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Parto natural tras cesarea

Tabla de contenidos

Parto vaginal después de una cesárea

La posibilidad de una ruptura depende de cuántas cesáreas y de qué tipo tuvo antes. Usted puede ser capaz de tener un PVDC si solo tuvo un parto por cesárea en el pasado.

  • El corte en el útero de la cesárea anterior debe ser lo que se denomina transversal bajo. Su proveedor de atención médica le puede solicitar el informe de su cesárea anterior.
  • Usted no debe tener ningún antecedente de ruptura del útero ni cicatrices de otras cirugías.

Su proveedor necesitará asegurarse de que su pelvis sea lo suficientemente grande para un parto vaginal y la observará para ver si usted tiene un bebé grande. Puede que no sea seguro para el bebé pasar a través de la pelvis.

Ya que los problemas pueden ocurrir rápidamente, el lugar donde usted va a tener su parto también es un factor.

  • Tendrá que estar en algún lugar donde la puedan vigilar durante todo su trabajo de parto.
  • El equipo médico, que incluye un anestesista, un obstetra y el personal de la sala de cirugía, debe estar cerca para realizar una cesárea de emergencia si las cosas no salen según lo planeado.
  • Los hospitales más pequeños probablemente no tengan el equipo adecuado. Es posible que necesite ir a un hospital más grande para dar a luz.

Parto natural después de una cesárea, ¿es posible?

Durante el siglo pasado circularon muchos mitos en derredor de los partos por cesárea (y algunos se mantienen). Uno de ellos era que en el embarazo que seguía a una cesárea era sí o sí cesárea. Los estudios que se realizaron, sin embargo, demostraron otra cosa. Muchas mujeres podían intentar de forma segura un trabajo de parto vaginal con éxito.

Además, muchas mujeres lo desean de manera muy fuerte. Luego de pasar por un posparto agotador o difícil, quisieran intentar otra manera con el segundo o tercer bebé. Son extensamente conocidos los beneficios del parto vaginal: menos estadía en el hospital y recuperación más rápida; menor tasa de complicaciones relacionadas al parto por cesárea (infecciones de herida quirúrgica, sangrados, lesión de órganos vecinos); menor tasa de problemas respiratorios neonatales, son algunos de ellos.

La profesional asegura que existe mayor riesgo de rotura uterina durante el parto si tiene lugar antes de los 18 meses de la cesárea anterior.

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Según un informe sobre el tema elaborado por María del Carmen Junes, obstetra de Fundación Hospitalaria, «el útero, luego de una cesárea, debe realizar un proceso de cicatrización que se desarrolla en el área de la herida quirúrgica, junto con el proceso de involución uterina, dicho proceso es complejo y depende de varios factores como la capacidad individual de cicatrización, el estado de salud de la gestante, factores locales independientes del acto quirúrgico, otros dependientes del mismo y factores post-operatorios. Luego de un período de más o menos 6 semanas (como consecuencia del proceso de cicatrización) la herida en general reduce sus dimensiones de 10 cm a 2 cm aproximadamente».

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La profesional asegura que existe mayor riesgo de rotura uterina durante el parto si tiene lugar antes de los 18 meses de la cesárea anterior (el riesgo aumenta 2 a 3 veces), porque no se ha dado tiempo suficiente a la cicatricatrización.

La doctora Fernanda Lage, médica del servicio de Obstetricia del Hospital Italiano de Buenos Aires, explicó a Entremujeres que entre los riesgos de encarar un parto natural luego de una cesárea existe la temida posibilidad de «rotura del útero en la zona de la cicatriz previa, que resulta en un parto por cesárea de emergencia. Este riesgo puede estar relacionado en parte con el tipo de incisión uterina realizada durante el primer parto por cesárea. Una incisión uterina transversal previa tiene el riesgo más bajo de rotura (riesgo de 0.2 a 1.5 por ciento). Las incisiones uterinas verticales o en forma de T tienen un mayor riesgo de rotura uterina (riesgo de 4 a 9 por ciento). Es importante recordar que la dirección de la incisión en la piel no indica el tipo o la dirección de la incisión uterina; una mujer con una incisión en la piel (bikini) transversal puede tener una incisión uterina vertical».

Según un informe sobre el tema elaborado por María del Carmen Junes, obstetra de Fundación Hospitalaria, «el útero, luego de una cesárea, debe realizar un proceso de cicatrización que se desarrolla en el área de la herida quirúrgica

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Para Junes, se puede intentar un parto vaginal luego de una cesárea si:

* La incisión uterina es baja y transversal (llamada segmentaria);

* Si el período entre los dos partos es mayor a 18 meses. (Aumenta la probabilidad de éxito si la gestante tiene antecedente de un parto vaginal previo).

* Si la cesárea anterior fue intraparto, es decir si tuvo trabajo de parto.

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* Si la cesárea anterior no fue por un parto lento, doloroso y difícil.

«No es recomendable intentar el parto vaginal luego de más de una cesárea previa. Hay casos particulares, pero en términos generales el riesgo de ruptura uterina se incrementa con el número de cesárea previas. Tampoco son candidatas a intentar el parto aquellas mujeres que no inician espontáneamente el trabajo de parto y requieren inducción», asegura Lage.

Ambas profesionales hacen énfasis en que es importante que la mujer que vaya a intentar un parto natural luego de cesárea, entienda que el trabajo de parto deberá ser controlado por profesionales, en un contexto institucional capaz de realizar una cesárea de emergencia con disponibilidad de quirófano, anestesia y obstetra o cirujano en cualquier momento del trabajo de parto. La tasa de éxito generalmente ronda el 50% y puede aumentar considerablemente con un antecedente de parto vaginal previo.

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Parto vaginal después de cesárea (PVDC)

¿Qué implica tener una cesárea previa de cara al parto?

La cesárea previa implica que la mujer posee una cicatriz en el útero y que por tanto al no estar “intacto” debe ser cuidado de forma especial durante el parto con el fin de minimizar los riesgos de sufrir una rotura de útero durante el proceso de parto. Esto significa que el parto debe intervenirse lo mínimo posible y que todo lo que se ha demostrado importante para reducir el riesgo de complicaciones en un parto normal (ej. evitar inducciones, favorecer la libertad de tiempo y movimiento en dilatación y expulsivo, intimidad, empoderamiento…) deben promoverse aún más en un PVDC.

¿Cuál es el riesgo de rotura de útero con una cesárea previa?

El riesgo de rotura de útero se ha medido en numerosos estudios. Es complicado dar un valor concreto porque se ha comprobado que este dato depende de numerosos factores, como el lugar donde transcurre el parto y el tipo de atención recibida, el grado de intervencionismo durante el parto, el tipo de incisión, el período intergestacional o el número de partos vaginales previos. Para mujeres con incisión transversal baja que dan a luz en hospital el riesgo oscila entre 0.2 y 1% según los estudios y de si había o no inducción del parto, en cuyo caso el riesgo puede aumentar notablemente llegando incluso hasta el 6%. Se ha comprobado que en entornos en los que se minimiza el intervencionismo durante el parto el riesgo se reduce mucho. Así, en “casa de parto” el riesgo oscila entre 0,02% y 0,2% y hay estudios de parto en casa en los que ni siquiera constatan casos de rotura de útero en su muestra poblacional,, aunque son por lo general estudios que implican muestras poblacionales pequeñas y sería necesario realizar estudios más amplios para determinar con mayor exactitud el riesgo de rotura en medios extra-hospitalarios.

Un período entre partos superior o igual a 18 meses así como el hecho de haber tenido al menos un parto vaginal previo son factores que han demostrado también reducir el riesgo de rotura de útero1.

¿Cómo afecta la rotura de útero, en caso de ocurrir, a la madre y al bebé?

La rotura de útero, aún siendo un evento de muy baja incidencia, es una complicación grave que debe tratarse con urgencia. Para la madre implica principalmente un riesgo de hemorragia y de sufrir histerectomía (necesidad de extirpar el útero) pero no se ha descrito una mayor mortalidad asociada1.

Sin embargo de cara al bebé, en torno al 5,5% de roturas conllevan muerte fetal y este riesgo aumenta cuanto mayor sea el lapso de tiempo desde que se detecta hasta que se extrae al bebé.

Entonces, ¿es más seguro evitar el parto y hacer una cesárea?

NO. Es una idea erróneamente extendida que presupone que los riesgos asociados a la rotura de útero son superiores a los asociados a la cesárea y es justo al revés.

Todos los estudios científicos que han comparado los resultados obstétricos del intento de parto con cesárea previa frente a programar una cesárea concluyen que los riesgos asociados a la cesárea son muy graves (mayor mortalidad materna, mayor morbilidad neonatal, mayores complicaciones en la salud reproductiva futura de la mujer). Intentar el parto vaginal conlleva una serie de beneficios para la madre y el bebé que compensan el riesgo de una improbable rotura de útero, especialmente cuando el parto se cuida de manera que se intenten reducir al máximo los factores que inciden en un mayor riesgo de rotura. Además la tasa de éxito del intento de parto oscila entre el 60-80% en hospital y en casas de parto o partos en casa puede llegar a cerca del 90%.

La satisfacción emocional que produce el PVDC es uno de los motivos por los que muchas madres se alegran de haberlo intentado, incluso aunque por alguna razón el intento finalice en una nueva cesárea. Muchas mujeres se sienten completas, satisfechas, plenas y hasta exultantes tras su parto vaginal.

Por ello la mayoría de sociedades científicas recomiendan intentar el trabajo de parto.

¿Después de cuántas cesáreas se puede intentar un PVDC?

Según un reciente estudio7 el riesgo de rotura de útero en caso de dos o más cesáreas es sólo ligeramente superior pero presentan el mismo grado de morbi-mortalidad que los partos con sólo una cesárea previa por lo que no hay motivo para desaconsejar el intento de parto en las madres que lo deseen. Por el contrario, los riesgos de hacer una nueva cesárea con un historial previo de varias cesáreas son mucho más elevados que cuando hay una única cesárea, por lo que la importancia de intentar el parto vaginal es más significativa.

G. Latendresse, P.A. Murphy and J.T. Fullerton, A description of the management and outcomes of vaginal birth after cesarean birth in the homebirth setting, J Midwifery Womens Health 50 (2005), pp. 386–391

Haas AV. Homebirth after cesarean: the myth & the reality. Midwifery Today Int Midwife. 2008 Summer;(86):44-7, 68-9

  • En defensa del PVDC. Por Jill MacCorckle
  • Estudios sobre rotura uterina y PVDC.
  • PVD3C: Parto vaginal después de 3 cesáreas (¡o más!). Blog el Parto es Nuestro, 4 de febrero de 2010.
  • ¿Por qué un PVD2C? Blog El Parto es Nuestro, 6 de diciembre de 2010.
  • Si quieres intentar un parto vaginal después de cesárea. Blog El Parto es Nuestro, 11 de noviembre de 2011.
  • ¿Dónde está la temeridad? Blog El Parto es Nuestro, 13 de abril de 2011.

Tamara Gorro muestra la cicatriz de su cesárea

Facebook 0 Twitter 0 WhatsApp 0 Comentarios 0 La Voz de Galicia C. Aldegunde
Redacción / La Voz 07/02/2018 21:52 h

Tamara Gorro sigue compartiendo su día a día en las redes sociales y en Youtube, como lleva tiempo haciendo, especialmente con su primer embarazo, el de su segundo hijo Antonio, que llegó al mundo hace casi dos meses. Y este miércoles, además de compartir con sus fans las reflexiones sobre su cuerpo tras dar a luz ha mostrado además la cicatriz de su cesárea. «Como mucho más sano que durante el embarazo, ya no me apetece comer tanta grasa», aseguraba Tamara Gorro. Esta reflexión sobre su alimentación llama especialmente la atención, ya que otra similar causó un gran revuelo en las redes sociales durante su embarazo. Tras compartir una imagen en Instagram en la que se le veía consumiendo chucherías en el sofá, en la que les decía a otras en su misma situación que disfrutasen de la vida y no se preocupasen por los kilos de más. Después de ver la polémica formada, Tamara Gorro pidió disculpas y aseguró que «la foto iba dirigida a esas personas que dicen, me como un chocolate y voy a engordar. Come porque da igual lo que peses» y enfatizaba en la necesidad de comer sano y practicar deporte siempre.

Tamara Gorro continuaba explicando los cambios de su cuerpo. «Tengo menos tripa pero se nota la flacidez, el culito está más gordo y eso me gusta, fue una de las cosas que pedí durante el embarazo», afirmaba. Además de explicar que ha decidido conservar las células madre del cordón umbilical de su hijo, Tamara Gorro mostraba cómo está su cicatriz de cesárea casi dos meses después del nacimiento de su hijo Antonio. «Me la han hecho de maravilla», explicaba, añadiendo que se colocaba un apósito para ayudar en la cicatrización.

El lado más agridulce de la felicidad de Tamara Gorro

Tamara Gorro ha aprendido en los últimos meses que la vida nunca permite relajarse. El ansiado embarazo de su pequeño Antonio, llegó con el mazazo que le supuso la pérdida de su gran amigo Antonio, al que recuerda asiduamente en las redes sociales. Ahora, a la felicidad de la llegada de su retoño, se le une la tristeza por la dura enfermedad que sufre una niña muy cercana a ella, de la que la colaboradora de televisión no ha querido desvelar la identidad. Hace unas semanas celebraba en las redes sociales el primer cumplemes de su hijo Antonio, que llegó al mundo a través de un embarazo casi milagro y una gestación con bastantes complicaciones, que obligaron a Tamara Gorro a guardar reposo en la recta final. Por este motivo le ha dedicado unas emotivas palabras en Instagram: «Hace treinta días nos conocimos, nos pusimos cara. Lo primero que hice al verte fue darte las gracias por hacer posible, ese sueño ansiado. Y ahora que te tengo junto a mi, te sigo agradeciendo, la etapa tan bonita que me hiciste vivir, lo felices que nos has hecho, el sentimiento de amor puro y protección que has provocado en tu hermana mayor. Gracias por estar en nuestras vidas hermoso de mamá. Tu primer mes de vida mi rey… ¡FELIZ CUMPLE MES, TE AMO!», asegura.

La sorpresa de Tamara Gorro al ver su tripa postparto

Para Tamara Gorro, todo es nuevo con la llegada de su segundo hijo, al que ha llamado Antonio. Desde las contracciones que ha sufrido en los últimos meses de su embarazo, hasta la tripa postparto, pasando por el parto y los primeros días con su bebé. Porque aunque no es su primer hijo, Tamara Gorro ya tiene a Shaila nacida a través de gestación subrogada, sí que es el primero que ella ha tenido en su vientre y ha traído al mundo, en un embarazo milagro que ha terminado cumpliendo uno de sus mayores sueños tras años de lucha por intentar quedarse embarazada. Y con la naturalidad que la caracteriza así ha compartido con sus fans sus inquietudes y sus momentos más especiales. Si presento a través de Instagram a su pequeño Antonio, posó justo antes del parto, cuando salían el hospital e incluso el esperado encuentro entre sus dos hijos, ahora también lo ha hecho.

Porque Tamara Gorro se ha unido a otras famosas, como Tania Llasera, que también mostraron su tripa postparto. Y Tamara Gorro se preguntaba en su blog, que se ha colapsado en los últimos días en varias ocasiones debido a la afluencia de visitas, cómo era posible que tras dar a luz aún tuviese una tripa de «cinco meses».

Y aunque su gesto despertó algunas críticas, son muchas las seguidoras que le han dado las gracias por «hacer algo que todas nosotras estamos deseando de ver en alguien conocido. Que los cuerpos perfectos después del parto NO existen y tú nos has enseñado tu tripa NORMAL después de haber dado a luz». «Gracias infinitas por mostrar tu cuerpo. Viva la normalidad», afirmaba otra fan.

Tamara Gorro ha compartido también con sus fans su imagen más deseada, la de su pequeña gran familia. Junto a su marido, Ezequiel Garay, su hija Shaila y su pequeño Antonio en brazos, escribía: «Seríais los primeros en conocer la belleza de hijo que tenemos. Una hermana preciosa y buena, un papá extraordinario y un ángel caído del cielo. Ahora si puedo decir: ¡Qué familia más bonita que tengo!».

Tamara Gorro, el final feliz a su odisea para gestar a su hijo Antonio

Tamara Gorro cierra un 2017 glorioso, en el que ha cumplido uno de sus sueños, de esos que jamás pensó que podría llegar a vivir. La colaboradora de televisión, casada desde hace años con el futbolista argentino Ezequiel Garay, se ha enfrentado en los últimos años a numerosos problemas para tener hijos, de tal calibre que ha intentado casi una veintena de tratamientos de reproducción asistida y hasta la adopción en varias ocasiones, optando finalmente por la gestación subrogada en Estados Unidos. Así nació su hija Shaila hace más de dos años y así pretendía que naciese su segundo hijo, pero después de intentarlo con la madre gestante y no salir bien, Tamara Gorro se preguntó porqué no intentarlo una vez ella. Y así, casi de forma increíble, Tamara Gorro lograba lo que llevaba años intentando: quedarse embarazada. Desde que anunció su embarazo, ha ido narrando semana a semana y en los últimos tiempos, día a día, cómo evolucionaba su embarazos, los problemas que le han surgido y cómo afrontaba cada etapa llena de ilusión y casi sin creerse lo que estaba pasando. En las últimas semanas Tamara Gorro tuvo que guardar reposo ante la amenaza de parto prematuro y rebajó su actividad por completo. Tras varias visitas a urgencias, un ingreso hospitalario que alarmó a sus fans y de nuevo semanas de reposo, Tamara Gorro daba a luz hace solo unos días a Antonio, su segundo hijo, y el primero que ella había podido llevar en su vientre. Este lunes, Tamara Gorro, que explicaba a sus fans que sufre anemia y está un poco débil y la recuperación está siendo más lenta, ha recibido el alta y se ha marchado a casa junto a su bebé.

El pasado sábado, era ella misma la que colgaba una imagen de su bebé en brazos de su padre, Ezequiel Garay, en el paritorio a los pocos minutos de nacer. «Familia virtual… ¡Vuestro sobrino Antonio está con nosotros! Creo que no hay mejor imagen para representar todo lo que me gustaría decir. Es imposible describir mis sentimientos, en pocas palabras… Otro sueño cumplido, su papá fue el primero en cogerle, que sensación tan bonita al verlo. Tengo muchas ganas de que veáis esa carita tan preciosa que tiene… (Ahora lo que importa es haceros saber que estamos bien. Perdonad que antes no os haya escrito, el día de ayer fue muy largo y estaba KO», explicaba.

Horas antes mostraba su felicidad al ingresar en la clínica para dar a luz. «¡LLEGÓ EL DÍA! Muchos años soñando con este momento… Este es el resultado de nunca bajar los brazos, llegar a la meta. Un momento nuevo, mucha incertidumbre, nervios, muchos nervios. Pero ansiosos y repletos de felicidad por vivir cada instante y conocer al precioso ángel caído del cielo», anunciaba.

; Tamara Gorro está de parto Tras recurrir a la gestación subrogada para tener a su primera hija, Tamara consiguió quedarse embarazada. Un auténtico milagro que llegó justo después de la triste pérdida de su amigo Antonio. En honor a él, han decidido llamar así al pequeño Europa Press Tv

Tamara Gorro, que también ha debutado en los últimos meses en su faceta como escritora publicando su primer libro, Ser feliz no es gratis, pero tampoco cuesta tanto, ha mostrado cada momento de su embarazo con especial ilusión, incluso posando varias veces desnuda mostrando su barriga.

Así anunció Tamara Gorro la llegada de Antonio

La noticia del nacimiento de Antonio, su segundo hijo, no lo sería tanto si no fuese por la historia de superación que hay detrás de este embarazo que por fin ha llegado a un final feliz. Tamara Gorro ya tiene una hija, Shaila, que nació por gestación subrogada, después de que Tamara Gorro intentase quedarse embarazada en casi veinte ocasiones por fecundación in vitro. Tras este calvario, cuando Tamara Gorro anunció que finalmente había logrado quedarse embarazada fue un auténtica sorpresa. Semana a semana y mes a mes Tamara Gorro ha ido narrando en su canal Youtube, El gorro de Tamara, cómo transcurría el embarazo, que terminó complicándose en las últimas semanas. Esto hizo que Tamara Gorro tuviese que guardar unas semanas de reposo y tomar medicación para intentar prolongar un poco más el embarazo. Hasta tuvo que ser ingresada a principios de noviembre, para frenar el riesgo de un parto prematuro de su segundo hijo, Antonio. También fue entonces la propia Gorro quien tranquilizaba a su «familia virtual» a través de las redes sociales.

Tamara Gorro ha vivido estos últimos meses con especial emoción, sobre todo tras la larga y dolorosa lucha que ha experimentado para lograr quedarse embarazada. La joven, que llegó a pensar que nunca podría vivir esta experiencia, recurrió a la gestación subrogada en Estados Unidos para convertirse en madre. Así nació su hija Shaila. La extronista, que comparte de manera habitual su vida y la de su familia a través de las redes sociales, anunció el pasado mes de abril que por fin había cumplido su sueño. «Me sentía preparada, tenía ganas y de nuevo recuperé la ilusión. Me lancé al intento. Un año de preparación, quirófanos, mentiras, medicamentos, pruebas… todo daba igual, tenía un objetivo», aseguraba refiriéndose al calvario que sufrió cuando intentó quedarse embarazada durante más de 15 veces. «Dos test negativos de mi gestante me empujaron para intentar quedarme embarazada», relataba, lo que hace intuír que estaba intentando de nuevo tener otro hijo a través de gestación subrogada. «Hoy termina una constancia, una lucha, un propósito… En ocho meses daré vida a una preciosidad que deseo con todas mis fuerzas que sea niño y lleve el nombre de mi ángel: Antonio. Este es el motivo de mi viaje a Los Ángeles. Hasta hoy no tenía los resultados y quería cumplir mi palabra: que seáis los primeros en saberlo», escribía.

La alegría de este embarazo, considerado casi un milagro, se vio empañada por la trágica muerte de su mejor amigo Antonio, uno de los mayores apoyos de Tamara Gorro. «Antonio llevaba a mi lado quince años, se convirtió en el padre que yo nunca tuve. Estoy convencida de que este bebé me lo ha mandado él», confesaba en Sábado Deluxe. «Lo último que me dijo Antonio fue: ´lo vas a conseguir´». Tamara Gorro se enteró de la muerte de Antonio cuando se encontraba en Los Ángeles para que le hiciesen la tranferencia de embriones. «Justo dos días antes yo había hablado con Antonio. Él era el único que lo sabía con su mujer, ellos han luchado por la gestación subrogada y son los tutores de mi hija allí», explicaba muy emocionada Tamara Gorro. «Pocos días antes de la transferencia de embriones, murió mi mejor amigo y fue terrible», aseguraba. «Yo quería volverme para aquí, no quería continuar pero mi amiga María me sentó y me dijo: ´Si no lo haces por ti, hazlo por él, eres una valiente´», contaba. Unas palabras que junto al apoyo de la viuda de Antonio, la animó para seguir adelante con sus planes. «Este bebé me lo ha enviado Antonio desde el cielo», afirmaba.

El embarazo con polémica de Tamara Gorro

Durante los últimos nueve meses, la feliz colaboradora ha compartido cada detalle de este embarazo, que no ha estado exento de polémica. A finales del mes de noviembre, aprovechó el vídeo que publicaba cada semana en su canal de YouTube para pedir disculpas por un criticado consejo que se atrevió a compartir con todas las mujeres embarazadas. Tumbada en el sofá y con un arsenal de chocolatinas y gominolas, Tamara Gorro publicó una imagen a la que acompañaba con el siguiente texto: «Soy una persona que le encanta tener una alimentación sana y hacer mucho deporte. Sin embargo estos ocho meses mi cuerpo pedía otro tipo de comida el cual no estaba acostumbrada y tengo que decir, que he disfrutado muchísimo. Respeto al 100% las mujeres embarazadas que se privan de comer cualquier cosa que las haga coger peso. Pero si de algo sirve mi opinión, os diría lo siguiente: Comer lo que os apetezca, sin miedo a nada. Los kilos se pierden, pero la felicidad NUNCA podemos dejarla escapar. (Sin olvidar los alimentos fundamentales para el bebé)».

La que parecía una inocente recomendación se volvió en contra de Tamara Gorro, que días después tuvo que rectificar. «Hubo mucha gente que criticó el contenido de la foto. Entiendo al 100 % a las personas que lo criticaban y también a los que la apoyaban. La única culpable soy yo, porque me expliqué, como se dice en Argentina ´como el orto´», aseguraba. «Sabéis que soy una personas superdeportista y que me encanta la comida sana, pero nunca me he privado de comerme un helado, un chocolate o lo que me apetezca, estando o no embarazada. Cuando como sano, mi metabolismo funciona mucho mejor, no tengo dolores de cabeza… Estando embarazada se coge peso, no hablo de la salud, hablo solo del peso. Cuando yo subí esa foto quería decir, chicas no os preocupéis por los kilos, que os comáis un chocolate si nos apetece, lo diría igual sin estar embarazada», continuaba. «Otro tema es lo de la salud, lo que comemos es lo que le pasamos al bebé, no podemos alimentarnos a base de comida basura. A quién le guste bien y a quién no tan bien. La foto iba dirigida a esas personas que dicen, me como un chocolate y voy a engordar. Come porque da igual lo que peses», añadía. Pero recalcaba que «es muy importante cuidar la alimentación, pero también cuando no estamos embarazadas. Cuando te apetece un chocolate o dos o tres, a quién le guste bien y a quién no también».

Las explicaciones de Tamara Gorro

El calvario de Tamara Gorro

Tamara Gorro narró su lucha por lograr un embarazo en Sálvame Deluxe en noviembre del 2015, algo que era desconocido para la sus fans. Casada con el futbolista Ezequiel Garay, durante tres años luchó por quedarse embarazada, sin éxito alguno. Por ello recurrió a la gestación subrogada y cuando su hija ya estaba en camino, confesó en Telecinco el tortuoso proceso que había vivivo al intentar embarazarse. «Han sido tres años de lucha, superación, altos y bajos. Tres años luchando por quedarme embarazada. Antes de casarnos quisimos quedarnos embarazados para poder dar la noticia en la boda. Pero van pasando los meses. Al año vamos al médico y me dice que nos derivan a la unidad de reproducción para ver que es lo que sucede. Aparentemente ninguno tenemos ningún problema, pero ahí ya me dicen que yo no óvulo, pero hay un tratamiento que hace que ovúles, pero tampoco funciona», explicaba muy emocionada.

Tamara Gorro confesaba que tuvo que recurrir a la ayuda psicológica para afrontar estos problemas. «Nos pasamos a la fecundación. Cuando ya llevamos unos seis intentos, en una de las intervenciones (para sacarle los óvulos) ven un problema en las trompas y ven que hay un líquido que cae al útero y entonces me dicen que hay que quitar las trompas». A pesar de que no se las tuvieron que extirpar, ella no logró quedarse embarazada hasta este año, y es posible que dentro de unos meses explique el proceso completo, como ya hizo hace dos años.

En los últimos meses Tamara Gorro se ha convertido en una de las máximas abanderadas de la gestación subrogada y está a favor de su legalización, un debate que está abierto pero es muy controvertido. Hace unos meses, según recoge Chance, Tamara Gorro relataba que antes de la gestación subrogada pensó en adoptar y contó lo que le ocurrió. «Siempre decís, ¿y por qué no adoptas? Yo he intentado adoptar en España, en Portugal y en Rusia», contaba desvelando que intentó adoptar a una niña con síndrome de down de Rusia, a la que su madre no quería: «La madre no la quiere, la abandona, la niña tiene escasas horas. Hablamos con los abogados y la madre me da la tutela. ¿Y sabes lo qué nos dicen? Que nos pongamos a la cola. Entonces busco dónde estaba esta niña. Y lo único que dijimos es que queríamos hacernos cargo de sus medicamentos, colegios y cuidados hasta que fuera adoptada. ¿Sabes lo qué me dijeron? Que no, por eso es imposible adoptar. Eso es lo que duele», confesaba la mujer de Ezequiel Garay.

Además más indignada que de costumbre, Tamara Gorro defendía la práctica que le ha permitido formar una familia: «Es indignante que a día de hoy esto todavía se esté debatiendo. Escuchar las barbaridades que se dicen… Y me atrevo a decir que hay tanta falta de información. Mi gestante quería ayudar, ¡ella tiene dos niñas! Y el día siguiente del nacimiento de Shaila, estábamos celebrándolo en la misma habitación mi familia y la familia de la gestante».

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Tamara Gorro enseña la cicatriz de su cesárea

Tamara Gorro poco a poco va recuperando la figura que lucía antes de quedarse embarazada de su hijo Antonio, el primero que la vloguera tiene de forma natural, ya que a la primera, Shaila, la tuvo a través de un vientre de alquiler. La mujer del futbolista Ezequiel Garay muestra cada semana, en su canal de Youtube, como va evolucionando, tanto de volúmenes como de peso, después de haber dado a luz a su pequeño Antonio, que ya tiene casi dos meses de vida.

La extronista de ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’ enseña que tiene más celulitis que antes, que el volúmen de su barriga va disminuyendo y también su peso. Cuenta que le apetece comer alimentos sanos y no más grasos, como cuando estaba embarazada. «La tripa ha disminuido una barbaridad… porque como mejor mucho más sano; no me apetece tanta grasa y comer tan mal», explica.

Además, como Tamara dio a luz a través de cesárea, la de Móstoles también ha querido mostrar cómo ha quedado la cicatriz después de la operación. «Me la han hecho súper bien. Está muy bajita», comentaba al mostrarla. Además, muestra cómo se la ha curado durante los últimos meses: «Me pongo un apósito que ayuda a cicatrizar. Así lo llevo durante seis meses».

Además, Tamara revela que, para ella, es muy importante guardar las células madre de los bebés recién nacidos: «Yo con Shaila no lo pude hacer en Estados Unidos, pero aquí con Antonio» y añade: «yo decidí hacer la extracción de células madre porque nunca se sabe qué puede pasar y si las necesitaremos. Cuando me lo ofrecieron dije «sí» sin dudar».

Tamara Gorro enseña la cicatriz de la cesárea

Pensábamos que ya lo habíamos visto todo de Tamara Gorro y su parto, pero estábamos equivocados. A la televisiva le quedaba un pequeño detalle que compartir con sus fieles seguidores en las redes sociales y, ayer, decidía hacerlo.

La mujer de Ezequiel Garay colgó en Instagram un vídeo con la cicatriz que le ha quedado después de la cesárea a la que tuvo que ser sometida. «Os muestro la cicatriz de la cesárea (no es para tanto) y cuánto cambio el cuerpo en esta semana por sí solo», escribe al lado de la grabación.

¡NUEVO VÍDEO YA PUBLICADO! Os muestro la cicatriz de la cesárea (no es para tanto) y cuánto cambio el cuerpo en esta semana por si solo. #mamamolona #elgorrodetamara #

Una publicación compartida de Tamara Gorro (@tamara_gorro) el Feb 7, 2018 at 5:01 PST

Poco después de la llegada al mundo de Antonio, su primer hijo biológico, enseñó en las redes sociales una grabación con sus vivencias del día del parto. Y, como ha visto el éxito que suscita cada movimiento suyo, está dispuesta a seguir desnudándose -de manera metafórica- para su público.

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