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Persona sin amigos psicologia

Uno de los temas más difíciles de tratar son aquellos referentes a la relaciones interpersonales, y ni qué decir cuando hablamos específicamente de la amistad. Muchas veces se dice que los amigos son un tesoro preciado, y por lo tanto, todas las personas buscan tener un amigo con quien compartir, por eso hasta es algo que se vuelve extraño escuchar por ejemplo a una persona decir que no tiene amigos. Pues aunque seas una persona tímida dentro del grupo, siempre tienes a alguien que te estima, que te entiende y está contigo. Amigos siempre hay para toda clase de gente.


El hecho de que una persona no tenga ni un solo amigo es un tema que se vuelve algo preocupante y para ser sinceros, existen muchas causas que pueden desembocar en esta situación de no tener amigos, pues aunque sea una pregunta sencilla, igual se hace difícil de responder cuando una persona es buena y sin embargo no tiene ningún tipo amistad.
Eres una persona poco flexible
La tolerancia siempre es necesaria en cualquier aspecto de la vida, y cuando hablamos de amistad, eso influye mucho. Por lo general las personas intolerantes tienden a ser tóxicas, amargadas y poco agradables, dejando siempre una mala imagen frente al resto. Debes saber que si presentas actitudes intolerantes y hasta irrespetuosas por los gustos y decisiones de las demás personas, terminarás ahuyentando a todo el mundo, incluso a aquel que quiera una relación contigo por esos simples detalles poco agradables.

Es importante entender que cada persona es un mundo completamente distinto y siempre habrá opiniones y actitudes muy variadas, por esa razón, si la forma de actuar de alguien no es de tu completo agrado, entonces es necesario respetarla.
Si piensas que eres de aquellos que se enfada muy fácil por cualquier cosa o que no sabe aceptar las diferencias de los demás, pues adivina qué, es hora de que vayas cambiando de actitud para mejorar muchos aspectos acerca del relacionamiento con ellos. Un primer consejo es aprender a escuchar las opiniones y por sobre todo saber aceptar que las cosas no siempre estarán dadas de la forma que deseamos.

Eres muy tímido o demasiado atrevido

En cualquier ámbito de la vida llegar a los extremos siempre es malo, pues este es un buen ejemplo para especificar eso. Aunque suene un poco mal, la primera impresión tiene mucho que ver sobre lo que piensen las otras personas de nosotros, por eso la extrema timidez o la efusividad, pueden llegar a alejar a un posible amigo que no comparta nuestra forma de ser. De igual forma, quienes tienen una personalidad contraria, es decir, que no dejan de hablar, reírse o bromear, también tienden a resultar un poco pesadas. Debes tener en cuenta siempre que para casa cosa hay un momento y un lugar, pues saber adaptarse es clave para llevar una buena amistad.
Básicamente una amistad se forma cuando existen emociones, acciones y vivencias en común, por lo tanto, es importante para eso mantener siempre una actitud neutra donde la timidez no te impida expresarte, pero tampoco debes expresarte demás. Simplemente habla lo justo y necesario.

Tienes baja autoestima

La autoestima es un pilar fundamental cuando de entablar relaciones de todo tipo se trata. En el caso de los amigos sirve para mantener una amistad sana, bonita y muy fuerte. En ocasiones, las personas con baja autoestima no tienen amistades porque precisamente se sienten incapaces e inseguros de mantener un amigo, en otras palabras, no se consideran lo suficientemente graciosos, divertidos o interesantes, pero eso también sucede de manera inversa, es decir, por no tener amigos la autoestima baja cada vez más.
Hay que tener en cuenta siempre que cada persona es única, por lo tanto, tú también eres único y tienes algo que te diferencia del resto, lo cual puede ser interesante para otras personas aunque no te des cuenta de ello. No te encierres en ti mismo, aprende a saludar a las personas, agradece y discúlpate con una sonrisa, ayuda siempre al que lo necesite y verás que luego recibirás tu recompensa.
Consejos para hacer amigos

Sal de tu casa: Sin duda nadie llegará a la puerta de tu habitación a pedirte que seas su amigo. De tanto en tanto debes salir, distraerte y divertirte, así encontrarás a alguien con tus mismos gustos y con esa persona te llevarás súper bien.

Usa tus hobbies a tu favor: compartir tus hobbies o aficiones con los demás es una buena forma de conseguir amigos. Si eres fanático del deporte, de las lecturas o viajes, entre otras cosas, hoy día existen varios foros o cursos donde hay otras personas que comparten tus pasiones y esa es una forma de comenzar una amistad con cosas en común.
Realiza cambios en tu personalidad: Si tiendes a ser poco flexible, extremadamente tímido o efusivo y notas que eso afecta a tus relaciones personales, es importante que cambies en dichas actitudes para llevarte mejor con las personas. Puedes incluso buscar ayuda psicológica que también es algo válido.
El ser buena persona no va relacionado con la actitud que tienes con tus amigos o con las personas cercanas a ti. Pero de igual forma eso tampoco te hace una mala persona, considéralos solamente como defectos que toda persona tiene y que en ocasiones, es necesario cambiar para nuestro bien y el de los demás.

A veces nos sentimos solos y nos preguntamos ¿Por qué no tengo amigos?

¿Por qué no tengo amigos si soy buena persona? Las relaciones sociales son una parte importante de la vida y representan de hecho un factor protector y de bienestar psicológico para los seres humanos. La amistad es un vínculo que se construye a través del tiempo y representa una fuente importante de afecto y apoyo. Sin embargo, hay ocasiones en las que nos sentimos solos y no logramos establecer y/o mantener relaciones de amistad.

Existen amistades que inician en la infancia o en la adolescencia y que se mantienen a través del tiempo. Otras inician más adelante, en la vida adulta. Las personas cambian y en consecuencia también las relaciones, por lo que es posible que algunas amistades resulten temporales mientras que otras perduren.

Los amigos son una fuente importante de apoyo y afecto.

Son diversas las razones por las que dos (o más) personas se hacen amigos, y existen diferentes tipos de amistad. Hay amigos que son confidentes, otros son los compañeros ideales de fiesta, con otros podemos compartir intereses profesionales, académicos, deportivos,etc.

¿Por qué no tengo amigos si soy buena persona?

A veces tenemos el deseo de tener amigos, pero no sabemos cómo iniciar y mantener interacciones que se traduzcan en una amistad perdurable. En otras ocasiones, producto de la rutina y las responsabilidades, los amigos pueden alejarse o no encontrarse tan frecuentemente.

También puede producirse el distanciamiento a partir de desacuerdos o situaciones de conflicto que desencadenan el quiebre o la ruptura de la(s) relación(es) de amistad.

La dificultad para tener amigos puede deberse a un déficit en habilidades sociales, que son aquellas conductas que nos permiten relacionarnos socialmente de manera efectiva. Aunque esas destrezas suelen aprenderse naturalmente, en ocasiones no se desarrollan y requieren de mayor atención y entrenamiento.

Como puede verse, las respuestas a la pregunta ¿Por qué no tengo amigos? son diversas. Para hacer amigos no sólo basta el deseo de vincularse con otros, también son necesarias las habilidades sociales.

Nunca es tarde para hacer nuevos amigos.

¿Por qué no tengo amigos si soy buena persona?

Independientemente de las razones que condujeron a la pérdida o ausencia de amigos, nunca es tarde para iniciar nuevas amistades. No es necesario ser el alma de la fiesta ni la persona más extrovertida para poder entablar relaciones de amistad. A continuación algunas recomendaciones sencillas para facilitar las interacciones sociales:

Saluda. Iniciar una conversación casual, sonreír, son claves para hacer un primer contacto que con el tiempo puede transformarse en amistad. Nuestra actitud puede atraer a las personas (y a veces alejarlas).

Crea nuevas conexiones. En ocasiones una persona nos lleva a otra, un grupo nos acerca a otro grupo con intereses comunes (o diversos) en los cuales podemos encontrar personas afines a nosotros.

Participa en actividades grupales. Para hacer amigos es necesario conocer nuevas personas y esto es posible si nos incluimos en actividades de nuestro agrado que nos permitan conocer gente con intereses comunes. Bien sea inscribirse en un curso, practicar algún deporte o formar parte de una asociación, se trata de generar espacios que favorezcan el desarrollo de nuevos vínculos y relaciones.

Evita la predisposición. A veces las primeras impresiones son erradas y nos conducen a rechazar personas que pueden aportar cosas interesantes nuestra vida. Evita guiarte por la apariencia o primera impresión y bríndate la oportunidad de conocer más a fondo a las personas

Acepta invitaciones. Es difícil hacer amigos [email protected] en casa. Aunque a veces no te provoque, anímate y acepta las invitaciones de amigos y conocidos.

Muestra interés por el otro. La amistad se basa en la reciprocidad y a empatía. Preocuparnos e interesarnos por la otra persona es esencial para crear una relación genuina. Se trata de un intercambio donde ambas personas son importantes, no podemos pretender centrar la amistad sólo en nosotros mismos.

Aprende a comunicarte de forma asertiva. Expresa tus sentimientos, opiniones e incluso desacuerdos de forma respetuosa y amable. La comunicación es clave en las relaciones interpersonales y en especial en la amistad.

El poner en práctica los consejos permitirá una mejoría lenta y progresiva de las habilidades sociales que permitirá tener amigos y llenar esa necesidad. Si tienes dudas deja un mensaje al final de la entrada. No olvides que siempre puedes acudir a la consulta de psicología si necesitas ayuda personalizada.

Razones por las que no tienes amigos

El concepto de amistad suele interpretarse de distintas formas. Ser amigo o tener amigos es más complicado de lo que parece. Como en todo, siempre hay sentimientos y factores extra de por medio: simpatía, envidia, traición, afecto, humor. No siempre tenemos la necesidad de estar rodeados de amigos, a veces preferimos estar solos, pero también existe la posibilidad de que esto únicamente sea una forma de evadir el hecho de que la gente prefiere alejarse de nosotros.

Aceptarlo no es cosa fácil, pero qué hacer cuando se tiene una personalidad esquiva. Cortázar la tenía, Juan Rulfo desde que nació parecía estar predestinado a pasar desapercibido, Onetti solía ser hosco y retraído, el miedo al fracaso de la española Carmen Laforet la obligó a huir del contacto social y, aunque esto no impidió que se convirtieran en grandes escritores, todos tenían algo en común: la necesidad de comunicarse, de no sentirse vacíos.

Las razones por las cuales “no tienes amigos”, pueden ser muchas.
La respuesta puede ir desde el egoísmo hasta la apatía o incluso, la falta de tiempo y formas de comunicarte. Si eres de las personas que disfrutan ser huraño pero te interesa conservar algunas amistades que realmente son valiosas, te pasamos un par de posibilidades por las que tal vez te estés quedando sin amigos. Sólo no olvides que tienes algo a tu favor: todo tiene solución.

Siempre te importó más tu futuro

Si en la universidad eras de los pocos que comenzaron a preocuparse más por su futuro que por asistir a las reuniones y fiestas de tu generación, seguro comenzaste a trabajar o hacer tus prácticas profesionales mucho antes que los demás y, aunque esto es bastante útil, tienes que admitir que tal vez esto ocasionó que no fueras precisamente la persona más popular.

Nunca tienes tiempo

Cuando la necesidad —o incluso el gusto por lo que haces— te obliga a tener una agenda muy ocupada incluso en fines de semana, es obvio que tu prioridad no es tener amigos. En un inicio puede que tus amistades entendieran tus prioridades; sin embargo, el hecho de no tener un equilibrio puede traducirse en una vida social muy poco activa. La gente se cansa de que la rechacen y deja de interesarse tarde o temprano.

Piensan que eres súper nerd

Además de tener mil chambas, es probable que seas de las personas que continúa preparándose profesionalmente porque nerd. Si las maestrías, diplomados, cursos, talleres, forman parte de tu vida, la pregunta de por qué no tienes amigos se contesta sola. Nada en exceso en bueno. Date un break y no descuides tus amistades, ellos también son parte importante de tu vida.

Te tienen envidia

Por más amigos del alma que puedas tener, las envidias son algo natural del ser humano. Si has notado que algunos te han dejado de hablar o que no le caes tan bien a otras personas que acabas de conocer, una posibilidad es que se sientan un poco intimidados. Aquellos que en realidad son tus amigos sabrán cómo dejar ir estos sentimientos, por los demás ni te preocupes.

Nunca tienes saldo

Vivimos en la era digital y estar conectado las 24 horas es casi una cuestión de vida o muerte. Si el tiempo es tu enemigo y nunca tienes datos, saldo o de plano, celular; quizá te interese facilitarte la vida con algunos de los prepagos accesibles de Unefon, que se adaptan a tus necesidades para que tus amigos puedan localizarte en cualquier momento.

No estás en onda

Si tu onda dejó de estar en onda y ahora la onda que traes no es onda, ni te angusties porque a todos les va a pasar en algún momento de su vida. Además, no es obligatorio congeniar con las ideas de todas las personas, a veces es mejor estar solo que soportar actitudes que no van contigo.

Algo anda mal con tu actitud

Un análisis de tu persona nunca está de más. Nadie es perfecto y todos hemos tenido experiencias a lo largo de nuestra vida que han definido nuestro carácter. Si tienes sospechas de que algo puede mejorar en ti, inténtalo. Las personas que saben aceptar sus errores y que entienden qué es lo que anda mal con ellos, suelen tener más amistades y menos problemas en general.

Necesitas ser más open mind

La tolerancia es clave, si tu nivel se encuentra por debajo del promedio, ser más open mind y saber adaptarte a los cambios es lo mejor que puedes hacer. No todas las personas miran o viven las cosas de la misma forma que tú. Si te das una oportunidad, tal vez descubras un lado más relajado de ti que no conocías.

Tal vez eres diferente a los demás, ¿y qué? #HazteEscuchar y logra que las personas entiendan tus ideas y la forma de ver el mundo. Una buena charla con los amigos a nadie le cae mal.
Analiza tu entorno, encuentra un equilibrio, ponte en contacto con ellos y disfruta los beneficios que sólo Unefon puede ofrecerte a través de sus prepagos accesibles.

Las personas con este tipo de personalidad tienen problemas para hacer amigos

Hacer amigos para algunas personas es tan fácil como llegar y platicar con alguien. En realidad hay personas extrovertidas que saben cómo socializar muy fácilmente. Por otra parte están las personas que no la tienen tan fácil, pues hacer amigos simplemente no es lo suyo.

¿Qué tipo de errores comenten algunas personas al buscar una amistad? Será una cuestión de actitud o más bien, existe un tipo de personalidades que vuelve aún más difícil hacer amigos. Además hay otra cuestión: conservarlos… así que se pone más interesante.

¿Qué tipo de personalidad es esta?

¿Has conocido alguna vez a estas personas que son las últimas a quienes escogen para un trabajo en equipo? Algunos les llaman los rezagados, pero realmente solo son personas sumamente introvertidas. Ellas tienen ciertas características que las vuelven invisibles. Algunas veces su invisibilidad llega a tal grado que podrían sentarse en ellos, pues no se ven. Las personas introvertidas tienen grandes problemas para hacer amigos. Sus característica no permiten que una conversación se lleve con facilidad, y vaya, sin comunicación las amistades simplemente no se dan.

Debido a estas dificultades para conectar, los introvertidos viven una vida bastante solitaria, aunque no son poco comunes y suelen juntarse en grupos donde se sientan identificados, pero pasará algún tiempo para que varios introvertidos se unan.

¿Por qué no pueden hacer amigos?

Cabe aclarar que, como los extrovertidos, no son malas personas. Eso sí, son seres solitarios a los que les cuesta demasiado trabajo iniciar una conversación. El presentarse en una clase puede ser un verdadero infierno para ellas. Igual que hablar en público o dirigirse a un desconocido para hacer una solicitud de algún tipo. De hecho, las personas introvertidas pasan por más de una situación estresante en su día a día. La razón se relaciona con sus características:

  • Baja autoestima. La mayor parte del tiempo la inseguridad que sienten vienen de una muy baja autoestima, que se puede unir a la presión social. Tener una baja autoestima no ayuda a hacer amigos, pues ni tú te tomas en serio.
  • Cabeza baja. Esto forma parte del punto anterior, la cabeza gacha para evitar contacto visual hace a una persona completamente invisible. De esta forma, ¿cómo se va a llevar a cabo una conversación?
  • Solitarios. Ya lo hemos tocado antes, si por ellos fuera podrían hacer todos los trabajos de equipo individualmente. No creen que los demás puedan ser sus amigos. A veces la gente del “exterior” les parece tonta. Esto los vuelve gruñones, lo cual no es una cualidad que les granje simpatía.
  • No hablan hasta que es necesario. No son personas que participen con su entorno. Ellos prefieren quedar en el anonimato, así tengan la mejor idea de lo que se está discutiendo.
  • Viven en su propio mundo. No es que esto sea negativo, lo único que pasa es que afecta la forma en la que los demás los perciben, como personas fantasiosas o con ideas raras.

Aunque les cueste mucho trabajo hacer amigos, cuando lo consiguen suelen ser los más nobles y fieles, a la hora de conservar la amistad.

Una cosa es hacer amigos y otra conservarlos

Llegamos quizás al punto en el que, como mujeres, habrá muchas críticas. Mucha conocemos a alguien que tiene su grupito de amigas, entrañables en apariencia, pero que se apuñalan por la espalda. ¿Qué pasa con estas chicas? No se supone que las amistades se cuentan secretos y te dan apoyo. La realidad es que muchas mujeres tienen amistades falsas. Y hasta puedes identificar a aquellas que te podrían apuñalarte fácilmente si prestas atención a sus actitudes.

  • Te hace comentarios alegres acerca de cómo te ves o lo que haces con un tono de burla o, peor aún, de envidia.
  • Es típico que solo están cuando necesitan de ti.
  • Se muestran fuertes y altaneras. Muchas veces este es el reflejo de su baja autoestima.
  • Hablan a tus espaldas cada vez que pueden.
  • Son mujeres agresivas y tampoco tan inteligentes, pues prefieren la superficialidad.

Este tipo de mujeres puede tener muchas amigas a su alrededor, pero en realidad ninguna de ellas lo es de verdad. Si conoces alguna de estas mujeres que pretende ser tu amiga. Lo mejor que puedes hacer es caminar hacia el lado contrario, huye de inmediato no te traen nada bueno.

Las personas inteligentes tienen menos amigos

No se considera inteligente tener pocos amigos, sino todo lo contrario, carecer de amigos te relega al grupo de los «bichos raros», esas personas a las que no les gusta relacionarse con los demás. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Es verdad que tener menos amigos es extraño? Algunos dicen que es sinónimo de personas inteligentes.

Una afirmación revolucionaria que ha hecho que muchas personas se hayan sentido identificadas, mientras otras han abierto sus ojos asombradas. Un estudio ha revelado que las personas inteligentes tienen muchos menos amigos, tal vez porque actúan de una forma bastante distinta a la que estamos acostumbrados.

Los psicólogos Satoshi Kanazawa y Norman Lee llegaron a la conclusión de que las personas que viven en lugares con alta densidad de población se sentían menos felices

Esta declaración ha sido acogida por muchos con bastante familiaridad, un mito que habían escuchado, pero del que nunca ha habido ninguna comprobación ni estudio aparente. Hasta este momento, en el que ha salido a la luz las estadísticas que confirman que esta leyenda era real.

Las personas inteligentes y los amigos

Quizás entiendas por personas inteligentes aquellas que cuando estudiaban sacaban muy buenas notas y siempre tenían un libro entre sus manos. Ellas preferían pasar su tiempo en la biblioteca adelantando los ejercicios que les había mandado el profesor. Socializar no era una situación que necesitasen, es más, se mostraban felices en su soledad.

El estudio que se llevó a cabo por la London School of Economics y la Singapore Management University reveló quelas personas con un coeficiente intelectual mayor no necesitaban interactuar tanto como las demás personas para sentirse bien.

En cambio, las personas con un coeficiente intelectual mucho menor sí revelaban esa tendencia a socializar, a pasar más tiempo conociendo gente. Esto demostró que las personas inteligentes van a contracorriente con respecto al resto de la población. No hacen lo que se considera «normal». Ellas son felices sin una vida social tan activa.

La mayoría de las personas necesitan reunirse de forma habitual con amigos u otras personas que compartan su forma de pensar para ser felices.

En la investigación participaron 15.000 personas de entre 18 y 28 años. Un rango de edad bastante joven donde la necesidad de interacción y de conocer a otras personas es mayor. A pesar de esto, las personas inteligentes no se sentían tan felices cuando socializaban con los demás. Esa agradable sensación de estar con otras personas y conocer a otras nuevas ellos no la percibían igual, lo que resultó muy significativo.

La soledad y la independencia

Son muchas las personas que tienen serios problemas con la soledad y con la dependencia emocional. No nos han educado para vivir al margen de todo y de todos, sino al revés. Somos seres sociables que tenemos la capacidad de disfrutar en compañía e incluso a veces parecemos necesitar esa compañía. Pero, ¿qué ocurre cuando eres feliz en soledad?

El estudio demostró que las personas inteligentes se encontraban mucho más satisfechas cuando pasaban tiempo a solas. Esto no quiere decir que se apartasen del mundo, claro que interactuaban con el resto del mundo, pero con personas cercanas y familiares.

Las personas inteligentes cuentan con los dedos de una mano a sus amigos y, si les fallan, no tienen problema en seguir adelante. Ellas se encuentran preparadas para afrontar la vida sin necesidad de ningún apoyo. En contraste con muchas personas, no dejan su felicidad en manos de los demás.

Las personas inteligentes se encuentran en armonía con ellas mismas y socializar no es una prioridad que tengan en mente

De esta forma son mucho más independientes y disfrutan de su soledad, algo que para muchos es impensable. Con respecto a esto, en la investigación se tuvo en cuenta la savanna theory, una teoría que se centra en la evolución de nuestro cerebro desde los inicios hasta nuestros días.

Cuando el Homo Sapiens se encontraba dando sus primeros pasos por este mundo no se separaba del resto, sino que convivía con el resto en grandes espacios abiertos. Eran muy pocas personas y para protegerse y sobrevivir formaban lo que hoy denominamos «una piña».

Las personas inteligentes se sienten como en esos sitios tan amplios y solitarios, con pocas personas a su alrededor. Por eso están preparadas para enfrentar los retos por su cuenta, sin ayuda, sin apoyo por parte de desconocidos. Ellas están seguras de sí mismas y quizás contar con otras personas que no conocen podría ralentizar sus objetivos.

Las personas más inteligentes que han aportado grandes inventos al mundo no se han caracterizado precisamente por su sociabilidad. Quizás, sus proyectos y sus metas las hacían mucho más felices que interactuar con los demás. El mismo Satoshi Kanazawa de la London School of Economics lanzaba otra afirmación bomba: las mujeres más inteligentes o no tenían hijos o los tenían tardíamente.

Tiene su lógica si echamos una mirada al mundo. Las personas con más estudios, que han realizado una carrera o algún otro tipo de formación, no tienen hijos hasta pasados los 30 años. En cambio, muchas que dejaron los estudios a niveles de la ESO y el Bachillerato, ya tienen una familia formada con uno o más hijos.

Parece que ser más o menos inteligente tiene mucho que ver con nuestra dependencia y el rumbo que tomará nuestra vida. Según el estudio presentado, una mayor o menor inteligencia nos llevará por un sendero u otro.

Una vida sin amigos

Llevo mucho tiempo deprimida ya que creo que no caigo bien a la gente. Entiendo que hay algo en mi forma de ser que no termina de conectar con la gente.
Poco a poco he ido perdiendo amigos. He visto como entre ellos han consolidado su amistad y en cambio a mi a dia de hoy no me llaman.
Tengo una hija que ha empezado este año el colegio. He conocido a gente nueva y he hecho todo lo posible x caerles bien. Sobre todo para que mi hija tenga sus amiguitos.
Creo que al principio les caia bien pero ahora tengo la sensación de que me evitan y siempre soy yo quien les llama para quedar y nunca sale de ellos un plan para estar juntos.
Pienso que soy yo xq no es una persona sino casi todas las que pasan en mi vida.
Y la verdad estoy muy dolida y me siento culpable. Pienso que mi marido podría tener un circulo mas amplio de amigos si estuviese con otra persona. El si suele caer bien.
Y este rechazo tambien lo siento por parte de mi familia política. He estado dos meses de baja por una caida y mis cuñadas no me han llamado para preguntar. Que puedo pensar de esto?.
Hace ya tiempo le explique a una de mis mejores amigas que me sentia abandonada x ella , que parecía que yo tiraba de ella, etc. En fin el hablarlo no me sirvió de nada. A dia de hoy se puede tirar mas de un mes sin llamarme y al final tengo que ser yo la que de el primer paso. Pero eso si se que queda con otra gente. Xq hace un esfuerzo x los demás y x mi no?
Me he dado cuenta que a diario pienso en estas cosas, que espero que me llamen o alguien me de una señal de que no soy tan desastre. Pero nada.
Entiendo que la gente tiene su vida y no pretendo ser el centro de nadie, pero es que necesito sentirme aceptada y formar parte de un grupo.
Algunas veces, por miedo al abandono que se que viene después, evito situaciones con gente.
Cada vez se me hace mas difícil conectar y tengo tanto miedo de quedarme sola.
Como puedo mejorar mis relaciones, recuperar a mi amiga, buenas amistades, etc?.
Cada vez estoy peor y no me lo quito de la cabeza.
Siento haber sido tan extensa pero quiero explicar con claridad lo que me pasa.
Muchas gracias x vuestra paciencia.
Besos.

Desde que irrumpieran las redes sociales hace una década, el modo en que nos relacionamos con otras personas ha cambiado. Si no hace tanto, hablar con un familiar que se encontraba en el extranjero era una odisea e implicaba dejarse parte del sueldo en el proceso, ahora es posible hacerlo desde cualquier parte del mundo y a cualquier hora de manera gratuita, siempre que se disponga de una conexión a Internet. También es posible saber cómo le va a ese amigo del colegio al que hace años que no ve, y a aquel compañero de trabajo del que se acabó distanciando.

Está claro que ahora nos relacionamos más, tenemos más amigos (aunque sean virtuales), pero ¿es eso lo mejor para nuestra felicidad? Sherry Turkle, directora en el MIT de la Iniciativa para la tecnología y el yo, asegura en su libro Juntos pero solos: ¿Por qué cada vez esperamos más de la tecnología y menos de nosotros mismos? (2011) que «aunque estemos conectados de manera continua, nos sentimos cada vez más solos y nuestro miedo a la intimidad crece a marchas forzadas».

En la charla de TED que ofreció un año después de la publicación de este ensayo y que tituló ¿Conectados, pero solos?, Turkle reiteró que “acabábamos escondiéndonos de los demás a pesar de estar constantemente conectados a ellos”. Según ella, en este tipo de interacciones nos sentimos constantemente reforzados en nuestros actos (o con respecto a nuestra apariencia), y así es imposible conocernos, lo que resulta muy poco enriquecedor.

Todo tiene un límite

La ciencia ha llegado a medir con cuántas personas se puede uno relacionar. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Indiana Bloomington (EE UU) analizó durante seis meses las conversaciones de Twitter de más de un millón y medio de personas, y concluyó que “los usuarios podían mantener un máximo de 100 a 200 relaciones estables”. Eso está en sintonía con la teoría del antropólogo y psicólogo Rubin Dunbar, que en los años noventa calculó que los seres humanos podíamos llegar a tener un máximo de 150 contactos off line…, de los cuales solo cinco eran cercanos.

El citado Dunbar recurría a una metáfora financiera para explicar cómo nos relacionamos con nuestros amigos en relación con su número. “Supone una inversión de tiempo. Si consigues tener conexiones con más gente, acabas distribuyendo tu capital social fijo de una manera más escasa, así que el capital medio que le dedicas a cada persona es menor”.

“La intimidad conlleva un nivel de compromiso y de confianza y para eso hace falta tiempo”, explica la psicóloga Jara Pérez, responsable de Therapy Web. “El ser humano necesita el contacto físico; un buen ejemplo es el de los bebés, que lo necesitan casi tanto como el alimento para poder desarrollarse”.

Este cambio de paradigma en nuestra manera de relacionarnos afecta a la solidez de los lazos que conservamos fuera de Internet, por eso es importante aprender a gestionar el tiempo pensando en qué nos va a hacer más felices. “Si no lo hacemos corremos el peligro de dedicar demasiado tiempo a las interacciones con nuestros contactos para luego darnos cuenta de que, después de todo ese esfuerzo, son solo eso, contactos, y que no tenemos la confianza ni el nivel de compromiso suficiente para que cubran nuestras necesidades como amigos. Por eso es fundamental seguir alimentado nuestras verdaderas amistades: estas son las que cubren las necesidades básicas para lograr un mayor bienestar”, aconseja Pérez.

Popularidad vs felicidad

Pero suponga que se decanta por sus relaciones virtuales y logra conseguir el éxito y la popularidad que tanto anhela. Aun así, ese nuevo estatus acabará afectando su autoestima. Una agitada vida social y las redes sociales «nos ayudan a controlar la imagen que les ofrecemos a los demás y es muy fácil que esta sea una representación pulcra en la que todo es positivo aunque, por supuesto, no sea cierto. La sociedad no le hace un hueco a las zonas más negativas de nosotros mismos: no queremos ver nuestras partes más oscuras y escondemos los sentimientos que no son socialmente aceptables como la envidia o el miedo”, relata Pérez. Nuestro reducido grupo de amigos cercanos nos quiere tal como somos, con nuestras luces y sombras. Quizá por eso, según un estudio publicado el pasado 2016 en la revista British Psychological Society, las personas inteligentes prefieren rodearse de menos amigos.

Como dice la psicóloga Jara Pérez, “debemos mantener esas amistades que nos devuelven una imagen de nosotros mismos ajustada a la realidad; amigos que son capaces de confrontarte y de decirte que no tienes razón o que estás actuando de manera egoísta”. Tener pocos amigos, en definitiva, no significa valorar poco la amistad, sino rentabilizarla al máximo.

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Cómo es posible que, a mi edad, siga sin tener ningún amigo

A Maddie Byrne le gustaría que su vida fuese más parecida a un episodio de Friends, o al menos a algunas de las historias de Instagram de sus amistades. Cuando sus compañeros de trabajo —mayores que ella— hablan sobre los planes del fin de semana, la chica de 22 años, que es representante de atención al cliente, siente que debería decir que planea hacer alguna excursión, algún viaje o de bares a conocer tíos. Esa es la creencia cultural de lo que haría alguien de su edad, basándose en lo que suele hacer la gente con la que fue al instituto.

“Si me paso un viernes por la noche en casa y me meto en las redes sociales, veo que el 10 por ciento de la gente está de bares, y eso me hace sentir que quizá debería estar haciendo otra cosa; se supone que soy joven y libre”, dice Byrne.

Byrne tiene dos o tres amistades cercanas que irían a buscarla en el caso de que se quedase tirada a 45 minutos de donde vive, unas cinco o seis amistades con las que saldría por ahí y unos 10 o 20 conocidos con los que se encuentra de manera casual cada dos meses. Aun así, cree que forma parte del 11 por ciento de los milenials que, según la encuesta de YouGov, “siempre” sienten soledad. El informe, que salió hace un mes, indicaba que los milenials son “la generación más solitaria”, y proclamaba unas afirmaciones que terminaron haciéndose virales; como el hecho de que una de cada cinco personas entre 23 y 35 años informasen de que no tenían ninguna amistad, mientras que el 25 por ciento indicó que no tenía ningún conocido.

MIRA:

Cuando Letitia Anne Peplau, una investigadora de la Universidad de California, Los Ángeles, definió por primera vez el término “soledad” en un contexto médico entre finales de los 70 y principios de los 80, hizo hincapié en la medida en que dicha condición afecta a la gente mayor. A partir de ahí, la mayoría de investigaciones relacionadas se centraron en la población de edad avanzada.

Peplau también definió la soledad como el abismo de angustia entre la cantidad de amigos deseada y con la que se cuenta realmente, lo cual supone una laguna para la gente joven, provocada por la presión de las redes sociales y la televisión; así que la definición encajaría con los milenials. En otras palabras, aunque que los datos de YouGov parecen impactantes, los expertos dicen que es normal que los jóvenes se sientan aislados, “los nuevos adultos” se sienten tan solos como la gente mayor, e incluso más: la diferencia entre ellos es que esos sentimientos se han intensificado a través del uso de las redes sociales y los cambios a nivel económico y social, que están haciendo que cada vez sea más complicado formar vínculos.

Según un psicólogo social de la Universidad de Winnipeg, “Puede resultar muy angustiante tener entre 18 y 19 años y estar solo en casa un sábado por la noche, pero a los 90 años, no es muy probable que te moleste”.

“Los nuevos adultos se sienten tan solos como la gente mayor, e incluso más»

Byrne pertenece a un canal de Discord que recibe literalmente el nombre de “Lonely” (solo), y que forma parte de una serie de foros y salas de chat de gente que se reúne con el objetivo de obtener consejos sobre cómo conocer a gente y crear conexiones con los demás de manera anónima y sin presión. “He estado todo el mes pasado de bajón y sin ser capaz de conectar físicamente con la gente que me rodea”, así es como Byrne explica su razón para unirse a Lonely. “Al parecer, relacionarme por internet supuso un término medio que me permitió conectar a nivel social sin tener que acercarme a la gente en la vida real”.

A pesar de que muchas de las personas que se encuentran en este tipo de espacios afirman que la ansiedad en torno al número de amistades que creen que deberían tener se rige por las redes sociales, la geografía también juega un papel importante. En su libro The Great Good Place, publicado en 1989, el sociólogo Ray Oldenburg describió con detalle el modo en que el aislamiento se construye alrededor de la experiencia que supone vivir en las afueras. Según él, si tienes que conducir a todas partes, es menos probable que tengas la oportunidad de interaccionar con los demás o de incluir en tu rutina un bar o una cafetería habitual. Byrne ha vivido en las afueras toda su vida, y según ella no tiene ningún lugar donde pueda ir a menudo y crear vínculos.

La economía moderna también contribuye a la soledad: en una sociedad en la que el porcentaje en aumento de jóvenes profesionales que trabajan desde casa, existe la ausencia de un lugar de trabajo y, por consiguiente, de oportunidades para relacionarse. Nat, una chica de 31 años de Los Ángeles, se identifica como milenial por el hecho de no tener amigos o conocidos, y cree que el motivo es que trabaja desde casa (trabaja como influencer en las redes sociales, y no quiere usar su nombre completo porque podría afectar su reputación personal). Hace poco, Nat publicó en un subreddit llamado r/nofriends (sin amigos), preocupada porque no había sido capaz de mantener ninguna relación durante mucho tiempo más allá de su familia desde que terminó el instituto, a excepción de su exnovio.

Aunque puede ir de compras cualquier día de la semana porque ella misma se encarga de su horario, Nat afirma que se dedica a ir al centro comercial los domingos con la esperanza de entablar una conversación. La superficialidad de su profesión hace que no confíe lo suficiente para conectar con la gente que conoce por las redes sociales. “Tienes que ir con cuidado para que no se aprovechen de ti”, según cuenta Nat. “No quiero que se conviertan en relaciones muy cercanas porque hoy en día la gente se dedica a utilizar a los demás. Está claro que puede que solo quieran amistad, pero es más probable que solo quieran colaborar para conseguir más seguidores”.

“No quiero que se conviertan en relaciones muy cercanas porque hoy en día la gente se dedica a utilizar a los demás»

Joey, una chica de 31 años que trabaja como recepcionista en Clifton, Nueva Jersey, en una empresa que cuenta con entre 40 y 50 empleados, lo cual debería brindarle una gran cantidad de oportunidades para hacer amigos: no ha sido capaz de hacer ninguno desde que lo dejó con su prometido. De todas maneras, ahora invierte el tiempo en casa con su hijo con necesidades especiales.

Según ella, llegar a conectar con alguien le resulta complicado, ya que ha pasado mucho tiempo sin confiar en nadie a causa de experiencias con su hijo, y también porque antes era el alma de la fiesta y ahora teme que los demás piensen que es una aburrida. Joey se muere por tener una conexión con alguien con quien pueda compartir “experiencias, recuerdos y secretos”, pero lo ha estado evitando porque la mayoría de la gente que conoce termina queriendo acostarse con ella.

Fehr, un psicólogo social, opina que tiene sentido: la gente que no está casada tiende a sentirse más sola que la que sí lo está, “Pero cuando los investigadores han establecido diferencias entre los distintos tipos de relaciones fuera del matrimonio, como la gente que no se llega a casa o la gente viuda o divorciada, se ha demostrado que el factor que más influye en la soledad es la pérdida de esa íntima relación”.

Si creásemos una gráfica de la soledad de una persona a lo largo de su vida, veríamos que alcanza la cima a principios de la adultez, mientras que empieza a hacerse camino a nivel social por su cuenta. También podría observarse una subida de soledad durante los últimos años de vida, “Una vez que la gente que pasa de los 80, empieza a perder amistades y parejas, y se dan cuenta de que ya no pueden controlar su cuerpo: ahí es donde empieza de nuevo la soledad”, indica Ami Rokach, una investigadora canadiense. De todos modos, Rokach define la soledad del principio de la adultez como una fase que debería ir disminuyendo a medida que van pasando los años.

«¿Cómo es posible que, a mi edad, siga sin tener ningún amigo?»

Uno de los factores que podría considerarse un distintivo de la generación milenial es que puedan llegar a romper la larga trayectoria de soledad saliendo por las noches a mitad de su vida. Lo habitual es empezar los 30 con una identidad y en un trabajo que les llene socialmente. “En resumen, el mundo social suele consolidarse hacia el final de la adultez temprana”, dice Fehr. Aun así, teniendo en cuenta los niveles de insatisfacción de los trabajos de los que informan los milenials —y de sus vidas en general— podría darse el caso de que dicha consolidación no llegue a ocurrir.

Chris es una mujer que acaba de cumplir 32 años. En su cumpleaños, su marido y sus dos hijos le dieron como regalo, “Un pastel muy pequeño”, según nos dijo, a pesar de que ella hubiera preferido ir a algún concierto con amigos y tomar algo. “¿Cómo es posible que, a mi edad, siga sin tener ningún amigo?”, publicó en el subreddit r/nofriends.

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Este artículo se publicó origianlmente en VICE US.

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Buenas, ¿cómo estás? Sé que esta sección es un poco más de chicas pero necesito consejo y no sé a quién pedírselo. Tengo 14 años y desde que empecé este curso me siento muy raro cuando estoy con mis amigos. Es como que no encajo, como si ellos se hubiesen quedado atrás, ¿sabes? A mí me interesan otras cosas más que jugar a la Play, y me siento muy extraño porque no me divierto con ellos como antes. ¿Tengo que cambiar de amigos?

La respuesta

Querido y outsider Nacho:

Siento que te sientas así, pero a la vez me asombra gratamente que con 14 años ya te plantees que tus amigos no te llenan. Impressive. A mí estas cosas no se me pasaron por la cabeza hasta los veintimuchos y me pillaron por sorpresa.

En cualquier caso, está bien que empieces pronto a practicar el oficio de la amistad. Porque, querido Nacho, la amistad no es algo mágico que pasa espontáneamente a medida que aparece gente en tu vida. Es un arte que, en ocasiones, requiere de estrategia y técnica.

Quizás influenciada por el maratón de Billions, no he podido sacarme de la manga una analogía (bastante cutre) entre la amistad y la inversión en bolsa. (Que Paulo Coelho me perdone).

Si simplificas mucho, la amistad es una inversión de tiempo, cariño, apoyo… lo que sea, pero una inversión. Uno pone ciertos recursos y espera un retorno satisfactorio, ya sea de diversión, amor, confianza u horas de Play.

Este intercambio tiene que ser rentable. Tiene que dejarte con un resultado positivo. En el mundo de la inversión: más dinerito. En el mundo de la amistad: tiene que hacerte sentir bien.

Por lo que leo, tus amigos y tú ya no compartís intereses. ¿Pero es eso todo lo que pueden aportarte? Quizás ya no os gusten las mismas cosas, pero ellos siguen estando ahí cuando los necesitas, o son buenos consejeros, o te inspiran, o te ayudan en el instituto. ¡O quizás solo estáis pasando un bache porque estáis creciendo a ritmos diferentes!

¿Crees que, después de tanto tiempo, merece la pena sacar todos tus ahorros de ahí y moverlos a otras amistades con la esperanza de que te den todo lo que te falta?

No. Hay que ser un poco más listo y pensar a largo plazo.

¿Cambiar de amigos porque te han entrado dudas? No.

¿Diversificar? Hell yeah!

Necesitas invertir tu tiempo en otras personas que mejoren y complementen tu cartera de amistades. Puedes ir a lo seguro y buscar gente con tus mismos intereses (apúntate a un curso, practica deporte, métete en foros), o puedes volverte loco e invertir en desconocidos con alto riesgo pero gran potencial de beneficios. (Para esta opción te recomiendo básicamente la calle e internet).

En resumen: no te agobies, abre tu mente a otras propuestas, a otros amigos, a otras invitaciones, y no sientas que tienes que estar todo el tiempo con tus amigos de clase.

Y recuerda, quien no arriesga no gana.

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