este problema, ya que no sujeta bien las orejas del bebé, además, siempre hay la posibilidad de que se deslice con el movimiento de la cabeza.

Desde Farmacia Market nos complace ayudaros con todo lo relacionado con vuestros bebés, ya que sabemos lo laborioso que puede ser para las madres la crianza de ellos. Si estáis interesados en otros productos, o queréis saber mucho más acerca de nosotros, os invitamos a acceder a nuestra plataforma.

Por lo que comentas, crees que tu hijo tiene lo que llamamos orejas en soplillo, una malformación que consiste en la formación anormal del pabellón auricular. En ese caso, un cartílago crece en exceso y hace que la oreja se separe de la cabeza.

Para saber si tu bebé tiene orejas de soplillo o si solo tiene una pequeña separación de las orejas habría que verlo. Su pediatra podrá sacarte de dudas.

Las verdaderas orejas en soplillo se pueden corregir cuando el niño cumple los cinco o siete años, antes es imposible porque el pabellón auricular y su cartílago están creciendo. A esta edad es cuando la oreja adopta su forma definitiva, y cuando se puede practicar una otoplastia, una operación que consiste en acercar la oreja despegada a su posición normal.

A la edad de tu pequeño no debes preocuparte demasiado, pues la forma de la oreja no afecta a su capacidad auditiva y el niño no sufre por el problema. Más tarde, si sigue teniendo las orejas despegadas, debes tener cuidado con los comentarios que haces sobre las orejas para no acomplejarle, y si él se queja, no olvides decirle que el problema estético tiene solución.
Preguntas si hay remedios caseros para eliminar o disimular estas orejas: he de decirte que son poco efectivos. Como muy bien dices, se han empleado orejeras, esparadrapos, cintas… Incluso se ha intentado moldear el cartílago auricular, desde los primeros meses de nacimiento, colocando en las orejas unos moldes de silicona fijados con cintas. Pero los resultados han sido pobres porque la oreja no se coloca en la postura deseada y porque el niño se quita las cintas.
Por ahora, deberías adoptar una postura expectante. Hablar con el pediatra para que él, viendo las orejas de tu hijo, aclare sin van a ser de soplillo o no, y para que os indique la solución en su momento.

Otostick un corrector de las orejas del bebé

A veces pienso que las que me leéis cada día en este blog me conocéis más que yo misma. Todo lo que cuento tiene que ver con mi vida y mi experiencia. Hay temas íntimos como el que hoy os voy a contar que no me gusta mucho compartir. Pero ha sido descubrir este producto para bebés y tener claro que tenía que narrar mi historia aquí. Yo nací con orejas de soplillo. No las tenía grandes pero las tenía separadas desde bebé. Mi madre me cuenta que se esforzaba en la cuna para ponérmelas rectas para que no se plegaran y abrieran más. Pero no hubo manera de solucionarlo. El 5% de los bebés en España nacen con las orejas despegadas. De hecho según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, casi la mitad (el 46,5%) de las intervenciones a menores de edad corresponden a otoplastias, que es la operación de cirugía estética destinada a corregir los pabellones auriculares, a pesar de que no es una operación recomendada en niños. A mi me la hicieron dos veces. He tenido toda la vida un dolor de orejas espantoso y lo sigo teniendo, sin contaros los complejos de mi etapa adolescente. Por eso hoy aquí quiero hablaros de Otostick bebé, una prótesis adhesiva de silicona, un sistema indoloro, que puede usarse a partir de los tres meses, y que un estudio reciente en niños menores de 3 años ha demostrado que corrige la separación de las orejas en más del 90% de los casos. Seguir leyendo para descubrirlo.

Como os decía tengo muchos dolores detrás de las orejas siempre. Soy sensible a los cambios de temperatura, sobre todo al frío. Mi fisioterapeuta, me da masajes en la zona, y me dijo hace poco que por ahí debo tener algún nervio que se cortó en las operaciones (os hablo de cuando era pequeña) y que por eso no soporto ni que me toquen las orejas ni dormir mucho rato de lado. De verdad, antes de operar a los peques de las orejas pensad que el malestar les va a acompañar toda la vida como me ha pasado a mi. Sin mencionar ya las secuelas psicológicas.

Me diagnosticaron orejas de asa (como si fuera una olla de cocina) y tuvieron que hacerme la cirugía dos veces porque el cartílago volvía a separarse. Un horror. Con las prótesis de silicona Otostick, se puede corregir este problema en bebés en más del 90% de los casos, por lo que es una alternativa a las intervenciones quirúrgicas. Entonces, ¿por qué no probarlo?

A algunas de vosotras le puede parecer este artículo una solemne tontería. Pero pensad más allá del bebé. Los niños en el colegio son muy crueles. Lo de «que es el viento, las orejas de menganita en movimiento» se decía siempre en mi clase (por suerte no a mi, porque con mi pelo las tapaba) pero había dos niños que estaban fritos con esta cantinela.

Ayer mi hijo llegó a casa y me hizo poner en Youtube la canción ‘Yo estoy orgulloso’ sobre la diversidad. La había aprendido en el cole y es preciosa porque enseña a los niños a aceptarse tal y como son, así como a aceptar a los demás. Me encantó. Sin embargo, insisto, si podemos utilizar este sencillo producto que no son más que dos láminas de silicona transparentes, casi invisibles, que se fijan a la cabeza y a la oreja con adhesivos hipoalergénicos cuando los bebés van creciendo (desde los 3 a los 36 meses de edad) ¿Por qué no probarlo?

Si tenéis amigas con este problema os animo a que les compartáis mi artículo. Otostick está a la venta en farmacias y parafarmacias por solo 17,97 euros. Aquí tenéis más información de este producto: https://es.otostick.com/

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– DisRas: creado por una madre extremeña, es un corrector que se puede comprar en las farmacias y consiste en una prótesis de silicona transparente que se coloca detrás de la oreja y se adhiere a la cabeza pegando las orejas al momento. Hay que cambiar la prótesis cada 15 días. Lo que no está comprobado es que corrija el problema, pero sí que atenúa el defecto estético al instante. No se recomienda en menores de 3 años.

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Fecha de actualización: 14-01-2016

Redacción: Irene García

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¿Debería usar EarBuddies™ en las orejas de mi bebé?

Si la oreja sobresale o hay una deformidad obvia la cual se mantiene por más de 48 horas después del nacimiento: la oreja debería ser entablillada inmediatamente. Mientras más temprano comience con el proceso de entablillamiento, más corto este será, lo cual lo hará más fácil para el bebé y para los padres. Vea nuestra gráfica abajo para obtener más información.

Si no hay una deformidad obvia o visible: puede que aún sea necesario el entablillamiento. Aproximadamente un tercio de las orejas de soplillo son aparentemente normales durante el nacimiento. Es común que las orejas comiencen a sobresalir en el período de tiempo entre el nacimiento y los primeros 6 meses de vida, y los padres usualmente dicen «de repente nos dimos cuenta que las orejas eran prominentes, incluso cuando parecían normales cuando nació».

Si nota que las orejas comienzan a sobresalir: empiece con el entablillamiento lo antes posible. Es usual que las orejas del bebé sean empujadas hacia delante durante la lactancia, por el colchón de la cuna, o por el soporte para la cabeza de la silla para bebés del coche; esto contribuye a que comiencen a sobresalir. Vea como monitorear el cambio en la prominencia de las orejas aquí.

Si han habido casos de orejas de soplillo en la familia: incluso si las orejas no han comenzado a sobresalir, debería considerar el entablillamiento tan pronto como el bebé nazca; ya que el entablillamiento temprano da resultados de una manera más rápida y sencilla.

Si su bebé tiene problemas auditivos: Puede ser que los audífonos no se mantengan en su lugar si hay una deformidad de la oreja, por lo que el entablillamiento temprano es especialmente importante en estos casos.

Si su bebé es mayor: el entablillamiento temprano es siempre mejor, pero incluso empezando a los 18 meses no es demasiado tarde – sobretodo si la madre sigue amamantando, puesto que esto hace que el cartílago del bebé permanezca blando por más tiempo. Al introducir EarBuddies por primera vez en 1995, decíamos que eran eficaces con bebés de hasta 6 meses de edad, pero los resultados han mostrado de forma consistente que el entablillamiento es también eficaz en bebés con mucho más de 6 meses de edad. Hemos recibido historias de éxito de padres que empezaron el proceso de entablillamiento cuando sus hijos tenían 4 años y una investigación independiente llevada a cabo en Japón muestra que se puede tener éxito con niños aún más mayores, e incluso con adolescentes. Sin embargo, el nivel de éxito alcanzable depende fuertemente de la perseverancia de los padres y solo recomendamos el uso de EarBuddies en bebés mayores de 18 meses si los padres se encuentran preparados para ser muy persistentes y dedicados en el proceso de entablillamiento.

Para imprimir una copia de esta gráfica, haga click aquí. Estas imágenes son proporcionadas con el permiso de David Gault FRCS en EAR (Ear Aesthetics y Reconstruction).

Muchos padres, preocupados por el aspecto prominente de las orejas de sus hijos, acuden a nuestra consulta planteándonos la posibilidad de corregir las orejas de soplillo de sus bebés antes de la edad recomendada (a partir de los seis-siete años). Su intención, con esta temprana intervención, es que cuando los pequeños pasen al colegio ya tengan solucionado el problema y así evitar posibles burlas, incluso acoso escolar. En algunos casos, son hasta los mismos pediatras los que nos envían bebés muy pequeños para valorarlos, y es que ¿Se puede corregir orejas de soplillo en bebes y/o niños muy pequeños? Te lo contamos.

Orejas de soplillo en bebés (otoplastia)

¿Se puede realizar una otoplastia antes de los 6 años?

Pese a la información que se pueda encontrar en internet, Sí, sí se puede realizar una otoplastia en niños menores de la edad recomendada.

A partir de los 3 años, la otoplastia desde el punto de vista quirúrgico y anestésico es una intervención muy segura. En estas edades el cartílago de la oreja es muy elástico y maleable, por lo que se puede plegar con facilidad para corregir su forma.

Los resultados de una otoplastia en edades tempranas son igual de satisfactorios y estables que cuando se realiza en edades posteriores. Además con el paso de los años se ha comprobado que el realizar esta cirugía precozmente, no altera el crecimiento posterior de la oreja.

Entonces ¿Por qué se recomienda esperar?

Se recomienda esperar para corregir las orejas de soplillo en bebés, u otras patologías del pabellón auricular, por diversos motivos:

  1. Desarrollo del propio pabellón auricular: Muchos bebés nacen con las orejitas pegadas, las cuales se van separando a lo largo del primer año de vida. Por otro lado, y por el mismo motivo, el aspecto prominente de las orejas en los primeros años de vida puede ir mejorando espontáneamente a medida que el niño crece. El principal motivo, es que los rasgos de la cara no se desarrollan al mismo ritmo ni a la misma velocidad. Para que os hagáis una idea, la cara en los bebés es muy pequeña en relación con el tamaño de la cabeza, y se va equilibrando a medida que se va creciendo. En un bebé la proporción de cráneo y cara es de 10 a 1, mientas que en un niño de 4 años es de 4 a 1, y en un adulto de 2,5 a 1. Las orejas crecen más rápidamente que otros elementos de la cara, alcanzando su tamaño “adulto” entre los 8 y los 10 años, mientras que la nariz y la mandíbula, por ejemplo, terminan su crecimiento al final de la adolescencia. Por lo que existe una época en la cual las orejas parecen desproporcionalmente más grandes de lo que deberían.
  1. Madurez del niño: Por otro lado, y muy importante, está la madurez personal del menor y el desarrollo de su propia imagen corporal. En edades tempranas al niño no le preocupa su aspecto físico. Por este motivo, y sobre todo en los casos menos llamativos, es conveniente esperar a que sea el propio paciente que solicite o muestre interés en la corrección de las orejas.
  2. Curas: Como toda intervención quirúrgica realizaremos algunas curas, y cuanto más mayor sea el niño más fácil será que colabore.

Hemos de decir, que nuestra consulta está totalmente preparada por los más pequeños, y entre juegos y charlas habitualmente conseguimos curar a los pequeños sin problemas, y lo que es mejor ¡Sin una lágrima!

¿Cuándo operamos las orejas a bebés o niños pequeños?

Realizamos otoplastia en bebés cuando los pequeños presentan orejas muy prominentes (más de 25mm de separación), orejas muy planas (oreja escafoidea), o cuando esta presenta aspecto de cuenco o de copa. En estos casos ya sabemos que la forma del pabellón auricular no va a mejorar por si sola. Además son precisamente estos casos los más llamativos y los que pueden conllevar más bromas y generar más inseguridades en los niños.

Anestesia en bebés

A los padres, en muchos de los casos, les asusta más la anestesia general que la propia intervención en sí, y cuando tratamos con niños tan pequeños, mucho más. Lo cierto es que desde el punto de vista anestésico no hay gran diferencia en cuanto a seguridad entre un niño de 3-4 años y uno de 6 o 7. Además tenemos la gran suerte de contar en nuestro equipo con la Dra. Hervías, anestesióloga con larga experiencia, y especializada en anestesia pediátrica, por lo que podemos plantearnos estas cirugías con total tranquilidad.

Para más información o consulta informativa con la Dra. González Meli ¡Contáctanos!

Esperamos que el artículo sobre corregir las orejas de soplillo en bebés haya sido de tu ayuda y RECUERDA, con tu pequeño confía únicamente en las mejores manos.

Tener orejas de soplillo es motivo frecuente de burla o comentarios negativos, especialmente durante la infancia. Una madre extremeña, Francisca Gamero, que buscaba soluciones para evitar que su bebé sufriera mofas al crecer, ha desarrollado un producto que corrige este problema estético sin cirugía y que actualmente se vende en una treintena de países.

Tras dar a luz a una niña con las orejas bien colocadas, Gamero observó que con el paso de los meses, y asociado a las malas posturas que adquiría la pequeña, sus pabellones auriculares iban adquiriendo una forma abierta de manera permanente. “Las orejas de mi hija iban tomando cada vez más la forma de orejas de soplillo”, describe esta emprendedora. Conocedora de las malas experiencias vividas por adultos y por padres con niños con este tipo de orejas, Gamero realizó una serie de pruebas destinadas a solucionar un problema que cada vez resultaba más evidente en su hija. Y que, según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE) recogidos en el informe La realidad de la cirugía estética en España 2014, afecta al 5% de la población española.

Victoria Torres Benayas

“Oye, ¿no te parece que a la niña le están saliendo orejas de soplillo?”, dije al padre de la criatura mientras ojeaba una foto de los mellizos, de ocho meses. La comparación con su hermano, sentado al lado en la sillita, no dejaba lugar a dudas: la nena parecía Dumbito. “Sí, qué horror”, respondió. Y ambos asumimos que no había nada que hacer y nos acostamos aquella noche pensando que de por vida sería blanco de chistecillos.

Por suerte, al día siguiente fui a la farmacia y había cola, por lo que tuve tiempo de mirar y remirar un pequeño puesto de Otostick en el mostrador. Lo primero que pensé es que era la típica engañifa sacacuartos para padres aprensivos. Le pregunté a la farmacéutica y, aunque me dijo con mucha convicción que funcionaba, estuve a punto de no llevármelo, dado que días antes otra farmacéutica nos había recomendado dar homeopatía a los niños y empezaba a flaquear mi confianza en el sector. Por probar, qué perdemos, pensé.

El invento es muy fácil de usar, indoloro, invisible y ¡oh sorpresa!, funciona realmente bien. Solo necesitamos dos cajas y pico y las orejas de la nena no solo volvieron a su sitio, sino que ahí siguen perfectas dos años después. Cada caja contiene cuatro prótesis que hay que cambiar semanalmente, es decir, que da para un mes.

Nosotros hacíamos la operación por la tarde-noche, a la hora del baño, porque es un momento de relax y, sobre todo, porque los vapores y el agua caliente ayudan a ir levantando la prótesis y desprendiéndola poco a poco y sin tirones. También se limpian con mayor comodidad los restos de adhesivo. De hecho, casi ni se enteraba cuando se los retiraba al lavarle el pelo. Ponérselos, una vez seca y vestida, ya era otro cantar: la niña berreaba como una posesa. Creo que lo que le molestaba era que la inmovilizara mientras el padre operaba, pero ponerlo en el lugar correcto es esencial. Tratábamos de quitarle dramatismo al asunto haciendo bromas con Otto, pronunciado como si fuera alemán, el amigo de plástico que venía a arreglarle las orejas.

En la caja viene una redecilla que nosotros nunca usamos porque no era necesario. La niña no se tocaba y la prótesis no se cae, ni siquiera con los baños diarios. El producto es tan bueno que no sé cómo todavía quedan niños con orejas de soplillo. Bueno sí, porque los que lo hemos usado no hacemos proselitismo: a ver quién le dice a la vecina, la cuñada o la amiga que su precioso retoño tiene un problema en las aletas.

El documento publicado por SECPRE destaca que en 2013 se llevaron a cabo alrededor de 65.000 intervenciones para solucionar este problema estético. Las operaciones realizadas a menores de 18 años fueron un 1,3% del total, y de ellas, casi la mitad, el 46,5%, fueron las referidas al pabellón auricular. Los motivos principales por los que los pacientes deciden pasar por quirófano son, en su mayoría, de índole psicológica.

La posibilidad de que su bebé pudiera sufrir rechazo por tener las orejas despegadas cuando fuera mayor propició que empezara a buscar soluciones. «Empecé a utilizar e investigar productos o soluciones para corregir sus orejas», explica Gamero. «En el mercado no encontré nada que me ayudara. Al inicio utilicé gorritos para que las orejas se quedaran en su posición o un cintillo, pero esto no funcionaba. Además, durante este tiempo de investigación, empecé a utilizar dos esparadrapos, uno se lo pegaba en la oreja y otro en la cabeza, pero era incómodo porque se le despegaban y no se mantenían en su sitio», afirma. «Durante una visita a Urgencias con mi hija por un episodio de fiebre alta se me olvidó que llevaba los esparadrapos. La pediatra que la examinó los vio y me animó a que siguiera utilizándolos».

Pero el sistema casero no ofrecía la seguridad de que las orejas permanecieran en su sitio de manera permanente, ya que a lo largo del día había que cambiar los esparadrapos en repetidas ocasiones. En este momento, Gamero inicia «una maravillosa aventura para buscar un producto que fuese cómodo, pasara desapercibido y pudiera ofrecer soluciones verdaderas». Una idea que, tras años de desarrollo, ha dado como fruto Otostick, unas prótesis formadas por dos láminas de silicona transparentes, que se fijan a la cabeza y a la oreja con adhesivos hipoalergénicos. Con un tamaño inferior a una lentilla, según su creadora, el producto es indoloro, no requiere prescripción médica y puede usarse a partir de los tres meses de edad.

El desarrollo del producto necesitó del conocimiento de expertos en el campo de los adhesivos y del trabajo de ingenieros, que aplicaron a su desarrollo nuevas tecnologías. Además, se involucraron la Universidad de Extremadura, que confirió al producto su forma técnica para que mejorase su función; y la Universidad de Alicante, que participó con un equipo muy especializado en el área de adhesión y adhesivos.

Con el producto totalmente finalizado, Gamero propuso a la Sociedad de Pediatría de Atención Primaria la realización de un estudio para demostrar la eficacia y la efectividad de estas nuevas prótesis en la corrección de las orejas despegadas. El respaldo clínico llegó con el artículo Eficacia correctora de la prótesis de silicona Otostick sobre las orejas prominentes y su comparación con otros métodos existentes, dirigido por Cecilia Matilde Gómez, pediatra del Centro de Salud San Fernando, en Badajoz, en colaboración con la empresa Innovaciones DisRas, el Clúster de la Salud de Extremadura y la Sociedad de Pediatría de Atención Primaria de Extremadura (SPAEX).

La doctora Gómez subraya que se interesó por desarrollar este estudio porque “los padres, madres y familiares de niños con orejas de soplillo nos planteaban el problema cuando los niños ya eran mayores de 6 años, ya que antes de esa edad no está indicada la cirugía. Generalmente, preocupados por la apariencia física o porque el niño o niña ya estaba empezando a tener problemas importantes de autoestima o rechazo”. Además, «llevar a cabo el estudio me pareció una buena idea para poder demostrar no solo que el producto era eficaz para corregir las orejas de soplillo, sino también que las prótesis eran un método sencillo, que podría ser útil para evitar cirugías y anticiparse a posibles problemas psicológicos», añade Gómez.

Recientemente, la revista Pediatría Atención Primaria ha publicado el estudio que demuestra la eficacia de las prótesis de silicona, según el cual corrigen la separación de las orejas de los bebés en más del 90% de los casos sin necesidad de cirugía. El texto recoge que, después de 12 meses de uso, el 90,7% de los pabellones auriculares de los pacientes que finalizaron el estudio obtuvieron un buen o razonable grado de corrección, considerando buena una corrección de entre 6 y 10 milímetros y razonable cuando es de entre 3 y 5 milímetros. También revela que el uso de este artículo es más eficaz en los bebés con edades comprendidas entre los 13 y 36 meses de edad para corregir sin cirugía y con más éxito las orejas despegadas. El producto se vende en España en farmacias y parafarmacias a un precio de 17,95 euros.

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Que se puede hacer si el bebé tiene orejas de soplillo

Las orejas separadas o de soplillo no son un problema médico, tan sólo tienen una forma diferente a la habitual. No afectan a la audición ni son síntoma de ninguna enfermedad o trastorno. Sin embargo sí pueden ser un problema para el niño cuando crece, por las burlas de sus compañeros. En algunas ocasiones son los padres los que no soportan los comentarios sobre las orejas de sus bebés. Por suerte la solución es sencilla.

Los médicos consideran que las orejas están separadas si están a más de 1 centímetro del cráneo. Las orejas prominentes más habituales, son en las que la curvatura de un pliegue llamado antehelix, es deficiente y produce una excesiva profundidad de la concha de la oreja. No siempre se ven al nacer, sólo en el 60 por ciento de los casos.

Hasta que el niño no tenga 3 o 4 años no puede saberse como será la forma definitiva de sus orejas, porque es entonces cuando la formación de su pabellón auditivo se ha completado en un 80 por ciento. Es el motivo por el que los cirujanos recomiendan esperar hasta esa edad para intervenir, aunque puede hacerse antes. Además, el niño no tiene conciencia social hasta los 7 u 8 años, que es el momento en que puede ser objeto de mofa por la forma de sus orejas.

La otoplastia es la cirugía que corrije las orejas que sobresalen más de lo que deberían. Es la cirugía estética más común en menores de 18 años. Es necesario tener buena salud y ser realista respecto a los resultados. Se trata de una intervención sencilla con bajo riesgo, que es principalmente, el propio de la anestesia. En los pacientes de corta edad, suele ser general. La intervención dura unas dos horas y el procedimiento dependerá de cada caso. Habitualmente no requiere hospitalización. Es importante recordar que es una operación y por mínimo que sea, conlleva un riesgo.

Los métodos tradicionales, como pegar las orejas del bebé con esparadrapo, no tienen ningún efecto sobre las orejas prominentes, según los expertos. En diciembre de 2002 se publicó un articulo en «Archives of Otolaryngology», que probaba el éxito del método Auri. Utiliza un clip a medida de cada oreja que se usa de noche y unas pegatinas para utilizar durante el día. Sin embargo, no he sido capaz de encontrar información actualizada sobre él, y si funcionara, en 7 años, imagino que ya estaría comercializándose.

Una extremeña, María Francisca Gamero, ha creado un método no quirúrgico que se esperaba estuviera a la venta en enero de este año, pero no ha sido así. Esperemos a ver si llega a las farmacias y si es realmente efectivo.

Vía | Centro Médico Teknon
Foto | Web del bebé

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